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De la resistencia al VLSI: la adaptación al cambio tecnológico: un reto personal
De la resistencia al VLSI La adaptación al cambio tecnológico: Un reto personal La evolución de las bases científicas y la propia tecnología de las telecomunicaciones es tan rápida y los cambios tan sustanciales, que el Ingeniero de Telecomunicación, durante toda su vida profesional, se ve obligado a realizar un esfuerzo continuo de actualización y/o formación en nuevas técnicas que van surgiendo como consecuencia de dicha evolución. FERNANDO GARCÍA, autor del presente artículo, viene a ser un ejemplo de tal evolución diaria. De la resistencia al VLSI Cuando un Ingeniero termina sus estudios en una de las Escuelas Superiores de Telecomunicación, entra en el mundo de las telecomunicaciones reales con una carga de conocimientos teóricos, en cierta medida correspondientes al estado de la tecnología en ese momento, que, sin duda, no serán suficientes para desarrollar el trabajo del Ingeniero que la Empresa demanda, pero que le permiten en uno o dos años alcanzar la formación práctica complementaria para desempeñar su posición con eficacia. Desde ese momento, el Ingeniero empieza a sufrir degradación continua de sus conocimientos teóricos generales mientras se enriquece en experiencia práctica en técnicas concretas. Se especializa en unas determinadas áreas en detrimento de su formación general que adquirió en la Universidad. Mientras tanto, toda la tecnología de las telecomunicaciones, la electrónica y la informática, evolucionan rápidamente dejando .al Ingeniero aislado en su parcela, sin que ni siquiera tenga muchas veces opción 3 evolucionar dentro de ella de acuerdo con las corrientes más avanzadas. Entre las causas que hacen que esto sea así, en general, podríamos citar: - Exigencia de su puesto de trabajo de dedicarse a tareas más o menos rutinarias pero en pocos casos con un contenido científico importante. - Falta de incentivos para realizar un esfuerzo diario de estudio de las tecnologías que no tienen aplicación inmediata en su trabajo. - La propia dificultad técnica de seguir la evolución de los distintos campos que abarcan las Telecomunicaciones, -cuando se ha perdido y se sigue perdiendo gran parte de los conocimientos básicos generales sobre los que aquéllos se sustentan. - La falta, en la mayoría de las Empresas, de una política tecnológica, de un reconocimiento del nivel científico de sus técnicos y de programas de reciclaje y actualización tecnológica de sus Ingenieros. En numerosos casos el Ingeniero que tiene verdadera vocación técnica se encuentra ante la disyuntiva, después de varios años en una Empresa, de abandonarla en busca de un trabajo más avanzado tecnológicamente, o bien quedarse en la misma Empresa pero tomando a su cargo la actualización de sus conocimientos y seguimiento de evolución tecnológica, empleando en ello su esfuerzo y mucho de su tiempo libre. Sin duda hay Empresas en las que se presta, gran atención a la actualización técnica de sus Ingenieros, pero normalmente esta actualización se centra en unas cuantas aplicaciones técnicas, en torno a las necesidades inmediatas de la Empresa, pero sin que casi nunca constituyan verdaderas ampliaciones de estudios que disciplinas completas, que sería lo verdaderamente interesante. Así, pues, el Ingeniero, aunque gane continuamente experiencia en aquellas técnicas que constituyen su trabajo diario, va perdiendo, también continuamente, sus conocimientos científicos básicos adquiridos en la Universidad y que en su día constituían la introducción al "estado del arte" de las Telecomunicaciones en aquel momento. La actualización de estos conocimientos básicos es quizá uno de los aspectos más difíciles para el Ingeniero, dentro del cuadro general de actualización tecnológica. La necesidad de actualización de conocimientos va paralela, lógicamente, a la evolución de la tecnología, evolución que aun siendo continua presenta una serie de crestas cuya periodicidad se ya acortando cada vez más. Desde mis vivencias como Ingeniero veo dicha evolución tecnológica caracterizada por las siguientes etapas: - Etapa de la válvula. - Etapa del transistor. - Etapa del circuito integrado convencional. - Etapa del microprocesador. En la que nos encontramos en ia actualidad. La evolución tecnológica tiene cada Ingeniero que afrontarla de acuerdo con el tipo de trabajo que desarrolla, la Empresa en que trabaja y su propia vocación. A continuación intentaré explicar cómo la he afrontado yo mismo y, conmigo, un grupo de compañeros desde una Empresa de Servicios en la que ha habido y hay, afortunadamente, una conciencia y una valoración importante de la tecnología. En la que la oficina de estudios y proyectos y el Laboratorio han sido siempre elementos importantes en la organización de la Empresa. Mi "bautizo" técnico tuvo lugar en plena etapa de la válvula, en una empresa de servicios radioeléctricos para buques. Mi tarea inmediata fue la de instalar y reparar toda clase de equipos de comunicaciones y de ayudas a la navegación. Aquel primer contacto con la telecomunicación real fue duro al principio, debido a mi falta de experiencia en trabajos de aquella índole, pero me fue de gran ayuda la sencillez constructiva de los aparatos: válvulas, conexiones de cable y elementos discretos bastante voluminosos. Todo más o menos como se había estudiado en la Escuela. La mayor dificultad, aparte mi bisoñez, era la falta de instrumental y el poco tiempo disponible para realizar el trabajo. Un buque podía estar en puerto sólo algunas horas y en ese tiempo había que dejarle operativos aparatos realmente complicados como el radar o la ecosonda. Superé mi "noviciado" a costa de muchas horas de estudiar y medir y comprobar toda .aquella amplia gama de equipos y a los dos años ya me desenvolvía con soltura en el mundo de la electrónica del buque. Para mostrar- la escasez de instrumental de aquella época, basta contares-te hecho: Mi petición de un generador de señal en una de mis primeras intervenciones, en la que tenía que transformar un viejo receptor de R.F., en superheterodino, me llevó a una gran discusión con mi superior, quién argumentaba que no era preciso tal instrumento, que hasta entonces nadie lo había necesitado. Finalmente lo conseguí y no sólo sirvió para ajustar "mi" receptor, sino para demostrar que los demás, en los que no se había utilizado, estaban mal ajustados. Algunas de las tecnologías con que se trabajaba, como la del radar, eran aún muy nuevas. Aquellos radares constituían la primera generación comercial y en España eran todavía bastante escasos. Ello explica el anecdótico hecho que tuvo lugar en un importante puerto pesquero a la llegada de uno de los bacaladeros que venían de Terranova. El radiotelegrafista, ingenioso y burlón, tuvo la ocurrencia de simular en madera pintada una antena de radar de las llamadas de medio grueso, que instaló en lo alto del palo principal haciéndola girar por medio de un pequeño motor eléctrico. La sensación en el ambiente del puerto fue enorme al entrar buque con su antena dando vueltas. Todo el mundo quería ver el radar, y hasta la prensa hizo acto de presencia y hubiera "picado" de no explicarles a tiempo la broma. Cinco años después de mi incorporación al Departamento de Servicios Técnicos de la Empresa, fui trasladado a un incipiente Laboratorio para dedicarme al desarrollo de radioteléfonos y ecosondas, lo que constituyó otra dura prueba, ya que en tales tareas había que partir de cero, o mejor dicho de la experiencia adquirida en el mantenimiento a bordo. Pero todo el que haya trabajado en diseño sabe que es muy diferente reparar que diseñar algo nuevo. Teníamos pocos medios y poca información. Por otra parte, ya se empegaba a generalizar el uso del transistor. Así nos enfrentamos con el desarrollo del primer equipo de banda lateral única que se había de construir en España, en simultaneidad, como pude comprobar después, con algunos otros que se llevaban a cabo en Inglaterra, Dinamarca y Suecia, también para el Servicio Móvil Marítimo. La técnica de B.L.U. era nueva en aplicaciones marítimas civiles, aunque ya era utilizada en comunicaciones militares y enlaces especiales punto a punto. Su tecnología era mantenida como parte de su "know-how" por varias Empresas líderes en comunicaciones y no había posibilidad de acceder a ella. Tuvimos que afrontar el desarrollo de equipos de B.L.U., como el de las primeras ecosondas ultrasónicas para detección submarina, que también iniciamos por aquella época, sin más ayuda que algún raro libro COMPARACIÓN ENTRE TRES ETAPAS DEL EQUIPO BÁSICO DE COMUNICACIONES DE UN BUQUE por un oscilador, una o dos etapas de multiplicación de frecuencia, excitador y amplificador clase C con dos válvulas 3C3 en paralelo. Modulación (Al) por interrupción déla portadora, o modulación en placa por tono de audio (A2) con señales Morse. Estabilidad de frecuencia del 0,010%. Transmisor de Onda Corta de 1978 Potencia de salida 1.500 W, P.e.p. Generación de frecuencia por sintetizador de dos lazos con pasos de 100 Hz. Presentación digital de la frecuencia de transmisión. Banda de frecuencias de 400 Kllz a 28 MHz. Modulación: Telefonía en BLU (H3E, R3E y J3E). Telegrafía Morse A1A y H2A. Telex FIB. Estabilidad de frecuencia de 3.10 8 Cumple especificaciones C.E.P.T. Todos los circuitos de estado sólido a excepción de la etapa final de potencia que utiliza una 4CX1500A. Estación de Comunicaciones vía satélite de 1985 Operación en banda L. Capacidad de 7.458 canales telex v 339 de voz. Acceso múltiple por división en el tiempo (TOMA). Modulación en F.M. con circuito para común. Modulación 20 CPSK de envolvente constante para telex y Formato de datos NRZ.Acceso y asignación automática de canal. Canales totalmente dúplex para voz y telex. Codificación según código BCH. Generadores polinómicos. Velocidades de transmisión de 1.200 y 4.300 bit p/s; para el canal de datos de alta velocidad Apuntamiento y "tracking" automático de la antena. "Test" automático y diagnosis de fallos con presentación en talla. Operación y entrada de datos por teclado. Totalmente de estado sólido con varios microprocesadores. técnico, muy lejos de poder facilitarnos la ayuda práctica para el diseño que precisábamos. Sobre transistores aparecerían continuamente nuevos libros, sobre teoría básica, pero los amplificadores lineales de potencia, osciladores de alta estabilidad, moduladores balanceados, etc., tuvimos que desarrollarlos y experimentarlos partiendo tan sólo de la teoría. Esto nos llevó a alcanzar un nivel técnico muy aceptable, el mismo que tenían los Ingenieros de desarrollo de muchas compañías europeas de primera fila en comunicaciones y detección ultrasónica, aplicadas a buques. 56-BIT No bien habíamos asimilado la tecnología del transistor en sus distintas aplicaciones cuando apareció otra innovación que nos iba a desafiar nuevamente: El circuito integrado, que bajo sus distintos tipos TTL, C-MÜS, etc., iba a revolucionar los circuitos analógicos y a producir un desarrollo espectacular de los circuitos digitales. En nuestro caso, empresa de servicios, el primer desafío venía a través de los equipos que comercializábamos, instalábamos y reparábamos, que de repente empezaban a venir de acuerdo con las nuevas técnicas. Radares, ecosondas, equipos de comunicaciones, etc., empezaban a sustituir parte de su circuitería analógica por circuitos digitales y en los propios circuitos lineales se imponía la integración también. Por otra parte, los propios equipos a desarrollar debían diseñarse según el estado de la tecnología a nivel internacional. Así nos lanzamos al desarrollo del primer sintetizador digital de frecuencia que según mis noticias, se hacía en España, así como un radar para navegación marítima totalmente nacional. Por supuesto llevamos a cabo estos desarrollos utilizando profusamente los C.l. en la implementación de los circuitos, tanto del radar como del transmisor sintetizado y además se logró, con nuestros propios desarrollos, que la mayor parte del personal técnico de la Compañía llegase a dominar las técnicas digitales y la aplicación de los circuitos integrados. La dinámica de las ciencias aplicadas sigue su evolución y pronto nos encontramos en otro nuevo estadio tecnológico montado sobre la base del circuito integrado de alto nivel (V.L.S.I.). Primero fue la válvula y componentes discretos de gran volumen, después vino el transistor acompañado de una disminución de tamaño de los componentes; más tarde el C.l. integraba varios transistores y diodos con sus componentes pasivos asociados en un chip, desapareciendo con ello en gran medida el elemento discreto o individual. El nuevo estadio tecnológico está basado en dualidad "hardware - software"; "chips" superpotentes y lógica aplicada al control de esos "chips". También en este caso, por vocación técnica y por necesidad de mi trabajo, me he visto afectado por la nueva tecnología. De nuevo he tenido que estudiar, practicar y experimentar para intentar entenderla y poder utilizarla. Las dificultades que he ¡do encontrando para la adaptación tecnológica han sido diferentes en las distintas etapas. Así, el advenimiento del transistor, por sí, no ofreció muchos problemas, quizá debido a su similitud funcional con la válvula. Pero la unión de la entonces nueva técnica del transistor con la llegada a España de generaciones de equipos con técnicas muy avanzadas, aún desconocidas por nosotros y con muy poco tiempo disponible para asimilarlas, sí constituyó una formidable dificultad que costó bastante esfuerzo superar. Hay que tener en cuenta que la introducción de equipos de B.L.U., radares y ecosondas transistorizados supuso en nuestro campo de actividad un salto tecnológico de entre 15 y 20 años. Los circuitos integrados, que marcaron otra en la evolución tecnológica, coincidieron en mi caso con una buena base técnica general adquirida con los desarrollos de equipos con transistores y con el contacto con equipos de importación construidos con las más modernas tecnologías, así que su técnica fue asimilada sin mayores dificultades, siendo prueba de ello el desarrollo del transmisor de B.L.U. sintetizado y el radar de estado sólido, que no hubieran podido llevarse a cabo sin tales dispositivos. Hay que hacer notar que en aquella época, no había programas de formación básica ni de reciclaje en la Empresa. Toda mejora en el nivel técnico quedaba supeditado al esfuerzo personal de cada uno. Si acaso, se asistía a algún cursillo práctico de mantenimiento de equipos Bn alguna de las compañías extranjeras representadas, pero la base científica de las distintas tecnologías no era apenas tocada. Quizá la última etapa en la que nos encontramos inmersos en la actualidad, la del micro procesador, la de la teleinformática, ha sido la más difícil. Y creo que esta mayor dificultad radica en la materia con que el Ingeniero Teleinformático tiene que trabajar. Ingenieros como el que suscribe, con cerca de 30 años dedicado al estudio y desarrollo de circuitos electrónicos de válvulas, de transistores, de circuitos integrados de diversos tipos, pero en todo caso de circuitos en los que la relación entrada/salida era sencilla y estaba determinada por la propia configuración del circuito en forma muy directa, hemos operado siempre sobre la base de (os circuitos electrónicos. Con la introducción del microprocesador y, en general, los chips de alto grado de integración, circuitería electrónica desaparece prácticamente para el Ingeniero de nuestro nivel; todo lo más que hacemos es interconectar chips y módulos bajo las reglas de la lógica; la verdadera circuítería electrónica queda para las multinacionales americanas y japonesas, fabricantes de chips. El Ingeniero ahora precisa conocer y manejar la lógica, los lenguajes de ordenador, los sistemas operativos, etc.; ése es su nuevo material. Toda una ciencia nueva para los que iniciamos la carrera hace unas décadas; y a una ciencia nueva no se accede fácilmente sin pasar por unos estudios sistemáticos como los que se imparten en Universidad. Por eso, para mí como para algunos de los compañeros que han compartido mi experiencia, este salto de los C.l. convencionales al microprocesador, de los circuitos electrónicos al software, ha supuesto un esfuerzo mucho mayor que en casos anteriores para poder, al menos, conseguir desenvolvernos con cierta soltura en nueva tecnología. Muchas horas de estudio y trabajo y sobre todo practicar y experimentar con micros y ordenadores; ese es el camino seguido por nosotros y que tendrán que seguir todos aquellos que hicieron la carrera hace años, cuando la nueva tecnología no había nacido. En la, actualidad, la Empresa sigue un programa de actualización de la formación básica de su personal técnico, programa que incluye para los ingenieros, cursos de microprocesadores y software, con lo que se intenta hacer a nuestros compañeros más fácil el acceso a la nueva tecnología. Como una muestra de la evolución tecnológica de la electrónica del buque el cuadro núm. 1 recoge una somera comparación entre tres etapas del equipo básico de comunicaciones de un buque. Los resultados del avance tecnológico de las telecomunicaciones han sido espectaculares, sin duda. Refiriéndonos al equipo de comunicaciones del buque concretamente, el transmisor NT-200C sólo permitía comunicaciones Morse a determinadas horas de buena propagación y apenas desde otras aguas que las del Atlántico Norte y Mediterráneo. Con el transmisor IRIS ya se lograba un cubrimiento global tanto para comunicaciones de voz como Morse y telex, pero siempre teniendo en cuenta las condiciones de propagación. Con la estación de satélite las comunicaciones de voz, telex y datos alcanzan una calidad excepcional, independientemente de las condiciones de propagación, son inmediatas y no tienen limitación en cuanto a capacidad. Debo hacer hincapié en que las bases sobre las que han pivotado los cambios tecnológicos han sido la válvula, el transistor, el integrado y el microprocesador, pero la evolución tecnológica amparada en esos dispositivos ha dado lugar a aplicaciones y circuitos totalmente nuevos, sobre bases científicas nuevas. Los procesadores digitales de la información, los filtros adaptativos, los generadores poli-nómicos para codificación y demoduladores de bajo ruido, no son más que ejemplos de algunos de esos medios que ¡unto con el desarrollo del "software", nos permiten construir hoy radares ARPA (Automatic Radar Plotting Aid), sistemas integrados de navegación, equipos de navegación y comunicaciones por satélite, simuladores de vuelo o navegación marítima, etc., etc. Todas estas técnicas están muy lejos de los conocimientos que se impartían en la Escuela hace 20 ó 30 años. Incluso las matemáticas de entonces son apenas utilizables en la tecnología actual. Esto significa que los- Ingenieros que quieran mantenerse a un nivel actualizado en cualquier campo de los muchos que abarcan las Telecomunicaciones, habrán de cuidar el estar al día no sólo en las nuevas técnicas aplicadas a su campo, sino en herramientas básicas tales como las matemáticas, teoría de la información, "software", etc. Quiero concluir diciendo que el Ingeniero de Telecomunicación con verdadera vocación técnica debe estar dispuesto a estudiar permanentemente si quiere no perder tren de la tecnología; debe asistir a cursillos y simposios y, de vez en cuando a cursos para postgraduados en técnicas de su campo, en Universidades o Institutos politécnicos nacionales o extranjeros. Ese es su reto, un reto que fundamentalmente es personal, ya que el mayor esfuerzo ha de correr de su parte. Las Empresas, todas, grandes y pequeñas, debieran dar más importancia a formación permanente de sus Ingenieros y disponer los medios necesarios para conseguir, cada una en su campo, estar al máximo nivel tecnológico del momento. Les va a ir en ello su existencia desde ahora en adelante, y esa tecnología tan necesaria no residirá más que en sus ingenieros y técnico Fernando García García, nacido el 4 de septiembre de 1927 en Alcalá la Real, Jaén, ha cursado estudios de Ayudante de Telecomunicación, 1954, e Ingeniero Superior de Telecomunicación, 1965. Trabaja en HRM desde 1955 habiendo desempeñado los cargos de Inspector Técnico, Jefe del Laboratorio de Desarrollo, Jefe del Departamento de Investigación y Desarrollo y Director Técnico, que ocupa en la actualidad.
30 oct 2015