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Redes Privadas Virtuales: ¿Qué pasará en un futuro cercano en el mercado de las VPNs?
¿Qué pasará en un futuro cercano en el mercado de las VPNs? -------------------------------------------------------------------------------- Hoy en día, hablar de Redes Privadas Virtuales en nuestro entorno es tan común como oír hablar de "El Gran Hermano" en el bar o en el mercado. Todo el mundo ha leído alguna vez el término VPN (del inglés Virtual Private Network) en los medios de comunicación, ya no sólo en los medios técnicos sino también en los económicos, debido fundamentalmente al impacto que este tipo de tecnología tiene sobre los números de las empresas. Las VPNs constituyen un método económico de proporcionar acceso a los servicios corporativos desde delegaciones, oficinas remotas y usuarios móviles, así como extender estos servicios a los clientes y colaboradores (socios, agentes,...). Tradicionalmente, las redes privadas de comunicaciones se han establecido sobre enlaces Frame Relay (o ATM) definidos al efecto, pero actualmente, las expectativas creadas con la generalización del uso de Internet y de la tecnología IP en general han llevado a los operadores a ofertar servicios de red privada sobre redes IP, tanto públicas como privadas, con las correspondientes ventajas e inconvenientes de unas y otras. En ambos casos, la red siempre es compartida. Sin embargo, cada empresa dispone de su propia parte privada de la red, simulando que el tráfico está siendo transportado en una red privada (virtual). Una VPN es una red corporativa implementada sobre una red compartida (de cualquier operador) que utiliza el mismo entorno de gestión, seguridad y acceso que las redes privadas actuales. La funcionalidad exigida a una VPN no viene determinada por el entorno WAN sobre el que se construye, sino por los requerimientos de los equipos instalados en los extremos que son los que permiten el acceso final a las redes locales y a los recursos de red compartidos. Un futuro no tan incierto... Las previsiones de negocio para los próximos años en este campo presentan un crecimiento muy acentuado debido fundamentalmente al doble efecto que supone por un lado la propia implantación de VPNs y por otro, su posterior gestión y administración, que cada vez de forma más acusada será externalizada y puesta en manos de los operadores de red para evitar enfrentarse a toda la problemática asociada a este tipo de tecnología: compatibilidad, seguridad, encriptación, integración, calidad de servicio, gestión, actualizaciones,... Organizaciones de todos los tamaños están desarrollando o planificando actualmente VPNs. Para el año 2002 las previsiones alcanzan la siguiente distribución: el 57% de las grandes empresas, el 55% de las empresas medias y el 51% de las pequeñas empresas habrán implementado VPNs en Estados Unidos (Infonetics Research). Además, es también un dato significativo que el 31% de las pequeñas empresas planeen utilizar extranets para sus negocios de comercio electrónico en Internet. Tipos de VPN Las VPNs se dividen generalmente en tres categorías: intranet, extranet y acceso remoto. Intranet (site-to-site): están indicadas para conectar ubicaciones fijas, sucursales, delegaciones y oficinas remotas. Utilizan normalmente conexiones dedicadas dentro de la estructura WAN de comunicaciones de la compañía apoyándose en alguna red IP privada de un operador. Extranet: implantadas para ampliar los servicios de red y proporcionar un acceso limitado y seguro a los socios y clientes de la compañía. Estas extensiones se apoyan generalmente en redes públicas (típicamente Internet, la red IP pública por excelencia), para los accesos de clientes y en redes IP privadas con accesos de mayor calidad para los socios y colaboradores. Acceso remoto: proporcionan acceso seguro a usuarios móviles y pequeñas oficinas con necesidades muy básicas de comunicación. Utilizan las redes de acceso existentes, RTB y RDSI, para conectarse a través de Internet. Es interesante destacar en este punto la diferencia entre implementar una VPN sobre una red IP privada o sobre una red pública (Internet). •	Sobre una red IP privada el operador correspondiente puede asegurar una calidad de servicio acordada (SLA) y puede controlar y monitorizar su red para optimizar su rendimiento. Son redes diseñadas y destinadas para el tráfico corporativo que no compiten por recursos de ancho de banda frente a los usuarios domésticos que navegan por Internet. Por último, al ser redes privadas llevan intrínseca la seguridad y no necesitan añadir los costosos protocolos de encriptación en cuanto a equipamiento, retardos, incremento del tamaño de los paquetes, etc. Aun así, se pueden implementar si los requerimientos de seguridad son tan estrictos que los exigen. •	Por el contrario, sobre una red IP pública como Internet no se puede garantizar ninguna calidad de servicio ya que nadie controla el nivel de congestión de la red. El tráfico perteneciente a una VPN empresarial competirá por recursos de ancho de banda frente a innumerables usuarios domésticos navegando en busca de la última novedad o simplemente "chateando" con sus circunstanciales contertulios. Esto puede degradar de modo significativo el rendimiento ofrecido por una VPN. Además, hay que considerar los efectos acumulados de los protocolos de encriptación, que normalmente producen un incremento del tamaño de los paquetes (aunque existen algunas técnicas de compresión) e introducen un inevitable retardo en el proceso de transmisión-recepción extremos a extremo. Distintas perspectivas de futuro Los estudios de mercado realizados al respecto indican que en los próximos años (hasta el 2003) el 100% de las compañías implementarán algún tipo de VPN como complemento, extensión o sustitución de sus actuales redes (Gartner Group). Las previsiones de implantación de VPNs para el año 2002 en función de los tipos anteriormente enunciados se detallan en el siguiente gráfico. Algunas compañías implementarán los tres tipos de VPNs y el resto desarrollarán tan solo uno o dos de los tipos mencionados (Infonetics Research). Hardware para VPNs Casi todas las tecnologías emergentes llevan asociadas la implementación de equipos adecuados que sustituyan los anteriores y sean capaces de ofrecer las prestaciones y características requeridas. En el caso de las VPNs, se debe buscar un equilibrio entre la reducción de costes que se produce en los accesos y la inversión necesaria para actualizar o implantar una red de comunicaciones basada en este tipo de tecnología. Internet supone una solución barata, pero, como ya hemos visto, a costa del rendimiento final obtenido, que dependerá fundamentalmente de tres factores: el proveedor de Internet elegido, la congestión propia de la red y el protocolo de encriptación utilizado en la VPN. Mediante la utilización de un hardware dedicado de encriptación/compresión se pueden lograr compromisos aceptables de rendimiento (retardo introducido, ancho de banda requerido, etc). Estos módulos se integran tanto en los routers como en los firewalls, así como en pequeñas "cajas negras" que se encadenan a los dispositivos de comunicación para lograr el cifrado de toda la información que circule por un determinado enlace. Cifras de ventas Las cifras que aparecen en este entorno son ciertamente sugerentes y los fabricantes de este tipo de equipamiento luchan por posicionarse en este mercado lanzando una variada gama de módulos y componentes que se integran en las redes y equipos existentes tratando de salvaguardar las inversiones ya existentes en comunicaciones realizadas por las compañías. En el siguiente gráfico quedan reflejados los valores de negocio conseguidos en 1999 y los previstos para el año 2000 (Infonetics Research). VPNs en Europa Como en tantas otras ocasiones, Estados Unidos lleva la iniciativa en esta tecnología, pero los operadores europeos ya disponen, en sus portfolios de productos, de soluciones capaces de implementar VPNs tanto sobre una red IP privada como sobre una red pública (Internet). El mercado europeo se muestra también muy activo y con excelentes perspectivas debido al proceso de globalización e internacionalización que se viene produciendo desde hace ya algún tiempo. Las expectativas en este sector para los próximos años se ven reflejadas en el siguiente gráfico (Datamonitor). Conclusiones Recogiendo las ideas expuestas anteriormente podemos extraer una serie de conclusiones que nos permitan tener una perspectiva de conjunto en cuanto a la posible evolución del mercado de las VPNs en los próximos años (TeleChoice VPN Market Report): •	Las compañías buscan actualmente simplificar sus comunicaciones, desean una única red por la que transportar sus datos, y han elegido el protocolo IP para ello. Las VPN dan cumplida respuesta a esta demanda. •	Actualmente, un 20% de las compañías ya tienen implementado algún tipo de VPN. •	Un 55% tiene pensado implementar una VPN en los próximos 18 meses. •	Las compañías que elijan soluciones totalmente gestionadas de VPNs tienen más probabilidades de sentirse satisfechos que aquellos que las construyan por ellos mismos. •	Los responsables de sistemas de información parecen dispuestos a delegar temas como el equipamiento de las VPNs y la gestión de seguridad, pero son muy reacios a delegar aspectos como la administración de usuarios, la autentificación o el acceso remoto. •	El rendimiento de la red es el factor más importante que consideran estos responsables cuando evalúan productos y servicios de VPNs, relegando la seguridad a un segundo plano. En resumen, estamos ante un mercado muy abierto y en tremenda expansión donde van a jugar un papel fundamental dos aspectos diferenciadores: aprovechar las ventajas de las redes IP privadas frente a una cada vez más controvertida Internet, y definirse entre VPNs totalmente gestionadas frente a VPNs construidas y mantenidas por uno mismo. En todo caso, parece claro que cualquier empresa contará inexcusablemente en los próximos años con algún tipo de VPN en sus redes de comunicaciones. -------------------------------------------------------------------------------- Rafael Ferreira Business Solutions Engineer de GlobalOne
30 oct 2015