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El fenómeno de la convergencia
El fenómeno de la convergencia. Enrique Solbes. Director de Ventas de Soluciones de Network y Service Providers, HP EMEA. En los últimos años, el sector de las Tecnologías de Información y Telecomunicaciones (TCC) está experimentando grandes y constantes cambios. De hecho, el fenómeno de la convergencia va mucho más allá de la convergencia del fijo y el móvil. Estamos asistiendo a una evolución del sector que nos abre nuevas, diferentes y muy atractivas opciones como usuario y que, como consecuencia de ello, presenta también nuevas oportunidades de negocio para las compañías que desarrollamos nuestra actividad en este sector. Tradicionalmente, hemos vivido en un entorno en el que las compañías de telecomunicaciones y las empresas de productos y servicios de TI, esencialmente, “empujaban” productos y tecnologías a los clientes o usuarios finales. Los servicios lanzados al mercado eran básicos, no estaban personalizados y estaban definidos básicamente por la tecnología que los soportaba. Por otra parte, cada empresa disponía de su propia “ruta”, en directo o a través de su canal, para llegar a cada uno de los mercados objetivos, que tradicionalmente segmentábamos y separábamos diferenciando los entornos residencial y empresas. El coste y esfuerzo que supone llevar al mercado productos y servicios en estas circunstancias es elevado. No se establecían sinergias para combinar activos, mecanismos de comercialización o explorar nuevos modelos de negocio. Sin embargo, conforme los mercados y las tecnologías han evolucionado, este modelo tradicional provoca, además, la aparición de ciertos solapamientos (competencia), y no permite explorar nuevos espacios de valor y crecimiento. Nuevas reglas de juego. En el nuevo entorno de las TIC, no sólo aparecen nuevos jugadores, sino que las “reglas de juego” cambian sustancialmente. Y son tres las diferencias fundamentales. En primer lugar, el cliente pasa a ser el protagonista. Ya no hablamos de “empujar tecnología” a distintos segmentos de mercado. Cada uno de nosotros, como individuos, jugamos diferentes roles en función del momento del día y el lugar en que nos encontremos. En unos casos necesitaremos acceder a información o comunicarnos por nuestra actividad profesional; en otros, será en nuestro tiempo de ocio. En segundo lugar, la tecnología es importante sólo en la medida en que contribuya a crear servicios relevantes para los usuarios. Con excepciones, los clientes no demandamos tecnología de forma aislada, sino servicios personalizados y adaptados a nuestras necesidades particulares y al entorno en el que nos encontramos. Estos nuevos servicios están construidos gracias a la convergencia de distintas tecnologías de telecomunicaciones, sistemas de información y software, conjuntamente con servicios profesionales para la integración y explotación de los mismos. Finalmente, el contenido multimedia aparece fuertemente en escena. Estos nuevos servicios son ricos en contenido multimedia, combinando video, gráficos, diferentes formas de mensajería y no sólo voz o texto. Además, los clientes esperamos poder utilizar una combinación de contenidos multimedia desde todo tipo de dispositivos y en cualquier lugar, lo cual representa un reto para las redes, sistemas y servicios de telecomunicaciones. Triple Play IP. Un ejemplo de este nuevo paradigma es la Televisión IP (IPTV). Como es sabido, el Triple Play IP (eventualmente cuádruple-play, con la entrada en juego del móvil), combina los servicios de voz (mediante telefonía IP), con el acceso a Internet a alta velocidad y con servicios de video. Pero no se trata de hacer lo mismo sobre redes IP. En concreto, la televisión IP no es únicamente llevar la televisión a los hogares a través de la red de banda ancha de un operador de telecomunicaciones, sino que abre las puertas a una nueva televisión interactiva, participativa, bajo demanda, personalizada y mucho más rica en servicios adicionales de valor añadido, como la mensajería electrónica, los juegos en línea, la domótica, nuevas formas de marketing y publicidad, compras o banca electrónica, por poner unos ejemplos. Los retos a los que se enfrentan los proveedores de servicios de Telecomunicaciones en Europa son fundamentalmente la necesidad de incrementar los ingresos con nuevos servicios, mientras se reduce la complejidad y se aumenta la eficiencia. Sin olvidar la necesidad de acercarse de forma más personalizada al cliente y, finalmente, la necesidad de evolucionar y adaptarse a nuevos modelos de negocio para encontrar nuevos espacios de crecimiento y rentabilidad, aprovechando el fenómeno de la convergencia en el que están inmersas las TIC. Respuestas a los retos. El fenómeno de la convergencia proporciona algunas respuestas a estos retos y, por ello, está siendo considerado por diferentes jugadores tanto en Europa como en Asia y América. Sin embargo, también existen buenos ejemplos de cómo con una operación muy focalizada en determinados servicios o mercados, y en la que se consiguen las eficiencias y economías de escala por otros procedimientos, se puede tener un gran éxito en el mercado. Aquellos que están considerando la convergencia buscan por una parte un aumento de los ingresos y márgenes de beneficios, mediante el lanzamiento de nuevos servicios, o bien una mejor posición competitiva frente a erosión de márgenes provocada por la maduración del mercado para determinados servicios. Sin olvidar un ahorro en sus presupuestos de inversión y gasto mediante la consolidación y mejora de la eficiencia operacional. Por lo tanto, la convergencia impacta tanto en la dinámica del mercado como en la estructura y los procesos del operador de telecomunicaciones. En cuanto a la vertiente de las operaciones, existen claras sinergias que pueden tener un impacto positivo en el negocio, bien sea aumentando la eficiencia de las operaciones o mejorando la calidad del servicio. Algunas de las oportunidades están relacionadas con la consolidación de sistemas de soporte a los procesos de negocio y operaciones (BSS y OSS), o la consolidación de redes y activos de IT. Entorno en evolución. Esto último es especialmente relevante en un entorno en evolución en el que, por una parte, las arquitecturas modernas de red pivotan alrededor de una red troncal IP a la que accedemos mediante diferentes tecnologías de acceso, y por otra parte, las aplicaciones, contenidos y servicios de telecomunicaciones están soportados por software (plataformas de entrega de servicio) que se ejecuta en sistemas de información que, cada vez más, forman parte del corazón de las redes de telecomunicaciones. En resumen, el mercado demanda servicios convergentes, personalizados, ubicuos, fáciles de usar y ricos en contenido. La convergencia de las TIC ofrece una gran oportunidad, que capitalizarán aquellos que conjuguen una buena aproximación para llegar al cliente de forma personalizada, con la innovación en la creación de nuevos servicios que integren el contenido y las TI. Y por supuesto, todo ello apoyado por la siempre necesaria excelencia en la ejecución.. APOYO. Nuevas tecnologías, nuevos servicios, más convergencia. Un aspecto que hay que tener en cuenta es, sin duda alguna, el de la oferta de servicios. Y a este respecto hay que indicar que la aparición de nuevas tecnologías facilita, en una gran medida, la convergencia. Por nombrar algunas, Wi-fi o Wi-Max, impactando fuertemente la convergencia fijo-móvil; VoIP y las tecnologías de acceso mediante banda ancha como DSL o el FTTH/FTTN, dirigiendo la convergencia entre la voz, los datos y el contenido en las redes fijas o, finalmente, tecnologías como el 3G para la convergencia o evolución a los servicios de datos y contenido en las redes móviles. El impacto de estas tecnologías en las cuentas de resultados de los proveedores de servicios es muy relevante, provocando fenómenos como la sustitución del teléfono fijo por el móvil, con la consiguiente reducción de precios e ingresos, o las nuevas oportunidades de negocio asociadas a aquellos servicios por los que los usuarios estemos dispuestos a pagar un Premium, como servicios de valor añadido, acceso a contenidos, movilidad y ubicuidad en el acceso al servicio, por ejemplo. En definitiva, que las nuevas tecnologías llevan a una convergencia cada vez mayor.
30 oct 2015