El momento actual de las tecnologías de la información Miguel Canalejo Presidente y Consejero Delegado de Alcatel Standard Eléctrica EL SECTOR de las Telecomunicaciones, en todos los países del mundo, se ha desarrollado históricamente en base a compañías operadoras de ámbito nacional con estrechas relaciones con los suministradores y con el apoyo de los Gobiernos respectivos. Estas relaciones, característica de los países más desarrollados, ha venido acompañada de un fuerte protagonismo del Estado, en especial, en el subsector operación, a través de los PTT"s nacionales, habitualmente empresas públicas, con derechos de monopolio y, en muchos casos, integradas en la propia Administración del Estado. La evolución de las tecnologías en las últimas dos décadas, entre otros factores, y la aceleración de dicha evolución que se espera en los próximos años, están creando, en un período de tiempo muy corto, un entorno radicalmente nuevo en el sector. El progreso tecnológico y su influencia en la economía de las Telecomunicaciones se ha convertido, al mismo tiempo, en un factor de cambio y en un elemento clave de competencia. El cambio tecnológico no sólo afecta a las redes, posibilitando la provisión de servicios tradicionales con precios menores, sino permitiendo a los operadores ofrecer nuevos servicios innovadores. Los servicios, así, evolucionan de los tradicionales de voz a nuevos servicios más sofisticados de datos, textos e imagen, que requieren mayor ancho de banda y, además, variable, según el tipo de servicio prestado en cada momento. Aumentan las redes privadas, y la demanda y paralela provisión de servicios globales, se favorece la instalación de redes móviles, y, al aparecer una demanda emergente de servicios más sofisticados y complejos, que necesitan interconexión de las distintas redes, los equipos se hacen mucho más complejos. La consecuencia para la industria es un fuerte incremento de los costes de I+D, que, en promedio, se sitúa en torno al 10% sobre ventas, a nivel mundial, pero que en los productos clave alcanza hasta un 20%. Así, las inversiones que la industria de Telecomunicaciones debe realizar para dar respuesta a la demanda del mercado con nuevos productos y servicios manteniendo su nivel de competitividad requieren para su correcta amortización volúmenes de ventas cada vez mayores y, en consecuencia, la internacionalización de su actividad. Esto es particularmente cierto en el caso de las empresas europeas, habida cuenta de que los mercados nacionales, considerados individualmente, no tienen capacidad suficiente como para asegurar dichos volúmenes de ventas. El esfuerzo y tecnológico, lejos de disminuir, tiende a incrementarse en el futuro, como efecto del aumento de la presión competitiva auspiciada por la liberalización de los mercados, que estimula la diferenciación, y la evolución de la demanda. A medida que se extiende el uso de los nuevos servicios y prestaciones que las Tecnologías de la Información ponen a disposición de los usuarios, se genera, por parte de éstos una demanda creciente, lo que lleva a una evolución tecnológica acelerada. La respuesta a esta presión de la demanda la proporcionan las nuevas tecnologías. Entre las principales áreas de actividad de I+D en el sector de las Telecomunicaciones en la actualidad, cabe citar las siguientes: * Comunicaciones móviles y personales. * Redes de Banda Ancha. * Sistemas submarinos. * Televisión por cable. * Comunicaciones vía satélite. Por otro lado, el proceso de convergencia de las telecomunicaciones con el mundo de la informática y el audiovisual, han conducido ya a la aparición de un nuevo concepto llamado a revolucionar el sector de las Telecomunicaciones en los últimos años del milenio, cuando las tecnologías asociadas hayan alcanzado el suficiente grado de madurez y puedan comercializarse a precios viables: este concepto es el de las comunicaciones multimedia, que permiten la integración de diferentes aplicaciones, servicios y medios (voz, datos, texto, audio y vídeo, fijo o en movimiento), en una misma sesión, utilizando la misma infraestructura de comunicaciones, las autopistas de la información, el mismo terminal, y procedimientos unificados y amigables de diálogo hombre-máquina. Las comunicaciones multimedia facilitarán, además, la comunicación simultánea entre múltiples usuarios de forma interactiva, con separación clara entre los contenidos y la infraestructura soporte. Esta evolución marca un cambio importante en las pautas de crecimiento de las Telecomunicaciones, en convergencia con la Informática y el sector audiovisual: El acento del crecimiento en términos económicos, hasta ahora ligado principalmente a las capacidades de las redes, pasa a estar cada vez más en los contenidos, entendiendo por tales servicios, aplicaciones y producción de información, en particular, audiovisual. Nadie ignora el papel determinante que los productores de información de todo tipo están jugando en el desarrollo de la Infraestructura Nacional de la Información (NII), auspiciada en EE.UU. por el gabinete Clinton, refrendado en la nueva ley de Telecomunicaciones recientemente aprobada, cuyas implicaciones estamos todavía lejos de evaluar. El potencial asociado a las Tecnologías de la Información está generando, por otro lado, fuertes expectativas, debido a la perentoria necesidad de crecimiento económico y generación de empleo que caracterizan la actual coyuntura económica, y que ha dado lugar a la publicación, por la Comisión de la Unión Europea, del Libro Blanco sobre Crecimiento, Competitividad y Empleo en Europa, y la posterior edición del Informe Bangemann y del documento sobre "Europa en marcha hacia la Sociedad de la Información", con previsiones de inversión de 67.000 millones de ECU"s en el período 1994-1999, para redes, servicios y aplicaciones avanzadas en el sector de las Telecomunicaciones, de los que sólo 5.000 millones serían aportados por la U.E., dando así un fuerte protagonismo a la iniciativa privada. El mundo actual está experimentando un proceso de rápida adaptación a las condiciones impuestas por al emergente Sociedad de la Información. La Sociedad de la Información comienza a tener un efecto profundo en la Economía y en la manera en que trabajamos, vivimos y ocupamos nuestro ocio, al tiempo que ejerce una fuerte influencia en la forma de hacer negocios y en la forma en que nos organizamos e interrelacionamos. En el ámbito profesional y de los negocios, los intercambios de información se intensifican de manera acelerada, adquiriendo una dimensión geográfica mundial, impulsada por la globalización de la actividad económica, y respondiendo a criterios de optimización que desplazan la producción hacia áreas geográficas con menores costes productivos o con las habilidades requeridas, incrementando así las necesidades de intercambios de información entre los diferentes centros de actividad, en la medida en que se van configurando equipos de trabajo distribuidos geográficamente. Las nuevas tecnologías están teniendo un impacto dramático en el mundo empresarial, afectando a aspectos como: * La organización de las empresas, permitiendo la desaparición de niveles jerárquicos y revolucionando el papel del mando y del subordinado. * Las operaciones, utilizando las Tecnologías de la Información para reducir tiempos, defectos y desperdicios, y canalizando pedidos y comunicaciones con suministradores y clientes a través de sistemas de intercambio electrónico de datos. * El personal, mediante la utilización masiva de ordenadores personales comunicados entre sí, dando paso a las "oficinas virtuales". * Los nuevos productos, debido al acortamiento de los ciclos de desarrollo y a los intercambios de información optimizados entre los departamentos de marketing y los clientes. * Las relaciones con los clientes, permitiendo al personal comercial resolver de forma inmediata cualquier cuestión planteada por los mismos a través del acceso a las bases de datos de la empresa, utilizando las redes de Telecomunicaciones. Ello está siendo posible gracias a la masificación del uso de los ordenadores personales,y a las facilidades de comunicación entre ellos ofrecidas por las modernas redes de Telecomunicaciones. Por otra parte, el coste de la tecnología va a seguir bajando dramáticamente. En ordenadores, el coste por unidad de capacidad de proceso está bajando un 3% anual. En Telecomunicaciones, la capacidad de transporte de una red de banda ancha multiplica por 1.000, e incluso más, la de las actuales redes, pero su coste tiende a situarse en el mismo orden de magnitud que las existentes. este nuevo factor de producción, Informática más Telecomunicaciones, que se ha dado en llamar "Tecnologías de la Información", es una de las fuerzas que más rápidamente están transformando el entorno competitivo, y su uso adecuado por parte de las empresas puede suponer una ventaja decisiva sobre sus competidores, en la lucha permanente por conseguir la satisfacción de los clientes. España no ha permanecido ajena a este debate, y en este marco se encuadra la labor realizada por el Grupo de Análisis de la Sociedad de la Información (GASI), plasmada en el libro presentado el pasado mes de mayo y titulado "España en la Sociedad de la Información". Entre sus propuestas de acción, y desde la óptica de la industria, me parece destacable la que persigue "apoyar la creación de valor añadido nacional, en particular, para aprovechar la capacidad de creación de riqueza y empleo" en nuestro país.