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Director ETSIT Madrid
Entrevista Guillermo Cisneros Pérez Director ETSIT Madrid “Telecomunicación es una marca y esa marca hay que cuidarla” Guillermo Cisneros ha sido estudiante, profesor, investigador y Director de la Escuela de Telecomunicación de Madrid. Su orientación a las tareas de gestión (que arranca en la coordinación de Proyectos de Investigación europeos y culmina con la dirección de la Escuela) no ocultan a un ingeniero apasionado por las telecomunicaciones y por la docencia. Guillermo Cisneros parece empeñado, más que en ninguna otra cosa, en mantener la excelencia en la formación a los futuros ingenieros, una excelencia que pasa por integrar a la empresa en el tejido formativo de la Escuela. Hemos charlado con él para hacer un repaso a su trayectoria profesional y consultarle sobre el día a día de la Escuela: el proceso de Bolonia, la investigación, las becas Erasmus, las dobles titulaciones, nuevas asignaturas... bit 168 ABR.-MAY. 2008 18 bit 168 ABR.-MAY. 2008 Obtuviste el título de Ingeniero de Telecomunicación en 1983 y el título de Doctor en 1986 (“Cum laude” y Premio Extraordinario de Doctorado), ambos por la UPM. Cuéntanos algo de tu experiencia como estudiante. La elección de la carrera depende de muchísimas variables. A mí me empezó a atraer la palabra Telecomunicación porque hubo un profesor de Física en sexto de bachillerato que me explicó muy bien la física y era Teleco. Ahí empecé a planteármelo. Luego, el venir a esta Escuela en aquel momento era una cuestión natural, dado que era la escuela de Madrid. Y los años aquí, en aquella época quizá tenían otro tinte del que tienen ahora. Yo recuerdo los tablones de anuncios con notas bajas y recuerdo que decíamos: “ese con 0,6 debe saber mucho”, porque la mayoría eran 0,1. Había una cierta dosis de ver que había que trabajar para superar la carrera. Recuerdo que el estreno aquí fue tremendo. El primer examen fue de Física, con un catedrático nuevo que se estrenaba ese año. Entrábamos seiscientos y pico estudiantes en primer curso y nos pusieron un examen que aprobamos solamente media docena. Pero luego ves que vas progresando, que poco a poco las cosas te gustan más, te van llamando la atención, vas eligiendo asignaturas... Me atraía cacharrear con la electrónica cuando entré., Hice mi carrera en la especialidad de radio, luego pasé rápidamente a hacer cosas de software y, quizás prematuramente, pasé a dedicarme a la gestión, primero en la empresa y, cuando volví a tiempo completo, aquí en la Escuela en la dirección de proyectos en consorcios de empresas, fundamentalmente europeos. Quizá por la influencia de ese profesor de física del que hablabas, elegiste en tu etapa inicial el Laboratorio de Física y fuiste profesor del mismo Departamento hasta 1987. No fue por ello, sino porque mi hoy amigo y compañero de la Escuela Pedro Sánchez, que entonces era mi profesor en la Escuela, ofrecía ser monitores del laboratorio de física a estudiantes que reunían unas determinadas características. Así que empezamos a hacer unas prácticas en un grupo especial del que iban saliendo los monitores de laboratorio. Fue una etapa en la que aprendí muchísimo. Recuerdo mi primera clase como profesor de Laboratorio de Física, es una de esas cosas de las que uno no se olvida nunca, entraron los alumnos, se quedaron en silencio y yo me vi delante de veinte alumnos con esa sensación de que si no hablaba yo, allí no hablaba nadie ni se comenzaba la clase, y el impacto fue tremendo, hasta que abrí la boca y empecé a hablar. Ese día no se me olvidará nunca, la primera clase que di. En 1987 pasaste a dar Teoría de la Señal y Comunicaciones. Cuando uno acaba la carrera ¿hay muchos que se plantean quedarse en la universidad como docentes? ¿Por qué? Depende de la coyuntura del mercado de trabajo, de la empleabilidad de los titulados en cada momento. Es cierto que en esta Escuela prácticamente no ha habido paro en la salida de los estudiantes, pero sí etapas en las que se cobra más o menos al salir al mercado laboral. Al mismo tiempo hay otros elementos que influyen en esta decisión: bit bit bit uno es la posibilidad de ejercer la carrera docente o investigadora en función de la oferta de plazas. En aquel momento yo no me lo planteé, pero tuve la suerte de que justo cuando iba a leer el Proyecto Fin de Carrera, salió una plaza de profesor en el Departamento de Física, así que eché los papeles y me seleccionaron entre varios candidatos. Aquello era una plaza a tiempo parcial y supuso para mí una experiencia importante. Recuerdo que daba cinco horas de clase a la semana y yo me lo pasaba estupendamente. Luego, muy pronto, en 2002 te nombran Catedrático y además Subdirector de Investigación y Doctorado. ¿Cómo se está desarrollando la investigación en la Escuela? La Escuela en el tema de Investigación es una maquinaria que funciona por sí sola. Yo creo que aquello que funciona hay que dejarlo andar y lo único que hay que hacer, de vez en cuando, es orientar en el sentido de marcar ciertas cuestiones que ves que pueden ser clave en el futuro, asesorar a la gente en función de tu experiencia. En lo que sí hemos hecho un esfuerzo tremendo, y yo creo que se ha conseguido, es en que esta Escuela tuviera representación en todas las plataformas tecnológicas europeas que han ido surgiendo desde el final del VI Programa Marco de la Unión Europea y en el VII Programa Marco. Rápidamente identificamos aquellas que no contaban con representación de la Escuela y hemos conseguido estar hoy en los comités de dirección y presidencia de esas plataformas, de forma que somos coautores de las agendas estratégicas de investigación de los programas europeos. Y es que además en la Escuela tenemos la suerte de contar con personas internacionalmente reconocidas en muy diversos ámbitos. Telecomunicación es una palabra muy amplia, que abarca muy diferentes cosas, y que está abierta para abarcar muchas más. Yo creo que fue un acierto muy grande utilizar esta palabra y en singular, porque significa cosas muy variadas que puestas juntas y orientadas con un determinado espíritu, producen una fuerza tremenda, que es lo que es esta Escuela. ¿Qué proyectos están en marcha y con qué ayuda se cuenta? La Escuela puede presumir de tener un panel en la puerta donde hay del orden de 500 empresas con contratos habituales con los distintos grupos de la Escuela. Esta Escuela está obteniendo unos retornos por proyectos de investigación en el entorno de los 20-25 millones de euros anuales, de los cuales el 50% corresponde aproximadamente a proyectos europeos, que en muchos casos se coordinan desde aquí. Hacemos también una labor de inserción de la PYME en los circuitos de programas de I+D de la Comisión Europea. Hay luego un porcentaje próximo al 40% que son proyectos desarrollados sobre la base de contratos de I+D+i con empresas del sector y el resto es investigación más de tipo básico. En su justa medida, es necesario mantener esta parcela de investigación básica porque es una cuestión más a largo plazo. En ese caso la labor que hacemos es de servir de elemento de inercia en la investigación. La empresa mira más el corto y el medio plazo para conseguir productos y servicios con rentabilidad inmediata y, aunque nosotros como profesionales que salimos de las aulas tenemos que mirar eso y formar a nuestros alumnos en eso, no olvidamos que nuestros estudiantes tienen que formarse también para poder aprender constantemente, lo que exige prepararles adecuadamente para que sepan también moverse profesionalmente en el largo plazo. La inercia en investigación supone ligar el medio plazo y el largo plazo. Y eso se refleja en la docencia, porque, en nuestra profesión, hay que tener en cuenta que los conocimientos especializados necesarios para un estudiante cuando salga de la Escuela, todavía no existen cuando entra en nuestras aulas, y esos conocimientos quedarán obsoletos en menos de un par de años, con lo que su formación como Ingenieros de Telecomunicación debe permitirles estar permanentemente preparados para crear y aprender conocimientos. Te nombran Director de la Escuela en 2004 por sufragio universal. La gestión bit bit bit bit 168 ABR.-MAY. 2008 19 “Telecomunicación es una palabra muy amplia, que abarca muy diferentes cosas, y que está abierta para abarcar muchas más. Yo creo que fue un acierto muy grande utilizar esta palabra y en singular, porque significa cosas muy variadas que puestas juntas y orientadas con un determinado espíritu, producen una fuerza tremenda, que es lo que es esta Escuela” 20 bit 168 ABR.-MAY. 2008 debe ser muy diferente a lo que es la enseñanza ¿sigues dando clase? Cuando asumiste ese cargo ¿qué objetivos te planteaste? Yo sigo dando algunas clases en lo que me permite la dedicación a la Dirección de la Escuela, me lo paso bien dando clase. A mí me había tocado pasar a la dirección de proyectos muy prematuramente, a la edad de 30 años ya me tocó dirigir proyectos relativamente grandes. Por ejemplo, en el plano europeo (donde más me he movido) he llegado a dirigir un proyecto de 18 millones de euros, con lo que eso implica en número de partners (15 o 16) que tiran hacia donde cada uno le interesa pero que se mueven con un objetivo común, que es el objetivo del proyecto. A la hora de llegar la dirección de la Escuela, yo me lo he planteado como un proyecto, apasionante, con objetivos distintos, pero un proyecto al fin y al cabo, con un plazo para realizarse. Y en este caso nos encontramos con una realidad heterogénea que es esta Escuela que requería de esa experiencia. Y en ese momento me planteé un modelo de gobierno a través de los departamentos. Lo tuve muy claro desde el principio. Me reúno casi todas las semanas con los directores de departamento, de manera que constituyen mi comisión asesora para todas las decisiones que se adoptan en la Escuela. En relación con la dedicación, es una dedicación muy grande, tenemos que estar agradecidos a la propia familia, que tiene una paciencia impresionante, y también al profesorado y al personal de administración y servicios de la Escuela, que son excepcionales. De todos ellos he obtenido siempre colaboración, y ellos saben que mi concepto de colaboración incluye que me expresen siempre con total franqueza sus opiniones libremente, y no que me den siempre la razón. Esto también lo han venido haciendo los estudiantes, fundamentalmente pero no únicamente sus representantes y las asociaciones, por lo que a todos debemos estar agradecidos de su contribución al proyecto común. Existe una gran proliferación de Escuelas en España ¿Cómo lo ves? ¿Qué va a pasar ahora que el número de alumnos baja? ¿Habrá que bajar la nota de corte para conseguir llenar las clases? Sí, hay más de treinta Escuelas ahora mismo. Nosotros no tenemos ese problema de los alumnos en baja. Al contrario, hemos detenido la bajada, y aumentado la demanda de estudiar Telecomunicación en esta Escuela a lo largo de estos casi cuatro años con un intenso trabajo de este equipo directivo, con lo que el efecto es que la nota de corte ha repuntado hacia arriba. Pero lo de la nota de corte habría que aclararlo, pues no se pide nota para entrar en la Escuela, se ofertan un número de plazas determinado y la nota del último que entra es la que marca la nota de corte. Si se ofertan 300 plazas y el número 300 tiene una nota “x”, esa nota es la que se publica como nota de corte. bit “Nuestros estudiantes tienen que formarse para poder aprender constantemente, lo que exige prepararles adecuadamente para que sepan también moverse profesionalmente en el largo plazo” Así, las Escuelas en que la oferta de plazas es superior a la demanda la nota de corte es 5,0. En el curso académico 2001-2002 la demanda se redujo a la mitad en toda España, pero así como otras Escuelas se quedaron en nota de corte 5, aquí nunca hemos llegado a tener mayor oferta que demanda, siempre hemos cubierto las plazas. Estamos realizando una labor de dar a conocer lo que significa la Ingeniería de Telecomunicación y lo que se puede ofrecer en esta Escuela al estudiante, como es la presencia del tejido empresarial formando parte del tejido formativo e innovador de esta Escuela, a lo cual le hemos dado mucha importancia y difusión. Esto ha sido una de las claves para que los estudiantes potenciales consolidaran su matrícula en esta Escuela. ¿Y qué diferencia ves entre estudiar en una universidad pública o privada? En muchas privadas se dan dobles titulaciones: ¿eso es un factor competitivo? Yo lo que puedo decir es lo que significa esta Escuela, que tiene en toda su historia más de 13.000 ingenieros de Telecomunicación egresados. Nosotros ofrecemos experiencia y además tenemos un equipo docente que está imbuido de esa cultura de relación con la empresa, tenemos experiencia de distintos planes de estudios y una intensa actividad de I+D+i que desplegamos con presencia nacional e internacional. Todas esas cosas la sociedad las percibe y cada uno hace su elección libremente. Las cifras positivas de esta Escuela son evidentes. Con los mencionados retornos de investigación de 20-25 M⇔, estamos ahora mismo en una inversión por estudiante/año de 18.000 euros, al nivel de la primera división europea de Escuelas de Telecomunicación, que es donde debemos mirarnos. ¿Y cómo ves la oferta de titulaciones mixtas que se está dando en algunas Escuelas privadas? ¿Lo consideras un factor competitivo? En relación con las titulaciones mixtas yo pienso que cuando haces una cosa hay que hacerla con cuidado, midiendo las consecuencias que esa reforma pueda tener. Telecomunicación es una marca y esa marca hay que cuidarla. Ahora estamos asistiendo a una apertura posible a carreras mixtas en muchos sitios.¿Cómo va a caber la troncalidad de una carrera y de otra en un tiempo de formación que comprende el mismo número de años? Si a mí me interesa Telecomunicación y Derecho, primero haría Ingeniería de Telecomunicación y después Derecho. Creo que cada uno debe dedicarse a lo que entiende y a lo que mejor hace en la vida. Dedicándose a lo que mejor hace será el número uno, pero si se dedica a medias tintas no será el número uno ni en lo uno ni en lo otro. Es una apuesta que venimos haciendo desde la investigación también. Con esto, no quiero decir que esté cerrando ninguna puerta cara a los nuevos planes de estudio, sino simplemente que lo que se haga hay que hacerlo con mucho cuidado. La ingeniería requiere una formación y un trabajo y ese trabajo requiere un tiempo y un reposo de esos conceptos. Porque al final el ingeniero lo que tiene que hacer es resolver problemas con esos conocimientos o con los conocimientos que tenga que generar para resolver esos problemas. Tiene que tener una situación mental que no se consigue en dos días y menos haciendo mezclas buscando simplemente marketing oportunista. Estamos viendo que las empresas están distinguiendo ya a un ingeniero en función de dónde ha acabado los estudios. Sí, hay anuncios en el periódico pidiendo a estudiantes que hayan cursado en tal o cual centro. Y también sabemos que a estudiantes que han salido de un determinado centro se les ofrece un salario distinto. De ahí la importancia de que la empresa forme parte del tejido educativo de la Escuela. Es una de las máximas que yo defiendo por activa y por pasiva. El estudiante de aquí es un todo terreno porque está preparado para aprender. Cada día las tecnologías van más deprisa y requieren una capacidad de reciclaje más rápido; eso es algo que valoran mucho las empresas. bit bit bit bit 168 ABR.-MAY. 2008 21 “Los estudiantes llegan con un 21% de los contenidos que había con la EGB y el BUP. Esta variable es mucho más importante que la nota de corte” Respecto a lo que comentabas, si entran alumnos con una nota de corte inferior, su conocimiento es inferior y esto tiene que influir en la calidad de los alumnos ¿no? No hay que llegar a conclusiones rápidas sin analizar completamente la cuestión. Los estudiantes de nuevo ingreso están sujetos a un proceso que no es solamente la nota de corte, que sólo es una de las variables. Es un proceso sociológico en que la educación previa recibida en el colegio es menor (son datos contrastados). La entrada de la LOGSE supuso una reducción del 30% de los contenidos básicos fundamentales en asignaturas como matemáticas y física y la forma en que la Ley dice que hay que dar los conocimientos en los colegios hace que en muchos casos los temarios sólo se cubran en un 30% de sus contenidos. Esto nos dice que los estudiantes llegan con un 21% de los contenidos que había con la EGB y el BUP. Esta variable es mucho más importante que la nota de corte. Los alumnos tienen unas carencias importantes que requieren una adaptación. Y, además, son distintos en su manera de atacar las materias. Los estudiantes han evolucionado sociológicamente igual que Internet. Nuestros estudiantes son perfectas esponjas de captación de conocimiento de forma no secuencial. Y si se les da un libro se sienten ante un ladrillo, por lo que hemos tenido que desarrollar métodos nuevos para trabajar con ellos procurando que los conocimientos de las asignaturas les lleguen de la forma en que sociológicamente vienen preparados para captarlos. Hay más aspectos sociológicos que influyen en la forma en que los alumnos ven sus propias vidas, pero nada tienen que ver con su calidad. Tengo entendido que hay muchos abandonos a mitad de la carrera ¿no soportan los alumnos el esfuerzo que se les pide? Respecto a la tasa de abandono me resisto a decir que haya habido cambios reales. Lo que ocurre es que el estudiante actual autolimita su matrícula y tarda algo más en salir de la carrera. Las cifras no son alarmantes como en otras carreras cortas. Ha subido un poco la media de terminación. Antes estaba en 5,7 sin Proyecto Fin de Carrera y ahora estamos en algo más de 6. No estamos en cifras alarmantes. Has mencionado el proceso de Bolonia. Coméntanos exactamente qué significa el proceso de Bolonia y qué hace la universidad para adaptarse a él. Cuando entré como director de la Escuela, este era uno de los grandes proyectos que íbamos a tener que abordar. Sin embargo, pasados los cuatro años de la última legislatura en España todavía no hay un marco legal terminado por el Ministerio. No estamos igual que al principio, pero la ecuación no se ha resuelto. Lo que sí hemos hecho es trabajar muy duro, lo que ha permitido ayudar a que salieran unas cosas y a que no salieran otras que no debían salir. De lo que me alegro es de que se ha generado una cohesión tremenda, sin parangón histórico, no sólo entre todas las Escuelas que imparten Ingeniería de Telecomunicación en España, sino también con el resto de las ingenierías. Y desde esta Escuela hemos tenido muchísimo que ver para que todo esto fuera posible. bit bit bit 22 bit 168 ABR.-MAY. 2008 ¿Pero qué significa exactamente esa reforma? Bolonia, Berlín, París, Salamanca, Lisboa... La verdad es que con tanto como se ha hablado, tan pocas cosas como realmente dice la Declaración de Bolonia (a pesar de todas las que se le han atribuido que dice y que realmente no dice), todavía no se ha terminado de poner en España las bases de la llamada reforma de Bolonia en relación con las ingenierías; lo que sí tenemos nosotros muy claro es el objetivo hacia dónde queremos ir. Nosotros lo que queremos es seguir sacando los mejores Ingenieros de Telecomunicación, con el más alto nivel de reconocimiento académico y competencial, nacional e internacionalmente. Esto es lo que nos vamos a plantear dentro y fuera de Bolonia, y allí donde haga falta plantearlo. A partir de ahí haremos como ha hecho el resto de Europa (me refiero a las Escuelas de primera división): adaptar este pensamiento al marco legal que finalmente se haga en España con las enseñanzas regladas de ingeniería. El proceso es largo y complicado imagino, porque también está la discusión entre las carreras de ciclo corto y largo, en lo que no ha habido acuerdo entre unas Escuelas y otras ¿no? En la última propuesta que se ha hecho por los rectores de universidades se ha planteado que las palabras Ingeniería de Telecomunicación en los títulos que reclamen atribuciones profesionales se reservan al máster y ello es producto de la evolución de los acontecimientos, y de una deseable solución homogénea para todas las ingenierías que, como he dicho, estamos en una cohesión sin precedentes en relación con estos temas. Además, nuestras Escuelas homólogas europeas (siempre hablo de las de primera división) se han puesto de acuerdo es que la Ingeniería como tal son cinco años y nivel de máster. A la declaración de Bolonia se le han atribuido muchísimas cosas, pero en realidad dice muy pocas. Por resumir dice dos: la educación tiene que ir en dos niveles (si se apura tres, contando el doctorado) y el primer nivel será de una formación de un mínimo de tres años, pero en ningún caso dice que tenga que ser de cuatro años. En lo que hay convergencia en Europa es en que hay un nivel de máster para el reconocimiento del Ingeniero. En relación con los grados, ahí si hay divergencia, pero claro, si buscamos convergencia con Europa debemos buscar esa convergencia donde la ha habido. Si no fuera de esa manera, todo el intercambio de estudiantes con Escuelas de primera división de otros países, que ahora se realiza con estudiantes de segundo ciclo (y cuya equivalencia sería en estudiantes de máster) se iría al traste porque las Escuelas de primera división europeas no quieren intercambios en grado, los quieren en máster. Más aún, países con una consolidada trayectoria demostrada, como los países nórdicos, que ahora abrazan modelos 3+2, muestran inquietud sobre cuál va a ser la adaptación de Bolonia en España. Nosotros vamos a seguir defendiendo que el Ingeniero de Telecomunicación ha de tener nivel de máster y que su formación será tan completa como la que vienen recibiendo ahora y totalmente competitiva, por tanto, con la de las Escuelas de primera división europeas. Has mencionado los Erasmus. ¿Cuántos alumnos eligen esta opción? ¿Cómo valoras este intercambio para la formación del alumno? Muy positivo, pero como todo, hay que hacerlo con cuidado para que cumpla el objetivo. Es fundamental para que el alumno pueda ver una cultura distinta formándose en su misma ingeniería, pero en todos los procesos hay unas etapas de expansión a las que siguen otras de ordenación. Yo creo que nos ha tocado vivir en este tema una etapa de ordenación: una vez que se ha conseguido ese gran número de intercambios con Europa, EEUU, Canadá, Australia, Lejano Oriente..., que supone un gran flujo de estudiantes (unos 200 al año), ahora apostamos por la calidad más que por la cantidad. Dicho de otro modo, que cuando la empresa contrate al estudiante, el que se haya ido de Erasmus siga siendo un mérito y no empiece a ser un demérito como empieza a bit bit bit bit 168 ABR.-MAY. 2008 23 “De lo que me alegro es de que se ha generado una cohesión tremenda, sin parangón histórico, no sólo entre todas las Escuelas que imparten Ingeniería de Telecomunicación en España, sino también con el resto de las ingenierías. Y desde esta Escuela hemos tenido muchísimo que ver para que todo esto fuera posible” “Nosotros lo que queremos es seguir sacando los mejores Ingenieros de Telecomunicación, con el más alto nivel de reconocimiento académico y competencial, nacional e internacionalmente. Esto es lo que nos vamos a plantear dentro y fuera de Bolonia, y allí donde haga falta plantearlo” Entrevista con Guillermo Cisneros 24 bit 168 ABR.-MAY. 2008 ocurrir (no con esta Escuela, pero sí hay noticias al respecto en otros centros). Hemos llevado las cosas a un punto en el cual queremos asegurar que si el estudiante se va a realizar asignaturas de 4º a otro sitio estas asignaturas se correspondan exactamente con lo que aquí se da y no con otra cosa. Para ello, fundamentalmente se trabaja con Escuelas con las que hay acuerdos de doble titulación, que son las Escuelas de primera división europeas, no más de media docena. Además, entendemos que los intercambios se deben concentrar en 5º y, si es posible, en un primer semestre de 5º curso. Seis meses son tiempo suficiente para ver las cosas en otra cultura y además de esa manera no surge una discriminación económica entre los estudiantes, ya que son sus familias quienes tienen que costear sus estancias de Erasmus. Y desde el punto de vista académico, la formación que van a recibir en ese caso es sobre asignaturas de especialización concreta que se dan en esa universidad (que tiene además convenios de colaboración con nosotros y sabemos que el conocimiento que se está generando aquí y allí es el mismo). ¿Cómo ves el funcionamiento de las distintas cátedras de empresa que hay en la Escuela? Durante esta dirección de Escuela hemos incrementado fuertemente el número de cátedras de empresa y seguimos a más evolucionando el propio concepto original. Las empresas son parte inseparable del tejido formativo para los estudiantes en esta Escuela. Y para ello tienen que estar insertadas en la vida habitual de la Escuela. Tener en la entrada ese tablón con las 500 empresas ya es importante. Las cátedras de empresa son un establecimiento permanente de la empresa dentro de la Escuela. Es un estatus de mayor relación. El estudiante ve mayor imbricación de las empresas en la vida diaria de la Escuela porque hay un enlace permanente con las que tienen su cátedra aquí. En definitiva, queremos que el estudiante vea y participe de una imbricación profunda del tejido empresarial dentro del tejido de la Escuela. ¿Qué disciplinas o materias se podrían abordar para hacer más atractivas las Telecos? ¿Está contemplado en los nuevos planes de estudio incluir materias nuevas? Actualmente existen disciplinas que se han venido incorporando como parte de la formación del Ingeniero de Telecomunicación en la Sociedad de la Información. Además existen programas de postgrado especializados (telemedicina, bioingeniería, energía solar fotovoltaica, domótica, seguridad y defensa, etc.). La cuestión a futuro inmediato es cómo ordenar académicamente toda esa formación dentro del amplio espectro que abarca y abarcará la Ingeniería de Telecomunicación, incluyendo los aspectos profesionales y el doctorado. Estamos permanentemente en esta tarea y, particularmente ahora, por el asunto de los nuevos planes de estudio. ¿Cómo valoras el papel del COIT? ¿Qué le pedirías? Yo creo que el Colegio, como cualquier otro ente que ofrece productos y servicios, lo que tiene es que ser suficientemente atractivo para aquellos a los que van dirigidos esos productos y servicios, y la relación con esta Escuela es muy buena. El proceso de Bolonia ha acrecentado si cabe la relación. Bien es cierto que en algunos momentos ha habido diferencias de opinión, como no puede ser de otra manera, pero ahora se vive una etapa de completo alineamiento con respecto a todos los postulados. Lo que sí le he expresado al Colegio repetidamente es que, quede como quede el marco de las titulaciones, hay que aprovechar las oportunidades en positivo que se puedan dar. Se abren oportunidades para que el estudiante vea el Colegio de forma más cercana y pueda participar incluso en un estadio anterior en el Colegio antes de obtener el título de máster. Se puede hacer muchas cosas para hacer partícipes del Colegio a los futuros egresados de la Escuela, por tanto no necesariamente esperando a que sean Ingenieros. Creo que la nueva situación va a traer muchas oportunidades para hacer más cosas.
30 oct 2015