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Microondas de potenciaUn nuevo campo de actividad para los ingenieros de Telecomunicación
Estrictamente hablando las microondas se utilizan en Telecomunicación como frecuencias portadoras de información. La saturación del espectro y las longitudes de onda pequeñas correspondientes a estas frecuencias las hacen especialmente aconsejables para equipos móviles asociados a anchos de banda o velocidades de transmisión importantes.(Telefonía móvil, WiFi, WiMAX,etc….), así como las comunicaciones por satélite. Otras aplicaciones para la obtención de información aprovechando la transparencia de la atmósfera a estas frecuencias que utilizan microondas, son los sistemas de posicionamiento global (GPS, Galileo), los sistemas radioeléctricos para la navegación aérea (radares primarios, secundarios…).Sin embargo las microondas también pueden utilizarse como fuente de energía electromagnética para el tratamiento y la monitorización de procesos industriales que requieren del calor en su ejecución. Sin lugar a dudas la aplicación más conocida de las micro-ondas de potencia son los hornos domésticos. No obstante, en campos tales como la industria, el tratamiento de alimentos, el curado, el secado, la desinfección, etc., también las microondas compiten con ventaja frente a otros tipos de energía (gas, infrarrojo térmico, 50 Hz, etc.)debido fundamentalmente a sus características diferenciales en cuanto a la producción y a la propagación del calor frente a otros tipos de energía. En los últimos treinta años se han instalado más de cien mil megavatios de microondas para aplicaciones de potencia. Cada aplicación distinta requiere de una ingeniería específica en la que se manejan fuentes de energía (magnetrones, girotrones, etc.), líneas de transmisión (guíaondas, filtros, cargas…), aplicadores (antenas en campo próximo, difusores de campo, etc.), cálculos electromagnéticos, a veces asociados con termodinámicos, muy complejos que re-quieren de simuladores electro-magnéticos y de la experiencia de un profesional a la hora de la interpretación de los resultados. Cada aplicación distinta es una especie de traje a medida, no valen las extrapolaciones de un mate-rial a otro ni de una geometría a otra, cada caso es un problema de ingeniería distinto en la que el profesional ingeniero de telecomunicación, en combinación sinérgica con otros profesionales específicos, se configura como el más adaptado para el diseño de estos sistemas. Como decía el poeta "Hay que pasar de las musas al Teatro". En este caso estamos ante una tecnología madura, con unos profesionales competentes y debemos hacer entre todos que nuestra industria (el Teatro)incorpore en sus procesos las nuevas posibilidades de la energía microondas. “Las microondas también pueden utilizarse como fuente de energía electromagnética para el tratamiento y la monitorización de procesos industriales que requieren del calor en su ejecución”
30 oct 2015
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Dirigir una compañía de Telecomunicaciones
La oportunidad de enfrentarse al reto de dirigir una empresa de nuestro sector es sin duda un lujo para quienes disfrutan de las emociones fuertes. Los procesos de liberalización han ido facilitando la proliferación de compañías alternativas a los operadores tradicionales que prestaban servicios en régimen de monopolio. Se buscaba la creación de competencia como medio para incrementarlas opciones de los clientes a la horade elegir, mejorar los precios y aumentar la calidad del servicio prestado. Pienso que aún no hemos alcanzado plenamente estos objetivos aunque estamos en el buen camino. Sin embargo, en esta ocasión no desarrollaré mi visión sobre la competencia sino sobre el papel de quienes han venido gestionando empresas que jugaban en ese entorno. En primer lugar debo decir que la inexistencia de un mercado en competencia previo provoca la falta de referencias anteriores de éxito y, por tanto, deja expuestos a los directivos a una hoja en blanco sobre la que tomar decisiones que deben irse adaptando en función de sus resultados. Este interesante punto se ha visto claramente reflejado en sucesivos y múltiples cambios de estrategia de muchas compañías cuyos ejemplos todos conocemos. Para quien dirige, el resultado se con-vierte en la única referencia válida de la eficacia de su gestión. Si éste es malo, tal vez sea demasiado tarde para rectificar. La dirección de una "telco" exige prestar atención a materias similares alas de la dirección de cualquier empresa de otro sector aunque con algunos matices. El equipo humano es sin duda un factor decisivo. Cómo motivar a profesionales que recibieron ofertas que doblaban su salario o les aseguraban participaciones accionariales increibles fue una tarea imposible. Hoy, se preguntan cómo motivar con revisiones salariales actuales a quienes tenían incrementos del 10 o el 15% cada año. La imaginación de las direcciones de recursos humanos debe estrujarse continuamente. Sin embargo, para quienes triunfaron en la retención de los mejores, el reto es hoy un bajo nivel de rotación que plantea el riesgo de acomodación frente a un sector cuyo nivel de exigencia crece cada día. La tecnología. Qué decir de un sector que es capaz de seguir incorporando nuevos elementos sin que la madurez y estabilidad de los anteriores esté asegurada. La Voz sobre IP, un concepto tan amplio como indefinido, provoca los más encendidos debates en los comités de dirección. En los operado-res dominantes por la aparición de nuevas formas de servicios de voz sobre Internet que ponen en jaque el modelo tradicional de ingresos. En los nuevos entrantes al mercado residencial porque no estaba claro cuál iba a ser su modelo de negocio (aunque la reciente adquisición de Skype. cominvita a la reflexión). Para quienes prestan servicios a empresas, el reto es convertir la VoIP en un servicio y no en un producto vendido de una vez y cuyo tráfico desaparece de las cuentas de ingresos. Y esto se entremezcla con las redes IP multiservicio (MPLS) y las casi infinitas soluciones para conectar-se (la temida "última milla") desde las líneas telefónicas de siempre al acceso con fibra óptica pasando por el insaciable ADSL. El gestor se enfrenta a la decisión de cómo acertar en la tecnología y cómo acompasar los ingresos y las inversiones. Y la confusión en los clientes no lo facilita. Los directivos de las empresas comparan los precios deservicios de 2Mb/s en sus domicilios con los precios ofrecidos en sus empresas y se cuestionan la justificación de las diferencias. Y este análisis es aún más duro cuando se incorpora el factor del nivel de servicio. Un directivo debe planificar su compañía para asegurar a sus clientes la calidad que estos necesitan. Pero la reflexión entre lo que necesitan, lo que demandan o lo que uno puede ofrecer acaba en unas cifras de costes bien distintas. El directivo se plantea si podrá llegar a hacer, como ya lo ha hecho el sector de la informá-tica, separables las infraestructuras de los ingresos. Cómo conseguir que el cliente pague, porque reconozca su valor, el servicio como algo añadido alo que el mercado considera un "commodity". El debate está servido. Para quienes tenemos la suerte de dirigir una empresa del sector es apasionante. Los móviles, reyes de los ingresos y sobre todo del margen de los últimos años, analizan y, tal vez temen, la aparición sólida de la con-vergencia. Convergencia fijo móvil que puede "recanibalizar" su tráfico hacia las redes fijas con acceso inalámbricos. Los incumbentes (qué nombre tan desagradable) cómo compensar las bajadas del "viejo" negocio de la voz y gestionar los contenidos que viajan por sus redes de anchos de bandas en crecimiento imparable. Los operadores globales cómo desarrollar modelos sostenibles en la convergencia de la informática y las telecomunicaciones. En suma, los factores humanos, tecnológicos y económicos se combinan de manera endiablada en la mesa de los ejecutivos del sector bajos las luces y las sombras de otros elementos como la regulación. Por fortuna, en este mar de incertidumbre soplan los vientos favorables de un uso creciente de los servicios de telecomunicaciones tanto en nuestra vida personal como en esta" economía digital en red" que nos toca construir. Aprovechémoslo.
30 oct 2015
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El mercado de las telecomunicaciones y la regulación. ¿Una brecha creciente?
En el año 1998 se produjo la Liberalización de las Telecomunicaciones en el seno de la U. E. La liberalización nunca fue un objetivo en si mismo, sino un instrumento para el logro de los verdaderos objetivos que pasaban por la Convergencia de Servicios y Sectores, y el logro de la Sociedad de la Información .Este proceso supuso la puesta en pie de un Marco Regulatorio que, definido en el período1995-1997 y con un enfoque en los objetivos anteriores, se adaptó a la situación del Sector en esos momentos, esto es, preponderancia en términos económicos y de mercado del Servicio Fijo y del Operador Monopolístico de referencia y estadio incipiente o con un importante potencial de crecimiento de los otros servicios, Móvil, Datos, etc. En consonancia con esto, el enfoque de la Regulación era fragmentado, estando centrado en la Banda Estrecha, el Servicio Telefónico Fijo y el Operador mal denominado Dominante. No era, en suma, una regulación para la Convergencia, ni predominaban los criterios de Competencia. Asimismo, el objetivo prioritario de este marco era la construcción de un modelo de competencia sostenible, entendiendo como tal, un modelo que propiciara el desarrollo de verdaderas alternativas de red a las del Operador Establecido, lo cual suponía no desincentivar la inversión y que el beneficio para el usuario fuese fruto de esta competencia en términos de ser-vicios, precios y calidad, masque de decisiones administrativas. La realidad de lo acontecido ha sido diferente a lo que se había previsto, ya que el énfasis de las Autoridades Políticas y Reguladoras se puso mas en la reducción de los precios que en el desarrollo del modelo de competencia sostenible antes señala-do. Esto ha supuesto una clara infravaloración de los activos, lo que unido a la exuberancia irracional de ciertas decisión empresariales, ha llevado a un duro ajuste en el Sector y a un parón en la inversión y, con ello, de una verdadera competencia, que no es como a veces se quiere mostrar un tema únicamente de cuotas de mercado y de caída de precios. Hoy estamos en la onda de la Banda Ancha, de la Convergencia, de la Neutralidad Tecnológica, de una Nueva Cadena de Valor, Plataformas y Servicios, de Nuevos Actores y, en suma, la situación es claramente diferente de la del inicio de la liberalización. Esto requiere una revisión en profundidad del actual Marco Regulatorio y no necesariamente en términos de análisis de competencia en los mercados de referencia elegidos o por elegir, o cual no deja de ser una visión cortoplacista y de práctica continuidad de la situación actual. El nuevo Marco que se construya debe hacerse con altura de miras, con un enfoque hacia delante que contemple objetivos y metas a medio plazo y lo que es mas importante, que trace el camino hacia la Convergencia y ponga fin a la fragmentación actual .Esta debe ser una tarea en la que se involucren no sólo las Autoridades Políticas y Regula-doras, sino asimismo los principales Actores del Sector, con propuestas claras y explícitas como las que requiere el Marco Claro, Estable y Predecible tantas veces demandado. No hacerlo así, sería tanto como poner remiendos a un traje que se ha quedado viejo y, en definitiva, aumentar la "Brecha" Actual entre el Mercado de las Telecomunicaciones y la Regulación.
30 oct 2015
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"Fin y principio." y "Internet. Tanto portan poco"
Un ciclo se acaba. La prime-ra fase de la revolución hallegado a su final. Los sín-tomas están por todas partes.Google avanza, Skype se vende,Microsoft se reestructura, peroOvum dice que no es suficiente.Weblogs, wikipedias, los usuariosse hacen con el control. Las com-pañías de telecomunicaciones tra-dicionales luchan por escapar deldestino de la conectividad, hacialas plataformas y la vieja integra-ción vertical. Pero Vinton Cerf pre-fiere trabajar para Google quepara Verizon. T-Mobile renuncia al"walled garden" y acepta la conec-tividad con iTunes. La CE dice queel acceso al fútbol en Europa a tra-vés de los móviles es un mercadoespecífico. El triple play se con-vierte en el triple juego de la com-petencia ¿sostenible? entre fijo,móvil y cable, al menos. SegúnJerry Hausman es el fin de la regu-lación, salvo en Europa, donde notenemos suficiente experiencia (nisuficientes infraestructuras). Latelevisión se multiplica y se prepa-ra para adaptarse a los nuevosusuarios, la esclavitud de las parri-llas de programación se acaba y latele está siempre encendida y endirecto. Al mismo tiempo acabamos deempezar. Internet es quizás el inventoque más está contribuyendoa acelerar el progreso eco-nómico mundial.Internet es un agente queincrementa la productividad dela economía. El fenómenointernet está teniendo, ademásdel impacto económico, unimpacto social al permitir elacceso a la información a ciu-dadanos que viven en pobla-ciones aisladas.Internet es un agente quecontribuye a disminuir el pre-cio de los bienes y servicios yno será fácil encontrar otroagente que a nivel global con-tribuya de manera más eficaz ala deflación de los precios.Sin embargo cabe preguntar-se si los beneficios económicosdel fenómeno Internet hanredundado en el Sector de lasTIC, y en particular para el sec-tor de las telecomunicaciones,o por el contrario se han trasla-dado sus beneficios en todo oen el parte a otros sectores dela economía.Existen evidencias empíricasque ponen de manifiesto laseconomías producidas por elfenómeno Internet en determi-nados sectores como la distri-bución, la compra de bienes, elsector bancario y otros sectoresde la economía. Sin embargo,no tengo tan claro los benefi-cios que ha propiciado y estápropiciando este fenómeno aquienes viven del negocio delas telecomunicaciones en sen-tido amplio.La tarifa plana y el "todo acien" nace en la nueva era delas telecomunicaciones coninternet. Los beneficios queproporciona la utilización deesta herramienta no tiene unarelación directa con los ahorrosque produce. El precio del ser-vicio ofrecido no guarda rela-ción con la función de utilidadque proporciona.La competitividad basada enel precio de los servicios ofre-cidos se ha instalado en lasociedad y todos los operado-res de telecomunicaciones tra-tan de ofrecer cada día más pormenos.El modelo de negocio de losoperadores de telecomunica-ciones se ha visto totalmentetrastocado, modificando elesquema básico de de losingresos y particularmente delos operadores "incumbentes".Los operadores han trasladadohacia los costes de los factoresla presión ejercida en los pre-cios de la oferta de los servi-cios.¿No será el momento deplantearse si conviene seguirdando tanto por tan poco?
30 oct 2015
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La internacionalización de nuestras PYMES
En mi opinión si hay algoque caracteriza a lasempresas de nuestro sectores su escaso grado de interna-cionalización. Quizás no nosfalte vocación, pero por una uotra razón, y salvo honrosasexcepciones, las PYMES españo-las del sector de las TIC brillanpor su ausencia en los mercadosinternacionales.Cuales son las causas denuestra falta de actividad inter-nacional? Por qué escasean lasmarcas españolas conocidas enmercados exteriores? Es quecarecemos de los conocimientosy la creatividad necesarios paradesarrollar productos atractivosa mercados más allá de nuestrasfronteras?A mi entender, nada más leja-no que eso. No solamente nues-tra creatividad es más que acep-table sino que los productos quesomos capaces de desarrollar yproducir son excelentes, comolo prueba el éxito de algunas fir-mas con amplia presenciaexportadora. Es más bien un pro-blema de mentalidad del país.Por extraño que pueda sonar,hasta hace pocos años lo extran-jero era raro en España. El espa-ñol viajaba poco, no hablabaidiomas y concedía poca impor-tancia a su enseñanza general-mente catastrófica. Ademáspadecíamos un cierto complejode subdesarrollo que nos hacíamovernos con cierta inseguridadcuando salíamos del suelopatrio. No nos encontrábamos agusto fuera de casa y tendíamosa considerar que, en general, lodel exterior era mejor. Es eviden-te que este clima poco favorecíala internacionalización de nues-tras firmas.Creo sinceramente que lascosas han cambiado mucho enlos últimos años, pero aun hande hacerlo mucho mas.Hoy en día las firmas que seatreven a salir se enfrentan a unfuturo de lo más halagüeño. AEspaña se la ve como un paísmoderno, con gente preparada ycapaz de desarrollar los mejoresproductos. Nuestro sector cuen-ta con estupendos profesionales,nuestra tecnología es buena y,en general, no tenemos nadaque envidiar a firmas equivalen-tes de otros países avanzados.Solo nos falta acabar de superaresa barrera sicológica que tantonos ha frenado, solo tenemosque hacer acopio de la seguri-dad que necesitamos para darese paso.Estamos en un sector eminen-temente técnico y nadie mejorque nosotros, los Ingenieros deTelecomunicación, para realizarla promoción de nuestros pro-ductos internacionalmente.Desgraciadamente aún es difí-cil encontrar profesionales quese muevan como pez en el aguaen esos mercados. Nuestrasescuelas aún no han desarrolla-do los programas de formaciónadecuados para tal fin y debe-rían hacerlo sin pérdida de tiem-po.En cuanto a las empresas, sumercado domestico ya no esEspaña sino la UE. En conse-cuencia nuestras PYMES han deapostar por su expansión inter-nacional de forma mas activa,han de potenciar sus departa-mentos de I+D y desarrollar susproductos pensando en merca-dos más amplios y han de hacer-lo no con una perspectiva opor-tunista de aprovechar determi-nadas ocasiones que se presen-ten, sino como un objetivo per-fectamente planificado. Han deinvertir en la promoción de susmarcas a nivel internacional, pormuy caro que eso en un princi-pio pueda parecer y han de asig-nar los recursos para conseguir-lo. El premio es la expansión yla estabilidad. Es sencillo, elsecreto es creer que eres capazde hacerlo y luego poco apoco llevarlo a cabo. No hayque ser grande para exportar,solo hay que tener voluntad dehacerlo.
30 oct 2015
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"¿Hemos dejado de ser competitivos?"y "Velocidad"
Inversiones directas para la creación de centros de I+D+i. De hecho a lo largo de los últimos dos años, se han logrado "localizar" en nuestro País centros de Investigación, Desarrollo e Innovación de algunas grandes multinacionales Europeas y Americanas, con la consiguiente creación de empleo neto en puestos de alto valor añadido. Estas referencias en algunos casos poco conocidas pero que son una realidad hoy- demuestran que tenemos buenas armas para competir con honestidad en un mercado global y que sabemos qué hacer para conseguir tener éxito. Para ello es de gran ayuda el claro interés de la Administración Pública en aquellas iniciativas que incentiven el desarrollo de la investigación, especialmente en el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. El sistema público de I+D ha mantenido un crecimiento constante en los seis últimos años, tanto en tamaño como en calidad. Así, los fondos para actividades de ciencia, tecnología e innovación que dedica el Estado español han crecido significativamente y han superado los4.000 millones de euros en2004. Incluso en fechas recientes hemos conocido la creación del nuevo fondo de fondos de capi-tal riesgo de la mano del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Nuestro esfuerzo para hace de esto una realidad, ha de estar focalizado en la educación, en la inversión en nuevas tecnologías y en la innovación, todo ello con el objetivo de crear una realidad socioeconómica que potencie España frente a otros competido-res europeos y mundiales. Es un hecho que la tecnología eleva el potencial de crecimiento de una economía. Durante los últimos diez años hemos asistido en España a un fenómeno de transformación de las Telecomunicaciones, gracias a la explosión de Internet y a la nueva concepción de la comunicación móvil, aportando usos diferentes de las mismas. Gracias a ello, nuestro tejido empresarial puede optimizar procesos para competir con aquellos países de nuestro entorno, y alcanzar en un primer estadio la convergencia real con Europa. El crecimiento económico sostenido y la prosperidad duradera dependerán en gran medida del establecimiento de una economía basada en el conocimiento, de la existencia de un alto nivel de investigación y desarrollo, y del despliegue de una cultura de innovación científica y tecnológica. Anticipar, competir con honestidad para ganar, ejecutar y cumplir en base a las promesas realizadas, aprender continuamente y crecer para mejorar como personas y como sociedad. El futuro depende en gran medida de nosotros mismos. Somos y seremos competitivos. Se ha disparado, en el acceso a la red de telecomunicaciones, la carrera para aumentar la velocidad. La publicidad soporta todo. El "mega" es ahora la referencia básica cuando hasta hace muy poco el "kilo" caracterizaba una "banda ancha". Con timidez se anticipa el mayor riesgo de saturación lo que obligará a dar preferencia a algunas aplicaciones- y la limitación asociada con la longitud del par de cobre que reducirá el número de hogares que puedan disfrutar de los "megas" que tan generosamente se publicitan. No sería extraño que, en un futuro, los anuncios inmobiliarios incorporaran el valor de la velocidad que puede disponerse desde una vivienda. Emulando a la red de carrete-ras, analogía que frecuentemente se utiliza para explicar la con-figuración de Internet, deberían introducirse controles de la velocidad y un carné por puntos que penalice a los prestadores de acceso que incumplan los valores contratados. Javier Domínguez Responsable de la División de Consumote Panasonic España Velocidad
30 oct 2015
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Nuestra industria a vista de pájaro. Iniciativas para su desarrollo
Antonio García Marcos Presidente Grupo Teldat Nuestra industria a vista de pájaro. Iniciativas para su desarrollo Es sorprendente que en un país como el nuestro, en el contexto socioeconómico en el que vivimos y en los albores del siglo XXI, suscite tan poco interés el tema industrial. Tengo la sensación que a nadie importa. No obstante por lo que a todos nos toca y a nuestra profesión en particular, me dispongo a opinar sobre ello, por ver si el asunto merece interés y a proponer algunas iniciativas. Estamos cansados de escuchar la monserga de que hay que desarrollar la Sociedad de la Información, de que es el futuro, de que no podemos desarrollarnos como país y como personas, si no somos capaces de llevar Internet a todos los ciudadanos. Aun siendo discutible, admito que podría estar básicamente de acuerdo. Esto ha dado lugar a que en los últimos años haya habido iniciativas, por parte de los Gobiernos de turno, encaminadas a estudiar el problema y a proponer procedimientos que hicieran posible este objetivo. Ejemplos de ello han sido el Info XXI, el Ingenio- por cierto ya le podían haber buscado otro nombre-, el derivado de la llamada “Comisión Soto”, el coordinado por el Profesor Ontiveros, etc. salvo en este último que dedica dos paginitas en la versión de que dispongo, cuesta encontrar alguna referencia al tema industrial que nos ocupa. Por el contrario, hay una fijación obsesiva en los recursos destinados a I+D, como si de eso dependiera exclusivamente la solución al problema y no del resultado de esa inversión; para el control de ésta los informes también dedican pocas líneas . Se me puede decir que no tenían como objeto tratar el asunto; pero el problema es que no hay otros estudios que aborden el problema , al menos yo no los conozco. El hecho es que el panorama es bastante desolador, buena parte de las pocas industrias multinacionales que desarrollaban equipos y sistemas en España se han ido después de la última crisis y las españolas que invierten buena parte de sus recursos en I+D y que suministran productos innovadores , son muy pocas. Alguna vez he preguntado a representantes del gobierno de turno por este tema, pueden creerme que lo primero que he observado ha sido extrañeza por la pregunta formulada y después la contestación ha sido ,...si se desarrolla la Sociedad de la Información, las empresas del sector se desarrollarán igualmente..., esto es sencillamente desconocimiento, desinterés o mentira, lisa y llanamente. No creo que con las medidas propuestas en los diferentes informes se consigan dar saltos importantes en la utilización de las tecnologías, hay algo que no se está haciendo bien del todo. Con ser preocupante, me atrevo a asegurar que en el momento y lugar que nos ha tocado vivir en nuestro país, aunque no se hiciera nada, el desarrollo en la utilización de las herramientas que proporciona la Sociedad de la Información sería muy parecido y todos nos ahorraríamos bastante. Ahora bien, si no hacemos algo en el terreno industrial la “brecha digital” se va a convertir en una “rambla digital”. La demanda sola no puede “tirar” del desarrollo de las empresas que innovan, quizá si de otras, por lo que será “pan para hoy y hambre para mañana”. En nuestro sector y en España no hay tantas empresas innovadoras con tecnología propia que estén en este desafío. En vez de tantos informes e iniciativas, cuyos resultados han sido tan pobres hasta el momento, por qué no nos dedicamos además a ver qué hacen en los otros sitios que nos llevan ventaja en este sentido. No es necesario inventar nada, es decir, basta con que miremos a otros países para que nos demos cuenta de que todos ellos han seguido si no la misma fórmula, una muy parecida basada en la promoción de la existente red empresarial ( pequeña o grande) . Estas empresas se dedican a generar productos o soluciones de un alto valor añadido y que gracias a la complicidad del Estado en algunos casos y de las Grandes Empresas multinacionales en la mayoría, dan el salto al mercado en unas condiciones incomparables de competitividad, tanto a nivel de prestaciones como de calidad, que le permiten poder competir al mismo nivel que la mejor de las empresas en el mundo. La industria aeroespacial se fragua a través de proyectos ambiciosos a varios años por no hablar de la industria de defensa u otras intensivas en innovación tecnológica. En nuestro sector, los ejemplos de éxito de Corea en comunicaciones van acompañados de impulso público a despliegues ambiciosos de tecnologías inciertas en fases emergentes. En torno a dichos proyectos nacen empresas innovadoras, experimentadas y competitivas y, por ello, capaces de exportar. Esto sólo se consigue a través de proyectos en común y sobre todo en pedidos basados en compromisos serios. Esto va generando un mayor número de nuevas empresas, que animadas al rebufo del éxito de las demás, terminan por generar lo que se llama un tejido industrial.
30 oct 2015
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Una red inteligente es una red segura
Una red inteligente es una red segura. Jorge Fernández. Director Técnico de Enterasys. El juicio contra el creador del gusano Sasser este verano ha provocado que el tema de la seguridad en TI haya ocupado las primeras páginas de los medios de comunicación. Por otro lado, en esos mismos medios han podido leerse comentarios de algunos directivos del sector, aconsejando que focalicen toda su estrategia de seguridad hacia el extremo de su infraestructura, adoptando un enfoque de seguridad de tipo perimetral, lo que demuestra que no se ha entendido nada del problema. Una comunicación segura significa asegurar y proteger tal actividad frente a todas y cada una de las eventualidades que puedan surgir. Los sistemas que proporcionan comunicaciones seguras deben no sólo asegurar la privacidad y la autenticidad de la transacción, sino también la disponibilidad de canal de comunicación mismo. Por su parte, el usuario de un sistema de comunicación exige que la tecnología aplicada al proceso elegido esté disponible cuando se la necesita, proporcionando un nivel de servicio transparente sin complejidades innecesarias o riesgos como por ejemplo suplantaciones de identidad o vulnerabilidades que pueden ser explotadas para captar conversaciones. La falacia de la seguridad en el extremo de la red No cabe duda de que si somos capaces de establecer un sistema de comunicación fiable entre los dos extremos de un canal de comunicación, y añadimos medias adicionales como el cifrado de datos para proteger la información frente al acceso de terceros, la seguridad mejorará. Pero esto, que es en teoría sencillo, no es tan fácil de llevar a la práctica en el entorno real en que actualmente operan las empresas. Para completar el modelo es preciso que la red sea capaz de predecir amenazas o riesgos en un entorno de incertidumbre. Aquí es donde una red "inteligente" o "segura" entra en juego como un elemento crítico de comunicaciones seguras. Una red segura no es simplemente una red con "firewalls" situados en su periferia y puntos clave. Ni viene definida por tecnologías de seguridad externas como IDS/IPS, AV, filtrado de spam u otros elementos de seguridad aislados. Una red segura es una infraestructura de comunicaciones que no sólo se limita a enviar paquetes sino que ejerce un control y es capaz de entender lo que se transporta en las tramas de comunicación. Mientras que los sistemas heredados y gran parte de la actual oferta de networking se centra exclusivamente en lograr altas velocidades en el envío de paquetes, la tecnología de última generación considera este objetivo como algo básico, mientras que el verdadero valor añadido lo centra en lograr que todos los equipos de la infraestructura sean capaces de actuar como elementos de control distribuido. La tecnología de red de última generación ya no persigue como principal objetivo mayor capacidad y tamaño a menor coste, sino construir sistemas más inteligentes, capaces de evaluar e incrementar la situación de seguridad del negocio. Por ello, pensar que la seguridad puede lograrse asegurando simplemente el extremo de la red es una falacia. La posibilidad de un error humano siempre debe ser tenida en cuenta y es ingenuo pensar que los puntos de acceso a la red mantendrán siempre una configuración predecible y actuarán de acuerdo con las políticas marcadas. La red como vehículo de seguridad Una red que carezca de inteligencia y elementos de seguridad se convierte en un vehículo de propagación de código malicioso, que impacta en los sistemas menos protegidos que comparten la red. Por el contrario, si la red cuenta con elementos de seguridad, es capaz de conocer, a través de la autenticación – por ejemplo IEEE 802.1x- quien entra en ella y puede decidir si algunas aplicaciones o tipos de tráfico deben ser usados o no, e incluso determinar cuando un comportamiento es inaceptable y responder dinámicamente al mismo. Está hasta cierto punto extendida la creencia de que seguridad y movilidad son mutuamente excluyentes. Esta opinión es comprensible si se tiene la concepción de que la seguridad es únicamente un asunto de firewalls funcionando de forma aislada, que no suelen seguir al usuario allá donde va. Una vez se tiene claro que la red es un vehículo de seguridad en sí mismo, la movilidad es perfectamente entendible y alcanzable dentro de un paradigma de red segura. Por último, merece la pena mencionar la difundida creencia de que la demanda de redes seguras, cada vez mayor, es fruto del crecimiento de las propias organizaciones, que crean cada vez más puestos de trabajo. Sin embargo la realidad es muy diferente. Casi todo el crecimiento que están experimentando actualmente los sistemas de TI y las redes viene generado por la incorporación a las mismas de dispositivos IP autónomos, y no por los nuevos puestos de trabajo para usuarios. En la actual coyuntura económica, el ritmo al que se expanden las redes en las empresas es muy superior al ritmo de contratación de nuevo personal. Dicho en pocas palabras, el crecimiento actual de las redes viene provocado por la incorporación de dispositivos y servicios IP, tales como telefonía IP, edificios inteligentes, líneas de protección, redes de transmisión, sistemas de transporte, video-vigilancia y sistemas de seguridad, así como de un gran número de dispositivos hasta ahora ajenos al mundo de las redes: máquinas de bebidas, sistemas médicos, etc. Algunas organizaciones tienen ya más de la mitad de sus nodos y puertos destinados a dispositivos autónomos.
30 oct 2015