Artículo BIT
La Ley de Ordenación de las Comunicaciones
34.- EDITORIAL La Ley de Ordenación de las Comunicaciones En los últimos años, la electrónica, la informática y las telecomunicaciones, están sometidas a un intenso debate público, forzado por un no menos rápido cambio de sus bases tecnológicas. La consecuencia lógica de tal procesote discusión debe ser la readaptación, tras los estudios que sean precisos, de las normativas legales que rigen las disciplinas que nos ocupan. El caso de las telecomunicaciones en España es de una gravedad reconocida. No existen los mecanismos que regulen su funcionamiento interno y lo que es peor, no parece que se vayan a poner en marcha de manera inmediata. Por ello, la existencia de un borrador de Ley de Ordenación de las Comunicaciones ha sido recibido por los “interesados en la materia”, como un material a estudiar, a debatir. Como entre esta pequeña corte de “aburridos interesados” nos contamos las actuales Juntas de Gobierno del COIT y la AEIT, nos pusimos a trabajar sobre un análisis primero de lo que nos parecía el borrador en cuestión. Se generó el documento que recibisteis con el último Bit y que se presentó en la celebración del pasado día de San Gabriel. Definitivamente nuestro patrón no estuvo afortunado y el mensaje que recibimos desde los redactores del borrador (Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones) fue confuso. El representante de dicho Ministerio, al que hay que agradecer su valor, tuvo que recurrir a todas sus mejores habilidades para superar algo que no era fácil, las enormes deficiencias del texto que se nos proponía. El resultado fue que no hubo debate y que las más de 150 personas presentes se fueron con la cabeza caliente y los pies fríos de un acto que se preveía de interés y lleno de contenido. Una pena. Pero como nuestra voluntad no está para pararse en las pequeñas batallas, sino que quiere sobremanera avanzar en la consecución de un aparato legal sintonizado con las necesidades del sector en la actualidad, anotamos la actuación del último San Gabriel, en el “debe” de un Ministerio que parece ocupado en deshojar la margarita de sus incompetencias en materia de comunicaciones, y seguimos adelante. Continuamos solicitando que se abra el debate de la LOC, que se complementen aquellas parcelas que, según se reconoció públicamente, son indispensables para que se entienda el actual borrador. Si hace falta conocer el contrato del Estado con la CTNE para que la LOC tenga coherencia, pues anúnciese en qué términos están las discusiones. Si se están poniendo dificultades al futuro del sector por las actuaciones de otros ministerios que con sus planes condicionan el futuro de la LOC, pues acelérese el proceso de discusión global y no sectorial de estas problemáticas, conviértase el problema en un problema de Estado y no de un Ministerio. Y además solicitamos que si como se nos dijo, el espíritu de nuestra propuesta era válido en algunos aspectos, se nos exijan nuevas y más elaboradas aportaciones; queremos trabajar en lo que nos es muy querido, queremos aportar nuestros conocimientos y experiencias. Todo esto sin que confundamos, en ningún caso, que el límite de nuestra participación acaba donde la voluntad de los elegidos para gobernar marquen. Está en la inteligencia de éstos el querer o no aprovechar la aportación de alguien que siempre ha estado del lado de los que pretenden modernizar y hacer más eficaces las telecomunicaciones en España.
30 oct 2015