Artículo BIT
Presentación
2.- PRESENTACIÓN Tras el paréntesis motivado por las vacaciones de verano, ve la luz el número 2 de nuestro boletín. Sacar de imprenta el primer número fue un logro importante por lo que significaba el salto de aquella hoja informal que editábamos a una revista de contenido más denso – como la que intentamos ofreceros. Esto requirió un trabajo, difícilmente cuantificable, que recayó, fundamentalmente, en las anchas espaldas de quien, hasta hace poco, cumplía funciones de director: nuestro compañero Manolo Gamella que, por obligaciones particulares ineludibles, abandona esta función, sin que ello signifique que nos deje. Este número dos, se propone continuar la línea ya iniciada, conscientes de que el próximo mejorará a éste y que pronto alcanzaremos aquel en que quedemos satisfechos del trabajo realizado. El momento es idóneo para que nos preguntemos por el sentido que tiene la aparición periódica de nuestro BIT. Vaya por delante que ninguno de los que dedicamos nuestras horas de ocio al boletín y, en general, al COIT y AEIT, lo hacemos por ninguna razón oculta ni difícil de comprender, sino exclusivamente porque entendemos que nuestra profesión, y en general la de todos los técnicos superiores, se enfrenta con una problemática ante la que no cabe meter la cabeza bajo el ala. Tenemos que enfrentarnos con nuestra ineludible participación en la construcción del futuro de un país que, con las lógicas tensiones, se está asomando a una naciente democracia en momentos harto difíciles. No se concibe democracia alguna sin la participación de los ciudadanos en la gestión pública. Y esta colaboración va desde la emisión de un voto que, como grano de arena, influya en la dirección social y económica del futuro de la nación, hasta la toma de conciencia, estudio y transformación del pequeño entorno en que nos movemos cotidianamente, con el fin de hacerlo más acorde con las nuevas variables de la sociedad. Es en este sentido en el que creemos que tenemos mucho que decir. Había que preguntarse qué pasa con el problema del paro, con la inexistente formación del postgraduado, con lo irracional de la actual enseñanza superior, con la problemática sindicación del técnico superior, con la colonización tecnológica provocada por una inexistente investigación, con unas actividades culturales que muchos echamos de menos, y con un largo etcétera que la propia dinámica de los hechos nos irá ofreciendo. Nos gustaría, por tanto, dejar claro que el BIT no es el “órgano de expresión del COIT y AEIT”, sino más bien el de sus miembros. Que la experiencia tenga éxito no depende exclusivamente del comité de redacción, sino de que todos arrimemos el hombro, de vuestras colaboraciones, críticas sugerencias, artículos, etc., sea cual sea su línea, que a todas estamos abiertos. Está, por tanto, de más, concluir diciendo que contamos con todos vosotros.
30 oct 2015