TELECOMUNICACIONES ESPAÑOLAS: EL GOBIERNO TIENE LA PALABRA Son ya muchas las ocasiones en las que, diversas personas relacionadas con el mundo de la E1ectrómca, las Telecomunicaciones y la Informática, nos hemos desgañitado tratando de llevar nuestras inquietudes respecto al futuro de ese mundo a quienes creemos que tienen en su mano la posibilidad de a frontar10 con anticipación, tornando las decisiones oportunas. El éxito no nos ha sonreido, hasta la fecha, y la 1etania de problemas presentes y venideros se hace cada vez más larga, más triste y, de puro repetida, más monótona. Las atenciones oficiales se suelen dirigir hacia los sectores tradicionalmente considerados corno básicos, y nadie parece tener, en los puestos de mando de la economia española, el suficiente olfato corno para percatarse de que el futuro se basará en unos cuantos sectores q u e hoy se pueden considerar emergentes, y uno de los cuales es, precisamente, el de la E1ectrómca, las Telecomunicaciones y la Informática. Corno consecuencia de ello, nuestra economía y, por tanto, nuestra sociedad, sigue corriendo detrás de los acontecimientos, en vez de prepararse anticipadamente para afrontar10s. SITUACION ACTUAL La realidad actual puede medirsJ] mediante el siguiente flash:durante 1979 se han producido en nuestro territorio equipos por valor de 175.000 rnjJ1ones de pesetas, mientras el consumo aparente total (producción + importación - exportación) ha sido de unos 303.000, - millones de pesetas, con unas importaciones de 175.000 millones. En cuanto a -las tendencias de estas cifras, se observa estancamiento de -la- producción y del consumo en términos monetarios, mientras las importaciones aún crecieron el año pasado en un 15 por ciento. Por tanto, si se descuenta la inflación, puede decirse que este conjunto de actividades industriales ha empezado a decrecer. Esto, a quienes no profundicen en el conocimiento de la verdadera importancia del sector, especialmente de cara al futuro, puede parecer1es hasta normal, a la altura de 1980. Los rectores de la economía nacional, acostumbrados a no considerar este sector corno básico, parece corno si sólo vieran de él algunos de sus aspectos positivos: los 8.000 mjJ1ones de pesetas que ingresó la CTNE el año pasado en las arcas estatales, en concepto de canon, por explotar el monopolio del servicio telefónico; el alto rendi. miento politico proporcionado por la televisión; algunos equipamientos triunfalistas de material electrónico sofisticado en las Residencias de la Seguridad Social, y la mi tica presencia del ordenador en los inventarios de cachibaches infrautilizados de muchos Ministerios. Pero la realidad de este sector es mucho más compleja y dinámica. Muy pocos expertos dudan, a nivel internacional, de que los avances en Telecomunicaciones, Electrónica e Informática van a condicionar de forma esencial el futuro de las sociedades desarrolladas, y hasta los menos propensos a hacer concesiones a la galeria hablan de una nueva revolución industrial, e incluso de una Nueva Era. (La próxima aparición del "Desafio mundial", del siempre polémico J.J. Servan Schreiber, ilustrará sin duda este proceso). Su influencia va a voltear, desde los procesos produtivos hasta la cotidiana vida hogareña, pasando por los servicios sociales (Educación, Sanidad). Es decir, cualquier proyecto que pretenda aumentar el bienestar individual y colectivo, va a pasar necesariamente por una masiva utili. zación de la Electrónica, corno hasta ahora ha ocurrido, por ejemplo, con los materiales férreos y la energia. Téngase en cuenta que está declinando la etapa en la que el hombre ha luchado por complementar su fuerza fisica (motores, grandes máquinas, etc.), y comienza ya la carrera en pos de ampliar y complementar las capacidades mentales (ordenadores y sus infinitas aplicaciones) y de comunicación. y todo ello va a ocurrir, aunque los españoles no "nos demos por en terad os". QUE HACEN OTROS PAISES De cómo se preparan otros paises ante este futuro, puede darnos idea los 70.000 millones de pesetas que el Gobierno Británico está invirtiendo en un plan a 3 años para potenciar el desarrollo, y utilización de la Microe1ectrónica, o los 10.500 mjJ1ones de pesetas que va a emplear el Gobierno Francés en otra acción similar, que no son nada comparados con los 120.000 mjJ1ones de pesetas que ese mismo Gobierno va a invertir en los 3 pró punto de vista AL GONZALO PEREZ Presidente AEIT Decano COIT ximos años, a fin de fomentar el desarrollo de la Te1emática, uno de los principales objetivos de nuestro pais vecino. En el área de Telecomunicaciones, sin ánimo de apabullar, conviene saber que hace 4 años el Gobierno de nuestro querido Sr. Giscard d"Estaing decidió colocar las Telecomunicaciones francesas en primera fila y elaboró un plan quinquena1 que, a base de dedicar J ,5 billones de pesetas, está sirviendo para situar a la industria francesa en una posición que la ha permitido dupllcar sus ventas y sus exportaciones. Por otra parte, diversos estudios prospectivos sitúan la tasa media de crecimiento anual del mercado eu. ropeo de las Telecomunicaciones, en términos reales y para esta década, entre el 6 y ellO por ciento, es decir, a un ritmo 2,6 veces superior al del crecimiento esperado en el PNB del conjunto de los paises europeos. Si se traslada la hipótesis más pesimista (6 por ciento de crecimiento) a las Telecomunicaciones españolas, se observa, con gran desolación, que aún queda por encima de los previstos en el Plan Cuatrienal de la CTNE, cuando el indice español de equipamiento en Telecomunicaciones está por debajo de la media europea, y deberia crecer más de prisa. En Electrónica e Informática, sucede casi exactamente 10 mismo. La consecuencia es clara y dura: en los próximos años vamos a retrasamos más respecto a los paises europeos. Con la particularidad de que el efecto multipllcador de estas tecno1ogias pondrá cada vez más tierra por medio entre nuestra economia y la de nuestros vecinos, y acabaremos siendo para Europa simplemente un huerto, un museo, una playa, 0;- quizás, una base militar. EL ESTADO y EL SECTOR De entre los diversos estamentos que componen el Sector, el mayor peso especifico corresponde, desde luego, al Estado. Por eso nuestros lamentos, criticas y propuestas suelen ir dirigidas hacia los responsables de turno de la Administración. Conviene, sin embargo, resaltar la idea de que no es en los -despachos ministeriales donde se hallan las únicas personas capaces de despejar nuestro futuro. Ahora bien, es sabido por todos nosotros que la condición de monopolio natural de una buena parte de los servicios de Telecomunicación confiere a la acción estatal el carácter esencial y decisiva. En el plano de la ordenación de los servicios, es el Estado quien tiene la primera y la última palabra. En el terreno de la que podriamos llamar "propiedad" de los diversos monopolios, es también el Estado el sujeto natural de la misma, poi razones de seguridad, de garantia de los servicios, de respeto a la 1egalldad, de primacia de criterios sociales y hasta por razones económicas, en algunos casos. Corno consecuencia inmediata, la Administración Públlca tiene la responsabilidad última sobre las compras de material electrónico reaJjzadas por entidades, tales corno CTNE, Dirección General de Correos y Telecomunicación, RTVE, RENFE. Ahora bien, ¿cómo afronta el Estado tan importantisima responsabilidad? Pues, a mi modo de ver, bastante mal. Con dispersión de sus propias competencias, a nivel muy bajo dentro de su organización, mezclando nuestros temas con otros muchos de tal forma que "tocamos" a 1114 de Ministro (media Dirección General, de entre 7), a 118 de Subsecretario (ldem, de entre 4 de su competencia) y a medio Director General. Por otra parte, la tecnj[jcación de este tinglado es muy escasa, se practica la caza del Ingeniero de Telecomunicación (tanto en la Subsecretaria de Aviación Civil, por corporativismo de otra Ingenieria, corno en el Cuartel General del Aire, corno en Correos y T e1ecomunicación) y no se atienden debidamente otros frentes de actuación, tales corno la Delegación del Gobierno en CTNE y la coordinación con RTVE, Industria y Defensa. SOLUCIONES La lista de propuestas puede ser muy larga (el dia de San Gabrie1 ofrecimos 7 u 8), pero os ahorro el esfuerzo de 1eer1a una vez más. Yo me conformaria, en estos momentos, con que se cumpliera una premisa previa a toda propuesta: Que los responsables de la Admi. nistración, al más alto nivel, se pa. rasen a meditar sobre el futuro del sector, que puede ser el de la eco. nomía española. Que esutdiaran las decisiones de otros paísespróxi. mos, valorasen nuestras posibi. lidades, y decidieran ya cómo quieren que sea ese futuro. Estoy convencido de que los profesionales podemos aportar muchisima información y numerosas propuestas. Aqui estamos preparados a responder y colaborar, si alguien nos pregunta y nos reclama. Si no surge la iniciativa desde las autoridades, habrá que recordar!o en momentos más "sensibles". Durante las próximas elecciones, por ejemplo..