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Especial: El Segundo Operador: Los expertos: Un camino largo y difícil
Un camino largo y difícil Fernando Maristany alir de la órbita del Estado es siempre difícil, pero hay casos donde técnicamente es mucho más complicado. Cuando se trata de una compañía que ya cotiza en bolsa y la privatización consiste en la colocación del paquete que está en manos del Estado, el éxito depende principalmente, además de la solvencia y potencial de la compañía vendida, de la elección del momento de la emisión y de la inversión en publicitar la venta. El caso de RETEVISION no es éste. Por el contrario, es una operación sin precedentes que ha supuesto un largo y complicado proceso que está marcando el camino para futuras privatizaciones. El esquema anejo indica los pasos seguidos en este proceso. El color verde se muestra, esquemáticamente, los trabajos realizados para la creación de una Sociedad Anónima partiendo de un Ente Público y, en azul el camino seguido para la venta por Concurso Público restringido, camino elegido por el Gobierno, para la venta del 60 % de la S.A. * Fernando Maristany Es Director del Proyecto de Privatización de Retevisión. En el cuadro se da idea del monto financiero de la operación en función de las ofertas presentadas por el 60% de las acciones de la compañía y simultánea ampliación del 10 % del Capital. La estrategia, a la que tanto aportó el Colegio de Ingenieros de Telecomunicación, de construir un Segundo Operador basándose en los activos y el personal cualificado del operador audiovisual español , ha demostrado su acierto al ser respaldada por tres grandes licitadores que pujan por hacerse con el control de RETEVISION S.A. Nº ACCIONES 2.400.00 Nº ACCIONES 1.333.333 PRECIO ACCIÓN EN PTS. 60% CAPITAL EN MM. PTS. AMPLIACIÓN 10% EN MM. PTS. TOTAL OPERACIÓN EN MM. PTS. 19.000 45.600 25.333 70.933 25.000 60.000 33.333 93.333 30.000 72.000 39.999 111.999 35.000 84.000 46.666 130.000 40.000 96.000 53.333 149.333 45.000 108.000 59.999 167.999 50.000 120.000 66.666 186.666
30 oct 2015
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Especial: El Segundo Operador: Los expertos: Segundos fuera
Segundos fuera Ignacio M. de Luarca uando este verano se resuelva el concurso para la privatización de RETEVISIÓN y un operador europeo junto con otros socios españoles tome el control técnico y estratégico de dicha entidad, parecerá que se hayan sentado las bases para la existencia de un largo período estable en la estructura del mercado de las telecomunicaciones en España. Es poco probable que en realidad esto acabe siendo así. Tratando de predecir, más bien adivinar, el futuro es tarea difícil abstraerse de la realidad inmediata para relativizar su importancia en un proceso largo y complejo. Hay por tanto que situar la importancia de este concurso en su punto justo. Si en el inicio del proceso a algunos nos pudo parecer que era posible aún establecer en España un modelo original en el que la transición a la competencia en telecomunicaciones coincidiese con el nacimiento de otro operador también básicamente español y al mismo tiempo modular la adaptación del operador principal a este nuevo entorno, el tiempo ha demostrado que esto no era posible o que entre todos no supimos hacerlo. No obstante, el calendario nos ha conducido a una situación en la que en España no queda casi margen para actuaciones autónomas y por tanto es prácticamente imposible que ocurra algo distinto de lo que ocurrirá en el resto de los países de nuestro entorno. Esto es incluso probablemente positivo. El proceso de la introducción de la competencia se encuentra aún muy lejos de haber alcanzado su madurez, ni siquiera en los países anglosajones que en la década pasada fueron los pioneros. En la mayor parte del resto de los países se encuentra aún en sus albores. No existe por tanto un modelo claro de cual será la configuración estable de este sector una vez alcanzada su madurez. Haciendo una cura de humildad sobre nuestra profesión, deberíamos reconocer que probablemente nuestro sector no es tan diferente del resto de los sectores de negocios como nosotros pensamos y que por tanto la configuración del mismo responderá a modelos parecidos a los que responden otras ramas de la industria o los servicios. Debemos por tanto pensar que el futuro a medio plazo de los operadores de telecomunicaciones, aunque dominado por un número reducido de grupos multinacionales, también dejará espacio para una fauna variada de operadores de muy distinto tamaño y funciones que contribuirán a crear valor en la cadena del sistema y que estarán sometidos a los ciclos habituales de nacimiento, competencia y desaparición de los menos aptos. La posición de España, como quinto país europeo por su tamaño y con un elevado potencial de crecimiento, significaría que no es posible pensar que, independientemente del resultado del próximo concurso de RETEVISIÓN, la mayor parte de los grandes grupos operadores mundiales no vaya a tener una presencia importante en España más o menos pronto. No es tampoco fácil pensar que sea posible separar totalmente los operadores de los distintos negocios ya sean móviles, larga distancia, telefonía local, distribución de TV, Internet etc. De todas formas hoy día parece que subsistirá en todos los países, sin que España vaya a ser una excepción, un operador claramente dominante, aunque integrado en alguno de los grandes grupos internacionales, y además existirá un conjunto de operadores en competencia con éste formado por dos o tres operadores asociados a los otros grandes grupos "extranjeros" y algunos otros operadores independientes de menor entidad. Todo este conjunto serían "los segundos operadores". Entre todos ellos probablemente podrán llegar a alcanzar una cuota de mercado próxima a la del primer operador. * Ignacio Menéndez de Luarca Es Ingeniero de Telecomunicación, ETSIT Madrid 1969. Actualmente es consultor independiente. Hasta julio de 1996 fue Director de Desarrollo de Negocios de Retevisión. Anteriormente ha desarrollado su carrera profesional en el grupo AMPER, TELETTRA ESPAÑOLA, y el grupo ITT-SESA inicialmente en las áreas de ingeniería y planificación de redes de telecomunicaciones y porteriormente en desarrollo de negocios. En 1989 fue nombrado "ingeniero del año" por el COIT. Una cuestión que nos preocupa a todos es si Telefónica conseguirá mantener un papel protagonista entre los grandes grupos a nivel mundial. Ello no será una tarea sencilla y además no existen prácticamente precedentes en otros sectores de la economía española. Además de esta preocupación sobre el protagonismo de nuestro primer operador, a los que seguimos con interés este tema, nos cabe también la preocupación sobre si se conseguirá establecer un marco de regulación y arbitraje adecuado con un reparto razonable de responsabilidades entre la CMT y el Ministerio para permitir una competencia justa y fluida entre todos los operadores que conduzca a proporcionar los mejores y más baratos servicios de telecomunicaciones posibles para los ciudadanos y las empresas españolas, incentive el crecimiento del sector y al mismo tiempo evite sorpresas a los presentes y potenciales inversores. En cuanto al concurso de privatización de RETEVISIÓN esperemos que el vendedor, el Estado Español, sea capaz de equilibrar su deseo de obtener unos elevados ingresos a corto plazo con la elección de un grupo que garantice a este operador el éxito económico, de gestión y de servicio que todos esperamos. Debería también, en una de las últimas oportunidades que nos quedan, tratar de conseguir una presencia con suficiente peso en este operador de grupos españoles con un interés estratégico en el sector. Esperemos que el resultado de este proceso no sea la conversión de una empresa pública española en una mera sucursal de un operador extranjero (además aún no privatizado). Nuestro país, nuestros profesionales y nuestra industria no pueden permitirse desperdiciar una sola oportunidad de al menos mantener su peso en las tecnologías de la información. Por desgracia el alto peso asignado en los criterios de valoración a la oferta económica, convierte el proceso casi en una mera subasta, por lo que otros aspectos como los planes estratégicos o la contribución a la economía española no pueden ser valorados adecuadamente. Por parte de los oferentes, esperemos que tengan también una visión estratégica y al menos a medio plazo del negocio que lo aleje de turbulencias especuladoras que difícilmente tienen cabida en una infraestructura básica como son los servicios de telecomunicaciones.
30 oct 2015
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Especial: El Segundo Operador: Los expertos: La gran oportunidad
La gran oportunidad Fernando Pardo esde la convalidación del Real Decreto-Ley del 7 de junio de 1996 hasta la total liberalización de las telecomunicaciones, el 1 de diciembre de 1998, habrán transcurrido dos años y medio que forman el llamado período transitorio hasta la completa apertura del sector. Durante este tiempo habrá tenido lugar la sucesiva aparición de leyes, reglamentos y pliegos de condiciones de los concursos para obtener licencias de operadores de telecomunicaciones por cable y para la privatización de Retevisión. El resultado de tanta actividad es un complejo escenario donde los interrogantes son mayores que las respuestas. A ello ha contribuido un modelo heredado y aceptado por el nuevo Gobierno en el que destacaban dos decisiones discutibles: la creación de un segundo operador de telefonía fija alrededor de Retevisión, y la posibilidad de unos operadores de cable de tamaño municipal. Si nos limitamos a analizar los tres principales servicios que supondrán el grueso del mercado de las telecomunicaciones del próximo siglo -telefonía, acceso a la información (principalmente vía Internet) y televisión- el panorama presenta múltiples incertidumbres que paso a detallar a continuación. La telefonía del futuro contemplará una mayoría de terminales sin hilos y un acceso mixto de red fija, tecnología DECT y móvil GSM. En este segmento tendremos un operador global, Telefónica, y dos operadores parciales, Airtel en GSM y Retevisión en red fija y DECT. A principios de 1998 se sumarán los operadores de cable (a los que empiezan a llamar cableros ) y un tercer operador de móviles con una nueva licencia, probablemente en tecnología DCS-1800. Admitiendo que para mantenerse en el mercado es necesario dar ambos servicios, fijo y móvil, se deberán producir alianzas cuya combinación podría dar lugar a la existencia de tres operadores globales: Telefónica, Retevisión aliado con un operador de móvil (Airtel o la nueva licencia) y los cableros asociados al restante, sea el nuevo operador o Airtel. Si, como algunos aventuran, se produce un acuerdo entre los cableros y Retevisión para dar juntos el servicio de telefonía, solo existirían dos operadores de fijo y móvil, Telefónica y Retevisión+cableros+móvil (Airtel o el nuevo) y quedaría sin pareja uno de los tres operadores de telefonía móvil. Este podría ser el germen de un tercer operador de telefonía fija a partir del 1 de diciembre de 1998. (¿Quizás aliado con uno de los grupos perdedores en la privatización de Retevisión?) En el acceso a Internet, la batalla se planteará entre el módem por la línea telefónica o por la red de cable. En este servicio también habría tres competidores, Telefónica, Retevisión y los cableros. Si estos dos últimos se alían, el mercado se reduciría a dos, con ventaja en cualquier caso del módem de cable. En cuanto a la televisión, desde el punto de vista de la difusión de señales, no de la gestión de los contenidos, la situación es más complicada. Existen actualmente cuatro tecnologías diferentes para la difusión de la televisión: terrenal, cable, satélite y microondas (MMDS) * Fernando Pardo. Es Socio Director de Telecomunicaciones de Price Waterhouse. Si, tal como parece, no se dan licencias exclusivas de MMDS, sino que se deja este sistema como una opción a utilizar por los operadores de cable, el escenario se simplifica con solo tres opciones. De ellas, Telefónica estaría en el cable y el satélite, Retevisión en la terrenal y satélite (vía Hispasat, de la que posee un 30%) y los cableros en el cable. Si se llega a un acuerdo Retevisión-cableros, éstos tendrían los tres sistemas por lo que sólo existirían dos operadores de difusión de señal de televisión. Si, por otra parte, no se llega a un acuerdo entre las mal llamadas plataformas digitales de televisión, existiría un tercer difusor de televisión por satélite, posiblemente de fuera de nuestras fronteras. Como se ve, múltiple combinaciones para un mercado que, a partir de 1999, verá muchas otras alianzas entre los operadores establecidos. La globalización de la economía dará lugar a un sector en el que coexistirán unos pocos operadores de ámbito mundial y decenas de operadores nacionales de nicho. Que todo ello sea para bien de la industria y de los usuarios españoles.
30 oct 2015
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Especial: El Segundo Operador: Los expertos: La privatización de Retevisión y el segundo operador global español
La privatización de Retevisión y el segundo operador global español Jorge Pérez Martínez Un poco de historia: La oportunidad perdida. El 14 de octubre de 1993, con ocasión de la celebración del día de San Gabriel, tuve la oportunidad de presentar públicamente el documento "Reflexiones sobre un Segundo Operador de Redes Públicas" (publicado posteriormente en el BIT 83/sep-oct/1993). En dicho documento se recogían los trabajos y discusiones sobre el proceso de liberalización de las telecomunicaciones en España que a lo largo de casi un año habíamos realizado un grupo de compañeros de las juntas del COIT y la AEIT. Que yo recuerde, ha sido la primera y última vez que en un acto público he leído literalmente un documento. Tampoco recuerdo una ocasión similar en que haya conseguido un silencio tan "sepulcral" de la audiencia. Unos y otros éramos conscientes de que estabamos transgrediendo alguno de los "tabús" de aquellos momentos. En efecto, en unos momentos en que el ministro Borrell estaba pidiendo a los agentes sectoriales "cerrar filas" frente las propuestas liberalizadoras del Tribunal de Defensa de la Competencia y frente la "voracidad" privatizadora de Ministerio de Economía, las juntas del COIT y la AEIT solicitábamos del gobierno una "apuesta estratégica" para elegir entre tres alternativas - soluciones - para abordar el proceso de liberalización de las telecomunicaciones españolas. Estas soluciones las denominamos: STATU QUO, LIBERALIZACIÓN RÁPIDA y SEGUNDO OPERADOR NACIONAL. La alternativa de STATU QUO consistía en "tratar de proteger y reforzar al primer operador español, Telefónica, apurando al máximo los plazos y evitando mientras tanto cualquier competencia que pudiera debilitar su posición" (cita literal del documento reseñado). Como vemos se trataba de resistir "numantínamente" a la entrada de nuevos operadores, para dar tiempo a Telefónica a prepararse para la competencia y eliminar todas las posibles puertas que facilitasen la entrada de operadores foráneos. Era una solución posible pero no parecía razonable en un momento en el que Telefónica iniciaba con éxito su proceso de internacionalización y en el seno de la UE existía una clara voluntad de impulsar la competencia en el sector de las telecomunicaciones. La alternativa de LIBERALIZACIÓN RÁPIDA consistía en " apostar por adelantar decididamente el calendario de liberalización, permitiendo la competencia tanto en redes como en servicios. Se trataría de buscar la ventaja competitiva de ser uno de los primeros países que se sitúe en lo que se supone será el escenario definitivo de las telecomunicaciones europeas.." (cita literal del documento reseñado). La solución que "entre el que quiera y pueda", tampoco podía ser apoyada por el COIT y la AEIT pues significaba la práctica desaparición de la industria y la paralización del proceso de expansión de Telefónica en Iberoamérica. Finalmente, existía una tercera alternativa, crear un SEGUNDO OPERADOR nacional de servicios portadores agrupando las infraestructuras de telecomunicación actualmente dispersas en una única red que paulatinamente fuese compitiendo con el primer operador. En efecto, apostar por un duopolio nacional de servicios portadores -controlado por capitales públicos o privados españoles-, cuyo segundo operador tenga su embrión en agentes que ya disponian de redes tenia las siguientes ventajas: 1) Permitiria rentabilizar al máximo las inversiones ya realizadas, coordinar los esfuerzos futuros y optimizar la utilización de las infraestructuras existentes. 2) Proporcionaría una vía de entrada a nuevos agentes económicos que estaban interesados en el negocio de las telecomunicaciones, creando al mismo tiempo una barrera de entrada a operadores foráneos. 3) Finalmente, se trataría de un proceso controlado hacia la liberalización que permitiría introducir la competencia en redes sin grandes traumas. La Administración lideraría el proceso definiendo las áreas y modalidades de competencia de manera que no se ponga en peligro al operador tradicional. Seria también responsabilidad de la Administración exigir la planificación de las inversiones y las contrapartidas industriales de ambos operadores, acordes con la política industrial que se definiese para el sector"(cita literal del documento reseñado). Esta era sin duda la solución que más aceptación tuvo entre los miembros de las juntas del COIT y la AEIT. De hecho en el mencionado documento se daban las claves para implementarlo: una primera fase de concentración de activos e infraestructuras alternativas (Correos, RETEVISION, Eléctricas ect...) que empezaría inmediatamente a prestar servicios portadores al amparo del articulo 14.3 de la LOT, una segunda fase en que el consorcio se constituiría en sociedad anónima y una tercera fase en que se procedería a su privatización. En el camino se sacarían a concurso las licencias de cable de manera que, a través de acuerdos con estos operadores de cable, el segundo operador nacional pudiera disponer desde el primer momento de redes de acceso alternativas a las de Telefónica. En definitiva se trataba de aprovechar el periodo de tiempo que restaba hasta la liberalización total de las telecomunicaciones el 1 de enero de 1998 e incluso utilizar parte de la moratoria conseguida por Borrell, para reestructurar los activos de telecomunicaciones dispersos y facilitar la entrada en el sector de las telecomunicaciones de los agentes económicos nacionales. El objetivo: La creación de un operador global alternativo a Telefónica que desde su constitución incorporase el máximo de "valor añadido nacional". Como sabemos, la oposición frontal de Telefónica primero, las dudas de Borrell después y el insoportable clima político preelectoral, malogró esta operación. A nadie se le oculta las diferencias abismales que existen entre el segundo operador que el COIT y la AEIT propusimos el 14 de Octubre de 1993 y el que surgirá en breve plazo. No podía ser de otra manera, la situación actual no guarda ningún parecido con la de hace cuatro años. Sin embargo, los principios que inspiraban nuestra propuesta siguen teniendo rabiosa actualidad en el nuevo contexto. La solución del nuevo Gobierno Tras la victoria electoral del Partido Popular, el nuevo gobierno promulga rápidamente (Real Decreto 6/1997 de 7 de junio) un paquete de medidas tendentes a liberalizar el sector. Entre ellas, destaca la concesión a RETEVISION del titulo habilitante para actuar en telefonía básica y el calendario para la cesión de sus activos a una sociedad pública que posteriormente sería privatizada - proceso en que nos encontramos en estos momentos -. RETEVISION se convirtió "por Real Decreto" en el SEGUNDO OPERADOR de telefonía básica, un operador incapacitado en la práctica para operar telefonía hasta la resolución del concurso de su privatización. El paso siguiente fue incrementar el valor de RETEVISION. Para ello, el Ministerio de Fomento inicia un arduo proceso de negociación con Bruselas para, acogiéndose a la moratoria a la que tenía derecho España, conseguir retrasar la fecha de liberalización total de nuestro mercado. El resultado es conocido, para no perjudicar el proceso de alianzas internacionales de Telefónica, la moratoria se reduce drásticamente. España liberalizará su mercado el 1 de Diciembre de 1998, once meses después que la mayoría de nuestros socios europeos. Por otro lado se aprueban unas tarifas de interconexión con Telefónica supuestamente favorables a RETEVISION y se le conceden o ratifican algunos derechos sobre el espectro. Con todo, hay que reconocer que la solución adoptada por el nuevo Gobierno ha sido brillante. Al hacer coincidir la segunda licencia de telefonía básica y el proceso de privatización de RETEVISION, se ha asegurado al erario público la obtención de ingresos por la licencia de telefonía sin generar conteciosos con Bruselas -recuerdese el caso todavía no resuelto de Airtel-. Además se ha garantizado simultáneamente la presentación de varios consorcios al concurso de privatización. El pliego de cláusulas administrativas del concurso de adjudicación y venta de acciones de RETEVISION S. A. señala cinco grupos de criterios en la puntuación y valoración de ofertas, a saber: Grupo 1: La oferta económica (40% de la puntuación total). Grupo 2: Plan estratégico y plan financiero (20% de la puntuación total). Grupo 3: Infraestructuras y derechos de paso utilizables para la prestación de servicios de telecomunicación (20% de la puntuación total). Grupo 4: Experiencia y capacidad del licitador (10% de la puntuación total). Grupo 5: Mejoras en las condiciones de prestación establecidas en el contrato de servicio público, aportación a la economía nacional y otras aportaciones (10% de la puntuación total). La alta ponderación asignada a la oferta económica y la baja puntuación que se otorga a los compromisos con el "valor añadido nacional" (creación de empleo, potenciación de la industria nacional, compromisos de I+D, etc), pone en evidencia que ha primado el deseo de asegurar el "éxito político" de la privatización y la obtención de ingresos a corto plazo frente a otras consideraciones de carácter más estratégico. El contexto y los candidatos precalificados La globalización de los mercados de telecomunicaciones está desembocando en la constitución de tres o cuatro grandes alianzas internacionales que cada vez cobran mayor protagonismo en los procesos de liberalización de los países. En Europa, donde existen operadores nacionales muy fuertes, la batalla se manifiesta de manera mas virulenta en los segmentos de mercado ligados a la telefonía básica y a los móviles. En la contienda participan algunas de las principales fuerzas económicas nacionales (agentes financieros, "utilities", etc) pero siempre está presente un gran operador foráneo ligado a alguna de las alianzas globales en curso. Los enfrentamientos se desarrollan en los respectivos mercados nacionales pero se dirigen desde una estrategia internacional. Concluida con éxito la privatización total de Telefónica y su incorporación a la alianza global que encabeza BT, nuestro primer operador ha definido completamente la posición estratégica con que se va a enfrentar al proceso de globalización. Era la condición necesaria para que pudiera tener lugar la privatización de RETEVISION y el nacimiento de un operador alternativo de telefonía básica. A la privatización de RETEVISION han acudido dos consorcios: El consorcio Endesa (30,9%)-Stet (30,9%)-Unión Fenosa (12,3%)-Euskaltel (4,2%)-y seis cajas de ahorros regionales. El consorcio OPERA, compuesto por BCH (50%)-France Telecom(42,8%)- y Sprint(7,2%). Como vemos los dos tienen en común la incorporación de un gran operador foráneo europeo inmerso en alguna de las alianzas globales en curso. Sin embargo, existe mucha diferencia en su estructura accionarial. El primero se caracteriza por la alta participación de agentes nacionales no exclusivamente financieros que poseen redes de troncales propias e incorpora un operador de telecomunicaciones regional. Sobre el papel, pendientes de conocer su oferta concreta, es el consorcio con mayor capacidad de incorporar capacidad de gestión y valor añadido nacional. El consorcio OPERA representa el maridaje entre una de las alianzas globales mas poderosas en Europa y un agente financiero nacional. * Jorge Pérez Martínez Es Decano del COIT y Presidente de la AEIT. En mi opinión, cualquiera de los dos tienen la capacidad técnica y financiera necesaria para poner en marcha el segundo operador multiservicio que opere en el mercado de las telecomunicaciones españolas. Sin embargo, quiero poner de manifiesto mis reservas sobre que todos tengan la misma capacidad para construir el segundo operador global español de telecomunicaciones. Mis reservas tienen su origen en el distinto significado que el mercado español pueda tener para cada uno de los consorcios precalificados para el concurso. Permitir la de un operador global foráneo no comprometido con la industria y las instituciones (universidades, centros públicos y privados de I+D, etc..), representaría la perdida del efecto de arrastre de los operadores de servicios sobre el tejido industrial y cientifico-tecnico del país.
30 oct 2015
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Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: Telecos en el ojo del huracán
Santiago Lorente Telecos en el ojo del huracán Qué huracán y qué Telecos A nadie se le escapa que estamos frente a una más bien agresiva batida de la historia tecnológica. Desde Bell, incluso desde Morse, las cosas estaban razonablemente tranquilas. La convergencia de las telecomunicaciones con la informática en los años setenta no fue sino el desayuno de lo que vendría después. La irrupción del PC, los increíbles aumentos de potencias, los silenciosos pero impresionantes desarrollos de las redes (LANs, WANs, intranets, y ¡cómo no!, internet) y el tratamiento de imágenes trajeron consigo una nueva convergencia, esta vez con los contenidos (algún autor europeo la ha bautizado como mediamática, para seguir el criterio semántico de la telemática), de tal modo que las actuales Tecnologías de la Información son un evidente magma de tecnologías y sectores industriales y de servicios. Y por si el plato no fuera suficientemente suculento, irrumpen las privatizaciones, las liberalizaciones, las regulaciones, las fusiones, las alianzas (inter e intrasectoriales)... por lo que la filosofía, la política, la economía, la sociología y muchas más disciplinas se han colado en los altares antaño reservados a los sacerdotes tecnólogos. Todo es transfronterizo. Todo es efímero. Todo es salvajemente rápido. Todo es multimillonario. Todo es global. Y en definitiva, todo el sistema se ha hecho blando, esto es, complejo. El milagro es que funcione. Y en esta vorágine están los ingenieros de Telecomunicación, en primera fila del frente, como actores y como padecedores de una batalla sin cuartel organizada por los Bill Gates, los Intel, los Murdock y los otros tantos de similar catadura. ¡El huracán! ¿De qué ingenieros vamos a hablar? Evidentemente, de los de nuestra tierra. El Colegio de Ingenieros de Telecomunicación, por cuarta vez consecutiva, y con periodicidad de cuatro años, sabiamente ha abordado el estudio de este colectivo, con objeto de conocer cómo piensan respecto a su formación, a su reciclaje, a su actividad profesional y al sector. Ningún colectivo español está tan bien estudiado, ni se tienen tantos datos diacrónicos para conocer su evolución en el tiempo. Así, durante los dos últimos meses del año pasado, se procedió a realizar una encuesta, la cuarta, en base a una muestra aleatoria simple del colectivo de colegiados (no de los asociados). La muestra resultante ha sido de 464. No es ortodoxo, desde el punto de vista de teoría probabilística y muestral, hablar de margen de error, ya que la muestra es voluntaria respecto a los 1.000 casos elegidos aleatoriamente del colectivo de colegiados, por lo que no vamos a hablar de él. Pero, ¿tiene validez la muestra? La teoría muestral dice que, cuando el tamaño de la muestra adquiere proporciones importantes (y éste es nuestro caso), a pesar de no ser aleatoriamente elaborada, produce de facto resultados que se pueden inferir al universo. Podemos, pues, estar tranquilos que, con la limitación inherente a todo proceso muestral, lo que hemos obtenido puede afirmarse del colectivo de los ingenieros de Telecomunicación colegiados en España, a diciembre de 1996. El presente artículo constituye una avanzadilla de carácter generalista y descriptivo. En próximas entregas del BIT se irá ahondando en aspectos particulares con objeto de recabar una información más precisa y analítica. Veamos, pues, cuál es este perfil general. Datos biográficos Como es bien sabido, es un colectivo joven. Tres de cada diez no pasan de 29 años, y las tres cuartas partes no pasa de 40. El gráfico nº 1 presenta su perfil general. Todavía - y lo será aún por muchos años - es un colectivo predominantemente masculino (94%), si bien la proporción de mujeres aumenta sensiblemente en los años recientes. Hay una importante proporción también de doctores (9%) ; siete de cada diez viven en municipios de más de 500.000 habitantes, por lo que es un colectivo fundamentalmente urbano. Todavía el peso de los residentes en Madrid es grande (56%), pero avanzan otros, como Cataluña, con un 15%, sobre todo. Como es un colectivo joven, casi el 60% ha acabado la carrera y se ha insertado en el mundo del trabajo en los diez últimos años. Es evidente que la Telemática y el PC tienen que ver mucho en este súbito incremento tan reciente. La pasarela estudios-actividad profesional Uno de los datos más interesantes de esta última encuesta, y que la diferencia de las anteriores, es el tiempo que transcurre entre la finalización de los estudios y el comienzo de la vida profesional. Y es interesante, por cuanto el 18% de los encuestados ha comenzado a trabajar antes de acabar los estudios, o compaginando los estudios con la vida profesional para aquellos que han empezado más tarde en su vida (caso, por ejemplo, de más de un veterano empleado de Telefónica). En el extremo de los datos de la encuesta tenemos a casos que llevaban trabajando hasta 17 años antes de obtener el título. El 58% ha seguido el curso normal de acabar e iniciar la vida profesional, y un 42% ha tardado algo más: de ellos, una cuarta parte, un año; una octava parte, dos años; y cantidades residuales, un poco más. Lo que se está convirtiendo cada vez más en pauta normal, aunque todavía no sea mayoritario, es que a partir del último o de los dos últimos años de carrera el alumno se consiga su pequeño trabajo, su beca, generalmente a tiempo parcial, para acabar los estudios en modalidad casi de educación a distancia. Si muchos ya trabajan antes de acabar la carrera, ¿qué hay de la situación del paro? Los datos de la encuesta, hay que repetir, provienen del colectivo de colegiados, es decir, de los que ya han acabado el proyecto, por lo que el periodo crucial de aquellos que han acabado las asignaturas pero aún no tienen el título, por no haber acabado el proyecto, no está reflejado en los datos. Por ello habrá que tomar los resultados con la cautela y prudencia requeridas. Según éstos, un 83% trabaja como ingeniero y un 9% trabaja en otras actividades de no-ingeniero. Están en situación de jubilado o de estar realizando el servicio militar un 5%. En paro se define un 2% y en búsqueda del primer empleo un 1%. Se da una leve una correlación de los parados con la edad, puesto que van de 41 a 65 años especialmente. Sí, en cambio, es notorio observar en la correlación con edad cómo, entre los jubilados, aparece con bastante intensidad la conocida generación de los de 50-65 años, los pre-jubilados, fruto por un lado de la acción centrifugadora de las empresas, eufemísticamente etiquetada como downsizing, y, por otro, de la inexorable necesidad de reciclaje impuesto por el ritmo de cambio de las tecnologías de la información. Acabemos este apartado analizando la opinión que tienen de sus estudios. Véase, para ello, el gráfico nº 2. Puede verse con toda nitidez lo que se viene repitiendo a lo largo de todos los sondeos, incluso los de los propios alumnos cuando están en periodo de cursar la carrera, que aprecian notablemente los aspectos teóricos recibidos en la carrera (Promedio = 7.45). Pero es una constante que las transformadas de Fourier y las leyes de Maxwell no les parecen suficientes, por lo que los aspectos prácticos son bastante peor evaluados (Promedio = 4.92), con mucha semejanza con la curva que expresa la opinión de la adecuación entre el plan de estudios y las exigencias profesionales (Promedio = 5.39). Este último dato es preocupante, por cuanto el modelo docente a todas luces no cuaja con las demandas del mercado. Complicadísimas, pero bien conocidas razones explican por qué los planes no se adaptan. Entre otras razones está la falta de unanimidad entre los docentes y entre los propios profesionales sobre cuál debería ser el modelo docente. Lo que es cierto es que la mitad de los encuestados llega, como máximo, a una calificación de 5 a la valoración de la adecuación entre el plan de estudios y las exigencias profesionales, mientras que la calificación de sobresaliente (el 10) sólo se lo otorga un 0.2% de los encuestados. El modelo de ingeniería que tienen los ingenieros nos puede aportar luz acerca de por qué una mayoría no ve la formación universitaria como verdaderamente adecuada a las exigencias profesionales. Véase el siguiente cuadro sobre estas opiniones: ES CONCEPTO DE INGENIERÍA DEBERÍA SER 63% Actividad profesional que usa del conocimiento científico-técnico en la invención, desarrollo y producción de objetos y prestación de servicios 37% 67% Actividad profesional que usa del conocimiento científico-técnico y de la experiencia en la organización de recursos económicos y equipos humanos al objeto de optimizar el beneficio industrial de la empresa 33% 22% Actividad profesional que usa del conocimiento científico-técnico optimizando las decisiones en función del progreso tecnológico y minimizando los costes sociales 78% Ahora las cosas van quedando más claras de por qué los ingenieros, en unos porcentajes tan altos, se quejan de la falta de adecuación entre los estudios y la práctica profesional. La razón hay que buscarla en que el concepto que tienen de la ingeniería no casa bien con el modelo docente en una parte al menos importante. Efectivamente, afirman que el concepto de ingeniería, de facto, e imperante, es el de una actividad dura (primer nivel del cuadro), sobre la que sólo un 37% dice que debería ser así. Tampoco están mayoritariamente de acuerdo con una definición de ingeniería que incluya el beneficio industrial (lo que hasta la saciedad se llama ahora el negocio) manejando bien las variables humanas. ¿Dónde está el fundamental consenso entre los ingenieros? Lo puede ver el lector sin necesidad de intermediación del que esto escribe: en el tercer nivel, donde casi cuatro quintas partes de los encuestados afirman que el concepto de ingeniería debería ser el de una actividad científico-técnica que optimiza las decisiones en función del progreso tecnológico y minimizando los costes sociales. Esto es, un concepto mucho más sistémico, más holístico, más integrador de aspectos transfronterizos (progreso, estado de la sociedad) y, consecuentemente, más blando. ¿Es esto para lo que preparan los planes de estudios? Mucho nos tememos que no, aunque se barrunta ya en el horizonte preocupaciones reales de cambio entre las Escuelas de reciente creación. En este sentido, se podría colegir que los recientes cambios de Planes de Estudios no han cubierto las expectativas de una parte mayoritaria del sector. Para acabar con el capítulo de los estudios, digamos que dos tercios del colectivo han cursado sus estudios en la Escuela de la Politécnica de Madrid, y un 17% en la de Barcelona, pero ya se deja ver en los datos el incremento que supone la entrada en el colectivo de aquellos que estudiaron en nuevas, aunque ya antiguas, escuelas tales como Valencia, Vigo y Bilbao, y las más recientes de Las Palmas, Málaga, Valladolid, Sevilla, Santander... Lo que hacen En este magma tecnológico del que hemos hablado en la introducción, ¿qué hacen los ingenieros de Telecomunicación? Clásicamente, como en las anteriores encuestas, se ha analizado su perfil en relación a la función que realizan, el área en donde trabajan, y el nivel de responsabilidad que ejercen. El gráfico nº 3 presenta la función realizada por los ingenieros de Telecomunicación. Algo más de la cuarta parte (27%) se dedica a proyectos, el 13% a márketing y comercialización, el 11% a gestión y administración, y el 13% a I+D, sin olvidar a casi una décima parte que se dedica a la enseñanza. Agrupando, se observa una relación de casi 2 a 1 en cuanto a función técnica/no técnica. Pero el 23% aparece dedicado a funciones de dirección, de los que cabe colegir que lo hacen en entornos no estrictamente técnicos, o al menos alejados del día a día de la técnica, con lo que el ratio función no-técnica/función técnica podría casi alcanzar el 3 a 1. Esto en cuanto a la función. Pero en cuanto al área, la mitad de los ingenieros está en actividades de gestión, planificación y operación. Sobre todo de servicios de Telecomunicaciones (26%), y menos de servicios de Informática (10%). Un 14% se dedica a otros servicios en áreas no especificadas anteriormente (por ejemplo, Recursos Humanos, Dirección Financiera, Gestión empresarial...). Evidentemente, la competencia con titulaciones tales como ingeniería industrial y dirección de empresas es muy grande, y cabe lícitamente pensar que lo va a ser más en el futuro. Lean atentamente estos datos los profesores de las 18 Escuelas de Telecomunicación. Pero no hemos acabado con el área. Están los que trabajan en áreas de ingeniería propiamente, que es la otra mitad. Es asimismo muy interesante decir que el área más frecuentada es la ingeniería de software (17%), seguida de la ingeniería electrónica (14%), de Radiofrecuencia (10%) y de telemática (8%). A más de un lector le habrá sorprendido la jerarquía porcentual de estas áreas ingenieriles. El tercer indicador del perfil profesional es, como ha quedado dicho, el nivel de responsabilidad que el ingeniero desempeña en su organización. Quizá la forma de verlo mejor sea en forma de cuadro. NIVEL DE RESPONSABILIDAD DESEMPEÑADO Nivel Estratégico Toma de decisión sobre el conjunto de los recursos de la empresa a largo plazo 7% 16% Toma de decisión sobre todos los recursos de un área funcional a largo plazo 9% Nivel Táctico Gestión global de un área con responsabilidad sobre personas, capital y medios 20% 32% Otras funciones de gestión más restringidas 12% Nivel Operativo Funciones técnico/operativas con responsabilidad y/o autoridad 38% 52% Funciones técnico/operativas subsidiarias 14% Total 100% 100% Algo más de la mitad se mantiene en funciones de nivel operativo, pero casi con una relación de 3 a 1 en funciones con responsabilidad y autoridad respecto a las subsidiarias. Una tercera parte se encuentra en un nivel técnico de responsabilidad, con una relación casi de 2 a 1 en cuanto a gestión sobre personas, capital y medios, o gestión más restringida. Finalmente, una sexta parte está instalado en el nivel de máxima responsabilidad, esto es, estratégica, en donde un 7% disfruta del máximo rango (nivel de decisión sobre el conjunto de los recursos de la empresa a largo plazo) y un 9% se localiza en el nivel de toma de decisión sobre todos los recursos de un área funcional solamente, a largo plazo. En qué tipo de empresas están Se observa claramente un aumento, respecto a anteriores ediciones de estos estudios, de empresas de pequeño tamaño, a buen seguro por el incremento del ejercicio libre de la profesión, expresión de la libertad creadora que rodea al magma tecnológico en el que nos encontramos, por un lado, y al teletrabajo, al outsourcing y al downsizing que implacablemente están poniendo en práctica las empresas. El predominio de Telefónica, en cuanto a empleados, va en declive, y con la competencia, lo será más en el futuro: hoy sólo un 13% de los ingenieros trabajan para este holding, cuando hace cuatro años este porcentaje era del 20%. Todavía hay un 26% de ingenieros de Telecomunicación trabajando para empresas públicas, y un 54% en privadas. En cuanto al número de titulados superiores de la empresa, del total de los empleados, los resultados indican una cierta parquedad: la tercera parte de las empresas tienen un 30% o menos de titulados, mientras que sólo un 17% tienen más de un 70% de titulados superiores. Pero más que estos detalles, interesa quizá la actividad de la empresa y el sector donde están radicadas. En cuanto a lo primero, abundan sobre todo los porcentajes de las empresas dedicadas a suministrar equipos y sistemas de telecomunicación (18%), en paridad con los ingenieros dedicados a la docencia en las innumerables Escuelas que han proliferado como flores del campo. El siguiente grupo de actividad (en donde se nota todavía el peso específico de Telefónica) es el de empresa operadora de redes y servicios básicos de Telecomunicación (16%), y las empresas también suministradoras de equipos y sistemas de informática (13%). Otras empresas suministradoras son las de sistemas electrónicos e industriales. Las empresas suministradoras, pues, ascienden a un 42%, haciendo verdad aquello de que nuestro país es de carácter tecnológicamente intermedio, por lo que las actividades de intermediación (léase actividades comerciales tales como importación, publicidad, comercialización, distribución, mantenimiento...) tienen todavía un peso específico grande. Las empresas grandes usuarias de telecomunicaciones suponen el 12%, y las empresas suministradoras de servicios de valor añadido, un 10%. Es de notar que las empresas comercializadoras de componentes electrónicos suponen una exigua minoría (1%) entre el colectivo de encuestados. No obstante, éstas últimas habría que añadirlas al conjunto de empresas suministradoras, con lo que ascenderían al 43% de todas las empresas mencionadas, cifra notablemente importante. Por fin, en cuanto a la tipología de empresas donde trabajan los ingenieros de Telecomunicación está el sector. El gráfico nº 4 presenta los resultados globales de los sectores de las empresas. Como se ve, las empresas del sector primario apenas suman el 2%, mientras que un tercio pertenece al sector industrial (al que hay que añadir, además, la actividad de comercialización de la actividad fabricadora) y dos tercios al terciario. Dentro del industrial cabe destacar, sobre todo, las empresas fabricantes de equipos de telecomunicaciones (12%) y de electrónica (11%) - menos las de fabricación de equipos de informática (4%)- . De las empresas del sector terciario hay que destacar las de servicios de telecomunicación (19%) y las de docencia universitaria (12%), debido, como se ha dicho repetidamente aquí, a la proliferación de Escuelas de Telecomunicación por todo el país. La satisfacción profesional de nuestros ingenieros La satisfacción en el ejercicio de la profesión es un gran indicador donde se puede medir el estado de salud de un grupo profesional. El cuadro adjunto nos presenta los resultados: Grado de satisfacción en el ejercicio profesional Bastante satisfactorio Satisfactorio Poco satisfactorio Nada satisfactorio Respecto al contenido del trabajo 35 45 15 4 Respecto a la remuneración 10 49 35 7 Respecto a la posibilidad de promoción 10 35 41 14 Los resultados muestran bien a las claras que hay una satisfacción sustancial respecto al contenido del trabajo, emergiendo sólo una quinta parte de insatisfechos. Por el contrario, la remuneración y la posibilidad de promoción no son motivo de alegría en el colectivo estudiado, especialmente la última: un 55% se muestra insatisfecho. Estos resultados se repiten como constante a lo largo de los años. Para confirmar el resultado sobre la satisfacción acerca del contenido del trabajo, en otro indicador se les pidió a los encuestados que dijeran, con la evolución tecnológica, cómo había evolucionado su interés por los contenidos del trabajo. El resultado es que el 60% de los ingenieros afirma que los contenidos son más interesantes y mucho más interesantes ahora que antes. A este indicador hay que añadir el del sentimiento de subempleo, donde se ve que algo más de una quinta parte de los encuestados perciben esta situación. Esta percepción no es nada de extrañar por cuanto en nuestro país existen más titulados superiores que medios, y más medios que de formación profesional, cuando el mercado requiere justamente el orden inverso. De esta anómala situación de pirámide invertida, debida a complejas causas sociales que premian el prestigio y el estatus socio-económico de los ingenieros superiores, y que tienen difícil solución a corto y medio plazo,. no se escapa tampoco la ingeniería de Telecomunicación. Entra dentro de la lógica del mercado de trabajo contratar a ingenieros superiores para hacer labores de ingenieros técnicos y de formación profesional. Es más, cuanto más sea la oferta universitaria de titulados superiores al mercado de trabajo, más se agudizará el sentimiento -¡y la realidad!- del desempleo por un número crecientemente más grande de profesionales. No obstante, el INE advierte que se va a dar la contra-tendencia debida a los bajísimos índices de natalidad actuales en España (posiblemente los más bajos del mundo), los cuales, en el plazo de 15-25 años, van a provocar una escasísima oferta de población activa, por lo que muchos contemplan incluso la posibilidad de incentivar la inmigración foránea para cubrir los puestos de trabajo que no va a ser posible cubrir con nacionales. El necesario reciclaje La Tecnología, como se dijo en la introducción, se ha convertido en tan fenomenalmente cambiante, que obliga a una constante actualización en sus actores. Además, las propias Tecnologías de la Información han generado una implacable dinámica dual de quitar empleo a corto plazo (provocando la aparición de los desgraciadamente inocupables) y de exigir empleo mucho más cualificado a medio y largo plazo. La principal variable que modula el empleo ha resultado ser la formación, mucho más que otras variables macro-económicas, con las cuales tercamente se ha negado a correlacionarse, como bien se sabe. Dentro de ella, destaca por su rabiosa importancia la formación continua. El Foro de Expertos de la Unión Europea lo ha llamado gráficamente a este modelo de sociedad la life-long learning society. Consecuentemente, el tema del reciclaje es de importancia especialmente crucial. El cuadro adjunto presenta los resultados sobre cómo los ingenieros de Telecomunicación resuelven su problema de formación continua: Medios para afrontar la puesta al día de los conocimientos Formación a cargo de la empresa 75 Lectura y publicaciones técnicas especializadas 95 Cursos y seminarios organizados por el COIT y la AEIT 18 Cursos y seminarios organizados por las Escuelas de Telecomunicación 23 Cursos y seminarios organizados por otras instituciones privadas 60 Cursos y seminarios organizados por otras instituciones públicas 33 Nota: los porcentajes no suman 100% porque es una pregunta de respuesta múltiple. El cuadro expresa bien a las claras que las fuentes de la actualización de conocimientos vienen, sobre todo, por la lectura de publicaciones técnicas especializadas (95% de los casos), por la formación a cargo de la empresa (75%), y por los cursos impartidos por instituciones privadas (60%). Las Escuelas de Telecomunicación, el COIT/AEIT y las instancias públicas suponen un factor menor, y este resultado podría bien suponer un serio arranque de reflexión sobre el papel que, en el mundo cambiante de la tecnología, debe jugar, ante todo y sobre todo, la instancia universitaria. ¿Hay que continuar asociando universidad únicamente con alumnado joven, pre-laboral? ¿Debe la Universidad preparar sólo para la inserción en el trabajo, o también para la formación continua ? ¿Tienen las instancias universitarias capacidad de reacción frente a los nuevos retos de formación permanente? Preguntas todas ellas de hondo calado para el desarrollo integral de las sociedades modernas, y que no se debaten suficientemente. El salario No se puede acabar el repaso generalista sobre los ingenieros de Telecomunicación sin hacer una mención, siquiera somera, sobre sus ingresos. En contra de lo que alguno pudiera pensar, en este tipo de encuestas se sabe que las respuestas son razonablemente fiables. Los resultados pueden verse en el gráfico nº 5. La distribución, como es habitual en estos casos, no responde a la gaussiana, pues tiene un fuerte sesgo hacia los valores más altos, lo que hace no recomendable usar el estadístico de la media. El valor modal está en los cuatro millones/año, percibidos por casi la quinta parte del colectivo. La mediana está en el entorno de los 5 millones/año, y hay un 10% que perciben salarios superiores a los 10 millones/año. Sin embargo, es preciso también decir que la quinta parte con salario inferior no supera los tres millones. La correlación con edad (y paralelamente con los años de ejercicio profesional) es clave. Pero es clave con ciertas matizaciones. Tradicionalmente se decía que el salario era función con la edad y los años de profesión. Hoy esta afirmación hay que matizarla. Se sigue observando en el gráfico que los jóvenes entrantes en el mercado del trabajo (24-26 años) tienen sueldos muy reducidos : una quinta parte no pasa de dos millones, y la mitad no pasa de 3 millones. Pero lo que no es cierto es que el salario sea simplemente una función lineal de la edad, por cuanto el tramo que más gana es el de 41-50 años, más que el de 51-60 y que (aunque no aparezca en el gráfico) el de 61 en adelante. Se confirma así el proceso centrifugador que la tecnología, en su loca velocidad de avance, está produciendo sobre las personas que no han podido o no han sabido reciclarse. * Santiago Lorente Es profesor de Sociología de la Tecnología en la Facultad de Humanidades y Comunicación de la Universidad Carlos III de Madrid. A modo de conclusiones El breve y, por necesidad, superficial repaso que hemos hecho al colectivo de ingenieros de Telecomunicación a partir de los datos de la encuesta pone de manifiesto algunos asuntos cruciales sobre los que, a modo de conclusiones, se exponen las siguientes reflexiones finales. La primera reflexión tiene que ver con lo que repetidamente hemos llamado el magma tecnológico. El ejemplo más claro es el de la Televisión digital, en donde se mezclan como en ningún sitio telecomunicaciones, informática y multimedia. Hemos visto el incremento de ingenieros en áreas de ingeniería de software, en empresas proveedoras de servicios de valor añadido y en empresas suministradoras (léase comercializadoras). En otras palabras : sector terciario frente a secundario. El primer corolario es la creciente competencia (¿no es cierto que la competencia es buena ?) que nuestros ingenieros habrán de soportar con los profesionales de la informática y con los de márketing. El magma tiene también su segunda derivada en el incremento de los ingenieros dedicados a la gestión, administración y dirección de empresas. El outsourcing y el ejercicio libre como paradigmas de futuro. También esto encontrará, sin duda, una creciente competencia con los titulados en empresariales como expertos en la gestión de empresas. Una segunda reflexión tiene que ver con la velocidad de crucero que están tomando las Tecnologías de la Información. Las consecuencias de ello se están viendo en la fuerza centrifugadora que ejercen las empresas (el downsizing) sobre las generaciones de más de 50 años. Se ha roto la correlación lineal con el salario. Se prima más el conocimiento actualizado, pero no especializado, sino generalista (esto es, la gestión del magma) que la experiencia (como era la regla antes), y surge la necesidad imperiosa del reciclaje, que no todos ni saben ni pueden realizar. Un joven actualizado y barato vale más que un viejo experimentado y caro. ¡La ley del negocio! Finalmente, una palabra sobre lo que hemos llamado la pasarela de los estudios a la actividad profesional : la universidad. Pobre universidad, todavía disociada del sector real. Los ingenieros hablan de magma, mientras los profesores hablan de Maxwell y Fourier. El dilema sigue porque el modelo no está consensuado : o la Escuela Politécnica, modelo francés del siglo XVIII, obediente al gran paradigma tecnológico que todo lo explicaba y en el que se segregaba a los estudiantes a escuelas apartadas de las universidades, o la Universidad interdisciplinar medieval (los famosos Trivium y Quadrivium), que dio paso al Renacimiento, a la necesidad de muchos saberes. Paradójicamente, parecería coherente afirmar que el magma tecnológico actual hiciera más necesario y connatural el modelo de universidad medieval que el dieciochesco.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: La formación en ingeniería de telecomunicación
Antoni Elias Fusté La formación en ingeniería de telecomunicación De siempre los ingenieros han detentado "el ingenio técnico", esa aptitud para crear, organizar o dirigir trabajos haciendo patente un espíritu de invención y una habilidad técnica que es la fuente del capital intelectual de una empresa, no parece que este tema vaya a sufrir cambios en un futuro próximo, lo que si va a cambiar es la manera en que las empresas van a adquirir y explotar este capital, el ingeniero (como cualquier otro profesional) deberá ser consciente de la necesidad de mantener sus conocimientos actualizados, deberá ser capaz de gestionar y desarrollar por si mismo su propia carrera profesional. nicialmente limitado a la técnica y a la tecnología, el campo de acción de la ingeniería se ha extendido considerablemente en las últimas décadas, tanto que la mayoría de cuestiones consideradas globales (medio ambiente, demografía, sociedad de la información etc.) son actualmente consideradas como problemas en los que cómo causa o consecuencia, la ingeniería tiene una gran implicación. Tradicionalmente, el ingeniero es el profesional más cualificado de una determinada tecnología. El desarrollo de perfiles científicos y tecnológicos es la base de la formación en las ingenierías, no obstante resulta evidente que al ingeniero tarde o temprano también se le exigen funciones directivas. Por otra parte, la globalización de los mercados, consecuencia del uso masivo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), para la que no representa ningún obstáculo la pluralidad cultural, provoca la cooperación y la competencia internacional tanto a nivel de empresa como a nivel profesional, creando la exigencia del aprendizaje de otras lenguas, la necesidad de la comprensión de otras culturas, y la deseable e inevitable cooperación entre centros de formación. Los ingenieros deben propiciar también la innovación, entendiendo por innovación el proceso total que permite a las empresas aplicar el conjunto de invenciones (productos, procedimientos y servicios) con el fin de satisfacer las necesidades de sus clientes de la forma más útil y beneficiosa para ambos (clientes y empresa). La innovación casi siempre es un trabajo de equipo, los ingenieros deben prepararse para ello, la formación polivalente y el desarrollo de actividades formativas en equipo favorecen al espíritu innovador. La evolución actual de la técnica y la tecnología hace que éstas nazcan se desarrollen y queden obsoletas en un tiempo medio del orden del 10% de la vida profesional del ingeniero, esto nos lleva directamente al concepto de formación permanente, concepto del que deben ser conscientes los propios ingenieros, los empresarios, las asociaciones y colegios profesionales y la universidad, para que entre todos sean capaces de prever, elaborar y difundir cursos de postgrado, de actualización y mantenimiento, en definitiva, de formación permanente. Las TIC, cada vez más, van a ser una importante ayuda en la confección de un nuevo tipo de material docente, de asistencia y hasta autoformativo. La actual transformación de las estructuras industriales y empresariales (tendencia externalizadora, redes de producción transnacionales, reducción de cuadros y mandos intermedios, etc.) está provocando un cambio en la oferta de empleo, el aspirante a un puesto de trabajo tiene que ofrecer valor añadido al puesto que pretende, en cierto modo tiene que arriesgar, comparte pues con el empresario el concepto de emprendedor, y esta actitud tiene que despertarse en los centros de formación. El ingeniero de telecomunicación es el profesional más cualificado de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Centrándonos en nuestra ingeniería, aparte del entorno común de todas las ingenierías anteriormente descrito, podemos hacer la siguiente relación de características propias : - Es una de las ingenierías que requiere una mentalidad con gran poder de abstracción. Somos la única ingeniería que se mueve con comodidad en el dominio espectral (concepto totalmente abstracto), por otra parte la mayoría de los fenómenos físicos que nuestros ingenieros modelan no tienen un equivalente visual real, (las ondas, los protocolos telemáticos, los tratamientos de una entelequia llamada señal, no son evidentes a los sentidos sensoriales del cuerpo humano cómo lo puede ser una palanca, un engranaje, una aeronave o un puente, por citar algunos ejemplos de otras ingenierías). Esta cualidad que hace que nuestra ingeniería sea apreciada por su capacidad de afrontar cualquier tipo de problema, resulta un inconveniente a la hora de divulgar nuestra ingeniería para motivar a los buenos estudiantes, dado que todos nuestros procedimientos son muy abstractos y nuestra obra, aunque se hace patente por su uso masivo e imprescindible, no es directamente palpable pues casi todas nuestras infraestructuras están enterradas o en órbita. - Probablemente cómo consecuencia de la característica anterior, parece ser que el ingeniero de telecomunicación es excesivamente individualista y autosuficiente, según un reciente estudio realizado por el departamento de Organización de Empresas de la ETSETB, en el que se compara a los estudiantes de ingeniería de telecomunicación con los de derecho y ciencias económicas, "el teleco resulta estar muy preparado para trabajar en solitario y ser autosuficiente, teniendo además un perfil de directivo que dificulta las relaciones y el trabajo de grupo" . Todo parece indicar que ya por vocación, el estudiante de ingeniería de telecomunicación, gusta de trabajar en solitario, y en el transcurso de la carrera los actuales planes de estudios acentúan esta predisposición, cualidad ésta que no es en absoluto deseable en el actual contexto económico y social. - Nuestras tecnologías están inmersas en un proceso de horizontalización, fenómeno que no solamente aplica a la nueva estructuración de redes y servicios, sino que conceptualmente afecta también al resto de áreas de la actividad humana, actualmente resulta casi imposible encontrar un sector de actividad social o económica que no emplee tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), no parece por tanto atrevido el pensar que los ingenieros de telecomunicación van a ser los ingenieros de la industria y los servicios del futuro inmediato, y aquí aparece un nuevo cambio que afrontar: el ingeniero de telecomunicación ha desarrollado tradicionalmente su actividad cómo empleado de grandes empresas de servicios (públicas y privadas), o de grandes industrias multinacionales, y aunque esta tendencia se va a mantener en un futuro próximo dada la expansión de los servicios y aplicaciones que esta propiciando la liberalización del sector, seguramente a medio plazo también va a ser requerido para todo tipo de actividad industrial y de servicios, si además tenemos en cuenta que casi el 98% de las empresas europeas pertenecen al grupo de las pequeñas y medianas (PYMES), resulta que, en la universidad, tendremos que plantearnos una formación que aparte de enseñarles a resolver problemas técnicos, les permita afrontar con confianza la necesidad de manejar y solucionar situaciones complejas que requieren otro tipo de habilidades: * Interacción con clientes * Comunicación con subordinados * Desarrollo y defensa de nuevas ideas * Dominio de la lógica del negocio en el que se trabaja y compite * Desarrollo de procedimientos de trabajo en interacción con otros colaboradores o equipos. Ante estos condicionantes económicos y sociales del entorno, tenemos también unas restricciones académicas: - La aplicación de la ley de Reforma Universitaria, que obligó a la revisión de los planes de estudio universitarios, optando por los créditos (10 horas lectivas) cómo unidad de cuenta y definiendo unos máximos (en créditos) para cada titulación oficial y unos mínimos en materias troncales (formación básica e imprescindible de cada titulación), materias optativas y materias de libre elección, permitiendo que cada universidad estableciera también un máximo de créditos obligatorios, representó un instrumento bastante flexible para elaborar unos planes de estudio susceptibles de adaptarse a este entorno de evolución trepidante y de formación completa que se requiere en la actualidad para las ingenierías. - Casi simultáneamente, se reformó la enseñanza secundaria, y se hizo de espaldas a la universidad de forma totalmente intencionada (¡ ? !) ; el resultado de esta descoordinación, después de que ya hayan aparecido los primeros estudiantes procedentes de dicha reforma, en aplicación experimental, deja mucho que desear, sobretodo en la formación básica (matemáticas y física) que requieren las ingenierías. Este es un dato constatado por la prueba de nivel en matemáticas que realiza anualmente el departamento de Matemática Aplicada y Telemática de la ETSETB a los estudiantes de primer curso, en cuanto a física, es una apreciación de los profesores. - Los planes de estudio, en la mayoría de los centros, se reformaron bajo unas fuertes condiciones iniciales de disponibilidad de profesores, limitaciones presupuestarias (aunque este no fue el caso de la ETSETB), legítimos intereses de áreas de conocimiento y departamentos, y un cierto miedo a la optatividad. Cómo consecuencia de todo ello se abusó de las materias obligatorias de universidad en detrimento de las materias optativas. En la ETSETB, actualmente a cinco años de la implantación, creo que podemos revisar el plan de estudios con algunas de estas cuestiones y miedos superados, aunque con una fuerte limitación presupuestaria. - La masificación que sufre el sistema universitario español, es cara de gestionar si queremos mantener los niveles de excelencia de las ingenierías, no obstante puede hacerse quitando grados de libertad al sistema, cómo en toda optimización. En la ETSETB hemos conseguido mantener grupos de clase de un máximo de 60 estudiantes, y de 20 (primer ciclo) y 16 (segundo ciclo) en los laboratorios, y hay que decir que la mayor resistencia a esta acción ha provenido de los estudiantes, les resulta muy difícil resignarse a no poder matricularse en un grupo determinado cuando este llega a 60 y se cierra, para evitar injusticias, esta restricción obliga también al centro a ser muy cuidadoso y riguroso en la elaboración del orden de matrícula. Justo es también mencionar que los centros españoles están produciendo ingenieros cuya formación nada tiene que envidiar a los procedentes de otros centros europeos (se constata con los programas de intercambio Erasmus, Tempus etc. y con las ofertas de trabajo) y a un coste para el estado que representa solamente de un 20% a un 30% del coste medio de formación de un ingeniero de la Unión Europea. - Otra de las consecuencias de la masificación ha sido que la mayoría de centros y universidades hayamos optado por un profesorado en dedicación exclusiva a la universidad. Esta opción, en la enseñanza de unas técnicas y tecnologías tan dinámicas como las TIC nos obliga a tomar medidas complementarias (contactos con empresas) si queremos formar ingenieros con una información actualizada y práctica. - No debemos olvidar tampoco, que la profesión nos ha colocado en un lugar de privilegio para el uso de las TIC con fines educativos, tenemos la obligación de ser pioneros en la elaboración y ensayo del uso de este "metamedio" (multimedia, autopista de la información etc.) que representa la confluencia de la telecomunicación (tecnologías digitales y de banda ancha) la informática y el audiovisual, con fines formativos, tanto en la enseñanza reglada cómo en la inevitable formación permanente. Este punto debe llevar a una profunda reflexión académica : cada vez es más fácil el acceso a todo tipo de informaciones, pero todos intuimos que solamente con una rigurosa tutoría pedagógica se transforma eficazmente la información en conocimiento, los enseñantes tenemos que recuperar el espíritu de los "maestros" , maestro en el sentido más clásico y amplio de la palabra maestro. - Particularmente, pienso que es muy importante que el ingeniero acabe su formación académica joven, con ganas de actuar, de ejercer la profesión, de crear y de innovar. Esto no tiene porqué contradecirse en absoluto con la formación pluridisciplinar que estamos proponiendo a lo largo de este escrito. Creo que con una buena dosificación de las materias se puede conseguir. Los empleadores y los enseñantes sabemos que el primer año de trabajo en la empresa también es de formación. Ningún estudiante debería titularse con una edad superior a los 24 años, un exceso de permanencia en la universidad no es deseable por ninguna de las partes, el exceso no es económicamente rentable, académicamente más que formar deforma, y a nivel personal provoca ansiedad, inseguridad y desconfianza. Agrupando todas estas observaciones y previsiones de futuro, la formación de los futuros ingenieros de telecomunicación parece claro que va más allá de lo que hasta ahora llamábamos escuetamente ingeniería, esto plantea un mayor reto; ¿ como podemos en cinco años formar a un estudiante en una amplia variedad de disciplinas ; entendido y experimentado en tecnología, competente en gestión , ilustrado en sociología y humanidades, conocedor de diferentes culturas nacionales, responsable y osado al mismo tiempo (creador), capaz de dirigir y motivar un equipo humano en proyectos y programas de cualquier tipo, especialmente los de investigación, desarrollo e innovación?. Evidentemente, no hay fórmulas mágicas, sólo podemos revisar los planes de estudios (materias, métodos y medios) tantas veces como haga falta, procurando acercarnos a la formación óptima del ingeniero que se requiera en cada momento en base a refinamientos sucesivos, y tenemos que hacerlo ahora, aunque coyunturalmente para nuestros titulados no exista prácticamente el paro, y siendo conscientes de que acceden al primer empleo básicamente por sus conocimientos tecnológicos. Las escuelas de las tres universidades politécnicas del país, Madrid, Barcelona y Valencia, acabamos de someternos a una evaluación coordinada de la titulación de ingeniero de telecomunicación, a falta del documento final de dicha evaluación, con los informes de autoevaluación y con las reuniones que se han tenido, podemos apuntar la respuesta a las cuestiones que motivan este escrito y que se resumen en : ¿que hay que hacer ?, y ¿cómo hacerlo? Contenidos de los planes de estudio * Redefinir los contenidos troncales científicos, en base a su consideración cómo materias indispensables para la titulación, y cómo conocimientos imperecederos que faciliten al futuro ingeniero su formación permanente. * Revisar los planes de estudio manteniendo la experimentalidad (aprox. 30% de clases de laboratorio) y complementando las materias científicas y tecnológicas con materias humanísticas, económicas y de gestión, y algunas que fomenten y despierten la creatividad. * Primar los métodos y procedimientos frente a la acumulación de conocimientos. * Aumentar la oferta de asignaturas optativas reduciendo las materias obligatorias de universidad. La optatividad inicia al estudiante en la responsabilidad de su propio curriculum. La oferta de optativas debe permitir al estudiante optar por un perfil altamente especializado o por un perfil muy generalista con todas las opciones intermedias. * Desarrollar la predisposición a trabajar en equipo, mediante la implantación de asignaturas que se trabajen y evalúen en grupo o conjunto de estudiantes. * Potenciar el trabajo y el ocio en asociaciones y actividades extraacadémicas reconociéndoles por ello créditos de libre elección. * Aumentar la cooperación educativa con las empresas, potenciando las prácticas en empresas y reconociendo también créditos por estas actividades. * Antoni Elias Fusté Es Director de l"Escola Tècnica Superior dÉnginyeria de Telecomunicació de Barcelona, Universitat Politècnica de Catalunya (ETSETB-UPC) Organización y medios * Convencer, persuadir, al profesorado de la importancia de optar por la calidad docente, el profesor universitario debe ser también un investigador, pero la necesidad y el afán universitarios por hacer avanzar la ciencia y la tecnología, no debe actuar en detrimento de la función docente. La forma clásica, universitaria, de transmisión del saber adquirido y del personalmente experimentado requiere oficio, vocación y disponibilidad Este criterio debe pesar más en los concursos de selección y promoción del profesorado. * Procurar el reconocimiento, a todos los efectos, de la labor de los profesores universitarios. * Mantener el 10% de los créditos (37,5 créditos) para materias de libre elección ; otorgándolos mediante asignaturas humanísticas (10 horas de clase = 1 crédito), y también por prácticas en empresas y por actividades extraacadémicas, trabajo en asociaciones de estudiantes, de vecinos, organización de eventos, etc., (en este caso la equivalencia horaria que se propone es 30 horas = 1 crédito). * Procurar el mantenimiento y actualización de los laboratorios docentes y de todos los servicios de acceso a la información. * Ceder parte del tiempo docente a los profesionales de la industria y los servicios creando aulas de empresa para que las empresas del sector impartan asignaturas (completas o algunos temas) reconocidas en el plan de estudio. * Procurar temporadas de intercambio, profesores en las empresas e ingenieros de las empresas en la universidad. * Aumentar los intercambios de estudiantes y profesores con otras universidades, tanto extranjeras como nacionales. * Elaborar material docente soportado por las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. * Intentar motivar a los estudiantes de secundaria mejor capacitados para la ingeniería, dándoles a conocer la importancia de la ingeniería de telecomunicación y de las TIC en la sociedad del conocimiento. La calidad de un procedimiento no implica necesariamente la calidad del producto, para conseguir y mantener la excelencia se requiere también de la mejor materia prima, los enseñantes deberemos ser capaces de motivar y seleccionar a los mejores. * Dimensionar adecuadamente la carga lectiva de cada curso para que la mayoría de titulados acaben con 24 años, apoyándonos en la definición de una fase selectiva en el primer curso de los estudios que permita seleccionar a los estudiantes con la capacidad de abstracción indispensable de nuestra ingeniería. * Confeccionar de acuerdo con las empresas y asociaciones profesionales una amplia y dinámica oferta de postgrado y de formación permanente. * Conseguir de las administraciones y de los entes privados una mayor financiación para las actividades universitarias.
30 oct 2015
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Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: La orientación laboral del teleco
Yolanda Castro Ramos (GAOLA) La orientación laboral del teleco o es desconocido por nadie el gran giro que ha sufrido el sector en el que nos encontramos inmersos (si, el de las telecomunicaciones) en los últimos tiempos. Han aparecido nuevas figuras en el mercado, nuevas formas de contratación, nuevos perfiles... Un teleco de ahora no tiene nada que ver con un teleco recién salido, o en activo, de hace ocho años, por poner un ejemplo temporal. Los perfiles de hace tiempo tampoco tienen nada que ver con los que ahora está demandando el sector y eso se nota, o lo notamos, los que estamos en contacto directo con diferentes interlocutores de ámbito laboral. Lo que a continuación sigue es una visión de lo que desde este Gabinete de Orientación se está viviendo en relación con el teleco y su situación laboral. Una división obvia que puede explicar este cambio está, por un lado, en las diferentes características de personalidad que se valoran como esenciales para el desempeño profesional y, por otro, los perfiles "técnicos" que actualmente se demandan. Perfiles técnicos Comenzando por lo más sencillo, se ha pasado de demandar perfiles que podríamos llamar de I+D, eminentemente orientados hacia la tecnica y estancos, muy específicos y dentro de lo que podría ser la esencia de las telecomunicaciones, a otros que son más indefinidos, con una carga inicial de programación y contacto de cara a clientes muy elevada, y con gran polivalencia. En esta categoría se encuadraría el consultor de comunicaciones, figura que se ha refinado en estos últimos tiempos, debido fundamentalmente a la aparición y asentamiento del ya conocido "outsourcing", así como a la incursión de las grandes firmas de consultoría tradicionales (y no tan tradicionales) en el sector. Nótese que también aquí hay un alto grado de especialización y cualificación técnica, pero su calificación sectorial es mucho más ambigua, ya que resulta bastante complicada su asignación dentro de un organigrama tradicional, dado que no son ni técnicos puros ni personal de relación con clientes (marketing/ventas). Características de personalidad Es así mismo lógico, que las características de personalidad que ahora se están buscando y que van unidas y complementan los perfiles técnicos exigidos, sean mucho más complejas: tolerancia al stress, facilidad para el trabajo en situaciones críticas, creatividad... y otras que están en la cabeza de aquellos que ahora se encuentran "sufriendo" cuestionarios, tests, y otras pruebas de personalidad. No se está buscando al que se encierra en su espacio y se enfrenta a su estación de trabajo horas y horas, sino al que puede compatibilizar una labor puramente técnica con otra más general y difusa adaptándose a ritmos de trabajo impuestos por factores casi incontrolables por él. Y estas características se están demandando tanto para los que ya están en el mercado como para los que se incorporan de nuevas; en este último caso, se atiende a las posibilidades de futuro que el candidato reúne, no para un trabajo estático, sino para una apuesta de gestión y dirección. Canales de búsqueda Al margen de esta división, queda todavía algo que no todos conocen y que es el modo de entrar en contacto con la empresa. La opción de la búsqueda en las páginas salmón es la más conocida, pero no es ni mucho menos la única o la que más contrataciones provoca. Puede ser debido a la competencia, o al tiempo que se emplea en realizar directamente los procesos de selección, o por la cantidad de respuestas que suscita la publicación de ofertas en prensa, pero lo cierto es que un porcentaje muy elevado de ofertas no se encuentran en cauces "públicos" sino en lo que se denomina "bolsas ocultas": colegios profesionales, consultorías de recursos humanos, empresas de trabajo temporal, empresas filiales subcontratadas... El entrar en estas bolsas no es tarea fácil, pues no todas ellas son accesibles, ni publican sus ofertas, tan sólo aquellas que no son capaces de cubrir directamente a través de su base de datos. La pregunta que hace un alto número de personas a este Gabinete es ¿cómo me dirijo a estos órganos?, y la siguiente ¿dónde aparecen sus direcciones?. Lo que subyace a estas preguntas es lo que yo llamaría un cambio de actitud: no basta con realizar una presentación masiva a cualquier dirección de encuentres y esperar, sin mencionar cuales son tus puntos fuertes profesional y personalmente o tus inquietudes en cuanto a tu futura profesional, etc. Se adopta una actitud pasiva y de espera interminable que no conduce, desafortunadamente, a ninguna colocación. Hay que ser más activos, anticiparse, leer entre líneas, estar informado de lo que pasa en el mercado, cuales son los fichajes más recientes de las empresas, cómo se burla el primer paso de la burocracia de personal y se llega al que tiene la necesidad. Y en esta línea de cambio de actitud, mención especial merece el cambio hacia las empresas pequeñas y temporales, que son las que nutren de empleados a las grandes, y que facilitan una incorporación posterior. Están actuando a fin de cuentas como periodo de prueba para una decisión posterior. A los interesados en ampliar información sobre este tema, les remito a un bit anterior (nº 102) en el que se exponen las características de este tipo de empresas. No quisiera finalizar sin mencionar un fenómeno que se está produciendo y que es resultado de la política de contrataciones y las varias reconversiones: contamos con un cada vez más elevado número de parados de alta cualificación técnica y años de experiencia y una edad aproximada de 37/45 años. Este parado tiene además un añadido y es que, dado que en sus inicios no tuvo problemas al encontrar trabajo, no ha desarrollado habilidades o estrategias de búsqueda ni tampoco se ha ocupado de su autoformación, quedándose aislado y especializado en su área de desempeño y a expensas de la empresa madre, que no tiene ningún reparo a la hora de despedirlo. A ellos se pueden dirigir especialmente las pautas de actuación anteriores de activación y preocupación por la situación y sus participantes y otra que es aún más fundamental; no hay que entrar en falsas competencias con las nuevas generaciones, ni hay que englobarse en su misma situación. Estas personas tienen mucho que ofrecer todavía, poseen una gran visión global y capacidad para la supervisión de tareas, gestión y otras labores. Pero está en su mano transmitir correctamente a su interlocutor dichas aptitudes y apuesta de futuro. * Yolanda Castro Es responsable del Gabinete de Orientación Laboral del COIT/AEIT (GAOLA) Orientación hacia el cliente Para contrastar esta visión de cambio recurrimos a uno de los interlocutores, Nicholson International, que ha centrado su actividad de búsqueda de profesionales en el sector de las telecomunicaciones y la informática. Así, según Inmaculada Trapero de Nicholson International, no hay un perfil tipo de búsqueda, ya que cada compañía tiene sus necesidades y sus peculiaridades pero, en general, buscan profesionales con formación amplia, aunque especializada, con constante reciclaje, y un buen conocimiento de alguna otra lengua (predominando el inglés). A nivel personal, las empresas tienen una tendencia hacia la búsqueda del mismo tipo de persona: dinámica, flexible, con alta capacidad para aprender, para dirigir equipos y liderar proyectos y, por supuesto con facilidad para comunicarse tanto dentro como fuera de la empresa (que sepan tratar con clientes, transmitirles ideas, aportarles soluciones). En cuanto a la selección de un puesto concreto, seleccionamos todo tipo de posiciones, como son Ingenieros Preventa, Ingenieros Postventa, Especialistas en Formación, Ingenieros de Sistemas, Jefes de Proyecto, Ejecutivos de Cuentas, Directores Comerciales o Técnicos. En fin, una amplia gama que acoge diferentes áreas funcionales en una empresa. Si hablamos del desarrollo de carrera de los profesionales de las telecomunicaciones, creemos importante resaltar una tendencia que observamos cada vez más en las empresas del sector. El comienzo suele ser la Beca. Resulta casi imprescindible para entrar desde abajo en las grandes compañías, y da una visión muy clara del negocio en el que estáis entrando. Como becario se adquieren funciones eminentemente técnicas, generalmente de apoyo a un proyecto concreto. Una vez demostrada la valía por este camino, se consigue el grado de "empleado"; como Programador, Técnico de Comunicaciones, Ingeniero de Redes, Técnico de Soporte, y tantas posiciones como oportunidades ofrezca la compañía. En el momento en que uno está familiarizado con el entorno tecnológico de la Compañía, es cuando empieza a ser consciente de lo que es un cliente. Durante el desarrollo de los proyectos, el trato con los clientes es frecuente, y aquí se produce la verdadera carrera profesional. Por un lado, están los técnicos que colaboran con los comerciales antes de la adjudicación del proyecto, asesorando y estudiando la viabilidad del mismo: Técnicos Preventa. Por otro lado, están los que se dedican a la realización del proyecto, una vez diseñado y aprobado: Técnicos Postventa. Evidentemente, esta diferenciación en la práctica no resulta ni mucho menos tan rigurosa, y son pocos los técnicos que se dedican únicamente a la Preventa o la Postventa. Pero sí es el punto de partida de dos carreras diferenciadas. Los Técnicos Preventa avanzan en su relación con los clientes y de una manera natural van asumiendo funciones comerciales. Lo que inicialmente es satisfacer las necesidades del cliente con los productos de la compañía se convierte en creación de necesidades en el cliente que necesiten de los productos de la empresa. De aquí en adelante la progresión puede ser muy rápida como Jefe de Producto, Gerente de Cuentas, Responsable de un sector del mercado y, eventualmente, Director Comercial. Los Técnicos Postventa se desarrollan en labores más especializadas. Son quienes tienen un conocimiento más profundo de la tecnología que comercializa la Compañía. Su evolución natural pasa por Jefe de Equipo, Responsable de Proyecto y, finalmente, Director Técnico. Esto no es más que un esbozo del tipo de perfiles que desde el mercado tecnológico se suelen reclamar.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial. Encuesta PESIT: formación y empleo: La búsqueda del teleco evoluciona
Pedro Riera/Ivan Gonzalez La búsqueda del teleco evoluciona El sector os encontramos frente a un mundo globalizado, integrado gracias a una vertiginosa y turbulenta espiral de desarrollo en los modos y tiempos de transmisión de información, y con el consiguiente efecto sobre los mercados; es la era de la información basada en las telecomunicaciones. Esta espiral que se encuentra sólo en sus comienzos, alcanza un fuerte ritmo de aceleración por medio del fenómeno de la digitalización, el cual facilita enormemente el intercambio de información en sus distintas formas, voz, datos, imágenes,... El sector de las Telecomunicaciones es un campo en pleno desarrollo que cuenta con unos límites difícilmente previsibles, y que nos llevará hacia la transmisión de la información con las más variadas e insospechables aplicaciones, a través de medios tan diversos como: la Telefonía, la Televisión Digital, que hace apenas dos años nadie sabía que era o Internet, donde ya se oyen voces de una red de universidades en Estados Unidos donde se multiplica la velocidad por cien. En cuanto a la Telefonía, la Tradicional crece a un gran ritmo, sobre todo en lo referente a servicios, tanto los más habituales como otros más novedosos del tipo de las videoconferencias, telemedicina, servicios de vigilancia,... .La Móvil es un fenómeno en plena explosión en España, como así lo demuestran los dos millones de usuarios a los que hemos llegado en dos años. Otra aspecto a tener en cuenta son los servicios de cable, que si bien están principalmente orientados a la Televisión, pueden ofrecer otra gran variedad de prestaciones como, Internet super-rápido, Telefonía tradicional, Telefonía avanzada, Vídeo a la carta,... Dentro del mundo de la Telefonía (tradicional y móvil) merece un capítulo aparte el mundo de Internet. Mundo que se encuentra en pleno desarrollo y con crecimientos anuales de más del 100%, habiendo multiplicado por tres en los últimos 18 meses todas las cifras posibles. Actualmente nos interconecta a más de 100 millones de usuarios en una red global, al mismo tiempo cuenta con entre 8 y 10 Millones de WEB"S reales y unos 30 Millones virtuales y en lo referente a ISP (Internet Service Providers), simplemente en España había más de 700 en su último censo. ¿Qué demanda el mercado? Como consecuencia de este nuevo panorama, cuatro áreas se van a convertir en los focos de salida profesional de los Ingenieros de Telecomunicaciones, la consultoría, el software de comunicaciones, los servicios anexos y la construcción de equipos. Los valores en alza se centrarán en los profesionales del Software de Comunicaciones (Integradores voz, datos, imágenes,...), los Diseñadores de Topografías Telemáticas (ya sea dentro de grandes empresas, pymes, barrios,...) y dentro de los proveedores de servicios varios (instalación, arquitectura, diseño, cableado,...), por contra, habrá menos salidas dentro de los fabricantes, algo obvio por cuestiones estructurales (hay pocos en España). ¿Qué hay del mercado laboral de los "teleco"? La nota característica hoy en día es la alta demanda de Ingenieros de Telecomunicaciones, con una oferta en constante crecimiento que continuará a lo largo de los próximos 3 / 5 años, si bien a partir de ese periodo puede llegar cierta estabilización. Actualmente, la fuerte demanda está generando problemas de rotación y constantes cambios en las empresas con su lógica repercusión en costes y productividad. En nuestro caso nos encontramos con la gran dificultad de adaptar los perfiles a las necesidades concretas de nuestros clientes, que solicitan que los nuevos empleados sean operativos al 100% desde el primer día. El cliente no quiere un Ingeniero de Telecomunicaciones en genérico, sino que quiere un Ingeniero de Telecomunicaciones con perfiles y experiencias muy específicas, que sepa hacer esto, y aquello y que lo sepa hacer ya. * Pedro Riera e Iván González pertenecen a Seeliger y Conde / AMROP INTERNATIONAL ¿Cómo identificar a los profesionales demandados? Tradicionalmente existen dos métodos de selección de profesionales: por Anuncio y por Búsqueda Directa. El primero resulta idóneo cuando existen un gran número de candidatos entre los que buscar y como consecuencia, se puede elegir a los que más se ajustan al puesto. El segundo -en el que nuestra firma está especializada- responde tradicionalmente a la selección de puestos de alta responsabilidad o gran experiencia, puestos donde los pocos candidatos existentes son conocidos o localizables mediante metodologías concretas y que no responderían a anuncios o también, puestos estratégicos que exigen una rigurosísima discreción. Pero resulta también un método idóneo para puestos donde hay pocos profesionales, difíciles de identificar y de convencer al cambio, y cuando se pretende asegurar al máximo su integración en la empresa. Es por ello, que esta metodología esté en auge en el sector que nos aborda frente al tradicional método del anuncio. La dificultad de identificar y motivar al cambio a los pocos profesionales existentes en el ámbito de las Telecomunicaciones y la demanda por parte de las empresas de un encaje perfecto e inmediato del profesional en su nuevo puesto de trabajo, convierten a la búsqueda directa en el método más idóneo para la captación de los "telecos" del futuro.
30 oct 2015