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Iniciativas en Europa y problemas en España
Iniciativas en Europa y problemas en España -------------------------------------------------------------------------------- Dos iniciativas de largo alcance de la Comisión Europea centran actualmente la discusión política sobre telecomunicaciones: la "Revisión sobre Comunicaciones de 1999" en el terreno regulatorio y la e-Europa en el de la promoción de la Sociedad de la Información. La Revisión es una encuesta que trata de encauzar una discusión pública a fin de definir un nuevo conjunto de normas para regir un sector en el que, si bien ya se ha establecido competencia, ésta no ha eliminado aún importantes cuellos de botella, para lo cual sigue siendo necesaria intervención regulatoria específica. Las nuevas reglas se aplicarían a la totalidad del sector producto de la convergencia: telefonía fija y móvil, redes de datos, redes de cable, televisión terrenal y por satélite, etc… La Revisión indaga sobre las cuestiones fundamentales en las que se apoyaría un nuevo conjunto de directivas, cuya traslación a los países miembros no surtiría efectos antes del año 2003. Entre las anteriores cuestiones se encuentran las siguientes: – ¿Debe simplificarse la obtención de licencias y autorizaciones de establecimiento de operadores con un solo procedimiento de autorizaciones generales, como propone la Comisión? – ¿Se debe flexibilizar el actual conjunto de obligaciones ex-ante que actualmente se refieren a los operadores de telefonía con poder significativo de mercado para que puedan aplicarse al conjunto del sector? ¿Desde que concepto de dominio? – ¿Cómo lograr una competencia efectiva en las redes locales? En este punto la Revisión se muestra inequívocamente a favor de una desvinculación del bucle de abonado del operador incumbente, a ser realizada inmediatamente por los estados miembros. – ¿Es conveniente mandatar el acceso de otros operadores a las redes móviles? ¿y a las de cable? – ¿Hay que extender la aplicación de la portabilidad de números y de la preasignación a las redes móviles? – ¿Es conveniente ampliar el Servicio Universal con la incorporación del acceso a Internet? En principio la opinión de la Comisión es contraría a esta ampliación. Por otro lado, la Comisión Europea propone un sistema donde, al lado de una normativa "dura" formada por las propias directivas, coexista otra "blanda" de recomendaciones de la Comisión y acuerdos de los reguladores que produzca un conjunto flexible, capaz de adaptarse a situaciones distintas y cambiantes. Así, sin más tardar, ya ha lanzado una consulta pública sobre la desvinculación del bucle local, que pronto se convertirá en una recomendación. La iniciativa e-Europa como decíamos trata de promover la Sociedad de la Información en Europa y se centra sobre los servicios de Internet con una serie de propuestas a discutir con los estados miembros acompañadas de metas a conseguir, como las siguientes: – La juventud europea en la era digital (ej. todos los alumnos "digitalmente alfabetizados" cuando dejen la escuela, a partir del final de 2003) – Acceso más barato a Internet (ej. bucles efectivamente desvinculados al final de 2002) – Acelerar el comercio electrónico (ej. promoción de compras públicas en Internet para final de 2000) – Internet rápido para investigadores y estudiantes (ej. al menos una universidad por país con comunicación multimedia en 2001) – Tarjetas inteligentes para acceso electrónico seguro (ej. acuerdo sobre una especificación común en 2000, aplicación a pagos en 2001) – Capital riesgo para pymes de tecnología punta (ej. triplicación de recursos de capital riesgo para 2003) – Participación para minusválidos (ej. diseño de webs públicos accesibles por minusválidos en 2001) – Cuidados médicos en línea (ej. todos los profesionales de la medicina ligados a una infraestructura común telemática de prevención, diagnóstico y tratamiento para 2004) – Transporte inteligente (ej. todas las rutas transeuropeas cubiertas por sistemas que ofrezcan información sobre incidencias y congestión de tráfico en 2002) – Administración Pública en línea (ej. comunicación interactiva para las transacciones básicas administrativas: impuestos, subvenciones, etc. para 2000). Ambas iniciativas tratan de concordar a nivel europeo el papel que el desarrollo de la nueva economía le corresponde a los gobiernos y en ambas se reconoce que el motor del cambio en realidad corresponde al sector privado, en estos tiempos intensamente ocupado en la lucha competitiva en cada país. Se puede decir que el sector privado formado por los operadores, especialmente por los nuevos, trata de ocupar inmediatamente cualquier parcela que la regulación deja libre para una inversión que tenga visos de un rendimiento razonable. Así ha sucedido en España con la telefonía fija de larga distancia y con la telefonía móvil, con las plataformas digitales por satélite, e incluso con los planteamientos a largo plazo de las empresas de cable. Son buenos ejemplos los recientes concursos para las licencias de UMTS y de acceso radio. Sin embargo, este dinamismo no puede ocultar la presencia de importantes problemas en el desarrollo de la competencia en las telecomunicaciones españolas. Baste la siguiente enumeración: – Rapidísimo estrechamiento de los márgenes económicos. Las rebajas de tarifas de Telefónica, el operador de referencia, y sobre todo sus cada vez más importantes planes de descuentos han estrechado los márgenes comerciales del resto de operadores. En llamadas de larga distancia, el mercado más competitivo, el margen se establece entre el precio al usuario y el de interconexión con la red local de Telefónica, pues bien, para poner las cosas peor, la propuesta en estudio por parte de la Comisión del mercado de la Telecomunicaciones propone no reflejar los aumentos de productividad en los futuros precios de interconexión, contraviniendo las recomendaciones de la Comisión Europea, sino mantener éstos, o aumentarlos por efecto de la necesaria corrección a introducir en las bandas horarias. Aún más, a partir del primero de agosto Telefónica entrará en régimen de tarifas libres, por debajo de unos máximos globales (price caps), lo que estrechará aún más los márgenes selectivamente, para expulsar la competencia. El agotamiento de los márgenes comerciales en larga distancia hace peligrar la supervivencia de nuevos operadores que no han tenido tiempo de lograr una mínima consolidación. – Arranque lentísimo de las facilidades que hacen posible una competencia efectiva. Me refiero a las facilidades de portabilidad de números y de preasignación de operador que necesitan de la acción de Telefónica para su realización. Solamente a través de siempre lentas acciones legales se puede empezar a avanzar en ambas casos. Ambas facilidades se puede decir que al día de hoy no han comenzado en la práctica. – Otro caso de arranque lentísimo es el de los nuevos servicios de tarifa plana ADSL suministrados por operadores entrantes sobre los bucles de Telefónica. La dependencia de la tecnología que implanta Telefónica y la ausencia de servicios de gestión mínimamente eficaces (de provisión de líneas, de seguimiento de averías, de control de las conexiones) hace que los nuevos operadores no puedan acometer responsablemente un lanzamiento masivo del servicio, lo que dejará este en manos exclusivas de las filiales de la operadora principal. La situación clama por una desvinculación radical de los bucles, de modo que se anule la dependencia que hoy se tiene. – La obtención de las licencias municipales sigue siendo un problema para realizar la obra civil de la que depende el despliegue no solo de la red local de los nuevos operadores, problema especialmente importante para las de las empresas de cable, sino incluso de los circuitos de interconexión en los centros urbanos. – La amenaza de la imposición de una contribución al Fondo del Servicio Universal pende sobre el inmediato futuro de todos los operadores entrantes. – Finalmente, la anunciada alianza de Telefónica con el BBVA, si no decididamente controlada por las autoridades de competencia, es un peligro de extensión de posición de dominio por concentración vertical en los mercados de la banca y los medios de pago electrónicos así como de las infraestructuras de difusión de televisión terrenal y por satélite. La nueva regulación que adopte el gobierno, siguiendo lo acordado en la Revisión sobre Comunicaciones 1999, y los planes de desarrollo de la Sociedad de la Información que promueva, solo tendrán eficacia si se cuenta con una base sólida de empresas en competencia. -------------------------------------------------------------------------------- Félix Alvarez Miranda Director General de ASTEL
30 oct 2015