Pasar al contenido principal

Resultados de búsqueda para ...

Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: El futuro, ¿ha sido ya?
El futuro, ¿ha sido ya? Luis Lada Consejero Delegado de Telefónica Móviles TUVE EL HONOR de estar en 1978 entre los que alumbraron BIT, el privilegio de hacer la reflexión sobre los servicios de telecomunicación en su nº 50 y ahora la mejor revista española del sector me invita a ofrecer mi visión sobre las tecnologías de la información desde la posición de responsable de un operador de servicios móviles. Hace 18 años todas las perspectivas eran mucho más limitadas. La competencia parecía establecerse entre los voluntaristas soñadores que promovían la transición en el sector y los pragmáticos defensores del status quo, si bien las alternativas se generaban casi únicamente desde la perspectiva de la industria proveedora de los servicios y las compras públicas, lo que se llamó "política industrial". En el número 50, el de los 10 años, publicado a finales de 1987, la perspectiva ya era muy diferente, una vez que EEUU primero y el Reino Unido después, impulsaban la liberación-privatización de los operadores y la UE, entonces CEE, empezaba a regular/desregular/re-regular las telecomunicaciones. Si volvemos a repasar aquel número especial, ya se apuntaban los riesgos de estar de moda, de estar a punto de dejar de ser un sector endogámicamente organizado, que siempre discutía sobre un hipotético modelo que la Administración debía imponer a todos los agentes, para pasar a ser un sector flexible abierto a todas las iniciativas. Ahora ya sabemos que casi todo es cuestión de intereses, por supuesto perfectamente legítimos. Que además de San Gabriel hay otros patronos de las telecomunicaciones y que los abogados están sucediendo a los economistas como intérpretes de lo que se nos avecina. En definitiva, que nos vamos haciendo mayores y las telecomunicaciones ya empiezan a contemplarse como cualquier otra gran actividad económica, con libertad para arruinarse o para crear riqueza, para innovar o para tratar de apurar los viejos sistemas, para elegir proveedores de servicios y suministradores de equipos entre varias opciones. Ahora ya es difícil distinguir una opción técnica, incluso una previsión tecnológica, del legítimo ejercicio de "lobby". Incluso la celebrada "profecía" de Nicholas Negroponte que pronosticaba que todo lo que se transmitía por radio acabaría utilizando portadores físicos y viceversa, seguramente pensando en la gran expansión de la televisión por cable y la telefonía móvil, está siendo cuestionada por los impulsores del DTH y de los "cableros" que ven en la telefonía su seguro de rentabilidad. ¿O es que realmente la liga de fútbol es el verdadero regulador del sector, al ostentar todos los derechos del "Gran Contenido", dado que aporta el escenario (estadio) y los actores (jugadores)?. No creo que el Colegio celebre el 28 de Mayo, ni que Marca sustituya al BIT como referencia del Sector, pero esta pequeña caricatura condensa la apreciación de que los telecos ya no somos (¿lo fuimos alguna vez?) el grupo definidor del sector, lo que obviamente no debe ser considerado como algo negativo, ni para nosotros, ni mucho menos para la sociedad. Ahora deberíamos procurar que lo sean los clientes/consumidores y las empresas, haciendo que los primeros decidan y éstas puedan configurar libremente sus ofertas, siendo su éxito o fracaso en el mercado determinante de su capacidad para atraer nuevos capitales y los mejores recursos humanos. Pero la renovada vocación empresarial en este sector de las administraciones locales, autonómicas y estatales, podría ser un indicio de que aún falta tiempo para que los ciudadanos puedan equivocarse solos. La creatividad y el olfato para los nuevos negocios van a derribar muchas barreras regulatorias, una vez que ya han caído las que justificaban los monopolios naturales o los larguísimos plazos de maduración de las infraestructuras pesadas. Lograr la satisfacción del cliente es el único secreto para permanecer en el mercado, lo que se traduce en la búsqueda del liderazgo en calidad, precio y servicio al cliente, incrementando permanentemente el valor de lo que se le ofrece. He tenido el privilegio de contribuir a desarrollar uno de los servicios que marcan los distintivos de la "civilización" en el tránsito al nuevo milenio. La telefonía móvil se ha convertido en el paradigma de la ruptura de los derechos exclusivos, de la dependencia de las infraestructuras pesadas y de la referencia geográfica a la hora de intentar comunicarse. Es el tiempo de la telefonía personal. Se llama a alguien sin saber si está en la esquina o en las antípodas. Por eso decimos que, al ser muchas más la personas que los hogares o las empresas, el mercado de "líneas" de telefonía móvil será muy superior al de las fijas. Pero al igual que los ordenadores aprendieron a comunicarse a través de las redes fijas, pronto veremos cómo los vehículos (y no sólo sus conductores), los ascensores o las máquinas tragaperras, además de los PC portátiles, van a descubrir las ventajas de las redes celulares. En definitiva, estamos hablando de más de cincuenta millones de terminales potenciales en España, a los que se suman otros tantos visitantes que vendrán con su comunicador personal puesto. Por ello los sistemas móviles se convertirán en el primer consumidor de recursos "escasos" como las frecuencias y la numeración, dejando que las redes fijas sigan manteniendo el liderazgo de la capacidad, en contenidos y tiempo de utilización, porque el fenómeno Internet y la explosión de los teleservicios (teletrabajo, telecompra, teleeducación, telebanco, teleagencia de viajes, etc.) no han hecho más que empezar. Posiblemente la telefonía móvil haya sido la primera actividad generadora de nuevo empleo en España en el bienio 1995-1996. Desde esta perspectiva y desde la posición de ocupar temporalmente la cabecera en Europa en crecimiento interanual, resulta fácil ser optimistas. Esperamos que no se nos ocurra, una vez más, tratar de arreglar lo que no está roto y se procure que se repitan las ventajas de la liberalización en otros servicios y aplicaciones. Los ciudadanos nos lo agradecerán y nosotros tendremos muchas más oportunidades profesionales. En el remoto caso de que tenga la oportunidad de volver a glosar una efemérides como la que nos ocupa, ya no será necesario tener que repasar lo dicho años antes. Aceptando que lo importante es detectar a tiempo los cambios del entorno, de la tecnología y del mercado, que ya se producen a nivel global, casi independientemente de lo que se opine en Madrid o Bruselas, y sabiendo que quien más cintura y rapidez de reflejos tenga contará con más probabilidades de éxito, cualquier escenario que se nos presente en el futuro resulta compatible con esta visión del sector, aunque las explicaciones a posteriori de por qué las cosas no han ocurrido como pensábamos o deseábamos, seguirán siendo valiosas para estar satisfechos con nosotros mismos.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: La evolución de las telecomunicaciones como factor de innovación social
La evolución de las telecomunicaciones como factor de innovación social Gonzalo León Catedrático de Ingeniería Telemática de la E.T.S.I. de Telecomunicaciones EN EL PERIODO cubierto por los 100 números de BIT, y desde la perspectiva de un ciudadano normal, las telecomunicaciones se han convertido en algo presente en muchos aspectos de su vida. Hemos pasado de poseer únicamente un teléfono convencional, a disponer en muchos de nuestros hogares de módem, antena parabólica, teléfono móvil y, a comenzar lentamente a acceder a servicios avanzados de comunicaciones. Es verdad que quienes vivimos (y convivimos) con la evolución tecnológica parece que lo que ha ocurrido es normal, incluso previsible, y que el ritmo de crecimiento no es tan elevado. Unicamente viéndolo desde una perspectiva de años, podemos ver el enorme cambio acontecido. Este cambio se observa desde diferentes perspectivas y afecta al concepto mismo de Sociedad de la Información y al papel de las Telecomunicaciones en ella. Si profundizamos en las razones que nos han llevado a esta situación de cambio, encontramos dos causas fuertemente ligadas que nos parecen significativas: aceleración en la última década de la evolución tecnológica y la generalización de los conocimientos relativos a las telecomunicaciones. Las consecuencias de este fenómeno son variadas pero es seguro que afectará profundamente a lo que será el sector de las telecomunicaciones en el futuro. Globalmente considerado se ha convertido en un factor de innovación, en una herramienta habilitadora de otros proyectos en nuestro sector productivo y en la sociedad en su conjunto. Evolución tecnológica Este verano se ha instalado en la ETSIT-UPM una reliquia tecnológica por gentileza de Telefónica de España: una central "rotary" 7Al de 200 líneas que aún funciona. Cuando me quede el otro día viendo cómo limpiaban los selectores, recordaba los planos del 7D (el hermano pequeño de la instalada) y la búsqueda de los contactos de aquellos relés dispersos por los planos, cuando algunos de mis alumnos actuales me devolvieron a nuestro mundo, preguntándome qué era aquella extraña máquina huida de algún Parque Jurásico de la tecnología. Ni siquiera recono cían en aquel grandioso animal a una central telefónica. Alumnos que, en muchos casos, tienen una pequeña red local en su casa conectando algunos PCs viejos con aplicaciones software de red que se han instalado, que me preguntan sus dudas por correo electrónico y que acceden al "Web" para buscar las transparencias de las clases y muchas otras informaciones más o menos inútiles. Es evidente que ni las comunicaciones móviles, ni banda ancha, ni la red inteligente, ni Internet (al menos en el fenómeno de masas que conocemos), ni la televisión digital, ni casi nada de lo que son ahora las telecomunicaciones ocupaban un papel relevante cuando BIT arrancaba su andadura. La figura describe lo que he denominado fuerzas motrices de la evolución tecnológica de las telecomunicaciones. Todas ellas están fuertemente relacionadas y globalmente son factores de innovación poderosos. Por razones de espacio centraremos en este breve artículo en la evolución tecnológica en tres ámbitos complementarios: comunicaciones móviles personales, comunicaciones de banda ancha y servicios avanzados multimedia desde la perspectiva de su impacto social. Comunicaciones móviles personales Posiblemente han sido las comunicaciones móviles uno de los factores de cambio que la sociedad en su conjunto ha percibido de forma mas nítida. Hemos pasado en estos años de verlo como algo del futuro ligado a "Star Trek" a que nos regalen un teléfono móvil al hacer la compra los sábados por la mañana. Posiblemente, se podría decir que este efecto no es más que el resultado de la convergencia de un conjunto de tecnologías habilitadoras maduradas en un tiempo muy corto y aderezadas por unas normas internacionales que han hecho posible la creación de un mercado enormemente pujante. Y es verdad. Pero, no sólo eso. Lo que merece destacarse es que las telecomunicaciones móviles en el período que nos ocupan se han convertido en un elemento cotidiano en el que la presión de la demanda ha empujado fuertemente a la oferta. Los acontecimientos de los dos últimos años con el despliegue del GSM por los dos operadores existentes o la telefonía rural en Galicia apoyada en tecnología móvil han demostrado el enorme poder de innovación que poseen las comunicaciones móviles. El otro elemento de gran importancia en el futuro próximo es el desarrollo de las comunicaciones móviles personales a través de satélite. No sólo los satélites geoestacionarios sino los de baja cota que, en el plazo de dos años, pueden hacer realidad las comunicaciones mundiales (eso sí, a un coste relativamente alto y limitado a "pocos" usuarios). Aún existen, sin embargo, limitaciones tecnológicas que deberán superarse los próximos años. Podemos mencionar tres áreas de interés en los que las actividades de I+D son más importantes (todas ellas contenidas dentro del Programa Marco de I+D de la Unión Europea). * Incremento del ancho de banda (ahora limitado al canal telefónico lo que limita los servicios avanzados en móviles). * Terminales móviles inteligentes capaces de ofrecer servicios avanzados y personalización para determinadas aplicaciones. * Convergencia de los estándares actuales en GSM, DECT y otros para hacer realidad un mercado global de servicios móviles. Comunicaciones de banda ancha Este es el segundo elemento tecnológico que ha evolucionado fuertemente. Ha ocurrido con el ancho de banda en las telecomunicaciones lo que a la Informática le ocurrió con la memoria. En un caso se partía de unos cuantos KHz y en otros de unos pocos KB y hemos llegado a cifras mucho más altas. La situación, sin embargo, es bien distinta cuando se habla de penetración en los productos y servicios reales: el coste de los MB no es directamente proporcional al de los KB como parcialmente ocurre con el ancho de banda. La aparición de tecnologías de transmisión y conmutación que cambian substancialmente nuestra visión de las telecomunicaciones como ATM (asynchronous transfer mode) ha impulsado nuevos sistemas de conmutación. El abaratamiento de la fibra óptica permite pensar en su instalación hasta la manzana o hasta el abonado como una alternativa real del bucle de abonado que, por otra parte, mediante técnicas ASDIL permites llevar servicios avanzados hasta el abonado mediante pares de cable. También soluciones a la red de acceso basadas en tecnologías móviles pueden ser importantes en un futuro próximo. La digitalización de los servicios de difusión asimétricos, permite también la aparición de soluciones para TV digital interactiva. Servicios avanzados multimedia Nos encontramos ahora con una fuerza motriz que está sirviendo de catalizador para la utilización de anchos de banda mucho mayores, para la creación de servicios avanzados y para un profundo desafío en la concepción del software: multimedia. Detrás de esa palabra casi mágica se esconde un conjunto de problemas técnicos y de despliegue no resueltos que está sirviendo para acelerar la introducción de cambios muy profundos en la concepción y comercialización de los sistemas de telecomunicación. La funcionalidad de los servicios de telecomunicación actuales descansa en una complejidad software creciente. El denominado software de comunicaciones (protocolos, pasarelas, control de llamadas, sistemas operativos de tiempo real, etc.) constituye hoy día la punta de lanza para la introducción de nuevas tecnologías de software. Es importante destacar que la industria de telecomunicaciones (tanto proveedores de equipos como operadores) es una de las industrias más innovadoras en el proceso de adopción de nuevas tecnologías y muchos de los avances en las tecnologías de la información han surgido de las necesidades planteadas por ésta. Pero no sólo es necesario el desarrollo de software. Con la necesidad de incorporar rápidamente servicios avanzados, útiles para el usuario, compatibles con los anteriores y asegurar su despliegue mundial, está emergiendo un concepto mucho más importante: la ingeniería de servicios de telecomunicación como una disciplina en sí misma. Bajo este término se agrupa un conjunto de técnicas aun no maduras que permiten la concepción y despliegue de un servicio avanzado (no necesariamente multimedia ni de banda ancha). Ideas detrás de las Arquitecturas de Red de Información para Telecomunicaciones (TINA) van a tener un efecto fortísimo agrupando los esfuerzos de I+D en la creación rápida de servicios multimedia con aspectos de movilidad y comunicaciones en grupo. Es importante destacar que muchos de estos servicios van a acercarse al ciudadano de la mano del fenómeno "Internet" sin necesidad de desplegar redes de banda ancha. Banalización de las telecomunicaciones Hay otro aspecto que me parece muy importante para entender el proceso seguido. En este período, las telecomunicaciones han dejado de ser patrimonio de los ingenieros de telecomunicación; (como tampoco lo es la informática de los informáticos ni la electrónica de los electrónicos). Comenzaron estos 100 BITs balbuceando las primeras redes digitales, incorporando los ordenadores en el control telefónico e incrementando la penetración de nuestros servicios telefónicos como si todo eso fuese patrimonio exclusivo de unos profesionales denominados "telecos". En los próximos años la introducción de sistemas de (tele)comunicación en muchos ámbitos de nuestra sociedad; desde el sector productivo al doméstico obligará a que muchos más profesionales adquieran los conocimientos necesarios para instalar, operar y extraer el mayor partido posible de las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones. Aceptar que las telecomunicaciones (a un determinado nivel) no son patrimonio de nadie. y que las barreras profesionales que parecían evidentes hace quince años han saltado por los aires con el acelerón de la tecnología debe constituir la base para el reposicionamiento de nuestro papel. Pretender defenderlas a ultranza me parece una vana ilusión y, lo que es peor, un grave error estratégico. Nuestra profesión (y, por tanto, nuestra capacidad formativa) deberá abrirse mucho más en el futuro. Si las telecomunicaciones caminan a convertirse cada vez más en una ingeniería de servicios, las consecuencias para nuestros profesionales son importantes porque no sólo su formación en aspectos determinados deberá modificarse sino, mucho mas importante, la misma Concepción de su profesión. Deberemos seguir este proceso con atención y empezar a prepararnos. Y ante esa evolución tecnológica que hemos hecho? Nuestros titulados han demostrado a lo largo del tiempo una flexibilidad encomiable y han podido seguir el ritmo impuesto por la tecnología en su desarrollo profesional al asegurarse una buena base tecnológica desde la electrónica, informática y comunicaciones. Nuestra Escuela sufrió una profunda transformación en los años 70 de lo que yo me beneficié (de la mano de Segovia que, aunque yo aún era estudiante, su influjo ha estado presente hasta nuestros días próximos a cumplirse el veinticinco aniversario de aquel hecho). No es evidente, sin embargo, que el modelo seguido hasta ahora siga siendo útil en el futuro. En estos años también se encuentran los gérmenes de un nuevo cambio orientado hacia la gestión de las telecomunicaciones. Con ello, no sólo me refiero a las técnicas concretas de gestión de un sistema sino y, más importante, a la necesaria amplitud con la que un ingeniero de telecomunicación va a tener que desarrollar su función en el futuro. Enseñanzas para el futuro La predicción tecnológica es una tarea complicada con la que la se han acumulado grandes errores. Es posible, suponer, sin embargo, que la tecnología se seguirá desarrollando impulsada por una demanda dirigida. No obstante, el esfuerzo se centrará en disponer de servicios avanzados que permitan emplear las tecnologías desarrolladas en la última década. Todavía es pronto para percibir con claridad cuáles son sus consecuencias pero debemos (esta vez sí) adelantarnos a los acontecimientos.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: Un ejercicio de reflexión empresarial
Un ejercicio de reflexión empresarial Francisco Marín Presidente de ELIOP Pedro Mier Presidente de Mier Comunicaciones HACE UNOS DIAS un conjunto de ciudadanos cuya actividad principal es ejercer como empresarios españoles con actividades meritorias en la creación de tecnología nacional, con presencia exportadora en los mercado globalizados, con el mérito de haber superado la reciente crisis de la economía española y con ánimos para seguir innovando en los productos, los procesos y la organización del trabajo, nos hemos reunido, alrededor de una mesa, amablemente organizada por la Comisión de PYMES de ANIEL, para reflexionar conjuntamente sobre las necesidades y expectativas de nuestras empresas. De esta tal inusual reunión donde empresarios españoles industriales de tecnología se han reunido para cooperar en la búsqueda de soluciones comunes, practicando el asociacionismo sano, proactivo, no plañidero, ha salido una docena de asuntos que, por su importancia y actualidad constituyen, en si mismo, un ambicioso programa de trabajo para varios meses. De los temas tratados, a titulo personal, los firmantes de este breve ejercicio de reflexión, han elegido aquellos que les han parecido más urgentes y que concitan las oportunidades a corto y medio plazo. El más evidente, no por ello menos veces violentado, es el que se refiere a la necesidad de que las empresas industriales dispongan de una CONTINUIDAD en sus planes de desarrollo, siendo, por ello, vital evitar las caídas bruscas en los planes de inversión que hacen aleatoria la gestión de personas, presupuestos, proyectos de I+D, etc. Es una responsabilidad de los gestores públicos o privados de planes de inversión a medio/largo plazo el comprender que la existencia de un entramado empresarial de tecnología exige firmeza para poder escalar altas cimas pero también imaginación para saber cómo vadear los ríos. Un segundo apartado que tiene que ver con la necesidad de continuidad de los planes empresariales reside en la imprescindible resolución de la hoy en día, rígidas en exceso, relaciones laborales en las empresas españolas. La necesidad de establecer mecanismos que permitan a las PYMES españolas guardar su mejor capital, el conjunto de personas formadas en saberes y procedimientos imprescindibles para crear valor tecnológico, es un reto de imaginación que no se resuelve con las simplificaciones de los últimos procesos de reforma laboral. Es imprescindible mejorar los grados de compenetración entre los proyectos empresariales de futuro y las naturales aspiraciones de progreso de las personas empleadas. Tal vez el mundo inexplorado de la formación, que abre paso a la tan de moda capacidad individual para emplearse, pueda ser un lugar de encuentro de ambos vectores de progreso. En paralelo a esta necesidad de continuidad en los programas y con las personas se hace evidente la bondad de poder conocer con anticipación cuales van a ser las necesidades de la industria consumidora de bienes o servicios, con el tiempo de antelación suficiente para poder poner a trabajar sus equipos humanos en la solución de los retos innovadores. Esta necesaria anticipación, combinada con la existencia de DEMANDA TEMPRANA o INNOVADORA, es decir con la oportunidad para nuestras empresas de disponer de referencias primerizas en el mercado internacional, en mercados emergentes, son la garantía de poder estar en la competición, a tiempo, entrenados, con las baterías cargadas. Así lo hacen los más avispados, por qué no imitarles, también en esto. Esta característica de los países con políticas industriales conocidas, explicitadas sin ningún complejo intervencionista, ha dado resultados excelentes en países de nuestro entorno, como por ejemplo Finlandia, así como en otros más alejados, Corea, permitiendo el desarrollo de industrias locales que nacen desde el origen con la mirada puesta en los mercados exteriores pero que tienen sus pies firmemente apoyados en el territorio donde dejan sus impuestos, pagan sus tributos, justifican su condición de ciudadanos, esta vez de tipo jurídico. Los aspectos relativos a las reglas de juego económico del entorno en el que las empresas han de desarrollar su estrategia es, cada día más importante, fruto de la liberalización de movimientos de capitales, de la apertura de los mercados etc. No es razonable solicitar a las PYMES españolas la capacidad de competir en condiciones de igualdad con el resto de las empresas mundiales cuando se les lastra desde su origen con costes y con rigideces de tipo fiscal, burocráticos, que encorsetan su actividad, impiden su desarrollo, en fin, limitan su capacidad de expansionarse. Todo lo anterior se debe poder cumplir en estricta compatibilidad con la exigencia a las empresas del cumplimiento de sus obligaciones de todo tipo. Lo que hace falta es establecer condiciones que se puedan cumplir por la actividad empresarial, no situando listones imposibles, cargas demasiado pesadas, que dejan satisfecho al legislador y sumido en la preocupación a todo aquel que quiere cumplir, dentro de la legalidad, con sus aspiraciones de generación de valor, riqueza. Una última reflexión, esta vez de orden interna, sobre las oportunidades a medio plazo es el convencimiento de que el futuro no puede llegar sin que, con anterioridad, desde el interior de las PYMES, se haya tenido la oportunidad de haber dedicado espacio y tiempo para una REFLEXION ESTRATÉGICA. Dejar este espacio de competitividad a las grandes organizaciones es un abandono que no tiene sentido en un mundo en el que los conocimientos y las informaciones no tienen barreras. Lo que hay que hacer es poner a trabajar la capacidad creativa, flexible, como garantía de continuidad de nuestras organizaciones. Para ello se debe producir un proceso de cambio en los elementos formativos del empresariado y de los gestores emprendedores que recibirían de buen grado cualquier empujón que pudiera darse desde los organismos, escuelas de negocio, etc. con capacidad de difundir este tipo de procesos formativos, accesibles a las posibilidades de las PYMES españolas. Superar el déficit endémico de aceptación de los criterios de gestión por parte de nuestro tejido social es un reto urgente a superar. No querríamos concluir este artículo sin recordar, particularmente en momentos en que la apertura de mercados parece justificar cualquier actuación, el compromiso exigible por la sociedad a quienes disfrutan de la "exclusiva" de algunos de sus bienes (licencias de explotación , monopolios de servicios, frecuencias del espectro, etc.) de utilizar dichas ventajas no sólo para su propio beneficio y de sus accionistas sino también en el mejor desarrollo económico de toda la sociedad que se lo concede y por tanto la obligación de actuar como impulsores y facilitadores con su comportamiento responsable, innovador y comprometido del desarrollo de un tejido industrial tecnológicamente avanzado, internacionalmente competitivo y creador de riqueza y puestos de trabajo. Con estas tareas activas, capacitados para planear el futuro en base al conocimiento a tiempo de las necesidades de nuestros clientes, sin tener que luchar contra las variaciones caprichosas de los planes en marcha, las perspectivas de la industria tecnológica española estará en condiciones de permitir, en un plazo no lejano, el liderazgo mundial de alguna de las actividades de futuro. Esa será nuestra responsabilidad si no se nos ponen barreras que, de forma incomprensible, incrementen la de por sí difícil carrera competitiva de los mercados mundiales.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: La innovación en la España de las telecomunicaciones
La innovación en la España de las telecomunicaciones Juan Mulet Meliá Director General de COTEC EL DISCURSO que habitualmente se aplica para describir la situación global de la innovación en España no es válido para nuestro sector. Existe en él una tradición de I+D empresarial desconocida en la mayoría de los sectores españoles y sus indicadores estadísticos, aunque menos brillantes, no están alarmantemente alejados de los que presentan los países más avanzados. La reciente encuesta del Círculo de Empresarios sobre innovación en las grandes empresas españolas, revela que cerca del 5% de la cifra de ventas del sector se dedica a financiar I+D, siendo el porcentaje sectorial más alto, con dos puntos por encima del que le sigue. Esta misma conclusión se repite en la estadística sobre actividades de investigación científica y desarrollo tecnológico del INE, que se refiere al conjunto nacional y según la cual el 7% del valor añadido del sector se dedica a I+D. Especialmente las grandes empresas industriales de telecomunicación, que se fueron estableciendo en el país desde que se inició a nivel nacional el servicio telefónico, han sido origen de spin-off, hecho muy poco frecuente en la industria española y causa real de la tradición de la I+D empresarial de nuestro sector. Esta es la razón de que tenga el mayor número de investigadores empresariales, el 25% del total del país y el 19% del total de las personas dedicadas a I+D, ocupando también el primer lugar. El mundo académico, desde finales de los años sesenta, ha tenido una actividad investigadora también inusual en España. Fue el que mayores ayudas obtuvo de Plan Nacional de I+D en 1994, adjudicándose un 20% del presupuesto total, y también el que mayor financiación consiguió en el finalizado III Programa Marco de la Comisión de la Unión Europea, al ser destinatario del 42% de las cantidades recibidas por España. A pesar de todo ello, nuestra posición no puede ser optimista, porque nuestro sector es enormemente exigente en tecnología y es habitual que los países desarrollados consideren su I+D prioritaria y le dediquen importantes recursos, que llegan a superar en ordenes de magnitud a los nuestros. Continuando en esta línea de pesimismo, por el momento nada parece indicar que nuestra posición relativa mundial lleve tendencia a mejorar. La globalización de la economía favorece la concentración de la capacidad de generación de tecnología en centros de excelencia y la lucha para que las filiales españolas de los grupos mundiales retengan su capacidad está siendo muy dura, una realidad que exige la preparación de excelentes profesionales por parte del sistema educativo y una especial atención de los responsables de nuestras políticas científicas, tecnológicas e industriales. No menos preocupante es la continua reducción de empresas industriales netamente españolas dedicadas a telecomunicación, sólo compensada por las creadas en el sector informático, cuyo valor añadido y generación de empleo altamente cualificado son proporcionalmente altos, pero cuyo efecto sobre las cifras absolutas de puestos de trabajo no resulta significativo. De cualquier modo, nada hace pensar que nuestro sector no continuará siendo uno de los más exigentes en I+D y que de la eficacia de esta actividad dependerá la salud de la empresa. Para ello, además de un alto dominio de las tecnologías y de su evolución será más importante que nunca la gestión de la tecnología de la empresa y de sus propios procesos de innovación. Puede sorprender la insistencia de los expertos en la necesidad de una verdadera integración de la tecnología en la estrategia de la empresa, incluso cuando se refieren a sectores intensivos en tecnología. Los estudios empíricos demuestran que Japón es el país que aplica con mayor disciplina este principio, pero que sólo ocurre en un 75% de sus grandes empresas. Para Estados Unidos el valor de este indicador es sólo el 50% y, curiosamente, es algo más alto para las grandes empresas europeas. Las vías recomendadas para conseguir éxito en este empeño son la asignación de responsabilidades tecnológicas a los más altos niveles jerárquicos, la existencia de una planificación integrada y una cartera de pedidos de I+D en consonancia con las necesidades de los clientes. También muchos estudios han detectado la necesidad de que los más altos directivos se impliquen más en la definición y seguimiento de la estrategia tecnológica de sus empresas para que estas medidas sean realmente tomadas. El otro gran camino para obtener ventajas de la tecnología resulta ser la potenciación de la generación interna de tecnología mediante el aprovechamiento de fuentes externas. Para poderlo conseguir son necesarias tanto una más estrecha relación con la investigación académica como frecuentes alianzas con clientes y suministradores. Una capacidad propia para gestionar estas relaciones siempre difíciles, es imprescindible si se quiere poder tener una intensa dedicación interna a las tecnologías decisivas para el negocio. Como es evidente, en esta vía de mejora de la competitividad tiene una gran responsabilidad nuestro colectivo, que deberá estar preparado no sólo para tomar estas altas responsabilidades sino también para extender en el seno de las empresas una verdadera cultura de lo tecnológico. Todavía más, la etapa que vive la telecomunicación está creando una nueva necesidad de I+D, no siempre bien entendida, la de crear una forma eficaz de concebir y materializar nuevos servicios. Las técnicas de gestión de la I+D se centraron desde los inicios de esta disciplina en el desarrollo de productos físicos, que debían ser fabricados en factorías y que realizaban sus funciones ayudados por los hombres que eran formados para utilizarlos. Ahora, la concepción y materialización de nuevos servicios es un nuevo reto, ya que se trata de hacer realidad nuevas máquinas cuya misión es ayudar al hombre en su vida diaria. No cabrá especializar al operario, como se ha venido haciendo hasta ahora. El nuevo servicio se deberá adelantar a las necesidades de la persona a la que sirve y no esperar a ser manipulado. La interdisciplinariedad de las tecnologías que harán posible estos nuevos sistemas es seguramente una característica trascendente, que afecta a la gestión de la I+D, especialmente a las técnicas de dirección personal, que son las que tienen, sin duda, más importancia en la práctica. Las técnicas de soporte a la especificación deberán ser modificadas para dar más énfasis a la predicción de las necesidades de los futuros clientes. Las recientes aplicaciones de la técnica QFD abrieron un camino prometedor, pero veremos pronto otras aportaciones. Desde la sistematización de las reuniones de revisión de proyectos, pocas novedades han sido puestas al servicio de los gestores de I+D, y, sin embargo, el seguimiento y la evaluación de proyectos será más difícil, en la medida en que las prestaciones esperadas de los desarrollos se vayan haciendo menos visibles y menos objetivizables. Sería de desear que las técnicas de gestión de tecnología de la empresa evolucionaran en los próximos años, en los que sin duda nuestra profesión se enfrentará también a nuevos retos tecnológicos, que no desmerecerán de los que hemos afrontado en estos últimos quince años.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: Tecnologías de la información, tecnologías de la innovación
Tecnologías de la información, tecnologías de la innovación Eduardo Olier Presidente de SEDISI HABLAR de la situación actual de algo tan complejo como las tecnologías de la información, y dar una visión que se salga de los tópicos tradicionales no resulta tarea sencilla. Es desde luego posible hacer un paseo por lo que ha sucedido en los últimos 20 años -coincidiendo con la efemérides que celebramos con el número 100 de la revista BIT-, y llegar, quizás, a la obvia conclusión de que las tecnologías de la información han transformado profundamente nuestra industria, nuestra economía y, sin lugar a dudas, nuestra sociedad; y que a buen seguro incidirán más profundamente en esos cambios en el futuro. A partir de aquí, será más o menos fácil -dependiendo de la imaginación de cada uno- deducir dónde estamos y hacia dónde, presumiblemente, vamos. Sin embargo, es tanto lo que esta sucediendo en el mundo de las tecnologías de la información en nuestros días, que se hace sumamente difícil no ya predecir, sino entender donde estamos. O como refiere un artículo de IEEE Spectrum del último mes de julio: "No sabemos lo que estamos haciendo y, lo que es peor: nadie lo sabe". O lo que viene a ser lo mismo, trayendo a nuestro caso tecnológico lo que decía un famoso político de la extinta UCD al respecto de aquel momento político: "La confusión es tal que ya no sabemos si somos de los nuestros". Siendo totalmente sincero, he de decir que, después de permanecer algunas décadas muy cercano a las incidencias, digamos ""claves", de este sector, me encuentro entre esa inmensa mayoría que fue incapaz de predecir la tremenda explosión de Internet; y encuentro igualmente dificultades para avanzar si este proceso continuará creciendo al mismo ritmo, o incluso si está en este preciso momento gestándose un fenómeno tecnológico parecido. Como, igualmente, me resulta muy complicado avanzar si la Ley de Moore seguirá siendo la norma de la industria de semiconductores para los próximos años, o si el PC " tonto" acabará implantándose masivamente. Si algo se ha demostrado en estos últimos 20 años, es que el mundo de la tecnologías de la información, incluyendo allí telecomunicaciones, informática y contenidos, aún incidiendo como lo hace en todas las actividades de la vida y de la sociedad, resulta impredecible en su evolución, no ya en períodos anuales sino, me atrevería decir que mensuales. Y dar una respuesta a todas las incógnitas que nos presenta actualmente ese complicado mundo, se parece bastante a contestar al Sombrerero de la famosa merienda de locos cuando le pregunta a Alicia en qué se parece un cuervo a una mesa de escribir. A lo que Alicia, a requerimiento de la Liebre de Marzo que andaba presente, contesta que: "... después de todo viene a ser la misma cosa ¿no?". Leyendo las últimas tendencias, todo parece que una de las claves fundamentales está en lo digital. El mundo, de pronto, es digital: la sociedad lo es, y se diría que todos nosotros también. Sin embargo, los sistemas electrónicos digitales tienen más de 50 años de vida, y los primeros ordenadores digitales de los años 40 no difieren mucho en su arquitectura con los de hoy, al menos desde el punto de vista conceptual. Por no decir que el sistema binario -los bits-, base del lenguaje máquina, es un invento considerablemente más antiguo. Y, yendo más adelante en el tiempo, los PCs de hace 15 anos siguen manteniendo idéntica estructura que los de hoy y, hoy, no parece haber ningún invento revolucionario en ciernes a este respecto. ¿Qué es, por contra, lo que subyace en ese proceso de cambio constante e imparable que apreciamos al hablar de tecnologías de la información, o para ser más específicos en este caso, de ordenadores?. Desde luego, no lo son conceptos novedosos tales como ciberespacio o realidad virtual. A este respecto, incluso! cuando William Gibson acuñaba estos términos en su libro Neuromancer en 1984, hacía años que había desaparecido Norbert Wlener, inventor de la Cibernética a finales de los 40. Lo que, sin embargo, parece que subyace detrás de estas tecnologías es la innovación. De todas !as actividades humanas, y desde su inicio, el sector de las tecnologías de la información está de manera casi constante dominado por un permanente fenómeno innovador que permea todas sus actividades, desde la tecnología, ya sea el hardware o el software, hasta otras, como pudieran ser las comerciales o las de producción. No se trata tanto de nuevos inventos como tales, sino de nuevos conceptos aplicados a elementos ya existentes. Esto es: innovación. Cuando se mira a IBM en sus años de éxito, y se analizan los sistemas estrella basados en las arquitecturas 360 o 370, se comprueba cómo, bajo un mismo concepto -digital, por supuesto- existe un permanente cambio innovador. Permítaseme que en una revista de ingenieros haga un pequeño apunte técnico: desde 1965, con la misma arquitectura basada en el modelo 360/50 y partiendo de un ciclo de tiempo de CPU de 500 ns y un almacenamiento de 256 Kbytes, llega IBM, 20 años después (1986), al sistema 3090/400 con un ciclo de CPU de 18,5 ns y memoria de 128 Mbytes, habiendo "innovado" en el camino -dentro de la misma arquitectura tecnológica- una enormidad de sistemas y conceptos: memoria virtual, encaminamiento entrada/salida, etc., etc. Y es la propia IBM, la que, basándose en tecnologías existentes, comercializa en el año 80 el PC, que llegará desgraciadamente para ella a ser el "elemento" digital causante de gran parte sus problemas actuales. PC, cuya tecnología, innova hoy en ciclos menores de 6 meses. Paralelamente, cuando se profundiza algo en el "éxito Microsoft" no deja de sorprender, de la misma manera, un permanente y brillante camino innovador; combinando eso sí, por una lado, conceptos tecnológicos que datan de los primeros años 70, y por otro, nuevas y más eficaces ideas en las técnicas comerciales y de marketing. O, volviendo al principio, cuando se quiere entender el fenómeno Internet, causa asombro que su breve historia sea la historia del concepto "World Wide Web" desarrollado -prácticamente antes de ayer- en el CERN por Tim Betners-Lee usando tecnología de software bien conocida desde hace bastantes años. Es decir, otro resultado de la innovación. En las telecomunicaciones se diría que pasa otro tanto. ¿Que es sino un delirio innovador lo que subyace en la idea de llenar nuestro espacio sideral con miles de satélites para servir de sistemas de comunicación de elementos móviles o incluso de Internet?. No siendo, como dije antes, capaz de aventurar el futuro particular de cada uno, si que parece que Globalstar, Iridium, Odyssey, o el último concepto de Bill Gates y Craig McCaw, Teledesic, serán uno u otro una próxima realidad, permitiendo comunicaciones de voz, datos o imágenes -fijas o móviles- en cualquier parte del planeta. Aparentemente, se diría que se está "inventado" algún nuevo concepto tecnológico en los satélites de comunicaciones, y lo que realmente sucede es un proceso innovador del que no está ajena la búsqueda de nuevos mercados desde las sociedades de comunicación -los media-. De ahí toda esta "batalla" en que están inmersos desde hace dos años más o menos los Time Warner, Disney, etc. en EEUU, o más próximos en Europa, grupos como Kirch. Todos ellos en procesos de fusiones o alianzas con compañías operadoras de telecomunicaciones, e incluso en algunos casos con compañías informáticas. Se sería injusto, e incluso se le podría tomar a uno por inexacto, sino se añadieran a lo anterior las evidentes realidades que representan las nuevas tecnologías que, tanto en informática como en telecomunicaciones, se han desarrollado en estos últimos 20 años. Centrales inteligentes -digitales- de conmutación, lenguajes de 4ª Generación, más rápidos procesadores, etc. en el campo de la tecnología, y nuevas técnicas en los sistemas de producción, así como nuevos productos, en el campo más empresarial -si se permite el concepto- son realidades demasiado evidentes como para no tenerlas en cuenta. Además, unos profesionales más formados y un mundo económicamente más empequeñecido -o global, como se suele decir- gracias a las tecnologías de la información son, sin duda, aspectos que configuran el entorno donde nos movemos. Sin embargo, es urgente ver que la innovación no es patrimonio de ningún Estado o grupo, y en consecuencia, cualquier país con suficiente capacidad en sus profesionales y suficiente voluntad en las instituciones y empresas puede jugar un papel relevante dentro de las tecnologías de la información España tiene profesionales muy preparados en estas tecnologías -sólo falta quizás "saberlo ve~", y un impulso convencido desde la propia sociedad-. Entre todos, profesionales, empresas y poderes públicos podemos hacer que nuestro país juegue en el futuro un papel importante en este campo, donde capacidad tecnológica es sinónimo de capacidad de innovación. Desde luego puede ser un proyecto ilusionante para muchos. Para ello bastaría dar un ligero giro a los conceptos y revisar las "formas de hacer". Lewis Carroll nos lo dejó escrito con la respuesta del Grifo de la Cuadrilla de la Langosta a Alicia: "¿Sabes por qué son blancas las pescadillas?". "Pues porque sirven para darle brillo a los zapatos y a las botas, por lo blancas que son". Es cuestión de aplicar la tecnología innovadoramente.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: El futuro de las telecomunicaciones en España desde la U.E
El futuro de las telecomunicaciones en España desde la U.E Marcelino Oreja Comisario de la Unión Europea DESDE una estricta perspectiva comunitaria habría que señalar en primer lugar, que el análisis acerca de la evolución y los cambios habidos en el sector de las telecomunicaciones europeas y españolas tiene necesariamente que ser hecho a la luz de la puesta en marcha de la Sociedad de la Información en Europa y en España. La Sociedad de la Información; una propuesta y un objetivo global La propuesta base acerca de la construcción de la Sociedad de la Información en Europa, como instrumento para mejorar la productividad y crear empleo, se hizo en el Informe Delors, fue concretada en el Informe Bangemann, y sus principios básicos fueron asumidos por la Comisión y los Estados Miembros en la Cumbre de Corfú. Posteriormente, la Comisión Europea, sus Estados miembros, los tradicionales y los nuevos operadores de telecomunicaciones, los agentes sociales, el G-7, la European Round Table, el Congreso de los Estados Unidos, entre otros, se han revelado particularmente activos perfilando y concretando en los dos últimos años: - profundos cambios en la regulación; - una nueva dinámica empresarial presidida por la competencia, - las alianzas globales de operadores de telecomunicaciones, entre sí, y con grupos multimedia, - la inclusión de las telecomunicaciones en los acuerdos del GATT, - ...etc. Por todo ello, podemos afirmar que la puesta en marcha de la Sociedad de la Información alcanza una dimensión global que va bastante más allá de nuestras fronteras comunitarias. Principales obstáculos que dificultaban la construcción de la Sociedad de la Información en Europa y en España No obstante, si queremos hacer una reflexión euro-española sobre esta cuestión, hemos de partir del análisis de los numerosos Informes (Delors, Bangemann, Al Gore, ERT, G-7...), y la traducción de sus recomendaciones a la realidad española. Así, todas las fuentes están de acuerdo en que los obstáculos detectados podrían resumirse en cinco grupos: - un marco regulatorio presidido básicamente por monopolios nacionales, poco o nada abiertos a la competencia - el alto precio de algunos servicios de telecomunicaciones, como las llamadas internacionales y el alquiler de circuitos - la falta manifiesta de interoperabilidad entre terminales, redes y servicios de los distintos Estados miembros - las obligaciones de carácter esencialmente político (servicio universal, I+D, ordenación territorial) impuestas a los operadores de telecomunicaciones - la insuficiencia de una masa crítica de demanda que haga inicialmente rentables las aplicaciones de la Sociedad de la Información (telemedicina, teleenseñanza, teletrabajo, etc.) Respuesta euro-española Toda respuesta es siempre mejorable, pero en principio se puede afirmar, que las telecomunicaciones españolas están respondiendo con una proyección global al reto que desde la Comisión Europea está siendo planteada. En primer lugar, es necesario destacar el carácter internacional y global que el principal operador español, Telefónica de España, ha adquirido durante los últimos años, tanto en su política de implantación hispano-americana (Argentina, Chile, Perú, Venezuela, Colombia, Puerto Rico y Méjico), como en su estrategia de alianzas UNISOURCE (Telia, Swiss PTT, KP Nederland) y UNIWORLD (Unisource-AT&T). En este sentido, el sector de las telecomunicaciones en España como han hecho sus homólogos francés, alemán, o inglés, busca su complementariedad, con objeto de jugar un papel destacado dentro del concierto mundial. En segundo lugar, en la medida en que es posible establecer un "ranking" de estados miembros de la UE comparando legislaciones tan complejas como las relativas a los servicios de telecomunicaciones, en este momento, podríamos decir que el grado de liberalización alcanzado, en servicios e infraestructuras se sitúa por encima de la media de los países como Inglaterra, Suecia o Finlandia. A ello ha contribuido la habilitación de Retevisión como segundo operador de infraestructuras, así como las posibilidades que en este sentido se dan a los operadores de CATV. En los próximos meses, de acuerdo con la Directiva de Plena Competencia recientemente aprobada por la Comisión, la regulación en España debe avanzar un poco más en el campo de liberalización de las infraestructuras alternativas pertenecientes a las compañías de servicio público (eléctricas y ferrocarriles). Bien es verdad, que quedan algunos asuntos por cerrar: - la renuncia a la prórroga de cinco años para el mantenimiento del monopolio en los servicios de voz, anunciada en el otoño de 1994 por el gobierno español, deberá ser definitiva y oficialmente ratificada ante los órganos correspondientes de la Comisión Europea, por el nuevo gobierno salido de las elecciones generales del pasado 3 de marzo. - asímismo está todavía pendiente el requerimiento de la Comisión al gobierno español por el asunto de la subasta del concurso de la telefonía móvil. No obstante ello, éste servicio tanto en su versión analógica como digital (GSM), se ha revelado, durante los últimos meses de 1995, como el paradigma de las ventajas de la competencia para los usuarios españoles. Han bajado extraordinariamente los precios, lo que ha permitido que por primera vez en España, se hayan vendido más líneas de teléfonos móviles que fijas. Al mismo tiempo, el segundo operador Airtel está consiguiendo aproximadamente la tercera parte del mercado GSM. En tercer lugar, si bien en España, las llamadas locales son las más baratas de Europa, aún teniendo en cuenta la importante reducción del precio de las internacionales, y de los servicios de RDSI, de hace unos meses, las tarifas españolas de larga distancia siguen manteniéndose un poco por encima de la media europea. Por tanto hay que seguir insistiendo en el objetivo de abaratar el precio de las llamadas internacionales y de los circuitos alquilados, si bien parece razonable que dicho objetivo sea alcanzado en la perspectiva de un mayor equilibrio de tarifas. En cuarto lugar, respecto a los instrumentos que posibiliten la puesta en marcha de la Sociedad de la Información en España hay que señalar dos importantes grupos de iniciativas: - el esfuerzo hecho por Comunidades Autónomas como Galicia, Aragón, Baleares y Valencia, tanto en la aplicación de nuevas tecnologías de radio-comunicación para resolver los problemas de extensión del servicio universal (Xunta de Galicia), como la realización de aplicaciones avanzadas en los campos de la tele-enseñanza, la teleadministración, la telemedicina, etc., en parte financiadas por la UE - la puesta en servicio, del sistema InfoVía, primera "autovía" de la Información española, que a un mínimo costo, y con un método de acceso fácil y simple, permite la interconexión de cualquier ordenador doméstico o de empresa con cualquier proveedor de servicio de información. Este sistema está considerado como una auténtica innovación, en la puesta en marcha de la Sociedad de la Información en Europa. En quinto y último lugar, habría que señalar el gran esfuerzo realizado en la extensión del servicio universal en España. En los últimos diez años se han instalado más teléfonos que en toda la historia anterior, lo que ha permitido conseguir el acceso al servicio telefónico en las mismas condiciones económicas y de tiempo, en cualquier parte del territorio nacional. A modo de resumen, podríamos decir que aunque queda mucho por hacer y hay que superar algunos problemas derivados de la cultura monopolista anterior, las telecomunicaciones españolas están en sintonía no sólo con la perspectiva de desarrollo de las telecomunicaciones europea, sino que se encuentran en disposición de desarrollar un papel importante en el concierto y el mercado global de las telecomunicaciones.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: PYMEspaña o la Insula Barataria
PYMEspaña o la Insula Barataria José Fabián Plaza Vicesecretario AEIT PUES SEPAN vuesas mercedes, ante todo, que lo que el vulgo llama "pymes" no es engendro que parió hechicera amiga de aquelarres sino vellorí de cortesanos, pues de fino y cultivado por la boca lo es más que cita latiniparla. Item más que encontrándome yo en situación de "pyme", disculpe vuesa merced por mentarle otra vez la palabreja, siéntome muchas veces cuan ciego socorrido por todos y bien mirado no pasamos de perro de tal ciego según el ayuno al que nos someten. Juzgue vuesa merced este pequeño relato como cosa curiosa. Habiendo leido y oido, que bien tenemos voceros para tal fin, que se habian tomado medidas para poner a disposición de pequeñas industrias créditos generosos para sus buenos fines, determinamos tomar parte del festín, dado que a los grandes banquetes no solemos estar convidados. Después de toda una mañana de andaduras que, por más gracia nos tocara funcionario proporcional a nuestros pecados (entienda vuesa merced desconocimiento por descoordinación y no mala fé, que nunca hemos de dudar de ella). Siendo además el día lluvioso, para más enojo de la manceba encargada del trabajo, topó al fin con alguien informado, que, amén de sacarnos de ignorancia, nos metió en asombro pues ni en el recuento de cristianos viejos se vieran tales demandas de sangre y condición: - No existir en toda la industria un solo varón, sino todo mujeres (de cualquier condición) - En caso contrario, todos los miembros menores de 30 años - Alguna industria mixta con los anteriores, que se estudiaría, aunque parecía quedar constancia que en este caso poco convendría iniciar trámites y pláticas. Desconocemos las demás modalidades, programas, etc, que pudieran existir, pero de éste ya sabemos algo. Aseguro a vuesa merced que la moza encargada de la gestión no es corta de entendederas y, por la hora, no creo que se diera al vino tan de mañana. Sería injusto y, aún más, media verdad, que es peor que mentira bellaca, no citar iniciativas excelente, nacidas en el seno de nuestro sector o gremio, tanto desde la corte como desde asociaciones y grupos. Pero no es ls misericordia limosnera beneficio para nadie, que de subvenciones hemos maltrecho nuestro reino, esta Insula Barataria o Pymespaña. Y es hasta odioso oir la palabreja como bálsamo de enfermo calenturiento cuando el mal es más profundo y serio. Yo, Señor, soy una pyme. Gran lástima. Dicen que creamos puestos de trabajo (vive Dios que sí, veinte en un año) pero no industria fuerte capaz de competir con el luterano. Y ya vemos a esa industria, después de engordar en todos los banquetes cortesanos, siendo la mayoría de base foránea, ahora compite en adelgazamiento con galgo corredor. No son menester las limosnas, que son gran dispendio, sino el poder cantar misa tanto el obispo como el párroco. Pero cómo hacerlo, si de entrada nos dejan en la antesala diciendo: "Pues si este trabajo público, que es de muchos dineros, la emprende Don Nuño, aunque saliera mal, por ser Grande de España, tengo yo mi honra y mi cabeza a cubierto. Fállemos pues sobre seguro". O también esta otra lindeza, más propia de majadero relajado que de prudente servidor de haciendas de todos: "Pues si trato con pequeño y plebeyo, le he de vigilar con tiento, gastando maravedíes en ello. Por más que no está el presupuesto diligente, si trato con grande y noble, puedo fiarme convencido". Gran cosa esta: que el grande, además, utiliza al pequeño para los trabajos finales, que son a la postre casi todos, pues es mejor dejar variable un gasto que comprometer hacienda en el empeño que sirva, además, para nuevas iniciativas e industrias, que llaman a eso "tejido industrial". Y lo que se teje es un grande que queda solo con el nombre, el escudo y el sello; "para qué más, si lo que vale es el poder de hacerlo". Mientras el pequeño, que de precario dicen tiene al artesano trabajador, cuenta con él como su único activo, a expensar de poder cederlo. Y entonces viene el alarde de genio: "ayudemos, pues, a las ´pymes´, que son cosa beneficiosa para el Reino, por empleo y sustento a todo el vulgo, que, según los números, se aplican a ello". Y no ha de terminar aqui esta prosilla sin mentar a vuesa merced el espectáculo al que asistimos en nuestro gremio. Mientras el luterano, decidiendo las industrias y financiando los bancos nos toma cada vez más el pescado, aquí suele ser el ajeno al gremio, con dineros y fanfarrias, el que guisa el caldo con prestacia y ruido. Aseguran, perdóneles vuesa merced su ignorancia, que de poner dineros, licencias, bulas y privilegios, se crea valor e industría. No se diera con alquimista que de tosca fragua pretende obtener lo que el luterano labra con fina gubia. Y no contentos con la hazaña de unos, otros compran torneos televisados a precio de mil insulas y heredades, mientras que los demás pretenden poner puerta y cerrojo a la mar océana, provocando virages de la propia nao capitana. Piense vuesa merced si el diablo ensayara tal hazaña: que el futuro sectorial dependa de los goles de Zarra. Como quiera que somos dados a navegar en la crítica sin aportar otros vientos, ahí van algunos consejos, algunos tan reiterados ya que no sé si ponerlos: - Que los asuntos públicos pesen menos en la hacienda total del Reino, dado que como quiera que la dificultad en mudar propósito a la hora de repartir trabajos y encargos es patente, más por peso de sello y nombre que por buena liz y oficio, siendo, además, pesada carga ésta para todos. Si no se hiciese, entonces rogamos se nos acoja a todos en el único templo, con mesa y pluma para cada cristiano dispuesto a trabajar, pues ¿por qué luchar por un poco en el mercado libre, si a todo lo demás tenemos derecho?. Sea como fuere, siempre que de gastona pase a austera nos vendrá bien a todos. - Que la corte, escribientes y corregidores intervengan tal como hacen los foráneos. Tómese las Indias Occidentales como ejemplo, que bien pueden ser imitados. - Que lo genoveses y demás gente de dineros dejen de ser algebristas de voluntades desconcertas, o más bien, alquimistas improvisados. El valor lo crea la industria y el oficio y no el brillo de muchas monedas juntas. - Que la gente de farándula concierte circos amén de ser acemilero cuando quiera, pero por esto último tendrá en consideración si hay agua para tanta mula parda. - Que no se nombre más a las pymes, siendo la palabra desterrada, hasta que sea más conocida su naturaleza por lo que hace que por lo que se "la ayuda". Si en buena liz, gana festín y banquete, sea enhorabuena. Si no, pues a dedicarse a otras cosas, que muchas debe haber. Dios guarde a vuesa merced de aprendices al oficio, alguaciles financieros, grupos multimedia, alianzas globales, genoveses lerdos, escribientes ramplones y, en general, de todo lampiño de ideas, pelón de ingenio, barbero de iniciativas y poltronero comodón. Dado en la Villa y Corte de Madrid, en el mes de Septiembre del año de Nuestro Señor de 1996.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: Galicia, un lugar común en el ciberespacio
Galicia, un lugar común en el ciberespacio Jesús Pérez Varela Junta de Galicia DESDE la creación, en 1991, de la Secretaría Xeral de Comunicación, la Xunta de Galicia viene desarrollando un esfuerzo económico y tecnológico sin precedentes para situar a la Comunidad gallega en la vanguardia de las tecnologías de la información, un empeño político recientemente reafirmado con la creación de una Consejería de Cultura y Comunicación, a la que corresponde impulsar y coordinar horizontalmente todas las políticas relativas a lo que se viene denominando hipersector de la información (informática, telecomunicaciones, audiovisual e industrias culturales). El esfuerzo ha rendido ya notorios frutos, desde la universalización del servicio telefónico básico -alcanzada en 1994, al mismo tiempo que la cobertura total de la telefonía móvil- a la puesta en marcha de una red de comunicaciones móviles por el sistema Trunking al servicio de la Comunidad Autónoma, soportada en la infraestructura de centros reemisores que difunden las señales de la televisión y la radio autonómicas, sin olvidar la digitalización de las distintas redes, en proceso muy avanzado respecto al resto de España. Pero, hay un hito especialmente destacado en esta carrera en la que está embarcada Galicia por no perder el tren del futuro. Galicia cuenta, desde el pasado mes de febrero, con la primera "superautopista" autonómica de la información. Se trata de una red de banda ancha, que por primera vez en España y posiblemente también en Europa, combina fibra óptica con radioenlaces digitales, empleando los más avanzados sistemas de transporte y conmutación SDH y ATM. Con una capacidad de 155 megabyts por segundo (un ancho de banda 30.000 veces superior al de la RDSI), enlaza los siete campus universitarios gallegos entre sí, con los centros de que dispone en Galicia el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Parque Tecnológico, los principales hospitales y el Centro de Supercomputación de Galicia, que cuenta con uno de los equipos más potentes de Europa para el cálculo intensivo. Hoy por hoy es una potente red de ciencia y tecnología, conectada a la Red Iris y al servicio de los proyectos regionales de I+D, pero en el futuro, dadas sus potencialidades, sin duda se abrirá a otros usos, como sucedió en su día con la hoy popularísima Internet. "La tecnología puede hacerlo casi todo; lo que se necesita es imaginación", afirmaba recientemente Craig Mundie, el vicepresidente de Microsoft Corporation, a propósito del mundo que nos aguarda a quienes viviremos en todo su apogeo la sociedad de la información. Imaginar es intuir, adelantarse a cada nuevo reto, en definitiva, ir por delante. Galicia está yendo por delante en la búsqueda de soluciones para desafíos tan notables como supone la implantación del cable en hábitats, como el gallego, altamente dispersos. En breve pondremos en marcha en Santiago de Compostela una experiencia piloto de "cable sin cable", un sistema de televisión interactiva vía radio, adaptando a Galicia y con técnicos gallegos, la tecnología americana denominada con las siglas LMDS. Partiendo de la base de que "cablear" toda la geografía gallega es económicamente inviable, se trata de encontrar la fórmula que evite que, simplemente por vivir en zona rural, buena parte de los gallegos se vean privados de las muchas oportunidades de acceso a la formación, la cultura, el trabajo y hasta a la salud que comportan las nuevas tecnologías de la información. Galicia tiene que aprovechar la oportunidad que ahora se le brinda para resarcirse de los perjuicios que le acarreó haber llegado tarde a los grandes cambios que trajo aparejados la revolución industrial. Quedar ahora descolgados del proceso que conduce a la sociedad de la información y del conocimiento, a la sociedad digital, puede condenarnos a una forma de atraso cuya severidad es imposible siquiera vislumbrar aún. En la Xunta estamos convencidos de que los avances en materia de telecomunicaciones y la progresiva implantación de los llamados Servicios Avanzados, además de relativizar la condición periférica de Galicia, haciendo más abierta y competitiva su economía, también contribuirán a la vertebración territorial y social. Las nuevas tecnologías harán posible que todos los gallegos, los de ciudad y los de aldea, incluso los de la diáspora -miles y miles de paisanos nuestros desperdigados por todos los confines del planeta- se incorporen de lleno a la modernidad y puedan participar en esa apasionante tarea colectiva que es hacer de la Galicia del siglo XXI un lugar común en el ciberespacio.
30 oct 2015