Artículo BIT
La unión profesional: un club muy privado
común de este estilo. Ni siquiera tendría interlocutor. Sí lo tienen las diversas Profesiones por separado. Así, en el caso de Ingenieros de Telecomunicaci6n, por ejemplo, el Presidente de su Asociaci6n y Decano del Colegio ha sido admitido ya como miembro observador del Comi. . té de Dirección de la Federaci6n de In. genieros de Telecomunicación de las Co. Po~ otra pa~e, ~~tre las rll;"°nes. lOa. munidades Económicas Europeas, y se repetidas para Justlflca~ la eXistencia de ha creado una categoría especial de esa U.P, destacan especialmente dos: miembros asociados para los Ingenieros . ,. de Telecomunicaci6n españoles, en es. - u,niformar la,s sugerencla~ que los dls- pera de la incorporación de pleno deretintos Colegios formulara,~ en su 100- cho, A nivefdetoda la Ingeniería (inclumento para la ela~oraclon ~e una yendo, por supuesto, a los titulados me. nuevaa. NI personalmente, . En el plano puramente político, las va dedicada es lícito, pero no por una vigentes !o .~erm~en. Mientras tanto: dudas se convierten en temores, y no vía truncada y sin retroceso. Y si la mal u,n? Asoclacl?n pnvada .de De~nos sera precisamente de que se intente aprove. llamada Uni6n Profesional nace con vo. I~clta, pero ~" se denomina U~"6n Profe. char esta entidad para decir a cientos de caci6n legisladora, como parece, va a ser slOnal tendra un nombre enganoso. miles de profesionales c6mo deben vo- difícil encontrar un proyecto de Ley ANGEL-LUIS GONZALO PEREZ tar, Esto sería inoperante y hasta se vol. que no afecte, de una u otra forma, a Presidente de la Asociación Española vería contra las intenciones del presunto alguna de las profesiones pretendida. de Ingenieros de Telecomunicación manipulador, Lo preocupante es la im. mente representadas en esa entidad. ¿Va Decano del Colegio Oficial de pune facilidad con que los represen- a convertirse la U.P. en una especie de Ingenieros de Telecomunicaci6n tantes de ese restringido club podrían grupo parlamentario paralelo? Yo creo ejercer una presi6n política determi. que ni los Colegios deben ~S, cauce para nada, apoyándose en esa seudorepresen. llegar al Parlamento, ni los Decanos he. 1Btividad. Asociaciones de clase. como mos sido elegidos para esos menesteres. las empresariales y sindicales caen a dia- Lo contrario sería politizar los Colegios, rio en el error de pisar el campo políti- como antaño. co. Si los representantes de una pobla. La segunda razón, de tipo interna. ción multiclasista como la que nos ocu- cional, es incomprensible, ¿En qué otros pa incurrieran en el mismo defecto, el países europeos existe una entidad de esdaño para los propios Colegios podría te tipo? Según mis informaciones, en ser irreparable. En una palabra, es de ninguno. Como además, las negociaciotemer que la U.P, podría convertirse en nes para la incorporaci6n a .las Comuni. un poder fáctico, cuya fuerza radicaría dades Europeas se parcelan por sectores en la aparente suma de todos los profe. económicos, y los problemas de cada sionales españoles, pero cuyo manejo co- uno (y, por tanto, de las Profesi"nes in. rrería a cargo de una docena de personas volucradas) son tremendamente especí. y, en un momento dado, hasta de una ficos y dispares entre sí, no se ve por sola. Sería CIImo una trilateral profesio- ningún sitio la "necesidad de un frente guno de los Decanos o Presidentes actua. les o futuros; parece, como mínimo, una imprudencia temeraria entregar a uno de esos 27 socios el frasquito con la quinta. esencia de la representatividad profe. sional, para que lo utilice según unas re. glas de juego ajenas a la propia natura. leza de los Colegios.y sin tener que rendir cuentas a los propios representados. Hace faita ser un arcángel preconciliar para no dar importancia al tremendo peso específico que, en un momento dado, puedan cobrar las opiniones, suge. rencias, e incluso exigencias de quien presida esa Unión, si, desaprensiva. mente, las adorna con una leve alusi6n "a la representatividad que ostenta". 46-BIT nal. Los políticos de oficio podrán acla. ramos si este tipo de poderes tienen aún vigencia y razón de ser en España, y hasta qué punto son capaces de distorsionar el propio sistema democrático. Sobre todo, en unos momentos en los que se juega descaradamente con el pretendido desencanto de los ciudadanos. POSDATA Este artrculo,antes,de ser publicado en la Prensa, se envió a todos los Decanos, Presidentes de Consejos de Colegios de ámbito estatal de titulados Superiores y Medios, Secretarios Generales de Partidos con representación parlamentaria, para su conocimiento y comentarios, Fruto de ello hemos recibido una amplia correspondencia que servirá para enriquecer el debate que comunicaremos próximamente en nuestros locales y al que daremos la necesaria publicidad. JUNTA DE GOBIERNO DEL CDlT JUNTA DIRECTIVA DE LA AEIT P-IPf INTRODUCCIDN Estamos absolutamente convencidos, por nuestras propias experiencias y como resultado de la observación del método empleado en su gestación, de que el tema que os presentamos, a través del artículo firmado por nuestro Presidente y Decano, en un periódico diario de Madrid, es para la mayor parte un enigma, un asunto no comprendido, no seguido, en fin un asunto no interesante. El método de ocultar aquello que es importante, en función de que las delegaciones que se generan en los métodos electorales están facultadas para tomar todo tipo de decisiones, es el origen de grandes defectos del mejor sistema de convivencia conocido: el democrático. Pues bien, en este momento, desde la cúspide de una profesión de renombre, y para satisfacer, sin duda alguna para nosotros, desde apetencias personales hasta frustraciones propias de esas apetencias, y sin mediar consulta previa con las amplias bases colegiales y asociativas de las distintas parcelas profesionales, se ha abierto un proceso de unificación-concentración que por su importancia ha interesado desde un principio a las juntas actuales del Colegio y Asociación. Hemos asistido a las reuniones convocadas de manera urgentísima, diríase que fuesen asuntos de vida a muerte, nos hemos encontrado con estatutos ya elaborados que no parecían estar hechos para ser discutidos, sino refrendados.Durante las últimas semanas ha saltado a la luz pública una no. ticia que, prácticamente, ha pa. sado desapercibida: la constituci6n de una Asociación privada de 12 personas, y a la que s610 podrán pertenecer, estatutariamente, otras 14 ó 15 más. El hecho en sí no tendrá mayor trascenden- cia, si no fuera porque tal entidad se de. nomina nada menos que Uni6n Profesional y para ser socio de la misma es preciso ostentar la condici6n de Presidente de un Colegio Profesional de ámbito nacional (de titulados superiores, por el momento),O de un Consejo General de Colegios. Y porque entre sus fines estatutarios se dastacan "coordinar las actuaciones en temas de interés común de las Profesiones tituladas representadas en la Asocación, defender los valores característicos de aquellas Profesiones y promover su perfeccionamiento". La idea parece haber encontrado una Se nos fijan fechas topes que más bien se dirían imposibles, y con todo este parnorama, nosotros nos hemos parado y preguntado: ¿Por qué tanta prisa? ¿Por qué se quiere privar al colectivo profesional del rico debate acerca de su organización unitaria a nivel del estado? ¿Por qué hemos de correr nosotros el riesgo de apoyar a quien nos tememos no busca más que reforzar su retaguardia para tener mayor fuerza personal? La reciente trayectoria de este período democrático tiene ventajas indudables y una de ellas es la de conocer mejor y poder manifestarlo, el por qué y el para qué de muchas acciones que se pueden disfrazar y amparar en el siempre socorrido interés comunitario. No hemos querioo acompañar al Sr. Pedrol Rius en su intento y no como se ha dicho por esos mundos, por posiciones partidistas, sino por respeto a la necesaria claridad, participación para con nuestro colectivo. El artículo que Angel Luis Gonzalo publicó en EL PAIS y que reproducimos a continuación fue elaborado de acuerdo a los criterios de las Juntas de Gobierno, es una humilde aportación a un debate que, sin duda y en tanto podamos, seguiremos alentando para evitar que alguien hable por nosotros sin que nosotros, pocos pero con capacidad de pensar y decidir, le hayamos dado permiso para ello. general y casi instantánea aceptaci6n por parte de la mayoría de los máximos re. presentantes de los Co legios Profesi ona. les, si bien existen imágenes muy dispares en las respectivas mentes de cada Decano o Presidente, como en el cuento del elefante y los ciegos. Quien tirma es. te escrito se plantea al respecto, una serie de interrogantes para los cuales no se han encontrado aún .respuestas satis- . factorias en el ámbíto puramente profesional, por /0 que parece interesante me. ditar/as en público, dada su clara dimensi6n extracolegial. Empecemos por la propia personalidad de la nueva organización. Una enti. dad con los fines apuntados es, de hecho, una Federación de Colegios Profesionales. Sin embargo, se trata de realizar la filigrana legal de utilizar la Ley de Asocaciones privadas, para "coordinar" las actuaciones de varios entes de Dere. cho Público. ¿Por qué no se intenta crear abiertamente la Federación, cuyos miem~nis sean todos los profesiollllles? .Si esto no es legalmente válido, ¿lo es el subterfugio de la llamada Unión Profesional? Lo que es más preocupante: Esta es. pecie de club de Decanos y Presidentes de Consejos Superiores de Colegios ten. drían como socios únicos a 26 6 27 personas, de entre los 300.000 profesionales que, para hacer buena la denominaci6n de la entidad, deberían estar direc- , tamente integrados en ella. El proceso de acumulación de representatividad que se inicia en el profesional colegiado y culmina en el presidente de esa Federa. ci6n trucada, presenta una clara y, a mi modo de ver, peligrosa discontinuidad, Es la que se produce con el nacimiento de esa Asociación, que se mueve en una esfera jurídica distinta (Derecho Privado) y además no cuenta con la presencia de los representados. Sin ánimo de prejuzgar, ni mucho menos ofender, a nin
30 oct 2015