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ICT, o cómo trasladar al usuario las ventajas de la Sociedad de la Información
Café de redacción ICT, o cómo trasladar al usuario las ventajas de la Sociedad de la Información -------------------------------------------------------------------------------- Aplicar las normativas ICT (Infraestructuras Comunes de Telecomunicación) sobre el terreno de la práctica, se presenta a veces muy complicado. Hay diferencia de edificaciones, de calles, problemas de espacio. Que todos los operadores puedan acceder a todas las viviendas supone una ámplia problemática sobre el terreno.Para ordenar las actuaciones, el marco reglamentario de las ICT intenta solventar las diversas situaciones que se van presentando De izda. a dcha.: Bernardo Balaguer, Miguel Angel García Argüelles, César Rico, Antonio Fernández Paniagua, Adrián Nogalesy Santiago Gárate Para profundizar en los diversos puntos de vista y colaborar en la divulgación y apoyo de la implantación de la normativa, Bit reúne en esta ocasión a representantes de diversos estamentos. Se trata de ofrecer una panorámica de un área de negocio capaz de dar empleo a gran número de profesionales, y con un alto crecimiento anual. Se reúnen en torno al Café de Redacción en esta oportunidad, Antonio Fernández Paniagua, subdirector general de Promoción y Normalización de Servicios de Telecomunicaciones de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones para la Sociedad de la Información, recién llegado al cargo; Miguel Angel García Argüelles, gerente de FENITEL (Federación de Instaladores de Telecomunicaciones); Santiago Gárate , de la AOC (Agrupación de Operadores de Cable); Bernardo Balaguer, presidente de la Comisión de Ejercicio Libre del COIT, y Adrián Nogales, Secretario General del COIT. Coordinando el debate, César Rico, director de Bit, que introdujo el tema haciendo referencia a lo mucho que se espera de este sector, con una reglamentación prácticamente de estreno. BIT: Seguramente, en el periodo transitorio de aplicación de la normativa habrán ido surgiendo problemas. La nueva Administración, aunque en línea con el equipo de Gobierno anterior, tendrá que desarrollar otros capítulos, modificar estos ya aprobados y realizar acercamientos a los usuarios. ¿Es así, qué planteamientos iniciales son los que abren esta nueva etapa? Antonio Fernández Paniagua. Nuestro punto de vista es que hay un desarrollo reglamentario bastante completo. Se puede considerar que es suficiente, pero es necesario lograr que la aceptación se haga de forma homogénea, por parte de todos los sectores y las áreas geográficas. No se trata de hacer una interpretación, sino de cómo llevar a cabo una implantación, con el fin de que la puesta en marcha se haga de manera homogénea en todo el Estado. Lo que es también necesario, es adaptar la normativa a los nuevos servicios que van surgiendo y que afecta a las telecomunicaciones y a la sociedad de la Información. Por otra parte, se están encontrando numerosas dificultades para proceder a la inscripción de los solicitantes en el Registro de Instaladores de telecomunicación, debido fundamentalmente a las deficiencias en la documentación presentada. Se está haciendo muy lentamente, a pesar de los esfuerzos que se están realizando, con lo cual en estos momentos no se cuenta con una base suficiente de instaladores inscritos en el Registro como para atender la demanda actual del mercado. También estamos encontrando el problema de que hay diversidad de tipos de instaladores que solicitan la inscripción, para los diferentes tipos de instalaciones contemplados en la normativa, con lo que están surgiendo algunas dudas sobre la necesidad de inscripción para la realización de algún tipo de actividad. Dudas que desde la Administración se están clarificando con la mayor celeridad posible. Miguel Angel García Argüelles. Hay que buscar la homogeneidad, desde luego, en toda España y hay que conseguirlo poco a poco, aunque sea amplio y complejo. El tema registro, a nosotros nos preocupa mucho, es un elemento estratégico. Se trata de un sector que lleva muchísimos años, de empresas que llevan a los usuarios los servicios de telecomunicaciones más básicos. Era precisa la regulación porque no estaban contempladas estas empresas de una forma definida, ha sido buena la que ha aparecido pero debe seguir avanzando. Y hay que dar un tiempo a que estas empresas se adapten a las nuevas disposiciones, dentro del plazo que se marca. Deben estar inscritas en el registro, pero lleva también su tiempo, se pide una documentación exhaustiva, amplia. Pediríamos a la Administración que dotara de más recursos este capítulo, para poder ir cumpliendolo adecuadamente. En cuanto a la complejidad de las instalaciones, pensamos que las empresas no deben tener limitaciones de mercado, deben estar normalizadas y disponer de las capacidades completas. Por otra parte, es muy raro que en el mercado haya instalaciones monotemáticas ni empresas unidisciplinares. Cada vez es más necesario que se tienda a tocar tres, cuatro, cinco áreas del mercado que se pueden ralentizar mientras que otras emergen por lo que la empresa ha de estar necesariamente diversificada. Por eso sería bueno adaptar la normativa a esta característica creciente. Adrián Nogales. En torno a la normativa el COIT, obviando los periodos transitorios desde que se promulga el Real Decreto ley en el año 98 hasta que ya tenemos un marco normativo terminado, ha estado divulgando la ICT. Creo, y coincido con lo que ha dicho Antonio Fernández, que hay una serie de anexos técnicos que forman parte del Real Decreto 279/99 que quizás habría que ir incorporando en su desarrollo los nuevos servicios y, sobre todo, ir adaptándolo por cuestiones técnicas, y contemplando la propia experiencia de los ingenieros de Telecomunicación en el diseño y ejecución de un proyecto. Es decir: dimensiones, necesidades, valoración, criterio, dentro de una flexibilidad necesaria para adaptarse al medio. Lógicamente, el marco de las edificaciones en España es de lo más variopinto y la aplicación de la normativa resulta complicada. Estamos satisfechos con el marco propuesto, se ha conseguido que el profesional competente sea el ingeniero de telecomunicación. Creo que el papel que nos corresponde en la sociedad de la información en este momento está perfectamente recogido. Desde el Colegio estamos haciendo grandes esfuerzos para divulgar, difundir y sensibilizar a los ayuntamientos, a promotores y constructores, a los arquitectos, a las comunidades autónomas, etc., de que éste tema tiene que ir calando socialmente. Detrás de todo esto está la garantía de los derechos del ciudadano al acceso a la Sociedad de la Información, con un nivel aceptable de calidad en todos los servicios de telecomunicación. En las labores que está haciendo el Colegio está habiendo una serie de recopilaciones de textos normativos, una serie de prontuarios de los textos normativos, que se van a dirigir u orientar a cada colectivo específico. Estamos haciendo campañas en prensa, escribiendo artículos y queremos hacer en combinación con los instaladores, una serie de rondas itinerantes en los que uno de los colectivos objetivo sea precisamente el ciudadano, que al final comprará su vivienda recién construida. Hay que conseguir que, a la hora de pedir al promotor de la nueva vivienda una serie de detalles y memoria de calidades para su vivienda, el ciudadano solicite igualmente el acceso a una serie de servicios de telecomunicación. Santiago Gárate. El objetivo debe ser, desde luego, que el ciudadano esté concienciado de lo que puede pedir, que el promotor sepa que tiene que hacerlo porque el usuario se lo va a demandar. Bernardo Balaguer. El ingeniero ha sufrido, como todos los agentes del sector, el rechazo inicial a un Real Decreto-Ley tan novedoso como desconocido. El promotor ignoraba la utilidad de estas infraestructuras que suponían obras e instalaciones adicionales en la vivienda en ejecución así como un aumento en los costes de su oferta, inferior a lo que se ha venido publicando, ya que parte de las instalaciones exigidas se estaban realizando de una u otra forma. Los arquitectos, en general, lo acogieron favorablemente al poder integrar todas las instalaciones en unas infraestructuras únicas. Actualmente va calando la necesidad de dejar preparado el acceso a la vivienda para los sistemas de telecomunicación, rtv, telefonía, datos, internet, con el fin de no tener que realizar obras o cableados exteriores una vez terminado el edificio. Considero que el reglamento que tenemos es el mejor posible, pero hay que adecuarlo, darle más flexibilidad, más opciones para los distintos marcos de construcción que existen. Otro tema que habría que tratar es la forma de trabajar del operador dominante, que no solo no acaba de aceptar las nuevas reglas del juego exigiendo en ocasiones infraestructuras externas no contempladas en el reglamento sino que, en determinados casos exige soluciones diferentes a las establecidas por éste. En contraprestación los nuevos operadores dan todas las facilidades posibles. Santiago Gárate. Nadie tenía estas previsiones de lo que iba a suponer la liberalización. Hay que asumir el cambio de cultura, reivindicar a los agentes implicados. A nosotros, como operadores, nos está ayudando mucho el colectivo de Administradores de Fincas. Son un agente dinamizador. Muchos ciudadanos no están concienciados de lo que pueden ganar con los nuevos servicios, simplemente no los conocen. También los colegios a profesionales están suponiendo gran ayuda. Tenemos que ser constantes en el esfuerzo para conseguir lo que es un beneficio para el usuario final. Y por ende servirá para desarrollar un sector que está en su comienzo y será un beneficio para los operadores de cable y para el país. BIT: Y las antiguas edificaciones ¿ qué problemas plantean, cómo se puede homologar una solución imposible de generalizar? Miguel Angel García Argüelles. Es uno de nuestros grandes problemas sobre el terreno. Es difícil adaptar la reglamentación a edificios diametralmente distintos. Hay que implementar las posibles soluciones en edificios históricos, zonas modernas, propietarios que demandan diversos servicios en distintos momentos. Hay que dar soluciones dia a dia, con operadores que tienen, a su vez, múltiples servicios. El usuario aún no puede identificar plenamente los múltiples servicios que ofrecen las diferentes operadoras. Pese a todo, se esta produciendo, para bien de la sociedad, la explosión de las telecomunicaciones. BIT: Habrá que buscar soluciones imaginativas, flexibles … Bernardo Balaguer. En raras ocasiones se acude a un ingeniero para que ejecute un proyecto en viviendas habitadas. Sin embargo, teniendo en cuenta que la vivienda existente plantea una problemática compleja y dispersa sería muy aconsejable que existiese un proyecto técnico, redactado por un ingeniero, en colaboración con un instalador, en el cual se utilizasen los mejores recursos técnicos disponibles. Por desgracia, en muchos casos, la única solución que se ofrece, por parte de los instaladores, es la utilización de los recursos que les facilitan las plataformas digitales, condicionados por el número de contratos de la vivienda, o la estrategia político comercial del momento, y no siempre el instalador es capaz de plasmar soluciones técnicas adecuadas conjugando el material y los medios económicos aportados por las plataformas. . Los operadores de cable tampoco son, en muchos casos un dechado de perfección en sus soluciones al predominar el factor económico. Pero hay que concienciar a todos los estamentos de la importancia de buscar soluciones técnicas y estéticas en estos casos, en base a un proyecto redactado por un ingeniero. Los ayuntamientos están perdiendo una gran oportunidad al no solicitar de todos que, al rehabilitar fachadas se establezcan los medios necesarios para que el edificio pueda adaptarse a la nueva tecnología, cuidando el impacto estético, especialmente en el caso de la Televisión por cable. Adrián Nogales. Abundando en lo que dice Bernardo, la Mesa de Divulgación de la ICT puede ser ese foro que tenga dos líneas definidas: atacar la divulgación de información hacia las viviendas nuevas por un lado, y por otro, hacia las viviendas construidas. Ya hay unos primeros intentos de planificar esta labor y ya estamos organizando su divulgación con la Administración y los distintos agentes. Miguel Angel García Argüelles. La Administración tiene, por razones obvias, una visión global. Los foros, por su parte, reúnen a los que trabajan con el problema a pie de obra. Y no cabe duda de que la ICT es la base del desarrollo futuro. Es vital que las empresas instaladoras cumplan los requisitos. Para ello, los instaladores deben acreditarse convenientemente, que todas las empresas que han de estar en el registro sean capaces de garantizar un servicio, que cuenta con el respaldo de un seguro. Antonio Fernández Paniagua. Desde la Administración, opinamos que lo que haya que ofrecerle al destinatario final son soluciones globales, porque está bombardeado por ofertas de múltiples operadores y la infraestructura de telecomunicación debe ser capaz de soportar la oferta final de servicios, que elija de entre las múltiples ofertas que se le presentan. Dentro de ello, hay que convencerle de que es mejor que adopte soluciones globales, antes que varias independientes. Santiago Gárate. Lo que también es necesario es constatar la necesidad de actuar con flexibilidad a la hora de concretar las actividades. Hace falta generosidad por parte de todos los agentes implicados. Además de aportar la red, el operador debe de compartir una serie de gastos con los entrantes. Hay distintos modelos como el operador de electricidad o de gas. El de cable no necesita tantas instalaciones, a lo mejor. Pero también tiene algo que decir en cuanto a la estética de los edificios, por ejemplo, en los planes de rehabilitación. El Ayuntamiento quizás debería aportar una cierta financiación, como en otros casos. BIT: Desde los medios de comunicación se puede hacer mucho para concienciar al ciudadano ¿cómo habría que enfocarlo para colaborar con esta implantación de las normas ICT? Miguel Angel García Argüelles. Seguir con lo que estaís haciendo es suficiente. Se trata de hablar de la normativa, de la calidad, de lo que el usuario debe de exigir al sector de las telecomunicaciones. Hay que darle acceso a la información y además otro punto: librarse de esa cultura del "todo gratis" que ha implantado en los últimos tiempos. Esta política es errónea, es dañina si se mantiene. Hay que comunicar, explicar a los medios, a los miembros de los colegios y de las asociaciones la necesidad de difundir las normas, porque es una defensa del usuario. Adrián Nogales. Como dice M. Angel, efectivamente, quizás estamos siendo un poco endogámicos, en el sentido de que todos los del sector nos intercambiamos información entre nosotros. El COIT está divulgando la importancia del tema a los ayuntamientos, comunidades autónomas, promotores, arquitectos y demás colectivos implicados desde los orígenes de la ICT. Cartas, documentaciones, jornadas, la creación de la Mesa de Divulgación que estamos reactivando son formas de llegar a los colectivos diversos implicados en ello, aunque es complicado trasladar el mensaje a una sociedad polarizada por otras cosas. Conviene que las infraestructuras comunes se vean como una inversión, no como un coste. Estamos empeñados en ello y vamos a ser capaces de conseguir llegar a todos. Antonio Fernández Paniagua. Es muy importante sensibilizar a los diferentes agentes de la necesidad y bondad de estas instalaciones, con el objetivo final de que tanto las Administraciones locales y autonómicas como el propio usuario final, consideren un requisito básico la existencia en todas las viviendas de una infraestructura común de telecomunicación, para el acceso a los servicios de telecomunicación. Las ICT son primordiales, y se evitarían muchos problemas futuros previéndolo, además de que se ofrece un valor añadido al ciudadano. Bernardo Balaguer. Hay que llegar al usuario para que se dé cuenta de que necesita buenas instalaciones, realizadas según un proyecto técnico y un instalador homologado. A la vivienda antigua se le debería aplicar un proyecto integral, ya que le proporcionaría unas infraestructuras globales de calidad para el acceso a los sistemas de telecomunicación. Solo el conocimiento por los usuarios de lo que pueden y deben esperar, de lo que es bueno y correcto, aunque a veces pueda ser un poco más caro, de una instalación les llevará a exigir la calidad del trabajo bien hecho. La forma que tienen los buenos instaladores para defender a la profesión es ofrecer un trabajo basado en un proyecto técnico redactado por un Ingeniero y la calidad de su trabajo, basada en la de garantía que supone estar inscrito en el Registro de Instaladores de Telecomunicación de la Secretaría General de Comunicaciones. Miguel Angel García Argüelles. La verdad es que hay abusos por parte de "algunos instaladores no especializados" que crean mal ambiente con los clientes. Hay que concienciar al usuario para que exija la calidad a que tiene derecho. A más calidad, más satisfacción. Santiago Gárate. Lo que debe hacerse es salir del ámbito cerrado del sector, para acercarse al usuario. Es muy necesario realizar labores de divulgación como esta misma en la que estamos y convencer al usuario de que la calidad está a su alcance, de que debe pedir responsabilidades en caso de mala calidad de servicio. Las empresas deben convencer al usuario del valor añadido que ofrecen. En España nos estamos colocando en una red de banda ancha de lo más importante de Europa. Pero el ciudadano no lo sabe , así que no puede demandarla. Por otra parte, es una fuente de creación de empleo importante. Miguel Angel García Argüelles. El usuario español además recibe todas las novedades con mucho entusiasmo, demanda todo lo que conoce, ahí están las cifras que ha alcanzado la telefonía móvil, por ejemplo. Hay que cuidar mucho al cliente para no quemarle. Las infraestructuras son básicas para que se desarrolle con normalidad el servicio de uso común, como en otro tipo de servicios. Lo que pasas es que el usuario está "borracho", con las mil ofertas que recibe. Aunque en dos o tres años habrá una concentración que ayudará a clarificar el horizonte. Adrián Nogales. Desde el COIT queremoos felicitar la actuación de la Administración, de los agentes que han intervenido en el proceso de gestación de las infraestructuras comunes. Tenemos que felicitarnos por haber conseguido una norma convalidada unánimemente en el Congreso de los Diputados. Está siendo una referencia en el resto de los países europeos porque está bien diseñada. Sólo hace falta trasladarla al ciudadano. Miguel Angel García Argüelles. Hay que añadir que es imprescindible tener sensibilidad para ir adaptando la norma, que se avenga con la realidad sobre el terreno, que sea flexible para convivir con todo tipo de edificaciones modernas, viejas, grandes, pequeñas, con aceras donde entran o no las arquetas. Los técnicos intentan aplicar las normas al pie de la letra, pero no siempre es posible. Bernardo Balaguer. El Reglamento, en muchos casos, deja poco margen a soluciones necesarias de acuerdo con la naturaleza de las obras. No es lo mismo un gran edificio de viviendas que un edificio pequeño. Por otra parte ciertos materiales resultan muy difíciles de implementar por su excesiva rigidez no adaptándose a las necesidades de la construcción. Creemos que existen soluciones que salvaguardando la necesidad de establecer una infraestructura adecuada faciliten la construcción.. La rigidez en la norma no conduce a nada. En la práctica, se ve imposible mantener las normas rígidamente y por ello cabe esperar un cierto grado de flexibilidad de la Administración sin que. Por supuesto, no sea la disculpa para que cada cual actúe a su antojo. Flexibilidad no debe ser igual a libertinaje, ello se debe aplicar tanto a los ingenieros, arquitectos, constructores, instaladores y operadores. Adrián Nogales. Si, nosotros desde el COIT creemos que la interpretación flexible es importantísima para poder llevar a cabo una instalación adecuada, que también se ciña a la norma en todo aquello que sea posible. Santiago Gárate. Otro punto a tener en cuenta es que no todos los instaladores se van a mover al mismo nivel, ni en el mismo ámbito. Debe haber, por tanto, una variedad de titulaciones, digamos, al implantar el control de la calidad sobre el instalador que cada vez realiza un servicio diferente. El que va a trabajar en un nivel inferior, no necesita llegar a otro superior. Poco a poco, el mismo usuario irá demandando y conociendo tanto la calidad como las posibilidades de lo que se ofrecen.
30 oct 2015