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Retos de la industria aeroespacial española
Café de redacción España dispone de un sector espacial consolidado formado por una veintena de empresas que participan en la práctica totalidad de las actividades espaciales. Con una facturación conjunta de 750 M€ y un cuerpo de profesionales de muy alta cualificación, en el que tienen especial protagonismo los ingenieros, es uno de los sectores más representativos de las industrias basadas en el conocimiento e intensivas en I+D+i. Un sector con una larga trayectoria de crecimiento y con un fuerte potencial, que ha realizado un esfuerzo importante por mantener su excelencia en un escenario económico incierto. Hoy convocamos a la mesa de nuestro Café de Redacción, moderado por Eugenio Fontán, Decano- Presidente del COIT, a cinco primeros espadas del sector en España: Fernando del Rey (Director General de Crisa- Airbus Defence and Space), Vicente Gómez Molinero (Director de I+D CASA Espacio/Airbus Defence and Space), Pedro Mier Albert (Presidente de Mier Comunicaciones y de Tryo Aerospace), Jorge Potti (General Manager Aerospace de GMV) y Diego Rodríguez Gómez (Director de Espacio y Defensa de SENER). Con ellos analizamos la situación actual del sector aeroespacial en España y su posición en el marco de la industria europea e internacional, su valoración sobre la inversión pública en los programas espaciales europeos y su visión sobre las capacidades de los ingenieros españoles que trabajan en el sector. Pero también repasamos los retos a futuro en una industria que planifica siempre en el largo plazo, las oportunidades en el mercado interno, europeo e internacional y las medidas que deben abordarse para que el sector aeroespacial español siga poniendo en valor sus muchas capacidades. Retos de la industria aeroespacial española De izda. a dcha. Fernando del Rey, Vicente Gómez Molinero, Eugenio Fontán Oñate, Jorge Potti, Pedro Mier Albert y Diego Rodríguez Gómez Café de redacción | RETOS DE LA INDUSTRIA AEROESPACIAL ESPAÑOLA BIT. ¿Cuál es vuestra valoración general sobre la situación y oportunidades actuales del sector espacial español? Jorge Potti. La industria espacial española está constituida por una veintena de empresas que trabajamos en áreas diversas del sector de forma muy complementaria. El solape en la actividad es muy pequeño. Con una facturación conjunta de setecientos cincuenta millones de euros, venimos de una trayectoria histórica de crecimiento, que fue intenso en los años 2008-2012, momento a partir del cual hemos vivido el impacto de la crisis, que ha afectado a nuestras cifras de negocio. Los retos más inmediatos que tenemos ante nosotros son de dimensión europea. La Unión Europea ha incrementado sus esfuerzos para el periodo 2014-2020 de manera importante, con el programa Horizonte 2020 y los programas Galileo y Copernico, que representan una oportunidad clarísima para la industria espacial española, acostumbrada a afrontar con éxito los retos, con líderes en segmentos importantes de este sector. Tenemos una industria que tiene mucho porvenir. Fernando del Rey. Creo que hemos atravesado bastante bien un periodo difícil, con restricciones presupuestarias severas. Cada empresa ha buscado salidas diferentes. Algunas empresas se han abierto a otros mercados, los que pertenecemos a grupos multinacionales hemos derivado carga de trabajo de otros países hacia España o aportado nuestros ingenieros a proyectos fuera de nuestras fronteras. Hemos superado con éxito este proceso, lo que nos coloca en una buena posición para afrontar el periodo de oportunidad que ahora abrimos. En este periodo difícil hemos sabido conservar las capacidades y debemos abrir una nueva etapa de crecimiento. Vicente Gómez Molinero. Añadiría que la capacidad de innovación de nuestra industria es muy alta y en buena medida es así porque contamos con una base de profesionales con una excelente formación. El aprovechamiento de este potencial se debería conseguir con el apoyo decidido de inversiones relacionadas con la innovación, que durante estos años se han visto mermadas. Diego Rodríguez. A falta de que se consoliden las cifras de 2014, creo que todos nos hemos sorprendido con lo bien que ha resistido la industria este periodo de caída de inversiones. Esto demuestra que los sectores donde hay más innovación superan mejor las crisis. Las empresas ante la crisis han reaccionado inmediatamente buscando ingresos alternativos y haciendo un esfuerzo de internacionalización muy importante, en un ejemplo claro de flexibilidad y de capacidad de reacción. La crisis, además, ha ajustado los esfuerzos de I+D que, hoy por hoy, recaen sobre los hombros del sector privado. Desde el sector público, salvo las líneas específicas de la ESA, la inversión ha desaparecido y eso se notará también en el medio-largo plazo. Pedro Mier. El prestigio y desarrollo de nuestra industria a nivel internacional se sustenta en primer lugar en que además de demostrar nuestra capacidad tecnológica hemos sido capaces de tener un diálogo recurrente entre las empresas que nos ha permitido articular un discurso constructivo y compartido. A partir de ese consenso hemos propuesto soluciones y hemos actuado conjuntamente planteando nuestra postura a los sucesivos gobiernos y administraciones, lo que ha permitido una inversión público-privada continuada y un desarrollo creciente de nuestro sector industrial. Además contamos con un excelente cuerpo de profesionales. Estos ejes nos han permitido llegar donde estamos y atravesar lo que yo considero que ha sido mucho más que un bache. Uno de nuestros principales retos ahora es volver a las etapas de crecimiento. Hemos sido un sector atractivo para los mejores estudiantes, necesitamos poder ofrecerles oportu- Todos los grandes países que tienen presencia importante y una estrategia clara en espacio cuentan con una Agencia Nacional de Espacio, sin excepción ninguna”. “ Jorge Potti Café de redacción | RETOS DE LA INDUSTRIA AEROESPACIAL ESPAÑOLA nidades y para ello es fundamental crecer. BIT. Como apuntáis, la coyuntura de crisis económica ha frenado un largo periodo de líneas estables de inversión pública en programas de la ESA. La disminución de la participación española provocó una reacción unánime de empresas e instituciones. A mediados del mes de julio el Gobierno anunció en Consejo de Ministros el aumento de 344 millones de euros al gasto fijado en 2013 para financiar la participación española en programas de la ESA. ¿Cómo ha sido recibida esta noticia por parte del sector? ¿En qué medida han afectado estos movimientos al posicionamiento de la industria? Pedro Mier. Es importante decir que la caída en las inversiones ha estado a punto de ser catastrófica para el sector. Nos ha puesto contra las cuerdas y conviene decirlo porque esta situación no debe volver a repetirse. Todos entendemos que situaciones excepcionales, como las que ha vivido España, merecen medidas excepcionales, pero lo que ha ocurrido ha causado daños en nuestro prestigio internacional como país y como sector. Hemos pasado un tiempo de ofertas donde específicamente se indicaba que las empresas españolas debían abstenerse. Se han puesto en marcha nuevos programas de los que no formamos parte. Aun así esta industria ha demostrado su capacidad de resistencia o de resiliencia gracias a un trabajo conjunto, muy arduo por parte de todos nosotros. Ahora vamos a tener que trabajar muy intensamente para recuperar como sea y donde podamos ese espacio perdido. De cualquier modo, hay que felicitarse de que se haya corregido la situación anterior. Jorge Potti. La noticia del aumento en 344 millones en el presupuesto para la ESA lógicamente ha reconfortado a la industria, pero supone estabilizar la caída. La participación española en la ESA quedaría algo por debajo del seis por ciento, aún lejos del ocho por ciento en el que deberíamos estar. Pedro Mier. La Administración y las empresas españolas habíamos conseguido, con años de esfuerzo, situarnos en la media europea respecto a porcentaje del PIB dedicado a los programas de la ESA. Antes del bache estábamos sencillamente en una posición intermedia. Con las últimas decisiones lo que hemos conseguido es estabilizar una posición que está por debajo de la media, pero no podemos quedarnos ahí. Vicente Gómez Molinero. La disminución de la inversión institucional en la ESA ha generado además un ambiente de desconfianza que aún estamos sufriendo y ahora necesitamos recuperar nuestro espacio. Como hemos comentado estamos empezando a salir del bache, pero tendremos que contrarrestar todavía ese efecto maligno asociado a un periodo en el que las inversiones se han visto fuertemente recortadas. Diego Rodríguez. Además, actualmente sigue habiendo muchas proyectos a los que no podemos concurrir porque no formamos parte de los programas en los que están inscritos. Este efecto va a durar años y, sin duda, nos costará recuperar el terreno perdido. BIT. ¿Pensáis que este nivel de contribución puede hacer a la industria española perder enteros en el panorama europeo? Jorge Potti. Rotundamente sí. En la ESA aplica la regla del georetorno. Los estados miembros participan en los programas obligatorios siendo su contribución proporcional a su PIB y disponen de libertad para deci- La estabilidad y el largo plazo son fundamentales en un sector como el nuestro y España tiene que ir poco a poco respondiendo algunas preguntas fundamentales: ¿Qué lugar queremos ocupar en el panorama internacional?¿En qué actividades queremos ser los mejores del mundo?” “ Vicente Gómez Molinero dir su aportación a los programas opcionales. No contribuir a estos programas cierra las puertas a las empresas españolas a participar en ellos. Ello afecta severísimamente a las posibilidades de nuestra industria de acudir a mercados derivados de dichos programas opcionales de la ESA, tales como los programas espaciales de la Unión Europea y otros mercados internacionales. Pedro Mier. Conviene recordar que las aportaciones a la ESA no son ni subvenciones, ni ayudas a las empresas, sino que constituyen el mercado institucional donde hay que competir para ganar los contratos. Si queremos tener una industria espacial debemos invertir y el retorno de esas inversiones está garantizado. Por cada euro que se invierte en la ESA, la industria es capaz de generar dos adicionales en mercados no europeos. Y en el caso de los programas opcionales el factor multiplicador es todavía mayor. Diego Rodríguez. España hace grandes inversiones a través de programas de la Unión Europea en los que luego no podemos participar porque la puerta de entrada es la ESA. Si España no mantiene su posición en Europa a través de la ESA no puede beneficiarse y acceder, siempre compitiendo, a programas que en el fondo están financiados por otra vía por la que España sí está haciendo importantes aportaciones. Fernando del Rey. Está claro que la ESA es nuestro principal mercado, pero no olvidemos también la capacidad de desarrollo de nuestro sector a través de la compra pública innovadora. Las empresas hemos tenido la oportunidad de participar en programas españoles que han permitido desarrollar satélites, como Ingenio y Paz, desarrollando productos que hoy día estamos exportando a todo el mundo. Pero esos productos tienen un tiempo de caducidad. Si estos programas no tienen continuidad, el efecto tractor se acaba perdiendo. Contar con programas nacionales tiene un importante efecto sobre la capacidad exportadora de la industria. BIT. En algunos momentos miembros de la industria han manifestado que la escasa presencia de representantes españoles en organismos internacionales de espacio es un hándicap para nuestra participación en estas instituciones. ¿Cuál es vuestra opinión? Vicente Gómez Molinero. Es muy importante la presencia de españoles en organismos internacionales pero tienen que sentir que desde España se apoya el hecho de que estén en esos organismos y no que, como ocurre por desgracia a veces, se marchen casi luchando contra la opinión de los que deberían apoyarles. Jorge Potti. En el sector espacial la experiencia internacional es esencial, pero debemos conseguir que los profesionales crezcan con un vínculo enraizado con la industria española. En ese sentido es importante también que los españoles que lleguen a esos puestos internacionales conozcan bien el sector español y sus necesidades. A lo mejor no es tan trascendente su nacionalidad, como que hayan tenido una carrera profesional que les ligue a nuestro sector y que compartan la vocación por su desarrollo. En ocasiones pueden llegar a esos puestos profesionales españoles que lleven años desligados de nuestra realidad, que no conocen bien la situación actual y eso no ayuda porque han perdido el vínculo. Pedro Mier. Todos hemos vivido la curiosa experiencia de encontrarnos a un español en puestos de responsabilidad internacional y ver que a veces defiende posturas opuestas a los intereses nacionales para subrayar que en su actividad no los beneficia. Estamos en Europa, estamos en el mundo, debemos colaborar, competir y trabajar conjuntamente con otros sin ningún tipo de complejo. Cuando se trata de defender lo propio hay que estar en la primera línea, no poniéndose detrás como a veces nos ocurre. Y tener la conciencia clara de que Fernando del Rey La industria espacial es paradigmática en su desarrollo tecnológico, en su inversión en I+D, en el empleo de alta capacitación que genera, en su productividad… Es una industria por la que merece la pena apostar”. “ esto no implica no ser justos, honestos y ecuánimes en nuestro papel. BIT. Viene existiendo una fuerte demanda de ingenieros españoles para la industria aeroespacial de otros países. ¿Cómo son percibidos estos profesionales desde la industria? ¿Detectáis que es un área en la que los perfiles más brillantes emigran en mayor medida que en otros sectores? Diego Rodríguez. Los ingenieros de Telecomunicación españoles tienen una formación muy sólida. De hecho, las empresas del sector tenemos una política relativamente agresiva de captación del talento de estos ingenieros. Una vez superada la primera etapa de formación dentro de la compañía, estos profesionales funcionan al máximo nivel y es algo que se percibe claramente en equipos internacionales. La amplia formación del ingeniero de Telecomunicación hace además que,muchas veces, deriven a actividades que no son estrictamente de telecomunicaciones y lleguen a desarrollar proyectos que implican a largo plazo conocimientos en mecánica, software, óptica… Muchos también, con el complemento de un MBA, ocupan puestos de gestión con gran eficacia. Fernando del Rey. Creo que los ingenieros de Telecomunicación son muy multidisciplinares. Nosotros contamos con ellos en todas las áreas, desde ingeniería de sistemas a posiciones comerciales. En nuestro caso hay muchos profesionales que se han movido a otras posiciones internacionales dentro de la compañía. Son personas que podemos recuperar más fácilmente porque se mantienen dentro de la empresa, y en algunos casos se han movido a otras divisiones, como a aeronáutica o defensa. Pedro Mier. Es ampliamente admitido dentro y fuera de nuestras fronteras que la formación de los ingenieros de Telecomunicación españoles es muy buena. Esto abre posibilidades laborales para ellos en todo el mundo. Lo que tenemos que conseguir es que esa proyección internacional no se produzca como consecuencia de la falta de oportunidades internas. La internacionalización es buena para las empresas y para las personas, pero el atractivo de retención e incluso de retorno va muy ligado a las perspectivas que tienen las propias compañías. Si queremos desarrollar buenos profesionales y queremos que otros buenos profesionales de nuestro país o de fuera quieran venir a trabajar con nosotros, lo que hay que ofrecerles son buenos planes de desarrollo profesional y eso va ligado a una buena posición de las empresas. Diego Rodríguez. En muchos casos ha influido en esta marcha, más que la falta en sí de trabajo, el miedo a la falta de perspectivas, porque uno de los efectos de la crisis es la percepción que muchos trabajadores tienen del futuro. La pérdida de talento siempre es algo terrible, pero en un sector como este, en el que formar a los profesionales, darles experiencia y conocimientos específicos es un esfuerzo largo y costoso, perder ese talento es una tragedia. BIT. El sector espacial se caracteriza, entre otras cosas, por ser un sector de estrategias a largo plazo casi por la propia naturaleza de los proyectos. ¿Beneficiaría a la industria nacional la creación de una entidad coordinadora de las actividades del sector espacial, a imagen de las que ya existen en otros países miembros de la UE? Diego Rodríguez. Uno de los problemas más importantes que tiene España es la falta de estabilidad política y cómo esta inestabilidad afecta a la toma de decisiones en sectores y asuntos estratégicos. Necesitamos políticas independientes del signo político de cada momento en materias como la nuestra. Por eso creo “Las empresas ante la crisis han reaccionado inmediatamente buscando ingresos alternativos y haciendo un esfuerzo de internacionalización muy importante, en un ejemplo claro de flexibilidad y de capacidad de reacción”. Diego Rodríguez Gómez que sería necesaria la creación de una Agencia que permitiera abordar las cuestiones de un modo no táctico, sino estratégico. A raíz de ahí debería favorecerse de manera natural la existencia de planes a largo plazo, un presupuesto estable y una mayor coordinación entre la Administración y la industria. Estas cuestiones tendrían encaje con un órgano que, desde arriba, analizara cuáles son esas necesidades mucho más allá de la ministerial siguiente. En España hemos tomado decisiones a corto plazo y seguimos poniendo parches. El año que viene habrá elecciones y empezaremos otra vez desde cero a hacer el esfuerzo de convencer de cuáles son las bondades de invertir en este sector, el perfil de profesionales que contratamos, el volumen de inversión en I+D que hacemos, etc. Si hubiera política de Estado en cuestiones estratégicas esto no ocurriría. Vicente Gómez Molinero. Con el agravante de que a veces no es tanto el cambio de signo político como el cambio de personas. La estabilidad y el largo plazo son fundamentales en un sector como el nuestro y España tiene que ir poco a poco respondiendo algunas preguntas que son fundamentales: ¿Qué lugar queremos ocupar en el sector espacial a nivel internacional? ¿En qué actividades queremos ser los mejores del mundo? Y encaminarnos en esa dirección con planes a veinte años. A partir de ahí, y en la medida de los recursos de los que se disponga, se debe movilizar a universidades, centros de investigación e industria para que trabajemos conjuntamente en esa dirección. Pedro Mier. Coincido plenamente en que tener una hoja de ruta es básico. El éxito de contar con una industria sólida y diversificada viene por un lado del diálogo de la industria, que ha sabido articularse de manera que ocupemos papeles complementarios sin apenas solapes, y por otro de un conjunto de decisiones que se abordaron hace una década y que dieron sus frutos. Ahora, con el grado de madurez de la industria española creo que es necesario, no solo contar con directrices a largo plazo, sino poder contar con empresas españolas de suficiente tamaño y peso para afrontar los retos. Necesitamos empresas cien por cien españolas sólidas y grupos internacionales presentes en España para plantear nuestro papel en los grandes programas. Jorge Potti. En la actualidad no disponemos de un Plan Estratégico Nacional para el sector espacial (el último contemplaba hasta el año 2012). La situación de crisis seguramente no hacía conveniente retomarlo en los dos últimos años, pero ahora lo que toca es elaborar un Plan Estratégico ambicioso y potente y ponernos a trabajar. Todos los grandes países que tienen presencia importante y una estrategia clara en espacio cuentan con una Agencia Nacional de Espacio, sin excepción ninguna. El caso más reciente es el de Gran Bretaña que ha dado pasos firmes para dar un impulso estratégico al sector espacial que ya están viendo frutos. Eugenio Fontán. Si el ente coordinador responde al mismo esquema de un departamento ministerial posiblemente no cumpla con las expectativas del sector. Una solución de este tipo creo que no sería la más adecuada para la potencialidad estratégica que tiene este sector y que otros países sí han interpretado. No debemos limitarnos a generar sinergias, sino plantear un ente con más ambición, que pueda aglutinar conocimiento sobre el sector y potenciar su desarrollo. BIT. Centrándonos en las aplicaciones terrestres, en el aprovechamiento de la información que esta indus- Si queremos desarrollar buenos profesionales y que otros buenos profesionales de nuestro país o de fuera quieran venir a trabajar con nosotros hay que ofrecerles buenos planes de desarrollo profesional y eso va ligado a una buena posición de las empresas”. “ Pedro Mier Albert tria aporta para su aplicación en medio ambiente, comunicaciones, transportes, seguridad,… ¿Pensáis que existe concienciación sobre el impacto económico de este sector? Jorge Potti. Hoy en día no se conoce suficientemente la importancia del sector espacial en nuestro día a día. El ciudadano desconoce que si se apagaran los satélites el mundo se detendría. La industria espacial española es fundamentalmente una industria fabricante de ingenios espaciales, lo que se conoce en jerga técnica como upstream. El segmento que se conoce como downstream, el de las aplicaciones, es el que tiene un peso mayor en la economía. El mejor ejemplo para entenderlo es el GPS, que se genera en el departamento de defensa americano para cubrir una necesidad de las fuerzas armadas estadounidenses y con el tiempo ha generado un mercado inmenso y todo un universo económico. El conocimiento de la tecnología upstream es esencial para poder capitalizar en el mercado de downstream y la industria española está presente en esas oportunidades. En GMV, por ejemplo, contamos con toda una división trabajando en aplicación de tecnología espacial para la gestión inteligente del transporte. Y la evolución es a que cada vez la parte downstream sea más grande, por su potencialidad económica y por su capacidad de difusión de nuestro trabajo hacia el ciudadano. Pedro Mier. Estar en el upstream nos permite sin duda aprovechar las oportunidades del downstream y nos sitúa en una posición ventajosa a la hora de afrontar la competencia en este segmento. Esta cuestión subraya la importancia de estar en la generación de los grandes proyectos, porque te permite contar con información estratégica que luego será un valor a la hora de idear posibles aplicaciones. Jorge Potti. Creo que el hecho de que el sector espacial no esté claramente identificado en la estructura de gobierno de este país, con competencias muy dispersas en materia de espacio y sin un portavoz claro hace que el mensaje se diluya. La existencia de una Agencia sería un vehículo también para multiplicar estos mensajes. Pedro Mier. Es cierto que existe un déficit de comunicación y que es una cuestión que afecta a todos la de mejorar el conocimiento de la importancia de este sector en la sociedad. También hay una segunda vertiente y es la importancia de contar con gente preparada en los puestos clave de la Administración. Necesitamos tener más ingenieros en estos puestos porque es importante que los responsables comprendan de manera natural la importancia de estos asuntos para adoptar las medidas necesarias para impulsarlos. Diego Rodríguez. Como hemos comentado, en el plano industrial este sector está muy bien articulado. Hemos conseguido con los años tener unidad de acción, transmitir un mensaje único y coordinarnos. Sin embargo, el sector del downstream está más atomizado. Ocurre en otros países, pero en España, sin duda alguna, la articulación y organización del segmento downstream es un área que hay que trabajar. Vicente Gómez Molinero. Cuando se dan los datos del sector espacial realmente en ellos se refleja el peso económico de las empresas del upstream y es algo que a veces pesa un poco en contra nuestra. En España hay muchas pequeñas empresas, muchas de ellas nacidas de las universidades e incluso indistinguibles de los departamentos universitarios, que están trabajando en estas tareas de una manera absolutamente descoordinada, reinventando la rueda en cada esquina. Creo que el hecho de que existiera un ente coordinador permitiría sacar a la luz todo este trabajo. Las incubadoras de la ESA tienen ese propósito. No solo generar nuevas empresas, sino conseguir que esos desarrollos se traduzcan en transferencia de tecnología. Serán espacios de emprendimiento, pero también de relación entre pequeñas empresas y entre éstas y equipos de investigación de universidades. Eugenio Fontán. La toma de conciencia sobre la importancia de las aplicaciones espaciales es una cuestión de responsabilidad múltiple y compartida. Las empresas vinculadas con el upstream, aunque sois generadoras de aplicaciones en algunos casos, creo que no agotáis la potencialidad de las mismas para la generación de empleo y riqueza. Las aplicaciones down además tienen una capacidad inmensa para mejorar los servicios que se prestan al ciudadano y hacer su vida más fácil. Comprendo que las universidades tienen también un modelo de desarrollo que les hace muchas veces trabajar en la oscuridad y no proyectar adecuadamente sus trabajos. Por eso es necesario asumir una responsabilidad compartida por parte de las Administraciones Públicas y de la industria espacial porque a día de hoy no hemos sido capaces de poner en valor la importancia de las aplicaciones y su impacto. Esta toma de conciencia empujaría definitivamente proyectos como los viveros de empresas creados por la ESA, los ESABIC, en Barcelona y próximamente en Madrid. Debemos crear conciencia del impacto económico y laboral del mundo de las aplicaciones y de su capacidad para dar nuevos servicios de calidad que los ciudadanos están reclamando. BIT. ¿Cuáles son los principales retos de esta industria en el mediolargo plazo?¿En qué áreas de oportunidad debería centralizar sus esfuerzos? Jorge Potti. El principal reto de nuestra industria es el reto del crecimiento. Y ese crecimiento pasa por ganar mercados internacionales, lo que requiere ganar masa crítica. El mercado internacional espacial es un mercado de gigantes y si España quiere jugar un papel necesita tener un tejido industrial más potente. Por otra parte en el mercado espacial están empezando a entrar empresas del entorno digital como Google, que ha adquirido la empresa de aplicaciones de observación de la tierra Skybox. Deberemos ver cómo evolucionan estos movimientos, pero sin duda una apuesta de este tipo puede cambiar el perfil de todo un sector y llegar a revolucionarlo. Sobre las áreas, sin duda la industria española es potente en telecomunicaciones y hay que aprovechar esa fuerza e ir más allá en observación de la tierra y navegación. Fernando del Rey. Creo que en Europa nos hemos dado cuenta que aquellos países con mejor capacidad industrial son los que mejor han capeado el periodo de crisis y es evidente que el tejido industrial que hemos perdido lo queremos recuperar. La industria espacial es paradigmática en su desarrollo tecnológico, en su inversión en I+D, en el empleo de alta capacitación que genera, en su productividad,… Es una industria por la que merece la pena apostar. Las empresas tenemos que buscar los mercados menos dependientes del sector institucional, que por supuesto es esencial para el desarrollo de productos, y debemos crecer en los mercados internacionales, explorando nuevas áreas geográficas. Efectivamente en telecomunicaciones, donde siempre hemos estado bien situados, no debemos perder nuestra posición. A los sectores de observación de la tierra y navegación yo añadiría el sector de lanzadores, donde creo que deberíamos ser un actor. Vicente Gómez Molinero. Además de los mencionados, en España hay una oportunidad que podríamos aprovechar por nuestras características y es la de las pequeñas plataformas. Esto no afecta solo a pequeños satélites, que sabemos hacerlos, sino que deberíamos pensar en cómo lanzar esos satélites, lo que es un problema a nivel mundial no bien resuelto. España tiene capacidad para ser líder en desarrollos relacionados con pequeñas plataformas para telecomunicaciones, para la navegación, para la observación de la tierra, incluyendo su propio lanzamiento. Esa idea podría movilizar muchas otras que vendrían detrás, sin abandonar los segmentos en que somos líderes. Apuntaría también que tenemos un reto importante en la internacionalización. Y existen claras oportunidades en el mercado de habla hispana, que está en efervescencia. Hoy son franceses, ingleses y alemanes los que se beneficien de esas oportunidades. Diego Rodríguez. En el ámbito de la Administración debemos buscar la unidad de acción y la mayor coordinación entre los actores. Necesitamos una estrategia a largo plazo y estabilidad en las decisiones. También creo que es necesaria una diversificación en la acción institucional, que no se centre solo en la ESA. Respecto a los deberes de las empresas, como apunta el informe de Boston Consulting Group que ha servido de base para la elaboración de la agenda de industrialización del gobierno, claramente el beneficio por trabajador se multiplica según crece el tamaño de la empresa. Hace falta músculo, capacidad financiera para poder hacer los esfuerzos en I+D que son los que realmente generan un retorno importante. En España, obviamente, necesitamos procesos de concentración que creen campeones nacionales en áreas tecnológicas clave. Europa está en una encrucijada que va a afectar a España. Creo que se tiene que clarificar la posición entre la Unión Europea y la ESA, y vamos a asistir en los próximos años a movimientos muy interesantes en ese sentido. Tiene que haber una política europea de espacio mucho más clara, como la tiene que haber en el segmento de la defensa que afecta al sector espacial. Europa tiene un desafío y su liderazgo en varias áreas va a ser difícil de mantener, por el empuje de Estados Unidos y de nuevas potencias como China, India o Brasil. Europa necesita tomar decisiones y hay una pugna entre la Unión Europea y la ESA que es necesario que termine en acuerdo. Probablemente, la propia ESA necesite una reestructuración en estos momentos para hacer frente a los desafíos de la próxima década. Pedro Mier. No hay ninguna duda sobre el futuro del sector. Los movimientos de empresas del entorno digital, como Google con la compra de Skybox son una muestra de ello. Debemos ser ambiciosos, colocar nuestra apuesta por encima de la media, conseguir hacer público y notorio el futuro de este sector, que además tiene la virtud de generar orgullo de país y debemos poder contar con empresas españolas espaciales de un tamaño mayor. Nuestro sector lo componen filiales de grandes grupos internacionales y compañías autóctonas. Necesitamos ser sólidos en los dos aspectos. Es importante que las grandes empresas ocupen una posición fuerte en nuestro país, pero también que tengamos empresas nacionales fuertes si aspiramos a jugar un papel mayor y crecer. En el ranking de las tres primeras empresas independientes del sector europeo debería haber al menos una española. Tenemos lo más difícil: experiencia, profesionales, trayectoria,… Y ahora tenemos la oportunidad de poner esto en valor y crecer. 3 The financial crisis has hit Spain’s aerospace industry hard but it is now time to recover a proper level of industrial activity by participating in ESA programs such as Horizon 2020, Galileo and Copernicus. Growth must be the principal target for the aerospace industry considering the government has committed to an increase of €344M for participation in ESA projects. During the tough years of the financial meltdown, Spanish aerospace companies were instructed to abstain from bidding on certain projects or participating in some programs but all efforts must be made to recover from this with the proper professionals in the right posts. A national space agency with clear goals that coordinates activities on a strategic level instead of tactical, governing party dependent fluctuations in policy would also be a great help. Aerospace industry meeting with the Editor
30 oct 2015