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Telecomunicaciones y Acción Social
Telecomunicaciones y Acción Social Hoy el café de redacción no trata de nubes tecnológicas, ni de complicadas redes. Hoy nos acercamos al lado humano de las telecomunicaciones: cómo pueden ayudar a caminar hacia una sociedad mejor y cómo nuestro sector esta implicado en acciones de impacto social para mejorar la vida los que más lo necesitan. Abordamos el tema "Telecomunicaciones y Accion social" centrándonos en la aplicación de la tecnología para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y cómo este colectivo supone una oportunidad de crecimiento para el sector. Esta es nuestra contribución a la celebración del Día Mundial de las personas con discapacidad, que se celebra el 3 de diciembre. Para abordar todos estos asuntos, hemos sentado en nuestra mesa a representantes de las principales organizaciones que trabajan para la integración social de las personas con discapacidad: Manuel Gimeno (Director General de Fundación Orange), Belén Izquierdo (Gerente de Reputación e Identidad Corporativa de Telefónica, S.A.), Mari Satur Torre (Directora Técnica de Fundación Vodafone España), Blanca Alcanda (Directora General de Technosite) y María Barón (Directora de la Fundación Síndrome de Down). Queremos agradecer la colaboración de Álvaro García Bilbao, Presidente de la Coordinadora de minusválidos físicos de la Comunidad de Madrid, que nos ha ayudado en el enfoque y planteamiento de este Café. De izda. a dcha.: Manuel Gimeno, María Barón, Mari Satur Torre, Blanca Alcanda, Belén Izquierdo y Julio Navío. Para comenzar, vamos a hacer un repaso rápido a lo que cada una de las organizaciones está haciendo en el ámbito de las telecomunicaciones y la acción social, centrándonos en la aplicación de la tecnología a la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad. Mari Satur Torre. En Fundación Vodafone España, llevamos trabajando más de 13 años en promover acciones que contribuyan a usar las nuevas tecnologías para mejorar la vida de las personas. Tenemos cuatro áreas de trabajo: Innovación, formación, mecenazgo y difusión. Dentro del área de innovación, ponemos en marcha proyectos de colaboración con asociaciones que representan a distintos colectivos de discapacitados, diversas entidades sin ánimo de lucro, administración pública y Universidades. Las líneas de trabajo se centran principalmente en el uso de las nuevas tecnologías (en especial las comunicaciones móviles) para los siguientes objetivos: en e-Salud: la promoción de hábitos saludables, prevención, motivación y seguimiento de enfermedades crónicas; para los mayores y otros colectivos dependientes: la promoción de la autonomía personal y la accesibilidad a los servicios en cualquier ámbito de nuestra sociedad. La formación para nosotros también es un pilar muy importante: es necesario dar a conocer y formar a profesionales para que se trabaje en la línea de garantizar el acceso a los nuevos servicios y que los beneficios de las nuevas tecnologías lleguen a todos. En temas como diseño para todos y la accesibilidad, hemos colaborado con Fundación ONCE, en la puesta en marcha de programas específicos, y son temas clave en nuestros seminarios y encuentros. En el área de mecenazgo, me gustaría destacar las actividades relacionadas con la formación en el uso de las nuevas tecnologías de personas con discapacidad. El objetivo de estos programas es mejorar sus posibilidades de incorporación al mercado laboral. Junto con este tema, la promoción del deporte y del ocio adaptado, se encuentran entre nuestras prioridades de trabajo; así nuestro objetivo es apoyar su plena incorporación sociolaboral. Manuel Gimeno. En la Fundación Orange nos centramos en los colectivos a los que nos dirigimos, que son: autismo, sordera, ceguera, analfabetismo y educación de las niñas en países en vías de desarrollo y música coral. Hay un nexo de unión entre todas ellas que es la comunicación. De hecho, hablamos de tres discapacidades que tienen en la comunicación serios problemas y, adicionalmente, incluimos el tema de la educación de las niñas, que se centra en intentar dar a las mujeres mayor posición en estos países a través de la educación. También tenemos un programa de música coral, que va en la línea de conseguir que la voz, el mas bello de los instrumentos, sea una manera de acercarnos a la cultura, de comunicar y reforzar el trabajo en equipo. En España tocamos también algún tema adicional, relacionado sobre todo con la discapacidad intelectual. Con la Fundación Síndrome de Down venimos realizando varios proyectos. Hacemos también cosas dirigidas a personas mayores y algún proyecto dirigido a personas con parálisis cerebral. Pero siempre desde la óptica de pensar en el colectivo, que al final va a tener que testar y probar los desarrollos que estamos llevando a cabo, porque sino, nos equivocaríamos con toda seguridad. Es un hecho también que, si bien algunos de nuestros proyectos están dirigidos a un colectivo, luego pueden ser utilizados por otros. Por ejemplo, el proyecto BIT que hicimos con la Fundación Síndrome de Down y con la Universidad de Carlos III, pensado inicialmente para personas con síndrome de Down, es perfectamente utilizable por niños de temprana edad que quieren empezar a aprender cómo se Blanca Alcanda “Tenemos que conseguir que las tecnologías sean accesibles para que diseñemos un producto y servicio para todas las personas, incluidas las personas con discapacidad; pero es que además, con las tecnologías, podemos generar productos específicos que favorezcan la vida independiente” utiliza un ordenador o qué es Internet y también se ha probado con personas con problemas de drogadicción que hayan visto afectada su actividad neuronal. Esto no es más que un ejemplo de que, aunque apuntes a solucionar un problema concreto, afortunadamente puedes llegar a solucionar muchos más. La mayoría de nuestros proyectos tienen relación con desarrollos tecnológicos relacionados con la educación, con la mejora de la calidad de vida de estos colectivos, o su entrada en el mundo de la cultura y en el mundo del ocio, que son terrenos que quizá han estado un poco dejados en estos campos por haber otras prioridades. Belén Izquierdo. En relación al trabajo de la Fundación Telefónica en materia de acción social, me gustaría destacar el proyecto Proniño, que contribuye a erradicar el trabajo infantil en Latinoamérica a partir de la mejora de la calidad educativa, invirtiendo en el fortalecimiento socio-institucional y, sobre todo, en la protección integral de los niños afectados, utilizando para ello las capacidades tecnológicas y de gestión del Grupo Telefónica. Por otro lado, centrándonos en el tema de la discapacidad, el trabajo realizado desde el Área de Reputación Corporativa (RSC), desde 2001, se plasma en un proyecto que se llama Telefónica Accesible, que representa el compromiso de Telefónica con el mundo de la discapacidad. Abarca desde la accesibilidad de nuestros productos y servicios, la accesibilidad de nuestras instalaciones, la integración laboral dentro de Telefónica, labores de difusión... A través de la creación del proyecto Telefónica Accesible, se comienza a entablar relación con las distintas asociaciones que tienen que ver con el mundo de la discapacidad, hasta el día de hoy, en que tenemos una red de relaciones muy estrecha y de acuerdos de colaboración importantes. Esta relación se está, si cabe, reforzando, ya que Telefónica ve el ámbito de la discapacidad como un área prioritaria donde tiene cabida la innovación y el crecimiento. Así entramos desde nuestro área en lo que nosotros llamamos la Responsabilidad 2.0, es decir, la fase en la que la RSC tiene que ser capaz de generar ingresos y reducir costes. Entendemos que las personas con discapacidad junto con otros colectivos desfavorecidos, como los mayores, en su rol de clientes, van a contribuir precisamente a eso. Nuestra labor es ayudar al negocio a identificar cuales son las necesidades reales del mercado para desarrollar productos y servicios que den respuesta a esas necesidades. Estamos hablando con las asociaciones de personas con discapacidad para trabajar en proyectos de interés común, siendo ellos pieza fundamental como fuente de información y como beta testers. Es un proceso en el que todos vamos a salir ganando y va a funcionar. Otro tema en el que estamos poniendo foco es la idea de que nuestros patrocinios sean la respuesta a nuestra estrategia de negocio. En ese sentido, los patrocinios que en este momento están funcionando en el terreno de la discapacidad, encajan con el impulso que le vamos a dar desde el área de desarrollo de negocio. Blanca Alcanda. La Fundación ONCE, en cooperación con el resto de asociaciones de las personas con discapacidad, trabaja para la integración de las personas con discapacidad, trabajando en dos campos: la formación y el empleo y la accesibilidad como eje fundamental para que se pueda lograr esa plena integración. Hay un campo en el que se está trabajando con mucha intensidad y es el de cómo las nuevas tecnologías pueden favorecer la integración de personas con discapacidad, tanto en la vida social como en la vida laboral. Vivimos una Sociedad del Conocimiento y creemos que si al final conseguimos que las personas con discapacidad, aprovechan- Manuel Gimeno “Tenemos la suerte inmensa de trabajar en el sector que trabajamos porque tenemos la posibilidad de convertir las barreras en oportunidades. El Hogar Digital está todavía en 1.0., es cierto, pero tenemos una gran oportunidad, precisamente porque el tema está arrancando. Las posibilidades son inmensas en un terreno que todavía no está labrado” Café de Redacción do ese conocimiento, se puedan integrar, habremos logrado dos cosas: por un lado superar la brecha digital y por otro que estas personas consigan hacer cosas que antes no podían hacer gracias a las tecnologías. Para eso Fundación ONCE tiene un instrumento, la empresa TECHNOSITE, que dirijo, que es una empresa de la economía social, es decir, un centro especial de empleo en el que más del 70% de la plantilla son personas con discapacidad. Nos centramos en dos temas fundamentales: el análisis de la accesibilidad en la Sociedad de la Información y la actividad de I+D+i para ver como las tecnologías pueden favorecer la vida independiente de las personas con discapacidad. Lo que intentamos es ser punta de lanza en materia de accesibilidad global, identificar cuales son los grandes retos de la accesibilidad y cuáles son los grandes colectivos abandonados. Por otro lado, queremos influir de alguna forma, tanto en los estándares mundiales, como en colaboración con las grandes empresas, porque no es tanto un problema de voluntad, sino que hace falta bastante conocimiento y metodología. A mi me gusta hablar del concepto de tercera generación de accesibilidad. Hasta ahora, había una primera etapa en la que la prioridad era “vamos a eliminar barreras”, una segunda etapa en la que decíamos “vamos a construir sin barreras”. Ahora estamos en el momento en que la filosofía es “vamos a procurar que los sistemas sean accesibles para todos, vamos a intentar diseñar productos y servicios que engloben a más población”. En resumen, trabajamos para conseguir que las tecnologías se adapten a las personas y no al contrario. No es tanto ver cómo podemos eliminar esa barrera sino cómo conseguimos que no lo sea. Y para eso es fundamental la interoperabilidad (y por eso es tan importante el sector de las telecomunicaciones), un entorno que sea capaz de comunicar unas cosas con otras, que sea un entorno capaz de crear o adaptarse a las necesidades de la diversidad humana. Eso lo llamamos la tercera generación de accesibilidad, es decir, conseguir un entorno que interopere entre distintos dispositivos, que desde el principio tengan en cuenta la diversidad humana. La visión que tenemos desde Fundación ONCE, es que las tecnologías abren grandes oportunidades para la integración y la vida independiente, pero también tienen amenazas, porque si no tenemos en cuenta a las personas con discapacidad, vamos a aumentar la brecha digital, con lo cual vamos a conseguir que no sea una cuestión de capacidad o de oportunidad, sino que sea una cuestión simplemente de cerrar a estos colectivos a la sociedad del conocimiento. María Barón. Yo represento a la Fundación Síndrome de Down y además soy madre de un chico con discapacidad de 18 años. Pienso que es una buena noticia que penséis en nosotros, porque antes no estaba contemplado que las personas con discapacidad, pudieran acceder a la tecnología. Hace 10 años nos pusimos a trabajar en que nuestros hijos tuvieran la oportunidad de integrarse en el mundo en que vivimos y de la mano de la Universidad Carlos III y la Fundación Orange, nos pusimos a trabajar en un programa que se llama BIT, igual que vuestra revista, y en el que hemos hecho realidad el romper la brecha digital. Hoy día, los chicos empiezan en la fundación con 6 años a usar el ordenador y la informática. El otro día se inauguró en la Universidad Complutense un aula, donde los chicos están haciendo páginas web y blogs. Es un proyecto que ya está muy maduro, donde además se ha desarrollado todo el tema de la formación, que es importantísimo, incluida la formación para formadores, para conseguir que las tecnologías sean temas accesibles a todos. Ahora hemos pedido que se traduzca al inglés, porque se está comprobado que es un éxito. Hay más de 1.200 alumnos y muchos formadores, y el proyecto es accesible para todos los colegios, tanto de integración como educación especial del habla hispana. Como madre veo que a ellos les gusta porque ven la utilidad. Mi hijo de 18 años está enganchado al Tuenti; para él, poder subir las fotos de sus excursiones, de sus amigos, “Es precisamente en épocas de crisis, cuando necesitas ser innovador e identificar qué parte del mercado no está cubierta, y dar respuesta de esa manera a una nueva demanda que existe” Belén Izquierdo mandarles mensajes le iguala a su entorno. Ellos son capaces y además les ayuda, efectivamente, con el tema del lenguaje, la escritura, la autosatisfacción y la motivación. En el tema de los terminales de móviles, también tenemos un programa que está en fase de prueba porque el teléfono móvil, es un tema en que podrán tener muchas más facilidades. Habéis introducido el concepto de la 3G de accesibilidad. La discriminación en este Siglo XXI, va a venir por la brecha digital, por el desconocimiento, por el alejamiento a las Tecnologías de la Información. ¿No creéis? Manuel Gimeno. Me gustaría que no nos quedásemos únicamente con el concepto de accesibilidad limitado, a ¿cómo utilizo las herramientas informáticas o las herramientas ligadas a las telecomunicaciones?. Porque creo que hay otro concepto de accesibilidad, que se plasma en ¿cómo utilizar las TIC para acceder a donde hasta ahora no se estaba accediendo?. Creo que también debemos hacer hincapié en eso. Muchos de nuestros proyectos van en esa línea: conseguir que las tecnologías sean utilizables, desde luego, pero lo que Blanca ha definido como 3G de la accesibilidad es la siguiente meta, teniendo también muy claro que no todo el mundo ha cruzado todavía la primera meta. No debemos quedarnos únicamente en el concepto de ver cómo conseguimos hacer accesibles las herramientas a los usuarios sino en ver como consigo que, por ejemplo (y pongo un ejemplo de un proyecto nuestro) las personas sordas vayan a los museos. También os puedo poner el ejemplo del proyecto de cine accesible que hacemos, dirigido a personas ciegas y sordas. No queremos que vayan únicamente personas ciegas o personas sordas al cine, sino que vayan con sus familias. Esta es otra manera de ser accesible e integrar, en la cual hay tecnología específica y además no tienes que tener ningún conocimiento de ella. Es la tecnología la que se está poniendo a tu servicio. Blanca Alcanda. Tenemos que conseguir que las tecnologías sean accesibles para que diseñemos un producto y servicio para todas las personas, incluidas las personas con discapacidad; pero es que además, con las tecnologías, podemos generar productos específicos que favorezcan la vida independiente. Actualmente tenemos un proyecto de estudio de necesidades con el que estamos pensando en productos específicos para ayudar a personas con discapacidad, ayudas técnicas concretas y productos concretos. Hay que trabajar para que los desarrollos sean por un lado accesibles y por otro lado nos permitan generar productos innovadores distintos a lo que ya existen. Mari Satur Torre. La visión que comentaba Blanca sobre la evolución del concepto de accesibilidad la compartimos, yo creo, todos los que estamos aquí. Esa evolución también la hemos experimentado internamente dentro de Vodafone. Antes sólo se trabajaban estos temas desde la Fundación, sobre todo acercándonos al movimiento asociativo, a aquellas personas que nos podían transmitir esas necesidades, personas que no estaban dentro de la principal línea de negocio de un operador como puede ser Vodafone. Pero desde hace algún tiempo, ya se empieza a hablar de productos sociales y tienen, dentro de la propia compañía, gente dedicada que trabaja en ofrecer esas soluciones a personas con dificultades auditivas, personas sordas, personas ciegas... Se incorpora ya en el porfolio de servicios y de productos de la compañía. De hecho ya hay un 10% de personas en este país con discapacidades, a las que si sumamos el otro 10% de personas mayores y con necesidades afines a ese grupo, suponen un 20% de potenciales clientes. Pero por introducir un Mari Satur Torre “En el proceso de diseño de nuevos productos y servicios, no sólo se debe incorporar al usuario en la parte final, sino que cada vez estamos insistiendo más en que estén desde el principio, y que participen en el propio diseño, en la propia propuesta y en la solución de esos requisitos de usuario. Porque si no los tenemos ahí, el tiempo en el que vamos a estar trabajando, durante las fases de desarrollo, diseño e implementación, es tiempo perdido” poco la polémica: ¿no pensáis que estos productos, quizás más específicos, más de nicho, pueden ser los primeros que se “aparquen”, en periodos de situaciones económicas más complicadas? Blanca Alcanda. Hacemos esfuerzos en un producto específico para que, por ejemplo, una lavadora sea accesible. Invertimos un montón de dinero y luego resulta que muchas veces el mercado no responde. Pero no responde porque el usuario no compra única y exclusivamente por esa accesibilidad, compra una lavadora que primero que lave bien, que tenga la carga que él quiere, que se adapte al espacio físico... Sin embargo, los esfuerzos que ha hecho la industria, que además son para aplaudir, los ha hecho muy focalizados a solucionar esa accesibilidad, pero se ha olvidado del resto. La conclusión es que se venden lavadoras que además son más caras, porque con el producto tienen que sacar la rentabilidad a los dispositivos que han sacado, a la cadena de montaje... Todos los esfuerzos que se han hecho en este sentido han tenido poca respuesta comercial en el mercado, lo cual ha hecho que la industria, de alguna forma, se retraiga. Si conseguimos que esa lavadora sea interoperable, que es muy barato, e interactúe, por ejemplo, con el móvil, tendríamos una forma barata de conseguir que sea interesante para todos. Belén Izquierdo. Sobre si la crisis va a afectar a estos desarrollos, podemos verlo como decías, pero yo creo que debe verse del lado completamente contrario. Es precisamente en épocas de crisis, cuando necesitas ser innovador e identificar qué parte del mercado no está cubierta, y dar respuesta de esa manera a una nueva demanda que existe. Esto encaja con lo que hablábamos antes del giro hacia trabajar desde las necesidades. Manuel Gimeno. La clave está en lo que has comentado. A mí me comentan personas ciegas que cuando van, por ejemplo, a la Agencia Tributaria, y cogen el numerito del turno, se acaba su gestión, porque es que el numerito con el cual tienen que ir a la ventanilla, no lo ven. Eso es un problema básicamente de concepto, de que quién está diseñando aquello no está pensando que hay una serie de colectivos que no pueden acceder simplemente por ese diseño del proceso. Por eso es necesario que alguien en esos grupos de trabajo, tenga esa visión, que piense en la universalidad. Tenemos que pensar sobre todo, no en productos específicos, sino en como este producto, puede servir para todo el mundo. Un ejemplo clarísimo en nuestra industria es el SMS. Es el gran éxito de nuestras carreras profesionales, casi de casualidad y, desde luego, sin pensar que iba a ser una revolución para las personas sordas. Es un ejemplo muy claro de algo que puede servir para mucha gente y que beneficia a estos colectivos. Habéis introducido el concepto de mercado, pero también me gustaría reivindicar nuestras labores fundacionales. Si bien, evidentemente, es el mercado el que mueve las cosas, me gustaría reivindicar también las acciones filantrópicas y el gratis total en algún caso. Una de las cosas que vosotros sufrís, y que nosotros tenemos que explicar a menudo, es el sobrecoste que supone que una persona ciega, por ejemplo, tenga que acceder a Internet con un ordenador. Y eso es radicalmente injusto. Si de alguna manera consiguiésemos equilibrar por algún lado ofreciendo alguna alternativa gratis o a precio inferior, me parece positivo. Otro concepto que estáis barajando implícitamente, y que queríamos tratar más en profundidad, es un concepto asociado al de accesibilidad: la usabilidad. ¿Cómo veis el concepto de usabilidad, en este entorno en el que estamos hablando? María Barón. Si hablamos de productos específicos para las personas con discapacidad, yo creo que hay un problema de principio. Si estamos tratando de integrarlos, no tendría que ser específico para ellos el producto. Yo creo que el producto debe ser el que va a usar todo el mundo, pero con determinadas funciones que lo hagan más fácil para ellos. El camino es hacer más usables los productos genéricos. La integración para ellos también supone poder usar lo mismo que usan los demás, porque el probit “El camino es hacer más usables los productos genéricos. La integración para ellos también supone poder usar lo mismo que usan los demás, porque el producto incluya funciones más simplificadas” María Barón ducto incluya funciones más simplificadas. Blanca Alcanda. Nosotros tenemos en el grupo de accesibilidad en el equipo de trabajo, personas con síndrome de Down, por ejemplo. Lo que hacemos son pruebas de usuario y se hace un diagnóstico. Si esta persona, navega bien, es un sitio usable. Esta persona hace una serie de aportaciones, y cuando sabemos que ella ha sido capaz de navegar y encontrar la información, eso significa que el sitio es muy usable. Si mejoramos teniendo en cuenta a las personas con discapacidad intelectual, estamos mejorado la usabilidad global de nuestro sitio. Belén Izquierdo. Esa es la función de “beta tester”, que es imprescindible, introducir también en el proceso de desarrollo. Identifica las necesidades, pero luego te has podido equivocar en el camino. Las personas que van a ser los usuarios, son los que tienen que decidir si el desarrollo es bueno o no. Manuel Gimeno. Nosotros antes éramos más reactivos que proactivos, en la búsqueda de proyectos. Tenemos varias condiciones, pero una ineludible es que haya un colectivo de usuarios finales que vaya a estar en el proceso de prueba error. Insisto, es que sino nos equivocamos. Siempre cuento una anécdota de una entidad financiera que dijo: “voy a hacer el cajero dirigido a personas ciegas”. Puso los números en Braille, y en el siguiente paso del proceso, se requería usar una pantalla táctil. Evidentemente, no había ninguna persona ciega que lo hubiese probado. Eso es absolutamente ineludible, el que los usuarios nos vayan corrigiendo, el que nos vayan dirigiendo hacia donde vamos. Mari Satur Torre. Yo quería comentar que en ese proceso de diseño de nuevos productos y servicios, no sólo se debe incorporar al usuario en la parte final, sino que cada vez estamos insistiendo más en que estén desde el principio, y que participen en el propio diseño, en la propia propuesta, y en la solución de esos requisitos de usuario. Porque si no los tenemos ahí, el tiempo en el que vamos a estar trabajando, durante las fases de desarrollo, diseño e implementación, es tiempo perdido. No sólo los incorporamos en la prueba final, sino que nos aseguramos de que, desde el principio en los proyectos, estén de forma muy activa y así vamos haciendo una validación continua en todo lo que es el desarrollo del proyecto. Blanca Alcanda. Yo quería añadir que aparte de los usuarios de a pie, es muy importante tener usuarios técnicos expertos, porque son los que te pueden dar una visión un poco más global. Hay un tema muy en boga en el sector de telecomunicaciones que es el Hogar Digital. ¿Qué podéis comentar en este ámbito?. Belén Izquierdo. Os invito a visitar, en nuestra tienda de Gran Vía, el prototipo de hogar digital. Es evidente que el desarrollo de la domótica aplicada a la discapacidad va a suponer una gran mejora en la calidad de vida de las personas con necesidades especiales. En Telefónica apostamos por ello. Desde nuestro área trabajamos con un grupo de contraste, con representantes de Fundación Once, CERMI, y representantes de otras asociaciones de personas con discapacidad en la que hemos abordado, entre otros asuntos, la accesibilidad de nuestra tienda de Gran Vía y el tema de Hogar Digital. María Barón. Nosotros tenemos un proyecto de vida independiente, en que los chavales son apoyados por un monitor, pero indudablemente, el que esto sea accesible, les facilitaría la retirada también del monitor. También es cierto que la discapacidad intelectual, en concreto, necesita unos apoyos muy personales. Mari Satur Torre. Para nosotros, el hogar digital, es un subconjunto de lo que son todos los entornos en los que se desenvuelve una persona y por lo tanto también en el que se desenvuelve una persona con discapacidad o con diversidad funcional. En ese sentido estamos trabajando en el proyecto INREDIS en esos entornos inteligentes, que pueden interactuar gracias a la interoperabilidad que tendrán determinados dispositivos. Yo creo que la normalización y el tener estándares que incorporen todos esos elementos, es una vía por la que hay que seguir avanzando. También a nivel europeo estamos trabajando en otros proyectos, como el proyecto PERSONA, que está liderado por Vodafone Italia, en el que se incorpora el Hogar Digital como parte de todos esos escenarios de la cadena: desde el hogar, el entorno del barrio, el entorno de la ciudad... para garantizar que en cualquier momento y en cualquier lugar se pueda desenvolver con normalidad una persona que pueda tener cualquier tipo de necesidad especial. Todo gracias a esa interoperabilidad con el entorno. Blanca Alcanda. En el Hogar Digital sí estamos en el 1.0. Se están haciendo muchos esfuerzos en temas de inmótica/domótica, que creo que son fundamentales para ir bit aprendiendo. Tiene un potencial impresionante, lo que ocurre es que requiere de la unión de la industria de muy diversos sectores, (desde aires acondicionados, televisión digital, electrodomésticos hay temas muy importantes referentes a la seguridad...). Son componentes que hay que ir analizando, pero yo creo que el concepto de Hogar Digital, debe ir más allá, incorporando todo lo que tiene que ver con la oficina móvil y el teletrabajo. Estamos abriendo un campo muy importante, porque hoy en día los hogares no están pensados para que se trabaje desde casa. Y el problema parte de que las casas no son configurables, adaptables a las circunstancias. Yo creo que tiene que haber una revolución arquitectónica, una revolución centrada en las tecnologías de las comunicaciones y que de todo esto, el hilo conductor debe ser adaptarse a la diversidad humana. Manuel Gimeno. Tenemos la suerte inmensa de trabajar en el sector que trabajamos porque tenemos la posibilidad de convertir las barreras en oportunidades. El Hogar Digital está todavía en 1.0., es cierto, pero tenemos una gran oportunidad, quizá la prueba del algodón del 3G de la accesibilidad, precisamente porque el tema está arrancando. Las posibilidades son inmensas en un terreno que todavía no está labrado. Creo que es importante abordar la integración de estos colectivos en el mercado laboral porque el colectivo de ingenieros de telecomunicación es un colectivo muy difundido y con un papel muy importante en el tejido empresarial de este país. Hay claros ejemplos de integración en esta línea. Yo realmente, como ingeniero de telecomunicación y miembro de este colectivo, debo manifestar mi decepción ante las pocas empresas del sector que están realmente involucradas en este campo. Me gustaría que abundarais y presentarais un poco estos proyectos, por si los lectores pudieran aportar su granito de arena. María Barón. Nuestra experiencia con las empresas del sector de telecomunicaciones es que cuando se habla de discapacidad intelectual, se dan un susto tremendo. Hay muchas tareas en las empresas que ellos pueden desempeñar perfectamente. Lo que son capaces de hacer lo hacen fenomenal. Hay trabajos administrativos, de reparto de correo, de clasificación, de orden... para los que están perfectamente capacitados, más bien sobrecapacitados, porque además crean un buen ambiente laboral y van encantados al trabajo. En tareas repetitivas, que para otro tipo de personas resultan incluso aburridas, hacen un trabajo excelente. Hace 11 años que empezó el Proyecto Estela. Tenemos 100 chicos que están incorporados en empresas con gran éxito. Es importante saber que siempre el puesto tiene que ser real y tiene que haber una necesidad de cubrir con un trabajo real, sino no funciona, porque no se trata de darle un trabajo por caridad, se trata de que ellos van a cumplir una función en esa empresa. Blanca Alcanda. Nosotros tenemos una experiencia muy satisfactoria. Si somos capaces de hacer una definición del puesto yo creo que el empleo con apoyo de personas con discapacidad intelectual es un éxito. Eso en cuanto a la discapacidad intelectual, pero en cuanto a los retos globales de incorporar a personas con discapacidad en el mercado laboral hay que pensar también que vivimos en una Sociedad del Conocimiento. Antes en el mercado laboral era más complicada la integración, pero ahora se abren nuevas oportunidades, a través del teletrabajo, para personas que tienen problemas de desplazamiento. Simplemente yo creo que hay que perder el miedo. Cuando nosotros entrevistamos a alguien le valoramos por sus capacidades, no por lo que no pueda hacer. Manuel Gimeno. Es importante pensar en la adecuación al puesto de trabajo y ser también ser creativos. Nosotros, por ejemplo, en los actos que hacemos, hemos sustituido a las azafatas habituales, por personas con Síndrome de Down. Hay que ser creativos también en la concepción del puesto de trabajo. Estamos hablando de iniciativas privadas, yo no sé si desde las Fundaciones o desde Asociaciones y las empresas que están trabajando en esto, tenéis alguna petición o alguna necesidad, en el ámbito de apoyo público, tema legislativo, en el desarrollo de vuestras actividades, no sé si podéis aprovechar para hacer una petición en esta línea. Manuel Gimeno. Tenemos que creernos la legislación y por elevación creernos las leyes que hay y llevarlas a la práctica. Me da la sensación de que muchas veces hacemos leyes que son indicativas, más que de obligado cumplimiento. Ahí es donde tenemos la primera debilidad. Creo que tenemos un corpus legislativo en España que no está mal, lo cual no quiere decir que no sea mejorable, pero creo que es correcto si definitiva y decididamente lo llevamos a la práctica. Ese sería el primer tema en cuanto a las leyes. En cuanto al apoyo público, creo que hay iniciativas como el Plan Avanza, que están siendo Café de Redacción generosas, en la manera de entender el acercamiento a las personas con discapacidad y a las personas mayores. Belén Izquierdo. Yo añadiría que la Administración tiene que esforzarse en el papel, no tanto legislativo y regulador, sino de difusión. Para terminar me gustaría que habláramos de alguna otra acción social y no quiero dejar en el tintero algún proyecto de los que ya habéis mencionado, Pro-niño de Fundación Telefónica, o esa iniciativa que nos comentaba Manuel sobre apoyo a niñas en países del tercer mundo... Belén Izquierdo. Ya se han cumplido diez años desde la creación del programa Proniño que, como decía al principio, tiene como objetivo contribuir a erradicar el trabajo infantil que vulnera los derechos de estos menores en Latinoamérica. En este sentido, el programa Proniño, presente en la actualidad en 13 países, ha beneficiado directamente en el año 2007 a 52.991 niños, niñas y adolescentes, un 108 por ciento más que el año anterior. Cifras estas realmente importantes. Manuel Gimeno. Nuestro enfoque es muy similar evidentemente, convencer al entorno, convencer a las familias de que las niñas tienen que estar estudiando en vez de hacer otras cosas. Hablaba antes de que hay que ser originales, innovar a la hora de enfocar las cosas. Si en un sitio donde no tienen agua, pones un pozo de agua, consigues que la niña o niño que antes tenía que irse y hacer varios kilómetros para coger agua en el poblado, emplee ese tiempo en ir a la escuela. A mi me gusta mucho intentar ser innovador en los planteamientos. Mari Satur Torre. Dentro del Grupo Vodafone contamos con 24 fundaciones que trabajan en países muy distintos. Este año se ha puesto en marcha una iniciativa que se conoce como “World of difference” (en España lo hemos denominado “Construye un nuevo mundo”). Lo diferencial del proyecto consiste en pagar el sueldo de una persona que dedica un año completo a una acción social, en colaboración con una organización sin ánimo de lucro. Hasta ahora hemos apoyado a las asociaciones en proyectos concretos, pero enviar a un profesional para un trabajo que antes se cubría con voluntariado es una novedad. En esta primera edición, tres personas han sido seleccionadas para dedicarse con entusiasmo y experiencia a la labor social que han elegido. Los tres, incluyen en sus proyectos la formación de otras personas que continúen la labor cuando ellos se reincorporen a su actividad anterior.
30 oct 2015