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Artículo BIT
Tecnologías para la paz: tecnología y tercer mundo
La paz, como la libertad y la justicia, es un término que parece merecer sólo adhesiones y que resiste los adjetivos. La vocación del hombre por los valores absolutos se manifiesta así, negando la evidencia de la historia. La paz romana, la paz de" los vencedores, no es igual a la paz de los pueblos libres. También en nombre de la libertad se han construido imperios coJoniales y se sustenta el imperialismo. Hoy, mientras el mundo desarrollado rinde su asombro a las nuevas tecnologías y se promete un futuro feliz, los pa íses periféricos afrontan problemas primarios, que incluyen el hambre y la falta de salud, educación y oportunidades. La paz no es una idea absoluta y la relación entre paz y tecnología no es lineal. Hoy se sabe que no habrá paz mientras subsistan las estructuras de dependencia y las desigualdades lacerantes. Se trata de un camino.complejo y doloroso. El sueño del "desarrollo" se ha esfumado. Escribe, La idea de que existen pa íses desarrollados y países en desarrollo se apoya en el supuesto de que las naciones, como los seres vivos, tienen ciclos de crecimiento similares. Esto tiene una consecuencia práctica, una moraleja, y es Que todos los países Que van por detrás deben imitar los pasos de sus mayores. Claro Que la experiencia demuestra lo contrario. Muchas" naciones en desarrollo han seguido poi íticas industrializadoras y se han lanzado a competir en el mercado internacional. Se consiguieron éxitos importantes, pero el resultado global revela que la brecha se ha profundizado, en tanto que gigantescas deudas externas conducen actualmente a políticas recesivas. El fracaso de la filosofía del desarro1[0 ha llevado a comprender que e~ pro blema de las econom ías del Tercer Mundo no es propio de una etapa de su c:c;cimiento sino que se debe [j su uLJicación periférica en el sistemfl capitalista. Sus condiciones de expansión difieren radical m ente de las que enfrenta ron los pa íses que hoy ocupan una posición central. E[ cap ital ism o desa rrollado no es un hermano mayor cuyos pasos deben ser imitados. Por el contrario, es esencia[mente centrípeto, absorbente y domi nante, Como afirma Raúl Prebish, el capitalismo desarrollado se expande para aprovechar la periferia, no para desarroIlarla, 1"0 cual constituye una contradicción muy seria en el sistema mundial. El fenómeno del subdesarrollo debe ser, así, expresado en términos de depen dencia o de periferia, en el contexto de una dinámica concéntrica de la economía mundial. En este proceso, [a tecnología ocupa un lugar p redom inante, El progreso tecnológico, que se origina en los países centrales, tiende a concentrar en e[ I os los beneficios de una mayor productividad y de mejores condiciones de competencia. Por el contrario, las econom ías periféricas padecen, entre otras, estas caracter ísticas: a) Escasa o nula creación tecnológica propia. La tecnología se origina en los países centrales y constituye un dato pa fa la econ om la depend iente; b) El patrón de consumo sigue pautas imitativas que se derivan tanto del propio modelo global de desarrollo, como de la naturaleza de [as tecnologlas importadas, que lo son "en paquete". U na tercera caracter ística es que su posición, también periférica en cuanto a la capacidad de generar conocimientn tecnológico de avanzada, condena a los países del Tercer Mundo a una división i nternaci ona[ del trabaj.o en la cual les corresponde especializarse en producci ones intensivas en mano de ob ra, Claro está que e[ éxito, aunque relativo, De este modelo, significa exportar el desempleo a las econom ías centrales. En este punto termina la solidaridad, La tecnología es también una herramienta útil para reducir el margen de participación de los intrusos, en e[ mercado internacional. En el dominio de [a tecnología, el escenario internacional está caracterizado por dos grandes acontecimientos: a) La emergencia de nuevas tecnologras y de nuevas industrias asociadas a aquéllas; b) La reconversión de sectores en criSIS Am bos aco ntecim ientos destacan el protagonismo de la microelectróniéa y la biotecnología. Las dos responden a lo que Paul Baran y Paul Seezy denominaron "innovaciones que hacen época" ya las que describieron com o capaces de sacudir todo el patrón de la econom ía, abriendo grandes salidas a la invErSión, más allá del capital que directamente absorben. Innovaciones de tal entidad, según ambos economistas marxistas norte~ americanos, deben estar concentradas en el tiempo, alterar radicalmente la geograHa económ ica, requeri r o hacer posibl es bienes y servicios nu evos y agranda, el mercado para una amplia gama de servi-" cios industriales, Todas las caracter ísticas anterí ores se cumplen con la microelectrónica. La fuerte concentración en el tiempo es evidente si se consid era que menos de diez años después del desarrollo de los transistores discretos se logró, en 1960, la integración en pequeña escala (SSI). Seis años más tarde se alcanzó la integración a escala media (MSI) y el umbral de los 70 se progresó a la integración a gran escala (LSJ). Desde hace menos de unadécada, la tecnología ha permitido acceder a la "escala muy grande (VLSI). Es a partir de esta última etapa, en la que aparecen [os chip"s de alta densidad, cuando comienza a hablarse de microelectrónica. Las otras caracter ísticas del proceso descrito por Baran y Sweezy se cum plen igual mente. Sin lugar a dudas, el efecto más importante de la revolución microelectrónica ha sido la aparición en escena de una nueva industria: la de computaci ón. Basada en dos ejes -reducción progresiva de costes y aumento de presta~ ciones-, esta industria, además de una revolución tecnológica, se ha concretado en U na revolución del mercado y en una modificación de la geo,grafía económica. A nivel mundial, el 90% de la producción de chips VLSI se reparte entre los Estados Un idos y Japón, en tanto Que Europa ha Quedado rezagada. En opinión de muchos, la biotecnología constituye la base de la próxima ola innovativa y se predice que tendrá, en los próximos años, un impacto comparable al de la electrón ica en los anteriores. Las biotecnologías engloban técnicas conocidas em p íricamente desde la antiguedad, ju nto a descubrim ientos científicos actuales, originados en la microbiología. Así, la posibilidad de manipular las enzimasy, desde 1953, año en que se gescubrió el DNA, la capacidad de intervenir en los procesos genéticos. Existen hoy unas 200 compañías dedicadas a biotecnolog ía en el mund o. Son empresas más bien, si bien cuentan con una elevada inversi ón en equipamiento científico y con recursos humanos de alta calidad. Todavía el panora!"1a no es "exp loslvo" y hasta se puede observar que la curva de expansión se va moderando, N o obstante, ser ía erróneo negar a la biotecnolog la su carácter de revolución "histórica": el énfasis Que Japón está poniendo en el tema, es casi una ga rantía de que nuevas y grandes i nversiones se producirán en el futuro inmediato. Así lo cree la CEE, cuyo informe FAST asegura Que estas disciplinas tendrán un impacto revolucionario sobre la gestión de los recursos natu rales, la agricultura, las industrias alimentarias y, probablemente, los sectores de la QU 1m i"ca y la energía. El proceso Que se ha descrito tiene como característica, además, la cientifización de la tecnolog ía. En efecto, por tratarse no de cambios adaptativos sino de bruscas modificaciones del paradigma tecnológico, ha aumentado la importancia relativa de la investigación científica y se han estrechado los vlnculos que unen a la industria con las universidades y los institutos de investigación. Esta proximidad se concreta, además, en una ex presión geográfica. Las nuevas industrias de alta tecnología tienden a agruparse localmente, en busca de una especie de "masa crítica" capaz de producir efectos en cadena. Los casos más famosos, pero no los únicos, son el de Santa Clara, en California, conocido como el "Silicon Valley" y la carretera 128, cerca de Boston. En cuanto al proceso de reconversión industrial, abofdado por los países centrales, está caracterizado por la definición -gracias a las nuevas tecnolog íasde nuevas funciones de producción Que perm iten la esperanza de salvar industrias tradicionales como la siderurgia, textil o, incluso, la electrónica de consumo, que en algún momento fueron dadas por perdidas frente a la competencia de los paí. ses neo-industrializados. En resu meri, el escenario internacional registra un desplazam iento del horizonte tecnológico, tanto en los sectores de punta como en los sujetos a reconversión. ¿Qu iénes están en cond iciones de sacar provecho de este nuevo proceso? Sin duda los países centrales, que cuen. tan con una posición dom inante en los mercados y mayores recursos. A los pa íses periféricos, el proceso de cambio tecnológico no los favorece sino que profundiza la brecha Que los separa de los países centrales. Resulta dramático caer en la cuenta de que el Tercer Mundo realiza apenas "un 3% de 18 inversión mundial en investigación. Este esc;]so esfuerzo resu Ita, además, ineficaz porQue las unidades de investigación carecen de sól idos v íncul os con la industria y funciDnan, la mayor parte de las veces, com o estructu ras autónomas, "ex ogenerqdas", a imitación de lo Que ocurre en los países centrales, y a su propia conservación y cohesión. Utilizando térm inos Schu mpeterianos, el papel que en las econom ías desarrolladas corresponde al empresario innovador, es ocupado en la economía periférica por la filial de empresas multinacionales cuya estrategia no se define por los intereses del mercado sino de la conveniencia corporativa, a nivel global. Por otra parte, la tecnología incorporada por las multinacionales ha sido creada en función de los datos de las economías qesarrolladas y, por lo tanto, no resultan adecuadas las condiciones de la economía dependiente, Como consecuencia del acercamiento de las nuevas industrias hacia los polos de investigación, va perdiendo importancia la ventaja comparativa del bajo costo de la mano de obra en las economlas perifé ricas, Gerhard Gohs, después de preguntarse si la microelectrónica es una ventaja para e[ Tercer Mundo, vaticina: "[as funcion¤s de ensamblaje para la constitución de partes de montaje, empresas de sustitución, etc., van a volver en parte a los paises industrialízados o se van a radicar, con una alta concentración de capital, en determinados paises en el umbral del desarrol[o". Este planteam iento sign ifica devolver a [os países periféricos el desempleo que se estaba generando en los sectores cr íticos. Por otra parte, [a cientifización de la tecnología reduce, en el Tercer Mundo, los efectos benéficos de la penetrac ión de la cultura tecnológica en la estructura social. También en opinión de, muchos países neolndustrla[izados aprovecharon, para la industria electrónica, la mano de obra constituida por los técnicos en radio de la genGración tecnológica anterior, Sill embar, el hecho de que los actllales aparatos olectrónicos no suelen repararse sino que se [os reemplaza por nuovos, ha reducido la irradiación de la cultura técnica, [o que constituye una hipoteca de cara a los futuros cambios de la tecnol og ía, A los países periféricos la tecnoloQ I"a les presenta un panorama complicado, Las revoluciones tecnológicas que están sobreviniendo no ayudan a resolver los graves problemas a[imentarios, sanitarios o educacionales. Por el contrario, la dillámica del cambio acelerado en el dominio de la tecnología responde a parámetlos de las oconom ías de la abundancia y ejerce un efecto centr ípeto, alejando alcer Mundo del sueño del "desarro[lo". Pero ¿qué hacer? a la alta tecIlología es aceptar la condena. Oesdo la COll ferencia de Viena d el año 1979, el grupo de los 77 busca ulla respuesta, sin encontrarla. Quizás, como diría el viejo Oylan, "The answer is blowing in the wind..."
30 oct 2015
Artículo BIT
Tecnologías para la paz: telecomunicaciones para el desarrollo
Telecomunicaciones para el desarrollo Antonio Martínez Ovejero es Asesor Ejecutivo del Ministro de Transportes, Turismo y Comunicaciones en materia de Telecomunicaciones. Es por tanto gran conocedor de los problemas que en estos momentos afectan al sector. Preocupado por la inffuencia que un adecuado uso de las telecomunicaciones puede significar para el desarroll o de los pueblos, resume aquí su punto de vista sobre tan importante tema. cas y sociales, directas o indirectas, multiplican ampliamente los ingresos econó micos directos obtenidos por quien presta el servicio de. Estas ruflex iones se me ocurren al hilo de lectura del Informe "Teleco". rnuniC8ciones para el Desarrollo", sobre el proyecto, rel ativo a la contrlbuc i de las telecom u n icac i ones al desarrollo económico y social. Este Informe viene a poner de manifiesto algo que se aparta radicalmente de las ideas trad ic i onales sob re las ven tajas económicas del establecimiento de una infraestructura de Telecomunicaciones en las zonas rurales del mundo en desarrollo, Todos sabemos que, por término medio, la instalación de un teléfono cuesta cinco veces más en una zona rural que en una zona urbana V que la rentabilidad tiende a ser menor, tanto por la calidad deficiente de casi todas las redes rurales, como por la dificultad de acceso. Asi, nos encontramos en un círculo vicioso; de un lado, los costos de infraestructura son elevadísimos para este tipo de comunicaciones; de otro, la rentabilidad es escasa y la calidad deficiente, de tal suerte que siguiendo esa lógica, una gran parte de la población rural del mundo en desarrollo, seguirá careciendo de servicios telefónicos dentro de cien años, Ese círculo se puede romper, nos di ce con esperanza el citado Informe, con ayuda de la tecnología moderna y concretamente merced a los sistemas de satélite, las estaciones terrenas de poca capacidad ubicadas en zonas no electrificadas, las radiocomunicaciones de bajo coste V otros medios de transmisión concebidos para aplicaciones rurales, El sistema GLODOM, que nos pro pone el Informe, intenta resolver con un enfoque global, uno de los principales desafíos para las telecomunicaciones en el presente decenio cómo obtener un servicio nacional de telecomunicaciones, de baJo coste, que sirva de soporte al desarrollo integrado de las zond0 rurales, ha El Año Mundial de las ComunicacIones, nOS ha proporcionado uné1 profunda reflexión acerca del papel, cada vez más importante y trascenrlental, que éstas tienon en la industria, el empleo, la cultura, las relaciolles sociales... ". Nos ha servido también para contemplar, con Ul1a cierta perspectiva, las consecuencias do todo Olden que, las nuevas tecnologías, vall a IGIll,r en el futuro de nuestra vida social y económica. Pero personalmerlte 110 dejo de tener la impresión cle qUf) esta reflexiórl la he mos hecho paltiendo excesivamente de nuestra propia situación de pa ís il1dus trializado, con una aceptable -aunque todavía muy mejorable- infraestructura de Comunicaciones, que emploza a bus car su propio espacio, en las áreas que en el concierto internacional han sido los motores tradicionales del desarrollo cle la industrie y los servicios de telecomunicaciones. , Hemos aceptado sin dema"siada refle xión que el desarrollo cle los servicios de telecomunicaciones se basaba. esencialmente, en la rentabilidad de las inversiones prevista por las autoridades de Tele, comunicación que ofrecían el servicio, dicho de otro modo, que las telecomunicaciones siguen al desarrollo económico o son incluso un lujo qlle un país sólo se puede permitir cllando se han satisfecho otras necesidades más importantes. La inversión en telecomun i cacl ones comporta una serie de ventajas económicas y sociales importantísimas y contribuye a un aumento perceptible del PNB, sobre todo en países o regiones cón ingresos mínimos. Las telecomunicaciones contribuyen al funcionamiento más eficaz de las ex. plotaciones agr íco las, em presas ind ustr iales V servicios públicos, además de proporcionar a los usuarios beneficios persa" nales y sociales, en muy diversas formas: Menor gasto Gn transpo rtes, contacto social más estrecho, .." en definitiva en una mayor calidad de vida, En resumen, estas ventajas económi bitadas por la inmensa mayoría de la, POblación mundial, actualmente privada de dicho servicio. El sistema GLODOM, se puede realizar de diversas ma no ras - Con una serie de satélites, por ejemplo una red de cuatro satélites geoestacionarios potentes reservados a los servicios rurales V con una cobertura completa de las regiones en desarrollo. - Con una serie de sistemas regionales de satélites geoestacionarios independientes, que persigan el mismo objetivo. - Con una serie de sistemas h íbridos que proporcionen diversos servicios para atender las necesidades peculiares de uno u otro país. "Estando naturalmente el sistema por satélite integrado en las redes individuales nacionales. Todos estos métodos entrañan la utilización de una tecnología común para todos los usuarios. Cada método da la posibilidad de prestar servicios en rutas de poco tráfico, para atender las necesidades individuales o colectivas en zonas rurales y remotas. Cada país, utilizando las facilidades comunes, conservará la identidad espec ífica de u n tráfico nací 0naL El sistema GLODOM puede poner el servicio telefónico al alcance de toda la población rural del mundo en desarrollo y se prevé que el coste de una comunicación telefónica interurbana de un minuto de duración sea solamente de 10 a 30 centavos de dólar (USA), independiente de la distancia. Si la paz es fruto del desarrollo V de la justicia, eIl este proyecto de la U IT encontramos algo que supone una cíerta inversión de la tendencia universalmente admitida, no sólo la guerra o la carrera armamentista, sino también el desarrollo, la paz, pueden servir de motor para la índustria V los servicios de telecomunicaciones, util izand o además tecnologías de punta.
30 oct 2015
Artículo BIT
Tecnologías para la paz: apocalipsis, revolución científico-técnica y lucha por la paz
Secretario General de Comisiones O breras, reclama en el presente artículo el uso de la ciencia y de la técnica para hacer frente al drama del paro, de forma que la sociedad del bienestar y la abundancia llegue a todos. Marce/ino Camacho Cuando los Testigos de Jehová -por ejemplo- nos hablaban del inminente fin del mundo, en el mejor de los casos esbozábamos una sonrisa de incredulidad. Por supuesto no es que hayamos variado nuestro criterío con respecto al origen de esta "revelación"; pero, cuando hace muy poco, casi un centenar de obispos católicos norteamericanos insistían sobre el peligro real d8 ese apocalipsis, hablando no ya de revelaciones sino de la crisis mundial, del poder de destrucción concentrado en las armas atómicas acumuladas en la actualidad, que pueden aniquilar el mundo varias decenas de veces y hacen un llamamiento apremiante a luchar por la paz para impedirlo, nosotros coincid im os plenamente. Aunque unos estimemos que los peligros tienen unos oríg8nes y otros difieran, está claro que, en el cuadro de la crisis económica actual, en un universo cerrado, la batalla por obtener alguna ventaja para algunos es una batalla contra los otros, de todos contra todos. Hemos pasado de la guerra comercial alrededor de mercados estrechos", a un "sistema mundial de producción, comunicación, de lucha por exportar la crisis; y I bajo la presión del complejo militar-industrial USA, asishmos a un rearm e acelerado y al peligro de un holocausto universal, en un mundo dividido y enfrentai do en bloques. I La revolución científico-técnica, vía 1. microelectrónica, telemática, robots, ingeniería genética, ha sido decisiva, con la capacidad de destrucción atómica, para que lo que podía ser una inverosímil amenaza bíblica, haya pasado a ser un peligro real. y por tanto... la ciencia y la técnica son una conquista del género humano, elemento más destacado de la vida. Por tanto, la ciencia y la técnica, entre ella las telecomunicaciones, son progreso, no deben ser muerte. ¿Por qué mal utilizadas son una amenaza real para la vida? Porque en este mundo, el sistema de relaciones sociales en gran medida dominado por el gran capital, conduce a esas luchas por los mercados y por el dominio mundial para obtener beneficios para unos dominando a otros. As í pues, nosotros, que ap ostam os resueltamente por la ciencia y por la técnica, por la vida, nos encontramos ante una contradicción: una vez más, lo que hemos creado, utilizado al servicio de intereses egoístas puede producir la muerte. Pero utilizado justamente, al servicio de la humanidad, puede hacer de la Tie- ~ rra un verdadero paraíso. ¿ y qué tiene que hacer un ci ent ífico, un técnico, un ser humano cualquiera? ¿Echarse a llorar, declararse impotente? ¿O unir sus esfuerzos para conservar la paz y la vida? Por ello, más que autoflagelarse o volverse loco como aquel piloto norteam8ricano que lanzó las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasa ki, más que in h ib irse, lo que L! rge es que cada técnico, cada científico, cada trabajador o trabajadora, unidos en un movimiento pacifista tan amplio que carezca de contornos limitados, de fronteras, y tan eficaz que pueda atar las manos antes de que se pulse el botón fatal; obrando así se puede impedir este apocali psis a nu nciado. En la Confederación Sindical de Comisiones Obreras creemos que ha llegado la hora de hacer oír la voz de cada ser humano, de cada trabajador o trabajadora, S8a científico, técnico, u obrero clásico. En momentos como el actual en los que se desarrolla una car rera d e armamentos -en la que desgraciadamente participa nuestro país-, carrera en la que el Mundo se gasta ochocientos mil millones de dólares, al mismo tiempo que hay seisci8ntos millones de parados -dos millones y medio 8spañoles.-, una actitud decidida nos permitiría utilizar esos recursos, esas técnicas para hacer frente a otro d rama, al d rama del paro. Porque no se puede olvidar que en la "sociedad del bienestar y la abu ndallcia ", el sentimiento de haber perdido la identidad social, de la inutilidad, se convierte en un trauma a niv81 nacional en los países en que el paro ha superad o I ím ites inimaginables pocos años atrás. Un trauma psico-social en un mundo en el qU8 los valores y la idea del trabajo ya no tienen aC8pción humana. Para centenas de millo nes de personas, el ser pa rada es no sólo un estado depresivo sino un ver~ dadero estigma. Poco a poco, el parado llega a ser un extraño en su propio pdís, un paria castigado exclusivamente por la culpa del sistema. Los parados de hoy no : son únicamente los producidos por las crisis cíclicas; son también la consecuencia de una crisis estructural global y de una revolución científico-técnica que exige cooperación, so Ildar i dad y cam bias progresivos profundos. La ciencia y la técnica no deb8 ser desviada de sus oríg8nes y de sus fines, de hacer la vida más humana y progresiva- I Los Cl8l1Úficos, los investigadores, I los técnicas, no deben permitir que la obra de su vida, sirva para la muert8. Los creadores de estas técnicas no pueden desentenderse de lo que crearon; deben seguir a sus criaturas, luchando po r su exclusivo erTl pleo pac ífico, po r j complEtar el ciclo creador.
30 oct 2015
Artículo BIT
España en la CEE
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30 oct 2015
Artículo BIT
España en la CEE: la CEE: una oportunidad para el sector electrónico español
no disponible
30 oct 2015
Artículo BIT
España en la CEE: política europea del sector de las telecomunicaciones
no disponible
30 oct 2015
Artículo BIT
España en la CEE: Telefónica en el seno del sector comunitario de las telecomunicaciones
no disponible
30 oct 2015
Artículo BIT
España en la CEE: las doce menos cinco
no disponible
30 oct 2015