No tengo ninguna duda de que debería crearse una entidad que gestione esta segunda transición” No cuesta imaginarse a Eladio Gutiérrez aunando las diferentes sensibilidades de los miembros de Impulsa TDT, o convenciendo al gobierno colombiano para adoptar el estándar europeo DVB, o mucho antes, promoviendo importantes cambios hacia la modernización tecnológica en su etapa en RTVE. No cuesta imaginarlo, en fin, emprendiendo cualquier actividad que requiera ilusión y pasión por lo que hace, porque bien es cierto que contagia ese ánimo luchador y da la sensación de ser un profesional al que no sólo no le asustan los retos, sino que le gustan. El último, y quizá el que más ha llegado a conocimiento del público, es el de ponerse al frente de la Asociación para la Implantación y el Desarrollo de la Televisión Digital Terrestre en España, que agrupaba a los radiodifusores de ámbito nacional y autonómico y al principal operador de la red de difusión, con la vista y el ánimo puesto en el 3 de abril, fecha definitiva e inamovible para rematar la primera fase del proceso de transición a la TDT en España, el encendido digital. Pero muchos otros retos han salpicado esta trayectoria profesional de uno de los mayores expertos sobre la televisión en España, que además nos habla del futuro de este poceso, de la financiación de RTVE, su antigua casa, y de otros muchos asuntos vitales para imaginar el futuro de la televisión en nuestro país. Eladio Gutiérrez Montes Expresidente de Impulsa TDT Perfil de Eladio Gutiérrez Montes BIT. Eligió la Ingeniería Técnica de Telecomunicación y luego, unos siete años más tarde, se tituló en Comunicación Audiovisual por la UPM. ¿Por qué eligió estas titulaciones y por qué en ese orden? La verdad es que desde bachiller tuve interés en el tema de las telecomunicaciones. Cuando terminé la carrera, en junio de 1973, decidí presentarme a las oposiciones para RTVE. Durante un año estuve dudando si continuar con el curso puente y pasar a ingeniería de telecomunicación pero opté, ya que estaba trabajando en un medio de comunicación, por completar la formación con Ciencias de la Información en Audiovisual, a mi juicio un complemento lógico a la formación técnica. BIT. Prácticamente toda su trayectoria profesional ha estado vinculada a RTVE de un modo u otro, por lo que ha tenido la oportunidad de ver toda la evolución de estos últimos años del ente público. ¿Cómo ha vivido esa evolución y la modernización y digitalización dentro de la casa? Desde el año 1974 hasta el 2000 (cuando me voy durante cuatro años a la empresa privada) viví un cambio muy importante, y pude participar en él. Fui director técnico en dos ocasiones, por lo que el proceso de modernización tecnológica lo viví en primera persona. Las primeras unidades móviles que se crearon en 1975 y 1976, por ejemplo, las siento un poco como hijas mías, pues son de mis primeros proyectos profesionales. Viví además la digitalización del control central de Radio Nacional hacia finales de los años noventa. Los primeros transmisores digitales de estado sólido que se compraron para la red de onda media se llevaron a cabo en uno de los períodos en los que desempeñé el cargo de director técnico de Radio Nacional. También participé en el inicio del proceso de digitalización de la producción a finales de los años noventa. El cambio ha sido realmente espectacular: hemos pasado de trabajar con válvulas a los transmisores de gran potencia actuales de más de 50 kilovatios en onda media de estado sólido. Fue una decisión estratégica realmente importante y sirvió incluso de referente a otras emisoras públicas europeas, ya que sólo había habido una experiencia anterior, muy limitada, en Radio Alicante (de la Cadena Ser) que adquirió el primer equipo de 5 kilovatios. También fuimos pioneros, a un nivel muy incipiente, en el tema de las descargas de los programas de Radio Nacional por la Web. Los accesos a Internet eran entonces muy limitados y solo podían conectarse 50 personas simultáneamente, así que no fue nada tampoco muy relevante, pero ahí estábamos nosotros, apostando por lo que ahora es lo habitual. BIT. Actualmente RTVE se encuentra en un nuevo periodo al poner en marcha el nuevo modelo de financiación. Bruselas sigue amenazando con desmontar la decisión de dejar parte del peso de la financiación del ente sobre los hombros de las operadoras. ¿qué opinión le merece este asunto? Miro con preocupación la situación de RTVE, porque creo que el cambio en su financiación se ha realizado de un modo muy acelerado. Es un cambio que responde a una situación de crisis evidente en el sector, pero cuya solución financiera creo que ha sido poco meditada. Es bastante probable que la Unión Europea dictamine que los operadores de telecomunicaciones no deben de pagar esa cuota del 0,9 que les han impuesto, con lo cual la nueva financiación quedaría en suspenso y amenazaría gravemente a la financiación de RTVE. Soy defensor de que exista una radio y una televisión públicas, pero para que tengan público debe tener una autonomía financiera clara, concreta, y yo no veo que con el modelo aprobado, eso se cumpla. Si se fija un escenario definido como se está haciendo con la nueva financiación, que te da 1.000 millones de euros fijos para hacerlo todo (TVE, RNE, IORTV, etc.), la motivación, el ánimo para pelear para conseguir mayores ventas internacionales y mayor rendimiento de tus productos, se limita totalmente. Se plantea un escenario funcionarial. Yo sería partidario de un canon porcentual al rendimiento y a la aceptación popular. En tanto en cuanto la entidad es útil para el ciudadano, éste, por ejemplo, le pondrá una cruz en la declaración de la renta, por lo que tendrá más dinero y podrá hacer más cosas. Pero no es “Miro con preocupación la situación de RTVE, porque creo que el cambio en su financiación se ha realizado de un modo muy acelerado. Es un cambio que responde a una situación de crisis evidente en el sector, pero cuya solución financiera creo que ha sido poco meditada” Perfil de Eladio Gutiérrez Montes lógico que se fije una ventana de financiación inamovible, y encima con unas fuentes de financiación absolutamente extrañas y atípicas. Porque si los operadores de televisión tienen que abonar el 3% de sus ingresos en el ente, éstos tendrán la pretensión de querer mandar y controlar a la compañía, y eso puede ser el fin del servicio público. Pero el problema no es tanto la cuota que la televisión pública puede quitar del mercado de la publicidad, sino que es mucho más serio; estamos hablando de una ruptura del modelo de financiación de las televisiones por la aparición de nuevos canales de distribución, en particular internet. Esa es la gran amenaza. BIT. En 2001 se incorpora como director de Net Radio Medialatina, lo que ahora se conoce como Axión. Me gustaría reflexionar un poco sobre aquel momento y sobre aquella iniciativa, que era muy novedosa también. Después de 30 años en Radio Nacional de España decido apostar por lo que me ofrecen: la creación de un operador alternativo al que entonces había, que era un operador único, Retevisión. La idea de aquella operadora alternativa a Retevisión partía de la suma de redes regionales. Lo que a mí me sedujo fue la estrategia de sumar esfuerzos de los distintos operadores regionales y, en una hipotética FORTA de redes regionales, constituir un segundo operador con peso significativo en el mercado y que pudiera enfrentarse en términos comerciales al operador dominante. En esa aventura, TDF lo que hace es comprar la red de difusión de la Cadena Ser, que era la red privada más extendida por toda España, y a partir de esa red y de la suma de su participación en Axión, agrupar las redes regionales. Esa idea encuentra una dificultad clara, y es su inviabilidad cuando Tradia, que pasa a manos de Abertis, opta por la compra de Retevisión. A partir de ese momento, entiendo que el mercado se ha cerrado, que el modelo de un segundo operador ya no es viable, lo que me anima a volver a mi antigua casa, como director de RTVE digital. Esos cuatro años en el sector privado, tras tres décadas bajo el paraguas público, fueron para mí como un MBA formidable, donde temas comerciales que no había tratado nunca salieron razonablemente bien, creciendo año tras año en facturación. BIT. Vuelve entonces a RTVE Entré en el nuevo puesto de director de RTVE digital y es una tarea que me apasionó durante los siguientes cuatro años, de 2004 a 2008. Participé entonces de modo directo en el relanzamiento de la Televisión Digital Terrestre en este país. El escenario de 1998 atribuía a los múltiplex nacionales una configuración provincial, de modo que RTVE estaba, junto con otros operadores como Antena 3, Telecinco y Sogecable, con frecuencias diferentes en cada provincia. Sin embargo, las redes regionales, que yo había conocido muy bien a través de Axión y de otros operadores como TV3, tenían la situación contraria, una sola frecuencia para todo el territorio. La reflexión que hacemos desde RTVE es lógica: no tiene ningún sentido que nosotros tengamos frecuencias provinciales cuando los que tienen que tenerlas son los operadores regionales, que deben tener la posibilidad de hacer desconexiones provinciales. Por ello, en septiembre de 2004 RTVE le ofrece al Secretario de Estado la “renuncia” de las frecuencias provinciales para que asignaran a RTVE las frecuencias autonómicas, con cobertura para toda la Comunidad Autónoma. Por lo tanto, ayudamos con este acto en la orientación de una solución a la TDT, que se encontraba absolutamente estancada, y nos ofrecimos como motor para aportar contenidos audiovisuales, no sólo dos cadenas sino las que fueran necesarias para lanzar la TDT. BIT. Comienza entonces una de las etapas más fructíferas de su carrera al frente de Impulsa TDT El Real Decreto del Plan Técnico del 30 de julio de 2005 establece que los operadores privados deben contribuir económicamente a la creación de una entidad si quieren optar a canales adicionales. Por tanto para ellos, la participación en Impulsa era una obligación. Y aunque no era obligatorio ni para RTVE ni para FORTA ni Abertis, decidimos unirnos voluntariamente, redactando los estatutos y participando en la creación de Impulsa TDT. Desde el primer día represento a RTVE en el Comité Ejecutivo, que durante el primer año, de noviembre de 2005 a noviembre de 2006, preside Joan Majó en representación de TV3 como director general. El año siguiente el presidente es Jaime Castellano, en representación de VEO televisión, del grupo Recoletos, y en noviembre de 2007 soy elegido por unanimidad para el cargo, con el ánimo de estar un año. En noviembre de 2008, a través de un ERE que realizó RTVE, me prejubilé y, coincidiendo con el fin de mi mandato en Impulsa TDT, me quise despedir de la presidencia. Pero mi sorpresa fue mayúscula cuando los representantes de todas las televisiones, no aceptaron mi renuncia y me pidieron que continuara de todos modos como presidente de la entidad. Y así he estado dos años y medio presidiendo Impulsa TDT. Asumí con claridad que tenía que ser el presidente de todos y, probablemente, por eso fui reelegido. Me tocaba defender los intereses colectivos, y en ese cometido he estado entregado hasta este mes de mayo, que ha finalizado ya mi presidencia, puesto que Impulsa TDT ha sido cerrada. BIT. ¿Ese ha sido el secreto del éxito, el saber aunar? Debíamos encontrar el mínimo común múltiplo entre intereses tan diversos como los que evidentemente hay entre los privados. Es lo que ocurre en UTECA, una entidad donde están representados todos los privados pero que lógicamente tiene tensiones y en la cual está la figura de Alejandro Echevarría, que maneja la entidad con muy buena voluntad y que, gracias a eso, está asegurando su continuidad. Es posible que yo haya hecho algo parecido porque, al interés particular de los privados, algo legítimo, se une la posición de las televisiones públicas, que no siempre coincidían. Muchas veces tenía a UTECA por un lado y a RTVE y a FORTA por otro, así como el interés legitimo del operador de red Abertis, con lo cual era importante unir todos estos palos de mimbre para crear un cesto único de Impulsa. BIT. La percepción desde fuera de todo el proceso de transición ha sido como ensamblar un puzzle inmenso en el que había muchos agentes implicados, de muy diferentes sectores ¿Cuáles eran las mayores dificultades que se atisbaban antes de asumir esa responsabilidad y cuál ha sido a toro pasado lo que ha costado más? Cuando arrancamos allá por el año 2005 nadie se creía, yo el primero, que íbamos a ser capaces de llegar al 3 de abril de 2010 como fecha para el apagado. La desconfianza en nuestras capacidades y en la capacidad de la sociedad para aceptar este cambio tecnológico era algo generalizado. Había mayor o menor interés entre diferentes agentes, es cierto, pero la realidad es que nadie confia- Perfil de Eladio Gutiérrez Montes ba en que íbamos a hacer esto en los plazos previstos. BIT. Fue un acto de fe, entonces… Por supuesto, empezamos a ver que sería posible cuando el 23 de julio de 2008 se apaga Soria y vemos que aquello va en serio, que los resultados que sacamos de allí son interesantes, cambiando algunas de las estrategias. Pero luego viene el apagado de junio de 2009, en el que hay un deslizamiento de algunos centros que no llegan a tiempo y el siguiente hito, que es a finales de 2009, donde también hay deslizamientos. Pero en aquellos momentos la voluntad del Gobierno era clara: no cambiar de ningún modo la fecha del apagado. Eso fue verdaderamente clave, porque la tentación más sencilla hubiera sido pensar, puesto que habían surgido algunos problemas que habían impedido cerrar en julio de 2009 todas las zonas técnicas que teníamos previstas y se había retrasado el 30% de estas, que en el siguiente iba a haber otro acumulado del 30%, con lo que sería imposible llegar a la fecha final. Sin embargo, el Gobierno decidió mantener la fecha de forma inamovible, y al final, corriendo en algunos casos, se ha conseguido llevarlo a cabo con éxito. BIT. ¿Considera que la decisión de no retrasar la fecha de apagado fue acertada? Ese fue uno de los elementos importantes. Y un elemento clave para su consecución fue el trabajo excelente que realizó la Oficina Nacional de Transición, que consiguió involucrar a las comunidades autónomas en que esto era un proceso de todos, rompiendo la dinámica inicial de enfrentamiento político. El meter en una tarea común a todos los representantes públicos autonómicos y locales bajo la batuta de la SETSI ha sido una excelente decisión que ha conducido al éxito del proyecto. BIT. En cuanto a su labor en la promoción del estándar europeo en Latinoamérica, ¿qué objetivos se han cumplido? ¿Qué dificultades ha tenido ese proceso? Todo empieza con una cita que recibo de la CMT para ir a impartir un curso en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, a principios de 2006. Yo iba en nombre de RTVE y participaban también Abertis, AETIC y varias entidades españolas. Allí conozco a los asistentes por parte de Colombia, que me piden ayuda para que, en julio de ese mismo año, les ayudara a hacer una demostración de televisión digital europea, que no conocían, pues solo conocían el modelo americano. Y esa fecha era la mejor ocasión, pues coincidía con el Mundial de futbol de 2006. Pedí ayuda a la OTI, Organización de Televisiones Iberoamericanas para que se abriera temporalmente en Colombia el acceso al satélite con una señal de alta definición para hacer unas pruebas. Y allí vamos cuatro ingenuos a enfrentarnos con el modelo americano, que era el que tradicionalmente había estado convenciéndoles de la bondad del estándar americano ATSC. A partir de ese momento hay un cambio radical, porque DVB, que por aquel entonces tenía un representante en Latinoamérica, vio en aquellos españoles que habían ido allí representándose a sí mismos y poco más, una posibilidad de mejora de sus oportunidades, por lo que nos encargan que vayamos a defender el estándar de DVB a Chile, Argentina, Venezuela, Panamá, etc. Se forma un grupo en el que algunas empresas “El meter en una tarea común a todos los representantes públicos autonómicos y locales bajo la batuta de la SETSI ha sido una excelente decisión que ha conducido al éxito del proyecto” Perfil de Eladio Gutiérrez Montes españolas, a través de las patronales AETIC, ASIMELEC y AENTEC, entre otras, solicitan fondos del ICEX para defender el estándar. No quiero ni debo olvidar a la responsable de estos temas dentro de la SETSI, Estefanía Chereguini, que fue un motor fundamental en nuestra motivación para estar presentes en estos países. Y con la complicidad de RTVE, que me ha tolerado todos esos viajes, financiados por el ICEX, y con el soporte de la SETSI hemos movilizado una aventura que dio sus primeros frutos el 28 de agosto de 2007, cuando en Uruguay adopta el estándar europeo. Justo un año después, el 28 de agosto de 2008, decide Colombia, tras 15 días en los que tuve que ir solo a trabajar en medio del verano. El presidente Uribe dijo a los representantes de la Comisión Nacional de Televisión que decidieran lo mejor para el país, y nosotros habíamos sido capaces de convencerles de que lo mejor era el estándar de DVB. Y meses después, ya en el año 2009, decidía Panamá. Sin embargo, Estefanía Chereguini se fue del ministerio poco después de la decisión de Colombia, por lo que perdimos ese motor tan importante que teníamos hasta ese momento. La SETSI consideró entonces que España no debía ser quien se dedicara a defender el estándar europeo por toda Latinoamérica sino la propia Unión Europea, por lo que traslada esa responsabilidad a la UE, cuyo resultado no ha sido exitoso. Esto sucede a partir de septiembre de 2008. El fracaso de la estrategia a partir de esa fecha es evidente. Nosotros conseguimos una sintonía perfecta entre los fabricantes sin defender explícitamente ningún producto, sino hablando del concepto del sistema, con el propósito evidente de vender posteriormente tecnología española. Pero alguien pensó que ya con Colombia era suficiente y, claro, cuando te bajas del caballo en mitad de la carrera, pierdes la carrera. BIT. Tal como lo define, fue una misión quijotesca… Absolutamente, íbamos como Quijotes e hicimos amigos, trayéndolos a España y a Europa, y cuidándolos. La sintonía fue excelente en todos los países. Incluso recibí la llamada del subsecretario de telecomunicaciones de Chile, que me dijo: “Querido amigo, tengo que darte una mala noticia. Mañana la presidenta Bachelet va a anunciar que el estándar escogido es el brasileño; nunca hubiera querido darte esta noticia, pero nos habéis abandonado, lleváis año y medio sin venir por aquí”. La triste realidad es que España dejó de defender el estándar europeo en Latinoamérica y se perdió una oportunidad de oro para nuestra industria. BIT. Volviendo al proceso de transición, quedan muchos retos por delante: alta definición, 3D, movilidad, etc. Y sobre todo el reparto y ordenación consecuencia del dividendo digital ¿Se pueden hacer predicciones en tiempo sobre qué retos van a ser más importantes y hacia dónde nos vamos a dirigir? Yo siempre he dicho que ahora hay un reto fundamental y que este es un proceso que no ha concluido con el apagado. Ha sido un paso, pero vienen otros muy importantes y que vamos a vivir los ciudadanos en los próximos meses. El más importante es la reubicación derivada de la aceptación por España del dividendo digital. España “Esta modificación en dos fases: por un lado el apagado y por otro el abandono de las frecuencias del llamado dividendo digital es una tarea que a mí se me antoja muy complicada” hasta junio de 2009 sostiene públicamente que no va a tener dividendo digital hasta que se produzca el apagado. Pero tras una reunión del CATSI en junio de 2009 nos anuncian que España cambia de postura y que es necesaria la liberación de las frecuencias que van del 61 al 69. Yo creo que, en términos tecnológicos, es una decisión europea coordinada muy importante y que va a traer muchos beneficios, aunque he de decir que es un tema complicado para los radiodifusiones que estaban disfrutando de unas frecuencias y que, de un día para otro, deben moverse. En telecomunicaciones ese es un principio sacrosanto, si el primero que entra en el uso pacífico de unas frecuencias es desalojado, no debe ser a su costa, sino del nuevo entrante que va a usar esa frecuencia. Parece que va a ser así, pero habrá que ver y estudiar cómo se va a proceder a esa movilización y el coste social tremendo que va a suponer, no tanto en términos económicos sino en el cambio que va a tener que hacer la ciudadanía. En España no hemos optado técnicamente por algo aceptado e implantado en otros países, como Italia o el Reino Unido, donde tu equipo receptor sintoniza en función, no de la frecuencia, sino de la “etiqueta”, del número lógico del canal. Por razones políticas, de discrepancia con las comunidades autónomas y de falta de criterio para organizarlo de un modo ordenado, que le hubiera correspondido a la CMT e incluso a la SETSI, la falta de ese etiquetado de los programas ocasiona, en estos movimientos de frecuencias, que algunos de los programas se puedan perder. Además, los ciudadanos tendrán que sufrir cambios reiterados en la antenización, cuyo trabajo estaba previsto para enero de 2015 pero que recientemente el Secretario de Estado de telecomunicaciones ha declarado que se adelantará a 2013. Esta modificación en dos fases: por un lado el apagado y por otro el abandono de las frecuencias del llamado dividendo digital es una tarea que a mí se me antoja muy complicada. Lo que hemos manejado en el paso anterior era el mensaje de: o te adaptas o te quedas sin ver la televisión. Ahora deberán decir: o te adaptas o algunos programas dejarás de verlos. Y en esa multiplicidad de canales que hoy se ofrecen, algunos pueden pensar que es irrelevante perder cinco canales si ya tienen muchos, pero evidentemente no lo es. En lo referente a la introducción de la alta definición, no se ha establecido ni en la Ley General Audiovisual ni en ninguna disposición de rango menor ninguna obligación al respecto, lo cual creo que es una equivocación. Tendrían que haber animado a hacer menos programas pero de mayor calidad técnica, no la multiplicidad por la multiplicidad de canales, que pueden aportar menos cosas interesantes a los ciudadanos que las emisiones en alta definición. BIT. ¿El no haber sido recogida ninguna obligación normativa puede retrasar su implantación? Efectivamente, se retrasa la incorporación de la alta definición al panorama nacional porque tampoco ha habido una demanda temprana de televisores preparados para alta definición. De nada sirve, a mi juicio, decir que en seis meses todos los televisores de más de 21 pulgadas deberán tener sintonizador de TDT en alta definición cuando hace tres años pedíamos lo mismo y nos decían que estaba prohibido, que Europa no lo permitía. Esto lo tendrían que haber hecho hace tres años, de tal modo que a día de hoy no tendríamos tres millones de televisores con alta definición sino 13 millones. Por lo tanto, considero que la regulación que obliga a los televisores a incluir el sintonizador en alta definición llega muy tarde. Hoy ya contaríamos con unos 13 millones de televisores preparados para la alta definición y los operadores de televisión tendrían menos dificultades, pues ya contarían con una audiencia importante. Pero hoy día el operador, si quiere emitir en alta definición, sabiendo que el parque receptor son solo tres millones, tiene que repetir en simultaneidad en definición estándar, lo que consume muchos recursos. BIT. Campo Vidal hizo unas declaraciones diciendo que era un error desmontar Impulsa TDT con la cantidad de cosas que había por hacer. ¿Cree que hay que refundarla o que se va a necesitar algún organismo de este tipo? Los operadores privados crearon Impulsa TDT porque así se lo exigían. Cuando llega la fecha del apagado consideraron que no era conveniente ni oportuno seguir manteniendo esa entidad. Pero a pesar de que se creó con la oposición inicial de algunos de los operadores privados y el Ministerio forzó a que se llevara a cabo, creo que el resultado ha sido muy positivo, incluso para los radiodifusores que tenían reticencias. Yo he dicho muchas veces que, si no hubiera nacido Impulsa, tendría que haberse creado. Pero como en esta segunda época no se ha decidido políticamente continuar con la entidad, los radiodifusores privados han persistido en su idea inicial y han decidido desmontarla. Estoy convencido de que tiene que haber una entidad que coordine esta segunda transición, una entidad con capacidad para trabajar en ello. Puede que sea la Oficina Nacional de Transición quien continúe esta tarea, aunque algunas de las actividades que se hicieron en Impulsa resultan muy difíciles de realizar en las Administraciones Públicas. Nosotros gozábamos de una financiación mixta, la mitad la aportaban los radiodifusores y la otra mitad la Administración General del Estado. Esa doble financiación era muy útil para la SETSI que tenía voz y voto en las actividades a desarrollar y podía orientar hacia Impulsa algunas actividades imposibles de realizar dentro de la Administración por los procedimientos que conlleva. Por ejemplo, hicimos seis de las siete campañas publicitarias que se han llevado a cabo sobre el tema y los resultados han ido muy bien, ya que después de cada campaña la venta de descodificadores aumentaba de un modo espectacular. Y más teniendo en cuenta que el dinero que se ha aportado a la entidad realmente ha sido muy escaso, no ha llegado a 20 millones de euros, por lo que el porcentaje de éxito de esa inversión ha sido muy notable. No tengo ninguna duda de que debería crearse una entidad que gestione esta segunda transición. Alguna entidad tiene que haber que aglutine a todo el sector interesado, no sólo los radiodifusores sino también los instaladores de telecomunicaciones y demás agentes implicados. BIT. Usted está presente en el consejo del COITT y cuenta con la distinción en 2009 como personalidad excelente de ingeniería técnica de telecomunicación. ¿Qué peso le da a su implicación colegial en su carrera? Estoy colegiado desde el primer día, y ya hace más de treinta años participé en la Junta de Gobierno del COITT. Sin embargo, a pesar de mi interés por las actividades colegiales, tuve que dejarlo porque no podía compaginarlo con mi vida laboral. Creo que los colegios profesionales se tienen que redefinir, no porque lo obligue el Ministerio de Economía, sino porque somos los intermediarios con la sociedad y debemos ser lo que la sociedad quiera de nosotros. La sociedad, asimismo, debe reconocer que hacemos algo beneficioso para ella, no sólo para los colegiados, estamos para ofrecer un mejor servicio a la sociedad a través de nuestros conocimientos profesionales. Hay que redefinir la tarea de los Perfil de Eladio Gutiérrez Montes No tengo ninguna duda de que debería crearse una entidad que gestione esta segunda transición. Alguna entidad tiene que haber que aglutine a todo el sector interesado, no sólo los radiodifusores sino también los instaladores de telecomunicaciones y demás agentes implicados” colegios y, en nuestro caso, el de los telecos, creo firmemente que deberíamos tratar de encontrar puntos comunes entre los dos colegios que permitan algún día la formación de un solo colegio de profesionales de telecomunicaciones. Nadie puede pretender ser lo que no es, tengo claro que soy ingeniero técnico y nunca he pretendido ser ingeniero de telecomunicación, a los que respeto absolutamente. Por tanto, sin querer ser lo que uno no es, tenemos que pensar en la posibilidad de fusionar estos dos colegios y crear un Colegio de Telecomunicación en el cual unos serán doctores, otros ingenieros, otros ingenieros técnicos y otros licenciados en grado. Yo estaría encantado de trabajar en esa idea de colegio único en el que unos y otros nos sintamos reconocidos. BIT. En todo caso hay objetivos comunes y retos comunes a todas las ingenierías sobre todo recientemente a raíz de la aprobación de la Ley Ómnibus y el Real Decreto que la desarrolla Lo que nos ha perjudicado en esta última etapa ha sido esa sensación de la sociedad, enfatizada desde mi punto de vista por la postura de la Administración, de que los colegios luchaban por sus privilegios en el tema la eliminación del visado obligatorio más que por dar un servicio a la sociedad garantizando una seguridad. Y tenemos que ser conscientes de que, en algunos casos, el visado ha sido entendido por algunos como una fuente de financiación y no como un servicio público. Tenemos que conseguir que la sociedad entienda que lo que le damos como profesionales, al estudiar su caso particular, es el aval de un trabajo bien hecho, la garantía de lo mejor al mejor precio. Nadie construiría una casa sin el respaldo de un arquitecto. Lo mismo pasa en nuestro caso, no se pueden realizar instalaciones sin contar con la supervisión de un profesional de telecomunicaciones. Y es lo que debemos trasladar a la sociedad, sobre todo tras la polémica sobre la influencia en la salud de las emisiones radioeléctricas. Hay que hacerles saber que están seguros porque hay unos ingenieros que lo han revisado, por lo que no van a ocasionar ningún problema de salud a nadie.3 Perfil de Eladio Gutiérrez Montes Nadie construiría una casa sin el respaldo de un arquitecto. Lo mismo pasa en nuestro caso, no se pueden realizar instalaciones sin contar con la supervisión de un profesional de telecomunicaciones. Y es lo que debemos trasladar a la sociedad, sobre todo tras la polémica sobre la influencia en la salud de las emisiones radioeléctricas.”