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Perfil de José María Salinas Leandro. Director de Proyectos de la Fundación Integra
Naciste en Murcia y estudiaste Ingeniería Industrial en la Universidad Politécnica de Madrid (1981). ¿Cómo fue tu experiencia en la Universidad? ¿Qué especialidad escogiste? Mi primer pensamiento fue estudiar física nuclear pero un primo muy querido me orientó hacia ingeniería industrial. Como en Murcia no estaba esta ingeniería tuve que marcharme fuera. Lo recuerdo como una experiencia muy bonita, sobre todo por salir a los 17 años de casa por primera vez, tomar tus decisiones económicas, tus decisiones cotidianas en la vida... Creo que esta experiencia es muy enriquecedora para cualquier joven. Escogí la especialidad de Técnicas Energéticas, muy novedosa en aquel momento, y relacionada con la tecnología nuclear. En realidad estoy en Tecnologías de la Información por reducción al absurdo porque, en el último cuatrimestre del último curso, escogí la opción de “calculadoras” por descarte ya que, como las partículas infinitesimales me lo habían hecho pasar mal, no quise escoger la asignatura de Radioisótopos y la tercera opción, que era Psicosociología Industrial, no me interesaba. Aprendí Fortran IV y un lenguaje de simulación de procesos industriales que se llamaba CSMP. Recuerdo que calculé el número e con cien cifras decimales de aproximación. Ese fue mi primer programa y funcionó a la primera. Decidí que eso era lo que quería hacer y como, además, quería trabajar en Murcia, que era mi tierra y donde quería vivir, busqué mi primer empleo en informática y en Murcia. Y lo conseguí. Y esta decisión te ha hecho mantenerte en formación consbit Perfil de José María Salinas Leandro Director de Proyectos de la Fundación Integra “En este sector, si se quiere seguir en activo, no hay más remedio que huir de la ignorancia” José María Salinas es un trabajador incansable y lleno de entusiasmo, una persona preocupada por aprender constantemente, enfrentándose siempre a nuevos retos. Es ingeniero industrial, pero su carrera profesional ha estado siempre vinculada a las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones, tanto, que a menudo suelen identificarle con nuestro colectivo. No en balde, el COIT de la Región de Murcia le distinguió en 2007 como “Personalidad regional TIC”, porque su trayectoria profesional ha pasado por empresas tecnológicas, consultoras, instituciones, Administración regional y recientemente de nuevo en la Fundación Integra, de manera que ha vivido todas las perspectivas posibles de este sector y en esta entrevista hace un recorrido por todas ellas. tante ¿quizá porque en esta materia es obligado reciclarse continuamente? Siempre me ha gustado aprender, hacer cosas nuevas, afrontar nuevos proyectos ... Mi perfil es innovador. El título de ingeniero es importante pero hay que seguir aprendiendo, cada vez más cosas, y eso requiere mucha formación. He hecho decenas de cursos, porque es necesario aprender. Además, por mucho conocimiento que se adquiera, siempre queda mucho mas por aprender. En los cursos, a veces te sirve un 15%, otras veces un 60%, pero siempre te quedas con algo. El título te da un cierto nivel de conocimiento, pero a partir de ese momento está todo por construir. El verdadero profesional se va forjando día a día. De hecho destilé un teorema sobre este asunto que aplico a rajatabla: el teorema de la raya dinámica, que dice que el universo tecnológico en que nos movemos está dividido entre personas válidas (que resuelven problemas, que afrontan retos) y personas que no están en el mercado. Ambos grupos están divididos por una raya que está en constante movimiento. Si no te desplazas a la misma velocidad que ella, esta raya te rebasa y pasas a ser un incompetente. Esta máxima la aplico siempre porque ningún conocimiento cae en saco roto. En este sector si se quiere seguir en activo, no hay más remedio que huir de la ignorancia. Nos movemos en un universo tecnológico que crece con un vector enorme y, sin embargo, nuestra capacidad de crecimiento personal es muy limitada. Por mucho que corras, lo que más ves crecer es tu ignorancia. Esto pone de manifiesto el por qué hay que diseñar equipos multidisciplinares. Para alcanzar la excelencia en cualquier área de conocimiento tienes que trabajar en equipo y siempre compartiendo conocimiento. Tras finalizar la carrera, tu primer trabajo fue en una pequeña empresa de informática que quería introducir los microordenadores de Apple en Murcia y al poco tiempo te uniste a un proyecto apoyado por la Hermandad Farmacéutica del Mediterráneo para producir ordenadores en Murcia e instalarlos en las oficinas de farmacia. Eso de producir ordenadores en Murcia, es al menos curioso… Pues sí, en el año 84 fabricábamos ordenadores en Murcia para instalarlos en farmacias. Importábamos un terminal y un teclado de Italia, la caja y la fuente de alimentación se producían en Barcelona, las disqueteras las importábamos de Alemania y la placa base la traíamos de EEUU con un sistema operativo multitarea. Fue una etapa muy gratificante. Además, tuve la oportunidad de viajar a California, a Silicon Valley, donde conocí a gente muy joven haciendo auténticas maravillas con las Tecnologías de la Información. Todo lo que vi me apasionó y reafirmó mi vocación por trabajar en este ámbito. A modo de anécdota te contaré que allí pude visitar salas con más de 200 PC de IBM, que acababa de lanzarse al mercado, mientras que aquí teníamos dificultades para encontrar los conectores de alimentación de las disqueteras (conectores AMP), que debíamos importar por kilos desde EEUU. Los pedidos desde las farmacias se transmitían mediante acoplador acústico a 300 bits por segundo. Estábamos en la prehistoria tecnológica. Por eso hoy día me hace gracia que con muchos megas de memoria un programa no se pueda ejecutar porque no tiene suficiente memoria. Nosotros metíamos 15.000 productos de farmacia en 720 kb. Lógicamente, utilizábamos algoritmos de compresión porque necesitábamos comprimir muchísimo la información. Después trabajas en un par de empresas relacionadas con la consultoría y la distribución informática, en una época de pleno desarrollo de aplicaciones software ¿Cuál fue tu involucración con las aplicaciones informáticas? Fiché por una consultora nacional en la que estuve asignado a inbit interesantes proyectos en Madrid, Barcelona y Valencia. Tuve un intenso período de formación en metodologías que me aportó mucho valor y saber hacer. Fue otro momento clave en mi desarrollo profesional ya que evolucioné bastante en el conocimiento técnico. Por cuestiones personales, tuve que volver a Murcia y fiché como director técnico de Inforges, un prestigioso agente de IBM en aquel momento. Su gerente, José Antonio Planes, supo potenciar ese técnico que llevaba dentro y lo complementó con una buena visión empresarial. Eso me hizo ver el mundo tecnológico desde una perspectiva más comercial, de otra forma. Esto contribuyó eficazmente a mi madurez profesional. Lo recuerdo con gran cariño y como una etapa de significativo crecimiento personal. Además, constituyó un gran reto cambiar la forma de trabajo de un nutrido equipo de profesionales para incrementar la productividad en la producción de software de gestión. Fue necesario aplicar metodologías a las etapas de análisis y diseño, llevar las bases de datos a tercera forma normal, ... Desarrollamos un sistema de versiones que nos permitió extender por toda España un software de gestión que llamábamos QS (Quality Software). Dio un rendimiento excelente. En aquella época IBM consideró a Inforges como un socio estratégico y tomó un 10% de sus acciones. Repito que fue una etapa apasionante. En 1991 te ofrecen incorporarte como Director Técnico al Instituto Murciano de Tecnología, que participó en diversos proyectos europeos ¿Qué funciones desarrollaste allí? El Instituto Murciano de Tecnología se creó como fundación de forma análoga a como se hizo en otras regiones, como Cataluña o Andalucía. Fueron promovidos por los Colegios y Asociaciones de Ingenieros Industriales en sus respectivos territorios. El proyecto me ilusionó y me atrajo poderosamente la idea de trabajar con, entonces, el novedoso concepto de innovación. Fue un momento en el que la industria española estaba comenzando a incorporar tecnologías y resultaba necesario cambiar muchas cosas en los sistemas de producción y de gestión. Los institutos tenían un destacado papel que jugar en esa transformación. Participamos en diversos programas de los ministerios de Industria y de Fomento. Desarrollamos diversos programas de formación en el ámbito de la calidad, la innovación (en sus primeros conceptos), la transferencia de tecnología... Era una época en que empezaban a despegar conceptos que ahora están muy asumidos desde el punto de vista empresarial, pero cuya presencia entonces era incipiente. Conseguimos participar en proyectos muy interesantes a nivel nacional y situar al IMT hombro con hombro con el Instituto catalán, el andaluz, Labein, Robotiker y centros tecnológicos de primer nivel. También nos movimos a nivel internacional participando en varios proyectos europeos. Fui seleccionado como experto de la Comisión Europea y participé como evaluador y “reviewer” en varios programas del IV Programa Marco. Fue una experiencia interesantísima porque, evaluando proyectos, pude conocer las tecnologías que se iban a desarrollar en los siguientes cuatro años. Evaluamos proyectos a organismos europeos muy destacados, lo que me dio una visión desde el punto de vista tecnológico muy importante. Ahí alcance un buen grado de especialización a nivel nacional e internacional. A nivel personal fue una etapa magnífica que me permitió relacionarme con las administraciones públicas, participar en proyectos internacionales, estar en contacto con la Unión Europea... El presidente del Instituto, Pedro Morales, al que le estoy muy agradecido, me ayudó a desarrollar ciertas habilidades políticas y a perfeccionar el lenguaje de comunicación con las administraciones públicas. Me completó un tercer aspecto del perfil profesional: la componente política. En octubre de 1998 te incorporas a la Fundación Integra, creada para acelerar el proceso de implantación de la Sociedad de la Información en la Región de Murcia, participando en el desarrollo de diversos proyectos. ¿Cuáles fueron las principales dificultades a las que te enfrentaste? Me incorporé como Director de Proyectos y participé, entre otros, en el proyecto CiezaNet, que fue la primera experiencia de ciudad digital de la Región de Murcia. Subit Perfil de José María Salinas Leandro “ El título te da un cierto nivel de conocimiento, pero a partir de ese momento está todo por construir. El verdadero profesional se va forjando día a día” ponía todo un reto hacer que una población de 32.000 habitantes, acelerase los procesos de incorporación a la sociedad de la información para conseguir en un par de años lo que sin el impulso de la administración hubiera tardado en conseguirse un lustro o más tiempo. Además, fue una experiencia especial ya que siempre me había movido en el ámbito empresarial y aquí descubrí una nueva dimensión al comprobar cómo la tecnología introducía un gran beneficio en los ciudadanos. En Integra, también viví el cambio de siglo con el temido efecto 2000 y parte del proceso de transición al euro. La verdad es que sin estar totalmente asustados, teníamos la inquietud de que pudiera tener un efecto importante ya que lo habíamos comprobado en multitud de sistemas. En octubre de 2000 entras en el Gobierno de la Región de Murcia, donde has ejercido diversas competencias en el ámbito de la tecnología. ¿Cuáles son las principales iniciativas que destacarías? Comencé como Director General de Tecnología y Telecomunicaciones, llevando innovación, transferencia de tecnología, telecomunicaciones (que incluía radio y televisión) y Sociedad de la Información. En esta etapa impulsé diversos planes y programas entre los que destacaría los dos Planes para el Desarrollo de la Sociedad de la Información. Incluían acciones destacadas como el Foro de la Sociedad de la Información SICARM y el programa “Internet en casa” que, en sus dos primeras ediciones, llevó ordenador con conexión a internet a más de 50.000 hogares. Creamos el Consejo Asesor para el desarrollo de la Sociedad de la información y nació el concepto de Región de Murcia Digital, cuyos máximos exponentes son el portal http://www.regmurcia.com/ y la red CTnet de Ciencia, Tecnología y Sociedad de la Información. Durante tres años sumé, además, las competencias de ciencia. Desarrollamos el primer Plan de Ciencia y Tecnología, el Libro Blanco de la Innovación y otras muchas acciones. Durante estos años conseguí rodearme de un equipo de profesional muy cualificado, entre los que se encontraban varios ingenieros de telecomunicación, que nos permitió desplegar una gran cantidad de acciones innovadoras y de gran calado. Ya en 2007, como Secretario de Audiovisual y Contenidos Digitales en la Consejería de Presidencia, has impulsado el proyecto de creación de Contentpolis, la Ciudad de los Contenidos Digitales en la Región de Murcia. Cuéntanos ¿en qué consiste este proyecto, cuales son sus objetivos y con qué recursos cuenta? La ciudad de los contenidos digitales es un proyecto que debe ayudar a la Región de Murcia a ser un referente en producción audiovisual, creatividad y ocio digital. Ocupará 210 hectáreas y pretende atraer a 200 empresas del ámbito de los contenidos digitales (audiovisual, animación digital, videojuegos...) y crear un cluster de desarrollo de contenidos, en el cual al final sumemos unos 3.000 empleos. En la parte de ocio, esperamos contar con más de un millón de visitantes anuales. Esta es nuestra gran apuesta. El proyecto se encuadra en el Plan estratégico de desarrollo de la Región de Murcia 2007-2013 y en él tenemos puestas enormes esperanzas. Supondrá una inversión superior a los 1.500 millones de euros y pretendemos que por cada euro que invierta la Administración, se movilicen 3 euros de la iniciativa privada. Estamos visitando muchas empresas y teniendo muchos contactos con profesionales de este ámbito audiovisual y de contenidos digitales y el proyecto está levantando grandes expectativas. Creo que se va a conseguir dar una vuelta a la región de Murcia en este aspecto para convertirla en una referencia internacional. El segundo reto importante de tu Secretaría era abordar el proceso de transición a la TDT. ¿Cómo se afronta este reto?“En este sector, si se quiere seguir en activo, no hay más remedio que huir de la ignorancia” El encendido digital es un cambio tecnológico de primer nivel, que en nuestra región cuenta con dos ventajas importantes: nuestra orografía y nuestra dimensión. Hay regiones que tendrán más dificultades en este sentido, pero en Murcia, con 27 centros emisores, la cuestión es más manejable. Hay otras Comunidades que con más de 200 centros, sin duda, tienen un reto mucho mayor. Hemos ofrecido al Ministerio ser la primera Comunidad que apague totalmente. Se está barajando la fecha de junio de 2009. Por nuestras circunstancias creemos poder servir de experiencia para otras Comunidades. Ahí siempre nos hemos mostrado pioneros y tratamos de trasladarlo y transmitir esa sensación de que somos colaboradores y queremos planificar las cosas con entusiasmo y conocimiento. Y tras estos ocho apasionantes años en la Administración Regional, de nuevo a la Fundación Integra. Desde el momento del nombramiento sabía que habría un punto y final. He tenido el privilegio de servir durante ocho años y un día, y no ha sido una condena, a la Región de Murcia. El único pesar que me queda es que no haya podido culminar el Plan de Encendido Digital ni avanzar un poco más con el proyecto Contentpolis para que quedara consolidado y se pudiera traspasar en mejores condiciones. La política es así. Otro vendrá que, espero, culmine con éxito ambos retos. Esta etapa ha concluido y he regresado a la Fundación Integra, como Director de Proyectos, donde estaba en excedencia. Espero poder seguir trabajando en interesantes proyectos en el ámbito de las tecnologías y de la Sociedad de la Información. En el año 2002 el COII de la Región de Murcia te distinguió como “Ingeniero Industrial del Año” y en 2007, el COIT de Región de Murcia te distinguió como “Personalidad regional TIC”. ¿Cómo te sientes con estas distinciones? Siempre es un halago y un estímulo. Llevo muchos años en el sector y deseo seguir en este ámbito siempre abierto a nuevos retos. Estar trabajando en lo que a uno le gusta y que encima te reconozcan que has aportado algo, llena de orgullo y satisfacción. Soy un adicto al trabajo pero, en realidad, es fruto de un verdadero enamoramiento de lo que hago. Estoy muy agradecido por el reconocimiento y más en este caso, puesto que son decisiones colegiadas, de un grupo de compañeros. Perfil de José María Salinas Leandro “La Ciudad de los contenidos digitales (Contentpolis) es un proyecto que debe ayudar a la Región de Murcia a ser un referente en producción audiovisual, creatividad y ocio digital”
30 oct 2015