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Artículo BIT
Vértigo
Como es habitual, el ejemplar de BIT correspondiente a noviembre y diciembre ve la luz el 1 de enero. Nos ha parecido que una fecha tan "digital" como 01-01-01 que, además, abre el siglo XXI, teníamos que celebrarla haciendo algo especial. Hemos puesto interés e ilusión en ese empeño, para compensar los escasos medios, y el resultado es este número 124 que teneis en vuestras manos, A vosotros os toca ahora juzgar si valió la pena. En el umbral del siglo XXI Existian varias posibilidades para abordar el tema. Como no somos una Revista de ciencia-ficción rápidamente descartamos la aventura de prever el futuro, que a pesar de ser atractiva en sí misma, estábamos seguros de caer en una serie de tópicos y de equivocarnos si tras los correspondientes análisis prospectivos intentábamos extraer alguna conclusión. Más fácil era un enfoque retrospectivo, pero para ser coherentes, habría que contemplar el pasado siglo XX, comenzando por la prehistoria de las telecomunicaciones, hace cien años, y parecía excesivo para una publicación breve que, además, pretende ser amena, por lo menos, a los técnicos. Podíamos limitar el alcance temporal, pero eso ya se hizo en el número 100 y nunca segundas partes fueron buenas. Por exclusión, y con mentalidad de reporteros gráficos, decidimos hacer una foto fija de este momento de tránsito al nuevo siglo. Eso, al fin y al cabo, era comentar la actualidad, que es lo que pretendemos hacer habitualmente. ¿Dónde quedaba lo "especial" del enfoque? Sencillamente, abordando cuestiones que normalmente se tratan menos. Y así lo hemos hecho. El umbral del siglo XXI es, por lo menos para España, el umbral de la Sociedad de la Información. Esa nueva sociedad no se caracteriza porque unos pocos utilicen las nuevas tecnologías; llegará cuando la mayoria de los ciudadanos las incorporen a su trabajo, a sus relaciones, a su ocio; en una palabra, a sus vidas. Llegará aunque no hagamos nada. Pero es muy importante estar preparados. A un tren que viene lo podemos esperar en la estación, con billete de primera y equipados para la estación de destino, o en medio de la vía, haciendo aspavientos y discutiendo si viene pronto o ha pasado. Evidentemente, el resultado es muy distinto. ¿Cómo nos estamos preparando? A eso hemos querido responder. Pero no como país, de forma global, porque España es variopinta, sino analizando la situación en cada una de las 17 Comunidades que conforman el Estado. Y en el análisis nos hemos centrado en los dos aspectos que consideramos clave: formación en estas tecnologías y políticas seguidas por los Gobiernos autonómicos para promover el uso de las tecnologías de la información y mejorar el nivel industrial y tecnológico de sus empresas. Y para "reporteros" hemos recurrido a los ingenieros de telecomunicación que presiden las Asociaciones o Delegaciones en las diversas CCAA, perfectos conocedores de la realidad de su "territorio". El peligro del desequilibrio territorial El llamado Libro Blanco de Delors sobre los desafios y caminos al futuro del siglo XXi, publicado en 1992, insistía en las repercusiones de las nuevas tecnologías sobre crecimiento, competitividad y empleo y sugería planes para maximizar los beneficios posibles y minimizar sus inconvenientes, sin descartar los retos que a todos los europeos, como colectivo, nos aguardan. Crecimiento, competitividad y empleo son parámetros clave para definir el nivel de vida de una colectividad, y ese, precisamente, es el objetivo prioritario de cualquier Gobierno, ya sea local, autonómico, nacional o continental. Pero las sensibilidades, posibilidades y objetivos prioritarios de los diferentes Gobiernos son diferentes, y como consecuencia también lo serán sus resultados. Sería una fuente de problemas para el país, si, como consecuencia de los distintos enfoques, las diferencias de nivel de vida entre las regiones aumenta, en lugar de disminuir. Estoy convencido de que, a nivel conceptual, todos estamos de acuerdo con lo anterior, pero no es una preocupación compartida. Hay un cierto fatalismo implícito. Existe mucha información socieconómica a nivel provincial, interesante y útil, y de la que nos hacemos eco en este número, realizada "a posteriori". Sin embargo, poca, sobre previsiones de evolución y acciones correctoras y absolutamente ninguna ,de análisis del resultado de estas acciones. Surgen ambiciosos planes estratégicos de tal o cual lugar, de los que nunca se vuelve a hablar, especialmente si poco después hay un cambio de Gobierno, aunque sea del mismo partido. Los resultados a medio y largo plazo de estos planteamientos estratégicos pueden no repercutir en un incremento de votos a corto plazo, y ese es el gran problema. No suscribrirlos es algo tan absurdo como pensar que las tecnologías tienen color político. El hecho de que las telecomunicaciones sean una materia reservada al Estado, que es quién legisla, no quiere decir que las CCAA tengan que adoptar una actitud pasiva frente a ellas. Todo lo contrario; constituyen un soporte imprescindible para el resto de las políticas y por eso en casi todas ellas existe una Consejeria o Dirección General responsable de gestionar, coordinar y promover todas las acciones relativas a telecomunicaciones y, en general, tecnologías de la información. La excepción es Madrid, dónde la situación es difusa, y por tanto, también confusa. Esta situación nos ha permitido ofrecer nuestras páginas a dichos responsables, para que expongan sus planes y sus preocupaciones, pensando que disponer de forma conjunta de esos planteamientos tiene el valor añadido de que cada uno puede relativizar su situación. Nosotros hemos evitado cualquier juicio de valor; sólo aspiramos a informar. Lo mismo hemos hecho con los Directores de las Escuelas de Ingenieros. Es clave su papel en la formación de titulados superiores para configurar ese futuro que todos queremos mejor. Pero también queremos llamar la atención sobre que en un mundo tan cambiante, con aparición constante de nuevas tecnologías, la formación profesional especializada es imprescindible, siendo necesario que la sociedad sea consciente de este hecho y valore de forma justa los estudios de ciclo corto. Información comercialmente sensible Con las infraestructuras de telecomunicación liberalizadas y más de doscientos operadores ofreciendo servicios en España, nos hubiese encantado desglosar, por Comunidades, las actividades de cada uno de ellos. No ha sido posible. A cada empresa le encantaría saber lo que hacen los demás, pero no está dispuesta a que éstos conozcan sus puntos débiles. Consideramos que es una situación transitoria, que desaparecerá cuando realmente exista competencia. Además, hay otro problema: los nuevos operadores presentan, al solicitar la licencia, sus planes de despliegue y cobertura. Hay retrasos, y en muchas ocasiones no imputables a ellos. Por eso no hemos insistido en esta ocasión. Nuestra benevolencia con el enfoque comercial, cambia de signo si lo juzgamos desde el prisma de la responsabilidad política. En coherencia con lo que señalábamos en un párrafo anterior, esta información es un "input" necesario para que las correspondientes Consejerias definan sus planes y sus objetivos. Necesitan conocer su situación relativa de partida, así como la evolución de su posición. ¿A quién corresponde elaborar esos datos? Parece que la Menoria anual de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, magnífico referente del sector desde hace dos años, es el lugar adecuado. Y aunque el desglose solicitado signifique un importante incremento en la carga de trabajo, el talante de sus responsables me permite ser optimista en este aspecto. El título del artículo Poner simplemente "Presentación" habría sido suficiente. pero preferí buscar una palabra que sintetizase las imágenes que vienen a mi mente asociadas con la idea de siglo XXI, la cual, además, serviría de justificación al grafismo utilizado en la portada y en el artículo. Esa palabra es "vértigo". He aquí las razones: La velocidad, aunque sea muy elevada, no produce vértigo; tampoco la aceleración, si es constante. El vértigo lo producen los cambios bruscos en la aceleración. Esos cambios bruscos de ritmo existen en las telecomunicaciones, aunque, formalmente, no se reconozcan. Por ejemplo, entre la declaración de Lisboa, con un compromiso solemne para que Europa se incorpore rápidamente a la sociedad de la información , y la actitud pasiva, pocos meses después, ante un enfoque depredador de algunos Gobiernos con ocasión de las licencias UMTS, hay un cambio "vertiginoso". Y hay muchos más, y más cercanos. El vértigo también aparece cuando se mezcla con el miedo y las dudas. Miedo al comprobar cómo está afectando a la sociedad, la cantidad de información que recibe, algo radicalmente diferente a lo que, con un planteamiento excesivamente optimista, pensábamos mientras estudíamos la carrera y comprobámos las posibilidades técnicas. Hoy la sociedad, a fuerza de recibir mensajes, no tiene opinión propia. Además, todos nos hemos convertido en cómplices de situaciones injustas, o ¿cómo llamar a la naturalidad con la que aceptamos las imágenes habituales de hambrunas en medio mundo, junto con las políticas de los paises desarrollados para eliminar excedentes agrícolas?. ¿Quiénes son los responsables de estas situaciones? ¿son los Estados? o, en un mundo globalizado, ya no tienen capacidad de reacción. Sigue siendo válida la pregunta que allá por los años treinta se hacía Ortega: ¿quién manda en el mundo?. No saber contestar a ésto, en los umbrales del siglo XXI, y por tanto, ignorar si sólo podemos aspirar a estar bien informados, me produce vértigo. César Rico Director de BIT
30 oct 2015
Artículo BIT
Un lugar de reflexión al servicio de todos
Un lugar de reflexión al servicio de todos En el Editorial del nº 123, que se publicó el pasado 1 de noviembre, bajo el título “Debatir el medio plazo”, señalábamos, entre otras cosas, nuestra preocupación por la ausencia de un debate en el que se discutan las consecuencias, a medio plazo, de las decisiones que se tomen, en cada momento, para intentar resolver los problemas existentes. Igualmente sugeríamos que nuestras instituciones, Colegio y Asociación, podrían actuar como marco neutral para configurar una opinión profesional, rigurosa y objetiva, que sirviese de plataforma al deseado debate. Al asignar este papel a nuestras instituciones no lo hacíamos por afán de protagonismo, lo decíamos por nuestro sentido de la responsabilidad, sustentado en dos premisas importantes: a) creemos que nuestra profesión es una de las cualificada para tratar los temas relacionados con la Sociedad de la Información, por lo que, como ingenieros, estamos obligados moralmente con esa sociedad, a tomar posturas ante cuestiones de cierta trascendencia, y b) porque los Colegios profesionales, como entidades de derecho público que son, además de ocuparse de todo lo que afecta al ejercicio profesional de sus colegiados, tienen responsabilidades compartidas con las administraciones públicas, que obligan al Colegio, como tal, a colaborar en la definición de las situaciones más beneficiosas para el país. El acontecer diario nos ha llevado, en las últimas semanas, a considerar que lo que hace unos meses nos parecía importante era, además, urgente. Pisamos el acelerador y elegimos una fórmula ya experimentada y con reconocido prestigio, como es el Grupo de Trabajo de Regulación (GRETEL), como esquema de este nuevo proyecto, que ambiciosamente hemos denominado “Foro de las Telecomunicaciones”. De esta forma, el 25 de enero, se constituyó formalmente el Foro y comenzó su andadura, como se indica en otras páginas de este número. Consecuentes con el planteamiento inicial, el primer trabajo “Horizonte 2003” consistirá en definir y analizar los posibles escenarios para las telecomunicaciones con un horizonte de dos años. Servirá de marco de referencia para el análisis de nuevas tendencias y repercusiones de las innovaciones tecnológicas en la sociedad. Nace el “Foro de las Telecomunicaciones” con el único objetivo de contribuir a un mejor conocomiento de los complejos procesos que se están produciendo en nuestro sector. Nos parece que la mejor contribución que podemos hacer en estos momentos a este respecto es la de proporcionar elementos de análisis y reflexión sobre el medio plazo. Nace con la meta de convertirse en un lugar de reflexión riguroso y útil para ayudar a quienes hayan de tomar las grandes decisiones, aportando una mayor valoración del medio y largo plazo y un mejor conocimiento de la forma y manera en que la tecnología modelará nuestro sector y las claves para alcanzar la mejor incorporación de nuestro país a la Sociedad de la Información. Quedan para otras instituciones la defensa de los intereses de unos y otros en el corto plazo, basados en intereses competitivos propios de mercados abiertos. Pero queda para este Foro la reflexión generosa y rigurosa, desde y para el sector de las telecomunicaciones, sobre las nuevas tendencias, tecnologías y mercados, así como sus efectos en la sociedad. Nace para servir y para ser útil, a lo que dedicarán todos sus esfuerzos nuestras instituciones.
30 oct 2015
Artículo BIT
Se constituye el Foro de las Telecomunicaciones
El COIT y las emisiones radioeléctricas Con motivo del debate sobre el Proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley 11/98, de 24 de abril, General de Telecomunicaciones, en lo relativo a las servidumbres, a los límites de exposición y otras restricciones a las emisiones radioeléctricas, nuestro Colegio ha constituido un Grupo de Trabajo en el seno de las Juntas con un doble objetivo: por un lado, servir de ayuda a la administración (central, autonómica y local) y a los agentes del sector y, por otro, tranquilizar a la ciudadanía ante un tema como son las emisiones radioeléctricas y los mecanismos normativos de protección. Es indudable que nuestro panorama urbano está surcado de estaciones radioeléctricas (telefonía movil –GSM-, LMDS, emisoras de radio FM, estaciones de radioafición,….). La Telefónía móvil automática-GSM-, la tercera generación de móviles -UMTS-, los nuevos servicios inalámbricos-LMDS-, son, en la actualidad, ejes fundamentales para el desarrollo de la sociedad de la información. Una sociedad en la que el ciudadano está inmerso, y en la que requiere movilidad, comunicación desde cualquier lugar, transmisión de voz y datos e incluso imágenes y conexión a Internet, pero exige la puesta en marcha de los necesarios mecanismos de protección frente a todas las emisiones radioeléctricas existentes. Fruto de esta necesidad el grupo de trabajo del COIT va a realizar un riguroso estudio técnico de la normativa, de los protocolos de prueba y desarrollará los mecanismos necesarios para que con la intervención del Ingeniero de Telecomunicación en el proyecto técnico correspondiente y en la fase de comprobación y certificación final el ciudadano tenga la garantía plena de conformidad a normas de las instalaciones radioeléctricas que le rodean. Este Grupo de Trabajo se abrirá a los distintos agentes del sector (profesionales, universidades, operadores,…) manteniendo una colaboración estrecha con los responsables de la Sanidad en nuestro país para conocer lo que las evidencias científicas sobre el efecto de las radiaciones no inonizantes plantean a la salud de las personas. Un nuevo compromiso del COIT y de los Ingenieros de Telecomunicación con los ciudadanos y con el desarrollo de la Sociedad de la Información.
30 oct 2015
Artículo BIT
FITCE 2001 en Barcelona
FITCE 2001 en Barcelona Estamos inmersos en un proceso de cambio en el Sector de las Telecomunicaciones que no tiene que ver sólo con la tecnología sino también y, en mayor medida, con las personas. La libre circulación de los profesionales dentro de los países del entorno europeo permite pensar que cada vez será mayor el número de Ingenieros de telecomunicación españoles que trabajarán fuera de nuestras fronteras. Siendo conscientes de este hecho, el COIT y la AEIT han estado interesados en mantener el contacto con otras organizaciones europeas afines. La Federación de Ingenieros de Telecomunicación de la Comunidad Europea (FITCE) ha jugado hasta hora este papel, la de mantenernos conectados con los profesionales europeos. Esta federación celebra, anualmente, un Congreso Europeo de Telecomunicaciones, cada vez se organiza en un país distinto y es la Asociación Profesional del país anfitrión la que se encarga de su organización. Este año es la AEIT la asociación nacional responsable de organizar el Congreso y el lugar de celebración es Barcelona, durante los días 22 al 25 de agosto, bajo el lema “2001 European Odyssey” Pretendemos que, durante esos días, no sólo se debatan los temas más importantes del sector de la telecomunicaciones sino también las nuevas posibilidades de negocio basados en el comercio electrónico y, en general, las nuevas relaciones que en la sociedad se establecen alrededor de las telecomunicaciones: el boom de la telefonía móvil, el entorno legal, el rol de los profesionales, etc. El marco en el que se desarrollará el Congreso no puede ser más interesante. La demarcación de Cataluña del COIT ha sido recientemente creada y es éste un espaldarazo para nuestros compañeros que son, así, protagonistas destacados dentro de un entorno europeo. Pero todo ésto quedaría un poco cojo si no entendiéramos que este Congreso nos da la posibilidad, no sólo de relacionarnos entre nosotros, sino, lo que es más importante, relacionarnos con otros compañeros de otros países, conocer su situación, compartir experiencias y conocimientos.... Este evento permite, también, entrar en contacto con otros profesionales que trabajan en empresas que ya operan en nuestro país o que lo harán en un futuro próximo, conoceremos cómo se está desarrollando el mercado en otros países de nuestro entorno y, todo ésto, en un ambiente distendido y propicio para la relación personal. Aunque todavía se ve como lejano, las relaciones económicas entre los distintos países que forman Europa son cada vez más fuertes y es difícil concebir un futuro sin pensar en que esta colaboración entre países se estreche aun más. Ahora mismo es un hecho la vinculación plena, al mercado europeo, de las empresas suministradoras de tecnología y, sobre todo, los grandes operadores de telecomunicaciones. Tienen, especialmente los españoles, una magnífica oportunidad de relación institucional (y, por tanto, de negocio) por lo que esperamos de ellos una participación activa muy destacada; además, como bien saben, este evento tendrá eco y repercusión social notables en el contexto europeo. Nosotros, que estamos dentro de este proceso de formación de Europa por nuestra propia decisión, seremos, no sólo los protagonistas de este Congreso por haberlo gestado, sino que deberemos participar y mostrar que los profesionales de telecomunicación sabemos estar a la altura de otros colectivos europeos. Por último, nos es grato comunicaros que Su Alteza Real el príncipe Don Felipe ha aceptado la Presidencia de Honor de este 40 Congreso Europeo de Telecomunicaciones. ¡ Os esperamos en Barcelona !
30 oct 2015
Artículo BIT
El debate sobre emisiones radioeléctricas y salud
El debate sobre emisiones radioeléctricas y salud Hace algunos meses, en el número 125 de nuestra revista BIT, las Juntas de Gobierno y Directiva del Colegio Oficial y de la Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicación anunciaron la puesta en marcha de un conjunto de acciones conducentes, por un lado, a ayudar tanto a las distintas administraciones (central, autonómica y local) como ay a los agentes del sector en materia de emisiones radioeléctricas y, por otro, a divulgar y tratar de tranquilizar y sosegar a la ciudadanía ante un debate que se ha desorbitado en este tema aportando y en los mecanismos de protección adecuados. Desde entonces, el COIT, ha creado una página web (http://www.iies.es/teleco) pública donde se pueden encontrar los principales informes y estudios que otros países han realizado sobre este tema. También ha impulsado un análisis profesional y riguroso de las cuestiones planteadas y para ello está contribuyendo con sus aportaciones al recientemente creado Foro de las Telecomunicaciones que previsiblemente en breve plazo emitirá los informes correspondientes, y, finalmente, como parte integrante de una campaña de comunicación, ha diseñado comunicados y folletos divulgativos que está haciendo llegar a más de 650 municipios españoles y está participando en distintos foros en los que se difunde la opinión de los expertos en emisiones radioeléctricas hacia los medios de comunicación y hacia la sociedad. Por otro lado, en este mismo número, el lector encontrará el análisis que desde la perspectiva regulatoria ha realizado el Grupo de Regulación de las Telecomunicaciones del COIT (GRETEL-2001). Paralelamente, el COIT/AEIT ha aportado sus comentarios, durante la fase de consulta pública, sobre el proyecto de Real Decreto relativo a las servidumbres, a los límites de exposición y otras restricciones de emisiones radioeléctricas haciendo hincapié en los aspectos técnicos y de comprobación de la normativa europea, -Recomendación del Consejo 1999/519/CE-, y en el papel del técnico titulado competente en materia de telecomunicaciones: exigencia de Proyecto o Propuesta Técnica que incorpore un estudio sobre los niveles de emisión y su ajuste a la normativa, la comprobación anual del cumplimiento de la normativa en las distintas estaciones radioeléctricas y la medición y certificación de la conformidad de las distintas estaciones existentes con los valores máximos establecidos. Todo ello, como garantía de protección de los ciudadanos ante las citadas emisiones radioeléctricas. El mensaje que se ha trasladado a la sociedad desde el COIT/AEIT ha sido inequívoco y así figura en la carta, que nuestro Decano ha remitido a los alcaldes de más de 650 municipios de España: “Este Colegio Oficial considera prioritario garantizar la salud de los ciudadanos, pero entendiendo que en las condiciones descritas anteriormente no existe tal riesgo para la salud, sí advierte que un debate injustificado sobre este particular puede poner en peligro la incorporación de España a la Sociedad de la Información, pieza básica en el desarrollo futuro”. Los esfuerzos realizados por el COIT/AEIT y la reciente publicación de las notas de prensa conjuntas del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCYT) y de Sanidad y Consumo (MSC), que informan del estudio elaborado por éste último, en el que se concluye que, la exposición a campos electromagnéticos dentro de los límites recogidos en la Recomendación (1999/519/CE) del Consejo, de 12 de julio de 1999, relativa a la exposición del público en general a campos electromagnéticos, no ocasiona efectos adversos para la salud, no han impedido la creciente alarma social y ciertos Ayuntamientos y algunas Comunidades Autónomas, como Cataluña, ante la ausencia de regulación, ya que el Real Decreto previsto todavía no ha sido aprobado, están, respectivamente, suspendiendo temporalmente la concesión de licencias para la instalación de estaciones radioeléctricas y promulgando normativas particulares en su ámbito territorial. En este momento, el COIT/AEIT, preocupado por la alarma social (incremento de la percepción social del riesgo) que puede crearse, recomienda el establecimiento de lugares de encuentro y participación de los distintos agentes involucrados y el desarrollo de políticas conjuntas de comunicación que permitan atemperar dicha alarma social, hoy por hoy infundada. Pero para ello es imprescindible partir del conocimiento exacto de los niveles de emisión existentes en cada momento y lugar, lo que sólo puede garantizarse con unos proyectos, unas medidas y unas certificaciones técnicas para los que nuestra profesión es, sin lugar a dudas, el agente clave del sector.
30 oct 2015
Artículo BIT
Las sedes autonómicas del COIT, una realidad en marcha
Las sedes autonómicas del COIT, una realidad en marcha La eclosión de las telecomunicaciones ha traído aparejada la multiplicación de sus profesionales. El incremento espectacular del número de escuelas en que se imparte la titulación ha supuesto una redistribución geográfica de la vecindad y lugar de trabajo de los Ingenieros de Telecomunicación. Desde el inicio del mandato de las actuales Juntas se ha venido informando puntualmente de cómo se ha ido desarrollando el proceso de descentralización del Colegio que decididamente hemos acometido. La voluntad es clara pero no hay que olvidar que un Colegio Profesional no deja de ser una institución de Derecho público sujeta al marco jurídico que le viene impuesto desde la Constitución española, pasando por la vigente Ley de Colegios Profesionales hasta llegar a sus propios Estatutos. Y ese marco impone un “tempo” más cercano al “adaggio” que al “allegro” que todos hubiésemos deseado. Pero todo llega si existe la voluntad para ello. Los nuevos Estatutos, aprobados según todos los trámites exigidos por el marco jurídico precitado, ya se encuentran en el Ministerio de Ciencia y Tecnología una vez recogidas las observaciones que su propia Secretaría General Técnica nos ha sugerido. Es previsible su pronta publicación en el Boletín Oficial del Estado. Simultáneamente, desde el mismo instante de su legitimación mediante refrendo de la Asamblea General de colegiados, nos hemos puesto manos a la obra para llevar a la práctica el nuevo modelo. Cataluña, impulsora del cambio, ha concluido el ciclo que prevén los nuevos Estatutos para su puesta en funcionamiento y ya cuenta con sede propia en Barcelona así como con el correspondiente Reglamento Particular de Régimen Interior, aprobado por la Asamblea General catalana en junio pasado a propuesta de su Junta Rectora. La Comunidad Valenciana no le ha ido a la zaga; con una gran ilusión y capacidad de trabajo, impulsados por el enorme potencial de ejercicio profesional y empresarial de esa zona, nuestros colegas valencianos han tramitado en un tiempo récord los procedimientos requeridos por los Estatutos para constituir su Demarcación. Ya está operativa la nueva sede en Valencia, incluida la función de visado de proyectos, cuya actividad la está convirtiendo en referencia obligada para el sector. Los frutos de esta actividad se perciben desde el inicio. Las relaciones entre las autoridades autonómicas y las representaciones institucionales de nuestra profesión, claramente identificadas en ese ámbito, han ganado en fluidez y eficacia. La descentralización del COIT, imbricada coherentemente en el modelo de Estado autonómico de España, potenciará sin duda nuestra profesión. La actividad de estos núcleos en sus entornos naturales será la savia creciente del Colegio, siendo éste quien garantizará a su vez la homogeneidad y, por ende, la eficacia de las actuaciones corporativas sobre todo ante los órganos estatales que, no lo olvidemos, tienen la competencia exclusiva en materia de telecomunicaciones. La unidad de acción colegial alimentada por la iniciativa y la creciente actividad autónoma de las Demarcaciones debe ser la clave de la consolidación de nuestra profesión entre las de primer nivel nacional. Pero sólo estamos en los inicios del modelo. Los indicadores que los Estatutos y el Reglamento General de Régimen Interior establecen para ordenar y armonizar el despliegue de las Demarcaciones son claros y objetivos; lo que no debe entenderse como síntoma de rigidez. El dinamismo existente está haciendo que otras Comunidades Autónomas vayan alcanzando las condiciones prefijadas para constituirse en Demarcación. Desde estas páginas les animamos a ello y reiteramos el compromiso de apoyo incondicional de estas Juntas para los que así lo acuerden. Pero también conviene recordar que los nuevos Estatutos garantizan a aquellas autonomías que no puedan o no quieran constituirse en Demarcación el mantenimiento de su actividad, la atención de y su relación con el COIT exactamente en los mismos términos actuales.
30 oct 2015
Artículo BIT
La importancia de la gestión del espectro radioeléctrico
La importancia de la gestión del espectro radioeléctrico Para la legislación española el espectro radioeléctrico es un bien de dominio público de competencia estatal y corresponde al Gobierno la reglamentación de las condiciones de su gestión así como la elaboración de los procedimientos de otorgamiento de sus derechos de uso. La gestión del espectro radioeléctrico ha sido percibida tradicionalmente en nuestra sociedad como una labor muy tecnificada, supeditada a decisiones supranacionales e, indirectamente, con prácticamente nula percepción social de su importancia. Sin embargo, en los últimos años esta gestión del espectro se ha convertido en una herramienta crucial para el desarrollo del sector de las telecomunicaciones en general y, por ende, para el progreso de nuestra industria. El progresivo incremento del número de profesionales dedicados a tareas relativas a la regulación del espectro radioeléctrico en todo el mundo es una muestra de la creciente valoración de esta actividad por parte de las empresas y las administraciones. Esta importancia no ha venido acompañada en España con una potenciación de los recursos disponibles por nuestros reguladores, que continúan gestionando el espectro radioeléctrico al modo tradicional. En nuestro país, el estado del uso del espectro radioeléctrico requiere, al menos, un cambio cualitativo en lo que respecta a los medios técnicos de la Administración, la máxima transparencia posible en su gestión y las más amplias posibilidades de acceso al Registro Nacional de Frecuencias dentro de las cautelas exigidas en el Reglamento de Desarrollo de la Ley General de Telecomunicaciones en lo relativo al uso del dominio público radioeléctrico. La Administración, con la previa audiencia a los actores interesados en la gestión del espectro radioeléctrico, debe asegurarse de que los distintos servicios de radiocomunicaciones que utilizan o puedan utilizar el espectro encuentran acomodo en el Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF). Por otra parte, el margen de actuación está acotado porque España no puede tomar decisiones vía CNAF que contradigan las disposiciones emanadas del Sector de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones y que son plasmadas en el Reglamento de Radiocomunicaciones (RR) que tiene carácter de Tratado Internacional del que España forma parte. Con ellas se logra la armonización mundial en el uso del espectro radioeléctrico, lo que promueve economías de escala y constituye un mecanismo básico para el despliegue de redes de ámbito mundial como son los sistemas de satélites. España no debe quedarse rezagada en la valoración de la importancia de una gestión adecuada del espectro. Un órgano regulador específico, integrado de uno u otro modo en la Administración, existe en Estados Unidos (FCC), Francia (ANFR), Reino Unido (RA), Suiza (OFCOM), Portugal (ICP), etc. Aunque hay quien duda de la eficacia de la fragmentación de los órganos reguladores, probablemente sea el momento de debatir si en España conviene crear una Agencia de Radiocomunicaciones que podría constituirse en el Órgano regulador nacional que abordara la necesaria modernización de la gestión del espectro radioeléctrico y que dotase de estabilidad a la regulación en materia de radiocomunicaciones o es suficiente con potenciar los mecanismos existentes. Bit - Nº 129 Sumario Editorial Opinión A Vuelapluma Cataluña Bit a Bit H. Valencianos Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL Perfil Rincón Internet Portal Ingeniería ¿Qué es? Marco Regulador Tecn. y Sociedad Gale. Operadores Bit Recomienda N
30 oct 2015
Artículo BIT
2002
2002 Comienza un nuevo año y como siempre en estas fechas, aparecen múltiples manifestaciones sobre lo que se desea que traiga el recién llegado. En esta ocasión, y a propósito de las telecomunicaciones, es unánime el deseo de que en él se produzca la inflexión necesaria para superar el declive que ha tenido lugar en el 2001. ¿Ocurrirá a final de año? ¿Se notará la mejoría en el segundo semestre? No nos atrevemos a dar ningún pronóstico, porque lo único que podemos asegurar del nuevo año es que es capicúa. Lo que sí se puede analizar, porque es una realidad, es que el pasado 1 de diciembre se cumplieron tres años de la completa liberalización de las telecomunicaciones en España, tiempo suficiente para extraer conclusiones. Como siempre se señala, son cuatro los beneficios esperados de ese proceso: mayor presencia de Operadores, mayor gama de servicios, mejores precios y mayor calidad en la prestación de los servicios. ¿Cuál es su balance? Es innegable que el número de Operadores ha crecido espectacularmente, aunque sea bastante menor que el de licencias concedidas, dado que muchos no han iniciado la prestación de los servicios, siendo de destacar cierta frustración por la debilidad de algunos de los proyectos más emblemáticos. La aparición de nuevos servicios, atractivos y con posibilidades de éxito, suele basarse en la utilización de nuevas redes capaces de soportar nuevos requisitos, o planteamientos muy imaginativos sobre redes existentes. En ambos casos el resultado es muy negativo, muy inferior a las expectativas creadas: tanto el cable, para servicios multimedia, como la tercera generación de móviles, para transmisión de datos, son ejemplos claros. La radio y la televisión digitales también están entre los servicios a incluir en este capítulo. En la cuestión de tarifas si se han notado los efectos, especialmente en larga distancia. El desequilibrio existente, consecuencia de la política tarifaria tradicional, no ha dejado margen para las llamadas locales y ha condicionado el tipo de servicios ofertados por los nuevos entrantes, que han ido dónde existía menos riesgo y más margen. “Lo mismo, un poco más barato”, parece que ha sido el lema, sin atreverse a planteamientos diferentes, por ejemplo, rompiendo con la distribución geográfica que en su día estableció Telefónica. Y llegamos al cuarto de los parámetros, la calidad de los servicios. Aquí es sorprendente la situación, por la ausencia total de este fundamental aspecto en toda la dialéctica posterior a la liberalización. La Orden Ministerial (octubre 1999) que regula la calidad del servicio telefónico, establecía su revisión a los tres años, en base a la experiencia de su aplicación. Ahora comienza esa revisión, pero sin ninguna experiencia, porque no se ha puesto en marcha. Otra Orden, muy similar a la anterior, pero aplicada al servicio universal, aunque a punto de salir, no ha sido promulgada a la hora de escribir estas líneas. Además, los Operadores, en sus ofertas, no utilizan como elemento diferencial ningún aspecto relativo a la calidad, lo que indica que estamos todavía en una fase inicial de establecimiento de la competencia, porque a ese parámetro se recurre forzosamente cuando la reducción de márgenes impide que los precios sean elementos suficientemente diferenciales. Finalmente, el carácter subjetivo de los parámetros que miden la calidad percibida por aquellos que utilizan los servicios de telecomunicación, obliga a establecer, por quien tenga autoridad para ello, normas de procedimiento para publicar y difundir los resultados de estas medidas, de forma que cumplan determinadas garantías y el fin de poder comparar el binomio calidad-precio de las diferentes ofertas. Es urgente remediar esta carencia. Desde nuestro punto de vista, muchas cuestiones pendientes para un curso, el del año que ahora empieza, que promete ser apasionante.
30 oct 2015