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Hacia la descentralización del COIT
Editorial Hacia la descentralización del COIT -------------------------------------------------------------------------------- En el programa electoral presentado en su día por las actuales Juntas se asumía el compromiso de continuar el proceso de descentralización administrativa de la actividad colegial sobre la base de dos conceptos fundamentales: el respeto a los deseos mayoritariamente expresados por los compañeros y la creación de estructuras que garantizasen, de un modo democrático, el cumplimiento de los fines perseguidos. En consecuencia, tras la toma de posesión, se llevó a la práctica este compromiso desarrollando una línea de actuación dirigida a modificar la estructura territorial del Colegio. La Comisión para el Estudio de la Descentralización Autonómica del COIT ya ha abordado las modificaciones estatutarias requeridas para ello y ha redactado y presentado a la Junta de Gobierno el nuevo texto para su discusión. Las opciones o posibles modelos de configuración del Colegio que han sido objeto de análisis previo son tres, a saber: el que establece el marco estatutario actual, si bien desarrollando la figura de las Delegaciones territoriales aunque seguirían siendo meras representaciones de la Junta de Gobierno; el conocido como modelo Demarcaciones, o "Modelo Caminos" por ser el establecido en esta ingeniería, que también es propio de otras profesiones colegiadas cuyo objeto y dimensión son similares a los de la nuestra; y el modelo de colegios independientes, característico de profesiones con gran implantación, que requiere obligatoriamente la creación del Consejo General de Colegios. La Comisión, en sintonía con la decisión que ya fue adoptada durante el mandato de la anterior Junta de Gobierno, consideró mas adecuado para nuestro Colegio tomar como referencia el modelo Demarcaciones, con las adaptaciones pertinentes a nuestro caso, por las razones que a continuación se exponen. Por una parte se han considerado las desventajas que se desprenden de los otros dos modelos: el actual se presenta como claramente insuficiente para una buena parte de nuestros compañeros; y la creación de colegios independientes y un Consejo General creemos que es algo que, al margen de otras consideraciones, requiere una mayor y más uniforme implantación territorial. Por otra parte, el modelo Demarcaciones, por sí mismo, parece mas adecuado a la realidad actual y a las perspectivas que a corto y medio plazo tiene nuestro Colegio. Pero han sido dos presupuestos los que han conformado fundamentalmente la decisión adoptada. El encuadre constitucional de las telecomunicaciones, recogido en el artículo 149.1.21ª de nuestra Carta Magna, lleva a la conveniencia de un Colegio con personalidad jurídica única capaz de ser el interlocutor y representante indiscutible de la profesión ante la Administración central a través de unos Órganos de Gobierno que seguirán siendo elegidos, como hasta ahora, por sufragio universal de todos los ingenieros de telecomunicación colegiados de España. Y la configuración autonómica española que crea la necesidad de disponer, en algunas comunidades, de una representación de sus ingenieros de telecomunicación, en forma de Corporación de Derecho público, con legitimidad proveniente no sólo de una delegación expresa de la Junta de Gobierno sino de elecciones propias que provean sus Órganos de Gobierno autonómicos; todo ello en el marco de sus propios Reglamentos particulares, articulados en el seno del Reglamento General y de los Estatutos del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación, y con unas competencias adaptadas, en cada caso, a las transferencias que la comunidad autónoma vaya asumiendo dentro del ordenamiento jurídico establecido. Los Estatutos propuestos garantizan, sin embargo, que aquellas otras comunidades cuyos colegiados no consideren necesario la creación de su propia Demarcación o no cumplan los requisitos mínimos que reglamentariamente se establezcan para ello, no se verán afectadas por la implantación del nuevo modelo, manteniendo su actividad colegial exactamente en los mismos términos actuales. El resto de las novedades que aporta el texto constituyen la adecuación a esta nueva estructura territorial del mismo espíritu colegial que anima los vigentes Estatutos, aunque conviene siquiera citar la incorporación de un nuevo órgano colegial: el Consejo de Colegio que, entre otras, tendrá funciones deontológicas y moderadoras e incorporará en su seno a colegiados de reconocido prestigio profesional; y añadir también que se ha tenido buen cuidado de recoger en el articulado los principios que conforman el marco jurídico aplicable en esta materia como son los establecidos en la propia Constitución española, la Ley de Colegios Profesionales, la Ley de Defensa de la Competencia, la Ley de Competencia Desleal, y, en fin, la reciente Ley de Liberalización de Colegios Profesionales. A partir de ahora sólo nos resta someter el texto a información pública de nuestros colegiados y, si así lo consideran, debatir las posibles aportaciones y proceder a su aprobación en la preceptiva Junta General extraordinaria que será convocada al efecto. Obtenida la aprobación, se iniciarían las acciones que en Derecho administrativo procedan hasta la aprobación por el Gobierno de los nuevos Estatutos del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación y su publicación subsiguiente en el Boletín Oficial del Estado. Y manifestar, por último, nuestro deseo de que el nuevo marco estatutario pueda ser una herramienta idónea para que la profesión de Ingeniero de Telecomunicación se integre con la mayor eficacia en la configuración autonómica del Estado español y asuma, en cada comunidad, los retos que la denominada Sociedad de la Información le lanza y el protagonismo que la sociedad española, pensamos, le demanda.
30 oct 2015
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Sociedad de la Información: un pacto de Estado para la entrada del nuevo milenio
Editorial Sociedad de la Información: un pacto de Estado para la entrada del nuevo milenio -------------------------------------------------------------------------------- Nos enfrentamos a un nuevo período electoral. Desde el último (marzo 1996) han sucedido en el mundo de las telecomunicaciones muchas cosas de importancia, lo que se ha podido constatar en el reflejo que su valor e interés estratégico ha tenido en los programas políticos. La transcendencia que las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones tienen en la nueva era de la economía digital, así como los nuevos modelos de negocio basados en Internet y soportados en las telecomunicaciones, conforman, entre otros, esa Sociedad de la Información en la que cada vez estamos más inmersos y convierten a nuestro sector en uno de los ejes de los programas electorales para la próxima legislatura. Hace cuatro años se debatía sobre la creación de un segundo operador, la privatización de Telefónica, la necesidad de un organismo regulador de las telecomunicaciones, el audiovisual y la informática, la preocupación por la pérdida de empleo en el sector, la desindustrialización, etc. Hoy, en cambio, nos situamos en un escenario liberalizado, con las reglas del juego definidas, con unas ofertas de empleo significativas, con nuestra industria y nuestros operadores con presencia internacional, con las telecomunicaciones siendo las estrellas de la Bolsa y el motor de la economía, con los ojos puestos en Internet y en la telefonía móvil, y dispuestos a enfrentarnos a los nuevos retos de la Sociedad de la Información. Ante tal panorama resulta, en nuestra opinión, esencial que los responsables políticos en España tomen conciencia de la absoluta necesidad de un pacto de Estado en el hipersector de las Comunicaciones y de las Tecnologías de la Información, cuyo futuro, por su carácter estratégico, no sea fruto de los intereses coyunturales de los partidos políticos, sino que refleje los intereses reales de los agentes involucrados (y fundamentalmente de los ciudadanos) en el desarrollo de este hipersector crucial para el futuro de España. No hay duda de que queremos evolucionar hacia la Sociedad de la Información, y que en ésta rigen ciertos principios como, por ejemplo, el de la inversión privada para financiar las cuantiosas inversiones en infraestructuras –imposibles de abordar por los erarios públicos, como ya se estableció en el informe Delors– o el aspecto crítico del tiempo, como factor de éxito, para que las múltiples innovaciones aparezcan en el mercado en el momento oportuno. En este nuevo escenario, al Estado le corresponde el papel de "facilitador" de la acción de los diferentes agentes, y a los partidos políticos la clarividencia suficiente para no utilizar estos temas en su estrategia parlamentaria, provocando retrasos injustificados en su tramitación. La construcción de la Sociedad de la Información, cuyos efectos comienzan a manifestarse en la economía, el empleo, la industria, la educación, la sanidad, la cultura, el derecho a la información, etc., requiere que, de cara al nuevo milenio, se produzca un debate profundo y un acuerdo estratégico en el que participen activamente todos los agentes sectoriales y sociales involucrados en el desarrollo del mercado y de los procesos de despliegue de servicios de telecomunicación emergentes, junto con el compromiso de una garantía de calidad mínima en los mismos que asegure la protección al usuario final. Efectivamente, la garantía de calidad de los servicios emergentes es una exigencia, no sólo para la propia credibilidad de los agentes del sector y para el cumplimiento de los mandatos de privacidad y seguridad sino para que la confianza del usuario (particular o empresa) sea un catalizador del propio mercado. Dicha garantía pasa por el ejercicio de la responsabilidad escrita y no escrita de todas las instituciones que velan por la transparencia, el cumplimiento de la normativa y la competencia efectiva (CMT, Secretaria General de Comunicaciones, etc.) y por el acatamiento sin reservas de las exigencias técnicas recogidas en la legalidad vigente. El equilibrio entre facilitar el desarrollo del mercado, sin trabas coyunturales o interesadas, y velar por un serio cumplimiento normativo que garantice la credibilidad de los propios agentes es, realmente, el ejercicio pendiente que debería ocupar a nuestros representantes políticos en la próxima legislatura.
30 oct 2015
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Una teleco al frente del IIE
Editorial Una teleco al frente del IIE [Una nueva legislatura para las telecomunicaciones] -------------------------------------------------------------------------------- El Instituto de la Ingeniería de España (IIE) se fundó en el año 1905 como Asociación sin ánimo de lucro. Está acogido a la Ley de Asociaciones de 1964, y tiene otorgado por el Gobierno la calificación de "Entidad de utilidad pública". Actualmente se le puede considerar como una organización no gubernamental (O.N.G). Los últimos Estatutos por los que se rige fueron visados por el Ministerio del Interior en el año 1979 y la presidencia de honor del Instituto la ostenta Su Majestad El Rey Juan Carlos I. Su misión, que, conserva su vigencia en el Siglo XXI, debe adaptarse a la Sociedad Española actual, muy distinta a la Sociedad de 1905 o, incluso, a la Sociedad de 1978. Sus fines, como son el fomento y la contribución al progreso de la Ingeniería poniéndola al servicio del desarrollo integral y el bien común de la sociedad, deben complementarse con "contribuir a su prestigio, a una mejor conformación de sus enseñanzas, a incrementar su aprendizaje y atractivo entre los estudiantes, a impulsar su presencia en otras Regiones de Europa y aquellas de clara influencia Española, poniéndola al servicio del desarrollo en claro respeto a la ética empresarial y al respeto al medio ambiente". Tales han sido los principios programáticos manifestados por nuestra compañera María Jesús Prieto Laffargue, elegida Presidenta del IIE para el período 2000-2004 el pasado 6 de abril. El decidido apoyo de nuestro colectivo a la presencia de un ingeniero de telecomunicación, ingeniera en este caso, al frente de la institución que reúne a todos los ingenieros de España responde a nuestro convencimiento de que el IIE ha de dar respuesta urgente a nuevos retos en una sociedad más tecnificada y más compleja, en la que el dominio de la tecnología y el conocimiento de los mecanismos que regulan la Sociedad de la Información serán cruciales. En la conformación del programa electoral de nuestra compañera, destaca la Integración de la Ingeniería, convirtiendo al IIE en instrumento válido desde donde debatir, armonizar y representar las cuestiones de la Ingeniería. En este contexto uno de los compromisos adquiridos ha sido, a iniciativa de nuestro colectivo, la potenciación del actual Centro Servidor Internet del IIE adaptándolo a las nuevas soluciones tecnológicas y de mercado y con el fin último de crear EL PORTAL DE LA INGENIERÍA dotándole de servicios de calidad y atractivos para el conjunto de los ingenieros españoles. Queremos felicitar a nuestra compañera María Jesús Prieto por su nueva responsabilidad, lo que representa también un reto para todos nosotros, y agradecer el decidido apoyo prestado por las distintas asociaciones de ingenieros que han contribuido a que las riendas del IIE sean gobernadas por un ingeniero de telecomunicación. Desde esta tribuna afirmamos nuestra decidida disposición a relanzar el IIE y pedimos vuestra colaboración y participación en todo aquello que lleve a nuestro Instituto de la Ingeniería de España por el camino de la Sociedad de la Información.
30 oct 2015
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Una nueva legislatura para las telecomunicaciones
Editorial Una nueva legislatura para las telecomunicaciones -------------------------------------------------------------------------------- Tras el proceso electoral y el inicio de una nueva legislatura, las telecomunicaciones estrenan Ministerio. El nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología será responsables de ejecutar los aspectos mas relevantes de la política gubernamental relacionados con la investigación científica y técnica, el desarrollo tecnológico, las telecomunicaciones y el fomento de la Sociedad de la Información. Contará con dos Secretarías de Estado, una de Política Científica y Tecnológica y otra de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información de esta última dependerán al menos dos Direcciones Generales, una de Telecomunicaciones y otra de Impulso de la Sociedad de la Información. Además, a cargo de dicho Ministerio se ha nombrado a Anna Birulés, hasta entonces Consejera Delegada de Retevisión y, por tanto, conocedora del sector y sensible a la importancia que las telecomunicaciones tienen en el desarrollo de nuestro país. Dos hechos que nos mueven al optimismo y que nos permiten manifestar nuestra firme voluntad de colaborar con la ilusión que hemos demostrado hasta el momento, y hacer llegar desde estas páginas nuestra sincera felicitación a nuestra Ministra. Sobre el papel, parece un gran acierto aglutinar en un mismo Departamento ministerial la ejecución de las políticas de ciencia y tecnología, telecomunicaciones y de fomento de la Sociedad de la Información. Por primera vez tendremos una estructura administrativa común para el conjunto de la cadena Ciencia-Tecnología-Industria/Servicios-Sociedad que reconoce explícitamente el papel de las telecomunicaciones en este momento histórico concreto. Por otro lado, el traspaso de las competencias de telecomunicaciones desde Fomento al nuevo Ministerio forma parte de una reforma profunda del sistema regulador del mercado de las telecomunicaciones españolas. En efecto, la otra reestructuración que nos afecta es la dependencia de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones del Ministerio de Economía, que además asume la competencias que también tenía Fomento en la regulación ,establecimiento y control de las tarifas de los servicios de telecomunicación.. Como resultado, bajo el paraguas del Ministerio de Economía estarán, además de los tradicionales Organos de Defensa de la Competencia, la CMT (lo que se conoce en la jerga comunitaria como la Autoridad Nacional Reguladora Independiente) y las competencias sobre los precios regulados, mientras que el Ministerio de Ciencia y Tecnología mantendrá las funciones de Ordenación de las Comunicaciones. Esperamos que la nueva estructura contribuya a racionalizar el reparto de atribuciones y a incrementar la colaboración entre los distintos organismos reguladores competentes, de manera que sus decisiones tengan la coherencia y agilidad que cabe esperar en un mercado en competencia. Reiteramos nuestra felicitación y nuestros ofrecimiento de colaboración a los nuevos Ministros responsables de las telecomunicaciones.
30 oct 2015
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Nuestra desilusión ante los nuevos nombramientos
Editorial Nuestra desilusión ante los nuevos nombramientos -------------------------------------------------------------------------------- Los nuevos nombramientos habidos en el recién creado Ministerio de Ciencia y Tecnología han sorprendido a muchos y han generado una cierta desilusión entre los ingenieros de telecomunicación. Los ingenieros de telecomunicación hubiéramos deseado un mayor protagonismo en los primeros niveles de este ministerio que nace para impulsar la Sociedad de la Información. Creía y cree esta profesión haber demostrado, individual y colectivamente, sus conocimientos y su dedicación a las telecomunicaciones y al desarrollo de las nuevas tecnologías, y haberlo hecho con el general reconocimiento de empresas, de instituciones, y de la sociedad en general. Pero se ha optado por valorar menos la experiencia, la formación y los conocimientos del sector y se ha incorporado, en puestos de la máxima responsabilidad, a personas con profundos conocimientos en otras áreas aunque no especialmente en ésta, que, probablemente, cuentan con más confianza y respaldo del gobierno. Será responsabilidad de todos ayudarles a comprender las claves de un sector ahora estratégico y de una tecnología tremendamente cambiante y compleja cuyo dominio garantizará la correcta incorporación de las nuevas tecnologías a nuestra vida cotidiana. Manifestada nuestra desilusión y un cierto asombro hacia la falta de confianza en los ingenieros de telecomunicación que representan tan evidentes ausencias, sólo nos queda volver a ponernos a disposición de los poderes públicos, y, como profesionales, responder, con eficacia y deontología, en todo lo que se nos solicite. Y esperar que esta actitud dé sus frutos a medio plazo, pues lo sucedido probablemente sea consecuencia de que nuestra profesión aún es joven y nuestro colectivo poco corporativo y, en consecuencia, escasamente situado en los lugares donde se toman las decisiones políticas más importantes. El tiempo, el carácter estratégico de nuestros conocimientos y ese trabajo bien hecho que viene caracterizando a los ingenieros de telecomunicación, y que desde aquí reivindicamos, harán, como sucedió en Telefónica recientemente y sucede en otras empresas, el resto.
30 oct 2015
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La gestión de las empresas y el ingeniero de telecomunicación
Editorial La gestión de las empresas y el ingeniero de telecomunicación -------------------------------------------------------------------------------- Hace años, cuando decíamos que las telecomunicaciones tenían que convertirse en un potente sistema nervioso capaz de vertebrar la nueva sociedad, se nos calificaba, por unos, de tecnólogos utópicos, y, por otros, de interesados corporativistas en busca de empleo. Hoy, existe unanimidad en aceptar que las Tecnologias de la Información y las Comunicaciones (TICs) son la base para el desarrollo de la sociedad del conocimiento y que, por ende, el ingeniero de telecomunicación es el profesional que reúne unos conocimientos científicos y técnicos que se ajustan claramente a lo que significa este nuevo modelo económico y social, al tiempo que el mercado reconoce la calidad de esta formación. Hay evidencias de todo ello. La más significativa es que, en poco tiempo, se ha pasado de un número muy reducido de Escuelas a los actuales dieciocho Centros que imparten esta enseñanza. Y no existe paro. Es más, a través de distintas fórmulas se contrata a los alumnos antes de que terminen sus estudios, lo cual, desde un punto de vista parcial, es positivo para la profesión, pero supone una responsabilidad ante la sociedad que, en nuestra opinión, sólo cumplimos de forma parcial. Como se preveía, la liberalización de las telecomunicaciones ha provocado una auténtica explosión de nuevas empresas de telecomunicación, ya sea como operadoras, proveedoras de servicios o de múltiples aplicaciones. Estas empresas son difíciles de gestionar, porque la toma de decisiones acertadas exige, no sólo dominar las técnicas más actuales de "management", sino valorar también un conjunto de variables tecnológicas tremendamente cambiantes, difíciles de interpretar y valorar por aquellos que son ajenos al mundo de las TICs. En general, las personas asociadas a la dirección, tradicionalmente se asocian al mundo empresarial primero y después al sector específico en el que actúan, siendo, en algunos casos, este hecho irrelevante. Sin embargo, en nuestro sector, la dependencia de los negocios de los movimientos tecnológicos es actualmente tal y tan rápida que los responsables últimos de los mismos valoran especialmente a los gestores de las empresas como conocedores del sector, siempre que se encuentren en igualdad de condiciones con otros que unicamente aportan conocimientos generalistas de gestión empresarial. En este contexto, la pelota está en nuestro tejado, y el futuro de los jóvenes ingenieros no puede estar limitado a puestos puramente técnicos. Sus conocimientos de carácter técnico, junto a una sólida formación complementaria en el ámbito de la gestión empresarial, les capacitaría para ocupar esos puestos directivos. Las causas de que gran parte de los ingenieros de telecomunicación se queden en puestos exclusivamente técnicos son variadas. Una de ellas, fundamental, es que los planes de estudio vigentes, en muchos casos, presentan carencias formativas en materias tales como economía, finanzas o dirección empresarial. Ello exige, en los casos en que así sea, un cambio de mentalidad radical en las Escuelas, para formar profesionales capaces de asumir tareas de liderazgo en el entorno empresarial al que se incorporen. Se trata de posibilitar que, durante los últimos años de sus estudios, los futuros ingenieros puedan decidir, si esa es su voluntad, bien continuar su especialización en aspectos especialmente técnicos, o adquirir los conocimientos necesarios en herramientas que, de forma más directa, les lleven a ocupar puestos de dirección en las empresas. Iniciativas como la de la recién nacida ETSIT de Cartagena, con un planteamiento de segundo ciclo que incorpora una posible especialidad en Gestión y Dirección de Empresas , constituye una referencia. En cumplimiento del papel que nuestras instituciones deben jugar, este problema quedó sobre la mesa de la reunión que periódicamente mantienen los directores de las Escuelas de Telecomunicación de toda España, a lo que todos los asistentes se mostraron receptivos, y que deseamos fervientemente sea asumida por nuestros centros de enseñanza. Se trata, en definitiva, de un problema que, detectado, corresponde, de forma prioritaria resolver, a corto plazo, a nuestras Escuelas, pero que nos afecta a todos, de forma que de la respuesta que demos a este problema depende, en gran parte, nuestro papel en la Sociedad de la Información.
30 oct 2015
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Un año
Hace poco más de un año asumimos con ilusión la responsabilidad de llevar las riendas del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación. No era, como para la mayoría de los españoles, un momento especialmente fácil. La institución sumaba a las incertidumbres coyunturales, los recientes cambios que la regulación imponía a los colegios profesionales, obligados como nunca a reinventarse. El ritmo de actividad que nos hemos autoimpuesto ha sido frenético, pero podemos decir satisfechos que hemos cumplido con los objetivos más inmediatos que nos habíamos marcado. Se planteaba como imprescindible la reorientación de los servicios que el Colegio venía prestando a empresas y profesionales para garantizar la calidad del trabajo que proyectan y ejecutan día a día los ingenieros de Telecomunicación. Dos eran los ejes de acción que nos propusimos. El primero, renovar completamente la plataforma de visado y su paquete de servicios asociado para adaptarnos a la nueva normativa y a las nuevas circunstancias de nuestro sector. Hoy podemos decir que la actividad de todos nuestros compañeros que lo necesitan cuenta con el respaldo de los nuevos Servicios de Garantía de Trabajos profesionales, que suponen un sello de calidad reconocido que subraya ante la sociedad nuestra excelencia profesional. La nueva plataforma, Garantí@coit funciona a pleno rendimiento y las principales operadoras y empresas del sector han respaldado con la firma de convenios de colaboración estos servicios, cumpliéndose así nuestro segundo objetivo, el de reforzar la proyección del colegio como entidad fundamental de las infraestructuras y servicios de telecomunicaciones españoles; en este sentido, cabe añadir que recientemente el COIT ha obtenido la acreditación como entidad de verificación de proyectos de ICT. El COIT ha fortalecido su proyección en el sector. Este año se han intensificado las relaciones de la institución con las Administraciones Públicas, las empresas del sector y las organizaciones clave del mundo de las telecomunicaciones. Hemos participado activamente en la gestación de los paquetes normativos de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, aportando el saber técnico de nuestro colectivo. Hemos intensificado nuestra presencia en los principales eventos del sector y en los organizados directamente desde la institución, que han contado con amplia acogida. Nos sentimos satisfechos además, al comprobar que la participación de los colegiados en la vida diaria de la institución se ha reforzado a través de los grupos de trabajo, algunos relanzados, otros de nueva creación, y que cubren de manera panorámica todas las preocupaciones y campos de actividad de los telecos a los que representamos. Especial satisfacción nos produce la incorporación de los jóvenes telecos a la vida colegial. A través de la figura del precolegiado y manteniendo relaciones estrechas con el mundo universitario queremos rejuvenecer la institución y proyectar la importancia de los jóvenes ingenieros en la necesaria transformación económica y social que necesita nuestro país. El “grupo de trabajo de jóvenes telecos”, hoy plenamente activo y desdoblado en múltiples comisiones de trabajo, será un pilar esencial para conseguir este objetivo. Tras el éxito del Primer Encuentro de Jóvenes, no nos cabe la menor duda de que el proyectado Congreso de Jóvenes Ingenieros de Telecomunicación, previsto para el año que viene, será la consolidación de esta tendencia. Ellos han tomado la voz del Colegio en las redes sociales, Linkedin y Twitter, en las que estamos presentes y abiertos a todos vuestros comentarios. En unas circunstancias como las actuales era especialmente importante cuidar el porfolio de servicios que presta la institución a sus miembros, comenzando por el Servicio de Orientación Profesional, los servicios de formación, la mejora en los servicios de salud y seguros, los servicios de asesoramiento jurídico y fiscal, los boletines informativos… Todos ellos han quedado reforzados y siguen actualizándose con vuestra ayuda. Nos complace comentar por ultimo que el pasado 14 de junio, aproximadamente un año después de nuestra toma de posesión al frente de la Junta de Gobierno del COIT, los colegiados reunidos en Asamblea General han respaldado nuestra gestión al frente del COIT en el pasado ejercicio, así como la ejecución presupuestaria y la marcha general de la institución. En un año como este, marcado por la austeridad, es un logro importante haber mantenido un nivel de actividad tan intenso. Os agradecemos desde estas páginas el apoyo recibido, y seguiremos trabajando para seguir contando con vuestra confianza.
30 oct 2015
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Debatir el medio plazo
Editorial Debatir el medio plazo -------------------------------------------------------------------------------- El sector de las telecomunicaciones vive en la actualidad un momento de enorme tensión como consecuencia del anuncio del extraordinario encarecimiento del canon por el uso del espectro radioeléctrico, la desagregación del bucle de abonado y las medidas tendentes a impulsar la competencia en las comunicaciones móviles (nuevas licencias y autorización de operadores virtuales). Sólo cuando conozcamos las decisiones concretas que adopta el Gobierno en estas materias será la ocasión de valorarlas, y de valorar las consecuencias para unos y otros. En estos momentos nos interesa, fundamentalmente, reflexionar sobre la naturaleza del debate que los agentes sectoriales han mantenido en los últimos meses sobre estas medidas. Como no podía ser de otra manera, las posiciones mantenidas por los distintos agentes han sido "interesadas", es decir, cada cual ha esgrimido los argumentos que favorecían su posición en el mercado, lo que no resulta, en sí, nada sorprendente. Lo que sí nos ha sorprendido es el carácter maximalista y de corto plazo del argumentario exhibido en la polémica. Cuando se van a cumplir dos años de vigencia de la LGTel, los nuevos entrantes continúan apelando a las situaciones de otros mercados supuestamente más "liberalizados" para mostrar al regulador que es posible dar un paso más; los operadores asentados alertan una vez más del efecto disuasorio que estas medidas pueden tener sobre la inversión; algunas asociaciones de usuarios reclaman tarifas planas estableciendo su cuantía de forma arbitraria, el Gobierno continúa preocupado por controlar el IPC y encontrar una salida honrosa al problema político que le ha generado la adjudicación de las licencias de UMTS y aunque competencia y número de operadores son cosas diferentes, la CMT parece no tener otro empeño ni otro objetivo que favorecer el aumento del número de operadores que hay en cada segmento del mercado, y medir la cuota que se le arrebata al operador dominante. En nuestra opinión cada día se hace más patente la necesidad de generar un marco de discusión más general, en el que se analicen las deficiencias existentes y se valoren las necesidades a medio plazo, de forma que se puedan analizar las consecuencias de las decisiones que se tomen para su solución. Es necesario que se abra paso una "inteligencia sectorial compartida" preocupada por el nivel y calidad de las infraestructuras y servicios de telecomunicaciones del futuro, por los precios y las condiciones competitivas de suministro, y que, en definitiva, encauce las inevitables polémicas que nos aguardan en esta labor. Y creemos que nuestras instituciones, Colegio y Asociación, deben actuar como marco neutral, siendo anfitrionas de los principales agentes del sector, para la construcción de una opinión sectorial rigurosa , que considere las consecuencias, a medio plazo, de las decisiones que se toman en el presente sobre la evolución de las telecomunicaciones españolas, e invitar a ello, como protagonistas fundamentales, a las empresas del sector más comprometidas con este país, por parámetros tan objetivos como la inversión realizada o el empleo generado. Además, será necesario definir otros índices nuevos, para conocer, por ejemplo, aspectos tan importantes como la evolución del nivel de competencia o las consecuencias de los desequilibrios territoriales. En ello estamos.
30 oct 2015