Artículo BIT
La I+D, en peligro
La I+D, en peligro os inapelables datos macroeconómicos sobre la inversión en I+D en España, a la cola de la Unión Europea, representan una excelente vista aérea de la actual política de telecomunicaciones a largo plazo. En lo que respecta a nuestro sector, lejos de un crecimiento esperable tras la aparición de nuevos entrantes, la tendencia es igualmente a la baja. Señalemos tres factores indicativos: - La tendencia a la baja de las inversiones en I+D de Telefónica que ha sido la locomotora fundamental para todo el sector. - La escasa o nula inversión de los "entrantes", materializada en su mayor parte en una versión "Fundaciones" que no tienen por objeto fundamental el I+D en los núcleos básicos de un operador de servicio de telecomunicación. - La actitud pasiva de los organismos públicos responsables de las concesiones de licencias respecto al seguimiento de los compromisos de los licenciatarios en cuanto a inversiones I+D Las consecuencias pueden ser fácilmente deducibles: - Desarrollo de la mayor parte del "tejido industrial" a nivel de distribución y representación de productos foráneos con nulo valor añadido nacional. - El área de I+D de los operadores se está convirtiendo en un área de prueba y evaluación de soluciones completas de terceros, con poca o nula adaptación a las necesidades particulares de cada operador. - El distanciamiento e incluso desconexión paulatina entre los operadores y los centros e instituciones de investigación como la universidad. La presión del mercado, manifestada en la rapidez en la puesta en marcha de sistemas y servicios de telecomunicación, para el aprovechamiento puramente coyuntural de licencias concedidas ante la liberalización plena, está llevando a evaluar únicamente el riesgo puramente financiero a corto y medio plazo como criterio en el despliegue de servicios e infraestructuras, muchas veces enfocados a mercados muy concretos y teóricamente boyantes. Es razonable que, dada la dependencia de la tecnología de un sector cada vez más dinámico y cambiante, el futuro depare muchas sorpresas a esos estrategas (operadores y reguladores) para los que un operador es puro capital transformado en una red que se compra en su totalidad llave en mano y unas condiciones especiales de operación (interconexión). Cuando la tecnología cambie las condiciones del mercado (nuevos productos y servicios, reequilibrios tarifarios como consecuencia de la convergencia de servicios, soportes únicos multiservicios -redes IP-, etc.) nos quedaremos con algunas redes (inservibles), unas condiciones de operación (inoperantes) y la ausencia, una vez más, del conocimiento y el "know-how" de por qué, cómo, de qué forma y en qué medida se ha producido dicho cambio. Eso sí, tendremos que tener nuevo capital dispuesto a comprar todo lo que haga falta para la nueva situación.
30 oct 2015