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Artículo BIT
Tres mejor que cuatro
¿Tres mejor que cuatro? Ya nadie duda de que con uno menos es más complicado obtener un buen resultado. Incluso hay entrenadores que contabilizan con esmero y se lamentan del número de partidos en los que sus equipos han sido víctimas reiteradas de decisiones que les dejaron en inferioridad. Nadie defiende la boutade del fallecido Helenio Herrera de que con 10 se juega mejor que con 11. Curiosamente, ahora, se escuchan opiniones que reclaman reducir a tres años la duración de los grados nacidos bajo el amparo del Plan Bolonia: consideran un error la opción de cuatro cursos adoptada en España. Y eso que carecemos de una evaluación significativa de sus resultados, ya que las primeras promociones recién empiezan a caminar. Intento rechazar la sospecha de que la reducción no sea otro conato de recorte que alivie las maltrechas finanzas de la Universidad española. Percibo que las presiones que inducen a la rebaja proceden, principalmente, de los que se adhieren a cualquier resistencia a los cambios que plantea Bolonia o de sectores que se oponen a romper la cadena “un título, una profesión, un colegio”. Los estudiantes protestan por otro tipo de recortes y las empresas guardan un silencio expectante. Quisiera creer que la decisión sobre el modelo de “cuatro años más un máster” para obtener la habilitación profesional de ingeniero estuvo fundamentada en sólidos argumentos de adecuación al empleo, con una formación abierta y versátil; aunque, sospecho, sirvió también para conciliar los intereses corporativistas y la resistencia de los privilegios académicos. Me atrevo a pensar que, con esta opción de mayor recorrido, se pretendía incrementar las enseñanzas prácticas, facilitar la adquisición de habilidades tan importantes como la comunicación y persuasión para la venta de ideas, el trabajo en equipo y la gestión del tiempo. Incluso me animo a imaginar que habría espacio, como sucede en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), para el complemento de la educación artística y la técnica teatral a fin de estimular la imaginación, la creatividad, o el dominio del lenguaje y los gestos. Quiero suponer que con los grados de cuatro años los estudiantes estarán mejor preparados para enfrentarse al exigente máster que responda a la desmesura de los requisitos de la Orden Ministerial CIN/355/2009 y que habilita para el ejercicio profesional como Ingeniero de Telecomunicación. Les confieso que en el debate sobre títulos, competencias, acreditaciones…mi ánimo es más proclive a valorar la calidad de la formación, la experiencia y el talento, que a sumergirme por los vericuetos de las regulaciones administrativas que la realidad convierte rápidamente en obsoletas. Intuyo que usted, amable lector, me considera un incauto y un frívolo. No le falta razón; no debí meterme en este jardín en el que me siento muy inseguro. ¿Por qué lo hice? Fue un impulso al leer la entrevista a Edita de Lorenzo (BIT; Nº 192). Le recomiendo que la repase. Si bien todas las respuestas suscitan interés, las reflexiones sobre la situación de la enseñanza universitaria son todo un ejemplo de sentido común, rigor, cautela y pedagogía. ¡Chapó!3 Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación [email protected]
30 oct 2015
Artículo BIT
Telco cloud
Telco cloud Los temas estrellas en infraestructura de redes de telecomunicaciones en el último MWC (Mobile World Congress) han sido: virtualización, “cloud computing”, SDN (Software Defined Networking) y NFV (Network Functions Virtualization). Se trata de tecnologías que están en boga desde hace varios años el mundo informático, siendo la crisis económica y la necesidad de ahorrar costes, las principales razones de su rápida consolidación en los grandes centros de datos. Los potenciales problemas asociados a la seguridad en la comunicación, privacidad de los datos, portabilidad de aplicaciones, interoperabilidad entre servicios y monitorización de los niveles de servicio acordados, han ido subsanándose. Sin embargo, la adopción de estas tecnologías en los operadores de telecomunicaciones está aún en un estado mucho más incipiente. En el MWC 2013 la mayoría de los vendedores pusieron de manifiesto públicamente que tienen estrategias de virtualización, sin embargo, muchos aclararon a qué nodos de la red realmente son aplicables y en qué plazos esperan finalizar este proceso. Lo que está claro, es que esta transición será una realidad durante los próximos años; de hecho, la virtualización ya está siendo estudiada por grupos de estandarización (IETF, NGMN Alliance, ETSI, Open Networking Foundation, TM Forum etc.), pero todavía no está claro quién liderará los trabajos. En el mundo de los routers hay dos iniciativas para separar el plano de control IP: Path Computation Element del IETF que comenzó en 2006 con la RFC4655 y la iniciativa OpenFlow, liderada por la Open Networking Foundation establecida en marzo 2011 y que utiliza el término “Software-Defined Networking”. Tradicionalmente, los fabricantes de equipos de telecomunicaciones (ALU, Cisco, Ericsson, Huawei, Juniper, NSN, ZTE, etc.), desarrollaban sus productos (estaciones base, softswitches, routers, etc.) sobre hardware propietario, optimizado para cada tipo de aplicación. Sin embargo, la transformación de las redes de telecomunicaciones al mundo “todo IP” posibilita su virtualización. Aunque las plataformas propietarias son las más efectivas para ciertas aplicaciones, sobre todo en comunicaciones en tiempo real y con exigentes requisitos de latencia, encriptación, cambio de codecs, etc.; muchos de los nodos de la red, o al menos su plano de control, pueden ser manejadas más económicamente por hardware estándar u “off-the-shelf”. Las ventajas de utilizar hardware “off-the-shelf” son numerosas, destacando la reducción de los costes de adquisición y mantenimiento del hardware, así como el acortamiento de los ciclos de introducción de mejoras hardware en procesamiento y memoria. Por otro lado, la virtualización permite un uso más eficiente de los recursos hardware y licencias software en cada una de las situaciones de demanda posible de recursos de red, mejorando la eficiencia, la robustez y la escalabilidad de la red y reduciendo drásticamente el tiempo y recursos dedicados a la planificación y dimensionamiento de red. Si es necesaria más capacidad para una determinada aplicación, basta con generar dinámicamente copias adicionales de ella; mientras que si se necesita más capacidad de procesamiento agregada, basta con desplegar más servidores en el centro de datos. La virtualización permitirá a los operadores de telecomunicaciones ser más competitivos respecto a las OTTs (Over-The-Top). Además, la cloud interna de la operadora, puede ser utilizada para ofrecer nuevos servicios IaaS (Infraestructure as a Service), SaaS (Software as a Service) o PaaS (Platform as a Service), a empresas, complementando los propios servicios de comunicación y entrando a competir directamente con Amazon, Google, etc.3 Ramón Millán Ingeniero de Telecomunicación ramonmillan.com
30 oct 2015
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eAdministración 2.0: transparencia y rendición de cuentas
eAdministración 2.0: transparencia y rendición de cuentas La crisis global de deuda y confianza, la dependencia de la economía de la construcción, la baja inversión en TIC e innovación y la escasez de responsabilidad social en la gestión pública, han arrastrado a la economía española a una situación extremadamente peligrosa, finalizando el año pasado con un déficit público cercano al 7% del PIB (de casi el 10% considerando las ayudas a la banca) y 5.965.400 desempleados (equivalente al 26,02% de la población activa). En ambas partidas, se muestra que no hay mejoría respecto a 2011 y que somos "líderes" de la zona euro. El año pasado, será recordado como el de los “recortes”, pero cuando al enfermo se le quita “músculo”, en vez de “grasa”, es simplemente imposible que se levante. En España no sobra sanidad, educación o investigación; lo que sobran si nos comparamos con los países líderes del mundo son: cargos políticos, asesores, coches oficiales, dietas y gastos de representación, embajadas, empresas públicas que no aportan ningún valor, etc. Lo sabemos los españoles, lo sabe “la troika” y lo saben “los mercados”… ¿Por qué nuestros líderes políticos, de uno y otro “signo”, no escuchan?... La “marca país” es un excelente activo intangible para la creación de valor y una ventaja competitiva sostenible para un país, pues permite, entre otros muchos aspectos, captar financiación y abrir nuevos mercados para las empresas. Un importante factor de la marca país es la propia Administración Pública, donde debe primar la ética, honestidad, transparencia, integridad, compromiso y responsabilidad; para generar confianza. La Administración responsable facilita la consecución de mejores condiciones financieras, influye en el asentamiento y creación de empresas socialmente responsables, mejora la motivación y entusiasmo de la sociedad, mejora los ratios de captación y retención de capital humano, facilita el acceso a mercados exteriores por parte de las empresas, etc. Así, la inclusión de criterios sociales, medioambientales y de buen gobierno en el sistema público y privado, así como en toda la cadena productiva y de inversiones, es lo único que puede asegurar la sostenibilidad y la supervivencia del estado de bienestar, que nunca ha corrido tanto peligro en España como ahora. Sin lugar a dudas, la mejora de la reputación de España y la confianza en las instituciones son claves para superar la actual crisis. ¿Cómo pueden ayudar las TIC a mejorar la confianza en las instituciones? El objetivo principal de la Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos, es reconocer y garantizar el derecho del ciudadano a relacionarse por medios electrónicos con las Administraciones Públicas e impulsar el uso de los servicios electrónicos en la Administración. La e-Administración ha permitido automatizar muchos procesos burocráticos con la Administración, favoreciendo el ahorro, la eficiencia energética y la calidad de vida. Sin embargo, la e-Administración no ha sido empleada para favorecer la transparencia y el control de los actores políticos a través de una mejor rendición de cuentas, lo que permitiría reducir los casos de negligencia y corrupción. Tampoco ha promovido la proximidad y participación del ciudadano, debido a la escasa integración de las redes sociales en los sitios Web de las distintas Administraciones. Tal y como dijo Albert Einstein “en medio de cualquier dificultad, está la oportunidad”… así que es el momento de dar el impulso definitivo a la e-Administración 2.0, porque la situación es de extrema gravedad.3 Ramón Millán Ingeniero de Telecomunicación ramonmillan.com
30 oct 2015
Artículo BIT
Catarsis
Opinión Catarsis Estoy a punto de tirar la toalla: no encuentro el tema sobre el que enredar en el próximo número de la revista BIT, el que, transcurridas varias semanas, tendrá usted delante. Repaso los asuntos de actualidad que pertenecen a la idiosincrasia de los telecos e intento anticipar si, de aquí a entonces, ahora para usted, sobrevivirán o si aparecerán novedades que los invaliden. Ninguno me estimula para aportar mi mirada porque intuyo corresponden a coyunturas muy inestables. Me resisto a divagar sobre los rasgos de la crisis o el futuro de la profesión: mi ánimo no está para homilías ni discursos de autoayuda. Descarto acudir a Wikipedia para documentarme sobre siglas de nuevas tecnologías ya que mi descripción resultaría trasnochada. En fin, que no logro superar esta sensación que me bloquea para atrapar la idea que active mi creatividad. ¿Sería más fácil si colaborase en un medio de comunicación más habitual? Me resisto a crear un blog personal con plena libertad para escribir siempre que se me antoje: sospecho tendría escasa audiencia. Tampoco me entusiasman las redes sociales, mejor avenidas con el tapeo de la inmediatez, el anuncio de convocatorias, la autopromoción o la simple curiosidad. Francamente, prefiero compartir el ambiente de BIT y acompañar a Julián Fernández Navajas en sus excursiones por mis tierras aragonesas, envuelto en los aromas de las historias vinícolas de Manolo Gamella. En el estado de catarsis en que me hallo, fantaseo con una revista que haga un uso intensivo de las virtudes del medio digital sin limitarse a un simple archivo en PDF: además de conseguir un ahorro importante, se agiliza su edición y difusión. Imagino que la información se renueva al ritmo de la actualidad y la oportunidad; que se insertan nuevos artículos sin necesidad de eliminar los anteriores; y que se integran boletines electrónicos como el 0.1noticias. Sueño con un formato de edición adaptado al tamaño de las pantallas de las tabletas: una sola columna en lugar de las dos o tres del actual BIT que convierten en pesadilla su lectura electrónica. Y como somos de teleco, marca de tecnologías avanzadas, supongo que se incorpora información multimedia (audio y vídeo) y enlaces para acceder a otras páginas web. Pero siempre priorizando el análisis y la divulgación, con relatos breves y entrevistas resumidas, que ayuden al lector a entender y profundizar en lo anticipado por otros medios o plataformas. Reconozco que el olor del dinero rompe la magia de la fantasía, pero no consigo desligar la reinvención electrónica de BIT de los asuntos económicos. Repaso el presupuesto del COIT para 2013 y observo que se asignan 150.039,10 euros a la “realización y distribución de la revista BIT”; resulta que ese importe es ligeramente superior al déficit previsto (145.390,17 euros) para este ejercicio. Así las cosas, un BIT digital ¿aliviaría la delicada cuenta de resultados y ayudaría a presentar un presupuesto más aseado? ¡Me salvó la campana! Con mis elucubraciones logré hilvanar un relato que servirá, si la autoridad competente y el tiempo no lo impiden, para volvernos a encontrar. Un placer. Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación [email protected]
30 oct 2015
Artículo BIT
Buscando la salida
En aviación los ingenieros saben que los grandes desastres no se deben a una única causa. Hay pequeñas averías o determinadas circunstancias adversas que, por si solas, no causarían nunca un accidente grave. Sin embargo, cuando esos problemas coinciden por determinadas circunstancias provocan las tragedias. El estado actual de cosas en nuestro país no se debe a una causa en particular, sino a un conjunto de ellas que por separado, y si no se hubieran ido enquistando, no habrían causado ningún desastre irremediable. Habrá quien se crea que la coyuntura actual se debe a que los ciudadanos de algunos países son más austeros y productivos que nosotros y también quien opine que la crisis es la excusa para tomar el control de otros países utilizando como arma la economía. Independientemente de que cada cuál piense aquello que le parezca más acertado, lo que sí parece claro, para quien siga con interés la situación, es que el problema va para largo. Basta mirar alrededor para ver qué les está ocurriendo a quienes van por delante en el camino de implantar políticas económicas impuestas. Las cosas se pueden cambiar, pero para eso hay que actuar. Nadie lo va a hacer salvo los afectados porque los que rescatan, es decir, los que prestan y reciben una compensación económica por ello, siguen ganando dinero y además creen que tienen asegurado el control. No se puede caer en el error de esperar a tomar decisiones personales hasta que la situación cambie. Primero porque la vida no espera y segundo porque va a transcurrir mucho tiempo hasta que la coyuntura cambie. El tiempo del que disponemos, a veces lo olvidamos, tiene un límite. Tampoco hay que olvidar que cuando esto termine, porque no hay ninguna duda de que eso ocurrirá, lo que tendremos será muy distinto a lo que hemos perdido. No valdrán las mismas pautas que nos fueron útiles para manejarnos en el pasado. Habrá que emplear otras nuevas que sean más acordes con la situación que llegará y ya se puede entrever lo que va a venir, pero mientras no nos podemos inhibir. Hay que actuar y hacerlo en varias direcciones. Por un lado, no dejándose engañar; la inteligencia no es sólo la facilidad para el dominio de las Matemáticas o de la Física. En segundo lugar, arañando cada oportunidad por alejada que parezca de nuestros objetivos. Si es preciso desviándonos del camino planificado, pero sin olvidar que, a la menor oportunidad, volveremos para intentar conseguir lo que queremos y en lo que creemos. Y por último, intentando que determinadas líneas no se crucen. Es admirable el esfuerzo de algunos colectivos de profesionales muy cualificados para, utilizando el marco legal vigente, defender lo que nunca se debe perder. Se sabe que más recortes traerán menos crecimiento y se siguen aplicando. También se sabe, y en especial el colectivo de los profesionales de las nuevas tecnologías, que el futuro está en el conocimiento y en la innovación. Aunque se sabe, también se está estrangulando ese camino. El recorte de recursos, probablemente decidido por quien no sabe ni de ciencia ni de tecnología, está cortando toda posibilidad de seguir en esa línea de crecimiento y de futuro. Todo el prestigio y conocimiento, ganados con interés y trabajo bien hecho en los proyectos internacionales durante estos años, se está dilapidando. Incluso desde un punto de vista puramente economicista, estas acciones suponen tirar el dinero de las inversiones realizadas los años anteriores. No está la situación para tirar nada. Por el interés de los que imponen recortes y la miopía de los que los aplican, se está perdiendo la riqueza tecnológica del presente y del más inmediato futuro ¿No es el momento para que los ingenieros sean, al igual que lo son otros grupos de profesionales, más “beligerantes” con estas decisiones?Teresa Pascual Ogueta Ingeniera de Telecomunicación Buscando la [email protected] salida
30 oct 2015
Artículo BIT
Suenan tambores de guerra en el sector de las telecomunicaciones
Recientemente hemos tenido noticias acerca de una posible OPA de ATT sobre Telefónica, rumores que han venido precedidos de noticias semejantes,como por ejemplo, otra posible OPA de Verizón sobre Vodafone. De momento, son eso, rumores, pero no por ello deberíamos dejar de preguntarnos si hay base para ello y qué consecuencias podemos extraer. La respuesta, a primera vista, es que si, que si hay base para ello.¿Pero por qué? Está claro que uno de los objetivos primordiales de cualquier compañía es el crecimiento y creo que podemos afirmar, sin temor a equivocarnos,que los operadores de telecomunicaciones, en general, y los europeos, en particular, están embarcados en una dificil travesía, donde la palabra crecimiento es cada vez más dificil de pronunciar. Es la famosa frase del desacoplo entre tráfico e ingresos y el reflejo de todo esto es la pobre valoración del sector y de las compañías europeas en bolsa, donde ya llevan un largo peregrinar por el desierto desde el pinchazo de la burbuja en el año 2000. Alguien podría argumentar que esta situación es común a los operadores de uno y otro lado del Atlántico, pero la realidad es que los operadores señalados como opantes son de EEUU y los opados de Europa. Si damos un paso más podría parecer, a primera vista, que las estrategias y políticas de telecomunicaciones en EEUU y Europa son similares, lo cual no es necesariamente así y conviene resaltar una serie de diferencias esenciales al respecto. La primera, es que en EEUU tienen muy claro que el objetivo es tener empresas fuertes y solidas financieramente hablando, y el foco está puesto en esto. En Europa las políticas son mas populistas y orientadas al usuario, lo cual a veces es dificil de compaginar con la fortaleza de las compañías. La segunda, es que EEUU aprendió la lección de sus errores del pasado (desmembración de ATT), que hizo que las compañías de este país perdieran relevancia en el plano internacional por mor de la competencia interna. Por contra, en esa época las empresas europeas se lanzaron a la conquista exterior. Pues bien, ahora estamos en el proceso inverso, unas compañías estadounidenses consolidadas y unas europeas fragmentadas y obsesionadas por la competencia, asimilándose poco mas o menos competencia con número de actores. Otra diferencia es el grado de libertad de que gozan las compañías en EEUU, con un modelo más abierto y flexible frente al intervencionismo atroz que hay en Europa. En cuarto lugar, hay que mencionar la importancia que se da al mundo Internet en EEUU, donde sus compañías copan los primeros puestos en los distintos eslabones de la cadena de valor, cosa que no sucede en Europa, donde nos perdemos en disquisiciones que no conducen a ningún sitio. La quinta diferencia es la salud financiera de las compañías de EEUU, que tienen caja y salud suficiente para abordar estos procesos, mientras que en Europa lo que prima es el desapalancamiento que dicen los economistas. Por último, habría que mencionar la diferente concepción en cuanto a los modelos de negocio: en EEUU venden servicios, mientras que en Europa las compañías venden el acceso y se regalan prácticamente los servicios. Podríamos esgrimir otra serie de puntos, pero creo que los expuestos son suficientes, como para entender que los operadores de EEUU lo que buscan con estas posibles OPAS es recuperar el tiempo perdido y enmendar la estrategia equivocada que aplicaron en la década de los 90 y eso es lo que está pasando en estos momentos, en los que los que van por el camino erróneo son los operadores europeos. Es evidente que la apuesta es muy ambiciosa porque nada menos que están buscando las "joyas de la corona" pero, ojo al dato, porque a mi me enseñaron en las Milicias, las fases del combate, a saber: la aproximación, la toma de contacto, el asalto, la destrucción del enemigo y la explotación del éxito, así es que, que nadie se duerma en los laureles. José Luis Machota Ingeniero de telecomunicación [email protected] Suenan tambores de guerra en el sector de las telecomunicaciones
30 oct 2015
Artículo BIT
La crisis del factor Trabajo
José Eduardo Mohedano Córdoba Ingeniero de Telecomunicación inteltic.net Opinión La crisis del factor Trabajo Por primera vez en las últimas décadas, desde finales de 2012 los beneficios empresariales en España superan a la suma de todos los salarios. En 2006, antes del comienzo de la recesión, los salarios representaban el 47,3% del PIB, mientras que los beneficios de las empresas se quedaban en el 41,4%. Este hecho podría parecer motivo de alegría para directivos y accionistas, si no fuera porque en los países más avanzados de Europa sucede justo lo contrario. Es decir, un alto ratio beneficios/salarios es un indicador de menor desarrollo económico. Los salarios españoles están 3,7 puntos por debajo de la media europea, mientras que los beneficios están 6,8 puntos por encima. Curiosamente, el FMI sigue recomendando presionar a la baja los salarios de los españoles. El sector de las telecomunicaciones aparece aquí como una excepción, pues las malas noticias vienen por partida doble: no sólo se han perdido puestos de trabajo (más de 18.000 en los últimos 5 años) sino que además esta destrucción de empleo viene de la mano de una enorme erosión en los ingresos de las compañías, provocada no sólo por la crisis general sino también por una durísima competencia en precios. En consecuencia, las inversiones se han reducido un 29% en este último lustro. Estos datos pintan un panorama muy sombrío si consideramos además que los analistas siempre han señalado al hipersector TIC como estratégico y clave para la recuperación económica. La realidad incuestionable es que España padece un imbatible desempleo estructural desde la crisis del petróleo de los años 70, sólo aplacado temporalmente por dos acontecimientos irrepetibles en las próximas décadas: la incorporación a la Unión Europea y la Burbuja Inmobiliaria, cuyo estallido ha mandado a la calle a millones de trabajadores que ahora nadie sabe cómo recolocar dentro de nuestras fronteras. Recordando que los tres factores tradicionales de producción son tierra, trabajo y capital, resulta que una burbuja especulativa en el factor tierra ha provocado el hundimiento del factor trabajo a costa del factor capital. Si el trabajo asalariado en masa surge con la revolución industrial, no es descabellado pensar que la desindustrialización puede provocar su definitiva disminución durante quizá muchas décadas. No es la falta de jóvenes (parados en un 50%) lo que pone en peligro nuestras futuras pensiones, sino la reducción de la necesidad del factor trabajo. Una de las causas del surgimiento de la Revolución Industrial en Inglaterra a finales del siglo XVIII fue que los salarios eran relativamente elevados y resultaba conveniente sustituir trabajo por capital en forma de inversiones en maquinaria y nuevas fuentes de energía. Sin embargo, con la globalización resulta más barato todavía sustituir trabajo asalariado caro en países desarrollados por trabajo asalariado barato en países "emergentes". Es más, muchas multinacionales ni siquiera contratan personal directamente en esos países, sino que firman acuerdos con contratas locales. Es decir, menos trabajo y menos inversiones. Siguiendo la ley del péndulo, parece que la Historia económica avanza hacia ¿nuevas? formas de contratación del trabajo. Por ejemplo, desde el Renacimiento hasta la expansión de las fábricas fue bastante frecuente en Europa el verlagssystem: trabajo a domicilio en el entorno rural, pagado por comerciantes que buscaban escapar de las rigideces de los gremios urbanos y reducir el precio del producto. Este tipo de relaciones nos provocan temor porque en la Universidad nos prepararon para ser unos buenos asalariados, pero las profundas transformaciones que estamos viviendo en la naturaleza de los intercambios económicos y la aparición de nuevos ingenios como las impresoras 3D abren sin duda todo un mundo de posibilidades. No se sorprendan ustedes de nada en las próximas décadas, la pensión tampoco nos la pagarán los inmigrantes.
30 oct 2015
Artículo BIT
Es posible aprender
Las personas podemos y debemos aprender con el fin de adaptarnos mejor a nuestro entorno. Ya lo decía José Ortega: “Yo soy yo y mi circunstancia”. Por tanto, no podemos evitarla. Más optimista resulta pensar que las organizaciones también pueden y deben aprender. Todo esto, que a mi director de tesis puede parecerle tan romántico e idealista, es el principio de la teoría del aprendizaje organizativo. Una organización es como un ser vivo. Debe adaptarse a un entorno turbulento y cambiante. Generalmente, no se trata necesariamente de cambiar la estructura. Puede bastar con modificaciones culturales. Pero la organización es, al igual que cualquier organismo biológico, un objeto de trabajo en el contexto de la teoría general de sistemas de Ludwig von Bertalanffy. La teoría general de sistemas constituye, por tanto, un caldo de cultivo apropiado para el desarrollo de la teoría del aprendizaje organizativo de Argyris y Schön, que posteriormente aplicará de forma más clara en el mundo de la organización Peter Senge. Pero, ¿cómo aplicamos todo esto a nosotros mismos y a nuestro entorno social? En resumen, ¿cómo hacemos balance de nuestros éxitos y fracasos con el fin de mejorar? Argyris y Schön proponen dos formas: un hacer lo mismo de siempre de forma más eficiente, por una parte, y un hacer de forma diferente y más eficaz, por otra. De acuerdo con estos autores, el verdadero aprendizaje organizativo es el último, porque nos obliga, de una forma u otra, de manera consciente, a reconocer nuestra más recóndita miseria, con el objetivo de subsanar los vicios adquiridos que no nos permiten progresar. Esto, a nivel de organización, de nación o de sociedad, puede implicar cambios culturales, en los procesos de negocios y, tal vez en menor medida, de carácter estructural. El verdadero problema del auténtico aprendizaje organizativo es, por tanto, la planificación a largo plazo que requiere para que resulte de verdad eficaz, con todas las desavenencias que conlleva una carrera de fondo. Sin embargo, como parece ser que todavía estamos en tiempo de crisis, tal vez sea este momento una oportunidad única para llevar a cabo tan magna empresa. La ingeniería de sistemas constituye, de una forma u otra, una implicación de la teoría general de sistemas en el ámbito de la innovación tecnológica y su aplicación una forma de apostar por el aprendizaje organizativo de verdad, por el de hacer mejor las cosas a largo plazo, aunque nos conlleve un esfuerzo sustancial en el plano temporal más inmediato. Renovados propósitos para el curso que comienza: nuevos enfoques para gestionar mejor nuestra complejidad. José Manuel Arias Calvo Ingeniero de Telecomunicación MIT System Design and Management [email protected] People and organizations undergo an authentic, organized learning process when long term planning with new, more effective ways of completing tasks allow the elimination of old, inefficient procedures while replacing them with innovative efforts that bring real progress, even though these efforts can be intense and difficult in the short term. IS IT POSSIBLE TO LEARN?
30 oct 2015