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Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Como sin duda conocéis, 2011 supuso para los colegios profesionales un año intenso y difícil. El Gobierno de entonces planteó una iniciativa parlamentaria encaminada a transformar el marco normativo de los colegios profesionales de las ingenierías. Esta propuesta era potencialmente demoledora, tanto para los propios colegios profesionales, como para los propios ingenieros. Me gustaría compartir con vosotros este asunto y daros a conocer tanto el proceso que se ha seguido hasta ahora, como su posible evolución. Como se os ha venido informando a través de estas páginas, en el año 2009 se realizó en España la trasposición de la Directiva 2006/123/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, más conocida como la Directiva de Servicios. Lo hizo a través de dos Leyes de importante envergadura en cuanto a su ámbito de aplicación, que en algunos aspectos excedían los requerimientos de la Directiva, dictada con el objeto de facilitar el libre acceso a los servicios, favorecer la competencia y mejorar la eficacia de los mercados asociados. Por un lado la Ley Paraguas (Ley 17/2009) dictaba principios básicos de aplicación a la normativa española a modo de requisitos que debían aplicarse a la legislación nacional en materia de servicios y posteriormente la Ley Ómnibus (Ley 25/2009) aplicaba esos principios a través de la modificación de, ni más ni menos, que cuarenta y ocho Leyes existentes, entre ellas, la propia Ley General de Telecomunicaciones y la Ley de Colegios Profesionales. El trabajo de trasposición se habría completado con ambas normas, de no ser porque la segunda incluía en su disposición transitoria cuarta, la obligatoriedad de que el Gobierno planteara a las Cortes en un plazo de doce meses un proyecto de Ley que determinara qué actividades, por su importancia para la ciudadanía, debían conservar la colegiación obligatoria, centrándose en criterios de interés público, seguridad, protección de la salud, etc. Este plazo había expirado ya en 2011 mientras el Gobierno saliente había esbozado un proyecto de Ley de Servicios Profesionales. Este proyecto, que parecía orientado a desprestigiar las ingenierías, llegaba a plantear que cualquier ingeniero, con independencia de su rama de especialización, estaba plenamente capacitado para ejercer cualquier actividad profesional relacionada con la ingeniería en su conjunto. A base de mezclar conceptos y de minimizar la exigencia de la excelencia profesional o la competencia técnica, terminaba por diseñar un marco profesional cuya evolución hubiera supuesto un nuevo salto al vacío, en línea con los que en otros ámbitos el Gobierno anterior ya había acometido. Afortunadamente el clamor de algunos sectores y de los propios colegios profesionales consiguió que no se alcanzara la necesaria mayoría parlamentaria, lo que impidió que esta iniciativa viera la luz. Así llegamos al momento actual, en que los miembros del nuevo Gobierno acaban de tomar posesión en sus respectivas responsabilidades. Dado que sigue pendiente el desarrollo de lo establecido en la propia Ley Ómnibus en materia de adaptación de los colegios profesionales, entiendo que el año 2012 será clave para establecer este nuevo marco, Y considero necesario hacer algunas reflexiones al respecto esperando que sean de utilidad a aquellos que deban acometer este proyecto. La primera y más evidente es el pleno ofrecimiento de este Colegio, y estoy seguro que del resto de representantes de la ingeniería, a contribuir en lo que podamos ser de ayuda a la hora de determinar las reglas del juego que afectarán a los profesionales del futuro. Las instituciones colegiales, y en este número que habla sobre nuevos modelos de negocio quizá sea más oportuno recalcarlo, han hecho esfuerzos importantes por adaptarse a las realidades de los nuevos tiempos. Y seguimos proyectándonos hacia el futuro tratando de adelantarnos a dibujar unas instituciones que sean plenamente útiles a la sociedad y a los profesionales que representamos. Entendemos que entre todos debemos dibujar un escenario en que los ciudadanos se sientan seguros porque aquellos que les proveen las infraestructuras fundamentales, al igual que otros profesionales, como los de la salud por ejemplo, han acreditado disponer de una formación que les capacite para el ejercicio de dichas profesiones, porque entendemos que esa es la mejor manera de ofrecer servicios de primer nivel y con plenas garantías, lo que debería ser un objetivo compartido por todos. Por eso es tan importante determinar qué profesionales en su ejercicio tienen un mayor impacto para la prestación de servicios básicos para el ciudadano, o servicios que afecten a su integridad, seguridad, etc. Desde esta institución no tenemos miedo a los cambios, incluso estimamos razonable revisar el marco de las atribuciones profesionales (es evidente que el modelo actual ha quedado anticuado) para garantizar que éstas se adapten a los nuevos tiempos e incluso puedan ser compartidas entre profesionales de diferentes ámbitos de la ingeniería en un mundo en que cada vez hay más áreas de actividad interdisciplinares. Pero en ningún caso podremos aceptar un escenario en el que no se establezca ningún control sobre qué profesionales pueden o no diseñar o dirigir la construcción de infraestructuras absolutamente esenciales para el bienestar y seguridad de los ciudadanos, y además para el progreso de nuestro país. En un plazo breve de tiempo saldrán de nuestras escuelas técnicas titulados universitarios que no compartirán con este decano ni con la mayoría de los lectores de BIT el nombre y apellidos de su titulación. Las propias compañías, y el Estado como contratante, se verán en la necesidad de desentrañar un complejo maremágnum de nuevas titulaciones, fruto de llamado proceso de Bolonia. En la inevitable confusión que prevemos, este Colegio espera seguir cumpliendo con sus obligaciones de servicio público y seguir siendo un agente capaz de iluminar y contribuir a ordenar esta nueva realidad. Mientras tanto seguiremos trabajando esforzadamente para aportar nuestro saber técnico, el de nuestros ingenieros, en todas las áreas en que pueda ser de utilidad para España y como Colegio continuaremos esforzándonos en adaptarnos a los tiempos con más y mejores servicios. Ofrecemos nuestra colaboración abierta al nuevo Gobierno, a la Administración en su conjunto, al sector y a todas las instituciones del mundo de las telecomunicaciones que compartan nuestros objetivos. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Una travesía volcados en el colegiado
Cuando asumimos la responsabilidad de representar a los ingenieros de telecomunicación a través del órgano de dirección de nuestro Colegio en una época tan difícil como la que vivimos éramos conscientes de que debía ser una marca identificativa de nuestro trabajo divisar el rumbo con óptica y remar. Como en un barco, las tareas para hacerlo son infinitas y no nos permiten descansar. El Colegio está en velocidad de crucero y algunos de los recientes logros y proyectos creemos que lo muestran mejor que nuestras palabras. Desde nuestros Grupos de Trabajo se rema de manera incansable en su labor de asesoramiento a la Administración en la mejor manera de acometer todas las medidas que afectan al mundo de las telecomunicaciones, con informes técnicos de máxima actualidad (el más reciente sobre los organismos reguladores). Su trabajo es ampliamente reconocido y, como muestra, queremos informaros de que estamos presentes en el Grupo Consultivo de expertos que acaba de constituirse para la elaboración de la Agenda Digital Española. También desde la perspectiva municipal queremos recalcar que hemos renovando nuestra colaboración con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) por la que el COIT se establece como asesor de referencia para el despliegue de infraestructuras de telefonía móvil. En nuestro afán por estar presentes en todos los rincones donde se debata algo relevante para nuestros profesionales, asistimos a los principales eventos sectoriales, como la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (CMR12) o el Mobile World Congress, tan importantes para nuestra industria y de los que se da buena cuenta en este número de BIT. Somos además entidad colaboradora en infinidad de eventos sectoriales como SITI asLAN o el Congreso enerTIC, pero además, diariamente mantenemos una agenda frenética de contactos con los máximos responsables de todas las empresas del sector tecnológico, trasladándoles lo que consideramos deben ser prioridades para la ingeniería española y, por ende, para el futuro de nuestra industria y del país. Es larga la travesía que a veces se ha de recorrer para defender los intereses de la ingeniería de telecomunicación ante los tribunales. Nos encanta por ello poder transmitiros que el Tribunal Supremo ha ratificado la plena legalidad de las Órdenes Ministeriales en las que se establecen los requisitos para la verificación de los títulos universitarios oficiales que habilitan para el ejercicio de la profesión de Ingeniero de Telecomunicación y de Ingeniero Técnico de Telecomunicación. Un proceso en el que hemos estado personados y que ha garantizado la plena vigencia y legalidad de los diferentes títulos de Grado y de Máster que en el ámbito de las telecomunicaciones se han verificado en cada uno de los centros universitarios españoles, así como las competencias distintivas de los ingenieros de telecomunicación. Precisamente sobre competencias trata otro gran éxito en el ámbito judicial que hemos conocido recientemente: el Tribunal Superior de Justicia de Galicia respalda las tesis del COIT reconociendo nuestra competencia para redactar y firmar proyectos de instalaciones eléctricas de baja tensión. En el apartado prioritario del apoyo del COIT a los jóvenes ingenieros de telecomunicación se han alcanzado acuerdos de colaboración con TICjob y Jobandtalent, dos plataformas para la búsqueda de empleo de alto nivel; también estamos presentes en las Escuelas trasladando a los estudiantes el amor por la ingeniería y la importancia de la colegiación y atendiendo a sus planteamientos de futuro, como recientemente hemos hecho en la feria SATELEC. Pero además reconocemos el talento y trasladamos el prestigio de nuestros jóvenes a la sociedad a través de los Premios a las Mejores Tesis Doctorales y Proyectos Fin de Carrera que, en esta edición, se multiplican con un amplio compromiso de empresas patrocinadoras, a quienes hemos animado en este precioso proyecto. Y queremos informaros en primicia de que estamos preparando el primer Congreso de Jóvenes Telecos, en el que esperamos contar con todos vosotros del 19 al 21 de octubre. En breve remitiremos a nuestros ingenieros la encuesta socioprofesional, porque queremos tener un dibujo exacto de la situación socio laboral de nuestra profesión, para conocer sus demandas y trasladarlas de la mejor manera a todos los agentes. Esperamos, como siempre, contar con vuestra colaboración, porque todos hacemos este colegio y juntos debemos definir nuestro rumbo.3 Una travesía volcados en el colegiado
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, Una de las funciones más importantes del Colegio es la de ordenar el ejercicio de nuestra profesión. Para ello, la Junta de Gobierno debe estar muy atenta a la evolución de nuestro entorno profesional y analizar las medidas que debe proponer o, en su caso, adoptar para facilitar el adecuado marco que haga posible el desarrollo de nuestra profesión. Creo que de vez en cuando es bueno y necesario hacer un alto en el camino diario y reflexionar sobre el rumbo que llevamos. Mirar con perspectiva si debemos reorientarlo, si las circunstancias generales se mantienen inalterables o si por el contrario es conveniente introducir cambios en el planteamiento general o en su ejecución. En este sentido, próximos a atravesar el ecuador de nuestro mandato, tenemos ya la experiencia necesaria y la capacidad suficiente para valorar la situación general del entorno en que se desarrolla nuestra profesión y su posible evolución. Es importante comentaros algunos de los retos que hemos identificado y que creemos sinceramente deben ser abordados desde un planteamiento riguroso y serio. Comenzaré enunciando dos principios de ámbito general, para a continuación centrarme en cuatro puntos muy concretos. Primero, la Ingeniería de Telecomunicación sigue siendo una profesión acreditada y de mucho futuro. Nuestro sector sigue siendo importante y su peso en la economía española no deja de crecer. La patronal AMETIC lo cuantifica en un 9% del PIB si se incluye la totalidad de su perímetro industrial y de servicios. En un momento de incertidumbre sobre la situación general de España, tenemos que exponer claramente que las telecomunicaciones son una de las herramientas mejores con que cuenta el tejido económico español para generar empleo, crecimiento y valor añadido. En segundo lugar, no hay prácticamente sector alguno de la economía que pueda plantear su funcionamiento normal y su desarrollo competitivo al margen de las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones. Solo mediante la implementación sistemática e intensiva de las TIC de última generación será posible mejorar la competitividad de las empresas españolas a la vez que se asegura la optimización en la prestación de los servicios sociales. Entre las líneas de actuación concretas que quiero compartir con vosotros están las siguientes: 1. Los Ingenieros de Telecomunicación son la vanguardia de estas tecnologías. Son quienes participan en todos los niveles de su diseño, desarrollo e implementación. Por eso es importante que nuestro Colegio participe activamente en todas las iniciativas públicas y privadas relacionadas con el desarrollo y despliegue tecnológico y de sus servicios complementarios. De ahí la importancia que otorgamos en el Colegio a la participación de todos nosotros en los numerosos grupos de trabajo que, sobre los temas y asuntos más diversos, hemos constituido y que nos están permitiendo proyectar nuestra actividad y visión sobre todos los elementos de nuestro sector, con gran aceptación institucional y empresarial. Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT 2. La calidad del empleo de nuestro sector, siendo aceptable, necesita del apoyo de todos, especialmente de las empresas e instituciones, para garantizar el desarrollo armónico de la economía española. De ahí que el COIT haya establecido como piedra angular de su estrategia liderar el establecimiento de un nuevo modelo de relaciones profesionales enfocado a mejorar el desarrollo de nuestros compañeros, especialmente de los más jóvenes. Para ello, nos planteamos proponer a las empresas españolas su adhesión a un sello de calidad que garantice el cumplimiento de una serie de principios básicos enfocados a garantizar un marco mínimo de mejora curricular de los Ingenieros de Telecomunicación. 3. Los Ingenieros de Telecomunicación, de manera creciente tienen que ejercer su profesión en proyectos de ámbito internacional y en entornos multidisciplinares. Para ello es importante que cuenten con un reconocimiento acreditado de su experiencia profesional, dentro de un marco normalizado de carácter internacional. Su participación en proyectos internacionales no debe encontrarse con ninguna limitación que dificulte su desarrollo profesional fuera de nuestras fronteras. Por ello, el COIT está participando junto con las demás ingenierías españolas en el establecimiento de una Entidad de Acreditación que permita mediante un procedimiento normalizado de aceptación internacional supervisado por el Colegio, facilitar a aquellos ingenieros que lo deseen una acreditación profesional reconocida internacionalmente. Esta iniciativa está dando sus primeros pasos y os mantendremos informados de su evolución. Nada de todo lo anterior se podría siquiera plantear si no contáramos con un número importante de compañeros que participan activamente en todas las iniciativas del Colegio, aportando su tiempo y contribuyendo con su esfuerzo, ideas y capacidad a desarrollar estas y otras propuestas. Especial importancia tiene la participación a través de las redes sociales, por lo que significa de apoyo y aportación creativa, incluso de crítica, sobre nuestros proyectos y la manera de llevarlos adelante. En nombre mío y de los compañeros que componen las Juntas de Gobierno del Colegio y la Asociación gracias a todos aquellos que de manera creciente colaboráis en estas iniciativas. Recordemos que esta es una tarea que excede la capacidad y tiempo de unos cuantos, por lo que solo entre todos podremos llevarla adelante. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Tomar decisiones para ser competitivos
Vivimos una época de incertidumbres en que la toma de decisiones se ha vuelto muy compleja en casi todos los ámbitos. Los gobernantes se reúnen en sesudas cumbres internacionales para compartir su visión sobre la situación y alinearse en una u otra postura, adoptando en algunos casos decisiones casi de emergencia. También las empresas del sector asisten a momentos determinantes: al debilitamiento de la demanda provocado por la crisis se une la velocidad del cambio tecnológico que obliga a acometer inversiones muy importantes. Las profundas transformaciones en la cadena de valor que el complejo entramado de la tecnología está provocando empujan por su parte hacia el replanteamiento de los modelos de negocio tradicionales. Sin embargo, de la correcta o incorrecta toma de decisiones que hagan unos y otros, dependerá en buena parte la tan ansiada recuperación. Los profesionales deben también posicionarse en un entorno cambiante, en el que ya no existe más certidumbre que la de estar en constante escucha a los requerimientos del mercado laboral. Los jóvenes, protagonistas de la estrategia del COIT y la AEIT, se encuentran por su parte ante un difícil entorno, que les obligará más que nunca a explotar al máximo sus capacidades, siempre que las decisiones que se adopten garanticen que entre todos eliminemos las barreras que dificultan su incorporación al mercado laboral. Parece obvio que no existe una solución única a la situación de crisis económica que atravesamos y que las múltiples soluciones deben ser compartidas, fruto de una reflexión profunda de aquellos que mejor conocen los requerimientos de los distintos ámbitos de la economía y la sociedad. Nuestras instituciones, que sin duda también se han visto afectadas por cambios de contorno, se adaptan razonablemente bien a estos cambios tratando de encontrar un espacio de futuro desde el que podamos coadyuvar a la consecución de los objetivos compartidos por todos. Y lo hacemos convencidos de que las telecomunicaciones, los servicios de la Sociedad de la Información y los profesionales que los diseñan y ejecutan son un motor de crecimiento irrenunciable para España. Consideramos que el aprovechamiento de los beneficiosos efectos de las TIC sobre la economía es hoy más que una elección, una obligación y hay sobrados argumentos para defender estas tesis. Las telecomunicaciones y los servicios asociados contribuyen intensamente a multiplicar la productividad de todos los sectores y a hacerlos competitivos en el entorno global. Qué duda cabe que la aplicación intensiva de tecnología en sectores de importante peso en nuestra economía como el turismo o la construcción, permitirían que éstos soportaran de manera más razonable los embates de la crisis e incluso crecieran en el medio plazo, de igual manera que podrían relanzar otras áreas de nuestra economía que no podrán competir en el ruedo internacional sin la necesaria aportación de las TIC. Pero es que además las telecomunicaciones podrían contribuir de manera decisiva a la prestación de más y mejores servicios públicos garantizando la, hoy por hoy indispensable, eficiencia en costes de nuestras Administraciones Públicas. La justicia, la sanidad o la educación podrían verse transformadas, si se adoptan las decisiones acertadas en este sentido, como servicios ágiles, cercanos y accesibles a los ciudadanos. Porque nuestras tecnologías operan positivamente en todos los ámbitos, defendemos a un sector que, a diferencia de otros, no es dependiente de las arcas públicas, pero que solicita, eso sí, un entorno regulatorio que comprenda sus peculiaridades y sea facilitador de los nuevos despliegues y desarrollos tecnológicos, porque nos jugamos en ellos un buen empuje a la recuperación económica. Los profesionales representados por el COIT están preparados para asumir con responsabilidad la necesaria modernización de nuestro sistema productivo, porque existe una decisión inaplazable para garantizar la competitividad de la economía española en el medio y largo plazo y es la de que ésta asiente por fin sus pilares en el conocimiento y la capacidad de innovación de sus profesionales. Por todo ello hemos centrado el presente número de BIT en la competitividad, para continuar animando desde nuestro sector a su promoción e impulso.3 Tomar decisiones para ser competitivos
30 oct 2015
Artículo BIT
Carta del Decano-Presidente del COIT
Estimados colegiados, El pasado 22 de junio se presentó al Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, el Informe que el Grupo de Expertos de Alto Nivel escogido por el Ministro de Industria, Energía y Turismo ha elaborado con sus recomendaciones en relación con los retos que debe acometer España para implementar la Agenda Digital Española. La Agenda Digital Española (ADE) se alinea con la estrategia desplegada por la Unión Europea para aprovechar el potencial que ofrecen las tecnologías digitales en la transformación económica de Europa. Existe la opinión generalizada de que, por razones que han sido perfectamente diagnosticadas aunque no bien aceptadas en general, Europa, que se encontraba a finales del siglo anterior excelentemente posicionada para aprovechar el impulso de las tecnologías de la comunicación y de la gestión de la información ha perdido el ritmo y se está viendo incapaz no ya de liderar, sino tan siquiera de seguir el paso de otras economías competidoras. Esta situación anticipa consecuencias potencialmente devastadoras para el desarrollo económico europeo y para el sostenimiento de nuestro modelo social, además de apuntar al encadenamiento sucesivo de descensos relativos en nuestra posición de liderazgo industrial, político y cultural. No pretende esta carta debatir sobre aspectos políticos o sociales, sino centrar nuestro punto de vista sobre aquellos elementos de naturaleza tecnológica que aparecen como un conjunto excepcional de oportunidades únicas para mejorar la competitividad de nuestra economía y la extraordinaria capacidad de creación de valor de las tecnologías que nos son afines. Es precisamente este el reto que ha afrontado el mencionado Grupo de Expertos de Alto Nivel convocado por el Ministro de Industria, Energía y Turismo para elaborar un conjunto de recomendaciones válidas para el lanzamiento de una política realista, ambiciosa y capaz de transformar España. Este Grupo de Expertos, cuya composición e informe puede consultarse en nuestra página web (http://www.coit.es/) ha desglosado en seis objetivos sus recomendaciones para la elaboración de la Agenda Digital Española. Esta Agenda Digital, lo que en definitiva pretende ser es el conjunto estructurado de acciones industriales, políticas, económicas, administrativas, sociales y educativas, que perfectamente coordinadas permitan a España, no solo superar la actual coyuntura, sino avanzar con decisión y capacidad de liderazgo en un momento histórico marcado por las tecnologías digitales. Quiero llamar vuestra atención sobre algunos aspectos de este Informe. En primer lugar, que siete de los dieciséis componentes del Grupo que lo firma, y el propio coordinador, son compañeros nuestros, colegiados. El segundo, que este Informe no se centra exclusivamente en aspectos tecnológicos, de despliegue de infraestructuras o de política industrial, sino que avanza sus recomendaciones en ámbitos como el laboral, el mercantil o la política fiscal. Y que en todas ellas, la participación de nuestros compañeros ha sido muy activa, proyectando nuestro conocimiento, experiencia y visión más allá del campo puramente técnico, precisamente porque nunca como en este momento ha sido tan imprescindible nuestra aportación. Así, entre las principales recomendaciones de cada uno de los seis objetivos mencionados me gustaría señalar las siguientes: u El fomento del despliegue de redes y servicios que garanticen la conectividad digital: reforzar la unidad del mercado nacional, simplificando los trámites y limitando la capacidad de las Administraciones para establecer barreras Carta del Decano-Presidente del COIT Eugenio Fontán Decano-Presidente del COIT 6mayo 2012 118899 artificiales al despliegue de infraestructuras avanzadas de telecomunicaciones. Desarrollar un Plan de Estímulo de la Demanda enfocado al aprovechamiento de las ventajas efectivas de la Economía Digital (a este respecto, nuestro Colegio acaba de publicar un documento titulado: “Políticas públicas de fomento de la demanda de servicios de la Sociedad de la Información” disponible en la web colegial) u Desarrollar la economía digital para el crecimiento, la competitividad y la internalización de la empresa española: para lo que se propone una apuesta decidida por el emprendimiento y la facilidad de creación y funcionamiento de empresas pertenecientes al entorno digital, las “ciudades inteligentes” y el cloud computing. En definitiva, la puesta en funcionamiento de un verdadero entorno mercantil digital. u Mejorar la Administración electrónica para una prestación eficiente de los servicios públicos: poniendo al ciudadano en el centro de la Administración, que no es precisamente la sensación que ahora tiene, una realidad que gracias a las tecnologías digitales es más posible que nunca. u Garantizar la privacidad, confianza y seguridad en el ámbito digital, manteniendo los dos ejes de acción simultánea, la de aumentar la confianza de ciudadanos y empresas en las comunicaciones e intercambios digitales, garantizando a la vez el respeto a la protección de sus derechos. u Impulsar el sistema de I+D+i en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, porque Europa en general y España en particular están perdiendo el tren de la innovación TIC y estamos cada vez más ausentes de los eslabones de la cadena de valor más intensivos en la creación de empleo y crecimiento económico. u Por último, el objetivo 6: promover la capacitación para la inclusión digital y la formación de profesionales TIC, cuyo ponente ha sido vuestro Decano, llama la atención sobre las ineficiencias de nuestro sistema educativo, en la necesidad de adaptar los perfiles de nuestros egresados a las exigencias reales de la economía, a revisar el modelo de Bolonia, a apostar por una verdadera colaboración entre las Universidades y las empresas o a fomentar una FP de calidad. Todo ello sin olvidar que se puede perder rápidamente el prestigio de nuestras ingenierías si no se cimentan en una racionalidad académica. Por último, insistimos en que las pavorosas cifras de paro, especialmente juvenil, son el mejor indicador de un fracaso general en la política educativa, mientras que los mecanismos paliativos de la brecha digital en nuestro país hacen concebir esperanzas de que una política consistente con la mantenida permitan minimizarla de modo progresivo. En todos los objetivos se adentran los expertos a realizar propuestas ambiciosas que abarcan desde los modelos de relaciones y contratos laborales, a la normativa mercantil, fiscal o administrativa y, desde luego, a revisar el papel de las diferentes Administraciones, las empresas y los ciudadanos. Todo ello, afrontando de frente y con escasa (aunque no nula) autocensura, la situación actual, repleta de ineficiencias, muchas de las cuales se deben, simplemente al autismo de nuestros responsables políticos, que durante años han estado de espaldas a la realidad tecnológica y social, error que, por fortuna, el actual Gobierno promete enmendar. Las tecnologías digitales, nuestras familiares TIC, son sin duda una de las mejores herramientas disponibles para modernizar España, aumentar la competitividad de nuestras empresas y profesionales y crear empleo de calidad, pero para ello hay que recordar que no son más que eso, instrumentos, que requieren voluntades y manos audaces, capaces de liderar este necesario proceso transformador. Nuestro Colegio y los profesionales que lo integramos estamos dispuestos a colaborar con todos aquellos que entiendan que España requiere un cambio de modelo si no queremos perder el tren de la competitividad económica, la creación de tejido industrial de calidad basado en la innovación, el emprendimiento y la gestión del conocimiento. Un abrazo, EUGENIO FONTÁN
30 oct 2015
Artículo BIT
Vocación de servicio público
Hace apenas unos días celebramos de la mano de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información y en la sede del Ayuntamiento de Madrid, el que en tiempos fuera el emblemático Palacio de Comunicaciones, el día de nuestro patrón San Gabriel, que sirvió, como viene siendo tradicional, para homenajear a algunos compañeros veteranos que han dedicado toda una vida al desarrollo de la ingeniería de telecomunicación en nuestro país. Y también siguiendo la tradición, el acto sirvió como marco para el anuncio por parte del Decano-Presidente del COIT y Presidente de la AEIT de la designación del Ingeniero del año 2012. Nos complace anunciar desde estas páginas de BIT que nuestro compañero Alberto Rodríguez Raposo, Director General de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información viene a unirse a la lista de honor que componen nuestros ingenieros del año del COIT y la AEIT desde hace casi treinta años. Con este premio las Juntas quieren reconocer sus más de veinte años como profesional de la función pública, en los que ha abordado desde sus distintas responsabilidades desgranadas en estas páginas, muy variadas cuestiones de vital importancia para el desarrollo del sector de las telecomunicaciones, pero además en esta coyuntura, las instituciones quieren personalizar en este ingeniero una forma de desempeño desde la función pública, no solo técnicamente impecable, sino además absolutamente responsable con el servicio público. Una forma de conducirse desde lo público marcada por la capacidad de diálogo y la puesta del interés general en el centro de la toma de decisiones. Son muchos los compañeros que, como Alberto, desempeñan un importante papel en la Administración a todos los niveles, tanto en España como en instituciones europeas y organismos internacionales, cumpliendo con un amplio abanico de funciones y responsabilidades. Especialmente en estos momentos difíciles para el país, es importante destacar la labor leal de estos profesionales que son una pieza clave para la modernización de los procesos, la mejora en la calidad y eficiencia de los servicios públicos y el aprovechamiento de las ventajas que municipios, comunidades autónomas y país pueden extraer del uso de las tecnologías y la aplicación de las telecomunicaciones. En estos momentos de especial complejidad hay un gran número de cuestiones de relevancia crucial que deben resolverse y de los que depende, en buena medida, que España sea capaz de aprovechar las muchas oportunidades que le brinda el sector de las telecomunicaciones como motor de la recuperación económica y el progreso. Consideramos que la labor de estos profesionales en la esfera pública es muy relevante y desde las instituciones ofrecemos nuestra colaboración y trabajo intenso en la búsqueda de las mejores soluciones para el país en este ámbito. Por supuesto la Administración española, pero también todos los agentes del sector que deseen empujar este círculo virtuoso que empieza en el desarrollo de las telecomunicaciones y termina en la creación de empleo de alto valor añadido y el aumento del PIB nos tendrán siempre como leales colaboradores. Representamos a los profesionales que deben poner en marcha muchos de estos cambios y entendemos que nuestra opinión colegiada, independiente y rigurosa debe ser útil para estos objetivos, porque los cambios que necesitamos comienzan en el conocimiento y el factor humano.3 Vocación de servicio público
30 oct 2015
Artículo BIT
Por qué los jóvenes
Tras más de dos años de mandato de este equipo al frente del Colegio y la Asociación ya es notorio nuestro compromiso con los jóvenes telecos. Queremos que los jóvenes sean protagonistas en estas instituciones porque: ¿cómo puede una sociedad como la nuestra articular todos los cambios necesarios si no da oportunidades a aquellos que pueden, desde planteamientos nuevos y rupturistas, ayudarnos a acometerlos? Estamos convencidos de que una sociedad que vuelve la espalda a sus jóvenes difícilmente puede transformarse y esos cambios deben calar hasta las raíces de todo tipo de organizaciones. Estamos en ese proceso y queremos que nos ayudéis para que podamos ocupar nuestro espacio con criterios de utilidad, calidad y responsabilidad. Y queremos hacerlo con la colaboración de todos, con las empresas, con las universidades y con la Administración, a la que pedimos amplitud de miras en cuanto a nuestro trabajo y nuestro papel plural e independiente. Aquí estamos, queremos ser al menos tan útiles como los profesionales a los que representamos. Es necesario que en esa vorágine de cambios también los empresarios sean capaces de orientar sus negocios hacia el crecimiento y regeneración de este país. Queremos empresas sólidas, competentes, pero también empresas responsables y generadoras de riqueza para España y de empleo de alta calidad. Entre todos debemos encontrar las mejores fórmulas para aprovechar el talento de los más jóvenes y su poder como motores de cambios disruptivos, porque ellos deben ser parte de la solución de los problemas de este país. Vamos a trabajar de la mano de todos aquellos que promuevan la generación de negocios que aporten valor añadido para España, generación de tejido productivo y empleo de calidad. Creemos además que nuestra posición puede servir de puente entre el mundo empresarial y el académico y contribuir a solucionar también las ineficiencias en este ámbito. Podemos presumir de contar con nuevas generaciones de ingenieros brillantemente formados, demandados por todo el mundo, pero todavía muchos de ellos necesitan dar un paso más, una vuelta de tuerca hacia la innovación y el emprendimiento, pulir sus habilidades de negocio, de comunicación y de liderazgo y ubicarse en un panorama en el que se les va a exigir más que nunca, porque los profesionales y sus ideas son siempre el motor del cambio. Necesitaremos también como país articular cambios importantes en nuestras administraciones. La sociedad reclama a la clase política un mayor sentido de la responsabilidad. En este nuevo panorama, no podemos permitirnos que nuestros responsables actúen despegados de la realidad y la crudeza de la situación debe reforzar también para ellos los niveles de exigencia y perspectiva. Somos un engranaje y las medidas políticas y regulatorias son las que finalmente pueden servir para echar aceite en el motor u obstruirlo del todo. España es una potencia en ingeniería: por el talento de sus profesionales, por su creatividad, por sus empresas bandera que cada día asumen proyectos importantísimos en cualquier parte del mundo… Contamos con un potencial tremendo y creemos que los responsables políticos en época de bonanza han sido miopes a la hora de dimensionar y canalizar todo ese potencial. Esperemos que la crisis sirva al menos para evidenciar la fuerza de este sector. Es necesario un replanteamiento de las prioridades que permita asignar recursos en aquellos elementos que generan riqueza para el país y que nos hacen avanzar unidos en un solo camino: transformar nuestro modelo económico. Quien innova, quien es competitivo, quien genera riqueza y empleo debe ser merecedor también de las máximas facilidades. Podemos asumir, en un ejercicio de responsabilidad, que hemos tenido ineficiencias en el pasado, como el resto de agentes de esta cadena y que es probable que nuestras estructuras no se estuvieran adaptando a la velocidad del cambio, pero estamos realizando un esfuerzo ímprobo por reinventarnos, por ser una organización del siglo XXI, porque como institución de derecho público estamos más que obligados a hacerlo en estos momentos. Y para ello debemos también dar cabida en las organizaciones profesionales a los más jóvenes. Por la importancia de este eslabón en el futuro del Colegio y la Asociación y porque creemos que necesitan más que nunca el apoyo generoso de sus compañeros de profesión. Este número de la revista BIT quiere dar protagonismo a los jóvenes telecos y mostrar a todo el colectivo las actividades puestas en marcha en esta área estratégica para el Colegio y la Asociación.3 ¿Por qué los jóvenes?
30 oct 2015
Artículo BIT
Como somos
Se hacía preciso desde hace algún tiempo, realizar un análisis profundo de la situación actual de los ingenieros de telecomunicación, conocer las principales magnitudes que afectan a los ingenieros en los ámbitos formativo y, sobre todo, de ejercicio y desarrollo de su carrera profesional. Lo cierto es que existía un déficit estadístico en esta materia. Contábamos con datos actualizados del número de egresados universitarios y también algunas instituciones públicas y privadas han evaluado de forma paulatina el perfil de estos profesionales, pero siempre imbuidos en grupos más numerosos, como los “profesionales TIC”, lo que nos hacía perder definición sobre quién es el profesional que representamos y su importancia. Y debíamos retomar este ejercicio estadístico porque a nadie se le oculta que las circunstancias han cambiado mucho desde que presentáramos anteriores informes y nos encontramos además en un periodo crítico para la economía española, un periodo que no superaremos si no es anteponiendo la economía real frente a la especulativa, como venimos defendiendo insistentemente desde el Colegio y la Asociación. El recientemente presentado informe “El Ingeniero de telecomunicación: perfil socio-profesional”, disponible en las webs del Colegio y la Asociación, sobre la base de más de dos mil entrevistas, respalda nuestra convicción de que representamos a profesionales excelentemente formados, con potencial emprendedor, con presencia en múltiples sectores productivos, preparados para trabajar en un mundo globalizado y nos acerca a sus aspiraciones y deseos como colectivo profesional. E incluimos en este análisis a los más jóvenes, estudiantes y recién titulados, que tomarán el testigo en la puesta en marcha de todos los cambios que tenemos por delante. Por tanto nos hace, como instituciones, más conscientes de que representamos a agentes imprescindibles para el cambio: para la modernización de todos los sectores productivos, la mejora en la eficiencia y, lo que es más importante, para no perder el tren de la competitividad económica, como nos recuerdan los objetivos planteados por Europa para 2020 en el ámbito que nos compete. Hoy sostenemos que en las actuales circunstancias económicas que atraviesa España somos un colectivo con un alto índice de ocupación, cuyo desempeño debe permear su excelencia técnica en todos los ámbitos: en la Administración, en las empresas del sector, en empresas usuarias, en instituciones de todo tipo… Pensamos que este informe es una herramienta útil para avalar estas tesis y un excelente punto de partida para el debate y la reflexión, porque las conclusiones que extraigamos deben ayudarnos a avanzar en el necesario camino que debe emprender nuestro país en la revalorización del talento y la excelencia como ingredientes indispensables para la bonanza económica. Agradecemos desde estas páginas a todos los ingenieros que han participado en la elaboración de este ambicioso informe su indispensable ayuda, que refuerza nuestro ánimo de seguir trabajando duramente por el desarrollo profesional de los ingenieros de telecomunicación.
30 oct 2015