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Una administración promotora del desarrollo de las telecomunicaciones
Una administración promotora del desarrollo de las Telecomunicaciones Testa Carmen Mestre Vergara Este número monográfico de la revista BIT, conmemorativo de su décimo aniversario, me ofrece la oportunidad, que agradezco profundamente, de dirigirme al colectivo de ingenieros de Telecomunicación al poco tiempo de mi incorporación a la Secretaría Genera. Me van a permitir que, por razones de extensión acote el contenido de mi breve nota mente integran las Tecnologías de la Información. Me refiero, obviamente, a las Telecomunicaciones. La pasada década y sobre todo los últimos años ha significado una verdadera agitación en el teatro internacional de las Telecomunicaciones cuya razón de ser se encuentra en la creciente importancia estratégica y económica de dicho sector. Se habla de participación directa equipos y servicios del 6 en P.I.B. de los países desarrollados en la próxima década y de una incidencia indirecta en el 60 de dicha magnitud. parte, las Telecomunicaciones son el elemento dinamizador de las Tecnologías de la Información abriéndole a la Informática una enorme potencialidad. Son prácticamente diarias las noticias sobre nuevas legislaciones nacionales, documentos y jornadas de debate, privatizaciones, agolpamientos de empresas, guerras de normas y un largo etcétera de asuntos planteados desde diferentes puntos del mundo desarrollado. Y en España qué han significado estos mismos diez años para nuestras Telecomunicaciones En primer lugar es innegable que han crecido a un ritmo superior que el conjunto de la economía, pero ello no ha sido suficiente para situarnos en un nivel equivalente al de los países de nuestro entorno. Por ello, en este momento, es preciso redoblar el esfuerzo tanto para mejorar la penetración de los servicios como para modernizar y digitalizar la planta instalada. Por otra parte, la estructura de explotación de los servicios no ha variado sustancialmente en el curso de estos diez años, mientras en el área de las industrias de Telecomunicación siguen latiendo los problemas de Sin embargo, lo cierto es que se han producido cambios en los cimientos no en la superficie, que nos permiten abrigar ciertas esperanzas respecto al futuro del sector. En primer lugar, cabe hablar de una mayor sensibilidad de la sociedad en general, y del Gobierno en particular, sobre el tema. Lo prueban la creación y dotación de la hasta hace bien poco dispersa o inexistente Administración de Telecomunicaciones y la gestación del proyecto de Ley de Ordenación de las Por otra parte, he de señalar la adaptación organizativa que las empresas prestatarias de servicios, y en especial Telefónica, han venido ción regulatoria que dicha Ley va a crear, adaptación que les permitirá asumir las obligaciones que comportará la prestación exclusiva de los servicios básicos y competir en Valor Añadido. En tercer lugar, la coincidencia en el tiempo de nuestra incorporación a la C.E.E. y de la primera propuesta elaborada en el seno de esta organización para hacer frente al reto japonés y norteamericano, han provocado cambios de actitud en las empresas cuyos efectos serán positivos. El esfuerzo en asimilación de tecnología, de contención de costes y de presencia en los mercados internacionales. Que las empresas nuestro país alcancen un cierto peso en la moda de la industria europea de las Telecomunicaciones. Cabe ahora preguntarse que hacer. Por lo que se refiere a la Secretaría General tenemos la intención de completar la estructura de la Dirección General Telecomunicaciones dotándola de personal y recursos suficientes, a fin de que pueda cumplir las funciones que le asigna la Ley. La aportación de los profesionales del sector es imprescindible para asegurar a esta Dirección General el cumplimiento correcto problemas de niveles de remuneración, en especial al comparar los de la Administración con los de las empresas, son graves y de difícil solución. Sin embargo, el atractivo de trabajar en un punto neurálgico en la definición del factor de atracción positivo que puede compensar otros sacrificios. Queremos que la Administración cumpla una función promotora del desarrollo de este sector, más que quedar circunscrita al papel de policía o de concesiones. La elaboración del Plan Nacional de las Telecomunicaciones, así como de los reglamentos derivados de la LOT. permitirán pautas de desarrollo para la industria implantada en nuestro país, a la vez que garantizará el suministro de productos y servicios a todo el mercado nacional. Más concretamente, la política de homologaciones, entendida en sentido amplio, es el instrumento más adecuado para avanzar en el proceso de promoción. En este sentido, la ampliación y transformación del actual laboratorio garantizará la seriedad de las evaluaciones que se realicen. Soy consciente de que el reto de nuestro país en relación con las Telecomunicaciones nos obliga a trabajar bien acertar en nuestra estrategia y a tiempo. Si no eliminamos los factores de atraso que todavía subsisten I difícilmente podremos ser protagonistas en una actividad tan decisiva para nuestro futuro. En este empeño los profesionales de las Telecomunicaciones tienen un relevante papel. Mis mejores votos para que todos estemos a la altura de las circunstancias.
30 oct 2015