TRIBUNA Tecnologías de la información Formación y nuevos técnicos Catedrático de Lenguajes y Sistemas Luis ARROYO, en una de sus relevantes reflexiones por escrito HOMBRE ANALÓGICO Y SOCIEDAD DIGITAL, afirmaba que no nos encontramos frente a una reconversión industrial, sino ante una mutación social sin precedentes es decir, estamos ante un problema de reacción frente a las consecuencias que el cambio tecnológico pueda acarrear más que frente al reto tecnológico en sí mismo La sociedad parece aceptar con facilidad las nuevas tecnologías, pero se resiste a asimilar el cambio tecnológico. Ciertamente es así, o parece serlo, también en nuestro país el propio Estado se preocupa por el asunto Nuevas Tecnologías, Economía y Sociedad en España, Alianza Editorial, Telefónica Los países industrializados ante las nuevas tecnologías y, por ejemplo, El desafío de los años 90 Fundesco, etc. La prensa, no sólo la especializada, se hace eco del asunto asimismo. El ojo del huracán lo constituyen, sin duda, las TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN. Los estudios al respecto empiezan a ver la luz, o a entrar en su recta final, complementando otros previos como los anteriormente citados tal es el caso, según adelantaba un Semanario de actualidad a primeros de Julio, de los elaborados por ¦ COIT, realizado con los datos de empresas del Sector FUNDESCO, realizado con asesoramiento exterior. Pero, detengámonos un momento a fin de sacar unas primeras conclusiones de lo expuesto. Existen dos enfoques, en cierto modo me atrevería a decir que disjuntos, aunque no independientes por supuesto. Ambos, añadiría tienen una problemática común LA FORMACIÓN.. El primero de los enfoques sería aquel que contemplase la vertiente colectiva y global La Sociedad, en tanto que destinataria del cambio tecnológico. Es por ello, que creemos que L. Arroyo pone el dedo en la llaga al afirmar Cuando se trate de establecer un plan de formación habría que tener muy presente si nos encontramos ante una laguna de conocimientos tecnológicos o estamos intentando preparar a los alumnos para un cambio en ciernes1, con cuya conclusión nos sentimos identificados Bien está que en las escuelas se enseñe BASIC y en las facultades 1 PASCAL, pero no estaría de más que de estas últimas salieran titulados capaces de diseñar un nuevo modelo de sociedad, y no sólo cualificados expertos del último artefacto. El segundo de los enfoques sería, por el contrario, el que contemplase la vertiente individualista la de nuevos técnicos, encargados de hacer realidad ese cambio tecnológico a que estamos aludiendo. Y, por extensión, si se me admite, hablaría de los NUEVOS MUTANTES, no en vano se pretende que potencien esa Sociedad mutante. Pues bien, según se deduce de los diferentes estudios a que hemos hecho referencia, el problema está en disponer YA —o, según es habitual en términos jocosos, para antes de ayer— de esos nuevos, cuando por otra parte no los nos hemos formado específicamente. La cuestión toma mayores dimensiones cuando se considera que en el área de las tecnologías de la información se buscan 2, además de los técnicos puros esperables, 1 Entenderíamos, como creemos será la idea de su autor, la palabra facultades en sentido amplio es decir, centros universitarios, de grado medio y superior. 2| Según recordaba VICENTE ORTEGA en una TRIBUNA del pasado año Entre los seis sectores más mencionados como de empleo figura en primer lugar el sector de las Tecnologías de la Información. En cuanto a títulos universitarios mis solicitados por el mercado del trabado 19S3 dos de titulaciones prevalecen las de especialistas en informática por otro. TRIBUNA 1. Necesidad de preparar para el cambio y, no sólo en cambio tecnológico dotando al alumno de capacidad de de futuras tecnologías y, no sólo de nuevas de actuales, aunque sean modernas. otros tradicionalmente poco ligados a la, etc.. En definitiva, existe una clara dimensión en el problema orientada hacia la FORMACIÓN pero, qué duda cabe que hacia la REFORMACIÓN también, sí debemos disponer posible. La responsabilidad pues, atañe a muchos a aquellos cuya área de competencia es la formación universitaria, por un lado, y a todos aquellos que, de una u otra forma, pueden contribuir a la formación continua. El problema de la formación estamos convencidos que conviene abordarlo apoyándose en dos principios. Conveniencia de planificar universitaria, aprovechando quizás el empuje coyuntural de la reestructuración de la por Departamentos, a fin de optimizar recursos y rentabilizar esfuerzos de todos los componentes del sistema, en aras de una especialización bien entendida. En cuanto al problema de la reformación o formación continua, o de postgrado en fin, son varias las soluciones e han sido sugeridas. Por su repercusión social que acabo de que estimo realmente interesante en nuestro país la FORMACIÓN PROMOCIONAL de los titulados universitarios de grado medio o de primer ciclo que, en este caso particular, procederían de las ramas de telecomunicación e informática no nos, ni soslayemos esta solución existen experiencias en países vecinos, con titula Quisiera, no obstante, completar estos párrafos con otra reflexión. En mi opinión, se necesitan nuevos técnicos, con una quinta dimensión. No sé si será deformación profesional —está de moda hablar de los futuros ordenadores de la quinta generación—, influencia del consumismo —no concebimos la compra de un automóvil, si no posee una quinta marcha, ni lo sé, ni me preocupa, ni tengo tiempo de bucear en mi subconsciente en busca de la información subliminal correcta que justifique el calificativo de quinta dimensión que he adosado al pobre técnico y me incluyo entre ellos de nuestros días, ya de por sí abrumado por el aceleramiento tecnológico, pero intentaré justificarlo. Nadie duda de las ventajas de exportar, con calidad industrial, y está clara la necesidad de un SCI —Sistema de Calidad Industrial común europeo. La innovación tecnológica, como elemento de cierre y, por supuesto, realimentación— del ciclo de la exportación es vital y concurre la idoneidad histórica del momento para hacer asequible la innovación e incluso, la Investigación y Desarrollo, en y para el país, apoyándose en la cooperación interna Pues bien, en mi modesta opinión, la dirección, ejecución y responsabilidad de esas nuevas tareas, parece exigir una nueva clase de técnicos, en algunos aspectos diferentes de la convencional en cierto modo, se trata de supertécnicos, por su especialidad en la interdisciplinariedad técnicos, en fin, con una quinta dimensión. Básicamente resumiríamos esta teoría del siguiente modo LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS PRESENTAN NUEVAS PROBLEMÁTICAS Y TAMBIÉN OFRECEN NUEVAS OPORTUNIDADES, LUEGO NO CONVENDRÍA PENSAR EN NUEVOS TÉCNICOS DOTADOS CON NUEVAS POTENCIALIDADES QUE LES PERMITAN TRABAJAR EN NUEVAS DIMENSIONES NO ESTRICTAMENTE TÉCNICAS Dicho de otro modo, el concepto PUESTO DE TRABAJO es algo totalmente dinámico Salud, compañero era —y es—, una expresión mucho más profunda que un simple saludo de un trabajador a otro, según recuerda Nicolás Redondo en el prólogo del libro Guía técnica para el trabajo ante pantallas de datos, editado por UGT. La razón es verdaderamente convincente en muchas ocasiones, la salud y su fuerza de trabajo es el único patrimonio rada. En otras palabras, el puesto de trabajo va asociado en determinadas actividades laborales a potencia física se trabaja, básicamente, con las manos. Pero, es evidente BIT11 TRIBUNA que, hoy en da, obrero no es sólo necesariamente aquel que desempeña un puesto de trabajo ligado a un esfuerzo físico, ni es este tipo de potencialidad su único patrimonio. Afortunadamente. De todos modos, no es nuestro objetivo entrar en la discusión del concepto tayloriano del puesto de trabajo, ni en sus versiones modernas. Ahora bien, sigue siendo obvio que las nuevas tecnologías, no por el hecho de nuevas, superan las clásicas problemáticas laborales ligadas al esfuerzo físico o, si se prefiere, con palabras más técnicas, a la salud laboral o a la higiene industrial sencilla En suma, el concepto puesto de trabajo es tremendamente dinámico y, desde luego, adaptativo al cambio tecnológico, en función de los continuos impulsos emitidos por la incesante evolución de las modernas técnicas. Pero, si bien comenzábamos esta segunda parte reconociendo la evolución del puesto de trabajo desde esferas laborales que requieren básicamente un esfuerzo físico, hacia otras nuevas esferas en las que predomina una actividad mental, fuertemente conectada a acciones sensoriales vista, por ejemplo, en el caso de las pantallas de datos, no es menos cierto que esta PROBLEMÁTICA DE ADAPTACIÓN LABORAL afecta, con la preponderancia de las nuevas tecnologías, a otras categorías laborales como las de los técnicos. Pero como tampoco es nuestro objetivo entrar en este trabajo en la dialéctica de diferenciar entre obreros y técnicos, cuando en nuestro tiempo, gran parte de los técnicos {quiero referirme, explícitamente, a los superiores son otros asalariados, con responsabilidades profesionales diferentes, vamos a intentar hacer el puente con lo anteriormente expuesto, apoyándonos en dos matizaciones conclusiones de lo expuesto. Las nuevas tecnologías han motivado una evolución del concepto clásico del puesto de trabajo, no sólo a nivel del tradicional obrero en el sentido de manpower. 2. Las nuevas tecnologías, con sus nuevas problemáticas asociadas, buscan nuevos enfoques para sus soluciones que, cada día más, pasan por la exportación y la cooperación internacional como bases para una innovación tecnológica que, a su vez, tira de ellas. Conclusión necesitamos un nuevo técnico, nacido de esta dialéctica mutante, que la comprenda, asimile y controle, para conseguir los nuevos objetivos de desarrollo, perseguidos o potenciados por las nuevas tecnologías. Es clásica la distinción entre técnicos puros y comerciales a lo sumo, se admite una clase, decantada en uno u otro sentido según el tipo de cliente los técnico comerciales. Ahora bien 1. No es el mejor momento para las soluciones maniqueas o dicotómicas se persigue el pluralismo, como base de enriquecimiento, me atrevería a decir que en toda nuestra Sociedad. 2. El mundo necesita, y busca, el especialista en todo hasta en lo vasto de su propia especialización es decir, en la completitud de su. Por tanto, nuestro desarrollo tecnológico actual necesita también técnicos con lentes macroscópicas —y capacidad de enfoques sistémicos—, además de los clásicos especialistas temáticos o puntuales propiamente dichos —es decir, los de las lentes microscópicas, si puede ser, hasta con rayo láser para conseguir definiciones más estrechas de campo—. Pero, analicemos con precisión lo que acabamos de decir a Se está proponiendo una re clasificación dejos técnicos, sin considerar criterios de gestión o venta puede hacerse después 12BIT b Se ha encontrado una mutación del clásico, circunscrito a un área científica muy concreta el técnico especialista en macrovisiones, es decir, en interrelacionar temas, conexos o no, con un objetivo Pero, si recordamos, ésta e afirmación las nuevas tecnologías, con sus nuevas problemáticas y nuevas soluciones, requieren nuevos técnicos, mutación —adaptación, para sobrevivir a de le, Digamos, por último, que esta clase de técnicos no constituye, en absoluto, la de unos gestores ni siquiera de Proyectos de Investigación, aunque deban desde luego poseer nociones yo experiencia en esta línea, pues en cierto modo son algo marketing. Lo que tampoco deberán ser es ratas de laboratorio en esta función, independientemente de que sea muy deseable el que hayan tenido vivencias de este tipo. Desde luego sí deberán tener, y reportar a, equipos técnicos altamente especializados. Estos técnicos, en fin, además de una decidida vocación europeista y, un cierto conocimiento de más de una lengua extranjera no sólo inglés, deberán tener capacidad de relación a alto nivel y experiencia de gestión y trato con la Administración. No suelen faltar técnicos sénior en las Compañías multinacionales implantadas en España, que respondan al retrato robot que acaba de dibujarse. Pero, Y en las PYMES porque, también de ellas es, y por supuesto puede ser, el Reino de Europa. En nuestra modesta opinión, pueden existir varios riesgos por un lado, la inexperiencia en estas lides de sus cuadros directivos y, por otro, quizás más probablemente la falta de tiempo para invertirlo en acciones a largo o medio plazo que hipotequen la rentabilidad buscada a corto término. Además, puede producirse otro hecho conexo con el último no suele admitirse como necesario y urgente, ni el dedicar una persona de alto nivel cuando normalmente las plantillas están tan ajustadas a seguir el asunto, ni mucho menos aumentar los gastos generales y de personal contratando un nuevo profesional. Estamos convencidos, de que ninguna de todas estas auto razón es de la Empresa, son suficientes antes bien y, casi con certeza, están hipotecando su propia supervivencia en un lapso muy limitado de tiempo. Existen soluciones. Desde luego que sí. Aquí proponemos dos alternativas generales al respecto 1. Buscar una fuente de financiación, que contemple la incorporación de este tipo de técnico. La inversión inicial y, en definitiva el riesgo, puede ser tan reducido como el de un sobreesfuerzo del equipo directivo para el establecimiento de un programa realista de innovación y desarrollo tecnológico, en base al cual pueda conseguirse el correspondiente crédito, en muchos casos con fondos públicos. 2. Contratar una consultoría por dicho servicio, o establecer un acuerdo de integración parcial con algún técnico, al estilo de la fórmula del marketing a tiempo parcial tan en auge actualmente en los países europeos. En resumen, o se asume internamente la función, a nivel directivo o creando la estructura el puesto en el caso más simple, o se busca externamente, de forma aislada vía un consulting o de modo integrado transitorio vía un técnico a tiempo parcial por objetivos, Elijamos una solución la que creamos más adaptada a nuestro caso particular. Pero, no nos olvidemos de implantarla inmediatamente, pues de lo contrario dentro de poco nos venderá la solución idónea para no cerrar nuestra Empresa una Sociedad Europea de Servicios por supuesto con sede en España