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Emilio Ontiveros: ‘El euro ha fortalecido el mercado interior y ha avanzado la unificación financiera de Europa’
a opinión de Emilio Ontiveros ha sido requerida este año en un foro tan especializado como las jornadas anuales de Santander donde han destacado sus análisis sobre la situación del sector. Por todo ello, BIT le ha pedido su interpretación del presente y el futuro del área de las telecomunicaciones, en un momento en que la crisis financiera y los vaivenes geopolíticos trazan un paisaje de incertidumbres. Las empresas contrajeron una enorme deuda por expectativas irreales pero la demanda sigue creciendo ¿no es exagerada la reacción de las entidades financieras? Emilio Ontiveros. Hay un punto de partida que es el exceso de optimismo inicial, propio de movimientos singulares de una etapa de intensa innovación, casi de una revolución tecnológica en telecomunicaciones. Se observó antes en la industria del ferrocarril, del automóvil, en telefonía e incluso en los ordenadores personales. Hay un momento en que se identifican claras posibilidades de aumento de la productividad, de la eficiencia económica, como ha ocurrido en EEUU. Inmediatamente, se intensifica la inversión y aparece una tendencia a re estructurar las empresas con planteamientos estratégicos de alcance y una sobre inversión. Los mercados financieros empiezan a digerir ese exceso de expectativas favorables y viene el ajuste. Tan excesiva fue la anticipación de expectativas de ganancias, de eficiencia y productividad con la incorporación de empresas a las nuevas tecnologías y en particular de las de telecomunicación, como excesivo está siendo el castigo que recibe el sector por la comunidad inversora. En Europa, gran parte del endeudamiento está bancarizado, directa o indirectamente. Estamos asistiendo a un aumento excesivo en la prima por riesgo. Es insuficiente la diferenciación de las compañías, se engloba a todas como de riesgo, sin valorar las diferencias, los niveles de eficiencia, sus riesgos, sus posibilidades de saneamiento financiero con reorganización de activos. Se está considerando a las compañías de telecomunicación como en un 2º nivel de riesgo, cuando la dinámica de innovación que Emilio Ontiveros, doctor en Ciencias Económicas, catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma de Madrid y consejero delegado de AFI (Analistas Financieros Internacionales), es conocido del gran público por sus frecuentes intervenciones en medios de comunicación y como analista financiero. Además, Ontiveros dirige y escribe regularmente diversas revistas y publicaciones especializadas lo que combina también con su afición a la docencia. BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 36 ‘El euro ha fortalecido el mercado interior y ha avanzado la unificación financiera de Europa’ Emilio Ontiveros Lha de continuar, tiene que descansar significativamente sobre ellas. Los nuevos entrantes quizás no fueron bien asesorados sobre el largo plazo con que se trabaja ¿fue así? Emilio Ontiveros. Se presumía que los nuevos entrantes iban a ser más ágiles que los operadores de toda la vida. Hubo una proliferación de entrantes y una presunción de exceso de opciones por parte también de las entidades financieras que apoyaron su lanzamiento, las mismas que ahora se repliegan al ver que los dominantes lo siguen siendo, en parte gracias a sus recursos humanos que respondieron de forma agresiva y eficaz. Las decisiones de crecimiento de unos y otros se tomaron en algunos casos en negocios no propios y por tanto desconocidos. Ello ha llevado a resultados cuestionables que se intenta corregir con desinversión y vuelta al negocio tradicional. Hay que cuestionar diversificaciones excesivamente alegres, por ejemplo, en medios de comunicación, muy precipitadas de unos y otros. Las calificaciones de las entidades crediticias, con ser necesarias ¿son un condicionante excesivo? Emilio Ontiveros. Es verdad que han cobrado un protagonismo notable a medida que se ha llegado el endeudamiento a los mercados de capitales. Las economías en Europa y en España han sido excesivamente bancarizadas, muy dependientes del veredicto de una entidad. Para un amplio espectro de clientes que compran bonos o acciones, la calificación de las entidades crediticias es importante. Lo que no significa que sea acertado y riguroso, últimamente ha habido errores manifiestos, en la crisis asiática que se inicia en el 97 las grandes agencias estuvieron en el ojo del huracán, porque no previeron la crisis de solvencia de aquellos países y sus reacciones posteriores fueron precipitadas. Pero es la única alternativa casi, cuando una parte importante de la capacidad de captación de recursos financieros de las grandes compañías está en los mercados de capitales. ¿No se podría avanzar en la mejora de la metodología de valoración de empresas? Emilio Ontiveros. Es verdad que las empresas se diversifican, los mercados se hacen más complejos y es necesario ampliar sus criterios de escrutinio. Los fundamentos de cualquier método de valoración, anticipar la generación de beneficios, depende de sectores que empiezan a sofisticar los criterios de valoración . En la SI se ha pensado más que en los valores tradicionales, en valores como posicionamiento o número de clientes sin atender a la rentabilidad tradicional. Empezamos a valorar aquellos criterios, pero en algunas compañías sigue sin valorarse la calidad de sus recursos humanos, la cuota diferencial de una buena gestión o la regulación del país en que está. ¿Hay dificultades para unificar los criterios contables de Europa y Estados Unidos? Emilio Ontiveros. Si, eso despista también, como pasó con Telefónica, que daba beneficios en Europa y pérdida en EEUU. Asistimos a una crisis de confianza en la validez de los estados financieros y en los principios contables. En algunos países asistimos al reforzamiento de esos criterios, pero las empresas se vuelven multinacionales, cotizan en diversos mercados y lo razonable es que se unifiquen los criterios. Sería bueno que la OCDE o cualquier otra agencia multilateral hiciera ese esfuerzo, como se ha hecho con los bancos. Se debería hacer en el conjunto de los sectores. No es que se trate de anomalías en sí mismas, sino de diferencias de criterios contables. En Europa los gobiernos han tenido un afán recaudatorio excesivo en telecomunicaciones¿ no deberían implicarse para solucionarlo? Emilio Ontiveros. Totalmente. Hay muchos servicios de la sociedad del conocimiento que necesitan la complicidad de los gobiernos en lo económico y en lo regulatorio. La propia inversión pública, como nos dice la experiencia de EEUU, debe amparar la creación de empresas. En la UE hay una orientación que fomenta el protagonismo y la complicidad de los sectores públicos enunciado en la Cumbre de Lisboa. En una economía como la española, todavía más. Nuestro entorno nos muestra las carencias propias en el desarrollo de la SI. El protagonismo de las entidades públicas debe de ser importante por motivos de empleo, coyunturales. En la circunstancia de desaceleración intensa en que estamos, debería aprovecharse para cubrir objetivos y alcanzar el stock tecnológico de la media de Europa. Ello evitaría males peores como un desplome de la actividad económica y la entrada en una fase recesiva. Cuando la crisis se supere, como el sector sigue creciendo ¿entraremos en un oligopolio, una fase totalmente diferente? Emilio Ontiveros. Ahí si va a ser importante esa mayor flexibilidad de las autoridades. Hay cierta percepción de sobredimensionamiento como consecuencia de la sobre inversión y la capacidad de sobrevivir de algunos operadores se está limitando por lo que , sin llegar a BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 37situaciones anteriores, si se prevé una concentración en algunas zonas de Europa. Desde hace meses la economía mundial está en crisis, pero el PIB de los países sigue creciendo ¿ Eso hace esta crisis diferente a otras? Emilio Ontiveros. Es verdad, estamos en un ciclo distinto. No en vano en las segunda mitad de los noventa en EEUU, en Canadá, en las economías del norte de Europa han suavizado las inflexiones de la actividad económica. Hay asimetría entre lo que rezan los indicadores económicos y lo que dicen los mercados financieros. Existen factores de riesgo nuevos, no intrínsecos a la actividad económica, que están retrasando la recuperación económica que se podría haber anticipado para la primera mitad de este año. Son factores de riesgo geopolítico, derivado del 11-S, de la escalada bélica del Oriente Próximo, y falta confianza en elementos básicos del sistema, como la calidad de la información. Por otro lado, los fundamentos económicos de las principales economías no son adversos. EEUU ha atravesado, estadísticamente hablando, una recesión pero lleva medio año creciendo un promedio que roza el 3 por ciento, con un segundo trimestre más débil. Al mirar a Europa, aunque hay razones para exigir más al área euro, no ha sufrido una recesión en nueve años de crecimiento, aunque débil y decepcionante. Creíamos que en el 2000/ 20001 el euro sustituiría al dólar cuando diera síntomas de fatiga. Sobre todo lo que ha subrayado esta fase cíclica es la intensísima dependencia de EEUU. Los seis años anteriores al 2001 EEUU fue responsable del 40 % del crecimiento mundial, es el principal foco de ahorro mundial, de contratación financiera, el principal generador de innovación, el principal socio comercial de muchos países. La dependencia de Japón se ha intensificado por esa larguísima convalecencia y por problemas estructurales desde primeros de los noventa. En Europa, Alemania sufre problema superiores a los estimados debido a la fusión de la otra Alemania y por problemas estructurales. Con el euro ¿la UE se ha convertido en un mercado interior? Emilio Ontiveros. Lo que si ha hecho el euro es fortalecer el mercado interior y avanzar en la unificación financiera de Europa, pero hasta ahora no ha menoscabado la apertura hacia fuera de algunas economías con un sector exterior muy presente fuera de Europa como Alemania, Italia o Francia. En una situación como la actual con el euro algo apreciado, lo poco que crecen esas economías lo hacen gracias al mercado exterior también fuera del área euro. Pero es verdad que se han eliminado riesgos para los intercambios reales y financieros en el área euro. Hay una capacidad de producción quizás excesiva a nivel mundial, un ahorro como nunca, los tipos están bajos, pero no se genera inversión ¿Por qué? Emilio Ontiveros. Por que en la segunda mitad de los 90 se hizo una sobre inversión que hay que ajustar a la capacidad de producción y esta, a la demanda. En países como España es más inquietante porque la inversión en equipos viene cayendo desde hace tiempo, no es sólo un problema cíclico. Es inquietante porque el stock de capital físico, tecnológico es manifiestamente inferior al promedio de Europa. Si la inversión experimenta variaciones negativas, puede limitar seriamente nuestro patrón de crecimiento. En algunos casos se ha nublado la percepción de la falta de inversión en equipos por la enorme inversión en construcción. Parece que la inversión bruta de capital fijo está creciendo, pero lo que no se ve es que el protagonismo inversor se limita casi a la construcción. Nuestro modelo de sociedad exige el crecimiento; si no ocurre, disminuye el empleo y a partir de ahí vas en picado ¿no? Emilio Ontiveros. No hay que ser tan pesimista, los ciclos siguen ahí pero las posibilidades de gestionarlos son mejores. En las economías avanzadas hay márgenes de maniobra para que las recesiones sean cortas o no ocurran. En Europa llevamos una larguísima temporada sin ellas. Hay que medir muy bien las políticas monetarias, fiscales, presupuestarias, sin rigideces y aplicar distintas terapias según el crecimiento para que esté de acuerdo con su potencial. Confiemos en que los economistas y las autoridades aprendan de la experiencia y no tomen las mismas decisiones en etapas de bonanza que en recesión. En etapas de desaceleración, a lo mejor conviene recurrir al endeudamiento BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 38 “La UE fomenta la complicidad de los sectores públicos enunciada en la Cumbre de Lisboa. La economía española lo necesita sobre todo en telecomunicaciones”si se tiene esa capacidad, estamos en una etapa de tipos históricamente bajos. Con el desplome de la Bolsa, la gente invierte en ladrillos ¿no estaremos en una “burbuja” inmobiliaria? Emilio Ontiveros. Hay riesgos, ha pasado en EEUU, en Europa y desde luego en España donde los precios son los más altos desde los últimos 10 años, es excesiva la apreciación de activos inmobiliarios. Junto a la bajada de los tipos y la caída de la bolsa, está ese atavismo español en relación con la vivienda propia y las rigideces en el mercado del suelo. Afortunadamente, el grado de solidez del sistema bancario, que es en ultima instancia quien maneja el endeudamiento de las familias, es muy grande. No es bueno que de forma continuada una parte tan importante de las rentas de las familias vaya a activos inmobiliarios. ¿Cuál es le motivo real de la situación económica en Latinoamérica? Emilio Ontiveros. No hay que generalizar la situación de uno o dos países al resto de la zona. Siendo cierta la interdependencia de algunas economías, no tienen los mismos riesgos. En los últimos años la zona ha sufrido esa superficialidad analítica que califica a todos igual. Una cosa es Argentina, que dejó durante excesivo tiempo que su competitividad se viera dañada por un régimen cambiario excesivamente rígido no acompañado por sus socios comerciales, como fue la convertibilidad ante el dólar, sin hacer reformas en los presupuestos que condujeran a una sostenibilidad de sus finanzas públicas, Cuando la falta de competitividad externa se pone de manifiesto con la excesiva apreciación de la moneda, coexiste con una falta de solvencia exterior que lleva a devaluar y suspender pagos. Pero Brasil es distinto. La economía crece, sus finanzas públicas están más saneadas, su sector exterior es cómodo, desde enero del 99 tiene el real flotando frente al dólar sin las rigideces de Argentina, el sector empresaria es dinámico. Pero se ha visto perturbado por el carácter genérico de las crisis y porque el principal destino de sus exportaciones era Argentina, además de las dudas respecto al nuevo enfoque político del recién llegado Lula. Y la percepción del riesgo es exagerado, los candidatos políticos han suscrito los postulados antes de que el Fondo Monetario Internacional liberara el programa de salvamento. El resultado final es la sequía de capitales en una región que necesita del ahorro de los demás, de la inversión directa y la inversión de cartera, bancaria para su desarrollo ¿Cómo influye la amenaza de guerra con Irak? Emilio Ontiveros. EL problema es la incertidumbre, cuando no podemos prever el precio del crudo que es clave o si la escalada va a ser rápida o larga. Hay quien es demasiado optimista, pero no hay dos guerras iguales, las posibilidades de que se compliquen es grande. Cuando hay dudas, hay un efecto de huida a los refugios y no es bueno. ¿Cuáles serían los indicadores del punto de inflexión? Emilio Ontiveros. Lo más relevante es la confianza de los empresarios y los consumidores. El primer indicador sería el anticipo de beneficios empresariales y en particular, en el sector de las telecomunicaciones. Con ello, los mercados de capitales, de bonos y acciones empiezan a crear la situación propicia para, en ausencia de factores extra económicos, empezar la recuperación. Los fundamentos de las economías hoy son más sanos que en otras desaceleraciones, no hay riesgos inflacionistas y se pueden adoptar terapias de estímulo. Las grandes economías aún con déficit público, en conjunto están mejor que en pasadas desaceleraciones y admiten más terapias. Las empresas son más eficientes. Así, lo razonable es que sin perturbaciones no económicas, la economía mundial se recuperaría suavemente de la mano de la estadounidense, con un crecimiento algo por encima del 2 por ciento, un poco por debajo de lo dicho por el FMI. Europa tiene mayor capacidad de maniobra, sus tipos admiten recorrido a la baja y se puede hacer uso del endeudamiento público. Sin guerras extrañas, la zona euro podría crecer en torno al 2% y la economía española si recupera la inversión perdida y reduce su diferencial de precios, se encontraría con la primera gran desaceleración en la que la economía española pierde menos que el promedio y puede defender la tasa de crecimiento media del primer trimestre de este año, con el 2 por ciento. BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 39 U “Asistimos a una crisis de confianza en la validez de los estados financieros y en los principios contables”
30 oct 2015