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Las tecnologías de identificación personal: RFID
a etiqueta RFID, un diminuto chip electrónico colocado en un objeto, emite datos en respuesta a la interrogación del lector. Habitualmente la etiqueta emite sólo un número de identificación, mediante el cual se pueden encontrar más detalles sobre el objeto en la base de datos correspondiente. En este artículo tratamos exclusivamente de los sistemas RFID que utilizan etiquetas pasivas, para las cuales las ondas de radio que emite un lector son la única fuente de energía tanto para procesar los datos, como para emitir la información correspondiente. Las tarjetas para el acceso a espacios restringidos Desde hace algunos años muchos empleados acceden a sus oficinas utilizanto tarjetas con RFID. Desde el punto de vista de los usuarios, la comodidad es la diferencia más notable entre la tarjeta sin contacto (que utiliza tecnología RFID) y otros tipos de tarjetas – magnéticas o electrónicas de contacto. Para la lectura sólo hay que aproximar la tarjeta al lector, de hecho, muchas veces ni siquiera es preciso sacarla de la cartera. Por eso todo el proceso es más rápido, especialmente cuando una gran cantidad de personas entran a la misma hora y cada una debe registrarse. El nivel de seguridad depende del diseño de la tarjeta, pero en general las tarjetas electrónicas (tanto de contacto como con RFID) pueden ofrecer un nivel de protección muy alto. Sin embargo, hay algunas diferencias entre ambas a favor de las tarjetas de contacto: – Las tarjetas sin contacto usan la energía que el lector les suministra a través de ondas de radio. Ésta no siempre es suficiente para el uso de algoritmos criptográficos avanzados. – El interfaz inalámbrico ofrece posibilidades adicionales para posibles atacantes interesados en intentar acceder a la tarjeta Miirando all ffutturo Las tecnologías de identificación personal: RFID La identificación por radiofrecuencia (RFID) es una tecnología que permite identificar objetos físicos por medio de ondas de radio. Tecnologías similares se utilizaron por primera vez para distinguir aviones aliados y enemigos (friend or foe) durante la Segunda Guerra Mundial. En los últimos años la miniaturización y el bajo coste de las etiquetas RFID han permitido su difusión y su uso es cada vez más habitual en la industria, la logística, el comercio, la agricultura, y también en la identificación de personas. Paweł Rotter Centro Común de Investigación de la Comisión Europea Instituto de Prospectiva Tecnológica, Sevilla AGH-Universidad de Ciencias y Tecnología, Kraków Departamento de Automática L Sección coordinada y editada por Claudio Feijoo, IPTSJRC- EC, con la colaboración de COITAOC/ASITANO Una etiqueta RFID aumentada. La parte de alrededor es la antena; en conjunto toda la etiqueta puede tener un tamaño menor de 1 mm. “Cada pasaporte que se expide hoy contiene un chip electrónico que, cuando recibe una consulta por ondas de radio, emite los datos de su propietario. Las tarjetas que incorporan una tecnología similar se utilizan cada vez más para el control del acceso a los lugares de trabajo” durante el intercambio de los datos entre la tarjeta y un lector autorizado o cuando la tarjeta permanece, por ejemplo, en el bolsillo de su propietario. Acceso a servicios La comodidad y la rapidez de identificación por RFID resulta especialmente atractiva en aquellos servicios que se usan con frecuencia, como los transportes públicos. Muchas ciudades, como por ejemplo Londres, han puesto etiquetas RFID en las tarjetas que identifican a los viajeros, o incluso en los billetes de un sólo uso. Evidentemente, la capacidad de las puertas de acceso se ha ampliado, y mediante esta tecnología se ofrece a los viajeros más confort y nuevos servicios. También con etiquetas RFID, de mayor alcance y montadas en automóviles, se puede atender automáticamente el pago de los peajes de autopista. Con el sistema Speedpass los conductores pueden pagar la gasolina o la comida en un restaurante acercando un llavero al lector correspondiente. Aunque las medidas técnicas de seguridad de esta solución son limitadas, las pérdidas que pueden suponer no superan la tasa típica para las tarjetas de crédito. Los documentos personales de identidad La primera aplicación masiva de RFID para la identificación personal es el pasaporte electrónico (e-passport), que une dos nuevas tecnologías de identificación: la biometría y la RFID. La biometría incrementa la seguridad y hace el pasaporte mucho más difícil de falsificar que el tradicional, mientras la RFID facilita una comodidad mayor que las soluciones de contacto. Un argumento importante para el uso de la RFID deriva de la forma física que tiene el pasaporte: las soluciones de contacto, que son apropiadas en documentos con forma de tarjeta de crédito, no encajan en una libreta. Sin embargo, como hemos escrito en el artículo sobre la biometría en el número anterior de BIT, la seguridad del pasaporte electrónico tiene algunos puntos débiles y, bajo ciertas circunstancias, la privacidad puede verse amenazada – en su mayor parte debido precisamente al uso de RFID. Por eso se han desarrollado métodos adicionales (y parece que todavía hay que perfeccionarlos) para incrementar la seguridad que ha podido disminuir por el uso de RFID. En contraste con los pasaportes, los documentos nacionales de identidad –aunque algunos incorporan características biométricas y otros datos en formato electrónico– por ahora no utilizan la RFID. Los implantes RFID Como indican las encuestas, la sociedad valora cada vez más la comodidad. Por eso se busca una solución que elimine la necesidad de acordarse de un documento, llevarlo consigo, y presentarlo para identificarse. Una etiqueta RFID implantada en el cuerpo puede poner fin a estas molestias. Existen también otras ventajas que otorgan a los implantes una primera impresión de ser una tecnología segura: no se puede robar un documento de identidad ni usar el documento de otra persona. La idea de crear un sistema de identificación personal por medio de implantes RFID se puso en marcha en 2004, cuando la FDA estadounidense (Food and Drug Administration) dio luz verde a la comercialización del primer implante MIRANDO AL FUTURO. Las tecnologías de identificación personal: RFID La forma física del pasaporte electrónico es la misma de la del pasaporte tradicional. Sólo una señal “ ”en la tapa indica que dentro de la cubierta hay un chip preparado para comunicar los datos del usuario mediante ondas de radio. Fuente: Bundesdruckerei GmbH. MIRANDO AL FUTURO. Las tecnologías de identificación personal: RFID RFID. Este implante, denominado VeriChip como la compañía que lo produce, es una etiqueta RFID que se inyecta en la parte trasera del brazo. El implante, interrogado por el lector, emite el número de identificación, que indica el registro correspondiente en la base de datos. Se han desarrollado dos sistemas comerciales que utilizan implantes VeriChip: el sistema VeriMed de información médica y el sistema VeriGuard para proteger el acceso a espacios físicos. Algunas discotecas, como por ejemplo Baja Beach Club en Barcelona, ofrecen implantes RFID a sus mejores clientes para permitirles entrar al área VIP o tomar una copa sin necesidad de usar efectivo. Hasta hoy, dos mil personas en todo el mundo se han colocado implantes RFID en su cuerpo. Junto con su gran comodidad, los implantes RFID conllevan un gran número de complicaciones. Aquellos que están en uso hoy (VeriChip) mandan por ondas de radio el número de identificación sin ningún cifrado. Este número puede ser leído fácilmente por cualquiera, que puede luego duplicar la etiqueta y usar la identidad de la víctima. Existen también riesgos para la privacidad de las personas que llevan un implante. Los lectores puestos, por ejemplo, en los marcos de las puertas, pueden registrar en secreto la información sobre las personas que pasan, y de esta manera se pueden rastrear sus movimientos. Desgraciadamente, liberar al usuario de cualquier acción necesaria para identificarle implica su absoluta falta de control sobre la lectura de sus datos. Además muchas personas consideran que los implantes de identificación no son éticos, ya que se considerarían como una tecnología que intenta reducir a las personas a un número. Por si fuera poco, en septiembre de 2007 un artículo1 reveló la existencia de algunos informes que muestran la aparición de casos de cáncer entre los roedores inyectados con un implante RFID. Aunque los informes no implican que la tecnología RFID de los implantes sea la causa particular del cáncer (y desde luego no establecen ninguna relación con las personas), la polémica continúa a pesar de la aparición de otros informes2 de especialistas que aseguran la falta de relación entre la tecnología RFID en los implantes y la existencia de tumores. Mirando al futuro El uso de RFID para la identificación de las personas incrementa continuamente. Cada año más empresas utilizan RFID para la protección del acceso a sus sedes. En el caso de los pasaportes no cabe duda que por la obligación de cumplir con las normas internacionales, los países que todavía no han introducido pasaportes con RFID, van a hacerlo. El uso de RFID en ciertos servicios sigue creciendo, aunque aquellos otros que no requieren la identificación frecuente, o aquellos que se relacionan con datos sensibles (como los sistemas médicos) pueden mantener las soluciones de contacto. En el caso de los documentos nacionales de identidad, las autoridades no tienen prisa en la introducción de RFID. Los costes, los riesgos para la seguridad y la privacidad, y la oposición entre la sociedad, son cuestiones por las cuales la adopción de RFID en las tarjetas nacionales de identidad es discutible. Aunque los documentos incluyen con cada vez más frecuencia los datos en formato electrónico, la RFID no es necesaria para su transmisión. Al contrario que los pasaportes, los documentos nacionales de identidad habitualmente tienen una forma parecida a la de una tarjeta de crédito; entonces se puede aplicar fácilmente el interfaz de contacto para el intercambio de datos. El más difícil de prever es el futuro de los implantes RFID, que ofrecen la máxima comodidad por un lado y provocan preocupaciones extremas por otro. Sin duda, la aclaración de los posibles riesgos de cáncer será decisiva, aunque no es el único problema pendiente de resolver. De las soluciones que se encuentren dependerá, si los implantes RFID se quedarán como una curiosidad, o se utilizará su gran potencial. Notas 1 T. Lewan “Chip Implants Lined to Animal Tumors”. Associated Press, 8 September 2007, available at: http://www.washingtonpost.com/ wp-dyn/content/article/2007/09/08/AR200709 0800997_pf.html 2 W. Wustenberg “Effective Carcinogenicity Assessment of Permanent Implantable Medical Devices: Lessons from 60 years of Research Comparing Rodents with Other Species”. 27 September 2007, available at: http://www.verichipcorp.com/files/RodentSarcomagenesis092807Wustenberg. pdf Este trabajo forma parte de investigaciones del Instituto de Prospectiva Tecnológica del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (IPTSJRC- EC) sobre los sistemas de identificación personal y la tecnología RFID y sus perspectivas futuras en la Unión Europea. Para más información consultar http://ipts.jrc.ec. europa.eu. Las opiniones expresadas en este artículo corresponden únicamente a los autores del mismo y, en ningún caso, deben considerarse opiniones oficiales de la Comisión Europea. Un implante RFID. Fuente: www.verichipcorp.com.
30 oct 2015