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Artículo BIT
Viento de cola
En una entrevista reciente1 el líder del PNV Javier Arzálluz1 respondía con frases cortas a las preguntas que sobre una serie de políticos nacionales le hacía un reportero de la televisión La relación co cluyó con la referida a José María Aznar de quien textualmente dijo que tiene el viento de cola símil aeronáutico que interpreté con todas las cautelas1 como que confluían los acontecimientos en un conjunto de circunstancias favorables para el líder delPR El señor Arzálluz es sin duda un personaje singular Capaz de suscitar las reacciones más dispares entre los españoles1 no cabe duda sin embargo del halo carismático que tienen sus intervenciones Ha conseguido tanv bién justa fama como autor de frases tan lapidarias como gráficas para def nir situaciones1 Y es aquí donde quiero situar el punto de partida de mi reflexión Porque creo asimismo que Aznar puede tener el viento de cola en su singladu Lo que ya no sé porque con Arzálluz no es nada fácil de adivinan es si esa coincidencia en el diagnóstico lo es también en el análisis previo que lo sustenta1 es decin por las mismas causas y sobre todo en las consecuencias para el futuro que del mismo se deriva Porque la frase que ahora nos ocupa fue dicha cuando las previs nes electorales que daban los sonde os favorables al PP se encontraban en pleno apogee De haberse cumplido esas previsiones1 el nuevo gobierno hubiese dispuesto del soporte de una mayoría absoluta en el parlamento y en consecuencia de una total libertad de acción para aplicar su programa1 por una parteP afrontando además la situación heredada1 con sus múltiples casos abiertos1 por ot Pero1 son compatibles estas dos líneas de acU ción o habría que establecer prioridades Y si lo son1 en cuál de ellas habría de hacerse mayor énfasis Estoy vencido de que cualquiera de las ciones que hubiese elegido Aznar le habría supuesto una respuesta pop lar en forma de división de opiniones1 dicho sea con todos los respetos OPINIÓN Si volvemos la vista atrás algunos años1 percibiremos claramente el punto donde el PP inicia el ascenso hacia la actual mayoría1 de la mano de la renovación centrista impulsada por José María Aznar En esos momentos se daban juntas varias circunstancias1 Por una parte el partido en el gobie no1 el PSOE imponía lo que se dio en llamar el rodillo socialista con todas Viento de cola sus consecuencias Por otra parte una importante masa de fieles seguidores de Adolfo Suárez sentían come entre el sistema electoral que penaliza la dispersión y los avatares del CDS1 desperdiciaban su vote Y por ultime empezaba a aflorar en no pocos se tores1 incluida una buena parte de la juventud1 un desencanto con la clase política suscitado por los continuos escándalos que salían a la luz a la vez que surgía un revival11 casi idealizado hacia los tiempos no muy lejanos de la transición Pues biea la oferta programática e ideológica del PP con la llegada a su presidencia de Aznan atrajo hacia sí a los sectores antes citados y esa es la clave del despegue Porque me pare ce imposible hoy día obtener una mayoría de votos sin contar con el apoyo de los sectores de la sociedad más tolerantes1 más dialogantes o menos dogmáticos En definitiva1 sin las gentes que podemos llamar de centre por referenciarlas a esos Francisca Mellado García dichosos términos todavía en uso de izquierda y derecha En cualquier case tras la jornada electoral del pasado día tres de marze lo cierto es que nos encont mos en una situación parecida a la de la añorada transición en la que el diá logo debe volver a sen afortunada mente1 el protagonista Lo que por otra parte puede considerarse como normal en un país democrático que se precie Al fin y al cabo tampoco par ce que vuelvan a ser necesarias gestas como la del retorno de Tarradellas1 la legalización del PC la misteriosa desa parición del yugo y las flechas de la fachada de Alcalá 34 o como los pao tos de La Moncloa Coincidencias aparteP lo que me parece claro es que1 para conseguir el objetivo fundamental que se ha mar cado José María Aznar de liderar un gran partido liberal y de centre la obtención de una mayoría absoluta en las pasadas elecciones aunque en principio deseada1 quizás no hubiese sido el mejor arranque en el camino hacia la consolidación a medio y largo plazo de su proyecto político ante una parte importante y algo reticente del electorado españoL Sencillamente porque la situación no le habría impe lido a exponer sobre la mesa su tala te centrista y negociados con tanta premura1 ocupado tal vez en otras prioridades1 Del éxito de este arra que1 consiguiendo la formación de un gobierno estable1 depende una buena parte de nuestro futuro democrático normalizado Las urnas le han resuelto a su favor el orden de actuación en la carrera de fondo emprendida y lo demás vendrá por añadidura Desde este punto de vista la pirueta que el azar electoral le ha hecho a los sondeos podría formar parte1 curiosamente1 de ese célebre viento de cola Aunque1 ya dige no sé si la frase iba por ahú M Francisco Mellado García Vucal de la AElT c ingeniero del Área de Red de Telefónica
30 oct 2015
Artículo BIT
¿Cómo se escribe PYME?
OPINIÓN Si uno se ha preocupado últirr mente de leer la Literatura en relación con el previsible futuro industrial de nuestro paísi revis tas especializadas prensa diaria económica y general prog mas electorales1 etc es muy fácil suponer quet como tantos prc fesionales de nuestro sector habrá sacado la conclusión de que existe un general ánimo de destacar el interés en apoyar a las empresas de tipo pequeño y mediano1 como gene radores de empleo1 como método de saU var un sector en crisis que1 desde hace años1 viene dando sólo noticias negativas de cierres1 quiebras y suspensión de pagos Pero1 qué es una PYME La mayoría de los ingenieros tene mos una noción intuh tiva quet si bien las más de las veces es acertada1 no siempre puede ser correcta Repasemos a cont nuación los criterios existentes y saquemos después conclusiones1 11 Legislación mercantiL El Real Decreto Legislativo I 564XI9891 de 22 de Diciembre por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Sociedades Anónimas establecep en su Artículo 190 en relación a la formulación de la cuenta de pérdidas y ganancias abreviada y a la modificación de sus límites cuantitativos recogidos en la disposición adicional segundat apar tado 14 de la Ley 27I9951 de 23 de Marzc de Sociedades de Responsa bilidad Limitada1 quei 14podrán fo mular cuenta de pérdidas y gana cias abreviada las sociedades que1 durante dos ejercicios consecutivos1 reúnan1 a la fecha de cierre de cada uno de ellos1 al menos dos de las siguientes circunstanciasi a Que el total de las partidas de activo no supere los I 200 Mpta1 bj Que el importe neto de su cifra anual de negocio no supere los 2400 MPta1 cj Que el número de Trabajado res empleados durante el ejercicioSE ESCRIBE PYME7 Parece necesario un acento especial en las pequeñas y medianas empresas nacionales innovadores Son inversiones aplazof siempre superior a la duración de una legislaturas pero imprescindiblesa no sea superior a 250 L Criterios ICC Según la línea ICCPYME 961 las empresas beneficiarías potenciales de esa línea de financiación yt por tantc elegibles como PYME1 deben cumplir las siguientes condicionesi a Activo neto inferior a I I 500 Mpta1 bj Menos de 500 t bajadores c No participadas por una gran empresa en más de un 33961 salvo que ésta sea una empre sa pública de promoción o una empresa de capital riesgc 3 Criterios del Ministe rio de Industria y Ene gía1 La Orden de 8 de Mayo de 1995 del terio de Industria y gía ÍBOE del 23 de Mayo de 1995 por la que se desarrollan las bases y procedimientos para la concesión de las ayudas y acciones de fomento previstas para la iniciativa PYME de desarrollo industrial establece en su artículo lt apartado 2 Ique se considerará Pequeña y Mediana empresa indus trial PYME a la unidad económica con personalidad física o jurídica queP en el momento de la solicitud reúna los siguientes requisitosi a Que no tenga más de 250 trabajadores1 Que tengat bien un volumen de negocio anual no superior a 20 MEcu Í3 200 MptaO o bien un balance general no superior a 10 EíLOOM 0 En las que una o varias empresas que no cumplan las co diciones anteriores1 no tengan una participación superior al 2596 salvo si éstas son empresas públicas de inversión empresas de capital ries Bit975 Marzobril 1996 Agustín Morales Bueno José Fabián Plaza Fernandez go o1 siempre que no se ejerza control inversiones institucionales De lo escrito hasta aquíP se deduce que España1 que nuestro sectort es un país de PYMES Pero fíjese el lector en que los criterios de elección son económicosl de tipo civilp mercantil y financierc Así como la definición de PYME a estos niveles es precisa y concisal nada se dice de que deban ser generadoras de tecnología propia1 Potenciar o premiar este aspecto será algo subjetivo1 que el sector de ayudas a estas empresas debe rá fp no interpretan Corremos un peligro evidentei una multinacional puede constituir en España una empresa de 30 empleados1 facturar 2000 MptaI y participarla en un 259 Será entonces PYME según criterios MINERP y podrá beneficiarse de apoyos públicos1 Nada obliga a que sea algo más que una oficina de ventas pura y dura Parece necesario un acento especial en las pequeñas y media nas empresas nacionales innovado ras Los esfuerzos públicos en crear empleo en torno a este tipo de compañíaSp en consolidar una oferta real de tecnología nacional son inversiones a mediolargo plazc siempre superior a la dura ción de una legislatura1 pero imprescindibles1 Como a estas alturas el lector ya habrá sacado sus propias co clusionesP creo que no debo extender más este artículo de op nióa Permítaseme sólo al final dis crepar con el viejo lema hermético MSIC ERAT INFECir Obdo estaba predeterminados Más bien parece que queda mucho por hacen M Agustin Morales Bueno Ingeniero de Telecomunicación Íe cómo las Tecnolo gíasdelaInforrr ciónte Internet como ejemploJ pi dendemocratizar más que el derecho decimonónico y de los cambios que se espe ranenlaformade comerciar en el futurc p convida do de piedra y receptáculo de todo lo inventado por otros1 pasa a ser activo comensal en los nuevos banquetes y ceremonias que seránÉ a la postre1 ayuno para los despista dos o prepotentes que no vean más que un juego donde hay todo un cambio de vida y costumbres Y ya es de notar el miedo en el cuerpo de algunos1 cuande por más gracia1 han sido mentores del Sea como fuerel vuesa merced será por fin vez juez sin importar vuestra cuna1 linaje o propiedades Emitido por nRadio Voz11 el 16 de Septiembre de 1995 Fabián Plaza Fernandez Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Sepan vuesas mercedes
Sepan vuesas mercedes u e s sepan vuesas mercedes que muchos usos y cos tumbres están canv biando debi do a esta nueva vía que llaman Internet muchas veces dada al dia blo por alg nos cabal ros trasno chados Y es que ya no se mudará pro pósito por decisión de unos pocosP como siempre ha side que pueden lucir e imponer sus pensamientos de gabinete gracias al poder e influe cia de sus industrias Esta vez toca mandar al vulgo y mandará mucho1 pues hasta el último plebeyo puede tener tanta opinión y oferta como el más grande propietario de feudos Gran milagroi que la tecnología consiga la igualdad que tantos legajos de derecho no pudieron alcanzar en siglos de estudia Piense vuesa merced en la importancia de que cualquier ati sano pueda extender su idea y producto a través de la más gra de vía como si de gran magnate se tratara Y piense vuesa merced quet además1 esa idea o producto puede ser regalada1 Dónde queda el valor de algunos intangibles1 de lo que se conoce como software1 de la información de consultores y adelantados1 que tanto cuestan ahora a desinteresados plebeyos Dónde está la diferencia entre la gran industria1 con sus redes de mercaderes y comerciantes y el pequeño artesano con esta pote te palancas Perc por si fuera poco el pecadoP que así lo cons d e r a n muchos por la osadía1 además se permite op nar al pasivo1 que así era considerada Y de convida do de piedra y receptáculo de todo lo inventado por otros1 pasa a ser activo comensal en los nuevos banquetes y ceremonias que seránÉ a la postre1 ayuno para los despista dos o prepotentes que no vean más que un juego donde hay todo un cambio de vida y costumbres Y ya es de notar el miedo en el cuerpo de algunos1 cuande por más gracia1 han sido mentores del Sea como fuerel vuesa merced será por fin vez juez sin importar vuestra cuna1 linaje o propiedades Emitido por nRadio Voz11 el 16 de Septiembre de 1995 Fabián Plaza Fernandez Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Sobre la dureza del núcleo
OPINION Sobre la dureza del núcleo Antolín Velasco Maíllo Es Director de Servicio de Formación y Desarrollo de Recursos Humanos de Telefónica. Busco en el diccionario el significado de la palabra núcleo y entre otras muchas definiciones me quedo con "parte esencial de las cosas". Se comenta también que al núcleo se le supone dureza y densidad. En el caso de las empresas, algunas de ellas señeras de nuestra débil economía, núcleo duro se llama a aquellos accionistas que detentan una parte importante del capital y que constituyen una garantía de solidez y estabilidad para la empresa. A mí me gusta más la expresión "núcleo de propietarios", ya que como se ha indicado anteriormente al núcleo se le supone dureza y densidad. Además, al añadir la palabra propietarios, estamos especificando exactamente de qué parte de la empresa hablamos, ya que además están los empleados y cómo no, los clientes. En el caso de nuestra mayor empresa de telecomunicaciones, el núcleo de la propiedad lo ha tenido hasta ahora el Estado y todavía lo tiene (en este momento alrededor del 20% de las acciones). Ha sido el Gobierno, el que ha ejercido y ejerce el control de la misma. Los otros accionistas del núcleo duro han participado también en el control a través del Consejo de Administración. En este momento el PP se plantea vender la participación del 20%, participación que se ha reducido en los últimos años desde el 51% hasta el 20% de la mano del Gobierno del PSOE. En mi opinión creo que la venta de dicha participación es no sólo conveniente, sino inevitable. Ya se conoce que a partir del 1 de enero de 1998, se liberalizará el servicio telefónico básico nacional e internacional. Habrá no sólo un segundo operador, sino probablemente y además es totalmente inevitable, otros muchos. Los distintos operadores proporcionarán servicios de telecomunicaciones de voz, datos e imágenes y no será posible establecer discriminaciones. Al Gobierno de turno se le planteará el problema de participar en todos los Operadores, porque no se entendería porqué tiene que participar como accionista en uno o dos de ellos y no en los otros. Dado que el Gobierno debe ser el elemento regulador, se entiende que el principio de la no discriminación debe prevalecer sobre otros aspectos, tales como el posible interés estratégico o económico, etc. ... No sería de recibo ser juez y parte. Hace 20 años, las telecomunicaciones eran un "monopolio natural". Esta naturalidad ha sido barrida por los avances de la tecnología. Esa tesis ha pasado a la historia. Lo que ahora es comúnmente aceptado es que la competencia entre Operadores va a permitir mejorar la calidad de los servicios y disminuir los precios, lo que unido al hecho de que las telecomunicaciones son un motor de la economía, se deduce que el fin del monopolio y la liberalización resulta beneficioso para el conjunto de los ciudadanos, que al fin y al cabo es de lo que se trata. Estoy de acuerdo con que el Estado venda totalmente sus participaciones en los Operadores para que centre su papel en el de Elemento Regulador, evitando discriminaciones y cuidando escrupulosamente para que la calidad de los servicios y oportunidades que se ofrezcan a los ciudadanos sea equivalente y no dependa de factores territoriales o sociales. En este sentido las Comunidades Autónomas deben jugar también un papel activo, incentivando la inversión y el uso de los servicios y evitando la aparición de la doble o triple velocidad entre regiones. Pero volvamos al tema del "núcleo de propietarios". Por definición, el Núcleo debe ser duro y estable. Esto significa que se compromete con el proyecto de la empresa a largo plazo. El Núcleo debe estar "a las duras y a las maduras". El Núcleo no debe mirar sólo el aspecto de rentabilidad de su inversión, sino establecer un compromiso firme, explícito y serio con los objetivos y la misión de la empresa. En este sentido sería muy conveniente que al menos en el caso del principal Operador, se incorporara al Núcleo una representación de los Empleados-Accionistas (sólo en la última OPV hubo más de 17.000 empleados de Telefónica que adquirieron acciones). En mi opinión los empleados de una empresa están no sólo involucrados, sino comprometidos (*) con los objetivos, misión, visión y resultados de la misma. Qué mayor dureza, estabilidad y compromiso que el de los empleados-accionistas, que además de sus acciones tienen sus garbanzos en la empresa. Debería corresponder a los tres grandes Sindicatos, articular un mecanismo amplio, creíble y no sectario de coordinar y hacer valer todas esas pequeñas y aisladas participaciones. La tarea no es fácil pero sí posible. (*) Para establecer la diferencia entre involucración y compromiso, basta considerar que en un plato de huevos con chorizo, la gallina está involucrada, pero es el cerdo el que está comprometido.
30 oct 2015
Artículo BIT
Mujeres tituladas en Telecomunicación
Mujeres tituladas en Telecomunicación Sobre el artículo dedicado a conmemorar el centenario de esta revista, en el que evocábamos la época en que los entonces alumnos creamos la homónima precursora de BIT, sólo hemos recibido una recriminación: no se citaba que en esta XXXVIII promoción se titularon las tres primeras mujeres que han ejercido como Ingenieros de Telecomunicación (prometo escribir "ingenieras" cuando sea válido el palabro "periodistos"). Puesto que no le faltaba razón a nuestro crítico, mis compañeros me han delegado para remediar el entuerto. Adelina Álvarez Bartolomé y Mª Remedios Uriel Izaguirre, del Plan Viejo, en el que había que aprobar una oposición selectiva de cinco grupos de asignaturas, junto con Mª Teresa Vidal Marín, del Plan Nuevo (la mayor autoridad actual en radioenlaces de España), en el que tuvo que aprobar dos cursos selectivos, compartieron con 130 compañeros las aulas de la calle Conde de Peñalver hasta su graduación en 1965, para formar la punta de lanza de una carrera que llevaba casi medio siglo titulando varones en exclusividad. Treinta años después, las mujeres constituían el 5% de la profesión, en progresión ascendente, por lo que en la próxima década llegarán al 50%. La admisión del primer curso 95-96 en Madrid contó con un 26,82% de población femenina, mientras que del último curso 94, el 97,22% de las mujeres tenían calificaciones iguales o superiores al sobresaliente en el Proyecto Fin de Carrera. En la puntuación de toda la carrera del último lustro, la única matrícula de honor la ha conseguido una mujer. Una de las características, entre otras muchas, que distinguen a mi generación de la precedente, es que cuando en ella se hablaba de la mujer era invariablemente para el resalte lírico de las virtudes femeninas, por lo que obviamente no voy a caer en ese lugar común, sino en resaltar el significado social de esta presencia, que resultaba tan chocante hace más de treinta años. Hace algún tiempo pregunté a dos de mis compañeras (hoy casadas con sendos compañeros de promoción y en provechosa competencia profesional con ellos), sobre su situación de entonces, y ambas me respondieron que únicamente en los profesores notaron un indeseado trato de "deferencia" que en modo alguno era el de camaradería de sus compañeros. En cualquier caso, son ellas las que deberían contar sus experiencias de pioneras. Frente a un extraño feminismo militante que considera como "conquistas" lo que no es sino la secuencia normal de un proceso histórico, puede ser de utilidad recordar algunos hechos, no por evidentes suficientemente conocidos. La mujer, en casos muy específicos e individuales, ha entrado en la Historia alcanzando niveles de reconocimiento iguales o superiores al varón. La gran reina egipcia Hatshepsut en el año 1.490 a. de C. inicia la lista de personajes históricos femeninos, pero el problema no es el de la individualidad, sino el del reconocimiento cultural de la genérica "condición femenina" como equiparable al de la "condición masculina". Es un hecho que, aunque ya se ha llegado a admitir que la mujer no sólo tiene alma, sino que hasta es un ser humano sin embargo sus niveles de retribución promedios son inferiores a los del hombre, pues el histórico prejuicio aún subsiste. Puesto que es difícil admitir que haya existido una conspiración mundial contra la mujer durante cinco milenios y medio (época histórica), y no existe un sólo argumento científico que establezca diferencia intelectual alguna por razón exclusiva de sexo, habrá buscar las razones de la histórica desigualdad en otros motivos el de la salud y la procreación. Hoy en día nos parece normal que la mujer tenga un promedio de vida de seis años superior a la del varón, alcanzando casi los 80 años. Pero esto es inédito en la historia de la humanidad. Lo normal, hasta que a partir del siglo XIX comenzaron a implantarse las medidas de higiene y alimentación prolongadoras de la vida, era que la esperanza de vida apenas superaba los 30 años, y en el caso de las mujeres, que jóvenes de parto, hasta el punto de que una "vieja" tuviera necesariamente que ser una "bruja" por su excepcionalidad. En estas circunstancias, la perpetuación de la especie era prioritaria a cualquier otra consideración, por lo que la mujer tenía como destino la maternidad... hasta su muerte. Su formación intelectual era un lujo, que sólo se podían permitir las reducidísimas clases privilegiadas (siempre que afrontaran epítetos despectivos tales como "latiniparla" o "bachillera"). Pero precisamente en 1965, la tasa anual de crecimiento poblacional del género humano (y también en España) alcanzó su cota máxima, empezando a disminuir desde entonces, según datos de la ONU, lo que significa que la curva logística de la población llegó a su punto matemático de inflexión. EL problema no es ya de "explosión poblacional", como estúpidamente aún repiten ciertos ignorantes, sino de despoblación de regiones enteras por falta de reposición, como es el caso de Europa. De esta forma, se produce el fenómeno de prolongación de la vida y tasa mínima de mortalidad infantil, lo que permite a la mujer tener hijos de reposición con garantía supervivencia como paréntesis a un período de formación y productivas el que aún dispone de otra media vida para su enriquecimiento espiritual. Como consecuencia, las culturales imposiciones machistas que habían prevalecido desde tiempos históricos al objeto de garantizar la supervivencia, en sólo un par de generaciones han dejado de tener sentido. A nadie puede extrañar que un bastión masculino como la ETS de Ingenieros de Telecomunicación, pueda convertirse en mayoritariamente femenino en poco más de un lustro. Puesto que la fuerza de los hechos va siempre por delante de la de las ideas, el machismo cultural aún perdurará en muchas mentes como atavismo, pero no creo que esto les preocupe demasiado a nuestras compañeras. Como ejemplo de machismo, recuerdo una anécdota de la celebre la Bodas de Plata de nuestra promoción. Como innovadores natos, establecimos esta costumbre con un acto académico, comidas y viaje, en nuestro caso a Turquía. En un restaurante de Estambul, cenábamos seis matrimonios, y se acabó el vino. Mª Remedios Uriel, con 25 años de ejercicio profesional en cargos de alta responsabilidad, llamó al camarero requiriéndole que llenara las copas, pero éste no obedeció. Quedó observando un rato y se dirigió a su marido Arsenio, para que le confirmara que efectivamente podía traer el vino. Lo que nos abochornó de la situación fue admitir que un cuarto de siglo atrás, el hecho nos hubiera parecido normal. Pero ellas nunca nos hablaron entonces de nuestras actitudes mentales. Por vosotras, que cimentáseis con naturalidad un futuro profesional conjunto para hombres y mujeres, nuestra admiración y respeto. Aquilino Morcillo
30 oct 2015
Artículo BIT
¿Sociedad de la Información o de la Incomunicacion?
Manuel Laraña Solé ¿Sociedad de la Información o de la Incomunicacion? a asistencia a la mesa redonda "Una visión crítica sobre la Sociedad de la Información", celebrada el recientemente en la sede del Consejo Económico y Social, organizada por el COIT y la Fundación 1 de Mayo, me ha incitado a escribir estas consideraciones, por supuesto personales y discutibles. La iniciativa de los organizadores de la Mesa Redonda merece mi alabanza, al permitir un provechoso ejercicio de reflexión colectiva, pensamiento libre, discusión y análisis entre personas de diferentes orientaciones: sindicalistas, ingenieros, economistas y humoristas, mezcla que me pareció muy enriquecedora además de amena. Ojalá ello contribuya al debate social sobre los pros y contras de la globalización de la economía. Considero necesario que los profesionales involucrados en la construcción tecnológica de esa nueva utopía, norteamericana en su origen, aunque arraigada y promovida ahora por los demás países desarrollados, dediquemos algún esfuerzo a analizar sus implicaciones y revisar los principios impulsores de ese gran proyecto mundial, al que se atribuye la capacidad para resolver los males y desequilibrios de nuestra sociedad. El desarrollo de una conciencia crítica, o especial sensibilidad, relativa a la transcendencia social de nuestra práctica profesional y de las políticas de telecomunicaciones actuales, serían también asuntos pendientes de nuestro colectivo. Reflexionando sobre nuestra sociedad, tendería a denominarla más bien como sociedad de la incomunicación que de la información. Creo que el mito babélico está hoy muy presente, a pesar de los grandes avances tecnológicos producidos en los sistemas de traducción automática de voz en tiempo real entre distintos idiomas, o en el reconocimiento del lenguaje natural por los ordenadores. Ahí tenemos hechos vergonzantes como los crecientes conflictos bélicos, las hambrunas continuas, la miseria, la injusticia, el analfabetismo, los malos tratos y explotación infantiles, la hipocresía o el cómplice silencio de la diplomacia ante esas situaciones, la debilidad de organismos y del derecho internacionales, la intolerancia y el fanatismo endémicos, los prósperos mercados del narcotráfico, de residuos tóxicos, de especies protegidas (incluida la humana), del tráfico de armas, la preeminencia de la violencia y el ansia de dinero (u otras formas de poder) como modos de vida modernos. Convertidos en objetos de deseo o de goce por los poderosos medios de comunicación, nos recuerdan sin embargo el lado oscuro del subdesarrollo social y humano en el que nos encontramos todavía. No parece que los grandes adelantos científicos y tecnológicos de este siglo hayan permitido que la humanidad avance sustancialmente en su progreso social. A la mayoría de los profesionales de nuestro sector, lo primero que nos cautiva es la ciencia-tecnología-industria, y sentimos un cierto desinterés por los aspectos socioeconómicos o políticos, por no mencionar los aspectos éticos o filosóficos. Esos temas no están de moda, no se gana dinero, o poder o prestigio con ellos, resultan comprometedores, a veces espinosos, y se piensa "dejemos la política a los políticos". Antes de revisar los "axiomas" subyacentes al proyecto de construcción de la sociedad de la información, conviene enmarcarlo en el escenario actual de la guerra mundial de la información, cuyas manifestaciones son las luchas del sector público contra la empresa privada, del derecho público contra el privado (civil, mercantil), del interés general frente al particular (o de grupos de presión), del enfoque social al individual o elitista, de la solidaridad frente al egoísmo, del Estado contra el mercado, del servicio público esencial de titularidad estatal al negocio empresarial exclusivo de los mercados soberanos. En este campo, fenómenos como la internacionalización de la economía, la globalización de mercados, la liberalización económica y la desregulación de sectores -antaño estratégicos- parecen desbordar el ámbito de la soberanía del Estado. En esta revolución mundial de lo privado contra lo público, se presenta la guerra mundial de las telecomunicaciones, también conocida como la crisis de las telecomunicaciones, que se desató completamente en los ochenta con el histórico desmantelamiento de AT&T en los EE.UU., consecuencia de una decisión judicial, tras la que estaban las nuevas ideas de que los monopolios son perjudiciales para la economía en un mundo globalizado (dominado?) por las empresas transnacionales. El principio de la libre competencia se convierte en fundamental, se defiende la actuación libre de las llamadas "leyes del mercado", la limitación del poder de los monopolios -o su aniquilación- y el estímulo de la competencia desregulando el sector. Esta corriente de pensamiento político-económico se ha ido extendiendo hacia todos los países, y al llegar a Europa se ha empezado a emular esas nuevas políticas desreguladoras, creyendo en sus bondades para la economía: las conocidas mejoras de precios, calidad y variedad, además del crecimiento del mercado. Otros beneficios para el consumidor -secundarios en términos políticos- serían aumentar su libertad de elección, no sólo de productos sino de suministrador, y facilitar mediante la adecuada información el ejercicio responsable de su libertad de consumo y elección. Entre tanto, con la difusión masiva de la red Internet y su popularización entre las sociedades prósperas, se lanza una nueva idea (campaña?) de futuro, llamada la sociedad de la información, cuyo gran fracaso podría ser ofrecer mucha información y "ceguera", pero quizás poca comunicación, formación y cohesión social. Para alcanzar tan deseada meta son precisos, se dice, algunos pequeños sacrificios, y asumir unos postulados incuestionables, a saber: su construcción debe dejarse principalmente a la iniciativa privada procurando que la competencia entre empresas del mercado logre la eficiencia y rapidez de implantación deseadas. Segundo, es preciso dejar actuar libremente al mercado y la libre competencia sin trabas reglamentarias. Por último, hay que desmontar las barreras de entrada a nuevas empresas competidoras (normalmente multinacionales) en todos los países para facilitar el comercio y desarrollo internacional. Considero el primer postulado correcto, la iniciativa privada es más ágil, ahorra ineficiencias e inercia del sistema público. Se trata de pragmatismo, puesto que el incentivo económico juega un papel tan primordial en nuestra sociedad, suele ser un elemento casi imprescindible para que algo funcione razonablemente bien, a un coste aceptable y en un plazo breve; aunque su implantación deba ser ordenada, planificada y supervisada por los poderes públicos. El segundo supuesto, de que sea el libre mercado y la competencia entre empresas el mejor entorno posible para la implantación de la sociedad de la información, me parece muy discutible, por dos razones: la primera es que no conviene confundir el "libre mercado y sus leyes" con la libertad de empresa y la libertad para competir, derechos que habrá que hacer compatibles con los principios de la protección del consumidor por los poderes públicos, la subordinación de la riqueza al interés general, y la posibilidad de reservar por ley al sector público recursos o servicios esenciales -especialmente en caso de monopolio- (arts. 51.1, 28.1 y 28.2 de la Constitución Española). La segunda, que las fuerzas del mercado deben estar al servicio de la humanidad, y no al revés, como algunas selectas partes interesadas puramente en el negocio pretenden hacernos creer. Finalmente, el tercer "axioma" de que hay que abolir las barreras de entrada a los nuevos competidores, desregulando los servicios y la construcción de infraestructuras precisas para suministrarlos, estableciendo igualdad de oportunidades para los operadores tradicionales y los nuevos, me parece cuestionable. Aunque soy partidario de la libertad para competir, y reconociendo los beneficios de la libre competencia, no creo justo pretender unas condiciones iguales en base a la aplicación de regulaciones asimétricas (condiciones para los entrantes más ventajosas que las de los operadores tradicionales). Perjudicar o penalizar a unos para beneficiar a otros, sólo porque unos llegaron antes y otros después, unos han hecho aportaciones históricas a la industria, al desarrollo del sector y al servicio universal, y los entrantes a los que se pretende proteger no las hicieron (cierto que tampoco tuvieron la oportunidad), no parece muy equitativo. La eliminación de barreras podrá tener, en cada caso, efectos positivos y negativos que habría que valorar antes de decidir su desmantelamiento. La necesidad de defender una política industrial, social, o de generación de valor añadido nacional (tejido industrial y empleo) debiera ser prioritaria. Hay que recordar que normalmente, la parte más débil en cualquier mercado, que requiere de mayor protección por los poderes públicos, es el consumidor o usuario, y por lo tanto convendría preguntarse todas esas medidas reguladoras que impacto global van a tener aquí y ahora sobre ellos, además de los previstos en el futuro, y si los beneficiarios reales de tales medidas son los usuarios o los proveedores. Una de las contradicciones del actual proceso de liberalización, centrado en la abolición de los monopolios nacionales, puede ser que conduzca a su sustitución por los emergentes oligopolios mundiales de macroempresas, como parecen apuntar las recientes tendencias del sector. Entre ellas están las operaciones de fusión, adquisición, alianzas, intercambios accionariales, consorcios internacionales, acuerdos de reparto regional o sectorial de mercados, tácticas de colusión, de precios predatorios, etc. Prácticas que suponen serias amenazas o restricciones a la libre competencia, justo lo contrario de lo que se pretendía con la eliminación de los vetustos monopolios, y que podrían conformar mercados fuertemente oligopolísticos de competencia pactada o aparente. Esas tendencias muestran la creciente concentración empresarial a escala mundial, baste recordar los casos de BT y MCI, FT con DT y Sprint, Unisource y AT&T. Fenómeno que se está dando también tras la aprobación de la ley de Telecomunicaciones de 1996 en los EE.UU., de marcado carácter liberalizador, con los procesos de unión de Bell Atlantic y Nynex, o de Pacific Telesis y Southwestern Bell Co., que al reducir el número de proveedores, limitarán la competencia y la libertad de elección del usuario. Las poderosas corrientes de liberalización de sectores básicos (telecomunicaciones, distribución de electricidad, gas y agua, transportes, carburantes, servicios municipales, etc.), plantean nuevas modas y buenos negocios, como la financiación y gestión privada de infraestructuras y servicios de interés público. El concepto antiguo de servicio público de telecomunicaciones ha quedado despojado de naturaleza jurídica en el derecho comunitario, siguiendo la corriente norteamericana, pasando del concepto de "servicio público" al más leve de "servicios al público". Parece que éstos ya no son, o van a ser, ni esenciales, ni de titularidad estatal, sino un buen negocio para los más competitivos que dispongan de cuantiosos capitales y saber hacer empresarial, dadas las considerables inversiones necesarias para la construcción y explotación de esas infraestructuras. La cuestiónes determinar a quién debe beneficiar fundamentalmente, la liberalización, privatización y desregulación, o los procesos de gestión y financiación privada de "lo público". ¿A la sociedad en general (sus ciudadanos y/o usuarios) o a las grandes empresas, grupos económicos o de presión, cuyo objetivo primordial y existencial es la consecución del beneficio, cuanto mayor mejor, y su crecimiento empresarial por encima de todo (y de todos)? La red Internet puede ser un medio democratizador y descentralizador, de difusión de la información y por tanto del poder, diluyéndolo entre toda la sociedad para hacerla más autocrítica y consciente, capaz de pensar por sí misma y poner en cuestión las verdades prefabricadas por el poder establecido, que en su constante intento de influir sobre la opinión pública, recela de Internet. En ese sentido el poder de Internet es enorme, tanto que asusta a los gobiernos que se aprestan a inventar medidas para someterlo a sus intereses. ¿Caerá al final la Gran Red en manos del Gran Hermano? La regulación de Internet es un tema de moda y promovido con afán por algunos, la censura de contenidos pornográficos, terroristas o criminales, la regulación del comercio electrónico, del teletrabajo, de la seguridad, privacidad, confidencialidad y de la propiedad intelectual, pueden estar muy próximos. ¿Hay que redescubrir un nuevo concepto de economía de mercado social, donde la lucha contra la pobreza, las desigualdades, el hambre, el analfabetismo, la guerra, la explotación infantil, los malos tratos, etc., en suma, contra el subdesarrollo, juegue un papel importante? En el que la defensa de los niños y ancianos, los valores de solidaridad, libertad, justicia social, el fomento de la educación, la cultura y la salud, sean objetivos primordiales, y no la simple obtención de beneficios económicos inmediatos y el culto al ego del individuo. Podríamos también preguntarnos, si el libre mercado hace más libres a los consumidores que a él acuden para satisfacer sus necesidades, o si por el contrario la libertad no la da el mercado al ciudadano sino el dinero que este tenga en su bolsillo, como decía hace poco un economista español, J. L Sampedro. Si fuera así, que paradoja sería que el libre mercado no hiciera más libres a sus clientes (ciudadanos), sino más ricos a los agentes económicos proveedores del mismo, al tener manos libres, sin impedimentos para hacer su negocio (obtener beneficios económicos inmediatos sin importar los costes sociales, medioambientales o cualesquiera otros, cuya anotación contable no se contempla directamente en las cuentas anuales, conforme a los principios de contabilidad generalmente aceptados). El proyecto predominante de la sociedad de la información "políticamente correcta", podría transformarse en otro "socialmente correcto", que podría denominarse sociedad de la comunicación y cooperación, donde la tecnología no sea el factor primordial, ni excusa para acrecentar la acumulación intensiva en unas pocas manos (o empresas) del poder tecnológico-industrial o financiero, o un pretexto para derribar las barreras nacionales erigidas como freno a la colonización económica; sino tan solo un medio más al servicio de la humanidad. Un proyecto donde la iniciativa privada coexista libremente con el sector público, aprovechando lo bueno de una y del otro, donde las "leyes del mercado" se pongan al servicio de la sociedad y no sólo al de los grandes grupos empresariales cuyo poder alcanza a crearlos o deshacerlos, y donde se potencie el comercio y desarrollo económico local-regional, responsable, sostenible y descentralizado, fomentando y globalizando los valores de la educación, solidaridad, y responsabilidad, y facilitar su libre circulación. * Manuel Laraña Solé es ingeniero de Telecomunicación. Algunas organizaciones no gubernamentales, cuyos objetivos fundacionales no son la obtención del beneficio económico para retribuir adecuadamente el capital financiero invertido, sino la consecución del beneficio social para la comunidad, que por sí mismo retribuirá al capital humano auténtico invertido en ese desafío; junto con otros movimientos sociales altruistas, podrían formar parte de los ideales de ese otro proyecto. Tal vez ello constituya una alternativa más humana para construir una sociedad de la comunicación.
30 oct 2015
Artículo BIT
La "guerra digital": Apuntes para un debate
La "guerra digital": Apuntes para un debate n los últimos meses estamos siendo testigos, a través de los diversos medios de comunicación, de diferentes y, a veces, contrapuestas opiniones acerca del nuevo fenómeno de la llamada "Televisión Digital". La Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Andalucía Occidental (A.S.I.T.A.N.O.), como representante de un grupo de profesionales del sector, desea participar en el debate actual sobre la TV digital, con el ánimo de clarificar algunos de los conceptos involucrados y contribuir a la reflexión colectiva sobre las implicaciones de las alternativas que están siendo manejadas, cara a su regulación. En estos días, estamos asistiendo a la aparición en el mercado de dos grupos empresariales que nos ofrecen un paquete de canales de TV de pago vía satélite, utilizando tecnología "digital", con la que se asegura una mayor calidad en las imágenes recibidas. A esto se le está llamando, de manera un tanto inexacta, Plataformas Digitales. Con este término, se está designando actualmente a un conjunto o "paquete" de canales de televisión, transmitidos digitalmente a través de satélite. Los usuarios o clientes necesitan una Antena receptora de TV, capaz de sintonizar el satélite correspondiente (hoy en día existen varios disponibles), un sistema de descodificación de las señales digitales y una clave de acceso a la programación, si dicha programación es de acceso condicional (bajo pago). Aparte de su calidad, el sistema digital ofrece un aprovechamiento más eficiente del soporte o medio de la transmisión, con el consiguiente aumento del número de canales posibles de recibir, y variadas posibilidades de control e interactividad, entre ellas la llamada "pago por visión", que consiste en le acceso a determinados servicios (transmisión de espectáculos deportivos, selección de películas "a la carta", etc.), por los que habrá que pagar un cargo adicional a la tarifa base de suscripción a la Plataforma. Se están así uniendo dos técnicas: la digitalización de la señal televisiva y la transmisión de dicha señal vía satélite. Por otro lado, frente a la situación actual de un solo canal de pago a nivel nacional, a muy corto plazo el ciudadano va a poder recibir en su casa, a través de los diversos medios de telecomunicación (Ondas terrestres, satélite, cable, fibra óptica, etc.) una multitud de canales de información y servicios (Radio, Televisión y nuevos servicios adicionales), para los que sería deseable compatibilizar al máximo el equipo descodificador. La realidad, es que mientras la televisión por cable está aún pendiente de un proceso de implantación y despliegue masivo, a nivel nacional, no es así en lo que respecta al satélite, por lo que las compañías del sector están interesadas en captarnos como clientes antes de que con el desarrollo del cable y, por tanto, con la llegada de los nuevos servicios, haya mayor competencia. Surge, pues, una competencia movida, no sólo por un interés meramente económico, sino también de influencia social. Si el sector no se regula ya convenientemente, unos pocos grupos dominarán a corto plazo el mercado de la televisión, con el peligro potencial que ello comporta, debido a la poderosa influencia de aquélla en todos los ámbitos de la vida de los ciudadanos. En segundo lugar, centrándonos en el tema técnico, vemos que frente a la avalancha tecnológica que se nos avecina, ésta nos llega con retraso y, a pesar de ello, sin una reglamentación técnica adecuada, tanto para las llamadas plataformas digitales por satélite como para la televisión por cable. Con la actual reglamentación, no existen suficientes instrumentos que impidan que nuestras ciudades se vayan, poco a poco, afeando mediante multitud de cables en las fachadas y antenas de todo tipo en las azoteas y terrazas de los edificios duplicando, o incluso triplicando, instalaciones que con una reglamentación racional serían de más calidad, más baratas para el ciudadano y más respetuosas con el entorno. De hecho, las distintas administraciones carecen actualmente de los medios legales, técnicos y humanos necesarios para llevar a cabo una inspección técnica que obligue a las empresas prestadoras del servicio a dar una calidad adecuada en todos los aspectos. El problema técnico no se reduce exclusivamente al "famoso" descodificador. ¿Qué espera el ciudadano de la Televisión? En nuestra opinión, es necesario ofrecer al ciudadano unos servicios Multimedia (TV, Radio, etc.), que reúnan los siguientes requisitos: 1. Clarificación, sin tecnicismos innecesarios, de las ventajas y condicionantes que su elección de las diversas tecnologías disponibles comportan: Satélite, Cable, etc. 2. Unos servicios de calidad y con una diversidad de contenidos que alcancen, independientemente de la geografía, y satisfagan a toda la población, minorías incluidas. 3. Coste mínimo de acceso a los servicios, o bien, una relación calidad/precio alta. 4. Garantías de que el cambio de empresa ofertante de servicios no implique ningún coste de reemplazamiento de equipos, por incompatibilidad con los del anterior suministrador, es decir estandarización de los equipamientos auxiliares de TV en los domicilios de los usuarios, o en otras palabras, evitar la existencia de "mercados cautivos". 5. Garantía de la libertad de expresión mediante una información sin restricciones de ningún tipo a las diversas fuentes de opinión. 6. Protección del menor y de otras capas indefensas o desfavorecidas de los posibles abusos en materia de información. 7. Protección máxima del entorno. Unas líneas de reflexión * Si bien la racionalización y estandarización de las infraestructuras supone para el ciudadano ventajas de tipo económico, técnico y ambiental, con relación a los contenidos y el coste de los servicios, el factor más significativo debería ser la existencia de una diversidad de oferta. La competencia, en un mercado libre, redunda siempre en beneficio del consumidor. * Si se quiere garantizar la libertad de expresión y la de información, los ciudadanos necesitamos múltiples y variados canales de televisión, en donde se oiga la voz de todos, sin distinción de ideas políticas, religiosas o sociales y sin más límite que el sometimiento a la ordenación legal y el respeto a las posiciones divergentes. Las nuevas tecnologías pueden ayudar a la desaparición de los monopolios naturales y abren las puertas de la difusión de información a los grupos culturales y sociales minoritarios y más débiles económicamente. La liberalización que haga posible dicha difusión ha de ser global, no sólo de infraestructuras materiales, evitando prácticas restrictivas. De otra manera, la libertad "teórica" de difusión puede venir condicionada por las restricciones de acceso al medio dominante en cada momento. Así por ejemplo, para conseguir este objetivo, es conveniente no limitar el número de licencias de canales de televisión, adjudicando aquéllas a los diversos grupos que cumplan la reglamentación, legislando para evitar que se den situaciones de privilegio, preponderancia o monopolio de "facto". En el caso de los concesionarios de una red de cable en una determinada zona geográfica, se podría reglamentar que éstos emitan por su red todos los canales de radio y televisión nacionales, autonómicos y locales, por ondas terrenas y satélite, que emitan en abierto y tengan cobertura en dicha zona. Por otra parte, y para evitar situaciones de preponderancia de unos grupos o empresas concesionarias sobre otras, cada concesionario no podría emitir más de un canal con el mismo contenido temático en la zona donde tiene otorgada su licencia. * El ciudadano merece una información veraz y no ser manipulado con la afirmación de que aquellos canales de Radio y Televisión que emiten sin codificar son "gratuitos". Es evidente que, o bien se financian mediante la publicidad de productos, cuyo sobrecosto paga el consumidor al comprar aquéllos, o bien (los canales públicos), además, mediante la subvención de las Administraciones Públicas a partir de los impuestos que pagamos todos. * Las diversas Administraciones del Estado deben garantizar, en todo momento, la igualdad de condiciones y la ausencia de privilegios en la concesión de licencias a los grupos o empresas solicitantes. * Por último, queremos advertir del peligro que entraña, en todos los ámbitos de la vida del ciudadano, una inapropiada regulación de la televisión y lamentar el retraso y la improvisación con los que se están implantando en España estas nuevas tecnologías de telecomunicación. Como ciudadanos, debemos exigir a los partidos políticos un debate clarificador, en el que se escuche y atienda la voz de todas las partes implicadas, con el fin de que la regulación de la televisión se consensúe entre las fuerzas sociales como asunto de gran interés nacional. Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Andalucía Occidental (ASITANO)
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MITO DE LA DEDICACIÓN PLENA A LA EMPRESA
EL MITO DE LA DEDICACIÓN PLENA A LA EMPRESA Manuel Gamella l tema que quiero tratar aquí es mítico, no porque se refiera a una situación irreal, sino por basarse, como intentaré exponer, en una concepción imaginaria, pero no por ello menos actuante (como corresponde a todo mito que se precie) sobre la realidad que nos ha tocado vivir. La formulación de esta imagen podría ser algo así: "en la nueva sociedad de la información las empresas sólo pueden ser competitivas si sus profesionales se dedican a ellas sin limitaciones de tiempo o de otros intereses personales". Es de observar la contradicción con otro aspecto mitológico de la economía moderna: el de la necesaria movilidad radical de los recursos humanos para permitir el advenimiento de la empresa en red o de la empresa virtual, donde ya no hay pertenencias sino puro intercambio servicios entre agentes libres e individuales. Sin embargo, las contradicciones nunca han quitado efectividad a las buenas mitologías (repasemos, por ejemplo, los evangelios), y ésta podemos dejarla aparcada para otro día. Antes de pasar a mayores honduras, conviene señalar que estoy hablando de profesionales, gentes que defendemos una posición, basada en el reconocimiento social de unas capacidades especializadas (a menudo, aunque no siempre, respaldadas por alguna titulación), distinta de la de los trabajadores más fácilmente intercambiables, sobre todo en situaciones de desempleo elevado y crónico, que ocupan el otro polo de una sociedad cada vez más dualizada. Lo que sigue se refiere fundamentalmente a este segmento aunque, con otros matices, sus efectos se van extendiendo a otras capas del personal empleado. Los síntomas más visibles del fenómeno que nos ocupa aparecen abundantemente en nuestra propia experiencia. Nuestros horarios, los de nuestros colegas conocidos y, al parecer, los de los miles de personas que llenan cada vez más las autopistas de salida hacia las zonas residenciales (dormitorios), tienden a flexibilizarse siempre en el mismo sentido: hacia más horas. Los teléfonos móviles, los buscapersonas, los ordenadores personales, o simplemente los portafolios y las cabezas, prolongan además las preocupaciones laborales fuera de las empresas. Lejos quedan las hermosas utopías sobre la sociedad del ocio y similares. El carácter mítico o imaginario de la justificación competitiva para esta tendencia se manifiesta por la debilidad de sus razones técnicas. No son tantos los casos en que las horas que sobrepasan la jornada oficial resultan imprescindibles por causas productivas duraderas, y su eficacia laboral se ve mermada además por el cansancio y por los tiempos muertos de comidas, sobremesas, charlas y cafés. Examinados de cerca, los procesos de deslizamiento del horario suelen obedecer a una lógica social que opera de arriba abajo en las escalas jerárquicas. Los cargos directivos necesitan siempre una justificación preeminente a los ojos de todos los integrantes del ámbito en que operan, empezando por los demás directivos, y es fácil buscarla en la exhibición de una dedicación superlativa, constatable por su disponibilidad para reuniones, comidas, o contactos personales o telefónicos "a cualquier hora". Pero un jefe no es jefe sin subordinados, lo que da lugar a presiones directas o indirectas (valoración) sobre éstos, en el sentido de adecuar su disponibilidad a la de los primeros. Una vez establecida esta pauta dos factores vienen a reforzarla y a realimentarla: la naturaleza relacional de gran parte de los trabajos profesionales, que contribuye a ajustar al alza los horarios, y el establecimiento de hábitos culturales mediante los cuales tendemos a hacer soportables las situaciones que sentimos como inevitables, buscando en ellas satisfacción a nuestras necesidades de autoestima y de gratificación personal y social. Este último aspecto llega a ser decisivo cuando culmina en una sustitución difícilmente reversible de los intereses y relaciones ajenos al mundo de la empresa por los establecidos dentro de ella. Amistades, aficiones, temas de conversación y de interacción social de todo tipo tienden así a reducirse a un estrecho entorno empresarial. Cualquier otro ámbito, excepto el más reducido núcleo familiar y, a veces, hasta éste, se va empobreciendo hacia su desaparición, primero por pura falta de tiempo, después por su progresiva suplantación por sucedáneos construidos a partir de las limitadas vivencias en torno al trabajo. El mito profesional de la necesaria dedicación plena a la empresa no es sino la justificación ideológica de todo este proceso. Sus consecuencias no sólo son negativas para la riqueza de las existencias individuales, sino también, me atrevo a decir, para conseguir mejores logros globales en una economía cuyo avance depende de la innovación creativa, estimulada por la amplitud de las necesidades y de las curiosidades humanas. ¿Es posible una reacción frente a este mito y, sobre todo, frente a la realidad a la que sirve? Desde luego hay que recalcar que no se trata de una situación sin alternativas económicamente viables. Las posibilidades de reorganización de las actividades laborales, de aumento de las tasas de empleo, y de elevación de las capacidades técnicas de los empleados, permiten concebir escenarios de mayor productividad en conjunto con dedicaciones personales razonables. El llamado reparto del trabajo es sólo un tipo particular de esos escenarios posibles y, en mi opinión, no el más atractivo frente a otros con adecuaciones más flexibles de la cantidad de trabajo a la libre elección de cada uno. Los nuevos medios tecnológicos no hacen sino aumentar continuamente esos oportunidades, aunque en contra está la inercia de los hábitos sociales ya enraizados y la dificultad de hacer frente a ellos de manera individual, sobre todo desde colectivos con tan bajo nivel asociativo y sindical como la mayor parte de los profesionales. Por lo pronto, mantengamos vivo el debate.
30 oct 2015