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TDT y apagado analógico
TDT y apagado analógico El Plan Nacional de Transición a la TDT establece un marco básico de actuación para el cese ordenado de las emisiones de televisión con tecnología analógica, que garantice el tránsito pleno a la TDT antes del 3 de abril de 2010 ¿Se van a cumplir los plazos establecidos en la situación actual de despliegue? José Antonio Quintela. Si alguien duda de que se vayan a cumplir los plazos, puede revisar el último debate de investidura donde el Presidente del Gobierno ha hecho un compromiso expreso sobre el cumplimiento de los plazos y el cumplimiento del 3 de abril de 2010 como fecha final para el pleno cese de las emisiones de televisión terrestre analógica y su plena sustitución por la televisión digital. Esto quiere decir que, evidentemente, nos adelantamos muy razonablemente a los países de nuestro entorno, colocándonos en cabecera de modernidad y, por supuesto, que no cabe ninguna duda de que llegaremos a A menos de dos años del apagado analógico, BIT reúne de nuevo a expertos directamente implicados en el proceso de transición para evaluar el avance de esta carrera contrarreloj, conocer las medidas que se están adoptando y las dificultades que se encuentran en el camino los diferentes agentes. Para ello reunimos a: José Antonio Quintela Gonçalves (Director de la Oficina Nacional de Transición a la TDT de la SETSI), Rafael Bernardo Jiménez (Responsable del Área Técnica de Impulsa TDT), Julio Martínez Sabater (Miembro de la Junta de Gobierno del COIT e Ingeniero de Telecomunicación) y Carlos Domínguez García Vidal (Secretario Técnico del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas), representantes todos ellos de un equipo que rema en la misma dirección hacia el 3 de abril de 2010. De izda. a dcha.: Julio Martínez Sabater, José Antonio Quintela Gonçalves, Rafael Bernardo Jiménez, Carlos Domínguez García Vidal y José Manuel Huidobro. Café de Redacción cumplir esos plazos, siempre y cuando todos los agentes implicados pongan de su parte. Recientemente, las asociaciones de fabricantes y la industria acaban de ratificar la credibilidad de esos plazos y, por supuesto, la Administración y los radiodifusores estamos poniendo de nuestra parte para que esos plazos se puedan cumplir. Así que no hay dudas, salvo las puramente razonables porque no podemos predecir el futuro, pero sí estamos haciendo todos los esfuerzos y poniendo todos los medios para que esos plazos se puedan cumplir, porque además creemos que son perfectamente realistas y alcanzables. Julio Martínez Sabater. Comparto la idea, pero veo algunas disfunciones en cuanto a la adaptación de todos. Yo entiendo que se va a cumplir con los plazos, siempre y cuando toda la cadena que interviene, desde operadores a usuarios, estemos sincronizados y en eso contamos todos. Es necesario que el usuario esté informado, las comunidades de propietarios, las corporaciones locales y, en definitiva, todo el mundo al que nos queda por convencer. El conocimiento todo el mundo lo tiene, pero tendríamos que incidir en el convencimiento. Si hay gente que aún tiene dudas, veo que es difícil que podamos cumplir. Técnicamente sí, pero psicológicamente tengo mis dudas. Rafael Bernardo. De cara a los plazos tenemos que mirar los puntos críticos que hay. Para mí son tres: los centros emisores, las estaciones receptoras y los usuarios. El usuario es el que menos me preocupa. Va a haber una gran oferta de aparatos receptores, siempre que, naturalmente, tenga una instalación receptora y exista la cobertura. Carlos Domínguez. Comparto las tesis de la Administración. En base a lo expuesto en el anuario TDT 2007, que acaba de presentarse, todo indica que se sigue el ritmo adecuado. Lo que sí me gustaría reseñar, ya no como representante del Consejo General de Colegios, sino como ciudadano, es que quizá fuera necesario despejar las dudas que pueden existir con respecto a esa petición de demora en el apagado analógico que ha planteado un operador. Lo digo para evitar que se puedan generar falsas expectativas en los usuarios y en las empresas del sector. José Antonio Quintela. Insisto en que el mensaje por parte del gobierno es inequívoco, lo que pasa es que este proceso es de una complejidad muy alta, de una extensión universal (a nivel nacional) y, de alguna forma, afecta a un servicio que es un derecho casi inalienable en este país, que está reconocido como un derecho que nadie puede alterar y que es gratuito. En otros países la prestación del servicio de televisión puede tener un impacto económico para el usuario, pero en España no lo ha tenido tradicionalmente y, en principio, no la va a tener. Estamos en un proceso complicado, en el que no todas las voluntades son exactamente iguales, porque también conlleva una evolución desde el punto de vista de los difusores, evidentemente, porque conlleva la modificación de modelos de negocio. Puede haber opiniones y criterios no necesariamente coincidentes al 100%, pero lo que está claro es que el mensaje es inequívoco por parte del gobierno. Se han ido cumpliendo todos los compromisos en lo relativo al desarrollo de la TDT que se asumieron. En su momento se reactivó la televisión digital, se desarrolló la normativa correspondiente, se hizo un plan técnico, se hizo un plan ordenado de cese de emisiones que se aprobó el 7 de septiembre del año pasado, etc. Estamos cumpliendo todos los compromisos, así que el mensaje es inequívoco. ¿Desde el punto de vista regulatorio/ normativo queda algún fleco? ¿Pensáis que hay algún aspecto por desarrollar? José Antonio Quintela. No, consideramos que están dotados todos los instrumentos normativos para poder llevar adelante este proyecto. ¿Qué acciones está llevando a cabo Impulsa TDT para el fomento de la implantación de la TDT? Rafael Bernardo “Estamos promoviendo un etiquetado adicional, una especie de sello de calidad para los descodificadores. Este tema lo estamos estudiando y pronto podríamos dar noticias en este sentido” bit 169 JUN.-JUL. 2008 19 Rafael Bernardo. La finalidad de Impulsa es promover la TDT y por eso se han hecho campañas publicitarias muy importantes (la última hace poco con motivo del día de la madre) y se está en contacto con todos los agentes, incluyendo el Consejo de Colegios de Administradores de Fincas y las asociaciones de empresarios y fabricantes de aparatos de recepción. Nuestra labor es esa. Yo soy optimista. Siempre que me habla la gente de los problemas y los plazos críticos me acuerdo del temido “efecto 2000”.Todo el mundo estaba alarmado y al final no pasó nada. Estoy convencido de que con este tema va a pasar lo mismo. Tenemos dos años todavía por delante y dos años puede parecer poco tiempo, pero puede ser mucho también si estamos en la tarea. Tenemos una penetración del 31,8% de los hogares en este momento, son cifras muy razonables. Es un índice de penetración superior a otros países de nuestro entorno con tecnologías similares como puede ser Italia o Francia. Lo que pasa es que tenemos que ser precavidos y no dejar ni un fleco suelto. Tenemos que ir a por todas y hacerlo muy bien. Y ya que lo mencionas ¿cómo estamos exactamente en relación a otros países de nuestro entorno en cuanto a nivel de penetración? Rafael Bernardo. No podemos compararnos exactamente con otros países porque España es uno de los países que más cobertura tiene por vía terrestre. Lo que sí es importante saber es, por ejemplo, cuántos edificios están ya antenizados, y según nuestros datos los edificios con antena colectiva preparada para la TDT son el 54,2%, es decir, que de 1.253.000 edificios que hay en este país, ya tenemos más de la mitad adaptados (según datos oficiales de FENITEL). En cuanto a cobertura radioeléctrica, que proporciona Retevisión, estamos llegando al 88%. Tendríamos que llegar al 3 de abril de 2010 al 96% para las cadenas privadas y al 98% para las públicas. Hogares conectados que ya pueden disfrutar de la TDT son el 31,8 %. La audiencia o cuota de pantalla, que se puede definir como el porcentaje de consumo total de televisión que se realiza a través de la TDT es, en abril de 2008, del 13,3% y con una evolución de crecimiento sostenido. Las cifras deben hacernos ser optimistas. ¿Como está el índice de penetración? ¿Se llegará a un 96%? ¿Va a haber alguna alternativa para esa parte de la población que no pueda tener acceso a la TDT? José Antonio Quintela. Respecto a la cobertura me gustaría aclarar un tema que seguramente no lo esté. Cuando el gobierno aprueba el Plan Nacional de Transición a la TDT que, como se sabe, divide el territorio nacional en 90 proyectos de transición, establece unas condiciones que son condiciones sine qua non para poder ordenar el cese en cada uno de esos proyectos de transición y son prácticamente dos: por un lado igualar la cobertura analógica previamente existente dentro de ese ámbito geográfico y por otro asegurar una penetración suficiente que garantice la continuidad del servicio de la televisión terrestre. Esto quiere decir que el escenario, en cuanto a cobertura, sería tener en digital una cobertura equivalente (en cada ámbito geográfico) a la analógica. Eso se va a conseguir en base a unos compromisos de cobertura que tienen asumidos los radiodifusores. Nos vamos a encontrar con una cobertura proporcionada en base al cumplimiento de estos compromisos, pero, además, también nos vamos a encontrar con un concepto que es el de la extensión de cobertura, es decir, el alcance actual a nivel nacional de la TV analógica es del 99% nacional (no hay televisión universal, pero prácticamente). Evidentemente esto está basado tanto en lo que hoy por hoy están pagando a los operadores de red los radiodifusores en analógico, como en base a una serie de instalaciones de emisores, de reemisores que, ya sea por vía de convenios o soportados por Comunidades Autónomas, por Diputaciones o por Ayuntamientos, existen hoy en “Se ha llevado a cabo una intensa campaña informativa dirigida a todos los Colegios de Administradores de Fincas de España y siempre se ha insistido en contratar los servicios de instaladores inscritos y debidamente registrados” Carlos Domínguez analógico y que tendrán que seguir prestando una cobertura poblacional en digital. Tenemos la obligación de igualar esa cobertura en analógico transformándola en cobertura digital. Lo demás viene después incluida la universalización, que es un tema que, evidentemente, habrá que acometer en su momento por un criterio de igualdad de derechos de los ciudadanos. Pero por aplicar el principio de que quien mucho abarca, poco aprieta, vamos a hacer las cosas en las etapas lógicas y racionales. De momento, bastante reto es cambiar toda una tecnología sobre un sistema cuasi-universal, como es el de la televisión terrestre en este país. Somos el tercer país en el ámbito europeo en cuanto a impacto de la TV analógica. Esto quiere decir que tenemos una dificultad en cuanto al proceso mucho más importante, porque el impacto es mucho más fuerte que en países como Holanda o Bélgica. Algunas frecuencias serán provisionales durante el período de transición ¿Cómo se van a enfocar los cambios en parámetros técnicos? ¿Habría que advertir de los pasos al público, quién debería hacerlo? Carlos Domínguez. A nosotros nos consta solamente una experiencia negativa a este respecto en la zona de Valencia. Nos ha comunicado el Colegio de Valencia los problemas que ha habido por una saturación en el equipo amplificador lo que ha generado reiteradas visitas de las empresas de instaladores, ocasionando un coste económico a las comunidades, lógicamente. Rafael Bernardo. Esto pasa en analógico y en digital. Si se cambia una frecuencia, hay que ir a los edificios y cambiar el amplificador del canal correspondiente. Lo que comentabas de Valencia está resuelto ya, fue un problema que surgió a principio de año con unos aumentos de potencia por parte de uno de los operadores de red que, por mejorar la cobertura de sus cadenas clientes, aumentó su potencia, produciéndose una descompensación de niveles con respecto a las otras cadenas que emitían desde un centro emisor próximo; y los amplificadores de antenas colectivas, cuyas ganancias estaban ajustadas para los mismos niveles de señal, se vieron desequilibrados. La TDT puede traer ciertas problemáticas, pero muchas de ellas son inherentes al servicio de televisión en general y no específicas de la Televisión Digital. José Antonio Quintela. En definitiva estamos desplegando una red nueva, con independencia de que estemos usando una red de centros que ya existen físicamente, y como es lógico es una red que hay que ir perfeccionando y mejorando sus calidades paso a paso. Aprovecho para anunciar que la Administración va a generar un foro de análisis y estudio con todos los agentes implicados para evaluar y velar por la calidad de la señal digital. Hay que tener en cuenta que puede haber pequeñas disfuncionalidades que se van corrigiendo y se van adaptando y a medida que la red se va consolidando será mejor y soportará unos servicios que son más ventajosos en todos los sentidos para el ciudadano. Desde el punto de vista de los proyectos técnicos ¿como se contempla la TDT? Con las instalaciones de ICT ¿será todo más fácil? ¿Se está cumpliendo la adecuación para la recepción de TDT? (Orden ITC/1077/2006) Julio Martínez Sabater. Una cosa sí tenemos clara, todas las ICT que hacemos como proyectistas, cuando terminamos y certificamos con instalador autorizado, como marca la reglamentación, hasta ahora no han dado problemas mayores. En las actuales, de hecho ya se están poniendo los módulos de TV digital, e incluso los locales, aunque más adelante haya que reajustarlas. Lo único que se nos escapa como ingeniería es lo que no certificamos nosotros, lo que certifican los instaladores. Y el problema que yo me estoy encontrando es la adecuación de edificios que no estaban preparados para la instalación actual, edificios con instalaciones antiguas de antena colectiva, no de ICT, donde se está viendo una gran picaresca. Los Administradores de Finbit Café de Redacción José Antonio Quintela “Estamos haciendo todos los esfuerzos y poniendo todos los medios para que esos plazos se puedan cumplir, porque además creemos que son perfectamente realistas y alcanzables” bit 169 JUN.-JUL. 2008 21 cas sabrán que aparecen instaladores a precios bajísimos, que ni siquiera están inscritos como instaladores. La orden 1077 permite (el marco reglamentario es perfecto) adecuar la instalación para recibir un servicio completo y obliga a un procedimiento de registro de estas instalaciones y creo que este procedimiento los instaladores lo están obviando y no se está haciendo. Yo trabajo en la zona de Levante y sé que las instalaciones que se han inscrito son escasamente un 10%. En estos sitios, que yo personalmente he visitado, porque como colegio nos preocupa que este tema avance, estoy viendo cosas muy irregulares que generan más interferencias y más problemas. Esto la Administración lo conoce, pero los jefes de inspección saben que si no hay denuncia no se puede actuar. Este es un problema grave de información a las comunidades de propietarios a quienes hay que indicarles que elijan, al menos, entre tres presupuestos, a instalador registrado y que posteriormente les entreguen la documentación de legalización marcada por la Orden ITC/1077/2006, porque automáticamente sabremos que no habrá problemas después. Rafael Bernardo. Nosotros hemos sido muy activos en ese sentido, pero no puedes conseguir que una comunidad no vaya hacia lo más barato. Seguro que no son conscientes de que luego les costará más. A mí me han contado que, por ejemplo, se les oferta cambiar la cabecera de la antena, pero no se les oferta el cambio de cableado, con lo que cuando cambias la cabecera el cable atenúa muchísimo y viene la segunda parte que es cablear. Carlos Domínguez. Desde los Colegios se ha insistido mucho en este tema. Se ha llevado a cabo una intensa campaña informativa, promovida por el Consejo General e Impulsa TDT, dirigida a todos los Colegios de Administradores de Fincas de España y siempre se ha insistido en contratar los servicios de instaladores inscritos y debidamente registrados. José Antonio Quintela. Yo sí querría de todas formas aclarar que hablamos de instaladores y cuando decimos instaladores nos referimos a profesionales que saben hacer realmente su trabajo, hacer las cosas bien y que son, además, de plena honestidad profesional. Luego hablaremos de aquellos extraños semiprofesionales que, amparándose en el paraguas semántico del colectivo, se dedican a trapichear con esto. A veces tendemos a pervertir el concepto de instalador y olvidamos que el instalador es un profesional con pleno cumplimiento y ejercicio profesional estupendo y ese es el instalador al que debemos acudir como ciudadanos, para hacer nuestra adaptación de las instalaciones a la TDT. Desde los Colegios de Administradores de Fincas y de sus colegiados (que tienen asumido que ese es el camino y su obligación de enfoque como profesionales), como también (y es una faceta que vamos a abrir) de la colaboración con Impulsa al usuario final, habrá que ir extendiendo una cultura de usuario a través de las asociaciones de usuarios y consumidores para que aparten del terreno de juego a estos jugadores mal fichados que se meten en el partido y lo único que hacen es meter ruido y defraudar al ciudadano, e incluso diría cuasi-robar al ciudadano prestándole un servicio que no es el que ha sido demandado. Rafael Bernardo. En la web de impulsa hay un link a una página del Ministerio donde se puede consultar un listado de casi 9.000 instaladores reconocidos y debidamente registrados. ¿Existe algún tipo de ayudas para las comunidades de vecinos de cara a la adaptación? José Antonio Quintela. Hay varios antecedentes de varias Comunidades Autónomas que han propiciado programas de subvenciones para la antenización. Desde el punto de vista estatal no hay planteado, en ningún caso, esa subvención, pero desde las Comunidades Autónomas que es una administración de proximidad y, por tanto, con mayor factibilidad de hacer este tipo de programas, ya se ha hecho en Madrid y en Asturias, por ejemplo, y en otras bit “A las comunidades de propietarios hay que indicarles que elijan, al menos, entre tres presupuestos, a instalador registrado y que posteriormente les entreguen la documentación de legalización marcada por la Orden ITC/1077/2006” Julio Martínez Sabater Café de Redacción comunidades se están preparando, como en Castilla y León. Sí se puede contar con fondos públicos (encaminados a través de las Comunidades Autónomas) con ayudas a los ciudadanos para la adaptación de la antenización. Ya se han vendido unos 10 millones de descodificadores y uno de cada tres hogares está conectado a la TDT, pero la mayoría de ellos no permiten la interactividad. ¿Se está perdiendo una gran oportunidad? José Antonio Quintela. Ahora mismo, desde el relanzamiento de la TDT, a través de los fondos del Plan Avanza, se han aportado subvenciones por encima de los 35 millones de euros. Eso da un valor al esfuerzo en apoyo a la interactividad, desarrollo de aplicaciones interactivas, etc. Pero lo cierto es que de nuestro parque de descodificadores la gran mayoría son no interactivos. Pero también la gran mayoría de los teléfonos móviles que nos compramos los ciudadanos cuando surgió esta tecnología sólo servían para llamar. Y a medida que nos fueron atrayendo otros servicios fuimos cambiando de terminal. Hoy por hoy la interactividad basada en la TDT no es mucha, así que no podemos pensar que sin tener los bueyes en el carro el carro ande. Vamos a ser realistas, vamos a asegurar una transición tecnológica en los medios en que el ciudadano pueda verse llamado a asumir esa transición, que en la mayoría será pasar de ver la televisión en un sistema a ver la televisión con más canales en otro sistema y después vendrá el verdadero tirón de la interactividad, lo que, insisto, no quiere decir que desde la actuación pública no se esté haciendo un gran esfuerzo en desarrollo de plataformas de interactividad. Julio Martínez Sabater. Coincido perfectamente en estos argumentos. Pero el problema es que como no tenemos aún interactividad, hay gente que tendrá que comprar dos y tres descodificadores. Rafael Bernardo. Pero el coste medio del zapper es de 41 euros y además en España la media es de dos televisores por vivienda, de manera que lo lógico es pensar que el que haya comprado un descodificador no interactivo lo acabará utilizando para ese segundo televisor. Es un problema de renovación de equipos Julio Martínez Sabater. Yo estoy viendo también que, aprovechándose de este proceso, llegan importaciones paralelas con descodificadores de primera generación que son microzzapers de ínfima calidad, que haces un cambio y tardas dos minutos en abrir y decodificar. Y yo me pregunto ¿habría alguna forma de tener algún marcado de estos productos? Vamos, ajustándose a la reglamentación, definiendo qué decodificadores podrían cumplir y cuáles no. ¿Se podría plantear? Rafael Bernardo. Yo creo que muchos de estos receptores baratos vienen marcados y tenemos el problema de que no se puede prohibir algo que cumple la normativa internacional. Cuando entré en Impulsa me hacía la misma pregunta y el problema es que no podemos prohibir la importación de este tipo de equipamientos. Otra cosa es que las autoridades de consumo a nivel autonómico pudieran añadir una restricción adicional si se viera, por ejemplo, que estos aparatos, aún con el marcado “CE”, no pudieran escribir la “ñ”. Este tema es complejo. Lo que sí estamos promoviendo es un etiquetado adicional, una especie de sello de calidad. Este tema lo estamos estudiando y pronto podríamos dar alguna noticia en este sentido, pero esto está en pleno estudio. José Antonio Quintela. Desde el punto de vista del Estado, de acuerdo a la distribución competencial, la capacidad de actuación en materia de consumo es de las Comunidades Autónomas, y esto es una realidad con la que hay que funcionar. Lo que sí hacemos es a través de las comisiones sectoriales con las Comunidades Autónomas intentamos motivar una actuación conjunta y uniforme para ir controlando todos los aspectos que se pueda en materia de calidad, de aseguramiento de derechos de los consumidores, etc. Pero ahí son las propias Comunidades las que toman las medidas. Por ejemplo en Cataluña se han hecho campañas focalizando la atención del consumidor hacia productos realmente adaptados a las necesidades tecnológicas de la TDT y evitando que el consumidor, por una cuestión de precios, se vaya a comprar equipos que puedan estar entrando de otros países en los que ya no se puedan vender. En este escenario tanto nosotros como Impulsa seguimos recordando que hay que tener presente una serie de productos que no deberían poder estar en el mercado de cara a nuestros consumidores. Julio Martínez Sabater. A mí me surge una pregunta a la inversa: ¿se puede desde el COIT ayudar a las Comunidades Autónomas en esta línea de aumentar la información? José Antonio Quintela. Aprovecho la pregunta para adelantar que estamos planteando intensificar la participación del COIT (que siempre ha demostrado un interés por colabit bit 169 JUN.-JUL. 2008 23 borar estrechamente en el proceso). Adelanto que estamos planteando una serie de líneas de actuación donde la función del Colegio y sus colegiados en el proceso de transición podría ser fundamental. En próximas semanas nos sentaremos con el COIT para ver cómo se pueden establecer esas líneas de colaboración y aprovechar esa proactividad que nos consta desde el Colegio. En cada uno de esos 90 proyectos, desde su vertiente técnica, hasta el tema de la penetración (cómo motivar que los ciudadanos tengan adaptadas sus instalaciones y se hayan provisto de receptores), a cómo también conseguimos informar a cada ciudadano del momento en que le va a ir afectando (porque el apagado es progresivo, recuerdo). Todo esto tiene una complejidad de concepción, planificación y materialización muy importante y creemos que la capacidad de comunicación que se pueda tener a través de los Colegios puede ser fundamental. Tenemos estratos de población significativos que van a necesitar ayuda directa y casi personal para asumir la TDT y cómo su instalación queda adaptada. En este colectivo hay profesionales que tienen formación, ganas y conocimiento para poder mediante los mecanismos que estipulemos, verdaderos motores, casi puerta a puerta. Pongo sobre la mesa alguno de los temas en que podemos colaborar porque nos consta el deseo y las ganas entre vuestros colegiados, como profesionales implicados en el tema y todo hombro que esté será bienvenido. ¿Qué pasará con el llamado “dividendo digital”? ¿Para que se utilizarán las frecuencias que queden libres? ¿Para la TV en el móvil? José Antonio Quintela. Hablamos del famoso escenario del día después. Es un escenario que se está acabando de planificar, y de momento no hay, quitando el diseño básico de ese escenario, nada decidido. Hay una planificación radioeléctrica y en su momento lo que quede libre vendrá regulado, adaptándonos a lo que a nivel europeo se estipule, pero no vemos que sea el momento de decidir, ni de asignar, ni de crear derechos sobre nada. Estamos en un proceso en el cual hay unos compromisos que habrá que cumplir y demostrar que se han cumplido y después pasaremos a recoger los beneficios y será en ese momento cuando todo quede aclarado. Además hay que tener en cuenta que el concepto de dividendo digital tiene mucho que ver con un planteamiento global a nivel europeo, con lo cual no es momento ahora de hacer futuribles con el tema. Rafael Bernardo. A mí me gustaría puntualizar como ingeniero (ya no como representante de Impulsa) que esta tecnología da mucho juego y que no hay que olvidar que el paso siguiente es la alta definición que exige de un flujo binario más amplio del que estamos asignando ahora, por lo tanto, dentro de ese escenario complejo que comentabas del día después, hay que tener en cuenta a los canales que legítimamente quieran emitir en alta definición. Dentro de unos años no imaginamos que siga habiendo emisiones de calidad tradicional. Habrá que tener en cuenta las demandas también de los radiodifusores que quieran emitir en alta definición. El futuro va a ir por esta vía y tendremos que tenerlo en cuenta. bit
30 oct 2015
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La experiencia en el mercado de los nuevos operadores móviles
La experiencia en el mercado de los nuevos operadores móviles La cifra de negocio del segmento de mercado correspondiente a los servicios móviles ha sido superior a los veinte mil millones de euros en el año 2007 lo que, en términos relativos, se traduce en un incremento del 7% respecto al año anterior. Las perspectivas de crecimiento son prometedoras por un largo período de tiempo, debido a las posibilidades que ofrece este mercado (entrada de nuevos agentes por el lado de la oferta, variedad y personalización de los servicios, demanda de servicios de datos, sustitutivo de los servicios fijos, etc.). Por todo ello, hemos juntado alrededor de nuestra mesa de Café de Redacción a una representación importante de los nuevos agentes entrantes del segmento de mercado de servicios móviles: a cinco operadores móviles virtuales (OMV) con experiencia aquilatada en el sector Telco (BT, Euskaltel, Jazztel, R Cable y Telecable), a un recién nacido operador móvil virtual no tradicional en nuestro sector (Másmóvil) y al regulador (CMT).Café de Redacción ¿Cuáles son los fundamentos básicos de vuestros respectivos modelos de negocio? Pedro Mayor. En esta mesa, ampliamente representada por otros Operadores Móviles Virtuales, quizá seamos una “rara avis”, ya que somos un operador veterano en el ámbito de los servicios fijos, fundamentalmente de datos, y con una clara orientación al mercado de empresas. Por esta razón, nuestro modelo de negocio para el operador móvil está totalmente alineado con el modelo que venimos desarrollando para los servicios fijos en los ya casi 20 años de presencia de BT en España. La capacidad de que ahora disponemos a través de la plataforma de OMV completo no es sino la mejor forma de poder completar nuestra oferta de servicios a nuestros clientes. De hecho, más que de servicios móviles, nos gusta hablar de movilidad, de movilizar aplicaciones para nuestro clientes. Considerando la importancia que la convergencia de servicios tiene en la oferta, hemos desarrollado BT Unify que, como marca, recoge ampliamente el concepto de convergencia de servicios fijos, móviles e IT. Nuestro modelo de negocio está orientado a la complementación de nuestra oferta actual de servicios, más que a plantear una oferta de servicios móviles exclusivamente. Aitor Marcaida. En el caso de Euskaltel, la actuación en los servicios móviles es un tanto peculiar porque tenemos operaciones móviles desde el año 1999, de una manera ininterrumpida. El objetivo desde el primer momento fue acorde con la vocación de operador integral con la que nació Euskaltel: prestar un conjunto de servicios de telecomunicaciones a nuestros clientes, tanto residencial como empresa. En esta nueva etapa como operador móvil con red propia, los dos ejes que marcan nuestra actuación serían: una profundización de esta integración de servicios tanto en voz como en datos, lo que nos permite la posibilidad de tener una red propia y un alto nivel de servicio a nuestros clientes existentes, porque nuestro modelo de negocio se basa en conseguir una alta penetración de nuestro servicio de móvil, allí donde tenemos clientes de servicios de cable. Gran parte de nuestra actuación en el mercado viene condicionada por el gran número de clientes con el que partimos. La suerte de arrancar nuestra andadura como operador independiente de móvil con más de 200.000 clientes activos, nos permite tener una política no tan centrada en la captación, sino en la fidelización en los servicios y la calidad de los mismos. Luis del Pozo. El caso de Jazztel es muy parecido al de Euskaltel o al de BT, pero en el segmento residencial. Nosotros vemos el OMV no como un negocio en sí mismo, sino como un complemento a nuestro negocio principal, que es el de la banda ancha y el de la voz fija. El objetivo de tener el acuerdo móvil virtual es el de poder completar nuestro portfolio de productos para aumentar nuestra propuesta de valor para nuestra base de clientes. Jazztel cuenta con una marca muy reconocida en cuanto a servicios de banda ancha, con una cartera de clientes importante, y el móvil nos permite añadir nuevos atributos a esta oferta. Nos apalancamos en banda ancha y nos enfocamos en nuestra base de clientes, pretendiendo que el hogar pueda tener un gasto en telecomunicaciones organizado en una única factura y que ese concepto de factura única lleve implícito unos beneficios que se materializan en un ahorro para el cliente. Meinrad Spenger. El modelo de negocio de MÁSmovil se basa en ofrecer a nuestros clientes los servicios que realmente necesitan, con la mejor calidad y al mejor precio, permitiéndoles reducir en muchos casos a la mitad su factura de móvil. Para ello, además de ofrecer las tarifas más económicas del mercado, según estudios de diversas entidades independientes, nos hemos marcado el objetivo de mejorar significativamente el modelo de atención al cliente. Nuestro servicio de telefonía móvil está teniendo muy buena aceptación. Según los resultados de una encuesta realizada a nuestros clienbit Antoni Elías “La fijación de precios (que se convierten en tarifas) o márgenes de beneficio por parte de las autoridades públicas, requiere de una reflexión previa y clara: o creemos en el mercado o no creemos en el mercado” tes, hasta el 97% está dispuesto a recomendar MÁSmovil a sus amigos y conocidos. Creemos que estos resultados son una gran evolución en el mundo de la telefonía móvil, porque estamos acostumbrados a tener unos índices de satisfacción mucho más bajos. Aunque consideramos que la convergencia de voz y datos puede ser una opción interesante a medio plazo, nuestro objetivo hoy por hoy es ser eficientes y por ello MÁSmovil ofrece aquellos servicios que los clientes realmente necesitan: servicios básicos de voz, SMS, MMS, llamadas internacionales, etc. A todos ellos añadimos otros servicios innovadores a través de nuestra página web. En cuanto a nuestro modelo de operaciones, no tenemos infraestructura de red, porque consideramos que en España ya hay suficiente infraestructura, en cambio dominamos todos los procesos de cara a los clientes finales, a fin de mejorar la calidad del servicio y favorecer el autocontrol de los gastos. Por último, nos dirigimos a un usuario específico: un cliente con espíritu joven e informado, por eso nuestra comunicación es desenfadada, sincera y transparente. Alfredo Ramos. En el caso de R, la apuesta por el móvil es una palanca de fidelización de la cartera de clientes. Nuestros mercado objetivo son las familias jóvenes y medianas y los profesionales. Partimos de un planteamiento OMV completo para poder garantizar la misma calidad que conocen nuestros clientes en los servicios que prestamos a través de nuestra red de fibra óptica. El objetivo de R es trasladar esa calidad a los servicios en movilidad fuera de sus hogares o domicilios profesionales. Para ello contamos con una plataforma pre-IMS en la búsqueda de una convergencia real de servicios. La expectativa de R es confirmarnos como actor de referencia en el mercado gallego, donde estamos compitiendo en red de fibra con más de un 50% del mercado en telefonía fija y más del 60% en Internet de alta velocidad. El móvil es una herramienta más de comunicación, vinculación y fidelización con nuestra cartera de clientes. Melquíades Fernández. Telecable es un operador con red propia, que opera en el principado de Asturias. Ofrecemos televisión de pago, telefonía fija e Internet de banda ancha. También nos definimos como operador integral de telecomunicaciones y por tanto, nos faltaba ofrecer a nuestros clientes comunicaciones en movilidad. Ese es uno de los motivos por los que hemos entrado en este mercado. Nuestro objetivo es ampliar la calidad del servicio que ofrecemos a nuestros clientes y mejorar la fidelización de los mismos. De los tres mercados donde venimos operando hay dos que son mercados crecientes, como la televisión de pago e Internet de banda ancha, pero el de la telefonía fija podemos considerarlo un mercado maduro, en el que cuesta más trabajo captar clientes y además vemos, que en el conjunto del país cada vez hay más hogares que no tiene teléfono fijo. Nuestro objetivo en telefonía móvil es seguir creciendo en un mercado conjunto de voz, independientemente de que ésta sea fija o en movilidad. En Telecable nos definimos como una empresa tecnológicamente avanzada y pensamos que para reforzar este posicionamiento necesitábamos ofrecer este servicio. Resumiendo, nuestros tres objetivos principales con el móvil son: fidelizar nuestra base de clientes, seguir creciendo en el mercado de voz y reforzar el posicionamiento como empresa tecnológicamente avanzada. Antoni Elías. Si hay una decisión de la que podemos sentirnos orgullosos es la de haber declarado la dominancia conjunta en el mercado mayorista de acceso y originación móvil, cosa que no fue fácil y fue un caso único en la Unión Europea, esto permitió crear los OMV. Oyéndoos hablar, parece que lo hemos conseguido. Realmente en el mercado minorista el efecto de vuestra aparición se verá en medio año o un año porque, aunque se está empezando a notar, de momento no se aprecia de manera significativa desde el punto de vista de los clientes. Pero lo que “Nuestra aspiración es acceder a frecuencias propias. Creemos que el modelo actual en que el operador de red tiene la sartén por el mango en el mayorista y en el minorista es una situación transitoria” Aitor Marcaida es innegable, es que en estos momentos, en telefonía móvil en el mercado minorista en España, tenemos cuatro operadores con red, nueve OMV completos y ocho OMV revendedores. Los acuerdos que se han firmado con los operadores son de lo más heterogéneo, hay miles de fórmulas y sólo hemos tenido cinco conflictos. La idea de crear los OMV tenía dos objetivos, permitir la convergencia y el cuádruple play para los operadores que tenían red fija y no tenían licencia para comunicaciones radio (y creo que esto se ha conseguido, es el caso de cinco de los seis operadores aquí reunidos) y el aumento de competencia en móviles, que también se está consiguiendo. Las características del móvil son las características de las comunicaciones de este siglo: la movilidad, la ubicuidad, la convergencia voz y datos y la personalización, porque vamos a una sociedad globalizada pero en la que cada usuario quiere ser único, y esto se ve en todos los niveles sociales. Una manera de ser distinto es que el móvil tenga la propia personalidad y sobre todo en el mercado minorista, donde se aprecia mucha imaginación en aplicación de servicios y precios. Se está dando un gran dinamismo a este mercado y los efectos los veremos en breve. A tenor de cómo han evolucionado las cosas en este tiempo, ¿Estáis contribuyendo a dinamizar el sector? ¿Cuál ha sido el impacto en precios y en diversificación de servicios? Pedro Mayor. Pensamos que, en efecto, la aparición de los OMV está dinamizando el mercado, aunque no deberíamos caer en la tentación, como en los servicios fijos, de medir esta dinamización por el número de nuevos agentes que aparecen en el mercado. Habrá que esperar un tiempo para que apreciemos su resultado final. De lo que no nos cabe duda es de que esta ampliación del numero de agentes en el mercado está ya produciendo una mayor riqueza en la ofertas a los clientes, tanto en el plano de los precios como de los servicios. Una mayor dosis de imaginación e innovación se irá apreciando paulatinamente. En nuestro caso concreto, el modelo que estamos utilizando de OMV completo, o full OMV, nos está permitiendo desarrollar nuevos servicios y con ello posicionarnos en este plano, más que en el de la competencia en precios. BT va a utilizar la movilidad como elemento fundamental para realizar ofertas integradas a nuestro clientes corporativos. Los datos que manejamos en tema de precios indican que, de momento, no se ha producido un gran impacto en los mismos (descenso del 5%), pero como decíamos anteriormente, la oferta se está enriqueciendo y a la vez especializando más para determinados colectivos de clientes. Aitor Marcaida. Nosotros, centrándonos en el País Vasco como zona de referencia de mercado en nuestra actuación, pensamos que esta etapa ha implicado una clara dinamización. Pasamos de una etapa donde operaban Vodafone, Movistar y Euskaltel, a un momento en que Euskaltel ha cambiado la forma en que se dirige al mercado y han entrado con voz propia Orange y Yoigo. Eso ha implicado un aumento significativo del nivel competitivo en el País Vasco, que no se ha notado en precio (porque ninguno de los actores estamos volcados en una competencia en precio) pero sí en dureza en el mercado: competencia por los clientes, acciones de fidelización y una agresiva acción de captación de los nuevos entrantes. La vocación de Euskaltel no es competir en precio sino en calidad. En esa parte del mercado sí se ha notado un impacto en la penetración de los servicios de datos en el mercado básico, especialmente con servicios convergentes, ubicuos... Utilizando nuestra base de clientes de banda ancha, para dotarles de servicios de banda ancha en movilidad, siendo capaces de dar movilidad a los servicios más tradicionales de Internet o de las TIC estamos iniciando un proceso de universalización de la utilización en movilidad de aplicaciones Alfredo Ramos “Los OMR siguen viendo a los OMV como un coste de oportunidad, en lugar de una oportunidad para generar tráfico. Nuestro objetivo es convencerles de que podemos actuar en la generación del tráfico y en la estabilidad de su cartera de clientes a través de la vinculación con un mayor número de servicios” típicamente fijas o asociadas al ordenador. Luis del Pozo. Toni Elías decía que la competencia se va a notar en el próximo año. Ciertamente puede ser así en cuanto a cuota de mercado de los alternativos; estamos arrancando y no se empezarán a ver cuotas de mercado significativas hasta el año que viene, aunque eso no significa que no se estén notando los efectos desde ya. Se nota que los operadores establecidos tienen que empezar a posicionarse ante el riesgo de perder cuota de mercado ante nosotros. Lo que se traduce en ofertas cada vez más competitivas. Si comparamos los niveles de precios/servicios en telefonía móvil con la fija nos daremos cuenta de que hay mucho que mejorar. Pero creo que lo estamos consiguiendo, tanto en precio (que se notará poco a poco) como en el lanzamiento de nuevos servicios, como los servicios de datos en movilidad, donde los operadores tradicionales los han lanzado inicialmente atacando a la parte superior de la pirámide, para usuarios de alto consumo con ofertas caras. La entrada de alternativos está popularizando y haciendo accesible al resto de mercado algo tan importante como el acceso de banda ancha móvil. Esta competencia se va a notar en la creatividad, en los servicios distintos, en el enfoque al cliente. En precio será difícil que podamos competir con los operadores tradicionales con red, sobre todo en el mundo de empresas, donde hay ofertas a clientes finales que son más competitivas que las ofertas mayoristas con las que trabajamos los OMV. Meinrad Spenger. Tradicionalmente en España la telefonía ha estado controlada por tres operadores y eso se nota en el planteamiento de los clientes. Si preguntas a personas en la calle sobre operadores móviles, mucha gente pensará únicamente en los tres tradicionales. Los tradicionales, con sus márgenes muy atractivos, compiten con campañas de publicidad masiva y con estos impactos nosotros no podemos competir. Yo creo en un cambio de la cultura desde la base, no tanto basado en promociones, sino en un buen servicio continuado, lo que significa una mejor atención, servicios innovadores y también un precio interesante. Creo que nosotros podemos contribuir a que el gancho del terminal pierda importancia (esto es así en mercados maduros en otros países) y que el servicio completo (precio, atención, servicios...) gane importancia. Y eso es un cambio que tardará un poco en producirse porque usamos armas diferentes. Alfredo Ramos. En R entendemos que la entrada de los OMV es un claro acicate a la dinamización del sector, empezando por el impacto en portabilidades. En nuestro caso, en Galicia, el 40% de las nuevas altas son nuevas líneas, y el otro 60% son líneas portadas desde los operadores establecidos. En lo relativo a los precios, no se observa un fuerte impacto, pero sí una mayor adaptación de los esquemas tarifarios a las necesidades de cada segmento de clientes. Estamos observando un enfoque a nichos de mercado que provocan la reacción de los operadores establecidos, mejorando sus planes de ahorro y de fidelización de su base de clientes. En cuanto a navegación móvil, por ejemplo, están apareciendo precios más competitivos y los módulos más orientados a las necesidades de los clientes. También se está notando un cambio en cuanto a la forma de comercializar los servicios, vemos gente centrada en canales no presenciales (como la web) y operadores que aprovechamos la proximidad a nuestro mercado local para satisfacer mejor las necesidades de nuestros clientes. Melquíades Fernández. Nosotros llevamos poco tiempo en el mercado, pero lo que sí podemos ofrecer es una experiencia en telecomunicaciones fijas, donde sabemos lo que ha pasado en nuestro entorno donde hemos contribuido a desarrollar un mercado en el cual el uso de la banda ancha y de la televisión de pago tiene niveles de penetración muy elevados. Dada esta experiencia, estamos entrando en este nuevo mercado y ahí esperamos que nuestra actividad aporte al desarrollo de estos nuevos servicios y a la diversificación. En cuanto a precios, competir en este terreno resulta francamente difícil en móviles. Nuestra estrategia está en empaquetar los productos ofreciendo así “Creo que nosotros podemos contribuir a que el gancho del terminal pierda importancia y que el servicio completo (precio, atención, servicios...) gane importancia” Meinrad Spenger Café de Redacción ventajas económicas a los clientes, que no siempre se puede atribuir a móviles. Para el cliente final hay una ventaja económica real, pero es una ventaja que se deriva del empaquetamiento y no se puede aplicar al móvil exclusivamente. Antoni Elías. Efectivamente es muy pronto para tener datos de la dinamización que representan los móviles virtuales, pero por decir algunos: en diciembre de 2007 tenemos 48 millones y medio de líneas móviles en España; los ingresos medios por minuto han bajado un 14% en los últimos dos años; desde que se inició la telefonía móvil tenemos contabilizadas 15 millones de portabilidades y una tasa de rotación del 25%. Con respecto a las causas de la dinamización, creo que hay un grupo de usuarios finales para los que el terminal es muy importante, pero hay otros para los que no. Es un tema muy generacional. Para los usuarios pienso que lo que si resulta interesante es la posibilidad de darse de alta y baja a través de una web. El poder cambiarse de compañía de forma ágil es básico, tanto en móvil como en fijo, porque muchas veces se sienten esclavizados por la compañía. La posibilidad de darse de baja a través de la web lo han introducido los móviles virtuales. Esto si que contribuirá a dinamizar el mercado, estoy convencido. ¿Hay negocio para todos los operadores que están accediendo al mercado de servicios móviles? ¿Qué potencial de futuro tienen los nuevos operadores? Pedro Mayor. En un contexto en el que la penetración supera el 100%, solamente cabe para los nuevos entrantes, o bien captar clientes de otros operadores, o bien innovar en servicios de manera que podamos vender otros servicios diferentes a los que se venden actualmente. La voz está saturada y su precio descenderá progresivamente. En un mercado potencial de 1,6 millones de empresas, el número de empresas que cambiaron de operador fue en 2007 de medio millón. Esto es un dato positivo para nosotros, al estar dirigidos a este segmento de mercado. En cuanto a los servicios de datos, vemos positivo el desarrollo del correo móvil, que se ha incrementado en el mercado de empresas en un 37% y refiriéndonos a acceso 3G a Internet, los crecimientos el año pasado estaban en el entorno del 50%. Estos datos son datos para la esperanza. Sobre el número de agentes que operaran en este mercado, viendo la experiencia de otros países pensamos que los operadores que quedarán al final estarán en el entorno de 10 o 12. Aitor Marcaida. La situación del mercado español es complicada para los nuevos entrantes: penetración altísima, grandes multinacionales punteras en el negocio del móvil liderando el mercado, con unas rentabilidades magníficas y envidiables y con una capacidad de comunicación, fidelización y actuación en el mercado brutal. Todo esto deja poco margen a los nuevos entrantes para tener un impacto significativo. Existen unos segmentos de descontentos y un perfil de cliente en continua rotación, pero es dudoso que ese perfil sea altamente rentable, así que es complicado para los entrantes conseguir cuotas de participación interesantes. La diferenciación tiene que estar por el servicio, la calidad y ofertas diferentes, para lo que hay que encontrar un vínculo de cercanía con el cliente o unas necesidades claramente no satisfechas por los grandes operadores, que van a un mercado masivo. Luis del Pozo. En esta situación de mercado es complicado que los entrantes se planteen un modelo de negocio que aspire a más de un 10% de la cuota de mercado. Sin embargo los que tienen un modelo de negocio más en riesgo son los operadores móviles establecidos, porque lo único que pueden hacer es perder cuota de mercado. Cada uno de los operadores alternativos nos iremos enfocando a nichos con demandas insatisfechas. En el caso de Jazztel, en nuestro plan de negobit Luis del Pozo “Los operadores tradicionales han lanzado los servicios de datos en movilidad, inicialmente atacando la parte superior de la pirámide, para usuarios de alto consumo con ofertas caras. La entrada de alternativos está popularizando y haciendo accesible al resto del mercado algo tan importante como el acceso de banda ancha móvil” cio para el año 2010, aspiramos a una cuota de mercado menor del 1% enfocándonos en nuestra base de clientes de ADSL a los que ofrecemos el móvil como un producto complementario. Si sumamos la cuota de mercado de los distintos OMV, vemos que tendremos un papel importante. Esto hablando estrictamente de voz móvil, pero ahora se está empezando a explotar la parte de datos móviles, donde creo que habrá un crecimiento importante en los próximos años. Telefónica habla de un 67% de crecimiento para el 2010 y, aunque se parte de niveles muy bajos, estamos en un mercado por explorar y tenemos que estar expectantes para ver en qué se traduce. Meinrad Spenger. Hay futuro para los nuevos operadores, pero yo creo que no para todos. Podemos decir que en otros países, fácilmente hay el doble de OMV que en España. Aquí tenemos menos de 20 y en Holanda hay más de 40 y es un país mucho más pequeño. Creo que no tenemos que tener la ambición de conquistar todo el mercado, pero sí tener muy claro nuestro nicho. Puede ser un enfoque de cercanía, de empresa, regional... pero tenemos que ser muy consecuentes con nuestra línea. Yo pienso que los OMV con futuro son los OMV expertos en telefonía móvil. Los casos de éxito en otros países van en esta línea. Yo soy optimista y pienso que en tres o cuatro años vamos a tener unos 20 OMV en España, aunque seguramente alguno de los existentes desaparezca. Alfredo Ramos. Vemos que donde hay un mayor potencial de crecimiento es en el mercado de los datos, esto no sólo lo vemos nosotros, también los OMR, y en los acuerdos que tenemos establecidos con ellos se ve lo celosos que son de este mercado. Tras una explosión inicial de actores en el mercado, asistiremos a un proceso de consolidación. En lo que respecta al desarrollo de los nuevos entrantes hay que pensar que venimos de sufrir el varapalo inicial de no poder optar a una asimetría en la interconexión entrante que, durante todos estos años, ha permitido a redes móviles subvencionar sus inversiones en red a costa de los operadores de fijo, partiendo de un modelo de costes basado en la red del antiguo monopolio que estaba totalmente amortizada. No es el caso de operadores como nosotros, que hemos tenido que desplegar una red de fibra en la que llevamos invertidos más de 650 millones de euros. Lo mismo ocurre ahora con el móvil, donde el plan de negocio contempla unas inversiones de 50 millones de euros en Galicia. Si lo lleváramos al mercado nacional hablaríamos de un volumen de inversión de 2.000 millones de euros. Y nos encontramos con que no tenemos este apoyo en interconexión, con el que sí han contado tradicionalmente los operadores con red móvil. En R vemos que, con las reglas de juego actuales, el negocio móvil necesita del margen y sinergias con otros servicios para poder hacerlo rentable. Melquíades Fernández. Estamos en un mercado saturado, con más líneas que habitantes, pero también es cierto que hay un 15% de personas que no tienen móvil en España, que fundamentalmente son gente mayor para los que esta tecnología no es muy amigable. Por tanto creemos que el crecimiento en el mercado del móvil vendrá por la vía de los datos, pero que también habrá un pequeño crecimiento por el efecto natural del paso del tiempo. En cuanto a si hay negocio para los operadores entrantes, lo que está claro es que hay dinero para todos, el problema es que nadie regala nada. Para coger una posición hay que arrebatar los clientes a otro operador, y para ello hay que hacer ofertas que convenzan a la gente de que cambie de operador. Hay volumen para mantener la entrada de nuevos operadores, pero que esto suceda o no dependerá del éxito de las estrategias de cada uno. Antoni Elías. Yo soy optimista en este asunto. Creo que incluso en tema de datos estáis mucho mejor preparados para competir que los operadores móviles puros y además es previsible que en dos o tres años exista un mercado secundario de espectro, con lo cual podréis inclu- “Nuestra estrategia está en empaquetar los productos ofreciendo así ventajas económicas a los clientes, que no siempre se pueden atribuir a móviles. Para el cliente final hay una ventaja económica real, pero es una ventaja que se deriva del empaquetamiento y no se puede aplicar al móvil exclusivamente” Melquíades Fernández so emular completamente un operador móvil con radio. Si puede haber problemas en los operadores móviles puros, y efectivamente creo que quedarán sólo los profesionales, aunque no tantos como comentaba Meinrad. En lo que no estoy de acuerdo es el tema de la penetración, no veo problema en que la penetración sea de más del cien por cien. ¿Cuál creéis que es la penetración de las tarjetas de crédito? ¡Todos tenemos más de dos! Lo que creo es que hay que poner imaginación y aplicaciones sobre la mesa, por ejemplo: a mi me gustaría poder hablar a través de la tarjeta de crédito. No veo problema en que la penetración supere el 100%. Todos los operadores aquí presentes, por una u otra razón, habéis tenido que negociar acuerdos de acceso con los operadores móviles de red ya establecidos en nuestro mercado, ¿Cuál es vuestra experiencia? Pedro Mayor. Pienso que los OMV han llegado a España un poco tarde y que la actitud de los operadores móviles establecidos ha sido muy conservadora. Se han centrado más en no poner en riesgo sus cuotas de mercado, que en utilizar a los OMV para incrementar su negocio. Como es lógico, todos hemos intentado en la negociación obtener las condiciones más ventajosas, pero la regulación cambió a última hora un supuesto que, al menos BT consideró en la elaboración de su Business Case y en la decisión final de lanzar el operador móvil. Me estoy refiriendo al tema del mark up en la terminación. La eliminación por parte de la CMT de este mark up, como consecuencia de la consideración de los OMV full como dominantes en este mercado de la terminación desde el primer minuto, ha perjudicado y seguirá perjudicando nuestro desarrollo. Hemos nacido en peores condiciones económicas que cualquier otro operador que, como Yoigo, cuenta con este premium en su terminación. Aitor Marcaida. Es obvio que los OMR accedieron a los acuerdos cuando se vieron forzados a ellos. Han sido muy celosos de resguardar esas áreas de negocio que consideraban vitales para el futuro de su negocio. Para Euskaltel esta etapa es la segunda etapa en el modelo de relación con una OMR en nuestra vida de negocio móvil y pensamos que sigue siendo una etapa transitoria. Los operadores hemos demostrado compromiso, capacidad de inversión, despliegue de redes propias, con un compromiso en la calidad del servicio a nuestros mercados... Y nuestra aspiración es acceder a frecuencias propias. Creemos que el modelo actual en que el operador de red tiene la sartén por el mango en el mayorista y en el minorista es una situación transitoria. Al menos en nuestro caso, aspiramos a que en ese mercado secundario de frecuencias, en unas frecuencias regionales, o en el formato que se establezca, tengamos una voz propia con frecuencia propia que nos de una capacidad real de competencia, de igual a igual con los dominantes en el mercado. Luis del Pozo. El proceso de negociación con los OMR ha sido complicado y lo peor es que también ha sido lento. Cuando se empezaron las negociaciones, el mercado de telefonía móvil estaba en fuerte crecimiento y, lógicamente, en una situación de oligopolio, en la que no había interés en competir, se nos veía como una amenaza en lugar de cómo un complemento. Se han empezado a firmar acuerdos cuando el mercado móvil empezaba a estar un poco saturado. Llegamos tarde y llegar tarde significa más dificultad para conseguir cuota de mercado. Es cierto que hemos conseguido firmar pero las condiciones no permiten tener una competencia en precio importante, hemos firmado unas condiciones que comparadas con ofertas a clientes empresariales finales encontramos que a veces son más baratas que los precios que manejamos nosotros en mercados mayoristas. Si a esto le unimos la pérdida del mark up, la estrategia tiene que ser de nicho o de complemento del negocio principal (como en caso de Jazztel) Meinrad Spenger. El proceso no ha sido ni fácil ni rápido. Másmovil es una empresa creada por dos personas que conocimos muy bien el Café de Redacción Pedro Mayor “Esta ampliación del número de agentes en el mercado está ya produciendo una mayor riqueza en ofertas a los clientes, tanto en el plano de los precios como de los servicios. Una mayor dosis de imaginación e innovación se irá apreciando paulatinamente” modelo de OMV en otros países donde estábamos involucrados, pero aquí, llegábamos a las puertas de los operadores acompañados de 100 empresas y la mayoría con una larga historia en España. Nuestro camino era convencer de que nuestro planteamiento era muy profesional. Lo conseguimos como primera operadora de nueva creación. La CMT tenía tres opciones: no hacer nada, forzar acuerdos o dar un impulso y esperar que algo ocurriera y que los operadores tradicionales se vieran forzados a aceptar acuerdos. Este ha sido el camino de la CMT y creo que ha sido el correcto, pero lo importante es que ahora la CMT nos apoye con procesos administrativos rápidos y adecuados para las necesidades de empresas de un tamaño reducido. Alfredo Ramos. En R intentamos constituirnos en OMV en 2002 con el nacimiento de las licencias A2, porque teníamos clara nuestra vocación de operador integral. Entonces no fue posible, pero por fin en 2007 llegamos a un acuerdo con nuestro host, que entendemos que todavía debe evolucionar hacia un marco que sea beneficioso para todos. Los OMR siguen viendo a los OMV como un coste de oportunidad, en lugar de una oportunidad para generar tráfico. Nuestro objetivo es convencerles de que podemos actuar en la generación del tráfico y en la estabilidad de su cartera de clientes a través de la vinculación con un mayor número de servicios. Melquíades Fernández. Los operadores de red se negaron a negociar hasta que se vieron obligados a ello. Y cuando se sentaron, nos veían más como competidores que como posibles socios. Y desde ahí planteaban su posición negociadora. El proceso fue duro en la tanda inicial. Nosotros al final acabamos firmando con la opción menos complicada, pero ninguna nos parecía maravillosa. Hay que entender que el proceso negociador debe ser constante porque si la situación del mercado va cambiando y evolucionando, pensamos que las condiciones deberían adaptarse a esos cambios. Creo que ese proceso negociador a día de hoy sigue siendo dificultoso. Antoni Elías. Según consta a la CMT, los acuerdos a nivel mayorista son completamente heterogéneos, cada uno es distinto y personalizado. Con respecto al tema del mark up, este se dio en un momento determinado, a partir del 95, en que había que desplegar unas redes móviles frente a una red fija que estaba ya perfectamente desplegada. Pero desde hace 13 años, habéis empezado a desplegar redes vosotros y nos hemos dado cuenta de que es más caro desplegar redes fijas que redes móviles, con lo que el mark up del móvil no tiene ningún sentido. Lo que ocurre es que en ingeniería sabemos bien que no se pueden hacer cambios bruscos, porque se producen muchos armónicos, por lo que hay que hacer un descenso suave del mark up. Con respecto a vuestros acuerdos con los operadores, nosotros lo que dijimos en su momento es que compartieran el mark up que tienen con vosotros. No se trataba de que vosotros tuvierais unos privilegios trasnochados del año 95, ni de que el incremento de competencia representara un mayor coste para los usuarios, sino que os adaptarais a una situación en la que, conceptualmente, es más caro desplegar red fija que red móvil. En cuanto a que podáis tener frecuencias propias o alquiladas, el modelo actual de asignación de frecuencias, que es en base a tecnologías y servicios, es completamente obsoleto y poco eficiente. Vosotros diseñáis las redes no para que todos los usuarios las utilicen a la vez, con lo cual es absurdo pretender tener frecuencias para todos, porque no todos van a usarlas al mismo tiempo. Por eso pensamos que lo normal es que exista un mercado secundario de espectro, porque la tecnología permite detectar qué frecuencias están libres en cada momento, ubicarse en ellas y anotar a quién se debe los minutos que se usan y creo que este es el camino que se debe seguir para aumentar la eficacia de uso del espectro. Supongo que os interesará lo que dice la Comisaria Reding sobre todo aquello que afecta al mercado móvil, como el control de precios en el roaming internacional para voz, SMS y datos y, por otra parte, la propuesta de esquemas tarifarios basados en Receiving Party Pays (RPP) versus el actual de Calling Party Pays (CPP). ¿Qué pensáis de todo ello? ¿Cómo les afectará a vuestros clientes y, consecuentemente, a vuestros modelos de negocio? Antoni Elías. Creo que la Comisaria debería leerse el artículo 82 del Tratado, donde dice que Europa es una economía de mercado. Que se empiecen a fijar precios y tarifas, es una contradicción incluso con su propia función. Después del éxito que se han apuntado con la bajada del roaming internacional, queremos seguir interviniendo un mercado que, además, está funcionando y en plena competencia, con lo cual no entiendo estas declaraciones. En cuanto a lo del CPP-RPP, creo que fue una respuesta a un periodista que se malinterpretó por parte de la prensa y en España conbit cretamente por algunas asociaciones de consumidores. La fijación de precios (que se convierten en tarifas) o márgenes de beneficio por parte de las autoridades públicas, requiere de una reflexión previa y clara: creemos en el mercado o no creemos en el mercado. Pedro Mayor. Sinceramente no entendemos lo que la comisaria está planteando y menos que, desde algunos ámbitos, se esté encontrando una justificación para ello. El cambio de modelo CPP por RPP no resuelve el problema que la comisaria dice querer resolver: que los precios minoristas bajen. Además de lo claramente indicado por Antoni Elías, mientras la terminación esté regulada, y lo está incluso para los que acabamos de aparecer, no se producirá una situación de monopolio en la terminación. Creo que el caso español es más que revelador de lo que estoy indicando. Pero, por otra parte, no es de recibo que se pretendan cambiar determinadas reglas de juego “a mitad del partido”. Creo que todos hemos reclamado en más de una ocasión la certidumbre en la regulación y esto supone claramente todo lo contrario. Aitor Marcaida. Para nosotros también era incomprensible. ¿Para qué puede servir? Lo único que se puede conseguir es dificultar el mercado y hacerlo más complicado. No tenemos mark up, pero lo hemos tenido durante muchos años, hay una asimetría en la terminación... La única ventaja que le podríamos ver sería que quizá, por fin, acabaríamos con un modelo que si se ha demostrado que no era adecuado para el momento actual, también para nosotros no lo era en el pasado y quizá haya una manera de compensar por esos años de financiación... Meinrad Spenger. Nosotros creemos en un mercado libre y no nos gusta la regularización y el control de precios. Por otra parte, hay que entender que para los clientes los precios en roaming son complicados y no había un mercado en cual el cliente sabía lo que compraba. También había y hay una exageración de precio por la parte de muchos operadores. Estamos en un mercado europeo con cada vez más movimientos transfronterizos de personas en el cual las tarifas de roaming ganan importancia y por lo tanto hay que entender intentos de regulación en este ámbito. En cualquier caso, MÁSmovil entiende que intervenciones regulatorias exclusivamente pueden ser puntuales y apoyamos como línea general el mercado libre. Alfredo Ramos. En R entendemos que los precios de terminación deben ir convergiendo tanto en telefonía móvil como en fijo. Los operadores, que tradicionalmente hemos operado en fijo, hemos sido testigos de cómo los ingresos por telefonía fija iban desapareciendo de nuestra cuenta de resultados, siendo compensados con el crecimiento de servicios como Internet y televisión, compensando así nuestro portfolio para seguir creciendo. Los OMR se ven ahora en esta tesitura. Tienen una fuente de ingresos con tendencia a la baja y tienen que tomar el camino de la imaginación que nosotros ya seguíamos en el fijo. Por este motivo, nos preocupa lo celosos que están en los actuales acuerdos con los OMV, de los servicios de datos, ya que constituye el mercado con mayor potencial de innovación y crecimiento.
30 oct 2015
Artículo BIT
Telecomunicaciones y Acción Social
Telecomunicaciones y Acción Social Hoy el café de redacción no trata de nubes tecnológicas, ni de complicadas redes. Hoy nos acercamos al lado humano de las telecomunicaciones: cómo pueden ayudar a caminar hacia una sociedad mejor y cómo nuestro sector esta implicado en acciones de impacto social para mejorar la vida los que más lo necesitan. Abordamos el tema "Telecomunicaciones y Accion social" centrándonos en la aplicación de la tecnología para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y cómo este colectivo supone una oportunidad de crecimiento para el sector. Esta es nuestra contribución a la celebración del Día Mundial de las personas con discapacidad, que se celebra el 3 de diciembre. Para abordar todos estos asuntos, hemos sentado en nuestra mesa a representantes de las principales organizaciones que trabajan para la integración social de las personas con discapacidad: Manuel Gimeno (Director General de Fundación Orange), Belén Izquierdo (Gerente de Reputación e Identidad Corporativa de Telefónica, S.A.), Mari Satur Torre (Directora Técnica de Fundación Vodafone España), Blanca Alcanda (Directora General de Technosite) y María Barón (Directora de la Fundación Síndrome de Down). Queremos agradecer la colaboración de Álvaro García Bilbao, Presidente de la Coordinadora de minusválidos físicos de la Comunidad de Madrid, que nos ha ayudado en el enfoque y planteamiento de este Café. De izda. a dcha.: Manuel Gimeno, María Barón, Mari Satur Torre, Blanca Alcanda, Belén Izquierdo y Julio Navío. Para comenzar, vamos a hacer un repaso rápido a lo que cada una de las organizaciones está haciendo en el ámbito de las telecomunicaciones y la acción social, centrándonos en la aplicación de la tecnología a la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad. Mari Satur Torre. En Fundación Vodafone España, llevamos trabajando más de 13 años en promover acciones que contribuyan a usar las nuevas tecnologías para mejorar la vida de las personas. Tenemos cuatro áreas de trabajo: Innovación, formación, mecenazgo y difusión. Dentro del área de innovación, ponemos en marcha proyectos de colaboración con asociaciones que representan a distintos colectivos de discapacitados, diversas entidades sin ánimo de lucro, administración pública y Universidades. Las líneas de trabajo se centran principalmente en el uso de las nuevas tecnologías (en especial las comunicaciones móviles) para los siguientes objetivos: en e-Salud: la promoción de hábitos saludables, prevención, motivación y seguimiento de enfermedades crónicas; para los mayores y otros colectivos dependientes: la promoción de la autonomía personal y la accesibilidad a los servicios en cualquier ámbito de nuestra sociedad. La formación para nosotros también es un pilar muy importante: es necesario dar a conocer y formar a profesionales para que se trabaje en la línea de garantizar el acceso a los nuevos servicios y que los beneficios de las nuevas tecnologías lleguen a todos. En temas como diseño para todos y la accesibilidad, hemos colaborado con Fundación ONCE, en la puesta en marcha de programas específicos, y son temas clave en nuestros seminarios y encuentros. En el área de mecenazgo, me gustaría destacar las actividades relacionadas con la formación en el uso de las nuevas tecnologías de personas con discapacidad. El objetivo de estos programas es mejorar sus posibilidades de incorporación al mercado laboral. Junto con este tema, la promoción del deporte y del ocio adaptado, se encuentran entre nuestras prioridades de trabajo; así nuestro objetivo es apoyar su plena incorporación sociolaboral. Manuel Gimeno. En la Fundación Orange nos centramos en los colectivos a los que nos dirigimos, que son: autismo, sordera, ceguera, analfabetismo y educación de las niñas en países en vías de desarrollo y música coral. Hay un nexo de unión entre todas ellas que es la comunicación. De hecho, hablamos de tres discapacidades que tienen en la comunicación serios problemas y, adicionalmente, incluimos el tema de la educación de las niñas, que se centra en intentar dar a las mujeres mayor posición en estos países a través de la educación. También tenemos un programa de música coral, que va en la línea de conseguir que la voz, el mas bello de los instrumentos, sea una manera de acercarnos a la cultura, de comunicar y reforzar el trabajo en equipo. En España tocamos también algún tema adicional, relacionado sobre todo con la discapacidad intelectual. Con la Fundación Síndrome de Down venimos realizando varios proyectos. Hacemos también cosas dirigidas a personas mayores y algún proyecto dirigido a personas con parálisis cerebral. Pero siempre desde la óptica de pensar en el colectivo, que al final va a tener que testar y probar los desarrollos que estamos llevando a cabo, porque sino, nos equivocaríamos con toda seguridad. Es un hecho también que, si bien algunos de nuestros proyectos están dirigidos a un colectivo, luego pueden ser utilizados por otros. Por ejemplo, el proyecto BIT que hicimos con la Fundación Síndrome de Down y con la Universidad de Carlos III, pensado inicialmente para personas con síndrome de Down, es perfectamente utilizable por niños de temprana edad que quieren empezar a aprender cómo se Blanca Alcanda “Tenemos que conseguir que las tecnologías sean accesibles para que diseñemos un producto y servicio para todas las personas, incluidas las personas con discapacidad; pero es que además, con las tecnologías, podemos generar productos específicos que favorezcan la vida independiente” utiliza un ordenador o qué es Internet y también se ha probado con personas con problemas de drogadicción que hayan visto afectada su actividad neuronal. Esto no es más que un ejemplo de que, aunque apuntes a solucionar un problema concreto, afortunadamente puedes llegar a solucionar muchos más. La mayoría de nuestros proyectos tienen relación con desarrollos tecnológicos relacionados con la educación, con la mejora de la calidad de vida de estos colectivos, o su entrada en el mundo de la cultura y en el mundo del ocio, que son terrenos que quizá han estado un poco dejados en estos campos por haber otras prioridades. Belén Izquierdo. En relación al trabajo de la Fundación Telefónica en materia de acción social, me gustaría destacar el proyecto Proniño, que contribuye a erradicar el trabajo infantil en Latinoamérica a partir de la mejora de la calidad educativa, invirtiendo en el fortalecimiento socio-institucional y, sobre todo, en la protección integral de los niños afectados, utilizando para ello las capacidades tecnológicas y de gestión del Grupo Telefónica. Por otro lado, centrándonos en el tema de la discapacidad, el trabajo realizado desde el Área de Reputación Corporativa (RSC), desde 2001, se plasma en un proyecto que se llama Telefónica Accesible, que representa el compromiso de Telefónica con el mundo de la discapacidad. Abarca desde la accesibilidad de nuestros productos y servicios, la accesibilidad de nuestras instalaciones, la integración laboral dentro de Telefónica, labores de difusión... A través de la creación del proyecto Telefónica Accesible, se comienza a entablar relación con las distintas asociaciones que tienen que ver con el mundo de la discapacidad, hasta el día de hoy, en que tenemos una red de relaciones muy estrecha y de acuerdos de colaboración importantes. Esta relación se está, si cabe, reforzando, ya que Telefónica ve el ámbito de la discapacidad como un área prioritaria donde tiene cabida la innovación y el crecimiento. Así entramos desde nuestro área en lo que nosotros llamamos la Responsabilidad 2.0, es decir, la fase en la que la RSC tiene que ser capaz de generar ingresos y reducir costes. Entendemos que las personas con discapacidad junto con otros colectivos desfavorecidos, como los mayores, en su rol de clientes, van a contribuir precisamente a eso. Nuestra labor es ayudar al negocio a identificar cuales son las necesidades reales del mercado para desarrollar productos y servicios que den respuesta a esas necesidades. Estamos hablando con las asociaciones de personas con discapacidad para trabajar en proyectos de interés común, siendo ellos pieza fundamental como fuente de información y como beta testers. Es un proceso en el que todos vamos a salir ganando y va a funcionar. Otro tema en el que estamos poniendo foco es la idea de que nuestros patrocinios sean la respuesta a nuestra estrategia de negocio. En ese sentido, los patrocinios que en este momento están funcionando en el terreno de la discapacidad, encajan con el impulso que le vamos a dar desde el área de desarrollo de negocio. Blanca Alcanda. La Fundación ONCE, en cooperación con el resto de asociaciones de las personas con discapacidad, trabaja para la integración de las personas con discapacidad, trabajando en dos campos: la formación y el empleo y la accesibilidad como eje fundamental para que se pueda lograr esa plena integración. Hay un campo en el que se está trabajando con mucha intensidad y es el de cómo las nuevas tecnologías pueden favorecer la integración de personas con discapacidad, tanto en la vida social como en la vida laboral. Vivimos una Sociedad del Conocimiento y creemos que si al final conseguimos que las personas con discapacidad, aprovechan- Manuel Gimeno “Tenemos la suerte inmensa de trabajar en el sector que trabajamos porque tenemos la posibilidad de convertir las barreras en oportunidades. El Hogar Digital está todavía en 1.0., es cierto, pero tenemos una gran oportunidad, precisamente porque el tema está arrancando. Las posibilidades son inmensas en un terreno que todavía no está labrado” Café de Redacción do ese conocimiento, se puedan integrar, habremos logrado dos cosas: por un lado superar la brecha digital y por otro que estas personas consigan hacer cosas que antes no podían hacer gracias a las tecnologías. Para eso Fundación ONCE tiene un instrumento, la empresa TECHNOSITE, que dirijo, que es una empresa de la economía social, es decir, un centro especial de empleo en el que más del 70% de la plantilla son personas con discapacidad. Nos centramos en dos temas fundamentales: el análisis de la accesibilidad en la Sociedad de la Información y la actividad de I+D+i para ver como las tecnologías pueden favorecer la vida independiente de las personas con discapacidad. Lo que intentamos es ser punta de lanza en materia de accesibilidad global, identificar cuales son los grandes retos de la accesibilidad y cuáles son los grandes colectivos abandonados. Por otro lado, queremos influir de alguna forma, tanto en los estándares mundiales, como en colaboración con las grandes empresas, porque no es tanto un problema de voluntad, sino que hace falta bastante conocimiento y metodología. A mi me gusta hablar del concepto de tercera generación de accesibilidad. Hasta ahora, había una primera etapa en la que la prioridad era “vamos a eliminar barreras”, una segunda etapa en la que decíamos “vamos a construir sin barreras”. Ahora estamos en el momento en que la filosofía es “vamos a procurar que los sistemas sean accesibles para todos, vamos a intentar diseñar productos y servicios que engloben a más población”. En resumen, trabajamos para conseguir que las tecnologías se adapten a las personas y no al contrario. No es tanto ver cómo podemos eliminar esa barrera sino cómo conseguimos que no lo sea. Y para eso es fundamental la interoperabilidad (y por eso es tan importante el sector de las telecomunicaciones), un entorno que sea capaz de comunicar unas cosas con otras, que sea un entorno capaz de crear o adaptarse a las necesidades de la diversidad humana. Eso lo llamamos la tercera generación de accesibilidad, es decir, conseguir un entorno que interopere entre distintos dispositivos, que desde el principio tengan en cuenta la diversidad humana. La visión que tenemos desde Fundación ONCE, es que las tecnologías abren grandes oportunidades para la integración y la vida independiente, pero también tienen amenazas, porque si no tenemos en cuenta a las personas con discapacidad, vamos a aumentar la brecha digital, con lo cual vamos a conseguir que no sea una cuestión de capacidad o de oportunidad, sino que sea una cuestión simplemente de cerrar a estos colectivos a la sociedad del conocimiento. María Barón. Yo represento a la Fundación Síndrome de Down y además soy madre de un chico con discapacidad de 18 años. Pienso que es una buena noticia que penséis en nosotros, porque antes no estaba contemplado que las personas con discapacidad, pudieran acceder a la tecnología. Hace 10 años nos pusimos a trabajar en que nuestros hijos tuvieran la oportunidad de integrarse en el mundo en que vivimos y de la mano de la Universidad Carlos III y la Fundación Orange, nos pusimos a trabajar en un programa que se llama BIT, igual que vuestra revista, y en el que hemos hecho realidad el romper la brecha digital. Hoy día, los chicos empiezan en la fundación con 6 años a usar el ordenador y la informática. El otro día se inauguró en la Universidad Complutense un aula, donde los chicos están haciendo páginas web y blogs. Es un proyecto que ya está muy maduro, donde además se ha desarrollado todo el tema de la formación, que es importantísimo, incluida la formación para formadores, para conseguir que las tecnologías sean temas accesibles a todos. Ahora hemos pedido que se traduzca al inglés, porque se está comprobado que es un éxito. Hay más de 1.200 alumnos y muchos formadores, y el proyecto es accesible para todos los colegios, tanto de integración como educación especial del habla hispana. Como madre veo que a ellos les gusta porque ven la utilidad. Mi hijo de 18 años está enganchado al Tuenti; para él, poder subir las fotos de sus excursiones, de sus amigos, “Es precisamente en épocas de crisis, cuando necesitas ser innovador e identificar qué parte del mercado no está cubierta, y dar respuesta de esa manera a una nueva demanda que existe” Belén Izquierdo mandarles mensajes le iguala a su entorno. Ellos son capaces y además les ayuda, efectivamente, con el tema del lenguaje, la escritura, la autosatisfacción y la motivación. En el tema de los terminales de móviles, también tenemos un programa que está en fase de prueba porque el teléfono móvil, es un tema en que podrán tener muchas más facilidades. Habéis introducido el concepto de la 3G de accesibilidad. La discriminación en este Siglo XXI, va a venir por la brecha digital, por el desconocimiento, por el alejamiento a las Tecnologías de la Información. ¿No creéis? Manuel Gimeno. Me gustaría que no nos quedásemos únicamente con el concepto de accesibilidad limitado, a ¿cómo utilizo las herramientas informáticas o las herramientas ligadas a las telecomunicaciones?. Porque creo que hay otro concepto de accesibilidad, que se plasma en ¿cómo utilizar las TIC para acceder a donde hasta ahora no se estaba accediendo?. Creo que también debemos hacer hincapié en eso. Muchos de nuestros proyectos van en esa línea: conseguir que las tecnologías sean utilizables, desde luego, pero lo que Blanca ha definido como 3G de la accesibilidad es la siguiente meta, teniendo también muy claro que no todo el mundo ha cruzado todavía la primera meta. No debemos quedarnos únicamente en el concepto de ver cómo conseguimos hacer accesibles las herramientas a los usuarios sino en ver como consigo que, por ejemplo (y pongo un ejemplo de un proyecto nuestro) las personas sordas vayan a los museos. También os puedo poner el ejemplo del proyecto de cine accesible que hacemos, dirigido a personas ciegas y sordas. No queremos que vayan únicamente personas ciegas o personas sordas al cine, sino que vayan con sus familias. Esta es otra manera de ser accesible e integrar, en la cual hay tecnología específica y además no tienes que tener ningún conocimiento de ella. Es la tecnología la que se está poniendo a tu servicio. Blanca Alcanda. Tenemos que conseguir que las tecnologías sean accesibles para que diseñemos un producto y servicio para todas las personas, incluidas las personas con discapacidad; pero es que además, con las tecnologías, podemos generar productos específicos que favorezcan la vida independiente. Actualmente tenemos un proyecto de estudio de necesidades con el que estamos pensando en productos específicos para ayudar a personas con discapacidad, ayudas técnicas concretas y productos concretos. Hay que trabajar para que los desarrollos sean por un lado accesibles y por otro lado nos permitan generar productos innovadores distintos a lo que ya existen. Mari Satur Torre. La visión que comentaba Blanca sobre la evolución del concepto de accesibilidad la compartimos, yo creo, todos los que estamos aquí. Esa evolución también la hemos experimentado internamente dentro de Vodafone. Antes sólo se trabajaban estos temas desde la Fundación, sobre todo acercándonos al movimiento asociativo, a aquellas personas que nos podían transmitir esas necesidades, personas que no estaban dentro de la principal línea de negocio de un operador como puede ser Vodafone. Pero desde hace algún tiempo, ya se empieza a hablar de productos sociales y tienen, dentro de la propia compañía, gente dedicada que trabaja en ofrecer esas soluciones a personas con dificultades auditivas, personas sordas, personas ciegas... Se incorpora ya en el porfolio de servicios y de productos de la compañía. De hecho ya hay un 10% de personas en este país con discapacidades, a las que si sumamos el otro 10% de personas mayores y con necesidades afines a ese grupo, suponen un 20% de potenciales clientes. Pero por introducir un Mari Satur Torre “En el proceso de diseño de nuevos productos y servicios, no sólo se debe incorporar al usuario en la parte final, sino que cada vez estamos insistiendo más en que estén desde el principio, y que participen en el propio diseño, en la propia propuesta y en la solución de esos requisitos de usuario. Porque si no los tenemos ahí, el tiempo en el que vamos a estar trabajando, durante las fases de desarrollo, diseño e implementación, es tiempo perdido” poco la polémica: ¿no pensáis que estos productos, quizás más específicos, más de nicho, pueden ser los primeros que se “aparquen”, en periodos de situaciones económicas más complicadas? Blanca Alcanda. Hacemos esfuerzos en un producto específico para que, por ejemplo, una lavadora sea accesible. Invertimos un montón de dinero y luego resulta que muchas veces el mercado no responde. Pero no responde porque el usuario no compra única y exclusivamente por esa accesibilidad, compra una lavadora que primero que lave bien, que tenga la carga que él quiere, que se adapte al espacio físico... Sin embargo, los esfuerzos que ha hecho la industria, que además son para aplaudir, los ha hecho muy focalizados a solucionar esa accesibilidad, pero se ha olvidado del resto. La conclusión es que se venden lavadoras que además son más caras, porque con el producto tienen que sacar la rentabilidad a los dispositivos que han sacado, a la cadena de montaje... Todos los esfuerzos que se han hecho en este sentido han tenido poca respuesta comercial en el mercado, lo cual ha hecho que la industria, de alguna forma, se retraiga. Si conseguimos que esa lavadora sea interoperable, que es muy barato, e interactúe, por ejemplo, con el móvil, tendríamos una forma barata de conseguir que sea interesante para todos. Belén Izquierdo. Sobre si la crisis va a afectar a estos desarrollos, podemos verlo como decías, pero yo creo que debe verse del lado completamente contrario. Es precisamente en épocas de crisis, cuando necesitas ser innovador e identificar qué parte del mercado no está cubierta, y dar respuesta de esa manera a una nueva demanda que existe. Esto encaja con lo que hablábamos antes del giro hacia trabajar desde las necesidades. Manuel Gimeno. La clave está en lo que has comentado. A mí me comentan personas ciegas que cuando van, por ejemplo, a la Agencia Tributaria, y cogen el numerito del turno, se acaba su gestión, porque es que el numerito con el cual tienen que ir a la ventanilla, no lo ven. Eso es un problema básicamente de concepto, de que quién está diseñando aquello no está pensando que hay una serie de colectivos que no pueden acceder simplemente por ese diseño del proceso. Por eso es necesario que alguien en esos grupos de trabajo, tenga esa visión, que piense en la universalidad. Tenemos que pensar sobre todo, no en productos específicos, sino en como este producto, puede servir para todo el mundo. Un ejemplo clarísimo en nuestra industria es el SMS. Es el gran éxito de nuestras carreras profesionales, casi de casualidad y, desde luego, sin pensar que iba a ser una revolución para las personas sordas. Es un ejemplo muy claro de algo que puede servir para mucha gente y que beneficia a estos colectivos. Habéis introducido el concepto de mercado, pero también me gustaría reivindicar nuestras labores fundacionales. Si bien, evidentemente, es el mercado el que mueve las cosas, me gustaría reivindicar también las acciones filantrópicas y el gratis total en algún caso. Una de las cosas que vosotros sufrís, y que nosotros tenemos que explicar a menudo, es el sobrecoste que supone que una persona ciega, por ejemplo, tenga que acceder a Internet con un ordenador. Y eso es radicalmente injusto. Si de alguna manera consiguiésemos equilibrar por algún lado ofreciendo alguna alternativa gratis o a precio inferior, me parece positivo. Otro concepto que estáis barajando implícitamente, y que queríamos tratar más en profundidad, es un concepto asociado al de accesibilidad: la usabilidad. ¿Cómo veis el concepto de usabilidad, en este entorno en el que estamos hablando? María Barón. Si hablamos de productos específicos para las personas con discapacidad, yo creo que hay un problema de principio. Si estamos tratando de integrarlos, no tendría que ser específico para ellos el producto. Yo creo que el producto debe ser el que va a usar todo el mundo, pero con determinadas funciones que lo hagan más fácil para ellos. El camino es hacer más usables los productos genéricos. La integración para ellos también supone poder usar lo mismo que usan los demás, porque el probit “El camino es hacer más usables los productos genéricos. La integración para ellos también supone poder usar lo mismo que usan los demás, porque el producto incluya funciones más simplificadas” María Barón ducto incluya funciones más simplificadas. Blanca Alcanda. Nosotros tenemos en el grupo de accesibilidad en el equipo de trabajo, personas con síndrome de Down, por ejemplo. Lo que hacemos son pruebas de usuario y se hace un diagnóstico. Si esta persona, navega bien, es un sitio usable. Esta persona hace una serie de aportaciones, y cuando sabemos que ella ha sido capaz de navegar y encontrar la información, eso significa que el sitio es muy usable. Si mejoramos teniendo en cuenta a las personas con discapacidad intelectual, estamos mejorado la usabilidad global de nuestro sitio. Belén Izquierdo. Esa es la función de “beta tester”, que es imprescindible, introducir también en el proceso de desarrollo. Identifica las necesidades, pero luego te has podido equivocar en el camino. Las personas que van a ser los usuarios, son los que tienen que decidir si el desarrollo es bueno o no. Manuel Gimeno. Nosotros antes éramos más reactivos que proactivos, en la búsqueda de proyectos. Tenemos varias condiciones, pero una ineludible es que haya un colectivo de usuarios finales que vaya a estar en el proceso de prueba error. Insisto, es que sino nos equivocamos. Siempre cuento una anécdota de una entidad financiera que dijo: “voy a hacer el cajero dirigido a personas ciegas”. Puso los números en Braille, y en el siguiente paso del proceso, se requería usar una pantalla táctil. Evidentemente, no había ninguna persona ciega que lo hubiese probado. Eso es absolutamente ineludible, el que los usuarios nos vayan corrigiendo, el que nos vayan dirigiendo hacia donde vamos. Mari Satur Torre. Yo quería comentar que en ese proceso de diseño de nuevos productos y servicios, no sólo se debe incorporar al usuario en la parte final, sino que cada vez estamos insistiendo más en que estén desde el principio, y que participen en el propio diseño, en la propia propuesta, y en la solución de esos requisitos de usuario. Porque si no los tenemos ahí, el tiempo en el que vamos a estar trabajando, durante las fases de desarrollo, diseño e implementación, es tiempo perdido. No sólo los incorporamos en la prueba final, sino que nos aseguramos de que, desde el principio en los proyectos, estén de forma muy activa y así vamos haciendo una validación continua en todo lo que es el desarrollo del proyecto. Blanca Alcanda. Yo quería añadir que aparte de los usuarios de a pie, es muy importante tener usuarios técnicos expertos, porque son los que te pueden dar una visión un poco más global. Hay un tema muy en boga en el sector de telecomunicaciones que es el Hogar Digital. ¿Qué podéis comentar en este ámbito?. Belén Izquierdo. Os invito a visitar, en nuestra tienda de Gran Vía, el prototipo de hogar digital. Es evidente que el desarrollo de la domótica aplicada a la discapacidad va a suponer una gran mejora en la calidad de vida de las personas con necesidades especiales. En Telefónica apostamos por ello. Desde nuestro área trabajamos con un grupo de contraste, con representantes de Fundación Once, CERMI, y representantes de otras asociaciones de personas con discapacidad en la que hemos abordado, entre otros asuntos, la accesibilidad de nuestra tienda de Gran Vía y el tema de Hogar Digital. María Barón. Nosotros tenemos un proyecto de vida independiente, en que los chavales son apoyados por un monitor, pero indudablemente, el que esto sea accesible, les facilitaría la retirada también del monitor. También es cierto que la discapacidad intelectual, en concreto, necesita unos apoyos muy personales. Mari Satur Torre. Para nosotros, el hogar digital, es un subconjunto de lo que son todos los entornos en los que se desenvuelve una persona y por lo tanto también en el que se desenvuelve una persona con discapacidad o con diversidad funcional. En ese sentido estamos trabajando en el proyecto INREDIS en esos entornos inteligentes, que pueden interactuar gracias a la interoperabilidad que tendrán determinados dispositivos. Yo creo que la normalización y el tener estándares que incorporen todos esos elementos, es una vía por la que hay que seguir avanzando. También a nivel europeo estamos trabajando en otros proyectos, como el proyecto PERSONA, que está liderado por Vodafone Italia, en el que se incorpora el Hogar Digital como parte de todos esos escenarios de la cadena: desde el hogar, el entorno del barrio, el entorno de la ciudad... para garantizar que en cualquier momento y en cualquier lugar se pueda desenvolver con normalidad una persona que pueda tener cualquier tipo de necesidad especial. Todo gracias a esa interoperabilidad con el entorno. Blanca Alcanda. En el Hogar Digital sí estamos en el 1.0. Se están haciendo muchos esfuerzos en temas de inmótica/domótica, que creo que son fundamentales para ir bit aprendiendo. Tiene un potencial impresionante, lo que ocurre es que requiere de la unión de la industria de muy diversos sectores, (desde aires acondicionados, televisión digital, electrodomésticos hay temas muy importantes referentes a la seguridad...). Son componentes que hay que ir analizando, pero yo creo que el concepto de Hogar Digital, debe ir más allá, incorporando todo lo que tiene que ver con la oficina móvil y el teletrabajo. Estamos abriendo un campo muy importante, porque hoy en día los hogares no están pensados para que se trabaje desde casa. Y el problema parte de que las casas no son configurables, adaptables a las circunstancias. Yo creo que tiene que haber una revolución arquitectónica, una revolución centrada en las tecnologías de las comunicaciones y que de todo esto, el hilo conductor debe ser adaptarse a la diversidad humana. Manuel Gimeno. Tenemos la suerte inmensa de trabajar en el sector que trabajamos porque tenemos la posibilidad de convertir las barreras en oportunidades. El Hogar Digital está todavía en 1.0., es cierto, pero tenemos una gran oportunidad, quizá la prueba del algodón del 3G de la accesibilidad, precisamente porque el tema está arrancando. Las posibilidades son inmensas en un terreno que todavía no está labrado. Creo que es importante abordar la integración de estos colectivos en el mercado laboral porque el colectivo de ingenieros de telecomunicación es un colectivo muy difundido y con un papel muy importante en el tejido empresarial de este país. Hay claros ejemplos de integración en esta línea. Yo realmente, como ingeniero de telecomunicación y miembro de este colectivo, debo manifestar mi decepción ante las pocas empresas del sector que están realmente involucradas en este campo. Me gustaría que abundarais y presentarais un poco estos proyectos, por si los lectores pudieran aportar su granito de arena. María Barón. Nuestra experiencia con las empresas del sector de telecomunicaciones es que cuando se habla de discapacidad intelectual, se dan un susto tremendo. Hay muchas tareas en las empresas que ellos pueden desempeñar perfectamente. Lo que son capaces de hacer lo hacen fenomenal. Hay trabajos administrativos, de reparto de correo, de clasificación, de orden... para los que están perfectamente capacitados, más bien sobrecapacitados, porque además crean un buen ambiente laboral y van encantados al trabajo. En tareas repetitivas, que para otro tipo de personas resultan incluso aburridas, hacen un trabajo excelente. Hace 11 años que empezó el Proyecto Estela. Tenemos 100 chicos que están incorporados en empresas con gran éxito. Es importante saber que siempre el puesto tiene que ser real y tiene que haber una necesidad de cubrir con un trabajo real, sino no funciona, porque no se trata de darle un trabajo por caridad, se trata de que ellos van a cumplir una función en esa empresa. Blanca Alcanda. Nosotros tenemos una experiencia muy satisfactoria. Si somos capaces de hacer una definición del puesto yo creo que el empleo con apoyo de personas con discapacidad intelectual es un éxito. Eso en cuanto a la discapacidad intelectual, pero en cuanto a los retos globales de incorporar a personas con discapacidad en el mercado laboral hay que pensar también que vivimos en una Sociedad del Conocimiento. Antes en el mercado laboral era más complicada la integración, pero ahora se abren nuevas oportunidades, a través del teletrabajo, para personas que tienen problemas de desplazamiento. Simplemente yo creo que hay que perder el miedo. Cuando nosotros entrevistamos a alguien le valoramos por sus capacidades, no por lo que no pueda hacer. Manuel Gimeno. Es importante pensar en la adecuación al puesto de trabajo y ser también ser creativos. Nosotros, por ejemplo, en los actos que hacemos, hemos sustituido a las azafatas habituales, por personas con Síndrome de Down. Hay que ser creativos también en la concepción del puesto de trabajo. Estamos hablando de iniciativas privadas, yo no sé si desde las Fundaciones o desde Asociaciones y las empresas que están trabajando en esto, tenéis alguna petición o alguna necesidad, en el ámbito de apoyo público, tema legislativo, en el desarrollo de vuestras actividades, no sé si podéis aprovechar para hacer una petición en esta línea. Manuel Gimeno. Tenemos que creernos la legislación y por elevación creernos las leyes que hay y llevarlas a la práctica. Me da la sensación de que muchas veces hacemos leyes que son indicativas, más que de obligado cumplimiento. Ahí es donde tenemos la primera debilidad. Creo que tenemos un corpus legislativo en España que no está mal, lo cual no quiere decir que no sea mejorable, pero creo que es correcto si definitiva y decididamente lo llevamos a la práctica. Ese sería el primer tema en cuanto a las leyes. En cuanto al apoyo público, creo que hay iniciativas como el Plan Avanza, que están siendo Café de Redacción generosas, en la manera de entender el acercamiento a las personas con discapacidad y a las personas mayores. Belén Izquierdo. Yo añadiría que la Administración tiene que esforzarse en el papel, no tanto legislativo y regulador, sino de difusión. Para terminar me gustaría que habláramos de alguna otra acción social y no quiero dejar en el tintero algún proyecto de los que ya habéis mencionado, Pro-niño de Fundación Telefónica, o esa iniciativa que nos comentaba Manuel sobre apoyo a niñas en países del tercer mundo... Belén Izquierdo. Ya se han cumplido diez años desde la creación del programa Proniño que, como decía al principio, tiene como objetivo contribuir a erradicar el trabajo infantil que vulnera los derechos de estos menores en Latinoamérica. En este sentido, el programa Proniño, presente en la actualidad en 13 países, ha beneficiado directamente en el año 2007 a 52.991 niños, niñas y adolescentes, un 108 por ciento más que el año anterior. Cifras estas realmente importantes. Manuel Gimeno. Nuestro enfoque es muy similar evidentemente, convencer al entorno, convencer a las familias de que las niñas tienen que estar estudiando en vez de hacer otras cosas. Hablaba antes de que hay que ser originales, innovar a la hora de enfocar las cosas. Si en un sitio donde no tienen agua, pones un pozo de agua, consigues que la niña o niño que antes tenía que irse y hacer varios kilómetros para coger agua en el poblado, emplee ese tiempo en ir a la escuela. A mi me gusta mucho intentar ser innovador en los planteamientos. Mari Satur Torre. Dentro del Grupo Vodafone contamos con 24 fundaciones que trabajan en países muy distintos. Este año se ha puesto en marcha una iniciativa que se conoce como “World of difference” (en España lo hemos denominado “Construye un nuevo mundo”). Lo diferencial del proyecto consiste en pagar el sueldo de una persona que dedica un año completo a una acción social, en colaboración con una organización sin ánimo de lucro. Hasta ahora hemos apoyado a las asociaciones en proyectos concretos, pero enviar a un profesional para un trabajo que antes se cubría con voluntariado es una novedad. En esta primera edición, tres personas han sido seleccionadas para dedicarse con entusiasmo y experiencia a la labor social que han elegido. Los tres, incluyen en sus proyectos la formación de otras personas que continúen la labor cuando ellos se reincorporen a su actividad anterior.
30 oct 2015
Artículo BIT
TIC y cooperación al desarrollo
TIC y cooperación al desarrollo En nuestro anterior Café de Redacción, nos sentamos a charlar sobre cómo las telecomunicaciones pueden mejorar la vida de los que más lo necesitan. Entonces nos centramos en cómo la tecnología puede mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. No podemos evitar asomarnos hoy a un mundo, que llamamos global, pero en el que todavía son protagonistas las grandes desigualdades. La comunicación no es un lujo, es una necesidad básica y un escalón fundamental para el desarrollo de los pueblos. Además, las aportaciones de la tecnología y las telecomunicaciones maximizan el rendimiento de los proyectos de cooperación sanitarios, alimentarios o educativos. Las TIC se han convertido en las nuevas protagonistas de la cooperación al desarrollo. Cuatro representantes de esta cooperación tecnológica se reúnen en este coloquio sobre desarrollo y TIC: José María Arraiza, Presidente de la ONG Energía sin Fronteras (ESF), Miguel Ángel Pantoja, Presidente de la ONG Ingeniería Sin Fronteras y Acción para el Desarrollo (ISF ApD), Blanca González, Jefa de Servicio de organismos internacionales SETSI y Bárbara Fuertes, Jefa de Área de organismos internacionales de la SETSI. Con ellos nos acercamos a este nuevo mundo de posibilidades que se abre en el arduo trabajo de la lucha contra el subdesarrollo. De izda. a dcha.: José Manuel Huidobro, Miguel Ángel Pantoja, Bárbara Fuertes, Blanca González, y José María Arraiza. La iniciativa pública, por medio de proyectos oficiales de cooperación, y la privada, por medio de las ONG, tratan de paliar la situación de miseria que aqueja a la mayor parte de la humanidad. ¿Cómo veis la situación actual y qué papel juegan las TIC en este contexto? Miguel Ángel Pantoja. La opinión pública no tiene dificultad para asociar cooperación al desarrollo con educación o con sanidad, pero no es tan evidente relacionarla con la tecnología en general y las diversas ingenierías. Se suele pensar que si en un lugar faltan los servicios básicos de agua, alimentación o vivienda, las telecomunicaciones son un lujo, pero es importante recordar lo que ocurría en España no hace tanto tiempo, cuando en algunas localidades había sólo un teléfono que se compartía, y el salto cualitativo que se ha producido respecto a la situación actual. Las telecomunicaciones tienen un papel muy relevante en la cooperación y, en general, todas las ingenierías. La educación y la sanidad necesitan una infraestructura de construcción, de energía, de agua potable y saneamiento, de transportes y de comunicaciones. Además las telecomunicaciones también apoyan la gobernabilidad, conectan agentes sociales y abren todo un mundo de posibilidades. José María Arraiza. Nuestra organización surge con el objetivo de trabajar en el mundo de la cooperación para aportar los conocimientos técnicos de los voluntarios que en aquel momento fundamos la organización, porque entendimos que es intolerable que hoy en día podamos hablar de 1.600 millones de personas que no tienen acceso a la energía, cuando todos nosotros sabemos la importancia que ha tenido para el bienestar y el desarrollo de los pueblos. En los últimos meses, he tenido la oportunidad de darme cuenta de que tan importante como la electricidad son las telecomunicaciones. Hace seis meses estuve visitando un proyecto para suministro de electricidad a 48 comunidades en el Amazonas, y en el último momento se nos ocurrió que además de suministrar electricidad, debíamos darles la oportunidad de que se comunicasen por radio. Cuando volví me di cuenta del proceso de transformación que había tenido lugar. Creo que es necesario hacer énfasis en la importancia de las TIC en el desarrollo de los pueblos más pobres y más atrasados. La oportunidad de integrarse en el mundo moderno, que proporcionan las TIC, forma una parte esencial en la lucha contra la pobreza y por alcanzar el desarrollo y bienestar. Bárbara Fuertes. En la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, desde el área internacional, estamos muy orientados a este aspecto del desarrollo. Nosotros nos hemos dado cuenta de que elementos como la brecha digital son un problema tanto en el ámbito interno de los países, como en los países en vías de desarrollo, donde el problema se agrava, entre otras cosas, porque carecen de la infraestructura necesaria para conectar a las personas. Pero es que además en estos países faltan los conocimientos y la información necesaria. Se requiere una labor de cooperación muy importante, tanto para la ayuda en el establecimiento de infraestructuras que permitan conectar a estas sociedades, como en la formación para la utilización de esas infraestructuras. Blanca González. En nuestro área, somos los responsables dentro de la UIT de representar a España en el sector de desarrollo, donde tenemos una participación muy activa en las principales Conferencias, en el Grupo Asesor de Desarrollo de las Telecomunicaciones y en las Comisiones de estudio. ¿Cómo colaboran las ONG con los distintos gobiernos? ¿Cómo estamos en relación al compromiso del Gobierno de dedicar el 0,7% del PIB a programas de ayuda al desarrollo? Miguel Ángel Pantoja. En diciembre de 2007 todos los grupos en el Congreso firmaron un pacto de Estado contra la pobreza, en el que se sientan unas bases mínimas de la política de cooperación. Uno de los compromisos que se adquirieron es el de alcanzar ese volumen del 0,7% en cooperación en el horizonte del 2012. El montante de ayuda al desarrollo en España para el 2008 ya estaba en el 0,5% del PIB. Es de esperar que se alcance el 0,7% en los próximos años. España es el país cuya Bárbara Fuertes “Se requiere una labor de cooperación muy importante, tanto para la ayuda en el establecimiento de infraestructura que permitan conectar a estas sociedades, como en la formación para la utilización de esas infraestructuras” ayuda oficial al desarrollo más ha crecido dentro de la OCDE en los últimos años. Y no sólo desde el punto de vista cuantitativo, sino también cualitativo. La cooperación entre ONG y gobiernos existe, es evidente. Si hablamos del principal agente, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la partida de cofinanciación de proyectos y programas de ONG, no siendo la más importante, está cobrando gran peso. La parte mayor sigue siendo la que ejecuta y decide directamente la Administración, ya sea en cooperación bilateral o en aportación a fondos multilaterales de la UE o de la ONU. En este sentido, una parte de nuestro papel es traer al debate público estos asuntos y tratar de influir sobre las políticas públicas en este ámbito. José María Arraiza. A mí me gustaría transmitir una sensación optimista del funcionamiento de la cooperación española. Existe un trabajo muy profesional desarrollado no sólo por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), sino también por las CCAA y Ayuntamientos, que sacan periódicamente convocatorias de proyectos de cooperación que son resueltas con una profesionalidad enorme. Salvo algunos casos de algunas ONG que han hecho perder credibilidad a nuestra labor, mi testimonio es de un funcionamiento magnífico en los criterios de selección de los proyectos, en la formulación de los mismos, en la justicia y la determinación de cuáles son los proyectos elegidos. Bárbara Fuertes. Cada actor en la cooperación al desarrollo tiene su papel. Las AAPP tienen un papel muy importante, porque tienen una capacidad muy grande de financiación, pero las empresas, muchas veces con el fin de adquirir un sector de negocio, hacen también grandes aportaciones. Y la labor de las ONG es, por supuesto, fundamental, porque su vinculación directa con la población beneficiaria es mucho mayor. El contacto con la sociedad beneficiaria y con sus problemas les da una posición esencial, de la que luego nos beneficiamos todos aquellos que estamos implicados en la cooperación. Blanca González. Actualmente en la UIT sólo pueden participar los Estados miembros y miembros del sector, pero a raíz de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, que tuvo lugar en 2005, se ha creado un grupo del Consejo, que examina la incorporación de las ONG directamente en las actividades de la UIT. España participa en este grupo de forma activa. ¿Hacia qué países se dirigen las ayudas principalmente? Miguel Ángel Pantoja. Las prioridades geográficas de la AECI están muy relacionadas con América Latina y el Norte de África y últimamente la parte de África Occidental. Históricamente ha habido menos cooperación con Asia. Existen muchas zonas en nuestro planeta donde la población está dispersa, las condiciones físicas son difíciles y es poco probable que a corto plazo se desplieguen las redes de infraestructura que necesitamos, ya sean viarias, de suministro de energía o de telecomunicaciones. En esas zonas es donde las TIC desarrollan todo su potencial. Nuestra primera experiencia fue en Perú, con el programa Enlace Hispanoamericano de Salud, en el que se visualiza el potencial que las TIC tienen para apoyar los sistemas sanitarios. En este proyecto se dotó de equipos de telecomunicaciones a postas médicas en poblados en el departamento de Alto Amazonas. El personal sanitario había recibido formación a través del correo electrónico, podía hacer consultas para mejorar la asistencia sanitaria, informar sobre la rotura de stocks, coordinar transportes, dar información epidemiológica y, con el servicio de voz, también hacer consultas sobre casos graves o transportes urgentes. Sólo en términos de litros de gasoil ahorrados por la mejor coordinación de los transportes, el sistema se había pagado en el primer año de funcionamiento. También actuamos en Colombia y en Cuba con extensiones de este programa. Y en Mozambique vamos a replicar la red de apoyo a puestos de salud. Tenemos también actuaciones en Benin, con una experiencia de creación de un Centro de Acceso a Internet comunitario. bit José María Arraiza “Habría que promover un proceso de convergencia de las tareas que desarrolla el mundo empresarial en materia de RSC, con las tareas que desarrollan el resto de agentes implicados en la lucha contra la pobreza” En el caso concreto de las ONG, ¿podríais contarnos cómo se definen y financian vuestras organizaciones? Miguel Ángel Pantoja. ISF ApD es una Asociación con unos 1.200 socios y 325 voluntarios. Estamos implantados en Escuelas Técnicas y en empresas de componente tecnológica. Cerca del 80% venimos del mundo de la ingeniería pero, como nos gusta decir, para estar preocupado por la tecnología no hace falta ser ingeniero. Nuestro principal recurso son las cuotas de nuestros socios. La financiación de las actividades se basa en convocatorias de subvenciones de cofinanciación de las AAPP, tanto españolas, como internacionales. También tenemos financiación de origen privado, que proviene de Colegios de Ingenieros y de empresas o asociaciones empresariales y profesionales. Las empresas están convirtiéndose en un actor importante en la cooperación al desarrollo, de la mano de un concepto del que se habla mucho y no se concreta siempre tanto: la Responsabilidad Social Corporativa. También trabajamos también en España, haciendo una labor de sensibilización y de difusión del problema del subdesarrollo y de las soluciones que ofrecemos desde el campo de la tecnología y nos concentramos de manera especial en la Universidad. José María Arraiza. Nosotros, dentro de las formas jurídicas en que puede constituirse una ONG, elegimos la Fundación. Tenemos un patronato en que está representado el mundo empresarial energético español. Pero nuestra fuerza básica son nuestros voluntarios. Tenemos 120 voluntarios que aportan 16.000 horas de trabajo personal al año. Ha tocado Miguel Ángel un tema importante: en la lucha contra la pobreza empieza a surgir el convencimiento de que no se tendrá éxito, si no se da un acceso ordenado al mundo empresarial. Se han desarrollado mucho los departamentos de RSC de las empresas, pero detectamos que una responsabilidad social del mundo empresarial es la lucha contra la pobreza y entendemos que esta lucha no está estructurada. Habría que promover un proceso de convergencia de las tareas que desarrolla el mundo empresarial en materia de RSC, con las tareas que desarrollan el resto de agentes implicados en la lucha contra la pobreza. Queremos promover esa convergencia a través de lo que se está llamando partenariado público-privado para el desarrollo. Blanca González. A mí me gustaría añadir que en la UIT se potencia bastante la convergencia entre los miembros de los sectores y los Estados miembros en el sector del desarrollo. Hay una sinergia sorprendente. Pero sí es un ámbito muy exclusivo de las telecomunicaciones y la SI. También quería comentar, que en la UIT hay una base de datos de expertos, donde los expertos españoles son muy solicitados, sobre todo para los proyectos de la UIT en países de habla hispana, que están reflejados en el Plan Operacional Cuatrienal en el que España participa de forma activa. Y hablando de proyectos concretos. La SETSI, está colaborando en el proyecto de la UIT llamado “Conectar África” ¿En qué consiste y quiénes están involucrados? Bárbara Fuertes. Es la primera vez que la SETSI se involucra de forma directa con proyectos de cooperación a gran escala o de carácter internacional. Conectar África es la primera fase del gran proyecto que se desarrolla en cuatro fases, una por año: África, Asia, Mundo Árabe y América. El programa Conectar África es uno de los ejemplos claros de sinergias entre ONG, sector empresarial y AAPP. Se convocó una Gran Cumbre en Kigali, con más de mil asistentes del sector público, del sector privado y del no gubernamental, y se llegó a un compromiso de destinar, a distintos proyectos para el desarrollo, 55 millones de dólares. En colaboración con el MAE, la SETSI aportó un millón de euros al proyecto y, junto con la UIT, hemos concretado esa colaboración en tres proyectos. El primero es un centro de excelencia para países de habla española y portuguesa en África. Se trata de una red de centros donde se van a impartir cursos de formación para expertos tanto en portugués como en español. Este es el primero de los proyectos y el más ambicioso. El segundo se trata de unas becas de postgrado en materia de Telecobit Café de Redacción Miguel Ángel Pantoja “España es el país cuya ayuda oficial al desarrollo más ha crecido dentro de la OCDE en los últimos años. Y no sólo desde el punto de vista cuantitativo, sino también cualitativo” municaciones y SI. Estas becas se convocan todos los años por la UIT y cuentan con patrocinio tanto del sector privado como del público. Hemos destinado unos 200.000 euros para la financiación de 30 becas para el 2009 y 2010. El último de los proyectos, que está en fase de diseño, es la creación de Centros de Entrenamiento o Capacitación de Internet. Son centros colectivos para conectar zonas rurales, ciudades, o áreas de ciudades africanas que todavía no tienen las infraestructuras necesarias para tener acceso a Internet. A la hora de poner en marcha un proyecto de este tipo ¿Qué dificultades se encuentra uno trabajando en estos países?¿Colaboran las autoridades locales? José María Arraiza. Yo más que las dificultades destacaría el retorno que uno tiene cuando hace estos proyectos. Está claro que percibimos las dificultades, pero comparándolas con el crecimiento personal que tiene cualquier voluntario, las dificultades no son importantes. La clave de que este trabajo sea posible es el concepto de contraparte local. Hablamos de las ONG españolas, pero realmente por justicia, deberíamos hablar de las ONG locales, que son el elemento clave para llevar a cabo una tarea de desarrollo. Te permiten el acceso a la comunidad y garantizan la sostenibilidad posterior del proyecto. Destacaría la necesidad de tener una contraparte local que sea garante de que estás haciendo las cosas que realmente desea la comunidad y que, además, garantice la sostenibilidad del proyecto. Miguel Ángel Pantoja. La gente de allí muchas veces es perfectamente consciente de los problemas y conocen incluso las soluciones. Lo que tienen es un problema financiero. Mi experiencia es que en muchos casos las contrapartes son tan capaces de resolver las cuestiones como nuestras propias organizaciones. También habría que mencionar a las AAPP de esos países. No hay que olvidar que hablamos de servicios públicos. En el mundo hay 1.600 millones de personas sin acceso a fuentes de energía, 1.000 millones sin abastecimiento de agua, más de 2.000 millones sin saneamiento básico y por lo menos 1.000 millones de personas sin acceso a una red viaria digna de ese nombre. Por eso también se trata de fortalecer a las Administraciones y a las estructuras de gobierno y de ligazón social que hay en esos países. José María Arraiza. Existe un mito que hay que desmontar: la colaboración con los gobiernos es importantísima en cooperación. Nuestro principal proyecto ahora mismo, es el desarrollo de una legislación que extienda el uso del servicio de la electricidad a todos los ciudadanos en Guatemala. Eso lo hacemos en estrechísima colaboración, lógicamente, con el Gobierno. Entendemos que, contra lo que a veces se oye, esta colaboración es imprescindible y, además, muy enriquecedora y gratificante. Hay que pensar que los más interesados en la lucha contra la pobreza son los gobiernos de los países pobres. Hay que desmontar la idea de que la cooperación va ligada a gobiernos corruptos. Lo que funciona es la colaboración con los gobiernos, con las instituciones, con la sociedad y con las organizaciones locales, quitándonos esos prejuicios. En la ejecución de estos proyectos ¿Qué oportunidades tienen las empresas españolas?¿Se cuenta con empresas españolas, o locales? Miguel Ángel Pantoja. La ejecución de los proyectos, siempre que hay posibilidad, se deja en manos de las contrapartes. Hoy por hoy, en nuestros proyectos, las empresas españolas no tienen entrada y no es sencillo que la tengan en el futuro, por la naturaleza de los propios proyectos. Se trata de que la ejecución sea lo más local posible para que la experiencia y el conocimiento queden en manos locales. También hay empresas que empiezan a tener proyectos de voluntariado corporativo, con una parte del esfuerzo puesta por el trabajador y otra puesta por la empresa. No obstante, las ONG cuantitativamente no somos ni mucho menos la mayor parte del sistema de cooperación. El día que los fondos de la UE o la ONU aborbit bit “En la UIT hay una base de datos de expertos, donde los expertos españoles son muy solicitados, sobre todo para los proyectos de la UIT en países de habla hispana,” Blanca González den proyectos como acabar con la falta de agua potable, por ejemplo, en Tanzania, la ejecución de esos proyectos no la vamos a hacer las ONG, por falta de capacidad. Ese tipo de proyectos se van a licitar y se están licitando ya internacionalmente a empresas, en muchos casos en colaboración con ONG. José María Arraiza. En nuestro caso, la prioridad es que las condiciones económicas sean las más eficientes. Por ejemplo, ahora estamos trabajando en Togo, donde es difícil encontrar los suministros, y tenemos que organizar las importaciones desde España. Pero nosotros somos una organización tan pequeña, que es difícil hablar de intereses comerciales. Mi opinión es que en las zonas lo más importante es conseguir el desarrollo microempresarial, y eso es a lo que nosotros aspiramos. Blanca González. En la UIT las empresas tienen cabida como miembros del sector de desarrollo o asociados, de manera que tienen una ventaja a la hora de participar en los proyectos que se desarrollan. Por último, ¿cómo hacéis la captación de socios y voluntarios? Miguel Ángel Pantoja. En el caso de ISF ApD, contar con una base social amplia es crucial para nuestra actividad. Tratamos de ser muy eficientes en el uso de los recursos que destinamos a captación de socios y administración. Y además tratamos de basar la captación de socios en la transparencia y en la credibilidad como organización, que es nuestro único capital: nuestros socios y voluntarios, y la confianza que podemos acreditar ante los demás. Estamos participando en la guía de transparencia de la Fundación Lealtad y en todas las ocasiones hemos cumplido los criterios. Esta Fundación ofrece a las ONG la posibilidad de ser auditadas contra un código de transparencia y buenas prácticas de gobierno, con la única condición de que los resultados sean públicos en todo caso. Esta es nuestra tarjeta de presentación al público en general y al público más cercano a nuestras propuestas. José María Arraiza. Nuestro modelo es diferente porque no tenemos socios, sólo captamos voluntarios, y esta captación la hacemos con reuniones con las personas que han conocido nuestra actividad y que quieren incorporarse a nuestra organización. A aquellas personas que se acercan a ESF con la intención de ser voluntarios, les buscamos el puesto de trabajo donde se sientan más útiles. La captación no es un elemento difícil, la dificultad viene al estructurar su trabajo de una forma ordenada en un mundo virtual. Tenemos la responsabilidad de sacar el fruto máximo y la máxima satisfacción de los voluntarios. Si no existieran las TIC, esta coordinación sería imposible, porque permiten el trabajo colaborativo de cientos de personas que literalmente no se ven.
30 oct 2015
Artículo BIT
Emprendedores en Internet
Emprendedores en Internet Con ocasión del interesante curso de verano de la UPM sobre “La convergencia en las TIC” que se celebró a principios de julio, organizado conjuntamente por la UPM y ASIMELEC, reunimos a cuatro de sus ponentes y al director del curso, Jorge Pérez, para abordar el futuro de Internet, en el ámbito empresarial, de la mano de los propios emprendedores. Antonio Fumero, de WinWin Consultores, Pedro J. Canut de Coloriuris, Jaime Estévez de Agoranews y Esteban Días de Tyven, nos hablan en esta charla del futuro de los negocios en Internet, de las dificultades y los retos de los emprendedores en este campo, del funcionamiento del propio sector y de las novedades que nos deparará el futuro. Mientras Facebook alcanza los doscientos cincuenta millones de usuarios, las calles de Second Life están desiertas. ¿Alguien conoce el secreto del éxito?. De izda. a dcha.: José Manuel Huidobro, Jaime Estévez (www.agoranews.es), Pedro J. Canut (www.coloriuris.net), Antonio Fumero (www.winwinconsultores.com), Jorge Pérez (Universidad Politécnica de Madrid) y Esteban Díaz (www.tyven.com) Hace ya tiempo que explotó la burbuja “.com”. ¿Cuáles son las lecciones aprendidas y qué cosas no se deben repetir? Antonio Fumero. En aquel momento había una cierta abundancia de recursos, había gente proponiendo ideas de negocio en Internet, que en aquella época eran novedosas, pero lo que hizo explotar la burbuja no fue el emprendedor sino el negocio financiero asociado. Lo que provocó la burbuja fueron las expectativas que se crearon en el ámbito financiero. Hubo muchos emprendedores con muy buenas ideas, con intención de negocio, de crear valor y contratar personas y, en definitiva, crear tejido empresarial en España y en el mundo. Por eso la principal lección aprendida es que no se puede especular con la simple exuberancia de recursos. No obstante, todo lo que ha ido floreciendo después de 2004 o 2005 ha sido sobre el terreno abonado por aquellas compañías. Tener YouTube hoy es fruto, en parte, de las expectativas de un montón de gente que nos precedió. ¿Era la única forma de llegar a esta situación? No lo sé, pero sí sé que una gran parte de la culpa de que estemos aquí ahora, la tiene toda esa gente que arriesgó y perdió en aquel momento porque querían generar algo de valor. Jorge Pérez. De hecho, ahora que vemos la crisis del sistema financiero a mí me resulta muy natural hacer una analogía, porque a este sector le parece como algo ya vivido. Jaime Estévez. Viví muy de cerca el estallido de la burbuja “.com”. A España llegó en los años 2001 y 2002, aunque en Estados Unidos había explotado ya en el 2000. Internet tuvo un sano ritmo de crecimiento en todo momento durante aquellos años. El fenómeno especulativo relacionado con las salidas a bolsa o la oportunidad de enriquecimiento rápido entorno a los negocios “.com”, fue lo que hizo estallar una crisis de expectativas. En definitiva la crisis la produjo el afán de enriquecimiento en muy breve periodo de tiempo. De hecho las “.com” sólidas, bien planteadas y con buenos fundamentos que nacieron en esos momentos, hoy son líderes. Google nació en el año 2000, Idealista, en España, nació en el año 2001, y ambos son casos de empresas bien dimensionadas y bien planteadas, sin afán de enriquecimiento rápido, que supieron aguantar pérdidas moderadas durante tres y hasta cuatro años, para obtener rentabilidad a largo plazo. Tango Google, como Idealista son líderes en sus respectivos sectores. Por tanto, la principal lección aprendida es que si el objetivo es el enriquecimiento rápido, posiblemente fracases. Si el proyecto es a largo plazo y bien fundamentado funcionará. Esteban Díaz. Mi experiencia en aquellos años de crisis de las “.com” fue que trabajaba en una empresa que había crecido muy rápidamente, pase de tener un millón y medio de libras en papel, a tener cero. Estaba en una teleco con mucha carga de creación de software, un operador de nuevo cuño. Generalmente lo que se fue al traste eran los negocios que son muy diferentes a los que hay hoy en día, los negocios en los que tenías un alto grado de apalancamiento. Mi empresa había alcanzado esas dimensiones en año y medio. Por eso creo que lo que aprendimos es que no se puede seguir haciendo los negocios como se hacían en aquella época, con unas inversiones brutales, sino que es necesario modelar empresas más centradas en la ejecución y en el equipo. Pedro Canut. En aquella época funcionó el fenómeno Vaporware1. Ahora, después de algunos años vuelve a surgir, con matices. Parece que no hemos aprendido mucho, porque empezamos a reproducir aquellos esquemas que se daban en el año 2000. Es una lástima, porque de repente a ese afán financiero, meramente especulativo que minaba Internet en 2000 y 2001, parece que empieza a aparecer otra vez y empezamos a ver empresas de Vaporware, vendiendo cosas que parece increíble que convenzan a Esteban Díaz “Lo que aprendimos de la explosión de la burbuja ‘.com’ es que es necesario modelar empresas más centradas en la ejecución y en el equipo” nadie. Se venden proyectos sobre un power point, y en algunos casos ideas que ya están desarrolladas y funcionando. Algunos hemos aprendido de los errores, pero todavía hay algunos, que quizás no vivieron aquella época, y están reproduciendo esquemas de especulación, y ahí hay un riesgo, aunque más controlado que en aquella época. Antonio Fumero. Hay gente que habla de “burbuja 2.0”, situando en los mismos términos que aquella, esta de hoy en día. Ahora hay mucha gente que está fracasando todos los días con proyectos del “2.0”, aunque el golpe tiene una dimensión menor. Hay que tener en cuenta que a principios de siglo empresarios que, por ejemplo, enterraban fibra por el mundo, con una grandísima inversión, se iban abajo. Si se hunde un negocio de ese tipo, el descalabro financiero es tremendo. Pero que se hunda un empresario que monta una web para vender ropa de moda para mascotas queda en una anécdota, en comparación. Esteban Díaz. De hecho muchos de esos negocios fallidos, aunque caigan, generan conocimiento. El concepto americano del “fracaso” como algo de lo que se aprende, es difícil de trasladar aquí. Allí es más fácil volverte a levantar, aquí siempre queda un estigma social. En cambio este es un sector en que hasta los fracasos son útiles para descartar caminos equivocados. ¿Qué característica debe tener un emprendedor en Internet?¿Es más fácil o más difícil emprender en el mundo de Internet que en otras áreas? ¿En este momento de crisis puede haber alguna ventaja para los emprendedores en Internet? Esteban Díaz/Pedro Canut. Pueden darse ambas cosas. Por un lado es un momento de indefinición en que pueden surgir proyectos que salgan adelante, pero también hay un caldo de cultivo para especuladores. Tras la crisis en la construcción puede haber mucho dinero que tenga que colocarse en otros negocios. Jaime Estévez. Sobre si es más fácil ser emprendedor dentro o fuera de Internet, yo diferenciaría entre sectores maduros en declive y sectores jóvenes en crecimiento. Emprender nuevos negocios en un sector que está creciendo, siempre es más fácil, porque en sectores maduros ya hay grandes empresas posicionadas con muy poco margen para que los pequeños puedan posicionarse. Por tanto, la cuestión es Internet en la medida que forma parte de los sectores que están creciendo y que generan nuevas oportunidades cada día. Antonio Fumero. Yo diría que es más fácil emprender con Internet que sin Internet. Hay que tener en cuenta que la red, que es algo que forma parte de nuestra vida cotidiana en todos los ámbitos. Hoy tenemos que asumir que no tenemos más remedio que emprender, vivir, aprender, etc. con Internet. Ya ni siquiera se trata de que haya un sector de Internet, como se conocía tradicionalmente. Hablando en términos económicos sigue existiendo dentro del hipersector, un sector de Internet, con una serie de industrias que dan unos servicios específicos para el desarrollo de esa parte de la sociedad, pero tenemos que aceptar que Internet es parte de todos los ámbitos, con lo cual, emprender con Internet o sin Internet, ya no se va a plantear más, ya no es una opción. Jorge Pérez. ¿Eso significa que entonces hay menos riesgo? Siempre sectores en crecimiento han ido aparejados a negocios con más riesgos, mientras que sectores más establecidos tenían riesgos menores. Incluso se trataba de manera distinta en cuanto a su financiación. ¿En Internet ha disminuido el riesgo en esta segunda ola? Esteban Díaz. Yo creo que el riesgo se ha distribuido. Es más fácil arrancar tu negocio, lo que ocurre es que luego tienes una incertidumbre más a largo plazo. Se te ocurre una idea, consigues el equipo, la empiezas a ejecutar, y la barrera de entrada para el siguiente, que es tu bit Antonio Fumero “Hoy tenemos que asumir que no tenemos más remedio que emprender, vivir, aprender, etc. con Internet. No hacerlo ya no es una opción” competidor, es muy baja. Yo no tengo claro que el riesgo aumente, creo que se ha distribuido. Pedro Canut. Realmente los que si aprendieron de la burbuja del 2000 fueron los bancos. Ahora hay menos riesgos, Internet es más segura, hay propuestas más serias y gente más preparada. Hay gente a la que le gusta trabajar en esto y no sólo especular. Además hay más usuarios de Internet. Pero en contra, los bancos tienen más miedo del que tenían en el año 2000. Hay muy poca implicación de los bancos y de las cajas en estos asuntos. Cuando apuestan es casi sobre seguro. ¿Os referís entonces a que lo más difícil es mantenerse? Pedro Canut. Vivimos en la Sociedad del conocimiento, y es el conocimiento el que nos diferencia de otros sectores. Pero el conocimiento es frágil. En una conversación entre amigos puedes dar las pautas de tu modelo de negocio en tres palabras. Teniendo esa idea, disponer de los medios para ponerla en marcha es sencillo. Antonio Fumero. Efectivamente, hablamos de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, pero seguimos teniendo un tejido industrial antiguo, y se sigue funcionando en parámetros industriales. El emprendedor tiene que trabajar en ese entorno y si tu negocio es puro conocimiento, o intensivo en conocimiento, tienes bastante complicado aquilatar ese modelo de negocio que tienes en la cabeza a unas herramientas y conocimientos que te permiten articularlo que son puramente industriales. Esteban Díaz. Es imposible controlar que no te roben las ideas. Lo más importante cuando montas una empresa tecnológica del tipo de la que he montado yo, es cómo ejecutas las cosas y el equipo que reúnes. Lo más importante de Tyven Systems es el equipo. Eso también es una consecuencia bastante interesante de cómo funciona las empresas tecnológicas en la web 2.0. Hay que quitar valor a la infraestructura, porque la infraestructura no cuesta nada, y enfatizar el valor de las personas. Puedes robarme mi idea, pero a ver si la ejecutas como lo hace mi equipo. Hay mucho espacio para la innovación en todos los sitios y muchos de los desarrollos que se hacen tienen que encontrar su localización. Eso se ve, por ejemplo, con las redes sociales. Facebook triunfa en algunos países, Tuenti triunfa en España, Orkut en Latinoamérica y, sobre todo, en Brasil… Jorge Pérez. En otros sectores de crecimiento, de riesgo, su modelo de innovación está organizado para que la patente o la protección de la idea sea un elemento básico y esté muy regulado. ¿En ese sector eso sirve para algo? Esteban Díaz. Nosotros lo estuvimos considerando, pero cuesta dinero y tiempo patentar las cosas y el sistema es demasiado riguroso y rígido. Pedro Canut. Hay que tener en cuenta que la herramienta básica para nuestros negocios es el software. El software en Europa y en España está sujeto a normas de propiedad intelectual. No estamos en el caso de los Estados Unidos que pueden patentar cualquier línea de código, aquí esto se traduce en propiedad intelectual, ¿es bueno registrarla?, pues quizás, pero a efectos prácticos no sirve para nada. Esteban Díaz. Yo he trabajado catorce años en software y hemos visto casos de empresas muy importantes que denunciaban estos asuntos, invirtiendo muchísimo dinero y todas las demandas se perdían. Al final se reduce a un asunto de marketing. Grandes empresas tienen números importantes de patentes al año, y así se da esa imagen de innovación, aunque a efectos prácticos patentar no sirva para nada en el sector del software sobre todo. ¿la Ley de protección de datos o la Ley de protección de derechos de autor limita a la idea? Jaime Estévez. Los medios suelen intentar proteger el contenido. Yo quiero que cuando más se propabit bit “Vivimos en la Sociedad del Conocimiento, y es el conocimiento el que nos diferencia de otros sectores. Pero el conocimiento es frágil” Pedro Canut gue mi contenido mejor. Mis videos están ahora mismo presentes en diarios digitales, en blogs, en webs… El 90% de mis videos se ven fuera de mi sitio web y eso a mí me interesa. Yo me he inspirado en el modelo que, por ejemplo, utiliza Youtube. Entiendo que la esencia del nuevo paradigma es compartir y cuanto más se comparte, más se difunde, no sólo las ideas, sino también los contenidos, la imagen de marca y también la influencia. Al final, cuando en breve ponga en marcha los ingresos por publicidad, voy a ser audiencias que no he tenido que trabajarme yo desde mi sitio web, sino que vienen del conjunto de mi comunidad y los principales contribuidores de esas audiencias, participaran en los ingresos generados gracias a esa publicidad en los videos. Yo tengo el primer sitio periodístico en español que hace esto y mi negocio está creciendo por ahí. El modelo tradicional de los medios está cambiando y creo que será en esta dirección. Ser emprendedor en Internet, ¿es más fácil ahora con las tecnologías actuales de lo que era hace diez años? ¿Cómo influye a la hora de constituir equipos de trabajo? Esteban Díaz. Es más barato y más fácil, porque hay más estandarización. Uno de los grandes problemas que teníamos antes eran los sistemas propietarios. Yo trabajaba en una empresa en que todo era propietario, y claro, no podías plantearte el buscar un negocio para competir contra ellos. Pedro Canut. Aquí volvemos al concepto de sociedad intensiva en conocimiento. Ahora buscar talento, buscar conocimiento en todo el mundo es muchísimo más sencillo. El conocimiento y el talento es muchísimo más accesible. Lo difícil es retenerlo y muchísimo más difícil ponerlo en valor. Esteban Díaz. Tengo una anécdota a este respecto. Tenemos un proyecto específico y los recursos para hacer el proyecto, pero hay una parte del proyecto que es muy específica que está relacionada con temas de video en casa. Buscamos en Internet, en foros, a una persona que hubiera hecho unas extensiones para los drivers en PHP, que se podían integrar en nuestro entorno y contactamos con él, que estaba en Rusia. Hablamos a través de mensajería instantánea, consultamos referencias de él a través de Internet, y se establece una relación de confianza. No hay fronteras. En este proyecto, en particular, probablemente nos suponga un ahorro de veinte mil o treinta mil euros. No es un proyecto grande, pero estamos hablando de un ahorro interesante. Pedro Canut. Pero esto no sólo pasa con ingenieros informáticos. Nuestro negocio, por ejemplo, es de servicios jurídicos. Gracias a la ayuda de Internet, hoy tenemos juristas en todo el mundo. Es algo parecida a lo que ocurre en telemedicina, en que un doctor puede revisar los datos de un paciente en otro país. En nuestro caso lo que necesitamos son juristas que conozcan muy bien el derecho de cada país, que además conozcan Internet y sean usuarios de las herramientas de Internet, para comprender como interactúa la informática con el derecho. Pedro Canut. Sales a buscar gente y te encuentras con unos pocos candidatos que se conocen en todo el mundo. El número de expertos es muy limitado. Quiero decir que lo que nosotros necesitamos, en el caso de un jurista no se enseña en la facultad de derecho, pero es que en el caso de un informático, tampoco. ¿La legislación española apoya? ¿Qué habría que cambiar en ese sentido para favorecer que surjan nuevos emprendedores? Pedro Canut. Siendo políticamente correcto, afirmaríamos que un nuevo paradigma necesita un nuevo derecho, pero eso es falso. Europa lleva años con una política legislativa que es más que suficiente para regular todo tipo de situaciones, a excepción del derecho penal. Así como el derecho civil o mercantil nos permite acudir a la legislación y actuar, el derecho penal, por su propia naturaleza, entiende que si no hay un delito Café de Redacción Jaime Estévez “La esencia del nuevo paradigma es compartir y cuanto más se comparte, más se difunden, no sólo las ideas, sino también los contenidos, la imagen de marca y la influencia” tipificado no podemos penalizarlo. Todo lo que ocurre en Internet, a excepción de los delitos informáticos, puede resolverse con las herramientas jurídicas que tenemos desde hace veinte siglos. Es más, en Europa estamos más preparados que en Estados Unidos para resolver estos conflictos. En el año 2000 un proyecto como el que tenemos en Coloriuris sería imposible, porque era imposible que la gente accediera a un contrato con firma electrónica, por ejemplo, pero la normativa ya lo contemplaba. El derecho en este caso ha llegado antes que internet, en lo único en lo que vamos detrás es en derecho penal y es lógico. ¿Pero la legislación impone dificultades a la hora de emprender? Pedro Canut. A mí me duele mucho ver como nuestros políticos a veces ponen la alfombra roja a determinadas empresas de fuera de España, o de fuera de Europa, y no se da cuenta que esas empresas que vienen desde fuera, lo hacen con una excepción de impuestos y con unas obligaciones mínimas en materia de derechos civiles, en comparación con las nuestras. Para competir con Google, por ejemplo, la empresa española debería invertir diez veces lo que Google invirtió por hacer lo mismo. Aquí las empresas de Internet están sometidas al mismo régimen fiscal que cualquier otra empresa. No hay ningún incentivo de fiscalidad para las empresas que operan en Internet, con lo cual, la desventaja competitiva que tenemos en materia fiscal con las empresas de Estados Unidos, es abismal. Jaime Estévez. Desde mi experiencia te diría que en el ámbito estatal no existe ni una sola norma orientada a favorecer a los emprendedores. Se nos trata absolutamente con los mismos criterios que a cualquier otra empresa por grande que sea. El problema es que trabas que superan las empresas grandes, a los emprendedores nos pueden resultar insalvables. No existe ningún tipo de medida específica que favorezca la actividad de los emprendedores. Además si quisieran poner una medida que favoreciera tanto a los grandes como a los pequeños, pero que para los pequeños fuera crítica, sería favorecer el pago rápido de las Administraciones Públicas. Que esté prohibido pagar a noventa, a ciento veinte, o a ciento cincuenta días, y que, en caso de que se pague en estos plazos, se exija una multa de importante cuantía. Antonio Fumero. El problema de las ayudas que se articulan es que no están acompañadas del cambio en la mecánica del instrumento. El instrumento sigue estando pensado, diseñado y desarrollado, por una estructura industrial e industrialista y funciona con esos plazos, eso no va acompasado con las exigencias competitivas del mercado. Jorge Pérez. Me gustaría sacar en el coloquio el tema de las multitudes inteligentes. Yo observo a los grandes y se ve que últimamente ponen en marcha instrumentos para que cosas que antes se hacían desde su laboratorio de I+D, sean desarrolladas por sus propios usuarios. Se está creando un nuevo modelo de innovación, de generación de valor bastante innovador en cuanto a procedimiento. ¿Lo veis como una amenaza? Esteban Díaz. A mí me parece bien, porque al final da lugar a que muchas ideas se pongan en práctica. La idea no es tan importante, porque hay millones de ideas, el problema es saber qué idea te van a comprar, cual va a ser aceptada. El que Google, Nokia o Apple, vayan educando al consumidor para que se posicionen a mi me es útil. Lo único que provoca esto, y yo que estoy orientado a procesos lo he vivido, es que nunca sabes con este sistema cuándo se da por concluido un proyecto. Yo he hecho proyectos que iban a durar tres meses y luego se prolongan siete meses. Si no estás seguro de lo que va a pasar con el proyecto, porque crees que puede enriquecerse es mejor sacarlo en versión beta. ¿Cuál es vuestra opinión sobre los debates surgidos en la red sobre canon y derechos de autor? Jaime Estévez. Los medios de comunicación han visto como sus audiencias tradicionales cada vez les dedican menos tiempo y menos atención. Están desesperados viendo como la gente pasa más tiempo en Facebook, Youtube o Tuenti que en cualquier otro medio de comunicación, cuando hace cinco años la gente pasaba la mayor parte de su tiempo de consumo de medios delante del televisor, con la radio puesta, leyendo revistas, leyendo el periódico… Ese tiempo de consumo de medios está cambiando. Los medios tradicionales están desesperados porque observan cómo se les ha escabullido esa audiencia entre los dedos. Nuevos sectores han pulsado las teclas adecuadas para tener la preferencia de la gente. Pedro Canut. Mucho de lo que se llama inteligencia colectiva o de contenidos generados por usuarios, detrás de las cuales hay modelos de negocio de lo más tradicionales, están alimentados por esa tendencia que es la conversión de ese tiempo de consumo en un consumo productivo. La interactividad va a generbit bit ar producción implícita y eso va a tener un impacto clarísimo en los contenidos. Todo ese tiempo de consumo, que se está transformando en tiempo de interacción productiva es una tendencia consolidada, muy clara. Y parece que nadie comprende todavía el modelo de negocio. Creative Commons2 para mí es un proyecto muy relevante, importantísimo en la historia reciente de la red, un proyecto que ha querido dar a conocer al mundo que es posible liberar un mecanismo técnico, jurídico y tecnológico que permita a las personas que crean contenido, que somos todos, gestionar como se consume ese contenido. ¿Hacia dónde creéis que va a evolucionar Internet en los próximos años? ¿Qué novedades vamos a ver? Y a este respecto: ¿Qué significa web 3.0? Jaime Estévez. Pensemos en el proceso que ha atravesado la televisión: blanco y negro, UHF, llegada de las privadas, la TDT, alta definición… Ahora estamos viviendo otra revolución y parece que no nos es evidente. El teléfono móvil es lo más paradigmático en cuanto a integración absoluta de la tecnología con la “vida real”. Con Internet debe suceder eso, porque se ha convertido en otra parte de la vida real. El día en el que no hablemos de Internet como si nos asomáramos a un mundo distinto, ese día habremos llegado a integrar Internet en nuestra vida. Jaime Estévez. En un estudio recientemente publicado por Intel, se indica que en el año 2012, el 93% del consumo de la web va a ser audiovisual. Sobre esa tendencia yo baso mi trabajo y la orientación de mi empresa. Yo insistiría en la parte de audiovisual profesional, porque ahora vivimos un momento en que hay mucho video generado por el usuario, pero poco video profesional a disposición en Internet. Digamos que se potenciará un contenido audiovisual de alta calidad. Antonio Fumero. El contenido audiovisual en Internet crecerá sin duda. El hecho de que crezca el volumen de contenidos en audiovisual no sólo es una tendencia estructural, es que además este cambio va a provocar cambios en la dinámica de consumo, en la dinámica de producción, en toda la red. Lo más relevante es que seguimos evolucionando y cada vez más rápido en la aprensión de esta tecnología, socialmente hablando, y en cómo se integra en todos los ámbitos. En unos años tendremos una población mucho más educada en general, mucho más preparada para informarse con ese tipo de contenido. Esto, que parece una manera muy natural de interactuar, en nuestra educación no lo es, ni creo que todavía lo sea para nuestros hijos, que siguen siendo de la cultura de leer y escribir. En cuanto empiece a cambiar de forma sustancial ese tipo de educación, el cambio no va a ser exponencial, sino mayor aún. No podemos ni imaginar la rapidez con la que va a cambiar la dinámica a la que estamos acostumbrados en la red. El cambio sustancial y cualitativo lo va a dar la dinámica social de las personas en la red, y todo esto evidentemente, en movilidad. 1 Vaporware es un término peyorativo utilizado para denominar al software o hardware anunciado por un desarrollador mucho antes de realizar el desarrollo, pero que después no llega a emerger, ni a tener un ciclo de desarrollo más o menos estable 2 Creative Commons es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro que desarrolla planes para ayudar a reducir las barreras legales de la creatividad, por medio de nueva legislación y nuevas tecnologías. Fue fundada por Lawrence Lessig, profesor de derecho en la Universidad de Stanford y especialista en ciberderecho, que la presidió hasta marzo de 2008. Creative Commons (en español: «bienes comunes creativos») es también el nombre dado a las licencias desarrolladas por esta organización.
30 oct 2015
Artículo BIT
El voto electrónico en el ámbito del derecho público
El voto electrónico en el ámbito del derecho público Ha llovido ya desde la puesta en marcha de las primeras iniciativas en los sesenta que ponían las tecnologías al servicio de los procesos electorales. No obstante, y pese a las evidentes ventajas, no termina de generalizarse en el ámbito privado, aunque empieza a haber experiencias muy interesantes, y encuentra partidarios y detractores para su implementación en la esfera pública. Las últimas citas electorales, y en concreto la más reciente al Parlamento Europeo, han sido un ejemplo del éxito de la aplicación de las TIC al proceso, pero la aplicación en la esfera pública de sistemas de voto electrónico que contemplen el voto telemático o la urna electrónica todavía se observan en un horizonte más lejano. Cara a la posibilidad de implantar estos sistemas de votación en nuestro Colegio, hemos reunido a destacados expertos en la materia para que nos aclaren los conceptos tecnológicos, jurídicos, sociológicos y políticos que giran en torno al voto electrónico, entendiendo éste en su sentido más ambicioso. Reunimos para ello alrededor de la mesa de BIT a expertos en la materia que, desde los diferentes puntos de vista implicados en la puesta en marcha del voto electrónico, nos dan su visión sobre sus ventajas y las barreras a superar para su puesta en marcha. Intervienen en el debate Pedro Colmenares y Luis Felipe Paradela (Subdirector General de Política Interior y Procesos Electorales y Asesor de la Dirección General de Política Interior del Ministerio del Interior, respectivamente), Ignacio Alamillo (Director de Innovación de Logalty), Carlos Jiménez (Presidente de Secuware) y Javier Viejo (Responsable de Desarrollo de Negocio y Procesos electorales de INDRA). De izda. a dcha.: Luis Felipe Paradela, Pedro Colmenares, Ignacio Alamillo, Carlos Jiménez, Francisco Mellado, Javier Viejo y Amaia Pesqueira Sorprende en un mundo en que la tecnología va a marchas cada vez más aceleradas, que el voto electrónico no acabe de despegar, en el ámbito del derecho público. ¿Cuáles pensáis que son los motivos de ese retraso? ¿Cumple el voto electrónico los requisitos que se exigen al voto tradicional? Pedro Colmenares. Para responder a esta pregunta habría que precisar a qué nos referimos cuando hablamos de “voto electrónico”, ya que bajo esta denominación se incluyen supuestos tales como votar a distancia, a través de Internet o la utilización de urnas electrónicas. Sirva como ejemplo de esta confusión que, cuando en las pasadas elecciones europeas, desde el Ministerio del Interior se dio un gran impulso al uso de las tecnologías de la información y la comunicación para la mejor gestión del proceso electoral, hubo medios de comunicación que aludieron a que en esas elecciones el Ministerio del Interior experimentaría el voto electrónico lo que, en realidad no era cierto. Con todo hay que subrayar, al menos que el papel de las TICs en el proceso electoral no se circunscribe exclusivamente, al voto electrónico. En cuanto a la segunda parte de la pregunta, efectivamente hay que hacer un análisis serio y profundo sobre si el llamado “voto electrónico” cumple con las mismas garantías que el voto presencial. Por poner un ejemplo: el voto presencial garantiza plenamente la imposibilidad de vincular el voto emitido con el votante que lo emitió. Pero más allá de aspectos técnicos no debe olvidarse que cualquier sistema electoral requiere que la ciudadanía confíe plenamente en él y cabe pensar que en el momento actual, la irrupción de sistemas tecnológicos, particularmente en el acto de emisión del voto probablemente no contaría con la plena confianza del cien por cien de los ciudadanos. Carlos Jiménez. Cuando hablamos de voto electrónico, yo creo que debemos verlo como un concepto lo más amplio posible, que implica hasta el voto por vía telemática. Este concepto permitiría que se pudiera reducir la abstención, pues debería ser un facilitador que haga que votar no dependa de si hace bueno o hace malo, o que, por ejemplo, facilitara ejercer este derecho a la gente que pueda tener miedo a ir a votar. Creo que además el voto electrónico permitiría que la democracia fuera más ágil, más participativa, porque la gente podría ser más consultada, y no solamente para decidir quién les va a gobernar, sino para tener la opinión de los ciudadanos sobre temas concretos. Eso es importante para fortalecer el sistema, porque se observa una degradación en la confianza de los ciudadanos en el mismo y esa pérdida de confianza podría frenarse utilizando tecnología. Javier Viejo. Respecto a qué entendemos por voto electrónico, habría que considerar que si estamos exclusivamente hablando de voto telemático, por Internet, es un planteamiento distinto a si hablamos, por ejemplo, de soluciones que combinan la identificación tradicional del elector con el voto en urna electrónica. Estas soluciones son mucho más maduras, viables y se utilizan de forma habitual en algunos países. El voto por Internet tal vez sea la modalidad con mayor retraso en su adopción ya que plantea una característica diferencial: no es un proceso presencial. Por tanto, se requieren garantías adicionales en la identificación del elector que exigen sistemas tecnológicos de alta seguridad. Pero la adopción de estos por parte del usuario no está extendida: si hoy en día no es común tener dispositivos de lectura de chip criptográficos en un domicilio, no digamos dispositivos de lectura biométrica u otras tecnologías que podrían solventar el gap. Y eso no evita otros problemas, que tal vez en nuestro sistema no estén en el primer orden, pero en otros sistemas electorales sí, que es que no te garantiza la no coacción de la persona que está emitiendo el Pedro Colmenares Soto “Debemos conseguir que el ordenamiento jurídico y, particularmente la normativa electoral, sea tecnológicamente neutral” voto. Esos son los problemas que se plantean en este ámbito y que exclusivamente desde el punto de vista tecnológico son de difícil resolución. Pedro Colmenares. A veces pensamos, no solamente en el campo del derecho electoral, que como las tecnologías de la información permiten hacer las cosas, nos tenemos que adaptar a ellas. Nosotros entendemos que es exactamente al revés, las tecnologías de la información están al servicio, en este caso, del proceso electoral. Eso es lo que subyace detrás de esta iniciativa de incorporar tecnologías de la información al proceso. Por ejemplo, gracias a la utilización de estas tecnologías, en las últimas elecciones, determinados impresos electorales fueron puestos en formato pdf en las web públicas. Esto nos permitió no fabricar cinco millones de impresos. En las pasadas elecciones europeas, en tres ciudades (Lleida, Salamanca y Pontevedra) con cuatrocientas mesas electorales en total, en cada una de las mesas se contaba con un ordenador, una impresora, y un lector del DNI electrónico. Pensamos que llegará el día en que cuando vaya alguien a participar en unas elecciones presencialmente, lo que le llame la atención sea que en una mesa electoral no haya un ordenador. En el futuro, en lo privado o en relaciones con la Administración, se va a ver con normalidad que la tecnología ayude a agilizar cualquier trámite. Por eso creemos que estas primeras experiencias tienen que llegar a ser percibidas como lo normal, no lo excepcional. Javier Viejo. Es importante tener en cuenta que no debemos entender la tecnología como el único garante de la seguridad, sino que es el propio proceso electoral y los procedimientos electorales los que deben garantizar esa seguridad (y lo que puede ser más importante, la percepción de esa seguridad). El foco de la incorporación de tecnología en el proceso electoral debe estar en el propio proceso electoral. Todo tiene que partir desde ese punto de vista, al menos es lo que nuestra experiencia dice que ha funcionado. Ha habido procesos en otros países donde el voto electrónico no ha sido satisfactorio, incluso en algunos casos ha habido que repetir algún proceso electoral, y creo que probablemente es por que había demasiado foco en la tecnología. Hay que balancear y tener una buena comprensión de cuál es el proceso, que no es el tecnológico, para no equivocarnos. Pedro Colmenares. Los Miembros de las Mesas Electorales son designados por sorteo entre los censados en cada Mesa. Una de las incógnitas de lo que podría ocurrir en las mesas electorales que contaron con el llamado “Colegio Administrado Electrónicamente” en Lleida, Salamanca y Pontevedra era la de conocer el grado de aceptación de estas personas a utilizar estas herramientas informáticas para el desarrollo de sus tareas en la jornada electoral. Pues bien, la reacción fue enormemente positiva. Podemos decir que el uso de esas herramientas contribuyó a mejorar cualitativamente la gestión y las tareas de las mesas electorales. Ignacio Alamillo. Me gustaría aclarar que cuando se habla de que el voto electrónico está implantado en otros países europeos hay que decir que, pese a las recomendaciones del Consejo de Europa, en las pasadas elecciones Europeas, salvo Estonia, nadie ha utilizado el voto electrónico. Es más, España, y esto no es un dato contrastable, ha sido de los pocos países europeos que han utilizado tecnologías de la información para la gestión del proceso electoral. ¿Desde vuestra perspectiva cuáles son las principales barreras a la implantación del voto electrónico? ¿jurídicas, tecnológicas? Ignacio Alamillo. Hay un debate tecnológico, que efectivamente, es el más trabajado (incluso hay recobit Luis Felipe Paradela “Creo que en este momento lo que habría que hacer es aplicar las tecnologías de la información en todos aquellos aspectos que, cumpliendo la legislación vigente, puedan ayudar a hacer los procesos electorales más fiables, más económicos y seguros” mendaciones de la Unión Europea al respecto), tenemos un debate sociológico y político y por supuesto tenemos un debate jurídico. En mi opinión hoy la principal barrera sería la jurídica. Hay muchísimo debate doctrinal, se han publicado varios libros donde muchos expertos, especializados en voto electrónico, han llegado a dilucidar los problemas sociológicos y han puesto tranquilidad en este aspecto. Los técnicos nos hemos dedicado bastante a poner orden en el tema tecnológico, pero realmente luego, una vez que tenemos esto resuelto, nos enfrentamos a lo político y a la barrera legal. La regulación al respecto muchas veces es antiquísima en términos tecnológicos, por lo tanto, requiere una reforma, y esto sí que claramente supone una barrera legal que queda en manos del legislador. Javier Viejo. Efectivamente en España existen barreras de tipo legal. Nuestra legislación electoral no da mucha cabida al voto electrónico, ya que es muy sólida y precisa. Regula hasta el detalle el proceso electoral y no permite una interpretación amplia de cara a instaurar el voto electrónico. Esto en sí mismo no es ni bueno ni malo, sino simplemente la situación regulatoria actual. Otro factor fundamental a tener en cuenta en la implantación del voto electrónico es el factor cultural, es decir, la aceptación del voto electrónico por la parte de la sociedad. Nosotros hemos tenido experiencias en el ámbito privado y público, de utilización de voto electrónico en instituciones como Federaciones deportivas o en la propia Guardia Civil. Estas experiencias han sido muy positivas, incluso para el propio usuario, y han tenido buena acogida. Pero para hacer una extensión amplia al resto de la sociedad debe elaborarse una hoja de ruta progresiva y muy bien estudiada. Carlos Jiménez. El problema de la adopción del voto electrónico tiene que ver con el miedo que implica toda innovación. Hay que tener en cuenta que hablando de elecciones generales los políticos contemplan que un error, o la incorporación de un elemento que distorsione la elección en lo más mínimo, puede provocar un desastre. Probablemente, la manera de explicar al ciudadano esto del voto electrónico podría ser la de explicar los beneficios que tiene para el que ocupa una mesa electoral. Eso sí, creo que las mayores pegas las pondrían interventores y otras figuras, y no el propio ciudadano. Éste es fácil que vea las ventajas. El que tiene que entender la tecnología no es el ciudadano de a pie, sino ese interventor o ese partido político que debe confiar en el sistema. Luis Felipe Paradela. Ciertamente, puede que sea más cómodo votar desde casa, pero las elecciones tienen también un cierto ritual democrático en el que el ciudadano es el protagonista del acto de votar en una mesa electoral. ¿Hasta qué punto los ciudadanos están dispuestos a renunciar a esas formas tradicionales de ejercer su voto? Mucha gente tiene la posibilidad de votar por correo y sin embargo prefiere ir a votar a la mesa electoral. Los aspectos formales son importantes y deben ser también tenidos en consideración a la hora de decidir estas cuestiones. De todas maneras aunque se instaure el voto electrónico, no hay que olvidar que nunca, creo yo, desaparecerá el voto presencial. Javier Viejo. Creo que el factor cultural que más afecta es la confianza en el sistema electoral vigente en España. Algunas experiencias demuestran que aquellos sistemas electorales que tienen carencias estructurales, o déficit de confianza en ellos, están aceptando el voto electrónico, porque parten de una situación de no confianza o de baja confianza. Sin embargo, nuestro sistema electoral es un sistema en que la confianza está muy consolidada. En ese sentido, nuestra idea de cómo abordar la adopción del voto electrónico pasa por una vía muy progresiva, donde, probablemente, lo recomendable sería empezar con el sector privado y Ignacio Alamillo “Si el Colegio, a título individual, decidiera adoptar estos procedimientos se estaría extralimitando y, como corporación, se encontraría con un acto administrativo inválido” ámbitos públicos no gubernamentales como las iniciativas municipales de participación ciudadana. Y cuando se adopten de forma masiva estos sistemas, podríamos empezar a hablar de su implantación en el ámbito gubernamental. Por otro lado, pensamos que también se debe continuar con la línea que el propio Ministerio sigue, de adopción de tecnologías en el marco del proceso electoral, tal vez no en el momento de la emisión del voto, pero sí con otras partes del proceso. Este camino de apoyo de la tecnología ha tenido muy buena aceptación por parte de la ciudadanía en las últimas elecciones al Parlamento europeo. Ignacio Alamillo. El tema de la confianza se construye, legalmente hablando, desde dos puntos de vista: la experiencia y la expectativa. Sin experiencia previa, nunca hay expectativa, porque todo es desconocido, y lo desconocido nos da miedo de forma natural. Es similar a lo que pueda ocurrir en el derecho judicial, nunca nadie va a sustituir al juez por una máquina electrónica decisoria, pero alrededor de la Administración Judicial podemos hacer mucho trabajo gracias a la tecnología. En el caso del voto es difícil, hoy por hoy, plantearlo en el ámbito del derecho público, pero todo lo demás creo que es inmediato y tiene grados. ¿Que necesitamos para que la gente confíe en estos sistemas? Que los prueben, que funcionen, que no haya polémica, y contar con los representantes de los ciudadanos que actúan como peritos del proceso, que son los interventores. A raíz de esto, la gente observa las ventajas y se crea una expectativa jurídica superior, porque nos aporta valor y además está acreditado en términos formales. Todo esto establece un entorno donde jurídicamente podemos llegar a una modificación legal. ¿Qué implicaciones tendría la adopción del voto electrónico en la “arquitectura” del sistema democrático? Luis Felipe Paradela. Hay dos cuestiones que no se tienen que mezclar. Una es estrictamente tecnológica y otra que podemos denominar jurídico- procedimental. Desde el punto de vista tecnológico creo que se puede garantizar hoy que el voto electrónico cumpla con las mismas garantías que el voto tradicional. Ahora bien, el que tecnológicamente sea posible el voto electrónico, no significa que desde el punto de vista jurídico –procedimental sea oportuno, porque, en primer lugar, establecer el voto electrónico supone cambiar la figura del Notario que da fe de la seguridad y fiabilidad del voto, así como de su recuento electoral. Actualmente el Notario que da fe de que se cumplen las condiciones de fiabilidad electoral es el ciudadano que forma parte de las Mesas Electorales y firma las actas con los resultados. Sin embargo, con las nuevas modalidades de voto electrónico, el ciudadano ya no puede dar fe de que el proceso cumple con los requisitos que la Ley establece en el ejercicio del voto y el recuento electoral. Tiene que ser un experto el que puede decir que un determinado dispositivo electrónico cumple las condiciones para que el proceso electoral no sea manipulado. Esta es una cuestión muy importante, porque todos los elementos que forman parte del proceso electoral posiblemente tendrían que cambiar su composición y regulación jurídica. Por ejemplo, en el caso de voto presencial en una urna electrónica, habría que auditar cada urna y tendría que ser un experto y no un ciudadano cualquiera, el que debería garantizar que dicha urna no ha sido manipulada y, en el voto por Internet, tendría que haber también unos expertos que garantizasen que ese proceso cumple lo que la Ley establece para que unas elecciones sean fiables. ¿Cuándo la sociedad estará dispuesta a cambiar el Notario del proceso electoral y transferir esta responsabilidad, que ahora ejercen los ciudadanos al formar parte de las mesas electorales, a unos expertos que garanticen que los resultados electorales contados por medios electrónicos son los correctos? Actualmente creo difícil que el ciudadano pueda aceptar que no sea él el que verdaderabit “El que tiene que entender la tecnología no es el ciudadano de a pie, sino ese interventor o ese partido político que debe confiar en el sistema” Carlos Jiménez Suárez mente garantiza que las elecciones son fiables. El hecho de que es el propio ciudadano el que garantiza la limpieza de unas elecciones, quizá sea una de las causas principales que ha permitido el que nunca se hayan puesto en cuestión unas elecciones en nuestro país. Pedro Colmenares. El diseño que nuestro sistema electoral ha hecho de la Administración Electoral ha configurado a las mesas electorales como la base del sistema. Las mesas electorales compuestas por los ciudadanos que mediante sorteo son designados para integrarlas en cada proceso electoral son finalmente el fedatario público de lo que en todas y cada una de ellos ocurre. Ese elemento es uno de los que atribuye la máxima confianza y estabilidad al modelo. Trasladar esta función ciudadana a la tecnología exige que el propio ciudadano pueda controlar el proceso o, al menos, de decidir quien será el encargado de controlarlo y en qué condiciones. Ignacio Alamillo. En el ámbito del comercio electrónico tenemos lo que la Ley llama tercero confianza. Esta figura nace, precisamente, no para sustituir al notario, sino para crear una institución electrónica nueva que genere un plus de confianza. Yo creo que este tipo de concepto se puede trasladar perfectamente a los procesos de voto electrónico, aunque no al voto político que, probablemente, llegue cuando mis hijos tengan hijos. Ese tercero de confianza va a tener que ser alguien que sea capaz de generar pruebas electrónicas absolutamente solventes. Yo no me voy a posicionar aquí sobre si debe ser la Administración Pública o el sector privado, pero llamo la atención sobre la progresiva desaparición del concepto de lo público en correos, y es que, estamos desmontando el estado garantista tradicional y lo estamos sustituyendo por empresas prestadoras de servicios, con lo cual, conceptos como la notificación administrativa se resienten y conceptos como el voto por correo postal, también indudablemente se van a resentir. Pero está claro que lo que sustituya electrónicamente a esa institución tendrá que ser un tercero de confianza que sea realmente irreprochable, alguien que por sus procesos internos, su seguridad de la información y su marco jurídico, tenga esa capacidad. Si me permitís entrar en la profesión, creo que los ingenieros, no sólo los ingenieros de telecomunicación, tenéis un responsabilidad sobre el desarrollo de sistemas seguros. Por mi experiencia, no tiene mucho sentido que la gente entienda los límites de las matemáticas, quizás, lo que tiene sentido es que haya un marco de confianza. Pero claro, quien tiene la capacidad reguladora para establecer el marco de confianza, no lo hace si no tiene un perito al lado que le asesore. Por tanto, si no tengo buenos ingenieros de telecomunicación, informáticos y matemáticos que sepan asesorar y que generen confianza, será imposible sacarlo adelante. En el caso del ámbito en que nos encontramos, los Colegios Profesionales, ¿existe también esa barrera de tipo legal? Ignacio Alamillo. Por mucho que un Colegio quiera impulsar el voto electrónico, o se modifica la Ley de Colegios Profesionales para autorizar expresamente esta modalidad de voto, o nos encontramos con un posible acto administrativo que va frontalmente contra la Ley, básicamente porque la Ley de Colegios Profesionales da dos posibilidades: el voto presencial y el voto por correo. Difícilmente podemos interpretar analógicamente correo por correo electrónico. Con lo cual, nos encontramos con un problema estrictamente jurídico. Deberíamos modificar la Ley de Colegios, después los estatutos de cada Colegio y posteriormente establecer un procedimiento que cumpla minuciosamente la normativa. Por eso, el voto para elegir a los órganos colegiados difícilmente se puede implantar hoy en día. Se podría estudiar, a tenor de la Ley de Administración Electrónica, la posibilidad de utilibit Javier Viejo “Tal vez el voto telemático sea el último estadio que identificamos hoy en la adopción del voto electrónico, pero hay pasos intermedios donde hay tecnología madura y, sobre todo, hay experiencia electoral” zar este sistema en la Junta ya constituida o la Asamblea para votar dentro de estos órganos con sistemas de voto electrónico, sin embargo, esto también requeriría modificación estatutaria. Este segundo ámbito podría ser viable con las oportunas modificaciones. El primero me vais a permitir que os ponga encima de la mesa, que sin modificación legal es inviable por infracción de orden público. De hecho, en algunos casos, donde Colegios Profesionales han hecho modificaciones arriesgadas al régimen electoral, se ha acabado en los tribunales. De hecho hay una sentencia del Tribunal Constitucional que revoca una modificación del régimen electoral del Colegio de Farmacéuticos, porque infringe la legislación. Carlos Jiménez. En el Colegio de Ingenieros utilizamos el DNI electrónico para hacer el visado electrónico de proyectos, y eso es un paso. La idea de utilizar el voto electrónico en la Junta de Gobierno para la votación de decisiones me parece que sería un paso positivo a dar, pero me gustaría también entender si legalmente, en una consulta electoral en el Colegio, en el caso de que los candidatos que se presentaran a la elección acordaran que se puede utilizar el voto electrónico, ¿habría posibilidad de impugnación? Ignacio Alamillo. Votar a los representantes por medio de sistemas electrónicos es algo que no permite la Ley, sencillamente, porque la Ley se escribió en un momento en que el correo postal era algo moderno, y además, en un momento en que había una sensibilidad política a flor de piel. Eso es una realidad legal, que sólo se cambia modificando las leyes, que es algo que sólo se hace cuando ya hay una experiencia jurídica, una concienciación y un uso generalizado de los sistemas. El voto electrónico, hoy por hoy, sólo se podría utilizar como apoyo en la toma de decisiones internas, porque independientemente de que varias candidaturas acordaran que van a utilizar el voto electrónico podría haber impugnaciones. Es más, se podría adoptar el acuerdo de modificar el Reglamento de Régimen interior para contemplar el voto electrónico, pero cualquiera podría impugnar ese acto administrativo como inválido, porque va contra el artículo 7.3 de la Ley. Esa es una barrera real y para removerla, o se aprovecha una ocasión como la tramitación de la modificación que se están haciendo ahora de la Ley de Colegios Profesionales (a raíz de la transposición de la Directiva de Servicios y la Ley Ómnibus), o sencillamente se genera suficiente conciencia para que pase después, con el tiempo. Los Colegios, son instituciones de derecho público y no tienen margen de maniobra. Si un Colegio, a título individual, decidiera adoptar estos procedimientos se estaría extralimitando y, como corporación, se encontraría con un acto administrativo invalido. ¿Cuáles creéis entonces que deben ser los pasos para superar esas barreras y avanzar en el proceso de puesta en marcha del voto electrónico en el ámbito del derecho público? Luis Felipe Paradela. Creo que, en este momento, lo que habría que hacer es aplicar las tecnologías de la información en todos aquellos aspectos que , cumpliendo la legislación vigente, pueden ayudar a hacer los procesos electorales más fiables, más rápidos y más económicos. En segundo lugar, habría que tratar de que los ciudadanos vayan utilizando, cada vez más, los medios electrónicos ya sea para realizar trámites en la Administración o, por ejemplo, en la realización de consultas no vinculantes a través de Internet. Profundizando por este camino es posible que al final los ciudadanos puedan admitir que dejen de ser ellos los que hagan de Notarios de la fiabilidad de un proceso electoral y transfieran dicha responsabilidad a unos expertos que garanticen que los sistemas informáticos, ya sean con voto presencial o por Internet, cumplen las garantías para que unas elecciones sean fiables. Javier Viejo. En el ámbito privado tenemos que fomentar que nuestra industria participe en el voto electrónico en otros países, eso me parece fundamental para que, por ejemplo en nuestro caso, podamos traer la experiencia de otros sitios. El sector privado debe hacer su recorrido, pero hay un sector público que también puede ir desarrollando estos elementos en diferentes ámbitos de participación popular. En Barcelona, por ejemplo, ahora hay un proyecto de debate sobre la reforma de la Diagonal. Se espera que este proceso de participación ciudadana acabe en una votación, probablemente electrónica, que se está licitando ya. Nosotros creemos que esta es la vía. La progresividad es fundamental y esto apunta también a hacer hincapié en los proyectos de inclusión tecnológica que desde las Administraciones se están promoviendo. No podemos pretender que todo ciudadano comprenda la aplicación de la tecnología al proceso, pero todo el mundo tiene el derecho a votar y son iguales que nosotros a la hora de votar, con lo cual es muy importante incorporar el voto electrónico como un ámbito más en los proyectos de inclusión electrónica. Además la utilización del voto electrónico en otros ámbitos debe contribuir a la creación de la confianza necesaria en el votante, al igual que ha ocurrido con la gradual adopción de tecnologías similares en otros ámbitos (banca y compras en Internet por ejemplo). Ignacio Alamillo. Estamos hablando de un problema sociológico. Hasta que la gente no tenga la visión de que esto es útil, de lo que le aporta, que esté familiarizado con ello, no confiará. Este es un aspecto importante, cuando afrontas un proceso de constitución de derecho nuevo, que es lo que estamos tratando aquí: jugar a enganchar al ciudadano. La gente en realidad no cumple las leyes, o no confía en ellas porque las entienda, pasa lo mismo con la tecnología. Yo creo que en el voto, en términos jurídicos, se empezará a extender cuando estemos muy acostumbrados a él, y exista experiencia jurídica. Por eso hemos de empezar con algo progresivo, que genere confianza, que sea fácil, que sea asequible y sobre todo que no sea polémico, que no nos lleve a la guerra. Una vez que tú tienes mucha experiencia jurídica en algo, aparece lo que los sociólogos del derecho llaman la teoría de las expectativas públicas, y es que la mayoría de la población empieza a esperar que eso se repita. Es un fenómeno que hemos experimentado mucho en Administración Electrónica. Por eso hacía un llamamiento a empezar a votar, por ejemplo, en la Junta de Gobierno, o para ciertos asuntos en la Asamblea, y luego, cuando la gente ya tenga una experiencia y esto sea jurídicamente válido, porque no ha sido polémico, no hemos acabado en los tribunales, no hemos tenido impugnaciones, entonces proponemos otras cosas. Pedro Colmenares. Una primera condición sería la de conseguir que el ordenamiento jurídico y, particularmente la normativa electoral, sea tecnológicamente neutral. La normativa ha de ser clara y precisa y exigir las mayores cautelas y garantías en la gestión del proceso electoral, pero sin que prejuzgue los medios por los que este puede desenvolverse. En las pasadas elecciones, la Junta Electoral nos autorizó para que la documentación electoral se remitiera a la Administración correspondiente de forma electrónica, pero teníamos que hacerlo además por el medio tradicional, porque la Ley marca que, acabada la votación, la documentación electoral se debe incluir “en un sobre”, y que un miembro de la mesa debe desplazarse hasta la Junta, por lo que era incompatible hacerlo sólo por medios electrónicos. Bastaría, en ese caso, con decir que, acabada la jornada electoral, la documentación se enviará a la Junta de Zona por el medio más rápido y seguro posible. A partir de ahí, las tecnologías se ponen al servicio de conseguirlo, pero no al revés. Carlos Jiménez. Hay un factor importante para que la gente se fíe de la tecnología, y es que la entienda. Mientras no seamos capaces de explicar cómo funciona el voto electrónico difícilmente alguien va a confiar en esto. Se trata de que el experto lo explique de una manera tan asequible que cualquiera pueda entender que eso no tiene fisuras. Se puede avanzar en el uso sistema de voto electrónico, incluyéndolo en facetas más cercanas, como una simple encuesta por televisión. Si tuvieras que utilizar tu DNI electrónico, aunque sea en una consulta sin ningún tipo de validez, esto permitiría que la gente empezara a usar estos sistemas y los empezara a asimilar en su día a día. Aprovechemos el DNI electrónico como un medio a utilizar. Hace cuatro años, lo que hicimos fue favorecer entre los fabricantes de ordenadores incluyeran en sus equipos lectores de DNI electrónico de serie. Después, al ver la que gente no lo usaba, han dejado de incluirlos. En cualquier caso yo creo que se les puede volver a convencer, porque no fue difícil, no olvidemos que además cualquier inversión de un fabricante para tener lectores de chip, permite también mejorar la seguridad en los medios de pago, y hay que aunarlo, para que lo primero que tengamos sea infraestructura dotada en cualquier equipo. A la luz de esta charla parece difícil que en un breve plazo de tiempo se superen las posibles barreras para la implantación del voto electrónico en el ámbito del derecho público ¿qué horizonte veis factible que el voto electrónico se imponga como sistema legal y socialmente aceptado? Luis Felipe Paradela. Me parece que tanto al voto electrónico en urna como al voto a través de Internet les queda un largo recorrido, porque no parece que ahora la sociedad esté en disposición de aceptarlo en el ámbito del Derecho Público. Sin embargo, creo que lo que se puede aplicar ya, y es el camino que ha seguido el Ministerio del Interior, y ha aceptado la Junta Electoral Central, es utilizar las tecnologías de la información para darle más seguridad y fiabilidad a los procesos electorales , al mismo tiempo que se pueden lograr significativos ahorros de costes. Yo creo que por esta vía hay mucho camino que recorrer y muchas posibilidades de mejora. Ignacio Alamillo. En toda institución electrónica tenemos que asumir que el humano no interactúa directamente, sino que actúa a través de un agente informático. Por eso se introduce en la teoría del derecho la figura de lo “personalísimo”. Aquello que es personalísimo no se hace electrónicamente, por ejemplo: testar. Creo que hasta que no estemos muy maduros en voto electrónico en lo político, no podremos decidir si esta es una institución que pueda ser electrónica o si es personalísima. Es posible que el voto político tenga esta característica. En el comercio electrónico yo hago un análisis de riesgo y llego a la conclusión de que puedo asumir el riesgo de un posible error en mi identificación y es el Estado el que reconoce la validez del DNI electrónico aunque haya fraude. Lo que tenemos que hacer, y eso es la otra cara de la confianza, es un análisis de riesgo, como hacemos en todas las demás instituciones electrónicas. Lo sabemos hacer en comercio electrónico, lo sabemos hacer en auto organización, para tomar acuerdos dentro de las Juntas de Gobierno de las entidades públicas y privadas, pero no lo sabemos hacer en lo político, porque es demasiado relevante, demasiado formal y rituario. Así que puede ser que al final decidamos que el voto político es un acto de humanos y, por tanto, que puede que nunca llegue a ser una institución electrónica. Pedro Colmenares. Quizá haya de realizarse un esfuerzo para explicar que el papel que desempeña el ciudadano que es designado miembro de una mesa lectoral y que va a estar todo un día desempeñando esa función, está desempeñando una responsabilidad capital para la democracia. Debemos decir que si el ciudadano está allí es porque es el sujeto protagonista No olvidemos que la administración electoral de base, necesariamente está constituida por ciudadanos y, en su caso, por representantes de partidos, y esa administración de base es capital porque da fiabilidad, garantía, seguridad y estabilidad. Javier Viejo. Recordemos que no todo el voto electrónico es voto a través de Internet. Tal vez el voto telemático sea el último estadio que identificamos hoy en la adopción del voto electrónico, pero hay pasos intermedios donde hay tecnología madura y, sobre todo, hay experiencia electoral. Tampoco debemos olvidar que incluso nuestro sistema electoral presenta áreas, como el voto de residentes en el exterior, donde la aplicación del voto electrónico (en este caso el telemático) presenta una oportunidad para resolver problemas de carácter logístico y facilitar el acceso al voto. Todos los que estamos en la industria tenemos la responsabilidad de seguir trabajando en innovar, madurar estas tecnologías y ponerlas al servicio de la Administración, pero hay que ir paso a paso. Invito a la Administración a que nos ayude a promoverlo. Empezando por otros ámbitos donde, poco a poco, vayamos consiguiendo esos grados de confianza que nos hacen falta. Las ventajas del voto electrónico son evidentes. La aplicación de la tecnología mejora la sostenibilidad del propio proceso electoral y también podemos conseguir que sea más seguro, más transparente y permite dar los resultados de una forma mucho más ágil y hacer partícipes de la información a los diferentes agentes que forman parte del proceso. Pero estamos ante un proceso paulatino que llevará su tiempo. Se puede decir que el ritmo al que va a evolucionar no es el mismo que el que ha ido evolucionando estos años, creo que va a ser exponencial, pero permitidme que no establezca plazos concretos. Ignacio Alamillo. El voto electrónico es algo que debe acabar pasando. No creo que estemos maduros, efectivamente, para predecir qué acabará pasando en relación con el voto político, pero casi preferiría tratar este caso como la excepción de lo que al final debe de ser la regla, que es que en todo el resto de ámbitos de la vida sí debemos tener voto electrónico, y creo que dentro de los procesos de gestión de las organizaciones, sean públicas o privadas, debe acabar existiendo procesos de voto electrónico ligados a la gobernanza de las organizaciones. Debemos educar a la gente, asumir la necesidad, como un proceso empresarial, organizativo, certificable, que aplica buena tecnología, alineada con los objetivos de la organización. El primer estadio es factible en un plazo relativamente breve (dos o tres años), y a partir de ahí podemos ir abriendo otras posibilidades de voto corporativo donde ya hablemos de la elección de los miembros de los órganos de gobierno o decisorios. Podemos educar, instalar el procedimiento en nuestra organización, promover y adaptar tecnología, utilizar un tercero de confianza además, que nos dé un plus de independencia, pero necesitamos, efectivamente, que la Ley nos lo permita hacer, y eso llama a un activismo. Debemos poder decir: nosotros lo usamos en la medida que nos permite la Ley y además hemos acreditado que lo usamos bien y tenemos figuras internas y externas que nos auditan y nos ayudan a generar una prueba electrónica. Esto genera una experiencia jurídica adecuada que, al cabo de un tiempo, nos permitirá adecuar nuevas expectativas para hacer todo esto más democrático, transparente y abierto. Pedro Colmenares. Las tecnologías de la información aportan muchísimas ventajas a la gestión del proceso. En general, en los debates públicos, solemos centrarnos en el voto electrónico y no en ventajas de sostenibilidad, económicas, etc. que aportan las tecnologías. En el impulso dado en estas elecciones europeas al uso de las TICs a la gestión del proceso electoral no ha sido necesario alterar en lo más mínimo la normativa electoral. En todo caso no debemos olvidar que las TICs deben estar al servicio del sistema y de sus principios básicos y nunca al revés.
30 oct 2015
Artículo BIT
La responsabilidad profesional del ingeniero de telecomunicación
La responsabilidad profesional del ingeniero de telecomunicación Existen tantas definiciones de responsabilidad profesional como disciplinas. El ámbito de la misma se mueve sobre conceptos legales, éticos y deontológicos. Del individuo frente a sí mismo, frente al colectivo en el que se integra y frente a la sociedad. No somos tan ambiciosos como para intentar plasmar en un solo Café de Redacción conceptos que podrían completar casi una tesis doctoral, pero tampoco queríamos tratar el asunto desde una perspectiva meramente jurídica que, por sí misma, no reflejaría la complejidad de este asunto. A la luz de la tramitación parlamentaria de la Ley Ómnibus, que en su ambición reguladora modificará aspectos de vital importancia para los colegios profesionales, hemos querido invitar a este coloquio a cuatro expertos que se enfrentan día a día a estos conceptos desde sus diferentes ópticas: José Ramón Recalde (Consejero delegado de AMIC Seguros Generales, que es la aseguradora de la práctica totalidad de colegios de ingenieros), Mariano Zaforteza Fortuny (Magistrado en excedencia y abogado especializado en responsabilidad profesional), Eugenio Fontán Oñate (Presidente del Comité de Deontología del COIT) y Miguel Ángel Vaquero (Gerente de DITEC Ingenieros, un gabinete especializado en grandes proyectos). Junto a ellos tratamos de acercarnos a estas novedades en regulación y clarificar aspectos sobre un concepto que, pese a que hunde sus raíces en la más antigua tradición, hay que saber trasladar al siglo XXI. De izda. a dcha.: Miguel Ángel Vaquero, Eugenio Fontán Oñate, Amaia Pesqueira, Mariano Zaforteza Fortuny y José Ramón Recalde Rivas. Solemos asociar el concepto de responsabilidad profesional con la vertiente jurídica del concepto, vinculándolo a la responsabilidad civil y penal que se puede derivar del ejercicio de la profesión, pero estamos hablando de algo mucho más complejo. ¿no es así? Eugenio Fontán. El tema de la responsabilidad profesional tiene también la vertiente del análisis deontológico, cuando afecta a comportamientos que se ajustan o no con un comportamiento comúnmente asociado a la moralidad profesional. Por un lado, en el caso en el que los colegiados ejercen una función de ejercicio libre, tienen que desarrollar su trabajo amparándose en el colegio como institución de derecho público. Es decir, de alguna forma participan representando a un colectivo y garantizando el funcionamiento de su profesión frente a la sociedad. Hay una función social de responsabilidad profesional que afecta al resto del colectivo, que pudiéramos encajar en lo que antiguamente se consideraban funcionamientos corporativos, que pertenecen al pasado en cuanto al espíritu, pero que hay que saber también cómo evolucionan hacia el siglo XXI. Hablamos del aspecto corporativo de la profesión, la responsabilidad de representar, cada vez que hacemos un trabajo profesional, a todo el colectivo. Esto fue sujeto de una reforma legal muy importante, cuando se adaptaron los colegios profesionales y desaparecieron los llamados Consejos o Tribunales de honor. Hay que asumir además que el comportamiento profesional es también el comportamiento frente al resto de los ingenieros, es decir, un colegio debe intervenir en conflictos generados en el ejercicio de la profesión entre colegiados. Así que nos encontraríamos con dos elementos, uno el trabajo frente a la sociedad y otro el efecto de nuestro trabajo, de nuestro comportamiento, frente al resto del colectivo. Por otro lado, en el trabajo de un profesional colegiado, normalmente el último juez del trabajo efectuado es la Administración (no tanto el cliente o su empresa) lo que hace que el trabajo, al final, termine siendo muy pautado. Es decir, siempre que se cumplan determinados requisitos, el trabajo estará bien efectuado, bien elaborado y no hay por qué exigir más. Sin embargo hoy en día yo creo que la sociedad exige mucho más que un mero funcionamiento pautado y que se trata también de amparar, de proteger, de respaldar, de envolver de alguna manera al cliente. En ese sentido, el profesional va tomando decisiones pequeñas, de manera incremental, que pueden tener al final un impacto decisivo. Si me limito a cumplir aquello que la Administración me exige, estaré siempre sujeto a mínimos. Yo creo que debemos tomar la decisión de elevar el listón y hacer cada vez trabajos con mayor enriquecimiento para el cliente, para la sociedad y probablemente también para la Administración, aún a costa de que no maximicemos nuestro beneficio (aunque probablemente mantengamos el mismo nivel de beneficio). Eso tiene al final un resultado, que se puede ver probablemente en meses o años después, y es que el trabajo de los profesionales será valorado en función de que hayamos siempre ido al mínimo o que hayamos tratado de aportar algo más. Si hacemos lo segundo beneficiaremos al colectivo. Si tenemos que elegir entre el resultado económico y el prestigio social y elegimos el resultado económico, tendremos el desprestigio social, pero además, el resultado económico a largo plazo será peor, porque que no damos suficientemente valor a la sociedad. Me parece que esto debe impregnar la reflexión que permanentemente deben hacer los colegios profesionales. Estos conceptos, aunque arrancan como dices de antiguo, da la sensación de que recientemente se están reactivando. Incluso las propias compañías utilizan de forma Eugenio Fontán “Yo reclamo para el colectivo de ingenieros, una mayor exigencia propia y también una mayor capacidad por parte de los poderes públicos, para que pueda ejercer de esa forma su responsabilidad social profesional, más allá de lo que le exija el cliente.” corporativa el concepto de responsabilidad. ¿Resurgen estas ideas en momentos de crisis? Eugenio Fontán. Yo no creo en la responsabilidad corporativa de las empresas, soy claramente un defensor de libre mercado en ese sentido, creo que la obligación de las empresas es cumplir la Ley y rentabilizar sus beneficios. Los actos de altruismo social deben hacerlos los individuos. A las empresas sólo cabe exigirles cumplir con la Ley en todos sus aspectos y, en todo caso, tratar de que, cuando la Ley no alcance a contemplar todas las posibles obligaciones, ir un pasito más allá, pero esto no justifica hacer labores de marketing con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC). En cambio los ingenieros, profesionales de un colectivo determinado, somos libres de tomar nuestras decisiones. Por eso es por lo que yo creo que la responsabilidad social es un concepto mucho más afín al ejercicio profesional, sea por cuenta propia o por cuenta ajena, que a las propias empresas. José Ramón Recalde. Creo que hay que avanzar en ese posicionamiento deontológico de la responsabilidad que adquiere un ingeniero en general, y un ingeniero de telecomunicación en particular, respecto de la sociedad. Comparto esta postura y considero muy interesante trabajar para hacer avances. Ahora bien, en relación con el tema concreto sobre el mero cumplimiento de lo que la Administración exige, más allá de la cuestión sobre la aportación de valor a la sociedad, también hay una cuestión que está relacionada con el riesgo. Por eso, además de esa carencia de valor que se puede producir por un cumplimiento normativo de mínimos, añadiría otra cuestión más: el desconocimiento del riesgo que un mero cumplimiento formal de mínimos puede acarrearle al profesional de la ingeniería, ya que pocas actividades profesionales implican un grado de responsabilidad tan alto como el de la ingeniería. Parto de la base de que la ingeniería es progreso y el progreso es riesgo. Pero ese riesgo que soporta cada ingeniero necesitaría de un cierto amparo, que se podría obtener, de una parte con una legislación que regulase, tasase y limitase la responsabilidad del ingeniero, así como con una intensa actividad divulgativa que de forma recurrente informase a los ingenieros sobre esa responsabilidad y los riesgos que conlleva. ¿Creéis que existe esa sensación de responsabilidad sobre la excelencia en el trabajo y cómo puede repercutir en el resto de compañeros de profesión o sobre el colectivo el hecho de hacer el trabajo de forma responsable? Miguel Ángel Vaquero. Los proyectos se han complicado cada vez más, en el sentido de que el ingeniero de telecomunicación trabaja ya integrado dentro de equipos multidisciplinares junto al arquitecto, al aeronáutico, al ingeniero de caminos… Lo que ocurre es que muchas veces el ingeniero de telecomunicación no firma un proyecto pero sí participa, asesora y forma parte de él aportando el conocimiento de su especialidad. Vamos a poner el ejemplo de un gran Aeropuerto, lo habitual es que el proyecto del mismo no lo haya firmado un ingeniero de telecomunicación pero, sin embargo, considero que su participación es fundamental en el desarrollo de todos aquellos sistemas e instalaciones que se encuentren dentro del alcance de su saber y de su experiencia (diseño de la Red Multiservicio, Sistema de Información al Público, Megafonía, Acústica, Control de instalaciones, Seguridad, Control de Accesos, CCTV, etc.). La experiencia demuestra que si hablamos de un proyecto de ICT el proyecto se visa por un ingeniero de telecomunicación porque el cliente directamente lo pide ya que hay una Ley que lo respalda. En este caso, el ingeniero de telecomunicación se encuentra protegido por el seguro que posee el Colegio para todos los proyectos visados. Pero, ¿qué ocurre con el resto de los trabajos que pueda desarrollar un ingeniero de telecomunicación? Lo habitual es que el teleco aporte de igual forma su conocimiento a la sociedad pero sin darse cuenta que bit José Ramón Recalde “Pocas actividades profesionales implican un grado de responsabilidad tan alto como el de la ingeniería” se encuentra desprotegido a nivel de Responsabilidad Civil por el Colegio ya que la póliza existente sólo contempla este seguro para los trabajos visados. En este sentido, creo que es bueno para nuestra profesión que se extienda la protección de la Póliza existente con el objetivo de cubrir este vacío y, de paso, animar a todos los compañeros que no estén colegiados a colegiarse para estar cubiertos por este seguro colectivo (además de otras muchas razones). Insisto en la paradoja que se produce: te piden visar un proyecto de dos vecinos en comunidad para montar una antena parabólica y, sin embargo, no tienes que visar un proyecto de telecomunicaciones de un hospital, o de un gran centro empresarial, siendo mucho más complejo esto último. Y seguramente son proyectos con unas implicaciones sobre la seguridad mucho mayores. Miguel Ángel Vaquero. Efectivamente. Como cualquier profesional, quiero hacer bien mi trabajo. Para ello me preocupo de conocer bien el sector y de adquirir la experiencia necesaria para ejecutarlo. Los telecos, aunque quizá tengamos menos siniestralidad en nuestros trabajos, necesitamos estar respaldados y, dado que la complejidad de los proyectos es cada vez mayor, también necesitamos dormir tranquilos. José Ramón Recalde. No resulta fácil para los aseguradores realizar un análisis de riesgo tan profundo, un análisis de todas las circunstancias, directas y derivadas, que puedan concurrir en cada proyecto para que se garantice al ingeniero plena cobertura y tranquilidad en materia de responsabilidad profesional. Quizá para esos proyectos harían falta pólizas más singulares con una cobertura del tipo “todo riesgo”, donde lo que se estableciera no fueran inclusiones, sino exclusiones. Un seguro que cubra todo, salvo lo que se excluya expresamente, en función de lo que el ingeniero no vaya a hacer. Esto tal vez podría permitir llegar a un mayor grado de seguridad del ingeniero. El Colegio, a diferencia de otros colegios profesionales, asegura todos los trabajos visados, no existe una modalidad de visado exenta de seguro de responsabilidad civil. Hay otros colegios que tienen la modalidad de trabajos visados que están cubiertos por el seguro de responsabilidad civil y trabajos que no lo están. José Ramón Recalde. El Colegio de Ingenieros de Telecomunicación tiene una póliza de visados que ha elegido con mucho conocimiento y experiencia sobre su colectivo, pero es difícil que se pueda acomodar a los intereses y las necesidades de todos y cada uno de los ingenieros de telecomunicación colegiados. Lo cierto es que en España, hoy por hoy, tampoco hay una cultura muy desarrollada en seguros de responsabilidad profesional individuales, específicos para cada profesional, cada gabinete, cada despacho etc, porque no hay suficiente demanda de ese tipo de seguros. La demanda de seguros de responsabilidad civil en España la protagonizan históricamente los colegios. Además nuestro colectivo tiene unas peculiaridades respecto al resto de ingenierías en cuanto a los seguros de responsabilidad civil, porque somos una profesión con muy poca siniestralidad por la naturaleza de nuestro trabajo. José Ramón Recalde. Lo que pasa es que el alcance de esa posible inclusión en responsabilidad para el ingeniero de telecomunicación muchas veces no está necesariamente relacionada con los supuestos de hecho más habituales. Estamos en una sociedad que está avanzando rápidamente, donde un ingeniero de telecomunicación puede estar incurso en un proceso de responsabilidad en materia de protección de datos, por poner un ejemplo, que hoy en día está más penalizado y más castigado, incluso, que otro tipo de cuestiones. Café de Redacción Miguel Ángel Vaquero “Los telecos, aunque quizá tengamos menos siniestralidad en nuestros trabajos, necesitamos estar respaldados y, dado que la complejidad de los proyectos es cada vez mayor, también necesitamos dormir tranquilos” Además, potencialmente, actividades profesionales del ingeniero de telecomunicación en temas tales como instalaciones en aeropuertos, hospitales, centros comerciales… pueden hacer que el ingeniero se vea implicado en siniestros de gran envergadura. Es evidente que a simple vista parece que la responsabilidad de un ingeniero de telecomunicación en una actividad profesional puede tener aparentemente menos siniestralidad, lo que se refleja en el precio, pero no debemos olvidar que los proyectos van ganando en complejidad y consecuentemente en riesgo. Mariano Zaforteza. Los aseguradores piensan en catástrofes, porque técnicamente intervienen cuando hay un siniestro y, por tanto, no tienen más remedio que pensar en esos términos. Está claro que hay una evolución tecnológica impresionante en los últimos años. Eso incide en que la intervención de los ingenieros no tiene comparación con la que había anteriormente. Siendo eso así, es cierto que la sociedad cada vez exige más, y que hay distintos niveles de exigencia, el jurídico, el estrictamente deontológico, e incluso ese superior de la excelencia (más allá de lo que exijan la Administración o las normas). Los juristas nos quedamos en el ámbito de lo jurídico, y, por tanto, de la responsabilidad que se puede generar cuando un ingeniero incumple con las obligaciones que le imponen las normas. En ese ámbito de obligaciones jurídicas la responsabilidad entra en juego cuando, por incumplimiento de algún deber, se causan perjuicios a terceros, y es importante tener presente que esos terceros pueden ser no sólo los contratantes, sino incluso terceros ajenos con los que no ha habido ninguna relación contractual, el reflejo de esa responsabilidad genérica frente a la sociedad del ingeniero. Hace décadas se requería que, para que un profesional respondiera extracontractualmente, se acreditara de manera muy cumplida que había incumplido sus deberes, que había incurrido en negligencia. Ahora, de alguna forma, en los procesos sobre responsabilidad civil profesional, se presume que hay una negligencia y por tanto se pide que sea el profesional quién demuestre que ha actuado con toda la diligencia exigida, lo cual es muy complicado en ciertas ocasiones. En el ámbito contractual cuando se dan distintos intervinientes en una determinada obra rige el principio de que, a falta de pruebas que demuestren lo contrario, todos han sido responsables y, por tanto, incumbe a cada uno de ellos en el ámbito judicial demostrar su propia corrección en el trabajo. Eso genera problemas de prueba que son sumamente importantes. Hoy en día, ante obras de gran complejidad, intervienen muchos profesionales y es cierto que el ingeniero de telecomunicación tiene menos probabilidades de ocasionar daños que otros, pero si partimos de ese supuesto de que cuando se dé un siniestro, el perjudicado deberá probar únicamente que se ha dado un hecho dañoso que le ha causado un perjuicio, desde ese momento entra en juego el principio de presunción de solidaridad, frente al perjudicado, de manera que cada uno debe probar que su tarea no ha tenido nada que ver con el daño. También se dan problemas de deslinde entre la responsabilidad del proyectista y la responsabilidad de quienes intervienen dirigiendo la ejecución de la obra. En ese sentido el Tribunal Supremo está dictando sentencias muy interesantes en las cuales delimita muy bien la responsabilidad del proyectista en ciertas obras. Hay sentencias recientes, como la de 7 de octubre de 2009, por ejemplo, de casos en los cuales el Supremo ha absuelto a proyectistas ingenieros, porque ha entendido que ese proyectista no había incidido en el resultado y, por tanto, ha dirimido el asunto otor- “Tendría un papel que jugar los colegios profesionales para propiciar que intervengan los profesionales y transmitir que los ingenieros realizan una función que no es meramente técnica, sino que puede incidir en derechos fundamentales, como valores muy importantes del ordenamiento jurídico” Mariano Zaforteza gando toda responsabilidad a otros intervinientes responsables de ejecutar las obras. En cualquier caso, lo que parece claro es que ante ese aumento de la intervención de los ingenieros, y con esa tecnología que ha evolucionado tanto en los últimos años, la tendencia es que cada vez haya que aumentar los aseguramientos para ofrecer más garantías. La transposición de la Directiva de Servicios va a afectar al ejercicio del profesional con las modificaciones legales que se están debatiendo sobre el visado. ¿Cómo veis esas novedades? José Ramón Recalde. Tal vez son los propios colegios los que tendrían que poner el debate encima de la mesa, pero implicando no sólo a la Administración, sino además a aquellos “agentes sociales”, incluyendo como tal a los profesionales, a los aseguradores y a los propios consumidores. Creo que ese diálogo sería más productivo que no esta especie de avalancha normativa que llega en muchas ocasiones, que es contradictoria a veces y que no deja absolutamente satisfecho a nadie. Creo que falta escuchar a todos en un debate y en un diálogo amplio y profundo. Lo que hasta la fecha se conoce sobre la futura Ley Ómnibus creo que demuestra que se desconoce el papel de los colegios de ingenieros, no tanto como entidad más o menos corporativista que es de lo único que parece preocuparse, sino precisamente como entidad que salvaguarde los intereses y los derechos de la propia sociedad. Eugenio Fontán. Querría hacer una pequeña llamada a un fenómeno que estamos viviendo ahora y que, a mi juicio, es inevitable en los tiempos en los que nos ha tocado vivir. Hoy en día en el discurso político prima el recurso permanente a los titulares de los medios de comunicación. Por ese camino se llega a instrumentalizar todo un recurso de un Estado, de una nación, porque es mucho más fácil hacer una frase bonita que preparar un plan estratégico. Surge la Ley Ómnibus y resulta que los profesionales colegiados tenemos que defender nuestras competencias profesionales, sea para los arquitectos, médicos o abogados. Parece que hay una especie de consenso político por el cual esto se llevará a Ley cuando esté en juego la salud. Todas las profesiones iremos presentando nuestras credenciales que nos hacen merecedores de ser un poco exonerados de este tratamiento a que nos lleva la Ley Ómnibus. Nosotros manejamos la tecnología, y la tecnología no es necesariamente un factor crítico entre factores de salud, pero si es un factor crítico en la salvaguarda de algunos derechos fundamentales que deben ser muy tenidos en cuenta. Y es que los ingenieros de telecomunicación cuando hacen sus proyectos van a tener cierta responsabilidad. Al teleco se le podrá imputar por mala práctica en protección de datos, por ejemplo. Toda esta normalización y estandarización de las instalaciones de telecomunicación permite al final garantizar una mejor defensa de los derechos de los ciudadanos. Y esto ocurre también en instalaciones domésticas en las que eventualmente se podrían hacer escuchas telefónicas, o en la seguridad de las redes Wi-Fi. Estos son conceptos que por supuesto el ciubit dadano ignora por completo, pero que suponen que si un hacker se mete en una red puede usurpar una identidad temporalmente. En todo este tipo de cosas, el Ingeniero de Telecomunicación puede jugar un papel esencial que no hemos sido capaces de poner en valor. También el Ingeniero de Telecomunicación cuando hace los proyectos está asegurando que en aquellos lugares va a poder haber competencia de operadores, por ejemplo, y eso es muy importante porque permite maximizar algunos de los derechos de los ciudadanos. Muchas veces el Ingeniero de Telecomunicación tiene que pensar en el ciudadano, tiene que pensar en la persona individual, pero el problema que tiene es que su cliente no es ese ciudadano, su cliente a veces es un constructor, es un promotor, es un arquitecto, es decir, que hay un intermediario también a su vez entre su trabajo y el propio ciudadano. En ese sentido yo reclamo para el colectivo de ingenieros, una mayor exigencia propia y también una mayor capacidad por parte de los poderes públicos, para que pueda ejercer de esa forma su responsabilidad social profesional, más allá de lo que le exija el cliente. Miguel Ángel Vaquero. Estoy de acuerdo contigo en el sentido de que lo malo es que muchas veces no se cuenta con el profesional especialista. Podemos poner un ejemplo. En aeropuerto de Barajas, en la T4 cuando se pusieron las bombas no había megafonía para evacuar. ¿Qué ocurre? Que necesitamos un respaldo legal para que se exija que haya megafonía. En algunas ocasiones, el ingeniero de telecomunicación no puede desarrollar su trabajo porque directamente no se ha contado con él o ha entrado a trabajar en el proyecto muy tarde. En ambos casos no se ha tenido en cuenta la importancia vital de nuestra aportación a la obra. En este sentido, creo que debería existir más normativa por parte de la administración para que se exija la participación del especialista que evite los errores que actualmente se producen. José Ramón Recalde. A mi juicio, partimos de un defecto estructural, y es que la sociedad española es una sociedad muy desinformada. Los profesionales tienen poco protagonismo hoy en día en la sociedad. Es indispensable poner en valor lo que cada uno de estos profesionales representa en la sociedad, lo que puede aportar y que la sociedad vaya, de alguna forma, percibiendo esa información. La percepción que tiene la sociedad del visado, la percepción que tenemos los aseguradores del visado, la percepción que tienen los colegios y la que pueden tener los políticos es muy diferente, y creo que todos ellos tendríamos que entender lo mismo. Pero si ya el entendimiento de una cuestión como el visado es tan contradictoria, mal vamos para que eso pueda aportar realmente un valor. Mariano Zaforteza. Estamos viendo todos los días en medios de comunicación, unos titulares absurdos sobre temas que se simplifican excesivamente. Quizás en esto tendrían un papel que jugar los colegios profesionales para propiciar que intervengan los profesionales y transmitir que los ingenieros realizan una función que no es meramente técnica, sino que puede incidir en derechos fundamentales (como la intimidad personal y familiar, en materia de secreto de las comunicaciones), valores muy importantes del ordenamiento jurídico. Creo que ahí quizás el papel más relevante corresponda a los colegios de fomentar ese tipo de actuaciones y de intervenciones y comunicación con los poderes públicos y con quienes en definitiva promulgan las leyes. Creo que la reforma en los visados va a ir en la línea de liberalización, en la línea en que los visados no serán obligatorios, como hasta ahora. Será muy importante determinar para qué interviene el colegio, qué es lo que está visando y, por tanto, de qué va a responder, porque la intervención del colegio será menos burocrática, menos formal, pero tendrá un contenido de material mayor. ¿De cara al ciudadano eso puede ser positivo? Quizás sí, en tanto en cuanto haya una garantía de que el colegio ha comprobado ciertos datos. Habrá que esperar el trámite parlamentario para ver en definitiva como acaba la Ley, pero yo creo que algunos cambios van a ser importantes. De hecho en lo referente a la responsabilidad que asume el colegio eso es una de las novedades normativas que parece más importante. Mariano Zaforteza. Efectivamente, porque si el visado es facultativo y el colegio, por tanto, hace algo más que decir que quien firma el proyecto es un ingeniero y que formalmente no ve ningún defecto, ya se está pronunciando sobre unas cuestiones que pueden dar lugar a que si después hay algún siniestro, la responsabilidad del colegio pueda concurrir con la del ingeniero. Imagino que por ahí puede haber un campo bastante complejo de cara al futuro. Miguel Ángel Vaquero. El problema de desprotección se produce cuando el cliente no solicita que se vise el proyecto porque nadie le obliga (y porque es un coste para él) ¿Qué ocurre entonces? En este caso, el ingeniero se encuentra desprotegido. En este sentido, creo que es bueno que el colegio contemple también esta situación. José Ramón Recalde. Desde el punto de vista de la responsabilidad, y ahí hablo desde la visión aseguradora, no hay una concreción ni una definición clara, que esté aceptada de forma común sobre el papel del visado, y ese es el problema. Ese cliente muchas veces no valora que en ocasiones, por desconocimiento y porque está buscando un ahorro de dinero inmediato, puede tener pan para hoy y hambre para mañana. Esto muchas veces es fundamentalmente fruto de la falta de información. Incluso desde un punto de vista profesional, el visado, en ocasiones, es percibido como un peaje. Desde el punto de vista del asegurador, básicamente es sin duda una garantía de que el sujeto que ha realizado el proyecto es un profesional en ejercicio y que, evidentemente, hay una entidad de Derecho Público que lo certifica. Desde un punto de vista de colegio es, además de un medio de subsistencia, un medio de financiación para poder desarrollar otro tipo de actividades en beneficio, no solo de su colectivo, sino de toda la sociedad. Una actualización del concepto y del papel que juega el visado, que además conlleve un incremento de valor del mismo, podrían aportar mucho a todos los sujetos implicados. Y junto a eso, reitero la necesidad de divulgar y difundir su conocimiento e información a todos los actores para que supiéramos apreciarlo. En ese debate sobre las novedades que trae la Ómnibus, uno de los argumentos que han puesto los colegios encima de la mesa ha sido que la existencia de los colegios solo está sustentada en que son garantía de cara a la sociedad. Como comentaba Miguel Ángel, en el momento en el que un trabajo no está visado, el facultativo está desprotegido, pero es que el ciudadano también. José Ramón Recalde. Efectivamente se produce una desprotección, eso es evidente, por muy amplio que sea el patrimonio que pueda aportar un ingeniero en ejercicio. La cobertura de una entidad aseguradora tiene garantía y suficiencia para hacer frente a ese tipo de respuesta al daño. Es evidente que si no se articula va a dejar en desprotección, por un lado al ingeniero, y por otro al posible perjudicado o a la sociedad en un sentido más amplio. No existe, no obstante, una limitación a que el ámbito de cobertura de los seguros sea exclusivamente para los proyectos visados, pero es un hecho que la responsabilidad civil profesional en España para los profesionales de la ingeniería está encauzada a través de los colegios profesionales. Eugenio Fontán. Aquí me gustaría retomar otro elemento. La capacidad de hacer daño a terceros mediante la introducción maliciosa en redes privadas y la suplantación de la identidad en redes móviles, por poner un ejemplo, es un tema muy delicado que puede tener repercusiones para el ciudadano en el ámbito social, en el ámbito civil o en el ámbito penal La Administración normalmente actúa por impulsos y bajo presión. Ahora mismo el tema de la ley Ómnibus se está analizando desde el punto de vista de la transposición de una directiva ya elaborada por el Parlamento Europeo, la Comisión Europea, organismos que, seamos realistas, también trabajan bajo influencia de lobbys perfectamente identificados. Quizás los colegios profesionales no han sabido ejercer una acción que compense la fuerza de otros, pero la pura realidad es que uno de los efectos que puede tener la transposición de esta directiva es minimizar el papel de los colegios profesionales ante la sociedad y ante los ciudadanos. Nosotros estamos aquí para, de alguna manera, servir de intermediarios, ayudar a los ciudadanos ante las gestiones con la Administración. Pero, ¿qué pasa cuando es la propia Administración la que no respeta o no es capaz de responder a las exigencias del ciudadano? Entonces el colegio, los profesionales, a veces tenemos que tomar una decisión e identificarnos y posicionarnos. Surge aquí una segunda pregunta: como profesionales: ¿servimos al ciudadano, serbit vimos al cliente, a la Administración, al constructor? Esta es una decisión tremenda y no sé hasta qué punto el profesional puede tomarla solo si no tiene respaldo del colegio. Para ello el colegio forma un papel decisivo. Define las responsabilidades deontológicas, las responsabilidades profesionales, las responsabilidades contractuales y, a lo mejor, tiene que discutir y polemizar con la Administración, o tiene que polemizar con el cliente, porque su responsabilidad se lo impone. Pero es que además sabes que te respalda tu colegio vigilando, por ejemplo, que nadie actúe de forma oportunista. Yo creo que el colegio tiene que jugar un papel político más activo, que además no solamente es defender el ejercicio libre, sino mucho más. Es importante que tu profesión tenga un colegio profesional, aunque no firmes, aunque ni siquiera estés colegiado. Tener un colectivo significativo que va, de alguna manera, a defender esa profesión. En el caso de nuestro colectivo, como además no ha tenido problemas profesionales laborales serios, con una situación de desempleo inferior a la de otros colectivos, esto ha hecho que no haya tenido una gran demanda de asociación, o de colegiación. Pero esto es erróneo, porque el colegio, de manera recurrente, va a permitir a los profesionales de la telecomunicación el tener detrás un respaldo importante. Quizá el coste que tuviera que asumir in ingeniero a título individual sería mucho mayor que el que asume con la propia colegiación José Ramón Recalde. Claro, por una parte, dado que a nivel individual son seguros con poca demanda, evidentemente, la competencia no es mucha y, por tanto, los precios pueden ser más altos. Además hay que tener en cuenta que la desinformación para el asegurador es mayor, porque no es lo mismo conocer unos datos históricos, estadísticos, mayoritariamente ciertos y formales, como los que te aporta una corporación profesional sobre el riesgo, que la información que te pueda proporcionar a título particular un ingeniero. El colegio te aporta mucha menos incertidumbre que un ingeniero a nivel individual. Y dado que, entre otras razones, la incertidumbre es riesgo, cuanto más desconocimiento y menor capacidad de análisis tienes de la actividad de ese ingeniero individual, más riesgo asumes como asegurador, lo que al final se puede ver reflejado en un mayor precio del seguro individual en relación con el que suscribe el Colegio con carácter general. Eugenio Fontán. Aquí me gustaría retomar otro elemento. La capacidad de hacer daño a terceros mediante la introducción maliciosa en redes privadas y la suplantación de la identidad en redes móviles, por poner un ejemplo, es un tema muy delicado que puede tener repercusiones para el ciudadano en el ámbito social, en el ámbito civil o en el ámbito penal. La Administración normalmente actúa por impulsos y bajo presión. Ahora mismo el tema de la ley Ómnibus se está analizando desde el punto de vista de la transposición de una directiva ya elaborada por el Parlamento Europeo, la Comisión Europea, organismos que, seamos realistas, también trabajan bajo influencia de lobbys perfectamente identificados. Quizás los colegios profesionales no han sabido ejercer una acción que compense la fuerza de otros, pero la pura realidad es que uno de los efectos que puede tener la transposición de esta directiva es minimizar el efecto de los colegios profesionales ante la sociedad y ante los ciudadanos. Nosotros estamos aquí para, de alguna manera, servir de intermediarios, ayudar a los ciudadanos ante las gestiones con la Administración. Pero, ¿qué pasa cuando es la propia Administración la que no respeta o no es capaz de responder a las exigencias del ciudadano? Entonces el colegio, los profesionales, a veces tenemos que tomar una decisión e identificarnos y posicionarnos. Surge aquí una segunda Pregunta: como profesionales: ¿servimos al ciudadano, servimos al cliente, a la Administración, al constructor? Esta es una decisión tremenda y no sé hasta qué punto el profesional puede tomarla solo si no tiene respaldo del colegio. Para ello el colegio juega un papel decisivo. Define las responsabilidades deontológicas, las responsabilidades profesionales, las responsabilidades contractuales y, a lo mejor, tiene que discutir y polemizar con la Administración, o tiene que polemizar con el cliente, porque su responsabilidad se lo impone. Pero es que además sabes que te respalda tu colegio vigilando, por ejemplo, que nadie actúe de forma oportunista. Yo creo que el colegio tiene que jugar un papel político más activo, que además no solamente es defender el ejercicio libre, sino mucho más. Es importante que tu profesión tenga un colegio profesional, aunque no firmes, aunque ni siquiera estés colegiado. Tener un colectivo significativo que va, de alguna manera, a defender esa profesión. En el caso de nuestro colectivo, como además no ha tenido problemas profesionales laborales serios, con una situación de desempleo inferior a la de otros colectivos, esto ha hecho que no haya tenido una gran demanda de asociación, o de colegiación. Pero esto es erróneo, porque el colegio, de manera recurrente, va a permitir a los profesionales de la telecomunicación el tener detrás un respaldo importante. José Ramón Recalde. Creo en el papel clave y fundamental de los colegios profesionales, no solo en el ámbito de los intereses de los colectivos que representan, sino de la sociedad, y de otros operadores mercantiles, sociales, o profesionales que hay en el mercado. En el ámbito concreto del sector asegurador, hoy por hoy, son una fuente de conocimiento, de información y de experiencia, que permite tener a los que operamos en este tema una información y un conocimiento que diluye la incertidumbre. Creo que los colegios son unos interlocutores avanzados en aspectos de responsabilidad civil, porque acumulan también una experiencia importante y concretan bien los aspectos. Miguel Ángel Vaquero. Como profesionales tenemos que conseguir que se nos tenga más en cuenta. Volviendo al ejemplo del aeropuerto, creo que es importante la aportación del ingeniero de telecomunicación desde el inicio del proyecto para transmitir las necesidades de cuartos técnicos y de espacios que requieren las instalaciones de comunicaciones. Si no se hace esto así, luego las soluciones son “apaños” que se realizan a posteriori. Considero que la figura del teleco en las instalaciones especiales cada vez va a tener más peso en el sector de la construcción. Sería bueno que existiera una normativa que exigiera el proyecto y el estudio de las instalaciones especiales y de las telecomunicaciones en grandes proyectos (centros comerciales, aeropuertos, edificios de oficinas, hospitales, túneles, etc.). Un buen proyecto se caracteriza porque todo está pensado de antemano y ha sido revisado por los profesionales y especialistas necesarios para dar una solución a uno de los problemas que aparecen. Hay que evitar que las soluciones se de posteriori una vez terminada la obra. Debemos tratar de que la Administración reconozca que todas las instalaciones que nos competen (comunicaciones, megafonía, control de accesos, circuito cerrado de televisión, instalaciones débiles, etc.) vayan firmadas por un ingeniero de telecomunicación y no por un arquitecto (por poner un ejemplo). El resultado creo que sería mejor porque cada profesional se encargaría de su especialidad. Además es necesario que este profesional competente no se vea en la situación de “tirarse a la piscina”, sino que esté debidamente protegido y asegurado por su colectivo en el desempeño de su profesión.
30 oct 2015
Artículo BIT
La marca TELECO
La marca TELECO Recientemente el COIT ha registrado la marca “TELECO” en el Registro Nacional de Patentes y Marcas*, para evitar que el rótulo “TELECO” sea asociado a profesionales que no han cursado Ingeniería de Telecomunicación. Nos ha parecido un buen momento para retomar el asunto de la imagen del Ingeniero de Telecomunicación en la sociedad. Nos hemos querido hacer varias preguntas: ¿qué significa hoy en día ser teleco? ¿cómo ha evolucionado la imagen de los telecos en los últimos años?¿qué percibe la sociedad de la incesante y variada labor de los ingenieros de telecomunicación? En un momento en que acaban de definirse las nuevas titulaciones, en que los equipos son cada vez más multidisciplinares, en que algunos de los más importantes directivos del sector son telecos, hemos sentado a la mesa del Café de Redacción de BIT a un grupo formado por dos telecos y tres profesionales de otras disciplinas, para tener una perspectiva mixta. Nos ayudan a dilucidar estos aspectos dos periodistas que han trabajado durante muchos años de la mano de los telecos en el mundo de la comunicación: Cristina García Santamaría (Directora de Comunicación de HISPASAT) y Juan M. Zafra (Director adjunto del Grupo Lavinia); una socióloga especializada en el mundo empresarial, Mónica Segovia (Socióloga del Departamento de Economía de la Empresa en la Universidad Rey Juan Carlos) y dos flamantes ingenieros de teleco, nuestro Ingeniero del año, Luis Álvarez Satorre (Presidente de Enterprises de BT Global Services) y Guillermo Cisneros (Director de la ETSIT de la Universidad Politécnica de Madrid). *Ver artículo de opinión del Decano-Presidente del COIT (p. 7) De izda. a dcha.: Francisco Mellado García, Luis Álvarez Satorre, Cristina García Santamaría, Guillermo Cisneros Pérez, Mónica Segovia Pérez y Amaia Pesqueira Zárate Recientemente el COIT ha registrado la marca “TELECO” En el registro nacional de patentes y marcas. Con ello se trata de evitar confusiones al utilizar el término teleco para aquellos que no han cursado la Ingeniería “Superior” de Telecomunicación. ¿Cómo veis esta iniciativa? Guillermo Cisneros. En nuestra profesión, ya centenaria, poco a poco este nombre de “teleco” ha ido calando. Antes de que empezáramos a estudiar nosotros se utilizaba ya ingeniero de teleco, por lo tanto, estamos hablando de un tema que ya tiene solera. Yo creo que es una acertadísima decisión sobre todo en esta época en la que hemos tenido que aclarar lo que son las profesiones reguladas, en qué consisten, y quizás la parte más difícil, explicar en palabras sencillas un mensaje a la sociedad, de qué significan las ingenierías, y en particular la ingeniería de telecomunicación. Cristina García. Desde el punto de vista externo, el de los profesionales de los medios de comunicación, es muy importante para toda empresa o colectivo que te asimilen a una marca. Qué mejor marca para una profesión que lleva tantos años desarrollando las tecnologías de las comunicaciones, que teleco, que es una pequeña palabra que engloba toda una experiencia y una trayectoria de muchos profesionales que, durante años, han estado quizá un poco ocultos a la sociedad, porque la ingeniería siempre ha sido vista desde fuera con cierta distancia y frialdad, de manera que a veces no se percibía la aplicación de sus aportaciones, que luego estamos utilizando diariamente. De esta manera, queda claro que cada vez que alguien habla de un teleco, se refiere concretamente al ingeniero de telecomunicación. Es verdad que ha podido evolucionar y se han podido añadir a esa palabra o a esa marca, otros entornos que han entrado a formar parte del desarrollo de la Sociedad de la Información, porque ahora el ingeniero es multidisciplinar, pero yo creo que es acertado que se mantenga esa identificación con la marca de un colectivo que tiene una trayectoria muy clara en el desarrollo de la red de las telecomunicaciones. Tener su apellido y su nombre englobado en una palabra tan corta, tan fácil de utilizar en el mundo de la imagen, siempre es acertado. Mónica Segovia. Yo asociaría esta iniciativa a un plan de marketing y comunicación para esa marca. Hay que tener especial cuidado porque yo creo que hoy en día, incluso en las mismas empresas, se piensa más en el profesional de las TIC, y eso lleva a que a veces se englobe como teleco también a otras disciplinas. Desde el punto de vista de la empresa se piden especialistas TIC. Por eso es bueno que, desde el Colegio, se defienda esa posición, porque creo que hay que distinguir claramente lo que es un profesional genérico del sector, con lo que es un teleco. Además, a medida que las telecomunicaciones se vayan implantando en otros sectores, la necesidad de ingenieros de telecomunicación en sectores no TIC también va a crecer. De esta manera se hace visible en las empresas, y posteriormente en la sociedad, la aportación clara de estos profesionales. Por eso considero que es un buen momento para posicionarse frente a otras ingenierías u otros profesionales TIC. Luis Álvarez. Por un lado, teleco es una profesión, pero es que también incluye un cierto perfil personal, que lo da el tipo de formación y la complejidad o dificultad de la carrera. Hay unos atributos asociados a la marca teleco, como profesión, que yo creo que no hemos sabido transmitir suficientemente. Los telecos somos facilitadores de la transformación social mediante el uso de la tecnología. Somos una profesión de actualidad y, desde el bit Luis Álvarez Satorre “Nos hemos situado en las fronteras de la facilitación, de la transformación social y yo creo que ahí el papel de los telecos nos está forzando indirectamente a abrirnos y a combinar la parte tecnológica con la parte más sectorial” punto de vista del perfil personal, el teleco es alguien al quien se le reconoce, por lo menos desde el punto de vista de las empresas, una cierta determinación o capacidad de superación. También lleva implícita una componente de innovación, de creatividad, porque al final las tecnologías que nosotros plasmamos transforman la manera de trabajar y de vivir de todos los de alrededor. Un tercer elemento que yo destacaría en el perfil personal del teleco tiene que ver con el talento, con la manera de hacer las cosas. Creo que al teleco se le considera como un perfil que puede aportar más rigor, más talento en determinados aspectos. Eso es una ventaja también que debemos explorar desde el punto de vista de nuestra contribución a las empresas. Juan M. Zafra. Creo que entramos ya en los atributos de la marca que se ha empezado a construir. Los valores y la misión que pueden adscribirse al teleco, al ingeniero de telecomunicación. Considero un acierto la puesta en marcha de una iniciativa de este tipo en una etapa de cambio como la que estamos viviendo en todos los ámbitos sociales como consecuencia del despliegue de redes y la generalización del uso de las tecnologías de la información y la comunicación. En momentos así es importante que la ciudadanía reconozca claramente qué y quiénes son agentes del cambio, quiénes pueden ejercer el liderazgo y convertirse en referentes. No estoy diciendo que los telecos sean los únicos protagonistas del cambio, sino que es necesario definir los perfiles y los roles para evitar la confusión, el ruido, es decir, los obstáculos habituales en épocas de transformación, incertezas hacia la sociedad de la información y el conocimiento. Cristina García. Yo señalaría algunos elementos que creo que deberían estar incorporados a esa palabra de teleco: un teleco es un ingeniero de telecomunicación, un profesional con un importante conocimiento, con una carga también importante de experiencia en el desarrollo de estas tecnologías; un profesional que da confianza porque ha demostrado, durante los últimos años, poder adaptar esa tecnología a las necesidades del ciudadano y contribuir así al desarrollo de la propia sociedad. Ese concepto de profesional responsable va más allá y también es importante en un momento como en el que estamos, con el auge de los sostenibles. Creo que hay que tener en mente estos aspectos para conformar equipos y en esa selección que hacen las propias compañías del tipo de profesional que necesitan en cada momento, ese teleco debe estar bien diferenciado. El problema es que durante algún tiempo, a esa excelencia en el trabajo le ha faltado la parte de la capacidad divulgativa. Guillermo Cisneros. Hemos hablado en el plano horizontal sobre qué significa ser teleco, con respecto a otras ramas de ingeniería, pero yo creo que también merece la pena llevarlo al plano vertical. Este debate se ha puesto encima de la mesa con el tema de las nuevas titulaciones y el nuevo Espacio Europeo de Enseñanza Superior donde se habla, por un lado de titulaciones y por otro lado de profesiones, reguladas en nuestro caso. En el caso de la ingeniería se ha pasado a mirar no sólo en el plano de las distintas ramas del saber, sino también dentro de la misma disciplina, la ingeniería técnica ha mirado a la ingeniería y viceversa. De la misma manera que es fácil distinguir entre un médico y un enfermero, o entre un arquitecto y un aparejador, merecería la pena plantear que una palabra sencilla debe también permitir hablar en ese plano vertical en nuestra materia. La asociación por parte del COIT de esta marca puede permitirnos tener una palabra tan corta como médico, asociada al ingeniero de telecomunicación. No sé qué palabra podrían adoptar en el campo de una inge- Guillermo Cisneros “De la misma manera que es fácil distinguir entre un médico y un enfermero, o entre un arquitecto y un aparejador, merece la pena plantear que una palabra sencilla debe también permitir hablar en ese plano vertical en nuestra materia” niería técnica en este momento, pero digamos que teleco, en este caso, se referiría sólo al Ingeniero de Telecomunicación. Luis Álvarez. Me gustaría formular una cuestión a Mónica, Cristina y Juan Manuel, como socióloga y periodistas, respectivamente. Habláis de la capacidad de comunicación, la capacidad divulgativa de nuestra labor. ¿Cómo veis que percibe la sociedad los valores que habría detrás de un teleco? ¿Qué cosas son las que nos quedan por hacer? Cristina García. Llevo toda mi carrera profesional vinculada a los telecos, de hecho, en la primera fase de mi cercanía a los ingenieros de teleco fue precisamente desde el Círculo de Electrónica Militar, un entorno con un componente muy tecnológico. Ya en aquel momento se detectaba que el lenguaje era tremendamente complejo y complicado para alguien que no está metido dentro de ese mundo y que, evidentemente, no tiene por qué tener conocimientos de ingeniería, ni de tecnología. Resultaba realmente difícil trasladar ese conocimiento, esas capacidades, a cualquier otro nivel más divulgativo, y había que hacer un gran ejercicio de comprensión y de interacción muy importante. Este es un reto relevante para los telecos, porque si se mantienen exclusivamente en la parte técnica, no tienen ningún problema de comprensión con los demás, porque su papel le permite utilizar su “jerga” sin ninguna dificultad para entenderse, pero el problema empieza a surgir cuando el Ingeniero de Telecomunicación toma conciencia de su capacidad de influencia en un desarrollo social y económico y en el desarrollo de las empresas. Ahí es donde empieza a tener esa dificultad para trasladar a otros entornos sus capacidades y sus realizaciones. También es cierto que en este proceso ha habido un cambio muy importante en el lenguaje del propio ingeniero, que ha pasado de su posición de supremacía, o lejanía a bajar a la realidad porque ha considerado importante formar parte de ese desarrollo social de manera más interactiva. Luis Álvarez. Hay una conversación que hemos tenido en ocasiones entre telecos, sobre que, así como había ingenieros de caminos que estaban dirigiendo distintas empresas, hay muy pocos telecos que estén dirigiendo empresas al más alto nivel. Creo que hemos progresado muchísimo en este aspecto, porque ahora yo diría que casi todas empresas de telecomunicaciones tienen un teleco como máximo responsable, y ese es un primer paso. Cristina García. Es cierto que el ingeniero de telecomunicación no se percibía como un posible líder en otros entornos (responsabilidades políticas, administrativas, sociales…) y eso también está cambiando. El teleco está capacitado porque tiene esa formación técnica fundamental, a la que también se han ido añadiendo elementos humanistas dentro de la propia carrera. Ahora mismo hay ingenieros de telecomunicación que están desempeñando papeles muy diferentes al exclusivamente técnico. Ejemplos claros son Francisco Ros, que es el Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, con responsabilidades de Gobierno, o Jaime Caruana, como Gobernador del Banco de España.., etc. Es un paso importante: los telecos toman la responsabilidad de gestionar las compañías y de competir en el mundo empresarial, en la innovación, en el emprendimiento, buscando otros caminos diferentes a los que hasta ese momento se había asociado a un teleco. Mónica Segovia. Efectivamente, es una cuestión de evolución de la profesión. A medida que el ingeniero va teniendo puestos de trabajos en otros sectores y cobrando influencia en la sociedad, tiene Cristina García Santamaría “Un teleco es un profesional que da confianza porque ha demostrado, durante los últimos años, poder adaptar esa tecnología a las necesidades del ciudadano y contribuir así al desarrollo de la propia sociedad” además que trabajar con otros profesionales. Muchos telecos tendrán que comunicarle a un médico el por qué de un desarrollo en el sector sanitario. Cada vez más, se demanda el que el ingeniero sea multidisciplinar, que no sólo sepa de tecnología, sino que sepa saber qué es lo que quiere el cliente y adaptarse a esa necesidad, y para eso es imprescindible comunicarte con él. Por eso cada vez hay más necesidad de tener habilidades comunicativas y de saber trabajar en equipos multidisciplinares, de tener un conocimiento de la organización y de sectores que no son tuyos. Creo que ese pequeño hándicap que hasta ahora han tenido los ingenieros, y que ha sido algo que se ha señalado recurrentemente desde el punto de vista de las empresas, se va a ir solventando a lo largo del tiempo, también porque en los nuevos Grados, se van introduciendo otro tipo de enseñanzas. Juan M. Zafra. Debo mucho a los ingenieros de teleco en mi carrera profesional. ¿Qué le voy a contar a Cristina, quien tanto ha hecho para facilitar el contacto de los medios con un colectivo que ha ido ganando relevancia conforme ha avanzado y progresado la sociedad española? Es un colectivo profesional de moda, que se ha ido ganando el reconocimiento de la opinión pública gracias al espíritu de cooperación con otros sectores, al esfuerzo por divulgar las ventajas de las TIC y a la discreción con la que siempre han actuado como colectivo, en términos generales. Luis Álvarez. Creo que en los últimos años, el hecho de cambiar el entorno competitivo del sector y los perfiles de las nuevas compañías, ha facilitado que muchos de nosotros pasemos a tener puestos de responsabilidad y a dirigirlas. Ahora mismo en Telefónica, Vodafone o BT la máxima autoridad la ostentan telecos, lo cual significa que desde luego los puestos de especialización sí son sectoriales, cosa que hace unos años no ocurría. Los telecos nos hemos convertido en facilitadores de una transformación social y económica que es muy importante, y eso nos ha obligado a que cuando vas a hablar de banca electrónica adaptes tu lenguaje. Cuando vas a hablar de distribución de contenidos digitales también tienes que hablar el lenguaje de los medios. En la medicina, donde hay unas capacidades tremendas para un teleco, ocurre lo mismo. Nos hemos situado en las fronteras de la facilitación, de la transformación social y yo creo que ahí el papel de los telecos nos está forzando indirectamente a abrirnos y a combinar la parte tecnológica con la parte sectorial. Mónica Segovia. Los jóvenes ingenieros tienen que tener claro que su profesión puede desarrollarse en otros sectores y eso significa que tendrán que aprender también a trabajar en otros entornos, con otros profesionales que no entiendan, a priori, su lenguaje. Eso también va a cambiar la imagen que se pueda tener del ingeniero como alguien muy bueno tecnológicamente, muy hábil para resolver problemas, con mucha capacidad, pero quizás con menos capacidad comunicativa. Juan M. Zafra. Permitidme que reitere la importancia que ha tenido la apertura, la colaboración ofrecida por los teleco a los medios de comunicación. Ha sido determinante para impulsar el cambio y difundir un mensaje a favor de la transformación y modernización de las bases económicas y sociales. Ha sido una colaboración que se ha extendido a las empresas del sector TIC, que han incorporado ingenieros de teleco a sus más altos cargos y también grandes profesionales de la comunicación a sus organigramas para difundir esos mensajes. Ahora que introduces la figura del joven ingeniero, no sé hasta qué punto estamos llegando a esa parte de la sociedad, en este bit Juan M. Zafra “Este es un colectivo profesional de moda, que se ha ido ganando el reconocimiento de la opinión pública gracias al espíritu de cooperación con otros sectores, al esfuerzo por divulgar las ventajas de las TIC y a la discreción con la que siempre han actuado como colectivo” bit 178 DIC.-ENE. 2010 27 momento de pronunciadísimo descenso de las vocaciones ingenieriles. Esto nos puede hacer dudar sobre si esa proyección de la imagen del ingeniero está siendo la más acertada. ¿No creéis? Mónica Segovia. En las series de televisión, o en el cine, el tecnólogo siempre es un raro que trabaja con el ordenador y que, además, se expresa de forma extraña, es decir, que la imagen que se está dando no es muy buena. Creo que el problema de esa bajada de las matriculaciones se debe en parte a lo que ellos perciben que van a conseguir después de la carrera, esa idea de que no van a obtener todo lo que podrían en el mercado laboral, con respecto al esfuerzo que han hecho. Guillermo Cisneros. El descenso de la matriculación es algo que no hemos notado en nuestra Escuela en todo este tiempo. Seguimos teniendo más demanda que oferta y así ha sido tras pasar la famosa crisis de las “.com” Me gustaría dejar muy claro que para Escuelas como la nuestra la misión va a seguir siendo la de formar ingenieros de telecomunicación y, por lo tanto, impartir el único título que en el futuro habilitará para la profesión regulada de ingeniero de telecomunicación (el Máster en Ingeniería de Telecomunicación) que está así descrito en la Ley, simplemente desacoplando el Máster Integrado que es nuestro actual título de Ingeniero de Telecomunicación en un Grado previo y ese Máster. Y para ello incluiremos, como ya hacíamos, las materias que te dan ese paso hacia la comprensión de la sociedad. Los telecos hemos sido pioneros en esto, quizá por la dificultad que tiene transmitir algo que es intangible (como las propias telecomunicaciones) que obliga a ser capaces de transmitir con palabras sencillas a alguien eso que ni se ve ni se toca. No conozco ningún ingeniero de telecomunicación que no esté interesado por alguna rama relacionada con humanidades, con algo, en principio, totalmente opuesto a aquello que está estudiando en su carrera desde el ámbito tecnológico. La experiencia que tenemos en nuestra Escuela es que, dentro del ámbito de la ingeniería, es la que más actividades de extensión universitaria tiene. Además consiguen premios fuera, con lo cual está claro que lo hacen bien. Todo esto ha contribuido también a llevar al teleco a unos puestos de responsabilidad en las empresas y en la Administración, ya que se ha pasado de una enseñanza meramente tecnológica, a otra basada en unos servicios, en unas aplicaciones, en algo que hay que explicar al usuario y, en definitiva, en algo para lo cual hay que formar también al ingeniero desde una visión holística que te obliga a ser capaz de explicar el conjunto. Y es quizá ese “plus” del teleco, como profesional con una visión más trasversal, el que se ha querido apropiar una parte del resto de los profesionales TIC; esa visión global, de conjunto, es quizá una de las señas de identidad de la marca teleco. Guillermo Cisneros. Eso es una distinción que se ha establecido por escrito en la Ley por primera vez, entre el Máster en Ingeniería de Telecomunicación, que será el único título que de acceso a la profesión regulada de ingeniero de telecomunicación, y lo que son los Grados previos al acceso a ese máster. En nuestra Escuela hemos planteado un Grado que permite acceder a ese Máster, que se adecúa a ese máster. La misma Ley distingue, por ejemplo, que dentro del Grado debe haber un trabajo de fin de grado únicamente en las tecnologías específicas de una parte, mientras que en el Máster lo que está escrito es que el proyecto fin de máster ha de tener una visión integral de todo eso en el contexto de un servicio. Luis Álvarez. Hay dos elementos importantes. Uno, que desde el punto de vista social nos hemos acostumbrado a la magia de las telecomunicaciones y no apreciamos suficientemente el hecho de que ahora estamos localizados con el móvil en cualquier sitio, esta tecbit “Es bueno que desde el Colegio se defienda esa posición, porque creo que hay que distinguir claramente lo que es un profesional genérico del sector, con lo que es un teleco” Mónica Segovia Café de Redacción nología hace que se salve, por ejemplo, mucha gente en accidentes de tráfico, el GPS nos permite localizar e ir a cualquier dirección, la televisión pasa a ser de grandísima definición con una calidad que a mí me sigue pareciendo algo mágico. Creo que nos hemos acostumbrado a esa magia de las telecomunicaciones desde el punto de vista social, y es que nosotros somos unos contribuyentes significativos a ese bienestar. Yo tengo dos hijos estudiando teleco, no soy el mejor exponente de que hayan bajado las vocaciones ingenieriles, pero si hay un elemento que es el balance entre el valor de ser teleco y el esfuerzo de ser teleco. Muchos compañeros de mis hijos decían que era un error elegir teleco, porque hay que trabajar muchísimo, hay que esforzarse… Cristina García. Yo pienso que no es sólo un problema de ingeniería de telecomunicación, esa facilidad con la que el ciudadano se olvida del esfuerzo que lleva aparejadas las cosas es algo propio de muchas más disciplinas, porque nos hemos acostumbrado a tenerlo todo en un instante, en un momento, y es verdad que ahora mismo no se valora ni al ingeniero de telecomunicación, ni al médico, y en nuestro caso, al periodista, porque parece que cualquier persona, incluso con falta de formación adecuada, puede ejercer profesiones complejas. Es verdad que hemos pasado del temor por los desarrollos tecnológicos a considerarlos algo usual, normal y que además están rodeados de un alto nivel de exigencia. Esa capacidad de desarrollar nuevas tecnologías y de aplicarlas a los nuevos servicios, que es lo más complicado y lo que en realidad percibe el ciudadano, a veces no somos capaces de hacer ver el valor que lleva aparejado. Juan M. Zafra. Vivimos en la sociedad de la abundancia, al menos en esta parte del mundo. Y esa realidad, a la que se han acostumbrado las generaciones más jóvenes, no favorece el esfuerzo y sí, en cambio, la búsqueda de resultados inmediatos en todos los órdenes. Francisco Mellado García entrega el documento que acredita el registro de la marca Teleco a Guillermo Cisneros Pérez, en presencia de Luis Álvarez Satorre. Teleco se ha asociado siempre a esfuerzo, afán de superación, innovación… No es fácil cautivar a los nuevos estudiantes con esas percepciones, pero no es algo que afecte sólo a los teleco. Mónica Segovia. Para el teleco, con respecto a años anteriores, se puede decir que le cuesta más ascender en la carrera profesional, pero es verdad que es uno de los que mayor capacidad tiene para ascender, frente a ingenieros técnicos, o frente a otras profesiones. El problema es que los jóvenes ven que su entrada al mercado de trabajo es un poquito más ardua que lo que era hace unos años. La clave es lo que se está haciendo en la Escuela, acercar a las empresas a la Universidad, lo que facilita a los estudiantes tener esa experiencia previa. Guillermo Cisneros. Efectivamente, estamos introduciendo a las empresas en el tejido académico de nuestra Escuela, de manera que el estudiante tiene un camino andado. Muchas veces incluso en consorcios internacionales, de manera que el estudiante está viendo la realidad no sólo nacional sino europea e internacional en general, y aprende lo que la empresa le va a exigir cuando salga. Creemos que también es un valor que debemos dar en las Escuelas porque no concibo una Escuela de Ingeniería sin las empresas dentro. Cristina García. Creo que es vital comprender esa transformación del conocimiento a una aplicación en un servicio. Por eso es importante el paso previo, porque si no el recién titulado llega a la empresa con una capacidad teórica muy grande pero con dificultades para aplicarla a la realidad empresarial. Luis Álvarez. También hay un componente de ambición. Ha habido una época en la que los telecos, de hecho, veíamos con malos ojos ascender a puestos de gestión. Yo lo he vivido al principio de mi carrera profesional, cuando pasé al sector bancario. Creo que eso lo hemos perdido ya, afortunadamente, porque ahora creemos que podemos aportar un valor tremendo también desde la gestión, combinando conocimiento tecnológico, experiencia y capacidad para resolver cuestiones complejas. Además hemos incorporado el elemento comunicación y somos más capaces de hablar en público. Cristina García. Nos hemos olvidado también de esa parte importante que tendría que tener un teleco de ayudar al ciudadano a integrarse en el mundo de la digitalización y de las nuevas tecnologías, porque a veces sólo pensamos en las nuevas estamos que nacen con esa proyección y conocimiento del uso tecnológico, pero sigue habiendo generaciones que necesitan todavía una adaptación. El papel del ingeniero de telecomunicación estos últimos años también ha tenido que ver con romper esas barreras, para darle seguridad al que utiliza el servicio, se ha convertido poco a poco en un facilitador de una serie de posibilidades de desarrollo y divulgación de conocimientos. También en momentos en los que se había generado una alarma social, porque el desconocimiento genera una preocupación, el ingeniero de telecomunicación ha entrado a explicar y a dar ciertas garantías de que detrás de todo desarrollo hay unos profesionales que son serios, competentes y responsables, gracias a sus conocimientos y preparación, y que son capaces de diluir este tipo de preocupaciones. Guillermo Cisneros. Nuestra ingeniería ha necesitado, quizá antes que otras, esa visión holística para ofrecer servicios y aplicaciones a usuarios que no tenían nada que ver con la tecnología. Hemos pasado Café de Redacción además a un entorno en el que se acuerdan del ingeniero de telecomunicación sólo cuando falla algo, porque lo normal es disponer de un servicio. Sin embargo, aún recordamos los tiempos en que desde algún lugar, era necesario pedir una conferencia y preguntar por la demora y ahora protestamos en cuanto el móvil no tiene cobertura. Eso está vinculado con un tema que no podemos dejar de tocar antes de terminar, que es el ataque frontal a las ingenierías que supone la aprobación de la Ley Ómnibus y su desarrollo reglamentario. ¿Qué opinión os merece la supresión del sistema de visado obligatorio de proyectos? Luis Álvarez. Lo que no acaba de entenderse es que la firma de un ingeniero lo que hace es proteger a la sociedad, es decir, el mecanismo por el cual alguien certifica o valida una determinada infraestructura, un determinado servicio que se pone en marcha, garantiza a la sociedad que cumple con unos determinados requisitos. No se trata de proteger al colectivo de ingenieros, estamos hablando de la eliminación de una protección social. Guillermo Cisneros. Yo diría más, es que el visado garantiza que es un profesional capacitado, y por lo tanto eso da unas garantías a esa sociedad, de la misma manera que la firma de un médico en un informe da la garantía de que es un profesional capacitado para ese diagnóstico, o un arquitecto que diseña un edificio y con su firma da la seguridad de que un profesional competente ha hecho ese edificio y por lo tanto no se va a caer. En nuestra ingeniería la firma de un profesional está dando seguridad a los ciudadanos de que estos servicios que, por ejemplo, soportan la seguridad y defensa nacional, o el sistema financiero del país, o el sistema sanitario, los edificios inteligentes, etc. son seguros. Servicios que además se van a ir ampliando, ya que cada vez somos más transversales. Luis Álvarez. La pregunta que yo haría es: ¿admitiríamos que los edificios se pudieran construir sin una validación por un profesional competente? Guillermo Cisneros. Las atribuciones profesionales son la garantía de esas competencias y de esa seguridad. El Colegio Profesional es el garante de las atribuciones profesionales, por lo tanto creo que debemos apoyar a estas instituciones porque en definitiva son las que dan el soporte a la firma del profesional competente, y por ende, seguridad a la sociedad. Luis Álvarez. Además este elemento es la garantía que nos diferencia de determinadas sociedades o países que aún no lo tienen. Una de las discusiones fundamentales que hay en muchísimos países que están todavía en vías de desarrollo es que no existe una certificación de la construcción de infraestructura pública, o de la edificación, no existe una certificación de instalaciones de telecomunicaciones. Nosotros somos una sociedad que evoluciona y que se protege a sí misma por el hecho de utilizar a profesionales competentes para hacer cada trabajo. Desde el punto de vista de esta sociedad tenemos que saber que es un paso atrás plantearnos siquiera eliminar este sistema de garantías, y menos todavía considerarlo un privilegio de un colectivo. Pero ese es quizá el argumento más utilizado por los defensores de la eliminación del visado obligatorio de proyectos. ¿Detrás de este asunto puede haber, entonces, un problema de imagen también? Guillermo Cisneros. Hoy en día parece que lo normal es que todo funcione. Por eso es importante hacer llegar a la sociedad el mensaje sobre la infinidad de cosas que funcionan gracias a los ingenieros de telecomunicación. Somos los responsables de que funcione la base de la Sociedad de la Información, que son las comunicaciones. La marca es fundamental para ello y el adoptar ahora un nombre corto como es teleco, creo que ayuda en este cometido. Siempre he pensado algo muy claro: Ingeniero de telecomunicación es una marca. Esa marca hay que cuidarla. Debemos transmitirle a la sociedad esa idea, para que se sienta segura con la firma de un profesional. En estos momentos debemos trasladar a la sociedad un mensaje breve, corto, rápido, conciso: ingeniero de telecomunicación o teleco es el profesional competente para garantizar la seguridad en los ámbitos que le son propios. Luis Álvarez. Al final se trata de una dinámica, quizá demagógica, que lleva a perjudicar el derecho de los ciudadanos a sentirse protegidos y tener a alguien a quien reclamar y exigir responsabilidades si es necesario. Creo que los ciudadanos no son conscientes de este peligro.
30 oct 2015