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Entrevista con Juan Ruiz Alzola. Director de la Agencia Canaria de Investigación,
Entrevista. Juan Ruiz Alzola Director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información “Es necesaria la I+D en regiones en las que los servicios y el turismo tienen mucho peso, pero hay que repensar la forma de hacerlo” La Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI) fue creada en el año 2007 para fomentar la I+D y el desarrollo científico y tecnológico de la región, así como para impulsar el despliegue de infraestructuras y servicios de la SI.¿Cómo conseguir un desarrollo científico y tecnológico que genere un crecimiento económico sostenible y puestos de trabajo, en una región donde el turismo tiene un peso tan fundamental?¿Cómo desarrollar las infraestructuras en un territorio ultraperiférico, disgregado físicamente y con una orografía compleja? ¿Cómo situar a Canarias a la cabeza de las regiones europeas con economías basadas en los servicios que generan riqueza a través de la innovación? No parecía un reto fácil. Juan Ruiz Alzola, que entonces era Director de Investigación y Tecnología del Instituto Tecnológico de Canarias lo asumió sin dudar. Aunque ha desarrollado buena parte de su carrera profesional en el mundo universitario, dedicándose a la docencia y a la paciente investigación, oyéndole hablar uno tiene la sensación de encontrarse frente a un gestor que une a cada problema una medida, con ilusión y con entusiasmo. En esta entrevista nos habla de estos retos y las medidas que se están adoptando para lograr esos objetivos tan ambiciosos. Estudiaste ingeniería de telecomunicación en la Universidad Politécnica de Madrid, donde obtuviste también el doctorado en 1998. ¿Qué te impulsó a escoger estos estudios? Me decidí por esta carrera porque me gustaban los ordenadores. Recuerdo que un amigo tenía un ZX81, que a mí me llamaba mucho la atención y me aficioné. Creo que la gente joven elige una carrera porque tiene una curiosidad, aunque no tengas una idea muy definida de la misma. A mí me llamaban la atención los ordenadores y me gustaba el mundo de la tecnología y eso me llevó a estudiar Teleco. Además, en aquella época era una carrera que sonaba mucho. Estudié en Madrid porque cuando yo empecé la carrera en el año 86, en España había pocas Escuelas y, por ello, necesariamente tenía que hacerlo fuera de Canarias. Había una Escuela consolidada en Madrid, con prestigio, y por eso decidí estudiar allí. Tu vinculación al mundo universitario ha sido una constante en tu carrera profesional. En 1992 comienzas a trabajar en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en el área de conocimiento de Teoría de la Señal y Comunicaciones, Universidad de la que te conviertes en profesor titular en el 99. ¿Qué aporta como profesional el trabajo docente? En el año 92 termino la carrera en Madrid y me incorporo inmediatamente como profesor a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Era una titulación nueva aquí y era algo muy emocionante estar en el germen de la Escuela. Pasé de un lado del aula al otro. Empecé como profesor y, a la vez, hice la tesis en Madrid. Dado que la Escuela aquí era nueva, muchos profesores como yo íbamos y veníamos, lo que requería un esfuerzo, pero creo que después, a la postre, me permitió conocer y establecer relaciones como investigador en Madrid, con compañeros del doctorado con los que luego mantuve mucho tiempo una relación profesional. Por ejemplo Carlos Alberola, que ahora es Vicerrector de la Universidad de Valladolid y que también es ingeniero de telecomunicación, fue compañero de aquella época. Creo que fue muy positivo, porque nos hizo establecer unas redes de contactos entre un grupo de personas investigadoras que, a la larga, han sido muy útiles, no sólo para nosotros profesionalmente, sino también para nuestros entornos. En el curso 99/00, disfrutas una estancia de investigación en la Universidad de Harvard. ¿Puedes contarnos algo de esa experiencia?¿Qué diferencias observaste entre ambos sistemas universitarios y sobre todo desde el punto de vista del investigador? Cuando terminé la tesis quise continuar mi carrera como investigador. Habíamos trabajado en tecnología médica (teoría de la señal aplicada a la medicina, visión artificial...) y teníamos varios proyectos coordinados con la Universidad de Valladolid. Notábamos que era un campo emergente y yo tenía mucho interés en especializarme en él. Tuve la fortuna de poder optar a una ayuda del Ministerio de Educación para formación del profesorado, y me dieron la oportunidad de viajar allí un año en un programa multidisciplinar desarrollado conjuntamente por la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Fue una experiencia en todos los senbit “Es enormemente importante que seamos capaces de desarrollar un mecanismo, en el marco el derecho comunitario de la competencia, que fomente en Canarias la concurrencia competitiva y la inversión por parte de los operadores de telecomunicaciones” Entrevista con Juan Ruiz Alzola tidos excelente. Lo primero que aprendí allí no tenía nada que ver con la tecnología y me lo enseñó el director del laboratorio de investigación. que me explicó lo que es una relación win-win, un concepto muy americano, que define una relación en la que las dos partes tienen que colaborar, pero pensando en lo que la otra parte espera, intentando que las dos ganen. Lo escuché con mucha atención y posteriormente lo he procurado mantener como una filosofía de trabajo. Indudablemente hay significativas diferencias entre estas universidades y las nuestras, porque movilizan unos recursos ingentes, tienen una cercanía con el mundo de la industria mucho más estrecha y, además, tienen la capacidad de atraer a mucha gente de todos los lugares del mundo. Yo conocí allí a muchos colaboradores que luego he tenido en proyectos europeos. En Harvard permanecí un año y después, hasta el 2004, fui profesor visitante, lo que me obligaba a ir y venir entre Boston y Las Palmas de Gran Canaria constantemente. De esta manera se abrieron vías de colaboración muy interesantes, que en muchos casos todavía se mantienen. Es entonces, en 2004, cuando eres nombrado Director de Investigación y Tecnología del Instituto Tecnológico de Canarias. ¿Cómo afrontaste este nuevo reto?¿Cuáles son las competencias del Instituto y los retos más importantes a los que tuviste que enfrentarte? Creo que en el Instituto valoraron mi colaboración en varios proyectos internacionales y europeos y mi colaboración con Harvard y me hicieron este ofrecimiento, que era muy ilusionante. Yo tenía una trayectoria en el mundo investigador y una idea clara de enfocar mi carrera en esa dirección y esto surgió como una sorpresa inesperada. Pensé que, como ingeniero de telecomunicación, era algo realmente interesante, ya que el ITC tenía actividad en áreas muy diferentes: por supuesto en Tecnologías de la Información tenía muchos proyectos, pero, dentro del Instituto, las energías renovables, la gestión del agua, la biotecnología o la ingeniería mecánica también tenían mucho peso. Además, el ITC tiene una enorme actividad en lo que supone el apoyo a las empresas, no sólo es un instituto que hace desarrollo tecnológico propio, sino que también promueve la innovación en el tejido empresarial. Por tanto, era doblemente atractivo. Me dediqué entonces a dirigir los distintos programas de innovación y de desarrollo tecnológico que tenía el Instituto. La diferencia principal es que, como Director de Innovación y Tecnología del ITC, no podía ya hacer un trabajo tan de detalle como los investigadores estamos acostumbrados a hacer. Tenía que aprender de muchas cosas distintas de diferentes ámbitos de conocimiento (del ámbito tecnológico de las energías renovables, por ejemplo) y en ese aspecto ser ingeniero de telecomunicación me daba una base tecnológica que me ayudaba. Vi la oportunidad de ver el mundo de la ingeniería de una forma mucho más amplia y complementaria de lo que yo había estado haciendo. Antes estaba en el mundo del detalle y la especialización y tuve que empezar a ver las cosas de una forma más amplia, aunque muy orientada al mundo tecnológico. Además, trabajar allí me permitió entender mucho mejor cuáles son las necesidades de las empresa y reflexionar sobre cuál es la manera de ayudar a que las empresas innoven. También, por distintos motivos, me tuve que hacer cargo en algunos periodos de tiempo del área gerencial, lo que me llevó a conocer aspectos que yo no había tratado anteriormente, como la gestión económica, la gestión administrativa, o laboral. La verdad es que fue como un master práctico de muchas cuestiones que no se estudian ni en la carrera, ni en los laboratorios de investigación, pero que son muy importantes. Para que las organizaciones funcionen tienen que atender a todas estas cuestiones y la más complicada e importante es la gestión de las relaciones humanas. En julio del año 2007 se crea la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y“En Canarias tenemos, en lo que se refiere a infraestructuras de telecomunicación, una dificultad añadida: hay una importante distancia con la península y una fragmentación territorial, a la que se suma una enorme complejidad orográfica” Sociedad de la Información, que pasas a dirigir a comienzos de esta legislatura ¿Por qué se contempla la necesidad de crear la ACIISI? ¿Cuáles son sus competencias? La Agencia surge porque el Gobierno tenía intención de coordinar todas las competencias de investigación, innovación y Sociedad de la Información (ésta última en el ámbito externo a las Administraciones Públicas) a través de un solo organismo. Se quería concentrar todas estas competencias para impulsarlas, y este órgano nace con esta vocación trasversal y con ese objetivo de hacer avanzar la investigación, la innovación y la SI en Canarias, porque si ya es una necesidad en términos generales, en el ámbito de Canarias, tiene unas características muy específicas. ¿Se enfrenta Canarias a dificultades especiales en materia de innovación? Canarias, igual que otras Comunidades Autónomas con economías fuertemente ligadas a los servicios y al turismo, tiene unos indicadores que muestran una actividad de I+D por detrás de la media española, especialmente en lo que se refiere a la I+D empresarial. Si la I+D empresarial en España está en el 56% respecto al gasto total en I+D, en el caso de Canarias es del 26%. Estamos en línea con otras CCAA que tienen un modelo productivo parecido y centrado en el turismo. Y es que las políticas de I+D y de innovación han venido gestadas en regiones con economías industriales y en las que las empresas industriales tienen mucho peso y, lógicamente, estas políticas de fomento de la innovación, orientadas a estas necesidades, no es posible trasladarlas sin más a economías de servicios, porque tienen unas características totalmente distintas. Yo creo que esto es un problema que tiene en general la política de I+D+i en España y que, por supuesto, ha tenido tradicionalmente en Canarias. En España la actividad turística tiene un peso enorme y, si vemos los indicadores, los casos de Canarias o Baleares son sintomáticos, porque la I+D tiene un retraso importante en relación con regiones en que la industria tiene un peso superior. Es necesaria la I+D en regiones en que los servicios y el turismo tienen mucho peso, pero hay que repensar la forma de hacerlo, la forma de llevar esa actividad innovadora a las empresas propias de estos sectores, sin por ello olvidar las necesidades de las empresas industriales. Si somos capaces de dar ese paso daremos un paso positivo para el conjunto de España y fundamental para las regiones que tenemos basada nuestra economía en los servicios y el turismo. Y en un tejido empresarial como el de Canarias, en que además la PYME tiene una presencia mayoritaria, es complicado que estas empresas desarrollen investigación propia. La percepción de oportunidad en el mundo científico y de utilidad en el mundo empresarial es mucho más distanbit “Los clusters son elementos totalmente necesarios en el desarrollo económico del territorio regional” Entrevista con Juan Ruiz Alzola te en el caso de Canarias, porque no se ha producido ese acople y necesitamos generar esa visión. Para hacerlo debemos aproximar el potencial que supone la investigación, el desarrollo y la innovación al tejido productivo. En España, en general, y en Canarias en particular. Y como región ultraperiférica ¿cuáles son los hechos diferenciales de Canarias respecto a otras regiones en todo lo relacionado con las telecomunicaciones y SI? En Canarias tenemos, en lo que se refiere a infraestructuras de telecomunicación, una dificultad añadida que es obvia: hay una importante distancia con la península y una fragmentación territorial, como archipiélago, a la que se suma una enorme complejidad orográfica. Si pudiéramos juntar las islas y acercarlas a la península tendríamos una situación complicada ya de por sí, por la orografía, pero el resto de factores multiplican esa dificultad. A esto hay que añadir una distribución de la población muy dispersa, lo que añade un factor de dificultad adicional. El éxito del proceso de liberalización de las telecomunicaciones en España y Europa no ha sido el mismo en el caso de Canarias básicamente por estos motivos. Nuestra visión es que es enormemente importante que seamos capaces de desarrollar un mecanismo, en el marco del derecho comunitario de la competencia, que fomente en Canarias la concurrencia competitiva y la inversión por parte de los operadores de telecomunicaciones, igual que sucede en el resto de España. Respecto al despliegue de la SI, nos estamos encontrando que los indicadores de carácter tecnológico como el número de ordenadores o de conectividad de banda ancha están en línea con la media española y, en algunos casos, un poco por encima, pero estamos por detrás en cuanto a la utilización de estos recursos. Para nosotros es una prioridad fomentar el despliegue de infraestructuras, pero también fomentar el uso, y sobre todo por parte de las empresas, que deben ir sacando el máximo partido a lo que las TIC aportan. Hemos hablado de las dificultades. Para superarlas ¿qué está haciendo la Agencia? ¿Cuáles son los principales retos que se plantea su equipo para solucionar estos problemas? En el ámbito de la I+D+i estamos promoviendo nuevos programas que persiguen hacer partícipe a la empresa de la actividad de investigación e innovación. Yo siempre digo que las empresas innovan y emprenden, porque sino no serían empresas, pero que hay que dar un paso más, porque las nuevas innovaciones quizá no son evidentes. Introducir una novedad tecnológica supone un proceso complejo. Gestionar el cambio siempre es complicado. También estamos haciendo un esfuerzo para intentar diversificar y potenciar la creación en Canarias de una oferta de carácter innovador y tecnológico. En definitiva, no sólo intentamos actuar sobre la demanda, sino también dar oportunidad a las empresas que ofrecen estos servicios. En este sentido acabamos de presentar el Programa de Bonos Tecnológicos, orientado a fomentar la innovación en la PYME que no es intensiva en tecnología (pequeño comercio, pequeña industria tradicional...) y la oferta de dichos servicios. Consiste en apoyar a las empresas que tienen una necesidad de un servicio innovador o tecnológico, dándoles una ayuda en forma de bonos, que permiten cofinanciar servicios que pueden prestar los proveedores que están inscritos en el programa. Otro programa importante es la convocatoria de proyectos de I+D+i para grupos de investigación y empresas, en la que estamos fomentando la presentación de proyectos coordinados o conjuntos entre grupos de investigación y empresas. Es una convocatoria que persigue una finalidad: acercar los dos mundos. También tenemos programas de extensión de la banda ancha y de Televisión Digital Terrestre. Tenemos que desplegar banda ancha, porque es una cuestión básica en las áreas metropolitanas, pero también porque será el posibilitador del desarrollo local. Y en el caso de la TDT, indudablemente debe “Los ingenieros son de suma importancia para el desarrollo económico de la sociedad, porque además la ingeniería proporciona elementos tangibles para el desarrollo económico” suponer una mejora en el servicio de la TV , pero también es cierto que la transición comporta una serie de dificultades que hacen que mantener la cobertura actualmente disponible en analógico cuando tengamos la Televisión Digital sea un importante reto que debemos abordar. La Agencia que diriges apoya la creación de clusters o agrupaciones empresariales innovadoras. Se está creando el cluster de la Ingeniería de Canarias. ¿Qué importancia puede tener este cluster para los Ingenieros de Telecomunicación y las empresas del sector?¿Qué beneficios se esperan para la región y sus profesionales? Los clusters son elementos totalmente necesarios en el desarrollo económico del territorio regional. Agentes de distinta naturaleza que son capaces de generar unos elementos de colaboración y sinergias entre sí, y que se combinan adecuadamente y aprovechan sus oportunidades, que es lo que los hace útiles y fuertes. Ahí, el papel de la Administración es buscar las condiciones para que estos clusters se desarrollen y, sobre todo, que todo el intangible relacional que suponen vaya surgiendo y se vaya fortaleciendo. La gestión de ese intangible es casi lo más complicado de un cluster. El caso concreto del Cluster de la Ingeniería es una iniciativa que agrupa a distintos colegios de ingenieros, promovido con mucho ímpetu por el Colegio de Ingenieros de Telecomunicación en Canarias, y que tiene la importancia de poder crear estas relaciones de colaboración entre los ingenieros como profesionales y de éstos con las empresas. Los ingenieros son de suma importancia para el desarrollo económico de la sociedad, porque además la ingeniería proporciona elementos tangibles para el desarrollo económico. La tecnología real que proporciona la ingeniería es un elemento clave para el desarrollo económico tendencial en el medio y el largo plazo. Yo confío en que este cluster va a ser un elemento dinamizador de la introducción de la tecnología y la innovación en la actividad productiva y empresarial de Canarias. Además, tiene una faceta muy interesante que es la vocación de hacer que la ingeniería sea útil, por ejemplo, en proyectos de cooperación al desarrollo. Es un reto científico y tecnológico ofrecer acceso a toda la población a la energía, el agua, la sanidad o las telecomunicaciones en zonas donde el acceso a estos servicios es deficitario, pero es que además, acceder a la electricidad donde no hay red eléctrica es muy complicado y necesario. Son retos de una magnitud enorme que tienen que venir a satisfacer las necesidades de una población en crecimiento exponencial y que aspira a tener un creciente nivel de vida. Esto, lógicamente, requiere responder a retos de carácter científico y tecnológico. Las mismas soluciones que tenemos implantadas en España, en Europa Occidental o en los mundos desarrollados económicamente, no pueden ser trasladadas sin más a los países en vías de desarrollo y, en este sentido, hay una obligación moral, pero también una oportunidad de carácter empresarial. Especializarnos en estos temas puede hacer que las empresas españolas y canarias tengan la oportunidad de participar en las implantaciones y en los despliegues de estas solubit “Estamos haciendo un esfuerzo para intentar diversificar y potenciar la creación en Canarias de una oferta de carácter innovador y tecnológico. No sólo intentamos actuar sobre la demanda, sino también dar oportunidad a las empresas que ofrecen estos servicios” ciones, que vendrán financiadas por fondos de cooperación internacional mayormente, pero que correrán a cargo de las empresas que se encarguen de este despliegue. En este sentido el cluster de la ingeniería está trabajando en este tipo de actividades y yo creo que es una misión muy interesante, porque significa una oportunidad y la satisfacción de aprovechar la oportunidad haciendo algo que es realmente muy necesario. Históricamente, los Ingenieros de telecomunicación en Canarias no han ocupado puestos clave en las AAPP canarias. ¿Ha cambiado esta situación? ¿Qué aporta, bajo tu punto de vista, un ingeniero de telecomunicación en el desarrollo de estas funciones? Actualmente, entre los altos cargos del Gobierno de Canarias figuran dos ingenieros de telecomunicación. El Director General de Telecomunicación y Nuevas Tecnologías, Tomás Ríos Rull y yo como director de la Agencia. También hay otros ingenieros de telecomunicación con puestos importantes en empresas públicas o en otras áreas de la Administración. Yo creo que la presencia es creciente y creo que el ingeniero de telecomunicación, por la naturaleza de los estudios que desarrolla y porque tiene que estar pendiente del cambio tecnológico, es un profesional que desarrolla una serie de habilidades muy útiles en un ámbito no necesariamente vinculado a las telecomunicaciones. Mi experiencia ha sido esa. Yo estaba en un mundo muy técnico, muy académico y muy científico y vi que podía aprender otra serie de cuestiones que completaban mi perfil. Creo que eso viene vinculado con las capacidades que se van desarrollando, casi inconscientemente, y que te permiten aprender rápidamente las habilidades que necesitas en una nueva responsabilidad. Este colectivo desarrolla esa habilidad en su etapa formativa y eso se plasma en el desempeño de su carrera. Has sido autor o coautor de gran número de publicaciones científicas, casi todas ellas internacionales. ¿Qué aporta esta faceta a tu perfil? La publicación es una parte consustancial a la actividad investigadora. A mí me ha resultado muy útil porque te exige desarrollar la capacidad de síntesis, de claridad y la capacidad para convencer sobre lo que propones. Esto te permite aclarar la forma de presentar las cosas y te fuerza a ser autocrítico. La práctica totalidad de los trabajos que se publican, además, son fruto de colaboraciones, y eso te permite desarrollar también esas habilidades colaborativas. Tener que plasmar tu trabajo en una publicación, además, exige concluir las cosas. Realmente es algo interesante que me gustaría continuar haciendo, aunque mis actuales responsabilidades me lo ponen muy difícil . Ahora procuro mantener un vínculo con la actividad de investigación en mi tiempo libre, y me gustaría no perderlo y poder recuperar esta faceta más adelante. Entrevista con Juan Ruiz Alzola
30 oct 2015
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Entrevista a Carlos Calvo Martínez
Entrevista Carlos Calvo Martínez Director de Tecnología, Operaciones y Sistemas de Telefónica España “Estamos en un sector en el que pararse no es una opción, sino, para los que lo hagan, el final del camino” Vive con un pie en Madrid y otro en Sevilla, quizá con la cabeza en una ciudad y el corazón en la otra. Trabaja para la primera operadora del país desde el año 1976, donde empezó en las áreas más técnicas y donde, desde el año 2006, ostenta el cargo de Director General de Tecnología, Operaciones y Sistemas, un área que coordina todo lo relacionado con el desarrollo de servicios, ingeniería y operaciones del negocio fijo y móvil, o lo que él denomina la "fábrica". Desde esta perspectiva privilegiada, nos acerca en esta entrevista al proceso de transformación que ha sufrido la compañía en estos años y que él ha vivido en primera persona, los retos conseguidos y los que se atisban. Nos adentramos en Distrito C de la mano de este ingeniero de telecomunicación que se confiesa en "continuo aprendizaje" y que derrocha entusiasmo y reconocimiento a un equipo, que hoy integran 20.000 personas. Eres Ingeniero de Telecomunicación por la Universidad Politécnica de Madrid y graduado en Alta Dirección por el Instituto Internacional San Telmo de Sevilla. ¿Te costó mucho salir de tu tierra natal, Ceuta, para venir a estudiar a Madrid? Siempre es difícil, con 17 años, iniciar una nueva etapa en tu vida. Tengo que reconocer que, en aquel momento, tenía tal ilusión por ir a la universidad que esa sensación predominaba totalmente en mis sentimientos. Hay que tener en cuenta que, tan sólo un mes antes de iniciarse el curso, mi meta era iniciar Magisterio, la única opción posible para mi familia y lo único que se podía estudiar en Ceuta. Pero entonces llegó una beca especial de la empresa de mi padre y todo cambió. En ese sentido, tuve mucha suerte. Toda tu carrera profesional se ha desarrollado en Telefónica, donde entraste en 1976, y ha estado muy ligada a la tecnología. ¿Cuáles fueron tus responsabilidades/ experiencia en esos primeros años? Empecé en las áreas técnicas y pasé por casi todas ellas: ingeniería, planificación o mantenimiento, lo que a la larga ha sido fundamental en mi vida profesional. Aunque después dediqué bastantes años a los temas comerciales, ese conocimiento de la fábrica me vino siempre muy bien. Debería ser obligatorio, en cualquier compañía, que los jóvenes profesionales hicieran un recorrido suficiente por las actividades básicas, comerciales o técnicas, del negocio. Durante varios años, desde 1989 hasta 1998, estás entre Andalucía y Extremadura, ocupando diversos cargos de responsabilidad. ¿Como viviste la Expo’92? Intensamente, aunque pasé por varias etapas. La primera, a mi vuelta de Barcelona, en el verano del 89, con sensaciones diferentes y a veces contradictorias: una gran preocupación porque estaba todo por hacer, y al mismo tiempo, apasionado por mi función de responsable de la asesoría de telecomunicaciones de Expo, por lo que representaba de ver un mundo distinto. Una segunda etapa fue poner a la organización “a tope” para llegar a los objetivos, y una tercera, de gran orgullo por lo conseguido en tan poco tiempo y por poder contar con un equipo de profesionales tan espectacular como el que tuve. En los siguientes años, hasta 2006, pasas por Director General de Grandes Clientes y Coordinación Territorial, Director General de Gran Público, Negocios y Profesionales y Director General de Operaciones. ¿Qué destacarías como más importante en esta etapa y las grandes transformaciones sufridas por Telefónica para convertirse en uno de los primeros operadores del mundo? La verdad es que he tenido la enorme suerte de ser espectador privilegiado del increíble crecimiento de Telefónica en estos últimos 20 años, que para los que entramos en una empresa que no tenía peso a nivel mundial es un enorme orgullo. Pero esto no nos lo ha regalado nadie. Hemos tenido que trabajar mucho y someter a nuestras empresas y, particularmente, a la vieja Telefónica a un proceso de transformación gigantesco en todas sus actividades, desde lo comercial a las operaciones. Y esto sigue siendo así y lo seguirá siendo porque estamos en un sector Entrevista con Carlos Calvo Martínez en el que pararse no es una opción, sino, para los que lo hagan, el final del camino. En octubre de 2006 eres nombrado Director General de Tecnología Operaciones y Sistemas, puesto que ocupas hasta la fecha. ¿Que operaciones de Telefónica de España están bajo tu responsabilidad? En cierta forma soy el responsable de la “fabrica” del negocio, fijo y móvil, en España, lo que traducido a un operador significa que soy el culpable de todo lo que en nuestro país pasa relacionado con el Desarrollo Técnico de los Servicios, las ingenierías, las operaciones en su sentido más amplio, provisión y mantenimiento de servicios, operación y mantenimiento de las redes, logística o inmobiliario, y sistemas de información. Se puede decir que eres el primer Director dentro de la compañía que integra entre sus responsabilidades competencias propias de telefonía fija y móvil ¿se puede decir que simbolizas de alguna manera la convergencia entre ambas redes? Cuando Telefónica decidió dar este paso consideró que había dos actividades dónde la integración y la convergencia eran más prioritarias. Una fue la organización de nuestros Grandes Clientes, en que la interlocución única era algo que el mercado venía reclamando, y la otra fue la correspondiente a las actividades que, a lo largo de esta entrevista, he venido llamando la fábrica, ya que la búsqueda de la eficiencia y el concepto de redes únicas, allí dónde sea posible, parecía bastante claro. Pero, posteriormente, este proceso se ha ido extendiendo al resto de nuestra compañía, porque, en mi opinión, lo importante son las soluciones a los clientes y no la tecnología a utilizar. ¿Podrías indicarnos con qué organización cuentas para llevar adelante este cometido? ¿Qué parte se realiza con personal propio y qué parte externalizada? La organización esta configurada en cuatro grandes unidades: Tecnología y Desarrollo de los Servicios, Ingeniería y Desarrollo de la Red, Operaciones y Sistemas de Información. Para desarrollar nuestra actividad tenemos el núcleo de recursos propios más importante de nuestra empresa, con más de 20.000 personas, y contamos con la ayuda de numerosas empresas en muchas actividades, dando trabajo a varias decenas de miles de personas. Esto hace que Telefónica sea una empresa muy importante en la generación de empleo en este país. ¿Cómo consigues incrementar la eficiencia y la productividad de la misma? ¿la importancia de las TIC para la gestión? Éste ha sido, junto a la mejora de la calidad percibida por nuestros clientes, uno de los grandes retos a los que he tenido que enfrentarme desde que pasé a Operaciones. Y tengo que reconocerle que nunca hubiera imaginado, antes de asumir esa responsabilidad, que me iba a llevar tantas horas de mi vida y que me resultaría tan reconfortante al mismo tiempo, pasando de sueños imposibles a realidades viables en unos años. Pero me ha permitido descubrir que Telefónica tiene una gente que ni ella misma sabe lo buena que es y que sólo le faltaba una meta, un método, la tecnología adecuada y el pensar que no hay barreras para lo que uno quiere superar de verdad. Las TIC son claves en cualquier proceso de transformación. En Telefónica también. Y en estos momentos de crisis hay que verlas como nuestro mejor compañero de viaje. ¿Cómo se consigue brindar una alta disponibilidad de la Red para un servicio que debe ofrecer disponibilidad durante las 24 horas de los 365 días del año? Creo que las claves son una planificación adecuada, una gestión de la red que nos permita adelantarnos a los problemas y un equipo de personas que, desde los que trabajan en nuestros Centros Nacionales de Supervisión y Operación hasta aquellos de calle de las operaciones locales, sea capaz de enfrentarse a los retos que una red del tamaño de la que gestionamos, ya sea por satélite, por cable submarino, por redes ópticas o móviles, nos provoca cada día. Y me gustaría decirle que esto es lo que se ve, porque nuestra gente, desde su anonimato, esta presente en la resolución de todas las grandes crisis y situaciones complicadas de todo tipo que pueden suceder en España. Hace tan sólo unos días un grupo de cuatro personas se nos perdía en la nieve, y no es la primera vez, por resolver un problema, porque somos conscientes que en esas difíciles circunstancias es cuando más se necesitan las telecomunicaciones y ahí siempre ha intentado, intenta y siempre intentará estar Telefónica. Has liderado diferentes proyectos como: Proyecto Óptima, Proyecto de Excelencia Operativa, Proyecto de Transformación Operativa... Cuéntanos algo de estos proyectos y que han significado para Telefónica. Todos ellos están relacionados con la permanente búsqueda de la calidad y la eficiencia y en cada uno se han conseguido importantes retos, pero, le confieso que para mi han representado, sobretodo, un continuo aprendizaje. Han sido proyectos que han buscado implicar a muchas personas, intentando siempre cambiar las formas de hacer y de pensar, reinventándonos un poco más cada vez. Has sido miembro de diferentes Consejos de Administración de empresas del Grupo Telefónica o participadas por esta. ¿Cómo ves la situación actual del sector? ¿Qué se necesitará para salir de la actual crisis cuanto antes? El mundo de las operadoras está muy relacionado con el consumo y, por tanto, si el consumo se retrae nuestro mercado reduce su tamaño, lo que puede hacer bajar las inversiones y, en consecuencia, generar menos compras al sector industrial y de nuestras empresas colaboradoras. Sin embargo, al ser un sector en crecimiento en otros aspectos, se está viendo menos afectado en comparación con otros ámbitos de la economía. En definitiva, creo que el sector de las TIC puede ser uno de los que más contribuyan a superar la crisis, puesto que en este tipo de situaciones, las industrias y la sociedad en general necesitan recurrir más a las TIC para tratar de afrontarlas. Por eso, en mi opinión, debe reconocerse explícitamente este hecho, apoyando la inversión y la seguridad de la misma, desde los distintos ámbitos, y, muy especialmente, desde el regulatorio. Hoy por hoy parece que nadie duda de que las inversiones en redes ultrarrápidas son clave para el desarrollo futuro del país y que Telefónica liderará esa inversión. A grandes rasgos ¿Cómo se planifica y cuantifica ese despliegue? En una compañía de base tecnológica como la nuestra existe una primera fase de planificación técnica, no siempre obvia, que exige abordar con total libertad intelectual las distintas alternativas y modelos posibles, ligándolo, claro está, a las necesidades del mercado y los resultados de los correspondientes casos de negocio. En nuestro caso hay que tener en cuenta, adicionalmente, las cuestiones regulatorias que pueden ser un factor clave a la hora de decidir el cómo y el cuándo del inicio de la inversión. Lógicamente, las condiciones coyunturales de los mercados, como actualmente ocurre, es otro factor determinante en el desarrollo de un proyecto de esta naturaleza. En cuanto a los despliegues de nuevas tecnologías siempre existe una curva de aprendizaje, una fase de industrialización, dados nuestros volúmenes y capilaridad, y un proceso de mejora continua que nunca se acaba. ¿Cual es tu relación con el COIT? ¿Cómo valoras el servicio de Visados que ofrece? ¿y otros servicios/actividades? Me colegié nada más acabar la carrera, o sea, hace demasiado tiempo, y fue muy importante en mi vida, porque di una dirección postal de Granada y me llamaron de Telefónica de Sevilla. Por eso y, aunque tengo que reconocerle que mi intención no era trabajar en Telefónica, lo de hacerlo en el sur eran palabras mayores, y así empezó todo. Ahora soy el Delegado del Colegio en Telefónica, aunque es la gente que está en contacto con el Colegio la que lo hace todo, yo lo soy más nominal que otra cosa. El servicio de visados nos ayuda a todos a hacer las cosas más eficientes y era un paso absolutamente necesario. Creo que el Colegio debe seguir siendo, por sus actividades, un punto de referencia de las telecomunicaciones en nuestro país. Y desde tu posición de Delegado del COIT en Telefónica ¿Qué perfil crees que debería tener el futuro ingeniero de telecomunicación para cubrir las necesidades que pueda haber en una gran compañía como Telefónica? A lo largo de todos estos años, en que lógicamente he visto muchas generaciones de ingenieros de telecomunicación, he tenido la sensación que salen bastante bien preparados técnicamente, pero sin el adecuado barniz que necesita la vida y la gestión empresarial, seguramente porque tradicionalmente hemos pensado que no le toca ese papel a la Escuela. Pero, desde mi punto de vista, habría que mejorar ese aspecto a través de una colaboración más estrecha con las empresas y la realidad de los mercados dónde van a desarrollar su vida profesional. ¿Quieres añadir algo más? Quisiera terminar aprovechando la ocasión para agradecer al Colegio esta oportunidad de dirigirme a mis compañeros de profesión, al sector, porque nunca me imaginé que el día que elegí esta profesión iba a tener la oportunidad de sentirme tan vivo en una actividad tan dinámica, y a los que siempre, como jefes o como colaboradores, me han dado la oportunidad de aprender y equivocarme. En síntesis, a la estupenda gente de Telefónica que siempre ha peleado por intentar superarse, y a mi familia por sufrir en silencio la enorme dedicación que he tenido todos estos años a mi trabajo. “Nuestra gente, desde su anonimato, esta presente en la resolución de todas las grandes crisis y situaciones complicadas de todo tipo que pueden suceder en España” “Hemos tenido que trabajar mucho y someter a nuestras empresas a un proceso de transformación gigantesco en todas sus actividades, desde lo comercial a las operaciones” “Las TIC son claves en cualquier proceso de transformación. En Telefónica también. Y en estos momentos de crisis hay que verlas como nuestro mejor compañero de viaje” “He tenido la enorme suerte de ser espectador privilegiado del increíble crecimiento de Telefónica en estos últimos 20 años”
30 oct 2015
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Evaristo Abril
Entrevista Evaristo Abril Domingo Rector de la Universidad de Valladolid “Las Escuelas éramos conscientes de la buena formación que se daba en los centros españoles de ingeniería de telecomunicación y lo que no queríamos era renunciar a ese nivel de calidad en la formación” Tres años lleva ya Evaristo Abril ostentando la máxima responsabilidad en la Universidad de Valladolid, tierra adoptiva que le acoge desde el año 1995, cuando aterrizó en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación para formar parte de un equipo joven y lleno de ilusión por la investigación y la docencia. Primero como Catedrático de Teoría de la Señal y Comunicaciones y, más adelante, como Director de la propia Escuela, ha vivido de primera mano los intensos debates para la adaptación de la ingeniería de telecomunicación al Espacio Europeo de Educación Superior, proceso del que, pese a las dificultades, se siente satisfecho porque, como nos comenta, finalmente se ha concretado en un título de ingeniero de telecomunicación que mantiene la excelencia. Actualmente es el único ingeniero de telecomunicación que ostenta el puesto de Rector Magnífico en España, pero esta alta responsabilidad no le ha impedido permanecer en contacto con sus compañeros de profesión ya que, de hecho, es además el primer y actual Presidente de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Castilla y León. Charlamos con él en esta entrevista sobre la evolución de la Universidad española, sobre la investigación, sobre el proceso de Bolonia, sobre la profesión y hacemos un repaso a su trayectoria profesional. Estudió telecomunicaciones en la UPM, donde en 1987 obtuvo el título de Doctor Ingeniero de Telecomunicación. ¿De dónde surge la vocación de estudiar teleco? ¿Fue duro salir de Teruel, su tierra natal? En el año 1979 era habitual que los jóvenes tuviésemos que salir de nuestra ciudad a estudiar, porque la verdad es que el sistema universitario español ha evolucionado mucho en los últimos años, pero en aquella época había muy pocas universidades y se podían estudiar algunas carreras en muy pocos sitios. Teleco, por ejemplo, sólo se podía estudiar en Barcelona y en Madrid. Creo que es positivo para los jóvenes el que puedan salir de su ciudad a los 18 años y no estar siempre en el ambiente familiar, que yo creo que hace que se asuman cotas de responsabilidad mucho mas tarde. En mi caso, cuando terminé de estudiar COU, tenía dos dudas. Por un lado tenía claro que quería ser ingeniero, pero no sabía si aeronáutico o de telecomunicación. De hecho, la primera opción que puse era aeronáutico. Como en aquella época el primer año de ingeniería era común para todas, me marché a estudiar industriales a Zaragoza y cuando terminé segundo ya me decanté por telecomunicación. Tomé esa decisión porque en aquel momento parecía que todo lo relacionado con el mundo de las telecomunicaciones iba a tener una evolución muy positiva y mucha importancia en el final del siglo XX. Comenzó a impartir clase en la UPM en el año 1985. ¿De dónde viene esa vocación por la enseñanza? ¿Qué le ha aportado esa experiencia para el desarrollo de su vida profesional? Mi vocación por la Universidad nace en el último año de carrera. Entré en contacto con un departamento universitario donde realicé mi trabajo con una cierta dosis de investigación. Una vez finalicé el proyecto fin de carrera, me planteé, como una posibilidad, dedicarme a la docencia y a la investigación y eso me impulsó a hacer el doctorado. A mí lo que me llamó la atención de la Universidad fue la investigación, estudiar los últimos avances de las telecomunicaciones y contribuir, en la medida de lo posible, a la evolución de este terreno. En 1995 obtiene la Cátedra de Teoría de la Señal y Comunicaciones y se traslada a la Universidad de Valladolid, lo que ya es una tercera ciudad importante en su trayectoria profesional. ¿Es importante esa movilidad para los jóvenes ingenieros? El abandonar el domicilio familiar te permite madurar antes y asumir unas responsabilidades que en un entorno familiar uno tarda más en asumir. Además yo creo que la movilidad es muy importante porque te permite conocer nuevas personas, nuevos entornos y todo eso es positivo. Una de las claves que se apunta para la reforma de los planes de estudio es, justamente, hacer un marco de titulaciones comparables donde exista una unidad de medida común que permita favorecer la movilidad, no sólo a “Si preguntásemos a los profesores nos dirían que el nivel de nuestros estudiantes ha ido bajando. Yo también lo pienso, pero creo que es debido a la degradación de la enseñanza no universitaria” Entrevista con Evaristo Abril Domingo nivel nacional, sino también internacional. En el caso de la movilidad internacional claramente todo son ventajas, porque conoces otra cultura, otra lengua, otra forma de trabajar… Desde 1998 es miembro del Claustro de la Universidad y en 2001 se convierte en miembro de la Junta de Gobierno, para culminar siendo Rector en el año 2006. ¿Siempre le ha atraído esta faceta de gestión? ¿Qué balance hace de estos años y cuáles eran y son los principales objetivos y retos al frente del Rectorado? La labor de gestión me gusta. Además el trasladarme a una Escuela de Ingenieros de Telecomunicación relativamente joven, como la de Valladolid, ayudó a que las personas que estábamos en ese centro asumiéramos puestos de responsabilidad y de gestión. Yo creo que el paso por la gestión es, sobre todo en la Universidad, una tarea que deberían asumir todos los profesionales, porque es bueno darse cuenta de qué problemas hay detrás de la gestión y lo que cuesta sacar las cosas adelante. En la Universidad tenemos un sistema de gobierno muy complejo y creo que sería bueno que todas las personas tuviesen, con distintos niveles de responsabilidad, experiencia en estos puestos para asumir lo complicado que es hacer las cosas. En relación con los ingenieros de telecomunicación, quizás siempre nos ha gustado más la parte técnica y menos la parte de gestión. Quizás sea por nuestra formación, pero hay que tener en cuenta que ahora estos aspectos están cambiando con la evolución de los planes de estudio, aunque sí era una carencia en la época en que yo estudié. Siguiendo su recorrido profesional, ha pasado por todos los estadios dentro del mundo universitario: estudiante, profesor, catedrático, investigador, Director de Escuela y Rector. ¿Desde esta perspectiva tan privilegiada, cómo cree que ha evolucionado la Universidad en estos años? ¿Y cómo ha evolucionado el estudiante de Ingeniería de Telecomunicación? La Universidad española ha evolucionado de una manera muy positiva. En este momento la oferta de estudios universitarios es amplísima. Hemos pasado de las dos “Lo que me llamó la atención de la Universidad fue la investigación, estudiar los últimos avances de las telecomunicaciones y contribuir, en la medida de lo posible, a la evolución de este terreno” Escuelas que existían cuando yo empecé mis estudios de telecomunicación a un montón de centros, no me atrevo a decir la cifra. Esto es un elemento positivo en lo que respecta a la popularización de la Universidad. Creo que en este momento, en la Universidad española se está realizando un trabajo científico de alta calidad y en eso también se ha evolucionado de una manera muy positiva en los últimos años. En los últimos siete años se han introducido también requisitos más exigentes de calidad de cara al profesorado, tanto al contratado como al funcionario, que antes de obtener las plazas se someten a unos procesos de evaluación por parte de una agencia externa sobre su experiencia en las facetas de docencia, investigación y gestión. Además en este momento estamos en plena reforma de planes de estudio y no vamos a cambiar para dar un paso hacia atrás. Yo creo que la Universidad española en la actualidad poco se parece a la Universidad en la cual estudiamos nosotros. ¿Y el estudiante? Es una pregunta complicada. Si preguntásemos a los profesores nos dirían que el nivel de nuestros estudiantes ha ido bajando. Yo también lo pienso, pero creo que es debido a la degradación de la enseñanza no universitaria. Antes de llegar a nuestras aulas no se ha fomentado la cultura del esfuerzo y la cultura del trabajo. Calificaciones como “progresa adecuadamente” poco nos ayudan en la Universidad. No obstante, a pesar de esos aspectos negativos, también tienen otros factores positivos. Nuestros universitarios llegan a nuestras aulas con unos conocimientos mejores de idiomas que nosotros, también tienen unas habilidades que antes no teníamos, relacionadas con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones e Internet. En su etapa como Director de la Escuela, estuvo presente en CODITEL, la Conferencia de Directores de Escuela.¿Qué valoración hace de la actividad de este órgano y de la presencia del Colegio dentro del proceso? La verdad es que han sido unos años muy intensos para CODITEL y, en general, para todas las titulaciones. El que existan estas reuniones donde todos los directores de las Escuelas que imparten la titulación de ingeniero de telecomunicación se puedan reunir y debatir sobre el futuro de la carrera me parece que es un elemento imprescindible de debate. Tanto el COIT como CODITEL han sabido responder a las expectativas. Hemos contado con muchas indefiniciones a lo largo del proceso de Bolonia, porque el Gobierno ha tardado mucho en definir cuál era el marco legislativo donde nos teníamos que situar. De hecho, el Decreto para la adaptación de los planes de estudio se publicó en octubre de 2007 y las fichas donde hemos tenido que construir las ingenierías, se publican a principios del 2009, lo que significa que hemos estado durante un año sin conocer el marco legislativo. Las Escuelas éramos conscientes de la buena formación que se daba en los centros españoles de ingeniería de telecomunicación y lo que no queríamos era renunciar a ese “Los nuevos planes de estudio van a ser mejores que los que teníamos antes, y además van a ser evaluados por una agencia externa, lo que nos servirá a las Universidades de retroalimentación, para intentar ir mejorando” nivel de calidad en la formación. Al final se ha optado por un esquema que nos permite mantener el título de ingeniero de telecomunicación, con unos buenos conocimientos científicos básicos y mejorar los títulos de ingeniería técnica de telecomunicación. También ha formado parte, ha participado en el programa piloto de la ANECA de acreditación de titulaciones y como auditor de la misma en los procesos de auditoría de Programa de Doctorado con Mención de Calidad. ¿Qué papel jugará en el proceso de evaluación de los planes de estudio de graduados y máster? ¿En qué punto se encuentran ahora las cosas y qué futuro podemos avanzar? Antes los planes de estudio simplemente eran sometidos a una revisión formal en cuanto al número de asignaturas, al número de créditos... Ahora, todos los planes de estudio (de grado, de máster o de doctorado) son evaluados por una agencia externa, que es la ANECA y serán sometidos con posterioridad a un proceso de acreditación, de tal manera que vamos a tener nuevos títulos que son evaluados con anterioridad y luego van a ser sometidos a una evaluación con posterioridad. Creo que es un cambio radical. Tardaremos en ver sus frutos, porque en educación las decisiones que uno puede tomar ahora tardan muchos años en verse. Los nuevos planes de estudio van a ser mejores que los que teníamos antes, y además van a ser evaluados por una agencia externa, lo que nos servirá a las Universidades de retroalimentación, para intentar ir mejorando. Impulsó la creación de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Castilla y León y además fue su primer presidente. ¿Cuáles son las principales actividades que desarrolla y en qué proyectos está trabajando? El colectivo de los ingenieros de telecomunicación es un colectivo que antes no era muy dado a pertenecer al Colegio y a la Asociación. Creo que esto pasaba porque no veíamos cuales eran los beneficios que nos podía reportar la pertenencia a ambas. Yo nada más finalizar la carrera me colegié y ahí he seguido colegiado y asociado desde el año 1985. Creo firmemente en ello, porque creo que es una forma de dar a conocer cuál es nuestro trabajo, intentar potenciar la profesión (ya que hay que tener en cuenta que en este mundo casi vamos construyendo día a día lo que son las telecomunicaciones). Es muy importante que existan unas instituciones que se encarguen de defender, de reivindicar ante el Gobierno y otras instituciones el papel de los ingenieros de telecomunicación. En el proceso de descentralización que ha vivido tanto el Colegio como la Asociación un grupo de conocidos nos propusimos la puesta en marcha de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Castilla y León. Nuestras actividades se centran en divulgar qué es la profesión a través de conferencias, y dar a conocer lo que es el Colebit “Es muy importante que existan unas instituciones que se encarguen de defender, de reivindicar ante el Gobierno y otras instituciones el papel de los ingenieros de telecomunicación” gio y la Asociación a los alumnos que están en quinto curso de la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación. Se imparte una jornada de divulgación y una jornada técnica sobre algún aspecto tecnológico concreto. También colaboramos en la celebración del Día Mundial de las Telecomunicaciones e Internet y hacemos actos lúdicos en los que permitimos que los colegiados se relacionen. ¿Cómo valora el estatus de la Asociación dentro de la Comunidad Autónoma. ¿Es un referente en el sector? Tanto la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación, como la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación, siempre han tenido un papel importante dentro de la Comunidad Autónoma. Las telecomunicaciones a nivel autonómico han tenido que apoyarse con asesores externos para su desarrollo e impulso. La Asociación está presente en el Observatorio Regional de la Sociedad de la Información, de tal manera que somos una voz independiente y muy válida para apoyar y ayudar al despliegue, no solo de las telecomunicaciones, sino de la Sociedad de la Información, en el territorio. Esta Comunidad, hasta hace poco, era la región más amplia de toda la Unión Europea. Tiene una población relativamente pequeña y muy dispersa. Además es una población de cierta edad y dedicada a unas labores que dificultan, a priori, el despliegue de la Sociedad de la Información, por eso hay que hacer una labor, por parte de todas las Administraciones y de todas las instituciones, por colaborar y favorecer esa extensión de la Sociedad de la Información a todos los ciudadanos. Vivió muy de cerca la polémica sobre los supuestos efectos nocivos para la salud de las estaciones base de telefonía móvil. En el año 1996 publicó el informe “Infraestructuras de telecomunicaciones para directrices de ordenación del territorio para la Junta de Castilla y León”. En 2004 se convierte en el investigador principal de consultoría y asistencia técnica en materia de telecomunicaciones relativa a las antenas situadas en la ciudad de Valladolid. ¿Ha pasado por fín esa alarma social? Yo creo que sí. Ahora prácticamente ya no hay ninguna noticia negativa con respecto a las estaciones base. Lo que sí que es cierto es que a raíz de esa alarma social, tanto las Administraciones locales como regionales se han dotado de una legislación demasiado restrictiva para el despliegue de las estaciones base, de tal manera de que aunque no haya alarma social, sí que se ha complicado bastante el despliegue de nuevas redes de telefonía móvil. Por eso hay que seguir trabajando a todos los niveles. Por un lado desde la Asociación, desde el Colegio, para intentar convencer a la sociedad, de que realmente las emisiones radioeléctricas no tienen ningún efecto para la salud y, por otro lado, convencer a la Administración local, de la necesidad de flexibilizar el despliegue de antenas. Lo que ocurrió no sólo en Valladolid fue que se pasó de no haber ningún control para el establecimiento de estaciones base a ser demasiado restrictivos. Por eso somos partidarios de flexibilizar cumpliendo determinadas condiciones para poder instalar una estación base de telefonía móvil. A lo largo de su dilatada carrera en Castilla y León, cuenta con proyectos con las Consejerías de Fomento, Agricultura, Medio Ambiente y de Educación y también empresas de todas las áreas. ¿Esto puede ser una muestra de la capacidad del ingeniero de telecomunicación para adaptarse a esa realidad en constante cambio y vinculada a tantísimos aspectos y tan diversos? Si uno mira mi CV se dará cuenta de que he procurado no abandonar ninguno de los aspectos de cualquier buen investigador, porque, por un lado, tenemos que hacer investigación básica, y también se nos pide que contribuyamos a la transferencia del conocimiento hacia el mundo de la empresa. Una de las cosas que tampoco nos tenemos que olvidar en el mundo académico, es la colaboración con las instituciones. La Universidad es donde más conocimiento se encuentra y yo creo que es importante que ese conocimiento seamos capaz de trasladarlo a las instituciones. Colaborar con la Administración local y regional aportando “Respecto a las estaciones base, a raíz de esa alarma social, tanto las Administraciones locales como regionales se han dotado de una legislación demasiado restrictiva para el despliegue de las estaciones base” esos conocimientos que tenemos en materia de telecomunicaciones es parte de nuestras tareas. Estoy satisfecho de mi trayectoria profesional porque, como digo, en la medida de lo posible he intentado tocar todos los frentes. En cuanto a investigación, la verdad es que sus trabajos son extensísimos, así como publicaciones conferencias, artículos… sería imposible en una entrevista desgranar un trabajo tan amplio en radiocomunicaciones, comunicaciones ópticas e incluso telemedicina. ¿Es la investigación en su caso una necesidad personal? Al principio lo que me llevó a quedarme en la Universidad fue el interés por la investigación. La cantidad de campos en los que he trabajado es fruto de haber trabajado en una Escuela joven como la de Valladolid. Éramos muy pocos profesores que teníamos una cierta experiencia investigadora y hemos ido abriendo nuevos campos, en función de los intereses personales y también de lo que nos demanda la sociedad. Yo empecé con comunicaciones ópticas. La línea de radiocomunicaciones la abrimos por ese interés de asesoramiento del Ayuntamiento en materia de telefonía móvil. Telemedicina también era una línea que abrimos respondiendo a la demanda de lo que nos pedía la Administración Regional, porque intentar dar servicios a los ciudadanos en un territorio tan extenso hace que técnicas como la telemedicina, sean una alternativa muy interesante. Uno está contento de haber sido capaz de construir pequeños grupos de investigación en una Escuela de reciente creación y la verdad es que se han hecho tesis doctorales en el ámbito de las radiocomunicaciones, en el ámbito de las comunicaciones ópticas, en el ámbito de la telemedicina, y en el mundo de Internet que ya de por sí son un motivo de satisfacción. Para terminar, quería tocar un tema que es preocupante dentro de las instituciones que es la transposición de la Directiva de Servicios, la Ley Ómnibus y el impacto que va a tener en las instituciones colegiales. Me gustaría tener una valoración sobre el tema. Todo lo que sea intentar construir esa idea que es la Unión Europea me parece muy interesante. Crear un marco homogéneo, me parece importante. Ahora bien, el que aprovechando esa transposición de esa Directiva Europea, se intenten cambiar ciertas cosas que yo considero que no se deberían tocar, tampoco me parece correcto. Es cierto que dentro de esa Ley Ómnibus hay aspectos que tratan de hacer más competitivo el sector de los servicios, pero yo no sé si la forma de hacerlo más competitivo es a base de eliminar la obligatoriedad del visado. Ahí tengo mis dudas de que ese tipo de medidas vaya a contribuir a mejorar los servicios que prestamos desde los diferentes colectivos. De tal manera que yo diría que hay por un lado todo lo que sea unirnos me parece positivo, pero hay otros aspectos que me parece que pueden ser perjudiciales para la profesión y para la sociedad. Entrevista con Evaristo Abril Domingo
30 oct 2015
Artículo BIT
Entrevista a José Pascual González Rodríguez. Consejero de la CMT
Entrevista José Pascual González Rodríguez Consejero de la CMT “Estoy convencido de que el peor enemigo de una empresa es la ausencia de competencia, algo que también se puede hacer extensivo a las personas” José Pascual González es consejero del regulador desde hace diez años y reconoce que su tarea en la CMT es apasionante, ya que le permite abordar nuevos retos cada día y conocer a grandes profesionales y compañeros, de cuyas experiencias y opiniones se nutre en su quehacer diario. BIT ha viajado a Barcelona para charlar con este ingeniero de telecomunicación, afable y cercano, sobre el papel de la Comisión, los retos más cercanos a que se enfrenta y, en definitiva, sobre regulación y competencia en el mercado español. Su larga trayectoria profesional, que comenzó en el año 1979 en Sintel y que ha estado fuertemente ligada a Telefónica, le proporciona un punto de vista privilegiado sobre el proceso de liberalización y sobre el pasado, presente y futuro de este sector determinante. Entrevista con José Pascual González “En lo referente al Estado español resulta clave, si se quiere permanecer en el mercado, avanzar en lograr la independencia respecto a Telefónica. En este sentido, las nuevas tecnologías inalámbricas, las redes de fibra óptica, son una oportunidad para desarrollar soluciones mixtas e incluso proyectos de colaboración en competencia” Para comenzar me gustaría conocer sus motivos para estudiar telecomunicaciones. Realmente creo que el primer sorprendido fui yo. Nunca había previsto estudiar esta carrera y, más aún, ¡no sabía ni que existía! Los chicos de entonces no teníamos acceso a tanta información y viajar no era sencillo. Lo normal era estudiar en Tenerife, que estaba a una noche en barco. El notario de La Palma, que era el padre de un amigo mío, vino a Madrid y a su regreso nos dijo que el futuro estaba en las telecomunicaciones. Le hice caso y siempre le estaré agradecido. Los años le han dado la razón. ¿Porque decides estudiar en Madrid? Era lo más sencillo. Si Madrid estaba lejos de La Palma, puedes imaginarte lo lejos que estaba Barcelona. Entonces la Península estaba muy lejos y el viaje era caro. Era la década de los setenta, y ya sabes cómo estaba la Universidad. Para mi fue un gran cambio. Parecía que hasta entonces había estado viviendo en Sangri-La. Casi todos los días había movidas en el campus. Recuerdo que la escuela de teleco era quizás una de las más involucradas en estos años previos a la transición. Parecían más estudiantes de Derecho que de una Ingeniería. No había día, al menos durante el primer trimestre, que las clases no fueran interrumpidas y termináramos tomando cañas en Argüelles. ¿Cómo fueron tus comienzos profesionales? Coincidió con una época de baja demanda de empleo. A finales de los setenta las telecomunicaciones se reducían a Telefónica y varios fabricantes que suministraban a la entonces Compañía Telefónica Nacional de España y que constituían lo que se llamaba industria nacional. En esa época lo normal era que los suministradores de Telefónica establecieran filiales en España y, en muchas ocasiones, con participación de la misma Telefónica. Aquello que más tarde fue conocido como el holding circulante. No me veía en una fábrica y tampoco preparando oposiciones. La verdad que estaba un poco perdido. Una persona cercana me habló de Sintel, una filial de Telefónica, y me ayudó a conseguir una beca. Telefónica comenzaba a vender los equipos Tesys en el extranjero y necesitaba soporte externo. Como era “el nuevo” me asignaron al equipo de comercio exterior de la División de Informática de Telefónica. Tuvimos algunos éxitos como las redes de Argentina, Grecia, Tailandia, Canadá, etc. Y también perdimos muchos concursos. Fue una gran experiencia durante un tiempo que pasó muy deprisa. No supimos seguir siendo líderes y a finales de la década de los ochenta ya estábamos fuera del mercado. A principios de los noventa te incorporas a Telefonía y Electrónica, y más tarde pasas de nuevo a Telefónica, que marca de alguna manera tu carrera profesional. Después de la experiencia Tesys, dejé Telefónica y efectivamente comencé a trabajar en una empresa privada fabricante de telefonía: Telefonía y Electrónica. Esta época coincidió con la liberalización de los terminales. Aparecieron muchos modelos y bajaron los precios de forma muy significativa. La fabricación en España no era sostenible, al menos tal y como se venía haciendo, y en TyE decidieron trasladar la producción a China. Creo que no supimos ver la trascendencia de los cambios y que el error fue intentar buscar soluciones pensando en términos del pasado. No supimos aprovechar las oportunidades que sin duda entonces comenzaban, como la telefonía móvil. Creo que a la industria nacional le ocurrió lo mismo que a TyE. Los fabricantes de entonces no tenían experiencia en mercados competitivos, puesto que el mercado era Telefónica. ¡Más importante que el precio, la calidad o la innovación, era sin duda desarrollar las habilidades necesarias para conservar al único cliente. Esta experiencia se ha repetido en mi entorno en otras muchas ocasiones, y estoy convencido de que el peor enemigo de una empresa es la ausencia de competencia. Algo que también se puede hacer extensivo a las personas. ¿Cómo fueron los comienzos de la liberalización? ¿Qué diferencias encuentras entre la Telefónica del 1979 y la de veinte años después? Sin duda, Telefónica ha cambiado mucho. Explicándolo a modo de broma, antes se planificaba a cinco años y te regalaban un jamón cuando te pedían un teléfono. Ahora se planifica para ayer y tienes que regalar un jamón para que te compren un teléfono. Es una broma, pero sin duda muy representativa del cambio que se ha producido. Recuerdo que cuando entré en Telefónica los modelos de referencia eran empresas como ATT y BT. Hoy hay que hablar de Telefónica, no sólo por su transición del monopolio a la competencia, sino también por cómo ha evolucionado de una empresa local a ser una de las más importantes a nivel global. En el año 1996 eres designado Director de Telefónica Móviles en Canarias y más tarde asesor del Presidente del Gobierno de esa Comunidad Autónoma. Como conocedor de la problemática de Canarias en telecomunicaciones ¿Ves el caso de Canarias respecto al despliegue de infraestructuras de telefonía móvil especialmente grave? ¿Qué medidas se deberían adoptar para favorecerlo? En el año 1994 regreso a Telefónica y, en concreto, a Radiored una filial para servicios públicos de trunking en competencia. Es también el inicio de la competencia en GSM y del nacimiento de Airtel. Yo llevo alejado mucho tiempo de Canarias y el GSM es la oportunidad para regresar a las Islas. El despliegue de antenas es el problema principal. No hay tiempo ni cultura de colaboración entre competidores. Se hacen muchas cosas absurdas y comienzan los problemas de rechazo social de las antenas. Primero por sus impactos medio ambientales (los canarios están muy concienciados en este sentido) y más tarde, por sus potenciales efectos sobre la salud aunque éste es un problema que se repite en todo el Estado. ¿Cómo solucionar este tema? Creo que se esta avanzando y especialmente desde que Redtel ha tomado la iniciativa en nombre de todos los operadores. Requiere tiempo y tampoco es un tema nuevo. Hay que recordar la oposición que existía a los tendidos telefónicos a principios del siglo XX. Entonces, la creencia de que eran la vía por la que se propagaban las enfermedades estaba muy extendida. Hoy esto nos parece absurdo, pero entonces ardían los postes. Espero que se resuelva pronto, porque la tendencia es a más antenas: no hay que olvidar que si queremos mayor ancho de bit bit “Por supuesto que estoy de acuerdo con un ente regulador a nivel de la UE, similar a la FCC en los Estados Unidos, pero una cosa tiene que quedar clara, y es que debe ser totalmente independiente del Gobierno de la UE” Entrevista con José Pascual González “Pienso que tenemos que seguir nuestro camino porque la liberalización y la competencia hacen fuertes a las empresas y redunda en beneficio de los ciudadanos” banda móvil, hay que aumentar el número de celdas y por tanto de antenas. A finales del año 99 eres designado Consejero de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, coincidiendo esta etapa con los albores de la liberalización de los servicios de telefonía ¿Qué balance haces de prácticamente esta década de trabajo en el regulador? ¿Cuál es la parte más atractiva y cuál la más ingrata de tu gestión? Antes de entrar a formar parte del Regulador, regreso a Telefónica como Director de Canarias. Vuelve a coincidir mi entrada con la liberalización de la telefonía fija. Entonces la telefonía fija era la parte principal del negocio de cualquier operador de telecomunicaciones. Fue una época de aprendizaje de nosotros y de nuestros competidores, que también eran nuevos en esto de competir. Había una creencia generalizada de que los nuevos iban a ganar la partida: Eran más ágiles, partían con menos cargas y estaban de moda. Además podían poner en el mercado ofertas realmente innovadoras que Telefónica no podría replicar sin afectar seriamente a su cuenta de resultados. Hoy muchos hablan del éxito de Telefónica en esta transición. Yo no estoy totalmente de acuerdo. Es cierto que han sabido hacer bien las cosas pero también creo que su éxito es consecuencia del fracaso de otros. Al cabo de casi un año en este puesto me ofrecen la oportunidad de ser elegido Consejero de la CMT. El prestigio que ese organismo ya tenía, a pesar de sus pocos años, unido a otras razones personales, me obligaron a aceptar. ¿El balance?¿Qué ha supuesto profesionalmente trabajar tantos años para el regulador? Sin duda positivo. Muy positivo. He tenido mucha suerte. Siempre agradeceré a todos los que me ayudaron a conseguirlo. Nunca había estado tanto tiempo en el mismo sitio. Pero es que en la CMT siempre hay temas que suponen retos. Son nuevos y no hay un libro que diga lo que tenemos que hacer. En este balance positivo las personas ocupan un lugar preferente. Mis compañeros en la CMT son realmente muy buenos y, sin duda, mejores que yo. Además de ingenieros tenemos estadísticos, abogados y técnicos comerciales del Estado. Las diferencias que tenemos, por otro lado lógicas, dado nuestros orígenes muy diferentes, no suponen ninguna barrera para que hayamos desarrollado una confianza mutua y una lealtad muy por encima de las diferencias que tenemos. La CMT me ha permitido conocer a mucha gente, no todos ingenieros, que trabajan en el sector y a los que estimo y respeto por sus valores personales y profesionales, que casi siempre van (y no creo que sea por casualidad) juntos. Son ellos con sus puntos de vista dispares los que me ayudan a comprender las distintas situaciones y así mejorar la toma de decisiones. Se habla mucho, y cada vez con más frecuencia de la independencia de los reguladores y muy en particular de los reguladores sectoriales. ¿Considera que la CMT es realmente independiente? No me cabe duda alguna al respecto. Además hemos dado muchas pruebas al respecto y, la más reciente, cuando tuvimos que informar al Gobierno sobre la Ley de Financiación de la televisión. La CMT, por su organización, es presidencialista. Los servicios dependen directamente del Presidente y los Consejeros no tenemos posibilidad de influir en sus trabajos. En los años que llevo como Consejero nunca he percibido en ningún miembro del Consejo una influencia de terceros. Tampoco he visto la política de partidos reflejada en el Consejo. Seguro que hemos cometido equivocaciones, no obstante, no debemos olvidar que nuestras resoluciones no sólo son recurribles ante nosotros, sino también ante los tribunales. Durante este tiempo has vivido la proliferación de agentes en el mercado. El paulatino establecimiento de algunos y la caída de otros. ¿Piensas que es necesaria la intervención en el mercado o que éste tiende a autorregularse? ¿Dónde se encuentra el equilibrio? El modelo de liberalización en la Unión Europea ha sido el regular a los operadores nacionales para que los nuevos operadores pudieran llegar hasta los clientes utilizando las redes de los antiguos monopolios. Sin duda, esto exige una regulación de los antiguos monopolios para evitar abusos y a la vez fijar las condiciones de uso de sus redes dado que son recursos esenciales para acceder a los clientes. Ahora bien, tampoco debemos olvidar que la liberalización tuvo su inicio hace más de diez años y que, desde entonces, las telecomunicaciones han cambiado mucho. En aquella época nadie pensaba que las telecomunicaciones iban a atravesar los cambios que han tenido y que la telefonía, que era el servicio estrella de entonces, iba a ser eclipsada por los móviles, la banda ancha y los contenidos, hasta el punto de convertirse en una commodity. La regulación sectorial habrá que mantenerla mientras Telefónica sea la única que disponga de elementos de red esenciales para acceder al mercado, como es la red de acceso. En estos diez años se ha avanzado mucho, por ejemplo, hay que señalar que la dependencia de los operadores de Telefónica es cada día menor y que algunos de los que están presentes en España son tan fuertes como la misma Telefónica. Los movimientos empresariales en el sector son los mismos que han tenido otros sectores hasta alcanzar el equilibrio. Por supuesto que entraron muchas empresas en el sector y que también otras han sido adquiridas o simplemente han desaparecido. Es algo normal y ha ocurrido también en otros sectores. Y todavía hay que suponer que continuará ocurriendo porque no olvidemos que el mercado europeo esta “Estoy convencido de que la liberalización de las telecomunicaciones ha sido posible porque existen organismos supranacionales, como es la UE, con capacidad para imponerse a los distintos Estados miembros, que por sí mismos, dudo mucho que hubieran sido capaces de liberalizar el sector” mucho más fragmentado que el americano o el asiático. Si comparamos la UE con Estados Unidos, en términos de población y riqueza, observamos que el número y tamaño de los operadores difieren mucho de una zona a la otra. También hay que resaltar que no siendo el mercado español uno de los más grandes de la UE, tenemos más jugadores de primera división que muchos de ellos, como Vodafone, Orange y BT. Todos ellos integrados y con tamaños y capacidades similares a las de Telefónica. También hay otros que se encuentran en proceso de consolidación como ONO y Jazztel, así como los operadores regionales de cable que, allí donde han desplegado, tienen mayor cuota de mercado que Telefónica y que con sus redes de cable, consideradas por la UE como de nueva generación, llegan a más de nueve millones de hogares y tienen capacidad para ofrecer hasta los cincuenta megas. En resumidas cuentas, en el entorno de la UE se supone que continuarán los procesos de integración de operadores y en lo referente al Estado español resulta clave, si se quiere permanecer en el mercado, avanzar en lograr la independencia respecto a Telefónica. En este sentido, las nuevas tecnologías inalámbricas, las redes de fibra óptica, son una oportunidad para desarrollar soluciones mixtas e incluso proyectos de colaboración en competencia. Recientemente podíamos leer en la prensa que la crisis está provocando recortes en la inversión de las grandes compañías de telecomunicaciones en el despliegue de redes. ¿Qué efectos pueden tener estos recortes a medio-largo plazo? Es cierto que esta crisis ha influido en los planes de despliegue. También es cierto que la crisis ha hecho que los usuarios consuman menos telecomunicaciones. Olvidamos que las empresas tienen que explicar a sus accionistas sus planes de inversión y lograr su apoyo. En lo inmediato, invirtiendo en fibra óptica, no van a ganar más porque no hay demanda de aplicaciones y servicios que requieran esta tecnología. Por otro lado, Telefónica según parece no siente que tiene un riesgo inminente de perder mercado, porque los otros operadores se encuentran en un impasse impuesto por la crisis económica que atravesamos. En estas condiciones Telefónica, a la que tampoco le sobra el dinero, supongo que ha decidido ralentizar su despliegue. También supongo que algún día tendrán prisa por desplegar, al menos así lo espero, porque además siempre suele ocurrir lo mismo. A nivel del Estado Español, no veo efectos graves a corto plazo. Allí donde la compebit Entrevista con José Pascual González “Medir la competencia por el nivel de los precios y de la penetración de la banda ancha es cometer el mismo error que se comete cuando se analizan racionalmente los mercados” tencia presione y puede ser el cable o el móvil, se desplegará fibra óptica. Antes hacias referencia a Canarias. Allí la cuota de Telefónica es muy superior a la media nacional. Los operadores alternativos no han desarrollado bucle. Por tanto, es difícil que Telefónica vea amenazada su posición en el mercado y, por tanto, podrá posponer su despliegue de fibra a la de otros núcleos de población donde si vea amenazada su posición en el mercado. Entonces si existirá el riesgo de que se produzca una cierta brecha digital. El caso de Canarias también se repite en alguna que otra Provincia. ¿Ves necesaria la existencia de un ente regulador a nivel supranacional y europeo? ¿Consideras que está la UE liberalizada por igual? ¿Existe reciprocidad en otros países de la UE para nuestros operadores? Por supuesto que estoy de acuerdo con un ente regulador a nivel de la UE. Similar a la FCC en los Estados Unidos, pero una cosa tiene que quedar clara, y es que debe ser totalmente independiente del Gobierno de la UE. Hoy esto no es así. Existen dos comisarios, es decir dos miembros del Gobierno, que tienen capacidades para intervenir en cuestiones regulatorias tanto en telecomunicaciones, como en competencia. ¿Cuándo son intervenciones políticas y cuando son puramente técnicas? Creo que la transparencia es parte inseparable de la independencia. Es más, estoy convencido de que la liberalización de las telecomunicaciones ha sido posible porque existen organismos supranacionales, como es la UE, con capacidad para imponerse a los distintos estados miembros, que por sí mismos, dudo mucho que hubieran sido capaces de liberalizar el sector. Recordemos que sólo el Reino Unido inició la liberalización de las telecomunicaciones al margen de las Directivas de la UE. Los restantes países esperaron hasta el final e incluso algunos de ellos pidieron prórrogas. Hay que tener en cuenta además que en otras áreas geográficas dónde no existen autoridades supranacionales se pone en duda la obligación de interconexión. En cuanto a grados de liberalización en la UE se puede decir lo que se quiera. Mi punto de vista es que como todos los países han cumplido con los mismos hitos regulatorios, doy por supuesto que existe homogeneidad en cuanto a desarrollo de la liberalización. No obstante, hay opiniones para todos los gustos y como siempre ocurre a la hora de hablar de los otros, es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro. Además es un tema que me importa poco. ¡Tampoco me preocupa la reciprocidad! Pienso que tenemos que seguir nuestro camino porque la liberalización y la competencia hacen fuertes a las empresas y redunda en beneficio de los ciudadanos. Si alguien tiene quejas en este sentido que vaya a Bruselas. Barcelona no es el sitio. Has hablado de liberalización pero no has hecho referencia a la competencia en el mercado español. Muchos piensan que el desarrollo de la banda ancha y su precio es una demostración de un bajo nivel de competencia. ¿Qué opinas al respecto? Que hay competencia no hay duda. Al menos yo no la tengo. Antes hice referencia a los operadores que, establecidos en el mercado español, son una garantía de competencia. Las cifras de rotación de clientes, tanto en los servicios fijos como móviles, son altos y en algunos casos alcanzan hasta el 25%. El tema de los precios tiene muchos enfoques. Es cierto que los repetidos estudios de la CMT concluyen que nuestros precios son superiores a la media. Pero también se hacen observaciones que hay que tener en cuenta y, en particular, las promociones, su duración y los empaquetamientos, muy por encima de la media de la Unión Europea. “Tendríamos que ser los ingenieros de telecomunicación los primeros interesados en tener un COIT fuerte y bien preparado, para manifestar nuestra posición y visión en esta sociedad, y esto tendríamos que conseguirlo con nuestra propia participación como colegiados” Medir la competencia por el nivel de los precios y de la penetración de la banda ancha es cometer el mismo error que se comete cuando se analizan racionalmente los mercados. Los análisis racionales de los mercados, del comportamiento de los usuarios y de los servicios y productos de éxito, nunca, o casi nunca, han acertado. Por ejemplo, en el tema de la banda ancha se suelen obviar los resultados de las encuestas. Según el INE, la Fundación Orange, la Fundación Telefónica y algún que otro estudio de entidades bancarias, como el del BBVA, la razón que argumentan los encuestados para no tener contratada banda ancha es su falta de interés y utilidad. El precio como razón para no contratar este servicio figura en quinto o sexto lugar. Por el contrario, se olvida que en banda ancha móvil somos unos de los países con mayor penetración. ¡Seguro que lo podemos explicar! De lo que no estoy tan seguro es que lo hubiéramos podido prever. Hoy se están cuestionando los colegios profesionales. ¿Considera importante la función de interés público que realizan los Colegios y concretamente el COIT? Hoy se cuestionan muchas cosas, y no sólo la labor de interés público de los Colegios. Todos queremos mantener los derechos históricos que en cierta ocasión nos proporcionó la tecnología, cuando es la misma tecnología la que en la actualidad cuestiona esos derechos. En lugar de cambiar con los tiempos y adaptar los derechos a la nueva situación es más fácil pedir que no cambie el escenario que a mí me beneficia y exigir que se mantengan esos derechos ahora además de históricos, anacrónicos. Con los Colegios profesionales, puede que ocurra algo por el estilo. No estoy en contra que mantengan su condición de interés público, pero creo que sería mejor que ganaran otra vez su razón de existir, no tanto mediante una Ley como mediante una función. Creo que el COIT es clave para nosotros, pero no tanto para que vise nuestros proyectos como para que certifique que quien firma es ingeniero de telecomunicación autorizado por la Ley para ejercer en España y eliminar de esta manera el intrusismo en nuestra profesión. Siendo esto necesario, creo que lo es mucho más la labor de lobby del COIT. Defender nuestra profesión, así como ser una voz autorizada en todos aquellos casos en que tengamos que manifestar nuestra opinión. Tendríamos que ser los ingenieros de telecomunicación los primeros interesados en tener un COIT fuerte y bien preparado para manifestar nuestra posición y visión en una sociedad que todos están de acuerdo en llamarla Sociedad de la Información. Y esto tendríamos que conseguirlo con nuestra propia participación como colegiados.
30 oct 2015
Artículo BIT
Entrevista a Agustina Piedrabuena Moraleda
Agustina Piedrabuena Moraleda Directora General para la Sociedad de la Información y las Telecomunicaciones Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha “Estamos dedicando un esfuerzo técnico y económico muy importante para la extensión de las infraestructuras” Agustina Piedrabuena es una teleco con una inmensa vocación por trabajar por su región y con la convicción de que las comunicaciones y la informática hace tiempo que dejaron de ser unos cuantos ordenadores en red, sino que suponen un motor de cambio para Castilla-La Mancha. Tras pasar varios años aportando valor desde su propia empresa a proyectos relacionados con ciudades digitales, se le encomienda la Dirección de Sociedad de la Información y Telecomunicaciones en su comunidad. Considera un privilegio ser corresponsable de atraer riqueza a su región y empezar a dar los primeros pasos en el cambio de modelo productivo. Ante sí un territorio extensísimo, con 1.900 núcleos de población y unas condiciones orográficas que, a priori, dificultan el despliegue y muchos retos para incorporar a la Sociedad de la Información a esta región que sigue avanzando a velocidad de crucero. Repasamos aquí su trayectoria profesional, su vocación “entre lo romántico y lo práctico” por las telecomunicaciones, su faceta como emprendedora y, por supuesto, algunos de los retos más importantes de su actual cometido: el primero, la extensión de infraestructuras, pero además la transición a la TDT, la incorporación de la PYME a la Sociedad de la Información, la alfabetización digital, la Administración electrónica… Entrevista con Agustina Piedrabuena Moraleda “Hay que fomentar esa cultura emprendedora, hay que dejar de ver al emprendedor como “un bicho raro”. En nuestra labor de gobierno, tenemos que ofrecer facilidades para que surjan propuestas, estos soplos de aire fresco” Estudió ingeniería de telecomunicación en la Universidad Alfonso X el Sabio. ¿Qué le impulsó a elegir las telecomunicaciones? Lo romántico y lo práctico. Lo romántico, porque desde pequeña, me fascinaba la “magia” que se encerraba detrás de las comunicaciones. Yo vivía (y vivo) en un pueblo de Ciudad Real de 500 habitantes. En mi infancia, años 80, cuando quería llamar a alguien de mi familia, por ejemplo, levantaba el auricular, salía la operadora, Carmen, y ella me pasaba la llamada. La operadora era también la dueña del estanco. Cuando iba al estanco a comprar sellos y veía a aquella anciana señora con sus auriculares puestos, y con toda aquella maraña de cables conectando clavijas y llamadas, no podía dejar de preguntarme cómo sucedía todo eso. Ahí nació la curiosidad. Algunos años después descubrí la radioafición. Y de nuevo me quedaba fascinada y para mí era algo casi irreal pensar en la posibilidad de estar hablando con alguien en el otro extremo del mundo. Ahí nació el interés. Eso fue entonces. ¡Quizá hoy las cosas serían distintas! Ahora mi pueblo tiene un aeropuerto internacional a 5 minutos, autovías a 15 minutos, un vivero de empresas, un hotel de cinco estrellas, la Universidad de Castilla-La Mancha a 20 minutos, y conexión a redes de comunicaciones fijas y móviles casi en igualdad de condiciones que la capital de la provincia. Estoy orgullosa de comprobar lo que hemos avanzado en estos 30 años, además como ejemplo de lo avanzado de la misma manera en toda Castilla- La Mancha. Me queda lo práctico. Tengo más facilidad para el estudio de las disciplinas de letras que las de ciencias. Me hubiera resultado más fácil estudiar alguna carrera de letras, pero escogí Telecomunicaciones porque sabía que tenía más oportunidades que ofrecerme. Independientemente de las salidas profesionales, Teleco era lo que realmente me atraía, así que lo tuve claro: escogí lo que me gustaba. Esta es la única manera de estar segura de que no me iba a equivocar. Además comenzó a estudiar ciencias políticas unos años después ¿viene vinculada esta elección a su entrada en el mundo político? Estudiar Ciencias Políticas no tiene por qué ser la antesala para entrar en política. No escogí esta carrera con ese ánimo. De hecho, no he estado relacionada con ninguna actividad política hasta ahora. Me interesa la sociología, la historia política, el estudio de las ideologías, de las religiones… Si me encontráis por algún café, es más que posible que lleve debajo del brazo un libro de alguna de estas materias. Creo firmemente que no es necesario estar en política para aspirar a cambiar las cosas y mejorar el mundo que nos rodea. Creo que todos deberíamos sentirnos parte activa y combativa, y arremangarnos para trabajar en la creación de espacios de libertad y oportunidad para nosotros y para los que nos rodean. Las circunstancias y la suerte me han traído hasta aquí. Me ofrecieron esta oportunidad, y no me lo pensé dos veces. Me siento muy implicada y responsabilizada con mi tierra, con sus gentes, y con todo lo que Castilla-La Mancha representa. En realidad es sencillo: antes desde mi empresa, ahora desde el Gobierno del Presidente Barreda, se trata de trabajar por y para Castilla-La Mancha. Comienza su carrera profesional en Ericsson España en el año 2000 donde, como Product Manager, participó en el desarrollo y definición de servicios para móviles. ¿Qué recuerda de aquella etapa? Tengo muy buenos recuerdos, empezar a trabajar en Ericsson fue un sueño cumplido. Estaba empeñada en trabajar ahí. Cuando venía a Madrid desde Ciudad Real en el AVE, al entrar en Atocha el tren pasa junto al edificio de Torre Suecia, la sede de Ericsson. Yo me decía que algún día, trabajaría ahí. Mandé mi curriculum, hablé con los responsables de Recursos Humanos, hice entrevistas, me rechazaron, seguí intentándolo.., y quizá a fuerza de ser tozuda, pero lo cierto es que al final tuve suerte, confiaron en mí, me ofrecieron una beca. Empecé en Leganés, con proyectos ADSL para el norte y este de África. Al cabo de unos meses, me ofrecieron un puesto como Product Manager para sistemas de posicionamiento móvil, y acepté. El nuevo puesto era en Torre Suecia. Fue una época fascinante. Empezaba a saber lo que era el mundo real y el trabajo, empezaba a aprender lo que significaba plasmar lo que estaba aprendiendo en la universidad en un entorno absolutamente real. Teníamos proyectos a nivel internacional, y todos los días tenía que despachar con compañeros de España, Suecia, Noruega y Alemania. También lo pasé mal, porque tenía muy poca experiencia (por no decir ninguna), y temía equivocarme. Vivimos el auge y la explosión de la tristemente famosa burbuja de las puntocom. Afortunadamente, estaba rodeada de un equipo magnífico, unos profesionales brillantes además de excelentes compañeros, que me ayudaron muchísimo. Todo ello hizo de mi paso por Ericsson una experiencia inolvidable, lo sentí mucho cuando me tuve que marchar. Es una mujer emprendedora. Fundó exclamation!, empresa que dirige y que entre sus objetivos contempla el desarrollo regional de la Sociedad de la Información ¿Qué le impulsó a comenzar esta faceta emprendedora y qué peso tiene en su bagaje profesional? En general España es un país de escaso emprendimiento ¿Cree que esto es más acentuado en el caso de los telecos? Exclamation! es en realidad un ejemplo de “a la tercera va la vencida”. Desde la época de la universidad yo tenía interés por el mundo de la empresa, y compartía esta inquietud con varios compañeros. Hubo un primer intento de crear un negocio, quisimos crear portales WAP. Es una pena no haberlo hecho, vimos el negocio cuando aún no había apenas nadie en el mercado; esto era por 1999. El segundo ya tomó más forma, queríamos crear una empresa de desarrollo de juegos para móviles. Esta vez nos juntamos un grupo de amigos, y llegamos a bautizar la empresa -ahí nació exclamation!- y a pensar los primeros desarrollos. Pero de nuevo no salimos adelante por falta de compromiso en el equipo; de nuevo una brillante ocasión perdida porque otra vez vimos venir la ocasión cuando apenas había competencia. Y cuando otra vez me surgió la oportunidad de crear empresa, esta vez decidí emprender la aventura en solitario y como homenaje a aquellas veces que no fueron, recuperé el nombre y el espíritu, y le añadí las ganas y el entusiasmo acumulados en estos años. Entrevista con Agustina Piedrabuena Moraleda Exclamation! nace también de la rabia. Yo no hacía sino ver oportunidades de creación y desarrollo de proyectos TIC en el ámbito local de Castilla-La Mancha. Y sabía que se podían realizar. Sin embargo, en aquel momento, las grandes empresas no parecían tener interés o no llegaban a ver estas oportunidades, y por otro lado, nadie del entorno parecía dispuesto a creer que las comunicaciones y la informática hace tiempo que han dejado de ser unos cuantos ordenadores en red, y que había más posibilidades que se nos podían escapar como agua entre los dedos. Así que me dije “voy a intentarlo yo”. Esta faceta de mi vida me ha marcado decisivamente. Creo que los telecos somos poco emprendedores. Cuando estudias la carrera, nadie te dice que emprendas y crees tu propio negocio. En las entrevistas de trabajo, cuando nos preguntan dónde nos vemos dentro de diez años, todos fantaseamos con cargos directivos en grandes multinacionales. No recuerdo que ninguno de mis compañeros de estudios me dijese que quería montar su propio negocio. Nunca se me dijo que había un mundo ahí afuera más allá de las grandes empresas del sector. Sin embargo, no creo que los telecos seamos más o menos emprendedores que el resto. En general, en España hay muy poca cultura de emprendimiento. No estamos acostumbrados a esto en nuestro país. Lo decía un estudio de la Fundación BBVA entre universitarios españoles: el 40% de los estudiantes quieren trabajar en el sector público y sólo el 12% quieren trabajar por su cuenta. Hay que fomentar esa cultura emprendedora, hay que dejar de ver al emprendedor como “un bicho raro”. En nuestra labor de gobierno, tenemos que ofrecer facilidades para que surjan propuestas, estos soplos de aire fresco, y que ninguno de estos jóvenes con iniciativa y una buena idea bajo el brazo, se quede en el camino. Exclamation! ha estado muy vinculada a los proyectos de Ciudades Digitales ¿Podría hablarnos de ellos?¿Cuál ha sido su implicación en estos proyectos? Cuando se habla de ciudades digitales, se tiende a pensar en las grandes metrópolis, menos en las ciudades medianas y mucho menos en los pueblos de todo tamaño. No es así. Una Ciudad Digital es aquella que permite trasladar el modelo de las ciudades reales al medio virtual. Una forma nueva de acercarse a las ciudades, a los pueblos y a sus monumentos, participar en sus foros para mejorarlas, hacer los trámites burocráticos desde casa, acceder a la información de los servicios que se ofrecen. Todo ello a través de Internet. Por tanto, se trata de un modelo avanzado de comunidad, donde se materializan las nuevas formas de relacionarse con el medio a través de la Sociedad de la Información. Una apuesta del poder local para poner la mejor tecnología al servicio de las necesidades cotidianas de los ciudadanos. El Programa de Ciudades Digitales de Castilla-La Mancha tiene como objetivo la promoción e implantación de la sociedad de la información, en un entorno local, incluyendo temas tales como teleadministración, comercio/negocio electrónico, teletrabajo, teleformación, telemedicina, gestión de servicios de uso público, aplicaciones para colectivos con requerimientos especiales, cultura, turismo y ocio, entorno doméstico y móvil, etc. Nuestro objetivo es que todas las ciudades de Castilla-La Mancha de más de 10.000 habitantes, que lo soliciten, puedan convertirse en ciudades digitales. De este modo, conseguiremos unos servicios públicos más ágiles, efectivos y respetuosos con el medio ambiente. Se han beneficiado ya de este programa un total de 20 ciudades En total, en las 3 fases del proyecto, se han concedido subvenciones por importe de 12,5 millones de euros. Este mismo año continuaremos el programa, verá la luz Ciudades Digitales IV. Cuando dejé Madrid, fue para ir a trabajar en la oficina técnica del proyecto “Miguelturra Ciudad Digital”, perteneciente a Ciudades Digitales I, junto con Alcázar de bit “Nuestro objetivo es que todas las ciudades de Castilla- La Mancha de más de 10.000 habitantes, que lo soliciten, puedan convertirse en ciudades digitales. De este modo, conseguiremos unos servicios públicos más ágiles, efectivos y respetuosos con el medio ambiente” San Juan, Tomelloso y Cuenca. En Miguelturra y en el resto de proyectos en los que me embarqué, el recorrido solía ser el siguiente: nos sentábamos con los concejales y los alcaldes y realizamos un análisis de sus necesidades. Conscientes de la realidad económica de los ayuntamientos, nos encargábamos de la redacción del proyecto técnico para el municipio, y salíamos a buscar la financiación económica, que conseguimos a través de subvenciones, ayudas o buscando la asociación con otras entidades colaboradoras. Una vez obtenida, nos encargábamos también de la dirección, supervisión y coordinación de los trabajos pertinentes con las distintas empresas involucradas y con el ayuntamiento para la ejecución del proyecto planeado, hasta su feliz consecución. Del principio hasta el final, estábamos ahí, velando por la correcta ejecución de los proyectos. Desde septiembre de 2005, se hace cargo de las comunicaciones del Hospital General de Ciudad Real, uno de los centros más grandes del país. ¿Qué le ha aportado este trabajo?¿Cuáles fueron los mayores retos? De nuevo, toda una aventura. ¡No todos los días se presenta la oportunidad de echar a andar la infraestructura de comunicaciones de todo un hospital! Más de cuarenta armarios de comunicaciones repartidos por todo el edificio, telefonía IP fija e inalámbrica (más de mil extensiones fijas y móviles), acondicionamiento del CPD, miles de metros de cableado estructurado, el día a día de la gestión y mantenimiento del esquema de red… Por supuesto, no estuve sola. Me dirigieron y ayudaron mi compañero en Comunicaciones, los Servicios Centrales del SESCAM (Servicio de Salud de Castilla-La Mancha) y las diversas empresas encargadas de la ejecución. Fue una labor titánica. Los veinte compañeros del Servicio de Informática, del primero al último, estuvimos durante varios meses trabajando contra el reloj de día y de noche, de lunes a domingo. Hemos visto crecer al hospital, al edificio, al Centro. Lo hemos ido modelando, lo hemos levantado. Es un orgullo especial. Fue también una gran responsabilidad. Ninguno de nosotros podía dejar de pensar que un error nuestro, o una falta de coordinación, podía repercubit “Las políticas que estamos llevando a cabo para extender la Sociedad de la Información, desde la extensión de infraestructuras hasta la alfabetización digital (entre otras), están contribuyendo a avanzar a buen ritmo en nuestro objetivo de incorporar plenamente a Castilla-La Mancha en la Sociedad de la Información” tir en un paciente o en una persona ingresada. Eso nos hacía ser más cuidadosos y trabajar con auténtica vocación de servicio. ¿Cómo surge la posibilidad de entrar en el mundo político? Inesperadamente. Como decía antes, no he tenido ningún tipo de actividad en el mundo de la política previamente. Me concertaron una entrevista con la Consejera de Industria, Energía y Medioambiente, Paula Fernández. Me ofreció el puesto. Ponía en mis manos la posibilidad de mejorar el desarrollo TIC en mi comunidad: la oportunidad y el privilegio de ayudar en la tarea de crear y atraer riqueza a mi región, y empezar a dar los primeros pasos en ese cambio de modelo productivo, construir, enseñar, avanzar por y para Castilla-La Mancha. Muy consciente de la enorme responsabilidad y emocionada ante el reto, acepté. En el último informe sobre Sociedad de la Información de Telefónica, parafraseando el informe de la Consejería de Industria “Hipótesis. Internet y Estadística” se afirma que Castilla-La Mancha se perfila como una región “bastante informatizada joven, con empuje y en proceso de consolidar a buen ritmo la extensión de los servicios de la Sociedad de la Información”. ¿Coincide con este juicio? Desde el Gobierno regional tenemos claro que necesitamos una sociedad plenamente incorporada a la Sociedad de la Información para seguir garantizando la prosperidad y el progreso de nuestra tierra. Estos esfuerzos están dando sus frutos y, aunque nos queda camino por recorrer, Castilla–La Mancha se encuentra en una situación parecida a la que tienen regiones con unas características análogas a la nuestra. De esta manera, podemos decir que nuestros jóvenes no tienen nada que envidiar a sus homólogos europeos en el uso de las herramientas de la Sociedad de la Información. Además, las oleadas del Estudio General de Medios señalan un crecimiento marcadamente superior al de la media nacional en cuanto al número de internautas. Por otra parte, las políticas que estamos llevando a cabo para extender la Sociedad de la Información, desde la extensión de infraestructuras hasta la alfabetización digital (entre otras), están contribuyendo a avanzar a buen ritmo en nuestro objetivo de incorporar plenamente a Castilla-La Mancha en la Sociedad de la Información. ¿Cuáles son las principales barreras que existen para el despliegue de infraestructuras en la región?¿Cuáles son las peculiaridades de esta región respecto a otras en lo referente al despliegue? Castilla-La Mancha es un territorio extenso, con más de 80.000 Km2, que además cuenta con más de 1.900 núcleos de población. A todo esto hay que sumar unas condiciones orográficas en determinadas zonas que hacen especialmente difícil el despliebit Entrevista con Agustina Piedrabuena Moraleda “El despliegue de infraestructuras ocupa un lugar central en nuestras políticas de extensión de la Sociedad de la Información en Castilla-La Mancha” gue de las infraestructuras. Si echamos un vistazo a los datos, el esfuerzo realizado durante estos años ha permitido que casi el 97% de los castellano-manchegos tengan cobertura ADSL, pero el hecho de contar con una región con numerosos núcleos poco poblados, hace que todavía exista una cantidad importante de éstos a los que todavía hay que llegar con esta tecnología. A ello estamos dedicando un esfuerzo técnico y económico muy importante para la extensión de las infraestructuras. El Plan Estratégico de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de Castilla- La Mancha fue aprobado en 2005, y fijaba los objetivos estratégicos y las líneas estratégicas globales y sectoriales en dichas materias para el período 2006-2010. El principal objetivo del plan es favorecer el despliegue de infraestructuras de telecomunicaciones en la región. ¿Se puede hacer balance de los resultados de este Plan?¿Cuál ha sido la evolución? Como ya he apuntado antes, el despliegue de infraestructuras ocupa un lugar central en nuestras políticas de extensión de la Sociedad de la Información. En este sentido, si bien desde el final de 2007, el 100% de la población en Castilla-La Mancha tiene capacidad de acceso a banda ancha, esta se realiza a través de diferentes tecnologías: cable (cable-modem y ADSL), radio (WIMAX) y satélite. Lejos de dormirnos en los laureles, y teniendo en cuenta los avances tecnológicos y las necesidades de los ciudadanos, hemos puesto en marcha una ambiciosa estrategia de despliegue de infraestructuras que permitirá que al final de 2011, la práctica totalidad de la población castellano-manchega tenga acceso al menos a un mega de ancho de banda. Para ello estamos llevando a cabo acciones como la firma de protocolos con operadoras y el programa de desarrollo rural en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, entre otros. ¿Cómo está siendo el proceso de transición a la TDT en esta Comunidad?¿En qué situación se encuentra ahora? En este momento estamos finalizando la segunda fase de apagados analógicos, que corresponde a los Proyectos de Transición de Guadalajara y Valle del Tiétar. En este sentido, tengo que decir que el proceso de transición a la TDT en Castilla-La Mancha se está desarrollando con total normalidad y que en los sucesivos apagados que hemos llevado a cabo se han ido solventando todas las incidencias que han surgido, pudiendo afirmar que vamos por el buen camino para conseguir nuestro objetivo: que el 3 de abril, el día del último apagón, la totalidad de los hogares de Castilla-La Mancha tendrán acceso a la señal de TDT. ¿Qué medidas se están tomando para fomentar el acceso de las pequeñas y medianas empresas a la Sociedad de la Información? Castilla-La Mancha está haciendo un esfuerzo importante para tener un modelo de desarrollo sostenible basado en el Conocimiento. Por eso estamos apostando por aquellos sectores que aportan valor añadido. Ejemplo de ello es nuestra posición de privilegio en la producción, industria e investigación en torno a las energías renovables. Somos conscientes del hecho de que, para avanzar hacia ese modelo, nuestras PYMES deben estar completamente incorporadas a la Sociedad de la Información, es decir, preparadas para competir en un mercado cada vez más “digitalizado”. Por esta razón, ya hemos invertido más de 20 millones de euros en los distintos programas que apoyan la digitalización de nuestras PYMES, de los que ya se han beneficiado más de 6.000 empresas. Por otra parte, hemos puesto a disposición de nuestros empresarios herramientas como Mercamancha, que es nuestro portal de comercio electrónico del que se benefician 850 empresas, así como una plataforma de facturación digital o la herramienta “protégete”, para la gestión de la protección de datos, que las empresas pueden descargar gratuitamente. Otra de las importantes asignaturas de su Dirección es la puesta en marcha de “Debemos intensificar nuestro esfuerzo para seguir digitalizando nuestras empresas. Porque sólo así podremos competir en un mercado como el del siglo XXI. Nuestra prosperidad y progreso están en juego” Entrevista con Agustina Piedrabuena Moraleda políticas de Administración Electrónica. ¿Qué medidas se han adoptado en este sentido? El proceso de implantación de la administración electrónica en Castilla-La Mancha, comenzó con la creación de la Comisión de la Administración Electrónica y simplificación de trámites administrativos, que elaboró el Plan de la Administración Electrónica y la reducción de cargas administrativas. En el marco del Plan, el Gobierno Regional aprobó el Decreto que regula la constitución y adopción de acuerdos de los órganos colegiados de la Junta por medios electrónicos, que supondría un ahorro de más de 150.000 euros anuales. La herramienta de la que disponen los ciudadanos para relacionarse con la Junta es el nuevo Portal Institucional de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (www.jccm.es), en el que la administración electrónica ocupa un lugar principal, y que fue puesta en marcha en mayo de 2009. Al mismo tiempo, contamos desde 1998 con “SIACI”, la base de datos que contiene los servicios y convocatorias que se muestran en la Web de la Junta. En este sentido, pueden iniciarse 1.174 procedimientos a través de la Red, ocupando el tercer lugar en el estudio comparativo “e-administración autonómico” que lleva a cabo la Asociación de Internautas. Para el desarrollo de la administración electrónica en Castilla-La Mancha, nuestro instrumento principal es “CESAR”. En el marco de este proyecto, disponemos de la ventanilla electrónica, que permite la presentación de solicitudes y documentación en cualquier momento de la tramitación del expediente y la consulta del estado de los trámites del usuario. Se han desarrollado también desde CESAR nuestro gestor de expedientes y el sistema corporativo de integración. Para prestar estos servicios de forma eficaz, las administraciones no podemos actuar como islas, sino que debemos estar interconectadas. Ejemplos de nuestros esfuerzos en este sentido son la colaboración en el proyecto SARA, el desarrollo junto a 263 municipios del Multiportal Local, o las 20 ciudades digitales con las que ya cuenta nuestra región. En Castilla-La Mancha, más allá de cumplir con las obligaciones legales en torno a la tramitación electrónica, hemos optado por generar una “sociedad conectada” que garantice la igualdad de oportunidades. Si conseguimos nuestro objetivo: una administración “digital” al servicio de unos ciudadanos “conectados”, conseguiremos acercar la administración a los ciudadanos sin que, paradójicamente, éstos tengan que desplazarse a los centros administrativos. ¿Qué medidas se han adoptado en materia de alfabetización digital de la ciudadanía? Las acciones de alfabetización y formación digital ocupan un lugar destacado en nuestras políticas de extensión de la Sociedad de la Información. Para el Gobierno del Presidente Barreda, estas políticas son esencialmente políticas de igualdad. Tenemos claro que todas y todos debemos tener la posibilidad de aprovechar las oportunidades que nos brinda el estar en la Red. Por eso hemos hecho un gran esfuerzo por tener la mayor red de centros públicos de Internet de toda España, con 836 centros. Por eso, en nuestros distintos programas de alfabetización digital (Iníciate, Iniciados, Los mayores forman la Red…), hemos formado ya a más de 212.000 personas, lo que ha supuesto una inversión que supera ya los 7 millones de euros, y por eso también hemos concedido más de 47.000 ayudas para la compra de equipos informáticos y para la conexión a banda ancha. ¿Cuál o cuáles cree que son las asignaturas pendientes más importantes de la región en materia de telecomunicaciones y Sociedad de la Información? En una materia como ésta, teniendo en cuenta que la tecnología y las oportunidades bit “Si conseguimos bit nuestro objetivo: una administración ‘digital’ al servicio de unos ciudadanos ‘conectados’, conseguiremos acercar la administración a los ciudadanos” que nos ofrece progresan vertiginosamente, las acciones nunca de pueden dar por terminadas. Debemos avanzar hacia esa sociedad de ciudadanos “conectados”, por lo que se hace necesario continuar nuestro esfuerzo de despliegue de infraestructuras, de alfabetización digital, en definitiva, de conseguir que todas y todos podamos sacar el máximo partido a nuestras potencialidades utilizando las herramientas que pone a nuestra disposición la Sociedad de la Información. Por otra parte, debemos intensificar nuestro esfuerzo para seguir digitalizando nuestras empresas. Porque sólo así podremos competir en un mercado como el del siglo XXI. Nuestra prosperidad y progreso están en juego. Fue ganadora del premio “Mujer Empresaria” en la III Edición de los premios eMe, convocados por la Asociación de Mujeres Empresarias de Ciudad Real (ACIME). ¿Cree que es necesario dar visibilidad a las mujeres que ocupan cargos de responsabilidad hoy por hoy? Desde luego, tenemos que demostrar que estamos aquí por méritos propios, y que podemos estar allá donde nos lo propongamos. Hay que romper ese techo de cristal que aún seguimos teniendo sobre nuestras cabezas. Miradnos bien, estamos aquí, nos lo hemos ganado. Tenemos que hacer lo necesario para estar en una posición donde amemos lo que estamos haciendo, donde nos preocupe lo que hacemos, donde podamos construir grandes cosas, y desde donde podamos inspirar a otros (y a otras). Nos consta que tiene algunas aficiones quizás atípicas para una ingeniera: ganó varios concursos de narrativa. ¿Sigue escribiendo? No, ya no. Las historias que antes era capaz de imaginar, la verdad es que ahora ya me cuesta bastante trabajo crearlas. Es una de las cosas que he perdido por el camino. Pero lo recuerdo con mucho cariño. El primer dinero que gané por mí misma fue por un premio provincial de narrativa, estando en el instituto. Mis primeras 25.000 pesetas me las dio una novela, no un ordenador. He cambiado los relatos breves por tweets aún más breves. Quizá algún día recorra el camino inverso, y de los 140 caracteres vuelva a la narrativa, ¡quién sabe!
30 oct 2015
Artículo BIT
Entrevista a Roberto Sánchez Sánchez
“La Estrategia Estatal de Innovación se basa en hacer que la producción científica se convierta en producción económica” Roberto Sánchez Sánchez Jefe de Gabinete del Secretario General de Innovación Ministerio de Ciencia e Innovación Entrevista Roberto Sánchez Sánchez BIT. Es usted ingeniero de telecomunicación por la UPM en el año 1978 ¿Por qué se decidió por estos estudios? En aquellos momentos la ingeniería de telecomunicación representaba la ingeniería del futuro. Y creo que, a pesar de que ya hemos pasado por muchos presentes en todo este tiempo, sigue siéndolo. Cuando yo empecé, la Escuela de Madrid era la única que existía. Se impartía una formación, al margen de la específica, basada en la cultura del esfuerzo que ahora vuelve a valorarse y que nos ha servido a todos los de aquella promoción, más allá del propio conocimiento técnico que recibimos y hemos tenido que actualizar a lo largo de nuestra carrera profesional. BIT. Recién titulado por la ETSIT UPM, se incorpora en el año 1978 a la empresa Comisa Ingenieros y más tarde a Investigación Técnica Industrial, S.A. los cuatro años siguientes. ¿Qué tareas desarrolló en esas primeras experiencias laborales? Yo acabé en una época en la que encontrar trabajo era difícil, vivíamos inmersos en una situación de crisis en el ámbito profesional. Los ingenieros que acabábamos, salvo los que se quedaban en Telefónica, que era la empresa que más ingenieros absorbía en aquel momento, o en lo que era Standard, nos diversificábamos mucho. El Colegio nos ayudó bastante, porque recuerdo que se hacían programas de capacitación combinados con el INEM. Yo participé en uno de ellos y de ahí surgió mi primer trabajo. Eran años difíciles pero en los que el Colegio apoyaba mucho a los que acabábamos de terminar. BIT. En los años siguientes trabaja para dos grandes compañías General Electric (USA) Electromedicina, SA y CESELSA, (en la división de simulación y aviónica). ¿En qué consistió sus trabajos en estas compañías y qué le aportó esa perspectiva para sus cometidos posteriores en el sector público? Yo creo que toda experiencia le sirve a uno para el futuro, aunque no sea desde el punto de vista técnico, porque muchos de los temas eran totalmente distintos. Yo me movía en el ámbito de la electrónica profesional y la electromedicina. En General Electric me dediqué principalmente a temas de electromedicina, sobre todo a los primeros TAC y escáneres. Era la época en que arrancaba la resonancia magnética nuclear, que ahora conocemos como algo cotidiano. En Ceselsa cambié un poco de sector pero también en el mismo ámbito de la electrónica profesional. Allí trabajé en la división de simulación y aviónica como responsable de soporte de uno de los simuladores, dentro de los programas de compensaciones industriales que el Ministerio de Defensa tenía en aquel momento con la compra de los aviones F-18. BIT. Tras esos primeros diez años en la empresa privada, en 1988 se incorpora a la función pública dentro de la Dirección General de Telecomunicaciones como ingeniero del cuerpo de ingenieros superiores de radiodifusión y televisión. Me gustaría tener su impresión de aquellos primeros años de ese primer órgano de la Administración dedicado específicamente a las telecomunicaciones. La recuerdo como una de las épocas de mayor ilusión. La Dirección General se había creado dos años antes, en el año 1986, y allí desembarcamos los ingenieros de la oposi- Desde que Roberto Sánchez salió de la Escuela de Telecomunicación de Madrid, en el año 1978, han transcurrido ya más de treinta años de una carrera profesional muy intensa, repartida entre la función pública y el sector privado. Comenzó, como muchos telecos de la época, trabajando en el ámbito de la electrónica profesional y la electromedicina y diez años después comenzó su etapa en la función pública, incorporándose a la primera Dirección General de Telecomunicaciones. Es quizá éste uno de los períodos de su carrera por los que es más conocido, porque aterrizó en un momento crucial, en el que este todavía joven organismo sentó las bases de lo que sería el sector de las telecomunicaciones en este país. Eran los años de la liberalización, del Plan Nacional de numeración, de los primeros pasos de la televisión y radio digitales, de los concursos para las licencias de móviles, de la ordenación completa del espectro... Proyectos, todos ellos, en los que su trabajo fue intenso y fundamental, aunque a Roberto Sánchez le puede la modestia. Luego llega su paso por ONO, trabajando en el despliegue completo de la red del operador y su dedicación a las telecomunicaciones en sectores usuarios, concretamente en la aplicación de la tecnología a la gestión del agua. Es entonces cuando recibe el ofrecimiento para convertirse en Director del Gabinete Técnico de la Secretaría General de Innovación del Ministerio de Ciencia e Innovación en enero de este año, un desempeño que además ha coincidido con la presidencia española de turno de la Unión. Sobre toda esta intensa trayectoria y sobre los planes de su departamento dentro del Ministerio nos habla en esta entrevista donde desgranamos la carrera profesional de este teleco de “amplio espectro”. Entrevista Roberto Sánchez Sánchez ción de ese año y los de la mía, de 1988, con ganas de desarrollar ese proyecto con espíritu e ilusión. Hay que reconocer el impulso que nos dio Javier Nadal, director general de Telecomunicaciones, que consiguió crear un gran equipo y transmitirnos esa ilusión. Sin duda fue una época apasionante. La Dirección General suponía la creación de un ente distinto de regulación de las telecomunicaciones, que se mantuvo durante muchos años y del cual nació todo el proceso de liberalización del sector, desde la liberalización de los terminales que empezaba en aquella época y los servicios de valor añadido, hasta llegar a la liberalización plena, algunos años más tarde. Yo diría que ha habido dos etapas bien diferenciadas, la primera desde la creación de la DGTEL hasta el año 1998, y una segunda etapa que abarca hasta el año 2003 y el momento actual en que se ha iniciado un nuevo ciclo. BIT. Su primera responsabilidad allí es el trabajo en el área de programas avanzados de telecomunicación, trabajando en la promoción de los servicios avanzados de telecomunicación en las zonas desfavorecidas de España, gestionando fondos FEDER. ¿En qué se centraron los proyectos que llevó en aquella época? Se trataba de un programa europeo. Hay que recordar que estábamos casi recién incorporados a la Unión Europea y, dentro de sus programas de desarrollo regional, que España ha utilizado de una manera muy eficiente en este tiempo, existían algunos que en lugar de ser a iniciativa de las regiones eran a iniciativa comunitaria. Uno de estos programas era el programa STAR, cuyo objetivo era ayudar a las regiones menos desarrolladas a dar el salto de desarrollo en base a la implantación de sistemas avanzados de telecomunicación. Además era el embrión de algo que hoy sabemos sin ninguna duda: que los servicios de telecomunicación y las Tecnologías de Información y Comunicaciones, en terminología actual, actúan como motor de desarrollo. El programa dedicaba el treinta por ciento de su actividad a la inversión en equipamiento por parte de las empresas y el setenta por ciento a la creación de infraestructuras de redes de telecomunicación. Fue un “Mi etapa en la DGTEL fueron diez años continuados de un trabajo muy intenso y muy ilusionante. No estoy seguro de si éramos conscientes de la relevancia que tenía el trabajo que estábamos realizando, creo que todos nosotros hacíamos las cosas pensando en que era fundamental el trabajo bien hecho, sin valorar cuál es la pervivencia que iba a tener en un sector como éste, en el que tantas veces nos hemos equivocado y que es tan cambiante” plan importante porque contribuyó a modernizar la red de telecomunicaciones de Telefónica. Por otra parte, en ese momento se empezaban a desarrollar lo que llamábamos entonces servicios avanzados. El videotex, o el telefax, por ejemplo, que veinte años después podemos ver curioso que los consideráramos servicios avanzados, supusieron un salto para las empresas al disponer de un acceso a su base de datos a distancia y mejorar sus herramientas de comunicación. BIT. También participó en el Plan Nacional de Banda Ancha (PLANBA) y en el de satélites (PLANSAT) ¿Qué supusieron estos planes para la industria nacional? Desde el área de tecnología, llevábamos los programas de investigación y desarrollo y, dentro de ellos, especialmente el Plan Nacional de Banda Ancha. Además nos encargábamos de todos los programas de investigación y desarrollo de la Unión Europea relacionados con las telecomunicaciones. Otro asunto que fue materia de nuestro trabajo fue la certificación de terminales, de equipos de telecomunicación en general. Hay que recordar que hasta ese momento el terminal que se conectaba a la red de telecomunicaciones era un teléfono que solamente podía proporcionar la Compañía Telefónica Nacional de España. Cuando arranca la liberalización en el mundo de los terminales hay que habilitar procedimientos de certificación que permitan asegurar que los terminales que se van a a poner en el mercado no causen ningún daño a la red y que funcionen con unos niveles de calidad adecuados. Lo más importante era que se entraba en un proceso de liberalización en el cual la industria podía desarrollar y fabricar equipos que eran homologados, con lo cual se amplíaba considerablemente el mercado. A partir de ese momento se abre todo un mercado de terminales que generó oportunidades para la industria española. BIT. Durante los años 95 y 96 se desplaza a EEUU con una beca Fulbright, mediante un acuerdo de cooperación entre los gobiernos de España y de Estados Unidos de América, llegando a trabajar en los procedimientos de desarrollo de la Nueva Ley de Telecomunicaciones (Telecommunications Act, 1996). Debió ser una suerte aterrizar en este proyecto en un momento tan importante. ¿Cómo fue su experiencia allí personal y profesionalmente? ¿Sirvió para orientar su carrera al mundo del espectro? Entrevista Roberto Sánchez Sánchez El Plan General de Numeración que pusimos en marcha desde la DGTEL fue fruto de un trabajo muy bien hecho en colaboración con los operadores de telecomunicaciones. El plan ha demostrado ser válido, en un momento en el que además era imposible preveer el despegue tan importante que iba a tener la telefonía móvil” Fue una experiencia muy positiva, tanto profesional como personalmente. Eran unas becas mixtas, que aún existen, que concedían la Comisión Fulbright y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Tuve la suerte de acceder a una de ellas y estuve prácticamente un año en Estados Unidos haciendo dos cosas muy interesantes. Por una parte participé en la evaluación de las tecnologías que iban a ser adoptadas en Estados Unidos, como la tercera generación de móviles, en el Instituto de Ciencias de las Telecomunicaciones, que depende del departamento de Comercio americano. Y por otra parte, tuve la oportunidad de participar desde la Administración americana en el desarrollo de algunas de las propuestas para la Ley de Telecomunicaciones que se acababa de aprobar en enero de 1996. Fue un proceso apasionante porque además, en aquel momento, Estados Unidos en el ámbito de la desregulación iba unos años por delante de lo que estábamos haciendo en Europa. En la esfera personal fue fantástico, porque me permitió trabajar en otro entorno, ver cómo trabaja otra gente y vivir en un país distinto. Me acompañaron mi mujer y mis hijos, así que aprovechamos todos la experiencia. BIT. Y con todos esos conocimientos adquiridos, vuelve en el año 1996 a Madrid y le nombran subdirector general de Gestión de Recursos Escasos de Telecomunicaciones en un periodo de vital importancia para las telecomunicaciones en nuestro país. En este periodo se tomaron decisiones muy importantes que determinaron el panorama posterior del sector y de las telecomunicaciones en España. ¿Cómo vivió esa etapa a priori tan ilusionante?,¿qué destacaría de aquellos años? Lo primero que hay que aclarar de todas estas cosas es que no las hace uno en soledad, sino que son fruto de un trabajo de equipo. Fue una tarea de grupo apasionante y también ingente en la que tuve la suerte de participar. La parte más directamente relacionada con mi responsabilidad en ese momento, la de los recursos escasos de telecomunicaciones, se refiere especialmente al espectro radioeléctrico y a la numeración de los servicios de telecomunicaciones. En el área de numeración se establece el nuevo Plan Nacional de Numeración, que es el que hoy tenemos, aunque un tanto modificado. Se eliminan los prefijos provinciales y los teléfonos pasan a tener nueve números. Además es ese Plan el que determina como característica principal que los números de los móviles empiecen por seis. El plan sentó las bases del sistema de numeración actual, y yo creo que fue un trabajo muy bien hecho en colaboración con los operadores de telecomunicaciones y las personas que estaban en la Dirección General de Telecomunicaciones en aquel momento. Hay que reconocerles a ellos principalmente el mérito de haber hecho un plan que ha demostrado ser válido, en un momento en el que además era imposible preveer el despegue tan importante que iba a tener la telefonía móvil. En el área de gestión del espectro hay toda una parte de trabajo que yo creo que es un poco más oculta. Lo más visible es todo lo referente a los concursos de la telefonía móvil que hubo en ese momento, tanto lo que llamábamos DCS1800, que ahora es GSM, como los móviles de tercera generación. Pero también hay otra parte de espectro que es igualmente significativa, que es todo lo que se refiere a la planificación de frecuencias para la radio y la televisión. De hecho, el primer Plan Técnico de la Televisión Digital Terrestre se hace en aquel momento, así que podemos decir que este proceso ya se estaba iniciando hace doce o quince años. Luego incluso hay otro trabajo todavía más oculto, que es el de toda la gestión de frecuencias para servicios de móviles privados o de redes privadas o para los radioenlaces que utilizan los operadores, que es un ámbito de gestión menos visible externamente pero que ocupó una gran cantidad de tiempo y de recursos en esa época. BIT. Y tan intenso y fructífero fue el trabajo, que en el año 1998, el COIT reconoce la tarea de aquel equipo, concediéndole la distinción de Ingeniero del año, a los ingenieros de la SETSI que habían trabajado en esa etapa en las personas de Pedro Alonso Manjón, Antonio Alvarado, Ber- Entrevista Roberto Sánchez Sánchez nardo Lorenzo, José Rueda Cruz y usted. Un premio que por primera y única vez se entregó de forma colectiva ¿Qué supuso ese reconocimiento de los compañeros y en definitiva de los profesionales a su gestión? Fueron diez años continuados de un trabajo muy intenso y muy ilusionante. No estoy seguro de si éramos conscientes de la relevancia que tenía el trabajo que estábamos realizando, creo que todos nosotros hacíamos las cosas pensando en que era fundamental el trabajo bien hecho, sin valorar cuál es la pervivencia que iba a tener en un sector como éste, en el que tantas veces nos hemos equivocado y que es tan cambiante. BIT. En ese contexto, corría el año 2000, vuelve a la empresa privada como director de tecnología de ONO. Era la etapa de liberalización del sector y de despliegue de redes alternativas al operador dominante ¿fue fácil esa responsabilidad de abordar el despliegue de la red alternativa a Telefónica? En el año 2000 me surge la oportunidad de incorporarme a la Dirección de Tecnología de ONO, que era un proyecto muy apasionante porque la compañía estaba desarrollando su red justo en ese momento. Probablemente, para un ingeniero de telecomunicación una de las cosas más atractivas, a las que uno no puede decir que no, es una oferta como aquella de ONO para trabajar en el despliegue de la red completa de un operador. Es una ocasión que difícilmente se da y aproveché esos dos años en los que estaba desarrollándose para vivir otra etapa muy intensa en mi carrera. BIT. Finalizada su etapa en ONO, comienza una nueva en su trayectoria vinculada al sector usuario, la aplicación de las tecnologías al sector del agua. Primero como Director de Consultoría en la empresa Mejoras Energéticas de Recursos e Investigaciones S.A. y después como Director General y fundador de A-Cing, empresa dedicada a la consultoría e ingeniería en los sectores de agua y telecomunicaciones. ¿Siempre tuvo esa perspectiva transversal de la ingeniería de telecomunicación? Mi paso por el sector del agua supuso un cambio radical, un nuevo reto. En este caso se trataba de poner en marcha una actividad de consultoría e ingeniería en el ámbito del agua, con algunas conexiones con el sector de las telecomunicaciones, sobre todo en lo referente al telecontrol. El agua es un bien escaso que hay que preservar, por lo que surgió la oportunidad de desarrollar esta actividad con el objetivo de mejorar la eficiencia de las redes de suministro de agua así como la propia calidad de las aguas desde el punto de vista de los vertidos. El objetivo de la empresa era la mejora de la eficiencia en ambos lados de la cadena, tanto del agua que se suministra como de la que se evacúa. Para mí fue como un reto personal. Siempre he creído que la relación y el intercambio de conocimientos entre diferentes sectores es muy positivo. Desde luego, nunca tienes el conocimiento de la materia que tiene un experto, pero sí que puedes incorporar criterios o ideas innovadoras y ofrecer un punto de vista distinto del tradicional, desde otra óptica. BIT. Justo en el año de la presidencia europea se incorpora como director del Gabinete Técnico de la Secretaría General de Innovación del Ministerio de Ciencia e Innovación. ¿Qué tiene de nuevo reto su presencia en la Secretaría General de Innovación y más en un año como este de presidencia europea? Creo que la presidencia española ha sido muy efectiva en el ámbito de la innovación, pues ha supuesto un impulso nuevo hacia el desarrollo de la misma, hasta tal punto, que una gran parte de las guías para el desarrollo de la política europea de innovación, que presumiblemente se aprobará en otoño, está basada en los criterios o el impulso que ha dado la presidencia española. En concreto, está basada en la Estrategia Estatal de Innovación, que acaba de ser aprobada por el Consejo de Ministros. Los cinco ejes de desarrollo sobre los que se basa la estrategia española de innovación son los mismos, prácticamente, que hemos conseguido que sean los principios sobre los que se asiente la política europea de innovación. Por otro lado, también creo que es muy importante la decisión de fomentar la innovación como uno de los elementos fundamentales para la estrategia de desarrollo global de la Unión Europea. BIT. Uno de los pilares emblemáticos para la Comisión Europea en su “Agenda Digital para Europa”, desvelada recientemente, es el aumento en la inversión I+D y la concentración de los esfuerzos en potenciar las inversiones privadas. La Comisión habla de duplicar la inversión públi- “Probablemente, para un ingeniero de telecomunicación una de las cosas más atractivas que pueden ofrecerte, a las que uno no puede decir que no, es una oferta como aquella de ONO, para trabajar en el despliegue de la red completa de un operador” Entrevista Roberto Sánchez Sánchez ca en I+D sobre TIC de los estados, pasando de 5.000 a 10.000 millones de euros de aquí a 2020. ¿Cómo se materializa en el caso español este objetivo tan ambicioso? En nuestra estrategia de innovación tenemos objetivos para dos períodos. El primer período en la estrategia de innovación española abarca desde 2010 hasta 2015 y pretende duplicar la economía de la innovación, lo que en cifras significa que en 2015 haya 6.000 millones de euros más de inversión privada anual en I+D y un total de 40.000 empresas más que inviertan en innovación. También tenemos como objetivo que en 2015 se hayan creado 500.000 empleos en media y alta tecnología. Con estas cifras alcanzaríamos la media europea. En el segundo período, entre 2015 y 2020, la meta es alcanzar los objetivos europeos y contribuir asimismo a que la Europa 2020 los cumpla en su totalidad. BIT. Retomando los cinco ejes que comentábamos sobre los que gira la Estrategia Estatal de Innovación ¿Cuáles son las prioridades y cuáles los objetivos? Nos encontramos con que España ocupa el noveno puesto en producción científica, gracias a la inversión que se ha ido realizando en I+D en los últimos años. Sin embargo, la encuesta europea sobre innovación, coloca a nuestro país en el puesto 17 de la Unión, por lo que hay una clara diferencia entre nuestra producción científica y la capacidad que tenemos para transferir ese conocimiento a las empresas, a la producción de productos o de bienes o servicios. La estrategia estatal de innovación se basa en hacer que la producción científica se convierta en producción económica. Y para conseguirlo, se añaden a las políticas puras de transferencia de conocimiento lo que nosotros llamamos el pentágono de la innovación, desarrollado sobre cinco ejes. El primero es la financiación, no solo de ayudas directas del Ministerio sino de otros mecanismos que permitan la financiación de los proyectos innovadores durante todo su ciclo de vida. El segundo son los mercados: tenemos que ser capaces de generar mercado, y la estrategia establece mecanismos de compra pública innovadora, por la capacidad que tiene la inversión pública de influir en la generación de industria innovadora. El siguiente eje es la internacionalización, en la cual tenemos que romper las tendencias. Hasta ahora las empresas se hacían internacionales cuando habían agotado su mercado local. Lo que pretendemos es que cualquier empresa con un proyecto innovador piense en el ámbito internacional desde sus inicios, porque su competencia puede estar en cualquier país del mundo y a su vez tendrá muchos más mercados y oportunidades en los que desarrollar su producto. Tenemos muchos ejemplos de empresas españolas que son líderes mundiales y que desarrollan su actividad en los mercados internacionales, como Telefónica, Indra, Acciona, Iberdrola, el Banco Santander o el Banco Bilbao Vizcaya. Son compañías españolas líderes en el mundo y que, de alguna manera, también pueden ejercer un efecto tractor, ayudando a otras empresas españolas a posicionarse en esos mercados. El cuarto eje es el del territorio, en él se promueve el reconocimiento del papel esencial de las Comunidades Autónomas y las Administraciones locales en el desarrollo de la innovación. La estrategia estatal de innovación se configura como un potente mecanismo de articulación de la acti- “Siempre he creído que la relación y el intercambio de conocimientos entre diferentes sectores es muy positivo. Desde luego, nunca tienes el conocimiento de la materia que tiene un experto, pero sí que puedes incorporar criterios o ideas innovadoras y ofrecer un punto de vista distinto del tradicional, desde otra óptica” Entrevista Roberto Sánchez Sánchez vidad innovadora, cuyo despliegue en el territorio tiene que combinar la especialización en busca de la excelencia internacional con la universalización para que no se pierdan iniciativas innovadoras por no encontrar los cauces de apoyo adecuados en el entramado institucional. Por último, tenemos el eje de las personas, que es fundamental. No lo podemos conseguir si no tenemos en cuenta los recursos humanos y su capacitación, pues son las personas quienes ponen en marcha todos los proyectos. BIT. En este área la prioridad es incorporar el talento innovador, el capital humano intensivo en conocimiento, a las empresas a través del programa INNCORPORA. ¿Qué novedades trae respecto a Torres Quevedo? La novedad fundamental es que se dirige a las empresas y que pretende incorporar a tecnólogos en ellas, con el fin de conseguir que la empresa desarrolle más sus capacidades innovadoras. La filosofía del programa INNCORPORA es hacer que las empresas introduzcan en su plantilla a una persona con una cierta formación tecnológica, pero a la que se le pueda incorporar una formación más horizontal. Creemos que la puesta en marcha de actividades innovadoras en una empresa permite un desarrollo mucho más sostenible y duradero. BIT. ¿Se trataría entonces de una especie de dinamizadores? Efectivamente. El programa proporciona un crédito a la empresa por los costes salariales de esa persona, que se incorpora durante tres años, y que tiene que ser devuelto en los años siguientes. En principio, durante esos tres años esa persona tiene que haber posibilitado a la empresa la generación de actividad suficiente como para haber crecido y poder devolver ese crédito sin problemas. Por otro lado, a la persona que se va a incorporar se le da una subvención a fondo perdido, ofreciéndole una formación especial, para permitir que sea compatible con la actividad en la empresa. Además, el proyecto busca generar, con ese grupo de profesionales, una red o club de personas de perfil innovador, de tal modo que entre ellos puedan intercambiar experiencias y generar conocimiento. BIT. Otro aspecto destacado de su trayectoria es su vinculación con el COIT. Fue miembro de la Junta de Gobierno entre 1992 y 1997, ha estado presente en diferentes etapas en la actividad colegial. Entre otras cosas esta revista ha publicado en varias ocasiones artículos suyos ¿Cuál ha sido su vinculación al COIT a lo largo de su trayectoria? Yo he estado vinculado al COIT desde que acabé, incluso antes de tener el título ya me asocié y colegié, así que mi vinculación al Colegio se remonta ya a esa época. La relación se estrechó con mi entrada en la Administración, de la cual tengo que agradecer en parte al COIT mi preparación para la oposición, ya que me facilitaron documentación y permitieron incluso, que me reuniera en la sede con algunos compañeros para preparar los exámenes. Desde entonces, mi relación con el COIT no ha parado. He ido viviendo distintas etapas, en función de las necesidades del Colegio y de mi disponibilidad, pero siempre me he encontrado muy a gusto y estoy a disposición de la institución para lo que me necesite, siempre que me sea posible. BIT. Actualmente los Colegios Profesionales están viviendo una época un tanto turbulenta con la aprobación de la Ley Ómnibus y su desarrollo reglamentario. ¿Qué opina de la decisión de eliminar la obligatoriedad del visado profesional de proyectos? Por un lado, creo que la Ley Ómnibus es positiva por todo lo que supone de simplificación de trámites para los ciudadanos y de libertad para contratar servicios que yo creo que son aspectos deseables para todos, incluso para los Colegios Profesionales. Pero por otro lado deberíamos ser capaces de, manteniendo esos principios, preservar un bien como son los Colegios Profesionales como instituciones que aportan a la sociedad una garantía de calidad de los servicios que prestan a los profesionales y a la ciudadanía. Esto está en el fondo de la institución colegial. Deberíamos encontrar una fórmula para poder cumplir con esos objetivos que marca la Ley Ómnibus, que son deseables, pero preservando ciertas funciones de una institución como ésta, de servicio público, que desde luego dan una garantía de calidad de los trabajos profesionales. “En nuestra estrategia de innovación tenemos objetivos para dos períodos. El primer período abarca desde 2010 hasta 2015 y pretende duplicar la economía de la innovación, lo que en cifras significa que en 2015 haya 6.000 millones de euros más de inversión privada anual en I+D y un total de 40.000 empresas más que inviertan en innovación” Entrevista Roberto Sánchez Sánchez Lo vemos con frecuencia. Incluso en momentos trágicos como el reciente accidente del Tibidabo, la primera decisión es pedir una peritación al colegio profesional, como entidad que ofrece este servicio de una manera totalmente independiente, profesional y no ligada a ningún interés. Deberíamos ser cuidadosos a la hora de aplicar cualquier tipo de normativa para no dañar instituciones que ofrecen este tipo de servicios a la sociedad, con una garantía de independencia y profesionalidad. BIT. También ha realizado una constante actividad docente a lo largo de su carrera. ¿Qué le aporta esta faceta docente a su trayectoria? Ante todo te aporta la necesidad de ver las cosas desde una perspectiva más formal, más estructurada y ordenada, lo cual te reporta mucho en tu vida laboral. También la relación con los alumnos, porque provienen de mundos muy diversos y resulta muy enriquecedor el poder contrastar con ellos otros puntos de vista. Pero realmente mi experiencia como docente se limita a pequeñas aportaciones en cursos o seminarios. BIT. La verdad es que, repasando su trayectoria, da la sensación de ser un ingeniero de “alto espectro”. Creo que he tenido la suerte a lo largo de toda mi trayectoria de participar en proyectos muy interesantes y atractivos. Y la verdad es que en unos y en otros me lo he pasado muy bien y me lo sigo pasando muy bien. Toda esta vida profesional me resulta de utilidad para el momento presente y para lo que me queda por hacer. Todas las experiencias vividas suman para la actividad que uno está realizando en cada momento.3 “Deberíamos encontrar una fórmula para poder cumplir con esos objetivos que marca la Ley Ómnibus preservando ciertas funciones de una institución como el colegio profesional, de servicio público, que desde luego da una garantía de calidad de los trabajos profesionales. Deberíamos ser cuidadosos a la hora de aplicar cualquier tipo de normativa para no dañar instituciones que ofrecen este tipo de servicios a la sociedad, con una garantía de independencia y profesionalidad”
30 oct 2015
Artículo BIT
Federico Guillén. Presidente de Alcatel-Lucent para España y Portugal y Vicepresidente de la Cuenta Global de Telefónica
“El que se decide a invertir es el que sale reforzado después de una crisis” Federico Guillén Presidente de Alcatel-Lucent para España y Portugal y Vicepresidente de la Cuenta Global de Telefónica Entrevista Federico Guillén Es ingeniero de telecomunicación, máster en arquitecturas de conmutación y comunicación por la ETSIT de Madrid y máster internacional en gestión. ¿De dónde surge su vocación ingenieril?¿Qué le impulsó a completar su titulación con dos postgrados? Yo solamente he cambiado dos veces en mi vida de opinión sobre lo que quería ser. Cuando tenía cuatro años lo tenía muy claro, quería ser arquitecto, pero a los doce un tío mío que trabajaba en IBM me llevó a ver los ordenadores con los que trabajaba y aquello me impactó tanto que decidí ser ingeniero de telecomunicación. De hecho, cuando yo salí de la Universidad mi vocación era trabajar en una ingeniería y hacer productos de telecomunicaciones, principalmente software, que es la rama que elegí. El máster en arquitecturas de conmutación y comunicación de datos era simplemente un grado más de especialización en la rama que más me gustaba. La segunda vez que cambié de opinión se produjo años más tarde, cuando tuve la oportunidad de conocer un poco más los entresijos de la compañía. En el 96 me ofrecieron un puesto que tenía que ver con la gestión de la compañía junto a la presidencia de una de las divisiones internacionales con sede en Madrid y descubrí que había otro mundo más allá del diseño y la fabricación de equipos y me encantó. En ese área hay algunos conocimientos que son necesarios y que requieren de una formación especial. Si a eso le sumas que el trabajo lo estás desarrollando en una multinacional, un máster en gestión internacional era lo más adecuado. ¿Considera esa formación en gestión empresarial un complemento necesario para el ingeniero? Depende de a qué te vayas a dedicar. Yo tenía un profesor de química en primer curso en la escuela que cuando empezó la primera clase nos dijo “todo lo que vais a estudiar los próximos seis años es cultura general, lo importante es el inglés”. Yo creo que se olvidó de una cosa importante: las relaciones internacionales. Hoy en día hay muy pocas empresas que puedan dedicarse a este mundo de las telecomunicaciones, que estén localizadas en España exclusivamente. De una u otra manera tenemos relación con otros países, con otras culturas, con otra forma de pensar y de hacer, y el entenderlas, te da la posibilidad de desarrollar tu carrera. BIT. Este es uno de los rasgos distintivos de su perfil profesional: su trayectoria le ha hecho residir en Amberes, Dallas, Miami, México, Madrid… ¿Qué ha significado para usted profesionalmente trabajar en estos entornos a priori tan distintos? ¿Considera la movilidad un ingrediente fundamental para el desarrollo profesional? Creo que es importante el compaginar las virtudes de cada forma de trabajar. El vivir en muchos países y relacionarse con gente diferente aporta mucha riqueza. No es solamente el hecho de vivir en el extranjero, sino que en algunos de los puestos que he desarrollado he tenido equipos distribuidos en todo el mundo. En una ocasión mis interlocutores habituales estaban en California, Canadá, Carolina del Norte, Madrid, Amberes y China. Recuerdo que las reuniones del equipo se hacían por audioconferencia a las dos de la tarde, buscando un horario que pudiéramos compatibilizar entre California y China. Al final, este tipo de equipos aportan mucha riqueza al trabajo. Federico Guillén ha desarrollado la práctica totalidad de su carrera en Alcatel- Lucent y, como él dice, no ha tenido tiempo de aburrirse en absoluto. El recorrido, que empieza en el año 1998, le ha hecho pasar por todo tipo de responsabilidades: de producto, de país, dentro y fuera de España (Amberes, Dallas, Miami, México y Madrid han sido sus residencias). El que comenzara como ingeniero de sortware, llega en 2009 a la presidencia de un ejército de profesionales, bien nutrido de ingenieros de telecomunicación, con el afán de hacer crecer a la compañía en nuevas áreas porque, como él mismo dice “lo que habrá de aquí a veinte años nadie lo sabe, pero lo estamos inventando ahora”. Detrás de este periplo asoma una persona segura y decidida, que en esta charla desgrana ese proceso que le ha llevado al frente de una de las compañías más potentes del sector y sus reflexiones sobre asuntos tan importantes como la congestión de las redes, la necesidad de poner el acento en las aplicaciones, el despliegue de Redes Ultrarrápideas, su apuesta por LTE, e incluso, de lo que espera de sus colegas telecos. Entrevista Federico Guillén BIT. Y es lo que le permite desarrollar su carrera profesional en una compañía de estas dimensiones ¿no? Usted tiene un perfil profesional que puede considerarse cada vez más atípico, dado que ha desarrollado la práctica totalidad de su carrera profesional en la misma compañía, Alcatel- Lucent, ostentando muy diferentes responsabilidades. Mucha gente me pregunta: ¿cómo es posible que después de tantos años sigas en Alcatel-Lucent? Pues porque me sigo divirtiendo, porque esta compañía me ofrece la posibilidad de seguir aprendiendo, la posibilidad de relacionarme con gente muy diferente y de trabajar en proyectos nuevos cada dos o tres años. Mientras que me siga divirtiendo y siga aprendiendo seguiré en esta compañía. Y por supuesto, mientras siga aportando. BIT. En la compañía ha ocupado muy distintas responsabilidades desde su incorporación en el año 89. Ha sido vicepresidente de estrategia y productos de acceso fijo, director de Alcatel eBusiness, director de la cuenta de Telefónica internacional en USA… ¿Podemos hacer un repaso por ese largo periplo? Empecé en ingeniería. Del 89 al 96 ocupé diferentes puestos siempre relacionados con ingeniería de software. Después pasé a trabajar al frente de una división y de ahí fui a Dallas como responsable de preventa, dando soporte a los comerciales americanos que vendían equipos europeos, ya que con los diferentes estándares en EEUU y Europa, necesitaban gente que conociera los equipamientos que se hacían en otras partes del mundo. “Una de las cualidades que tiene esta multinacional es que es de las pocas en las que realmente se piensa en global y se actúa en local” Entrevista Federico Guillén Después me ofrecieron llevar una cuenta internacional y me desplacé a Miami allí sí tuve una responsabilidad comercial de una cuenta. De Miami volví a España y me ofrecieron la primera posición de gestión real, que fue la dirección del negocio de empresas en España, un negocio completamente diferente al que yo había visto hasta ese momento, porque aquí se trataba de un mercado de proyectos muy pequeños pero con miles de clientes, cuando normalmente nuestro sector se caracteriza por proyectos muy grandes, con pocos clientes. Aprendí muchísimo y la verdad que tengo un recuerdo muy entrañable de esa época. Después, asumí la dirección mundial de la unidad de negocio de Litespan (un nodo de acceso multiservicio). Tras ello, asumí la responsabilidad del negocio de acceso (ADSL, nodos de acceso a multiservicio, fibras hasta el abonado…) que fue cuando estuve en Amberes y luego me ofrecieron ser Director general en México: un cambio radical porque pasé de tener una responsabilidad de producto para todos los países a tener una responsabilidad de país para todos los productos. Cambio total de perspectiva, lo cual está muy bien porque en todas las empresas suele haber tiranteces entre los departamentos de producto y comercial. Vivirlo desde las dos perspectivas me ha dado una ventaja a la hora de entender cómo manejar esa situación. En México viví una etapa de tres años y medio, en la que de alguna forma, sentí que hacía una gran contribución, no solamente a mi compañía, sino incluso al desarrollo del país. México era un país con muchas posibilidades pero que en el año 2003 tenía doscientas mil líneas ADSL para ciento siete millones de habitantes. Cuando me fui había más de cuatro millones de líneas ADSL y las habíamos vendido nosotros: eso te hace sentir orgulloso del trabajo hecho. Después de México volví a Europa y ahí tuve una responsabilidad en “Si los ingresos redisminuyen cada vez podremos invertir menos en innovación, con lo cual estaremos hipotecando el futuro” Entrevista Federico Guillén Latinoamérica, sur de Europa, Oriente Medio y África para todos los productos de acceso (acceso siempre ha sido mi especialidad técnica). Luego tuve un pequeño intervalo como responsable de negocios verticales, para clientes que no eran operadores. Otra vez enfrentándome a una perspectiva completamente diferente. BIT. En julio de 2009 le dan la confianza de presidir la compañía para España y Portugal y además, es responsable de la cuenta global de Telefónica ¿En el momento de asumir el cargo qué retos se plantea y cuáles son sus prioridades al frente de la compañía? Efectivamente, hay una decisión de cambio de equipo gestor y me ofrecen el puesto en un momento que no era especialmente fácil. A principios de 2009 se empezó a notar más la crisis económica, la situación era complicada, tanto por la situación en el mercado de telecomunicaciones, de caídas de inversiones de los operadores, como por la entrada de competidores fuertes en España y Portugal. Entonces me planteo una línea de actuación en la que estamos inmersos y que es un camino hacia el crecimiento en otras áreas diferentes a las que solíamos vender antes. El mundo va cambiando y hay que adaptarse y estamos en ese proceso. BIT. ¿Con qué equipo cuenta para hacernos una idea del volumen de gente que está trabajando? Tengo una doble responsabilidad (presidente y consejero delegado para España y Portugal, y responsable de la cuenta global de Telefónica). Para la primera cuento con un equipo de mil cuatrocientas personas, de las cuales más de un tercio desarrollan innovación en los centros de competencia ubicados en España y Portugal, y dan servicio a nivel mundial. Por ejemplo, en España tenemos la competencia de IPTV para todo el mundo. También tenemos funciones corporativas que dan soporte a otros países y por último las funciones locales (comercial, operaciones, preventa, recursos humanos, financiero, etc…) BIT. ¿Y cómo se coordina toda esta actividad dentro de un grupo internacional con más de setenta mil empleados? Una de las cualidades que tiene esta multinacional es que es de las pocas en las que realmente se piensa en global y se actúa en local. A Alcatel- Lucent los operadores del país la ven como una empresa local. Creo que ése es uno de nuestros grandes valores, estamos en 130 países y creo que eso nos diferencia. Además, entre nuestros valores corporativos está la accountability, es decir, que cada uno se hace responsable de su parte del negocio. Yo tengo la responsabilidad del negocio en España y Portugal y de nuestra relación con Telefónica y evidentemente me siento responsable de ello. BIT. En su intervención en el Encuentro de telecomunicaciones de Santander que anualmente organizan AETIC y Fundación Telefónica, reconocía que “estamos en un momento crítico, en una encrucijada” y añadía “ es preciso habilitar aplicaciones que pongan la red en valor, lo que no es lo mismo que cobrar por servicios hasta ahora gratuitos, si no lo hacemos la red se colapsará”. Entraba usted en un debate que está marcando la actualidad informativa últimamente. ¿Cómo podemos hacer sostenible el negocio y asegurar así las inversiones necesarias en el despliegue? ¿Se impone un cambio en el modelo de negocio? Creo que llevamos dos o tres años en los que de alguna forma los problemas se identifican, pero no se toman las acciones necesarias para que el sistema no se colapse. Tampoco quiero crear una situación de pánico, pero creo que si no se actúa pronto, llegaremos a un punto en el que los ingresos por abonado que tienen los operadores serán casi planos. Y, sin embargo, siguen creciendo los costes por abonado, pues crear la infraestructura necesaria para dar esos servicios a los que nos acostumbramos muy rápidamente, es caro. Si esas dos curvas se cortan –los ingresos por abonado y los costes por aboEntrevista Federico Guillén nado– nadie va a invertir, y lo que ocurrirá será que tendremos tecnologías en laboratorios, que nunca se implementarán en la red. Nuestro sector vive de la innovación y para poder innovar hace falta que se generen beneficios en el negocio actual. Nosotros dedicamos entre el trece y el quince por ciento de nuestros ingresos brutos a ingeniería, a investigación. Si los ingresos disminuyen, cada vez podremos invertir menos en innovación, con lo cual estaremos hipotecando el futuro. Es necesario cambiar radicalmente de modelo. BIT. ¿Y hacia dónde evoluciona ese modelo de negocio? Se trata de ponerle un precio razonable a los servicios nuevos que se ofrecen. Por ejemplo, si hay una aplicación determinada que te da un servicio Premium, comparado con lo que tú tienes actualmente en modelo de tarifa plana, habrá que pagar por ello. ¿Por qué? Porque si no se pone un precio acorde nadie va a invertir para que eso se haga realidad, es pura matemática, si no se paga por el valor que tienen las cosas, nadie invierte. Estoy hablando de nuevos mercados. Hay muchos ejemplos de ello. Cuando apareció el móvil, nadie tenía planificado ese coste en su presupuesto y, sin embargo, la gente estaba dispuesta a pagar por tener comunicación en movilidad y estar disponible en cualquier lugar. Pasa lo mismo, por ejemplo, con la banda ancha. Si hay aplicaciones que te permiten unos servicios avanzados de vídeo, por ejemplo, estoy convencido de que el usuario estará dispuesto a pagar por el hecho de tenerlas. Otro ejemplo típico son las aplicaciones de Apple, hay ya cien mil o ciento cincuenta mil aplicaciones disponibles, de las cuales muchas son gratis pero las más avanzadas se cobran a precio razonable, con una transacción segura y fácil. Eso es un mercado que se crea de la nada, que no existía antes y, de repente, existe y es aceptado por el usuario. Eso es lo que estamos intentando hacer con las redes de telecomunicación. Estamos intentando crear redes que tengan la capacidad de ofrecer aplicaciones, que se puedan comercializar y dar un servicio que hoy no existe y que se puedan pagar de una forma fácil, sencilla, barata y segura. BIT. Ha declarado también en alguna ocasión que las redes deberían multiplicar por 10 su capacidad de transmisión, para dar servicios que son ya una realidad en la Sociedad de la Información. ¿Por dónde pasa esa apuesta? Parece evidente que hay que mejorar la eficiencia. Hay dos aspectos: la innovación tecnológica y la eficiencia, en la que nosotros invertimos muchísimo. Intentamos reducir los costes de nuestros productos en porcentajes que hagan posible que los usuarios puedan pagar esos servicios. Uno de nuestros focos de innovación es la reducción de costes. En esta industria el volumen es muy importante y hacer que los precios sean accesibles es mucho más importante, porque sino no se usan los servicios. Es una mezcla de las dos cosas, innovación más reducción de costes. BIT. Hablaba también de poner en valor las aplicaciones y ponerlas casi en primer lugar… Claro, porque al final las aplicaciones son lo que ve el usuario. El usuario en el fondo no contrata una línea de ADSL o una línea 3G por el ancho de banda en sí mismo, sino por las aplicaciones que puede utilizar gracias a ese ancho de banda. Hubo un momento, justo después de la burbuja de Internet, en el que teníamos redes de voz que estaban empezando a dar datos. En ese momento la innovación hizo posible el ADSL, y el ADSL nos llevó un paso por delante. Ahora las redes están preparadas para los datos que requieren los usuarios en este momento. El problema es que vamos hacia un entorno en el que el mayor requisito del tráfico va a proceder del vídeo y las redes no están preparadas, por eso es necesario un salto tecnológico que haga converger las redes de fijo y móvil para dar los servicios de alta velocidad que el vídeo y las aplicaciones del vídeo van a requerir. En ese momento tecnológico estamos. Para hacer ese salto hace falta inversión, y para que haya inversión hace falta que los ingresos por abonado crezcan. Para conseguirlo hacen falta aplicaciones que hagan que los usuarios estén dispuestos a pagar por un servicio que se les da. Y para ello es necesario que la red exponga, a través de interfaces abiertos, todas las capacidades que tiene, “Estamos intentando crear redes que tengan la capacidad de ofrecer aplicaciones, que se puedan comercializar y dar un servicio que hoy no existe y que se puedan pagar de una forma fácil, sencilla, barata y segura” Entrevista Federico Guillén de forma que las aplicaciones sean fáciles de construir. BIT. ¿Y como conjuga eso con una situación de crisis económica que no da certidumbre para la inversión y también con una cierta incertidumbre regulatoria? De los periodos de crisis normalmente salen grandes innovaciones. El mundo es de los valientes y el que se decide a invertir es el que sale reforzado después de una crisis. Nosotros en Alcatel-Lucent lo que estamos haciendo en los últimos años es invertir decididamente por las tecnologías de futuro: en LTE, en fibra óptica con capacidad de 10 Gigabits GPON, en lo que llamamos “High Leverage Network” (que permite converger las redes fijas y móviles con una capacidad todo IP). En eso estamos y creo que de momento nos está yendo bien. BIT. ¿En qué consiste ese High Leverage Network que propone Alcatel- Lucent? La Red de Altas Prestaciones (en inglés High Leverage Network), es una red convergente todo IP en la cual se optimiza el tráfico, se optimiza la posición de determinados contenidos (más cerca o más lejos del usuario), de forma que el tráfico no se colapse con toda la demanda que va a haber especialmente en vídeo. Es importante tener una red que sea capaz de soportarlo y de hacerlo con la calidad suficiente para transportarlo. Es importante no sólo hacer esa red eficiente en coste, en calidad y con las capacidades necesarias, sino que tenga los interfaces de aplicaciones abiertos hacia el nivel de aplicaciones, para que se le pueda sacar todo el partido en contexto, en contenidos, en comunicaciones y en control de los usuarios que están utilizando esa red. BIT. Hay otro tema que va ligado a lo que comentábamos de la eficiencia de las redes y es el concepto de ecoeficiencia que está inundando casi todo el mundo tecnológico. ¿Es éste un requisito indispensable para ajustar esos costes de inversión? “Se trata de ponerle un precio razonable al servicio nuevo que se ofrece, es pura matemática, si no se paga por el valor que tienen las cosas, nadie invierte” Entrevista Federico Guillén Y además es parte también de nuestro compromiso de responsabilidad social. Tenemos una preocupación por el hecho de que, evidentemente, cuanto más consumo de servicios se genera, hay más tráfico, se usan más equipos, y más potentes, y evidentemente el consumo energético es mayor. En ese sentido, en Alcatel- Lucent nos hemos marcado un objetivo a través de una iniciativa que se llama Green Touch, que es un consorcio al que hemos invitado a universidades y centros de investigación, clientes, competidores y a todo el que tenga que ver con el sector, con el objetivo de reducir el consumo por bit transmitido en un factor de mil en los próximos cinco años. Para entender esta proporción, hay que entender que un factor de mil es como comparar por ejemplo el consumo de una nevera con el led de la Black- Berry cuando recibes un correo. Es un proyecto liderado por los Bell Labs de Alcatel-Lucent, con un objetivo muy agresivo que surge porque queremos cada vez más tráfico pero que eso no implique disparar el consumo energético y las emisiones al medioambiente. BIT. Es inminente la aprobación del Real Decreto sobre Redes de Acceso Ultrarrápidas ¿Cuál es la postura de Alcatel-Lucent ante esta nueva normativa? Un Real Decreto como éste va a fomentar las inversiones, con lo cual es sin duda bueno para el sector. Nosotros ofrecemos a nuestros clientes las soluciones que sean más eficientes en costes y más innovadoras para que hagan uso de esa facilidad al desplegar Redes de Nueva Generación. Probablemente, los proyectos público-privados serán los que tengan más éxito como ha pasado en otros países. El desplegar redes ultrarrápidas es algo positivo que hay que fomentar para que haya más inversiones. Y es que el sector en el que estamos, aunque en su contribución absoluta al PIB de un país es menor que el de otras industrias, sí que es un catalizador para otras industrias y servicios. Si imaginamos un mundo sin telecomunicaciones, el esfuerzo que haría falta para hacer lo que hoy se hace gracias a las telecomunicaciones es impensable. Yo creo que es algo de lo que tenemos que mentalizar de alguna manera tanto a los gobiernos como a la sociedad en general: las telecomunicaciones son imprescindibles para el progreso de un país. Que las telecomunicaciones crezcan a un ritmo adecuado en un país, te sitúa en una posición competitiva respecto a los países de tu entorno. BIT. Su compañía ha hecho una apuesta importante en LTE, cuya llegada se anuncia más que inminente, pero recientemente también declaraba que más importante que la tecnología son las aplicaciones y que la industria debería poner el acento en ellas ¿el valor de la red deja de estar en la conectividad por sí misma? Hay gente que llama a la tecnología LTE la cuarta generación de móviles. Yo creo que supone muchísimo más que una evolución de la tercera generación, y que sin duda es la tecnología que por fin va a hacer que las redes converjan, porque al final LTE es un acceso wireless ultrarrápido que será comparable a un acceso fijo de los que conocemos hoy. Hemos decidido invertir muy fuerte en LTE porque pensamos que el futuro va en esta dirección, pero LTE tecnológicamente no será nada si no hay aplicaciones que lo rodeen. El ejemplo más claro es el GPS, que ahora está tan de moda y que está presente en todos los dispositivos desde hace tres o cuatro años. Pues bien, yo estudié esta tecnología en la carrera, hace unos cuantos años, y ya entonces teníamos todos los elementos para desarrollarla. Pero esta tecnología no se ha comercializado de manera masiva hasta que no ha habido aplicaciones efectivas en coste para que alguien pudiera comprarse un aparato para el coche, por ejemplo. Con LTE pasa lo mismo. LTE no triunfará si no hay una serie de aplicaciones que lo rodeen y que hagan que se acelere el tiempo de despliegue. Nosotros en Alcatel-Lucent estamos fomentando ese tipo de aplicaciones en una iniciativa que se llama “NG Connect” en la cual invitamos a industrias, que no tienen por qué ser de telecomunicaciones, a aprender de la tecnología LTE y buscar aplicaciones que les puedan ser de utilidad. BIT. Tengo entendido que tanto la compañía, como usted personalmente, están muy implicados en las labores de responsabilidad social corporativa. ¿En qué se concretan estos trabajos? ¿En qué se concreta también su aportación y la de los empleados de Alcatel-Lucent en los proyectos de la Fundación homónima? “Hemos decidido invertir muy fuerte en LTE porque pensamos que el futuro va en esta dirección” Entrevista Federico Guillén Tenemos un programa de voluntariado y colaboramos con algunas ONG. Cuando hay ocasión nos gusta participar localmente en el contexto de otros programas de la Fundación Alcatel-Lucent que son los que más o menos nos marcan las pautas de las actividades de Responsabilidad Social Corporativa que podemos asumir. Por ponerte un ejemplo, estamos lanzando desde la Fundación con una ONG en España que se llama Adsis un programa en Barcelona y en Madrid de ayuda a jóvenes desfavorecidos socialmente y con problemas de inserción social que está enfocado a alfabetizarles en temas tecnológicos. Hay que conseguir que los jóvenes de hoy en día sean capaces de acceder a la información y a la formación a través de las tecnologías. Si nosotros podemos poner nuestro granito de arena, lo hacemos. BIT. Su compañía ha sido una tradicional empleadora de ingenieros de telecomunicación. ¿Qué porcentaje de ingenieros en plantilla tiene Alcatel- Lucent? Un 44% de nuestra plantilla son Ingenieros de telecomunicación (más de cuatrocientos), sumando a los técnicos, suponen el setenta y uno por ciento de nuestra plantilla. BIT. ¿Y qué le pide Alcatel-Lucent a ese ejército de telecos?¿Qué perfil buscáis? En España los ingenieros de telecomunicación están bien preparados y es una ventaja que no tenemos que perder porque en otros países tienen una formación mucho más especializada. En mis primeras épocas se sorprendían cuando yo viajaba a un comité multidisciplinar con varios países implicados, al ver que los “Algo de lo que tenemos que mentalizar de alguna manera tanto a los gobiernos como a la sociedad en general: las telecomunicaciones son imprescindibles para el progreso de un país. Que las telecomunicaciones crezcan a un ritmo adecuado en un país, te sitúa en una posición competitiva respecto a los países de tu entorno” ingenieros españoles sabemos de casi todo, y en comparación no sólo con EEUU sino también con otros países de Europa. Creo que eso no se tiene que perder. Pero sobre todo, yo pediría a los ingenieros que salgan un poquito más formados en temas empresariales, incluso los que van a hacer desarrollo, porque es importante que entiendan el porqué de un desarrollo y la importancia de conocer estos aspectos, porque estarán en una empresa, no en un laboratorio. En las empresas hay que hacer productos que sean rentables y que satisfagan la necesidad de los usuarios, y muchas veces los ingenieros tendemos a extrapolar el mundo a nosotros mismos y suponemos que todo el mundo sabe todo lo que sabemos nosotros de técnica, y no es así. El ingeniero tiene que escuchar lo que le piden los clientes y hacer productos que sean sencillos y eficientes. Traducir los requisitos del cliente a un producto. En mis primeros años de carrera recuerdo que mi contacto con los clientes era nulo, éramos un laboratorio de investigación, se nos ocurría una cosa y la hacíamos. Hoy en día hay unos procesos muy bien definidos en los cuales se toman en cuenta en todo momento los requisitos del cliente, y esto se traslada hasta la ingeniería para hacer los productos que el cliente requiere. BIT. Dice “cuando yo me hice ingeniero de telecomunicación”, como si fuera hace mucho tiempo, pero sorprende su juventud para tener un puesto de tan alta responsabilidad. Parezco un poco más joven de lo que soy. Además de joven era muy deportista y sigo haciendo deporte regularmente. BIT. ¿A qué dedica, además de al deporte, el poco tiempo que le puede quedar? Pues mira, ahora mismo estoy pluriempleado dándole clases a mi hija, que está en primero de bachiller, redescubriendo teoremas y problemas que había olvidado hace tiempo. Me lo estoy pasando bomba. Me gusta jugar al ajedrez y, por supuesto, estar con la familia el mayor tiempo posible. BIT. ¿Quiere añadir algo más para nuestros lectores? Me gustaría transmitir a los telecos, que este mundo nuestro de las telecomunicaciones es un mundo difícil, pero lleno de satisfacciones si uno es capaz de ver el lado socialmente importante que tienen. Creo que es uno de los sectores en los que la innovación es más visible. Hace poco mi hija, que tiene dieciséis años, vio un teléfono de disco por primera vez en su vida y me preguntó cómo se marcaba. Ese teléfono era el que usábamos nosotros cuando teníamos su edad. Los jóvenes de hoy han vivido un mundo completamente diferente en el que la tecnología ya es parte de su vida y han pasado del móvil, al Facebook, al Messenger…, y ya son parte de su vida. Lo que habrá de aquí a veinte años nadie lo sabe, pero lo estamos inventando. Un ingeniero tanto si se dedica a la parte de desarrollo, de investigación, o de gestión, puede disfrutar de una de las profesiones que más satisfacciones proporcionan porque puedes constatar en poco tiempo el progreso que has ayudado a generar.
30 oct 2015
Artículo BIT
Entrevista Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell
Ingenieros del Año 2010 Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell Directora General de Talento, Innovación y Estrategia de Indra Director General de Operaciones de Indra Entrevista Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell BIT. Ambos sois ingenieros de telecomunicación por la UPM. ¿Qué recuerdos conserváis de los años en la Escuela y de dónde surge vuestra vocación por la ingeniería de telecomunicación? Rafael Gallego. Conservo un gran recuerdo de los años en la ETSIT de Madrid. A mí siempre me han gustado mucho las matemáticas y la física, y el buen nivel de formación teórica que daban en la Escuela me parecía bien en aquellos años de estudiante, a la vez que creo que aquella buena base me ha sido muy útil en la vida profesional. Mi vocación de estudiar esta ingeniería viene de muy atrás. Realmente lo debí decidir a los 12 o 13 años, y cuando llegó el momento de elegir una carrera, la decisión ya estaba tomada. Emma Fernández. La ETSIT ha marcado mi vida profesional. No sólo adquirí conocimientos técnicos de un sector apasionante. Sobre todo, desarrollé una serie de aptitudes muy propias de un ingeniero que aun continúo aplicando: enfrentarme a los problemas con mente abierta; no dar nada por sentado; buscar información “debajo de las piedras” y que los problemas se solucionan “haciendo”. BIT. Ambos comenzasteis vuestra trayectoria como ingenieros de diseño. Emma en Alcatel y en Telefónica I+D y Rafael en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas ¿Creéis que es importante que los ingenieros se curtan en estas labores desde la base?¿Cómo recordáis aquella primera etapa en vuestras respectivas carreras? Rafael Gallego. Para mí empezar como ingeniero de diseño fue extraordinario. Realmente es lo que yo quería. En aquellos tiempos se estaba comenzando la era de los circuitos digitales con microprocesador, y tuve la gran suerte de poder dedicarme a ello. Recuerdo el curso/seminario que organizó el COIT sobre microprocesadores, con prácticas incluidas, que se realizaban en el salón de actos del mismo. Ello me permitió entrar en Indra y aplicar a casos prácticos la teoría aprendida, ¡fue fantástico! Pienso que la oportunidad de trabajar unos años como ingeniero de diseño me aportó un valor inmenso para los retos que el futuro me iba a deparar. Emma Fernández. Terminé la carrera universitaria pensando que había adquirido muchos conocimientos, pero cuando comencé a trabajar como ingeniero de diseño en microelectrónica descubrí que el aprendizaje iba a ser continuo y que el trabajo en equipo era necesario para el éxito. Fue una época clave. En aquel momento decidí también completar mi formación con un Master en el Instituto de Empresa que me permitiera tener una visión más global de la empresa. BIT. Contáis con una carrera de largo recorrido dentro de Indra. ¿Creéis que esta característica laboral, cada vez menos usual, permite desarrollar todo el potencial del profesional? Rafael Gallego. En mi caso concreto, el llevar trabajando en Indra más de treinta años, viviendo en primera persona el desarrollo de la empresa, hasta llegar a ser hoy una realidad con presencia global, pienso que sí me ha permitido desarrollar el potencial profesional. También valoro, por supuesto, la experiencia de aquellos profesionales que hayan tenido la oportunidad de sumar acervos culturales de diferentes empresas, pero en mi caso estoy muy satisfecho de mi recorrido en Indra. Los Ingenieros del Año 2010, Emma Fernández y Rafael Gallego, personalizan una carrera profesional construida desde los cimientos. Ambos cursaron ingeniería de telecomunicación en la ETSIT de la UPM y ambos comenzaron en sus respectivas trayectorias como ingenieros de diseño, Emma en Alcatel y Telefónica I+D y Rafael en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Se incorporaron a Indra desde Ceselsa (Rafael) e Inisel (Emma) que en el año 1993 se fusionaron para crear esta multinacional española, que han visto crecer desde sus inicios hasta convertirse hoy en un gigante de las tecnologías presente en más de cien países y que emplea a treinta mil personas. Destilan simpatía, dinamismo y profesionalidad y, encantados ante su nombramiento como Ingenieros del Año, reciben a la revista BIT en uno de los pocos espacios libres que deja su apretada agenda. De su mano repasamos sus respectivas trayectorias y los retos y logros más importantes de Indra. Emma Fernández. Indra es una gran empresa con una oferta muy diversificada, que permite a los profesionales que proceden de una ingeniería desarrollar todo su talento y conocimientos técnicos y de gestión en un entorno internacional. Cuando tienes la oportunidad de trabajar en una compañía con un proyecto ambicioso y con visión de largo plazo resulta muy motivador participar en su construcción. A lo largo de ese camino de expansión de la compañía siempre hay más oportunidades para crecer profesionalmente. BIT. Haciendo un repaso histórico de la trayectoria de Indra, ambos formáis parte de la compañía desde su constitución, de hecho, Rafael se incorpora a Indra desde Ceselsa y Emma desde Inisel (ambas se fusionaron para crear Indra en el año 1993). ¿Cómo fueron aquellos primeros años del proyecto? Rafael Gallego. El proceso de fusión entre Inisel y Ceselsa fue algo realmente extraordinario. Antes había dos empresas que competían por los mismos contratos, en un mercado realmente estrecho. En el mundo de las empresas de electrónica profesional se produjeron grandes procesos de concentración tanto en Europa como en estados unidos, y la mayor parte de ellos fueron posteriores al de Indra. Por ello se puede decir que nuestro proceso de fusión fue pionero en alguna manera. Los primeros años fueron duros, porque había que sortear una crisis nacional muy profunda. Se hizo con éxito y se salió de la misma con la empresa mucho más fuerte y preparada para afrontar los retos de crecimiento y globalización que venían a continuación. Visto con la perspectiva del tiempo, aquella fusión fue un gran acierto. Emma Fernández. En aquellos años comencé a trabajar en la dirección de estrategia de Indra y participé activamente en establecer el marco Emma Fernández: “La ETSIT ha marcado mi vida profesional. No sólo adquirí conocimientos técnicos de un sector apasionante. Sobre todo, desarrollé una serie de aptitudes muy propias de un ingeniero que aun continúo aplicando: enfrentarme a los problemas con mente abierta; no dar nada por sentado; buscar información ‘debajo de las piedras’ y que los problemas se solucionan ‘haciendo’” Entrevista Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell que sentó las bases de futuro de la compañía. No resultó fácil decidir por qué negocios apostar y donde desinvertir. Lo que es Indra hoy es consecuencia de aquellas decisiones: se apostó por la tecnología propia, por el desarrollo internacional y por un modelo de negocio de crecimiento y alta rentabilidad, con una base amplia de clientes. BIT. Indra está presente en más de 100 países. En un país como el nuestro, en que la internacionalización es realmente compleja para muchas empresas, incluso grandes, contrasta el constante y paulatino desarrollo de Indra fuera de nuestras fronteras. ¿Es una consecuencia natural del trabajo bien hecho o un punto importante en la propia estrategia de la compañía? ¿Cuál es el secreto de la internacionalización? Rafael Gallego. Primero, hay que decir que para una empresa como Indra, la internacionalización no es una opción, es una necesidad. Nuestros principales negocios son globales por su propia naturaleza. Por esta razón iniciamos el recorrido internacional hace muchos años y responde a una decisión estratégica de la compañía. La acción internacional es muy demandante de recursos, y exige un gran rigor en la ejecución. El secreto consiste en hacer muy bien las cosas, en ganarse la confianza de los principales clientes y en ir desarrollando la marca en los nuevos mercados. En Indra nos da mucha satisfacción realizar proyectos en países tan avanzados y tan emblemáticos como Alemania o Reino Unido, lo que es una consecuencia y una prueba de la exigencia que tenemos en España. También hemos desarrollado una buena presencia en Latinoamérica, donde ya tenemos muchos recursos locales, y donde vamos a seguir apostando. También estamos trabajando con mucha ilusión en los países asiáticos, donde ya contamos con importantes referencias en China e India. BIT. Uno de los emblemas de Indra es su volumen de inversión en I+D, contando además con treinta y nueve centros de excelencia en todo el mundo constituidos como laboratorios avanzados de I+D+i. ¿Podemos dar algunas cifras aproximadas? ¿Es una tendencia que reforzaréis en estos momentos de crisis económica? Emma Fernández. La innovación es la base del negocio de Indra, el eje de su sostenibilidad como compañía y la clave de la diferenciación de su oferta de soluciones y servicios. La innovación no es una actividad, es una estrategia y está integrada en toda la organización. Prueba de ello es que invertimos anualmente entre el 7% y el 8% de las ventas en I+D+i y estamos entre las tres primeras compañías españolas por inversión en I+D. BIT. Administraciones Públicas y sanidad, transportes y tráfico de todo tipo, servicios financieros, servicios de seguridad y defensa, energía… ¿es la diversificación una clave del éxito? ¿Cómo se coordina esto desde vuestras respectivas responsabilidades? Rafael Gallego. Más que de diversificación en Indra hablamos de diversidad de mercados. En nuestros proyectos hay más denominador común de lo que parece a primera vista. Aparte de exigencias universales como son el rigor, la calidad, la orientación al cliente, la innovación o la gestión de personas, hemos desarrollado arquitecturas y tecnologías aplicables a los distintos proyectos y soluciones. Desde mi ámbito de responsabilidad contribuyo a desarrollar factores transversales que nos ayudan en la gestión y coordinación, como por ejemplo la metodología de gestión de proyectos. En este campo el grado de excelencia máximo lo representa la certificación individual “PMP” (Project Management Professional) donde somos una de las empresas con mayor número de profesionales PMP, que es el reconocimiento internacional de mayor prestigio en su ámbito. Emma Fernández. El crecimiento de Indra se debe precisamente a la decisión estratégica de atender las necesidades tecnológicas de diversos sectores basándonos en la innovación constante, el talento de nuestros profesionales y en convertirnos en los Entrevista Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell Entrevista Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell aliados de clientes de primer nivel que apuesten por la tecnología para desarrollar su negocio. Las direcciones corporativas de Innovación y Estrategia son las responsables de impulsar factores transversales como, por ejemplo, identificar tendencias y tecnologías que puedan ser de aplicación a diferentes sectores y clientes; desarrollar la red de centros de excelencia internos y externos, etc. En definitiva, analizar de manera continuada nuestros negocios para aumentar la eficiencia y la reutilización del conocimiento que atesoran nuestros profesionales. BIT. ¿Cómo se gestiona el capital humano en una compañía como Indra?¿Cuáles son las prioridades de tu dirección para gestionar algo tan complejo como el “talento”?¿Qué vinculación tiene este asunto con la bajada drástica en las vocaciones ingenieriles y técnicas? Emma Fernández. El desarrollo de un profesional se forja principalmente con la experiencia que adquiere en el desempeño de su trabajo diario. Los jefes son los verdaderos gestores del talento en cualquier organización. Con su comportamiento trasladan los valores y las formas de hacer y con sus decisiones contribuyen a la motivación y al desarrollo de los profesionales bajo su responsabilidad. La función de Recursos Humanos establece las políticas generales y se asegura de su aplicación en toda la organización. Nuestras prioridades han estado centradas en trabajar con el equipo de dirección y gestión para establecer una carrera profesional más atractiva y con un fuerte componente internacional; en identificar a las personas con más talento y potencial para darles visibilidad y desarrollo; y en favorecer nuevas formas de trabajo (teletrabajo, horarios flexibles, políticas de diversidad) más cercanas a la sociedad actual. Además hemos desarrollado herramientas que ayuden a gestionar el talento y a Rafael Gallego: “Para una empresa como Indra, la internacionalización no es una opción, es una necesidad. Nuestros principales negocios son globales por su propia naturaleza” Entrevista Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell mejorar el conocimiento que la compañía tiene de cada profesional. Respecto a las vocaciones profesionales, en mi opinión, se forjan principalmente durante la enseñanza secundaria. Todos los informes sobre educación en España coinciden en que, en esta etapa, la formación en materias como las matemáticas o la física no están a la altura. Hay otros muchos factores que también influyen en la falta de vocaciones técnicas: bajo reconocimiento social de la ciencia y la tecnología, menor cultura de esfuerzo, etc. BIT. Recientemente acaban de presentar, junto a SAP, la nueva plataforma de gestión del talento ¿En qué consiste la iniciativa? Emma Fernández. Esta es una de las herramientas que permite la evolución de un sistema tradicional de Recursos Humanos a un sistema que gestiona de forma integral aspectos como los conocimientos, la formación o el desempeño, pero también el potencial, el compromiso, los valores individuales. Es una herramienta para conocer y desarrollar a las personas, que facilita el aprendizaje en equipo y la gestión del conocimiento. BIT. Indra aparece constantemente en los medios por adjudicaciones de proyectos de gran envergadura. Quizá uno de los éxitos más recientes y paradigmáticos ha sido el caso alemán, con la creación de un centro de control aéreo pionero que hizo exclamar a la propia Angela Merkel “el cielo alemán es español” ¿Es quizá este el mayor logro de Indra en 2010? Rafael Gallego. Indra ha conseguido muchos logros importantes en 2010. Qué duda cabe que la confian- Emma Hernández: “Nuestras prioridades en RR.HH. han estado centradas en establecer una carrera profesional más atractiva y con un fuerte componente internacional; en identificar a las personas con más talento y potencial para darles visibilidad y desarrollo; y en favorecer nuevas formas de trabajo (teletrabajo, horarios flexibles, políticas de diversidad) más cercanas a la sociedad actual” Entrevista Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell za que el prestador de servicios de navegación aérea de Alemania (DFS) viene depositando en nosotros desde hace años nos llena de satisfacción y orgullo. La reciente puesta en operación del centro de control de tráfico aéreo de Karlsruhe, uno de los principales de Alemania ha sido un hito de extraordinaria relevancia no solo para Alemania sino a nivel europeo. BIT. La compañía ha recibido importantes reconocimientos en materia de sostenibilidad e inversión responsable. ¿Cómo se articula este principio actuando, como actuáis en ámbitos tan diferentes? Emma Fernández. Indra tiene muchos clientes de diversos sectores, pero es fundamentalmente una empresa aplica las tecnologías de la información, la comunicación y la electrónica para solucionar problemas complejos. En Indra entendemos la sostenibilidad en su triple sentido (económico, social y medioambiental) y hemos enfocado nuestra sostenibilidad en dar respuesta a través de la Innovación a los retos y oportunidades que nos marcan cada uno de nuestros públicos objetivos: seguir creando valor para los accionistas; captar, retener y gestionar el talento y la diversidad de las personas que forman Indra; anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes; y mantener con las instituciones públicas y los gobiernos unas relaciones presididas por la transparencia y la ética. Como reconocimiento a toda esta actividad, Indra pertenece desde hace cuatro años a los índices Dow Jones Sustainability World Index (DJSWI) y Dow Jones STOXX Sustainability Index (DJSI STOXX) que seleccionan a aquellas empresas que realizan un mayor esfuerzo en estos ámbitos en mundo y en continente europeo, respectivamente. BIT. Indra cuenta con más de 30.000 empleados distribuidos por todo el mundo. ¿Qué espacio ocupan en la plantilla los ingenieros de telecomunicación? ¿Qué parte de ese personal está dedicado a tareas de Investigación y Desarrollo? ¿cuál es el rasgo distintivo que buscáis en las nuevas contrataciones? Emma Fernández. Un 8% de nuestra plantilla son ingenieros de telecomunicación que, en general, trabajan en los proyectos más innovadores y en cualquier parte del mundo. En las nuevas contrataciones, además de los conocimientos técnicos, valoramos que la persona sea capaz de desenvolverse en ambientes globales y cambiantes. También que pueda aportar una visión innovadora de los problemas y con capacidad de trabajo en equipo y de aprendizaje. BIT. Además tenéis acuerdos con gran número de Universidades en toda España. ¿Es esta una forma más de captar el talento? Emma Fernández. Efectivamente, para nosotros los acuerdos con las Universidades, no sólo de España sino de otros países, nos ofrecen la oportunidad de acercarnos a los estudiantes y a la innovación. Colaboramos a través de acuerdos de investigación, cátedras y proyectos específicos para captar profesionales y conocer de primera mano los intereses y expectativas de los estudiantes actuales, pudiendo definir políticas de atracción y retención más potentes y efectivas. BIT. Indra, pese al entorno de crisis, sigue creciendo, sobre todo en el ámbito internacional (que según parece ha compensado el descenso en las ventas nacionales) ¿se espera para el ejercicio de 2011 una situación más benévola en el mercado nacional? Rafael Gallego. Indra tiene que seguir creciendo en el ámbito internacional independientemente de cómo sea la coyuntura nacional en un año concreto. Qué duda cabe que España sigue siendo el mercado más grande para Indra, y por tanto es muy importante para la compañía. Pero también hay que añadir que nuestra internacionalización es muy beneficiosa para los grandes clientes nacionales. Generamos de esta manera círculos virtuosos entre nuestros grandes clientes nacionales e Indra, de los que tenemos ejemplos que han resultado muy productivos para todos. BIT. ¿Podemos decir que las cifras de 2011 serán de crecimiento para Indra? ¿nuevos escenarios internacionales? ¿nuevas áreas de trabajo? ¿intensificación de algunas de las ya existentes? Emma Fernández. 2010 ha sido un año difícil y complejo, sin embargo, en Indra hemos cumplido los objetivos exigentes que nos marcamos al inicio del ejercicio y mantenemos nuestro perfil de empresa de crecimiento y rentabilidad. En este ejercicio hemos debido llevar a cabo un importante esfuerzo y distintas actuaciones para adaptar nuestra estructura, organización y procesos a los cambios del entorno. Con estas actuaciones, la compañía ha reforzado su sólida estructura financiera y su presencia en un número amplio de mercados geográficos y sectoriales en los que se presentan oportunidades. Recientemente se han hecho públicos los objetivos para 2011. Un año más Indra se ha vuelto a marcar objetivos de crecimiento y elevada rentabilidad en un entorno de similaEntrevista Emma Fernández Alonso y Rafael Gallego Carbonell res características al del ejercicio precedente. BIT. ¿Qué ha supuesto para vosotros ser nombrados “Ingenieros del año” por parte de vuestros colegas?¿Qué creéis que ha sido determinante para premiaros? Rafael Gallego. Para mí ha sido una gran satisfacción este nombramiento, y lo entiendo como una personalización de un reconocimiento a muchas personas principalmente de Indra, que lo han hecho posible. No tengo sino palabras de agradecimiento al COIT y a la AEIT, así como a todas esas personas. Emma Fernández. Coincido con Rafael. Para mí también ha supuesto una gran satisfacción y un reconocimiento a una trayectoria profesional principalmente asociada a Indra, donde he podido contribuir a un proyecto empresarial de éxito junto con otras muchas personas. No quiero dejar de agradecérselo al COIT y a la AEIT que lo han hecho posible, y también a todos mis compañeros de Indra que han hecho fácil un día a día extremadamente complejo.3 Rafael Gallego: “En Indra nos da mucha satisfacción realizar proyectos en países tan avanzados y tan emblemáticos como Alemania o Reino Unido, lo que es una consecuencia y una prueba de la exigencia que tenemos en España” Cena-Homenaje a los Ingenieros del Año 2010 1. Intervención de Eugenio Fontán. 2. Francisco Vicente entrega el premio a Emma Fernández. 3. Eugenio Fontán entrega el premio a Rafael Gallego. 4. Discurso de Rafael Gallego. 5. Foto de familia con los miembros de la Junta. 6. Discurso de Regino Moranchel. 7. Los premiados posan con el Decano-Presidente del COIT y el Presidente de la AEIT. 8. Salón Real del Casino de Madrid durante la cena. Regino Moranchel, Eugenio Fontán, Emma Fernández y Rafael Gallego. El 24 de noviembre de 2010, la plana mayor del sector de telecomunicaciones y tecnologías de la información se dio cita en el Casino de Madrid para rendir homenaje a los ingenieros del año Emma Fernández y Rafael Gallego. Recogemos aquí algunas instantáneas del entrañable acto, que contó con la presencia del Secretario de Estado de Telecomunicaciones, Bernardo Lorenzo y de un nutrido grupo de personalidades del mundo empresarial, la Administración y el mundo universitario. El Decano Presidente del COIT, Eugenio Fontán y el Presidente de la AEIT, Francisco Vicente arroparon a los premiados y sus familias y Regino Moranchel, Consejero Delegado de Indra (que desde diciembre es además vicepresidente ejecutivo de la compañía) tomó la palabra para hacer una semblanza de la larga trayectoria profesional de ambos ingenieros de telecomunicación. Tanto Emma como Rafael agradecieron en sendos discursos el reconocimiento, que pudieron compartir con sus compañeros de profesión en esta noche de homenaje.
30 oct 2015