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Entrevista con Juan Ruiz Alzola. Director de la Agencia Canaria de Investigación,
Entrevista. Juan Ruiz Alzola Director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información “Es necesaria la I+D en regiones en las que los servicios y el turismo tienen mucho peso, pero hay que repensar la forma de hacerlo” La Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI) fue creada en el año 2007 para fomentar la I+D y el desarrollo científico y tecnológico de la región, así como para impulsar el despliegue de infraestructuras y servicios de la SI.¿Cómo conseguir un desarrollo científico y tecnológico que genere un crecimiento económico sostenible y puestos de trabajo, en una región donde el turismo tiene un peso tan fundamental?¿Cómo desarrollar las infraestructuras en un territorio ultraperiférico, disgregado físicamente y con una orografía compleja? ¿Cómo situar a Canarias a la cabeza de las regiones europeas con economías basadas en los servicios que generan riqueza a través de la innovación? No parecía un reto fácil. Juan Ruiz Alzola, que entonces era Director de Investigación y Tecnología del Instituto Tecnológico de Canarias lo asumió sin dudar. Aunque ha desarrollado buena parte de su carrera profesional en el mundo universitario, dedicándose a la docencia y a la paciente investigación, oyéndole hablar uno tiene la sensación de encontrarse frente a un gestor que une a cada problema una medida, con ilusión y con entusiasmo. En esta entrevista nos habla de estos retos y las medidas que se están adoptando para lograr esos objetivos tan ambiciosos. Estudiaste ingeniería de telecomunicación en la Universidad Politécnica de Madrid, donde obtuviste también el doctorado en 1998. ¿Qué te impulsó a escoger estos estudios? Me decidí por esta carrera porque me gustaban los ordenadores. Recuerdo que un amigo tenía un ZX81, que a mí me llamaba mucho la atención y me aficioné. Creo que la gente joven elige una carrera porque tiene una curiosidad, aunque no tengas una idea muy definida de la misma. A mí me llamaban la atención los ordenadores y me gustaba el mundo de la tecnología y eso me llevó a estudiar Teleco. Además, en aquella época era una carrera que sonaba mucho. Estudié en Madrid porque cuando yo empecé la carrera en el año 86, en España había pocas Escuelas y, por ello, necesariamente tenía que hacerlo fuera de Canarias. Había una Escuela consolidada en Madrid, con prestigio, y por eso decidí estudiar allí. Tu vinculación al mundo universitario ha sido una constante en tu carrera profesional. En 1992 comienzas a trabajar en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en el área de conocimiento de Teoría de la Señal y Comunicaciones, Universidad de la que te conviertes en profesor titular en el 99. ¿Qué aporta como profesional el trabajo docente? En el año 92 termino la carrera en Madrid y me incorporo inmediatamente como profesor a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Era una titulación nueva aquí y era algo muy emocionante estar en el germen de la Escuela. Pasé de un lado del aula al otro. Empecé como profesor y, a la vez, hice la tesis en Madrid. Dado que la Escuela aquí era nueva, muchos profesores como yo íbamos y veníamos, lo que requería un esfuerzo, pero creo que después, a la postre, me permitió conocer y establecer relaciones como investigador en Madrid, con compañeros del doctorado con los que luego mantuve mucho tiempo una relación profesional. Por ejemplo Carlos Alberola, que ahora es Vicerrector de la Universidad de Valladolid y que también es ingeniero de telecomunicación, fue compañero de aquella época. Creo que fue muy positivo, porque nos hizo establecer unas redes de contactos entre un grupo de personas investigadoras que, a la larga, han sido muy útiles, no sólo para nosotros profesionalmente, sino también para nuestros entornos. En el curso 99/00, disfrutas una estancia de investigación en la Universidad de Harvard. ¿Puedes contarnos algo de esa experiencia?¿Qué diferencias observaste entre ambos sistemas universitarios y sobre todo desde el punto de vista del investigador? Cuando terminé la tesis quise continuar mi carrera como investigador. Habíamos trabajado en tecnología médica (teoría de la señal aplicada a la medicina, visión artificial...) y teníamos varios proyectos coordinados con la Universidad de Valladolid. Notábamos que era un campo emergente y yo tenía mucho interés en especializarme en él. Tuve la fortuna de poder optar a una ayuda del Ministerio de Educación para formación del profesorado, y me dieron la oportunidad de viajar allí un año en un programa multidisciplinar desarrollado conjuntamente por la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Fue una experiencia en todos los senbit “Es enormemente importante que seamos capaces de desarrollar un mecanismo, en el marco el derecho comunitario de la competencia, que fomente en Canarias la concurrencia competitiva y la inversión por parte de los operadores de telecomunicaciones” Entrevista con Juan Ruiz Alzola tidos excelente. Lo primero que aprendí allí no tenía nada que ver con la tecnología y me lo enseñó el director del laboratorio de investigación. que me explicó lo que es una relación win-win, un concepto muy americano, que define una relación en la que las dos partes tienen que colaborar, pero pensando en lo que la otra parte espera, intentando que las dos ganen. Lo escuché con mucha atención y posteriormente lo he procurado mantener como una filosofía de trabajo. Indudablemente hay significativas diferencias entre estas universidades y las nuestras, porque movilizan unos recursos ingentes, tienen una cercanía con el mundo de la industria mucho más estrecha y, además, tienen la capacidad de atraer a mucha gente de todos los lugares del mundo. Yo conocí allí a muchos colaboradores que luego he tenido en proyectos europeos. En Harvard permanecí un año y después, hasta el 2004, fui profesor visitante, lo que me obligaba a ir y venir entre Boston y Las Palmas de Gran Canaria constantemente. De esta manera se abrieron vías de colaboración muy interesantes, que en muchos casos todavía se mantienen. Es entonces, en 2004, cuando eres nombrado Director de Investigación y Tecnología del Instituto Tecnológico de Canarias. ¿Cómo afrontaste este nuevo reto?¿Cuáles son las competencias del Instituto y los retos más importantes a los que tuviste que enfrentarte? Creo que en el Instituto valoraron mi colaboración en varios proyectos internacionales y europeos y mi colaboración con Harvard y me hicieron este ofrecimiento, que era muy ilusionante. Yo tenía una trayectoria en el mundo investigador y una idea clara de enfocar mi carrera en esa dirección y esto surgió como una sorpresa inesperada. Pensé que, como ingeniero de telecomunicación, era algo realmente interesante, ya que el ITC tenía actividad en áreas muy diferentes: por supuesto en Tecnologías de la Información tenía muchos proyectos, pero, dentro del Instituto, las energías renovables, la gestión del agua, la biotecnología o la ingeniería mecánica también tenían mucho peso. Además, el ITC tiene una enorme actividad en lo que supone el apoyo a las empresas, no sólo es un instituto que hace desarrollo tecnológico propio, sino que también promueve la innovación en el tejido empresarial. Por tanto, era doblemente atractivo. Me dediqué entonces a dirigir los distintos programas de innovación y de desarrollo tecnológico que tenía el Instituto. La diferencia principal es que, como Director de Innovación y Tecnología del ITC, no podía ya hacer un trabajo tan de detalle como los investigadores estamos acostumbrados a hacer. Tenía que aprender de muchas cosas distintas de diferentes ámbitos de conocimiento (del ámbito tecnológico de las energías renovables, por ejemplo) y en ese aspecto ser ingeniero de telecomunicación me daba una base tecnológica que me ayudaba. Vi la oportunidad de ver el mundo de la ingeniería de una forma mucho más amplia y complementaria de lo que yo había estado haciendo. Antes estaba en el mundo del detalle y la especialización y tuve que empezar a ver las cosas de una forma más amplia, aunque muy orientada al mundo tecnológico. Además, trabajar allí me permitió entender mucho mejor cuáles son las necesidades de las empresa y reflexionar sobre cuál es la manera de ayudar a que las empresas innoven. También, por distintos motivos, me tuve que hacer cargo en algunos periodos de tiempo del área gerencial, lo que me llevó a conocer aspectos que yo no había tratado anteriormente, como la gestión económica, la gestión administrativa, o laboral. La verdad es que fue como un master práctico de muchas cuestiones que no se estudian ni en la carrera, ni en los laboratorios de investigación, pero que son muy importantes. Para que las organizaciones funcionen tienen que atender a todas estas cuestiones y la más complicada e importante es la gestión de las relaciones humanas. En julio del año 2007 se crea la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y“En Canarias tenemos, en lo que se refiere a infraestructuras de telecomunicación, una dificultad añadida: hay una importante distancia con la península y una fragmentación territorial, a la que se suma una enorme complejidad orográfica” Sociedad de la Información, que pasas a dirigir a comienzos de esta legislatura ¿Por qué se contempla la necesidad de crear la ACIISI? ¿Cuáles son sus competencias? La Agencia surge porque el Gobierno tenía intención de coordinar todas las competencias de investigación, innovación y Sociedad de la Información (ésta última en el ámbito externo a las Administraciones Públicas) a través de un solo organismo. Se quería concentrar todas estas competencias para impulsarlas, y este órgano nace con esta vocación trasversal y con ese objetivo de hacer avanzar la investigación, la innovación y la SI en Canarias, porque si ya es una necesidad en términos generales, en el ámbito de Canarias, tiene unas características muy específicas. ¿Se enfrenta Canarias a dificultades especiales en materia de innovación? Canarias, igual que otras Comunidades Autónomas con economías fuertemente ligadas a los servicios y al turismo, tiene unos indicadores que muestran una actividad de I+D por detrás de la media española, especialmente en lo que se refiere a la I+D empresarial. Si la I+D empresarial en España está en el 56% respecto al gasto total en I+D, en el caso de Canarias es del 26%. Estamos en línea con otras CCAA que tienen un modelo productivo parecido y centrado en el turismo. Y es que las políticas de I+D y de innovación han venido gestadas en regiones con economías industriales y en las que las empresas industriales tienen mucho peso y, lógicamente, estas políticas de fomento de la innovación, orientadas a estas necesidades, no es posible trasladarlas sin más a economías de servicios, porque tienen unas características totalmente distintas. Yo creo que esto es un problema que tiene en general la política de I+D+i en España y que, por supuesto, ha tenido tradicionalmente en Canarias. En España la actividad turística tiene un peso enorme y, si vemos los indicadores, los casos de Canarias o Baleares son sintomáticos, porque la I+D tiene un retraso importante en relación con regiones en que la industria tiene un peso superior. Es necesaria la I+D en regiones en que los servicios y el turismo tienen mucho peso, pero hay que repensar la forma de hacerlo, la forma de llevar esa actividad innovadora a las empresas propias de estos sectores, sin por ello olvidar las necesidades de las empresas industriales. Si somos capaces de dar ese paso daremos un paso positivo para el conjunto de España y fundamental para las regiones que tenemos basada nuestra economía en los servicios y el turismo. Y en un tejido empresarial como el de Canarias, en que además la PYME tiene una presencia mayoritaria, es complicado que estas empresas desarrollen investigación propia. La percepción de oportunidad en el mundo científico y de utilidad en el mundo empresarial es mucho más distanbit “Los clusters son elementos totalmente necesarios en el desarrollo económico del territorio regional” Entrevista con Juan Ruiz Alzola te en el caso de Canarias, porque no se ha producido ese acople y necesitamos generar esa visión. Para hacerlo debemos aproximar el potencial que supone la investigación, el desarrollo y la innovación al tejido productivo. En España, en general, y en Canarias en particular. Y como región ultraperiférica ¿cuáles son los hechos diferenciales de Canarias respecto a otras regiones en todo lo relacionado con las telecomunicaciones y SI? En Canarias tenemos, en lo que se refiere a infraestructuras de telecomunicación, una dificultad añadida que es obvia: hay una importante distancia con la península y una fragmentación territorial, como archipiélago, a la que se suma una enorme complejidad orográfica. Si pudiéramos juntar las islas y acercarlas a la península tendríamos una situación complicada ya de por sí, por la orografía, pero el resto de factores multiplican esa dificultad. A esto hay que añadir una distribución de la población muy dispersa, lo que añade un factor de dificultad adicional. El éxito del proceso de liberalización de las telecomunicaciones en España y Europa no ha sido el mismo en el caso de Canarias básicamente por estos motivos. Nuestra visión es que es enormemente importante que seamos capaces de desarrollar un mecanismo, en el marco del derecho comunitario de la competencia, que fomente en Canarias la concurrencia competitiva y la inversión por parte de los operadores de telecomunicaciones, igual que sucede en el resto de España. Respecto al despliegue de la SI, nos estamos encontrando que los indicadores de carácter tecnológico como el número de ordenadores o de conectividad de banda ancha están en línea con la media española y, en algunos casos, un poco por encima, pero estamos por detrás en cuanto a la utilización de estos recursos. Para nosotros es una prioridad fomentar el despliegue de infraestructuras, pero también fomentar el uso, y sobre todo por parte de las empresas, que deben ir sacando el máximo partido a lo que las TIC aportan. Hemos hablado de las dificultades. Para superarlas ¿qué está haciendo la Agencia? ¿Cuáles son los principales retos que se plantea su equipo para solucionar estos problemas? En el ámbito de la I+D+i estamos promoviendo nuevos programas que persiguen hacer partícipe a la empresa de la actividad de investigación e innovación. Yo siempre digo que las empresas innovan y emprenden, porque sino no serían empresas, pero que hay que dar un paso más, porque las nuevas innovaciones quizá no son evidentes. Introducir una novedad tecnológica supone un proceso complejo. Gestionar el cambio siempre es complicado. También estamos haciendo un esfuerzo para intentar diversificar y potenciar la creación en Canarias de una oferta de carácter innovador y tecnológico. En definitiva, no sólo intentamos actuar sobre la demanda, sino también dar oportunidad a las empresas que ofrecen estos servicios. En este sentido acabamos de presentar el Programa de Bonos Tecnológicos, orientado a fomentar la innovación en la PYME que no es intensiva en tecnología (pequeño comercio, pequeña industria tradicional...) y la oferta de dichos servicios. Consiste en apoyar a las empresas que tienen una necesidad de un servicio innovador o tecnológico, dándoles una ayuda en forma de bonos, que permiten cofinanciar servicios que pueden prestar los proveedores que están inscritos en el programa. Otro programa importante es la convocatoria de proyectos de I+D+i para grupos de investigación y empresas, en la que estamos fomentando la presentación de proyectos coordinados o conjuntos entre grupos de investigación y empresas. Es una convocatoria que persigue una finalidad: acercar los dos mundos. También tenemos programas de extensión de la banda ancha y de Televisión Digital Terrestre. Tenemos que desplegar banda ancha, porque es una cuestión básica en las áreas metropolitanas, pero también porque será el posibilitador del desarrollo local. Y en el caso de la TDT, indudablemente debe “Los ingenieros son de suma importancia para el desarrollo económico de la sociedad, porque además la ingeniería proporciona elementos tangibles para el desarrollo económico” suponer una mejora en el servicio de la TV , pero también es cierto que la transición comporta una serie de dificultades que hacen que mantener la cobertura actualmente disponible en analógico cuando tengamos la Televisión Digital sea un importante reto que debemos abordar. La Agencia que diriges apoya la creación de clusters o agrupaciones empresariales innovadoras. Se está creando el cluster de la Ingeniería de Canarias. ¿Qué importancia puede tener este cluster para los Ingenieros de Telecomunicación y las empresas del sector?¿Qué beneficios se esperan para la región y sus profesionales? Los clusters son elementos totalmente necesarios en el desarrollo económico del territorio regional. Agentes de distinta naturaleza que son capaces de generar unos elementos de colaboración y sinergias entre sí, y que se combinan adecuadamente y aprovechan sus oportunidades, que es lo que los hace útiles y fuertes. Ahí, el papel de la Administración es buscar las condiciones para que estos clusters se desarrollen y, sobre todo, que todo el intangible relacional que suponen vaya surgiendo y se vaya fortaleciendo. La gestión de ese intangible es casi lo más complicado de un cluster. El caso concreto del Cluster de la Ingeniería es una iniciativa que agrupa a distintos colegios de ingenieros, promovido con mucho ímpetu por el Colegio de Ingenieros de Telecomunicación en Canarias, y que tiene la importancia de poder crear estas relaciones de colaboración entre los ingenieros como profesionales y de éstos con las empresas. Los ingenieros son de suma importancia para el desarrollo económico de la sociedad, porque además la ingeniería proporciona elementos tangibles para el desarrollo económico. La tecnología real que proporciona la ingeniería es un elemento clave para el desarrollo económico tendencial en el medio y el largo plazo. Yo confío en que este cluster va a ser un elemento dinamizador de la introducción de la tecnología y la innovación en la actividad productiva y empresarial de Canarias. Además, tiene una faceta muy interesante que es la vocación de hacer que la ingeniería sea útil, por ejemplo, en proyectos de cooperación al desarrollo. Es un reto científico y tecnológico ofrecer acceso a toda la población a la energía, el agua, la sanidad o las telecomunicaciones en zonas donde el acceso a estos servicios es deficitario, pero es que además, acceder a la electricidad donde no hay red eléctrica es muy complicado y necesario. Son retos de una magnitud enorme que tienen que venir a satisfacer las necesidades de una población en crecimiento exponencial y que aspira a tener un creciente nivel de vida. Esto, lógicamente, requiere responder a retos de carácter científico y tecnológico. Las mismas soluciones que tenemos implantadas en España, en Europa Occidental o en los mundos desarrollados económicamente, no pueden ser trasladadas sin más a los países en vías de desarrollo y, en este sentido, hay una obligación moral, pero también una oportunidad de carácter empresarial. Especializarnos en estos temas puede hacer que las empresas españolas y canarias tengan la oportunidad de participar en las implantaciones y en los despliegues de estas solubit “Estamos haciendo un esfuerzo para intentar diversificar y potenciar la creación en Canarias de una oferta de carácter innovador y tecnológico. No sólo intentamos actuar sobre la demanda, sino también dar oportunidad a las empresas que ofrecen estos servicios” ciones, que vendrán financiadas por fondos de cooperación internacional mayormente, pero que correrán a cargo de las empresas que se encarguen de este despliegue. En este sentido el cluster de la ingeniería está trabajando en este tipo de actividades y yo creo que es una misión muy interesante, porque significa una oportunidad y la satisfacción de aprovechar la oportunidad haciendo algo que es realmente muy necesario. Históricamente, los Ingenieros de telecomunicación en Canarias no han ocupado puestos clave en las AAPP canarias. ¿Ha cambiado esta situación? ¿Qué aporta, bajo tu punto de vista, un ingeniero de telecomunicación en el desarrollo de estas funciones? Actualmente, entre los altos cargos del Gobierno de Canarias figuran dos ingenieros de telecomunicación. El Director General de Telecomunicación y Nuevas Tecnologías, Tomás Ríos Rull y yo como director de la Agencia. También hay otros ingenieros de telecomunicación con puestos importantes en empresas públicas o en otras áreas de la Administración. Yo creo que la presencia es creciente y creo que el ingeniero de telecomunicación, por la naturaleza de los estudios que desarrolla y porque tiene que estar pendiente del cambio tecnológico, es un profesional que desarrolla una serie de habilidades muy útiles en un ámbito no necesariamente vinculado a las telecomunicaciones. Mi experiencia ha sido esa. Yo estaba en un mundo muy técnico, muy académico y muy científico y vi que podía aprender otra serie de cuestiones que completaban mi perfil. Creo que eso viene vinculado con las capacidades que se van desarrollando, casi inconscientemente, y que te permiten aprender rápidamente las habilidades que necesitas en una nueva responsabilidad. Este colectivo desarrolla esa habilidad en su etapa formativa y eso se plasma en el desempeño de su carrera. Has sido autor o coautor de gran número de publicaciones científicas, casi todas ellas internacionales. ¿Qué aporta esta faceta a tu perfil? La publicación es una parte consustancial a la actividad investigadora. A mí me ha resultado muy útil porque te exige desarrollar la capacidad de síntesis, de claridad y la capacidad para convencer sobre lo que propones. Esto te permite aclarar la forma de presentar las cosas y te fuerza a ser autocrítico. La práctica totalidad de los trabajos que se publican, además, son fruto de colaboraciones, y eso te permite desarrollar también esas habilidades colaborativas. Tener que plasmar tu trabajo en una publicación, además, exige concluir las cosas. Realmente es algo interesante que me gustaría continuar haciendo, aunque mis actuales responsabilidades me lo ponen muy difícil . Ahora procuro mantener un vínculo con la actividad de investigación en mi tiempo libre, y me gustaría no perderlo y poder recuperar esta faceta más adelante. Entrevista con Juan Ruiz Alzola
30 oct 2015