Artículo BIT
La empresa española y el reto de la competitividad en los noventa
La empresa española y el reto de la eompetitividad de los noventa tEduardo Bueno Catedrático de Economía y Director del IADE de la UAM HBa década de los ochenta se ha caracterizado en el plano económico por el gran dinamismo del cambien Década que ha configurado un escenario competitivo con los caracteres de la complejidad5 ambigüedad e incertidumbre de las relaciones económicas1 situación que puede ser definida especialmente por el incremento de la compete cia5 la cualj adcmás5 discurre en una dimensión global o de generalización de las decisiones a nivel internacionaL En este proceso hay también que destacar la importancia de los cambios técnicos que afectan a las cmprcsasI Ante este panorama la empresa española ha tenido que actuar en una doble dirección primero intentando superar la crisis en que se vio sumida en décadas pasadas y segundo procurando modernizar su gestión y ca tera de productosMiiercados con el fin de dar res pucsta al reto competitivo de los novena A continuación se va a comentar brevemente los aspectos fundamentales que pueden facilitar la fbr mulación de un diagnóstico global sobre la estru tura y resultados de las empresas españolas5 cues tión de capital importancia para que las mismas puedan establecer unas adecuadas estrategias competitivas para el Mercado Único EuropeoI Hay que destacar en primer lugar que en el sector productivo español al igual que está ocurriendo en el resto de los países industriales está teniendo un rápido ascenso el sector de los servicios a costa de los otros sectores de la economía5 fenómeno de tercianzación que tipifica la nueva estructura conv petitiva5 y en el que están teniendo papel impo tante las tecnologías innovadoras denominadas Cíde la informaciónw1 El tamaño y la concentración empresarial en nuestro país5 desde 19821 está marcando unas tendencias muy claras1 orientadas sin ninguna duda a la búsqueda de la dimensión más conv nicntc para competir en los mercados exteriores y para defender la posición competitiva alcanzada en el mercado domésticoI Según cuales sean los indicadores que miden el tamaño1 la población empresarial española está constituida por un 93 por 100 de pequeñas y medianas cmpresas5 sie do de destacar que nuestro país ocupa uno de los últimos lugares europeos en la clasificación de las grandes empresasI También hay que indicar que el índice de divers ficación de la empresa española es bajo5 siendo esta situación una característica de las empresas de mayor tamañoI Sobre una población de cerca de 500 empresas y para 1989Í según datos de la Central de Balances del Banco de España7 so mente un 17 por 100 mostraban alguna diversifv cación por productos Estenivelbajode diversificación produc tiva es otro indicador del escaso desarrollo tecnológico de nlles tras compañías1 En cuanto a la concciv tración de nuestras empresas industriales hay que señalar que aquélla se va incre mcntando5 especia mente en los sectores considerados como básicosi química5 au móvil7 sidcromctalurgia1 alimentación etc centración que está ocasionándose1 en partc5 por la inversión extranjera5 adquirentc de empresas o de importantes paquetes de acciones de las conv pañías españolas1 con ánimo de controL En relación a la mejor predisposición competitiva de la empresa española hay que señalar el cambio MEl índice de diversificación de las empresas españolas es bajo7 siendo esta situación una característica de las empresas de mayor tamañon PUNTODE VISTA observado en el sistema de dirección de la misivnv Del análisis de las actitudes empresariales y de las técnicas de gestión utilizadas se desprende que la mayoría de nuestras empresas conceden gran importancia a la rentabilidad a corto plazo9 con un cierto abandono de los planteamientos a largo plazc Pero también hay que indicar que se ha incrementado considerablemente el interés por la evolución del entorno1 incorporándose paulatimv mente la actitud estratégica en la dirección emprc sariaL También es dcstacable la importancia que ha cobrado en los últimos tres años para superar dos de las asignaturas pendientes más importantes de nuestras empresasI La primera relativa a una ade cuada política de gestión y formación de los reque rimicntos de la competencia actuad y la segunda referente a la atención de nuestras empresas r pecto a la investigación y el desarrollo 1 Es evidente que las actitudes empresariales ante la innovación en España se pueden caracterizar por una fuerte dependencia tecnológica con el exte rioi lo que hace que el sistema tecnológico ew ñol se abastezca en un 60 por 100 de transfcrciv cias del exterior la reducida interdependencia con mercados exteriores en relación a la tecnolo gi En 1989 la tasa de cobertura de la balanza tecnológica fue de un 1798 Déficit que const tuye para nuestras empresas un impuesto teemv lógico que grava su competitividacL Otra característica es la escasez presupuestaria para el fomento de la innovación carencia que ha pasado en cinco a seis años de un 0f5 a un casi 059 por 100 del PIB De especial importancia es el entorno social poco favorable para potenciar la innovación no tanto por la escasez de rccursos1 como por la ausencia de una coordinación eficaz de las distintas polít cas llevadas a cabo por organismos y entidades públicas y privadaSe Influye asímismo1 la falta de infraestructura ciciv tífica y tecnologías y cierto divorcio entre los cciv tros de investigación oficial y la sociedad1 la atev mización de la empresa española que dificulta las acciones y los programas de apoyo de ID1 y la escasa demanda de tecnología nacional por parte del Estadoi Ausencia de mercados públicos para la empresa española que beneficia a las iniciativas de las compañías multinacional y en el aumento de los indicadores absolutos y relativos de producción lo que es signo evidente de la superación de la crisis económica i Igualmente el conjunto de las empresas públicas muestran por primera vez en 1988 una rentabil dad positiva1 lo cual es reflejo de la política de reconversión y saneamiento llevado a cabo en el sector productivo público de nuestro país1 Pero5 en cambio1 el avance de los resultados de 1989 efectuado por la Central de Balances a mediados de noviembre y los previstos para 1990 muestran claramente una caída de la rentabilidad y de la autofinanciaeión empresarial lo cual no es más que el exponente de que se ha tocado fondo y de que se requiere de una política económica incentivadora y de unas estrategias recstructunv doras e intensivas en generar nuevas ventajas competitivasI En este marco hay que incluir como factores negativos para nuestra compctitN vidad5 el tipo efectivo de cambio de la peseta1 la inflación5 el déficit público1 la situación de las balanzas comercial y por cuenta corriente y la política fiscaL En consecuencia5 todavía el nivel de competitiv dad de la empresa española no ha alcanzado las cotas deseadas y se sitúa por debajo de las empre sas de los países europeos principalesI Es decir5 que las ganancias logradas siguen siendo insuf cienteSj dadas las dificultades para generar veiv jas competitivas en un marco económico como el que se ha señalado anteriormente Los índices de competitividad internacional de la economía española siguen mostrando estas deficiencias1 colocando a España5 sin modificación entre 1985 al 89j en los últimos puestos de los países de la OCDEI Sin duda5 que esta referencia es gU bal y que se producen cada vez con mayor fre cuencia casos de empresas españolas competitivas que ganan mercados y mejoran posiciones en su concurrenciaj pero el marco de referencia es el indicado y en consencuencia1 debe ser modifkw do para lograr los objetivos prctendidos4 Para poder diagnosticar la evolución de la e sa española hay que indicar la evidente mejoría de la situación financiera y de la rentabilidad ccoikV micaj producida en el período 1985 a 19881 Periodo en el que ha sido la empresa industrial la protagonista en la recuperación de los excedentes Sin duda1 la última asignatura pendiente de tra empresa hace referencia a la necesaria integnv ción de la misma en la economía mundial tanto en los aspectos comcrciales1 como en los finaiv cieros y tecnologías En este sentido y ante la globalizaeión de la economía es fundamental que la empresa española aprenda a operar en el esce nario mundial sean cuales sean los mercados o las transacciones que se desarrolléis Si estas defi ciencias no se logran superar rápidamente es posible que se esté poniendo en peligro la capac dad competitiva de la empresa española en los noventa1
30 oct 2015