La incidencia de las sobre la situación socioeconómica en España Texto Redacción BIT Las denominadas Nuevas Tecnologías de la Información, concepto en el que se consideran englobadas fundamentalmente la Electrónica, la Informática y las Telecomunicaciones, están dando lugar a un profundo proceso de transformación social, e introduciendo importantes modificaciones en lo que ha sido tradicionalmente la organización económica de los países más desarrollados del mundo occidental. Nuevos fenómenos como la creciente internacionalización de la economía, la fuerte competitividad en los mercados, la evolución hacia una nueva división internacional del trabajo, y dinámica que se está generando en torno a las actividades relacionadas con los nuevos servicios de telecomunicación y los medios de comunicación de masas, han establecido un clima de cambio en los países más industrializados. Los fuertes crecimientos de productividad en las actividades industriales, el mayor peso del sector servicios en el conjunto de la economía, el inicio de un período de fuertes incrementos en la productividad de las actividades relacionadas con los servicios y las tendencias que apuntan hacia una nueva organización de las actividades ocupacionales y los mercados internacionales marcan las direcciones por las que se cree evolucionará la sociedad en estos países durante los próximos veinte años. Sin embargo, en torno a este escenario se ciernen oscuras sombras. Inflación, desempleo crónico, desequilibrios en las balanzas comerciales, déficit público, deuda internacional son factores que, cada vez más, amenazan el marco anteriormente descrito. Amenazas frente a las cuales surgen nuevas propuestas de solución, como formación ocupacional, ocio productivo, trabajo en casa, etc., propuestas que tienen en común, al menos en su mayor parte, el intento de aprovechar las N.T.I. como posible salida a los problemas presentas en las sociedades actuales. Pero, incluso si estas u otras soluciones toman carta de validez con el tiempo, y se materializan las posibilidades de que los países de mayor desarrollo económico y social utilicen esquemas de desarrollo tecnológico que creen vías de salida para la crisis, no hay que olvidar, ya desde una visión de la sociedad mundial en su conjunto, que los países en vías de desarrollo cada vez tienen menos posibilidades de solucionar sus problemas. Sin la capacidad tecnológica de los más desarrollados, prácticamente en quiebra por la deuda exterior acumulada, y con una fuerte caída de sus principales productos de intercambio materias primas y productos energéticos, tan sólo resta ante ellos un cada vez más profundo. La situación de países como el nuestro, con un importante déficit histórico en desarrollo científico, técnico e industrial, pero también con una situación económica bastante alejada de los países menos desarrollados, presenta características propias que deben ser tenidas en cuenta a la hora de diseñar un modelo de salida de la crisis. En cualquier caso, no conviene olvidar que la situación de los distintos países, brevemente descrita en estas líneas, está evolucionando hacia un incremento cada vez mayor de los desequilibrios regionales, constituyendo un permanente foco de inestabilidad en las relaciones internacionales, que difícilmente permitirán un desarrollo económico ad eternum de unos países en detrimento, o a costa, del resto. En este artículo se pretende aportar una visión de estas situaciones, considerando en primer lugar cual es la incidencia real de las NTI en la modificación del entorno internacional de la economía española, los efectos ya conocidos de la incorporación de estas tecnologías sobre la estructura económica y social en nuestro país, y los sectores de la economía española más directamente involucrados en estos flujos tecnológicos tanto referidos a la producción como al consumo. A continuación se describe cuáles son los escenarios en los que se apoya una salida europea para la crisis en el seno de la CEE, y las políticas que se han adoptado al respecto. Y por último, deforma más cualitativa, se trata de plantear donde podrían encontrarse las mejores oportunidades para un país como el en esta Sociedad de la Información a la que parecen conducir todas estas transformaciones. INCIDENCIAS DE LAS NTIs EN LA MODIFICACIÓN DEL ENTORNO MACR0EC0NOMIC0 DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA A partir cíe lósanos 70, el esquema productivo mundial evolucionó hacia una nueva división Norte Sur. En el Norte se situaba la industria de alta tecnología y la infraestructura de servicios avanzados, y en el Sur se, dada la atracción que suponían los bajos costes laborales y de control ambiental, sanitario, de seguridad, etc., además de ciertos incentivos ofrecidos por los gobiernos de los países huéspedes, las instalaciones productivas que se caracterizaban por el bajo nivel tecnológico, junto a la producción de materias primas y productos energéticos. Multinacionales y empresas autóctonas de la nueva periferia industrial Hong Kong, Corea, etc. son los sujetos de esta Las nuevas tecnologías, y preferentemente las NTIs, ponen en crisis este modelo. El incremento de la productividad que implica la automatización de los procesos industriales ha hecho que el argumento de los costes laborales no sea ya tan decisivo, por lo que las compañías multinacionales pueden permitirse el mantener en los países más avanzados sus instalaciones productivas. Es más, este proceso de repatriación se ve fuertemente impulsado como consecuencia de las tendencias proteccionistas de las economías nacionales. Frente a un proceso de globalización mundial del mercado, que condicionaba la capacidad de supervivencia de las nacionales a su capacidad de ser competitivos en el mercado internacional, se alzan por todos lados medidas de defensa de mercados nacionales. Por tanto, se saltan las barreras mediante la instalación de las empresas productivas en el interior de los mercados que se consideran dignos de interés véase el caso europeo. Es este un proceso fuertemente favorecido por las NTIs por un lado, por las facilidades que prestan los nuevos servicios de Telecomunicación para la coordinación, tanto desde la perspectiva de gestión como desde la técnica, de una empresa multilocalizada. Por otro, porque uno de los factores fundamentales que ha impulsado esta estrategia de multilocalización ha sido la tremenda oportunidad que para las empresas de alta tecnología representan los mercados potenciales de países enteros, que han de renovar lo esencial de sus equipos de producción y de gestión. Estos procesos que están dando lugar a una nueva división internacional del trabajo, producen como consecuencia inmediata un acentuamiento del esquema jerárquico de la economía mundial, esto es, una agudización de la pirámide económica, cuya cúspide está, sin duda, ocupada por los Estados Unidos, seguidos muy de cerca por el Japón. Más abajo y cada vez más, Europa y los nuevos países industrializados. Y en la base, los países subdesarrollados. La situación se plantea pues en términos de estricto dramatismo para países con un perfil nuestro escasos recursos naturales y energéticos y un mercado interno limitado y ya altamente penetrado por las multinacionales. Por otro lado, nos encontramos con una doble limitación en cuanto a las posibilidades de nuestro sector exterior el nivel de salarios no nos hace competitivos con los nuevos países industrializados del tercer mundo, y nuestro bajo desarrollo tecnológico no permite .equiparar nuestra productividad con la mayoría de las economías de la OCDE. La única posibilidad de mejorar nuestra posición en el mercado internacional del trabajo consiste en la incorporación masiva de las nuevas tecnologías a nuestra producción y a nuestra gestión y al desarrollo de las capacidades necesarias para crear tecnología propia. Esta necesidad se acentúa con nuestra incorporación a la CE, que nos sitúa en un entorno mucho más competitivo, en el que no sólo tendremos que ganar mercados exteriores, sino que deberemos luchar para conservar nuestro mercado interno, al menos en la medida de lo posible. Por supuesto, esta afirmación de que el incremento de nuestra capacidad tecnológica constituye la pieza clave para asegurar el futuro de nuestra economía, debe concretarse, sobre todo teniendo en cuenta la posición desfavorable desde la que partimos, con respecto a la mayoría del resto de los países de la OCDEm e incluso a algunos de los nuevos países industrializados. Es importante, a este respecto, resaltar la importancia que tiene, en el sector de las NTIs, el capital humano, sobretodo si tenemos en cuenta que las NTIs dan lugar a una revolución productiva centrada en el tratamiento de la información más que en los recursos naturales o energéticos. También en este sentido, hay que resaltar el concepto de tecnologías intermedias. No hay que olvidar que el ritmo de cambio tecnológico impone una brutal competición por la conquista de los mercados, carrera en la que los competidores no son sino las multinacionales del sector. Y en esta carrera todo o casi todo es válido, lo que en muchos casos implica que los mercados hacia los que se dirigen los corredores no tengan relaciones muy directas con los que deberían buscarse teniendo en cuenta la existencia de un entramado productivo y social nuestro. Es absurdo que intentemos competir, por ejemplo, con países como los EE.ÚU. o Japón en mercados que demandan los últimos desarrollos tecnológicos. la única posibilidad para países como el nuestro sea seleccionar los mercados más adecuados a nuestras capacidades tecnológicas, donde se debieron concentrar los mayores esfuerzos. LOS EFECTOS DE LAS NTIS SOBRE LA ESTRUCTURA ECONÓMICA Y SOCIAL EL DESEMPLEO El debate social sobre la introducción de las NTIs se centra, mayoritariamente, en dos preguntas cómo va a evolucionar el volumen total del empleo y cómo influirán las NTIs en el bienestar y en el entorno laboral de los trabajadores. Los expertos afirman que carecen de indicadores suficientes para responder con suficiente aproximación a estas cuestiones, sobre todo a la primera. Pero, para intentar al menos una aproximación a las posibles respuestas, es necesario un análisis profundo de dos elementos que componen la estructura del mercado del trabajo, y de la manera que ha evolucionado en los De los cuadros 1 y 2, pueden extraerse como tendencias más significativas la terciarización y la segmentación del. mercado del trabajo, aunque estos procesos son muy matizables, ya que, por ejemplo, dentro del sector terciario se observa una gran diversidad de realidades y comportamientos. El proceso de segmentación, se sabe que no se trata de un fenómeno novedoso, pero si un fenómeno que parece manifestarse en áreas cada vez mayores del mercado del trabajo. Una de las realidades más sangrantes de esta segmentación es el denominado desempleo estructural. Se trata del tipo de paro que sobreviene cuando se acumulan un cierto número de trabajadores sin empleo al volver inútiles sus competencias los cambios en la estructura del mercado del trabajo. Normalmente se trata de trabajadores infracualificados y con escasas posibilidades de reconversión laboral. Si se considera dividido el mercado laboral en tres segmentos, siendo el primero el de especialistas, et segundo de no especialistas y el último de trabajadores sin apenas cualificación, se puede comprobar que la diferencia entre las cifras de empleo creado en los dos primeros y el tercero cada vez es mayor, y que los trasvases desde el tercero cada vez son más escasos. Por consiguiente, el sector de los empleos sin cualificación está formado cada vez más por sistemas cerrados, en los cuales resulta muy complicado implantar las adecuadas políticas de formación y reciclaje que permitan incrementar la oferta de empleo a este segmento. Por tanto, parece que cada vez más se tiende a una estructura ocupacional polarizada, tendencia que hay que observar además a la luz del sistema educativo, que no ha sabido adaptarse a la nueva estructura del mercado de trabajo. Esta segmentación que hemos señalado podría explicar por qué un estímulo general de la oferta en economía no conduce a una disminución del paro. Los impulsos de crecimiento de la economía destinados a mejorar la situación de paro que se encuentra principalmente en el sector de los empleos sin cualifícación se traducen no en un crecimiento del volumen del empleo, sino más bien en un crecimiento de los precios del trabajo que requiere una mayor cualificación, precisamente el más escaso en valores absolutos. Una vez esbozado este breve análisis, se impone la búsqueda de tendencias que impondrá o esta imponiendo ya la introducción de las NTIs en este mercado laboral. Y los especialistas son en este punto unánimes en afirmar que sólo es posible hoy en día efectuar un intento de aislar algunas de las características esenciales de la evolución a corto plazo. Podemos enunciar algunas, la primera de ellas es que se crearán probablemente cierto número de empleos, sobre todo en el sector de los trabajadores muy especializados, y en campos referidos a la utilización, desarrollo y de los servicios correspondientes a las NTIs. Por otro lado las NTIs facilitarán la eliminación de cierto número de empleos molestos, sin atractivos, peligrosos y mal remunerados en el segmento de los empleos para no especializados. Otra tendencia será la pérdida de esencia y la devaluación de gran número de empleos. En fin, un gran número de los estudios publicados que se refieren a este tema concluyen afirmando que las NTIs no implicarán nada nuevo radicalmente diferente con relación a las tendencias de cambio de estructuras del mercado de trabajo con las que ya estamos familiarizados. Aún así, la situación es ya dramática y probablemente se irá agudizando. La reconducción de los trabajadores hacia nuevas actividades mediante políticas de formación, la protección de los sectores de la economía más amenazados, los cambios en la duración de la jornada, y en la vida laboral son medidas que empiezan a aplicarse unas y a debatirse otras, y que constituyen por ahora las únicas armas que tienen cierta posible eficacia en la resolución de la crisis del empleo. REVISIÓN DE ALGUNOS SECTORES DE APLICACIÓN DE LAS NTI EN ESPAÑA Se trataría ahora de situar el nivel de desarrollo tecnológico de nuestro país, refiriéndonos por una parte a la oferta de NTI en nuestro país, y por otro lado a las demandas industriales de estas tecnologías. Y lo haremos centrándonos en los sectores de Microelectrónica, Informática, Telecomunicaciones y Automatización. Quizá la mejor forma de abordar este tema sea partir del reciente trabajo NUEVAS TECNOLOGÍAS, ECONOMÍA Y SOCIEDAD EN ESPAÑA 1. subrayando aquellas observaciones y realidades que puedan resultar de mayor importancia, y prescindiendo de explicaciones descriptivas de estas tecnologías. Microelectrónica La tecnología de la microelectrónica constituye sin lugar a dudas, el motor último de la revolución tecnológica en la que estamos inmersos. Es por ello que debe subrayarse su profundo carácter estratégico, que en 1 se fundamenta en los siguientes factores Introducción masiva en los sectores claves de la economía Informática, Telecomunicación, procesos de producción, procesos de gestión. Modificación de los métodos de organización industrial. Integración creciente que lleva las partes más críticas de los productos finales al interior de los componentes. Velocidad de innovación y la necesidad de asimilación de la misma para mantener una producción competitiva. Rápida obsolencia del parque de productos terminados y necesidad de renovación del. Aparición de productos totalmente nuevos en el Con referencia específica a nuestro país, vemos ante todo que el consumo español de microelectrónica está a niveles muy bajos con respecto a Europa cuadro 3, estando además totalmente sesgado hacia la electrónica de consumo y con una débil proporción de electrónica industrial cuadro 4. Gran parte de los equipos con componentes microelectrónicos proceden de la importación directa. Podemos observar en el cuadro 5 un dato curioso el consumo porcentual de microprocesadores en España es similar al consumo en Japón y superior al europeo. La causa es, probablemente, la importancia que presta al consumo de este tipo de componentes la expansión del máquinas recreativas {ver 1. Otros aspectos a resaltar son el que el mayor peso de la electrónica de consumo viene determinado por los componentes discretos, que el consumo en ordenadores y electrónica industrial es muy bajo en España, y el importante peso en este sentido de consumo que representa el sector del automóvil cuadro 3. En cuanto a la oferta, es toda ella de importación. No se ha conseguido hasta ahora, por parte de la industria nacional de componentes electrónicos desarrollar, una producción interioren microelectrónica. Por tanto, la oferta está organizada a través de los distribuidores de las más importantes firmas mundiales, lo que implica la dificultad de cubrir un mercado que no sólo requiera productos estándar. La Fábrica de circuitos integrados de ATT en Tres Cantos, el establecimiento de una fábrica de microelectrónica con capital mayoritariamente nacional y un socio tecnológico extranjero tal como lo establece uno de los criterios del PEIN. y la creación del centro Nacional de ID en Microelectrónica son iniciativas que pueden cambiar sensiblemente el panorama de la microelectrónica en España. Parámetros importantes para iniciar un estudio de la demanda de informática en nuestro país son el parque de ordenadores cuadro 6. y el índice de penetración de ordenadores por sector económico comparado con los índices europeos cuadro 7. En 1981 las cifras de la penetración informática en España eran aproximadamente del orden de un 60 de la media europea. El principal sector de penetración era el de funciones de gestión aproximadamente el 90 de las empresas informartizadas dependían de aplicaciones de contabilidad general y sólo un 5, también muy aproximadamente, de las empresas industriales utilizaban la informática en alguno de sus procesos de producción. Las diferencias no parece que se hayan reducido sustancialmente en el transcurso de los últimos años. En resumen, se podría afirmar que el conjunto de la demanda informática en España es muy inferior a la media europea. Ya se ha dicho que la penetración del hardware es del orden del 60 de la europea. En el sector de software y servicios, el octavo informe anual de ECSA establecía que en su conjunto representaba en 1983 alrededor del 0,42 del Producto interior bruto en los países europeos, mientras que para el caso español esta cifra era sólo del 0.18. Con referencia a la oferta, vemos que el panorama es parecido al presentado para la microelectrónica. Se trata de una oferta amplia, pero en gran parte procedente de importaciones. En el año 83, sólo el 8,8 del parque de ordenadores había sido fabricado en España, representando este 8,8, el 3,7 del valor del mercado total. La tecnología dominante en estas importaciones es originada en Estados Unidos. Respecto, al mercado total hardware, software y servicios, según datos del IDC para 1981 y los datos más recientes demuestren que la situación no ha variado sensiblemente desde entonces, el 63 era servicio por firmas de capital mayoritario norteamericano, el 5 por empresas japonesas, el 22,6 por europeas y sólo el 9,4 por empresas de capital español. Las perspectivas de mercado constituyen dada la situación de dependencia descrita, un apetitoso bocado para las multinacionales. Concretamente, el mercado de productos hardware es, en valor absoluto, similar al existente en países como Bélgica, Suecia o Suiza. En cuanto al software, el mercado empieza a ser una parte importante del negocio. Concretamente, el software para aplicaciones personales, y el sector de servicios de valor añadido, además del acceso a bases de datos constituyen sectores donde se presagia, y se está dando ya, un importante crecimiento. El sector vive en continua efervescencia, motivada sobre todo por la potenciación de la entrada en España de empresas multinacionales, que está dando lugar a gran número de acuerdos y desarrollos. El PEIN subrayaba los siguientes criterios directrices de la citada instalación de multinacionales Desarrollo de tecnología en el país. Grado de nacionalización superior al mínimo exigido y progresivamente creciente. Especialización productiva y volúmenes de producción elevados. Nivel de competitividad según parámetros internacionales. Volúmenes de exportación elevados y, en su caso, garantizados por las firmas matrices. Posibilidad de importaciones compensatorias para complemento de gamas. Impacto favorable sobre la balanza de pagos. Estabilidad a largo plazo de los empleos creados, incluso en ausencia, a medio plazo, de toda protección. Telecomunicaciones Además de la influencia de la infraestructura de las Telecomunicaciones sobre la calidad de vida, los efectos económicos de las Telecomunicaciones son de capital importancia. De hecho, según estudios realizados por la UIT comparando los datos de PNB per cápita y densidad telefónica en 15 países industrializados y 37 en vías de desarrollo, y comparando con otras variables como el número de aparatos de radio y el consumo de energía per cápita, se demuestra que e teléfono acelera el desarrollo, y el desarrollo económico acelera la expansión telefónica, mientras que esta doble relación no se da con otros servicios, como, por ejemplo, con la radiodifusión. Es más, dada la creciente identificación entre Telecomunicaciones e Informática, que está dando lugar a una cada vez mayor integración entre ambas, la red de Telecomunicaciones adquiere progresivamente un mayor valor estratégico, para los países y se va convirtiendo en una infraestructura básica para el desarrollo económico y social de las mismas. Además del efecto inducido que las Telecomunicaciones tienen sobre otros sectores económicos, ellas mismas constituyen un sector de gran importancia económica con peso creciente en casi todos los países. Este peso se manifiesta tanto en el campo de los servicios como en producción industrial de equipos de telecomunicación. Se trata además de un sector que se encuentra en una coyuntura fundamentalmente expansiva, y con grandes crecimientos en producción y en inversiones anuales. En nuestro país, prácticamente todo el sector industrial gira en torno al mercado de Telefónica. En el aspecto de la demanda de equipos, telefónica es con mucho el principal comprador. Por el lado de la oferta, el grupo industrial de Telefónica ha sido hasta fechas recientes el principal protagonista, aunque la LOT y la nueva política industrial de la compañía pueden hacer variar radicalmente este panorama. Hasta ahora. Telefónica cubría prácticamente el 85 de la demanda total de equipos, y las cuatro primeras empresas suministradoras proporcionaban el 80 del mercado total. La situación se termina de enmarcar si tenemos en cuenta que el subsector de Telecomunicación sin incluir equipos de Radiodifusión y Televisión representaba, en 1985, el 25 de la producción total del sector electrónico en España, y el 37 del total de electrónica profesional. Por lo que se refiere al comercio exterior, puede decirse que las Telecomunicaciones han sido el único subsector que, tradicionalmente, ha mostrado un saldo positivo hasta 1982, año a partir del cual se ha producido un estancamiento de las exportaciones, y un fuerte incremento en las importaciones produciendo en 1985 un saldo deficitario de 8.000 Millones de pesetas. El volumen de importaciones representaba el 5,5 del total del sector de electrónica profesional, mientras que la participación en las exportaciones fue del 11,7 en 1985. En el Cuadro 8 se dan los datos de producción y consumo de Telecomunicaciones en 14 países europeos, en 1983, según datos del Informe Mackintosh. También se ve en el Cuadro el tamaño relativo de la producción de cada país comparada con su PIB. Las dos últimas columnas del Cuadro aportan datos muy significativos. En primer lugar, es curioso observar que el coeficiente Producción Consumo oscila alrededor de uno en todos los países, con excepción de Suecia. Esto demuestra como el mercado de equipos de Telecomunicación está cautivo en casi todos los países, y la importancia que tiene el mercado nacional sobre las cifras de producción. El caso de Suecia es especial, con una producción más del doble de su consumo. El hecho se debe éxito exportador de la industria sueca de telecomunicaciones, estando mucho menos ligada a los avatares del PTT de su propio país. En cuanto al consumo por habitante última columna del Cuadro, España ocupa el penúltimo lugar, con un consumo equivalente al 45 de la media europea, lo que al mismo tiempo representa solamente un 32 del consumo francés o un 60 del italiano. — Automatización Se analiza ahora con algún detalle la situación en nuestro país de las técnicas de introducción de las NTIs en los procesos de producción industrial y de oficinas. En cuanto a los sistemas informatizados de gestión de la producción, los datos son apenas existentes. Sólo se pueden observar tendencias muy generales, como la poca utilización de las NTIs en las pequeñas empresas, la baja media de funciones informatizadas en aquellas empresas que automatizan la producción. Concretamente es el sector del automóvil uno de los más automatizados a nivel nacional. Otro aspecto, el de máquinas herramienta con control numérico, es también un aspecto apenas conocido desde el punto de vista de los estudios estadísticos. La crisis económica ha afectado gravemente a este sector, como lo demuestra el hecho de que ha pasado de ser el decimoctavo consumidor mundial en 1975 al puesto vigésimo primero en el año 83. El parque español se dobla aproximadamente cada cinco años y es cada vez mayor el porcentaje de máquinas que se instalan con control numérico, aunque el porcentaje es menor que en otros países de nuestro entorno, lo que sin duda incide en una menor competitividad de los productos terminados españo Puede decirse que, al tratarse de bienes de equipo, es muy difícil que la demanda interna existente se incremente en términos absolutos. Dependerá fundamentalmente de la posible expansión que se registre en los sectores transformados. Sin embargo, donde hay mucho terreno que ganar es en el cambio cualitativo de la demanda, incitando a la introducción del control numérico, lo que actuará finalmente en beneficio de los propios sectores manufactureros que introduzcan estas tecnologías. Otros elementos muy a tener en cuenta en el sector de automatización industrial son los robots y los equipos de CADCAM. Respecto al primer aspecto, véase el cuadro 9. Se puede observar cómo la posición española es de un cierto retraso respecto a los más desarrollados. En nuestro país, el único sector verdaderamente robots es el automóvil. Si tenemos en cuenta que este sector está controlado por empresas multinacionales, podemos concluir que los sectores autóctonos apenas han sentido la necesidad de introducir robots en sus procesos productivos. Es cierto que, en todos los ha sido el sector del automóvil el pionero en la introducción de la robótica, pero en todos ellos, los demás sectores económicos han ido participando progresivamente en el parque, lo que no está ocurriendo en nuestro país. En cuanto a la oferta tecnológica, los sistemas de control de procesos y el control numérico son realizados mayoritariamente por empresas españolas especializadas, empresas de ingeniería que desarrollan una tecnología propia en la integración de materiales de diversas procedencias y, sobre todo, en el software del conjunto. Con relación a la robótica, tenemos una ESFUERZOS COMUNITARIOS EN EL DESARROLLO DE NTS Y PERSPECTIVAS ECONÓMICAS PARA ACTIVIDADES RELACIONADAS Uno de los hechos que marcarán más decisivamente el futuro desarrollo económico y social de nuestro país, es la reciente incorporación de España a la Comunidad Económica Europea. Si en algunos aspectos esta circunstancia servirá para reducir las actuales diferencias que nos separan de los países comunitarios más desarrollados, y. gran medida se abren excelentes perspectivas de compartir un nivel tecnológico que no hemos podido conseguir por nuestros propios medios, también es cierto que la CEE en los últimos años ha pasado por uno de los períodos más críticos de su historia. Esta crisis como manifestaba el Sr. W. Dekker en el número 41 de esta revista, obedecía simplemente al fracaso europeo en conseguir los objetivos de la CEE expresados en el artículo 2 del Tratado de Roma suscrito en 1957. También se describía un escenario de futuro en el que Estados Unidos aparecía como el Granero del Mundo, Oriente Próximo como el suministrador de hardware y Europa como el museo cultural del mundo. Ante este escenario y la mencionada situación de crisis de la CEE, se intensificaron esfuerzos por poner en marcha todos los mecanismos necesarios para el progreso de la Comunidad Europea. Uno de los grupos que se orientaron a detectar las FAST Forecast and assessment in science and technology, descrito en un número anterior de esta publicación, que trataba de contribuir a la definición de objetivos y prioridades a largo lazo de las actividades en ID de la CEE, además de formular una política científica y tecnológica coherente con otras áreas de la política comunitaria. En uno de estos trabajos se procedió a la elaboración de escenarios o proyectos macroeconómicos de futuro para los países miembros. Dicho trabajo partía de la constatación de que si se considera que es necesaria una reestructuración del sistema productivo europeo, pues dada la imperfecta integración de su mercado, su retraso en la capacidad tecnológica y el carácter que ha tenido su economía durante los últimos años, este sistema productivo ha quedado totalmente desbordado por las circunstancias, permaneciendo así completamente a merced de la siempre esperada reactivación americana y de la importación de tecnología, hay que elegir una política en el amplio abanico de posibilidades, y siempre que se alcance un consenso en torno a este proyecto coherente a medio y largo plazo de los diversos actores sociales, se podrán derivar soluciones para los problemas estructurales de los países de la Comunidad. Este trabajo enunciaba así los diversos escenarios posibles • Un escenario protector Se concede una gran prioridad al mantenimiento del empleo a corto y medio plazo. Esto implica tomar medidas proteccionistas en aquellos sectores que tengan y protegerlos, en la medida de lo posible, de la competencia internacional. A medio plazo, el objetivo sería una forma de desarrollo que fuera lo más autónoma posible. Esta búsqueda de autonomía se persigue obteniendo el máximo beneficio de todas las oportunida cada pais de la Comunidad. Este argumento conduce a una reducción general del nivel de vida. •Un escenario abierto Se concede prioridad a la competencia internacional. Se deben formular las políticas nacionales industrial, energía, fiscalidad, de la ID, etc.. de manera que faciliten la exportación de las empresas y favorezcan el crecimiento de los sectores en los que existe una demanda creciente. Este escenario nos conduce una economía trisectorial el sector expuesto, la punta de lanza del crecimiento el sector protegido de baja productividad y el sector paralelo subterráneo y que a largo plazo produciría una reducción de empleo, altos riesgos de fracaso social y grandes diferencias entre los países europeos. El escenario de la promoción Se concede prioridad al relanzamiento de la demanda, tanto a nivel local como mundial. El elemento clave en este escenario es la negociación, incluido el lanzamiento de un Plan Marshall para los países del Tercer Mundo por parte de los países ricos. Este escenario nos lleva a una salida gradual y generalizada de la crisis. Y el escenario de la tendencia, que teniendo preferente las actuales estrategias de los principales actores para ser el más probable, pero que de todas maneras parece poco deseable. Es un escenario de una adaptación desequilibrada cada estado, cada sector, y cada grupo social persigue su propio interés, tratando de minimizar los costos y maxímizar las ventajas. No parece un proyecto conjunto de la Crisis Económica y Nuevas Tecnologías dad, ni tiene una coherencia europea. Este argumento de isserfaire no se desarrolló más 3. Las conclusiones del trabajo afirmaban que cualquiera de los posibles escenarios daban lugar a conflictos importantes entre los actores sociales implicados, por lo que ninguno de ellos podría identificarse Ahora bien, lo que si se constataba es que el dominio de la información es un instrumento futuro esencial para la autonomía y la fuerza externa de toda sociedad, y en concreto de la sociedad europea. El que este dominio se consiga depende de dos condiciones del dominio industrial de tecnología información, y del acceso que se tenga a esa información. Para lograr un dominio industrial de la tecnología de la información, hay que tener en cuenta dos cuestiones previas. En primer lugar, para dominar los mercados habrá que ser competitivos en una amplia gama de sectores de la tecnología de la, la mayoría de los cuales implican unos esfuerzos de ID a largo plazo, exigiendo algunos de ellos por su magnitud un esfuerzo europeo conjunto. En segundo lugar, el rápido avance de la tecnología y de los mercados hace que las predicciones sean muy inciertas. Por consiguiente, se deben las opciones tecnológicas pues no es posible identificar cuales serán las claves a largo plazo. Ningún país euror tanto, es con cierto grado de colaboración y división del trabajo entre los actores técnicos e industriales de los países miembros, con el fin de intentar conseguir conjuntamente una amplia gama de opciones tecnológicas. Estos propósitos se han plasmado fundamentalmente en los ya tan nombrados proyectos europeos el ESPRIT, programa estratégico avanzado de investigación y desarrollo en tecnología de la información el RACE, ID en tecnologías avanzadas de telecomunicaciones el BRITE. referido a investigaciones básicas en tecnologías industriales para Europa, etc. Una amplia descripción de estos programas se ha incluido en los números de la revista BIT aparecidos durante 1986. Otras consecuencias de las anteriores consideraciones son la necesidad de mejorar las relaciones entre la industria y la universidad, el requerimiento de estímulos para la movilidad personal de los ingenieros dentro de Europa, la necesidad de estimular la transferencia de tecnología entre Europa y las otras partes del mundo, etc. Por tanto, la Comunidad concluye que sólo mediante el consenso social y político de los países miembros, y una estrecha cooperación en sus actividades de ID es posible reducir el vacío que antes describíamos entre Europa y los Estados Unidos y el japón. La incorporación española a la CEE, coincidiendo con el lanzamiento del conjunto de programas europeos para el desarrollo de las nuevas tecnologías constituye para nuestro país una oportunidad histórica de recuperar el tradicional retraso tecnológico en amplios sectores de nuestra economía. El aportar con firmeza por estos esfuerzos comunitarios en una época en la que se tratan de recomponer desequilibrios básicos de nuestra economía y se abren amplias perspectiva futuro, puede conducir a un horizonte a medio plazo caracterizado por relativamente altas cotas de desarrollo sostenido. Para ello será necesario plantear oportunamente cual sería el papel a desempeñar por España dentro de la Comunidad Europea del futuro OPORTUNIDADES ESPAÑOLAS Partiendo de la situación de fuerte dependencia tecnológica de la estructura industrial de nuestro país y de la existencia de un sector secundario en general poco desarrollado y centrado en áreas o mercados donde cada vez será más difícil mantener un alto nivel competitividad. parece deducirse casi por eliminación que las principales oportunidades para el desarrollo económico se presentarían en las actividades encuadradas en el sector primario y terciario, a corto plazo. El sector industrial que desde 1977 ha visto declinar su participación en la estructura del empleo, en contrapartida a lo sucedido en épocas anteriores en las que junto con los servicios absorbían los excedentes de empleo generado por las mejoras de productividad en el sector primario Cuadro 10, y reducir su contribución porcentual al PIB desde el mismo año Cuadro 11, todavía presenta importantes desajustes en su capacidad productiva. Fenómenos como las sucesivas reconversiones industriales de distintos sectores, y la reconversión permanente en otros como la siderurgia la construcción naval, son síntomas claros de que aún estamos lejos de conseguir una estructura industrial competitiva a nivel mundial, por lo que difícilmente este sector podrá realizar aportaciones importantes al desarrollo económico a corto plazo. Con relación al sector primario, el incremento de la productividad y el resultante mayor grado de competitivídad del sector se planteará como un auténtico problema de supervivencia para estas actividades, y en este sentido el ingreso de nuestro país en la Comunidad Económica Europea podría suponer, una expansión estable del mercado para sus productos, y, sobre todo, una modernización de las explotaciones, en la que tendrán cabida diversas aplicaciones de las NT1 servicios de videotext para el agricultor, nuevos sistemas de control de explotaciones, servicios de predicción metereológica para la agricultura, etc. Con relación al sector terciario, España tiene aquí, si se considera en su conjunto, un sector poco desarrollado, en proporción con el grado de desarrollo alcanzado en el resto de los países europeos. Pero, a pesar de ello, mantiene un elevado nivel de competitividad en alguno de los subsectores correspondientes, como el turístico. Considerando que el sector terciario será aquel sector sobre el que se articule la organización de la sociedad futura, según los avances sobre la sociedad postindustrial. y que dicho sector terciario es básicamente consumidor, y no productor de NTI, podemos concluir que podría constituirse en uno de los puntos de referencia fundamentales para el desarrollo económico de un país de perfil económico y social como el Apostar por este punto de referencia implica, por ejemplo, forzar todos aquellos programas y proyectos dirigidos a las tecnologías de aplicación software de la importancia de un elevado grado de formación para los agentes que desarrollen estos servicios y solucionar de alguna forma el déficit de técnicos en NTI, impulsar el desarrollo de programas para mejorar la receptividad de la sociedad española a las NTI, etc. CONSIDERACIONES FINALES Para finalizar este artículo conviene señalar algunos de los puntos más destacables que surgen como consecuencia de lo expuesto anteriormente. Las nuevas tecnologías de la información constituyen en la actualidad un factor decisivo para conseguir importantes incrementos de productividad en el La participación activa de programas europeos parece presentar las mejores oportunidades para y la liberalización del sector servicios, sobre todo en las áreas del transporte y las comunicaciones. La aplicación de las NTIs para mejorar la competitividad de las economías nacionales constituye en la actualidad un hecho incuestionable con independencia de los distintos modelos de desarrollo tecnológico e industrial. El futuro vendrá marcado a corto plazo, por fuertes crecimientos en la de todas aquellas actividades relacionadas con los servicios, a medio y largo plazo se prevé un importante desarrollo de s actividades El desempleo lleva camino de convertirse en un problema crónico en los países más desarrollados por la falta de expectativas de fuertes crecimientos económicos que permitan generar el número suficiente de puestos de trabajo, bajo los actuales sistemas productivos. Los nuevos enfoques de los esquemas educativos, el desarrollo de programas amplios deformación ocupacional, las tendencias demográficas, y nuevos conceptos de la producción como el ocio productivo pueden aliviar los problemas del desempleo a medio y largo plazo. losa Finalmente indicar que la situación de fuertes modificaciones en el entorno internacional, para un país que ha pasado por un duro período de ajustes económicos, y recientemente ha incorporado plenamente a la comunidad internacional, puede presentar excelente oportunidades para lograr importantes cotas de desarrollo, siempre que se diseñen con la suficiente antelación los escenarios de futuro, y se establezcan los mecanismos idóneos para alcanzar dichos BIBLIOGRAFÍA