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Artículo BIT
Las máquinas también se “enganchan” al móvil
Ha llegado por fin el momento de las aplicaciones móviles máquina a máquina o M2M (Machine-To- Machine). Las operadoras de telefonía móvil han encontrado en las máquinas nuevos "clientes" con los que superar la saturación que se ha producido en cuanto a número de líneas en los países desarrollados. Cualquier dispositivo es suceptible de ser conectado: contadores, sensores, actuadores, máquinas expendedoras, automóviles, etc. Las operadoras saben que por aquí pasa una buena parte de sus beneficios futuros, por ejemplo, Telefónica creó recientemente una división global asociada a este prometedor negocio. Según datos de la CMT, las conexiones M2M móviles en España han crecido casi un 25,7% de 2008 a 2009, alcanzando los 1,85 millones. Según datos de Gartner, la base instalada de M2M en el mundo alcanzará los 200 millones de líneas en 2012. Las redes de telefonía móvil, en especial HSPA y LTE, son un medio ideal para comunicar de forma autónoma mediante datos las distintas máquinas, debido a su flexibilidad, simplicidad, robustez, seguridad, estandarización y bajo coste. Esta comunicación se puede complementar con otras tecnologías inalámbricas (Bluetooth, UWB, RFID, ZigBee, etc.), e incluso fijas. Los operadores móviles ofrecen ya servicios de comunicaciones M2M para empresas con tarifas especiales adecuadas al tráfico generado por dichas aplicaciones y tarjetas con un perfil determinado (sólo de datos o voz y datos) que evite posibles fraudes. Las aplicaciones M2M evitarán desplazamientos de personal, mejorando la productividad, la sostenibilidad y la eficiencia energética. Incluso algunos de los dispositivos M2M pueden ser hoy en día alimentado a través de energías renovables, en especial la solar. M2M será así dentro de unos años ampliamente utilizado en el hogar digital, telemetría, control de tráfico, sistemas de seguridad, servicios logísticos, gestión de flotas, etc. Entre las aplicaciones del M2M en el mundo empresarial, tenemos: envío del nivel de existencias y de efectivo por parte de máquinas expendedoras, lectura de contadores de agua o gas, supervisión remota de servicios públicos (por ejemplo, semáforos), control de los regadíos agrícolas en el campo, detección de averías en una cadena de montaje, apertura de puertas, etc. En cuanto a aplicaciones en el entorno doméstico, podemos destacar: encendido o apagado de electrodomésticos con el teléfono móvil, alarmas, videovigilancia, etc. Ramón Jesús Millán Tejedor Ingeniero de Telecomunicación Las máquinas también se “enganchan” al móvil
30 oct 2015
Artículo BIT
Una de cactus
En lugar destacado, dentro de la sección de cactos y plantas suculentas de un afamado vivero de Madrid, se leía en un cartel anunciador: “CACTUS del ORDENADOR / ABSORBE LA RADIACIÓN / Cereus Peruvianus”. Me había llevado allí mi señora, arrastrado como siempre, que gusta de contemplar esas tiendas de naturaleza domesticada. Aquel día, la “oferta especial” consiguió despertarme del letargo que me invade en las visitas a los viveros. Aquello era una estafa anunciada con cartelito de colores. Con un par. Me pareció tan inaudito el desparpajo con el que intentaban tomar el pelo al personal y sacarle unos eurillos que lo fotografié con el móvil, pero ahí se quedó la foto, en la memoria del teléfono, hasta hace unos días cuando, de nuevo, volví a tener noticia del engaño. La patraña se repetía, pero ahora en una emisora de radio de cobertura nacional, dentro de un programa de gran audiencia. Tampoco al programa ni a la emisora vamos a hacerles publicidad, pues creo que aunque lo oí en una emisora concreta, podría haberlo oído en cualquier otra, tal vez distante en ideología, pero hermanada en la difusión de la ignorancia. Con alevosía recurren a la denominación binomial (género y especie) (Cereus Peruvianus) con la que pretenden adornar, con un halo de respetabilidad latina, el embuste, para mejor cazar a los incautos y tan extendida anda la farsa que, si se busca en Google la cadena “Cereus Peruvianus”, las primeras coincidencias que hallamos incluyen las pretendidas propiedades mágicas antirradiación del cacto candelabro. En ocasiones, las propiedades son anunciadas como si del prospecto de una medicina se tratara, con inclusión de detalladas instrucciones de uso, para darle más empaque a la burla. Siguiendo con la búsqueda acabamos llegando al origen de la invención: la pseudociencia que llaman “geobiología”, desde la que se genera doctrina con el mismo rigor científico con el que se rellenan los horóscopos de los periódicos. Doctrina con la que asustar a los más desprevenidos sobre la supuesta malignidad de las radiaciones, para luego venderles el remedio al temor generado, al contado o en cómodos plazos. Al fin, aquel cartel anunciador del cacto antirradiación resultó la punta de un iceberg cuya enorme masa sumergida está constituida por ingentes cantidades de ignorancia malintencionada, alimentada por ideologías de exaltación de lo irracional, utilizadas para obtener un ruin lucro, aprovechándose de la credulidad y el desconocimiento. Ante esto, la autoridad competente (es un decir), que con tanta presteza nos prohíbe el inocuo uso de terminales móviles en estaciones de servicio y que nos amenaza con sanciones si no atendemos a esa absurda prohibición, consiente engaños y estafas perpetrados por vendedores de crecepelos que, jugando con el desconocimiento y la credulidad del respetable, persiguen, en el mejor de los casos, una insustancial notoriedad y, en el peor y más frecuente, la satisfacción de un mezquino interés venal. En fin que, vistas regulaciones como la del uso de móviles en gasolineras, basadas en bulos, nada apostaría a que un día de estos no les dé por subvencionar los cactos antirradiación, como innovación tecnológica. Una de cactus Miguel López García Ingeniero de telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Competencia y Wi-Fi municipal
Tras años de despliegues de redes inalámbricas municipales y resoluciones, informes y consultas de la CMT, considero que no debería existir tanta controversia en este asunto. Analizando el problema respecto a la actuación del regulador, identifico cuatro factores conflictivos: primeramente, se han abierto puertas falsas como la “temporalidad” o el analizar “caso por caso”. Permitir algo que teóricamente no es legal (prestar un servicio de acceso a Internet de forma gratuita) por el mero hecho de hacerlo de forma temporal, es algo jurídicamente muy inconsistente y además, permite el arranque de estos servicios aunque se desconozca su viabilidad jurídica y económica. El segundo factor discordante es la aplicación de la legislación de forma totalmente parcial, ya que existen centenares, quizás miles, de entidades locales, comarcales e incluso Comunidades Autónomas que están ofreciendo servicios Wi-Fi con el suficiente rigor legal. Esta arbitrariedad, por el hecho de que no se sancionen todos los casos, se torna en realmente preocupante en el momento que existen diferencias sustanciales en las resoluciones sancionadoras de casos similares. En tercer lugar, por actuar incluso de oficio, aunque los proyectos no vulneren ni remotamente la competencia de los operadores en los municipios y, mucho menos, que esto quede demostrado. Y por último, la constitución como operador y sus obligaciones, lógicamente exigible en los casos en que las AAPP vayan a competir con los operadores, se plantea como el mejor camino a seguir, sin cuestionar si los proyectos son realmente viables o suponen un derroche del dinero público. Los Ayuntamientos también tienen su responsabilidad, al realizar en ocasiones actuaciones sin base legal o al no aclarar con contundencia a los ciudadanos que no pueden ofrecer “Internet gratis a través de Wi-Fi del Ayuntamiento en casa”. También precisan de estudios de viabilidad económica que incluyan los costes de explotación y soporte, más allá del de los asumibles costes de despliegue. Considero que la competencia no debería ser un objetivo en si misma. La vigilancia de la competencia por parte de un regulador es sólo un instrumento para conseguir el auténtico objetivo: que las empresas ofrezcan a los usuarios mejores servicios con mejores precios. Cuando nos encontramos en la cola de Europa en cuanto a precios y calidades de acceso a Internet, me pregunto quien se responsabiliza del hecho demostrable de que la competencia no dé los frutos que se recogen en nuestro entorno. Estoy seguro en que las redes Wi-Fi municipales no tienen la culpa, es más, quizás pudieran ayudar a estimular la demanda y sacar los colores a más de un operador. Desde mi punto de vista, la misión de un regulador frente a las Administraciones Públicas no debería centrarse en sancionar, ya que esta vía supone un desperdicio de los propios recursos públicos, máxime cuando se están subvencionando las redes Wi-Fi desde otros Ministerios (FEESL 2010). Esa vía debería reservarse a los casos manifiestos y reiterados de mala intencionalidad por parte de la Administración Pública objeto de sanción. No es cuestión de ir "caso por caso", sino de consensuar con organismos como la FEMP qué modelo técnico y administrativo deberían seguir las entidades locales. En esa reglamentación podría establecerse la limitación de las coberturas a los edificios municipales con unos parámetros técnicos concretos, de forma que se oriente y respalde los esfuerzos de los municipios en estos despliegues sin suponer una vulneración desleal a la legítima competencia de los operadores. Sergio Rico Ingeniero de telecomunicación Competencia y Wi-Fi municipal
30 oct 2015
Artículo BIT
“IPTV HD en 3D: ¿la “killer application” para la fibra óptica
179 febrero-marzo 2010 5 El pasado CES (Consumer Electronics Show), puso de manifiesto el enorme interés de la industria de la electrónica de consumo (LG, Panasonic, Samsung, Sony, Toshiba, etc.), en la televisión en 3D. Durante el evento diversos fabricantes mostraron distintos aparatos estereoscópicos, tanto los disponibles comercialmente a día de hoy que requieren gafas especiales, como los prototipos que no las necesitarían. Avatar ha puesto de moda el 3D, una tecnología que ofrece un gran valor añadido en el cine, animación, retransmisiones deportivas, videojuegos, etc. Este año varias cadenas de televisión, sobre todo en Estados Unidos (como la Fox y ESPN), han comenzado a transmitir ciertos contenidos con este formato. Según DisplaySearch, el mercado de televisores 3D se acercará este año a los 1.000 millones de euros, pero en 2015 será 15 veces mayor. Las gafas actuales, que son las que controlan cuál de los ojos ve la imagen en la pantalla, han mejorado sensiblemente respecto a las tradicionales bicolores. También lo ha hecho la tecnología estereoscópica de pantallas y equipos de rodaje -donde básicamente se necesita rodar en paralelo, duplicando las cámaras, o bien emplear cámaras con efecto de espejo-. Personalmente creo que aún le queda mucho que mejorar al actual 3D. Algunas escenas dan una sensación de realismo increíble, pero en otras, los fondos aparecen muy borrosos respecto a la escena principal. Por otro lado, muchas personas experimentan dolor de cabeza, debido al esfuerzo adicional que debe realizar el cerebro para procesar las imágenes. Sin embargo, la tecnología 3D actual no tiene mucho que ver con la de aquella primera aparición en el año 1922 y es cuestión de poco tiempo que las actuales limitaciones en sistemas de producción y recepción se vayan resolviendo. Está claro que la 3D será positiva, entre otros sectores, para la electrónica de consumo, los sistemas de almacenamiento (en especial para Blue-Ray) y los contenidos (productoras cinematográficas, desarrolladores de videojuegos, etc.). Pero, ¿cómo puede el 3D ayudar al sector de las telecomunicaciones? Principalmente, fomentando los despliegues de fibra óptica por parte de las operadoras, que producirá un beneficioso efecto sobre los suministradores, pero permitirá también a las operadoras conseguir nuevas fuentes de ingresos y ahorrar costes. La IPTV contaba a finales de 2009 con unos 28 millones de abonados en el mundo, no alcanzando el éxito esperado hace unos años. Un aspecto fundamental de este lento avance de la IPTV han sido las limitaciones del DSL sobre el tradicional par de cobre (ancho de banda, interferencias, cobertura, etc.). También ha contribuido que la oferta de canales de IPTV de los operadores no se ha diferenciado lo suficiente respecto a otras alternativas, como la TV por satélite, la TDT e incluso para TV por Internet. La realidad es que si los operadores fijos y convergentes no empiezan a ofrecer servicios añadidos, la banda ancha móvil “canibalizará” a la fija, algo que ya está ocurriendo en países como Finlandia, Portugal, Austria o Italia. La 3D HD permitirá una importante diferenciación en la oferta de los operadores: canales de TV en difusión gratuitos y de pago, VOD con películas y otros contenidos de ocio y educación a la carta, videojuegos online, etc. Básicamente, la TV 3D supone nuevos requisitos para las redes de telecomunicación, pues los requisitos de ancho de banda de esta tecnología se doblan respecto a una señal HD normal. Así, mientras una señal HDTV codificada en MPEG2 requiere unos 18 Mbps de ancho de banda, la implementación en HDTV 3D requerirá de unos 30 Mbps. La proliferación de MPEG4 durante los próximos años, reducirá el ancho de banda necesario para comprimir una señal 3D pero, aún así, la fibra óptica es imprescindible para ofrecer una oferta de este tipo por su capacidad, calidad de servicio e interactividad. IPTV HD en 3D: ¿la “killer application” para la fibra óptica? Ramón Jesús Millán Tejedor Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
“25 años en evolución”
BIT 142 DIC.-ENE. 5 2003 El primer número de la revista Bit está fechado en junio de 1978 y, entonces, ya se planteaban en su portada dos temas para los que parece no haber pasado el tiempo: el paro de la profesión y el debate sobre la privatización de TVE. Hoy, 25 años más tarde, el paro de la profesión sigue siendo uno de los temas que más nos puede preocupar, y la Ley del Audiovisual es otro tema que está pendiente de cerrar. Nuestra revista ha estado siempre abierta a todos los que en ella han querido colaborar, los que con su riqueza de conocimiento y acertado análisis del entorno han contribuido a que sea una de las mejores revistas del sector y de la que el colectivo de Ingenieros de Telecomunicación se puede sentir muy orgulloso. En los 142 números de la revista Bit que, con éste, se han editado ha habido decenas de entrevistas y artículos, centenares de opiniones y miles de fotos, que son el testimonio incomparable de la historia de las telecomunicaciones españolas, desde la transición hasta hoy. Esperamos que siga en esta línea, mejorando, al menos otros 25 años; por ello el título: 25 años…en evolución. En la revista que ahora tenéis en vuestra manos, más que hacer una retrospectiva de lo que han supuesto estos 25 años pasados, se ha querido, al menos lo hemos intentado, abundar más en los retos que plantea el futuro de las telecomunicaciones en España, en cuanto a sus aspectos tecnológicos, educativos, políticas públicas y regulación, la globalización de las telecomunicaciones, el entorno económico y financiero, modelos de negocio, etc., para lo que hemos contado con la colaboración muy especial de personas que han vivido este entorno de una manera muy cercana. A todas ellas nuestro más sincero agradecimiento. El pasado, los 25 años que Bit ha estado reflejando la actualidad, las preocupaciones y los intereses de los Ingenieros de Telecomunicación, plenamente involucrados en el desarrollo de la Sociedad de la Información lo ponemos al alcance de todos, colegiados o no, con una iniciativa que supone un nuevo hito, y es un signo de modernidad y generosidad, al conservar un patrimonio histórico: la digitalización de todos los ejemplares de Bit, pasados y futuros, y su inclusión en la Web del COIT/AEIT, para que cualquiera tenga acceso libre a ellos, contando, además, con una potente herramienta de búsqueda, según diferentes criterios, para facilitar su tarea. Con este ejemplar de Bit, entregamos un CD-ROM, con información básica de las revista publicadas en estos 25 años que acabamos de cumplir, todas sus portadas y editoriales y con una guía de navegación para acceso a los contenidos a través de Internet, que esperamos os sea de utilidad. Como no podía ser menos y en el umbral de sus próximos 25 años, las bodas de plata de la revista Bit merecen una presentación y una celebración, austera por la situación que está viviendo el sector, pero ello no quita para que sea un acto de encuentro agradable entre todos los compañeros y con las empresas, organismos, fundaciones, instituciones, Administración, etc., sin los cuales este aniversario no hubiese sido posible. José Manuel Huidobro DIRECTOR DE BIT
30 oct 2015
Artículo BIT
El desarrollo de las telecomunicaciones en España
Quiero aprovechar esta ocasión que me brinda la publicación de este “BIT. 25 años” para mostrar mi reconocimiento al Colegio Oficial y a la Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicación por su contribución al desarrollo de las telecomunicaciones en España. El Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación realiza a través del “BIT” una importante tarea de difusión de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, que colaboran al progreso de nuestra sociedad. Para seguir avanzando necesitamos la aportación de todos, e iniciativas como este número especial contribuyen a incentivar los esfuerzos que se realizan en este terreno. La Constitución Española cumple veinticinco años. En este cuarto de siglo, España ha logrado avances en múltiples ámbitos. Hemos sido capaces, con la colaboración de todos, de superar retos difíciles en materia económica, social y política. Nuestra entrada en el euro, el crecimiento del empleo, la consolidación de las cuentas públicas, el superávit del sistema de Seguridad Social, el mayor bienestar económico o nuestra cada vez mayor presencia internacional son buenas muestras de nuestros logros colectivos. España ha progresado también en el ámbito tecnológico y en la consolidación de la sociedad de la información. Todavía nos queda mucho camino por recorrer, pero los cambios experimentados en los últimos años nos animan a seguir trabajando en la buena dirección. El mercado de las tecnologías de la información y de la comunicación representaba en España el 3,5% de nuestro PIB en 1995. En el año 2002 constituyó el 5,8% del PIB. Este crecimiento de 2,3 puntos de peso en nuestra renta nacional significa más de 15.000 millones de euros, más de 2,5 billones de las antiguas pesetas. En 1995, el mercado de las telecomunicaciones representaba el 2% del PIB, por debajo de la media europea. Este mercado se ha duplicado en tamaño, y alcanzó el 3,9% del PIB en 2002, por encima de la media de la Unión Europea. Un claro ejemplo de la difusión de las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones es la telefonía móvil. En 1995 existía un millón de líneas de telefonía móvil, lo que representaba un 2,4% de la población, la mitad de la media europea. En 2003 el número de líneas supera los 37 millones, el 92% de la población, por encima de la media europea. Las infraestructuras de telecomunicaciones de banda ancha constituyen el mejor vehículo para los servicios de la sociedad de la información. Actualmente existen en España más de dos millones de conexiones: un millón y medio de líneas ADSL y medio millón de módems de cable. Así, España es el segundo país europeo con mayor porcentaje de usuarios de Internet que se conectan con banda ancha. Este cambio también se ha producido en la difusión de la tecnología en los hogares. En 1995, el 17,2% de los hogares españoles tenía un ordenador personal, hoy es el 40%. Desde 1998 hasta hoy el número de hogares con acceso a Internet se ha multiplicado por más de seis. En 1995 había 240.000 usuarios de Internet en España, hoy hay diez millones. Los avances de la difusión de las nuevas tecnologías en las empresas El desarrollo de las telecomunicaciones en España José María Aznar Presidente del Gobierno BIT 142 DIC.-ENE. 6 2003 también han sido importantes. En 1998, 32 de cada 100 empresas tenía acceso a Internet; en 2002 ya eran 82 empresas de cada 100. En el seno de la Administración pública y, en particular, de la Administración del Estado, los cambios son también destacables: en 1995 había 13 ordenadores personales por cada 100 empleados públicos; hoy hay 60 ordenadores por cada 100 empleados públicos. En 1998 fue el primer año en que se pudieron presentar declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas por Internet; hubo 21.000 declaraciones. Este año se han presentado 1.720.000 declaraciones por Internet. Éstos son algunos indicadores del cambio, de lo mucho que se ha cambiado y también, evidentemente, un punto de referencia para lo mucho que tenemos que seguir avanzando. El Gobierno ha impulsado estos cambios en el avance de la difusión de la tecnología de acuerdo con una estrategia sustentada en cuatro pilares fundamentales. En primer lugar, crear un marco general de estabilidad capaz de inspirar confianza. En segundo lugar, la liberalización y la introducción de competencia en mercados que, como los de telecomunicaciones, hasta 1996 constituían monopolios. En tercer lugar, el impulso desde los poderes públicos a la producción de tecnología con incentivos fiscales y ayudas financieras a la investigación y el desarrollo. En cuarto lugar, el impulso al desarrollo de la sociedad de la información, eliminando barreras para el acceso de todos los ciudadanos y todas las empresas a los servicios de la sociedad de la información. Este cuarto pilar estratégico exige, a su vez tres líneas de trabajo. La primera, la creación de un marco jurídico con reglas estables y transparentes en el que la Sociedad de la Información encuentre buen acomodo. La segunda, proporcionar la formación adecuada a los ciudadanos y trabajadores, para que conozcan las ventajas que reporta el acceso a la Sociedad de la Información. La principal barrera para la difusión y el uso de las nuevas tecnologías no es hoy su precio, ni su calidad, sino el desconocimiento de las ventajas que proporcionan. La tercera, impulsar la Administración electrónica, como motor de cambio y de ejemplo. Las nuevas tecnologías constituyen una oportunidad para las Administraciones Públicas de todos los niveles para facilitar el acceso de los ciudadanos a los servicios públicos, para mejorar procedimientos y para reducir los costes de prestar esos servicios. Creo que España ha cambiado de forma muy importante a lo largo de estos veinticinco años. Hemos logrado objetivos ambiciosos en campos muy distintos. Se han producido cambios muy importantes en la sociedad española; también en la difusión, en el uso y en la producción de nuevas tecnologías. En mi opinión, hemos recorrido un camino positivo pero estamos aún lejos de nuestro objetivo y tenemos que avanzar mucho más. Sin embargo, tenemos que ser conscientes de dónde venimos, y constatar que avanzamos permite seguir trabajando con ilusión. Quiero, por tanto, animarles desde el “BIT” a continuar en esta labor y, entre todos, seguir avanzando por la senda del progreso económico y social que nuestro país recorre. Para concluir, quiero animar a los ingenieros de telecomunicación a seguir contribuyendo con su conocimiento y su labor al avance de las telecomunicaciones y el desarrollo de la sociedad de la información, una tarea imprescindible para hacer realidad nuestra aspiración de situarnos en el grupo de países más avanzados de Europa y del mundo. Me permito solicitarles su colaboración en esta tarea de hacer de España una sociedad más avanzada, más próspera y más cohesionada. M 2003
30 oct 2015
Artículo BIT
Caminando hacia el desarrollo de la Sociedad de la Información
En las sociedades contemporáneas las empresas, las organizaciones públicas y privadas y los ciudadanos en general, necesitan manejar volúmenes ingentes de información para desempeñar adecuadamente sus actividades y esta información se difunde a nivel mundial a través de las grandes redes de telecomunicaciones, principalmente Internet. Sin embargo, lo que realmente permite considerar a Internet y, por extensión, a la Sociedad de la Información como un fenómeno revolucionario es su gran dinamismo y su capacidad para crear nuevos hábitos, para generar nuevos comportamientos sociales, para modificar los esquemas tradicionales, y en definitiva, para crear un nuevo modelo de sociedad. A día de hoy, existe un consenso generalizado sobre las grandes ventajas que conlleva la Sociedad de la Información. De un lado, representa una importante alternativa para superar las desigualdades sociales que han generado las barreras físicas tradicionales de acceso a la información. La Sociedad de la Información ofrece un ilimitado potencial para promover la igualdad de oportunidades en todas las dimensiones de la vida de los ciudadanos. Por otro lado, las nuevas tecnologías juegan ya un papel clave en la competitividad de nuestras empresas y, por ende, en el incremento de la productividad y el empleo eficiente de los recursos, constituyendo un factor clave para el crecimiento económico, para el empleo y para el bienestar. Una prueba de ese consenso generalizado, al que acabo de referirme, es la prioridad que en la agenda política han adquirido la política tecnológica y la política de desarrollo de la Sociedad de la Información. Lo que se discute actualmente no es si estas políticas deben estar entre las prioridades del Gobierno, sino cómo impulsarlas y desarrollarlas mejor. Este es uno de los grandes cambios que se han producido en nuestro país en los últimos años. Buena prueba de ello es que el mercado de las tecnologías de la información y de la comunicación ha pasado en los últimos años de representar un 3,5% del Producto Interior Bruto en 1995 a un 6% de ese Producto Interior Bruto en el año 2002. El número de líneas de telefonía móvil en España ha experimentado, asimismo, un incremento espectacular, superando en lo que va de año los 37 millones, es decir, el 92% de la población, por encima de la media europea. El cambio también ha afectado a la difusión de la tecnología en los hogares, ya que en la actualidad el 40% de los hogares españoles tiene un ordenador personal, y el número de usuarios de Internet ha pasado de 240.000 en 1995 a más de diez millones en el año 2003. Estas cifras son únicamente algunos indicadores del cambio que se ha producido en nuestro país en esta década, pero sirven también como punto de referencia para marcar la senda por la que se ha de seguir avanzando. Desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología vamos a profundizar en las reformas ya iniciadas, a través de una estrategia basada en tres pilares fundamentales: regulación, infraestructuras y promoción de la Sociedad de la Información. En primer lugar, estamos trabajando en la creación de un marco jurídico que dote al sector de unas reglas estables y transparentes. En este sentido, merece la pena destacar la aprobación, hace escasas semanas, de la Nueva Ley General de Telecomunicaciones, que clarifica el marco regulador de las telecomunicaciones, a la vez que lo armoniza con las pautas marcadas a nivel europeo. Gracias a esta Ley se hace efectivo en todo el territorio nacional el derecho a acceder a Internet como un auténtico servicio universal, reforzando la Caminando hacia el desarrollo de la Sociedad de la Información Carlos López Blanco Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información del Ministerio de Ciencia y Tecnología de España BIT 142 DIC.-ENE. 8 2003 cohesión territorial y eliminando el riesgo de desigualdades de acceso por razones geográficas. En el mismo sentido debe mencionarse la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico, pieza clave para el desarrollo de la Sociedad de la Información. Tampoco debe olvidarse la inminente aprobación de la Ley de Firma Electrónica, que contempla la instauración del Documento Nacional de Identidad electrónico como herramienta fundamental para impulsar los servicios electrónicos avanzados en la Sociedad de la Información. La segunda línea de actuación se basa en el desarrollo de infraestructuras capaces de dar soporte a los nuevos servicios de la Sociedad de la Información. Me estoy refiriendo a la estrategia para el desarrollo de la banda ancha en nuestro país. Este concepto debe entenderse de forma dinámica como un acceso continuo en el trabajo, en casa o en movimiento, proporcionado a través de una serie de tecnologías, ya sean fijas o inalámbricas que dispongan cada vez de mayor ancho de banda, y que sean capaces de soportar la oferta de contenidos interactivos nuevos e innovadores, de aplicaciones y de servicios, así como la distribución de servicios públicos avanzados. Para ello es preciso que se promueva la conectividad y la disponibilidad de servicios y aplicaciones con carácter universal, fomentando y promoviendo tanto el uso de los nuevos servicios de la Sociedad de la Información como el desarrollo de la industria del sector TIC. Ello requiere de un gran esfuerzo de cooperación activa entre la Administraciones y los operadores y empresas, ya que la banda ancha no sólo tiene un interés político o social, sino también empresarial. Por último, el tercer pilar sobre el que gira nuestra actuación se basa en la promoción del desarrollo de la Sociedad de la Información en sí mismo. Y en este sentido hay que hacer una mención especial a la Administración electrónica, que genera nuevas vías de comunicación y mejora la calidad en la prestación de los servicios públicos por medio de la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, tanto en el propio seno de la actividad de las Administraciones Públicas como en sus relaciones interadministrativas y con los ciudadanos. Nuestros ciudadanos y empresas deben tener la capacidad de elegir el método de relacionarse con la Administración, y la opción por la vía telemática debería ser un activo más en el ámbito de los servicios públicos. Por ello, los poderes públicos tienen el reto de garantizar la accesibilidad a los servicios electrónicos evitando la exclusión social. Para ello, se debe actuar tanto desde el lado de la oferta, con más servicios electrónicos y telemáticos, como desde el lado de la demanda, incluyendo medidas para facilitar el acceso de todos los estratos de la población a los servicios públicos electrónicos. El reforzamiento de la participación ciudadana en el modo y en la forma en la que se prestan los servicios públicos telemáticos resulta esencial, debiéndose cuidar los aspectos de seguridad y confianza en el servicio, y dando todas las garantías de privacidad en la prestación. La Administración electrónica es una vía para avanzar hacia el desarrollo del “mejor gobierno”, en donde la tecnología es fundamentalmente un medio y no un fin en sí mismo. El valor de la Administración electrónica, por tanto, no reside en un mero traslado de los servicios que actualmente presta la Administración, sino que debe responder a la optimización y reorganización de los esquemas del servicio público, de tal forma que permitan una mayor eficiencia y eficacia en las relaciones con los ciudadanos y empresas, así como propiciar el cambio cultural que exige la implantación de la Sociedad de la Información. A ello, es preciso añadir el efecto indirecto que desde su posición ejemplarizante y de liderazgo la Administración electrónica produce en el conjunto de la sociedad, ya que la prestación online de servicios tradicionalmente prestados a través de “ventanilla física” a los ciudadanos puede ser un incentivo fundamental que hace que aumente notablemente el número de personas que accede y utiliza los servicios de la Sociedad de la Información, con el consiguiente efecto en su implantación efectiva. Creo sinceramente que nuestro país ha avanzado mucho en los últimos años y creo también que hemos logrado objetivos muy importantes y muy ambiciosos. Sin embargo queda aún un largo camino por recorrer y es preciso seguir avanzando mucho más. Nos encontramos en un momento crucial para lograr la consolidación de la Sociedad de la Información, dos palabras que hace sólo unos años eran una entelequia y hoy son una realidad. Todos los que creemos que nuestro país debe estar en la vanguardia de Europa tenemos la obligación y el reto de luchar cada día para que los beneficios que la Sociedad de la Información conlleva se extiendan a todos los ciudadanos y a todos las empresas. Sólo así, conseguiremos una sociedad más justa, más cohesionada, más avanzada y más próspera. M BIT 142 DIC.-ENE. 9 2003
30 oct 2015
Artículo BIT
Presentación
En vuestras manos tenéis el primer número de esta nueva etapa del BIT. Como habéis podido notar si observáis el tiempo transcurrido entre el último número del BIT-hoja (Septiembre) y este primero del BIT revista, la puesta en marcha del tinglado ha sido una especie de parto de los montes. Os podríamos contar lo de siempre, que el amateurismo y la falta de brazos nos pesan como sacos de piedras, pero no es nuestra intención empezar ya de primeras con el capítulo de las reglamentaciones, sino más bien ponernos en plan constructivo y echar un vistazo a nuestra posibilidades previsibles. Para las Juntas Directivas de Asociación y Colegio, como para quienes trabajamos en el BIT, está bastante claro que la evolución social y política del país supone en el caso de los organismos profesionales como en los nuestros una necesidad de definición de funciones suficientemente diferenciadas de las de la Administración, los sindicatos y, por supuesto, los grupos políticos. En el periodo anterior, por las circunstancias especiales que se atravesaban, esta diferenciación se oscurecía más de una vez en uno u otro sentido, y, dicho sea de paso, tanto por parte de la Oposición que veía en estas organizaciones un posible resquicio para algunas libertades, como por parte del Régimen, que encuadraba “Orgánicamente” a Colegios y Asociaciones. Ahora bien, ¿cuáles pueden ser estas funciones? Ángel Gonzalo se extiende en este número en un artículo sobre el tema, pero para lo que aquí nos interesa digamos que, manteniendo ese criterio de diferenciación, nos quedan dos opciones que muy esquemáticamente podemos plantear como la de un club social para profesionales o la de una tribuna pública para las profesiones. En el primer caso la A.E.I.T. y el C.O.I.T. quedarían como el lugar donde encontrarse de año en año con algún compañero de promoción, establecer alguna relación más o menos útil, o incluso añadir algún titulillo directivo al currículum. En el segundo caso se trata de establecer medios, tanto internos como hacia la sociedad, para la expresión de las aportaciones que desde una profesión pueden hacerse a la colectividad. Por supuesto hay otras opciones, si se parte del rechazo del criterio de diferenciación indicado. Son las opciones de intentar emplear los organismos profesionales como vehículos para irrumpir en temas como el sindical o el político desde posiciones corporativas o estamentales. Vaya por delante nuestra opinión sobre el tema: sería una vía socialmente injustificable y, a la corta o a la larga perjudicial para las profesiones, que en cualquier sociedad democrática necesitan mucho más de apertura y de participación en la vida social que de exclusivismos y defensas de privilegios más o menos reales. Las posibilidades previsibles del BIT dependen, evidentemente, de la opción que se imponga y ésta depende, evidentemente, de todos nosotros, profesionales asociados y colegiados.
30 oct 2015