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Artículo BIT
La necesaria armonización de las ordenanzas municipales de telecomunicaciones
Las telecomunicaciones en España son competencia exclusiva del Estado en virtud del artículo 149.1.21ª de la Constitución española de 1978. La Ley 11/1998, de 24 de abril, General de Telecomunicaciones (LGTel) las conceptúa como servicios de interés general que se prestan en régimen de competencia, lo que resulta fundamental para la aplicación de las normas de Derecho civil y administrativo pertinentes en las distintas fases del proceso de despliegue de sus infraestructuras. A este fin han de ser tenidas en cuenta las necesidades de ocupación de los distintos operadores de telecomunicaciones para el establecimiento y explotación de redes públicas de telecomunicaciones. Esta necesidad de ocupación se plantea tanto sobre el dominio público como sobre el privado, y en el caso del dominio público puede afectar a cada uno de los ámbitos territoriales: estatal, autonómico y local. La LGTel regula en el Capítulo II de su Título III, los derechos de ocupación del dominio público para el establecimiento de infraestructuras de telecomunicaciones. El artículo 43 de la LGTel reconoce el derecho a la ocupación del dominio público y propiedad privada por parte de los operadores de redes públicas de telecomunicaciones que tengan impuestas obligaciones de servicio público. De este modo se otorga un derecho subjetivo a favor de los citados operadores. Por su parte, el artículo 44 de la LGTel también atribuye a las administraciones titulares del dominio público (en los términos establecidos por la Ley) la competencia para el establecimiento de las condiciones y requisitos para la ocupación del dominio público, que deberán ser, en todo caso, transparentes y no discriminatorios. Sin embargo, la ocupación efectiva mediante la construcción de las infraestructuras no siempre es pacífica. Más adelante veremos algún caso en el que el titular del dominio afectado es el Estado; vamos ahora a ceñirnos a los casos tan frecuentes como dispares de dominio público municipal. En el caso particular de los municipios l el reconocimiento genérico del derecho de reconocimiento genérico del derecho de ocupación antes citado debe concretarse en cada casomás tarde en una autorización de uso del dominio público local, que, según el artículo 45.a) de la LGTel deberá otorgarse conforme a lo dispuesto en la legislación de régimen local. En definitiva, se trata de conciliar el derecho de ocupación demanial de los operadores con las competencias municipales de protección de sus intereses públicos. En este sentido, conviene citar la Sentencia del Tribunal Supremo de 24 de enero de 20001, en la que se ha basado la CMT en diversas Resoluciones, que, en el Fundamento de Derecho segundo señala: “El ejercicio de dicha competencia municipal en orden al establecimiento de exigencias esenciales derivadas de los intereses cuya gestión encomienda el ordenamiento a los Ayuntamientos no puede traducirse, en ningún caso, en restricciones absolutas al derecho de los operadores al uso u ocupación del dominio público municipal, ni siquiera en limitaciones que resulten manifiestamente desproporcionadas...” Pero la intervención municipal no se está limitando a las actuaciones sobre solicitudes individuales con base en proyectos de ocupación específicos: la proliferación (varios centenares) y la disparidad de las Ordenanzas municipales existentes en materia de telecomunicaciones ha configurado un panorama que perjudica seriamente su despliegue y conservación. Para la resolución de este problema, el modelo de ordenanza municipal reguladora de las instalaciones radioeléctricas que ha aprobado recientemente la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) es, sin duda, un paso importante en la unificación de criterios. Pero a nuestro juicio se debe ir más allá de la oportunidad de regular un caso concreto de actualidad y abordar un modelo de ordenanza municipal que regule con carácter general todo lo relacionado con las telecomunicaciones y que sirva de referencia a los distintos Ayuntamientos. En un mundo globalizado y en un sector en que la convergencia de redes y servicios es un hecho incuestionable no resulta lógica la segmentación, ni geográfica ni tecnológica. Todo ello sin la menor reticencia al reconocimiento de la autonomía normativa municipal que está reconocida constitucionalmente. La sugerencia que hacemos ha de entenderse en orden a conseguir los fines perseguidos de la manera más eficaz posible y en beneficio de todos. El modelo de ordenanza que proponemos debe armonizar los dos grandes planos en los que se desarrolla el despliegue y explotación de las telecomunicaciones que hemos mencionado al principio: el ámbito de competencia estatal (y en menor medida autonómica) y el de la autonomía normativa municipal. Pero no ha de olvidarse que el fin último de todo este proceso es la prestación de un servicio de interés general, las telecomunicaciones, que es soporte de derechos fundamentales como, por ejemplo, el derecho a la información. Y para no perder esa referencia, nada más útil que un proyecto genérico municipal de despliegue y prestación de las telecomunicaciones que prevea la reserva dotacional pertinente. Los planes de ordenación son algo de uso corriente en otros servicios más tradicionales y las telecomunicaciones deben ya tener la misma consideración municipal que el resto de los servicios. La complejidad y el dinamismo de este sector aconsejan que los Ayuntamientos cuenten con los agentes implicados para la mejor redacción de estos planes. Desde estas páginas brindamos la colaboración y eventual asesoría de los ingenieros de telecomunicación como titulados competentes y expertos en la materia. Consolidar las buenas relaciones que el COIT tiene con la FEMP y el Ministerio de Ciencia y Tecnología y trabajar en la línea apuntada ayudará, sin duda, a la resolución de la cuestión aquí planteada. Asimismo, el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación, a través de sus Demarcaciones y Asociaciones Territoriales, hace extensiva esta colaboración a las Federaciones Autonómicas de Municipios y a las Diputaciones Provinciales. 1 STS, Sala 3ª, Sección 4ª . Recurso de Casación 114/94. La necesaria armonización de las ordenanzas municipales de telecomunicaciones BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 5Una ‘intención de compra’ global medio-alta El estudio arroja también información sobre posibles grupos en relación a la intención de compra de la Casa Internet. Existen cuatro grupos que destacan del resto con una característica en común: la posesión de ordenador. Una primera aproximación a la tipología de los grupos nos permite observar que existe un grupo de cabeza (con una intención de compra superior al 70%) en donde se pueden enmarcar las cuatro tipologías más proclives a la adquisición de una Casa Internet. En general, son aquellas personas con ordenador y más conocedores de la tecnología, se inclinan a adquirir una Casa Internet. Además, la intención de compra de una vivienda inteligente está bastante extendida entre las personas con un grado profesional intermedio o superior. Otra de las conclusiones destacables es que los modelos unifamiliares no destacan en intención de compra de una Casa Internet. Las familias unipersonales ceden el protagonismo en este terreno a aquellas con 2 o más integrantes. Paralelamente, la variable “vive en una vivienda de alquiler o en propiedad” no es determinante a la hora de tomar una decisión de este tipo, por lo que ambos grupos se reparten el protagonismo en las cuatro primeras posiciones, concediendo un importante valor a la instalación de tecnología en el hogar. Por último, el grado de acercamiento a la tecnología influye en el “entusiasmo” a la hora de decidir la compra de una Casa Internet, aunque la posesión de ordenador no representa un elemento discriminante en la estadística. Algunas conclusiones sobre el equipamiento en los hogares En términos generales, el nivel de conocimiento demostrado en los hogares encuestados acerca de equipamiento es alto. Este nivel desciende en lo que se refiere a posesión de dicho equipamiento, para volver a incrementarse en lo referido a demanda. El nivel de conocimiento viene determinado por ingresos mensuales (a mayores Por lo que se refiere a la demanda de equipos, en torno a un 30% de los hogares demanda Vídeo-portero, alarmas de seguridad, conexión a Internet y conexión por cable. Existe una demanda en torno al 25% en lo referido a controles automatizados de sistemas (electricidad, gas, etc.) y de electrodomésticos, así como de Cine en Casa. En resumen, la Casa Internet se ha convertido en una historia de éxito mediático y operativo muy superior a las expectativas iniciales, lo que corrobora la receptividad del mercado a este nuevo enfoque de soluciones funcionales incorporadas a la vivienda. Por otra parte, la Casa Internet se ha convertido en un laboratorio de investigación de nuevas soluciones, de las que Grupo Vallehermoso replicará en sus nuevas viviendas inmediatamente las soluciones más demandadas y robustas, permitiendo al nuevo comprador disfrutar de un naciente e incremental mundo de posibilidades a corto y medio plazo, mejorando continuamente la calidad de vida de su hogar. Necesidad de un nuevo enfoque a la normativa actual de ICT La conclusión de todo lo anterior ratifica la obsolescencia del actual Reglamento de Infraestructura Común de Telecomuniingresos, mayor grado de conocimiento), por el número de miembros que componen el hogar (a mayor número de miembros, mayor grado de conocimiento) y por la categoría ocupacional (a mayor categoría ocupacional/laboral, mayor grado de conocimiento). En este aspecto, los tres elementos que superan el 90% de nivel de conocimiento son el ordenador, conexión a Internet y vídeoportero. Por orden de importancia, a estos elementos les siguen las alarmas de seguridad (88%), conexión al cable de fibra óptica (79%), controles automatizados de sistemas y electrodomésticos (76% y 73% respectivamente) y Home Cinema o Cine en Casa (65%). El nivel de posesión de este equipamiento mantiene un comportamiento similar, si bien es más elevado en aquellas familias con viviendas en propiedad y alejadas del centro urbano. Un 60,5% de los hogares dice poseer ordenador, un 40,8% conexión a Internet y un 15% alarmas de seguridad y detección de averías y fugas. Vídeo-portero (12,9%), conexión por cable (12%), control automatizado de electricidad desde dentro o fuera del hogar (8,5%), Cine en Casa (6,2%) y control de electrodomésticos desde dentro o fuera del hogar (4,4%) cuentan con menor presencia en los hogares. De los elementos y sistemas de la casa Internet. ¿Cuál es su mayor ventaja? ¿La seguridad, el control, la comodidad o el ocio? BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 51caciones aprobado por el Real Decreto 279/1999 de 22 de febrero, el cual está siendo actualmente actualizado por uno nuevo que se espere entre en vigor en poco tiempo, del que destacamos el anexo referente a la potenciación del acceso a los servicios de telecomunicaciones de banda ancha en los nuevos edificios. Si queremos potenciar la sociedad de la información y hacer más competitivo nuestro país, y para ello dotar de las adecuadas infraestructuras de telecomunicaciones a la vivienda, la transmisión de datos por banda ancha queda solucionada dentro del hogar gracias a la red ethernet de área local y al acceso de banda ancha de los operadores hasta la promoción, gracias a las soluciones del cable, el LMDS – o el ADSL - hasta el Recinto de Instalaciones de Telecomunicaciones del edificio. La asignatura pendiente es solucionar el tramo intermedio desde el RIT hasta la vivienda, salvo que se solucione con la implantación de ADSL. Valga la analogía con el mundo del automóvil, para qué sirve un autopista de coches – datos – desde Barcelona a Madrid si, cuando llego a Madrid, para finalizar el trayecto hasta mi casa, me encuentro con un atasco de coches – datos – hasta mi vivienda. Por otra parte, con el objetivo de fomentar el éxito de la implantación de la Sociedad de la Información por parte de las instituciones públicas, posiblemente sería muy productivo el dotar de posibles subvenciones a las promotoras inmobiliarias o a los compradores de las viviendas cualquier adopción de tecnologías o infraestructuras que contribuyan a potenciar la misma. Es como el pez que se muerde la cola: si no hay infraestructura doméstica no se potencia internet, la domótica (en su sentido más amplio), sus beneficios y, por ende, la competitividad del país. Pero para ello el comsumidor tiene que ser más consciente que puede demandar lo anterior en su beneficio, pues ya existe en el mercado. El fomento de cualquier medida que apoye la competencia y la auténtica liberación del mercado entre los operadores dominantes y alternativos redundará, también, en beneficio de lo anterior. Retos para que todo ello se implante Los retos más evidentes para que se implante definitivamente la vivienda conectada y domotizada son los siguientes: – sensibilizar al usuario de que las tecnologías (y sus beneficios entendibles y palpables, con interfaces amigables) ya existen hoy – transmitir que las soluciones actuales tienen cada vez más precios más populares – es necesario que las promotoras crean y apuesten por ello, y así capitalizar la oportunidad de mercado incorporando estas funcionalidades a la vivienda para diferenciar su producto inmobiliario de la competencia Resumen A modo de resumen, destacaríamos los siguientes puntos: – existen ya enormes oportunidades de potenciar la vivienda – quien implanta y diferencia primero, refuerza su imagen y se reposiciona en el mercado – las economías de escala están abaratando los equipamientos y las soluciones – el consumidor será cada vez mas exigente, al estar mejor informado – las necesidades crecientes de las nuevas generaciones contribuirán dentro de muy poco, si no ya, a ello. – el teletrabajo, el mayor tiempo de ocio, y la formación a distancia potenciarán la demanda de estas soluciones nuevas en el hogar – la enorme penetración del ADSL en Corea se ha debido, principalmente, a la enorme popularización de la killer application juegos y el mayor tiempo de ocio. – la necesidad de apostar entre todos – promotoras, proveedores, instituciones, consumidores - por un país mas sensibilizado, documentado, competitivo y eficaz, fomentando para ello las infraestructuras en el hogar Datos sobre Grupo Vallehermoso y Vallehermoso Telecom. Vallehermoso es el primer Grupo inmobiliario del país tanto por volumen de negocio como por beneficios. La compañía inició su actividad como promotora inmobiliaria en 1953. Casi medio siglo de crecimientos acumulativos anua- BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 52 La vivienda domótica, una realidad asequibleles que superan el 20%, han situado a Vallehermoso en el primer puesto del ranking nacional y en uno de los primeros en la zona euro. El Grupo Vallehermoso tiene tres áreas fundamentales de negocio: Promoción de viviendas, que se desarrolla a través de Vallehermoso División Promoción; el apartado de Patrimonio (alquileres) a través de Testa; y el área de Servicios, englobados en la filial Valoriza. En los tres primeros meses de 2002, Vallehermoso ha obtenido un beneficio neto de 77,6 millones de euros, un 181,7% más que en el ejercicio precedente. El resultado operativo se ha cifrado en 105,5 millones de euros, un 73,8% más frente al mismo periodo del año anterior. Los tres primeros meses recogen la mayor parte de venta de activos patrimoniales prevista para el Ejercicio de 2002. La inversión realizada por Vallehermoso durante los tres primeros meses ha ascendido a 128,1 millones de euros, de los que 32,1 millones correspondieron a la compra de suelo, 53,7 millones a desarrollo de obra y 42,3 millones a activos inmovilizados. La cifra de negocio se ha situado en 242,5 millones de euros. En cuanto a la actual reserva de suelo y producto ascien- Por todo ello, Vallehermoso Telecom está consiguiendo la mejora y diferenciación de las promociones de Vallehermoso en las que la ICT (Infraestructura común de telecomunicaciones) actual, estipulada por la ley, se vea mejorada considerablemente y con más capacidad, mejorando el equipamiento del edificio, dando acceso de banda ancha, automatizando la vivienda, proporcionando una red LAN y paquetes domóticos. El conocimiento de Vallehermoso Telecom sobre las preferencias de los hogares españoles en materia de comunicaciones, ha proporcionado a la empresa una especial cualificación como coordinador tecnológico del proyecto Casa Internet, en el que ha jugado un papel esencial en la definición de soluciones e integración del grupo de proveedores altamente especializados en sistemas y equipos. Como desarrollos propios, Vallehermoso Telecom ha incorporado a la Casa Internet la “Webhogar”, plataforma pensada específicamente para optimizar las funcionalidades de Internet en el hogar: – Gestión de ciertas actividades de la vida doméstica (planos del hogar, manuales....) – Apoyo a la organización de la comunidad de vecinos (tablón de vecinos, información de la comunidad...) – Información sobre los servicios del barrio, comercios, farmacias, colegios cercanos a la vivienda, etc... – Servicios interactivos referidos a la ciudad (boletines de noticias, directorios de información,...) – Herramientas personales (correo electrónico, agenda, contabilidad...). – Concentrador de relaciones on-line con Vallehermoso Telecom (control multiservicio de todas sus facturas) Esta “Webhogar” es el soporte del navegador que ha dado acceso al panel de control de la Casa Internet y desde el cual se pueden gestionar todos los servicios y dispositivos instalados en la misma (iluminación, calefacción, audio y vídeo, etc...) así como controlar el gasto de ciertos suministros. de a 2.605.000 metros cuadrados. Para más información sobre el Grupo Vallehermoso, consultar: http://www.sacyr.com/es_es/default.aspx Vallehermoso Telecom. (www.vallehermosotelecom. es), empresa promovida por el Grupo Vallehermoso y Avirón, está especializada en la gestión de comunicaciones y otros servicios afines para las promociones inmobiliarias del Grupo Vallehermoso, tanto en el sector residencial como en el de oficinas y otras actuaciones (hoteles, residencias de la tercera edad, etc). En el sector residencial, la actividad de Vallehermoso Telecom se dirige a facilitar la elección y disfrute de los servicios de comunicaciones y afines para el hogar, liberando a los propietarios de decisiones cada vez más complejas conforme se amplía el número de operadores, nuevas tecnologías y sistemas o equipos disponibles en el mercado de las telecomunicaciones. Las operaciones de Vallehermoso Telecom se dirigen a todos los campos de actividad relacionados con la dotación y disfrute de servicios para el hogar: coordinación de la dirección de la obra, selección de operadores, contratación de servicios y proveedores, servicio de mantenimiento y atención 24 horas, etc. U BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 53
30 oct 2015
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Ante el reto de gobernar las telecomunicaciones en tiempos de crisis
En los últimos meses hemos asistido, y contribuido desde el COIT y la AEIT, a la presentación de estudios y debates públicos sobre las causas y la naturaleza de la crisis profunda que atraviesa el sector de las telecomunicaciones. Ahora sabemos que las dificultades provienen fundamentalmente del fuerte endeudamiento que arrastran las empresas como consecuencia de la “borrachera de expectativas” vivida hasta la primavera del 2000 y de la desconfianza de los analistas financieros sobre la capacidad de recuperar las fuertes inversiones que requiere el despliegue de las nuevas infraestructuras y servicios (fijos y móviles) de banda ancha. La reducción de la deuda está obligando a las empresas del sector a realizar fuertes ajustes tales como las ventas de activos no estratégicos, paralización de inversiones, reducción de costes, fuertes ajustes de plantilla..., e incluso está produciendo su desaparición por fusión, absorción o simple cierre de sus actividades. Probablemente, muy pronto asistiremos a procesos todavía más fuertes de consolidación. Varios son los orígenes de esa desconfianza antes mencionada. Entre ellos, la respuesta de la demanda a los nuevos servicios, la evolución del marco regulador, el grado de madurez y oportunidad de algunas de las tecnologías claves y el comportamiento general de la economía y de los propios mercados financieros. Por otro lado, asistimos atónitos al espectáculo de ver cómo los gobiernos de Francia y Alemania acuden en ayuda de sus operadores y constatamos la renovada importancia que está adquiriendo en algunos países de nuestro entorno la intervención pública a través de la activación de políticas públicas de innovación y fomento de las infraestructuras y servicios para la Sociedad de la Información. Este difícil escenario es el que se ha encontrado el nuevo equipo que se incorporó al MCYT poco antes del verano, bajo la responsabilidad del ministro Piqué. El nuevo Ministro ha tenido el acierto inicial de lanzar mensajes tranquilizadores al sector, en particular su compromiso de asumir el liderazgo de la situación. Sus declaraciones sobre la dificultad de continuar con el ritmo de bajada de los precios de los servicios, sobre la necesidad de relajar los compromisos adquiridos por los agentes en la adjudicación de las licencias, sobre la necesidad de que se produzca una profunda consolidación de las empresas del sector, o su defensa pública del papel de Telefónica y su preocupación por la industria y la innovación sintonizan muy bien con las preocupaciones del sector. Sus primeras actuaciones concretas, presentadas como “medidas de choque”, son una respuesta urgente a las peticiones concretas y de coyuntura planteadas por los propios agentes. Han resultado un difícil equilibrio entre varios objetivos contradictorios, como son, por ejemplo, el mantenimiento de precios no inflacionistas, el sostenimiento de los ingresos del Estado, relajar la presión de los avales y mejorar los márgenes de los operadores o evitar el deterioro de la competencia, como consecuencia de la progresiva desaparición de los nuevos operadores. En opinión del COIT y de la AEIT, la situación exige ir mas allá y adaptar urgentemente los objetivos y los fundamentos de las políticas públicas y de regulación a la nueva situación. Para nuestras instituciones es motivo de honda preocupación tanto la tremenda reducción de empleo en el sector y las reestructuraciones (paro, prejubilaciones) que afectan al empleo cualificado de expertos de la sociedad de la información, como mantener un mínimo nivel tecnológico (industria del sector, producción, actividades de I+D, innovación) que nos permita responder a las necesidades futuras de nuestras administraciones, de nuestras empresas y, en definitiva, de nuestra sociedad que, no se está incorporando a la revolución digital con la rapidez con la que lo están haciendo países de nuestro entorno. Por lo cual, es necesario un “cambio de modelo” que recupere la confianza en el sector. Para ello, el gobierno dispone de dos instrumentos fundamentales: la nueva Ley (y el desarrollo reglamentario posterior) que se deriva de la transposición del “paquete telecom” del Nuevo Marco y los programas de desarrollo tecnológico y fomento de la SI. Con el primero, puede crear un marco favorable para la consolidación de operadores sólidos con vocación inversora que compitan eficientemente. Con el segundo, puede hacer llegar la oferta de nuevos servicios a zonas no rentables contribuyendo a cerrar la brecha digital, puede incentivar la demanda de servicios públicos en red y favorecer la innovación, el I+D y la formación en TIC. Desde estas líneas, nos ponemos a disposición de los nuevos responsables públicos para colaborar en aquellas tareas que consideren pertinentes. Ante el reto de gobernar las telecomunicaciones en tiempos de crisis BIT 135/SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2002 5
30 oct 2015
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Gracias a todos
Finalizan su mandato las Juntas actuales y tenemos la sensación de haber cumplido el programa que propusimos hace cuatro años. Esperamos que esta sensación sea compartida por nuestros compañeros. El periodo que ahora termina se ha caracterizado por un creciente posicionamiento de nuestra profesión como uno de los nuevos pilares sobre los que se sustenta la sociedad actual. Producto de la decisión de potenciar el papel del Colegio, y en cumplimiento de una de las funciones públicas que tenemos delegadas, en 2002 se han visado más de 50.000 trabajos, lo que ha supuesto la consolidación del ejercicio profesional del ingeniero de telecomunicación tanto libre como asalariado y ha propiciado el nacimiento de más de doscientos gabinetes de telecomunicación creados por compañeros nuestros. Fenómeno éste totalmente inexistente hasta ahora, que proporciona una red de expertos por todo el territorio nacional y que garantiza y soporta la incorporación de España a la Sociedad de la Información. Como articulación de todo esto, se han elaborado y aprobado unos nuevos Estatutos del Colegio que formalizan también la voluntad descentralizadora expresada hace cuatro años, lo que ha posibilitado durante esta legislatura la creación de las dos primeras Demarcaciones del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación en Cataluña y en la Comunidad Valenciana, a las que seguirán pronto otras más. El análisis de los nuevos perfiles profesionales, iniciativa PAFET, que se demanden en la Sociedad de la Información, la calidad de la enseñanza y las nuevas habilidades y conocimientos de gestión, marketing, comercial, etc., que hay que desarrollar para los ingenieros de telecomunicación, así como los aspectos socioprofesionales de nuestros colegiados, estudio PESIT, y la orientación de los futuros ingenieros de telecomunicación en las escuelas hacia un mayor conocimiento de las alternativas profesionales por cuenta ajena o por cuenta propia, son cuestiones de notable importancia que se han ido desarrollando. Especialmente oportuna ha resultado en ciertos momentos la labor desarrollada a través de los grupos creados por las Juntas, básicamente el GRETEL y el Foro de las Telecomunicaciones, para hacer más visible nuestra función como expertos y convertir nuestras instituciones en lugar de encuentro objetivo e imparcial, a la hora de reflexionar en torno a las cuestiones fundamentales del sector. Finalmente, porque no se trata ahora de hacer un balance exhaustivo, esta etapa ha supuesto la mayoría de edad para nuestra área interna de gestión, a la que se le ha dotado de medios y recursos para atender, con la mayor garantía de calidad y seguridad, las necesidades futuras de nuestra profesión. Creemos que esta gestión debe estar garantizada con independencia de quienes, en cada momento, resultes elegidos para las Juntas. Han sido, en conjunto, cuatro fecundos años para nuestra profesión y hemos intentado que lo sean también para nuestras instituciones, aunque ello no represente sino los pasos iniciales de un colectivo, los ingenieros de telecomunicación, a los que nos queda aún mucho por hacer. Entre otras cosas, somos conscientes de ello, organizarnos para soportar las crisis cíclicas que sufre todo sector y que en el nuestro está ahora a la vista. Pero todo ello no hubiese sido posible sin el apoyo que la labor de estas Juntas ha tenido de los ingenieros de telecomunicación y que hemos percibido en muy diferentes actos y territorios. De modo que nuestra despedida no puede ser de otro modo que dando las gracias y animando a todos a participar en nuestras instituciones, tanto en el ámbito territorial como central, en unos momentos de vital importancia para nuestra profesión. Gracias a todos BIT 136/NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2002 5 U
30 oct 2015
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Una profesión viva
BIT 137 ENE.-MAR. 05 2003 Comienza el año con nuevas Juntas en el COIT y en la AEIT y nuestro "sector", entendido como el que conforman operadores y grandes fabricantes de telecomunicaciones, sigue inmerso en una crisis, o ajuste, a la que aun no se le ve el final. En los últimos cuatro años nuestras telecomunicaciones han vivido la eclosión y la recesión, la exuberancia y la escasez, el estrellato y la caída. En este contexto, nuestra profesión ha disfrutado de cuatro años frenéticos: ingenieros de telecomunicación convertidos en primeros actores de la escena, recién titulados literalmente rifados por el "sector", cambios de empresa a corto plazo y siempre para mejorar, sueldos realmente "competitivos", paro inexistente... Pero, al final, llegó lo que se veía venir: la corrección o el ajuste o la recesión, según se vea. Aceptando que nuestras telecomunicaciones están en crisis, resulta necesario destacar, con rotundidad, que el futuro de nuestra profesión no es, ni puede ser, tan incierto como el del "sector". Demostrada nuestra adaptación en época de bonanza, tenemos ahora que valorar nuestra capacidad de reacción a una situación coyuntural adversa como la que vivimos en la que, además, muchas carreras profesionales que aglutinaban conocimientos y experiencia se están viendo truncadas. Puede afirmarse que si las empresas de telecomunicaciones están soportando correcciones todavía muy duras, el impacto en nuestra profesión no está siendo, afortunadamente, tan drástico. Ello puede estar siendo debido, fundamentalmente, a dos factores. Probablemente, el primero sea el hecho de que el campo de actuación profesional de los ingenieros de telecomunicación ya no se reduce sólo al "sector" de las telecomunicaciones, sino a un hipersector de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) con empresas e instituciones que no están sufriendo ajustes tan duros. El otro está representado por el cambio de mentalidad del ingeniero de telecomunicación, tradicionalmente asalariado, que ahora apuesta por un ejercicio profesional independiente, no sólo referido al tradicional ejercicio libre, sino mediante la creación de gabinetes y pequeñas empresas o ejerciendo como facultativo competente para su propia empresa empleadora. Los datos del último estudio sobre el empleo en la profesión, realizado el pasado mes de enero, son elocuentes: más del 90% del colectivo considera que, profesionalmente, es necesario explorar nuevas alternativas en todos los sectores y no sólo en el de las telecomunicaciones. Por otra parte, el ejercicio profesional no regulado supone ya el 50% de la actividad profesional no asalariada y se espera que los sectores no catalogados como TIC absorban al 25% de los desempleados actuales, en torno al 8% del colectivo, un nivel de paro realmente alto. Especialmente relevante resulta la percepción y disposición de los más jóvenes: el 60% contempla el futuro con optimismo, a pesar de no haber "disfrutado" en muchos casos de la etapa de bonanza, considerando el problema más coyuntural que estructural. Este cambio de mentalidad está en relación directa con el incremento de confianza en las posibilidades propias y amplía beneficiosamente el campo de actuación profesional más allá del propio "sector". Asumiendo la autocrítica que todos tenemos que hacer y empezando por romper el mito del "sector" como centro del universo, con su regulación incluida, tenemos que demostrar institucionalmente lo que ya están demostrando nuestros profesionales: que nuestra profesión es una profesión viva, que sabe y debe adaptarse y que puede y debe superar coyunturas adversas; porque tiene tanto la preparación como la capacidad de asimilación necesarias y suficientes para afrontar con éxito esta situación. UNA PROFESIÓN VIVA www.iies.es/teleco lu Editorial
30 oct 2015
Artículo BIT
EL COIT ANTE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES AUTONÓMICAS Y LOCALES
BIT 138 ABR.-MAY. 05 2003 Del mismo modo que en los comienzos del Siglo XX los ciudadanos reclamaban de sus ediles la construcción de carreteras y calles o la llegada de la energía eléctrica, el agua corriente o el gas, de esa misma forma, la "llegada" de las telecomunicaciones modernas y las facilidades que aporta el uso extendido de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones han de ser un elemento diferenciador e imprescindible para las ciudades del Siglo XXI. Cada municipio o cada Comunidad Autónoma tiene un punto de partida distinto, unas particularidades propias y unas necesidades en su tejido económico y social específicas. Pero en conjunto es una realidad que, en lo que se refiere al uso y desarrollo de las Telecomunicaciones y las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, la mayoría de los indicadores están en toda España por debajo de los países de nuestro entorno europeo y de los EEUU. Aunque es indudable que el avance ha sido notable en los últimos años, disminuyendo las diferencias con respecto a estos países, es también una realidad que otras sociedades han realizado esta labor de manera más eficiente que la nuestra. La cita electoral para el periodo 2003-2007 es, sin duda, un buen momento para que los responsables políticos autonómicos y locales atiendan y entiendan las necesidades de los ciudadanos y de las empresas de su entorno en este ámbito y lideren su plena entrada en la Era de la Información. Para ayudarles, y en cumplimiento de una de nuestras más importantes funciones, desde nuestras instituciones se ha elaborado un documento bajo la denominación "Propuestas del COIT/AEIT para las Administraciones Autonómicas y Locales en el periodo 2003-2007. Telecomunicaciones y Sociedad de la Información. Una apuesta de futuro", que ha sido ya presentado a todas las fuerzas políticas más representativas, con el objetivo de que estas propuestas fuesen tenidas en cuenta en la elaboración de los programas electorales de cara a los próximos comicios municipales y autonómicos. El documento pivota sobre la importancia tanto social como económica del sector de las telecomunicaciones, considerando, además, a las telecomunicaciones como un elemento vertebrador y cohesionador del territorio, una poderosa herramienta de desarrollo económico y un medio eficaz para alcanzar un mayor bienestar social. Y lo hace detectando tres ejes fundamentales de actuación. El primero considera a la Administración como inversora en tecnologías de la información, sobre todo en el fomento de la banda ancha y en el acceso a los recursos tecnológicos. El segundo destaca el papel de la Administración como facilitadora del despliegue de redes de telecomunicaciones, para lo que las ordenanzas municipales de telecomunicaciones han de ser un marco homogéneo estableciendo, entre otras cosas, la necesidad de incluir un proyecto de telecomunicaciones en la urbanización, tanto de polígonos industriales como en nuevas zonas residenciales. Finalmente, el tercer eje contempla a las administraciones como promotoras e impulsoras del uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones por el ciudadano y por el tejido productivo, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas, propiciando además la creación y expansión de empresas específicas de este sector. El documento destaca, de forma especial, y recomienda que la Administración, y especialmente las corporaciones locales, desarrollen esta tarea de fomento de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información entre los ciudadanos con los profesionales adecuados que presten su conocimiento y apoyo en esta tarea, de forma que es clave que el Ingeniero de Telecomunicación forme parte ya de los Ayuntamientos o, al menos, se consolide como un asesor necesario. Solo deseamos que este esfuerzo realizado por el conjunto de la profesión a la hora de elaborar este documento sea de verdad útil y ayude a que nuestras fuerzas políticas incorporen las medidas necesarias para que nuestro país se iguale a otros en su incorporación a la Sociedad de la Información. EL COIT ANTE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES AUTONÓMICAS Y LOCALES lu Editorial
30 oct 2015
Artículo BIT
El nuevo reglamento de ICT, oportunidad y compromiso
BIT 139 JUN.-JUL. 05 2003 El pasado 14 de mayo se publicó en el BOE el nuevo Reglamento regulador de las Infraestructuras Comunes de Telecomunicaciones para el acceso a los servicios de telecomunicación en el interior de los edificios y de la actividad de instalación de equipos y sistemas de telecomunicaciones, Real Decreto 401/2003, de 4 de abril. Es importante destacar que, para el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación (COIT), no se trata de una más de las normativas que todo Gobierno ha de publicar para regular la sociedad en cualquiera de sus áreas de actividad. El Real Decreto 401/2003, de 4 de abril, y la Orden CTE/1296/2003, de 14 de mayo, como marco de desarrollo del Real Decreto-ley 1/1998, establecen la normativa que afectará en el futuro a las Infraestructuras Comunes de Telecomunicación en edificios, y sustituyen a los anteriores reglamento y orden ministerial, hasta ahora vigentes que databan de 1999, a los que mejoran en numerosos aspectos. Para empezar, la nueva situación ha sido diseñada desde la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información con la colaboración de todos los agentes involucrados: promotores, constructores, arquitectos, ingenieros de telecomunicación, instaladores de telecomunicación, administradores de fincas, operadores y fabricantes. En sí, esto ya es una buena noticia, pues siempre es deseable que toda normativa vea la luz con el conocimiento y el consenso de aquellos a quienes les va a afectar. Pero, además, supone la aceptación por todos de lo que el Reglamento recoge y el definitivo desbloqueo de aquellos casos de ayuntamientos, cada vez menores, que no exigían los proyectos de ICT y que ahora no hallarán justificación para no hacerlo. Además, la nueva normativa incluye, entre su articulado, como técnicos competentes en el diseño, dirección de obra, y certificación de las ICT solamente a los ingenieros de telecomunicación y a los ingenieros técnicos de telecomunicación de la especialidad correspondiente, lo que supone, para el COIT y el conjunto de ingenieros de telecomunicación, un salto cualitativo de gran importancia, que aclara las competencias profesionales y la especialización técnica de los proyectistas, y otro cuantitativo no menor, pues el número de trabajos profesionales está adquiriendo, gracias al soporte de los proyectos de ICT, una enorme relevancia, llevando al libre ejercicio y la existencia de gabinetes de telecomunicación al nivel de otras profesiones históricas. Pero, además, hay otras novedades de especial importancia que es necesario mencionar: se amplían los servicios que se reciben en la ICT (se incorpora la TDT, el LMDS), se otorga flexibilidad al proyectista (previa argumentación), se adaptan y aquilatan las dimensiones de los diferentes elementos constructivos haciéndolos más próximos a la tipología de la edificación en España, se define la figura del director de obra, se amplían las obligaciones de las empresas instaladoras de telecomunicación, se acompasan el proyecto arquitectónico y el de ICT y, muy especialmente, se refuerza la figura del colegio profesional otorgando al visado colegial un mayor ámbito de aplicación. Conviene destacar que todo lo anterior supone, al tiempo, tanto una excelente noticia y un motivo de orgullo para todos, como la necesidad de que todos seamos conscientes del compromiso que, como profesión adquirimos, y sigamos apostando desde nuestras instituciones por la excelencia. Para garantizar a la sociedad que, allá donde haya una nueva edificación, habrá tanto un ingeniero de telecomunicación que pueda responsabilizarse de las telecomunicaciones como un trabajo bien hecho, tenemos todos que asumir el momento histórico para los ingenieros de telecomunicación que vivimos y seguir apostando por la proliferación de gabinetes de telecomunicación a lo largo y ancho del país, por los que encauzar nuestro trabajo como responsables de los proyectos que representan los cimientos de la Sociedad de la Información. EL NUEVO REGLAMENTO DE ICT, OPORTUNIDAD Y COMPROMISO lu Editorial
30 oct 2015
Artículo BIT
Otro paso adelante para el despliegue de las redes
BIT 140 AGO.-SEP. 05 2003 La prestación de servicios y la explotación de redes de telecomunicaciones implica necesariamente una incidencia sobre el territorio ya que, para ello, se hace preciso el tendido de cables, la colocación de antenas, etc., por parte de los operadores de telecomunicaciones. Para la legislación aplicable a construcción de las infraestructuras se requiere la intervención, en mayor o menor medida de las diferentes administraciones en que se sustenta el servicio que se dispersa en competencias: estatales, autonómicas y municipales cuya armonización está recayendo, con frecuencia, en la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). En diferentes foros venimos reclamando insistentemente una integración armónica de las distintas normativas aplicables en el despliegue y explotación de las redes de telecomunicaciones, particularmente de aquellas que provienen de distintas administraciones en razón de las competencias que cada una de ellas tiene asumidas y que están claramente delimitadas en la Constitución y en las leyes. Ha habido un momento en que la situación creada por la dispersión e incluso el caos normativo al respecto ha supuesto un riesgo cierto de bloqueo. En ese momento, el Colegio fue consciente de ello e hizo una llamada especial reclamando la armonización de las ordenanzas municipales que estaban apareciendo en materia de telecomunicaciones, ya que suponían la práctica imposibilidad de despliegue de redes y, en consecuencia, que España quedase relegada en el acceso a la sociedad de la información y el conocimiento. Afortunadamente, los poderes públicos de que se dotan los Estados democráticos cumplen sus funciones y poco a poco se está clarificando el panorama. Así, en relación con el conflicto entre el derecho de los operadores habilitados para el despliegue de redes y la facultad de los Ayuntamientos para establecer ciertas condiciones, la Sentencia del Tribunal Supremo de 24 de enero de 2000 sentó las bases para desbloquear la situación al señalar en sus fundamentos de derecho que: "El ejercicio de dicha competencia municipal en orden al establecimiento de exigencias esenciales derivadas de los intereses cuya gestión encomienda el ordenamiento a los Ayuntamientos no puede traducirse, en ningún caso, en restricciones absolutas al derecho de los operadores al uso u ocupación del dominio público municipal, ni siquiera en limitaciones que resulten manifiestamente desproporcionadas.” Con base en esta Sentencia y en otros impecables y sólidos argumentos propios, la CMT ha dictado varias Resoluciones en las que sienta doctrina, no sólo para el despliegue de redes sino también para el establecimiento de los requisitos a los Ayuntamientos y otros entes públicos cuando ejercen una actividad económica propia de operadores, ya sea para establecer o explotar redes o para proveer servicios de telecomunicaciones. Aunque la mayor parte de ellas se han ceñido al despliegue de las redes de cable, los argumentos se mantienen y también han sido aplicados recientemente en una Resolución referida al despliegue de redes Wi-Fi. Pero la ola de clarificación sigue su avance y ya está llegando al controvertido asunto del despliegue de estaciones de telefonía móvi, que tanto se ha visto afectado por condicionantes sociales y políticos. En este caso es el poder judicial, por medio de distintos Tribunales Superiores de Justicia autonómicos, el que está contribuyendo a limar los conflictos que han sido creados, fundamentalmente, por la aparición de multitud de ordenanzas municipales específicamente dedicadas a este despliegue y promulgadas en medio de un clima de alarma social desmesurada. Distintas sentencias coinciden con la doctrina de extralimitación de la CMT, en cuanto a que las competencias municipales no pueden servir de título ni justificación para, a través de las mismas, regular materias de ajena competencia como son las telecomunicaciones. Y aparece en la línea jurídica dominante un fundamento de derecho que consideramos de gran interés, al recoger que “una instalación concreta que se pueda instalar en un municipio no puede contemplarse aisladamente con independencia de los elementos que componen la red global del operador, y las determinaciones técnicas de los equipos pertenece a la competencia estatal, con lo que se hace posible la prestación del servicio de interés general”. Desde nuestras Instituciones vemos con satisfacción esta secuencia de actuaciones al considerarlas beneficiosas para nuestro sector que, paso a paso aunque lentamente, va despejando incertidumbres y delimitando campos de actuación en el complejo marco jurídico de la organización territorial española. Sería deseable su inmediato reflejo en la práctica diaria, contribuyendo así cuanto antes a que los operadores dinamicen la inversión en infraestructuras en España. OTRO PASO ADELANTE PARA EL DESPLIEGUE DE LAS REDES lu Editorial
30 oct 2015
Artículo BIT
Un nombramiento acertado
En el mes de julio el Gobierno anunció la puesta en marcha del plan España.es para el desarrollo de la Sociedad de la Información, dotado con un presupuesto de 1.029 millones de euros para el periodo 2004-2005. Se trata del segundo plan que Josep Piqué propone y arranca en los prolegómenos de un proceso electoral...y deja el cumplimiento a otro. Esperamos y deseamos que no suceda como con el plan Info XXI, y que el nuevo Ministro de Ciencia y Tecnología, Juan Costa, asuma e impulse este proyecto. Una señal muy positiva de que así va a ser es la elección de nuestro compañero Jorge Pérez como Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información. Conocido por todos, tanto por su trabajo como catedrático en la Escuela de la Universidad Politécnica de Madrid como, especialmente, por su brillante etapa como Decano del COIT y Presidente de la AEIT durante dos legislaturas es, sin duda, uno de los más destacados expertos del sector. Su brillante labor como responsable del GRETEL y del Foro de las Telecomunicaciones durante los últimos años, su excelente relación con todos los agentes del sector, su conocimiento de nuestras telecomunicaciones y sus circunstancias, y su reciente paso por Red.es, le erigen como una magnífica elección para hacer rentable el escaso tiempo que resta hasta las próximas elecciones generales. El Colegio siempre ha apostado por la excelencia en el ejercicio profesional de nuestros colegiados para llegar a ser la referencia en el sector y una garantía en el despliegue de sus infraestructuras. En este camino, desde el COIT y la AEIT, y con especial interés ponemos, como no puede ser de otra forma, el hombro para colaborar lealmente en todo aquello que Jorge necesite. A su entera disposición tenemos que estar todos. UN NOMBRAMIENTO ACERTADO
30 oct 2015