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FITCE 2001 en Barcelona
FITCE 2001 en Barcelona Estamos inmersos en un proceso de cambio en el Sector de las Telecomunicaciones que no tiene que ver sólo con la tecnología sino también y, en mayor medida, con las personas. La libre circulación de los profesionales dentro de los países del entorno europeo permite pensar que cada vez será mayor el número de Ingenieros de telecomunicación españoles que trabajarán fuera de nuestras fronteras. Siendo conscientes de este hecho, el COIT y la AEIT han estado interesados en mantener el contacto con otras organizaciones europeas afines. La Federación de Ingenieros de Telecomunicación de la Comunidad Europea (FITCE) ha jugado hasta hora este papel, la de mantenernos conectados con los profesionales europeos. Esta federación celebra, anualmente, un Congreso Europeo de Telecomunicaciones, cada vez se organiza en un país distinto y es la Asociación Profesional del país anfitrión la que se encarga de su organización. Este año es la AEIT la asociación nacional responsable de organizar el Congreso y el lugar de celebración es Barcelona, durante los días 22 al 25 de agosto, bajo el lema “2001 European Odyssey” Pretendemos que, durante esos días, no sólo se debatan los temas más importantes del sector de la telecomunicaciones sino también las nuevas posibilidades de negocio basados en el comercio electrónico y, en general, las nuevas relaciones que en la sociedad se establecen alrededor de las telecomunicaciones: el boom de la telefonía móvil, el entorno legal, el rol de los profesionales, etc. El marco en el que se desarrollará el Congreso no puede ser más interesante. La demarcación de Cataluña del COIT ha sido recientemente creada y es éste un espaldarazo para nuestros compañeros que son, así, protagonistas destacados dentro de un entorno europeo. Pero todo ésto quedaría un poco cojo si no entendiéramos que este Congreso nos da la posibilidad, no sólo de relacionarnos entre nosotros, sino, lo que es más importante, relacionarnos con otros compañeros de otros países, conocer su situación, compartir experiencias y conocimientos.... Este evento permite, también, entrar en contacto con otros profesionales que trabajan en empresas que ya operan en nuestro país o que lo harán en un futuro próximo, conoceremos cómo se está desarrollando el mercado en otros países de nuestro entorno y, todo ésto, en un ambiente distendido y propicio para la relación personal. Aunque todavía se ve como lejano, las relaciones económicas entre los distintos países que forman Europa son cada vez más fuertes y es difícil concebir un futuro sin pensar en que esta colaboración entre países se estreche aun más. Ahora mismo es un hecho la vinculación plena, al mercado europeo, de las empresas suministradoras de tecnología y, sobre todo, los grandes operadores de telecomunicaciones. Tienen, especialmente los españoles, una magnífica oportunidad de relación institucional (y, por tanto, de negocio) por lo que esperamos de ellos una participación activa muy destacada; además, como bien saben, este evento tendrá eco y repercusión social notables en el contexto europeo. Nosotros, que estamos dentro de este proceso de formación de Europa por nuestra propia decisión, seremos, no sólo los protagonistas de este Congreso por haberlo gestado, sino que deberemos participar y mostrar que los profesionales de telecomunicación sabemos estar a la altura de otros colectivos europeos. Por último, nos es grato comunicaros que Su Alteza Real el príncipe Don Felipe ha aceptado la Presidencia de Honor de este 40 Congreso Europeo de Telecomunicaciones. ¡ Os esperamos en Barcelona !
30 oct 2015
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El debate sobre emisiones radioeléctricas y salud
El debate sobre emisiones radioeléctricas y salud Hace algunos meses, en el número 125 de nuestra revista BIT, las Juntas de Gobierno y Directiva del Colegio Oficial y de la Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicación anunciaron la puesta en marcha de un conjunto de acciones conducentes, por un lado, a ayudar tanto a las distintas administraciones (central, autonómica y local) como ay a los agentes del sector en materia de emisiones radioeléctricas y, por otro, a divulgar y tratar de tranquilizar y sosegar a la ciudadanía ante un debate que se ha desorbitado en este tema aportando y en los mecanismos de protección adecuados. Desde entonces, el COIT, ha creado una página web (http://www.iies.es/teleco) pública donde se pueden encontrar los principales informes y estudios que otros países han realizado sobre este tema. También ha impulsado un análisis profesional y riguroso de las cuestiones planteadas y para ello está contribuyendo con sus aportaciones al recientemente creado Foro de las Telecomunicaciones que previsiblemente en breve plazo emitirá los informes correspondientes, y, finalmente, como parte integrante de una campaña de comunicación, ha diseñado comunicados y folletos divulgativos que está haciendo llegar a más de 650 municipios españoles y está participando en distintos foros en los que se difunde la opinión de los expertos en emisiones radioeléctricas hacia los medios de comunicación y hacia la sociedad. Por otro lado, en este mismo número, el lector encontrará el análisis que desde la perspectiva regulatoria ha realizado el Grupo de Regulación de las Telecomunicaciones del COIT (GRETEL-2001). Paralelamente, el COIT/AEIT ha aportado sus comentarios, durante la fase de consulta pública, sobre el proyecto de Real Decreto relativo a las servidumbres, a los límites de exposición y otras restricciones de emisiones radioeléctricas haciendo hincapié en los aspectos técnicos y de comprobación de la normativa europea, -Recomendación del Consejo 1999/519/CE-, y en el papel del técnico titulado competente en materia de telecomunicaciones: exigencia de Proyecto o Propuesta Técnica que incorpore un estudio sobre los niveles de emisión y su ajuste a la normativa, la comprobación anual del cumplimiento de la normativa en las distintas estaciones radioeléctricas y la medición y certificación de la conformidad de las distintas estaciones existentes con los valores máximos establecidos. Todo ello, como garantía de protección de los ciudadanos ante las citadas emisiones radioeléctricas. El mensaje que se ha trasladado a la sociedad desde el COIT/AEIT ha sido inequívoco y así figura en la carta, que nuestro Decano ha remitido a los alcaldes de más de 650 municipios de España: “Este Colegio Oficial considera prioritario garantizar la salud de los ciudadanos, pero entendiendo que en las condiciones descritas anteriormente no existe tal riesgo para la salud, sí advierte que un debate injustificado sobre este particular puede poner en peligro la incorporación de España a la Sociedad de la Información, pieza básica en el desarrollo futuro”. Los esfuerzos realizados por el COIT/AEIT y la reciente publicación de las notas de prensa conjuntas del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCYT) y de Sanidad y Consumo (MSC), que informan del estudio elaborado por éste último, en el que se concluye que, la exposición a campos electromagnéticos dentro de los límites recogidos en la Recomendación (1999/519/CE) del Consejo, de 12 de julio de 1999, relativa a la exposición del público en general a campos electromagnéticos, no ocasiona efectos adversos para la salud, no han impedido la creciente alarma social y ciertos Ayuntamientos y algunas Comunidades Autónomas, como Cataluña, ante la ausencia de regulación, ya que el Real Decreto previsto todavía no ha sido aprobado, están, respectivamente, suspendiendo temporalmente la concesión de licencias para la instalación de estaciones radioeléctricas y promulgando normativas particulares en su ámbito territorial. En este momento, el COIT/AEIT, preocupado por la alarma social (incremento de la percepción social del riesgo) que puede crearse, recomienda el establecimiento de lugares de encuentro y participación de los distintos agentes involucrados y el desarrollo de políticas conjuntas de comunicación que permitan atemperar dicha alarma social, hoy por hoy infundada. Pero para ello es imprescindible partir del conocimiento exacto de los niveles de emisión existentes en cada momento y lugar, lo que sólo puede garantizarse con unos proyectos, unas medidas y unas certificaciones técnicas para los que nuestra profesión es, sin lugar a dudas, el agente clave del sector.
30 oct 2015
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Las sedes autonómicas del COIT, una realidad en marcha
Las sedes autonómicas del COIT, una realidad en marcha La eclosión de las telecomunicaciones ha traído aparejada la multiplicación de sus profesionales. El incremento espectacular del número de escuelas en que se imparte la titulación ha supuesto una redistribución geográfica de la vecindad y lugar de trabajo de los Ingenieros de Telecomunicación. Desde el inicio del mandato de las actuales Juntas se ha venido informando puntualmente de cómo se ha ido desarrollando el proceso de descentralización del Colegio que decididamente hemos acometido. La voluntad es clara pero no hay que olvidar que un Colegio Profesional no deja de ser una institución de Derecho público sujeta al marco jurídico que le viene impuesto desde la Constitución española, pasando por la vigente Ley de Colegios Profesionales hasta llegar a sus propios Estatutos. Y ese marco impone un “tempo” más cercano al “adaggio” que al “allegro” que todos hubiésemos deseado. Pero todo llega si existe la voluntad para ello. Los nuevos Estatutos, aprobados según todos los trámites exigidos por el marco jurídico precitado, ya se encuentran en el Ministerio de Ciencia y Tecnología una vez recogidas las observaciones que su propia Secretaría General Técnica nos ha sugerido. Es previsible su pronta publicación en el Boletín Oficial del Estado. Simultáneamente, desde el mismo instante de su legitimación mediante refrendo de la Asamblea General de colegiados, nos hemos puesto manos a la obra para llevar a la práctica el nuevo modelo. Cataluña, impulsora del cambio, ha concluido el ciclo que prevén los nuevos Estatutos para su puesta en funcionamiento y ya cuenta con sede propia en Barcelona así como con el correspondiente Reglamento Particular de Régimen Interior, aprobado por la Asamblea General catalana en junio pasado a propuesta de su Junta Rectora. La Comunidad Valenciana no le ha ido a la zaga; con una gran ilusión y capacidad de trabajo, impulsados por el enorme potencial de ejercicio profesional y empresarial de esa zona, nuestros colegas valencianos han tramitado en un tiempo récord los procedimientos requeridos por los Estatutos para constituir su Demarcación. Ya está operativa la nueva sede en Valencia, incluida la función de visado de proyectos, cuya actividad la está convirtiendo en referencia obligada para el sector. Los frutos de esta actividad se perciben desde el inicio. Las relaciones entre las autoridades autonómicas y las representaciones institucionales de nuestra profesión, claramente identificadas en ese ámbito, han ganado en fluidez y eficacia. La descentralización del COIT, imbricada coherentemente en el modelo de Estado autonómico de España, potenciará sin duda nuestra profesión. La actividad de estos núcleos en sus entornos naturales será la savia creciente del Colegio, siendo éste quien garantizará a su vez la homogeneidad y, por ende, la eficacia de las actuaciones corporativas sobre todo ante los órganos estatales que, no lo olvidemos, tienen la competencia exclusiva en materia de telecomunicaciones. La unidad de acción colegial alimentada por la iniciativa y la creciente actividad autónoma de las Demarcaciones debe ser la clave de la consolidación de nuestra profesión entre las de primer nivel nacional. Pero sólo estamos en los inicios del modelo. Los indicadores que los Estatutos y el Reglamento General de Régimen Interior establecen para ordenar y armonizar el despliegue de las Demarcaciones son claros y objetivos; lo que no debe entenderse como síntoma de rigidez. El dinamismo existente está haciendo que otras Comunidades Autónomas vayan alcanzando las condiciones prefijadas para constituirse en Demarcación. Desde estas páginas les animamos a ello y reiteramos el compromiso de apoyo incondicional de estas Juntas para los que así lo acuerden. Pero también conviene recordar que los nuevos Estatutos garantizan a aquellas autonomías que no puedan o no quieran constituirse en Demarcación el mantenimiento de su actividad, la atención de y su relación con el COIT exactamente en los mismos términos actuales.
30 oct 2015
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La importancia de la gestión del espectro radioeléctrico
La importancia de la gestión del espectro radioeléctrico Para la legislación española el espectro radioeléctrico es un bien de dominio público de competencia estatal y corresponde al Gobierno la reglamentación de las condiciones de su gestión así como la elaboración de los procedimientos de otorgamiento de sus derechos de uso. La gestión del espectro radioeléctrico ha sido percibida tradicionalmente en nuestra sociedad como una labor muy tecnificada, supeditada a decisiones supranacionales e, indirectamente, con prácticamente nula percepción social de su importancia. Sin embargo, en los últimos años esta gestión del espectro se ha convertido en una herramienta crucial para el desarrollo del sector de las telecomunicaciones en general y, por ende, para el progreso de nuestra industria. El progresivo incremento del número de profesionales dedicados a tareas relativas a la regulación del espectro radioeléctrico en todo el mundo es una muestra de la creciente valoración de esta actividad por parte de las empresas y las administraciones. Esta importancia no ha venido acompañada en España con una potenciación de los recursos disponibles por nuestros reguladores, que continúan gestionando el espectro radioeléctrico al modo tradicional. En nuestro país, el estado del uso del espectro radioeléctrico requiere, al menos, un cambio cualitativo en lo que respecta a los medios técnicos de la Administración, la máxima transparencia posible en su gestión y las más amplias posibilidades de acceso al Registro Nacional de Frecuencias dentro de las cautelas exigidas en el Reglamento de Desarrollo de la Ley General de Telecomunicaciones en lo relativo al uso del dominio público radioeléctrico. La Administración, con la previa audiencia a los actores interesados en la gestión del espectro radioeléctrico, debe asegurarse de que los distintos servicios de radiocomunicaciones que utilizan o puedan utilizar el espectro encuentran acomodo en el Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF). Por otra parte, el margen de actuación está acotado porque España no puede tomar decisiones vía CNAF que contradigan las disposiciones emanadas del Sector de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones y que son plasmadas en el Reglamento de Radiocomunicaciones (RR) que tiene carácter de Tratado Internacional del que España forma parte. Con ellas se logra la armonización mundial en el uso del espectro radioeléctrico, lo que promueve economías de escala y constituye un mecanismo básico para el despliegue de redes de ámbito mundial como son los sistemas de satélites. España no debe quedarse rezagada en la valoración de la importancia de una gestión adecuada del espectro. Un órgano regulador específico, integrado de uno u otro modo en la Administración, existe en Estados Unidos (FCC), Francia (ANFR), Reino Unido (RA), Suiza (OFCOM), Portugal (ICP), etc. Aunque hay quien duda de la eficacia de la fragmentación de los órganos reguladores, probablemente sea el momento de debatir si en España conviene crear una Agencia de Radiocomunicaciones que podría constituirse en el Órgano regulador nacional que abordara la necesaria modernización de la gestión del espectro radioeléctrico y que dotase de estabilidad a la regulación en materia de radiocomunicaciones o es suficiente con potenciar los mecanismos existentes. Bit - Nº 129 Sumario Editorial Opinión A Vuelapluma Cataluña Bit a Bit H. Valencianos Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL Perfil Rincón Internet Portal Ingeniería ¿Qué es? Marco Regulador Tecn. y Sociedad Gale. Operadores Bit Recomienda N
30 oct 2015
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2002
2002 Comienza un nuevo año y como siempre en estas fechas, aparecen múltiples manifestaciones sobre lo que se desea que traiga el recién llegado. En esta ocasión, y a propósito de las telecomunicaciones, es unánime el deseo de que en él se produzca la inflexión necesaria para superar el declive que ha tenido lugar en el 2001. ¿Ocurrirá a final de año? ¿Se notará la mejoría en el segundo semestre? No nos atrevemos a dar ningún pronóstico, porque lo único que podemos asegurar del nuevo año es que es capicúa. Lo que sí se puede analizar, porque es una realidad, es que el pasado 1 de diciembre se cumplieron tres años de la completa liberalización de las telecomunicaciones en España, tiempo suficiente para extraer conclusiones. Como siempre se señala, son cuatro los beneficios esperados de ese proceso: mayor presencia de Operadores, mayor gama de servicios, mejores precios y mayor calidad en la prestación de los servicios. ¿Cuál es su balance? Es innegable que el número de Operadores ha crecido espectacularmente, aunque sea bastante menor que el de licencias concedidas, dado que muchos no han iniciado la prestación de los servicios, siendo de destacar cierta frustración por la debilidad de algunos de los proyectos más emblemáticos. La aparición de nuevos servicios, atractivos y con posibilidades de éxito, suele basarse en la utilización de nuevas redes capaces de soportar nuevos requisitos, o planteamientos muy imaginativos sobre redes existentes. En ambos casos el resultado es muy negativo, muy inferior a las expectativas creadas: tanto el cable, para servicios multimedia, como la tercera generación de móviles, para transmisión de datos, son ejemplos claros. La radio y la televisión digitales también están entre los servicios a incluir en este capítulo. En la cuestión de tarifas si se han notado los efectos, especialmente en larga distancia. El desequilibrio existente, consecuencia de la política tarifaria tradicional, no ha dejado margen para las llamadas locales y ha condicionado el tipo de servicios ofertados por los nuevos entrantes, que han ido dónde existía menos riesgo y más margen. “Lo mismo, un poco más barato”, parece que ha sido el lema, sin atreverse a planteamientos diferentes, por ejemplo, rompiendo con la distribución geográfica que en su día estableció Telefónica. Y llegamos al cuarto de los parámetros, la calidad de los servicios. Aquí es sorprendente la situación, por la ausencia total de este fundamental aspecto en toda la dialéctica posterior a la liberalización. La Orden Ministerial (octubre 1999) que regula la calidad del servicio telefónico, establecía su revisión a los tres años, en base a la experiencia de su aplicación. Ahora comienza esa revisión, pero sin ninguna experiencia, porque no se ha puesto en marcha. Otra Orden, muy similar a la anterior, pero aplicada al servicio universal, aunque a punto de salir, no ha sido promulgada a la hora de escribir estas líneas. Además, los Operadores, en sus ofertas, no utilizan como elemento diferencial ningún aspecto relativo a la calidad, lo que indica que estamos todavía en una fase inicial de establecimiento de la competencia, porque a ese parámetro se recurre forzosamente cuando la reducción de márgenes impide que los precios sean elementos suficientemente diferenciales. Finalmente, el carácter subjetivo de los parámetros que miden la calidad percibida por aquellos que utilizan los servicios de telecomunicación, obliga a establecer, por quien tenga autoridad para ello, normas de procedimiento para publicar y difundir los resultados de estas medidas, de forma que cumplan determinadas garantías y el fin de poder comparar el binomio calidad-precio de las diferentes ofertas. Es urgente remediar esta carencia. Desde nuestro punto de vista, muchas cuestiones pendientes para un curso, el del año que ahora empieza, que promete ser apasionante.
30 oct 2015
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La finalización de un debate injustificado
La finalización de un debate injustificado El desarrollo de las telecomunicaciones y de las comunicaciones móviles en particular ha encontrado una gran aceptación en la sociedad actual, y produce unos beneficios para el desarrollo de la Sociedad de la Información que son innegables. Estos beneficios están ampliamente contrastados y son de conocimiento general por la sociedad. Sin embargo, desde hace unos meses se percibe en España una creciente preocupación de los ciudadanos basada, entre otros elementos, en la incertidumbre que les suscita la exposición humana a los campos electromagnéticos producidos por las estaciones base utilizadas en comunicaciones móviles. Lo más preocupante de la situación creada es que la mayoría de las veces se está abordando un tema tan complejo como éste desde posiciones de simples opiniones, que olvidan los importantes esfuerzos –investigación científica, políticas públicas en el área de la salud, creación de normativas técnicas de seguridad de terminales e instalaciones radioeléctricas, etc.– que desde hace años se llevan realizando en muchos países, en la Unión Europea y en organismos internacionales. La percepción del riesgo existente en la sociedad española, superior a la de otros países, es actualmente muy alta por motivos ajenos al factor de riesgo en sí. Estos motivos son, a nuestro juicio, la falta de información de fuentes fiables, la aparición de artículos alarmistas sin fundamento científico, el desconocimiento de la tecnología empleada, la difusión en los medios de comunicación social de informaciones contradictorias y las diferentes posiciones de actores políticos y sociales involucrados: las distintas Administraciones Públicas, los grupos de presión, y los partidos políticos. En España se produjo, además, una situación especial que ha contribuido a agravar la sobrevaloración del riesgo. Nos referimos al retraso de los organismos públicos competentes –Ministerio de Sanidad y Consumo y Ministerio de Ciencia y Tecnología– en realizar la evaluación del mismo y la regulación relativa a las estaciones base radioeléctricas. Para paliar este retraso, el Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC) presentó el 11 de mayo de 2001 las conclusiones y recomendaciones de un estudio encargado a un comité de expertos relacionados con la evaluación del riesgo de los campos electromagnéticos (CEM) sobre la salud humana, todos de reconocido prestigio nacional e internacional. La principal conclusión del trabajo fue que: "a la luz de los conocimientos científicos actuales se puede afirmar que la exposición a campos electromagnéticos no ocasiona efectos adversos a la salud, dentro de los límites establecidos en la Recomendación del Consejo de Ministros de Sanidad de la Unión Europea (1999/519/CE), relativa a la exposición del público a campos electromagnéticos de 0 Hz a 300 GHz, y que el cumplimiento de la citada recomendación es suficiente para garantizar la protección sanitaria de los ciudadanos". Asumiendo estas conclusiones, el ministerio de Ciencia y Tecnología legisló a finales del pasado año el Real Decreto 1066/2001 por el que se aprueba el Reglamento de emisiones radioeléctricas y el pasado mes de enero de 2002 la Orden CTE 23/2002 de comprobación técnica de emisiones. El conjunto de ambas normas da respuesta a la preocupación puesta de manifiesto por algunos ciudadanos, asociaciones, corporaciones locales, etc., estableciendo unos niveles máximos de exposición del público en general a las emisiones radioeléctricas acordes, como no debe ser de otra forma, con la Recomendación del Consejo de la Unión Europea. En nuestra opinión, y con el cumplimiento riguroso de esta normativa, se dan las garantías para que la ciudadanía esté tranquila, tanto como lo está cuando bebe agua y sabe que existe el control sanitario adecuado propio de un país de nuestro nivel. Quedaría, en consecuencia, el establecimiento de un criterio único en los límites de exposición para todo el territorio nacional (según el RD 1066/2001) y la definición de los mecanismos de coordinación entre las administraciones central, autonómica y local. Esto, unido a que nos toca, como técnicos competentes, certificar las medidas para tranquilidad del ciudadano, debe permitir el desarrollo del escenario ideal que atempere la alarma social creada.
30 oct 2015
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Galileo, una oportunidad
Galileo, una oportunidad En anteriores números de la Revista y en especial en el 127, con un informe que trataba de la navegación por satélite (así como en el libro que hemos realizado para la Comunidad de Madrid, incluido en formato CD en el número anterior) se han analizado las características técnicas del Proyecto Galileo, promovido por la Unión Europea y que, poco a poco, va abriéndose camino, aunque con dificultades, como se ha demostrado en la cumbre de Barcelona. Pero este proyecto no significa, únicamente, un sistema de posicionamiento formado por una constelación de treinta satélites en órbita media, es, sobre todo, un ambicioso plan que influirá en el desarrollo de la industria y la tecnología en Europa, por afectar a sectores estratégicos, incluso ligados con la soberanía, como aeroespacial y telecomunicaciones. Para comprender la trascendencia del proyecto bastará recordar que fue en 1973, hace casi 30 años, cuando el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, aprobó un SNS (sistema de navegación por satélite), integrando tres proyectos anteriores de la Marina y el Ejército del Aire, con el nombre de Global Positioning System, más conocido por sus siglas GPS. Con el tiempo, éstas se han convertido en la forma habitual de referirnos a los sistemas de posicionamiento. Es por lo tanto, un sistema militar, al servicio del ejército norteamericano. Lo que ha ocurrido es que algunas aplicaciones son de utilización abierta, por parte de todos los países, si bien con un menor grado de precisión que el que puede ofrecer el sistema. Además, la experiencia nos enseña que, en determinadas situaciones (Guerra del Golfo, por ejemplo) la prioridad del uso militar de sus propietarios, limita, suprime o modifica, las informaciónes de referencia para los cálculos. En la misma época, Rusia desarrolló el sistema GLONASS y en los años ochenta, la Agencia Espacial Europea (ESA) abandonó, por las dificultades existentes, su programa NAVSAT, quedándose Europa en una situación de inferioridad tecnológica manifiesta. Como solución intermedia, en 1994, la Unión Europea, ESA y Eurocontrol llegaron al acuerdo de poner en marcha el proyecto EGNOS que, aprovechando la señal libre del GPS, e información complementaria de GLONASS, mejora prestaciones y seguridad, introduciendo un nuevo canal y equipos a bordo de tres satélites, no pertenecientes a las constelaciones americana y rusa. Su entrada en funcionamiento está prevista para 2004. La Unión Europea tiene que ser consecuente con sus planteamientos. No puede aspirar a liderar tecnológicamente la sociedad de la información y al mismo tiempo dejar su mercado de trescientos millones de habitantes como meros usuarios de servicios via satélite subordinados a intereses extracomunitarios. El Proyecto Galileo ha permanecido durante dos años y medio solamente con la fase de definición desarrollada y pendiente de aprobación la fase de desarrollo y validación, debido en gran parte a las presiones de Estados Unidos sobre algunos países europeos, y ahora, de nuevo, se pone en marcha para ser una realidad en el año 2008, después de integrar, en el 2005, la infraestructura de EGNOS. Galileo tiene cobertura mundial y es compatible (e interoperable) con el GPS, pero es civil, europeo e independiente. Dada la situación actual de la tecnología ofrecerá muchos más servicios que los gratuitos de navegación y gubernamentales, mediante servicios tarificables de acceso controlado y prestaciones garantizadas que posibilitan tantas aplicaciones como sean posibles de imaginar En esta ocasión, la actuación española es inmejorable. Desde el primer momento se apoyó a la ESA, comprometiendo una cuota del 11%, cuando la media de contribución a los diferentes programas es del 4%; diversas empresas e instituciones se han implicado, constituyendo el Consorcio GSS; el Gobierno, junto a la Comisaria de Transportes, Loyola de Palacio, ha trabajado para conseguir la luz verde y la oposición ha apoyado fuertemente al Gobierno, respaldándole ante Bruselas. Todos han sido, y somos, conscientes de su importancia estratégica para Europa y de las posibilidades para las empresas españolas, ya sea participando en el diseño y construcción de la nueva infraestructura, ya sea en la explotación de las aplicaciones que el sistema posibilita. Tenemos la suerte de contar con empresas y técnicos preparados para afrontar con éxito esta oportunidad. Aprovechémosla. Bit - Nº 132 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Cataluña Bit a Bit Display Display Empresa Gente Bit Especial Café Redacción GRETEL Tecn. Sociedad I Tecn. Sociedad II Portal Ingeniería Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Pulso del Mercado Bit Recomienda N
30 oct 2015
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El artículo 4e de los Nuevos Estatutos
El artículo 4e de los Nuevos Estatutos Una de las funciones de los Colegios Profesionales es la de actuar como apoyo a la sociedad en su calidad de aglutinadores de expertos en el área del conocimiento de que se trate. Esta función está recogida en nuestros recientemente aprobados estatutos, en su artículo 4e, que dice: "Asesorar a los organismos oficiales, entidades y particulares en materia de su competencia, así como emitir informes y resolver las consultas que sean interesadas por los mismos o por los colegiados". Hace más de tres años, las actuales Juntas del COIT y de la AEIT se propusieron, dentro de su apuesta por la excelencia en cualquiera de sus manifestaciones, potenciar su papel de interlocución entre las nuevas tecnologías y la sociedad. Desde entonces han sido muchas las ocasiones en que nuestras Instituciones han colaborado con los demás agentes del sector para ayudar a realizar una interpretación rigurosa de las nuevas tendencias, tecnologías y mercados, así como de sus ofertas para la sociedad actual. Esto ha sido más relevante en lo concerniente al apoyo que, como institución de carácter público, nuestro Colegio Profesional ha venido dando lealmente al Gobierno en las áreas de conocimiento propias de la ingeniería de telecomunicación, cumpliendo de este modo la función antes citada. Así, el Grupo de Regulación de las Telecomunicaciones ha editado su tercer trabajo, GRETEL2002, centrado en un análisis detallado de la nueva regulación europea de telecomunicaciones, lo que constituye el primer libro sobre la materia en el conjunto del continente; texto que fue presentado por nuestra ministra, en el seno de la reunión de ministros de Ciencia y Tecnología de Europa, Iberoamérica y el Caribe celebrada recientemente en Sevilla, como aportación de la presidencia española de la Unión Europea. También como apoyo a la presidencia española de la U.E., y en estrecha colaboración con la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, se preparó una rigurosa reflexión acerca del fenómeno de la convergencia para facilitar el debate de los ministros de Ciencia y Tecnología de los países miembros de la U.E. sobre esta cuestión de tanta actualidad. Informe que, traducido al inglés por nuestro ministerio está siendo utilizado como documento de trabajo por la Unión Europea. Además se creó el Foro de las Telecomunicaciones como lugar de reflexión y encuentro para la construcción de un modelo de desarrollo sectorial riguroso que considere las consecuencias a medio plazo de las decisiones que se toman en la actualidad, facilitando así herramientas de análisis a todos los agentes implicados en este, cada vez más complejo, sector. Producto de un intenso primer año de trabajo, se presentó el pasado 6 de junio el Informe correspondiente al año 2002, que debe ser un elemento esencial de reflexión sobre el futuro de nuestras telecomunicaciones. En otro orden de cosas, nuestra actividad ha sido y está siendo especialmente destacada en el debate social en torno al posible efecto sobre la salud de las emisiones radioeléctricas originadas por los sistemas de telecomunicación inalámbricos. Junto con la publicación de un detallado informe dirigido a quienes necesitan disponer de un más riguroso conocimiento de la situación y de las razones técnicas que justifican las actuaciones realizadas, nuestras Instituciones han participado y participan activamente en distintas jornadas y encuentros con el conjunto de la sociedad para explicar con detalle las circunstancias actuales, la tecnología implicada y la legislación vigente. Finalmente, se ha trabajado intensamente en aquellos aspectos relacionados con la formación de nuestros ingenieros y la evolución de la oferta de expertos en la Sociedad de la Información. Fruto de ello es el proyecto PAFET (Propuesta de Acciones para la Formación de profesionales de Electrónica, informática y Telecomunicaciones) que ha sido desarrollado, ya en su fase 2, junto con ANIEL y el Consejo de Universidades. Sus resultados, de gran interés en cuanto a perfiles profesionales y análisis del binomio demanda/oferta, serán presentados durante este mes de julio, en el seno de los cursos de verano de El Escorial, bajo el título: La formación para la SI: Responsabilidad compartida en la UE, encuentro que constituye una parte del propio proyecto. Representa todo ello el compromiso que nuestras Instituciones han asumido frente al conjunto de la sociedad en el marco del protagonismo creciente que, a nuestro juicio, deben tener los Ingenieros de Telecomunicación en la sociedad actual. Bit - Nº 133 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Teleco. R. Murcia Gente Bit Display Display Empresa Especial Café Redacción GRETEL Perfil Pulso del Mercado ¿Qué es? Tecn. Sociedad Rincón Internet Bit Recomienda N
30 oct 2015