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Artículo BIT
Una nueva legislatura para las telecomunicaciones
Editorial Una nueva legislatura para las telecomunicaciones -------------------------------------------------------------------------------- Tras el proceso electoral y el inicio de una nueva legislatura, las telecomunicaciones estrenan Ministerio. El nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología será responsables de ejecutar los aspectos mas relevantes de la política gubernamental relacionados con la investigación científica y técnica, el desarrollo tecnológico, las telecomunicaciones y el fomento de la Sociedad de la Información. Contará con dos Secretarías de Estado, una de Política Científica y Tecnológica y otra de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información de esta última dependerán al menos dos Direcciones Generales, una de Telecomunicaciones y otra de Impulso de la Sociedad de la Información. Además, a cargo de dicho Ministerio se ha nombrado a Anna Birulés, hasta entonces Consejera Delegada de Retevisión y, por tanto, conocedora del sector y sensible a la importancia que las telecomunicaciones tienen en el desarrollo de nuestro país. Dos hechos que nos mueven al optimismo y que nos permiten manifestar nuestra firme voluntad de colaborar con la ilusión que hemos demostrado hasta el momento, y hacer llegar desde estas páginas nuestra sincera felicitación a nuestra Ministra. Sobre el papel, parece un gran acierto aglutinar en un mismo Departamento ministerial la ejecución de las políticas de ciencia y tecnología, telecomunicaciones y de fomento de la Sociedad de la Información. Por primera vez tendremos una estructura administrativa común para el conjunto de la cadena Ciencia-Tecnología-Industria/Servicios-Sociedad que reconoce explícitamente el papel de las telecomunicaciones en este momento histórico concreto. Por otro lado, el traspaso de las competencias de telecomunicaciones desde Fomento al nuevo Ministerio forma parte de una reforma profunda del sistema regulador del mercado de las telecomunicaciones españolas. En efecto, la otra reestructuración que nos afecta es la dependencia de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones del Ministerio de Economía, que además asume la competencias que también tenía Fomento en la regulación ,establecimiento y control de las tarifas de los servicios de telecomunicación.. Como resultado, bajo el paraguas del Ministerio de Economía estarán, además de los tradicionales Organos de Defensa de la Competencia, la CMT (lo que se conoce en la jerga comunitaria como la Autoridad Nacional Reguladora Independiente) y las competencias sobre los precios regulados, mientras que el Ministerio de Ciencia y Tecnología mantendrá las funciones de Ordenación de las Comunicaciones. Esperamos que la nueva estructura contribuya a racionalizar el reparto de atribuciones y a incrementar la colaboración entre los distintos organismos reguladores competentes, de manera que sus decisiones tengan la coherencia y agilidad que cabe esperar en un mercado en competencia. Reiteramos nuestra felicitación y nuestros ofrecimiento de colaboración a los nuevos Ministros responsables de las telecomunicaciones.
30 oct 2015
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Nuestra desilusión ante los nuevos nombramientos
Editorial Nuestra desilusión ante los nuevos nombramientos -------------------------------------------------------------------------------- Los nuevos nombramientos habidos en el recién creado Ministerio de Ciencia y Tecnología han sorprendido a muchos y han generado una cierta desilusión entre los ingenieros de telecomunicación. Los ingenieros de telecomunicación hubiéramos deseado un mayor protagonismo en los primeros niveles de este ministerio que nace para impulsar la Sociedad de la Información. Creía y cree esta profesión haber demostrado, individual y colectivamente, sus conocimientos y su dedicación a las telecomunicaciones y al desarrollo de las nuevas tecnologías, y haberlo hecho con el general reconocimiento de empresas, de instituciones, y de la sociedad en general. Pero se ha optado por valorar menos la experiencia, la formación y los conocimientos del sector y se ha incorporado, en puestos de la máxima responsabilidad, a personas con profundos conocimientos en otras áreas aunque no especialmente en ésta, que, probablemente, cuentan con más confianza y respaldo del gobierno. Será responsabilidad de todos ayudarles a comprender las claves de un sector ahora estratégico y de una tecnología tremendamente cambiante y compleja cuyo dominio garantizará la correcta incorporación de las nuevas tecnologías a nuestra vida cotidiana. Manifestada nuestra desilusión y un cierto asombro hacia la falta de confianza en los ingenieros de telecomunicación que representan tan evidentes ausencias, sólo nos queda volver a ponernos a disposición de los poderes públicos, y, como profesionales, responder, con eficacia y deontología, en todo lo que se nos solicite. Y esperar que esta actitud dé sus frutos a medio plazo, pues lo sucedido probablemente sea consecuencia de que nuestra profesión aún es joven y nuestro colectivo poco corporativo y, en consecuencia, escasamente situado en los lugares donde se toman las decisiones políticas más importantes. El tiempo, el carácter estratégico de nuestros conocimientos y ese trabajo bien hecho que viene caracterizando a los ingenieros de telecomunicación, y que desde aquí reivindicamos, harán, como sucedió en Telefónica recientemente y sucede en otras empresas, el resto.
30 oct 2015
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La gestión de las empresas y el ingeniero de telecomunicación
Editorial La gestión de las empresas y el ingeniero de telecomunicación -------------------------------------------------------------------------------- Hace años, cuando decíamos que las telecomunicaciones tenían que convertirse en un potente sistema nervioso capaz de vertebrar la nueva sociedad, se nos calificaba, por unos, de tecnólogos utópicos, y, por otros, de interesados corporativistas en busca de empleo. Hoy, existe unanimidad en aceptar que las Tecnologias de la Información y las Comunicaciones (TICs) son la base para el desarrollo de la sociedad del conocimiento y que, por ende, el ingeniero de telecomunicación es el profesional que reúne unos conocimientos científicos y técnicos que se ajustan claramente a lo que significa este nuevo modelo económico y social, al tiempo que el mercado reconoce la calidad de esta formación. Hay evidencias de todo ello. La más significativa es que, en poco tiempo, se ha pasado de un número muy reducido de Escuelas a los actuales dieciocho Centros que imparten esta enseñanza. Y no existe paro. Es más, a través de distintas fórmulas se contrata a los alumnos antes de que terminen sus estudios, lo cual, desde un punto de vista parcial, es positivo para la profesión, pero supone una responsabilidad ante la sociedad que, en nuestra opinión, sólo cumplimos de forma parcial. Como se preveía, la liberalización de las telecomunicaciones ha provocado una auténtica explosión de nuevas empresas de telecomunicación, ya sea como operadoras, proveedoras de servicios o de múltiples aplicaciones. Estas empresas son difíciles de gestionar, porque la toma de decisiones acertadas exige, no sólo dominar las técnicas más actuales de "management", sino valorar también un conjunto de variables tecnológicas tremendamente cambiantes, difíciles de interpretar y valorar por aquellos que son ajenos al mundo de las TICs. En general, las personas asociadas a la dirección, tradicionalmente se asocian al mundo empresarial primero y después al sector específico en el que actúan, siendo, en algunos casos, este hecho irrelevante. Sin embargo, en nuestro sector, la dependencia de los negocios de los movimientos tecnológicos es actualmente tal y tan rápida que los responsables últimos de los mismos valoran especialmente a los gestores de las empresas como conocedores del sector, siempre que se encuentren en igualdad de condiciones con otros que unicamente aportan conocimientos generalistas de gestión empresarial. En este contexto, la pelota está en nuestro tejado, y el futuro de los jóvenes ingenieros no puede estar limitado a puestos puramente técnicos. Sus conocimientos de carácter técnico, junto a una sólida formación complementaria en el ámbito de la gestión empresarial, les capacitaría para ocupar esos puestos directivos. Las causas de que gran parte de los ingenieros de telecomunicación se queden en puestos exclusivamente técnicos son variadas. Una de ellas, fundamental, es que los planes de estudio vigentes, en muchos casos, presentan carencias formativas en materias tales como economía, finanzas o dirección empresarial. Ello exige, en los casos en que así sea, un cambio de mentalidad radical en las Escuelas, para formar profesionales capaces de asumir tareas de liderazgo en el entorno empresarial al que se incorporen. Se trata de posibilitar que, durante los últimos años de sus estudios, los futuros ingenieros puedan decidir, si esa es su voluntad, bien continuar su especialización en aspectos especialmente técnicos, o adquirir los conocimientos necesarios en herramientas que, de forma más directa, les lleven a ocupar puestos de dirección en las empresas. Iniciativas como la de la recién nacida ETSIT de Cartagena, con un planteamiento de segundo ciclo que incorpora una posible especialidad en Gestión y Dirección de Empresas , constituye una referencia. En cumplimiento del papel que nuestras instituciones deben jugar, este problema quedó sobre la mesa de la reunión que periódicamente mantienen los directores de las Escuelas de Telecomunicación de toda España, a lo que todos los asistentes se mostraron receptivos, y que deseamos fervientemente sea asumida por nuestros centros de enseñanza. Se trata, en definitiva, de un problema que, detectado, corresponde, de forma prioritaria resolver, a corto plazo, a nuestras Escuelas, pero que nos afecta a todos, de forma que de la respuesta que demos a este problema depende, en gran parte, nuestro papel en la Sociedad de la Información.
30 oct 2015
Artículo BIT
Un año
Hace poco más de un año asumimos con ilusión la responsabilidad de llevar las riendas del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación. No era, como para la mayoría de los españoles, un momento especialmente fácil. La institución sumaba a las incertidumbres coyunturales, los recientes cambios que la regulación imponía a los colegios profesionales, obligados como nunca a reinventarse. El ritmo de actividad que nos hemos autoimpuesto ha sido frenético, pero podemos decir satisfechos que hemos cumplido con los objetivos más inmediatos que nos habíamos marcado. Se planteaba como imprescindible la reorientación de los servicios que el Colegio venía prestando a empresas y profesionales para garantizar la calidad del trabajo que proyectan y ejecutan día a día los ingenieros de Telecomunicación. Dos eran los ejes de acción que nos propusimos. El primero, renovar completamente la plataforma de visado y su paquete de servicios asociado para adaptarnos a la nueva normativa y a las nuevas circunstancias de nuestro sector. Hoy podemos decir que la actividad de todos nuestros compañeros que lo necesitan cuenta con el respaldo de los nuevos Servicios de Garantía de Trabajos profesionales, que suponen un sello de calidad reconocido que subraya ante la sociedad nuestra excelencia profesional. La nueva plataforma, Garantí@coit funciona a pleno rendimiento y las principales operadoras y empresas del sector han respaldado con la firma de convenios de colaboración estos servicios, cumpliéndose así nuestro segundo objetivo, el de reforzar la proyección del colegio como entidad fundamental de las infraestructuras y servicios de telecomunicaciones españoles; en este sentido, cabe añadir que recientemente el COIT ha obtenido la acreditación como entidad de verificación de proyectos de ICT. El COIT ha fortalecido su proyección en el sector. Este año se han intensificado las relaciones de la institución con las Administraciones Públicas, las empresas del sector y las organizaciones clave del mundo de las telecomunicaciones. Hemos participado activamente en la gestación de los paquetes normativos de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, aportando el saber técnico de nuestro colectivo. Hemos intensificado nuestra presencia en los principales eventos del sector y en los organizados directamente desde la institución, que han contado con amplia acogida. Nos sentimos satisfechos además, al comprobar que la participación de los colegiados en la vida diaria de la institución se ha reforzado a través de los grupos de trabajo, algunos relanzados, otros de nueva creación, y que cubren de manera panorámica todas las preocupaciones y campos de actividad de los telecos a los que representamos. Especial satisfacción nos produce la incorporación de los jóvenes telecos a la vida colegial. A través de la figura del precolegiado y manteniendo relaciones estrechas con el mundo universitario queremos rejuvenecer la institución y proyectar la importancia de los jóvenes ingenieros en la necesaria transformación económica y social que necesita nuestro país. El “grupo de trabajo de jóvenes telecos”, hoy plenamente activo y desdoblado en múltiples comisiones de trabajo, será un pilar esencial para conseguir este objetivo. Tras el éxito del Primer Encuentro de Jóvenes, no nos cabe la menor duda de que el proyectado Congreso de Jóvenes Ingenieros de Telecomunicación, previsto para el año que viene, será la consolidación de esta tendencia. Ellos han tomado la voz del Colegio en las redes sociales, Linkedin y Twitter, en las que estamos presentes y abiertos a todos vuestros comentarios. En unas circunstancias como las actuales era especialmente importante cuidar el porfolio de servicios que presta la institución a sus miembros, comenzando por el Servicio de Orientación Profesional, los servicios de formación, la mejora en los servicios de salud y seguros, los servicios de asesoramiento jurídico y fiscal, los boletines informativos… Todos ellos han quedado reforzados y siguen actualizándose con vuestra ayuda. Nos complace comentar por ultimo que el pasado 14 de junio, aproximadamente un año después de nuestra toma de posesión al frente de la Junta de Gobierno del COIT, los colegiados reunidos en Asamblea General han respaldado nuestra gestión al frente del COIT en el pasado ejercicio, así como la ejecución presupuestaria y la marcha general de la institución. En un año como este, marcado por la austeridad, es un logro importante haber mantenido un nivel de actividad tan intenso. Os agradecemos desde estas páginas el apoyo recibido, y seguiremos trabajando para seguir contando con vuestra confianza.
30 oct 2015
Artículo BIT
Debatir el medio plazo
Editorial Debatir el medio plazo -------------------------------------------------------------------------------- El sector de las telecomunicaciones vive en la actualidad un momento de enorme tensión como consecuencia del anuncio del extraordinario encarecimiento del canon por el uso del espectro radioeléctrico, la desagregación del bucle de abonado y las medidas tendentes a impulsar la competencia en las comunicaciones móviles (nuevas licencias y autorización de operadores virtuales). Sólo cuando conozcamos las decisiones concretas que adopta el Gobierno en estas materias será la ocasión de valorarlas, y de valorar las consecuencias para unos y otros. En estos momentos nos interesa, fundamentalmente, reflexionar sobre la naturaleza del debate que los agentes sectoriales han mantenido en los últimos meses sobre estas medidas. Como no podía ser de otra manera, las posiciones mantenidas por los distintos agentes han sido "interesadas", es decir, cada cual ha esgrimido los argumentos que favorecían su posición en el mercado, lo que no resulta, en sí, nada sorprendente. Lo que sí nos ha sorprendido es el carácter maximalista y de corto plazo del argumentario exhibido en la polémica. Cuando se van a cumplir dos años de vigencia de la LGTel, los nuevos entrantes continúan apelando a las situaciones de otros mercados supuestamente más "liberalizados" para mostrar al regulador que es posible dar un paso más; los operadores asentados alertan una vez más del efecto disuasorio que estas medidas pueden tener sobre la inversión; algunas asociaciones de usuarios reclaman tarifas planas estableciendo su cuantía de forma arbitraria, el Gobierno continúa preocupado por controlar el IPC y encontrar una salida honrosa al problema político que le ha generado la adjudicación de las licencias de UMTS y aunque competencia y número de operadores son cosas diferentes, la CMT parece no tener otro empeño ni otro objetivo que favorecer el aumento del número de operadores que hay en cada segmento del mercado, y medir la cuota que se le arrebata al operador dominante. En nuestra opinión cada día se hace más patente la necesidad de generar un marco de discusión más general, en el que se analicen las deficiencias existentes y se valoren las necesidades a medio plazo, de forma que se puedan analizar las consecuencias de las decisiones que se tomen para su solución. Es necesario que se abra paso una "inteligencia sectorial compartida" preocupada por el nivel y calidad de las infraestructuras y servicios de telecomunicaciones del futuro, por los precios y las condiciones competitivas de suministro, y que, en definitiva, encauce las inevitables polémicas que nos aguardan en esta labor. Y creemos que nuestras instituciones, Colegio y Asociación, deben actuar como marco neutral, siendo anfitrionas de los principales agentes del sector, para la construcción de una opinión sectorial rigurosa , que considere las consecuencias, a medio plazo, de las decisiones que se toman en el presente sobre la evolución de las telecomunicaciones españolas, e invitar a ello, como protagonistas fundamentales, a las empresas del sector más comprometidas con este país, por parámetros tan objetivos como la inversión realizada o el empleo generado. Además, será necesario definir otros índices nuevos, para conocer, por ejemplo, aspectos tan importantes como la evolución del nivel de competencia o las consecuencias de los desequilibrios territoriales. En ello estamos.
30 oct 2015
Artículo BIT
Vértigo
Como es habitual, el ejemplar de BIT correspondiente a noviembre y diciembre ve la luz el 1 de enero. Nos ha parecido que una fecha tan "digital" como 01-01-01 que, además, abre el siglo XXI, teníamos que celebrarla haciendo algo especial. Hemos puesto interés e ilusión en ese empeño, para compensar los escasos medios, y el resultado es este número 124 que teneis en vuestras manos, A vosotros os toca ahora juzgar si valió la pena. En el umbral del siglo XXI Existian varias posibilidades para abordar el tema. Como no somos una Revista de ciencia-ficción rápidamente descartamos la aventura de prever el futuro, que a pesar de ser atractiva en sí misma, estábamos seguros de caer en una serie de tópicos y de equivocarnos si tras los correspondientes análisis prospectivos intentábamos extraer alguna conclusión. Más fácil era un enfoque retrospectivo, pero para ser coherentes, habría que contemplar el pasado siglo XX, comenzando por la prehistoria de las telecomunicaciones, hace cien años, y parecía excesivo para una publicación breve que, además, pretende ser amena, por lo menos, a los técnicos. Podíamos limitar el alcance temporal, pero eso ya se hizo en el número 100 y nunca segundas partes fueron buenas. Por exclusión, y con mentalidad de reporteros gráficos, decidimos hacer una foto fija de este momento de tránsito al nuevo siglo. Eso, al fin y al cabo, era comentar la actualidad, que es lo que pretendemos hacer habitualmente. ¿Dónde quedaba lo "especial" del enfoque? Sencillamente, abordando cuestiones que normalmente se tratan menos. Y así lo hemos hecho. El umbral del siglo XXI es, por lo menos para España, el umbral de la Sociedad de la Información. Esa nueva sociedad no se caracteriza porque unos pocos utilicen las nuevas tecnologías; llegará cuando la mayoria de los ciudadanos las incorporen a su trabajo, a sus relaciones, a su ocio; en una palabra, a sus vidas. Llegará aunque no hagamos nada. Pero es muy importante estar preparados. A un tren que viene lo podemos esperar en la estación, con billete de primera y equipados para la estación de destino, o en medio de la vía, haciendo aspavientos y discutiendo si viene pronto o ha pasado. Evidentemente, el resultado es muy distinto. ¿Cómo nos estamos preparando? A eso hemos querido responder. Pero no como país, de forma global, porque España es variopinta, sino analizando la situación en cada una de las 17 Comunidades que conforman el Estado. Y en el análisis nos hemos centrado en los dos aspectos que consideramos clave: formación en estas tecnologías y políticas seguidas por los Gobiernos autonómicos para promover el uso de las tecnologías de la información y mejorar el nivel industrial y tecnológico de sus empresas. Y para "reporteros" hemos recurrido a los ingenieros de telecomunicación que presiden las Asociaciones o Delegaciones en las diversas CCAA, perfectos conocedores de la realidad de su "territorio". El peligro del desequilibrio territorial El llamado Libro Blanco de Delors sobre los desafios y caminos al futuro del siglo XXi, publicado en 1992, insistía en las repercusiones de las nuevas tecnologías sobre crecimiento, competitividad y empleo y sugería planes para maximizar los beneficios posibles y minimizar sus inconvenientes, sin descartar los retos que a todos los europeos, como colectivo, nos aguardan. Crecimiento, competitividad y empleo son parámetros clave para definir el nivel de vida de una colectividad, y ese, precisamente, es el objetivo prioritario de cualquier Gobierno, ya sea local, autonómico, nacional o continental. Pero las sensibilidades, posibilidades y objetivos prioritarios de los diferentes Gobiernos son diferentes, y como consecuencia también lo serán sus resultados. Sería una fuente de problemas para el país, si, como consecuencia de los distintos enfoques, las diferencias de nivel de vida entre las regiones aumenta, en lugar de disminuir. Estoy convencido de que, a nivel conceptual, todos estamos de acuerdo con lo anterior, pero no es una preocupación compartida. Hay un cierto fatalismo implícito. Existe mucha información socieconómica a nivel provincial, interesante y útil, y de la que nos hacemos eco en este número, realizada "a posteriori". Sin embargo, poca, sobre previsiones de evolución y acciones correctoras y absolutamente ninguna ,de análisis del resultado de estas acciones. Surgen ambiciosos planes estratégicos de tal o cual lugar, de los que nunca se vuelve a hablar, especialmente si poco después hay un cambio de Gobierno, aunque sea del mismo partido. Los resultados a medio y largo plazo de estos planteamientos estratégicos pueden no repercutir en un incremento de votos a corto plazo, y ese es el gran problema. No suscribrirlos es algo tan absurdo como pensar que las tecnologías tienen color político. El hecho de que las telecomunicaciones sean una materia reservada al Estado, que es quién legisla, no quiere decir que las CCAA tengan que adoptar una actitud pasiva frente a ellas. Todo lo contrario; constituyen un soporte imprescindible para el resto de las políticas y por eso en casi todas ellas existe una Consejeria o Dirección General responsable de gestionar, coordinar y promover todas las acciones relativas a telecomunicaciones y, en general, tecnologías de la información. La excepción es Madrid, dónde la situación es difusa, y por tanto, también confusa. Esta situación nos ha permitido ofrecer nuestras páginas a dichos responsables, para que expongan sus planes y sus preocupaciones, pensando que disponer de forma conjunta de esos planteamientos tiene el valor añadido de que cada uno puede relativizar su situación. Nosotros hemos evitado cualquier juicio de valor; sólo aspiramos a informar. Lo mismo hemos hecho con los Directores de las Escuelas de Ingenieros. Es clave su papel en la formación de titulados superiores para configurar ese futuro que todos queremos mejor. Pero también queremos llamar la atención sobre que en un mundo tan cambiante, con aparición constante de nuevas tecnologías, la formación profesional especializada es imprescindible, siendo necesario que la sociedad sea consciente de este hecho y valore de forma justa los estudios de ciclo corto. Información comercialmente sensible Con las infraestructuras de telecomunicación liberalizadas y más de doscientos operadores ofreciendo servicios en España, nos hubiese encantado desglosar, por Comunidades, las actividades de cada uno de ellos. No ha sido posible. A cada empresa le encantaría saber lo que hacen los demás, pero no está dispuesta a que éstos conozcan sus puntos débiles. Consideramos que es una situación transitoria, que desaparecerá cuando realmente exista competencia. Además, hay otro problema: los nuevos operadores presentan, al solicitar la licencia, sus planes de despliegue y cobertura. Hay retrasos, y en muchas ocasiones no imputables a ellos. Por eso no hemos insistido en esta ocasión. Nuestra benevolencia con el enfoque comercial, cambia de signo si lo juzgamos desde el prisma de la responsabilidad política. En coherencia con lo que señalábamos en un párrafo anterior, esta información es un "input" necesario para que las correspondientes Consejerias definan sus planes y sus objetivos. Necesitan conocer su situación relativa de partida, así como la evolución de su posición. ¿A quién corresponde elaborar esos datos? Parece que la Menoria anual de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, magnífico referente del sector desde hace dos años, es el lugar adecuado. Y aunque el desglose solicitado signifique un importante incremento en la carga de trabajo, el talante de sus responsables me permite ser optimista en este aspecto. El título del artículo Poner simplemente "Presentación" habría sido suficiente. pero preferí buscar una palabra que sintetizase las imágenes que vienen a mi mente asociadas con la idea de siglo XXI, la cual, además, serviría de justificación al grafismo utilizado en la portada y en el artículo. Esa palabra es "vértigo". He aquí las razones: La velocidad, aunque sea muy elevada, no produce vértigo; tampoco la aceleración, si es constante. El vértigo lo producen los cambios bruscos en la aceleración. Esos cambios bruscos de ritmo existen en las telecomunicaciones, aunque, formalmente, no se reconozcan. Por ejemplo, entre la declaración de Lisboa, con un compromiso solemne para que Europa se incorpore rápidamente a la sociedad de la información , y la actitud pasiva, pocos meses después, ante un enfoque depredador de algunos Gobiernos con ocasión de las licencias UMTS, hay un cambio "vertiginoso". Y hay muchos más, y más cercanos. El vértigo también aparece cuando se mezcla con el miedo y las dudas. Miedo al comprobar cómo está afectando a la sociedad, la cantidad de información que recibe, algo radicalmente diferente a lo que, con un planteamiento excesivamente optimista, pensábamos mientras estudíamos la carrera y comprobámos las posibilidades técnicas. Hoy la sociedad, a fuerza de recibir mensajes, no tiene opinión propia. Además, todos nos hemos convertido en cómplices de situaciones injustas, o ¿cómo llamar a la naturalidad con la que aceptamos las imágenes habituales de hambrunas en medio mundo, junto con las políticas de los paises desarrollados para eliminar excedentes agrícolas?. ¿Quiénes son los responsables de estas situaciones? ¿son los Estados? o, en un mundo globalizado, ya no tienen capacidad de reacción. Sigue siendo válida la pregunta que allá por los años treinta se hacía Ortega: ¿quién manda en el mundo?. No saber contestar a ésto, en los umbrales del siglo XXI, y por tanto, ignorar si sólo podemos aspirar a estar bien informados, me produce vértigo. César Rico Director de BIT
30 oct 2015
Artículo BIT
Un lugar de reflexión al servicio de todos
Un lugar de reflexión al servicio de todos En el Editorial del nº 123, que se publicó el pasado 1 de noviembre, bajo el título “Debatir el medio plazo”, señalábamos, entre otras cosas, nuestra preocupación por la ausencia de un debate en el que se discutan las consecuencias, a medio plazo, de las decisiones que se tomen, en cada momento, para intentar resolver los problemas existentes. Igualmente sugeríamos que nuestras instituciones, Colegio y Asociación, podrían actuar como marco neutral para configurar una opinión profesional, rigurosa y objetiva, que sirviese de plataforma al deseado debate. Al asignar este papel a nuestras instituciones no lo hacíamos por afán de protagonismo, lo decíamos por nuestro sentido de la responsabilidad, sustentado en dos premisas importantes: a) creemos que nuestra profesión es una de las cualificada para tratar los temas relacionados con la Sociedad de la Información, por lo que, como ingenieros, estamos obligados moralmente con esa sociedad, a tomar posturas ante cuestiones de cierta trascendencia, y b) porque los Colegios profesionales, como entidades de derecho público que son, además de ocuparse de todo lo que afecta al ejercicio profesional de sus colegiados, tienen responsabilidades compartidas con las administraciones públicas, que obligan al Colegio, como tal, a colaborar en la definición de las situaciones más beneficiosas para el país. El acontecer diario nos ha llevado, en las últimas semanas, a considerar que lo que hace unos meses nos parecía importante era, además, urgente. Pisamos el acelerador y elegimos una fórmula ya experimentada y con reconocido prestigio, como es el Grupo de Trabajo de Regulación (GRETEL), como esquema de este nuevo proyecto, que ambiciosamente hemos denominado “Foro de las Telecomunicaciones”. De esta forma, el 25 de enero, se constituyó formalmente el Foro y comenzó su andadura, como se indica en otras páginas de este número. Consecuentes con el planteamiento inicial, el primer trabajo “Horizonte 2003” consistirá en definir y analizar los posibles escenarios para las telecomunicaciones con un horizonte de dos años. Servirá de marco de referencia para el análisis de nuevas tendencias y repercusiones de las innovaciones tecnológicas en la sociedad. Nace el “Foro de las Telecomunicaciones” con el único objetivo de contribuir a un mejor conocomiento de los complejos procesos que se están produciendo en nuestro sector. Nos parece que la mejor contribución que podemos hacer en estos momentos a este respecto es la de proporcionar elementos de análisis y reflexión sobre el medio plazo. Nace con la meta de convertirse en un lugar de reflexión riguroso y útil para ayudar a quienes hayan de tomar las grandes decisiones, aportando una mayor valoración del medio y largo plazo y un mejor conocimiento de la forma y manera en que la tecnología modelará nuestro sector y las claves para alcanzar la mejor incorporación de nuestro país a la Sociedad de la Información. Quedan para otras instituciones la defensa de los intereses de unos y otros en el corto plazo, basados en intereses competitivos propios de mercados abiertos. Pero queda para este Foro la reflexión generosa y rigurosa, desde y para el sector de las telecomunicaciones, sobre las nuevas tendencias, tecnologías y mercados, así como sus efectos en la sociedad. Nace para servir y para ser útil, a lo que dedicarán todos sus esfuerzos nuestras instituciones.
30 oct 2015
Artículo BIT
Se constituye el Foro de las Telecomunicaciones
El COIT y las emisiones radioeléctricas Con motivo del debate sobre el Proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley 11/98, de 24 de abril, General de Telecomunicaciones, en lo relativo a las servidumbres, a los límites de exposición y otras restricciones a las emisiones radioeléctricas, nuestro Colegio ha constituido un Grupo de Trabajo en el seno de las Juntas con un doble objetivo: por un lado, servir de ayuda a la administración (central, autonómica y local) y a los agentes del sector y, por otro, tranquilizar a la ciudadanía ante un tema como son las emisiones radioeléctricas y los mecanismos normativos de protección. Es indudable que nuestro panorama urbano está surcado de estaciones radioeléctricas (telefonía movil –GSM-, LMDS, emisoras de radio FM, estaciones de radioafición,….). La Telefónía móvil automática-GSM-, la tercera generación de móviles -UMTS-, los nuevos servicios inalámbricos-LMDS-, son, en la actualidad, ejes fundamentales para el desarrollo de la sociedad de la información. Una sociedad en la que el ciudadano está inmerso, y en la que requiere movilidad, comunicación desde cualquier lugar, transmisión de voz y datos e incluso imágenes y conexión a Internet, pero exige la puesta en marcha de los necesarios mecanismos de protección frente a todas las emisiones radioeléctricas existentes. Fruto de esta necesidad el grupo de trabajo del COIT va a realizar un riguroso estudio técnico de la normativa, de los protocolos de prueba y desarrollará los mecanismos necesarios para que con la intervención del Ingeniero de Telecomunicación en el proyecto técnico correspondiente y en la fase de comprobación y certificación final el ciudadano tenga la garantía plena de conformidad a normas de las instalaciones radioeléctricas que le rodean. Este Grupo de Trabajo se abrirá a los distintos agentes del sector (profesionales, universidades, operadores,…) manteniendo una colaboración estrecha con los responsables de la Sanidad en nuestro país para conocer lo que las evidencias científicas sobre el efecto de las radiaciones no inonizantes plantean a la salud de las personas. Un nuevo compromiso del COIT y de los Ingenieros de Telecomunicación con los ciudadanos y con el desarrollo de la Sociedad de la Información.
30 oct 2015