Artículo BIT
Mantener un debate
66.- EDITORIAL Mantener un debate. La tradicional falta de debate, existente en el sector de las tecnologías de la información, resulta preocupante ante la sucesión de acontecimientos que se producen, y los que se desencadenarán en un futuro inmediato, por la dinamicidad de la evolución de este sector y por la importancia que estas tecnologías adquieren para el conjunto de actividades económicas. Resulta bastante desolador contemplar la escasa repercusión que han tenido los planteamientos sobre este sector a la hora de incorporar actuaciones sobre el mismo, en los programas de gobierno de los distintos partidos políticos ante unas Elecciones Generales. Esta situación es fiel reflejo de lo que viene ocurriendo día a día, en temas como: - El debate público sobre los nuevos operadores de redes y servicios de telecomunicación (Retevisión, Hispasat, etc.). - La discusión sobre el plan Nacional de Telecomunicaciones. - Los nuevos participantes en el mercado español de equipos de telecomunicación (entrada de ATT). - El apoyo a grandes grupos industriales españoles (AMPER, CECELSA y otros). - La reorganización de las empresas públicas de electrónica e informática (Grupo INI). - La política industrial y las estrategias empresariales de las mayores empresas del sector (Telefónica). - Los retornos industriales de los grandes proyectos de adquisiciones públicas. Sobre los cuales se genera mucha información en prensa pero se producen muy pocas opiniones argumentadas. Lo grave en estos casos no es el que existan opiniones contradictorias, sino el que por falta de opinión se asista pasivamente al discurrir de estos hechos. Objetivamente, esta situación puede ser achacada a distintas causas como carencias en: información, capacidad de análisis, participación, autocrítica, etc.; también a condicionantes derivados de la evolución histórica de este sector: monopolio, mercados cautivos, estrechez del mercado de trabajo; o a la falta de cauces adecuados para el desarrollo de estos debates. La consecuencia más importante es la escasa importancia que en general se concede al sector en los distintos ámbitos de decisión, como pone en evidencia el escaso eco que tienen las prioridades sectoriales, frente a otras prioridades en política macroeconómica o industrial, o el peso de las empresas de este sector dentro del mundo empresarial español. Para ayudar a corregir esta situación, es necesario aportar en primer lugar los elementos suficientes para poder mantener un debate profundo y riguroso sobre todos aquellos temas que interesen al sector, y en segundo lugar habilitar todos aquellos canales de comunicación que permitan soportar el debate. En el primer caso, es necesaria la participación activa de todos aquellos profesionales e instituciones del sector vinculados con los temas objeto de debate. Para el segundo, las nuevas juntas del COIT y la AEIT están dispuestas a aceptar el reto de incorporar a sus grupos de trabajo estas funciones; el objetivo no es otro que ir consiguiendo el posicionamiento de los distintos agentes sociales sobre el futuro modelo de desarrollo del sector de las tecnologías de la información en España. Por último, recordar, una vez más, la disponibilidad de nuestra revista para recoger todos aquellos comentarios y opiniones que consideréis oportunos sobre los temas que interesen al sector, conviene tener en cuenta que BIT es el órgano de difusión más próximo a nuestros colectivos profesionales.
30 oct 2015