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Tecnología asimétrica para clientes
Tecnología asimétrica para clientes ace tiempo que las grandes empresas pusieron a trabajar a sus clientes. Las nuevas tecnologías permiten a las empresas ahorrarse el coste de tareas que necesitan recursos humanos en abundancia. Con estas herramientas aumentan su mercado potencial y reducen gastos, pero ¿quién controla su calidad? Para recuperar el dinero depositado en el banco, las entidades financieras obligan a recurrir a un cajero automático y estos equipos están casi siempre a la intemperie. El cliente está expuesto al viento, a la lluvia y al frío o al calor intensos. Además, la pantalla, dependiendo de la luz del momento, no deja ver bien la información. También, con mucha frecuencia, son equipos lentísimos. La transacción se ralentiza porque la infraestructura que la soporta no está debidamente dimensionada. Además, dado el entorno en el que se sitúa el cajero automático, el cliente está en una situación muy vulnerable ante un intento de robo. Pero el gran aliado de la empresa para que el cliente trabaje en su favor es Internet. El consumidor se beneficia de una mayor disponibilidad de acceso y a veces, que no siempre, de un precio más bajo. A cambio el usuario, además de su tiempo y esfuerzo, aporta el equipamiento necesario. El ordenador, las líneas de comunicación, la impresora, la tinta, el papel, también el espacio físico y las tareas de mantenimiento para que todo esté debidamente actualizado corren por cuenta del cliente. Algunas web están bien diseñadas, son potentes y su diseño es totalmente ergonómico. Buscan que quien las usa haga su trabajo de forma cómoda y eficaz, pero siempre hay excepciones y cada vez las hay más. Cuando se compra un billete de avión por ejemplo, la atención en la tarea debe ser máxima. No es infrecuente que después de haber elegido las condiciones del itinerario y haber aceptado el cobro del billete, el día del viaje que figura en el resguardo es anterior o posterior al deseado y se vea obligado a pagar un extra por la corrección instantánea. O ha solicitado sin ser consciente de ello un seguro de viaje o un extra de equipaje. Puede ocurrir que en el momento de pagar, quizá elige tarjeta de débito para evitar el pago extra por pagar con la de crédito, pero algo no va bien. El proceso no progresa, la página no responde. Lo intenta varias veces y al final prueba con la tarjeta de crédito y todo funciona perfectamente, pero eso sí, la transacción es algunos euros más cara. Parece que el propósito de los pequeños “errores” es arañar unos euros al cliente. Otras veces el problema es de otro tipo porque las herramientas no están preparadas para cualquier navegador y no lo avisan o no están suficientemente probadas. Son los usuarios los que depuran los errores cuando, después de varios intentos, se convencen de que no son ellos los que no lo están haciendo bien. En cambio para hacer una reclamación, la mayoría de las empresas solo permiten el correo postal. Otras veces ofrecen rellenar un cuestionario que, al no generar copia para el cliente, sirve de poco porque éste nunca podrá acreditar que ha reclamado en tiempo y forma. Las grandes empresas, y las españolas en particular, son excelentes creadoras y usuarias de nuevas tecnologías. Disponen de recursos humanos expertos y equipos del más alto nivel de calidad, pero a menudo aplican asimetría tecnológica para los clientes.3 H Customers are performing ever increasing numbers of tasks for companies. One of the most widespread examples is automated teller machines located at inconvenient, uncomfortable and often dangerous sites while avoiding tellers. The Internet has become the best ally corporations can use to get customers to work for them, as in addition to performing the work of selecting, ordering and paying for products, customers provide and maintain the equipment and communications that make these transactions possible. Additionally, many websites are often designed to seek every last possible Euro from customers by selecting unfavorable options by default while having cumbersome procedures for returns and complaints. ASYMMETRIC TECHNOLOGIES FOR CUSTOMERS Teresa Pascual Ogueta Ingeniera de Telecomunicación [email protected]
30 oct 2015
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Estandartes
Estandartes Era mayo de 2010, Augusto L., periodista sin trabajo, pajareaba por el centro de Madrid cuando, en la calle de Alcalá, se tropezó con una manifestación. Le sorprendió su carácter pacífico, sin distintivos partidistas ni sindicalistas, aunque los participantes se protegieran con un casco blanco. Al día siguiente se leería en los papeles que más de 10.000 ingenieros y arquitectos se habían concentrado, bajo el lema “Por una sociedad más segura”, en defensa del visado colegial como medio independiente para garantizar la calidad y seguridad de los proyectos. Augusto L. no pudo refrenar su curiosidad profesional y se unió a la marcha. Eligió acompañar a un grupo que caminaba detrás de una pancarta con una inscripción que lo impactó: “Con nuestros conocimientos, al servicio de la sociedad”. Observó, escuchó, preguntó, dialogó y, al final de la lectura del manifiesto, sintió reforzado su aprecio por el valor social de la arquitectura y la ingeniería. Desde entonces, Augusto L. ha seguido atentamente las vicisitudes de estas profesiones, sus reivindicaciones y sus conflictos de competencias. Algunos nubarrones han ensombrecido aquel apoyo entusiasta de mayo de 2010. Considera los desatinos urbanísticos y el delirio de edificios singulares inacabados, los aeropuertos sin pasajeros, las autopistas en quiebra, las conexiones de alta velocidad infrautilizadas, y siente cómo se incrementa su ya alta dosis de indignación provocada por la corrupción y el coste social de la crisis. Y para remate, un colega le muestra el alegato (*) de la Comisión Mixta del Congreso y Senado para las relaciones con el Tribunal de Cuentas: en él se “denuncia la deficiente redacción, tramitación, planificación y ejecución de las obras (…) de la línea férrea de alta velocidad Madrid – Barcelona”. El documento sostiene que muchas modificaciones, origen de elevados sobrecostes, “no se debieron a la existencia de necesidades nuevas o causas imprevistas (…) sino que respondían a deficiencias del proyecto o a una ejecución defectuosa”. Así las cosas, Augusto L., periodista con contrato en precario, recuerda con nostalgia la inquietud de los profesionales que, aquel mayo de 2010, se manifestaban por la calidad y seguridad de los proyectos, Decide escribir un artículo para compartir sus reflexiones e intenta encontrar respuesta a varios interrogantes: ¿Quién ejerce el control técnico que asegura la solvencia y la racionalidad de los proyectos públicos? ¿Son entidades independientes, inmunes a las consignas políticas? ¿Cuentan con suficientes recursos? ¿Dónde se pueden consultar sus informes? ¿Cuál es la posición de la ingeniería y de sus organizaciones ante el repertorio de despropósitos y las denuncias de la citada Comisión Mixta? Está en ello. Augusto L. advierte que el estandarte que antes rezaba “Con nuestros conocimientos, al servicio de la sociedad”, ahora habla de “esfuerzo, creatividad, compromiso, curiosidad, emprendimiento…” Una cosa no impide la otra, pero él interpreta que son signos de nuevos tiempos en los que lo individual prima sobre lo colectivo.3 (*) www.boe.es; BOE de 28 de octubre de 2014; Resolución de 24 de junio de 2014 Javier Domínguez Ingeniero de Telecomunicación [email protected] In May of 2010, an unemployed reporter stumbled upon a peaceful demonstration in downtown Madrid in which participants wore white helmets and walked behind a banner supporting official reviews of engineering and architectural projects. Following up on this topic, the reporter became an avid supporter of the initiative that sponsored safety and the overall benefits to society of proper technical work. He later found how many major public works projects were subject to mismanagement and corruption while in some cases such as the Madrid to Barcelona high speed rail link, many causes of cost overruns involved project mismanagement at all levels. The reporter currently strives to establish who controls the quality of engineering projects. BANNERS
30 oct 2015
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Ingeniería y Management
Opinión En un artículo en la Harvard Business Review, David A. Garvin relata la experiencia de Google, una empresa altamente tecnocrática que, en palabras de uno de sus ingenieros, Eric Flatt, ha sido construida por ingenieros y para ingenieros. La mayoría de ellos quieren invertir su tiempo en diseñar e implantar, no en reuniones con sus jefes o supervisando el trabajo de otros. Es más, como señaló el profesor de economía Panos Mourdoukoutas en la revista Forbes, los técnicos con talento son escépticos acerca de la contribución de la capa de Management a la organización y piensan que los controles que ejercen los managers pueden distraer más que ayudar a la gente con talento en el desempeño de lo que mejor saben hacer: innovar. Los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, llegaron a plantearse si Google necesitaba managers y en el año 2002 probaron una organización totalmente plana, eliminando así los gestores de ingenieros. Sin embargo, ese experimento duró sólo unos pocos meses, Page y Brin dieron marcha atrás cuando los empleados les iban directamente a ellos con asuntos como liquidaciones de gastos, conflictos interpersonales y otros detalles mundanos. Y a medida que la compañía crecía, los fundadores se dieron cuenta de que la capa de gestión sí contribuía de veras al desempeño de la organización de diversas maneras: comunicando la estrategia corporativa, diseminando su cultura, priorizando proyectos, facilitando la colaboración, impulsando el desarrollo de las carreras profesionales o asegurando que los procesos de negocio estén alineados con los objetivos de la empresa. En definitiva, parece que la virtud está en el término medio, como sentenció Aristóteles. El Ingeniero contemporáneo es un profesional muy preparado, exigente y crítico ante sus mandos. Acepta mal la mediocridad en la dirección y le molesta el control por nimiedades. Además considera una injusticia que la remuneración de puestos comerciales y de gestión sea muy superior a la de los técnicos, cuya complejidad suele ser mayor. Sin embargo, a pesar de que odia que gente sin experiencia le dirija en el campo técnico, parece que le gusta que orienten su carrera profesional. De este modo, desearía que los jefes fuesen coachers en lugar de supervisores del trabajo diario. Por desgracia, con frecuencia las empresas son recelosas a invertir en este tipo de programas de desarrollo, por miedo a que luego los empleados se vayan a la competencia, pero esto crea un círculo vicioso porque entonces querrán irse a la competencia precisamente porque dentro no hallan desarrollo. Otro problema reside en que el buen coacher es difícil de encontrar, porque requiere buenas dosis de liderazgo y además el ingeniero parece inclinado a priori a reconocer ese papel sólo en personas que hayan sido cocineros antes que frailes. Ciertamente la desconfianza no es infundada, pues existe un rasgo habitual en muchos jefes y directores que no son ingenieros y que no han realizado nunca trabajo técnico: la creencia de que el ingeniero, por el mero hecho de serlo, lo sabe todo en su área de actividad y, si algo no sabe, el conocimiento que le falte es sencillo e inmediato de adquirir. Tan simple que parece incluso generarse por inspiración. Curiosamente, piensan asimismo que esta inspiración sólo le viene al técnico fuera del horario de oficina. Pero los ingenieros sabemos que la magia no existe y que los reyes magos son... Los buenos jefes también lo saben y por ello por principio confían en su gente y buscan asesoramiento antes de tomar decisiones. Por contra, el mal gestor no busca consejo cuando no sabe evaluar la dificultad de una tarea, simplemente supone que sí sabe. El buen jefe hace muy bien una cosa: delegar.3 E Ingeniería y Management José Eduardo Mohedano Córdoba Ingeniero de Telecomunicación [email protected] The article ponders the relationship of engineers with their supervisors and affirms that, in general, engineers prefer them to have a profile more like that of a coach, who is concerned with the professional career of the engineer, rather than merely controlling profiles. Engineering and Management
30 oct 2015
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Chief Digital Officer. La era digital
Opinión Intenten recordar acciones comerciales que han realizado en los dos últimos años: transacciones bancarias, gestiones con la Administración, alquiler de coches, compra de entradas de cine o teatro, compra y reserva en medios de transporte, o simplemente búsqueda de información sobre empresas y sus servicios. Seguramente a esta pequeña lista ustedes han añadido unas cuantas más que resumen tanto una actividad profesional como laboral diaria desde la pantalla de un ordenador o cualquier otro dispositivo electrónico con el consiguiente ahorro de tiempo y riqueza de información. El acceso a la información es el factor que puede resultar decisorio y determinante a la hora de inclinarse por el producto o servicio de una determinada empresa. Se ha producido una revolución que exige a las empresas acuñar el término de OMNICHANEL como respuesta a la demanda de las oportunidades que las herramientas digitales nos ofrecen. Pero una organización de cierto tamaño no puede dar salida a estas oportunidades sin una figura con visión estratégica, con capacidad de ver a la empresa en un entorno tecnológico y que pueda lidiar con los distintos departamentos ya que su actividad será determinante para toda la empresa y contendrá beneficios y obligaciones para todos ellos. Hablamos de Chief Digital Officer (CDO). Un perfil de General Manager, con un peso específico muy importante en la Organización. No se trata de un web master con pretensiones sino de un alto ejecutivo capaz de llevar a la organización al siguiente nivel, al digital. Acostumbrado a dirigir Organizaciones y personas; un ejecutivo que sabe ver las posibilidades que ofrece este entorno digital y que, a su vez, es capaz de transmitirlo a toda la Organización. Estamos, pues, hablando de un perfil ejecutivo de alto rango que se sitúa en la cúspide directiva, que pertenece al Comité de Dirección, y que tiene una influencia totalmente transversal en la Organización. Si no hace mucho tiempo decíamos que no tener web era no existir, ahora ampliamos el rango de no existencia a no disponer acceso a las herramientas que suponen el conjunto de las distintas redes con las que accedemos a ordenadores, tablets, smartphones …y lo que venga. La obligación de la empresa, pues, es dar el paso de analógica o digital primaria a OMNICHANEL o digital total, aprovechando todos los distintos canales que la tecnología pone a disposición. Y es aquí donde el ingeniero de telecomunicación cobra especial relevancia, pues estamos refiriendo el perfil de un profesional, presumiblemente ingeniero, con gran experiencia y formación en marketing y comercial, y verdadero creyente y conocedor de las bondades y tecnologías digitales. A su vez, un líder de equipos humanos y con capacidad de influencia sobresaliente en la empresa. No debemos olvidarnos que, también ha de contar con visión estratégica de los sectores más avanzados en la digitalización. En definitiva, un claro ejemplo de ingeniero con perfil ejecutivo y gran experiencia en la dirección de empresas.3 I José Ignacio del Barrio Socio del Sector TMT Ackermann Beaumont Group José Ignacio del Barrio Chief Digital Officer. La era digital This article proposes that all companies need to add a new, high level member to their management team which can visualize all of the new opportunities offered by the digital environment and transmit them effectively to the entire organization. Such a CDO or Chief Digital Officer must be much more than an ambitious webmaster as this position requires management, marketing and leadership skills in addition to technical knowhow. Access to information is a decisive factor when seeking any product or service, so all possible communications channels or OMNICHANNEL techniques must be covered in order to offer potential customers any access means. CHIEF DIGITAL OFFICER. THE DIGITAL ERA
30 oct 2015
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El genio y la tragedia
Opinión epasando las biografías de Mozart y Beethoven es posible comprobar una diferencia considerable dentro de sus entornos familiares. El primero lo tuvo más fácil desde un principio y el segundo estuvo expuesto a la desgracia desde muy joven. El genio creativo de Beethoven fue claramente superior. Ambos nos dejaron admirables legados, pero dudo que Beethoven fuera más feliz que Mozart a lo largo de su vida. De igual forma, comparando las vidas de Lincoln y Kennedy, resulta claro el contraste desde su cuna. En sus vidas pueden contemplarse semejanzas varias, tal vez la más notable de todas que ambos murieron asesinados. Pero también existían ciertas diferencias. El primero salió de la nada y tuvo que hacerse a sí mismo. El segundo, mas acomodado, recorrió el camino más fácil desde un principio. Las reformas políticas del primero fueron más profundas desde un punto de vista moral. Todo lo cual me hace preguntarme si existe alguna correlación entre las circunstancias de una persona y la formación de su carácter. ¿Es necesario someterse a condiciones extremas y grandes retos para desarrollar una personalidad excepcional? ¿Es posible que solamente un genio torturado sea capaz de generar una obra de arte o algo verdaderamente grande? ¿Hace falta sobrevivir a una enfermedad o una guerra para emprender actividades creativas de alto valor añadido? ¿Y qué sería de nosotros en ausencia de la música, la pintura y la poesía? ¿Cómo dotaríamos de significado si no a un entorno tan hostil en un principio? ¿Cómo conseguiríamos comunicar nuestro mundo interior con todo lo que acontece fuera de nosotros y establecer una relación productiva entre ambos? En el mismo sentido, ¿cómo conseguiríamos humanizar de otra forma una tecnología que resulta inicialmente tan fría? Reivindico aquí la importancia de una buena representación de nuestras creaciones artísticas y científicas para facilitar la comunicación en el transcurso de nuestros procesos de generación de conocimiento individuales y colectivos. Una buena implementación debería empezar con un buen plan y condicionar las aceptaciones intermedias fundamentalmente a factores tecnológicos. La subordinación de los aspectos científico- técnicos a los políticos únicamente conduce a la decadencia. Aplicar el “ojos que no ven, corazón que no siente” de forma sistemática en la vida real, ya sea de forma personal o grupal, sólo nos conduce al fracaso. Existen las personas y las organizaciones que aprenden y se adaptan a su entorno. Lo demás, tarde o temprano, termina desapareciendo, más temprano que tarde. Soluciones que sólo atajan la sintomatología y dejan de lado las causas últimas pueden, por otra parte, llegar a reforzar dichas razones, acelerando el colapso. En este contexto, si como decía Ludwig Wittgenstein, “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”, creo que nuestra eficacia en la toma de decisiones dependerá de cómo aprendamos a manejar herramientas como: definición integrada, lenguaje de modelización unificado, lenguaje de modelización de sistemas y metodología de objeto-proceso. Ahora toca ponerse a utilizarlas y conseguir entendernos con ellas.3 R José Manuel Arias Calvo Ingeniero de Telecomunicación El genio y la tragedia José Manuel Arias questions in this article how the level of requirements affects the earliest period of individuals’ training in which they develop an exceptional and successful personality. The author also defends the importance of a good representation of our artistic and scientific creations in order to facilitate communication in the course of our individual and collective knowledge-generating processes. The genius and the tragedy
30 oct 2015
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Telecomunicaciones españolas: el Gobierno tiene la palabra
TELECOMUNICACIONES ESPAÑOLAS: EL GOBIERNO TIENE LA PALABRA Son ya muchas las ocasiones en las que, diversas personas relacionadas con el mundo de la E1ectrómca, las Telecomunicaciones y la Informática, nos hemos desgañitado tratando de llevar nuestras inquietudes respecto al futuro de ese mundo a quienes creemos que tienen en su mano la posibilidad de a frontar10 con anticipación, tornando las decisiones oportunas. El éxito no nos ha sonreido, hasta la fecha, y la 1etania de problemas presentes y venideros se hace cada vez más larga, más triste y, de puro repetida, más monótona. Las atenciones oficiales se suelen dirigir hacia los sectores tradicionalmente considerados corno básicos, y nadie parece tener, en los puestos de mando de la economia española, el suficiente olfato corno para percatarse de que el futuro se basará en unos cuantos sectores q u e hoy se pueden considerar emergentes, y uno de los cuales es, precisamente, el de la E1ectrómca, las Telecomunicaciones y la Informática. Corno consecuencia de ello, nuestra economía y, por tanto, nuestra sociedad, sigue corriendo detrás de los acontecimientos, en vez de prepararse anticipadamente para afrontar10s. SITUACION ACTUAL La realidad actual puede medirsJ] mediante el siguiente flash:durante 1979 se han producido en nuestro territorio equipos por valor de 175.000 rnjJ1ones de pesetas, mientras el consumo aparente total (producción + importación - exportación) ha sido de unos 303.000, - millones de pesetas, con unas importaciones de 175.000 millones. En cuanto a -las tendencias de estas cifras, se observa estancamiento de -la- producción y del consumo en términos monetarios, mientras las importaciones aún crecieron el año pasado en un 15 por ciento. Por tanto, si se descuenta la inflación, puede decirse que este conjunto de actividades industriales ha empezado a decrecer. Esto, a quienes no profundicen en el conocimiento de la verdadera importancia del sector, especialmente de cara al futuro, puede parecer1es hasta normal, a la altura de 1980. Los rectores de la economía nacional, acostumbrados a no considerar este sector corno básico, parece corno si sólo vieran de él algunos de sus aspectos positivos: los 8.000 mjJ1ones de pesetas que ingresó la CTNE el año pasado en las arcas estatales, en concepto de canon, por explotar el monopolio del servicio telefónico; el alto rendi. miento politico proporcionado por la televisión; algunos equipamientos triunfalistas de material electrónico sofisticado en las Residencias de la Seguridad Social, y la mi tica presencia del ordenador en los inventarios de cachibaches infrautilizados de muchos Ministerios. Pero la realidad de este sector es mucho más compleja y dinámica. Muy pocos expertos dudan, a nivel internacional, de que los avances en Telecomunicaciones, Electrónica e Informática van a condicionar de forma esencial el futuro de las sociedades desarrolladas, y hasta los menos propensos a hacer concesiones a la galeria hablan de una nueva revolución industrial, e incluso de una Nueva Era. (La próxima aparición del "Desafio mundial", del siempre polémico J.J. Servan Schreiber, ilustrará sin duda este proceso). Su influencia va a voltear, desde los procesos produtivos hasta la cotidiana vida hogareña, pasando por los servicios sociales (Educación, Sanidad). Es decir, cualquier proyecto que pretenda aumentar el bienestar individual y colectivo, va a pasar necesariamente por una masiva utili. zación de la Electrónica, corno hasta ahora ha ocurrido, por ejemplo, con los materiales férreos y la energia. Téngase en cuenta que está declinando la etapa en la que el hombre ha luchado por complementar su fuerza fisica (motores, grandes máquinas, etc.), y comienza ya la carrera en pos de ampliar y complementar las capacidades mentales (ordenadores y sus infinitas aplicaciones) y de comunicación. y todo ello va a ocurrir, aunque los españoles no "nos demos por en terad os". QUE HACEN OTROS PAISES De cómo se preparan otros paises ante este futuro, puede darnos idea los 70.000 millones de pesetas que el Gobierno Británico está invirtiendo en un plan a 3 años para potenciar el desarrollo, y utilización de la Microe1ectrónica, o los 10.500 mjJ1ones de pesetas que va a emplear el Gobierno Francés en otra acción similar, que no son nada comparados con los 120.000 mjJ1ones de pesetas que ese mismo Gobierno va a invertir en los 3 pró punto de vista AL GONZALO PEREZ Presidente AEIT Decano COIT ximos años, a fin de fomentar el desarrollo de la Te1emática, uno de los principales objetivos de nuestro pais vecino. En el área de Telecomunicaciones, sin ánimo de apabullar, conviene saber que hace 4 años el Gobierno de nuestro querido Sr. Giscard d"Estaing decidió colocar las Telecomunicaciones francesas en primera fila y elaboró un plan quinquena1 que, a base de dedicar J ,5 billones de pesetas, está sirviendo para situar a la industria francesa en una posición que la ha permitido dupllcar sus ventas y sus exportaciones. Por otra parte, diversos estudios prospectivos sitúan la tasa media de crecimiento anual del mercado eu. ropeo de las Telecomunicaciones, en términos reales y para esta década, entre el 6 y ellO por ciento, es decir, a un ritmo 2,6 veces superior al del crecimiento esperado en el PNB del conjunto de los paises europeos. Si se traslada la hipótesis más pesimista (6 por ciento de crecimiento) a las Telecomunicaciones españolas, se observa, con gran desolación, que aún queda por encima de los previstos en el Plan Cuatrienal de la CTNE, cuando el indice español de equipamiento en Telecomunicaciones está por debajo de la media europea, y deberia crecer más de prisa. En Electrónica e Informática, sucede casi exactamente 10 mismo. La consecuencia es clara y dura: en los próximos años vamos a retrasamos más respecto a los paises europeos. Con la particularidad de que el efecto multipllcador de estas tecno1ogias pondrá cada vez más tierra por medio entre nuestra economia y la de nuestros vecinos, y acabaremos siendo para Europa simplemente un huerto, un museo, una playa, 0;- quizás, una base militar. EL ESTADO y EL SECTOR De entre los diversos estamentos que componen el Sector, el mayor peso especifico corresponde, desde luego, al Estado. Por eso nuestros lamentos, criticas y propuestas suelen ir dirigidas hacia los responsables de turno de la Administración. Conviene, sin embargo, resaltar la idea de que no es en los -despachos ministeriales donde se hallan las únicas personas capaces de despejar nuestro futuro. Ahora bien, es sabido por todos nosotros que la condición de monopolio natural de una buena parte de los servicios de Telecomunicación confiere a la acción estatal el carácter esencial y decisiva. En el plano de la ordenación de los servicios, es el Estado quien tiene la primera y la última palabra. En el terreno de la que podriamos llamar "propiedad" de los diversos monopolios, es también el Estado el sujeto natural de la misma, poi razones de seguridad, de garantia de los servicios, de respeto a la 1egalldad, de primacia de criterios sociales y hasta por razones económicas, en algunos casos. Corno consecuencia inmediata, la Administración Públlca tiene la responsabilidad última sobre las compras de material electrónico reaJjzadas por entidades, tales corno CTNE, Dirección General de Correos y Telecomunicación, RTVE, RENFE. Ahora bien, ¿cómo afronta el Estado tan importantisima responsabilidad? Pues, a mi modo de ver, bastante mal. Con dispersión de sus propias competencias, a nivel muy bajo dentro de su organización, mezclando nuestros temas con otros muchos de tal forma que "tocamos" a 1114 de Ministro (media Dirección General, de entre 7), a 118 de Subsecretario (ldem, de entre 4 de su competencia) y a medio Director General. Por otra parte, la tecnj[jcación de este tinglado es muy escasa, se practica la caza del Ingeniero de Telecomunicación (tanto en la Subsecretaria de Aviación Civil, por corporativismo de otra Ingenieria, corno en el Cuartel General del Aire, corno en Correos y T e1ecomunicación) y no se atienden debidamente otros frentes de actuación, tales corno la Delegación del Gobierno en CTNE y la coordinación con RTVE, Industria y Defensa. SOLUCIONES La lista de propuestas puede ser muy larga (el dia de San Gabrie1 ofrecimos 7 u 8), pero os ahorro el esfuerzo de 1eer1a una vez más. Yo me conformaria, en estos momentos, con que se cumpliera una premisa previa a toda propuesta: Que los responsables de la Admi. nistración, al más alto nivel, se pa. rasen a meditar sobre el futuro del sector, que puede ser el de la eco. nomía española. Que esutdiaran las decisiones de otros paísespróxi. mos, valorasen nuestras posibi. lidades, y decidieran ya cómo quieren que sea ese futuro. Estoy convencido de que los profesionales podemos aportar muchisima información y numerosas propuestas. Aqui estamos preparados a responder y colaborar, si alguien nos pregunta y nos reclama. Si no surge la iniciativa desde las autoridades, habrá que recordar!o en momentos más "sensibles". Durante las próximas elecciones, por ejemplo..
30 oct 2015
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Electrónica profesional: un mercado de estado, una política de estado
Pedro Higuera Delgado Director General de A.N.I.E.L. ELECTRONICA PROFESIONAL: estado, una politica de estado En el futuro, al igual que en el. pasado, el progreso técnico, la evolución de la demanda, los costes relativos de los factores en juego, las estrategias de los grandes grupos y las políticas gubernamentales continuarán modelando el paisaje industrial de las regiones, los estados y los continentes, señala el informe "Interfuturos" elaborado bajo la dirección de la O..C.D.E. Abordando, bajo estas premisas, las perspectivas de la industria mundial, el informe destaca en primer lugar y por orden cronológico que la importancia de la Industria Electrónica en la transformación de las estructuras productivas y sociales está lejos de poder ser reflejada por las cifras de su crecimiento por muy espectaculares que estas sean. Los síntomas de esta conclusión son ya una realidad palpable. En efecto, analizando el conjunto de sectores industriales, el Electrónico ha conocido en el transcurso del último decenio la tasa de crecimiento más alta a nivel mundial. En el período 1965-75, el crecimiento anual se ha situado en un 10 por ciento frente al 6 por ciento de las demás industrias manufactureras. Para los próximos diez años, se puede afirmar razonablemente, que el crecimiento de la Electrónica se mantendrá sustancialmente por encima de los demás sectores industriales. Actualmente, y en los principales países productores, el Sector Electrónico se acerca ya a la del automóvil. El informe "Interfuturos" no duda en calificar a la Electrónica como un "salto cualitativo decisivo con consecuencias potenciales considerables para la vida económica y social de los países desarrollados". En base a una política industrial meditada o en base a una evolución natural o lógica de las estructuras industriales lo cierto es que, hoy el consumo "per cápita" de equipos de Electrónica Profesional de los principales países europeos se sitúa en torno a los 150$, mientras que en España este consumo se sitúa muy por debajo, con una cifra que oscila alrededor de los 50$. Considerando que para este sector el Estado es el principal y a veces único cliente podemos llegar a la conclusión elemental de que el Estado español como tal no ha invertido suficientemente en este sector, Además hay otro dato a señalar en la situación actual: el mercado total de equipos de Electrónica Profesional durante 1980 -alrededor de los 155.000 Millones de Ptas.- fue abastecido en el 60 por ciento del mismo por importaciones. Luego parece razonable concluir que, no sólo no se ha invertido ,suficientemente sino también que la inversión no se ha realizado con criterios optimizadores para el desarrollo y promoción de una Industria Nacional. Ciñéndonos a la actualidad cabe señalar dos temas que no dejan de ser significativos para valorar la incoherencia que a veces es manifiesta en el contexto de la Electrónica Profesional española. Nos referimos concretamente al "Libro Blanco sobre las Telecomunicaciones" y al polémico "PIN" o Plan Informático Nacional. Resulta obvio que ambos proyectos se enmarcan por motu propio en el contexto de la Electrónica Profesional española. Al analizar más de cerca estos ejemplos, vemos sin embargo, que en nuestra Administración no existe ningún nexo entre ambos y ni siquiera encontramos un hilo conductor que nos lleve a un mismo centro coordinador que tenga en" cuenta la posible relación existente ." entre ambos programas. Mientras el "Libro Blanco de las Telecomunicaciones" se inscribe en el amplio marco de actuación del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el "PIN" o Plan Informático Nacional se diseña, sujeto a fuertes polémicas, desde entidades dependientes de la Presidencia del 4-BIT Un mercado de Gobierno. Con este ejemplo, no se , trata en absoluto de poner en duda la capacidad de uno u otro equipo de trabajo, sino de pla~tear que esta diversidad de centros dec"isorios en torno a un mismo sector, dificulta enormemente la labor, cuando se trata de elaborar planes globales e imprescindibles para el Sector Electrónico Español. y esto cuando sólo estamos hablando de Planes sobre papel, Informes. Si por un momento pensamos en la instrumentalización y puesta en práctica de los mismosl el panorama ya de por si sombrio se vuelve totalmente negro. Intuye este tema el informe "Interfuturos" cuando al hablar de los problemas las sociedades avanzadas frente a los cambios, no olvida citar entre uno de los frenos sociales al crecimiento la creciente incapacidad de los Gobiernos para coordinar sus políticas. Resulta evidente que en España, estamos perdiendo un tiempo precioso, por otra parte difícil de recuperar, cuando en la mayoría de los países occidentales los gobiernos participan mediante los más diversos procedimientos en las actividades industriales de alta tecnología. Ello es fundamentalmente por dos razones: para evitar una dependencia completa respecto a economías más avanzadas y para posibilitar a la Industria Nacional el acceso a un volumen de inversión necesario para acometer determinados programas. En España, la Administración está en un constante aplazamiento de decisiones que en el caso concreto de la Electronica Profesional, pueden colapsar este sector y dejar escapar definitivamente el futuro para la Industria Nacional. Si en el resto de países occidentales avanzados la Electrónica es un Sector fundamental a la hora de trazar políticas industriales se da la circunstancia de que en España todavía estamos pensando en quién y como habrá que enfocar una actuación coherente Compras .4dmínistmciÓn Pública, en el campo de la Electrónica Profesional. Mucho más injustificada resulta esta indecisión cuando consideramos el futuro a cuatro años vista y vemos que la cantidad que se va a invertir en Electrónica Profesional sobrepasa la extraordinaria cifra de 800.000 millones de pesetas. Sería dramático para la Industria. de este país que estas inversiones, incluidas en el Presupuesto General del Estado o controladas por el Estado y que consecuentemente forman parte del mercado de Estado, se gastasen, tal y como están las cosas actualmente, sin ningún tipo de coordinación o planificación. El cuadro adjunto refleja las previsiones de inversión que el estado tiene previsto realizar en los próximos cuatro años en unos determinados Organismos. .594,000 000 La amplitud de estas cifras permite intuir la importancia de las decisiones a adoptar. Esta actuación sobre un Mercado de Estado, debería pasar a nuestro entender imprescindiblemente por una política de Estado que, entre otros, debería tener en cuenta los siguientes puntos: 1.0) El Estado debe definir claramente los bienes que él mismo va a poner a disposición de la sociedad en el futuro (Servicios de Sanidad, Telecomunicación, Defensa, Cultura y Ocio, etc.). 2.0) Esto supone definir y cuantificar en cifras concretas y en tiempos adecuados, las inversiones necesarias para cubrir los citados Servicios. 3. o) Planificar y coordinar dentro de su estructura -y con un Ente claramente definido y responsable de la gestión- las inversiones citadas. 4. o) En base a lo anterior crear y desarrollar un marco de política industrial, donde al igual que en otros países desarrollados, la promoción y desarrollo de la tecnología e industria nacional fuesen el objetivo prioritario. BIT -5
30 oct 2015
Artículo BIT
Electrónica y telecomunicaciones, ¿alguien sabe a dónde vamos?
Eleetrónie Teleeomunieaeiones : ¿Alguien sII"e ,11 dónde Uno tiene la sensación de que, desde 1977, los distintos Gobiernos que ha tenido la España democrática han "mariposeado" la economía industrial del país. Todo ha sido un ir y venir, un tocar algo aquí o allá, un taponar grietas alarmantes o proponer objetivos sin esperanza pero con voz convincente. Yo comprendo la obsesión que. puede significar la crisis del sector naval o de la siderurgia integral, lo mismo que puedo entender las prioridades coyunturales de un Nervacero o de una SEA T. Pero no me cabe en la cabeza que todo un Gobierno y todo un Ministerio de Industria no sepa qué hacer con la industria española en su conjunto. O si lo saben no lo cuentan y por lo tanto ni los trabajadores ni las empresas saben a qué atenerse. Por otra parte, el Gobierno ha ensayado todas las combinaciones posibles: Oliart, Rodríguez-Sahagún, Bustelo, Bayón, son cuatro equipos para pensar sin cansarse excesivamente sobre qué hacer. y no deben estar muy mal dotados esos que pasaron por el sillón de Industria porque resulta que, ahora, uno es responsable de la Defensa Nacional, otro de todo el Partido del Gobierno y de otro se habla como responsable del INI. Parece como si el Gobierno considerase que el Ministerio de Industria fuese como el Gobierno Civil de Segovia (por ejemplo, y sin que nadie se moleste): un puesto de la Administración donde se hacen prácticas para acceder a puestos de auténtica responsabilidad y ejecución. Mal sistema para que España salga de la crisis actual con una industria bien definida para los retos del mañana que está empezando. La salida de la crisis industrial tiene dos fases o dos tiempos claramente definibles aunque se solapen. Una primera fase es lo que se ha venido en llamar de reestructuración. Es la fase de adecuación de estructuras internas y costes a los retos inmediatos para mejorar la cuenta de resultados. La segunda fase que se llamaría de relanzamiento y crecimiento estaría basada en el apoyo a los sectores y empresas que se sitúen en productos y métodos dentro del final del siglo XX. La primera fase se ha acometido en parte, mientras que de la segunda sólo hay escasos indicios. Veamos este fenómeno en el sector de telecomunicaciones y electrónica. Dos presiones fundamentales recibe. este grupo de empresas: una desde la demanda y otra desde la tecnología. La primera viene dada por un sector público empeñado en reducir su déficit. La segunda definida por la revolución industrial más importante desde principios de siglo. La Humanidad se está planteando dos metas para estos años: comunicarse entre todos y de todo y sustituir el cerebro por la máquina. Precisamente en esta doble defmición humana está la definición industrial que se avecina -que vivimos ya- y que es la base a su vez del relanzamiento del sector industrial que nos ocupa hoy. ¿Se ha enterado de todo esto el Gobierno español? Me temo que todavía no. ¿Se han enterado los empresarios? Algunos si, pero la mayoría siguen enredados en la primera fase de la crisis. ¿Se han enterado los trabajadores? Por lo menos la UGT si y ahí están las resoluciones del último Congreso de UGT-Metal como pórtico a unas pFÓximas jornadas monográficas sobre el tema. ¿Se han enterado los partidos? Desde luego el PSOE si. Tras una interpelación socialista, el 11 de diciembre de 1979 se probó en el seno de la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso de los Diputados una moción que recogía dos puntos que definen exactamente el pensamiento de los políticos. Para los trabajadores pareció una experanza el texto del punto 2.ode la moción que decía: "Este Plan Cuatrienal de Inversiones de la CTNE cubrirá los actuales necesidades industriales y de servicio y los puestos de trabajo existentes en el sector en su conjunto sentando las bases para su futuro desarrollo. Los empresarios pet.saron que se daba un paso importante con el 3.° de la moción: "En el plazo de un año el Gobierno publicará un informe sobre e: futuro de la industria electrónica y de comunicaciones en España y el papel que el Gobierno está dispuesto a asumir" . Ni tr.:bajadores ni empresarios han sabido más del tema cuatro meses después de pasado el plazo que el propio Partido del Gobierno aceptó como suficiente para cumplir el acuerdo. Así no vamos a ninguna parte. Por este sistema de que quien tiene la gran mayoría de la demanda potencial y de la definición del futuro se queda empantanado en el día a día quejándose de lo difícil que es todo y sin dibujar el mañana, vamos al desastre en uno de los pocos sectores que es imprescindible que se potencien si se quiere una España presente en el mundo industrial de finales de siglo. Pero no nos quejemos sólo. Hay que movilizar a los empresarios, a los profesionales, a los medios de comunicación, a los políticos para que se cree un auténtico estado de opinión que haga imposible que el Gobierno siga como hasta ahora. Las responsabilidades las debemos asumir todos -incluso aunque no nos competan- porque las consecuencias las podemos sufrir todos -aunque no tengamos culpa-. Aquí está el sector que definirá España en el siglo XXI. ¿Se ha enterado usted? ¿Se han enterado todos sobre los que usted puede influir? Manos a la obra, que faltan horas.
30 oct 2015