Artículo BIT
Tomar decisiones para ser competitivos
Vivimos una época de incertidumbres en que la toma de decisiones se ha vuelto muy compleja en casi todos los ámbitos. Los gobernantes se reúnen en sesudas cumbres internacionales para compartir su visión sobre la situación y alinearse en una u otra postura, adoptando en algunos casos decisiones casi de emergencia. También las empresas del sector asisten a momentos determinantes: al debilitamiento de la demanda provocado por la crisis se une la velocidad del cambio tecnológico que obliga a acometer inversiones muy importantes. Las profundas transformaciones en la cadena de valor que el complejo entramado de la tecnología está provocando empujan por su parte hacia el replanteamiento de los modelos de negocio tradicionales. Sin embargo, de la correcta o incorrecta toma de decisiones que hagan unos y otros, dependerá en buena parte la tan ansiada recuperación. Los profesionales deben también posicionarse en un entorno cambiante, en el que ya no existe más certidumbre que la de estar en constante escucha a los requerimientos del mercado laboral. Los jóvenes, protagonistas de la estrategia del COIT y la AEIT, se encuentran por su parte ante un difícil entorno, que les obligará más que nunca a explotar al máximo sus capacidades, siempre que las decisiones que se adopten garanticen que entre todos eliminemos las barreras que dificultan su incorporación al mercado laboral. Parece obvio que no existe una solución única a la situación de crisis económica que atravesamos y que las múltiples soluciones deben ser compartidas, fruto de una reflexión profunda de aquellos que mejor conocen los requerimientos de los distintos ámbitos de la economía y la sociedad. Nuestras instituciones, que sin duda también se han visto afectadas por cambios de contorno, se adaptan razonablemente bien a estos cambios tratando de encontrar un espacio de futuro desde el que podamos coadyuvar a la consecución de los objetivos compartidos por todos. Y lo hacemos convencidos de que las telecomunicaciones, los servicios de la Sociedad de la Información y los profesionales que los diseñan y ejecutan son un motor de crecimiento irrenunciable para España. Consideramos que el aprovechamiento de los beneficiosos efectos de las TIC sobre la economía es hoy más que una elección, una obligación y hay sobrados argumentos para defender estas tesis. Las telecomunicaciones y los servicios asociados contribuyen intensamente a multiplicar la productividad de todos los sectores y a hacerlos competitivos en el entorno global. Qué duda cabe que la aplicación intensiva de tecnología en sectores de importante peso en nuestra economía como el turismo o la construcción, permitirían que éstos soportaran de manera más razonable los embates de la crisis e incluso crecieran en el medio plazo, de igual manera que podrían relanzar otras áreas de nuestra economía que no podrán competir en el ruedo internacional sin la necesaria aportación de las TIC. Pero es que además las telecomunicaciones podrían contribuir de manera decisiva a la prestación de más y mejores servicios públicos garantizando la, hoy por hoy indispensable, eficiencia en costes de nuestras Administraciones Públicas. La justicia, la sanidad o la educación podrían verse transformadas, si se adoptan las decisiones acertadas en este sentido, como servicios ágiles, cercanos y accesibles a los ciudadanos. Porque nuestras tecnologías operan positivamente en todos los ámbitos, defendemos a un sector que, a diferencia de otros, no es dependiente de las arcas públicas, pero que solicita, eso sí, un entorno regulatorio que comprenda sus peculiaridades y sea facilitador de los nuevos despliegues y desarrollos tecnológicos, porque nos jugamos en ellos un buen empuje a la recuperación económica. Los profesionales representados por el COIT están preparados para asumir con responsabilidad la necesaria modernización de nuestro sistema productivo, porque existe una decisión inaplazable para garantizar la competitividad de la economía española en el medio y largo plazo y es la de que ésta asiente por fin sus pilares en el conocimiento y la capacidad de innovación de sus profesionales. Por todo ello hemos centrado el presente número de BIT en la competitividad, para continuar animando desde nuestro sector a su promoción e impulso.3 Tomar decisiones para ser competitivos
30 oct 2015