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Artículo BIT
La comunicación interna
La comunicación interna Haciendo un análisis de la comunicación del COIT/AEIT en los últimos tiempos, y gracias en buena medida a vuestras opiniones y sugerencias, nos hemos dado cuenta de que, aunque la actividad colegial realizada era intensa y os la comunicábamos, por diversos motivos no se lograba hacer llegar la información de una manera eficaz al destinatario final, que son nuestros ingenieros. Desde el COIT y la AEIT vamos a dar un nuevo enfoque a nuestras herramientas de comunicación. Venimos trabajando los últimos meses en el intento de ser cercanos, rápidos, ágiles y ofreceros información que os resulte útil en vuestro día a día profesional. Somos un colectivo amplio y diverso, pero estamos seguros de que lo vamos a conseguir con vuestra colaboración. Se ha creado en las Juntas un grupo de trabajo de comunicación que estará especialmente receptivo a todas vuestras opiniones y sugerencias. El proyecto comenzará dando un nuevo enfoque a nuestra página Web. Los trabajos para adecuar su diseño y usabilidad están prácticamente finalizados y en breve www.coit.es será una página más completa, más intuitiva y más cercana. Todo lo que ocurra en el Colegio/Asociación pasará por la página Web, que seguirá siendo actualizada diariamente. Sobre esta base se articularán todas las comunicaciones digitales que os hagamos llegar y en este escenario ya no procede la revista “Bucle” en formato papel (en breve recibiréis el último número en vuestros domicilios), que será sustituida por un nuevo boletín electrónico quincenal donde se aglutinará toda la información de servicio y actividad colegial (eventos, publicaciones, agenda, ofertas de empleo, información territorial, información de utilidad profesional...). En resumen un medio más vivo, que os hará llegar la información de forma unificada y ordenada, evitando así que el exceso de información desinforme, un riesgo que es fácil correr cuando la actividad es tan intensa. Entendemos que profesionales como nosotros requieren también información especializada sobre el devenir de nuestro sector y nuestra profesión. Estar informado de las últimas decisiones empresariales y políticas, novedades legislativas o educativas, por ejemplo, se ha convertido en un imperativo para muchos ingenieros que desarrollan su carrera profesional en múltiples ámbitos. Por eso el COIT y la AEIT os seguirán informando diariamente de la actualidad de este sector, de las noticias y opiniones que día a día llenan las páginas de los periódicos y que nos afectan como ingenieros. Lo haremos a través de un boletín diario que pretendemos ajustar a vuestras necesidades informativas, para convertirlo en una herramienta útil y diferenciada de la oferta existente. Y a estas herramientas, fundamentalmente ágiles, se sumará la revista BIT que tienes en tus manos, que es sin duda uno de los servicios más valorados por vosotros y que cierra el círculo informativo. Pero además queremos que BIT sea un mejor reflejo de la diversidad profesional y territorial de nuestras instituciones. Para ello dispondrá de un Consejo de Dirección más amplio donde tengan cabida nuevos miembros que sean reflejo de esa diversidad. Un equipo que potenciará el trabajo del Consejo Editorial. Nos colocamos en la recta de salida del curso para abordar todos estos cambios paulatinamente de aquí a final de año. Sabemos que es importantísimo el esfuerzo constante por mejorar, siempre dentro de la línea de rigor y coherencia que nos hemos marcado. En este sentido cabe señalar que, en el nuevo entorno telemático, las relaciones o transacciones que deban ser especialmente protegidas, intentaremos que se realicen mayoritariamente mediante el e-DNI, para lo cual nuestras instituciones incentivarán su disponibilidad para todos los colegiados/asociados. Para este proyecto, como para todos los demás, esperamos contar, como siempre, con vuestra colaboración.
30 oct 2015
Artículo BIT
Bienvenida la Comisión Asesora para el Despliegue de Infraestructuras de Acceso Ultrarrápidas
El pasado 26 de septiembre la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información constituyó la Comisión Asesora para el Despliegue de las Infraestructuras de Acceso Ultrarrápidas. Junto con la Administración General del Estado, representada por la SETSI del MITyC, y la CMT, se encuentran en la Comisión las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos; estos últimos, a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Las organizaciones sectoriales: AETIC, ASIMELEC, ASTEL y REDTEL, y profesionales: COIT y COITT, cierran el grupo de miembros. La Comisión ha puesto en marcha un intenso programa de trabajo estructurado en dos grandes áreas: la primera, el acceso de las infraestructuras ultrarrápidas en los edificios y sus implicaciones en el actual Reglamento de ICT (Infraestructuras Comunes de Telecomunicaciones) con la apertura de las viviendas hacia el Hogar Digital y, en segundo lugar, los aspectos relacionados con el desarrollo reglamentario de la Ley de Impulso a la Sociedad de la Información en lo referente al despliegue de las redes de telecomunicación en las infraestructuras viarias y ferroviarias de titularidad estatal y, lo que es más importante en estos momentos, la detección de barreras y propuesta de soluciones al despliegue de las redes de telecomunicación en sentido amplio en los municipios españoles. Para este objetivo la Comisión parte de trabajos y experiencias de éxito como el Servicio de Asesoramiento Técnico e Información -SATI- de la FEMP, creado en 2006 y del que forma parte el COIT en su área tecnológica; y el informe de la Mesa para el Despliegue de Infraestructuras Fijas en los entornos municipales –MEDIF– constituido por el COIT en 2007 con la participación de algunos de los principales operadores de telecomunicaciones (Euskaltel, Ono, R y Telefónica). Se trata de una Comisión esperada por el conjunto del Sector y, muy especialmente, por los ingenieros de telecomunicación que, con motivo de la firma del convenio entre la SETSI y el COIT, el pasado 16 de julio, poníamos de manifiesto nuestro apoyo a la Administración para la constitución de un grupo de trabajo que pudiera dar respuesta a los retos que se abrían con la entrada en escena de las redes de acceso ultrarrápidas. Somos conscientes de que se trata de un gran reto, de que los plazos temporales en los que nos movemos son limitados, pero desde el COIT, tras la experiencia en la iniciativa ForomaR del Ayuntamiento de Madrid y el informe MEDIF, hemos puesto ahora en marcha los mecanismos para abordar con garantías de éxito estos trabajos y hemos asumido la secretaría técnica del Grupo de Trabajo encargado de la detección de barreras al despliegue. Asimismo, coordinamos el subgrupo de normalización de proyectos en el Grupo de Trabajo de acceso de las redes ultrarrápidas a los edificios y participamos en el resto de subgrupos aportando la experiencia profesional de los ingenieros de telecomunicación. Felicitamos a la SETSI por esta iniciativa y damos la bienvenida a esta Comisión de la que todos esperamos fructíferos resultados en estos momentos delicados por los que atraviesa nuestro país, en el convencimiento de que el despliegue de las redes de acceso ultrarrápidas requiere de un enorme esfuerzo inversor, que se traducirá en una mayor dinamización de nuestro sector y un beneficio para el usuario y para la sociedad española. Los ingenieros de telecomunicación estaremos, como siempre, apoyando estas iniciativas y poniendo nuestra experiencia profesional a disposición de la sociedad, de la Administración y del sector para favorecer el desarrollo de nuestras telecomunicaciones. Bienvenida la Comisión Asesora para el Despliegue de Infraestructuras de Acceso Ultrarrápidas
30 oct 2015
Artículo BIT
Un año para la responsabilidad
El año 2009 que comienza no parece que vaya a ser un año fácil para nuestro país en general ni para nuestra profesión en particular, incluyendo nuestras instituciones. Por una parte, la propia esencia de los colegios profesionales y su función de visado está siendo puesta en cuestión por la Comisión Nacional de la Competencia en un informe que, para la Unión Profesional (UP) de colegios, supone un acto de extralimitación de sus funciones al socaire de la transposición de la Directiva europea de servicios. Sobre la manera de abordar esta pretensión, que parece compartida por el Gobierno, el COIT está trabajando codo con codo junto al resto de colegios agrupados en la UP. En relación con el denominado proceso de convergencia de Bolonia somos más optimistas sobre cómo está la situación para nosotros en este momento. Hemos mantenido una postura firme y clara de defender el prestigio conseguido por la “marca” Ingeniero de Telecomunicación, de manera que, en el futuro, esa “marca” sea identificada clara e indubitadamente con nuestro título actual. Título que se corresponderá con el futuro título académico Master Ingeniero de Telecomunicación que dará acceso al título profesional de Ingeniero de Telecomunicación y a sus atribuciones actuales. En cuanto a nuestras propias instituciones, es conocida la posición de las Juntas de actuar siempre bajo el principio de legalidad. A la luz de este principio, hemos de abordar ahora una revisión del modelo actual del COIT como colegio único que tan buenos resultados nos ha proporcionado. Es una revisión que nos viene impuesta por la acción de un grupo de colegiados residentes en Cataluña que, haciendo uso de sus legítimos derechos al amparo de la legislación autonómica en la materia, han promovido la creación de un colegio independiente propio. Las Juntas seguimos creyendo que el modelo de colegio único es, hoy por hoy, lo más eficaz para nuestra profesión en toda España, pero igualmente creemos que el modelo futuro debe ser el que libre y legítimamente decidan nuestros colegiados. A este panorama de futuro se une una fortísima caída de los ingresos por derechos de visado previstos para 2009, tendencia que ha ido a más durante los dos últimos meses de 2008. Los presupuestos para 2009 que se habían previsto a primeros de noviembre de 2008 fueron contestados drásticamente a la baja por las previsiones que nos salían ya a finales del mismo mes, justo cuando debían ser aprobados en Junta. En aras del principio de rigor que defendemos, hemos hecho lo que consideramos un ejercicio de responsabilidad: hemos aprobado una prórroga transitoria y provisional de los presupuestos de 2008 para poder tener en cuenta los últimos datos de diciembre y así, en el mes de marzo, presentar a la Asamblea General un presupuesto más realista. Creemos que en la situación actual hay que abordar 2009 con los datos más fiables posibles, porque lo contrario no hubiera sido ni riguroso ni leal con nuestras instituciones ni con la profesión. Creemos que la mejor manera de afrontar los tiempos de crisis es no volver la cara y analizar la realidad con rigor y con honradez. Seguimos siendo optimistas de cara al futuro, porque nuestro sector es una alternativa real a otros sectores económicos y nuestra profesión tiene contrastados los valores que un país necesita para la recuperación como son la excelente preparación, el rigor y la capacidad de esfuerzo. La credibilidad de nuestra profesión ante la sociedad ha sido determinante para completar casos de éxito recientes como, por ejemplo, los despliegues de la telefonía móvil o las ICT. Esta imagen de confianza debe contribuir también, con nuestros proyectos y nuestra participación, al éxito de los nuevos despliegues de infraestructuras ultrarrápidas, así como el de los otros campos de nuestra actividad para, en definitiva, hacer de las telecomunicaciones el gran factor de progreso social y económico del siglo XXI. En este camino las Juntas asumen su compromiso a la vez que agradecen la colaboración de todos vosotros. Un año para la responsabilidad
30 oct 2015
Artículo BIT
Bolonia ya está en el BOE
Ya están en el Boletín Oficial del Estado los nuevos requisitos que deberán cumplir los planes de estudio que habilitan para el ejercicio de la profesión de Ingeniero de Telecomunicación. Ya son, por tanto, oficiales. Tiempo y espacio habrá para desmenuzar los detalles de su contenido, pero no podemos ocultar la satisfacción que nos produce el poder decir que recogen los principios que nuestras Juntas consideraron en su día como irrenunciables. A pesar de quienes intentaron aprovechar Bolonia para poner en rebajas la ingeniería o facilitar ascensos por caminos equívocos a la categoría de Ingeniero, hoy podemos afirmar que los Ingenieros de Telecomunicación formados en el Espacio Europeo de Educación Superior seguirán teniendo una formación en competencias y duración que, con toda seguridad, seguirá satisfaciendo las expectativas que la sociedad tiene depositadas en unos profesionales que son motor de la sociedad del siglo XXI. En efecto, los principales objetivos planteados al iniciar todo este proceso han sido alcanzados: ha quedado despejada toda duda sobre la posibilidad de regular una profesión en el Máster “la legislación vigente conforma la profesión de Ingeniero de Telecomunicación como profesión regulada cuyo ejercicio requiere estar en posesión del correspondiente título oficial de Máster”; es posible mantener nuestra tradicional y sólida formación básica ya que la duración de los estudios que habilitan para el ejercicio de la profesión de Ingeniero de Telecomunicación superará a los cinco años actuales, “sus planes de estudios deberán organizarse de forma que la duración total de la formación de Grado y Máster no sea inferior a 300 créditos europeos”. Y también se evitan confusiones con otros títulos al consolidar la reserva de denominación: “no podrá ser objeto de verificación ningún plan de estudios cuya denominación incluya la referencia expresa a la profesión de Ingeniero de Telecomunicación sin que dicho título cumpla las condiciones establecidas”, “ningún título podrá utilizar la denominación de Máster en Ingeniería de Telecomunicación sin cumplir las condiciones establecidas”. Todo no podía ser perfecto y en el último momento ha surgido un pequeño “fleco” relacionado con alguna eventual vía de acceso al Máster desde otros Grados, que estamos analizando junto con las demás ingenierías de ciclo largo, aunque pensamos que la racionalidad de nuestras Escuelas a la hora de definir sus planes de estudios hará que sea un recuerdo meramente anecdótico. La nueva herramienta ya está en sus manos y ahora les toca a los centros universitarios plasmar todo lo conseguido en propuestas atractivas y competitivas que haga que los estudiantes vuelvan a demandar estos estudios como siempre lo hicieron. El título académico de Máster en Ingeniería de Telecomunicación y el título profesional de Ingeniero de Telecomunicación pueden y deben mantener, al menos, la excelencia y el prestigio que tienen actualmente. Por nuestra parte vamos a seguir trabajando decididamente para contribuir a que así sea. Toda la documentación al respecto está disponible en la web www.coit.es Bolonia ya está en el BOE
30 oct 2015
Artículo BIT
Telecomunicaciones para la era de la economía digital
Los ingresos de los operadores de servicios de telecomunicación y de los suministradores de equipos para el despliegue de las infraestructuras que permiten brindar a los operadores estos servicios, han venido incrementándose en los últimos cinco años y han contribuido al crecimiento de la economía mundial en dicho periodo. En los países europeos, el crecimiento medio de los últimos cinco años ha sido cercano al 4%, contribuyendo aproximadamente con el 3% a la formación del Producto Interior Bruto (PIB) en la UE. Pero la situación actual de la economía mundial y el impacto que esa situación está teniendo sobre los clientes de los servicios de telecomunicaciones han llevado a los representantes de las mayores empresas de telecomunicaciones del mundo a firmar una carta para los dirigentes políticos reunidos en Londres a comienzos del pasado mes de abril, solicitando la aprobación de una iniciativa consistente en crear una infraestructura nueva en las redes celulares para la era de la nueva economía digital. En concreto, lo que la carta propone es el despliegue de una red de banda ancha móvil que permitiría crear 25 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, financiada con capital privado, para posibilitar el acceso a Internet generalizado mediante dispositivos móviles y con cobertura para más de 6.000 millones de personas. Esta iniciativa, de llevarse a cabo, produciría además efectos inducidos sobre otros sectores de la economía, propiciando mejoras en la productividad y beneficios sociales al brindar acceso a la información de forma generalizada. Las inversiones que prevé el plan son de 800.000 millones de dólares americanos en los próximos cinco años, ofreciendo conectividad a Internet de banda ancha a 2.400 millones de personas. Esta iniciativa además de garantizar el empleo del sector impulsaría la creación de nuevos puestos de trabajo y se estima que podría contribuir a incrementar el PIB mundial entre el 3% al 4%. Pero la creación de las nuevas infraestructuras -argumentan los firmantes de la citada carta al G-20- requiere de dos importantes acciones y compromisos por parte de todos los gobiernos: la asignación a los operadores móviles del espectro radio que se requiera a lo largo del tiempo para desplegar las nuevas infraestructuras; y el establecimiento de un entorno regulatorio estable, predecible y mínimamente intrusivo. Esta segunda acción resulta plenamente vigente ahora en España, donde la decisión de gravar las telecomunicaciones para financiar la televisión pública estatal requeriría de un análisis más concienzudo porque pone en riesgo las inversiones en infraestructuras de telecomunicaciones que están llamadas a ser la gran palanca de nuestro desarrollo futuro. Esperamos que esta iniciativa encuentre el eco necesario entre los dirigentes políticos que permita a este sector seguir la senda de crecimiento del pasado, algo que resultará imprescindible para el desarrollo social, personal y económico mundiales. Telecomunicaciones para la era de la economía digital
30 oct 2015
Artículo BIT
Aires de cambio
os acercamos al periodo vacacional. Muchos de vosotros estaréis preparando maletas, billetes, rutas de viaje… y también, muchos otros, llevaréis en vuestro equipaje esos propósitos a los que los españoles somos tan aficionados y que, por alguno u otro motivo, nunca llevamos a cabo. Este no es el caso de nuestra revista. Nos vamos de vacaciones, sí, pero con el trabajo ya hecho. Este número 175 llega a vuestras manos cargado del orgullo de haber llegado hasta aquí y del agradecimiento a todos los que lo habéis hecho posible. Pero la maleta de BIT además se carga de nuevos proyectos. En el transcurso de todos estos años, nuestra revista ha intentado adaptarse a las tendencias del sector, aportando información sobre las últimas novedades del cambiante mundo de las telecomunicaciones e intentando manteneros informados sobre los hechos más relevantes que marcan el devenir de la profesión y del sector. En esta línea, la Junta de Gobierno del COIT ha decidido profesionalizar la dirección de la revista al objeto de que sea un periodista profesional quien se ocupe de la misma. Para ello se ha considerado que el perfil y la trayectoria de su actual directora adjunta, Amaia Pesqueira, satisfacen estos objetivos. La revista seguirá contando con el permanente asesoramiento de los profesionales de contrastado y reconocido prestigio que nos permiten, número a número, ofreceros este servicio que esperamos siga siendo un referente de la situación de las tecnologías de nuestra profesión y objeto de utilidad para el profesional de las telecomunicaciones. Los colaboradores habituales y todos los compañeros de profesión que tengáis interés en participar y colaborar aportando ideas, artículos o sugerencias que nos permitan acercar a BIT a lo que esperáis de ella serán bienvenidos. Es nuestro deseo que la revista colegial sea, más que nunca, vuestra revista, la revista de los ingenieros de telecomunicación. Feliz verano a todos. N Aires de cambio
30 oct 2015
Artículo BIT
Los colegios profesionales y la trasposición de la Directiva de Servicios
ue el 28 de julio de 2008, en la sede del Ministerio de Economía y Hacienda (MEH), cuando tuvo lugar la I reunión con colegios profesionales del Grupo de Trabajo del MEH para la Transposición de la Directiva de Servicios en el Mercado Interior. Se planteaba la reunión con objeto de informar a los colegios profesionales sobre el proceso a desarrollar para la citada transposición. La adaptación a la normativa española de la citada Directiva se va a realizar a través de la denominada “Ley Paraguas” (pues va a servir como referencia para la regulación del sector de los servicios), y tiene por objeto favorecer la competitividad en dicho sector. Esta Ley, cuyo proyecto se está tramitando actualmente en el Parlamento, reconoce a los colegios profesionales como “autoridades competentes”, con destacadas funciones para favorecer el desarrollo de la Directiva en temas como la “ventanilla única”, las tramitaciones telemáticas, la atención a los ciudadanos, usuarios y consumidores, la elaboración de códigos de conducta, la resolución extrajudicial de conflictos o la cooperación administrativa, entre otras cuestiones. Y en ese camino estábamos trabajando con el MEH. Se designó un interlocutor único en cada colegio profesional, y se estaba estudiando la compatibilidad de la normativa colegial con la Directiva de Servicios para que a lo largo de 2009, España, pudiera trasladar a la Comisión Europea el resultado global y proceder a la incorporación a su ordenamiento de la citada Directiva. Pero, tras el período estival de 2008, los colegios profesionales nos encontramos con un informe elaborado por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), que falto de rigor en cuestiones consideradas clave para los Colegios Profesionales, comenzó a generar desasosiego, pues afectaba a los pilares básicos del actual ejercicio de las profesiones colegiadas. Nos preguntábamos entonces si este informe de la CNC formaba parte del proceso de transposición de la Directiva de Servicios o si iba más allá de la propia Directiva dejando vislumbrar una actuación directa contra las profesiones colegiadas y sus organizaciones y una reforma del sector a espaldas de los intereses de los ciudadanos. Transcurrido un año desde esta situación, el 3 de julio pasado el MEH vuelve a convocar a los colegios profesionales, cuando ya se ha anunciado la denominada “Ley Ómnibus” (en la que se reseña aquella normativa que tiene que ser modificada para adaptarse al nuevo mercado de servicios), que modifica 46 leyes estatales y entre ellas, y de forma muy significativa, la Ley de Colegios Profesionales con una propuesta carente de argumentos y con escasa fundamentación. Se nos dice, además, que los colegios debemos proceder a modificar de forma urgente nuestros Estatutos para adaptarlos a esta nueva norma que, en el momento actual, se encuentra en el inicio de su trámite en el Parlamento y cuya redacción final desconocemos. Para dar solidez a los motivos de tanta celeridad se indica que España debe finalizar la transposición de la Directiva de Servicios a finales de año y si no se llega a esta meta, las sanciones que imponga la UE se trasladarán a los CCPP que no hayan realizado su adaptación estatutaria. Ante esta situación, el COIT, junto con el resto de colegios profesionales del ámbito de la Ingeniería, quiere trasladar que las respectivas profesiones que representan son relevantes para el interés general y el ejercicio de los derechos fundamentales de los ciudadanos y, por tanto, necesitan estar reguladas, ordenadas y controladas. Por este motivo, no se entiende que la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) considere como barreras al ejercicio profesional el papel clave que realizan algunos colegios profesionales en esta sociedad tan dependiente de la tecnología y donde los ingenieros, y otros profesionales, tendremos que aportar todo nuestro saber hacer para ayudar a conformarla. Quizás sea el momento de revalorizar la función de los colegios profesionales, sí, de aquellos que velan por el interés general, representan a profesiones reguladas y realizan funciones delegadas de la Administración General del Estado, frente a otros que están más alejados de estas premisas y, muchos de los cuales, se han gestado al amparo de normativa autonómica. El Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación se pone a disposición de nuestras autoridades para ayudar en la transposición de la Directiva de Servicios, y en la puesta en marcha de todos los mecanismos para favorecer la competitividad del sector de los servicios, respetando las funciones básicas que los colegios profesionales deben desarrollar para la consecución del bienestar de la sociedad con nuestra intervención profesional colegiada.Los colegios profesionales y la trasposición de la Directiva de Servicios
30 oct 2015
Artículo BIT
¿I + qué?
Hace unos años, como consecuencia de los malos datos de activos de I+D en el sector privado, el Ministerio de Industria de turno impulsó la activación de gastos de I+D para sumar un poco más en la consolidación nacional de balances. A cambio, dado que la reducción de gasto contable llevado a activo suponía un incremento en la base imponible, propuso una deducción fiscal de forma que no solo no tuviera efecto negativo en la liquidación sino que hasta fuera relativamente beneficioso fiscalmente para las empresas el hecho de invertir en I+D. Se contaba con un factor más, aplicado a posteriori, para hacer atractiva la inversión en I+D: el efecto fiscal en lugar de la subvención directa. Hay que señalar que este tipo de actuaciones existen en la mayoría de los países de la OCDE y fue una de las primeras medidas aplicadas por la nueva administración Obama. Siempre es necesario el control de los dineros públicos, pero en este caso de la I+D, el cuerpo de inspectores de hacienda está trabajando con especial dedicación en determinar la corrección de la aplicación de las deducciones por I+D en los cuatro últimos ejercicios. Lo más curioso de todo es que no hay que demostrar el contenido de las inversiones en I+D, su efecto en las ventas o en la mejora de competitividad, esto es, el aprovechamiento y eficiencia de los recursos empleados. Se podrían pedir los retornos previstos en su día, que ahora ya los conocemos dado que son actuaciones de los últimos años. Incluso conocemos si han tenido efecto en las exportaciones, termómetro infalible de la materialización de la competitividad a nivel global. Pero resulta que lo que hay que presentar son certificaciones, evaluaciones y un sinfín de documentos complementarios sobre los proyectos que, ya en su día, fueron incluso evaluados por el propio Ministerio de Industria dentro de los programas correspondientes (programa PROFIT, fundamentalmente), siendo “inválidas” las memorias técnicas y económicas realizadas y evaluadas en su momento por dicho Ministerio. Resulta que una serie de nuevos trámites (con sus gastos) que dan trabajo a determinados agentes públicos totalmente ajenos a la I+D pueden llevar ahora a tener que devolver las deducciones aplicadas en los últimos años. Sería conveniente que esas inspecciones corrieran a cargo de profesionales familiarizados con los proyectos y con la gestión de la innovación. Los colegios profesionales, competentes en la materia de proyectos de esta naturaleza, podrían aportar rigor en esta evaluación. Habría que poner los medios, en definitiva, para evitar la inseguridad jurídica creada para el futuro: pocos activarán gastos de I+D ni se aplicarán ningún tipo de deducción dado el “riesgo” fiscal que representa este hecho y que habría que provisionar como tal. El sistema financiero español tiene encima de la mesa un serio problema que en lenguaje matemático denominaríamos complejo: la morosidad real y la imaginaria valoración de activos en sus balances. Y mientras esta situación persiste, sorprende que las empresas que tengan activos de I+D sean tan estrechamente vigiladas y evaluadas, lo que sin duda está muy bien y hay que exigirlo en todos los ámbitos. Empieza a resultar empalagoso oír y leer el tópico de la necesidad de cambio hacia un modelo económico basado en la incorporación de mayor valor añadido en bienes y servicios, como acción estratégica para el futuro de nuestro país. Siendo la innovación un requisito fundamental en dicha incorporación, nada resultaría mejor que sembrar confianza en su futuro. Pero hace falta valor, fe, optimismo y un entusiasmo casi juvenil para invertir en I+D. ¿I + qué?
30 oct 2015