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Situación de la I+D+i en España en relación con los Presupuestos Generales del Estado de 2010
Si algo podemos destacar del debate que está suscitando los Presupuestos Generales del Estado, es la unanimidad en apoyar que no se reduzcan las partidas destinadas a fomentar el I+D+i. Como podemos observar en la figura 1, este continuo crecimiento se ha mantenido coherente desde el año 2001 al 2008, aunque los recortes en los fondos en 2009 y los previstos para el 2010 van a quebrar esta tendencia (ver figura 1). Esta política de apoyo que puso en marcha el actual Gobierno, recibió un espectacular impulso sobre todo a partir del año 2006, y se vio acompañada además de una estrategia para fomentar la cooperación entre grandes empresas, pymes, centros tecnológicos y universidades, para fomentar grandes proyectos de I+D+i nacionales, como son los Programas CENIT, Singulares, Estratégicos que estaban empezando a dar sus frutos. Ante la fuerte reacción, como señalaba de la Sociedad Civil, el Gobierno apunta a compensar estas fuertes bajadas, por ejemplo en el capítulo de Avanza I+D, la reducción prevista es de un 66% (ver figura 2), con otros instrumentos como el Fondo de Inversión Local y en el futuro Fondo de Economía Sostenible. Esta situación no deja de ser preocupante, sobre todo teniendo en cuenta Situación de la I+D+i en España en relación con los Presupuestos Generales del Estado de 2010 AETIC viene advirtiendo desde febrero que “el futuro es digital”. Defendía entonces un incremento de 5.000 millones de euros anuales de inversiones en infraestructuras, equipamientos eTIC, I+D+i y sostenibilidad. Instaba al Gobierno entonces a transformar el modelo de crecimiento económico apoyándose en la electrónica y las TIC para salir de la crisis. Casi un año después, Juan Gascón enumera oportunidades y amenazas del sistema de innovación, en el que ve el horizonte claro de alcanzar la media de gasto en I+D como porcentaje del PIB de los países de la UE. Juan Gascón Cánovas Director de Telecomunicaciones e I+D+i AETIC S Figura 1. Peso del Programa de Gasto 46 en los Presupuestos Generales del Estado para I+D+i. Excluido el capítulo 9: pasivos financieros Fuente: Ministerio de Economía y Hacienda. Presupuestos Generales del Estado. 1995-2009 52 bit 177 OCT.-NOV. 2009 PULSO A LA I+D+I ESPAÑOLA que el verdadero cambio de modelo que nos permite un crecimiento sostenible de nuestra economía pasa al menos por alcanzar la media en los gastos de I+D como porcentaje del PIB de la UE en el que España, a pesar del esfuerzo realizado en los últimos años, todavía sigue muy por debajo de ésta (ver Figura 3). La contribución del sector privado al cambio de modelo económico La condición anterior siendo necesaria no es suficiente, si no conseguimos implicar al sector empresarial en este tarea en nuestro país. Entre otros, porque en un mundo global, la innovación debe contrastarse por los mercados tanto en capacidad de llevar las innovaciones de todo tipo al mercado (de MK, organizativas, de productos), como en tiempo y precio para que finalmente pueda derivar en ventaja competitiva. Si bien en los últimos años ha venido aumentando de forma continuada el porcentaje de empresas que realizan I+D sobre el total (ver Figura 4), vemos que la intensidad de innovación, o lo que es lo mismo, los gastos de innovación sobre la cifra de negocios alcanzó su máximo en 2004. Por ello, nos queda todavía un largo camino para conseguir que España, en términos generales, pueda competir con los países de nuestro entorno, dando un cambio radical de una economía intensiva basada en la construcción de los últimos años, que si bien ha generado unos crecimientos y empleos por encima de la media de otros países de la UE, sin embargo pasado este espejismo, ha lastrado otro tipo de economía basada en la innovación aplicada al conocimiento, que es la que debemos aspirar si queremos mantener o mejorar nuestro nivel de vida. Figura 2. Evolución del gasto público en I+D+i (en millones de euros). Figura 3. Recursos destinados a I+D en los países de la OCDE 2000-2007. bit 177 OCT.-NOV. 2009 53 PULSO A LA I+D+I ESPAÑOLA El contexto europeo Haciendo balance a nivel europeo en el 2010 no se va a conseguir alcanzar los objetivos de Lisboa, que perseguía convertir a la UE en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, en la que se quería alcanzar el 3% del PIB en I+D en el 2010. La situación es que la Europa de los 27 invierte el 1,85% de media, y estamos viendo como en los últimos años el centro de gravedad de esta nueva economía, se desplaza hacia Asia si atendemos al crecimiento en el número de patentes, como señala un reciente informe del IPTS (Instituto de Prospectiva Tecnológica) de la Comisión Europea con sede en Sevilla, que haciendo autocrítica indica: “hacer realidad la sociedad del conocimiento seguirá siendo el núcleo duro de la agenda de modernización económica y social de Europa, y para ello es preciso tener una estrategia integrada que abarque políticas – sobre todo respecto a los mercados – que van más allá de la política científica y tecnológica. La solución es digital Llegados a este punto, es urgente aprovechar las oportunidades que ofrece la revolución digital que no ha hecho más que empezar y que está cambiando las reglas de juego “A nivel mundial somos líderes en sectores como control del tráfico aéreo, seguridad en fronteras, TV digital, simulación civil y militar, contenidos multimedia, entre otros Figura 4. Principales variables de la innovación tecnológica en las empresas españolas (2002-2007). 54 bit 177 OCT.-NOV. 2009 PULSO A LA I+D+I ESPAÑOLA en un mercado global, donde el uso intensivo de la Electrónica, Tecnologías de la Información y Comunicaciones están y van a contribuir a definir un nuevo orden en la riqueza de las naciones. Es necesario aprovechar las oportunidades que nos ofrecen la LSSI, la firma electrónica, el DNI electrónico, la ley de autonomía personal, o el uso intensivo de las TIC en la Sanidad, que pueden ser instrumentos muy valiosos para hacer en primer lugar viable y sostenible el sistema que permita con el tiempo dar y mejorar este tipo de servicios, siendo a la vez una oportunidad para desarrollar el sector. Otra área llena de oportunidades es el de la eficiencia energética y el medio ambiente, donde tenemos oportunidades, no sólo del lado de la demanda, sino también de la oferta. A nivel mundial y a veces no es suficientemente conocido, somos líderes en sectores como el control del tráfico aéreo, seguridad en fronteras, Tv. digital, simulación civil y militar, contenidos multimedia, soporte tecnológico a infraestructuras como el transporte o energía, entre otros. Las Plataformas Tecnológicas, oportunidades de mejora En nuestro país hemos conseguido aunar esfuerzos en I+D+i en torno a las Plataformas Tecnológicas (ver figura 5) que permiten conectar demanda, oferta y base investigadora. En definitiva son redes de cooperación lideradas por la industria que movilizan una importante masa crítica de investigación, desarrollo y esfuerzo innovador, incluyendo a los actores principales del sector: industria, academia, usuarios y administraciones públicas, que cuentan con el respaldo de los Ministerios de Industria, Ciencia e Innovación y CDTI. Es también necesario utilizar la demanda temprana para que la administración actúe como motor real de la innovación, generando mecanismos que incorporen las nuevas oportunidades que ofrece la recientemente aprobada Ley de Compras Públicas. Recordemos que las Administraciones Públicas contribuyen a la generación del 40% del PIB. Es conveniente mantener el trabajo de las plataformas para favorecer las cadenas de valor sectoriales y hacer aflorar oportunidades que ofrece, como señalaba anteriormente, el DNI electrónico, el nuevo ciudadano digital con la LSSI, la eSalud (receta electrónica), eFactura (AAPP y empresas), eInclusión (Ley de Autonomía personal), entre otros. Finalmente, hay que buscar la proyección internacional de nuestras empresas, donde las Plataformas Tecnológicas pueden ser un instrumento de gran ayuda, y en particular hacia Latinoamérica. Figura 5. Plataformas Tecnológicas Españolas eTIC secretariadas por AETIC. “Esta situación no deja de ser preocupante teniendo en cuenta que el verdadero cambio de modelo que nos permite un crecimiento sostenible de nuestra economía pasa al menos por alcanzar la media en los gastos de I+D como porcentaje del PIB de la UE”
30 oct 2015
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Introducción. Telecomunicaciones Militares
En los últimos años el papel de nuestras Fuerzas Armadas se ha trasformado significativamente como consecuencia del paso de una estrategia de disuasión pasiva a otra de prevención activa, de una concepción de operaciones limitadas al territorio nacional al desarrollo de las mismas lejos de nuestro país, allí donde la paz está amenazada y los intereses geoestratégicos establecidos por nuestros gobernantes así lo deciden. Lo que no han cambiado son los elementos en que se basa la superioridad militar de Occidente: unos recursos humanos muy bien preparados y entrenados, y el empleo de unos medios técnicos más avanzados que los de las potenciales amenazas. Las telecomunicaciones militares han sido siempre un elemento básico de esta superioridad técnica y todavía se incrementará más su papel en los nuevos escenarios de conflicto. Como ocurre en el campo civil, son tecnologías en buena medida transversales que tienen la virtud de multiplicar exponencialmente la eficacia sistemas –sean éstos de armas, de mando y control o logísticos– y, en definitiva, la eficacia global y garantía de éxito en las operaciones militares. Además, no sólo comparten con las telecomunicaciones civiles la base tecnológica –las TIC- sino que, desde hace varias décadas, son muy dependientes de sus desarrollos, participando cada día más de sus estándares, infraestructuras y servicios. Por otro lado, la especificidad en las prestaciones requeridas por las telecomunicaciones militares –especialmente en el caso de las comunicaciones tácticas– y el hecho de que la superioridad de medios técnicos se base en una constante innovación obligada por la permanente competencia tecnológica entre potenciales contendientes, las convierten en un sector en el que la actividad de I+D+i es obligada. Se trata de un ámbito de actividad en el que los Estados están dispuestos a mantener determinadas capacidades a pesar de que el precio final de los productos requeridos sea bastante elevado. En definitiva un subsector de elevado valor añadido. En nuestro país existe una importante actividad industrial tanto por su volumen como, sobre todo, por su nivel tecnológico y capacidad de exportación. Unas industrias que se han desarrollado en buena medida al amparo de las necesidades de nuestros Ejércitos y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y que están afectadas por el actual escenario económico y las consecuencias de los procesos de globalización e internacionalización que están transformando en los últimos años la industria de Defensa. En este monográfico, con las inevitables limitaciones de espacio de la revista, se han seleccionado un conjunto de artículos con los que se pretende suministrar una panorámica general de estos sistemas. El número incluye cuatro interesantes artículos. Dos de ellos, “Telecomunicaciones militares estratégicas de mando y control” y “Las comunicaciones tácticas del ejército de tierra en los nuevos escenarios de operaciones” son de carácter general y describen las particularidades de los dos tipos de redes empleadas: las estratégicas (redes que soportan la actividades estructurales) y las tácticas (las desplegadas en los campos de operaciones durante los conflictos). Los otros dos artículos tratan de dos temas muy concretos y de gran interés para la Defensa y la Seguridad: “Las comunicaciones navales en banda HF” y “Los ataques cibernéticos”. Todos ellos han sido escritos por personas que desarrollan su actividad desde hace muchos años en contacto directo con estos sistemas y tienen reconocida capacidad para ilustrar a los profesionales de las TIC sobre un ámbito conceptualmente muy próximo pero, quizás por su especificidad, relativamente desconocido. Finalmente, en el “café de redacción”, representantes de las principales empresas con actividad en el subsector debaten sobre el presente y futuro del mismo. Sus reflexiones son especialmente interesantes en unos momentos en que se anuncian fuertes restricciones presupuestarias para las inversiones en Defensa y existe una incertidumbre general sobre la evolución de la situación económica o las posibles alternativas a corto y medio plazo para unas industrias que ocupan a miles de profesionales, en un elevado porcentaje, altamente cualificados.3 TELECOMUNICACIONES MILITARES Especial Félix Pérez Martínez Catedrático de la E.T.S.I. de Telecomunicación Universidad Politécnica de Madrid
30 oct 2015
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Telecomunicaciones Militares Estratégicas de Mando y Control
Telecomunicaciones Militares Estratégicas de Mando y Control Los sistemas de Mando y Control son parte esencial e imprescindible en el planeamiento, empleo, y gestión eficaz de todos los organismos, elementos y fuerzas de combate que constituyen la Defensa Nacional. El conocimiento de la situación y las órdenes para modificarla en beneficio propio, son elementos determinantes en el desarrollo de las operaciones militares. Las telecomunicaciones o su sinónimo “comunicaciones” constituyen un eslabón esencial de dichos sistemas, ya que deben proporcionar el soporte del flujo de información y ordenes, asegurando, en tiempo útil, el apoyo en el desarrollo de las operaciones militares en el Espacio Estratégico de Interés Nacional (EEIN), ya sean estas operaciones especificas, conjuntas y/o combinadas. Monográfico Visión General de las Telecomunicaciones de Defensa La complejidad de la Defensa en el mundo moderno requiere de pluralidad y diversidad de medios de telecomunicaciones adecuados a los requisitos y necesidades que se precisan satisfacer. Para el caso español, y desde una óptica general, dichos medios pueden estructurarse con base a los distintos escenarios o niveles que deben operar o a las diferentes tipos de funciones a cuyo desarrollo deben contribuir. Respecto a los niveles que tienen que operar, los medios de telecomunicaciones se adecuan a las necesidades de los diferentes niveles de Defensa: Gubernamental, Departamental, Estratégico, Operacional y Táctico. En cuanto a las funciones a desarrollar, desde la óptica de composición de los Sistemas C3 (Consulta, Mando y Control), los medios de telecomunicaciones se asocian : por una parte, a las necesidades derivadas de las funciones de Consulta Política (incluyen la Conducción de Crisis y Defensa Civil) y, por otra parte, a las funciones de Mando y Control Militar (C2). TELECOMUNICACIONES MILITARES Juan M. Méndez Fariñas Jefe de Área de Telecomunicaciones Militares ISDEFE Bajo una perspectiva global de las Telecomunicaciones de Defensa se puede afirmar que, en la situación actual, la Capacidad de Telecomunicaciones Militares fundamentalmente esta soportada en: recursos propios del Ministerio de Defensa (MINISDEF), constituidos mayormente por el Sistema de Telecomunicaciones Militares (STM) del Sistema de Mando y Control Militar (SMCM) y por las Telecomunicaciones Tácticas de los Ejércitos y de la Armada; y como recursos externos, por las Telecomunicaciones de Propósito General, constituidas por redes privadas virtuales de voz - fija y móvil – y de datos cuyos servicios son contratados a operadores públicos para satisfacer necesidades de unidades, asentamientos y organismos del MINISDEF. Esta caracterización del escenario actual de las Telecomunicaciones de Defensa está en concordancia con el objetivo establecido por la Orden DEF /315/2002, de disponer el Ministerio de Defensa de una Red Global de Telecomunicaciones compuesta por dos dominios integrados e interoperables: uno, formado por los recursos propios (STM) asociado a Mando y Control, y otro formado por los recursos externos asociado a las Telecomunicaciones de Propósito General. Adicionalmente, para completar las Telecomunicaciones de Defensa se podrían incluir otros recursos puntuales existentes entre los que se incluyen recursos específicos incluidos en programas de adquisición y de I+D en curso que se están abordando por el Ministerio de Defensa. Dentro del contexto anterior, y por limitaciones de extensión, este artículo se centra en las telecomunicaciones militares estratégicas asociadas fundamentalmente al Sistema de Telecomunicaciones Militares (STM) del Sistema de Mando y Control Militar (SMCM), siendo objeto de otros artículos de este monográfico el tratamiento de diversos aspectos de interés relativos a las Telecomunicaciones Tácticas de los Ejércitos y de la Armada. Situación Actual El Sistema de Mando y Control Militar (SMCM) se define como el instrumento mediante el cual los Mandos Militares y sus Órganos Auxiliares, bajo la dirección política, realizan las acciones necesarias para definir, dirigir, organizar y emplear las Fuerzas Armadas, tanto en paz, como en crisis o guerra y conflicto armado. Constituye un sistema integrado por un conjunto de funciones y herramientas que las soportan para proporcionar a dichos Mandos en tiempo útil, el conocimiento preciso para la planificación y toma de decisiones, la transmisión de directivas y órdenes y el control de su ejecución. El SMCM se concibe como un Sistema de Sistemas relacionados entre sí, estructurado en escalones y formado por un conjunto constituido por una estructura de Puestos de Mando, un despliegue de Sensores y los Sistemas de Información y Telecomunicaciones que constituyen las capacidades CIS (fijas, desplegables y de aumento y restauración) que proporcionan servicios al SMCM. El Sistema de Telecomunicaciones Militares (STM) posibilita la extensión de los servicios CIS a todos los Nodos del SMCM dispersos geográficamente, permitiendo realizar las funciones de trasferencia de información que requieran el Sistema de Información Militar (SIM) y los usuarios del SMCM. El STM se está implantando sobre la base del Sistema Conjunto de Telecomunicaciones Militares (SCTM), que de forma gradual y evolutiva se ha venido obteniendo por el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) desde mediados de los años 80, incorporando posteriormente a mediados de los años 90 el Sistema Español de Comunicaciones Militares (SECOMSAT). El STM está formado por recursos de propiedad del MINISDEF y está compuesto por el conjunto de medios de naturaleza fija, incluidas estaciones fijas de satélite y móviles de restitución de red que constituyen la Red Conjunta de Telecomunicaciones (RCT), mas el conjunto de medios que proporcionan servicio directo al usuario y al Sistema de Información Militar (SIM).La composición del STM se completa con la organización, recursos y per- Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES “En el ámbito de la OTAN esta necesidad de convergencia en los componentes CIS es una tendencia cada vez mas acusada, aplicando tanto a la concepción de las arquitecturas objetivo de los sistemas de información y telecomunicaciones como a los procesos asociados para su consecución” sonal que asegura en todo momento su correcto funcionamiento; la gestión del sistema se concibe de dirección centralizada y ejecución descentralizada y esta soportada en una Estructura de Gestión que bajo la autoridad del JEMAD esta constituida por personal de las FAS y cuenta con el apoyo técnico de personal civil contratado. En concordancia con las necesidades los distintos tipos de usuarios del STM (fijos, desplegados, remotos), en la actualidad el despliegue de la RCT está constituido por más de 350 nodos de red (tránsito, acceso y repetidores radioeléctricos) y por una topología de red que abarca el ámbito peninsular, zonas de Baleares y de Canarias, y zonas de Ceuta y Melilla; además de la cobertura de áreas de operaciones que proporciona el segmento satélite (SECOMSAT). La RCT incorpora elementos de interconexión con las redes tácticas de los Ejércitos y de la Armada. En cuanto a la conexión con otros sistemas/redes externos, destaca la interoperabilidad con las telecomunicaciones de la OTAN, para lo cual el STM dispone de conectividad con el Sistema de Comunicaciones del Segmento de Propósito General de la OTAN (NGCS) permitiendo proporcionar servicios conmutados modo circuito (voz y RDSI) y servicios dedicados permanentes y semipermanentes; además, el STM se utiliza como soporte de NGCS para satisfacer los requisitos de telecomunicaciones de los usuarios de la OTAN en España. Respecto a telecomunicaciones bilaterales, el STM dispone de conectividad con los sistemas de telecomunicaciones militares de Francia y de Portugal que proporcionan la interoperabilidad entre estos sistemas, a nivel de servicios conmutados de voz y de servicios dedicados para transmisión de datos. La arquitectura actual del STM está basada en una red mallada multiservicio de tecnología ATM en su núcleo de tránsito y gestionada de forma centralizada. En términos genéricos los servicios proporcionados son: voz, datos, mensajería militar, imágenes, videoconferencia. Esta arquitectura responde a unos planes técnicos de red unificados (transmisión, sincronismo, conmutación, categorización, encaminamiento, gestión de red) y se configura en los siguientes subsistemas, con expresión de las correspondientes tecnologías asociadas: – Subsistema de Transmisión. Compuesto por radioenlaces en bandas de frecuencia militares, fibra óptica en propiedad y en cesión de uso, satélite, y multiplexores de red y de acceso de usuarios). Los medios satélites se articulan en: segmento satélite (satélites SPAINSAT y XTAR-EUR) y segmento terreno, formado por estaciones de anclaje y por pluralidad de terminales satélite desplegados de distintos tipos (fijos, semiestáticos, portátiles. tácticos, navales y en movimiento...etc). – Subsistema de Conmutación. Compuesto por un subsistema de conmutación de circuitos de tecnología TDM (red núcleo de tránsito ATM y red de acceso formada por centralitas telefónicas) y por un subsistema de conmutación de paquetes (red de transporte IP en proceso de expansión, estructurada en niveles con router de distintos tipos ). – Subsistema de Equipamiento de Usuario. Compuesto por redes de distribución y equipamientos de terminales de usuario (telefonía fija, fax y video-teleconferencia). – Subsistema de Gestión y Supervisión. Compuesto por: sistemas de operación (dispositivos basados en UNIX, protocolo X y entorno de presentación OSF/MOTIF), una red de comunicaciones de datos y los dispositivos de mediación (remotas de supervisión). – Subsistema de Seguridad. Compuesto básicamente por dispositivos de cifrado y de gestión de claves, y elementos de control de accesos de centros. – Completa la composición de esta arquitectura los elementos de energía y de infraestructura /obra civil que se precisan para el adecuado funcionamiento del STM. Como consideración general se puede afirmar que las capacidades de telecomunicaciones aportadas por el STM en su situación actual son notables y homologables con los sistemas/redes de comunicaciones militares de mayor nivel técnico y tecnológico disponibles en el ámbito de países de la Alianza. Esta situación actual alcanzada por el STM ha sido posible debido al gran esfuerzo operativo, técnico y económico que el EMAD ha desarrollado desde los años 80 con Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES base en la elaboración de Planes Conjuntos de Telecomunicaciones y, más en concreto desde la creación e inicio del desarrollo del SCTM (año 1987) y su posterior incorporación de los recursos satélite del SECOMSAT, sobre cuya base, según se ha señalado anteriormente, se está implantando el STM. A este esfuerzo se ha sumado el apoyo de consultoría e ingeniería prestado por ISDEFE al EMACON desde el año 1986 de forma continuada hasta el presente, así como la contribución de gran parte de las empresas del sector perteneciente a las TIC de la industria española. Impacto del concepto NEC en la evolución de las infraestructuras CIS El desarrollo del concepto NEC (Network Enabled Capability) es un objetivo importante establecido actualmente por la OTAN para alcanzar su propia transformación, y se basa en la “capacidad de compartir información en red” para el empleo en operaciones, al objeto de obtener una superioridad en el combate mediante la superioridad en la información, el conocimiento y la decisión. Dicho concepto tiene su aplicación a las Fuerzas Armadas españolas con base en la aprobación en julio de 2007 del “ Concepto de Información en Red (NEC) del JEMAD “ que establece el objetivo de alcanzar una Infraestructura de Información y Comunicaciones (IIC) que será la infraestructura CIS de soporte del Concepto NEC Nacional y contribuirá junto al resto de naciones de la Alianza al establecimiento del de la infraestructura del NEC de la OTAN “Networking and Information Infrastructure” (NII). Por su concepción estratégica y como componentes CIS del SMCM, el STM y el SIM constituirán el núcleo principal de capacidades CIS del Concepto NEC Nacional. Desde el punto de vista de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, la adopción de los requisitos derivadas del concepto NEC supondrá una evolución de los componentes CIS militares actuales hacia una Infraestructura de Información y Comunicaciones (IIC) robusta y eficaz, interconectada mediante una red de redes, que permita asegurar la gestión eficiente de la información y la conexión al usuario con la necesaria confianza, seguridad y rapidez En este escenario del entorno NEC, la tecnología será un elemento clave para la consecución de los objetivos planteados, habiéndose ya determinado la utilización de algunas de ellas en algunos campos y siendo conscientes de que en otros campos aún no está disponible o suficientemente madura. En cuanto a los sistemas de comunicaciones, está aceptado que la tecnología IP, actualmente en su versión 4 pero con previsiones de migrar a versión 6, es la piedra angular como elemento homogenizador de redes y sistemas. Aspectos de Calidad de Servicio y de Seguridad en las redes deben considerarse de forma intrínseca a éstas. Respecto a los sistemas de información, para alcanzar la interoperabilidad se confía en sistemas concebidos con arquitecturas orientadas a servicios (SOA). En este tipo de arquitecturas existe un conjunto de recursos encargados de proporcionar servicios específicos a las aplicaciones que se lo soliciten, con base en un interfaz de comunicaciones claramente definido. Tecnologías clave para el desarrollo de estas arquitecturas basadas en servicios son las relacionadas con Internet (Servicios Web, XML, WSDL, SOAP, etc.) que ofrecen, además de las características propias de estas arquitecturas, una menor dependencia del diseño propio de los protocolos de comunicaciones. Este planteamiento, junto con el uso de un lenguaje de intercambio de información suficientemente estandarizado (en particular XML, eXtensible Markup Language), convierte a los Servicios Web en la base de la interoperabilidad. Perspectivas de evolución La propia evolución de las necesidades previstas y previsibles de los sistemas y usuarios del SMCM en el entorno del Concepto NEC Nacional, junto a los compromisos adquiridos por España para potenciar la interoperabilidad en materia de telecomunicaciones estratégicas con otros sistemas o redes externos, requiere de diversas y plurales actuaciones técnicas y tecnológicas sobre la arquitectura de red existente del STM, resaltándose las siguientes : – Adecuación y potenciación de la red de transmisión terrestre, aumentando la redundancia y conectividad para optimizar la disponibilidad de la Red. – Mejora y potenciación de la red satélite del STM con base en: proceso en curso de convergencia a EoIP, disponibilidad de tercer satélite (HISNORSAT), incorporación de nuevas capacidades: desarrollo del sistema de difusión por satélite (SDS); nuevas modulaciones; capacidades DAMA, CDMA, EPC, evolución hacia concepto “módem único”, Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES potenciación de estaciones de anclaje existentes y remotas de nueva implantación, evolución del COSRED, potenciación de técnicas COMSEC y TRANSEC, y evolución de terminales satélite: dotación de capacidades de doble polarización, optimización de antenas, aumento de terminales tipos desplegables, OTM, ATQH y embarcados. – Evolución gradual de la actual estructura de red hacia una arquitectura de red covergente IP, donde todos los servicios (voz, datos, vídeo) sean proporcionados sobre una red multiservicio y gestionados de forma centralizada. – Concepción de la arquitectura objetivo del subsistema de conmutación de paquetes como un núcleo de red de transporte negra/protegida de alta disponibilidad, de acuerdo con el concepto de la OTAN “Protected Core Networking (PCN). – Introducción de un marco de calidad de servicio (QoS) en la red en concordancia con las necesidades del STM y de su interoperabilidad con otros sistemas externos. – Señalamiento como objetivo la utilización del protocolo IPv6, estableciendo una estrategia de transición de IPv4 a IPv6. – Establecimiento de redes de voz seguras basadas en protocolos SCIP (Secure Communications Interoperability Protocol) y utilización de de dispositivos de cifrado de alta velocidad y con calidad de servicio (QoS). – Armonización del proceso de evolución de la arquitectura del STM con los compromisos establecidos con la OTAN para asegurar la interoperabilidad entre sistemas en el entorno NNEC. Como consideración final, en contexto de perspectivas de evolución, cabe resaltar que un aspecto clave del proceso de mejora y potenciación del SMCM es la necesidad de la convergencia de los CIS que forman parte del mismo. Ello requiere de la armonización y coordinación de los procesos de obtención del STM y del SIM, así como de todos los servicios CIS demandados por los usuarios del SMCM. En este sentido, en el ámbito de la OTAN esta necesidad de convergencia en los componentes CIS es una tendencia cada vez mas acusada, aplicando tanto a la concepción de las arquitecturas objetivo de los sistemas de información y telecomunicaciones como a los procesos asociados para su consecución. Conclusiones En relación con las telecomunicaciones estratégicas de mando y control se estima, que las capacidades de telecomunicaciones aportadas por el STM en su situación actual son notables y homologables con los sistemas/redes de comunicaciones militares de mayor nivel técnico y tecnológico disponibles en el ámbito de países de la Alianza, permitiendo satisfacer a un nivel aceptable las necesidades actuales de telecomunicaciones planteadas por las FAS y constituyendo una buena base de partida para la evolución hacia una arquitectura objetivo, adecuada a las nuevas necesidades que se determinen satisfacer por el STM. El proceso de aplicación a las Fuerzas Armadas Españolas del Concepto NEC se considera un factor clave para la evolución del Sistema de Mando y Control Militar (SMCM) y para los Sistemas de Información (SIM) y de Telecomunicaciones (STM) que constituyen el componente CIS del mismo, y cuya necesaria convergencia debe facilitar su planeamiento, adquisiciones y explotación; contribuyendo a optimizar su funcionamiento en el entorno de interoperabilidad de las telecomunicaciones militares nacionales y de la OTAN. Las perspectivas de evolución técnicas y tecnológicas que se vislumbran para el STM, mantienen y amplían las posibilidades de participación de las empresas pertenecientes al sector de las TIC de la industria nacional, tanto colaborando en la fase en curso de definición de la Arquitectura Objetivo del STM como licitando en los expedientes de contratación que se deriven de la planificación de implantaciones del STM.3 Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES “Las perspectivas de evolución técnicas y tecnológicas que se vislumbran para el STM, mantienen y amplían las posibilidades de participación de las empresas pertenecientes al sector de las TIC de la industria nacional”
30 oct 2015
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Las comunicaciones tácticas del Ejército de Tierra en los nuevos escenarios de operaciones
Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES 34octubre-noviembre 2010 Fernando Ramírez Alesón Coronel de Transmisiones. Secretaría Técnica Jefatura CIS y AT del ET Las comunicaciones tácticas del Ejército de Tierra en los nuevos escenarios de operaciones El mando de las Unidades militares en operaciones se realiza en un entorno cada vez más complejo en el que es necesario disponer en tiempo y lugar oportunos de la información adecuada para poder tomar decisiones. Esto implica la necesidad de emplear avanzados sistemas de telecomunicaciones e información. Introducción Los conflictos actuales se caracterizan por la asimetría, la organización en red y la batalla por la información y el conocimiento. En este contexto, podemos destacar por su trascendencia para los sistemas de telecomunicaciones e información, los siguientes aspectos: • El campo de batalla vacío es una realidad, por lo que es necesario integrar sensores y sistemas de armas capaces de cubrir las zonas de acción y de disponer de un sistema de seguimiento de las fuerzas propias. • La necesidad de mayor movilidad en el campo de batalla, exige proporcionar la capacidad de Mando y Control (voz y datos) en movimiento a escalones cada vez más bajos, con los adecuados niveles de seguridad de la información y supervivencia de la red. • Las misiones asignadas al Ejército cubren rangos cada vez más amplios del espectro de los conflictos, en zonas de operaciones distantes del Territorio Nacional y en el marco de coaliciones internacionales Por otra parte, el concepto de información en red NNEC (NATO Network Enabled Capability) exige una interrelación de las estructuras de mando de los Ejércitos, nacionales y aliados, con objeto de obtener la superioridad en la información. Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES octubre-noviembre 2010 35 Asimismo, se abandona la concepción de red nodal y se avanza hacia un esquema distribuido en el que los elementos individuales constituyentes de la red juegan un papel primordial en la configuración de una Internet táctica que permite la conformación de redes móviles “a medida” autoconfigurables y con un alto grado de supervivencia. Este tipo de redes posibilita que la información sobre objetivos proporcionada por los sensores del campo de batalla se pueda explotar en tiempo real, asignando el blanco al sistema de armas más idóneo para batirlo (Carro de combate, Artillería, Helicópteros, etc.) Modernización de los sistemas de Mando, Control y Comunicaciones (MC3) Para adaptarse a estos nuevos requerimientos, el Ejército de Tierra empezó a estudiar en 2007 las necesidades para ajustar los medios de comunicaciones de las Unidades a estas nuevas exigencias operativas. Como resultado de las conclusiones alcanzadas se ha desarrollado el Plan de Modernización de los Sistemas de Mando, Control y Comunicaciones (Plan MC3), basado en las siguientes premisas: • Evolución de los sistemas existentes. • Implantación progresiva de los nuevos sistemas comenzando por las Pequeñas Unidades (Batallón y Compañía). • Aprovechamiento al máximo de los ciclos de vida útil de los medios existentes de forma que el nuevo sistema sea una “evolución” y no una “revolución”. Por ello se seguirán utilizando los medios existentes, modernizándolos a la vez que se garantiza la debida interoperabilidad con los de nueva adquisición. Este plan establece las líneas de actuación que permitirán incrementar las capacidades actuales de Mando y Control en las Brigadas y los niveles inferiores, por ser las unidades fundamentales de empleo en el Ejército. Se centra principalmente en satisfacer las necesidades en Sistemas de Información para Mando y Control en las Pequeñas Unidades y mejorar su Red Radio de Combate. De forma simultánea se actúa sobre los Sistemas de Telecomunicaciones para dotarlos de las capacidades adecuadas y adaptarlos a los nuevos sistemas de información integrando las capacidades de todos los escalones. Para ello se está empezando a generar una infraestructura de red de alta capacidad altamente móvil, reconfigurable y de gran supervivencia frente a acciones de Guerra Electrónica, basada en diferentes tipos de radios y terminales satélite, así como en una robusta protección de la información transportada por ésta. Sistemas de Información para Mando y Control del Ejército I(SIMACET) El Ejército de Tierra está realizando un gran esfuerzo para dotar de sistemas de información a todas las Unidades y escalones de mando, hasta Sección / Pelotón e incluso combatiente aislado. Las necesidades requeridas son diferentes en función del tipo y entidad de la Unidad, pero en cualquier caso, se dispone al menos de mapa de situación, navegación, mensajería, comunicaciones internas y externas de voz y datos y transmisión en tiempo casi real de la información relevante e imágenes. Lógicamente, el ancho de banda del que deben disponer las diferentes Unidades debe ir en consonancia con los servicios disponibles. Como núcleo para la gestión de los sistemas de información se emplea el SIMACET, en fase de actualización para dotarle de mejores capacidades y asegurar la interoperabilidad con los sistemas de nueva incorporación, algunos de los cuales se citan a continuación. El sistema de gestión de batalla, BMS según sus siglas en inglés (Battlefield Management System), que está en fase muy avanzada de desarrollo y será el sistema de mando en Compañía y Batallón, así como en algunas plataformas de combate. Dispondrá de un grupo común de funcionalidades básico para todos y se le añadirán las funcionalidades específicas que se demanden para determinadas unidades. Los elementos de posicionamiento y seguimiento de fuerzas, FFT según sus siglas en inglés (Friendly Force Tracking), son esenciales como medida de protección de la fuerza y para el control de las Uni- “El gran incremento del uso de sistemas de información en los escalones más bajos, con el consiguiente aumento de intercambio de datos, hace necesario ampliar el ancho de banda disponible. Para ello es necesario disponer de medios de alta capacidad y optimizar su empleo” Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES dades; además los exigen los compromisos internacionales asumidos por España. Por ello se están implementando en los escalones más bajos FFTs, que aunque sus capacidades son inferiores a las proporcionadas por el BMS, disponen de localización, navegación, mensajería e intercambio de información. Mención especial merecen los medios electrónicos del combatiente. El sistema “Combatiente del Futuro” (COMFUT) debemos considerarlo como un “sistema de armas” en el que el combatiente no sólo es una plataforma de armas sino también un sensor y órgano de adquisición de objetivos capaz de combatir en un entorno de Guerra en Red. Para ello, dispone, entre otros, del subsistema de Información y Comunicaciones, que enlaza todos los elementos propios: combatientes, vehículos, armas y sensores y que le permite: • Conocer su situación táctica y capacidades logísticas. • Planear, dirigir y coordinar el cumplimiento de su misión. • Comunicarse (voz, mensajes, chat y vídeo). • Posicionarse y realizar rutas. • Recibir alertas y alarmas. Para ello, junto a los correspondientes sensores, dispone de una radio de alta capacidad totalmente integrada con el resto de su equipamiento. Además de estos sistemas se dispone de subsistemas específicos, para artillería, helicópteros y enlaces tácticos de datos (Data Link 11 y 16). Como ya se ha indicado, los sistemas de sensores cada vez cobran mayor importancia, por eso es relevante la capacidad que se dispone para integrar los vídeos proporcionados por sensores tales como las cámaras de vigilancia y aviones no tripulados (UAVs) en tiempo útil en los sistemas de Mando y Control. Es importante destacar la gran implicación de la industria española en el desarrollo de estos sistemas que, en algunos casos como el del COMFUT, están sirviendo de referente a otros países. Las comunicaciones tácticas El gran incremento del uso de sistemas de información en los escalones más bajos, con el consiguiente aumento de intercambio de datos, hace necesario ampliar el ancho de banda disponible. Para ello es necesario disponer de medios de alta capacidad y optimizar su empleo. En este apartado, el empleo de terminales satélite juega un papel primordial. España cuenta con capacidad satélite propia en banda militar, por lo que es posible un amplio empleo de estos, llegando su distribución hasta las Pequeñas Unidades. En el nivel táctico la movilidad de los Puestos de Mando es funda- “En relación a la tecnología basada en la Radio Definida por Software, si bien es una tecnología que no está lo suficientemente madura, se empieza a poder considerar funcionalidades aisladas como mejora de algunos de los sistemas existentes. La Dirección General de Armamento y Material (Ministerio de Defensa) está trabajando en esta línea y ya cuenta con algún prototipo” mental, por ello se dota a las Brigadas y Batallones de equipos satélites “en movimiento”. También se dispone de terminales satélite de acceso bajo demanda para algunas compañías. A la vista de las capacidades que proporcionan los satélites, podría parecer que el empleo de la radio pasa a un segundo plano, pero no es así, en los bajos escalones, el mando a la “voz” con el que se siente el estado emocional del interlocutor sigue siendo fundamental. Actualmente el Ejército está dotado de radios HF, VHF y UHF de última generación que permiten ejercer este mando a la voz a la vez que proporcionan una capacidad básica de transporte de datos. En esta línea, se ha iniciado la adquisición de nuevos radioteléfonos ligeros de alta capacidad, basados en tecnología IP y de espectro ensanchado. Cada uno de ellos puede habilitarse para actuar como un router, con lo que se forma de forma automática una red inalámbrica “ad hoc”, o bien como cliente para acceder al resto de la red. La combinación de ambos nos da una red híbrida que proporciona voz IP, datos y streaming vídeo. Todas estas capacidades se verán incrementadas en unos meses con la entrada en servicio del Gestor de Comunicaciones, desarrollo software que permite la integración de diferentes soportes de telecomunicación, existentes y de nueva adquisición, facilitando la gestión automática e inteligente de ellos y ofreciendo a todos los sistemas de información una capa de comunicación común, con tecnología IP y capacidad de calidad de servicio (QoS). El gestor, con una gestión dinámica y optimizada de los diferentes anchos de banda disponibles, permitirá considerar los diversos medios de transmisión como un sistema de transporte único compuesto de múltiples segmentos de conexión, ofreciendo a los diferentes sistemas que deben utilizarlo un mayor caudal para la difusión de la información. Simultáneamente, se va a actuar sobre los radioenlaces para abandonar algunas frecuencias, que se ceden para uso civil, y mejorar su tecnología y capacidades. También se va a proporcionar capacidad de establecer redes inalámbricas a los Puestos de Mando que les permitan su entrada en funcionamiento de forma inmediata. La incorporación de nuevas tecnologías facilitará la convergencia de servicios y una gestión, supervisión y control centralizada, permitiendo reducir de forma significativa el número de estaciones necesarias para el establecimiento de la red, al tiempo que se la dota de más flexibilidad y agilidad en los despliegues. En este sentido, la modernización contempla la red como totalmente IP y la migración de IPv4 a IPv6. También se consideran las tecnologías WIMAX como nexo de unión entre redes móviles y para enlaces de alta capacidad en movimiento. En relación a la tecnología basada en la Radio Definida por Software, si bien es una tecnología que no está lo suficientemente madura, se empieza a poder considerar funcionalidades aisladas como mejora de algunos de los sistemas existentes. La Dirección General de Armamento y Material (Ministerio de Defensa) está trabajando en esta línea y ya cuenta con algún prototipo. Conclusiones El Ejército se encuentra inmerso en un ambicioso, pero realista, plan de modernización de sus comunicaciones tácticas que actualiza y amplía de forma notoria las capacidades de Mando y Control de las Unidades, a las que se les dota de eficaces sistemas de información tácticos. Para hacer frente a las nuevas necesidades de transporte de información, los sistemas de telecomunicaciones están mejorando sus capacidades de transmisión de datos, mediante satélites “en movimiento” y radios de última generación, para adecuarlas a los servicios que deben proporcionar. Estas nuevas capacidades contribuirán a incrementar la protección y el eficaz empleo de las unidades militares en los diferentes escenarios operativos en las que se encuentran desplegadas.3 Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES “Para hacer frente a las nuevas necesidades de transporte de información, los sistemas de telecomunicaciones están mejorando sus capacidades de transmisión de datos, mediante satélites “en movimiento” y radios de última generación, para adecuarlas a los servicios que deben proporcionar”
30 oct 2015
Artículo BIT
Comunicaciones navales en banda HF
Comunicaciones navales en banda HF El papel de la Armada, así como los principios que rigen el empleo de sus fuerzas, han cambiado como consecuencia de las modificaciones en los escenarios estratégicos de las dos últimas décadas. Cada día es más frecuente que las operaciones se realicen a gran distancia de las bases y se exijan plenas garantías de éxito con limitado riesgo de sufrir bajas propias o afectar a la población civil. Los sofisticados ejercicios navales de la época de la Guerra Fría, se han visto reemplazados por un gran número de operaciones reales, en las que el control de determinadas zonas costeras es tan importante como el control del mar. Todo ello requiere una clara superioridad militar ante una amenaza lejana, impredecible y asimétrica. Una superioridad en las que los medios técnicos, y en particular las comunicaciones, juegan un papel esencial. Este artículo tiene como objeto presentar unos sistemas de extraordinaria importancia para las operaciones navales: las comunicaciones en HF, incluyendo la topología típica de los sistemas instalados en los buques y mostrando cómo su flexibilidad puede hacer que se adapten a las condiciones cambiantes del medio o del enlace a establecer. Capitán de Navío Arturo Montero García Ex-Director del Centro de Investigación y Desarrollo de la Armada TELECOMUNICACIONES MILITARES Monográfico Introducción Existe un medio de comunicación que permite enlaces desde 0 Km hasta el otro extremo del mundo, con un grado de disponibilidad bastante alto, y que permite una independencia total de otros sistemas más costosos o más frágiles (en términos de susceptibilidad a la perturbación) como el satélite. Este medio tiene como principal contrapartida que su viabilidad está fuertemente ligada al estado del medio físico que la gobierna (densidad electrónica de la ionosfera en función de las manchas solares, y perturbaciones geomagnéticas del campo terrestre) y su reducida capacidad en términos de ancho de banda. La dependencia de esta banda en relación a la ionosfera la hace ciertamente impopular entre la mayoría de los operadores, ya que no existe el absoluto determinismo y predictibilidad de las bandas de MF, VHF, UHF y superiores. Hacer de la banda de HF un medio viable es función de numerosos parámetros que han de elegirse apropiadamente por el responsable del Plan de Comunicaciones. Esto también significa que, si se equivoca la elección de frecuencia y antena (y, a veces, la hora del día) lo que se pretende como un radioenlace útil acaba convirtiéndose en una multitud de transmisiones inútiles que sólo benefician a la capacidad COMINT de nuestra amenaza. Modos básicos de propagación posibles Son tres los modos básicos de propagación en HF: . Onda de tierra. La comunicación por onda de tierra con frecuencias de la banda de HF está sujeta a la inmediata proximidad de la estación colateral; tómese como referencia un alcance tipo máximo de unos 50 km, no mucho más allá del horizonte óptico (nótese que, de emplear frecuencias de la banda de MF, esto es, desde 300K Hz hasta 3 MHz, se pueden contar con alcances de varios cientos de kilómetros, e incluso más). Puede considerarse este modo de enlace como “de antena a antena” sin interacción con la ionosfera. En este caso, este modo de propagación puede emplearse para conseguir enlaces locales, de buque a buque, pero tiene el gran riesgo que la señal transmitida puede ser reflejada por la ionosfera a cientos o miles de kilómetros de distancia. Reflexión ionosférica de ángulos elevados. Si imaginamos la ionosfera como un medio puramente reflexivo que se encuentra sobre nosotros, a unos 250 Km de altura (la realidad es infinitamente más compleja) podemos imaginar que, si se radia una señal hacia arriba, ésta volverá hacia la Tierra haciendo posible la cobertura hacia todas las estaciones que tengamos alrededor, a relativamente poca distancia (típicamente, entre 0 y 500 Km). Las antenas para explotar este modo de propagación tienen que estar diseñadas para radiar hacia arriba (los americanos las llaman “cloud burners”, “quema nubes”), y pueden asemejarse al hecho de lanzar agua hacia arriba con una mangera en el jardín. El empleo de este modo de comunicación permite no sólo asegurar el enlace sin zonas de sombra o silencio, sino que posibilita limitar de un modo práctico la cobertura máxima, eligiendo apropiadamente la frecuencia, la antena y la potencia. Adicionalmente, aunque no es objeto de esta presentación, las señales con ángulos de propagación elevados son un handicap técnico casi insalvable para la capacidad COMINT de nuestra amenaza, ya que un radiogoniómetro que recibe señales que le llegan próximas a la vertical es incapaz de discernir con precisión la dirección de origen. Reflexión ionosférica de ángulos bajos. Cuando, por el contrario, se busca que el alcance de nuestras comunicaciones sea muy grande, se han de radiar las señales con ángulos muy bajos, próximos a la horizontal. Las antenas para explotar este modo de propagación son diferentes a las que dan lugar a enlaces ionosféricos para ángulos elevados. En la práctica, dado el limitado espacio a bordo (y a la necesidad de mantener baja la huella radar del buque) no siempre se pueden disponer de las antenas óptimas para cada modo. Los alcances, si se escoge apropiadaoctubre- noviembre 2010 39 “La maravilla de la diversidad espectral a bordo tiene un precio, y no es solamente el económico, sino el de la complejidad del mantenimiento” Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES mente la frecuencia, pueden ser mundiales al darse varias reflexiones sobre la ionosfera y la Tierra, teniendo como contrapartida que existen zonas de silencio en las que no hay cobertura (la señal está viajando “sobre la cabeza” de nuestro colateral, por lo que no llega a tierra). Por otro lado, como se conoce a priori la existencia de zonas de silencio, se puede realizar una predicción (informática) de modo que nuestras comunicaciones en HF por reflexión ionosférica de ángulos bajos pasen en la mayoría de los casos por encima de las instalaciones COMINT de nuestra amenaza y no sean detectadas por ésta. Nótese que los radiogoniómetros en HF funcionan muy bien con señales de ángulos bajos, por lo que es muy fácil posicionar un transmisor en esta banda que explote este modo de propagación. Topología de los sistemas desplegados a bordo Cadena de Recepción En la mayoría de los buques, existe un sistema de antenas receptoras, pasivas y activas, que confluyen en un multiacoplador (o varios según el buque). Este dispositivo multiacoplador provee señal de antena a todos los receptores de a bordo (incluso a los transceptores cuando están en modo recepción) y posibilita una absoluta flexibilidad, esto es, asignar la señal de cualquiera de las antenas a cualquiera de los receptores, sin límite y sin pérdidas de inserción. Incluso tiene un modo seguro para que, en caso de avería, haga una asignación preprogramada de antena-radio determinada, de modo que se mantenga un sistema mínimo de recepción en cualquier caso. La configuración más simple (pero no por ello poco importante) es el de uso de antenas pasivas asociadas a multiacopladores. La máxima es que, cuanto mayor longitud, mejor, si bien la huella radar del buque, así como la interacción con otras antenas a bordo se dispara. Las antenas pasivas tienen como principal ventaja que las transmisiones a bordo no las perturban (no hay circuitos amplificadores activos que se saturen) por lo que son ideales para mantener la escucha aunque otras radios estén transmitiendo. Como contrapartida, su reducido tamaño (entre 6 y 8 metros) hace que sean muy poco eficientes en la parte inferior de la banda de HF, donde las longitudes de onda son mayores y se requieren antenas mucho más largas Cuando las longitudes de onda son mayores, pero la antena receptora no puede ser lo grande que se desea por motivos de índole práctico o económico, se dispone un amplificador que compense la poca eficiencia de una antena corta. El criterio de diseño consiste en que el ruido interno generado por este amplificador sea menor que el propio ruido de la banda de HF, de modo que el sistema no se degrade por el uso de este tipo de antenas, por lo que con una antena pequeña (entre 1 y 2 metros) se pueden recibir señales de frecuencias muy bajas. Su principal contrapartida consiste en que, dada una señal intensa transmitida a bordo, su amplificador puede salir de la zona de trabajo lineal y comenzar a generar gran cantidad de productos de intermodulación, lo que hace que todos los receptores asociados a la misma queden inoperantes. La posición de esta antena en el buque, alejada lo más posible de cualquier transmisión, es vital. Cadena de Transmisión Existen dos tipos de radios de HF a bordo, las pertenecientes a los sistemas de banda estrecha, y los pertenecientes a los sistemas de banda ancha. Todos los elementos que forman estos sistemas son intercambiables, (por ejemplo, se puede mantener un sistema de banda ancha funcionando tomando como repuestos las radios de banda estrecha y viceversa), si bien el sistema de banda ancha es mucho más complejo de operar y mantener que el de banda estrecha. La configuración más simple que existe a bordo es la de transmisores de banda estrecha asociados a monopolos. Se trata de un transceptor con capacidad de entre 500 W y 1 kW que se conecta a una antena monopolo (no resonante salvo en su frecuencia de diseño) a través de un acoplador de antena, también llamado “ATU”, de “Antenna Tuning Unit”. Este sistema puede ser autónomo y de último recurso (conectado a baterías) y es el elemento unitario de HF, la denominada “línea de HF”. La recepción del transceptor puede hacerse a través del multiacoplador y el sistema de antenas de recepción, o a través del látigo a la que se encuentra asociado. Las ventajas e inconvenientes de recibir de una antena u otra exceden el objeto de esta presentación. Como curiosidad, nótese que al estar típicamente asociados a monopolos, y teniendo estas antenas un ángulo de radiación bajo, no deben emplearse para comunicaciones por reflexión ionosférica por ángulos elevados, puesto que se radia poca o ninguna energía hacia arriba. El inconveniente que tiene la configuración anterior es que resulta relativamente fácil por parte de una amenaza perturbar las comunicaciones que tienen lugar en una frecuencia determinada, siendo esta conocida, y estando la víctima en la zona de influencia del perturbador. Por otro lado, la variabilidad de la banda de HF hace que unas frecuencias sean más viables que otras, por lo que la probabilidad de éxito y la susceptibilidad a interferencias de una radio de banda estrecha es elevada. Como alternativa, algunos buques (F100, BPE y BAC) disponen de un sistema de banda ancha, consistente en un conjunto de radios (desde 4 a 24, expandible) que pueden hacerse trabajar en la misma frecuencia (generando un máximo de 4 kW, límite impuesto por los combinadores y triplexores) o en frecuencias diferentes, ocupando hasta 24 frecuencias portadoras distintas dentro de la banda de HF, por lo que esta diversidad espectral sirve para hacer mucho más difícil la perturbación (la amenaza tiene ahora que perturbar hasta 24 frecuencias simultáneamente) y maximizar la confiabilidad de los enlaces (podemos dedicar varias frecuencias diferentes a retransmitir el mismo servicio, con la confianza de que alguna (o incluso todas) las señales llegarán al destino. Las antenas empleadas por el sistema de banda ancha son complejas, e implican típicamente un sistema resonante para los segmentos bajos, medios y altos de la banda. La elección de las antenas, su posición, las redes de acoplamiento en banda ancha (pasivas) y las frecuencias de corte de los triplexores (los que reparten la potencia a transmitir en las diferentes antenas, en función de su frecuencia) tienen una complejidad de diseño muy importante. Una pequeña modificación a bordo de los elementos metálicos que se encuentran en las inmediaciones de las antenas (típicamente abanicos para las frecuencias bajas y medias, y parejas de dipolos o disconos para las frecuencias altas) puede dar al traste con el sistema de banda ancha. Por otro lado, la maravilla de la diversidad espectral a bordo tiene un precio, y no es solamente el económico, sino el de la complejidad del mantenimiento (como curiosidad, nótese que el sistema de banda ancha va refrigerado por agua) Amenazas a la compatibilidad electromagnética en HF Todo el esfuerzo tecnológico, económico y humano puede quedar en nada si no se tienen en cuenta las acciones propias que pueden ser una amenaza a las comunicaciones, como si de fuego amigo se tratase. Transmisiones locales Es técnicamente muy difícil conseguir el aislamiento necesario entre transmisores y receptores en la banda de HF. Una transmisión local en la banda de HF, hecha en las proximidades (tanto físicas Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES “De cara al futuro, estos sistemas deben evolucionar, como el resto de los actualmente utilizados en la Armada, con objeto de permitir una gestión lo más dinámica, inteligente y transparente posible y la capacidad para integrarse con enlaces IP externos” Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES como espectrales) de las antenas receptoras puede hacer que los todos los receptores que dependen de éstas se desensibilicen (“ensordezcan”) y queden inutilizados durante la transmisión. Es por ello que deben mantenerse las separaciones espectrales y físicas en la medida de lo posible, y radiar la menor potencia posible, sólo lo justo para establecer el enlace. En la práctica esta asignación de frecuencias y antenas transmisoras es compleja, y depende en la totalidad de la pericia del operador. Aunque el sistema a bordo es muy, muy flexible en configuración, es habitual ver fenómenos en los que una transmisión rutinaria, de poca importancia, compromete la recepción de comunicaciones de entidad mucho mayor. Contaminación electromagnética a bordo (STANAG 4435,36,37 y otros) Este punto es, por su importancia, merecedor de horas y horas de evaluación y estudio. Si bien en fase de diseño y fabricación del buque se pone especial cuidado a que el ruido electromagnético generado a bordo (ordenadores, monitores, fuentes de alimentación, etc) se mantenga bajo mínimos y que no alcance nunca las antenas receptoras, no es menos cierto que, a medida que el buque va cumpliendo años de servicio se realizan determinadas obras de mantenimiento y ampliaciones que no siempre mantienen las reglas de diseño originales para mantener la contaminación bajo un mínimo. Cuando se entra en esta dinámica, es realmente difícil parar y realizar las medidas correctivas necesarias, por coste, tiempo y/o viabilidad. En la práctica, se puede aseverar sin temor a equivocarse que una parte muy importante del ruido que se recibe a bordo, y que degrada o imposibilita los enlaces está siendo generado por el propio buque. Cada vez que se perfora un mamparo para poner un paso de cables y no se despliegan las medidas de protección pertinentes, el ruido generado en una sala aprovecha los nuevos cables para pasar a la sala vecina. Si alguno de estos cables atraviesa la última cubierta o sale por los palos, funcionará como antena para radiar toda la contaminación generada en el interior del buque. Conclusiones La banda de HF, pese a su dependencia con el sol, la latitud, la estación del año, etc., es, en sí mismo, un medio de comunicación global, independiente, y seguro. La Armada Española dispone de capacidad embarcada para explotar cualquier modo de propagación, ya sea para comunicar voz y/o datos y datos tácticos en Link-11, con una alta probabilidad de enlace (técnicas de establecimiento automático de enlace incorporadas a un gran número de radios) y con una alta resistencia al desvanecimiento del canal y a las interferencias (sistemas de banda ancha). De cara al futuro, estos sistemas deben evolucionar, como el resto de los actualmente utilizados en la Armada, con objeto de permitir una gestión lo más dinámica, inteligente y transparente posible y la capacidad para integrarse con enlaces IP externos. Para ello será necesario asegurar unas transmisiones digitales en HF estables y de mayor calidad, lo que requerirá introducir esquemas de modulación digital más complejos, técnicas de diversidad más sofisticadas (como las conocidas antenas MIMO) y nuevas tecnologías (como las asociadas a la radio definida por software). Sin olvidar la necesidad de disminución del tamaño y peso de los elementos radiantes. En todo caso, es vital que la configuración de los sistemas (antenas, frecuencias, potencias) y las nuevas mejoras introducidas se hagan de un modo óptimo, lo que posibilitará no solamente las comunicaciones, sino dificultar las tareas COMINT de la amenaza.3
30 oct 2015
Artículo BIT
Los ataques cibernéticos
TELECOMUNICACIONES MILITARES Monográfico Fernando Acero Martín Teniente Coronel del EA Diplomado de Estado Mayor Los ataques cibernéticos En un mundo globalizado e interconectado, muchos aspectos de nuestra vida real, tienen su contrapartida en el mundo virtual. De esta forma, ya no nos sorprendemos al encontramos el prefijo “ciber” delante de palabras tan dispares como guerra, guerrilla, terrorismo, delincuencia, ataque, protesta, política, democracia, derechos o activismo. Además, la falsa sensación de anonimato que proporciona la Red favorece que personas u organizaciones que no harían determinada cosa en el mundo real, no tengan el más mínimo reparo para llevarla a cabo en el virtual. La Revisión Estratégica Española, documento básico del planeamiento militar, contempla desde el año 2001, la posibilidad de sufrir ataques cibernéticos y equipara los flujos de información, en el entorno de una economía globalizada, a un recurso básico para el país. Entre las amenazas que refleja dicho documento se encuentran los ataques contra infraestructuras básicas del país, así como la penetración en las redes de comunicaciones, en los sistemas de mando y control, en el sistema de gestión de crisis, o en las bases de datos de los servicios de inteligencia. Para ello, las Fuerzas Armadas deberían dotarse de las capacidades necesarias para impedir cualquier tipo de agresión cibernética que pudiera amenazar la seguridad nacional. Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES En este momento, los ataques cibernéticos lejos de ser un hecho de ciencia ficción, son una realidad cotidiana para empresas y organismos públicos. Durante el año 2009 se detectaron más de 40 incidentes calificados como “graves" en instituciones y organismos públicos españoles. Uno de los casos más señalados, afectó a Javier Solana, cuyo ordenador fue accedido por servicios de inteligencia de "una gran potencia" no identificada, cuando aún era representante de la política exterior y de seguridad europea. Pero incidentes similares se han producido en otros países como EEUU, en el que los atacantes han obtenido información de sistemas del más alto nivel dentro del Departamento de Defensa. Dentro de los riesgos crecientes se encuentra el ciberespionaje, tanto en su vertiente gubernamental como industrial. Detrás de estas acciones hay países u organizaciones con muchos recursos y por lo tanto, con una elevada capacidad para desarrollar malware específico, por lo que casi son imposibles de detectar usando los métodos tradicionales. Detrás de este ciberespionaje puede haber muchos países en este momento, pero cabe destacar la adquisición durante los últimos años de unas notables capacidades de Ciberguerra por parte del Ejército de Liberación del Pueblo Chino. A China se le atribuyen los ataques de 2007 dirigidos a Alemania, Nueva Zelanda, India, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, aunque este país siempre ha negado ser el origen de los mismos. Según analistas de la OTAN, muchos organismos oficiales ni siquiera saben que tienen filtraciones de información debidas a malware en sus sistemas y por lo tanto, no están documentados un elevado porcentaje de los incidentes que se han producido, o que se están produciendo en la actualidad. Aunque en 2007 estos mismos analistas consideraban que el 90% de las amenazas a los sistemas de información se podían evitar con herramientas de seguridad ordinarias y buenas prácticas, la realidad no es tan optimista en la actualidad, dada la sofisticación de los ataques, los nuevos vectores de infección y las dificultades para detectar malware diseñado específicamente. Asimismo, aunque hasta fechas recientes se consideraba que los ataques ciberterroristas dirigidos a dañar físicamente infraestructuras críticas tenían una probabilidad baja, la aparición del gusano Stuxnet ha activado todas las alarmas. Stuxnet está especialmente diseñado para atacar el software embebido en los sistemas de control industriales de la central nuclear de Bushehr (Irán). Hasta ahora, el malware intentaba infectar el mayor número de ordenadores posibles para destruir su información, robar información o convertirlos en esclavos, pero nunca se había visto un malware orientado a dañar los sistemas de control industrial conectados a los ordenadores y basado en "exploits" específicos para varios sistemas distintos. Dicho de otro modo, es la primera vez que se detecta un gusano que es capaz de dañar los equipos de control industrial conectados a los ordenadores infectados. Dado lo sofisticado de Stuxnet, se considera que detrás tiene que haber un país, o una organización, con grandes capacidades informáticas y los dedos acusadores apuntan en este caso, a Israel o a los Estados Unidos. En este momento, el ciberterrorismo se considera un riesgo creciente en países con elevada influencia exterior, como es el caso de los Estados Unidos. La amenaza del ciberterrorismo dirigido a sus infraestructuras técnicas, se está materializando como algo real y tangible prácticamente a diario. De hecho, los ataques están creciendo en severidad y sofisticación cada día que pasa y se sospecha que detrás de los mismos hay especialistas de los Emiratos Árabes Unidos, Irán, Indonesia o Malasia. Hay que señalar, que diversas fuentes de inteligencia apuntan a Malasia como un posible santuario para los especialistas informáticos pro Al- Qaeda y de la industria del malware en general. Cara al ciberterrorista, los ciberataques son una forma rentable, segura, rápida y eficaz de atacar la economía de un país, pero esto también es compartido por ciberdelincuentes de todo tipo. De esta forma, el ataque a Google de diciembre de 2009, se convirtió en una importante brecha para la seguridad online, del mismo modo, que la aparición en febrero de 2010 E “Diversas fuentes de inteligencia apuntan a Malasia como un posible santuario para los especialistas informáticos pro Al-Qaeda y de la industria del malware en general” de una nueva "botnet", que llegó a comprometer a más de 2.500 ordenadores de redes empresariales y gubernamentales en más de 196 países, así que nadie está a salvo si no toma las medidas técnicas adecuadas. Hay que señalar, que no es la primera vez que se tienen que desconectar ordenadores de la Red "in extremis", tal como ya ocurrió con 1.500 ordenadores del Departamento de Defensa de los EEUU en el año 2007. Debemos ser conscientes de que en este momento nos enfrentamos a una peligrosa amenaza formada por una mezcla de vulnerabilidades, conocidas y no conocidas, junto con unos adversarios con unas capacidades cibernéticas en rápida expansión. Sin embargo, no disponemos de un sistema eficaz que nos permita detectar los riesgos, identificar los peligros, evaluar las amenazas y evitar, paliar o reparar los daños. En febrero de 2010, la inteligencia de los EEUU alertó de que la amenaza de un ataque masivo a las redes informáticas y de telecomunicaciones era creciente y que también se estaban incrementando las capacidades de unos enemigos cada vez más numerosos. Amenaza, que de materializarse, se podría convertir en lo que denominaron "Pearl Harbor Digital". De forma general, la realidad de los últimos años demuestra lo siguiente: a) Gran parte los ataques cibernéticos tienen una componente económica y van dirigidos a entidades financieras, o a sus usuarios. Por ello, hay una gran cantidad de malware específico dedicado a robar información con valor económico. También se ha producido un incremento notable de páginas web fraudulentas (phishing), según alerta INTECO en su informe de noviembre de 2010. b) En los últimos meses, en la mayoría de los casos, como forma de ciberprotesta o ciberactivismo social, también se están incrementando los ataques de Denegación de Servicio Distribuidos (DDOS) a empresas e instituciones públicas. En esta actividad, tiene un gran impacto la existencia de extensas redes de ordenadores “Zombi”, que son controlados remotamente tras ser infectados por un troyano específico. Un caso reciente lo tenemos en los ataques sufridos por empresas como Visa, Mastercard o PayPal, a consecuencia de sus acciones contra Wikileaks y que han sido realizados por un grupo denominado “Anonymous”. c) La práctica monocultura informática existente, ya denunciada hace años por el experto en seguridad Bruce Schneier, en la que casi todos los ordenadores del mundo utilizan un mismo sistema operativo y casi las mismas aplicaciones informáticas, unido a la rapidez con la que aparece el malware que explota una determinada vulnerabilidad “zero day” (en ocasiones horas), hacen que sea muy rentable y sencillo elaborar malware. Asimismo, se está comenzando a ver malware dinámico (botnet) multiplataforma, como el que recientemente afectaba a sistemas iPhone y Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES “Debemos ser conscientes de que en este momento nos enfrentamos a una peligrosa amenaza formada por una mezcla de vulnerabilidades, conocidas y no conocidas, junto con unos adversarios con unas capacidades cibernéticas en rápida expansión” Monográfico TELECOMUNICACIONES MILITARES Android, o el troyano Boonana, que basado en Java, afectaba por igual a sistemas Windows, Linux o Mac y esta será una tendencia habitual los próximos meses. d) La proliferación de “smartphones” con acceso a Internet, puede provocar que estos dispositivos también sean la estrella del malware durante los próximos años, principalmente, por su escasa capacidad para detectarlo y la posibilidad de recibir mensajes multimedia, o de capturar con la cámara códigos bidimensionales, en ambos casos, que contengan código malicioso. e) Además, con las mejoras en las capacidades de ocultación, la aparición de nuevos vectores de infección del malware y el rápido desarrollo del mismo, los fabricantes de antivirus reconocen que tienen serias dificultades para mantener la seguridad de los sistemas. Esto ya fue admitido por Natalya Kaspersky, CEO de Kaspersky Lab, a la revista ComputerWorld en el año 2007 cuando dijo: "Ninguna compañía antivirus puede venir y decirte que puede manejarlo todo. Consideramos responsable hacerlo saber a la gente de forma clara.". Desgraciadamente, la situación, lejos de mejorar, ha empeorado bastante en los últimos meses. En realidad, la capacidad de detección de determinado malware varía enormemente entre los distintos programas antivirus, y ello, a pesar del esfuerzo de las empresas por analizar nuevo malware y que las actualizaciones de las firmas de la mayoría de ellos son diarias. La industria de desarrollo de malware ha demostrado una gran madurez y capacidad durante el año 2010 y debemos tener en cuenta además, que está compuesta por profesionales que desarrollan un código malicioso de elevada calidad, casi siempre con fines económicos y en estrecha relación con los ciberdelincuentes y organizaciones que lo adquieren y explotan globalmente. Una vez infectado un sistema, el uso que se haga de él y los daños propios o a terceros que se produzcan por el malware, son tan impredecibles como variados. Debemos considerar además, que la lucha contra el malware y los ataques cibernéticos es muy desigual, ya que el atacante solamente necesita encontrar un “exploit” o vulnerabilidad, que puede ser a consecuencia un fallo “Zero day” para el que no hay solución en ese momento, para poder atacar un sistema casi con total impunidad. f) En este momento, aproximadamente el 70% de los ordenadores domésticos se encuentra infectado por malware diverso y desgraciadamente, la seguridad sigue sin ser una prioridad para los usuarios domésticos, lo que influye muy negativamente en la seguridad global y pone las cosas muy fáciles para un potencial atacante de sistemas empresariales o gubernamentales. g) Otra tendencia que se observa en los últimos meses, es el "Black- SEO", es decir, la técnica que permite que páginas web que contienen código malicioso oculto, aparezcan en las primeras posiciones de los buscadores, maximizando las posibilidades de infección. Hay que señalar, que también se han detectado páginas legítimas, incluso gubernamentales, que han sido modificadas para infectar con malware usando técnicas de inyección SQL. El "Black-SEO" también está teniendo un enorme impacto en redes sociales como Facebook, que con más de 500 millones de usuarios, hace que sea muy rentable el envío masivo de mensajes con malware (especialmente troyanos), "phishing", "spam" o "scam". 3 "Copyleft 2010 Fernando Acero Martín. Verbatim copying, translation and distribution of this entire article is permitted in any digital medium, provided this notice is preserved. Quotation is allowed." “La práctica monocultura informática existente hace años por el experto en seguridad Bruce Schneier, en la que casi todos los ordenadores del mundo utilizan un mismo sistema operativo y casi las mismas aplicaciones informáticas, unido a la rapidez con la que aparece el malware hacen que sea muy rentable y sencillo elaborar malware”
30 oct 2015
Artículo BIT
NEUTRALIDAD DE RED. Sobre la neutralidad de la red
El debate sobre la neutralidad de Red ha saltado de forma más contundente a los medios de comunicación desde este verano, cuando la creciente amenaza de saturación de las redes por lo que se ha dado en llamar "el desafío audiovisual", empezó a estar en boca de los principales directivos encargados del despliegue y mantenimiento de estas infraestructuras. Pero no cabe duda de que este debate trasciende lo puramente tecnológico, por lo que hemos invitado desde BIT a participar a uno de los máximos especialistas del país en lo tocante a derecho de las telecomunicaciones, que desde esta tribuna hace una reflexión certera sobre los precedentes de este debate, los distintos planteamientos en confrontación y aporta algunas recomendaciones esclarecedoras. Monográfico Sobre la neutralidad de la Red Presentación: el problema La neutralidad de la red tiene dos enfoques principales. En EE.UU., donde emergió, defiende a los emprendedores de Internet ante cualquier intento de los operadores de red de condicionar su actividad. En Europa, su propósito es evitar que cualquier operador pueda priorizar los tráficos “amigos” sobre los “extraños”. Son dos caras de la misma moneda. En América se ve un mayor aprecio de la libertad (de allí viene la frase “Todos los bits nacen y permanecen libres e iguales en derechos”, con ecos de su Declaración de Independencia) y, en Europa, se presta más atención al control de los operadores “dominantes” frente a los entrantes (pero no menos poderosos). En cualquier caso, el problema de fondo es el mismo: ¿debemos impedir a los operadores de red la discriminación de tráficos, imponiéndoles rigurosamente el mismo trato a todos? Esta es la cuestión. Obviamente, hay grandes intereses económicos en este debate. Quienes hacen negocios sobre las redes –Google, Youtube, Facebook, Amazon, eBay…- sostienen la neutralidad a toda costa. Los operadores de red y, junto a ellos, los proveedores de equipos, que pueden ver muy afectado su negocio si aquellos no invierten, defienden con vigor el control de tráficos. Ambas actitudes son perfectamente lógicas, aunque agudizan el enfrentamiento. Los internautas, por su Gaspar Ariño Ortiz Ariño y Asociados, Abogados parte, han abrazado la causa de la neutralidad, convirtiéndose en paladines de la libertad ante la nueva censura que creen vislumbrar; pero su facción más radical está infringiendo con gran descaro las leyes de propiedad intelectual, lo que obliga a los defensores de la ley y el orden a demandar más y mejor control de tráficos. En esta lucha, la emoción prima sobre la razón. Tratemos, por nuestra parte, de ver las cosas con cierta objetividad. Razones a favor de la neutralidad de la red Internet nació libre. Se hizo global en libertad. Lo valioso de Internet son las ideas, el conocimiento, los contenidos y los servicios, que por ella circulan. Alguien los crea e introduce en la Red; y lo hace confiando en que en ningún caso y bajo ningún pretexto serán alterados por quien los transporta. La obligación de las redes es aplicar el protocolo TCP/IP y enrutar los datos hacia su destino por la vía más rápida; si intentan hacer cualquier otra cosa, corromperán Internet. Su “neutralidad” respecto a los contenidos debe ser absoluta. Sobre este telón de fondo, los defensores de la neutralidad de red acostumbran a superponer estos argumentos: ● Jurídicos: La confidencialidad de las transmisiones debe garantizarse en las modernas redes de comunicación electrónica del mismo modo que se impuso en el pasado a las redes telegráficas y telefónicas. La fundamental libertad de comunicación así lo impone. Y confidencialidad de la transmisión, en Internet, significa intangibilidad e igual tratamiento de los datos para todos. ● Económicos: los operadores de red ya cobran por la conectividad que facilitan. Si lo hicieran también a los proveedores de contenidos o prestadores servicios, estarían cobrando dos veces. Y no tienen por qué quejarse de que los inversores valoren más a las empresas de contenidos que a las suyas, puesto que así es el libre mercado. ● Políticos. Cualquier sistema de discriminación de tráficos redundaría en perjuicio del actual dinamismo de Internet. En su extremo, llevaría a dos tipos de Internet, rápida y lenta, y acabaría matando la riqueza de información, servicios y contenidos que ha hecho de la Red de Redes lo que hoy es. Los favorecidos serían los grandes grupos económicos, que ocuparían la Internet de calidad; y los perjudicados, los jóvenes creadores que se verían expulsados de ella. Razones en contra de la neutralidad de red Las redes de comunicaciones electrónicas tienen que tener un dueño. Ni son, ni pueden tratarse como si fueran de todos. Las redes tienen que evolucionar y adaptarse continuamente a mayores velocidades y prestaciones. Si no hacemos algo para frenar el actual proceso de saturación de Internet con más y más contenidos, desde ordenadores y otros dispositivos (teléfonos móviles, webcams, PDAs, consolas de juego…) cada vez más potentes, las actuales redes se colapsarán; y, si no hacemos algo para hacer atractiva la inversión en ellas, su renovación no podrá producirse. Todos cuantos hacen negocio sobre las redes deben ayudar a financiarlas; sólo de este modo podrán renovarse y crecer. Los defensores de la “gestión” de la red esgrimen estos argumentos: ● Jurídicos: La libertad de contratación permite diversificar la cantidad o velocidad de los contenidos transmitidos en función de las necesidades de cada uno. Es justo que pague más quien más recursos utilice. La experiencia de otras industrias de red (oleoductos, gasoductos, redes eléctricas…) avala esta regla. Si se aplica de modo transparente, no atenta a la competencia. Los agrupadores y organizadores de contenidos también establecen diferenciaciones en función de sus propios objetivos (Google, p. ej., lo hace con el orden en que presenta su información). ● Económicos: La neutralidad de la red implica convertir a su titular en un “common carrier”, un “cargador común” que transporta contenidos de todos sin participar en el negocio. Un modelo pueden ser las redes eléctricas de alta tensión, que ni generan ni venden la electricidad que transportan. Este tipo de transportistas tienen sus tarifas reguladas, normalmente “orientadas a cortes” (lo que genera en ellos gran incertidumbre). En tal situación, ni tienen incentivos para innovar, ni resultan atractivos para los inversores. Los operadores de telecomunicaciones no son –ni han sido nunca- “common carriers”, sino prestadores de servicios. ● Políticos. En las circunstancias actuales, los usuarios “normales” “Confidencialidad de la transmisión, en Internet, significa intangibilidad e igual tratamiento de los datos para todos” de Internet son empujados a hacerse usuarios “intensivos” de la Red. Las tarifas planas lo permiten. La gran capacidad de los ordenadores y servidores de Internet lo favorece. La cultura del “todo gratis” lo promueve. El auge de lo audiovisual lo impulsa. Si no se empieza a discriminar tráficos o diferenciar precios, la congestión y caídas cada vez más frecuentes de las redes serán inevitables, con gran perjuicio para todos. ¿Qué se está haciendo en el mundo? En EE.UU. el Regulador de las Telecomunicaciones, la FCC, ha querido facilitar el despliegue de fibra óptica exonerándola de obligaciones regulatorias. Como reacción, las grandes empresas usuarias de las redes (Google, Amazon, eBay, Skype, Sony y otros) han incrementado sus acciones de “lobby” a favor del principio de neutralidad de red. A tal fin han promovido asociaciones como la “Open Network Coalition”, o iniciativas legislativas bajo la denominación común de “Internet Freedom and preservation Act”. Naturalmente varias operadoras y suministradoras de equipos, con Cisco a la cabeza, han tratado de contrapesar su influencia, pronunciándose a favor de la autorregulación y los códigos voluntarios de buenas prácticas. Ambos bandos han tenido éxitos y fracasos. En el asunto Comcast, p. ej., la FCC favoreció inicialmente la neutralidad, ordenando el cese en la discriminación del tráfico de un conocido programa de intercambio de archivos (BitTorrent); pero el Tribunal de Apelación del Distrito de Columbia, el pasado 6/abr/2010, acaba de revocar esta decisión por estimar que la FCC había excedido sus poderes al emitir dicha orden. Ha habido recientemente algún acercamiento entre las facciones en pugna. En el verano de este año se hizo pública una propuesta de Google y Verizon a la FCC en la que ambas empresas convienen en sancionar la neutralidad de la red, si bien admiten que el operador de red ofrezca algunos servicios “especiales” adicionales al del acceso ordinario a Internet, con pago por los mismos. Entre ellos se mencionan, por ejemplo los servicios de red inteligente, o los de telemedicina y educación avanzados. El regulador resultaría investido de poderes para controlar que el operador no haga un mal uso de esta posibilidad. La propuesta ha sido considerada por ATT como “razonable” y severamente criticada por empresas como Facebook, eBay, Amazon o Skype, que consideran a Google traidor de sus principios. En Europa acabamos de abrir el debate. Este verano se han convocado dos audiencias públicas al respecto, una de Ofcom y otra de la Comisión Europea, cuyo plazo acaba de finalizar cuando se escriben estas líneas. El presidente de Telefónica, Cesar Alierta, hizo unas declaraciones públicas en la primavera que tuvieron gran repercusión al afirmar que “los buscadores de Internet utilizan nuestra red sin pagar nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros; pero es evidente que esto no puede seguir”. Las autoridades europeas todavía no han adoptado una posición clara en lo que atañe a la neutralidad de la red. La esperada Recomendación sobre las redes de fibra de nueva generación, de banda ancha y ultra-ancha, se ha publicado finalmente el pasado mes de septiembre, sin que de su contenido se deduzca ninguna toma de posición sobre el tema. “La esperada Recomendación sobre las redes de fibra de nueva generación, de banda ancha y ultra-ancha, se ha publicado finalmente el pasado mes de septiembre, sin que de su contenido se deduzca ninguna toma de posición sobre el tema” ¿Cómo debemos afrontar esta materia? Lo primero que debemos hacer es huir de maximalismos. Nuestro actual sistema de redes interconectadas tiene desde hace mucho tiempo su propia conformación de la “neutralidad de red”, sustentado sobre los siguientes cuatro principios: – Interconexión de redes – Interoperabilidad de servicios – Transparencia de “extremo a extremo” – Oferta de Red Abierta. Todo ello, por su propia naturaleza, impide manipulaciones voluntaristas de los paquetes de datos transportados. Por consiguiente, debe conservarse como una regla esencial de la gestión de sus tráficos a que tiene derecho cualquier operador de red. Incidentalmente diré que la oferta de red abierta está adoptando actualmente la forma de sistemas operativos, aplicaciones e interfaces cuyo código es voluntariamente puesto a disposición de los desarrolladores de nuevo software por los titulares de las redes, lo que le dará –sin duda- un gran impulso. De la neutralidad de red puede aceptarse su rechazo a las discriminaciones cualitativas, con ciertos límites. Es cierto que, en principio, todos los “paquetes de bits” deben recibir el mismo tratamiento. Aunque el ciberdelito debe ser combatido, los gestores de la red no pueden ser la policía de Internet; y mucho menos deben responsabilizarse del control de los contenidos protegidos por derechos de propiedad intelectual, por muy atractiva que resulte esta idea para sus titulares y sociedades gestoras. En este punto, la neutralidad de red puede y debe ser preservada. Pero ello no obsta para la priorización de los tráficos más sensibles a los microcortes (videoconferencia, medicina a distancia on line) frente a los que no lo son (correo electrónico); y, en todo caso, la diferenciación según la velocidad “garantizada” que requiera cada tráfico debe ser permitida. El núcleo de la cuestión está en las discriminaciones cuantitativas. No en su admisibilidad, que nadie niega, sino en el modo de establecerlas. Esta claro que en las redes de telecomunicación, como en cualesquiera otras, los dos componentes de pago, por reserva de capacidad y por productos transportados, pueden y deben aplicarse (así se hace en todas las redes). Y está claro también que la situación actual, en la que muy pocos usuarios (entre en 5 % y el 20%) puede generar la mayor parte del tráfico (hasta el 80 %), pagando lo mismo que el resto, es insostenible: como ya se ha dicho, esto genera un incentivo perverso, multiplicándose los usos ineficientes de la red. El problema radica en los productos audiovisuales, en rapidísima expansión. Estos productos consumen recursos de red a una velocidad pavorosa. Si las imágenes son de alta definición, el consumo se dispara, y aún lo hará más cuando llegue la televisión en 3D. Y, adviértase bien, cualquier ordenador personal actual representa un inyector potencial a la red de enormes flujos de contenidos audiovisuales. De hecho, ya lo están haciendo. El reciente libro “El Desafío Audiovi- “Hoy día no existen incentivos individuales para frenarlo. Los usuarios no se frenarán por si mismos. No lo harán los usuarios “normales” y menos aún lo harán quienes obtienen cualquier tipo de beneficio de los contenidos que inyectan a las redes, que son muchos” Monográfico
30 oct 2015
Artículo BIT
NEUTRALIDAD DE RED. Control del contenido del tráfico de datos en las redes de telecomunicación públicas
El acceso desde móviles a Internet, las aplicaciones o servicios de valor añadido en los terminales móviles (por ejemplo, banca telefónica, realidad aumentada, redes sociales, etc.), las comunicaciones entre máquinas (M2M) son algunas de las tecnologías que acarrearán grandes cambios en la industria de las telecomunicaciones. De acuerdo con estudios realizados por la consultora Ovum, en el año 2012 el número de usuarios de Internet móvil excederá los dos mil millones. En esta línea, Morgan Stanley estima que para el año 2014 el 43% de los usuarios móviles usarán banda ancha en los accesos vía terminales 3G, un total de 2700 millones. Los usuarios de redes de telecomunicación están comenzando a usar masivamente los terminales Control del contenido del tráfico de datos en las redes de telecomunicación públicas Estamos “amaneciendo“ a multitud de servicios y aplicaciones que vienen aparejadas al desarrollo y afianzamiento de la Sociedad de la Información. Aplicaciones que sin duda requerirán de redes cada vez más potentes para ser sostenidas. En este segundo artículo, Enrique Funke, miembro del equipo de gobierno del COIT, plantea con enfoque tecnológico un acercamiento a las posibilidades que plantean los elementos de control de políticas de tarificación de las actuales y futuras redes, ante las evidentes dificultades para propiciar un despliegue acorde con las necesidades de un mercado en explosión. móviles para acceder a la reproducción de contenidos multimedia que consumen un enorme y creciente ancho de banda. Por ejemplo, cinco minutos de un vídeo de You- Tube necesita unos 15 MB y treinta minutos de un programa de TV cerca de los 270 MB. Para los operadores de redes de telecomunicación esto implica aumentar de forma drástica la capacidad de sus redes para dar cabida a un flujo de datos mucho mayor. El reciente aumento en el tráfico de datos de banda ancha móvil ha revelado lagunas importantes en el rendimiento de las redes de los operadores móviles y está restringiendo de forma evidente la experiencia de usuario. Soluciones a la saturación de la capacidad de transmisión de datos en movilidad La solución a esta saturación de la red es la mejora y aumento de la infraestructura desplegada, aunque actualmente resulta ser el último recurso elegido por los operadores para resolver el problema en el corto plazo debido a su coste económico. Otros métodos alternativos son la derivación de los datos móviles hacia otras redes (mobile data offload) que sean más económicas (menor coste del ancho de banda) tales como WiFi, WiMAX o Femtoceldas, o bien, la optimización de las infraestructuras actuales. Esta última alternativa al aumento de la capacidad de transmisión de datos de forma fiable y rápida de las redes (inevitable en el tiempo) es la adaptación, o tal vez reconversión, de los actuales sistemas de gestión y operación de los operadores en sofisticados sistemas de gestión que sean capaces de conocer la distribución del tráfico, el uso de los diferentes servicios disponibles a través de Internet, las preferencias de los usuarios, etc. con objeto de proveer mecanismos de gestión diferenciados dependiendo de los servicios y de los usuarios. Un método disponible para optimizar la gestión de los servicios de datos sería el uso de mecanismos dinámicos de control y tarificación basados en el contenido específico, el momento de la utilización, la ubicación geográfica o el tipo de uso o comportamiento por parte del usuario. Existen soluciones tecnológicas que permiten la inspección en tiempo real de los servicios accedidos por los usuarios. Por ejemplo, las comunicaciones del tipo HTTP (navegación por la Web) y P2P (intercambio de archivos) pueden ser fácilmente identificadas mediante la inspección de los niveles tres al siete de los protocolos utilizados. La navegación web es usada por aproximadamente el 90% de los usuarios de datos móviles y puede llegar a ocupar entre el 40 y el 50 % de la capacidad diaria disponible en la red del Operador móvil. Menos del 1% de los clientes usan streaming multimedia, ocupando entre el 30 y el 40% de la capacidad (en la segunda mitad del año 2009, este tipo de tráfico creció un 99%, siendo el tráfico YouTube responsable de 32% del volumen) y menos del 0,1% de los usuarios utilizan aplicaciones P2P que pueden llegar a consumir entre el cinco y el 10% de la capacidad disponible. Políticas de control en redes basadas en estándares 3GPP El control de los servicios accedidos se realiza mediante dos funciones separadas aunque fuertemente interrelacionadas: una con- “La esperada Recomendación sobre las redes de fibra de nueva generación, de banda ancha y ultra-ancha, se ha publicado finalmente el pasado mes de septiembre, sin que de su contenido se deduzca ninguna toma de posición sobre el tema” Figura 1. Clasificación de los datos móviles por tipo de aplicación. tiene las reglas de las políticas y las de tarificación; la otra se encarga de la aplicación efectiva de las anteriores. En los estándares definidos por el 3GPP, la primera función se conoce como PCRF (Policy and Charging Rules Function) y la segunda como PCEF (Policy and Charging Enforcement Function), ambas dentro del marco más general del Control de Tarificación y Políticas (PCC: Policy and Charging Control). El módulo encargado de la ejecución de las políticas suele estar integrado en un nodo gateway, ya sea un P-GW o un GGSN, o en un nodo específico DPI (Deep packet Inspection). Cada vez que un usuario de móvil se conecta a la red de un operador a través de un Punto de Acceso determinado (APN), se le asigna una dirección IP y a la relación entre esta dirección IP asignada y el APN utilizado para el acceso se le denomina Sesión IP. Dentro de cada una de estas Sesiones IP pueden establecerse, a su vez, varias asociaciones lógicas entre la dirección IP del usuario móvil y la red (a través del APN usado para la antedicha sesión IP). Cada una de las diferentes asociaciones lógicas establecidas constituye lo que se denomina un contexto PDP. La funcionalidad de PCRF se sitúa entre el plano de transporte y el plano de servicios y se acude a ella cada vez que se establece un nuevo contexto PDP. También se le consulta cuando se producen operaciones de modificación del contexto PDP ya establecido basadas en eventos tales como el cambio del tipo de acceso radio o el cambio de la red troncal de operador. La Función de Aplicación (AF), por ejemplo, un servidor de TV para móvil, puede enviar al nodo PCRF datos correspondientes al servicio con objeto de tomar decisiones específicas de control y tarificación (PCC). Estas se enviarían al correspondiente nodo PCEF, donde se ejecutarían las acciones pertinentes, como, por ejemplo, el control de la calidad de servicio asociada. Estas reglas PCC pueden ser dinámicamente modificadas durante la vida del contexto PDP mediante mensajes enviados desde el nodo de aplicación (AF). A la hora de crear estas reglas, el nodo PCRF interroga a la base de datos de usuarios (SPR) para obtener información relevante de éstos. Las políticas de control están hechas de reglas y las reglas contienen, a su vez, condiciones. Los datos para evaluar las condiciones incluidas en las reglas se obtienen de mensajes de entrada, de datos almacenados internamente o de Bases de Datos externas, accedi- “Las posibilidades que plantean los elementos de control de políticas y tarificación de las actuales y futuras redes de telecomunicación son inmensas. Éstas deberían plantearse de forma que fueran beneficiosas para ambos, los usuarios finales que pagan por el servicio contratado y los operadores de dichas redes que tienen que rentabilizar las inversiones realizadas en ellas para poder ofrecer multitud de servicios de valor añadido con la calidad exigida” Figura 2. Ancho de banda consumido según la hora del día (medio aproximado). das mediante protocolos como LDAP, SQL y Web Services (SOAP). Los datos más utilizados para tomar una decisión de política de control provienen de varias fuentes: contexto dinámico del usuario, perfil del usuario, perfil del grupo de usuarios al que pertenece, uso acumulado por servicio o volumen total transferido por el cliente, fecha y hora, modelo de terminal, aplicación en uso, etc. La información concerniente al contexto dinámico del usuario la provee la red de acceso, el Gateway o el nodo DPI y suele ser el APN al que se conecta el usuario, la localización o la calidad de servicio negociada. En el perfil de usuario o de grupo se puede definir si tiene permitido o denegado el acceso a ciertos servicios (listas negras o blancas). Las políticas de control se definen por sujeto (usuario o grupo al que pertenece), por recurso (servicio o dominio o componente de éste) o por el contexto (calidad de servicio, tarificación, acceso o notificaciones.) El nodo PCEF se encarga de la ejecución de las políticas de control y podría bloquear un flujo de datos concreto que no cumpla con los requisitos exigidos, una vez aplicados los filtros de identificación. Sus funciones principales son relativas al control de acceso a los servicios, las limitaciones aplicadas al ancho de banda que éste pueda usar, el control de la acumulación de uso, el filtrado de contenidos, el enrutamiento, los cargos y las notificaciones a los usuarios. También controla el acceso al transporte de los datos y la Calidad de Servicio asegurada. Por ejemplo, se podría dar una prioridad mayor a un “Stream” de TV (requerida desde el servidor AF de TV móvil) que a otros tipos de tráfico para conseguir una mayor calidad en los servicios de TV en el móvil. Aplicación de las reglas de control de los paquetes de datos El nodo PCRF decide cómo un flujo de Datos de Servicio (SDF) debe ser tratado en el Gateway de acceso y se asegura de que éste se corresponda con el perfil de subscripción del usuario. Aplica las políticas de control dependiendo de los servicios, clientes, combinaciones de servicios y clientes o de un grupo de clientes. En el caso de reglas PCC dinámicas (sólo se aplican al GGSN o al P-GW, pero no al nodo de Inspección Detallada de Paquetes, DPI), la información contenida en ellas incluye las descripciones de los flujos de datos (incluyendo la dirección IP asignada al dispositivo del usuario), el perfil de tarificación y la lista de prelación para el caso en que se solapen varias reglas PCC diferentes en los mismos flujos de datos. Las reglas de PCC, tanto estáticas como dinámicas, se encargan de identificar los Flujos IP contenidos en cada Flujo de Datos de Servicio (SDF). Cada uno de estos Flujos IP contiene una dirección IP específica tanto de origen como de destino, un puerto de origen y destino y un identificador de protocolo. Un Flujo de datos de Servicio (SDF) se identifica por las mismas direcciones IP de origen y destino y un conjunto de diferentes combinaciones o rangos de puertos de origen y destino, es decir, consiste en un grupo de flujos IP. Juntos, el PCRF y el PCEF cubren todas las necesidades que un operador móvil pueda tener en cuanto a inspección de tráfico (contenido, volumen y tiempo, tarificación, control de la calidad de servicio asignada a los usuarios y políticas de acceso). CONCLUSIONES La utilización de Políticas de Control y Tarificación (PCC) en las redes de telecomunicación conduce directamente a la creación y al control de servicios diferenciados en tiempo real con una granularidad mayor: por usuario individual. Los operadores pueden asignar los recursos de red específicamente dependiendo del usuario y del servicio, de acuerdo con sus prioridades comerciales, asociando perfiles específicos de acceso y calidad de servicio a cada cliente. Los servicios catalogados como “premium” podrían acceder a un ancho de banda máximo al estar tarificados a un precio superior al de los servicios básicos. Asimismo, los servicios proveídos por el propio Operador podrían gozar de un trato preferente durante el tránsito por su red comparado con otros servicios similares. Se pueden tomar decisiones en tiempo real cuando el usuario sobrepasa los umbrales asignados de volumen acumulado de datos transmitidos o recibidos en cierto período de tiempo, de forma que se le bloquee el acceso a determinados servicios o que se le restringa el ancho de banda disponible. El operador puede reducir de forma general el ancho de banda asignado a las sesiones de los usuarios durante las horas punta y así evitar tener que invertir en la ampliación de las infraestructuras necesarias. Alternativamente, podría proporcionar mayor ancho de banda para accesos en horas valle. También, podría permitir al usuario utilizar el ancho de banda máximo en horas punta siempre que éste aceptara, en tiempo real, el pago de un suplemento por dicho servicio. En resumen, las posibilidades que plantean los elementos de control de políticas y tarificación de las actuales y futuras redes de telecomunicación son inmensas. Éstas deberían plantearse de forma que fueran beneficiosas para ambos, los usuarios finales que pagan por el servicio contratado y los operadores de dichas redes que tienen que rentabilizar las inversiones realizadas en ellas para poder ofrecer multitud de servicios de valor añadido con la calidad exigida.3 “Los operadores pueden asignar los recursos de red específicamente dependiendo del usuario y del servicio, de acuerdo con sus prioridades comerciales, asociando perfiles específicos de acceso y calidad de servicio a cada cliente” Figura 4. Implantación práctica de un Sistema de Control de Políticas (PCC). Monográfico
30 oct 2015