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Nuevas tecnologías, clave para la venta online del turismo
Efectivamente, cada vez son más los turistas que recurren a Internet para preparar sus vacaciones. Según los últimos datos disponibles del Instituto de Estudios Turísticos de la encuesta de Movimientos Turísticos sin Fronteras 2007, el 51,6% de quienes visitaron España en 2007consultó la Red, el 19,3% utilizó este canal para buscar información (un 22,8% más que el año anterior); un 41,3% reservó online (un incremento del 29%), y el 37,9% compró por Internet (con una subida del 31%). Los expertos aseguran que será en el año 2010 cuando la Red se convierta en el canal más utilizado para la gestión de los viajes en España. Actualmente, en Estados Unidos, la comercialización de viajes por Internet supera a la que se realiza en las agencias de viajes tradicionales, y en Reino Unido, la venta de billetes online se sitúa alrededor del 40%. Más de 5.200 millones de euros es el volumen de facturación que obtuvo en 2007 la venta de viajes a través de páginas web propias de compañías aéreas, cadenas hoteleras, agencias de viajes, empresas de alquiler de coches, entre otras empresas vinculadas al sector, según datos hechos públicos recientemente en el informe elaborado por DBK Comercio Electrónico de viajes. Estas cifras representan un incremento del 40% respecto al ejercicio anterior, y se prevé que para el 2008 se registre un incremento del 30%. La presencia en Internet de este sector cada día es más notable. Por citar algún ejemplo de lo que se está haciendo en la Red, señalaré el caso del portal web Tripr. TV.com, en el que están colgados los vídeos de los alojamientos, que realizan los usuarios de forma voluntaria. El usuario de Internet puede conocer así los detalles del hotel antes de hacer la reserva, y si finalmente, se decide a reservar, el internauta que realizó el vídeo recibe una pequeña comisión, en concepto de incentivo. Es importante destacar que los productos turísticos son los más vendidos en la Red, en el caso de España más de la mitad de las operaciones corresponden al turismo, y dentro de ellas los billetes de avión ocupan el primer lugar, seguidos de los alojamientos y los paquetes turísticos. Ante este panorama, ninguna compañía turística quiere negar a sus clientes la posibilidad de reservar por Internet, por lo que todos los Nuevas tecnologías, clave para la venta online del turismo “Los expertos aseguran que será en el año 2010 cuando la Red se convierta en el canal más utilizado para la gestión de los viajes en España” Elena Valcarce Directora comercial de SEGITTUR (Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas, S.A.) E Las nuevas tecnologías y, sobre todo, Internet avanzan sin parar, cambian los hábitos de los ciudadanos y por supuesto la forma en la que las empresas desarrollan su actividad. Si tuviéramos que señalar un aspecto de nuestra vida en el que la llegada de este fenómeno social ha tenido mayores consecuencias, sin lugar a duda, todos coincidiríamos en que es la forma en la que organizamos nuestros viajes, ya sean de trabajo o de ocio.subsectores desde los rent a car, a los hoteles, pasando por el transporte por carreteras o las actividades complementarias, entre otras, no quieren dejar pasar la oportunidad de estar presentes en la red y mostrarse ante un escaparate por el que pasan más de 1.400 millones de personas de todos los rincones del mundo, desde un pueblo de Soria hasta una gran urbe como puede ser Nueva York, o la próxima sede de los Juegos Olímpicos, Pekín. Las empresas del sector, enfrentadas a una situación en la que es mucho más difícil que antes conocer al turista, tienen que adaptarse al cambio con rapidez. Por ese motivo, es imprescindible dar el salto a la Red e invertir lo necesario en nuevas tecnologías para atraer a un turista que ahora tiene mucha más información a su alcance. Sin duda, es el sector privado el que debe emplearse a fondo para afrontar este nuevo reto, pero las administraciones públicas también tienen la responsabilidad de facilitar al sector su adaptación al mundo de las nuevas tecnologías. En este contexto, nació la Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas en 2002, con tres objetivos fundamentales: utilizar Internet para promocionar el turismo español, desarrollar herramientas tecnológicas que faciliten a las empresas turísticas la comercialización de su producto y difundir el uso de las nuevas tecnologías en el sector. Para cumplir con el primer objetivo se creó a mediados de 2002 www.spain.info, el portal oficial de turismo de España, que en 2007 recibió cerca de 30 millones de visitas y más de 65 millones de páginas vistas. Sin embargo, centrémonos en el segundo punto. Desde su creación, Segittur ha dado mucha importancia al desarrollo de herramientas que faciliten el acceso de las empresas turísticas a las nuevas tecnologías. Una de esas iniciativas fue el Directorio de Centrales de Reservas de www.spain.info, creado en 2006, que integra a una buena parte de la oferta hotelera en España (más de 2.000 establecimientos); este directorio beneficia al turista, que encuentra una gran oferta en un mismo portal, y al empresario, que aumenta sus posibilidades de venta, dada la visibilidad del portal oficial de turismo de España. La búsqueda se realiza a través de www.spain.info, que muestra las disponibilidades de los alojamientos, pero una vez elegido el hotel, el cliente es desviado a la página web del proveedor, en la que se formaliza la reserva. De la misma forma, funciona el canal de transportes, en el que están integradas las principales empresas de alquiler de coches: Avis, Nacional Atesa y Europcar. Asimismo, está previsto que este canal también complete su oferta con trenes y líneas de autobús. Por otra parte, y con el objetivo de ayudar a las agencias a vender paquetes de viajes y oferta complementaria se ha puesto en marcha el buscador de viajes y ofertas, enfocado a agencias y receptivos, así como a aquellos proveedores que puedan dar varios servicios. Para ello, se ha creado un espacio dentro de Spain.info en el que las empresas pueden publicar sus viajes, ofertas, programas, etc. El turista puede solicitar una reserva a través del portal, que permite filtrar la búsqueda por tipo de actividad que desea realizar, localización geográfica o fecha de realización. Las peticiones de reserva son remitidas desde el portal oficial de turismo de España directamente al proveedor, que es el único encargado de cerrar el proceso de venta con el turista. Se está trabajando para potenciar la comercialización online en mo, pero aún queda mucho por hacer. Las grandes empresas tienen los recursos para generar sus propias herramientas, pero existe un colectivo muy grande de pymes que o no tienen esos recursos o no tienen el conocimiento para hacerlo. Segittur está trabajando para cubrir con las distintas herramientas tecnológicas creadas internamente las necesidades del sector y darles la posibilidad de contar con todo lo necesario para introducirse en la comercialización online. En este contexto, recientemente se ha desarrollado una Plataforma de Comercialización Turística, que es un gran motor de reservas que dará cobertura tanto a proveedores de servicios como a intermediarios, los cuales podrán comprar y vender. Cualquier producto o servicio que pueda ser catalogado como turístico será factible de venderse a través de esta nueva herramienta; desde un alojamiento, a una ruta del vino con visita a bodega, excursión a caballo con almuerzo, etc. La herramienta está operando en fase piloto con un número reducido de proveedores después de un año entero de diseño y otro de desarrollo de la aplicación. Aunque dará servicio a todo tipo de empresas, está especialmente pensado para aquellos productos a los que les cuesta más trabajo llegar al gran público. Una de las principales ventajas de esta herramienta es que funcionará como un market place, es decir, servirá tanto para que los clientes finales reserven directamente sus productos en las webs de los proveedores conectados, como para que las agencias contraten servicios con los que montar sus paquetes de viajes. Los cambios que introducen las nuevas tecnologías son constantes y, quien pierda tiempo ahora, es posible que no lo pueda recuperar más adelante. Algunas empresas turísticas han percibido la llegada de Internet y de las nuevas tecnologías en general, de los nuevos canales de distribución y los cambios que implica el nuevo turista, como un inconveniente, como un lastre que pone en peligro su actividad, pero deben ser capaces de verlo como una oportunidad única para incrementar su actividad. En definitiva, la revolución tecnológica ya está aquí, se ha introducido por completo en el sector turístico, y la única posibilidad de éxito que tienen las empresas turísticas es afrontar el reto de las nuevas tecnologías y convencerse de que es por ese camino por el que se puede seguir creciendo y ser competitivo, algo muy importante en los tiempos que corren. “Sin duda, es el sector privado el que debe emplearse a fondo para afrontar este nuevo reto, pero las administraciones públicas también tienen la responsabilidad de facilitar al sector su adaptación al mundo de las nuevas tecnologías”
30 oct 2015
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Internet del Futuro: más allá de la pura conectividad
Bajo el título de Internet del Futuro se esconde un reto mucho mayor que la descripción de nuevas soluciones de red y planes de introducción de nuevos terminales. Es una oportunidad para considerar cuales son los nuevos servicios, los contenidos y la forma en que vamos a diseñar la relación con los clientes y socios. Por eso, la Internet del Futuro no se limita a los aspectos de conectividad, sino que incluye pensar cuáles son los deseos de los clientes, cómo conocerles mejor, cómo acceder a los contenidos y cuáles son éstos y cómo asegurar que las redes y las plataformas se adaptan mejor a estos nuevos servicios. ¿Qué es la Internet del Futuro para un operador? Parece que cuando se habla de Internet del futuro y preguntamos a un operador de Telecomunicaciones, estamos esperando que nos cuente, por fin, cómo piensa evolucionar desde el protocolo IPv4 a IPv6. Todo lo más, estaríamos dispuestos a conceder que nos explicase los planes de extensión de la fibra óptica o, tal vez, qué teléfonos móviles va a comercializar. Sin embargo, para Telefónica I+D, la Internet del futuro es algo más que un conjunto de soluciones técnicas encaminadas a ser más eficientes o, tal vez, a expandir los servicios actuales. La frase “Internet del futuro” está empezando a representar todo lo que puede desarrollarse en torno a Internet y lo que representa, tanto técnica como socialmente. Por eso queremos ampliar el concepto de Internet, para que incluya, por supuesto, la red y la mejora de la conectividad, pero también la transformación de la red en un elemento que proporciona además almacenamiento y capacidad de procesado. Y no sólo esto, sino que tenga en cuenta y se adelante a las necesidades de las empresas y de las personas que la utilizan. Así pues, la definición de la Internet del futuro incluye varias “Internets” – La Internet para las personas (Internet of People) – La Internet del conocimiento (Internet of Knowledge) – La Internet de las cosas (Internet of Things) – La Internet de los servicios (Internet of Services) – La Internet de las redes y las arquitecturas (Internet of Networks and Architectures) Para cada uno de estos cinco elementos, se está comenzando a desarrollar una visión estratégica, que incluye elementos de medio y largo plazo. La Internet para las personas ¿Cómo quieren nuestros clientes que sea la Internet del Futuro? En sus inicios, Internet era un instrumento de laboratorio. Primaba, claramente el aspecto tecnológico. Poco a poco, sin embargo, el aspecto técnico ha ido cediendo importancia a la comunicación, a la transmisión de información entre personas, cómo la comparten y cómo interaccionan. Tanto es así Internet del Futuro: más allá de la pura conectividad José Jiménez Delgado Director de Investigación Colaborativa de Telefónica I+D Richard Benjamins Director de Estrategia Tecnológica de Telefónica I+D “Internet ha dejado de ser un instrumento tecnológico para estar constituida por las personas que la utilizan” que, para muchos, Internet ha dejado de ser un instrumento tecnológico para estar constituida por las personas que la utilizan: “Internet is the people”. Para que Internet sea de las personas, debe enriquecerse e introducir algunos elementos que, aun estando ya presentes, van a hacerla mucho más cercana: La movilidad es un elemento clave de esta nueva Internet. La Internet del futuro es una Internet móvil. Podemos acceder desde cualquier lugar y con cualquier terminal y, esperamos, no tener que hacer nada especial para adaptarnos a cada entorno. Se trata de una Internet que también sirve para que las empresas puedan añadir eficiencia y flexibilidad, en el lugar de trabajo y en la forma de fabricación. Así, cuando se habla de la Internet para las personas, se está pensando en desarrollar: a) Servicios y aplicaciones dependientes del contexto. Se trata que la respuesta de Internet dependa de dónde nos encontramos y en qué circunstancia. Esta información tiene que ser útil y no intrusiva. b) Formas de conocer mejor a los clientes, para ofrecerles lo que realmente necesitan. No todos tenemos los mismos gustos ni necesidades. c) Formas en las que los consumidores puedan convertirse en “prosumers”. Debemos ayudar a nuestros clientes a beneficiarse de la red. Utilizar servicios gratuitos o soportados por publicidad,… d) Mejores interfaces. Tanto para los terminales que puedan tener en casa, en el coche o en la calle. En todos los lugares queremos darles la mejor experiencia de usuario. Por supuesto, también queremos tener en cuenta las personas con discapacidades para que ellos también se sientan parte de Internet. La Internet del conocimiento. ¿Cómo trabajamos con los contenidos en Internet? Cuando se comenzó a hablar de Internet, parecía que no iba a ser mucho más que una red para conectar ordenadores y, a través de ellos, poder acceder a datos. Sin embargo, este concepto fue cambiando. Enseguida pudimos acceder a fotografías; primero pequeñas y con baja calidad. Luego empezamos a acceder a la música. Luego pasamos a los videos, después, poco a poco, a la realidad virtual de forma que, para algunos la vida social ya comienza en Internet. Las interfaces tipo “Second Life”, van mas allá del desarrollo de elementos para jugar en red; se han convertido en lugares donde se desarrolla una vida social “virtual” “Un aspecto muy relacionado con la red es la manera en la que van a construirse y a gestionarse los servicios y cómo se van a adaptar las plataformas para ello” paralela y complementaria, tan real como la convencional y relacionada con ella. Otra forma de lograr una mayor integración de los contenidos es conseguir que éstos se integren con las percepciones reales, de manera que proporcionen información adicional sobre el entorno. Es lo que se denomina “Realidad aumentada”. Para ello hay que mejorar la forma en que se elabora y transmite esta información. Por ejemplo, la utilización de redes P2P se esta convirtiendo en una de las alternativas más eficaces para la distribución de contenidos de video y hay en marcha varias iniciativas para mejorar su efectividad. Otros aspectos a considerar son la mejora de los mecanismos de búsqueda de información, especialmente la identificación de objetos en imágenes, tanto para su indexación como para su tratamiento por medio de diversas aplicaciones. En esta misma línea, pueden incluirse los sistemas de recomendación. Las opiniones de otros usuarios son una de las razones del éxito de las herramientas de búsqueda más populares. Otro aspecto a investigar es cómo lograr que los contenidos tengan rentabilidad. La publicidad puede ser una buena oportunidad siempre que no sea intrusiva y nos proporcione información. La Internet de las cosas. El ambiente inteligente La realización del concepto del ambiente inteligente es uno de los objetivos a largo plazo de la Internet del futuro. Por un lado se trata de utilizar las posibilidades que ofrecen los mini sensores y actuadores. Los sensores permiten obtener todo tipo de información del entorno; desde la temperatura, humedad, iluminación, etc. y transmitirla a lugares donde esta información se procesa y se utiliza tanto para resolver posibles problemas como para adaptar los servicios a las personas que están allí. Pero, además, en relación con la Internet de las redes y de los servicios, debe ser capaz de modificar los servicios para que éstos se adapten, sin intervención directa, a las posibilidades de los terminales y de las redes sobre las que se transmiten. La Internet de los servicios. ¿Cómo debemos adaptar nuestras aplicaciones y sistemas? Un aspecto muy relacionado con la red es la manera en la que van a construirse y a gestionarse los servicios y cómo se van a adaptar las plataformas para ello. Otro aspecto importante es el proceso de convergencia que está teniendo lugar entre los servicios de telecomunicaciones y los servicios de Internet. Muchas de las actividades se dirigen a mejorar la virtualización de los servicios, a extender el concepto de Software como Servicio, a la evolución del concepto de servicio hacia servicio gestionado y a la colaboración con terceros y usuarios. El concepto de Internet de los Servicios debe extenderse hacia el almacenamiento y la computación en red. Además, el concepto actual de plataforma de servicio (Service Delivery Platform o SDP) debe evolucionar hacia lo que ya se empieza a conocer como Service Delivery Framework o SDF). SDF permite extender la gestión del ciclo de vida de los servicios más allá de las fronteras de un sólo proveedor, “Aunque pueda estar de moda decir que la tecnología no importa, será difícil que el desarrollo de Internet pueda ignorar los problemas técnicos y de arquitectura que tienen las redes actuales” siendo la base tecnológica para la creación de mercados abiertos de en los que diversos aentes colaboran y combinan sus recursos para hacer llegar a los usuarios los mejores servicios. Asimismo, la adaptación de las aplicaciones implica extender los conceptos actuales de SOA (Service Oriented Architecture) y la introducción de tecnologías semánticas que permitan la composición automática de servicios. Las tecnologías semánticas pueden ser el elemento unificador que permita lograr la red interconectada inteligente; sin embargo, su implantación se enfrenta a algunos retos, especialmente relacionados con la escalabilidad así como el propio proceso de su generación y la actualización del contenido. Los servicios futuros estarán basados, en gran medida, en las redes de sensores y las aplicaciones se basarán, en gran medida, en comunicaciones máquina-máquina. Gran parte de la Internet del futuro consistirá en sistemas comunicándose con sistemas y no con personas. La Internet de las redes. Las plataformas en las que se sustenta Aunque pueda estar de moda decir que la tecnología no importa, será difícil que el desarrollo de Internet pueda ignorar los problemas técnicos y de arquitectura que tienen las redes actuales. El discurso para construir la Internet del futuro deberá tener en cuenta las posibles evoluciones de la arquitectura y la necesaria adaptación de los protocolos. Existen varias propuestas que se están analizando más a fondo, tanto en los grupos europeos, y fuera de Europa. En todo caso, ya comenzamos a tener unas ideas iniciales de cómo será la red: Por un lado, se busca una conectividad avanzada. La red debe adaptarse a los distintos contenidos que transporta, para hacerlo de la manera más eficiente. Esto significa la adaptabilidad a los distintos patrones de tráfico y la flexibilidad para adaptarse a los distintos requisitos de calidad de servicio. Por otro lado, la red debe estar dotada de los mecanismos que aseguren su robustez, escalabilidad y resistencia ante fallos. Las condiciones regulatorias impondrán, posiblemente, un cierto grado de neutralidad, para el que la red debe estar preparada. El plano de control debe evolucionar para adaptarse a los nuevos paradigmas de redes auto organizadas y de auto reparación. Otros aspecto es la utilización y la interconexión con redes especiales como las redes de almacenamiento, las redes “event driven” etc. Todas ellas pueden requerir unos sistemas de control especiales y su interconexión y interoperabilidad con las redes actuales presenta numerosos interrogantes. Por otro lado, las plataformas de servicio, que constituyen los elementos en los que se sustentan los servicios proporcionados desde la red, deben ser capaces de permitir el descubrimiento automático del mismo, la composición y negociación de los acuerdos de nivel de servicio, etc. El objetivo final es la provisión de servicios con un mínimo (idealmente nulo) de intervención (provisión automática de servicios). Se trata, finalmente, de lograr que Internet se convierta en un lugar donde no sólo se acceda a la conectividad sino que pueda proporcionar servicios. Para ello será necesario permitir a todos los eventuales proveedores de servicios el desarrollo de nuevos servicios a través de API abiertas y la posibilidad de empaquetarlos de distintas maneras. “La construcción de la Internet del Futuro no puede ser obra sólo de los operadores de Telecomunicaciones” Un objetivo importante es la capacidad de proporcionar no sólo conectividad sino almacenamiento y procesado a través de soluciones de red (cloud computing). La seguridad, privacidad y la confianza de las redes y de los servicios y plataformas que se constituyen sobre ellas constituyen un elemento clave. Este aspecto se encuentra también muy relacionado con los servicios y su adaptación a la Internet del futuro. Creando servicios para los clientes Naturalmente, como ha podido verse, todas estas “Internets” están muy relacionadas entre sí y tienen muchos elementos comunes. Todas ellas requieren la participación de varios actores y precisan de experiencias muy diversas. No pueden llevarse a cabo de forma aislada. El objetivo será que todos estos elementos nos permitan: – Crear nuevas aplicaciones para las personas, tanto en casa como cuando se encuentran en movimiento o en el lugar de trabajo. La red debe ser capaz de conocer sus circunstancias y sus gustos para proporcionarle los servicios que necesita. – Diseñar nuevas aplicaciones para que el hogar inteligente sea una realidad, de forma que los servicios que allí se prestan estén unificados, adaptados a las personas y que la instalación y mantenimiento sean automáticos. – Trabajar para lograr el coche inteligente. El coche es una extensión del hogar, las aplicaciones y servicios deben continuar allí. Pero no es sólo eso; la movilidad y la seguridad requieren servicios propios. – Avanzar en la utilización de Internet para los servicios de esalud. Tanto en el hogar como en el centro hospitalario. Aquí, Internet ya está jugando un papel fundamental que queremos reforzar. – Construir nuevas aplicaciones para la empresa, para ayudar a mejorar su eficiencia y eficacia. Que pueda utilizar las posibilidades de las comunicaciones e incorporar la inteligencia ambiental. En definitiva, queremos contribuir a crear la Internet de las personas, con aplicaciones de e-salud, eadministración, e-educación, herramientas de e-inclusión, etc… que aumentarán la utilidad social de la Internet del futuro. Una plataforma tecnológica para construir la Internet del Futuro Somos conscientes de que la construcción de la Internet del futuro no puede ser obra sólo de los operadores de Telecomunicaciones. Se trata, como se ha visto, de un concepto muy amplio que abarca a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y a muchos aspectos relacionados con la creación, almacenamiento y distribución de los contenidos. Por ese motivo, ha decidido unir fuerzas con las empresas que pueden tener alguna relación con el grupo de trabajo que, desde las plataformas tecnológicas europeas y sus equivalentes españolas, están trabajando para estudiar la eventual utilidad de una iniciativa tecnológica conjunta en este campo. Las actividades se están realizando tanto en colaboración con las empresas europeas, en el grupo de interplataformas y en España, donde se acaba de establecer el grupo de estudio, presidido por Telefónica para explorar alternativas para el lanzamiento de una estrategia de medio-largo plazo sobre las prioridades de I+D españolas tanto en el contexto español como en el contexto europeo. Este grupo, que se quiere que esté abierto a todas las entidades españolas con interés en estos temas, dispone ya de una página web en la que se acaba de comenzar el debate para construir, entre todos, la Internet que queremos.
30 oct 2015
Artículo BIT
La visión de los centros tecnológicos: I+D necesaria para el liderazgo en innovación
Es el momento de pensar en una Nueva Internet para una sociedad interconectada Por primera vez en el periodo de desarrollo de Internet, desde sus orígenes hace más de 30 años, la comunidad científica y tecnológica está reivindicando la necesidad de repensar su arquitectura y de analizarla “desde cero”, con mecanismos revolucionarios. Se considera que con una estrategia meramente evolutiva de mejora incremental de la Internet actual no será posible lograr la infraestructura que sea capaz de proporcionar los servicios de dentro de 10 o 15 años. La Unión Europea, los Estados Unidos de América, Japón y otros polos económicos están dando pasos en esta dirección. A la hora de describir cómo sería la infraestructura de información y comunicaciones que sirviera para una futura sociedad interconectada, una de las formas más sencillas es empezar resumiendo las desventajas o limitaciones del modelo actual, tanto técnicas como socioeconómicas, que permitan identificar posibles características futuras. Algunas de estas limitaciones resultan muy obvias, como la seguridad, la movilidad, la fiabilidad, la complejidad de gestión o la eficiencia; otras son menos perceptibles. Son limitaciones fundamentalmente técnicas que tienen su origen en los fundamentos de diseño de Internet, Durante estos últimos 30 años, Internet ha pasado de ser un experimento académico a ser una parte fundamental de nuestras vidas. Pero debido a diferentes limitaciones de la infraestructura que representa la Internet actual, existe la convicción de que es el momento de pensar en una Nueva Internet para asegurar y sostener una economía basada en el conocimiento y una futura sociedad interconectada. Para lograr este fin es preciso abordar un nuevo diseño desde una estrategia “radical”, que complemente las mejoras incrementales de estrategias “evolutivas”. Es vital que la industria española y los agentes de I+D tengan para esta próxima generación de Internet una participación mucho más activa de lo que tuvieron en el pasado. No es casualidad que quienes tuvieron precisamente esa participación activa en el pasado sean hoy las sociedades más avanzadas. Se da la correlación entre participación activa y progreso. La visión de los centros tecnológicos: I+D necesaria para el liderazgo en innovación Guillermo Gil Director de la Unidad Telecom de Tecnalia Stefan Schuster Responsable de gestión y coordinación I+D “Services for Digital Business” del European Software Institute esto es, en su arquitectura: el modelo extremo-a-extremo, el Protocolo Internet (IP) y su sistema de direccionamiento. Otro aspecto es el de las nuevas formas de colaboración, de búsqueda, acceso y combinación de la información e incluso de nuevos y disruptivos modelos de negocio, que previsiblemente emergerán en base a una reformada infraestructura del Internet del Futuro. Es difícil, sino imposible anticipar estos fenómenos en detalle, pero a la vez resulta esencial diseñar esta nueva infraestructura de forma que no obstaculiza su evolución. La renovación de la Internet requiere un enfoque revolucionario Es razonable, por tanto, pensar en un diseño radical, un “diseño desde cero”, que entre sus nuevas características incluyera, entre otras, las siguientes: – Capacidad de evolución y escalabilidad, en términos de adaptación a nuevos servicios y a nuevas formas de uso de servicios. – Capacidad de operación en condiciones críticas, por ejemplo cuando una parte de la infraestructura no está operativa. – Capacidad de auto-reparación, - recuperación y -gestión. – Integración de servicios broadcast y multicast de forma generalizada en redes que han sido preferentemente unicast. – Eficiente explotación de nuevos servicios, como los servicios en tiempo real, servicios distribuidos, servicios compuestos, micro-servicios. – Operación optimizada, económicamente viable y atractiva no sólo para los diversos agentes de la red de valor, sino para la sociedad en general (no excluyente, no contaminante, energéticamente eficiente, etc.). Estos son simplemente algunos de los temas que habría que considerar y que solamente tienen el propósito de muestra. Obviamente, no resulta posible fijar completamente los requisitos para esta futura infraestructura porque no es posible imaginar con precisión ni lo que serán los servicios de dentro de 10 o 15 años ni cómo será la estructura empresarial del sector directamente relacionado. Lo importante es que probablemente son características que no se puedan abordar de manera aislada; tampoco se pueden resolver eficientemente con un “parche” incremental. Todas ellas representan desafíos a la arquitectura fundamental de Internet. La reflexión sobre la Internet del Futuro representa una oportunidad única para alcanzar posiciones de cabeza en Innovación Esta reflexión que se abre sobre Internet representa una enorme oportunidad para que las empresas españolas y los agentes de I+D ten- “Esta reflexión que se abre sobre Internet representa una enorme oportunidad para que las empresas españolas y los agentes de I+D tengan una participación en su desarrollo mucho más activa de lo que tuvieron en el pasado” gan una participación en su desarrollo mucho más activa de lo que tuvieron en el pasado. No es casualidad que quienes tuvieron precisamente esa participación activa en la construcción de la Sociedad de la información sean hoy las sociedades más avanzadas: se da la correlación entre participación activa y progreso social. La razón es que sin participar de forma activa en el desarrollo de estas complejas herramientas se corre el riesgo de limitarse a utilizar una mínima parte de las potencialidades que brindan o de hacerlo tarde, no haciendo de ellas una auténtica ventaja competitiva. El efecto inducido que estas infraestructuras tienen sobre otras disciplinas sociales, económicas o científicas es impresionante. Ningún otro desarrollo está proporcionando el factor multiplicador que proporciona Internet. Los motivos son variados, destacando la interconexión de inteligencias, la ejecución instantánea de decisiones, la actuación a distancia. Es preciso, por tanto, crear una estrategia de participación activa en el desarrollo de la Sociedad de la Información más allá de su promoción y uso, que anticipe la Internet del Futuro y logre con esta explotación anticipada una ventaja competitiva. Se debe crear, usando este nuevo fenómeno aglutinador, este “momento”, un modelo propio y pionero en Sociedad de la Información que ayude a renovar el tejido empresarial, especialmente fortaleciendo las PYMEs del Sector de Servicios Avanzados, que acelere la entrada en la economía del conocimiento y que soporte el desarrollo de otros sectores tradicionales y emergentes. Esta estrategia se tendría que sustentar, desde la perspectiva de los “Obviamente, la participación en el diseño de la futura generación Internet es una cuestión que atañe a más que al propio sector de Telecomunicaciones, Software y Sociedad de la información, aunque éste desempeñe un papel fundamental y determinante” centros Tecnológicos, en los siguientes pilares, Focalización, Metodología, Diferenciación y Divulgación: – Focalización: Obviamente, por la dimensión, es preciso un ejercicio de selección y priorización para asegurar que las acciones pueden ser eficaces en determinadas áreas, en las que ya existe una posición de partida ventajosa o donde se puede optar a liderar de manera sostenida. El aprovechamiento de las fortalezas del tejido empresarial existente, de las características sociales y culturales del país, de la estructura económica o educativa, o de las políticas en materia de sostenibilidad u otras, deben servir como conductores en este proceso de enfoque. Además, este enfoque resulta necesario para mejorar la eficiencia e impacto de una inversión en I+D en general más limitada en comparación con países más desarrollados de nuestro entorno. – Metodología: mediante la aproximación “experimental” y “revolucionaria”, buscando transversalidad entre disciplinas que actualmente están separadas, convergencia entre oferta y demanda y el apoyo, mediante la cooperación, a un Sector de Servicios Avanzados. La investigación conducida por la experimentación servirá para demostrar la viabilidad de los conceptos y de los modelos de negocio propuestos. La colaboración entre los agentes empresariales y académicos desde las primeras etapas es también fundamental, de manera que se logre una mejor planificación, sincronización y alineación de las propias cadenas de valor para hacer más potentes a las empresas existentes, muchas de ellas PYMEs, y para propiciar la creación de nuevas empresas en nuevos nichos. Esta colaboración debe extenderse a un entorno internacional, no sólo para la I+D experimental y multidisciplinar, sino también para la estandarización como una forma de mejorar tanto las aproximaciones evolutivas como revolucionarias de la Internet del Futuro. – Diferenciación: mediante la búsqueda de reconocimiento y diferenciación en un contexto de interrelación global con otros agentes y polos tecnológicos internacionales. El “momento” que se cree alrededor de la Internet del Futuro ha de servir para posicionar a nuestro sector de Telecomunicaciones, Software y Sociedad de la Información de manera singular, conectándolo con las iniciativas internacionales relacionadas. – Divulgación: es importante contar con una estrategia de difusión, tanto a nivel nacional como internacional, para difundir las soluciones generadas por agentes nacionales y contribuir a que sean aceptadas, adaptadas y reutilizadas en un amplio espectro de aplicación global. A nivel nacional, programas específicos de formación y capacitación, basadas en casos de éxito, ayudarán a crear nuevos nichos de mercado y a potenciar la competitividad del tejido empresarial. Obviamente, la participación en el diseño de la futura generación Internet es una cuestión que atañe a más que al propio sector de Telecomunicaciones, Software y Sociedad de la información, aunque éste desempeñe un papel fundamental y determinante. Dentro del propio sector, las oportunidades van a surgir más como consecuencia de la interrelación entre las diversas disciplinas (de servicios, movilidad o red) que por un trabajo aislado e independiente en cada una de ellas. Además, más allá del propio sector, la Internet del Futuro tiene que constituirse en una referencia para la sociedad en general, de manera que la inversión en su desarrollo sea percibida como lo que es: un claro beneficio para toda la sociedad y una de las mejores opciones para alcanzar los retos futuros de la sociedad en términos de progreso económico, desarrollo sostenible y calidad de vida. Por todo ello, el nuevo proceso de reflexión sobre la Internet del Futuro que se está abriendo representa una oportunidad única y quizá irrepetible para contribuir a alcanzar posiciones de cabeza en Innovación.
30 oct 2015
Artículo BIT
Future Internet: Una visión desde la Universidad Politécnica de Madrid
El movimiento hacia el Internet Futuro se ha ordenado en Europa a través de las Plataformas Tecnológicas, instrumentos liderados por la industria con participación de la universidad, entre otras instituciones dedicadas a la investigación, desarrollo e innovación, todo ello apoyado por la Comisión Europea. Recientemente, algunas de estas Plataformas Europeas se reunieron para comprobar que había aspectos de inminente convergencia en el corto plazo. Sin embargo, sólo era posible llegar a ello habilitando un nuevo espacio para la investigación sobre elementos nuevos que actuasen como los catalizadores de esa convergencia en un contexto global. Así, a partir de este movimiento inter-plataformas, se alumbró el concepto de Internet del Futuro, al que sigue el correspondiente nacimiento de la Plataforma Europea y, en el caso español, también de la correspondiente plataforma espejo apoyada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Federico Álvarez García Guillermo Cisneros EQUIPO DE LA UNIVERSIDAD POLITECNICA DE MADRID Raquel Pérez Leal Roberto Martínez Gamero Eugenio Triana Future Internet: Una visión desde la Universidad Politécnica de Madrid Future Internet, traducido como Internet del Futuro, es lo que se concibe como la futura red de telecomunicaciones: universal, ubicua, accesible, sostenible, omnimedia, escalable, adaptable, personalizada. No es, pues, una simple evolución de lo que actualmente conocemos por Internet. Se trata, en cambio, de un nuevo concepto de red de telecomunicaciones, donde se va a registrar una total convergencia de tecnologías, redes, servicios, contenidos, etc., y todo ello pivotando alrededor del usuario, su comportamiento, sus reacciones y sus deseos en el entorno socio-económico. Así, la red de telecomunicaciones del futuro se perfila como que existirá de forma intrínseca a nuestras vidas, a nuestras acciones, sin que tengamos que realizar ninguna acción para acceder a ella, a sus contenidos o a nuestros interlocutores de forma multimedia, porque nosotros mismos podremos ser parte de la red, incluso de sus propios terminales, posiblemente por medio de la convergencia bio-nano tecnología. “Los usuarios cada vez más, para preparar su viaje ya no sólo localizan información en buscadores y portales turísticos, se dirigen a comunidades de webs sociales consultando blogs, fotos, sistemas de geolocalización, etc.” El presente artículo aventura un punto de vista, desde la UPM, de lo que puede ser el Internet del Futuro. Esta visión se apoya en la participación que la UPM viene teniendo desde el principio en las reuniones que han dado con la generación del nuevo concepto, y en el papel que le da el hecho de que es la organizadora que albergará los próximos eventos Future Internet Assembly y ServiceWave 2008, ambos en diciembre 2008. Dicho punto de vista, tanto académico como investigador y de ingeniería, es como el propio concepto que surge del movimiento inter-plataformas: completamente pluridisciplinar. Hace mucho tiempo que se viene diciendo que las TIC son horizontales a todas las tecnologías y a nuestra propia vida; Internet del Futuro potenciará esa horizontalidad de forma que no habrá distinción entre tecnologías que lleven o no lleven red de telecomunicaciones, porque nosotros mismos seremos parte de esa red. Ello se refleja en los cinco pilares sobre los que se sustenta Internet del Futuro: Internet de las Redes, Internet de los Servicios, Internet de las Cosas, Internet del Conocimiento, e Internet de las Personas. La visión del futuro de las tecnologías que conforman el denominado “Future Internet” y su relación entre ellas Las tecnologías sobre el futuro de Internet se agrupan en varios ámbitos, que no tienen por qué coincidir con lo que actualmente se conoce como Internet, sino como una auténtica red de tecnologías en diferentes ámbitos que permitan nuevas formas de comunicación y de interacción entre usuarios, y entre o con empresas. Es por ello que se divide la visión en las siguientes categorías: Las redes y servicios del futuro En los últimos diez años la evolución de Internet ha sido enorme en todos los aspectos, especialmente desde el punto de vista de servicios. Ha surgido el concepto de Web 2.0, la segunda generación de Internet liderada por la aparición de servicios innovadores como son los de acceso a contenidos generados por los propios usuarios, las webs sociales o las que proporcionan canales de vídeo y televisión en Internet que, junto con una creciente interactividad, están revolucionando la concepción del servicio extremo a extremo e impactando en todos los niveles del mismo, desde las aplicaciones a las redes que las sustentan así como en las tecnologías subyacentes. La infraestructura de red y servicios de Internet presenta limitaciones estructurales para hacer frente a los nuevos requisitos. Dichos requisitos son el resultado del notable crecimiento experimentado, y previsto, tanto en número de usuarios (escalabilidad) y en cantidad y tipo de aplicaciones como en capacidad de manejo de tráfico (ancho de banda). Esto plantea un desafío en términos de fiabilidad, movilidad, seguridad, flexibilidad, diversidad de velocidades y tipos de dispositivos de acceso, etc. para el que la red actual no está preparada. La evolución que ha llevado a la Internet actual era difícil de predecir hace diez años. Esto mismo ocurre ahora con los servicios y la red del Futuro; sin embargo se pueden apuntar algunos de sus aspectos más significativos. En lo referente a servicios, se perfilan: – Servicios centrados en el usuario, lo que implica facilitar a las comunidades de usuarios la creación, composición, personalización y configuración del servicio mediante habilitadores de servicio, asegurando al mismo tiempo la privacidad y seguridad. – Servicios basados en plataformas abiertas, escalables con arquitecturas que permitan la descripción y el descubrimiento automático del servicio, la reutilización de los mismos, la interoperabilidad, que sean multi-dispositivo, multi-contexto, móviles, etc. En cuanto a la red del futuro se perfilan varias líneas para resolver las limitaciones citadas anteriormente. Se está investigando en nuevas arquitecturas y tecnologías que soporten de forma dinámica y eficiente la multiplicidad de contenidos, formatos, patrones de tráfico, modos de distribución punto a punto o punto a multipunto, la continuidad del servicio a través de diferentes redes multi-dominio, la movilidad de forma nativa y la múltiple variedad de tecnologías y dispositivos acceso. Se plantea la asignación bajo demanda de los recursos de red, lo que implica infraestructuras fácilmente extensibles y la utilización de tecnologías de virtualización, federación y overlay. Al mismo tiempo se requiere facilitar un entorno de operación y gestión de la red que sea flexible, dinámica y que permita la asignación y el control óptimos de recursos. La evolución de Internet debe por ello conducir a un diseño nuevo basado en nuevos conceptos de conectividad, enrutamiento de mensajes, acceso a redes, direccionado, etc. El llamado “clean slate”. Ambas opciones son complementarias. Se puede reseñar que el esfuerzo en la migración al IPv6 no impide abordar el diseño de nuevos protocolos con mejora radical de las funciones básicas de Internet. Dentro de esta área la UPM participa en varios proyectos de investigación del 7º Programa Marco, donde se incluyen Proyectos Enfocados (STREPS), Proyectos Integrados (IP), y Redes de Excelencia (NoE). Internet de las cosas Internet de las cosas es uno de los esperados crecimientos de la red hacia integrar más y más objetos de la vida cotidiana en él. Es por ello que la integración de redes de objetos dentro de una red general es solamente uno de los objetivos, habiendo muchos otros donde se deben desarrollar tecnologías que puedan ofrecer servicios sobre esos objetos a ciudadanos y empresas. Por ejemplo, el asegurar protocolos adaptados a las características, ofrecer una seguridad de dichas redes de objetos mayor que la actual (debido a la cotidianeidad y ubicuidad de su uso deben ser aún más seguras) e integrar pequeños dispositivos de bajas capacidades, son algunos de los retos. La promoción de las etiquetas identificadoras RFID y la integración de las redes en Internet para ofrecer servicios transparentes para el usuario son algunos de los pilares que se barajan. Los microsensores y los microtags de RFID asociados a estos sistemas significan un futuro de captación de la información sobre las cosas de alcance universal. Dentro de ellos, no se puede olvidar que tal vez se necesite una nueva ordenación del espectro y buscar nuevos materiales para dichas etiquetas inteligentes. Dentro de esta área podemos destacar la participación de la UPM en el proyecto del 7º Programa Marco AWISSENET (www.awissenet. eu). El futuro Internet multimedia Desde la aparición de Internet, los contenidos son, cada vez más y más, una de las partes claves del desarrollo de la propia red y de la posterior explosión de la denominada web 2.0. Es por ello que el futuro Internet multimedia se ha convertido en uno de los pilares básicos del futuro de Internet. Las tendencias actuales de investigación y desarrollo en redes y servicios, así como las comerciales asociadas a establecer el valor de los contenidos en la red en función de su aceptabilidad, están convergiendo rápidamente. Cabe destacar las siguientes tecnologías que, en la mayoría de los casos, la UPM las está desarrollando actualmente dentro de Proyectos Europeos de envergadura: – 3D Media Internet: Una de las explosiones que se prevé es el cambio de actual web en 2 dimensiones hacia una web con contenidos 3D, más adaptados a la forma de los sentidos humanos (no sólo la visión), creando un entorno mucho más inmersivo para el usuario. “Se plantea la asignación bajo demanda de los recursos de red, lo que implica infraestructuras fácilmente extensibles y la utilización de tecnologías de virtualización, federación y overlay” INTERNET DEL FUTURO – Adaptación de contenidos escalables y personalizables sobre redes P2P/P4P para ofrecer servicios IPTV en Internet: La llegada de redes P2P y la posterior posible evolución hacia el P4P donde se tenga en cuenta un enrutado adaptado a dichas redes según donde esté el contenido, ha posibilitado abrir nuevas vías de envío de archivos en tiempo real y mejorar las capacidades de transmisión de datos de las redes actuales. – Buscadores semánticos multimedia: Los buscadores semánticos de contenidos multimedia y los mecanismos de indexación automática de nuevos tipos de contenidos 2D/3D, es uno de los paradigmas que se espera que domine la investigación en los próximos años. – Introducción de elementos multimodales para la percepción de los contenidos: El paso de contenido audio + vídeo hacia un contenido donde el usuario utilice más sentidos perceptuales: tacto (interfaces táctiles o “haptics”), olor o gusto. – El “User Centric Media”: Las aplicaciones han ido evolucionando hacia aplicaciones sociales donde importa más dicha parte social que el contenido en sí. Esto no es una nueva tecnología por sí misma, sino un enfoque diferente a la hora de crear contenidos y servicios, de forma que las tecnologías antes enumeradas deben pivotar alrededor del deseo, comportamiento y reacciones del usuario. Dentro de este movimiento, se puede destacar la participación de la Universidad Politécnica de Madrid en el proyecto puntero del 7ª Programa Marco denominado SEA (Seamless Content Delivery) (www.ist-sea.eu). La gobernanza en el Internet de las personas La gobernanza de Internet intenta ser una traducción del término que se acuña internacionalmente como “Internet Governance”. Tal término no debe ser entendido como ningún tipo de acuerdo político para la vigilancia de Internet, sino como la gestión de las funciones básicas de Internet: direcciones, protocolos, nombres de dominio, etc. Se trata, por tanto, de uno de los pilares, no tanto tecnológicos, sino necesarios per se para el uso, la gestión, e incluso para la existencia y la circulación ordenadas de contenidos en la red. La pregunta que se plantea sería ¿Debe hablarse de algún tipo de regulación de derechos en el Internet Futuro? El establecimiento claro de la propiedad intelectual, el derecho de expresión, la ley aplicable, etc., deben ser regulados para poder soportar los efectos sociales del Internet Futuro al servicio de aspectos esenciales de la sociedad: lectura, aprendizaje, cultura, comunicación personal, emisión del voto popular, control de los poderes, actividad de creación, etc. La estrategia de las infraestructuras de experimentación La Comisión Europea ha lanzado como estrategia del Internet Futuro la necesaria Red de experimentación que habrá de ser no solamente europea. Además de los medios ya disponibles (sistema GEANT, por ejemplo, en Europa), las acciones se orientan a estructurar un conjunto de TestBeds experimentales, como por ejemplo FIRE, PANLAB, ONELAB, que cuentan con la dirección de entidades europeas y que permitirán realizar pruebas con los posibles nuevos protocolos y servicios, así como inferir soluciones de arquitectura de red. Parece muy conveniente conceder la mayor relevancia a la participación en tales proyectos de uso compartido de infraestructuras de RTD del Internet Futuro, con el patrocinio de la Comisión Europea, y articulando la colaboración con las iniciativas USA, GENI/FIND, y de terceros países. Dichas infraestructuras deben estar preparadas para probar a modo de test los conceptos avanzados de Internet del Futuro, y servir entre otros para validar nuevos desarrollos, conceptos y servicios, que de otra forma no sería posible validar. De la misma forma en que existe el CERN para la física de partículas, es necesaria una infraestructura donde los investigadores puedan probar los avances en un entorno adaptado y adaptable a los nuevos paradigmas. Participación y acciones de la Universidad Politécnica de Madrid en las plataformas Europeas y en la Future Internet Assembly Las Plataformas Tecnológicas Europeas son agrupaciones de entidades interesadas en sectores concretos, lideradas por la industria. Cada Plataforma tiene como objetivo definir una Agenda Estratégica de Investigación (traducción del término acuñado internacionalmente como SRA (Strategic Research Agenda). Cada SRA constituye una propuesta sobre temas de investigación estratégicamente relevantes en lo referente a prospectiva de evolución tecnológica con fuerte impacto social, para lograr los objetivos europeos de crecimiento, competitividad y sostenibilidad, fundamentalmente a medio y largo plazo. En términos operativos, las Plataformas Tecnológicas representan polos tecnológicos de referencia para cada temática científica, actuando como facilitadores de consorcios y proyectos. Cuanto más elevado es el nivel de participación (e implicación) de una institución en la Plataforma, más facilidad hay de que ésta pueda participar en proyectos estratégicos de esa temática. Como resultado del interés de la propia Comisión Europea por empujar la nueva visión que representa Internet del Futuro, un grupo de expertos de las cinco plataformas europeas que tienen relación con la temática y en el que también participa la UPM, trabaja en la realización de una Agenda Estratégica de Investigación que integre los retos de investigación comunes en cinco ámbitos: el Internet de las Redes, el Internet de los Servicios, el Internet de las Cosas, el Internet del Conocimiento y el Internet de las Personas. A nivel español también existen iniciativas similares. Las Plataformas Tecnológicas españolas han surgido, en algunos casos, como grupos espejo nacionales de las plataformas tecnológicas europeas, complementando a éstas para dar un mensaje común hacia Europa, y en otros, como respuesta a un interés manifiesto de la industria española, sin existir equivalente europeo. La participación de la UPM en las plataformas españolas del área TIC es muy amplia y variada. No sólo participa a través de sus investigadores en gran parte de los grupos de trabajo de cada una de ellas, sino que además influye en sus Agendas Estratégicas de Investigación a través de informes periódicos de Vigilancia Tecnológica realizados por el Círculo de Innovación en TIC (CITIC) que coordina esta Universidad. Esto ha permitido, por un lado, colaborar en la identificación de nuevos retos tecnológicos emergentes a los que la industria española debe prestar atención a medio y largo plazo si no quiere verse desplazada en el ámbito internacional, y por otro, fomentar la colaboración universidad- empresa sobre la base de transferencia de tecnología en aquellos temas estratégicos en los que existe masa crítica suficiente como para abordar la fase de internacionalización con garantías de éxito. Conclusiones Se ha dado una visión desde la Universidad Politécnica de Madrid de lo que se augura como el concepto de Internet del Futuro (traducción del término acuñado internacionalmente como Future Internet). A dicho concepto se asocia el nacimiento de una nueva Plataforma Tecnológica por medio de un movimiento europeo inter-plataformas. Esta nueva Plataforma Tecnológica dibuja, en su agenda estratégica, un nuevo espacio de investigación que sirve de catalizador a la convergencia de tecnologías descritas en otras Plataformas Tecnológicas. Internet del Futuro no será una simple evolución de lo que hoy conocemos como Internet actual. Será un movimiento global, en el que todo pivotará alrededor del usuario. No habrá que acceder a la red de telecomunicaciones, porque el propio usuario será parte de la red. Los cinco pilares que se apuntan para sustentar el concepto son Internet de las Redes, Internet de los Servicios, Internet de las Cosas, Internet del Conocimiento, e Internet de las Personas.
30 oct 2015
Artículo BIT
Internet del Futuro: La visión de la empresa deservicios
El contexto lo es todo ¿Internet del Futuro? ¿Futuro Internet? Estas son expresiones que desde hace un tiempo venimos escuchando cada vez con más frecuencia. No sabemos bien cuál es la más indicada, y hay partidarios tanto de una, como de otra, alegando razones semánticas para elegir el término que mejor se ajusta a aquello a lo que nos queremos referir. En inglés existe el mismo problema, pero dado que no es el objetivo de este artículo debatir el nombre, ni siquiera su significado, a partir de ahora nos referiremos a ello como FI (Future Internet) sin darle más vueltas. A lo que sí queremos dar vueltas es precisamente a las razones que nos llevan a investigar y analizar el FI. Estas razones deben permitirnos tomar decisiones. ¿Dónde pensamos que Europa debe invertir los fondos de I+D: en la infraestructura de red, en el diseño de una arquitectura de referencia para la generación y provisión de servicios, en tecnologías para gestionar contenido multimedia, en todos a la vez?, ¿deben acompañarse estas acciones de otras por parte de reguladores?, ¿faltan políticas de educación, empleo y desarrollo que faciliten la transición hacia una nueva manera de hacer las cosas que parece echarse encima en un mundo globalizado?. Nada de esto tiene sentido sin un contexto de referencia, y en este caso hemos elegido el contexto de la industria española como base de trabajo. Según publica en su número de noviembre de la revista Capital, España representa poco más del 2% de la economía y del comercio mundiales y, aunque seamos la Santiago Ristol Director Area Services-Atos Origin Presidente de la Plataforma INES Internet del Futuro: La visión de la empresa de servicios Son muchas las iniciativas de trabajo existentes en torno al llamado Futuro Internet (FI) o Internet del Futuro, y todas ellas se caracterizan por reconocer la necesidad de un trabajo multidisciplinar, que abarca pero no se limita a la tecnología. Sin embargo, todos los actores involucrados en el proceso de definición siguen representando mayoritariamente al sector TIC (operadores de telecomunicaciones, empresas de servicios, ISPs, integradores…) en un claro enfoque technology-push. Este planteamiento ya ha dado resultados positivos pero incompletos en el pasado y Atos Origin quiere impulsar la participación de otros sectores de la economía con el fin de asegurar que la demanda también esté representada y asegure el impacto que el FI debe tener desde el punto de vista no sólo tecnológico, sino también económico y social. Este artículo explica el rol de la empresa de servicios en el FI y ofrece algunas pistas de la importancia de la demanda en el marco global de nuestro futuro, que no puede concebirse ya sin Internet. “El FI es pues una oportunidad para España. Una activa participación de nuestra industria en la definición de la nueva generación de Internet, con el respaldo de nuestro gobierno (y por ende, las políticas asociadas), deben situarnos en una posición ganadora” Nuria de Lama Jefe Unidad Tecnologías Semánticas-Atos Origin Jose María Cavanillas Director I+D+i de Atos Origin Vice-Presidente Comité Directivo de NESSI Vice-Presidente de la Plataforma Tecnológica española de Internet del Futuro ES.INTERNET INTERNET DEL FUTURO octava potencia económica, en los próximos años nos adelantarán Rusia, México, Brasil e India. Algunos otros datos proporcionados por esta publicación nos sirven para completar el marco de trabajo de la industria española: – En España las empresas son más pequeñas que en el resto de Europa: el 51,3%, es decir, más de 1,7 millones, tienen menos de 2 trabajadores, frente al 40% de la UE-15. – La globalización sigue siendo un reto para las empresas, y en este caso las empresas españolas continúan batiendo récords negativos. Pocas empresas tienen una imagen de marca consolidada, los niveles de exportación son muy bajos y los productos y servicios españoles pierden terreno a favor de la competencia extranjera – La falta de capital riesgo, un continuo fracaso educativo y falta de perfiles de gestión internacional, así como los medios para retener el talento, son otros de los factores que acusa la industria española. ¿Es esta visión negativa la “crónica de una caída anunciada”? No debe serlo. Precisamente el conocimiento de nuestros problemas y limitaciones es el que nos debe ayudar a elegir dónde queremos poner el foco de nuestro trabajo. ¿Puede ayudarnos el FI? El principal enemigo de las pymes es la restricción de financiación a la que se ven sometidas, haciendo que los fondos destinados a innovación sean mínimos. Esto lleva a la fragmentación de mercados como el del SW, repercutiendo en una menor competitividad del tejido industrial español. Sin embargo, son muchos los que coinciden en que la innovación podría convertirse en protagonista del modelo económico español. Internet ya posibilita que las pymes colaboren entre ellas o con otros tipos de organizaciones para ser más competitivas, pero las promesas de un Futuro Internet donde los servicios de distintos proveedores se compondrán automáticamente según las necesidades del usuario, prometen oportunidades de negocio en muchos nichos. El FI es pues una oportunidad para España. Una activa participación de nuestra industria en la definición de la nueva generación de Internet con el respaldo de nuestro gobierno (y por ende, las políticas asociadas) deben situarnos en una posición ganadora. ¿Por qué Internet ahora ya no es suficiente? Desde hace meses son muchas las iniciativas que trabajan en la definición de FI, la identificación de los problemas y limitaciones de la infraestructura actual, los retos tecnológicos a distintos niveles y la manera de abordarlos. Algunas de ellas son GENI experimental facility (Global Environment for Network Innovations) y FIND (Future internet Design Initiative) en Estados Unidos; AKARI y el New Network Forum en Japón, y Future Internet Forum en Korea. En Europa destacan el Think Tank EIFFEL, la iniciativa FIRE (Future Internet Research and Experimentation) y más recientemente la FIA (Future Internet “En una economía basada en servicios, es además imperativo ser innovador en la naturaleza de los servicios que se proveen, así como en la manera de proveerlos. Esto no sólo compete al proveedor, sino también al usuario. Hasta ahora las discusiones sólo han contado con la oferta“ Assembly), creada en el contexto de los programas de I+D de la Comisión Europea y a la que pertenecen más de 70 proyectos de los Programas Marco 6 y 7 de ICT. España ya ha movido ficha creando una Plataforma Tecnológica focalizada en FI que se ha llamado ES.INTERNET. Desde la perspectiva de una empresa de servicios tenemos la impresión de que, a pesar de los bien conocidos problemas y cuellos de botella, la tecnología per se no es suficiente justificación. El hecho de que algunos de los elementos de la actual Internet (como el router) se inventaran en Europa, pero se hayan explotado económicamente en Estados Unidos, así como el dominio de empresas como Yahoo, Amazon o Google en el panorama de la web actual nos obligan a plantear un ejercicio de cálculo del RoI en esta aventura. En una economía basada en servicios, es además imperativo ser innovador en la naturaleza de los servicios que se proveen, así como en la manera de proveerlos. Esto no sólo compete al proveedor, sino también al usuario. Hasta ahora las discusiones sólo han contado con la oferta. Atos Origin aboga por tanto por una mayor implicación de la demanda en este proceso. La previsión de necesidades no es una tarea baladí, y no es descabellado pensar que una foto clara de lo que nuestra industria (sectores verticales en los que España es fuerte o sectores emergentes en los que podemos llegar a serlo), puede necesitar en el FI (enfoque pull) ayudada por los actores tecnológicos (enfoque push) nos ayudará a establecer prioridades y una justificación tecnológica, económica y social del FI. El rol de las empresas de servicios ante la Internet del Futuro Para entender el rol que una empresa de servicios TIC tiene en la sociedad es conveniente hacer una abstracción del mundo en el que a un lado se encuentran las tecnologías y los productos, y al otro lado se sitúan los clientes de los distintos sectores. En esa abstracción, donde encontramos junto a las tecnologías a muchas PYMEs de especialización, y a grandes empresas de productos, podemos ver que otro conjunto de empresas, llamadas “empresas de servicios”, se ubican junto a los clientes, intentando ofrecerles una visión compacta de las tecnologías consolidadas y emergentes, y ofrecerles a su vez un asesoramiento de cuáles de esas tecnologías y productos son los más adecuados para cubrir sus necesidades estratégicas. Para poder realizar su función completamente, la empresa de servicios debe tener, además del conocimiento relativo a las tecnologías, un conocimiento específico que de las necesidades del cliente y, de hecho, ese conocer las necesidades se convierte en la “tecnología básica” de la empresa de servicios, sobre la que trabaja y la que le da su razón de ser. En la medida en que FI puede y va a cambiar el modo en que muchas empresas y agencias públicas van a interactuar entre ellas, la empresa de servicios debe analizar, evaluar y ayudar a definir, consciente de las necesidades de sus clientes, los distintos aspectos del contexto, de modo que a medida que vayan aterrizando encajen con las necesidades y expectativas de sus clientes. El papel de la demanda en el Futuro Internet: servicios, usuarios, negocio Uno de los factores más repetidos cuando nos referimos a FI es precisamente el papel central y actuación activa por parte del usuario. Ese cambio en la actitud del usuario, unida a las nuevas posibilidades que brinda la tecnología, nos lleva a hacernos preguntas que cobran sentido en distintos sectores verticales, dominios de aplicación o negocios: – ¿Cómo será la industria en 5 años? ¿Cómo será en 10? ¿Cambiará el FI la manera en que entendemos ese sector? – ¿Cómo responderán las empresas y reguladores a esos retos planteados por las nuevas necesidades del usuario? ¿Se prevén distintos escenarios en función de la rapidez de respuesta? – ¿Cuánta responsabilidad quiere de verdad tener ese usuario pro- “En el futuro, la trazabilidad alimentaria alcanzará cotas insospechadas en cuanto a nueva información y servicios para el consumidor final, así como para intermediarios en la cadena de valor“ activo al que nos referimos? ¿Cuál debe ser el límite del control ejercido por cada actor? A continuación ofrecemos algunas reflexiones sobre sectores específicos. Han sido elegidos como muestra representativa de la posible evolución en las cadenas de valor y modelos de negocio propiciados por la tecnología, y apoyándose en el elemento con más poder de cambio en el marco tecnológico: Internet, o en su caso, el FI. Libera tu energía. El sector de las Utilities La industria energética tradicional se ha convertido en foco de muchas miradas gracias a la atracción que el cambio climático suscita. Muchos usuarios relacionan ambos conceptos en su mente, haciendo que quieran participar de un modo u otro en el control de este cambio global, lo que lleva a un consumo más controlado de la energía. Esto, junto a una mayor participación del usuario en otros sectores, generalmente asociados a contenido multimedia, donde el usuario se ha convertido en un generador activo de contenido, han convertido al usuario en un usuario exigente, que pide más información y funcionalidades. Las eléctricas se están viendo obligadas a realizar numerosos cambios en su infraestructura, para ser capaces de suministrar más información, de un modo más inteligente y además controlar la eficiencia energética. Internet se convierte en este escenario en la infraestructura ideal de interacción con el usuario, abriendo el camino a nuevos entrantes en la cadena de valor, capaces de ofrecer servicios al usuario, así como posibilitando nuevos modelos de negocio. La implementación y despliegue de sensores y actuadores, junto a plataformas de provisión de servicios haciendo uso de inteligencia distribuida pone en conexión los pilares del FI conocidos como Internet de las Cosas e Internet de los Servicios. Su efecto en el negocio será la creación de una plataforma participativa que permitirá a aquellos usuarios que así lo deseen elegir a los proveedores energéticos que prefieran según su contexto de uso, gestionar su propio consumo e incluso revender la energía sobrante. ¿Estás seguro de lo que comes? Los sectores de logística, distribución y consumo serán algunos de los más afectados por las capacidades de Internet de las cosas en conjunción con Internet de los servicios. En el futuro, la trazabilidad alimentaria alcanzará cotas insospechadas en cuanto a nueva información y servicios para el consumidor final, así como para intermediarios en la cadena de valor. Cuando el usuario vaya al supermercado su carrito leerá el tag asociado a la lechuga que acaba de elegir, mostrando datos como lugar de origen del producto, condiciones de elaboración o crecimiento, calorías, etc. Podemos imaginar también a un proveedor de servicios que, vía Internet, capture datos de los mismos productos en distintos supermercados, ofreciendo al usuario comparaciones entre ellos según diferentes criterios elegidos por el consumidor como motor de recomendaciones de consumo. FI abre por tanto un amplio espectro de posibilidades siendo la fidelización de clientes o venta cruzada de productos algunos ejemplos inmediatos. ¿Un coche inteligente? Sin llegar a las funcionalidades del famoso coche fantástico, la industria automovilística parecer ser una de las llamadas a experimentar la revolución de Internet como motor de modernización y cambio. Todos sabemos que en la actualidad los coches integran gran cantidad de SW, pero es la interacción con otros elementos del contexto de conducción los que revolucionarán el mercado generando “Las eléctricas se están viendo obligadas a realizar numerosos cambios en su infraestructura, para ser capaces de suministrar más información, de un modo más inteligente y además controlar la eficiencia energética“ oportunidades tanto a la industria del automóvil como al usuario final, impactando en el camino a otros sectores. Las actividades actuales de I+D sugieren que en unos años la comunicación vehículo- vehículo y entre vehículos y otras infraestructuras será una realidad. Algunos ejemplos de posibilidades imaginables en el contexto de un FI son: tráfico inteligente en tiempo real, guiando a los coches por aquellas rutas menos congestionadas o más seguras y controlando su velocidad. Podemos imaginar fácilmente que el coche sugiera al conductor parar en una gasolinera para repostar, detectando el nivel de carburante restante así como la posición geográfica de gasolineras según la ruta de viaje y sus precios con respecto a otras gasolineras cercanas. La explotación de comunidades virtuales ya es una realidad en algunas firmas, que aprovechando el tirón de tecnologías Web 2.0, obtienen una respuesta participativa por parte del comprador. No es más que un ejemplo para dar valor al segmento del consumidor. Pero la industria automovilística también podrá aplicar los beneficios del FI en sus procesos internos como medio para lograr mayor flexibilidad, productividad y eficiencia en la fabricación de sus productos y gestión de stocks, así como en la colaboración con otros actores como proveedores o incluso competidores. ¿Un mejor servicio médico? La cantidad de mejoras potenciales que FI puede aportar a la calidad del servicio médico afectan a todos los actores de la constelación sanitaria. La compartición de conocimiento médico entre profesionales, posible gracias a las tecnologías semánticas, o la generación de simulaciones del comportamiento corporal hasta el nivel molecular empleando cientos de ordenadores en paralelo, que pueden intercambiar datos y dar ese servicio gracias a las nuevas capacidades de Internet, abren nuevas puertas a las prácticas de la diagnosis y el tratamiento, así como interesante feedback a los investigadores y fabricantes de fármacos. Por otra parte, todos los asuntos éticos de confidencialidad de los datos de paciente son tratados dentro de los foros de seguridad de Internet del Futuro, con el fin de encontrar los mecanismos de máximo nivel de información sobre las enfermedades y los casos de estudio con un nivel cero de información personal sobre los sujetos individuales. La posición de Atos Origin Atos Origin, como actor global en el entorno de los servicios TIC, tiene la llave del cliente, de esa demanda de funcionalidades y requisitos técnicos que tan necesaria es en la definición del FI. La demanda no es sino la representación de las necesidades del tejido industrial español. Resolverlas es, por tanto, un deber para nosotros, y estamos trabajando para involucrar a empresas de los sectores mencionados en este artículo, así como otros que aquí no aparecen, en las iniciativas en torno al FI. No en vano, como vice-presidentes de la plataforma española ES.INTERNET, y en coherencia con su estrategia industrial, participamos activamente en los grupos de trabajo de FI gestados en Plataformas Tecnológicas Europeas como NESSI, así como en las “iniciativas Inter-plataforma” surgidas de la actividad conjunta de cinco plataformas europeas: NESSI, NEM, eMobility, ISI y EPOSSS. Tenemos que seguir trabajando hacia la definición formal, concreción y desarrollo de los distintos aspectos de la Internet del Futuro en la medida en la que éstos pueden aportar a futuro mejoras sustanciales para la eficiencia de los procesos, la economía y la sociedad.
30 oct 2015
Artículo BIT
Telecos e innovación
Telecos e innovación El sector de las telecomunicaciones en España ha vivido en los últimos años un crecimiento continuado, empujado principalmente por el auge de los accesos a Internet a través de banda ancha y el progresivo aumento de la telefonía móvil. Los consumidores han recibido mejoras en las velocidades de transmisión y en los precios de prácticamente todos los servicios finales ofrecidos. El sector es reconocido por todos como uno de los motores del reciente progreso de España y este mérito se debe, en gran parte, a la fuerte inversión que han realizado los operadores en el despliegue de nuevas redes y servicios. La tecnología desempeña un papel crítico en la competitividad de los operadores, ya que es la habilitante de nuevos servicios y la que le ha dado el marcado carácter innovador a este sector. La innovación en los servicios de telecomunicaciones prestados es la palanca que utilizan de forma continua los operadores para estimular la demanda y diferenciarse entre ellos. Además, estos servicios son fuente de innovación para otras compañías, que ven así la oportunidad de crear ventajas competitivas en sus sectores gracias a la aplicación de las nuevas tecnologías. No obstante, la actual situación económica y el contexto competitivo pueden marcar una nueva etapa para la innovación en los operadores. Tal vez esta etapa podría hacer que los operadores vieran más relevante potenciar la actitud innovadora en otras direcciones diferentes a la tecnológica. Con esta idea la innovación no se entendería como un concepto puramente técnico. Lo cierto es que el reto está en potenciar una forma de actuación capaz de desarrollar valores y actitudes que impulsen ideas, y cambios que impliquen mejoras en el rendimiento de los operadores y en los servicios que ofrecen, aunque suponga una ruptura con lo tradicional. La innovación es un factor fundamental del éxito para las empresas actuales y su principal objetivo es explotar las oportunidades que ofrecen los cambios. El presente monográfico pretende explorar desde diferentes perspectivas la situación actual de la innovación en los operadores de telecomunicaciones y su futura evolución. José María España Business Director Everis Gabriel Míguez Director General de Relaciones Institucionales y Desarrollo Estratégico de Negocio de Yoigo Richard Benjamins Director de estrategia tecnológica de Telefónica I+D Andrés Vicente Director de Marketing de la Unidad de Negocio Empresas de Vodafone España Coordinado por José María España Innovación, esta parece ser la palabra de moda estos días. Cuando diariamente las noticias económicas nos están recordando la situación de crisis (o desaceleración) en la que las principales economías del mundo se encuentran sumergidas, casi simultáneamente aparece la palabra “innovación” como la receta a seguir. Pero, ¿cómo y en qué pueden innovar los operadores? a situación económica actual nos ha recordado algo que ya se sabía: la innovación es un factor fundamental de éxito para las empresas actuales. Sin embargo, ahora parece que se torna más en un factor de supervivencia por el que aquellas compañías que no consigan redefinirse total o parcialmente en términos de innovación no sobrevivirán a este tsunami que se nos acerca. O al menos, eso es lo que se dice. Pero, ¿qué ocurre en aquellos sectores considerados tradicionalmente innovadores? En concreto, ¿qué ocurre en nuestro sector de referencia, el de las telecomunicaciones? Una reflexión simplista sería la de considerar que son sectores poco amenazados, dada la fuerte vocación innovadora que tienen. Sin embargo, habría que preguntarse si realmente se trata de un sector innovador, identificando en qué áreas o ámbitos lo es y si son suficientes para superar esta crisis. Hablar de innovación en telecomunicaciones es hablar de nuevas tecnologías habilitadoras y de los servicios que se construyen sobre dichas tecnologías. Para poder seguir creciendo, los operadores idean nuevos servicios que ofrecer, que cada vez son más fácilmente copiables ya que las tecnologías no se disponen de forma exclusiva. Esto hace que el ciclo de valor de estos servicios sea cada vez más corto, terminándose, en muchos casos, compitiendo en precio. Los operadores entran en un ciclo de inversiones en nuevas tecnologías, a medida que éstas están disponibles, participando en una carrera acelerada por ser los primeros en disponer de la “novedad”, y con ello ganar cuota y generar nuevos ingresos antes que la competencia. La presión por innovar en tecnología está haciendo que los períodos de amortización de esas inversiones no se estén completando. A esto hay que añadir la fuerte competencia del sector y el hecho de que el consumidor final, ante situaciones económicas adversas, tiende a reducir sus gastos en telecomunicaciones a aquellos servicios considerados como básicos. Con todo, ¿sigue siendo la innovación la solución de los operadores a estos tiempos? Las otras dimensiones de la innovación José María España Business Director Everis “La innovación no sólo consiste en aquella que se deriva de la incorporación de nuevas tecnologías al servicio del cliente final” Pese a todo, la respuesta sigue siendo afirmativa. Pero para verlo con mayor claridad es necesario deshacerse de ciertos paradigmas. El primero es que la innovación no sólo consiste en aquella que se deriva de la incorporación de nuevas tecnologías al servicio del cliente final, sino que se presenta en muchas otras facetas en una compañía. La verdadera razón de la innovación es convertirla en fuente de ventaja competitiva que permita crecer rentablemente, y para conseguirlo un operador puede innovar en otras dimensiones diferentes a la tecnológica, la más tradicional en este sector. Pero para poder innovar en sentido amplio es necesario romper con esquemas mentales muy establecidos. Quizás el factor más determinante del potencial de crecimiento de una innovación sea el hecho de que cause una verdadera desestabilización sobre las ideas concebidas previamente. Si definimos innovación, de forma genérica, como algo que es nuevo y que aporta valor añadido a alguien en comparación con las soluciones ya existentes, podemos ver que la innovación no está restringida a desarrollos tecnológicos. Una innovación puede también obtenerse, por ejemplo, a través de diferentes y nuevas estructuras organizativas, de la forma en paquetizar la oferta actual o de una combinación de tecnología y márketing. Tampoco la innovación está restringida a ideas revolucionarias sino que una serie de pequeñas innovaciones incrementales son tan deseables como un potencial gran cambio que tenga lugar cada cierto tiempo. Pensando de forma más concreta se puede analizar, por ejemplo, la innovación en operaciones referida como la forma en que los operadores ejecutan todos y cada uno de sus procesos. La innovación de las operaciones significa idear formas completamente nuevas de operar, por ejemplo, formas nuevas de atender a los clientes, gestionar sus pedidos, prestarles servicios o resolver las funciones de compras y aprovisionamiento. Supone mucho más que definir un flujo de material o información. Implica cambios profundos que puedan suponer una mejora radical que sitúe al operador en un nivel de resultados totalmente nuevo. Si se piensa en el ámbito del negocio, la llegada de las redes de alta velocidad y su potencial para generar nuevos negocios y nuevos servicios de valor para el cliente por todos aquellos dispuestos a aprovechar esta gran oportunidad ha replanteado los roles tradicionales, y especialmente ha potenciado la capacidad y los modos de participación en las nuevas cadenas de valor que están apareciendo. Algunos operadores de telecomunicaciones innovan replanteándose su modelo de negocio en este nuevo entorno, cuestionándose el actual modelo cerrado o walled en el que el operador elige qué servicios ofertar, incorporando servicios de terceros y comercializándolos bajo un entorno predefinido y propietario. Similares reflexiones pueden establecerse en cómo los operadores diseñan y estructuran su oferta comercial y de cómo innovan en el proceso de venta (ver tabla). Una de las principales ventajas de estos otros tipos de innovación es que resultan mucho más difíciles de copiar que los que dependen de la tecnología. Ya que estas últimas, simplificando, se reducen a tomar una decisión de inversión para disponer de dicha tecnología, y aquellas responden más al modelo de compañía en el que se aplican, pudiendo no ser válidas para otras modelos. Esta ventaja hace que algunos operadores, aunque tengan que reaccionar a las innovaciones de la competencia, no corran a imitarla. Y aquellos que intenten imitar la innovación pueden no entenderla o no ser capaces de ponerla en práctica. Incluso aquéllos que sí la han imitado estarán en desventaja hasta que se pongan al día. Con todo, ya se sabe, en tiempos de crisis hay que innovar. Aquellos operadores que consigan integrar la innovación multidimensional en su cultura, como mecanismo para salir de los patrones establecidos, dispondrán de nuevas fuentes de ventaja competitiva gracias a las cambiantes reglas que introduzcan. Es más, es posible que desarrollen entre los clientes una reputación y una promesa de marca de gran valor. Pero, ¿será suficiente para sobrevivir a este entorno de incertidumbre? El tiempo lo dirá. “La verdadera razón de la innovación es convertirla en fuente de ventaja competitiva que permita crecer rentablemente” Categoría de innovación Tipo de Innovación Descripción Ejemplo 1. Modelo de negocios ¿En qué punto de todo el proceso del negocio realmente se genera valor añadido al cliente? 2. Redes y alianzas ¿Cómo unir fuerzas con otras compañías, generalmente en la misma cadena de valor, para beneficio mutuo? 3. Procesos de soporte ¿Cómo se organizan los procesos de soporte para las actividades principales de la compañía? 4. Procesos principales ¿Cómo crear y agregar valor en los procesos principales, donde reside su estrategia competitiva, a la oferta de la compañía? 5. Performance del producto ¿Cómo es el diseño o las características principales de la oferta de la compañía? 6. Sistema de productos ¿Cómo se vinculan los distintos productos que componen la oferta de la compañía? 7. Servicio ¿Cómo se provee valor a los clientes más allá y en torno a los productos de la compañía? 8. Canal de distribución ¿Cómo hace llegar la compañía sus productos al mercado? 9. Marca ¿Cómo comunica la compañía su oferta a clientes y potenciales clientes? 10. Experiencia del cliente ¿Cómo sienten los clientes e interactúan con la oferta de la compañía? Blyk, es un nuevo operador móvil virtual europeo, orientado al segmento joven (16 a 24 años), con más de 200.000 subscriptores, cuyo modelo de negocio se basa en ofrecer minutos en llamadas y SMS gratis a cambio que los clientes reciban publicidad. El público objetivo de cada campaña se segmenta en función de las preferencias mostradas por los clientes, y las posteriores respuestas obtenidas de los mensajes multimedia interactivos que estos reciben. Este modelo de relación publicitaria, permite minimizar la sensación intrusiva de los mensajes, al encontrarse perfectamente alineada con los gustos y preferencias de los clientes. En los apenas dos años desde su lanzamiento, el promedio de la tasa de respuesta es de más de 25% para las 2 mil campañas que ha llevado a cabo. Lejos de los que pudiera pensarse, los verdaderos clientes de Blyk lo constituyen empresas de todo tipo, como Adidas o L’Oreal, que pueden llegar a potenciales consumidores de una forma mucha más segmentada que a través de los tradicionales medios de publicidad. Los anunciantes pueden incluso configurar sus propias campañas y decidir a quién y cómo hacerla llegar. Blyk ha roto el paradigma operador-usuario de telecomunicaciones y su objeto de negocio principal no es la prestación de servicios móviles sino el m-marketing. Negocio Operativa Oferta comercial Comercialización y Venta Bharti es el principal operador de servicios de telecomunicaciones móviles en la India. Una de las piezas clave de su estrategia ha sido el “outsourcing extremo”. Esta compañía no sólo ha externalizado los Sistemas de Información y los Call Centers, como es habitual en el sector, sino que ha externalizado toda su infraestructura de Red. Fue el primer operador en hacerlo, en este caso entregando todas las operaciones de Red a Nokia y Ericsson. Además, en lugar de pagar a estos proveedores por servicios prestados u horas trabajadas, Bharti paga en función del crecimiento de ingresos de la compañía. Consciente de que la competencia se intensifica, este operador ha externalizado lo que la mayoría de los operadores consideran su core: la Red. Una innovación que le ha permitido mayor eficiencia operacional al integrar en su negocio a los propios fabricantes de equipamiento y hacerlos partícipes de la buena evolución de la compañía. Con esta decisión, Bharti se ha concentrado exclusivamente en los procesos de comercialización, venta y distribución. Ello le ha permitido ganar más de 65 millones de clientes en los últimos 5 años. En determinados países BT ha permitido a desarrolladores de aplicaciones acceder a los servicios de su Red IP. Esta Red es una de las más evolucionadas del mundo y BT posibilita a terceros utilizar las capacidades de Red y provisionar sus propios servicios. La previsión es disponer decenas de miles de aplicaciones este año, constituyendo una oferta de servicios a clientes finales difícil de igualar por medios propios. Este nuevo modelo, conocido como Open Telecom, se basa en una apertura sin precedentes de la capacidad de Red y en una compartición de sus procesos con los nuevos actores. En un primer momento puede resultar una estrategia adelantada y no exenta de complejidad, al perder el control directo sobre el tipo de servicios y el modo en que se utilizarán sus capacidades, afectando a su operativa y control actual, pero esta apuesta debería permitir a los operadores disfrutar de nuevos mecanismos de generación de ingresos y nuevos esquemas de negocio, hasta ahora sólo accesibles por compañías de otros sectores. Vodafone ha implantado en Reino Unido un Help Center usando la plataforma Youtube como canal corporativo para la distribución de información y como apoyo a áreas internas de soporte técnico. Las redes sociales están en fase de crecimiento, según el primer estudio sobre Redes Sociales y Publicidad realizado en España por Zed Digital, el 50% de los internautas españoles declaran ser usuarios habituales de las redes sociales. Dos de cada tres internautas reconocen que las utilizan para realizar recomendaciones sobre marcas y tres de cada cuatro usuarios de redes sociales hablan sobre marcas. Cada vez más, las redes sociales no sólo son dónde están los consumidores sino también las marcas. Algunos operadores han tomado conciencia de esto y han innovado usando de forma corpo rativa este tipo de plataformas: buscado la mejora su marca, abriendo nuevos canales de distribución o mejorando la experiencia de usuario. Y lo mejor, a un coste significativamente inferior al de los métodos más tradicionales. muchas veces, se une a la cuestión anterior el hecho de que generalmente no somos capaces de poner límite alguno al conjunto de productos y servicios que vendemos. Creemos que esta estrategia protege mejor nuestra cuota de mercado, e incluso somos capaces de justificarla si es preciso a través de sofisticados análisis de segmentación del mercado. Pero, normalmente ignoramos que esta complejidad conduce generalmente hacia una pérdida de eficiencia que se traduce en una menor rentabilidad de la empresa y a veces incluso a su deterioro. Es muy frecuente encontrar que el 20% de los productos o servicios que vendemos generan el 80% de los ingresos (regla de Pareto) y esto, con independencia del sector en cuestión. En este caso nos enfrentamos al problema de la gestión de la complejidad del portfolio de productos o servicios que vendemos y no al de la innovación en si mismo. Siempre he tenido curiosidad en conocer por qué en general las empresas no son capaces de identificar estos problemas a tiempo y reaccionar en su operativa diaria frente a este tipo de situaciones, por qué a menudo sólo vemos la punta del iceberg y reaccionamos cuando es demasiado tarde, cuando ya es inevitable la cirugía y cuando las consecuencias son aún peores que las que inicialmente podíamos imaginar. El miedo al cambio La única explicación que encuentro a este comportamiento es el miedo o resistencia al cambio. Se trata de una reacción natural ante lo desconocido, propio de individuos y también de organizaciones. Muchas veces nos da miedo el cambio porque en si mismo es incertidumbre y no sabemos en realidad lo que nos depara. Otras veces lo que vemos es cierta resistencia al cambio, tipificada como un comportamiento individual o de cierto colectivo de personas que lo interpretan en términos de pérdida de cuota de poder dentro de la empresa. Vencer este tipo de comportamiento es clave. A veces está en juego el futuro de la empresa. Pero, ¿por qué tiene que ser todo tan complejo?. Casi nunca somos capaces de pensar de manera opuesta, es decir, en cómo simplificar las cosas, en cómo vender un producto tan etéreo (bueno al fin y al cabo los operadores de telecomunicaciones vendemos aire) y poco diferenciado como puede ser un minuto de voz de forma sencilla, clara y transparente al consumidor, sin letra pequeña, sin utilizar esquemas de tarifas complejos y poco intuitivos. Esto también es innovar y puedo decir, por propia experiencia, que requiere un esfuerzo profundo y disciplina para cambiar la forma de pensar dentro y, a veces también, fuera de la empresa. Cuando hablamos de innovación desde la óptica de los operadores de telecomunicaciones lo primero que se nos viene a la cabeza es pensar en el lanzamiento al mercado de nuevos productos o servicios que nos permitan diferenciarnos de los competidores. Sin embargo, frecuentemente tendemos a realizar esta aproximación pensando en el desarrollo de nuevos productos o servicios complejos, mas que en satisfacer verdaderamente las necesidades del consumidor. Innovar simplificando la complejidad Gabriel Míguez Director General de Relaciones Institucionales y Desarrollo Estratégico de Negocio de Yoigo Y En ocasiones, he podido comprobar que para llegar a algún tipo de conclusión sobre si una tarifa de un determinado operador era más competitiva que otra, se requería incluso conocer el patrón actual de consumo del cliente (que puede estar condicionado por una apreciación subjetiva de la tarifa en si misma) y hacer una simulación no trivial con la hoja de cálculo. Esto no solo es absolutamente inaceptable, sino que además irrita profundamente al consumidor y trunca su confianza con el operador. Partir de la sencillez Para hacer frente al desafío de la complejidad, hay que empezar por los clientes, por determinar cual va a ser nuestra oferta comercial. Al fin y al cabo, lo único que el cliente ve de un operador es su oferta comercial, la publicidad y su marca. Todo lo demás queda aguas abajo. Una vez decidida tenemos que ajustar nuestras operaciones para hacerlas eficientes. Esto es particularmente importante en el caso de un operador de telecomunicaciones porque, tradicionalmente, este negocio se ha concebido como un negocio de economías de escala, es decir un negocio donde predominan los costes fijos y donde es necesario generar volúmenes de tráfico sustanciales para conseguir una reducción unitaria del coste por minuto, clave para competir. Dice un refrán popular que el “hambre agudiza el ingenio”. Nada más acertado para explicar cómo a partir de la de la sencillez, a través de una oferta simple pero potente, se puede construir un modelo de negocio que sustente un planteamiento diferenciador y disruptivo en el mercado, donde las economías de escala se puedan anticipar. Estas son las mejores oportunidades para competir en un mercado altamente penetrado como el nuestro, desarrollar estrategias difícilmente replicables por los competidores con una aproximación realmente diferente e innovadora. Los operadores con un enfoque “Low Cost” representan una innovación en el sector de las telecomunicaciones por el tipo de modelo de negocio que proponen. Este enfoque es relativamente nuevo en el mercado de las telecomunicaciones, pero no es nuevo en otros sectores como el de las líneas aéreas o la banca, por citar dos ejemplos concretos y paradigmáticos, donde los operadores tradicionales se han visto obligados a cambiar también su estrategia de negocio e incluso su modelo operativo para hacer frente a una competencia creciente que erosionaba su cuota de mercado. Competir en tiempos de crisis La percepción por parte del consumidor de un entorno económico de crisis como la que vivimos actualmente, hace que su fidelidad con el operador que le proporciona servicios se reduzca y que, en lugar de disminuir su consumo, busque “La percepción por parte del consumidor de un entorno económico de crisis como la que vivimos actualmente, hace que su fidelidad con el operador que le proporciona servicios se reduzca y que, en lugar de disminuir su consumo, busque alternativas que le permitan disfrutar de los mismos servicios a un coste menor” alternativas que le permitan disfrutar de los mismos servicios a un coste menor. ¿Hay algo menos diferenciado que un minuto de tráfico de voz? Por otra parte, es lógico pensar que aquellos competidores con cuotas de mercado elevadas prefieran ceder una cuota de mercado moderada antes que enfrentarse a una caída generalizada de sus ingresos, dada la enorme presión que tienen para preservar sus márgenes, evitando así una guerra de precios en el mercado. Es muy frecuente también encontrar en momentos de crisis que una de las primeras medidas que adoptan las empresas sean la de paralizar o ralentizar las inversiones, a la espera de tiempos mejores. Esta medida, genera a los gestores un horizonte de seguridad y protección frente a la incertidumbre, pero nada más lejos de la realidad. Las decisiones de inversión deberían estar basadas en procesos rigurosos de análisis y deberían ser vistas como oportunidades de crecimiento incluso en tiempo de crisis. Pero por suerte, o por desgracia, no podemos pensar, a riesgo de equivocarnos y hacer desaparecer rápidamente la empresa del mercado, en la disrupción permanente como palanca única de creación de ventajas competitivas sostenibles, sobre todo cuando la empresa ya está en marcha. Cambiar el rumbo lleva tiempo y si no se hace con cuidado podemos hacer zozobrar la nave. Reinventarse continuamente Todos estamos acostumbrados y, en cierto modo, nos vemos obligados a “reinventar” la empresa cada día. La mejora continua de procesos para incrementar la productividad es algo frecuente, persistente en el tiempo, que no debemos en absoluto despreciar y que todos sufrimos en mayor o menor medida. Un buen día pensamos que se podrían hacer las cosas de forma diferente, de manera más eficiente y productiva. Tomamos la decisión, la comunicamos a las áreas involucradas y la ponemos en práctica. Ajustamos las desviaciones, los fallos, nos aproximamos a los resultados esperados y, nuevamente, comienza el proceso. Quizá en otro eslabón de la cadena de valor, quizá alguien diferente toma la iniciativa..... Sin embargo, esta aproximación no cambia de forma radical la manera de hacer las cosas, simplemente adopta un enfoque de mejora continua en los procesos, lo cual tiene un impacto limitado en la mejora de la productividad, pero no es disruptivo. No se trata de que cada día nos volvamos locos pensando en cómo podemos cambiar la empresa, en cómo podemos generar un modelo disruptivo sólido, porque esto lleva tiempo y la decisión de lanzamiento o de cambio debe estar bien soportada; pero si es necesario generar la cultura dentro de la empresa para que todas las iniciativas fluyan de una manera abierta y valiente, para que cooperen equipos de áreas diferentes, para que se vean todos los ángulos del problema o de la oportunidad, según se mire. En este sentido, crear una organización enfocada y separada dentro de la empresa puede ayudar a mantener la energía y la motivación necesaria para catalizar un nuevo proyecto en lugar de asignarlo directamente a los responsables de aquellos negocios más estables que, probablemente dedicarán menos atención al mismo. “No podemos pensar en la disrupción permanente como palanca única de creación de ventajas competitivas sostenibles, sobre todo cuando la empresa ya está en marcha” n los momentos actuales con una situación económica mundial delicada, el ritmo vertiginoso de los acontecimientos no nos permite pararnos a reflexionar sobre su impacto en los procesos empresariales y, en concreto, en el propio proceso innovador. Para todos es evidente que la innovación, en su sentido más amplio, es motor de progreso y que la I+D debe seguir siendo el catalizador de la innovación tecnológica más ambiciosa. Tampoco se pone en duda el protagonismo que van a tener las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) para salir de la crisis. Si el sector de las TIC es crítico para cambiar el modelo económico, la innovación en las TIC es la palanca para aportar valor. La tecnología puede no ser siempre el origen de las ideas innovadoras, pero sí es el medio para crear servicios adaptados a las necesidades de los clientes, que definirán nuevos mercados. El papel que desempeña el sector de las TIC dentro de la I+D mundial se refleja en los datos del informe del Instituto de Prospectiva Tecnológica de la Comisión de la UE (“Mapping R&D Investment by the European ICT sector”), que afirma que las TIC son responsables del 26% de todas las inversiones de I+D de todos los sectores económicos. En cuanto a España, las cifras comparativas respecto a otros países de la UE no son muy favorables. Aunque conviene recalcar que, cuando hablamos de los indicadores de I+D+I del sector TIC, es más relevante presentar datos asociados al resultado de la innovación, y no a los clásicos indicadores asociados, por ejemplo, al esfuerzo en I+D. Las TIC desempeñarán un papel básico en el desarrollo económico y en los avances de la sociedad Actualmente, ya existen estudios bastante rigurosos sobre la contribución favorable de las TIC al crecimiento de las economías. En EE.UU. y en Europa más de la mitad de las ganancias en productividad son generadas por las TIC. Es un orgullo presentar desde Bit el impacto ineludible que han tenido sobre la gestión empresarial, sobre la comunicación de las personas entre sí (y sobre éstas y las empresas), sobre los hábitos de consumo y sobre el acceso al conocimiento. Y estamos cerca de presenciar el impacto que también tendrán las TIC sobre las formas de aprendiza- Colaborar es clave en la innovación “En un sector tan tecnológico como el nuestro, invertir significa innovar. Esta innovación, gestionada de un modo responsable, tiene siempre un impacto positivo en la sociedad” Richard Benjamins Director de estrategia tecnológica de Telefónica I+D E Telefónica I+D tiene el compromiso de innovar de un modo eficiente y responsable, pensando en las necesidades futuras de nuestros clientes. Pero también de hacerlo con pasión, y en colaboración con otras instituciones y empresas. Con el convencimiento de que, por primera vez, España se encuentra ante el reto histórico de estar entre los que desarrollan las tecnologías que serán referencia en el futuro. je, la atención sanitaria, la atención a discapacitados y el control de cambio climático, entre otros aspectos sociales. Conviene no olvidar la serie de precondiciones básicas para que las TIC puedan desempeñar en un futuro a corto plazo un papel relevante. Una de ellas es la educación (es decir la generación del talento y las habilidades necesarias para generar y gestionar el conocimiento). Otra, la necesidad de compartir este conocimiento para innovar en colaboración. Tecnologías básicas de Internet, como la “www”, nacieron en un centro de investigación - en ese caso el CERN- con el propósito de facilitar el compartir conocimiento. Entornos regulatorios que impulsen la inversión y fomenten la innovación Otra condición adicional es la necesidad de disponer de entornos regulatorios que impulsen la inversión y, por lo tanto, la innovación. En un sector tan tecnológico como el nuestro, invertir significa innovar. Esta innovación, gestionada de un modo responsable, tiene siempre un impacto positivo en la sociedad. Empresas como Telefónica están adaptándose a la nueva situación económica de una forma optimista y responsable. Hemos ampliado mercados hasta estar en el grupo de los que marcan tendencia. Consideramos que las personas que nos dedicamos al análisis y gestión de la tecnología en Telefónica hemos contribuido a este proceso. Y estoy convencido de que desempeñaremos un papel clave en los próximos años, para diseñar servicios nuevos que aporten valor. Desde Telefónica I+D, abordamos este reto con el optimismo de tener en nuestros centros el talento y la masa crítica. Pero también abordamos el reto con la consciencia de saber que no podemos hacerlo solos. La tecnología no es la fuente de ideas básica, sino que fundamentalmente lo son los clientes. De acuerdo con ello, Telefónica I+D está saliendo al exterior para captar tendencias e invitar a determinados clientes para que se acerquen a nuestros “”customer experience lab y “living labs”, a fin de conocer sus hábitos, gustos y opiniones, y hacerles partícipes de nuestras propuestas. También hay que tener presentes las múltiples dimensiones del entorno de la innovación. Una innovación bien gestionada ayuda a potenciar la imagen de marca, a crear expectativas favorables entre los inversores, a tener empleados más motivados y a ser socio en proyectos colaborativos. Como todos sabemos, dos no colaboran, si uno de ellos no quiere. Para innovar de un modo más eficiente, TI+D está definiendo nuevas metodologías de desarrollo de proyectos de innovación, que, aunque nacen del mundo del desarrollo software, serán aplicables a cualquier proyecto de I+D. También estamos haciendo un esfuerzo especial por ser más activos en la protección de nuestros resultados, conscientes de que las “Una innovación bien gestionada ayuda a potenciar la imagen de marca, a crear expectativas favorables entre los inversores, a tener empleados más motivados y a ser socio en proyectos colaborativos” patentes siguen siendo un instrumento fundamental de nuestra estrategia tecnológica. Respecto a nuestra actividad, T I+D desarrolla futuros servicios para Telefónica, entre otros, en temas de movilidad y personalización, automóvil del futuro y tecnologías relacionadas con la inteligencia ambiental. También desarrolla servicios para la empresa, con puestos de trabajo avanzados y la oficina inteligente del mañana, así como servicios para el hogar, de entretenimiento y confort, servicios de teleatención sociosanitaria, telerrehabilitación, telehospitalización domiciliaria, y servicios orientados a personas con discapacidad. En el mundo web 2.0, estamos desarrollando servicios para las comunidades y redes sociales con contenidos generados por el usuario, los mundos virtuales, y las aplicaciones enriquecidas. En cuanto a las interfaces de contenidos multimedia, se emplean el reconocimiento de la imagen, voz y vídeo en tiempo real, la televisión 3D, publicidad interactiva, servicios con acceso a contenidos en tiempo real y dispositivos portátiles (TV en el móvil de MoviStar). En lo referente a plataformas de servicios que faciliten el despliegue de servicios diferenciadores, destaca la Plataforma de Banda Ancha, y las Arquitecturas de Servicios en el Hogar, orientadas a prestar los servicios del hogar, con eficiencia y calidad diferenciada. La comunicación móvil sigue creciendo con miniaplicaciones (widgets), nuevas plataformas (Android, Silverlight, Flash Lite...) y capacidades avanzadas que detectan el movimiento del móvil, interfaces que identifican gestos, geolocalización, etc. En las áreas de gestión de redes, TI+D está trabajando en arquitecturas de nueva generación (NGN), software de código abierto y herramientas avanzadas de desarrollo de software. En cuanto a las formas de acceso a las redes fijas y móviles, estamos investigando sobre técnicas nuevas para optimizar la capacidad (fibra óptica, inalámbrica), mejorando el núcleo de red y los aspectos de seguridad. En este campo, lideramos y coordinamos el proyecto CENIT “Segur@: Seguridad y Confianza en la Sociedad de la Información”. Por su parte, los sistemas de soporte al negocio trabajan en la tarificación en tiempo real y en arquitecturas de pago, minería de datos y modelos de negocio de nueva generación. Las líneas de investigación sobre Internet están estudiando las tecnologías P2P (peer-to-peer, de par a par) para distribuir de forma óptima los contenidos, nuevas tecnologías wireless y sistemas de recomendación. Se sigue investigando el comportamiento y caracterización del cliente, mediante sistemas de recomendación, análisis de redes sociales, redes de contactos y minería de datos, caracterización de clientes y su aplicación en inteligencia de negocio centrada en el usuario. “Estamos ante un entorno global que se tiene que adaptar a las necesidades locales y, casi personales, de cada individuo. En el mundo Internet que estamos impulsando, los modelos de negocio clásicos no tienen sentido, ni tampoco las barreras geográficas tradicionales” En el área de multimedia, se está trabajando en el análisis, búsqueda y recuperación de datos multimedia, computación móvil ubicua basada en el contexto y en interfaces de usuario multimodales, que faciliten la relación hombre-máquina. Al comienzo de estas líneas, hablaba del impacto que ha tenido en los últimos años el desarrollo de las TIC. En 2008 se cumple el décimo aniversario de la liberalización de las telecomunicaciones en España y 20 años de la creación de Telefónica I+D. Aunque estos aniversarios podrían suponer una buena excusa para mirar al pasado, los que nos dedicamos a la I+D+i tenemos el reto permanente de pensar en el futuro. Entre nuestros objetivos tecnológicos, ya hemos integrado conceptos como las redes ultrarrápidas, la telepresencia, la internet del futuro y el desarrollo de los servicios más avanzados que nos faciliten la evolución de la sociedad. Estamos ante un entorno global que se tiene que adaptar a las necesidades locales y, casi personales, de cada individuo. En el mundo Internet que estamos impulsando, los modelos de negocio clásicos no tienen sentido, ni tampoco las barreras geográficas tradicionales. Nosotros también nos estamos globalizando. Nos relacionamos con instituciones de prestigio como el MIT, con la familiaridad con que nuestros colegas de más experiencia colaboraban con las universidades politécnicas españolas. No es casual que, hablando de mi caso, un holandés, dirija la estrategia tecnológica de Telefónica I+D. La voluntad de innovar en colaboración Considero que Bit es una magnífica tribuna para divulgar el deseo de Telefónica I+D de colaborar con todas las organizaciones que nos puedan aportar valor. Aunque creemos en las obligaciones sociales de las empresas, en este caso no se trata de una iniciativa social. Se trata de impulsar relaciones en las que ganemos y crezcamos todas las partes, incluida, obviamente, la propia Telefónica I+D. Una magnífica plataforma son los proyectos subvencionados por las diferentes administraciones, que nos permiten reducir tiempos, costes y riesgos en las primeras etapas del proceso innovador. Tampoco es casualidad que hayamos llegado a ser la primera organización del sector TIC europeo, en cuanto a participación en proyectos del Programa Marco de investigación. La realización de proyectos en colaboración exige gestionar de una manera nueva la propiedad intelectual y la aportación de valor de los diferentes socios. También se requiere un cambio en la cultura de la organización y una adecuada gestión del conocimiento. En este entorno de Open Innovation, son complejas las respuestas a preguntas clave: ¿Cómo generar y seleccionar las mejores ideas?¿En qué consiste hoy el valor para el cliente?¿Cómo medir de forma eficiente los resultados del proceso innovador?¿Cómo gestionar la propiedad de los resultados? Estamos pues ante un reto apasionante, que queremos abordar en colaboración. Para las diferentes administraciones, aceptar el reto significa definir marcos regulatorios que fomenten la innovación y la inversión. Para nuestros clientes, aceptar el reto significa tener la confianza de decirnos como serán y como quieren que sean las comunicaciones del futuro. Para el resto de agentes del sistema español de I+D+i, aceptar el reto significa estar abiertos a colaborar en el desarrollo de las nuevas tecnologías dministraciones públicas, reguladores, operadoras y clientes nos encontramos con el reto de profundizar en la Sociedad de la Información, a través de soluciones innovadoras que faciliten la vida a los ciudadanos. En este sentido, las inversiones en I+D tanto públicas como privadas resultan fundamentales para acercar aún más las nuevas tecnologías a todos los colectivos. Tampoco podemos olvidar que en innovación debemos prestar especial atención a los colectivos vulnerables. La creciente penetración de las nuevas tecnologías está contribuyendo a resolver algunos grandes retos, pues alienta el desarrollo de los países emergentes y en vías de desarrollo y facilita la integración de grupos vulnerables dentro de las sociedades occidentales. Otro ámbito en el que la innovación resulta fundamental es en el del servicio al ciudadano. La posibilidad de que tenga un acceso ágil a los servicios públicos fortalece los procesos de innovación y mejora la relación entre las Administraciones Públicas. El ciudadano dispone cada día de servicios de valor añadido que le otorgan más protagonismo en los trámites administrativos, de una manera segura e individualizada. Apuesta por la innovación Sin lugar a dudas, el móvil va a ser el principal vehículo de acceso a Internet en los próximos años y España debe aprovechar la oportunidad de la buena marcha de este sector para desarrollar tecnologías innovadoras que nos permitan recuperar posiciones en el desarrollo de la Sociedad de la Información. En este sentido, nuestra apuesta es clara, como lo demuestran los diferentes proyectos liderados tanto por la Fundación Vodafone como por nuestros centros de investigación y excelencia o gracias a los acuerdos alcanzados con nuestros socios clave. Por ejemplo, A La innovación como motor de la economía española En el entorno económico en el que nos encontramos, las telecomunicaciones cuentan con una ventaja competitiva frente a otros sectores a la hora de impulsar el desarrollo de un nuevo esquema económico basado en la productividad, en el que la banda ancha y la movilidad son los principales protagonistas. Como uno de los pocos sectores deflacionistas del país, el sector de la telefonía móvil en España se encuentra en un momento ideal para generar riqueza. Lo demuestran los datos de la CMT donde observamos que la penetración de la telefonía móvil en España ha superado las 112 líneas por cada cien habitantes, con más de 50 millonesde usuarios, situándonos en un lugar destacado de Europa en cuanto a penetración y uso del móvil. Al mismo tiempo, el parque total de líneas de banda ancha acumuladas se aproxima a 9 millones de conexiones, con un 15% de crecimiento interanual, mientras que en los próximos años el número de usuarios de banda ancha móvil se multiplicará por 30. Esto no sería posible sin que se llevaran a cabo iniciativas, tanto públicas como privadas, para fomentar la innovación, entendida como toda novedad que suponga un beneficio para el ciudadano y suponga un desarrollo para la Sociedad de la Información. Andrés Vicente Director de Marketing de la Unidad de Negocio Empresas de Vodafone España el diseño de radio de la red en todo el mundo se hace desde nuestro país. Esto quiere decir que los pilotos de HSPA+, de Femtocells o de LTE, para desarrollar la banda ancha y las redes del futuro, se han hecho desde España y extrapolado al resto de países donde trabajamos. Los nuevos servicios son posibles debido a la inversión que realizamos en red de banda ancha móvil y que nos permite ofrecer a nuestros clientes los servicios y contenidos que más demanden. En este sentido, innovamos en red, proporcionando cobertura 3G al 85% de la población, mientras que la cobertura HSDPA ya llega al 100% de la red 3G. En este campo trabajamos para incrementar la cobertura de banda ancha móvil, aumentar la velocidad y ofrecer una experiencia homogénea en toda la red. Innovamos también en la interfaz del usuario, para facilitar el acceso a los servicios más demandados por nuestros clientes, incluido el de servicio al cliente. En cuanto a los contenidos, el compromiso es que los usuarios disfruten al máximo de los contenidos dónde y cuándo quieran y a través del dispositivo que prefieran en cada momento. En este sentido, la compañía ha llevado a cabo varias iniciativas innovadoras destinadas a favorecer la convergencia entre distintos dispositivos y hemos integrado aplicaciones como Facebook o Tuenti para que nuestros usuarios puedan estar en contacto con sus amigos o compañeros en cualquier momento y lugar. También hemos lanzado innovadores modelos de negocio como la compartición de ingresos con clientes alrededor de la generación de contenidos. Los acuerdos con terceros son un factor clave a la hora de desarrollar productos innovadores. Algunos desarrollos que se han hecho en España, como la tarjeta de embarque en el móvil (junto con Spanair) o el broker on line (solución para operar en bolsa desde el móvil, desarrollada junto con Bankinter), son apuestas innovadoras que demuestran como el móvil se puede convertir en una ventaja competitiva para las empresas españolas. Innovar en el fijo Uno de los ejemplos más relevantes de innovación en telecomunicaciones es la reinvención de la telefonía fija. En los últimos 100 años la telefonía fija ha ayudado al desarrollo de la sociedad y ha sido un facilitador muy importante del progreso. Pero la telefonía fija no ha evolucionado ni se ha adaptado al cambio que se ha producido en los últimos 10 años, donde las comunicaciones móviles han captado todo el crecimiento del mercado y ya superan en España a la telefonía fija tanto en facturación, como en minutos cursados. Esta evolución se ha producido de manera natural impulsada por el propio mercado, por los usuarios, que han incluido el teléfono móvil con un elemento básico de comunicación y ya forma parte de los accesorios imprescindibles de todos nosotros. En la empresa las necesidades de comunicación son más avanzadas que en el hogar. Existen centralitas con funcionalidades avanzadas que permiten gestionar grandes volúmenes de llamadas, hacer transferencias, definir perfiles de uso, generar estadísticas… Y la telefonía móvil tradicional no puede sustituir estas funcionalidades. Por eso uno de nuestros objetivos ha sido crear los mismos servicios que actualmente es capaz de dar la mejor centralita, pero desde la red, añadiendo el plus de la movilidad. Este servicio proporciona flexibilidad para crecer, sin el lastre de las cuotas fijas por línea, sin comprar y “Los pilotos de HSPA+, de Femtocells o de LTE, para desarrollar la banda ancha y las redes del futuro, se han hecho desde España y extrapolado al resto de países donde trabajamos” amortizar infraestructuras que se quedan obsoletas y sin cableados. Tecnologías de la Información para todos Empresas, instituciones y administraciones públicas tenemos ante nosotros un gran reto a la hora de colaborar con personas con necesidades especiales, así como para que las Tecnologías de la Información, mediante procesos innovadores, contribuyan a elevar el grado de autonomía de los colectivos más dependientes. Como señalábamos más arriba, la penetración de las nuevas tecnologías permite el desarrollo de los países más necesitados y la integración de los grupos vulnerables. En el primer caso, la telefonía móvil está actuando como motor del desarrollo económico. Desde la perspectiva de Vodafone, con presencia directa en 25 países y acuerdos en otros 41, hemos asistido a la consolidación de países emergentes, gracias a las nuevas tecnologías, y hemos sido espectadores de excepción de cómo sociedades tradicionalmente pobres, carentes de conexiones fijas, han logrado generar riqueza e impulsar su actividad alrededor de la telefonía móvil. Por otra parte, en lo que respecta al peligro de excluir a importantes colectivos que se encuentran en situación de dependencia, si bien es cierto que las telecomunicaciones son grandes dinamizadoras de la economía y la sociedad, los nuevos desarrollos pueden suponer un arma de doble filo en lo que respecta a las personas con discapacidad. Mientras que, por un lado, las soluciones innovadoras aumentan la autonomía e independencia de los colectivos vulnerables, por otro se puede caer en el desarrollo de sistemas tecnológicos complejos, no adaptados, que se constituyen como verdaderas barreras sociales para las personas con algún tipo de discapacidad. Para superar este problema, es importante que las TIC se adapten a las necesidades individuales de las personas dependientes, para que logren así una mayor autonomía. Los dispositivos deben ser útiles y accesibles, tanto en su apariencia física como en las aplicaciones que los componen. Pero la innovación alrededor de la telefonía móvil no se ha limitado a garantizar el uso de las telecomunicaciones móviles por parte de personas con discapacidad, sino que ha dado un paso más allá y ha permitido el desarrollo de nuevas aplicaciones que hacen más accesible el entorno físico cotidiano. Así, existen soluciones domóticas que facilitan a las personas en situación de dependencia el control de forma fácil e intuitiva, y desde cualquier lugar, de los distintos elementos que forman parte de la vida cotidiana: iluminación, puertas, persianas, climatización o equipos audiovisuales. Por tanto, aunque todavía queda mucho por hacer para facilitar el aprovechamiento pleno de las nuevas tecnologías por parte de las personas dependientes, se han dado pasos muy relevantes para que las telecomunicaciones móviles no sean una barrera sino un medio que facilite la relación de las personas con discapacidad con su entorno y que colaboren en su plena integración social. La innovación en beneficio del ciudadano Hemos constatado toda una serie de ventajas en la cooperación especialmente con las Administraciones, para innovar en procesos, despliegue de red y servicios, con el fin de facilitar la creación de una nueva administración pública. Como parte responsable e imprescindible del proyecto, y con el objetivo claro de que en el año 2010 el 100% de los procesos se realicen de forma electrónica, hemos implementado servicios avanzados ubicados en diferentes ámbitos. Así, hemos desarrollado servicios de información al ciudadano como canales directos y personalizados que aprovechan al máximo las facilidades y ventajas de la telefonía móvil y sistemas que permitan a los ciudadanos realizar consultas en tiempo real sobre cualquier tema de interés. También hemos trabajado en crear nuevos canales de gestión administrativa que simplifiquen los procesos y faciliten las gestiones ciudadanas en una real y definitiva ventanilla única. Otra iniciativa ha sido la localización y vigilancia de equipos móviles municipales y flotas, así como de INNOVACIÓN “Empresas, instituciones y administraciones públicas tenemos ante nosotros un gran reto a la hora de colaborar con personas con necesidades especiales“ colectivos ciudadanos que requieran ese servicio. Pero sin duda una de las grandes innovaciones en este ámbito ha sido el desarrollo de la firma electrónica móvil. A través de una plataforma de Firma probada y con el nivel de seguridad requerida, la firma electrónica móvil será de gran utilidad en situaciones que precisen la autentificación de un usuario o entidad, tales como pago de impuestos o transacciones bancarias. La firma electrónica móvil da un nuevo impulso al acercamiento de los ciudadanos a los servicios asociados con la Sociedad de la Información, facilitando las gestiones en banca, seguros o sanidad entre otros ejemplos. Conclusiones En definitiva, la innovación es la clave para dinamizar el sector de las telecomunicaciones en España. Las comunicaciones móviles han revolucionado la forma en que las personas se relacionan, tanto en el terreno profesional como en el personal. Cada vez más, los usuarios necesitan acceder a todo tipo de servicios y actividades en cualquier momento y lugar y esto sólo es posible gracias a un mundo móvil. En este sentido, los departamentos de innovación de las empresas deben trabajar junto con la Administración Pública y otros fabricantes de tecnología para desarrollar soluciones y productos que ofrezcan mejores servicios al ciudadano. “Cada vez más, los usuarios necesitan acceder a todo tipo de servicios y actividades en cualquier momento y lugar, y esto sólo es posible gracias a un mundo móvil“
30 oct 2015
Artículo BIT
Las otras dimensiones de la innovación
Innovación, esta parece ser la palabra de moda estos días. Cuando diariamente las noticias económicas nos están recordando la situación de crisis (o desaceleración) en la que las principales economías del mundo se encuentran sumergidas, casi simultáneamente aparece la palabra “innovación” como la receta a seguir. Pero, ¿cómo y en qué pueden innovar los operadores? a situación económica actual nos ha recordado algo que ya se sabía: la innovación es un factor fundamental de éxito para las empresas actuales. Sin embargo, ahora parece que se torna más en un factor de supervivencia por el que aquellas compañías que no consigan redefinirse total o parcialmente en términos de innovación no sobrevivirán a este tsunami que se nos acerca. O al menos, eso es lo que se dice. Pero, ¿qué ocurre en aquellos sectores considerados tradicionalmente innovadores? En concreto, ¿qué ocurre en nuestro sector de referencia, el de las telecomunicaciones? Una reflexión simplista sería la de considerar que son sectores poco amenazados, dada la fuerte vocación innovadora que tienen. Sin embargo, habría que preguntarse si realmente se trata de un sector innovador, identificando en qué áreas o ámbitos lo es y si son suficientes para superar esta crisis. Hablar de innovación en telecomunicaciones es hablar de nuevas tecnologías habilitadoras y de los servicios que se construyen sobre dichas tecnologías. Para poder seguir creciendo, los operadores idean nuevos servicios que ofrecer, que cada vez son más fácilmente copiables ya que las tecnologías no se disponen de forma exclusiva. Esto hace que el ciclo de valor de estos servicios sea cada vez más corto, terminándose, en muchos casos, compitiendo en precio. Los operadores entran en un ciclo de inversiones en nuevas tecnologías, a medida que éstas están disponibles, participando en una carrera acelerada por ser los primeros en disponer de la “novedad”, y con ello ganar cuota y generar nuevos ingresos antes que la competencia. La presión por innovar en tecnología está haciendo que los períodos de amortización de esas inversiones no se estén completando. A esto hay que añadir la fuerte competencia del sector y el hecho de que el consumidor final, ante situaciones económicas adversas, tiende a reducir sus gastos en telecomunicaciones a aquellos servicios considerados como básicos. Con todo, ¿sigue siendo la innovación la solución de los operadores a estos tiempos? Las otras dimensiones de la innovación José María España Business Director Everis “La innovación no sólo consiste en aquella que se deriva de la incorporación de nuevas tecnologías al servicio del cliente final” Pese a todo, la respuesta sigue siendo afirmativa. Pero para verlo con mayor claridad es necesario deshacerse de ciertos paradigmas. El primero es que la innovación no sólo consiste en aquella que se deriva de la incorporación de nuevas tecnologías al servicio del cliente final, sino que se presenta en muchas otras facetas en una compañía. La verdadera razón de la innovación es convertirla en fuente de ventaja competitiva que permita crecer rentablemente, y para conseguirlo un operador puede innovar en otras dimensiones diferentes a la tecnológica, la más tradicional en este sector. Pero para poder innovar en sentido amplio es necesario romper con esquemas mentales muy establecidos. Quizás el factor más determinante del potencial de crecimiento de una innovación sea el hecho de que cause una verdadera desestabilización sobre las ideas concebidas previamente. Si definimos innovación, de forma genérica, como algo que es nuevo y que aporta valor añadido a alguien en comparación con las soluciones ya existentes, podemos ver que la innovación no está restringida a desarrollos tecnológicos. Una innovación puede también obtenerse, por ejemplo, a través de diferentes y nuevas estructuras organizativas, de la forma en paquetizar la oferta actual o de una combinación de tecnología y márketing. Tampoco la innovación está restringida a ideas revolucionarias sino que una serie de pequeñas innovaciones incrementales son tan deseables como un potencial gran cambio que tenga lugar cada cierto tiempo. Pensando de forma más concreta se puede analizar, por ejemplo, la innovación en operaciones referida como la forma en que los operadores ejecutan todos y cada uno de sus procesos. La innovación de las operaciones significa idear formas completamente nuevas de operar, por ejemplo, formas nuevas de atender a los clientes, gestionar sus pedidos, prestarles servicios o resolver las funciones de compras y aprovisionamiento. Supone mucho más que definir un flujo de material o información. Implica cambios profundos que puedan suponer una mejora radical que sitúe al operador en un nivel de resultados totalmente nuevo. Si se piensa en el ámbito del negocio, la llegada de las redes de alta velocidad y su potencial para generar nuevos negocios y nuevos servicios de valor para el cliente por todos aquellos dispuestos a aprovechar esta gran oportunidad ha replanteado los roles tradicionales, y especialmente ha potenciado la capacidad y los modos de participación en las nuevas cadenas de valor que están apareciendo. Algunos operadores de telecomunicaciones innovan replanteándose su modelo de negocio en este nuevo entorno, cuestionándose el actual modelo cerrado o walled en el que el operador elige qué servicios ofertar, incorporando servicios de terceros y comercializándolos bajo un entorno predefinido y propietario. Similares reflexiones pueden establecerse en cómo los operadores diseñan y estructuran su oferta comercial y de cómo innovan en el proceso de venta (ver tabla). Una de las principales ventajas de estos otros tipos de innovación es que resultan mucho más difíciles de copiar que los que dependen de la tecnología. Ya que estas últimas, simplificando, se reducen a tomar una decisión de inversión para disponer de dicha tecnología, y aquellas responden más al modelo de compañía en el que se aplican, pudiendo no ser válidas para otras modelos. Esta ventaja hace que algunos operadores, aunque tengan que reaccionar a las innovaciones de la competencia, no corran a imitarla. Y aquellos que intenten imitar la innovación pueden no entenderla o no ser capaces de ponerla en práctica. Incluso aquéllos que sí la han imitado estarán en desventaja hasta que se pongan al día. Con todo, ya se sabe, en tiempos de crisis hay que innovar. Aquellos operadores que consigan integrar la innovación multidimensional en su cultura, como mecanismo para salir de los patrones establecidos, dispondrán de nuevas fuentes de ventaja competitiva gracias a las cambiantes reglas que introduzcan. Es más, es posible que desarrollen entre los clientes una reputación y una promesa de marca de gran valor. Pero, ¿será suficiente para sobrevivir a este entorno de incertidumbre? El tiempo lo dirá. “La verdadera razón de la innovación es convertirla en fuente de ventaja competitiva que permita crecer rentablemente” Categoría de innovación Tipo de Innovación Descripción Ejemplo 1. Modelo de negocios ¿En qué punto de todo el proceso del negocio realmente se genera valor añadido al cliente? 2. Redes y alianzas ¿Cómo unir fuerzas con otras compañías, generalmente en la misma cadena de valor, para beneficio mutuo? 3. Procesos de soporte ¿Cómo se organizan los procesos de soporte para las actividades principales de la compañía? 4. Procesos principales ¿Cómo crear y agregar valor en los procesos principales, donde reside su estrategia competitiva, a la oferta de la compañía? 5. Performance del producto ¿Cómo es el diseño o las características principales de la oferta de la compañía? 6. Sistema de productos ¿Cómo se vinculan los distintos productos que componen la oferta de la compañía? 7. Servicio ¿Cómo se provee valor a los clientes más allá y en torno a los productos de la compañía? 8. Canal de distribución ¿Cómo hace llegar la compañía sus productos al mercado? 9. Marca ¿Cómo comunica la compañía su oferta a clientes y potenciales clientes? 10. Experiencia del cliente ¿Cómo sienten los clientes e interactúan con la oferta de la compañía? Blyk, es un nuevo operador móvil virtual europeo, orientado al segmento joven (16 a 24 años), con más de 200.000 subscriptores, cuyo modelo de negocio se basa en ofrecer minutos en llamadas y SMS gratis a cambio que los clientes reciban publicidad. El público objetivo de cada campaña se segmenta en función de las preferencias mostradas por los clientes, y las posteriores respuestas obtenidas de los mensajes multimedia interactivos que estos reciben. Este modelo de relación publicitaria, permite minimizar la sensación intrusiva de los mensajes, al encontrarse perfectamente alineada con los gustos y preferencias de los clientes. En los apenas dos años desde su lanzamiento, el promedio de la tasa de respuesta es de más de 25% para las 2 mil campañas que ha llevado a cabo. Lejos de los que pudiera pensarse, los verdaderos clientes de Blyk lo constituyen empresas de todo tipo, como Adidas o L’Oreal, que pueden llegar a potenciales consumidores de una forma mucha más segmentada que a través de los tradicionales medios de publicidad. Los anunciantes pueden incluso configurar sus propias campañas y decidir a quién y cómo hacerla llegar. Blyk ha roto el paradigma operador-usuario de telecomunicaciones y su objeto de negocio principal no es la prestación de servicios móviles sino el m-marketing. Negocio Operativa Oferta comercial Comercialización y Venta Bharti es el principal operador de servicios de telecomunicaciones móviles en la India. Una de las piezas clave de su estrategia ha sido el “outsourcing extremo”. Esta compañía no sólo ha externalizado los Sistemas de Información y los Call Centers, como es habitual en el sector, sino que ha externalizado toda su infraestructura de Red. Fue el primer operador en hacerlo, en este caso entregando todas las operaciones de Red a Nokia y Ericsson. Además, en lugar de pagar a estos proveedores por servicios prestados u horas trabajadas, Bharti paga en función del crecimiento de ingresos de la compañía. Consciente de que la competencia se intensifica, este operador ha externalizado lo que la mayoría de los operadores consideran su core: la Red. Una innovación que le ha permitido mayor eficiencia operacional al integrar en su negocio a los propios fabricantes de equipamiento y hacerlos partícipes de la buena evolución de la compañía. Con esta decisión, Bharti se ha concentrado exclusivamente en los procesos de comercialización, venta y distribución. Ello le ha permitido ganar más de 65 millones de clientes en los últimos 5 años. En determinados países BT ha permitido a desarrolladores de aplicaciones acceder a los servicios de su Red IP. Esta Red es una de las más evolucionadas del mundo y BT posibilita a terceros utilizar las capacidades de Red y provisionar sus propios servicios. La previsión es disponer decenas de miles de aplicaciones este año, constituyendo una oferta de servicios a clientes finales difícil de igualar por medios propios. Este nuevo modelo, conocido como Open Telecom, se basa en una apertura sin precedentes de la capacidad de Red y en una compartición de sus procesos con los nuevos actores. En un primer momento puede resultar una estrategia adelantada y no exenta de complejidad, al perder el control directo sobre el tipo de servicios y el modo en que se utilizarán sus capacidades, afectando a su operativa y control actual, pero esta apuesta debería permitir a los operadores disfrutar de nuevos mecanismos de generación de ingresos y nuevos esquemas de negocio, hasta ahora sólo accesibles por compañías de otros sectores. Vodafone ha implantado en Reino Unido un Help Center usando la plataforma Youtube como canal corporativo para la distribución de información y como apoyo a áreas internas de soporte técnico. Las redes sociales están en fase de crecimiento, según el primer estudio sobre Redes Sociales y Publicidad realizado en España por Zed Digital, el 50% de los internautas españoles declaran ser usuarios habituales de las redes sociales. Dos de cada tres internautas reconocen que las utilizan para realizar recomendaciones sobre marcas y tres de cada cuatro usuarios de redes sociales hablan sobre marcas. Cada vez más, las redes sociales no sólo son dónde están los consumidores sino también las marcas. Algunos operadores han tomado conciencia de esto y han innovado usando de forma corpo rativa este tipo de plataformas: buscado la mejora su marca, abriendo nuevos canales de distribución o mejorando la experiencia de usuario. Y lo mejor, a un coste significativamente inferior al de los métodos más tradicionales.
30 oct 2015
Artículo BIT
Innovar simplificando la complejidad
muchas veces, se une a la cuestión anterior el hecho de que generalmente no somos capaces de poner límite alguno al conjunto de productos y servicios que vendemos. Creemos que esta estrategia protege mejor nuestra cuota de mercado, e incluso somos capaces de justificarla si es preciso a través de sofisticados análisis de segmentación del mercado. Pero, normalmente ignoramos que esta complejidad conduce generalmente hacia una pérdida de eficiencia que se traduce en una menor rentabilidad de la empresa y a veces incluso a su deterioro. Es muy frecuente encontrar que el 20% de los productos o servicios que vendemos generan el 80% de los ingresos (regla de Pareto) y esto, con independencia del sector en cuestión. En este caso nos enfrentamos al problema de la gestión de la complejidad del portfolio de productos o servicios que vendemos y no al de la innovación en si mismo. Siempre he tenido curiosidad en conocer por qué en general las empresas no son capaces de identificar estos problemas a tiempo y reaccionar en su operativa diaria frente a este tipo de situaciones, por qué a menudo sólo vemos la punta del iceberg y reaccionamos cuando es demasiado tarde, cuando ya es inevitable la cirugía y cuando las consecuencias son aún peores que las que inicialmente podíamos imaginar. El miedo al cambio La única explicación que encuentro a este comportamiento es el miedo o resistencia al cambio. Se trata de una reacción natural ante lo desconocido, propio de individuos y también de organizaciones. Muchas veces nos da miedo el cambio porque en si mismo es incertidumbre y no sabemos en realidad lo que nos depara. Otras veces lo que vemos es cierta resistencia al cambio, tipificada como un comportamiento individual o de cierto colectivo de personas que lo interpretan en términos de pérdida de cuota de poder dentro de la empresa. Vencer este tipo de comportamiento es clave. A veces está en juego el futuro de la empresa. Pero, ¿por qué tiene que ser todo tan complejo?. Casi nunca somos capaces de pensar de manera opuesta, es decir, en cómo simplificar las cosas, en cómo vender un producto tan etéreo (bueno al fin y al cabo los operadores de telecomunicaciones vendemos aire) y poco diferenciado como puede ser un minuto de voz de forma sencilla, clara y transparente al consumidor, sin letra pequeña, sin utilizar esquemas de tarifas complejos y poco intuitivos. Esto también es innovar y puedo decir, por propia experiencia, que requiere un esfuerzo profundo y disciplina para cambiar la forma de pensar dentro y, a veces también, fuera de la empresa. Cuando hablamos de innovación desde la óptica de los operadores de telecomunicaciones lo primero que se nos viene a la cabeza es pensar en el lanzamiento al mercado de nuevos productos o servicios que nos permitan diferenciarnos de los competidores. Sin embargo, frecuentemente tendemos a realizar esta aproximación pensando en el desarrollo de nuevos productos o servicios complejos, mas que en satisfacer verdaderamente las necesidades del consumidor. Innovar simplificando la complejidad Gabriel Míguez Director General de Relaciones Institucionales y Desarrollo Estratégico de Negocio de Yoigo Y En ocasiones, he podido comprobar que para llegar a algún tipo de conclusión sobre si una tarifa de un determinado operador era más competitiva que otra, se requería incluso conocer el patrón actual de consumo del cliente (que puede estar condicionado por una apreciación subjetiva de la tarifa en si misma) y hacer una simulación no trivial con la hoja de cálculo. Esto no solo es absolutamente inaceptable, sino que además irrita profundamente al consumidor y trunca su confianza con el operador. Partir de la sencillez Para hacer frente al desafío de la complejidad, hay que empezar por los clientes, por determinar cual va a ser nuestra oferta comercial. Al fin y al cabo, lo único que el cliente ve de un operador es su oferta comercial, la publicidad y su marca. Todo lo demás queda aguas abajo. Una vez decidida tenemos que ajustar nuestras operaciones para hacerlas eficientes. Esto es particularmente importante en el caso de un operador de telecomunicaciones porque, tradicionalmente, este negocio se ha concebido como un negocio de economías de escala, es decir un negocio donde predominan los costes fijos y donde es necesario generar volúmenes de tráfico sustanciales para conseguir una reducción unitaria del coste por minuto, clave para competir. Dice un refrán popular que el “hambre agudiza el ingenio”. Nada más acertado para explicar cómo a partir de la de la sencillez, a través de una oferta simple pero potente, se puede construir un modelo de negocio que sustente un planteamiento diferenciador y disruptivo en el mercado, donde las economías de escala se puedan anticipar. Estas son las mejores oportunidades para competir en un mercado altamente penetrado como el nuestro, desarrollar estrategias difícilmente replicables por los competidores con una aproximación realmente diferente e innovadora. Los operadores con un enfoque “Low Cost” representan una innovación en el sector de las telecomunicaciones por el tipo de modelo de negocio que proponen. Este enfoque es relativamente nuevo en el mercado de las telecomunicaciones, pero no es nuevo en otros sectores como el de las líneas aéreas o la banca, por citar dos ejemplos concretos y paradigmáticos, donde los operadores tradicionales se han visto obligados a cambiar también su estrategia de negocio e incluso su modelo operativo para hacer frente a una competencia creciente que erosionaba su cuota de mercado. Competir en tiempos de crisis La percepción por parte del consumidor de un entorno económico de crisis como la que vivimos actualmente, hace que su fidelidad con el operador que le proporciona servicios se reduzca y que, en lugar de disminuir su consumo, busque “La percepción por parte del consumidor de un entorno económico de crisis como la que vivimos actualmente, hace que su fidelidad con el operador que le proporciona servicios se reduzca y que, en lugar de disminuir su consumo, busque alternativas que le permitan disfrutar de los mismos servicios a un coste menor” alternativas que le permitan disfrutar de los mismos servicios a un coste menor. ¿Hay algo menos diferenciado que un minuto de tráfico de voz? Por otra parte, es lógico pensar que aquellos competidores con cuotas de mercado elevadas prefieran ceder una cuota de mercado moderada antes que enfrentarse a una caída generalizada de sus ingresos, dada la enorme presión que tienen para preservar sus márgenes, evitando así una guerra de precios en el mercado. Es muy frecuente también encontrar en momentos de crisis que una de las primeras medidas que adoptan las empresas sean la de paralizar o ralentizar las inversiones, a la espera de tiempos mejores. Esta medida, genera a los gestores un horizonte de seguridad y protección frente a la incertidumbre, pero nada más lejos de la realidad. Las decisiones de inversión deberían estar basadas en procesos rigurosos de análisis y deberían ser vistas como oportunidades de crecimiento incluso en tiempo de crisis. Pero por suerte, o por desgracia, no podemos pensar, a riesgo de equivocarnos y hacer desaparecer rápidamente la empresa del mercado, en la disrupción permanente como palanca única de creación de ventajas competitivas sostenibles, sobre todo cuando la empresa ya está en marcha. Cambiar el rumbo lleva tiempo y si no se hace con cuidado podemos hacer zozobrar la nave. Reinventarse continuamente Todos estamos acostumbrados y, en cierto modo, nos vemos obligados a “reinventar” la empresa cada día. La mejora continua de procesos para incrementar la productividad es algo frecuente, persistente en el tiempo, que no debemos en absoluto despreciar y que todos sufrimos en mayor o menor medida. Un buen día pensamos que se podrían hacer las cosas de forma diferente, de manera más eficiente y productiva. Tomamos la decisión, la comunicamos a las áreas involucradas y la ponemos en práctica. Ajustamos las desviaciones, los fallos, nos aproximamos a los resultados esperados y, nuevamente, comienza el proceso. Quizá en otro eslabón de la cadena de valor, quizá alguien diferente toma la iniciativa..... Sin embargo, esta aproximación no cambia de forma radical la manera de hacer las cosas, simplemente adopta un enfoque de mejora continua en los procesos, lo cual tiene un impacto limitado en la mejora de la productividad, pero no es disruptivo. No se trata de que cada día nos volvamos locos pensando en cómo podemos cambiar la empresa, en cómo podemos generar un modelo disruptivo sólido, porque esto lleva tiempo y la decisión de lanzamiento o de cambio debe estar bien soportada; pero si es necesario generar la cultura dentro de la empresa para que todas las iniciativas fluyan de una manera abierta y valiente, para que cooperen equipos de áreas diferentes, para que se vean todos los ángulos del problema o de la oportunidad, según se mire. En este sentido, crear una organización enfocada y separada dentro de la empresa puede ayudar a mantener la energía y la motivación necesaria para catalizar un nuevo proyecto en lugar de asignarlo directamente a los responsables de aquellos negocios más estables que, probablemente dedicarán menos atención al mismo. “No podemos pensar en la disrupción permanente como palanca única de creación de ventajas competitivas sostenibles, sobre todo cuando la empresa ya está en marcha”
30 oct 2015