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Modelos de formación y herramientas
bit 169 JUN.-JUL. 2008 33 LAS TIC EN LA FORMACIÓN n este contexto estamos asistiendo a una modificación de los roles de los actores partícipes en el proceso: los creadores de los contenidos que han de ser capaces de diseñar y crear dichos contenidos para conseguir un objetivo formativo concreto; los alumnos, elemento final del proceso formativo, que han de utilizar estos nuevos sistemas; los profesores con un nuevo rol, diferente del de la educación presencial clásica de transmisor de conocimientos, dirigido más a supervisar, dirigir y motivar el trabajo de los alumnos; y, por último, los administradores y gestores de las plataformas formativas que se ocupan de la tecnología necesaria para poner en contacto los actores anteriores. Curiosamente no es difícil encontrar situaciones, gracias a la generalización de plataformas formativas de software libre, en las que los actores responsables de la gestión de los catálogos de cursos, los horarios, los recursos, las sesiones de aprendizaje, los profesores, así como de los aspectos de seguridad y económicos de la plataforma recaigan sobre los propios profesores dada la familiaridad de muchos equipos formadores actuales con las TIC. Así recuperan su papel como profesor en el proceso formativo: persona que ejerce o enseña una ciencia o arte (RAE). Modelos de aprendizaje con las TIC La introducción de los sistemas TIC como apoyo a la formación supuso una revolución de tal calibre que hubo quien no dudó en vaticinar la desaparición del profesor. Y es que uno de los colectivos que intentaron vender las bondades del uso de estos sistemas fueron quienes realizaban formación a distancia. Desde aquellos años se han marcado claramente tres modelos de uso: – e-learning (como educación online, o educación a distancia). Es el modelo en que sustituye a la educación a distancia tradicional basado en materiales escritos o en CD y DVD. Implica conceptos como amplio uso de las TIC, aprendizaje electrónico, contenidos dinámicos e interactividad, Pilar Moreno Díaz Profesora área TIC (Universidad Alfonso X el Sabio) E Modelos de formación y herramientas Internet ha cambiado radicalmente las formas de trabajo y de comunicación en el mundo empresarial, social y, por supuesto, formativo. Es lógico que el mundo dedicado a la formación, en todos sus ámbitos, aproveche este cambio y genere nuevos mecanismos de trabajo y aprendizaje. En este nuevo escenario, debemos ser capaces de aprovechar todas las capacidades que nos proporcionan los nuevos medios. Los ingredientes de este nuevo escenario son: el contenido formativo, los cursos, y por otra parte los LMS, más conocidas como plataformas formativas, que permiten administrar, distribuir y gestionar las actividades de formación. “Al contrario de lo que se prometía como panacea de formación para todos, se ha constatado que el proceso formativo no funciona apropiadamente sin el profesor como guía, con una interacción formal periódica” LAS TIC EN LA FORMACIÓN 34 bit 169 JUN.-JUL. 2008 participación en red, contenidos multimedia, etc. El e-learning aporta la posibilidad de universalizar el acceso a contenidos formativos debido a que no es necesaria la presencia física en una institución para acceder a la formación proporcionada por la misma. El e-learning permite utilizar con fines formativos todas las herramientas sociales que aporta la tecnología para la difusión, generación y compartición del conocimiento desde el mail hasta la multiconferencia, así como todas las herramientas tecnológicas para la generación de contenidos, desde el documento de texto básico hasta la realidad virtual, aunque su implantación sea muy desigual. El uso del e-learning en la actualidad esta ampliamente extendido para formación de profesionales por lo general altamente motivados para la adquisición de conocimientos, por lo que se consigue el acceso formativo a un alto número de empleados, a la vez que las empresas consiguen una gran reducción de los costes de formación. – b-learning (aprendizaje mixto, aprendizaje mezclado, aprendizaje híbrido...). Surge de los problemas enfrentados por el e-learning. Al contrario de lo que se prometía como panacea de formación para todos, se ha constatado que el proceso formativo no funciona apropiadamente sin el profesor como guía, con una interacción formal periódica. Combina por tanto, técnicas presenciales con el uso de las TIC. Aprovecha la figura del formador y las ventajas de un trato personal con el alumno, pero incorpora al proceso formativo toda la tecnología de los sistemas e-learning. La forma en que se produce esta combinación depende de las necesidades específicas de la formación. Aunque para algunas personas el b-learning supone un retroceso en la práctica del e-learning, el hecho es que está encontrando su desarrollo allí donde el e-learning no tiene éxito, en los entornos en los que el proceso de aprendizaje no presencial falla debido a problemas de motivación del alumno. Un ejemplo de ello es la formación universitaria donde la extensión en el tiempo y la complejidad de contenidos hacen que solamente una pequeña parte de alumnos completen con éxito la formación no presencial. – Presencial. El modelo es el clásico del profesor que da las clases frente a sus alumnos y participa con ellos en todo el proceso formativo. Este sistema también se está nutriendo de todas las ventajas que supone el uso de las TIC para la distribución de contenidos y la comunicación con el profesor. Como se puede apreciar, la presencialidad docente supone una gradación en los tres modelos. Por ello, el modelo b-learning se está imponiendo como un esquema formativo cada vez de más aceptación. El modelo presencial tiende al modelo b-learning al incorporar las TIC al proceso. El modelo e-learning tiende al modelo b-learning incorporando sesiones presenciales periódicas. bit 168 ABR.-MAY. 2008 34 “Aunque para algunas personas el b-learning supone un retroceso en la práctica del e-learning, el hecho es que está encontrando su desarrollo allí donde el e-learning no tiene éxito” bit 169 JUN.-JUL. 2008 35 LAS TIC EN LA FORMACIÓN Plataformas tecnológicas para la formación Para poder llevar a cabo todo el proceso formativo con soporte TIC es necesario un conjunto de herramientas y plataformas a través de las cuales se complete el proceso formativo. Además, las necesidades de gestión que surgen del modelo de e-learning, del de b-learning y del presencial son prácticamente las mismas. El panorama actual de las plataformas se caracteriza por una gran dispersión, ya que no existe aún un liderazgo claro, como ocurre en otras áreas tecnológicas. La incorporación al mundo formativo de herramientas de software libre ha hecho que esta dispersión no esté quedando en manos de fabricantes y sea aún mayor. Teniendo en cuenta las soluciones existentes se podrían diferenciar los siguientes tipos de plataformas dedicadas a la formación: – CMS (Content Management System, sistemas de gestión de contenidos): son las más básicas, orientándose a la distribución y gestión de información de carácter general. Poseen herramientas de colaboración (foros, chat, weglog, etc) y la gestión se suele reducir a aspectos generales de distribución de contenidos. En general suelen ser relativamente fáciles de implementar y de bajo coste. Existe una amplia variedad de CMS de software libre lo que ha generalizado su uso. – LMS (Learning Management System, sistemas de gestión del aprendizaje): es el nombre que se suele utilizar de forma genérica cuando se habla de plataformas formativas. Es un software que proporciona una componente virtual a la formación tradicional, sirve para administrar, distribuir y controlar las actividades de formación. Los LMS ofrecen funcionalidades de gestión de alumnos, profesores, recursos y actividades, y seguimiento del proceso de aprendizaje, así como servicios de comunicación entre los agentes implicados en el proceso de enseñanza/aprendizaje. Un LMS generalmente no incluye posibilidades de autoría (creación de contenidos), centrándose en gestionar contenidos creados aparte. – LCMS (Learning Content Management System, sistemas de gestión de contenidos y aprendizaje): a diferencia de los LMS no sólo gestiona contenidos formativos sino que además dispone de mecanismos para su creación y gestión. Por tanto se puede decir que los LCMS administran contenidos u objetos de aprendizaje que se ofrecen a la persona indicada en el momento indicado. La creación de estos sistemas y su propia evolución y adaptación al mercado, y las necesidades de los usuarios, hace que la diferencia entre LCMS y LMS no sea tan clara, ya que la mayoría de los sistemas de gestión de contenidos proporciona también un sistema de gestión del aprendizaje, haciendo que esta frontera sea cada vez más difusa. Algunas de las características comunes a la mayoría de los sistemas de gestión de contenidos y aprendizaje son: – Se basan en un modelo de “objetos de contenido”. – El contenido se puede reutilizar en distintos cursos, curriculums y transferirse entre organizaciones y sistemas. – Los contenidos no fuerzan a un aspecto y se pueden publicar en diversos formatos. – Los contenidos no están limitados a una serie de controles de navegación. – Los contenidos se almacenan en una base de datos centralizada. – Los contenidos pueden localizarse por diversos criterios incluyendo diversos formatos. – Normalmente incluyen un motor que permite adaptar el contenido a diferentes grupos de usuarios modificando el entorno o la manera de visualización. – Para todo ello utilizan distintos estándares. Estándares El empleo de estándares permite el intercambio de los contenidos entre diversas plataformas formativas, ya que una de las funciones principales de los estándares es servir como facilitadores de la interoperabilidad. Ello permite que se puedan intercambiar y mezclar contenidos de múltiples fuentes y se puedan utilizar directamente en distintos sistemas. “El panorama actual de las plataformas se caracteriza por una gran dispersión, ya que no existe aún un liderazgo claro, como ocurre en otras áreas tecnológicas” Otras ventajas destacables del empleo de estándares es la reutilización y durabilidad de contenidos, pues permite que los contenidos se puedan desagrupar y reutilizar ensamblándose con otros nuevos para ofrecer contextos distintos de los que fueron creados originalmente. En cuanto a la durabilidad, el uso de estándares evita que los contenidos queden atrapados en una tecnología propietaria de una empresa. Existen en la actualidad un gran número de organismos e instituciones que participan en los procesos de estandarización de contenidos formativos, entre los más destacados se encuentra el IMS desarrollado por Global Learning Consortium y SCORM desarrollado por Advanced Distributed Learning Initiative y el Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE). Plataformas formativas. Ejemplo MOODLE El mundo de las plataformas formativas ha crecido de forma muy importante en los últimos años. Puede obtenerse una relación de las mismas y comparativas entre ellas en www.edutools.info. Entre las más populares se pueden citar: Moodle, Sakai, Atutor, dotLearn, Claroline, WebCT, Blackboard, etc. Una de las plataformas que está recibiendo cada vez más atención por parte de muchas instituciones dedicadas a la formación es Moodle. Algunas de las principales razones para ello son: se trata de un LCMS de libre distribución, dispone de una gran red de colaboradores, existe una red de desarrolladores en todo el mundo y dispone de un extensísimo abanico de soluciones que se integran en la plataforma. Desde su creación sigue una filosofía de “pedagogía construccionista social”. Por ello la propia plataforma está orientada a presentar, organizar y modificar los contenidos de aprendizaje y todo ello creando un entorno que favorece la comunicación entre estudiantes y de los estudiantes con el profesorado. Alguno de los elementos generales que admite el entorno son: – Facilidad de uso y escalabilidad lo que permite utilizarla en diferentes escenarios de aprendizaje. – Capacidad de importación de contenidos en un amplio rango de formatos estándares incluidos paquetes IMS y SCORM. – Herramientas de comunicación como correo electrónico, foros, chats, diálogos, reuniones, etc. – Enlazar documentos de todo tipo además de disponer de editores de contenido tanto en modo código como wysiwyg. – Herramientas para crear contenidos de diversos tipos. – Gran variedad de actividades que permiten trabajar de muy diversas formas, desde sencillos ejercicios de cuestionarios, a trabajar con información más elaborada como tareas, o los talleres que flexibilizan las formas de comunicación y entrega. Así mismo la capacidad de adaptación a distintas necesidades ha llevado a que se pueda disponer de elementos más peculiares como glosarios compartidos, wikis, diarios, etc. Conclusiones La incorporación de las TIC al mundo formativo ha supuesto un cambio en los modelos, incorporando las capacidades de comunicación y transmisión que suponen las nuevas tecnologías. Ello ha supuesto la generación de nuevas estrategias docentes y la creación de plataformas y herramientas que dan soporte a estos nuevos sistemas. Sin embargo, el proceso está todavía formándose para constituirse en un modelo con una aceptación generalizada de los agentes implicados. Hay que tener en cuenta que el profesorado necesita una readaptación a las nuevas estructuras de aprendizaje y las propias organizaciones se han de adaptar a este tipo de procesos formativos que pueden impulsar el potencial de las mismas.
30 oct 2015