JOSÉ MANUEL VILLAR SECRETARIO GENERAL DE COMUNICACIONES BIT: ¿Como cree usted que va a evolucionar la demanda de comunicaciones móviles en España y cuáles van a ser las claves para esta evolución? Los resultados de la liberalización del servicio de telefonía móvil, y la existencia de una verdadera competencia en este mercado desde el mes de septiembre de 1995, fecha en que comenzó a prestar servicios el segundo operador, han resultado muy positivos para los ciudadanos. En el presente momento se está completando el proceso de liberalización de las telecomunicaciones, que permitirá extender los beneficios derivados de la competencia a todos los servicios. La evolución del servicio GSM desde esa fecha, permite ver claramente los efectos de la liberalización, y los beneficios que puede reportar para la sociedad en general. El segundo operador, Airtel, comenzó a prestar sus servicios en septiembre de 1995. En esa fecha, tras varios años de explotación del servicio de telefonía móvil en su modalidad analógica por parte del operador dominante, en condiciones de monopolio, el número de abonados en España era de 748.000. Las tarifas y los precios de los terminales eran elevados, y las facilidades del servicio muy limitadas. Es bien conocida la forma en que ha evolucionado el segmento de la telefonía móvil desde entonces. En 3 años se han superado los 5,5 millones de abonados, y el segundo operador ha alcanzado una cuota de mercado en torno al 28%, que se eleva hasta más de un 35% si se considera el mercado de GSM exclusivamente. Todo ello representa un crecimiento del mercado superior al 735% en estos tres años. Las razones para este incremento no se deben únicamente a las cuantiosas inversiones en marketing y publicidad, o a la mejora en la cobertura de las redes. La competencia obliga a un ejercicio permanente de mejora e innovación en los servicios ofrecidos. Aparecen nuevas facilidades: los buzones de voz, tarjetas de previo pago recargables, servicios de fax e Internet a través del móvil, y una larga lista de opciones cuyo objetivo es satisfacer mejor las-necesidades de los usuarios, y atraer nuevos grupos de clientes potenciales ofreciendo condiciones adaptadas las posibilidades de cada colectivo. Sin embargo, la indudable espectacularidad de los resultados obtenidos en este breve espacio de tiempo en competencia, no ha impedido que se considerara necesario la existencia de nuevos operadores en este mercado, hasta ahora caracterizado por una competencia asimétrica basada en el duopolio. La telefonía móvil, como todo servicio que hace uso del espectro, tiene una limitación natural en cuanto al número máximo de licencias que es posible alojar en una determinada banda de frecuencias. El desarrollo de una red de comunicaciones móviles de ámbito nacional, con capacidad para atender a un número suficiente de abonados, exige una determinada porción de espectro, una cantidad mínima de frecuencias para poder garantizar un funcionamiento adecuado del servicio. En el caso de GSM, en la banda de 900 MHz, el espectro hoy disponible solamente hace posible la existencia de dos operadores. La introducción de nuevos operadores en nuestro país, al igual que ha ocurrido en otros países europeos, exigía por tanto utilizar nuevas bandas de frecuencia y nuevas tecnologías. Para ello, se ha optado por la solución denominada DCS-1800 o PCN (Comunicaciones Móviles Personales), que con tecnología similar a la utilizada por el sistema GSM, hace uso de bandas de frecuencia en 1,8 GHz, y dispone de una reserva de 2*75 MHz para este servicio. Como es bien conocido, se ha determinado que esta cantidad de espectro es suficiente para la coexistencia de tres operadores con esta tecnología. Así se ha optado por conceder dos licencias a los dos operadores existentes, y adjudicar una tercera por el procedimiento de concurso público. El pasado 24 de junio se producía la resolución del concurso, y se otorgaba una concesión a Retevisión Móvil, que ha comprometido unas inversiones de 357.000 MPtas de inversiones y la creación de 3900 empleos. Las tres nuevas redes de DCS-1800 entrarán probablemente en servicio a principios de 1999, momento en el que existirán ya seis ofertas diferenciadas en España en el servicio de telefonía móvil. BIT: ¿Cuál es su balance tras tres años de competencia en el sector de móviles en España? ¿Cómo cree usted que va a evolucionar la competencia en el futuro y cómo impactará esto a la estructura actual del sector? El mercado español de telefonía móvil ha experimentado gran crecimiento en los dos últimos años, impulsado por la competencia. A pesar de ello, sigue ofreciendo con una enorme potencialidad, que permite la entrada de nuevos operadores, con plenas garantías de viabilidad económica. La penetración de la telefonía móvil alcanza hoy cuotas en torno al 13%, todavía lejos del 40% al que han llegado los países nórdicos. Existen diversos estudios que estiman que el número de usuarios de los diferentes servicios de telefonía móvil en España, podría alcanzar una penetración del 50% antes del ar~o 2007. En todo caso siempre es necesario tomar estas previsiones con la debida cautela, en especial teniendo en cuenta la rápida evolución tecnológica del sector de las telecomunicaciones, en el que la continua aparición de nuevos servicios hace difícil realizar proyecciones de futuro. Creemos por tanto que es perfectamente viable la existencia de una tercera opción en la tecnología DCS-1800, y con seguridad en un futuro próximo surgirán nuevos operadores utilizando nuevas tecnologías como el servicio DECT, las comunicaciones móviles por satélite, y la tercera generación de servicios móviles en cuya especificación se está hoy trabajando. Asimismo se están estudiando las disponibilidades de espectro en diferentes bandas de frecuencias para poder permitir la entrada de nuevos operadores en este mercado. En cuanto a la evolución futura del mercado, vendrá condicionada de forma importante por la evolución de las tarifas, de forma que la telefonía móvil se vaya haciendo asequible a segmentos más amplios de la población. En la actualidad, existe todavía una diferencia importante entre las tarifas de las llamadas realizadas entre teléfonos fijos, y las llamadas realizadas desde o hacia teléfonos móviles. Estas diferencias, con motivos de carácter histórico, deberán ir desapareciendo en un futuro próximo. En efecto, las tarifas deben tender a reflejar el servicio que se presta al ciudadano, con independencia de la tecnología que se esté utilizando para ello. Las facilidades que hoy ofrecen las redes de telefonía fija y las de telefonía móvil van tendiendo a igualarse. En ambos casos el servicio principal es el de telefonía de voz. Con este objetivo, se han ido tomando determinadas medidas desde el Gobierno, que se han concretado en importantes reducciones en las tarifas de las llamadas de fijo a móvil, a lo que hay que añadir una sustancial reducción de las tarifas de la telefonía móvil analógica, publicadas el pasado 7 de agosto. Por otra parte la entrada en el mercado del tercer operador de DCS-1800, y de nuevos operadores en un futuro próximo contribuirán sin duda a una mejora de la calidad del servicio y a la bajada de los precios. BIT: Integración fijo-móvil, 3ª generación, datos e Internet móviles, nuevos terminales: considerando estos u otros conceptos, ¿cuál es su visión sobre la evolución tecnológica de este sector en los próximos años? España está participando activamente en los diferentes foros internacionales (UIT, ETSI, CEPT), donde se está trabajando para la normalización y definición de las especificaciones técnicas de la llamada tercera generación de móviles. El éxito del sistema GSM, y por ende de la industria europea, ha tenido su fundamento en la normalización tecnológica, que ha permitido la interoperabilidad de las redes, y la creación de un mercado de ámbito mundial para los equipos y terminales, con la consiguiente aparición de economías de escala y reducción en los costes de producción. Es por ello que esta filosofía debe mantenerse en la tercera generación. El motivo fundamental que está impulsando el cambio tecnológico en este segmento es la demanda de nuevos servicios con mayor velocidad y ancho de banda. Los actuales sistema tienen fuertes limitaciones, y existe un mercado potencial de gran importancia relacionado con el acceso móvil a Internet, y la posibilidad de transmitir y recibir información multimedia. Sin embargo en los próximos 5 años seguirán predominando en el mercado las actuales tecnologías basadas en el estándar GSM. La introducción de la tercera generación no se producirá hasta los primeros años del próximo siglo, momento en el que habrá de competir con los diversos proyectos existentes para proporcionar comunicaciones móviles de banda ancha mediante satélites de baja órbita. BIT: ¿Cuáles son a su juicio los aspectos que el regulador debe cuidar para favorecer el desarrollo armónico de este sector? La probación de la Ley 11 /1998, General de Telecomunicaciones, ha representado el establecimiento de un marco normativo completamente nuevo para las telecomunicaciones en nuestro país. Esta marco se ha completado con la aprobación de los diferentes reglamentos de desarrollo de la Ley. En este nuevo marco, el Estado pasa a jugar un papel nuevo en el sector. Un sector que vendrá orientado fundamentalmente por las fuerzas del mercado y la competencia, con la vigilancia de los poderes públicos para garantizar la transparencia, y el cumplimiento de las obligaciones de servicio público que se impongan a los operadores. Dentro del esquema de licencias establecido en la Ley, es previsible que la telefonía móvil se encontrará en la práctica totalidad de los casos comprendida dentro de la categoría de licencias individuales con limitación de número. Por ello en el futuro el otorgamiento de estas licencias seguirá produciéndose por el procedimiento de concurso. En todo caso, la implantación de nuevos sistemas en el futuro seguirá produciéndose en coordinación con el resto de países europeos, y exigirá como requisito previo la identificación de bandas de frecuencia comunes, y su posterior liberación, reubicando en otras partes del espectro a los anteriores usuarios de dichas bandas. BIT: ¿Cuáles son las líneas generales de la estrategia de su empresa u organismo en este sector para los próximos años? Como se indicaba más arriba, el objetivo en relación con el sector de la telefonía móvil es fomentar la competencia, y el beneficio de los ciudadanos a través de la mejora en la calidad de los servicios y la bajada de los precios. Para ello se pretende promover la aparición de nuevos operadores, y la introducción de nuevas tecnologías, en la medida que las disponibilidades de espectro lo permitan.