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Plan cuatrienal de CTNE: el plan cuatrienal no solucionará la crisis
EL PLAN CUATRIENAL NO SOLUCIONARA LA CRISIS Francisco Martínez (U. G. T. de Telefónica) Antonio López (U.G.T. de R.T. V. E) Desde ciertas posturas, se ha pretendido culpar a la crisis del sector industril de Telecomunicaciones, con el peligro que ello supone para miles de puestos de trabajo, a la insuficiencia de las tarifas de Telefónica o a los vaivenes de su inversión anual. Sin embargo es preciso considerar que la inversión, en términos monetarios ha aumentado en los últimos 6 años -desde el comienzo de la crisis- a un ritmo anual del 18 por ciento, lo que supone haberla mantenido en términos reales, salvo en 1979, en que ciertamente disminuyó. -Pero esto no es suficiente para explicar la crisis. Prueba de ello, es que aprobada la subida de tarifas en Mayo, de acuerdo con el Plan Cuatrienal de Telefónica (P.C.T.), con un crecimiento de la inversión para 1980 superior al 20 por ciento, se acepta una elevación del dividendo, y algunas empresas ligadas a multinacionales (1. T. T. fundamentalmente) siguen anunciando que les sobra plantilla, aún después de las reducciones ya efectuadas, e incluso alguna adelanta que declarará pérdidas en el presente ejercicio. Es evidente, que ni el nivel de inversión de telefónica, ni el de sus tarifas, son la causa principal de la crisis. Este es el argumento que se utiliza desde determinados sectores para ocultar el verdadero problema: El cambio tecnológico y la estrategia industrial para hacerle frente. Ahí radica el peligro, cada vez mayor, a la estabilidad del empleo .en el sector. Por ello la respuesta que se ha dado en Europa, con las" lógicas diferencias nacionales ha consistido en: - Planificar y coordinar las compras del sector público. - Potenciar la investigación y desarrollo tecnológico propio. Ambos aspectos al servicio de una estrategia industrial, que al tiempo que potencia y orienta a sus respectivas industrias (planificando la demanda y abriendo mercados exteriores) negocia con las multinacionales del sector, tanto los aspectos de producción y exportación, como los de incorporación de tecnología. Por el contrario, en España la situación puede resumirse en: un sector servicios descoordinado, una industria débil y con fuerte presencia de las multinacionales, y una administración despreocupada del sector que no" tiene establecida una política de Comunicaciones, con la consiguiente estrategia industrial, y por tanto incapaz de prestar ayuda a la industria e investigación nacional. De ello resulta que, en este país, sólo existe una política de Comunicaciones sin ningún tipo de limitación o negociación: la de las multinacionales, que ya han planificado el impacto de las innovaciones tecnológicas producida por la microelectrónica. Es esta situación de falta de alternativas frente al cambio tecnológico y la ausencia de una estrategia industrial, el auténtico peligro a la estabilidad del empleo. Para U .G.T. la única solución radica en elaborar y poner en práctica una auténtica política de Comunicaciones. Sólo así es posible garantizar el empleo en el sector. Dicha política, con la planificación sectorial que ello conlleva, sólo puede venir de la negociación seria y profunda de todos los afectados: Sindicatos, Empresarios y Gobierno, en el marco adecuado del, todavía por constituir, Consejo Económico y Social tal y como recoge la Constitución. Además y como instrumento para mejor llevar a cabo esta política y controlar su posterior desarrollo, Telefónica debería pasar a constituirse en EMPRESA PUBLICA. Sólo de esta forma, será posible que el Gobierno cumpla el compromiso contraído el 11 de Diciembre de 1979 en las Cortes Generales, ante una moción del Grupo Parlamentario Socialista, de mantener el empleo en el sector. Dicho día el Gobierno adquiría otro compromiso: publicar un libro blanco sobre el futuro del sector de electrónica y comunicaciones, en el plazo de 1 año. Nada de esto se contempla, como es lógico en el P.C.T. que básicamente es una cuenta de resultados a cuatro años de la C.T.N .E. Por ello los aspectos económicos y financieros son tratados exhaustivamente, mientras que el contenido técnico del plan no pasa de ser en muchos casos una enumeración de intenciones sin cuantificar. Es significativo que se planifique invertir más de 600 mil millones de Ptas. (corrientes) en cuatro años y no se mencionen aspectos tan importantes como: Política de investigación y desarrollo, y planificación de la misma. Política industrial a seguir y estrategia a tener con las multinacionales, filiales y demás empresas nacionales del sector. Política de nuevos servicios; de teleinforrnática; de equipos terminales; etc... De todo ello cabe deducir que el P.C.T. sólo va a suponer un momentáneo alivio al problema del empleo en el sector y no una solución definitiva al mismo. Se aplaza la solución, y quizás con ello, se vuelva más agudo a medio plazo. .
30 oct 2015