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Ecosistemas de innovación y emprendimiento. Barcelona el punto neurológico de los emprendedores
En este ámbito Barcelona se está convirtiendo en un polo de atracción de inversores y emprendedores, ya sea por el clúster tecnológico que ha supuesto la zona conocida como 22@, por el éxito de algunas empresas de internet o por las repercusiones del MobileWorld Congress. Así un emprendedor tiene diversas opciones para tratar de llevar a cabo su idea de negocio que conviene conocer previamente para establecer la idoneidad de cada uno de ellas para su proyecto. Viveros de empresas y parques científicos Un vivero de empresas en un centro - habitualmente de iniciativa pública y municipal - donde se facilita principalmente servicios a bajo coste que faciliten el desarrollo de la empresa: despachos cerrados con servicios comunes, asesoramiento in-situ, etc. durante un tiempo delimitado de tiempo. En ciertas ocasiones los viveros pueden ofrecer un cierto nivel de servicio de preincubación a emprendedores normalmente gratuito y de forma limitada, ofreciendo salas compartidas o coworking, acceso a internet o un espacio propio. Si bien el más significativo es el formado por Barcelona Activa, buena parte de los municipios circundantes cuentan con su propio vivero de empresas en mayor o menor medida. A este concepto de viveros de empresas se han sumado iniciativas privadas como la de la inmobiliaria Nuñez y Navarro con su iniciativa Easy Startup en que pone a disposición de los emprendedores 5 edificios donde instalar sus startups a bajo coste el primer año y aunando empresas, servicios y asesores. Muy parecidos a los viveros pero focalizados en empresas científicas o tecnológicas se encuentran los parques científicos o tecnológicos que con carácter general se ubican en las zonas universitarias o en las afueras no de los principales retos de los ingenieros con una idea de producto o servicio es llevarla hasta el mercado, es decir convertir su idea en negocio. Para ello el emprendedor debe superar varios retos no siendo el económico el único ni, quizá, el menor de ellos: estudio de viabilidad, análisis de mercado, marketing, internacionalización, etc. Si bien la financiación en si misma es una barrera importante para ello, existen posibilidades bien definidas y clásicas desde los créditos personales o fondos de inversión hasta los conocidos Business Angels. Pero si lo que se necesita es un acompañamiento o un proceso de lanzamiento, es conveniente formar parte de un vivero de empresas, de una incubadora, un parque tecnológico o bien contar una aceleradora de negocio; teniendo cada una de esta figuras una finalidad clara y diferenciada. U Monográfico Ecosistemas de innovación y emprendimiento Los autores analizan en este artículo los diferentes recursos a disposición de los emprendedores para la puesta en marcha de sus proyectos empresariales, con especial énfasis en aquellos disponibles en la zona de Barcelona, que recientemente ha sido designada por la Comisión Europea como primera Capital Europea de la Innovación. La elección de un modelo de aceleración, incubación o vivero puede ser determinante para el éxito del proyecto. Barcelona el punto neurológico de los emprendedores Miguel Ángel Martínez Ayuso Ingeniero de telecomunicación [email protected] http://www.linkedin.com/in/mamartinez Francisco Sarrias Pedemonte Ingeniero de telecomunicación [email protected] http://www.linkedin.com/in/fsarrias @fsarrias de las ciudades, siendo parte de sus características principales el servir de puente entre la universidad y la empresa e impulsar la transferencia de tecnología y fomentar la innovación creando en ocasiones clústers dedicados a ámbitos tecnológicos o científicos determinados: nanotecnología, ciencias del mar, etc. En la práctica totalidad de las comunidades autónomas existen parques científicos. Por citar algunos ejemplos mencionamos al Parc Científic de Barcelona, ligado a la Universitat de Barcelona centrado en el ámbito de ciencias de la salud, el Parc de Recerca de la Universitat Autònoma de Barcelona (PRUAB) en el mismo ámbito, etc. Solo en el ámbito puramente tecnológico se cuenta con el TecnoCampus de la Universitat Politècnica de Catalunya, 22@Barcelona ligado al Ayuntamiento, Technova Barcelona ligado a la LaSalle, el Parc de Recerca i Innovació de la Universitat Politècnica de Catalunya, etc. La existencia de este tipo de parques científicos hace posible la creación de clústers que atraigan a su vez actividades, investigadores y empresas y se celebren congresos como el próximo Barcelona Emergence Forum centrado en biotecnologia. Al igual que parques científicos se cuenta con parques tecnológicos, pero estos, en no en pocas ocasiones, fuera de ser dinamizadoras o potenciadoras de empresas se convierten en centros empresariales fuera de esta concepción inicial. A nivel nacional todos los parques se asocian en la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE http://www.apte.org/es/) con gran presencia en todo el territorio. Entre el concepto de vivero de empresa y el parque científico se encuentran los Centros Europeos de Empresas Innovadoras, normalmente de carácter público con algunos parques tecnológicos y agencias de desarrollo económico (de forma destacada en España, Madrid Emprende o Barcelona Activa son CEEI) agrupadas en la Asociación Nacional de CEEI Españoles (ANCES). Si bien los viveros, los parques científicos y las CEEI pretenden fomentar la creación de empresas, son las incubadoras las que toman al emprendedor y la idea de negocio desde cero y le acompañan en sus primeros pasos. Incubadoras de negocios Una incubadora, como su nombre indica, sirve para iniciar un empresa, para pasar del concepto de una idea al mercado y validar que el producto o servicio tenga viabilidad o sentido en el mercado. Habitualmente una empresa tiene un máximo de tres años de estancia en una incubadora, recibiendo durante esa estancia formación, soporte y asesoramiento en un entorno rodeado de otras empresas incubadas con unos costes de servicios (alquiler, comunicaciones, etc.) contenidos para favorecer su desarrollo. En todo la geografía española se pueden encontrar ejemplos de este tipo de incubadoras, ya sea de carácter público o privado, ligadas normalmente a universidades privadas como DeustoKabi en Euskadi o de fondos privados como el caso de Digital Assets Deployment en Madrid. En el área de Barcelona destacamos Barcelona Activa, que dispone de diversos centros y edificios en el ámbito público. En el ámbito privado la principal incubadora de negocios es el Grupo Intercom (Softonic.com, Infojobs.net, emagister.com, etc) que, con más de 15 años como tal, ha constituido más de 45 empresas de Internet y ahora potencia programas de desarrollo de empresas de emprendedores, aportando experiencia e inversión. A estas incubadoras públicas y privadas este mismo año se ha añadido la Agencia Espacial Europea (ESA), que ha elegido Barcelona como una de las sedes de las ESA Business Incubation Centre (o ESA BIC), a fin de realizar Ecosistemas de innovación y emprendimiento Monográfico Habitualmente una empresa tiene un máximo de tres años de estancia en una incubadora, recibiendo durante esa estancia formación, soporte y asesoramiento.” “ una transferencia tecnológica del espacio al mercado. En la ESA BIC Barcelona se acompaña a emprendedores o empresas de reciente implantación en el desarrollo de productos o servicios ligados con el espacio mediante asesoramiento técnico, jurídico y de negocio, junto con una aportación económica que en una segunda fase puede ser acompañada de fondos de inversión privada. Buena parte de los viveros e incubadoras de empresas se encuentran agrupadas en la asociación de viveros e incubadoras de empresas AVIE (http://avie.es/) La incubadoras y el programa europeo Horizon 2020 La Unión Europea y la ESA han lanzado desde este mismo año diversas iniciativas para potenciar la creación o potenciación de empresas en el ámbito tecnológico. La Unión Europea por su lado ha anunciado un fondo de 15 millones de euros para ayudar a los empresarios en el espacio de TI . En el marco de Horizonte 2020 –un proyecto de siete años para promover la investigación y la innovación en toda la UE– el dinero se destinará a ayudar a nuevas empresas en cada etapa de su viaje, desde su nacimiento en la universidad hasta asumir el riesgo de constituirse como negocio. Su principal objetivo es ayudar a que las empresas europeas se globalicen y busca resultados concretos a través de iniciativas que potencien estas capacidades. “He visto muchas grandes startups innovadoras en toda Europa, desde Barcelona a Berlín, de Stratford a Sofi, y necesitan nuestra ayuda”, dijo Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea. “Tenemos que construir una economía próspera basada en la web que potencie y acelere la revolución digital“. El fondo se divide en dos, los primeros 5 millones de euros dirigidos a las incubadoras que ayudan a los jóvenes a dar sus primeros pasos después de la escuela o la universidad para convertirse en empresarios. Esto incluirá un concurso a través de por lo menos 10 estados de la UE para encontrar la mejor idea de negocio, así como academias de verano para potenciar habilidades y la innovación. Los otros 10 millones de euros se destinarán a nuevas empresas que utilizan Internet y las tecnologías móviles como la parte clave de su modelo de negocio y está al alcance de un abanico más amplio de destinatarios desde los espacios de co-trabajo a los blogs de tecnología. “Tenemos que apoyar a los emprendedores que pondrán en marcha los negocios en línea innovadores que cambiarán el mundo y crear puestos de trabajo para nuestros jóvenes, y esta financiación Horizonte 2020 va a ayudar a recorrer un largo camino en este sentido”, dijo Kroes. La fecha límite para enviar propuestas es 23 de abril de 2014, con la celebración de seminarios en enero para ayudar a los participantes a construir sus planes. El detalle de la convocatoria y toda la información sobre cómo participar están en el link http://ec.europa.eu/ research/ participants/portal/desktop/en/opportunities/h2020/topic s/98-ict-35-2014.html#tab1 Es importante remarcar que las ayudas no van dirigidas directamente a los emprendedores si no a las universidades y organizaciones capaces de organizar incubadoras, premios de innovación, cursos de verano y todo tipo de iniciativas para apoyar las vocaciones empresariales en el mundo IT. Todo ello en un marco paneuropeo ya que los concursos de start-ups y otras iniciativas susceptibles de financiación por parte de la UE exigen que se realicen simultáneamente en un mínimo de diez países a la vez. Las aceleradoras como medio express para crear empresas Por último, las aceleradoras, como muy bien indica su nombre, tienen como objetivo una rápida puesta en marcha Monográfico Ecosistemas de innovación y emprendimiento de una empresa con un periodo mucho más corto, unos seis meses de media y un máximo de un año. Por definición las aceleradoras se centran en empresas de carácter tecnológico, especialmente del ámbito de internet o TIC. Este concepto surge de Estados Unidos, donde no pocas famosas startups han nacido de aceleradores como YCombinator, por ejemplo Dropbox. Las aceladoras toman a una startup en cualquier etapa en la que se encuentre para dar un rápido impulso para consolidarse, ampliar su negocio o internacionalizarse. Para ello además de facilitarles la inversión, aprovechan la red de contactos, acceso a formación o mentoring o inversión y servicios de las aceleradoras e incluso sus propias metodologías de aceleración. Las aceleradoras son por definición de origen privado y están ligadas a un determinado ámbito tecnológico donde su conocimiento o interés está centrado. Las aceleradoras suelen presentar varios programas a los emprendedores o las empresas interesadas en participar. Los mentores, gestores e inversores de las aceleradoras tras un proceso muy riguroso realizan una selección de los proyectos con mayor posibilidad de crecimiento que estén respaldadas por equipos con potencial. Como aceleradoras destacables en Barcelona está el ya mencionado Grupo Intercom, Wayra de Telefónica (con sede en Barcelona pero programas de aceleración en Europa y Latinoamérica), la Fundación Inlea, SeedRocket o Founder Institute, de origen Silicon Walley pero presencia en Barcelona y Madrid. Estas aceleradoras están apareciendo por toda la geografía nacional permitiendo a cualquier tipo de emprendedor o empresa beneficiarse de este sistema. A cambio de sus servicios las aceleradoras se quedan con una participación de las empresas, que les permite tener un control de la misma o bien, en segundas rondas de inversión o en su venta de participación, rentabilizar su inversión inicial. Sea cual sea el modelo de incubación, aceleración o vivero en que una empresa o emprendedor esté interesado es importante determinar previamente las necesidades del proyecto y equipo, el modelo y el programa que más se adecue a nuestras necesidades. En caso contrario, una decisión incorrecta puede retrasar o bloquear nuestro proyecto en lugar de favorecer o acelerar nuestra idea. O incluso peor, requerir una inversión de recursos que luego no va a ser recompensado; no pocos emprendedores y empresas han invertido tiempo y dinero en asesores para presentar sus proyectos ante Europa o Aceleradoras sin después resultado alguno. Y no olvidemos que la mayoría de empresas tecnológicas se han creado, desarrollado o internacionalizado sin ayuda de estos recursos.3 Ecosistemas de innovación y emprendimiento Monográfico Barcelona has become a powerful magnet for engineers and entrepreneurs that seek to turn their ideas into profitable business ventures. Several organizations and municipalities in the greater Barcelona area offer incubators, accelerators and greenhouse facilities for start-ups primarily related to ICT activities based on events such as the Mobile World Congress. Science and technology clusters also offer bridging the gap between universities and the corporate world to enhance technology transfer. The EU program HORIZON 2020 offers support for R&D in ICT initiatives while entrepreneurs must clearly establish project resources needed in order to correctly select the type of support that best fits each specific effort. Barcelona: Meeting point for entrepreneurs
30 oct 2015
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Privacidad en el entorno digital. Introducción
Privacidad en el entorno digital Monográfico 119977 junio 2014 41 es invitamos a hacer un ejercicio sencillo. Solo necesitan conexión a Internet y unos minutos de su tiempo. Busquen, rastreen información sobre sí mismos, sobre un amigo, familiar o compañero de trabajo. Traten de hacer un perfil detallado a través de la información que devuelva sobre esa persona cualquier buscador. Los ingredientes pueden ser variados: comentarios en redes sociales, fotos compartidas con amigos, aportaciones en foros de discusión, un perfil profesional publicado en alguna red social, una promoción en la que participaron, una noticia en la que clicaron “me gusta”,… En muchos casos con una simple búsqueda podemos hacernos una idea de la edad, el aspecto y el lugar de residencia de estas personas; pero en otros muchos casos también podemos conocer sus gustos, hábitos sociales, estatus económico, opiniones políticas, creencias religiosas, datos de contacto… Una imagen que puede ajustarse a la realidad o no, pero que conforma sin duda nuestra identidad digital, el puzle que podemos realizar con los datos que, en la mayoría de los casos, hemos suministrado nosotros mismos en la red. El uso intensivo de las redes de telecomunicación, que han diseñado y perfeccionado los ingenieros, ha transformado en los últimos años la forma en la que nos relacionamos y comunicamos. Las nuevas herramientas han permitido que estemos en contacto con círculos sociales cada vez más amplios y disfrutemos de una vida más cómoda. Pero es innegable que el uso intensivo de los servicios avanzados desarrollados sobre la Red de redes, que hemos asumido de forma natural, han modificado nuestra percepción de conceptos como la intimidad y la privacidad, que tienen significados diferentes, hoy por hoy, para los nativos digitales y para nuestros mayores. En este monográfico, siguiendo la iniciativa del Grupo de Trabajo de Políticas Públicas y Regulación del COIT, que acaba de lanzar un informe sobre protección de datos y privacidad en el sector TIC, hemos querido abordar el impacto de la generalización de los servicios de la Sociedad de la Información en nuestra percepción de nuestra intimidad y privacidad y la normativa básica de aplicación a la protección de la privacidad en este nuevo entorno. También abordamos el prioritario objetivo de proteger a los menores en la Red y el impacto de nuestra identidad digital en el aprovechamiento de nuestras oportunidades profesionales. En un futuro inmediato los datos serán protagonistas de una nueva era, una etapa llena de oportunidades para los ciudadanos y para la industria. Un escenario en el que debemos avanzar con plenas garantías para todos. L
30 oct 2015
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Privacidad en el entorno digital. Privacidad y Tendencias Tecnológicas
go no debemos obviar que existe un trasfondo real, una idea subyacente que sugiere que las tecnologías de la información y comunicaciones, que están presentes en todos los ámbitos de nuestra vida pueden servir para conocer íntimamente y recabar información de todos los aspectos de ella, tanto públicos como privados, con nuestro consentimiento o no. Es precisamente el deseo de privacidad, de la protección del ámbito de la vida privada, un derecho universalmente aceptado que incluso está recogido como derecho fundamental en la Declaración de los Derechos Humanos y que aparece también en la Constitución Española, con el matiz de circunscribirlo a la intimidad personal y familiar y la propia imagen. Sin embargo este Derecho Fundamental parece que debe escribirse en letras minúsculas en los últimos tiempos debido, en gran parte, a su vulneración tanto por empresas privadas (con llamadas o mailings de promoción con los que no tenemos nada que ver), como por entidades públicas (como el sabido caso de la National Security Agency- NSA estadounidense). Estos hechos, que además han tenido una profusa presencia en los medios de comunicación, han contribuido además a acrecentar una sensación de inseguridad con respecto a la falta de intimidad en la ciudadanía. Esta sensación puede estar basada en dos razones principales. La primera de ellas es la propia naturaleza de la privacidad e intimidad. Éstos son conceptos transversales, que engloban todas las facetas de la vida y, por tanto, todos los sectores económicos tienen influencia en ellos. Tanto es así que la propia Directiva de Protección de Datos no tiene un carácter vertical o sectorial sino que se aplica desde un hospital a una empresa de seguros, pasando por un operador de telecomunicaciones o una empresa de reparto de comida a domicilio. Todo ello, evidentemente, con sus correspondientes matices. La segunda de ellas, y retomando la idea de la serie, es el incremento del potencial de las tecnologías de la Os estamos vigilando Hay una magnífica serie de televisión estadounidense de la cadena CBS, protagonizada por Jim Caviezel y Michael Emerson, denominada “Person of Interest”. En esta serie un gigantesco y potentísimo ordenador conectado a todos (y es mejor decirlo en mayúsculas TODOS) los sistemas del mundo (cámaras de tráfico, seguridad, micrófonos, ordenadores, teléfonos, …) monitoriza permanentemente la información que recoge de todos ellos en busca de peligros potenciales para los ciudadanos. Peligros que, cuando son detectados, los dos protagonistas se encargan de atajar. La primera vez que vimos esta serie en compañía, mis compañeros, entendiendo que los “telecos” lo sabemos todo en este campo, me preguntaron boquiabiertos: “¿Pero esto es posible? ¿Se puede hacer?”. Mi primera y rápida respuesta fue que no, que evidentemente la serie exagera las capacidades tecnológicas actuales. Sin embar- Monográfico Privacidad en el entorno digital El diccionario de la Real Academia de la Lengua define privacidad como “ámbito de la vida privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisión”. Lo que consideramos privado varía según nuestra procedencia, edad, cultura, religión… Pero sin duda uno de los factores que más ha influido en los últimos tiempos en la evolución del concepto de privacidad es la Red de redes y la capacidad de la misma de amplificar hasta el más mínimo mensaje. Los autores de este artículo reflexionan sobre la evolución del concepto de privacidad y el impacto de las herramientas tecnológicas sobre un concepto, cuanto menos, “vago”. Privacidad y Tendencias Tecnológicas José Antonio Portilla Director Adjunto de Estudios de Telecomunicación, Escuela Politécnica Superior y Miembro del Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT @JA_Portilla Juan Santaella Vallejo Ingeniero de Telecomunicación y Miembro del Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT @juan_santaella Monográfico Privacidad en el entorno digital información y comunicaciones, así como la aparición de nuevas aplicaciones y utilidades o “usos” de las mismas. En los últimos cinco años han desaparecido las limitaciones inherentes a la recopilación, transmisión y almacenaje de datos, lo que invita a tener ingentes cantidades de información, ya sea de tipo “personal” o no, para su posterior agregación análisis y rentabilización, ya sea monetaria o no. En cuanto a las nuevas aplicaciones o usos que se han generado, hay dos que, por su relevancia, merecen ser mencionadas y tratadas de manera un poco más detallada, en concreto son las Redes Sociales y el denominado Big Data. Big Data y redes sociales Empecemos hablando de Big Data, puesto que es precisamente a lo que se refiere el párrafo de introducción de este artículo. Existen diversas definiciones y concepciones de Big Data, una de las más adecuadas es la que proporciona la consultora Gartner, que define el concepto como: “grandes volúmenes de registros de información variada que se generan a alta velocidad y que requieren de innovadoras y efectivas formas de procesado para proporcionar una mejor conocimiento en las tareas de apoyo a la decisión”. Hasta este momento no parece que haya nada que atente contra la privacidad, sin embargo la clave está en el procesado de la información, o como lo definíamos anteriormente, en la “agregación y el análisis” de los datos. Las técnicas de Big Data, o como se les está llamando actualmente Analítica de Datos, permiten a partir de datos aislados reconstruir perfiles que son utilizados por las compañías para ofrecer mejores servicios, al estilo de lo que hace Amazon sugiriendo libros o productos en base a compras previas. Esto, que puede ser usado para crear servicios entorno al usuario, con evidentes beneficios tanto económicos como sociales, puede constituirse en un arma de doble filo. En el caso más leve, para establecer políticas discriminatorias en precios de productos, haciendo un ejercicio de especulación: varón, entre 18 y 25 años, renta familiar media baja, vivienda en zona suburbial de la ciudad, calificaciones académicas bajas, todo ello sumado implica que la prima del seguro de su automóvil se incremente radicalmente. Y todo ello con datos que pueden no haber sido obtenidos directamente del usuario. Por supuesto la ley establece límites en cuanto a la recopilación y finalidad de los datos, aunque la creación de perfiles puede, en ocasiones, soslayar estas limitaciones. La otra tendencia en la que debemos ahondar son las Redes Sociales (RRSS). Sin embargo nada de lo que digamos en este corto artículo va a aportar nada, desde el punto de vista tecnológico, a nuestros ilustrados lectores. Sin embargo nos gustaría poner de relieve algunas ideas. La primera de ellas es el bajo nivel de reflexión previa con el que, en muchas ocasiones, publicamos información multimedia en estos entornos sin entender que los diversos niveles de protección establecidos para la limitación de la difusión de la información son fácilmente violables para alguien versado en la materia y que, aunque el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea haya respaldado el “derecho al olvido”, ¿cómo se implementa esto en una red social? Al hilo de lo anterior, ¿cómo se garantizan la actualidad de los datos?, es decir, que una fotografía nuestra actual, o un comentario a lo mejor des- En los últimos cinco años han desaparecido las limitaciones inherentes a la recopilación, transmisión y almacenaje de datos, lo que invita a tener ingentes cantidades de información, ya sea de tipo ‘personal’ o no, para su posterior agregación análisis y rentabilización.” “ Person of Interest, serie de televisión estadounidense de la cadena CBS Privacidad en el entorno digital afortunado, no sea recuperable dentro de diez años y la facilidad para, mediante las técnicas anteriormente descritas, realizar perfiles de los usuarios de las redes sociales. La segunda reflexión con respecto a las redes sociales se refiere a la responsabilidad de los comentarios y opiniones vertidos en las mismas. El hecho de hacer cyberbulling o los scratches en redes sociales constituyen, de hecho, una invasión de la privacidad de la persona que lo sufre. Tanto es así que, a raíz del triste suceso de la Presidenta de la Diputación de León, hemos observado cómo alguno de esos comportamiento pueden llegar a suponer un delito. La vaguedad del concepto de privacidad En la sección anterior hemos intentado sugerir dos ideas. Por un lado cuando hablábamos de Big Data, intentábamos ampliar la definición de datos personales. Estrictamente hablando La definición de la OCDE establece que dato personal es “Toda información sobre una persona física identificada o identificable individualmente1”. Por lo tanto, es fácil acordar que la localización, las creencias religiosas o políticas o la propia renta, son datos personales, si se puede poner en relación con la persona concreta, pero que, en caso de datos anonimizados (irreversiblemente disociados) o que no se pueden poner en relación al utilizar un pseudónimo dejarían de ser datos personales. Sin embargo hemos subrayado que las técnicas actuales de analítica de datos permiten establecer perfiles sobre la información disociada, e incluso en ocasiones, relacionar los datos con la persona específica, con una cierta probabilidad de acierto, como ya ha sido demostrado en la literatura2. Por tanto, cualquier forma de asociación entre estos datos y una identidad rompe el anonimato de este último y lleva a que la definición dada o cualquier otra similar de la literatura, se vuelven cada vez menos precisas, debido a que cada vez resulta más difícil distinguir entre los datos personales y no personales. Convirtiéndose cualquier dato o acto registrado/almacenado en un dato que se puede considerar personal. La segunda idea viene a colación de lo que publicamos en las redes sociales, cosas que yo (ingeniero de mediana edad) publicaría sin dudar, posiblemente mi padre las pueda considerar demasiado privadas para hacerlo. Por lo tanto existe una componente temporal que además tiene dos vertientes. La primera es generacional, el dato que se considera “privado” y que se debe protegerse de la intromisión de un tercero, es muy diferente para nuestros abuelos que para nuestros hijos. Como comentábamos anteriormente es muy probable que ante el mismo dato, por ejemplo la orientación política, un nativo digital acostumbrado a usar las redes sociales, no lo considere “privado”, mientras que una persona mayor lo considere como uno de sus datos más reservados y exprese su voto exclusivamente dentro de una cabina electoral. La segunda vertiente, en esta componente temporal de la privacidad, es que está cambia históricamente dentro del mismo rango de edad, es decir, una persona que tenga ahora treinta y cinco años y otra persona de la misma edad de hace medio siglo, tienen distintas nociones sobre qué datos se consideran privados y cuales no. Los cambios tecnológicos han convertido ciertos datos que no “eran privados” en privados, por ejemplo el consumo energético, y ciertos datos que se reservaban hace años se hacen públicos al vivir en sociedades mas “tolerantes” o indiferentes a la actuación del individuo en la sociedad, por lo tanto el individuo se siente libre de expresar públicamente datos que antiguamente se considerarían pertenecientes a su esfera privada. La noción de privacidad también posee una componente socio-cultural y geográfica. Lo que se considera privado varía en función de la procedencia, un hecho normalmente muy marcado por acontecimientos históricos y sociales. El concepto y la importancia que se le da a la privacidad en Europa no tiene nada que ver con un concepto más laxo o menos amplio que se existe en ciertas sociedades asiáticas y entre estos dos conceptos nos encontramos una idea intermedia de privacidad en la sociedad norteamericana. Por lo tanto un dato que se consideraría privado en Europa no tendría la más mínima relevancia en ciertos países asiáticos como Vietnam o Corea. Estas diferencias conceptuales están reflejadas en las normativas de privacidad de los distintas regiones del mundo por eso existen países donde se pueden hacer desarrollos informáticos que en otros países serían imposibles, pero a día de hoy sí son accesibles. Concluyendo…. Se puede concluir que el concepto de privacidad varía en función de varios factores. Por un lado el tiempo (con sus dos vertientes: generacional o de edad e histórica) y la localización geográfica (no consideramos como privado lo mismo en Europa y en otras partes del mundo. Por otra parte, desarrollos tecnológicos como Big Data abren una nueva etapa en la concepción de la privacidad, ya que pueden permitir asociar datos anónimos a personas concretas, facilitando, por ejemplo, la creación de perfiles sobre la agregación de datos diversos de un mismo individuo. Por lo tanto nos encontramos frente a un concepto vago, que se define jurídicamente en función de estas variables por cada sociedad. Definiciones que quedan obsoletas con el paso del tiempo y el progreso de la tecnología. En definitiva nos encontramos en un mundo cambiante, tanto tecnológicamente como socialmente. Acontecimientos como la primavera árabe o los muy recientes resultados en España de las elecciones europeas han demostrado el papel que, por ejemplo, las redes sociales pueden desempeñar. Sin embargo ese papel tiene un coste que actualmente se está midiendo en términos de “privacidad”, pero no olvidemos que también tiene un valor económico y que contribuye al desarrollo tecnológico. Big-Data o Analitica de datos, cloud computing, servicios basados en el usuario, las IT como bróker de servicios, los asistentes personales inteligentes etc, todas ellas son tendencias que se basan en la cesión de parte de la privacidad para mejorar, en teoría, nuestra calidad de vida. Y si no, siempre podemos llamar a Jim Caviezel y Michael Emerson.3 Notas: Privacidad en el entorno digital Although dictionaries define Privacy as “the realm of private life that one has the right to protect from any invasion”, modern communications have dramatically changed what is considered as Private Data as depicted in the movie “Person of Interest”. The current concept of Privacy varies greatly for different generations, age groups, cultures or geographic location thus leading to a rather vague concept whose diverse definitions quickly become obsolete in the face of explosive technological advances. Many recent political and social events have clearly shown the power of widespread communications which can be very useful through proper application of Big Data or Data Analysis technology. Privacy and Technology Trends
30 oct 2015
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Privacidad en el entorno digital. Regulación: situación actual y análisis a futuro. Recomendaciones del COIT
nes Unidas que establece que “Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.” Más cercano en el tiempo y centrándose en entornos automatizados o electrónicos, encontramos las “Directrices para la regulación de los archivos de datos personales informatizados”, adoptadas mediante resolución 45/95 de la Asamblea General en 1990. En ella se establecen los principios relativos a las garantíasmínimas que deben prever las legislaciones nacionales, entre ellos, como primero y fundamental, el de legalidad y lealtad, que establece que la información relativa a las personas no debe ser recogida o procesada por métodos desleales o ilegales. Los compromisos de los diferentes países de con la protección de datos y la privacidad se ven refrendados en la DeclaraciónMinisterial Relativa a la Protección de la Intimidad en la Redes Globales de la OCDE en Ottawa en 1998. Finalmente en la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos de la UNESCO en 1999, se establece “el derecho a la protección de la vida privada, que impone la protección del carácter confidencial de los datos personales” Legislación aplicable de carácter europeo. Los principios fundamentales establecidos en las declaraciones y compromisos descritos en la sección anterior deben ser plasmados en normativas específicas que son desarrolladas, inicialmente por organismos de carácter supra-nacional, en nuestro caso la Unión Europea (UE), y después por los gobiernos nacionales. La UE ha desarrollado una importante actividad normativa en este campo en todos sus niveles, tanto en forma de Directivas, como Reglamentos y Decisiones. En este artículo únicamente mostramos las más relevantes, por su importancia o por su aplicación a España. Normativa básica de carácter internacional En general, se puede considerar que el derecho a la privacidad se encuentra internacionalmente reconocido, y que se deben establecer los mecanismos adecuados para su garantía. Por ello diversos organismos internacionales han establecido las premisas o fundamentos desde los que se han ido desarrollando las diversas legislaciones. Se puede considerar que el germen de la protección de la privacidad se encuentra en el Artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, de las Nacio- Monográfico Privacidad en el entorno digital La protección de los datos que afecten a aspectos específicos de la privacidad de las personas, ya se encuentren estos en formato electrónico o en cualquier otro medio, ha sido y es un asunto de alta actualidad y motivo de un amplio desarrollo normativo y reglamentario que puede producir una cierta desorientación. Este artículo tiene por tanto un triple objetivo, el primero es proporcionar una visión global, pero resumida y sistemática, de las principales leyes, normas, directrices y recomendaciones aplicables tanto a nivel internacional, como europeo y español. El segundo proporcionar unas indicaciones sobre las perspectivas futuras en la regulación a nivel europeo y la propuesta realizada desde el Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT, plasmada en el informe “Protección de datos y privacidad en el sector TIC” que recientemente hemos presentado. Regulación: situación actual y análisis a futuro. Recomendaciones del COIT José Antonio Portilla Director Adjunto de Estudios de Telecomunicación, Escuela Politécnica Superior y Miembro del Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT @JA_Portilla Juan Santaella Vallejo Ingeniero de Telecomunicación y Miembro del Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT @juan_santaella Monográfico Privacidad en el entorno digital Se podría decir que se el camino se inicia en el año 1995 con la Directiva 95/46/CE del Parlamento Europeo (PE) y del Consejo Europe (CE) de 24 de octubre de ese año. En ella se establecen las directrices que los estados miembros deben realizar para garantizar la protección de las libertades y de los derechos fundamentales de las personas, y, en particular, del derecho de la intimidad en lo que respecta al tratamiento de los datos personales y también garantizar la libre circulación de los datos personales entre los estados miembros. Esta Directiva se instrumentaliza mediante el Reglamento (CE) Nº 45/2001 del PE/CE y las normas de aplicación del mismo se establecen en la Decisión DOCE 2004/644/CE del 13 de Septiembre de 2004. También es muy relevante la Directiva 002/58/CE del PE/CE de 12 de Julio de 2002 y su modificación en la Directiva 2009/136/CE que establece normas esenciales para la protección de la intimidad de los usuarios, que están orientadas a mejorar la confianza de los mismos en las comunicaciones y transacciones electrónicas. En estas directivas se tratan aspectos como la prohibición del SPAM, el manejo de las Cookies, el borrado/anonimizar datos por parte de las compañías para usos distintos a los propios de la actividades o la confidencialidad de las comunicaciones. Un ejemplo claro de la aplicación de esta normativa son los mensajes sobre “Cookies”, y su aceptación, que se han implementado recientemente en casi todas las webs. Para finalizar este breve repaso a la normativa queremos hacer referencia a la Directiva 2006/24/CE que define las obligaciones de los proveedores de servicios de comunicaciones electrónicas en relación con la conservación de determinados datos generados o tratados por los mismos, para garantizar que los datos estén disponibles con fines de investigación, detección y enjuiciamiento de delitos graves. Estos datos estarían relacionados con el tráfico y localización de las personas así como para su identificación y registro. Pues bien, esta directiva que surge como reacción ante los atentados del 11M de Madrid en 2004 y de 7J en Londres en 2005, ha sido invalidada el 8 de abril de 2014 por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TSJUE) por considerar que supone una injerencia en la vida privada de las personas y en su derecho fundamental a la protección de datos, ambos a dos recogidos en la Carta Europea de Derechos Fundamentales. Como se puede observar al ser un ámbito de trabajo cambiante, por lo rápido de las tecnologías subyacentes y muy sensible, debido al carácter de lo tratado, se encuentra abierto a posibles interpretaciones contrapuestas que provocan giros, a veces de 180º en la normativa. Legislación de carácter nacional El elemento base de la legislación española es la Constitución de 1978, la cual establece en el artículo 18, “el secreto de las comunicaciones” y que “La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.” La protección de la privacidad en el campo de las tecnologías de la información y comunicaciones es un asunto multifacético que ha requerido tanto legislación específica como ser tratado o matizado en legislaciones generales o de otro ámbito. Se puede establecer que la que establece el marco normativo básico es la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de carácter personal (LOPD), que deroga la Ley 5/1992 y el reglamento que lo desarrolla en el Real Decreto 1720/2007, el cual deroga el correspondiente reglamento del RD 994/1999. El reglamento establece además los niveles de calidad de los datos, dependiendo de su sensibilidad así como las medidas que hay que establecer para protegerlos. También es importante subrayar que la nueva Ley General de Telecomunicaciones establece en su artículo 48 el derecho a la protección de datos personales y la privacidad en relación con las comunicaciones no solicitadas y los datos Es necesario que la regulación garantice los derechos fundamentales del usuario pero simultáneamente permita el desarrollo y la innovación en las nuevas aplicaciones y servicios y la creación de nuevos modelos de negocio asociados, que reviertan en el crecimiento económico.” Privacidad en el entorno digital de tráfico y de localización y con las guías de abonados, es decir, establece límites a ciertas actuaciones, en línea con lo establecido en la Directiva 2009/136/CE. La indicada anteriormente es la legislación española más afín, sin embargo la intimidad y privacidad también se aborda en otras leyes como la 56/2007 de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información. Finalmente y para remarcar que toda la regulación está conectada, entendemos que, debido a la sentencia del TSJUE del 8 de Abril, la ley 25/2007 de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones deberá ser modificada al igual que lo será la Directiva europea. El áspero texto anterior, en el que intentamos proporcionar un resumen de la principal legislación aplicable, queremos que sirva para proporcionar una base desde la cual entender los cambios futuros en la legislación, a los diversos niveles, y cuales, desde la perspectiva del COIT son los aspectos donde se debe ahondar. La Propuesta de Reglamento Europeo en Protección de Datos y la Visión del COIT Las actuales leyes europeas de protección de datos datan de 1995, antes incluso de que Internet tuviera un uso masivo. Además pueden existir discrepancias en su aplicación entre los distintos estados miembros de la Unión. Ante esta situación, y a propuesta de la Comisión Europea, el Parlamento y el Consejo Europeo se han inclinado a favor de realizar una revisión de la normativa de protección de datos con el objeto expreso de retornar a la población el control de sus datos personales y de la información relativa a su privacidad. El paquete de reformas propuesto consiste en dos borradores legislativos: u Una Directiva con respecto al procesamiento de datos para prevenir, investigar, detectar perseguir ofensas criminales o hacer cumplir penas criminales, protegiendo los datos de los ciudadanos y u Un Reglamento General que cubre el grueso del procesado de datos en la UE. Este último incorpora, entre otras muchas, propuestas de sanción hasta de 100 millones de euros (Artículo 79); el derecho al borrado (cubriendo el “derecho al olvido en Internet”); facilitar la portabilidad de datos para fomentar la competencia (Artículo 18) Aunque el borrador del reglamento se encontraba prácticamente terminado, las objeciones de algunos estados miembros, como Reino Unido, que prefieren una mayor autorregulación por parte de las compañías, y las elecciones al Parlamento van a retrasar su aprobación como mínimo hasta mediados del 2015. En cualquier caso nos encontramos ante una grave disyuntiva puesto que, siendo prioritaria la salvaguarda de los derechos con respecto a la privacidad de los ciudadanos, desde el Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT entendemos que un exceso de regulación, o una regulación demasiado estricta provocaría un efecto de estrangulamiento del desarrollo tecnológico y la actividad económica desarrollada en Europa que se ha generado en base a la denominada economía basada en datos. Esta nueva economía facilita la creación de servicios centrados en los usuarios, por ejemplo las tiendas que ofrecen productos adelantándose a las peticiones de los usuarios, como Amazon, nuevos modelos de negocio asociados a los datos como pueden ser las aplicaciones “apps” móviles e incluso beneficios sociales derivados del denominado “Big Data” como el Google Flu.1 Pero el reglamento debe ser eficaz para trasladar a la ciudadanía confianza y seguridad respecto a sus datos, es decir, proteger a los usuarios más vulnerables contra cualquier intrusión en su privacidad y evitar la creación de perfiles que se utilicen en contra de algunos usuarios. Para ello la regulación debe de tener en cuenta por un lado la complejidad del concepto de identidad privada, un concepto vago, y por lo tanto cambiante; también que estamos en una economía global y, por lo tanto, que para que la regulación sea efectiva debe ser “acordada” con los correspondientes ejes económicos aliados de Europa, es decir, para que tenga aplicación práctica debe de ser un punto a negociar en el nuevo acuerdo de libre comercio con USA. Por lo tanto nos encontramos en el típico y difícil caso donde la regulación debe mantener el complicado equilibrio entre seguridad/privacidad y libertad de empresa. Es necesario que la regulación garantice los derechos fundamentales del usuario pero simultáneamente permita el desarrollo y la innovación en las nuevas aplicaciones y servicios y la creación de nuevos modelos de negocio asociados, que reviertan en el crecimiento económico. Los viejos problemas y los nuevos problemas A lo largo de todo este artículo hemos intentado tanto dar una perspectiva general tanto de la regulación existente, como de varios de los problemas principales a los que tiene que dar solución, algunos tan antiguos como la determinación de lo que es un “dato personal”, hace ya casi 20 años. Sin embargo, aparte de los viejos problemas también aparecen problemas nuevos. El más reciente se deriva de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en el caso contra Google, lo que se ha conocido como “derecho al olvido”. Resumiendo, y perdiendo por lo tanto ciertos matices, el tribunal ha dictaminado que existe un “derecho al olvido”, es decir, que los derechos de acceso, rectificación, modificación y cancelación de los datos implican, de facto, un derecho al olvido de la información en Internet. Dejando aparte consideraciones técnicas sobre cómo se puede implementar este “borrado” en la red de redes, se plantean nuevas disyuntivas. Por una parte está el ya mencionado derecho al olvido, pero, por otra parte se encuentra el derecho a la información, por ejemplo, en un caso de corrupción donde el condenado haya salido en los periódicos, una vez cumplida la condena, ¿se debe borrar esa información?, ¿y en el caso de que no fuese un delito y fuese solo una falta?, ¿y si hablamos de delitos que generan una mayor alarma social, como violaciones, pederastia, maltrato...?, el problema de nuevo radica en el establecimiento de fronteras entre diversos derechos. En definitiva nos encontramos con una temática en constante evolución debido a varios factores: el propio y variable concepto de privacidad, los derechos fundamentales de los ciudadanos, la evolución tecnológica y la nueva economía basada en datos. La regulación tiene la difícil tarea de navegar entre estas cuatro corrientes, que, no en pocas ocasiones tienen direcciones contrapuestas.3 Nota: 1 Google Flu: servicio web operado por Google que realiza estimaciones sobre las epidemias de gripe en más de 25 países sobre la base de las búsquedas realizadas por los usuarios del buscador. Monográfico Privacidad en el entorno digital COIT summarizes the primary regulations governing Data Protection and upcoming European rules along with the proposals made by the Public Policies and Regulation Workgroup in their recent report titled “Data Protection and Privacy in the ICT sector”. The UN basically states that everyone is entitled to “the right to protect their private lives which imposes the confidentiality of personal data”. Problems arise when European Courts dismiss legislation that allows law enforcement to store private data that may provide critical information relative to serious crimes such as terrorism. This Workgroup warns that excessive regulation may strangle technological development and growth generated by the so-called data-based economy. Current status and future of Data Protection Regulations - COIT Recommendations
30 oct 2015
Artículo BIT
Privacidad en el entorno digital. Identidad digital y empleo: ¿una historia de amor o de odio?
De forma inesperada para sus dos protagonistas, la respuesta desencadenó una ola de comentarios y críticas tanto hacia la empresa como hacia su director, el proprio Nicolás. Durante unos meses se abrió un debate público con aliados y detractores. La noticia fue compartida, retwiteada, hashtageada, “me gustadeada” miles de veces. La historia tuvo eco tanto a través de ese “boca a boca” digital que suponen las redes sociales como en periódicos de importante tirada. Es más, hoy todavía seguimos hablando de ello…en este artículo. Ante la envergadura que adquirió el asunto, Nicolás publicó en su blog una disculpa asumiendo un error por el que estaban pagando no solo él, sino también su empresa, sus socios y sus colaboradores1. Si este hecho hubiera ocurrido hace 10 años, Nicolas (de 25 años en 2012), se habrá llevado, además de una lección que le acompañará para el resto de su carrera profesional, una significativa sanción disciplinaria que se habría traducido en una considerable reducción de los ceros del cheque de su bono de fin de año. Se habría pasado página y esta historia no sería más que una anécdota del pasado sin mayor importancia en la carrera profesional de Nicolás . Hoy, no obstante, la cosa no funciona así…. Dos años después del incidente, el colectivo “Riot Cinema Collective” ya no existe y Nicolás ha cambiado de trabajo2. Pero si alguien busca su nombre en la red, los primeros resultados de la búsqueda son las noticias relatando esta desafortunada historia. La red no olvida. Identidad digital ¿Dr. Jekyll o Mr. Hyde? Historias como las de Nicolás Alcalá hacen pensar en los peligros de la red. La identidad digital en la búsqueda de empleo materializa la absoluta mezcla del ámbito privado y la vida profesional de las personas. En la reacción del Director de Riot Cinema Collective ¿dónde acaba el profesional y dónde empieza la persona que ha tenido un mal día y ha metido la pata? No obstante, la red puede ser un medio fantástico para la gestión de una carrera profesional, para conn septiembre de 2012, cuando buscaba trabajo, Carlos jamás pensó que enviar su CV de forma espontánea a la empresa “Riot Cinema Collective” iba a generar tanta repercusión en la red. El director de la empresa, Nicolás Alcalá, contestó a su solicitud por e-mail pero también de forma pública en el blog de la empresa. La respuesta fue lapidaria desmontando punto por punto la carta de presentación de Carlos. El rechazo de la solicitud de Carlos fue concluyente “… Si ni tan siquiera eres capaz de personalizar 300 mails con currículum que habrás enviado, ¿crees que podremos confiar en ti para tareas más complejas? No hemos leído tu cv, pero como tú tampoco nuestra web ni lo que hacemos, lo mismo surgen cosas divertidas como que te hayas confundido y en realidad seas pescadero …“ E Privacidad en el entorno digital Hace años, cuando no teníamos perfiles en redes sociales, ni blogs personales, ni información de todo tipo sobre nosotros disponible en la Red, la frontera entre nuestros perfiles personales y profesionales era más nítida. Hoy en día muchos usuarios no son conscientes del impacto que la gestión correcta de sus datos en la Red puede tener en sus éxitos profesionales. Nuestra identidad digital se ha convertido en un elemento muy importante para los encargados de realizar los procesos de selección en todos los sectores. Y esta identidad puede jugar en nuestro favor, o ser nuestro peor enemigo. Maximilien de Coster reflexiona sobre el impacto de nuestra identidad digital en la búsqueda de empleo y nos ofrece algunas recomendaciones para gestionarla de manera que sea nuestra mejor tarjeta de presentación. Identidad digital y empleo: ¿una historia de amor o de odio? Maximilien de Coster Managing Partner de ticjob @ticjob Monográfico Privacidad en el entorno digital vencer y destacar antes de una entrevista y para dotarse de una visibilidad total y controlada. Desde el punto de vista de un reclutador, la red es una herramienta de trabajo muy útil. En un proceso de selección, la identidad digital ha pasado de ser un concepto (web 1.0) a ser una realidad muy concreta. La democratización de la información, sobre todo a través de las redes sociales y los motores de búsqueda, permite al reclutador un acceso más amplio a todo tipo de información respecto de cada uno de los candidatos. El único fin del seleccionador es el de encontrar la perla rara que cumpla todos los requisitos del puesto que intenta cumplir. La mayoría de estos requisitos son profesionales, evidentemente, pero también se busca personalidades que encajen con la filosofía de la empresa Cuanto más se avanza dentro de en un proceso de selección más importante es tu identidad digital A la hora de enfrentarse a un proceso de selección, es importante recordar que el reclutador no busca por buscar y si empieza un proceso es porque hay una vacante en su empresa. El primer paso será siempre la publicación de una oferta de empleo en portales especializados (ticjob, infojobs,…), Redes sociales profesionales (Linkedin, xing,..) y la página web de su empresa. Esta forma de trabajar permite realizar un primer filtro muy importante entre los potenciales candidatos inmersos en una búsqueda activa de empleo y aquellos que buscan un empleo de forma pasiva. La segunda etapa es la criba curricular. En esta criba tenemos que ser conscientes de que cada reclutador pasa entre 10 y 40 segundos por curriculum asegurándose la adecuación entre la oferta y el candidato. Como queda reflejado en el gráfico 1, la identidad digital adquiere toda su importancia en las fases finales del proceso de selección. En EEUU, el 95% de los reclutadores verifican los perfiles en Linkedin, el 65% en Facebook y un 47% lo hace en Twitter. Esto implica que la información publicada en vuestros perfiles puede generar numerosos “likes” entre vuestros seguidores pero también puede abriros o cerraros la puerta del empleo de vuestros sueños. Hay un dato muy representativo: el 35% de los seleccionadores dicen haber decidido no contratar a un candidato debido a la información que han encontrado en redes sociales en alguna ocasión. Estos datos pueden dar miedo, pero también se pueden usar en beneficio propio. Para que tu perfil digital te ayude a acceder a un buen empleo queremos compartir contigo un par de trucos: Consejos para gestionar tu identidad digital a la hora de buscar un empleo: 1. Lo que está en la red se queda en la red. Es como tatuarse el nombre de una novia…como luego vengan otras…. La red puede ser un medio fantástico para la gestión de una carrera profesional, para convencer y destacar antes de una entrevista y para dotarse de una visibilidad total y controlada”. “ Gráfico 1. La identidad digital adquiere toda su importancia en las fases finales del proceso de selección. Privacidad en el entorno digital u Ten cuidado a la hora de publicar contenido sensible o provocativo. Algunas fotos o videos pueden excluirte directamente de procesos de selección. u Páginas con fotos de fiestas o de contenido explícito pueden hacerte parecer una persona inmadura y con poco juicio profesional u Hacer comentarios indignantes y negativos sobre tu trabajo actual puede poner en peligro tu puesto de trabajo u Ten cuidado en general con las opiniones que publiques en blogs o en redes sociales 2. Limpia tu identidad u Utiliza el “criterio de la Abuela” antes de publicar algo en línea. Si se lo puedes contar a tu abuela sin que ella te desherede directamente, entonces lo puedes contar en la red u Limita quien puede ver tu perfil. Gestiona la información que publicas en función de la gente que tiene acceso a ella. u Filtra lo que publicas. Acuérdate que lo que se publica en la red puede ser recuperado y utilizado sin que te des cuenta. u Prepara respuestas a las preguntas que te podría hacer un reclutador sobre tu identidad digital y la información que aparece publicada en tu perfil on-line u Centra tus esfuerzos en publicar cosas positivas que pueden reforzar tu imagen. Los premios académicos o profesionales son un buen ejemplo. u Lainformación relacionada con el deporte, la colaboración con proyectos sociales o la cultura son aspectos apropiados para publicar en tu página personal u Piensa en tu perfil social como en la última parte de tu CV, esa en la que todo el mundo incluye sus aficiones. La identidad digital es una importante arma a la hora de buscar empleo y gestionar su carrera laboral. Pero, ojo, es un arma de doble filo que hay que manejar con cuidado en beneficio propio, para sustraer toda la visibilidad digital, positiva, posible.3 Referencias 1 “No son maneras. Es desafortunado. Es prepotente y es cínico. No era mi intención, ni por lo más lejano, humillarte. Tampoco tengo nada contra ti o cualquier otra persona. Tuve un muy mal día (que no es excusa de nada) y ese mail me sacó de mis casillas. En lugar de explicarte con educación cómo creo que se debe enviar un email a una empresa como la nuestra reaccioné así de mal. De eso no tienes tú la culpa, solo yo. Ni siquiera mis dos socios a los que les está cayendo este chaparrón encima, o nuestros colaboradores” 2 Ha sido el director de una de las primeras películas Españolas financiadas con crowfunding y estrenada en España en 2013 “The Cosmonaut” Nowadays, a good digital identity is essential in employee selection processes as recruiters search for overall data about short listed candidates on websites such as Facebook, Twitter, Linkedin and others in order to “filter” the attributes of applicants, leaving only those that best fit the job description and corporate philosophy for final interviews. Digital identities have evolved from being a mere concept to the very concrete reality they are today so it is essential to properly groom and update your digital identity routinely while keeping in mind that what is placed on the web, stays on the web. Digital identity & employment: A love or hate story En EEUU, el 95% de los reclutadores verifican los perfiles en Linkedin, el 65% en Facebook y un 47% lo hace en Twitter”. “
30 oct 2015
Artículo BIT
Privacidad en el entorno digital. La protección de los menores en la Red: una asignatura prioritaria
Estos avances revolucionarios, que sin duda facilitarán la vida de las personas, tienen implicaciones muy importantes en cuanto al manejo de lo que denominamos “identidad digital” y también sobre el propio concepto de privacidad y su protección. Existe y existirá cada vez más y más información nuestra en el mundo virtual, las herramientas para procesar esa información e inferir conclusiones sobre nuestras pautas de comportamiento o de consumo se están perfeccionando y debemos adelantarnos a estos cambios para que se produzcan con todas las garantías. Sin embargo, se da la paradoja de que este nuevo medio de comunicación, Internet, el más poderoso de los inventados hasta la fecha, está sometido a instrumentos regulatorios tradicionales, que en muchos casos no están adaptados a esta realidad totalmente nueva. Este es uno de los debates más determinantes que se están produciendo, a veces sin suficiente profundidad, y que marcarán el devenir del sector. ¿La actividad en Internet debe ser regulada a través de los mecanismos convencionales que se aplican a los asuntos supranacionales o vamos hacia un modelo de autorregulación acordada por los agentes implicados, cercanos a las continuas novedades tecnológicas y de negocio? Los usuarios de redes sociales hoy por hoy difícilmente pueden responder a preguntas sencillas sobre sus datos: ¿Dónde se almacenan? ¿Qué se hace con ellos? ¿Se manejan con las debidas garantías de seguridad? ¿Se procesan esos datos para desarrollar modelos predictivos? La huella digital de los que hoy tienen 30 años, o lo que es lo mismo, su historial completo en la web, se remonta ya a 10 o 15 años atrás. La mayoría de los bebés están en internet antes de los dos años. Cuando cumplan 30 llevarán más de dos décadas de vida digital. La oportunidad que le brinda a Europa la puesta en marcha de manera coordinada de su Agenda Digital, no debe dejar al margen asuntos tan prioritarios para la ciudadanía como estos. Pensemos que una de las líneas estratégicas de la Agenda Digital es la protección de e calcula que en 2020 habrá 50.000 millones de dispositivos conectados a la red. Éstos captarán cantidades ingentes de información que, almacenada y procesada, estará disponible para la toma de decisiones en todos los ámbitos. Lo que hemos dado en llamar la era del Big Data es uno de los campos de estudio más pujantes actualmente de la ingeniería. Las principales empresas se están posicionando en materia de análisis y procesamiento de esta inmensa cantidad de información que vamos a manejar. Este nuevo entorno de los macrodatos, ya en puertas, nos va a plantear retos apasionantes a los ingenieros y sociólogos, pero también a las autoridades que deben anticipar los riesgos derivados y ofrecer garantías al ciudadano sobre la custodia de sus datos. S Monográfico Privacidad en el entorno digital Hoy en día cada dos minutos se publican en Facebook tantas fotos como se hicieron en todo el siglo XIX. En 48horassegeneralamismainformaciónquelahumanidad había creado desde el inicio de los tiempos hasta el año 2003.Ytodoestoesposibleporquelastelecomunicaciones siguen avanzando a un ritmo imparable. Estos avances imponen retos que no son únicamente tecnológicos, sino también sociales, regulatorios, de negocio… Abordarlos correctamente propiciará un entorno en que los usuarios se sientan protegidos y seguros, un requisito indispensable para el avance de la Sociedad de la Información. Y la protección de los menores, usuarios intensivos de las nuevas herramientas, debe ser una prioridad para todos1. La protección de los menores en la Red: una asignatura prioritaria Eugenio Fontán Oñate Decano-Presidente del COIT y Presidente de la AEIT @EugenioFontan Privacidad en el entorno digital los menores en la Red. Su seguridad, ya que están indisolublemente concernidos al ser éstos usuarios intensivos de las redes sociales, debe ser promovida entre todos y, por supuesto, desde la Administración, y las medidas que se adopten deben acompasarse con la necesaria “alfabetización digital” que no debe restringirse al uso de las propias herramientas, sino a la correcta gestión por parte del usuario (máxime si hablamos de menores) de su información personal en la red. Nuestros niños y jóvenes no son conscientes de que ya cuentan con un historial completo, con una biografía detallada, que incluye sus gustos, sus actividades, sus amigos, sus opiniones, sus recuerdos, etc. accesible en la Red. Existen métodos para conseguir, por trazabilidad de datos, un perfil muy concreto de millones de usuarios de redes sociales menores de edad en el mundo y no existe una conciencia en los mismos de proteger esa privacidad para que esta información no pueda ser utilizada a la larga de manera maliciosa. Pensemos que aproximadamente el 30% de los contactos que tienen los adolescentes en las redes sociales son desconocidos o “amigos virtuales” según la OCU. Entre los menores de 10 a 13 años, el 44% tiene un perfil en Facebook. Se dan de alta simplemente simulando una edad que no tienen, ya que las más populares redes sociales están restringidas para menores de 16 años (14 en las redes sociales específicas para adolescentes). Estamos ante una tendencia imparable en la que, por supuesto, debemos formar desde muy pequeños a los niños para que vigilen su privacidad y su seguridad, pero en el que no debemos descuidar las exigencias a las empresas que operan estas grandes plataformas. En nuestro país hasta la más pequeña de las PYMES debe cumplir con la Ley Orgánica de Protección de Datos. ¿Se exige ese cumplimiento estricto a plataformas de Internet que han revelado recientemente las solicitudes de acceso a datos de sus usuarios por parte de los diversos gobiernos del mundo? ¿A quién y de qué manera debe reclamar un usuario al que le han suplantado su identidad en una red social?¿Puede un usuario solicitar su “portabilidad” de una a otra red social, como se exige a las compañías telefonía, sin perder toda su información personal? ¿Se le ofrecen garantías de borrado de sus contenidos al darse de baja? El modelo de Internet que hemos construido, está basado en la gratuidad, que ya es entendida por los propios internautas como un derecho. Este modelo tiene obvias virtudes, porque permite que las bondades de la Sociedad de la Información se extiendan rápidamente, pero también importantes inconvenientes, ya que en muchos casos el prestador de servicios se escuda en que los ofrece de forma gratuita para no garantizar que los ofrece con unos parámetros de calidad adecuada. Y además, plantea importantes interrogantes sobre la adecuada retribución de los generadores de contenidos y sobre la sostenibilidad del ecosistema de Internet. En este contexto ¿Quién va a garantizar nuestro derecho al secreto constitucional de las comunicaciones? ¿Cómo podemos garantizar la seguridad de la información si ni siquiera tenemos opción de exigir responsabilidades a estas empresas cuando este derecho es vulnerado o cuando los datos quedan al descubierto por algún agujero de seguridad? En definitiva, hay múltiples aspectos que deberían ser abordados urgentemente relativos a los derechos fundamentales de los usuarios a los que debemos garantizar su intimidad, su reputación e incluso aspectos tan sensibles como el derecho al olvido digital, o cómo operar con toda la información volcada por un usuario en las redes sociales una vez que éste haya fallecido. Además, debemos categorizar las “infracciones” que se cometan en el entorno digital porque, si bien hay algunas que son un mero reflejo de las ya reguladas en el mundo físico, como obviamente, muchas de las abiertamente La oportunidad que le brinda a Europa la puesta en marcha de manera coordinada de su Agenda Digital, no debe dejar al margen asuntos tan prioritarios para la ciudadanía como estos.” “ delictivas (pensemos por ejemplo en el acoso a menores o en la apología del terrorismo) existen otras que nacen de la utilización de estas nuevas herramientas y no están previstas en el ordenamiento (por ejemplo la suplantación de identidad virtual, o la publicación en abierto de información etiquetada como privada por el usuario) y ante las que, hoy por hoy, el internauta se encuentra desprotegido. Derivar algunas de estas infracciones al ámbito policial o judicial, además de ser una medida posiblemente desproporcionada, podría colapsar el sistema. Por ello, parece lógico contemplar también la resolución de estos conflictos desde el ámbito administrativo, como ya ocurre con otras actividades relacionadas con las propias telecomunicaciones. Pensemos en un caso de ciberbullyng sobre un menor, ¿a qué instancias debe dirigirse un padre para solicitar a una red social la desactivación de una imagen o video que denigra al menor? Hoy por hoy esos cauces no están debidamente articulados y debemos poder exigir que se articulen para una correcta, y sobre todo rápida, respuesta por parte de los prestadores de los servicios. Ofrecer a los internautas la posibilidad de denunciar ante el órgano administrativo competente aquellas acciones que vulneren sus derechos obligaría a los responsables de estas plataformas a atenerse a unas exigencias concretas de calidad del servicio, lo que, sin duda, redundaría en la puesta en marcha mecanismos ágiles para la resolución de estos problemas. Para conseguir una efectiva protección de los menores y de todos los usuarios de Internet es preciso acometer medidas valientes que sitúen a estos agentes que operan y que, no lo olvidemos, basan sus potentísimos negocios en la red, a cumplir con unos baremos básicos de calidad del servicio, que incluyen la rápida respuesta a estos conflictos. Y estas iniciativas deben cobrar fuerza en el marco europeo, desde donde debe darse un impulso para que todo ciudadano usuario de redes sociales esté puntualmente informado de si la compañía a la que confía sus datos y a través de la que se comunica, cumple unos determinados requisitos de seguridad y garantiza sus derechos fundamentales. Máxime cuando estos usuarios son menores y es obligación de todos que estén especialmente protegidos.3 Nota: 1 El presente artículo se basa en las intervenciones que el Decano-Presidente del COIT, Eugenio Fontán, ha realizado sobre esta materia ante miembros del Congreso (Subcomisión de Estudio sobre las Redes Sociales de la Comisión de Interior) y el Senado de España (Ponencia Conjunta de estudio sobre los riesgos derivados del uso de la Red por parte de los menores) Privacidad en el entorno digital Monográfico The unstoppable advance of Telecommunications is yielding vastly growing volumes of data that give rise to social, regulatory and business challenges of which one of the most relevant is data protection and security, most importantly for children which are intensive users of the latest technologies. Digital Identities now include information covering the entire lifespan of younger generations which must be properly managed, protected and guaranteed by authorities with the help of engineers and sociologists in order to help users reach “Digital Literacy”. Traditional regulations are almost certainly not enough to manage the Internet which constantly offers new schemes and procedures that cannot be left unchecked. Child protection on the Web: a priority subject Hay múltiples aspectos que deberían ser abordados urgentemente relativos a los derechos fundamentales de los usuarios a los que debemos garantizar su intimidad, su reputación e incluso aspectos tan sensibles como el derecho al olvido digital.” “
30 oct 2015
Artículo BIT
Privacidad en el entorno digital. Los datos, catalizadores de la sociedad y la economía del mañana
no se han obtenido avances realmente significativos, ni mucho menos exponenciales, como los analistas habían pronosticado. Pero, ahora la posibilidad de que las fuentes de estos datos sean muy diversas está facilitando el empuje definitivo. Dichos datos pueden venir de fuentes muy heterogéneas. Por una parte se tiene al ciudadano quien, de manera consciente o inconsciente transmite información en base a un comportamiento o en base al bien común, un ejemplo de éxito es la aplicación Waze: un GPS social que basa sus rutas en la captación de los datos de muchas fuentes, principalmente la propia comunidad de usuarios. Por otra parte, aún si cabe más importante, el Internet de las cosas (o Internet of Things) y la cada vez más ingente cantidad de dispositivos conectados capaces de recibir y, sobre todo, de emitir datos de manera continua. De hecho en 2014 ya se dispone de catorce mil millones de dispositivos conectados y las previsiones auguran que durante los próximos años aumentará de una forma significativa el grado de “sensorización” y monitorización del «mundo analógico». Se estima que en 2020 habrá cincuenta mil millones de dispositivos conectados1. Desgraciadamente, pese a estar de actualidad con motivo de los recientes acontecimientos y escándalos, se ha puesto el foco en los aspectos negativos subyacentes a esta abundancia de información, como lo son las cuestiones ligadas a la privacidad y el anonimato. No obstante si se utiliza todo su potencial en los aspectos positivos, se puede llegar a mejorar en gran medida los niveles de calidad de vida de la sociedad como ocurre ya con aplicaciones que permiten identificar riesgos para la salud incluso antes de que se produzca una amenaza en base a patrones jamás antes interpretables, porque los datos asociados simplemente no existían o no se podía disponer de ellos en tiempo real (monitorización de las constantes vitales de niños con problemas cardíacos). Esta mejora de la calidad de vida de las personas también está en los sistemas que detectan que se ha producido un accidente cruzando datos de fuentes tan diversas como el mapa de una ciudad y los datos de los acelerómetros de los i el carbón fue en su día el combustible que ayudó a catalizar el cambio hacia una sociedad basada en la industria, los datos serán (y son) los que permitirán evolucionar a una sociedad basada en el conocimiento y a una economía alrededor de las ingentes cantidades de información que circulan ya en nuestro día a día. De hecho, sin darnos cuenta, la revolución digital ha supuesto que la información y los datos se generen, se muevan y se consuman a mucha más velocidad. Es un hecho que desde hace años se producen movimientos en todo tipo de ámbitos (en las ciudades, en el sector de la energía, en el sector de la automoción, en el sector de la domótica…) que intentan convertir los datos en información de valor. Sin embargo, hasta hace poco S Monográfico Privacidad en el entorno digital AsícomolageneralizacióndelosserviciosdelaSociedad de la Información ha modificado sustancialmente el concepto de privacidad, la era de los datos ofrece una oportunidad inigualable para la puesta en marcha de servicios quemejoren demanera decisiva la vida de las personas. En ese reto trabajan profesionales de todos los ámbitos, que hoy por hoy centran sus esfuerzos en transformarlaingentecantidaddedatoseninformación útil para los ciudadanos. Los avances producidos en los últimos años gracias a las mejoras en la capacidad de procesamiento y el avance de las cada vezmás potentes redes de telecomunicaciones abren un escenario de oportunidades en todos los sectores. Los datos, catalizadores de la sociedad y la economía del mañana Rubén Cánovas Jefe de equipo en everiSmart es.linkedin.com/in/rubencanovas Privacidad en el entorno digital Monográfico smartphones (aplicación de móvil); o en móviles que envían reportes a los responsables del mantenimiento de carreteras cuando detectan un bache en la calzada gracias a la interpretación de variaciones bruscas de la altitud; etc. Pero, más allá de casos concretos, el reto está en cómo convertir esta cantidad elevada de datos, y con un crecimiento exponencial, en información. No sirve de nada acumular por acumular, si no se es capaz de poner dichos datos en valor. Éste es un reto tecnológico, que cada vez es más fácil salvar, gracias a la capacidad de procesamiento de la nube, a las redes de comunicación cada vez más y más rápidas, a los nuevos algoritmos de procesado de datos no directamente extrapolables (obtener información del procesado de imagen o de vídeo y hacerlo en tiempo real) o las herramientas Bigdata capaces de explotarlos. Otra cuestión de mayor interés para el ciudadano de a pie es como esos datos –ya convertidos en información– se pueden utilizar para proveer servicios más inteligentes y más personalizados o –incluso de más importancia– se pueden utilizar para crear nuevos servicios. Tanto el Sector Público como muchas empresas ya empiezan a trabajar bajo este nuevo paradigma, desde grandes empresas como las de telecomunicaciones hasta pymes. Además de los emprendedores, quienes ven en los datos una oportunidad de desarrollar nuevos modelos de negocio sin tener que invertir en demasía. Por poner un ejemplo, se podría ofrecer al turista a partir de sus hábitos de compra y a través de su teléfono móvil descuentos en aquellos comercios de su interés cercanos a donde se encuentra en un momento concreto. Esta idea ya se ha intentado implementar en parte por start-ups repartidas por todo el mundo. De igual manera, las Administraciones también han entendido el reto, aunque sobre todo motivados por la situación económica actual dan por hecho que tiene que ser (o han trasladado la responsabilidad) al sector privado en la identificación de los nuevos modelos de negocio. Finalmente, además junto con el mundo académico, deberían ser quienes aporten ideas y la innovación y la creatividad necesarias. En este aspecto, el principal reto es cómo facilitar que este nuevo ecosistema florezca y desarrolle todo su potencial, el por muchos considerado bajo el término de «mundo Smart». ¿Cómo facilitamos la creación de ideas, la innovación, la creatividad y el talento alrededor del mencionado ecosistema? No es una pregunta sencilla, porque implica en algunos casos datos de fuentes muy diversas y que generalmente por histórico han estado aisladas en silos. Por ejemplo, hasta la declaración de Barack Obama de potenciar el Gobierno Abierto2, los datos de las Administraciones habían estado totalmente aislados de la sociedad. Pasa lo mismo en el sector privado, aunque cada vez se están dando cuenta que deben ceder en parte en este aspecto si quieren recoger los sabrosos frutos de este ecosistema. De hecho, actores tan diversos como el mundo académico, el sector privado y el público, ahora y a futuro, se tendrán que poner de acuerdo para compartir datos. Por consiguiente, se podría decir que los datos y la información no sólo es el combustible para la sociedad basada en el conocimiento sino que, siendo más ambiciosos, lo es para la economía del conocimiento. Cualquier economista diría que la economía, y en definitiva la creación de valor, se reducen en buena medida a la óptima gestión de la información. Pues bien, en el «mundo Smart» debemos elevar a la enésima potencia esta afirmación. Este mundo se sustenta en dos pilares fundamentales: información (miles de millones de dispositivos conectados que comparten información además de otras fuentes heterogéneas de información) y los sistemas y procesos adecuados que permiten tomar decisiones ágiles en base a esta información. Por lo tanto, manejamos más información que nunca y la gestionaremos mejor que nunca. No sirve de nada acumular por acumular, si no se es capaz de poner dichos datos en valor. Éste es un reto tecnológico, que cada vez es más fácil salvar.” “ Privacidad en el entorno digital Evidentemente estas ideas tienen aplicación en cualquier ámbito, pero si hablamos del entorno urbano y más concretamente del concepto de Ciudades Inteligentes, toma especial relevancia. Una expresión recientemente acuñada, pero vigente desde la fundación de las primeras urbes, es que la ciudad es un sistema de sistemas. De hecho, si se analiza desde un punto de vista científico, se trata de un sistema que genera grandes cantidades de datos. Interpretarlos y la importancia de este concepto en general es un desafío que empieza a dar sus primeros resultados bajo el paraguas de lo que se ha bautizado como la Ciudad Inteligente o Smart City. En este ámbito los datos se utilizan para mejorar la calidad de vida del ciudadano, mejorar la calidad de la prestación de servicios al ciudadano y la optimización y sostenibilidad –económica, social y medioambiental– de los mismos. En la actualidad se pueden encontrar muchos ejemplos relacionados con este ámbito. Por ejemplo, sistemas de emergencias que a través de los datos y la inteligencia que se les aplica son capaces de seleccionar correctamente aquellos recursos a movilizar; sistemas de tráfico que pueden auto-gestionarse redistribuyendo la carga de vehículos para evitar atascos; el emprendedor que publica una app que permite en base a los datos de criminalidad crear rutas seguras para los niños que van cada día caminando a la escuela. Sin embargo, gran parte de los movimientos actuales se han basado en aproximaciones piloto, orientadas a probar la tecnología, o con enfoques basados únicamente en la obtención de eficiencias en determinados procesos y basándose en fuentes de datos aisladas. Los distintos modelos de ciudades inteligentes que existen en la actualidad están, en gran medida, orientados a la temática del sector al que pertenecen las principales empresas que lideran la iniciativa (eficiencia energética, gestión del tráfico, seguridad, etc.). Conseguir romper estas barreras, tanto en la ciudad como en otros ámbitos, provocará la explosión definitiva de todo el potencial del nuevo catalizador. Más allá del entorno urbano, se pueden encontrar otros ejemplos, como notable el trabajo conjunto para intentar identificar el lugar del accidente del avión de Malaysian Airlines. Al final se encontraron los restos del aparato gracias a los datos de muchas fuentes como los satélites, los sensores de la compañía que fabricó los motores, los de la compañía que construyó el avión o los teléfonos móviles de los desventurados pasajeros. La cantidad de datos de los cuales se dispone actualmente supone un reto. Potenciando usos responsables y asociándoles enfoques inteligentes, se puede llegar a construir una sociedad y un sistema productivo y económico más acorde con esta nueva realidad, basada en el conocimiento, el talento, la innovación y la creatividad. Por tanto, los datos se convierten en catalizadores de la sociedad y la economía del mañana.3 Notas: 1 Fuentes: Primer informe everismart y http://www.theconnectivist. com/2014/05/infographic-the-growth-of-the-internet-of-things/ 2 Open Data Policy – Managing Information as an Asset http://www. whitehouse. gov/sites/default/files/omb/memoranda/2013/m-13-13.pdf Massive amounts of data are becoming available from an exponentially growing number of sources thanks to the worldwide explosion of ICT and many are striving to add value to much of this data in order to obtain significant advances for society and the economy. The challenge is to extract practical, useful information from this enormous volume of data in a reasonable timeframe as simply storing growing amounts of data is futile. The term “Smart World” is often used in reference to the new ecosystem of massive data collection & management that should flourish yielding results for all. Data, the catalyst of tomorrow’s society and economy
30 oct 2015
Artículo BIT
Industria aeroespacial: un sector estratégico. Introducción monográfico
Industria aeroespacial: un sector estratégico Monográfico Más de cincuenta años después del comienzo de la carrera espacial, todo lo relacionado con este sector sigue ejerciendo sobre nosotros una atracción casi hipnótica. Sin embargo, con el correr de los años, las actividades espaciales han ido cobrando un protagonismo creciente pero a la vez discreto en nuestro día a día. Para visibilizar la importancia del sector espacial suele utilizarse la hipótesis de un mundo en el que se apagaran, por un solo día, todos los satélites. Las primeras consecuencias nos situarían en un escenario caótico: los sistemas de navegación por satélite dejaría de funcionar, las comunicaciones telefónicas internacionales se colapsarían, la red eléctrica e Internet funcionarían, como mínimo, de forma deficiente, el tráfico aéreo se haría casi imposible, millones de hogares dejarían de recibir servicios de radiodifusión y otros quedarían prácticamente aislados, no dispondríamos de predicciones meteorológicas, ni podrían desplegarse misiones de emergencia y los sistemas de defensa y seguridad de la mayoría de los países quedarían al descubierto. El espacio ha pasado de ser algo lejano e inaccesible a ser un sector muy ligado a la disposición de servicios esenciales y con un peso decisivo en la economía. Hemos querido acercarnos a través de este monográfico a un sector indudablemente estratégico, caracterizado por trabajar con la tecnología más avanzada, en el que la investigación e innovación son protagonistas, fuertemente internacionalizado, con impacto en prácticamente todos los sectores económicos y que cuenta con un cuerpo de profesionales de muy alta cualificación, en el que destacan los ingenieros. Lo hacemos de la mano de algunos de sus más importantes protagonistas en nuestro país que analizan con nosotros el estado de una industria que, durante décadas, ha alcanzado un importante grado de madurez y solvencia que la sitúa en buena posición para asumir los retos y aprovechar las muchas oportunidades que se dibujan en el horizonte.
30 oct 2015