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EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES: Pero, ¿qué *@%&! es una Smart City?
na prueba de ello es la primera edición del Smart City World Expo celebrada a caballo entre noviembre y diciembre en Barcelona. Una iniciativa con la que pretende posicionarse como punto de encuentro de referencia global en torno a este concepto (Smart City) que está generando a su alrededor tanto ruido y actividad. Hemos podido seguir desde su inicio el proyecto ya que hemos estado implicados en su diseño y lanzamiento. Realmente ha sido una apuesta fuerte por parte de la Fira de Barcelona que ha creído que la piscina tenía agua, que tenía sentido movilizar recursos y un encantador equipo para innovar y conseguir dos objetivos: impulsar un nuevo congreso de talla mundial y asociar la marca Barcelona al propio concepto de inteligencia urbana. Atrás quedaron unos intensos días en los que Barcelona nos ha proporcionado el placer de ver viejos amigos y debatir sobre el panorama que se abre ante las ciudades. ¿Alguna respuesta a la pregunta que encabeza este artículo? Pues, ojalá nos hubieran dado un euro por cada vez que alguien formuló la pregunta ¿qué es una Smart City? Seríamos millonarios. El concepto es difuso y es tratado con displicencia pero hay que recono- U Monográfico EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES Decía Descartes que lo smart (la inteligencia, el buen sentido) “es la cosa mejor repartida del mundo, pues cada uno piensa estar tan bien provisto de él que aun los más difíciles de contentar en cualquier otra cosa no suelen desear más del que tienen”. Una frase totalmente aplicable a las ciudades inteligentes: cada ciudad reclama para sí ser una ciudad inteligente. Y, también siguiendo a Descartes, “la diversidad de tales opiniones no proviene de que unos sean más razonables que los otros, sino solamente de que conducimos nuestros pensamientos por distintas vías y no consideramos las mismas cosas”. Pero, ¿qué *@%&! es una Smart City? Gildo Seisdedos Profesor IE Business School Director Club de Innovación Urbana cer que funciona. Todas las empresas dicen que llevan años haciendo algo que antes tenía otro nombre pero que ahora se llama Smart City. Y es que el concepto Smart City expresa de manera muy gráfica la necesidad imperiosa de mejorar la gestión de nuestras ciudades y se apoya en el enorme margen de mejora existente. Smart City implica eficiencia: es, quizás, una forma elegante de decir ciudad low cost y, quizás en este hecho, radica la explosiva popularidad del término. Otro interesante matiz del nuevo debate tras el término Smart City es que las ciudades inteligentes no están asociadas a escala. Así cuando hablamos de ciudades creativas (la moda anterior), los ejemplos están muy vinculados a ciudades de gran tamaño, a grandes nodos dentro de un sistema jerárquico global. En cambio, cuando hablamos de Smart Cities las mejores prácticas se situan en ciudades intermedias, más periféricas y con economías más basadas en la especialización. Parece que los mejores exponentes de Smart Cities creen aquello de que small is beautiful. Desde la perspectiva empresarial, a día de hoy, pesa en nuestras ciudades más el músculo (residuos sólidos, limpieza viaria, etc.) que el cerebro (sistema de gestión integrado, sensores, etc.). No cabe duda de que Smart City implica dotar a la ciudad de un cerebro más grande. De lo visto en Barcelona puede intuirse que serán las empresas de servicios urbanos y concesionarias las que evolucionarán desde gestionar un músculo aislado hacia convertirse en verdadero cerebro. O, al menos, que tienen una importante ventaja competitiva a aprovechar frente a las tecnológicas puras para desarrollar el cerebro de la Smart City, un negocio multimillonario que está en el centro de la estrategia de gigantes como Siemens, GE o Philips. Pero, ¿qué es realmente una Smart City? La respuesta obvia es que es una ciudad más inteligente, mejor gestionada. Pero, ¿en qué se traduce esto? Pues a la vista de lo debatido, se traduce en actuar principalmente la eficiencia energética en general y la movilidad en particular que son el caballo de batalla de muchas de las iniciativas presentadas. No cabe duda que avanzar en estos dos temas (smart grid, coche eléctrico, etc.) es algo fundamental para calidad de vida y sostenibilidad urbana. Pero, Smart City es un concepto más amplio, con vocación trasversal ya que implica una nueva forma de gestión, un estilo de gobernanza diferente en el que la información se obtiene y comparte de manera abierta (open government) y empleando toda la Monográfico EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES potencialidad que las tics ponen a nuestro alcance. Un camino de ida y vuelta. De ida porque permite mejorar las políticas urbanas impulsadas desde arriba con mayor información y control en tiempo real de las demandas ciudadanas, llegando a prever el comportamiento de los ciudadanos al mejor estilo Gran Hermano. Pero también de vuelta ya que permite dar una dimensión interactiva a la gobernanza y dotar a la participación ciudadana de un nuevo contenido, más democrático, de verdadera implicación en la definición de las políticas públicas. Y, en este sentido, me gustaría referirme al manifiesto que, en mayo pasado, lanzaba el Club de Innovación Urbana, un grupo de organizaciones que comparten su compromiso con las ciudades españolas y que ponía en valor, la evidente importancia de lo local, del gobierno de las ciudades en España que es la asignatura pendiente que, ojalá, se está poniendo ahora sobre la mesa; la gestión municipal tiene pendiente un impulso y modernización de que ya se han beneficiado en parte los gobiernos regionales y central. Este Manifiesto, en cuya elaboración he estado muy implicado personalmente, creo que recogen muy bien, en forma de decálogo los principios que deben inspirar una Smart City sino queremos que la palabra sea un caparazón vacío, un nuevo mantra desprovisto de dirección. 1. Smart City como respuesta a la crisis radical del modelo actual. El recurso al suelo como elemento de financiación de los municipios ya no existe. Eso ha generado una drástica caída de los ingresos que, unida al mantenimiento de un nivel de gasto presupuestario diseñado en el anterior escenario económico, ha conducido a la insostenibilidad financiera de muchos municipios. Una insostenibilidad financiera que está siendo financiada en una parte importante por los proveedores de servicios urbanos. Evidentemente esta solución es provisional y, en ausencia de un improbable cambio de la situación económica, tras las elecciones se pondrá encima de la mesa. 2. Smart City como nuevo modelo de gestión municipal. Esta situación de crisis genera la necesidad (y oportunidad) de innovar en nuestras ciudades, de hacer las cosas de otro modo. Vamos a asistir al nacimiento de un nuevo modelo de gestión y gobierno municipal ya sea de manera espontánea o de forma planificada o dirigida. Es fundamental hacer de esta necesidad virtud e identificar proactivamente este nuevo modelo, buscando aquel que mejor nos sirva como sociedad y no simplemente dejándonos llevar por las circunstancias. Un nuevo modelo de gestión más ligero y flexible que llene de contenido los espacios urbanos y materialice el potencial creativo de nuestras ciudades dinamizando la actividad emprendedora, cultural y científica que fluye por nuestras calles. 3. Smart City es responsabilidad: hacer visibles los costes de los servicios urbanos. Si preguntamos a un ciudadano cuanto le cuesta usar su teléfono móvil seguramente nos podrá decir sin pestañear la tarifa que paga. Sin embargo, pocos podrán responder cuanto pagan por servicios básicos tan esenciales como el agua, el alumbrado público o la recogida de residuos sólidos urbanos. Los servicios urbanos básicos son percibidos por el ciudadano como un mínimo vital que sólo concitan nuestro interés cuando fallan, como un derecho gratuito y sin contraprestaciones. Esta arraigada creencia está en la raíz de muchos de los efectos perniciosos del modelo anterior y ha ocasionado, paradójicamente, que el coste de estos servicios sea opaco y, en consecuencia, elevado. Todos los servicios, de una manera u otra, se terminan pagando y, en general, cuanto más opaco es el modo en que se hace, más caro suelen comprarse. Las ciudades no son, en absoluto, una excepción a este respecto. 4. La Smart City precisa de la segunda descentralización, de un nuevo marco institucional. Los problemas de los municipios españoles no se resuelven sólo aplicando mejor lo que ya existe sino que requieren de un nuevo marco institucional. Los dos partidos mayoritarios comparten la idea de una segunda descentralización (esta vez desde las comunidades autónomas a los municipios) y es precisa una clarificación de competencias entre ambos escalones administrativos que evite por un lado las duplicidades y, por otro, las competencias huérfanas (o impropias) asumidas de manera residual por los ayuntamientos sin la dotación presupuestaria complementaria. Hay evidencia científica de que hay un tamaño ideal de municipio, una escala por debajo de la cual no hay la masa crítica suficiente para prestar servicios de manera eficiente y, por encima de la cual, se degrada y despersonaliza el nivel de servicio al ciudadano. No hay duda de que el número de municipios españoles es excesivamente elevado y fragmentado. 5. Smart City como búsqueda de la eficiencia (I): más por menos. La innovación que nuestros municipios necesitan se va a ver orientada a la búsqueda de la eficiencia: de hacer más con lo mismo… o con menos. Afortunadamente, el margen de mejora es muy amplio en una gran variedad de campos. La eficiencia energética en la iluminación pública (el primer capítulo de gasto de muchos municipios) es un buen ejemplo de cómo la tecnología permite ahorros en gasto corriente que pueden financiar, bajo el paraguas jurídico adecuado, las necesarias inversiones para actualizar el hardware obsoleto de nuestras ciudades. También poner fin a la excesiva fragmentación de las contratas de servicios urbanos permite ganar en escala y en eficiencia, reduciendo costes con un único perjudicado: el despilfarro de recursos. 6. Smart City como búsqueda de la eficiencia (II): hagamos las cosas de otro modo. Pero, del mismo modo en el que el marco institucional actual es un lastre para el nuevo modelo, pensar que simplemente hacer mejor lo que estamos haciendo va a ser la columna vertebral del nuevo modelo es miope. La innovación urbana del nuevo modelo pasa por hacer las cosas con nuevos esquemas. En primer lugar, con un nuevo papel del sector privado orientado al desarrollo de nuevas (y más flexibles) fórmulas de colaboración público privada. Y en segundo lugar, haciendo que el know how de las organizaciones que prestan servicios a las ciudades no se quede en su prestación o ejecución sino que suba hasta los niveles superiores de diseño de la cartera de servicios sin olvidar que esto requiere desarrollar, aún más, la potente capacidad para trabajar en red del sector privado. 7. En la Smart City el espacio sigue teniendo un valor. El estallido de la burbuja inmobiliaria no supone que el espacio carezca por completo de valor, simplemente que el modelo de explotación y gestión del suelo ha de evolucionar. El nuevo modelo ha de poner el énfasis no ya en crear de nuevo sino en transformar y hacer evolucionar lo ya construido. Tres buenos ejemplos en este sentido son la apuesta por la rehabilitación, la actualización energética de barrios del desarrollismo y la necesaria reinvención del tejido urbano asociado al turismo. 8. Smart City es hacer ciudad, un sector de futuro y con acento español. Los municipios españoles han sido capaces de evolucionar hacia el futuro en un tiempo record y con una calidad técnica y de ejecución sobresaliente: la crisis del modelo no es, en realidad, fruto del fracaso sino de la necesidad de adaptarse a nuevos tiempos. Los procesos de transformación y regeneración de las ciudades españoles son puestos con frecuencia como mejor práctica global en este campo. A ello no ajeno la existencia de un potente cluster especializado en “hacer ciudad” que abarca un complejo entramado de organizaciones: constructoras de infraestructuras, arquitectura, tecnología de la información, energías renovables, servicios urbanos y financiación. Un know how que ha de evolucionar a nivel español pero que es plenamente vigente y aplicable en el mundo emergente y en construcción (Asia y Latinoamérica). 9. Lo smart permite un nuevo modelo de participación: las tics y la ciudad. Internet no es una innovación tecnológica asimilable a lo que el fax supuso para las comunicaciones escritas: configura un nuevo modelo productivo y social con nuevas reglas y que tiene en lo local el nexo con lo global. La sociedad del conocimiento se asienta en el tejido de un municipio dotado de infraestructuras de información y comunicaciones que dan paso a una nueva ciudadanía, a nuevas formas de participación y gobernanza urbana. Sólo con un despliegue de las TICs similar al que ya tiene empresas y ciudadanos, podrán las ciudades llenarse de inteligencia convirtiéndose en centros neurálgicos que producen y transmiten la información que proviene de sus infraestructuras, de los flujos y desplazamientos que en ellas se producen y de las personas que las habitan. 10. Smart City: beyond politics. El nuevo ciclo político da paso a un periodo transcendental para los municipios españoles que exigirá a los gestores urbanos ir más allá de la política y redefinir el marco institucional y el modelo de gestión: avanzar hacia la Smart City.3 EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES Monográfico
30 oct 2015
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EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES: Innovando para ciudades inteligentes
Monográfico Actualmente, un gran número de metrópolis en todo el mundo están evolucionando hacia el modelo conocido como Smart City, término que abarca una gran variedad de soluciones y planteamientos cuyo principal punto en común es la gestión eficiente de los recursos y la mejora en la calidad de vida. Cada concepto de Smart City busca aportar, desde ópticas diferentes, nuevos beneficios a nuestras ciudades actuales. Así, nos prometen mayor sostenibilidad ecológica, reducción importante de emisiones de gases de efecto invernadero, una gestión eficiente de los recursos en la ciudad, el fomento de nuevas economías de la información, la conectividad total entre elementos de la ciudad, etc. Innovando para ciudades inteligentes Elena Alfaro Martínez BBVA Innovation, Business Discovery Manager Marcelo Soria Rodríguez BBVA Innovation, Innovation Laboratory Manager dos que conocen cuánta gente los utiliza, hasta el despliegue de redes de sensores que permiten a objetos e infraestructuras dialogar entre sí y en tiempo real, pasando por el rastro digital que deja la interacción entre la ciudad y sus ciudadanos. Caminar por la ciudad o circular con el coche durante una conversación de teléfono escribe una historia a través de las antenas de telefonía móvil. Viajar en el tren de cercanías marca una pista de dónde se entra y dónde se sale. Y por supuesto, la interacción de los ciudadanos con los medios sociales. Esta gran masa de datos se encuentra infrautilizada en la actualidad. Se estima que tan sólo un cinco por ciento de esta información se utiliza para un fin más allá del que originalmente tenía; la cancelación de un billete de metro, por ejemplo, no hace más que detraer un viaje del total disponible en el mismo. ¿No podría servir la información de todos los billetes para entender mejor los flujos de personas en la ciudad? Sin duda, se habrá estudiado cómo mejorar el servicio de metro en función de sus patrones de uso. Pero, ¿qué otros elementos ciudadanos se pueden beneficiar de la explotación de esta información? En BBVA Innovación estamos estudiando las posibilidades que ofrece la información ya existente para ayudarnos a alcanzar un modelo de ciudad con nuevas oportunidades para los ciudadanos, para las instituciones y para la generación de nuevos servicios de valor. Pensamos que el uso y combinación inteligente de la información que la ciudad atesora nos puede abrir nuevas puertas a su entendimiento. Y este entendimiento hará posible una mejor toma de decisiones tanto a nivel individual como colectivo. Nos debe permitir avanzar en la mejora de la eficiencia, pero también nos ha de descubrir cosas que no conocíamos sobre estos núcleos de población que concentran la mayor parte de la actividad económica, creativa e innovadora. En este sentido, hemos empezado preguntándole a la ciudad cuestiones tales como los hábitos de desplazamiento de sus ciudadanos, cuándo y por qué son fieles a un barrio o si en esta zona o en aquella hay mayor presencia de turistas. Preguntamos a qué barrios van a buscar su ocio los madrileños que viven en el distrito de Arganzuela, o de dónde procede la gente que compra muebles en Alcobendas. Si atendemos al ciclo vital de la ciudad, podemos ver cómo se despiertan los barceloneses de L’Eixample y a qué zonas de la ciudad se van a realizar sus compras, dónde comen y cuándo van reduciendo su actividad hasta que la ciudad se lgunas de estas propuestas de ciudad inteligente se están impulsando como un plan para ciudades de nueva creación, tomando la tecnología como parte integral del nuevo tejido urbano. Otras (las más), buscan la aplicación en ciudades existentes, ya sea mediante una intervención física, desplegando sistemas de nueva factura en las arterias de la vida ciudadana, o bien mediante actuaciones en el plano digital. En todos los casos, el elemento fundamental y que propicia la consecución de las ventajas perseguidas es el uso inteligente de la información. Dicha información puede provenir de multitud de fuentes: desde los sistemas de transporte ya estableci- A EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES duerme de nuevo. Y todo ésto con un nivel de detalle espacio-temporal y una fiabilidad inéditos hasta ahora. Para hacer estas preguntas a la ciudad empleamos información completamente anónima y agregada sobre las transacciones de las tarjetas de pago, combinada de diversas maneras con otras fuentes de datos públicos como pueden ser las fotografías que se comparten por internet o la actividad en redes sociales digitales. Esto nos permite obtener mapas con la densidad de transacciones comerciales en una ciudad, mapas de calor que muestran el gasto medio, gráficos dinámicos que nos enseñan la evolución del consumo durante la época de Navidad y las subsiguientes rebajas, etc. Con estos estudios pretendemos mostrar el valor que encierran dichos datos, y lo queremos hacer desde una perspectiva que esté centrada en el ciudadano. Si bien es evidente que las posibilidades que surgen para mejorar los procesos internos de las empresas que disponen de este tipo de datos son muy numerosas, pensamos que las vías más interesantes son las de creación de nuevos servicios directamente por parte de quien almacena la información y, sobre todo, la creación de nuevos servicios por parte de terceros, mediante el acceso a diversas fuentes de información y la mezcla de sus datos. Con los primeros resultados que estamos obteniendo ya podemos empezar a extraer información valiosa para la ciudad. Veamos algunos ejemplos de aplicación que ya hemos identificado fruto de la investigación que estamos llevando a cabo contemplando a todos los agentes urbanos (ayuntamientos, empresas y ciudadanos): u Políticas de distribución, por ejemplo para la reconfiguración de una red de ventas en función de los patrones de gasto. Se podría estudiar la influencia de un comercio en sus alrededores y sugerir el fortalecimiento de relaciones entre distintos negocios para su beneficio mutuo. u Entendimiento de un barrio, zona o una calle y de sus dinámicas: ¿cuando se da cada tipo de actividad?, ¿de donde vienen las personas que visitan y consumen en dicho barrio? ¿a qué horas? ¿cuáles son los patrones de desplazamiento de sus habitantes? u Guías urbanas basadas en la realidad, en lo que las personas que la habitan hacen en su conjunto y no sólo en lo que algunas personas dicen. Por ejemplo, en lugar de elegir un restaurante únicamente por las críticas, poder hacerlo en función del precio medio real de una mesa, o de cuanta gente repite visita dentro del mismo año. u Políticas públicas de gestión del espacio y las infraestructuras: un ayuntamiento podría realizar pruebas de corta duración sobre la planificación urbana y entender los efectos de una forma en que hasta ahora no han podido. ¿Peatonalizar una calle mejorará el comercio? ¿Cómo afectará a otras zonas adyacentes? Y tomar la decisión final de cuando y cómo acometer una obra que por lo Pensamos que el uso y combinación inteligente de la información que la ciudad atesora nos puede abrir nuevas puertas a su entendimiento. Y este entendimiento hará posible una mejor toma de decisiones tanto a nivel individual como colectivo” “ Monográfico EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES general ocasiona diversos problemas al entorno, una vez que hay evidencias que apoyan esa actuación. u Comprensión del impacto real que un evento supone para una ciudad, como puede ser un festival, un congreso o la visita de una personalidad. Todo ésto en el sentido más amplio (consumo, comercio, afluencia de turismo, uso de los servicios, etc..), basado en evidencias, y sin tener que esperar meses para obtener el resultado. El uso de este tipo de información unida a la que otras actividades en la ciudad generan permite convertir a las ciudades en plataformas de experimentación y mejora de políticas locales, estableciendo los mecanismos necesarios para el método científico que hasta ahora no eran posibles. De igual manera que una resonancia magnética funcional permite al médico contemplar en vivo y de forma no invasiva la activación de las distintas regiones cerebrales, y ésto le abre una nueva ventana a la comprensión de la mente humana, el uso de los datos que genera la actividad real en la ciudad posibilita a todos los actores de la misma una interacción mucho más cercana y viva con ella, un entendimiento superior de su dinámica. Dicha información nos habla directamente acerca de lo que pasa en las calles, en los comercios, en los restaurantes, en la vida que nos rodea. Nos enciende la luz para que por vez primera veamos con nuestros propios ojos, sin recurrir a las generalizaciones que hasta ahora habíamos aceptado como aproximación de la realidad. Algunos ejemplos visuales de esta nueva forma de entender la ciudad se pueden descargar en esta dirección http://www. centrodeinnovacionbbva.com/ (en el apartado Smart Cities) Creemos que las respuestas a las preguntas que estamos comenzando a plantear a la ciudad permitirán mejorar la calidad de vida en las mismas, su eficiencia y su sostenibilidad. Nos encontramos en un momento histórico en el que podemos empezar a tomar decisiones basándonos en evidencias, no en suposiciones. Sólo hay que escuchar lo que nos dice la ciudad.3 Monográfico Nos encontramos en un momento histórico en el que podemos empezar a tomar decisiones basándonos en evidencias, no en suposiciones. Sólo hay que escuchar lo que nos dice la ciudad” “
30 oct 2015
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EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES: Santander, hacia la vanguardia en innovación
Iñigo de la Serna Hernáiz Alcalde de Santander Santander está dando pasos cada vez más firmes para afianzarse como una ciudad a la que hay que tener en cuenta cuando se habla de innovación y de ciudades inteligentes, es decir, aquellas en las que la tecnología se despliega por sus calles para mejorar la calidad y la gestión de los servicios que se ofrecen a los ciudadanos, contribuyendo así a una mayor calidad de vida. Santander, hacia la vanguardia en innovación Monográfico La labor que estamos desarrollando en esta línea ha servido para que Santander sea reconocida como Ciudad de la Ciencia y la Innovación, y seguimos dando pasos para avanzar en el propósito que ya ha iniciado el Ayuntamiento de mejorar la competitividad de la ciudad y posicionarla en primera línea en el ámbito de la innovación y las nuevas tecnologías. La innovación y el conocimiento, apoyados en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), son las claves sobre las que basar el progreso de las ciudades en los próximos años, para hacer más fácil la vida de los ciudadanos, lograr una sociedad más cohesionada y solidaria, generar y retener el talento de nuestros jóvenes, y crear un nuevo tejido económico de alto valor añadido. En ese punto radica la participación activa del Ayuntamiento de Santander en varios proyectos de innovación financiados por la Unión Europea, como SmartSantander, cuyas líneas de trabajo abarcan desde el medio ambiente a cuestiones ligadas al tráfico y las plazas de aparcamiento, pasando por la aplicación de la realidad aumentada en la información turística y cultural que vamos a ofrecer de la ciudad. Otros programas que se describen a continuación son OutSmart (referido a la eficiencia energética), Burba (recogida inteligente de residuos) y Smart Search (que consiste en el desarrollo de un sistema de búsqueda que sirva para contextualizar ‘el internet de las cosas’ y ponga en relación lo que está pasando en Internet con lo que está pasando en la calle a través de imágenes en tiempo real). El último ámbito en el que estamos trabajando de forma experimental es en el sistema de pago NFC, que permitirá implantar un sistema de pago a través del teléfono móvil, que se iniciará en breve en el transporte público, comercios y campus de la Universidad de Cantabria, y se extenderá, antes de que acabe este año, a servicios y gestiones administrativas municipales. El caso de SmartSantander El primero de estos proyectos de innovación, y el más importante por su trascendencia y por la inversión que implica –que alcanza los 8,8 millones de euros- es SmartSantander, en el que tenemos como socios a Telefonica, Alcatel, Ericsson, TTI Norte, las universidades de as líneas que siguen los diferentes proyectos que se están desarrollando en Santander van encaminadas a mejorar la movilidad, a ganar en eficiencia en la gestión medioambiental, con sistemas inteligentes de riego y de recogida de residuos urbanos, a mejorar los sistemas de pago de los servicios municipales o a ampliar la información turística y cultural que se ofrece de la ciudad, por poner sólo unos ejemplos de lo que serán las aplicaciones prácticas de estos programas de investigación. Santander apuesta por un modelo de ciudad en el que la tecnología tenga un peso muy importante en su gestión y en el funcionamiento diario de sus servicios. La innovación nos permite, no sólo ahorrar costes y racionalizar los recursos públicos, sino que contribuye a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, a aumentar nuestra proyección internacional y a dinamizar la actividad económica, puesto que ofrecemos a las empresas una plataforma de experimentación que les puede servir para descubrir nuevas oportunidades de negocio, favoreciendo también la generación de empleo. L EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES Cantabria, Melbourne (Australia), Lübeck (Alemania), Surrey y Lancaster (Reino Unido); el Computer Technology Institute de Grecia y el Comisariado de la Energía Atómica, de Francia. El proyecto tiene como objetivo el despliegue de una plataforma experimental única a nivel mundial en el entorno de la ciudad que permita realizar la experimentación sobre aplicaciones y servicios típicos en una ciudad inteligente, a través de la implantación de 20.000 sensores por la ciudad. Esta plataforma va a ser lo suficientemente grande, abierta y flexible como para permitir que otras plataformas a nivel mundial se unan al despliegue de Santander, estimulando el desarrollo de nuevas aplicaciones y servicios. En este sentido, además del despliegue que se va a realizar en Santander que incluirá 12000 dispositivos IoTs (internet de los objetos), se realizarán despliegues en Belgrado, Guildford y Lübeck, permitiendo explotar una gran variedad de tecnologías. Durante este primer año ya se han desplegado 3000 dispositivos ‘IoT’ (Internet de los Objetos) con los que obtener información útil para la administración local y para los ciudadanos. Casos de uso: u Los sensores implantados en la ciudad dan soporte al desarrollo de servicios de control de plazas libres de aparcamiento en superficie en varias zonas de la ciudad, así como el guiado de los conductores hacia dichas plazas. Así, un conductor puede a través de paneles a pide de callem dispositivos móviles o o pantallas GPS, saber qué plazas de aparcamiento están libres en determinadas calles de la ciudad. A nivel de usuario, se han desarrolladoaplicaciones para smartphones con sistema operativo ‘IoS’ (IPhone, IPAD) y Android para mostrar las plazas de aparcamiento libres, haciendo uso de la información que facilitan los sensores de aparcamiento. Estas aplicaciones estarán disponibles para los ciudadanos en las próximas semanas. A lo largo de este año, el proyecto SmartSantander abordará el desarrollo de otros servicios y casos de uso: u Regadío inteligente en parques y jardines. Se desplegará el servicio en el parque de las Llamas de Santander para optimizar uso del agua en dicho parque. u Realidad Aumentada. En la actualidad se está desarrollando una aplicación basada en realidad aumentada a través de la cual se desplegarán códigos QR y etiquetas NFC, que permitirán que las personas dispongan de más información sobre diferentes servicios, instalaciones, comercios, monumentos o playas que hay en la ciudad. De esta forma, por ejemplo, al enfocar un dispositivo movil hacia uno de los elementos de interés, se ofrecerá una imagen virtual, al usuario así como información útil específica sobre el mismo. Avances como éste suponen fortalecer y optimizar los servicios y recursos públicos. “De esta forma, además de contar con las Oficinas Municipales de Turismo, toda la ciudad se convierte en puntos de información turística. u Sensado participativo. Se desarrollarán aplicaciones de sensado participativo que permitirán tomar el pulso de la ciudad. Se está trabajando en la definición de La innovación y el conocimiento, apoyados en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), son las claves sobre las que basar el progreso de las ciudades en los próximos años, para hacer más fácil la vida de los ciudadanos, lograr una sociedad más cohesionada y solidaria, generar y retener el talento de nuestros jóvenes, y crear un nuevo tejido económico de alto valor añadido” “ Primer panel Smart Santander. EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES Monográfico una aplicación de sensado participativo que es lo que se conoce como “pace of the city”. La idea es que el ciudadano no se comporte como sujeto pasivo que recibe información sino que de forma activa, gracias a los smartphones se comporte como un sensor móvil. Para ello, existirá un conjunto reducido de usuarios que se comportarán como testers de dicha aplicación. u Sensado Móvil. En este segundo año de desarrollo e investigación se instalarán sensores en sistemas móviles como los vehículos municipales, taxis, autobuses o los coches de policía, con objeto de poder realizar sensado móvil de diferentes parámetros medioambientales. OutSmart: innovación y eficiencia energética Santander participa también en otro proyecto europeo de innovación denomidado OutSmart aplicado aplicado en esta ocasión al alumbrado público. La capital cántabra tiene varios europeos dentro de esta iniciativa, cada uno inmerso en un campo de investigación diferente. Así Berlín, se centra en la recogida de basuras; Birgmingham, en la optimización de sistemas de transportes, especialmente bicicletas; Trento, en el aprovechamiento de los recursos de agua; y Aarhus, en el alcantarillado y el agua. Además de con el uso del alumbrado público en la ciudad Santander también experimenta en uno de los barrios de la ciudad con un sistema de contenedores de residuos “inteligentes” dentro de otra iniciativa comunitaria de innovación llamada proyecto Burba. Dentro del programa Burba, Santander se centrará en la gestión de residuos, con la instalación de “contenedores inteligentes” que midan diferentes parámetros que permitan mejorar la eficiencia en todo el proceso de gestión de los residuos, como planificar las rutas de recogida, o conocer el número de contenedores y de vehículos necesarios o las horas más idóneas para la recogida. Las empresas y agentes participantes de este proyecto pertenecen a China, Italia, Portugal y España. El Ayuntamiento de Santander se encargará de precisar las necesidades de los usuarios, trabajar junto al equipo de participantes en el hardware y el software, así como en las cuestiones de seguridad de los usuarios y los trabajadores. Smart Search: Santander, un escaparate vivo El programa Smart Search, que comenzó el pasado 9 de noviembre, va a hacer de Santander un “escaparate vivo” de la ciudad inteligente. Cuenta con la participación de varios socios europeos (ATOS Origin, Prisa Digital y el Ayuntamiento de Santander por España, el Laboratorio de Investigación y Educación en Tecnologías de la Información de Atenas, el Imperial College de Londres, la Universidad de Glasgow, el Laboratorio de Investigación de IBM en Israel y el Consorzio S3LOG de Italia). El proyecto cuenta con un presupuesto global de 4,1 millones de euros, de los que 2,7 serán financiados por la Unión Europea. Tiene un plazo de duración de 36 meses. Consiste en desarrollar un motor de búsqueda que sirva para contextualizar el internet de las cosas y ponga en relación lo que está pasando en internet con lo que está pasando en la calle. La información recogida en las redes sociales se contrastaría con la filmada en las cámaras y tendríamos un escaparate vivo de Santander al que se podrían incorporar, además, datos que nos proporcione SmartSantander, como los relativos al tráfico o el medio ambiente. Ade- La colaboración de las administraciones con las empresas tecnológicas en los proyectos de innovación es fundamental para que éstos avancen. Entre todos, podemos hacer girar la rueda de la economía y de la creación de empleo que tan necesarias son en estos momentos” “ Constitución de la Red de Ciudades Inteligentes. Monográfico EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES más, tendríamos la posibilidad de unir esta información a la turística y cultural que vamos a proporcionar, basada en la realidad aumentada. Sistema NFC: Pago mediante el móvil Santander participa también en un proyecto piloto, pionero en España, que permitirá implantar un sistema de pago a través del teléfono móvil, que se iniciará en breve en el transporte público, comercios y campus de la Universidad de Cantabria, y se extenderá, antes de que acabe este año, a servicios y gestiones administrativas municipales. Se trata de uno de los proyectos piloto más completos con tecnología NFC realizados hasta la fecha en nuestro país, puesto que, a diferencia de los de otras ciudades, en Santander se busca la integración de múltiples servicios y tecnologías más allá de pagos móviles sin contacto y empleando dispositivos móviles pertenecientes a distintos fabricantes. Con esta iniciativa, se podrán realizar compras con sólo acercar el móvil al terminal punto de venta de los comercios. La tarjeta SIM del teléfono se convierte en una cartera móvil virtual, con capacidad para guardar múltiples tarjetas de pago (crédito y débito), y donde el usuario lleva, entre otras, su tarjeta financiera personalizada y con medidas de seguridad avanzadas. Para realizar una compra, el usuario sólo tendrá que aproximar el móvil al terminal de punto de venta después de que el comerciante haya introducido el importe de la compra. Además, se podrá extender posteriormente a los diferentes servicios que se ofrecen en muchos de los ámbitos de la gestión municipal, como la reserva de instalaciones deportivas y gestión de los títulos de abono de las actividades deportivas, el pago de tasas municipales, el pago de la OLA, su uso en la red de bibliotecas municipales de Santander para la validación de reservas, tarjetas de fidelización de los comercios de la Oficina Municipal de Apoyo al Comercio, etc. Todas estas acciones encajan a la perfección con el modelo de ciudad que estamos buscando, un modelo de ciudad que estamos definiendo entre toda la sociedad a través de nuestro Plan Estratégico 2020, que será presentado en unas semanas y que fijará cómo queremos ser y qué tenemos que hacer para conseguirlo. Y en estos planes de futuro tendrán un importantísimo peso específico la innovación. Para ello es definitiva la creación de sinergias entre lo público y lo privado, la colaboración de las administraciones con las empresas tecnológicas en los proyectos de innovación es fundamental para que éstos avancen. Entre todos, podemos hacer girar la rueda de la economía y de la creación de empleo que tan necesarias son en estos momentos. La Red de Ciudades Inteligentes En este sentido cabe destacar la creación de la Red de Ciudades Inteligentes, que preside Santander con la participación inicial de un total de 16 ciudades, que intercambiarán sus experiencias en el ámbito de la innovación, impulsarán el uso de las nuevas tecnologías para mejorar y hacer más eficientes los servicios públicos y promover la creación de un marco de estabilidad jurídica para las empresas del sector. Además de Santander, forman parte de la red Logroño, Huesca, Cáceres, Pamplona, Valladolid, Palencia, Madrid, Barcelona, Sevilla, Vitoria, Burgos, La Coruña, Málaga, Castellón, Salamanca, Valencia, Murcia y Mallorca. Nuestras empresas tecnológicas, que están apostando claramente por la creación de riqueza y empleo, por el cambio de modelo productivo, necesitan que haya estabilidad jurídica en los productos y proyectos que van a desarrollar y que tengan un marco común para que sepan que pueden desarrollar una aplicación en un espacio y que el mercado abarque todo el territorio español de ahí la importancia de esta red. Otro de los objetivos que consideramos fundamentales con la creación de la red de ciudades inteligentes es la mejora de los servicios públicos de las propias administraciones participantes para poder acceder en conjunto a programas europeos para conseguir financiación para sus proyectos y ahorrar costes.3 Santander participa en un proyecto piloto, pionero en España, que permitirá implantar un sistema de pago a través del teléfono móvil, que se iniciará en breve en el transporte público, comercios y campus de la Universidad de Cantabria, y se extenderá, antes de que acabe este año, a servicios y gestiones administrativas municipales” “
30 oct 2015
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EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES: Smart Valladolid.
Francisco Javier León de la Riva Alcalde de Valladolid Más allá del desarrollo conceptual de la marca Smart City, este nuevo enfoque permite a las ciudades afrontar retos de mejora. La ciudad se plantea como una plataforma digital en la que se interrelacionan los agentes públicos, privados y los ciudadanos, e interactúan las infraestructuras, las tecnologías de la información y comunicación (TICs) y los posibles sistemas futuros de gestión. Para los Ayuntamientos es, ante todo y en el actual contexto, una herramienta de eficiencia, una oportunidad de mejora que, en necesaria colaboración público-privada, permite innovar y generar una actividad que necesariamente debe traducirse en desarrollo económico y social. Smart Valladolid vertebrador del citado corredor, tanto en el transporte de pasajeros con la Red de Alta Velocidad como con la Red básica de Mercancías. Su potencial es considerable, máxime cuando recientemente se conocía que la Comisión Europea ha dado el visto bueno a la creación del Corredor Atlántico Ferroviario como uno de los 10 proyectos de infraestructuras prioritarios que comenzarán en 2014. Con una inversión total de 11.699 millones de euros y financiada hasta en un 20%, cabe destacar los proyectos de Plataformas multimodales y accesos a grandes centros de producción. Este contexto coloca a Valladolid con un fuerte potencial de financiación de su proyecto de Parque Agroalimentario del Noroeste y Puerto Seco de Santander, que se caracteriza por la especialidad en su concepto y diseño, y que aúna los campos de I+D+i en los sectores agroalimentario, biotecnología y logística, la eficiencia energética y sostenibilidad de las instalaciones y servicios comunes en cadenas de frío y conservación, la aplicación de redes inteligentes y energías renovables en un 100%, la movilidad sostenible y la implantación de vehículos eléctricos en flotas profesionales en sus recorridos urbanos de mercancías. La iniciativa Smart City Valladolid y Palencia (www.smartcity-vyp.com) se inició en julio de 2010 mediante un convenio suscrito por los dos Ayuntamientos, el Ente Regional de la Energía (EREN), el centro tecnológico Cartif y las empresas Acciona, Telefónica, Iberdrola, GMV y Lince Asprona. Año y medio más tarde, somos ya 48 miembros de pleno derecho entre empresas y centros tecnológicos, y no cesan las solicitudes de integración. Con esta iniciativa local, se ha pretendido crear un nuevo modelo de ciudad, con una estructura económica que pueda anticiparse a los cambios y potenciar y facilitar las decisiones de las empresas y los individuos con el objeto de encontrar nuevos modelos productivos. Nuestra actuación se plasma en proyectos demostrativos y acciones de difusión bajo un modelo de cinco ejes: u Logística y transporte: movilidad sostenible, sistemas inteligentes de transporte, etc. u Energía: Smart Grid (Redes Inteligentes), eficiencia energética y edificios sostenibles. u Medio ambiente: obtención de herramientas de gestión sostenible. u Ciudadanía: e-gobierno, Administración Electrónica, digitalización de la información e integración e interoperabilidad de servicios digitales. as ciudades son los grandes consumidores de recursos y, a pesar de que vivimos en un mundo globalizado, desde las ciudades se dan soluciones locales a los problemas globales. Cada ciudad es modelo de sí misma: ésa es nuestra filosofía en esta Smart City. Valladolid quiere una gestión inteligente de los servicios públicos, y no nos sirven, sin una previa adaptación a la idiosincrasia de nuestra ciudad, las soluciones que plantean otras Smart Cities. El nuestro es un proyecto singular, con dos ciudades –Valladolid y Palencia– vinculadas muy especialmente al sector de la automoción. Nos unimos en esta iniciativa por la oportunidad de aprovechar las sinergias de dos provincias tan próximas entre sí, con una gran cantidad de personas que se desplazan diariamente entre ellas. Estas dos ciudades de tamaño medio están unidas en apenas 48 km por carretera –la Autovía de Castilla A 62- E 80 eje Helsinki-Lisboa–, un corredor industrial que tiene como nexo común la industria del automóvil y su industria auxiliar. Asimismo, el ferrocarril actúa como eje L Monográfico u Turismo: despliegue masivo de nuevas tecnologías en la promoción de los servicios turísticos. Y para reforzar la estructura que soporte esta iniciativa, a comienzos de 2011 se crea la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid, con los siguientes cometidos básicos: en materia de empleo, aún sin tener competencia directa de las Entidades Locales sobre la materia, se configura como un recurso para catalizar las inquietudes emprendedoras, colaborar en la dinamización del tejido empresarial local y favorecer la inserción laboral de los ciudadanos; en relación con las ideas, trata de estimular la presentación de proyectos y facilitar la conexión entre éstos y las entidades o empresas que apoyan los mismos; en un enfoque de futuro, la Agencia pone el énfasis en la búsqueda de nuevas inversiones que aporten valor añadido a la ciudad; y en su orientación al ciudadano, promueve el uso de la administración electrónica y proporciona atención especializada en materia de innovación, empleo e iniciativas empresariales. Esta estrategia de innovación y desarrollo, en la que se incluye la puesta en marcha del Centro Municipal de Difusión Tecnológica (Cdit) en colaboración con la Junta de Castilla y León y con una financiación de 1.864.406 € más I.V.A. del Fondo Estatal de Inversión Local, obtuvo en 2011 la distinción de “Ciudad de Ciencia e Innovación”, que comparte con otras ciudades de más de 100.000 habitantes de población, lo que motiva nuestra pertenencia a la Red INNPULSO de ciudades y es la base de la iniciativa Smart City por su importante y asentado bagaje de planificación estratégica orientada hacia la sostenibilidad. Así, Valladolid cuenta con un importante recorrido en los últimos 10 años, en los que con instrumentos de planificación como el Plan Integral de Movilidad Urbana de 2004, la Agenda Local 21 y el documento de planificación estratégica Valladolid hacia el 2016, hemos implantado, a título de ejemplo, sistemas inteligentes de control de la iluminación pública, una flota municipal de transporte público colectivo con el 100 % de vehículos de bajas emisiones, un sistema de gestión de residuos y reciclaje que nos lleva a 124.500 TM/año, un 93% de semáforos inteligentes, cámaras de vigilancia del tráfico regulados desde el centro de control, información de transporte público en tiempo real y una flota diseñada en función de una política de diversificación en el uso de combustibles, una sede electrónica que ha sido considerada como la Mejor Web municipal 2010/2011 por la Fundación Orange, WiFi gratuito en 22 espacios públicos abiertos y 24 dependencias municipales, entre otras muchas medidas. Desde ese punto de partida asumimos un nuevo concepto de relación con las empresas a través de su participación en la iniciativa Smart City. Juntos estamos preparando una serie de proyectos tecnológicamente avanzados, como los que detallamos a continuación: u Gestor de movilidad. Mediante financiación del Plan Avanza, desarrollamos con las empresas NEORIS y Regino Franco y el centro tecnológico CEDETEL un proyecto para la monitorización de la ocupación de las plazas de aparcamiento de discapacitados y puntos de recarga del vehículo eléctrico. u Campus 21. Con socios europeos, estamos trabajando en un proyecto piloto para la realización de una plataforma TIC para la gestión energética de un pabellón polideportivo (zona Huerta del Rey). u LiveCity “Live Video-to-Video”. Con socios europeos, estamos desarrollando una plataforma para la atención al público mediante un sistema de vídeo que favorezca la interacción con los ciudadanos. u Proyecto bases de recarga vehículo eléctrico. Los Ayuntamientos de Valladolid y Palencia, la Junta de Castilla y León (EREN) e Iberdrola han suscrito un convenio de colaboración para el desarrollo de un proyecto piloto de la movilidad eléctrica. Las actuaciones de este plan son: 1. La redacción del proyecto de red de carga de vehículos eléctricos. 2. La adquisición de equipos e instalación de la red de recarga. 3. La explotación y mantenimiento del sistema de recarga. 4. La adquisición o cesión de vehículos eléctricos. 5. El lanzamiento de una campaña de promoción del vehículo eléctrico. 6. La captación de empresas que quieran adherirse al proyecto. En este sentido, se han implantado 34 puntos de recarga en Valladolid y 10 en Palencia junto con un sistema de Monográfico Con esta iniciativa se ha pretendido crear un nuevo modelo de ciudad, con una estructura económica que pueda anticiparse a los cambios y potenciar y facilitar las decisiones de las “empresas y los individuos con el objeto de encontrar nuevos modelos productivos” recogida y tratamiento de datos para su gestión eficiente. Este proyecto experimental se extenderá, en el marco de la Estrategia Regional del Vehículo Eléctrico, a la implantación de otros puntos y sistemas de recarga mixtos o rápidos, al análisis de sistemas de gestión y explotación de los puntos, al diseño de bases para flotas urbanas, sistemas de guiado y reservas por Internet, disponibilidad dentro de sistemas de car sharing y viabilidad de nuevos modelos de negocio. u R2CITIES. Este proyecto responde a la idea de diseñar un distrito energética y económicamente eficiente, a través de la renovación de los espacios urbanos residenciales, para conseguir ciudades con edificios cero con el objetivo de lograr la máxima eficiencia energética centrada en tres aspectos: reducir las emisiones de CO2, el consumo térmico y el consumo eléctrico. Basado en la Estrategia Urbana de la UE “Hacia un urbanismo bioclimático”, se contará, aparte de Valladolid, con dos ciudades más –Génova en Italia y Kartal en Estambul (Turquía)– de forma que cada una pueda aportar su experiencia en rehabilitación. Valladolid ha seleccionado el Barrio “4 de marzo”, que cuenta con una superficie de 81.000 m2 y una población de 550 residentes, con una propuesta de ahorro de energía del 61%, una reducción de consumos de los actuales 146 kwh/m2 a 56 kwh/m2 y un ahorro de 635 tn/año de emisiones CO2. Para ello, se ha formado un consorcio en el que participan la Sociedad Municipal de Suelo y Vivienda de Valladolid (VIVA), el Centro Tecnológico Cartif, Acciona y otras doce empresas de distintos países, como Turquía, Italia, Alemania, Bélgica o Inglaterra. Según la propuesta efectuada, en R2CITIES se podrán invertir más de 100 M € y supondrá la participación de 10.000 personas al mes, así como de 5.000 usuarios e interesados. Pero además de estos proyectos, hemos acometido otros dos muy especiales para nuestra ciudad y de los que nos encontramos especialmente satisfechos: la ruta “Ríos de Luz” y la Plaza del Milenio u Ruta “Ríos de luz”. Es un proyecto tres en uno: la promoción del patrimonio, el fomento del turismo para el incremento de las pernoctaciones asociado a la difusión de nuestros valores gastronómicos y la reducción del consumo energético de la ciudad. Conforman la ruta 35 monumentos así como su entorno, calles y plazas, 19 de los cuales no estaban iluminados. “Ríos de Luz” utiliza plenamente el potencial que ofrece la iluminación para estimular el desarrollo urbano, creando un alumbrado exterior de gran calidad, al menor consumo, con la clara intención de resaltar las joyas arquitectónicas vallisoletanas y generando una ruta turística basada en la luz. Una intervención financiada con el Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local que ascendió a 1.402.507,16 euros más I.V.A. La ruta ha conseguido suscitar el interés a nivel nacional e internacional en el sector especializado de la iluminación, como prueban los prestigiosos premios que ha recibido hasta la fecha. El pasado mes de noviembre, la ciudad de Valladolid recibía el primer premio City.People.Light 2011 en Göteborg, concedido por la Asociación LUCI al mejor proyecto internacional de iluminación urbana sostenible, desbancando a ciudades como Shangai o Copenhague. Ese mismo mes obtuvo también el reconocimiento del canal Territorio y Marketing como mejor práctica de una administración pública en materia de desarrollo urbano 2011. Esta ruta ha permitido, además, obtener grandes ventajas medioambientales y de ahorro energético, pues no hay que olvidar que alrededor del 70% del consumo de electricidad de los municipios corresponde al alumbrado urbano. Empleando tecnología led`s y lámparas de halogenuros metálicos de alta eficiencia, se ha conseguido una reducción del 44,5% en el consumo eléctrico, incluyendo los 19 edificios con nueva iluminación. Cabe destacar que, sólo en el caso de la Plaza Mayor, el ahorro energético ha sido de cerca del 85%. u Plaza del Milenio. Es un proyecto singular, una intervención que ha trasladado al subsuelo un obsoleto aparcamiento en superficie y ha ganado para la ciudad un nuevo y sorprendente espacio de convivencia. Es una propuesta urbanística absolutamente innovadora llevada a cabo en el centro de la ciudad, junto al Pisuerga, teniendo como premisa la aplicación del mayor número de medidas ambientales para obtener el máximo índice de sostenibilidad. Prueba de ello es que cuenta con la certificación VERDE 5 hojas a través de GBC España (Green Building Council España) como reconocimiento de los valores medioambientales, sociales y económicos de la actuación. Como ejemplo de las medidas en materia de sostenibilidad con las que cuenta este proyecto: 1. La actuación se ubica en un emplazamiento que garantiza el acceso a través de transporte público y que facilita el uso de la bicicleta como medio de transporte en la ciudad, así como puntos de recarga de vehículo eléctrico tanto en el espacio de la plaza como en el estacionamiento subterráneo. 2. Se ha diseñado una gestión de las aguas de escorrentía que recoge y trata el 100 % de las aguas pluviales para su uso como agua no potable. 3. El proyecto ha contemplado el efecto isla de calor, disponiendo de más de un 50 % de la superficie libre con espacios verdes o sombreados. 4. El consumo energético esperado es aproximadamente el 50% inferior al de un edificio de referencia. 5. El proyecto contempla la generación de energía por medios renovables a través de sistemas fotovoltaicos, instalados en las barandillas del propio puente de Isabel la Católica y 9 aerogeneradores sobre el puente. 6. La gestión de los residuos de construcción y demolición que se han generado en la fase de obra, se ha hecho siguiendo el principio de las 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar). Si nuestras iniciativas tienen unas magníficas perspectivas, el futuro debe estar en la unión de las ciudades inteligentes. La Red Española de Ciudades Inteligentes es ya una realidad en la que participamos 18 ciudades y tras las reuniones celebradas en Logroño el 13 de enero y en La Coruña el 22 de febrero avanza con paso firme hacia su constitución formal, que se prevé en sesión en la que se aprobaran sus estatutos y forma jurídica, a celebrar en el mes de junio en Valladolid, ciudad designada como sede permanente de la Red, y que a través de su Agencia de Innovación y Desarrollo Económico (www.valladolid adelante. es) contribuirá al desarrollo de esas estrategias conjuntas de innovación urbana inteligente, buscando trasladar a la gestión municipal aquellos avances tecnológicos y de conocimiento que ayuden a hacer infraestructuras más eficientes.3 La Red Española de Ciudades Inteligentes es ya una realidad en la que participamos 18 ciudades. Avanza con paso firme hacia su constitución formal, que se prevé en sesión en la que se aprobaran sus estatutos y forma jurídica, a celebrar en el mes de junio en Valladolid” “
30 oct 2015
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EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES: Smart City ¿Un futuro al alcance de la mano?.
Asociamos el concepto de Smart City a una ciudad futurista, donde todo está tecnificado y controlado. Donde todo se mide, se transmite, se procesa, se analiza y se ejecuta con milimétrica precisión. No se desperdicia energía, las luces se apagan, se encienden y se regulan a conveniencia. Las plazas de parking están controladas y los conductores son dirigidos hacia ellas por la propia ciudad. En las marquesinas de los autobuses, unas enormes pantallas interactivas sustituyen a los posters, las redes sociales a los carteles con teléfonos recortables... escalable. Los grandes CPD’s ya no son patrimonio exclusivo de grandes empresas altamente tecnificadas, sino que cualquier institución puede aspirar a disponer de infraestructuras tecnológicas de primer nivel. Smartphones El 60% de los móviles en España entra en esta categoría. Esto nos convertirá pronto en ciudadanos conectados permanentemente, y por tanto, vamos a querer interactuar con la ciudad. Y la ciudad, podrá interactuar con nosotros. Las Redes Sociales Cambian las reglas del juego. La opinión pública se configura en espacios virtuales que nadie controla o que todos controlamos. Percibimos el entorno a través de nuestra red de contactos, tanto o más que a través de los medios formales. La innovación abierta Este es un fenómeno que está acelerando la adopción de nuevas tecnologías tanto como el estado del arte. Las plataformas tecnológicas se abren. Los datos se ponen a disposición de la comunidad. Y se generan nuevas aplicaciones y servicios a una velocidad sin precedentes. Cualquiera que haya pasado un rato en una “application store” sabe a lo que me refiero. El Internet de las Cosas y la hiperconectividad Todo está conectado o se puede conectar y lo improbable es encontrar un lugar sin conexión. Se están desarrollando plataformas que son capaces de recolectar información estructurada de todo tipo de sensores, así como de actuar sobre diferentes dispositivos transmitiendo comandos. Esto facilita acceso al “open data” de manera que los datos de la ciudad pueden ponerse a disposición de esa capacidad innovadora que mencionábamos antes con plenas garantías (si la plataforma es administrada convenientemente). Por otra parte, estas plataformas presentas API’s, interfaces de aplicación, que facilitan el desarrollo, mantenimiento y evolución de aplicaciones de gestión. Toda esta tecnología, manejada convenientemente, permitirá a las ciudades transformar sus procesos de manera que se mejore la calidad de vida de los ciudal concepto no es nuevo, pero está de moda. ¿Por qué? En mi opinión, por dos motivos. Primero, porque la tecnología nos permite acceder a esa gestión eficiente y sostenible de los recursos que necesitamos adoptar desesperadamente. En segundo lugar, porque ahora, más que nunca, vemos la tecnología como algo cotidiano y accesible. Como buen “teleco”, no me resisto a la tentación de comentar brevemente las tendencias que están popularizando el uso de las tecnologías TIC y poniéndolas en el epicentro de nuestra sociedad, incluyendo a la Smart City: Cloud Computing Ahora las ciudades pueden disponer de infraestructuras TIC de manera rápida, económica, flexible y Jorge Martín García Gerente de m2m y Soluciones Sectoriales Telefónica España Smart City ¿Un futuro al alcance de la mano? Monográfico EL CAMINO HACIA LAS SMART CITIES E danos, se generen nuevos negocios y se materialicen las eficiencias que hagan sostenible nuestros modelos de ciudad. Los alcaldes lo saben y proliferan las iniciativas para convertir nuestras ciudades en Smart Cities. Hasta parece haberse establecido una sana competición. Como en cualquier actividad de gestión, en la Smart City se pueden adoptar diferentes enfoques. Cada ciudad deberá elegir el suyo, pero con algunos se tienen más posibilidades que con otros de salir adelante… y ganar el campeonato. Un enfoque que ofrece resultados a corto plazo, pero de dudosa sostenibilidad, es el de abordar proyectos tecnológicos independientes por área de actuación. Lo que llamamos “silos tecnológicos”. Esto consiste en, por ejemplo, adquirir unas magníficas luminarias de bajo consumo marca ACME, con su controlador ACME, que trasmiten su información a la plataforma ACME que gestiona, ¿adivinan quién? Esto, a corto plazo, garantiza una reducción del consumo y, seguramente, justificará la inversión, pero… ¿Es sostenible? ¿Qué ocurrirá, por ejemplo, ante una innovación tecnológica de un competidor de ACME? La gestión por “silos tecnológicos” es tentadora, porque el suministrador del producto base (en nuestro ejemplo, el de las luminarias) siempre está dispuesto a hacer un paquete llave en mano y parece que la tecnología no cuesta. Y porque muchas veces, necesitamos un proyecto extremo a extremo para acceder a una fuente de financiación pública. Otro posible enfoque es el de trasladar la gestión tecnológica a las empresas concesionarias de servicios públicos. Tentador también, no lo podemos negar. Las concesionarias despliegan soluciones “Smart” que utilizan para prestar servicios de calidad y generar eficiencias que trasladan al precio de los servicios. Pero, ¿cómo generar sinergias entre diferentes servicios si no se comparte plataforma tecnológica? ¿Qué activo se genera para la ciudad con esta inversión? El enfoque que propongo en este artículo es el de la Smart City colaborativa y abierta. Abierta porque se basa en la utilización de plataformas y protocolos que pueden ponerse a disposición de la comunidad. Lógicamente, esta apertura debe darse en condiciones de seguridad física y jurídica, por lo que deberán existir unas reglas y una gestión rigurosa de la plataforma de servicios. Colaborativa porque promueve la colaboración de los diferentes agentes de manera que cada uno hace lo que mejor sabe hacer favoreciendo la eficiencia. En este sentido, las comunicaciones las deberían resolver las “telco”, el suministro de dispositivos/sensores los fabricantes, las aplicaciones los desarrolladores y la gestión de los servicios las empresas (públicas o privadas) concesionarias o prestadoras de servicios. El enfoque de plataforma Smart City abre la ciudad y sus datos a la comunidad de innovadores con la posibilidad de crear nuevos servicios y aplicaciones generando actividad económica y atrayendo talento. La ciudad también se abre a los ciudadanos y a la posibilidad de interactuar con ellos. Así mismo, surge la oportunidad de realizar una gestión integral de todos los servicios, lo que contribuirá decisivamente a la generación de sinergias. Cuando hablamos de plataforma, no nos referimos necesariamente a un producto software comercial, sino a un enfoque, a una estrategia para el despliegue de servi- Monográfico El enfoque de plataforma Smart City abre la ciudad y sus datos a la comunidad de innovadores con la posibilidad de crear nuevos servicios y aplicaciones generando actividad económica y “atrayendo talento” cios y soluciones TIC. Existen soluciones tecnológicas y productos en el mercado que pueden ayudar a materializar este enfoque. De hecho, la materialización de esta plataforma incluirá el uso de una o varias soluciones de software que resuelvan la interoperabilidad entre el mundo de los dispositivos y el de las aplicaciones. Pero, ¿Cómo se financia la Smart City? Esta es “la” pregunta. Antes de apuntar algunas respuestas, me gustaría llamar la atención sobre el muy relevante hecho de que gracias al “Cloud Computing” un ayuntamiento puede definir una plataforma TIC Smart City y no tener que gastar apenas nada hasta que alguien empieza a usarla. Cuando me llevo mis servicios a “la nube” pago por los servidores y por el software que utilizo y no por el que poseo sin perder, eso sí, la propiedad de algo muy valioso en nuestros días, la información. Así que, ya tenemos plataforma y no hemos empezado a pagar. ¿Cómo se financia el resto? Además del tradicional método de recurrir a ayudas públicas, tenemos otras dos vías: modelos de eficiencia y generación de nuevos ingresos. Un ejemplo de modelo de eficiencia. Se licita la gestión del iluminado público especificando que la gestión deberá automatizarse sobre la plataforma Smart City y que los datos que se obtengan de la explotación pertenecen al ayuntamiento. Y se financia todo el equipamiento, los sensores y los desarrollos con los ahorros obtenidos. Esto ya está ocurriendo, lo bueno es que en este caso los datos y el sistema quedan abiertos para ser explotados, por ejemplo, por la policía municipal. Un ejemplo de generación de nuevos ingresos. Se establece un sistema informatizado de reserva de zonas de aparcamiento para carga y descarga. Las empresas de transporte se benefician reduciendo sus tiempos de reparto y el ayuntamiento obtiene ingresos extra. Estos ingresos sufragan los sensores, las cámaras de vigilancia, las comunicaciones y demás artificios técnicos necesarios para gestionar estas plazas, incluyendo el uso de la plataforma. Existen infinitas posibilidades, ingresos por publicidad en pantallas informativas, nuevas tasas por emisiones (sondando y monitorizando chimeneas), sistemas de peaje en la sombra, dinamización del uso del aparcamiento público, etc. A medida que ampliamos los casos de uso con servicios auto-sostenibles incrementamos los activos de la ciudad. Al hacerlo con una plataforma abierta e interoperable estamos creando las condiciones para el desarrollo de nuevas aplicaciones y atrayendo talento al entorno de nuestras ciudades para mejorar la oferta de servicios, generando actividad económica y bienestar. La tecnología está disponible y es accesible, tenemos además la necesidad de usarla y, está de moda. Si no me equivoco, en pocos años, todo esto va a hacerse tan habitual que ya no hablaremos de Smart Cities. El uso de la tecnología en la ciudad nos parecerá tan cotidiano como el hecho de poder hablar por teléfono en todo momento y lugar. A veces, mirar hacia atrás y comprobar lo mucho que nos sorprendería el presente nos ayuda a anticipar el futuro. A medida que ampliamos los casos de uso con servicios auto-sostenibles incrementamos los activos de la ciudad. Al hacerlo con una plataforma abierta e interoperable estamos creando las condiciones para el desarrollo de nuevas aplicaciones y atrayendo talento al entorno de nuestras ciudades” “
30 oct 2015
Artículo BIT
NÚMERO MONOGRÁFICO. TIC Y COMPETITIVIDAD ECONÓMICA. Entradilla
o son tiempos optimistas, en eso seguramente estaremos todos de acuerdo, pero las situaciones de crisis ofrecen posibilidades para operar cambios importantes, o quizás los exigen. El sector de las Telecomunicaciones y las Tecnologías de la Información está tratando de poner de manifiesto desde hace mucho tiempo que el desarrollo de las Telecomunicaciones y los servicios de la Sociedad de la Información es una palanca de cambio que puede, tomando las decisiones acertadas al respecto, mejorar la competitividad de nuestras empresas, modernizar y hacer competitivos en el entorno global a los sectores más importantes de nuestra economía, generar puestos de trabajo, hacer eficientes en costes a nuestras Administraciones y favorecer que éstas presten más y mejores servicios públicos. En el momento en que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha convocado al sector a cooperar en la elaboración de la Agenda Digital Española, hemos querido reunir a algunas de las voces más autorizadas en el sector, muchos de ellos miembros del Grupo de Alto Nivel convocado por el propio Ministerio para la elaboración de la Agenda, para reflexionar junto a ellos sobre alguna de las medidas que se precisan para favorecer que la economía española aproveche plenamente las innumerables ventajas que le ofrecen las TIC. Para debatir sobre estos asuntos convocamos a un grupo de primeros espadas del sector de las Telecomunicaciones en la mesa de nuestro Café de Redacción. Nos acompañan Fernando Ballestero (Secretario General de Orange España), Jesús Banegas (Presidente de AMETIC), Rafael Díez Vega (Director de Regulación de Telefónica S.A.), Juan Mulet (Director General de la Fundación COTEC) y Eugenio Fontán (Decano Presidente del COIT). También profesionales de excelencia colaboran con este especial a través de diversos artículos, que contemplan cada uno de los aspectos cruciales del cambio: el Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT analiza y cuantifica el impacto del desarrollo de las redes de tele- comunicación sobre la productividad económica; Jordi Botifoll (vicepresidente senior EMEA para la región Sur de CISCO) analiza el efecto benéfico de la aplicación de las TIC en la reducción de costes y la opti- mización de los servicios públicos; Juan José González (Director de Desarrollo Estratégico de Indra) plantea en su artículo la oportunidad que brindan las TIC para potenciar la competitivi- dad de las empresas; Elena Gómez del Pozuelo (Presidenta de la Asociación Española de Eco- nomía Digital) analiza la revolución social y económica que las nuevas tecnologías han opera- do y nos aproxima al concepto de Economía Digital; por último, Felipe Navío (CEO Fundador de jobandtalent) reflexiona sobre la importancia de los profesionales TIC en todos estos importantes cambios. TIC Y COMPETITIVIDAD ECONÓMICA
30 oct 2015
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TIC Y COMPETITIVIDAD ECONÓMICA. La banda ancha como catalizador del desarrollo TIC.
Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT Comencemos este monográfico poniendo cifras encima de la mesa. ¿Cuál es el impacto económico real de la inversión en banda ancha?¿Podemos medir su impacto en el crecimiento del PIB?¿De qué volumen de empleo son responsables las redes de telecomunicación? ¿Cómo influye el incremento en velocidad en nuestras redes de telecomunicación en la productividad económica? El grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT nos ayuda a cuantificar este impacto. La banda ancha como catalizador del desarrollo TIC El impacto económico de la inversión en banda ancha Cuando se piensa en infraestructuras básicas como las infraestructuras de transporte o la red eléctrica o el trasporte de agua o gas, parece evidente su alto impacto en la actividad económica de un país y en su grado de desarrollo. Estas infraestructuras no sólo tienen valor en sí mismas, sino que además sirven de soporte para otras actividades económicas, y esta externalidad provoca que invertir en ellas proporcione ventajas competitivas de relevancia a los países, con repercusiones positivas en términos de crecimiento, mejora de la competitividad, creación de puestos de trabajo o cohesión territorial y social. Sin embargo, ¿puede decirse lo mismo de la inversión en redes de banda ancha? ¿Contribuye la inversión en redes de banda ancha al progreso económico y/o social? Dado que las TIC se sustentan en el desarrollo y despliegue de la banda ancha, se debería fomentar la inversión en este tipo de infraestructuras con el fin de asentar las bases de la Sociedad de la Información y así obtener beneficios sostenibles a largo plazo. Uno de los tres pilares en los que se constituye la Estrategia Europa 2020 es el “crecimiento inteligente”, que la propia estrategia define como el desarrollo de una economía basada en el conocimiento y la innovación. En este pilar se incluye la iniciativa emblemática “una agenda digital para Europa”, dirigida a lograr beneficios sociales sostenibles a través de la construcción del mercado único digital, basado en un acceso a Internet y a aplicaciones rápidas y ultrarrápidas. Los objetivos concretos son ofrecer banda ancha para toda la población en 2013, acceso universal a velocidades de, al menos, 30 Mbps en 2020 y un 50% o más de hogares europeos abonados a conexiones a Internet superiores a 100 Mbps. En palabras de la Vicepresidenta de la Comisión Europea Neelie Kroes, ”mientras los objetivos en la Agenda Digital para Europa están orientados a la consecución de mejores redes, mejores entornos de operación y mayores niveles de uso de las TIC, los objetivos subyacentes son el crecimiento económico y el progreso social”2. Es decir, el desarrollo de nuevas infraestructuras no es un fin en sí mismo, sino que dadas sus repercusiones en el resto de la actividad económica, se convierte en un l avance de las tecnologías de la información y las comunicaciones (hipersector TIC), gracias a su carácter transversal, impulsa también el avance de los demás sectores. A modo de ejemplo, este sector es responsable, dentro de la Unión Europea, del 50% del incremento de la productividad1 y del 25% del incremento del PIB. Un entorno que fomente la inversión y la innovación redundará indudablemente en una mejora en el empleo y la productividad, viéndose beneficiadas tanto las pymes como las grandes empresas y la ciudadanía en general, al considerar la relevancia social que la banda ancha puede tener en áreas como la telemedicina o los nuevos modelos educativos. Las TIC constituyen el sector de actividad con mayor impacto en la productividad, el crecimiento, la generación de empleo y la sostenibilidad. Cabe señalar que en España, los operadores de telecomunicaciones, que son quienes vienen desplegando las redes, realizan unas inversiones que suponen un importe anual en torno a los 4.500 millones de euros, generan 80.000 puestos de trabajo y la facturación de sus ingresos minoristas equivalen a un 3% del PIB. Efactor estratégico para impulsar el crecimiento y el empleo en los países. u Impacto en el PIB / Crecimiento En la propuesta de la Comisión Europea de dedicar 9.000 millones de euros para la inversión de redes de banda ancha dentro de la iniciativa “Connecting Europe Facility” se expone que, según un estudio de McKinsey & Co., se estima que un incremento de 10 puntos porcentuales de penetración de banda ancha en los hogares supone un incremento en el PIB nacional que puede variar entre el 0,9 y el 1,5%. Así, por ejemplo, el acceso a una banda ancha de mejores prestaciones puede desbloquear el potencial para sustanciales ganancias de productividad para 23 millones de pymes en Europa permitiéndoles acceder a las últimas novedades en software, almacenamiento de datos y otros potenciales beneficios del cloud computing. Según el Banco Mundial, la penetración de la banda ancha tendría un impacto mayor en el crecimiento que otras tecnologías de telecomunicaciones, como pueden ser las líneas fijas o móviles. En concreto, analizando la tasa de crecimiento del PIB per cápita, las economías de países desarrollados con un 10% de penetración de banda ancha en términos de usuarios obtuvieron, gracias a esta penetración, un 1,21% de incremento en el crecimiento del PIB per cápita. El mismo informe concluye que para que este potencial de crecimiento que representa la mayor penetración de banda ancha culmine es necesario que venga acompañado de otros factores: los gobiernos deben asegurar las reformas políticas y regulatorias necesarias o incluso intervenir en base a modelos de inversión público-privados, debe desarrollarse el capital humano para sacar el mayor partido a las nuevas tecnologías y, por último, deben desarrollarse nuevos contenidos, servicios y aplicaciones. u Impacto en el empleo La inversión en redes de banda ancha actúa en el empleo en dos momentos distintos: en primer lugar se crean puestos de trabajo al llevar a cabo el propio despliegue de la infraestructura, y en segundo lugar hay un impacto en términos de puestos de trabajo en otros sectores de la economía por los efectos que la propia infraestructura tiene en el resto de sectores. Por su parte, el impacto de la penetración en banda ancha en el empleo en otros sectores puede ser positivo o negativo, según tres factores. En primer lugar, la medida en que la introducción de comunicaciones de banda ancha redunda en una mayor productividad de las empresas, pueden generarse efectos negativos en términos de empleo. En segundo lugar, la mayor penetración de banda ancha facilita la deslocalización de puestos de trabajo gracias a la bajada de costes en comunicaciones internacionales. Este efecto puede ser positivo o negativo en términos de empleo dependiendo del sentido de la deslocalización. Por último, la penetración de la banda ancha favorece un mayor desarrollo de los sectores más innovadores de la economía, y ello implica la creación de nuevos productos y servicios y, por tanto, redunda en la generación de nuevos puestos de trabajo, con impacto positivo en el empleo. Asimismo, se genera un cambio de sector de mayo 2012 La penetración de la banda ancha favorece un mayor desarrollo de los sectores más innovadores de la economía, y ello implica la creación de nuevos productos y servicios y, por tanto, redunda en la generación de nuevos puestos de trabajo, con impacto positivo en el empleo” “ Tabla 1. Datos sobre el impacto económico de la inversión de B.A. Otros datos relevantes3 En Alemania4, una inversión de 36.000 millones de euros retornaría 22.300 millones de euros a la economía durante la construcción de red así como unas externalidades posteriores de 137.500 millones de euros. En Japón5, si crece la economía y el potencial de las redes móviles y ubicuas es completamente utilizado, el crecimiento real del PIB será entre un 1 y un 1,1% mayor que de otra manera. La banda ancha es un driver claro del crecimiento económico suponiendo a nivel mundial un incremento del 1,38% en el PIB en los países desarrollados, por cada 10% de incremento en penetración6 muchos trabajadores desde sectores menos boyantes, generando una importante creación de empleo, contribuyendo a minimizar el descenso de empleo en otros sectores. Según un estudio encargado por la Comisión Europea7, este tercer fenómeno compensa con creces los empleos que, en paralelo, pueden destruirse. En concreto, se estima que se produce un trasvase en términos de empleo desde los sectores tradicionales hacia los sectores innovadores y se estima un crecimiento neto de más de 100.000 puestos de trabajo anuales en el conjunto de la Unión Europea. En ese sentido, en el ámbito de la iniciativa “Connecting Europe Facility” se indica que el acceso a los servicios mediante redes de banda ancha (básica y ultrarrápida) es crucial para la creación de empleo, ya que se crean 2,6 trabajos por cada uno perdido debido a la inversión en el sector TIC. Sin embargo, esta creación de empleo en términos netos se produce siempre que el desarrollo de la banda ancha vaya ligado a políticas de innovación, de manera que se den las condiciones adecuadas para la creación de nuevos servicios. Estos servicios innovadores redundan en una mejora de la productividad en toda la economía, y no sólo en las industrias de servicios, sino que el impacto positivo alcanza también al sector manufacturero. Impacto de redes que ofrezcan mayor velocidad en el PIB Hemos visto hasta ahora el impacto de la banda ancha y las TIC en el PIB y el empleo. Debido al relativo bajo despliegue de redes de nueva generación, no existían estudios concluyentes que demostrasen que una mayor velocidad de banda ancha tenía un mayor impacto en la economía y subsecuentemente en el PIB. En un reciente estudio realizado por Ericsson, Arthur D. Little y la Chalmers University of Technology, se confirma que incrementar la velocidad de banda ancha contribuye notablemente al crecimiento económico. El estudio ha sido realizado en 33 países de la OCDE y cuantifica el impacto aislado de la velocidad de banda ancha, mostrando que doblar la velocidad de banda ancha en una economía supone un incremento del 0,3% del PIB. El impacto económico de la velocidad media alcanzada, tanto fija como móvil, ha sido analizada usan- Las TIC son claves para superar la crisis. Invertir como país en TIC nos permitirá aumentar la productividad y mejorar nuestra competitividad permitiéndonos competir en mercados internacionales” “ Tabla2. Datos sobre el impacto de la banda ancha en el empleo. Otros estudios de impacto de la banda ancha en el empleo Alemania8: La construcción de redes de banda ancha creará 304.000 puestos de trabajo entre 2010 y 2014 y 237.000 entre 2015 y 2020. Se estima que otros 427.000 adicionales serán creados: 103.000 entre 2010 y 2014 y 324.000 entre 2015 y 2020. El acumulado total supondrá 968.000 empleos en un período de 10 años. EE.UU9: Un incremento del 1% en penetración de banda ancha conlleva un incremento del 0,2-0,3% de crecimiento en empleo. Reino Unido10: Un incremento de inversión de 5.000 millones de libras en redes de banda ancha tendría impacto en la creación o mantenimiento de 280.500 trabajos durante un año. 38mayo 2012 118899 do un panel de análisis de regresión de datos trimestrales durante el período 2008-2010. Los efectos positivos se originan por la utilización de procesos automatizados y simplificados, incremento de la productividad y mejor acceso a servicios básicos como educación y salud. Un 0,3% de crecimiento del PIB en los países pertenecientes a la OCDE equivale según el estudio a unos 126.000 millones de dólares. Esto supone en la práctica más de un séptimo del nivel medio de crecimiento anual en la última década. El estudio también muestra que duplicar adicionalmente la velocidad puede producir un incremento del PIB de otro 0,3%. (por ejemplo, cuadriplicar la velocidad equivale a un estímulo del crecimiento del PIB de un 0,6%). Tanto la disponibilidad de banda ancha y su velocidad son fuertes dinamizadores en la economía. Según los autores, por cada 10 puntos de porcentaje de incremento en la penetración de la banda ancha, el PIB se incrementa en un 1%. Este crecimiento se origina por una combinación de efectos directos, indirectos e inducidos. Los efectos directos e indirectos suponen un estímulo que se puede considerar con un impacto temporal de corto a medio en la economía. Los efectos inducidos, que incluyen la creación de nuevos servicios y negocios, es la dimensión más sostenible y podría representar el equivalente a un tercio del mencionado crecimiento. Conclusiones Las TIC son claves para superar la crisis. Invertir como país en TIC nos permitirá aumentar la productividad y mejorar nuestra competitividad permitiéndonos competir en mercados internacionales. Las infraestructuras de banda ancha son el soporte fundamental de la oferta de servicios TIC, que cada vez suponen una parte más relevante del PIB. La sociedad cada vez más es digital y en red y para ello necesita disponer de infraestructuras que permitan su desarrollo. El despliegue de redes de banda ancha tiene impacto en el empleo y se ha demostrado que el incremento de la velocidad de banda ancha ofertada tiene un impacto relevante en el PIB. La banda ancha debe ser considerada cada vez más como una infraestructura esencial para el desarrollo de la sociedad al igual que otras infraestructuras como las de energía, agua o las comunicaciones viarias.3 Notas 1 Discurso de la Vicepresidenta de la CE Neelie Kroes responsable de la Agenda Digital el 4 de octubre de 2011. 2 Discurso “ICT as a key enable for growth”. Neelie Kroes. Mayo 2011. 3 Los datos han sido recogidos del Informe Broadband: A Platform for Progress. A contribution to the Broadband Commission. UIT y UNESCO). 4 The Impact of Broadband on Jobs and the German Economy (2010). Columbia Business School, Telecom Advisory Services LLC, Polynomics AG. 5 Investment in Broadband Infrastructure: Impacts on Economic Development and Network Neutrality (2009). Kyushu University, Japan 6 What Role Should Governments Play in Broadband Development? (2009).The World Bank/InfoDev. 7 The Impact of Broadband on Growth and Productivity. A study on behalf of the European Commission. MICUS Management Consulting GmbH. 2008. 8 The Impact of Broadband on Jobs and the German Economy (2010). Columbia Business School, Telecom Advisory Services LLC, Polynomics AG 9 Broadband, economic growth and sustainable development (2009). CISCO 10 The United Kingdom’s Digital Road to Recovery (2009) LSE enterprise ltd, and The Information Technology and Innovation Foundation. La banda ancha debe ser considerada cada vez más como una infraestructura esencial para el desarrollo de la sociedad al igual que otras infraestructuras como las de energía, agua o las comunicaciones viarias” “
30 oct 2015
Artículo BIT
TIC Y COMPETITIVIDAD ECONÓMICA. Las TIC, clave para reducir costes y optimizar los servicios públicos.
ntre 1995 y 2007, las TIC generaron el 56 por ciento de las ganancias de productividad en la Unión Europea. Hoy son responsables de un aumento del 40 por ciento cada año, generando casi la cuarta parte del crecimiento anual del PIB. El sector en España En España, el sector TIC representa una contribución al PIB cercana al 7 por ciento, convirtiéndose en uno de los grandes impulsores de nuestra economía a pesar de la crisis. En la medida que el Gobierno y las empresas privadas apuesten por la tecnología y la innovación, el sector estará en condiciones de crecer de nuevo a ritmos Europa está viviendo su peor depresión económica desde 1930. Pero cualquier época de crisis puede entenderse también como una oportunidad para mejorar la competitividad económica de los países. Jordi Botifoll reflexiona en este artículo sobre esta indispensable vía para recuperar el crecimiento y generar nuevo empleo: el impulso de la innovación y la mejora de la productividad y valora la importancia de las TIC como apoyo a la optimización de los servicios públicos y la reducción de gastos de nuestras Administraciones. Las TIC, clave para reducir costes y optimizar los servicios públicos Jordi Botifoll Vicepresidente senior EMEA para la región Sur de Cisco más altos. De hecho, algunas previsiones ya afirman que en 2025 las TIC supondrán la segunda actividad nacional en aportaciones al PIB, sólo por detrás del turismo. Igualmente y según un reciente informe presentado en abril de 2012 por AMETIC (Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales), España cuenta ya con más de 24.000 empresas relacionadas con las TIC que emplean a casi 400.000 trabajadores en todo el país. Actualmente, el hipersector TIC supone el 2,10 por ciento de la fuerza laboral en España, siendo las Tecnologías de la Información la categoría que agrupa a más empresas (59,4 por ciento) y empleados (50,5 por ciento) dentro del hipersector. La mitad de estas compañías operan en Madrid y Cataluña, mientras que La Rioja es la comunidad autónoma con menor número de empresas de TIC. Invertir en tecnología, una apuesta segura El Gobierno español se ha comprometido a situar el déficit público de nuestro país en el 5,4 por ciento en 2012. Una promesa complicada, sobre todo teniendo en cuenta la desviación que sitúa el déficit español en el 8,51 por ciento del PIB. Parece evidente que el compromiso de reducción del déficit público tendrá consecuencias importantes en la inversión de todas las Administraciones Públicas españolas durante el presente año, y esto tendrá su reflejo en el sector TIC. No obstante, la inversión en tecnología es una apuesta segura para ayudar a las Administraciones a reducir costes, mejorar la productividad y optimizar los distintos servicios públicos como educación, sanidad o justicia. Cloud, unificación, vídeo y comunidades inteligentes En este sentido, hay diversas tecnologías clave que permiten compartir y consolidar infraestructuras, fomentar una mayor colaboración e interoperabilidad entre Administraciones y optimizar todo tipo de procesos, algo esencial para ahorrar costes: mayo La creación de un espacio virtual conjunto basado en la ‘nube de Internet’ desde el que gestionar las TI y compartir información permitiría reducir el número de Centros de Proceso de Datos de la Administración, tal y como lo han llevado a cabo con éxito entornos públicos de Estados Unidos, Reino Unido o Alemania” “ u Cloud Computing. La creación de un espacio virtual conjunto basado en la ‘nube de Internet’ desde el que gestionar las TI y compartir información permitiría reducir el número de Centros de Proceso de Datos de la Administración, tal y como lo han llevado a cabo con éxito entornos públicos de Estados Unidos, Reino Unido o Alemania. También lo estamos viendo en algunas comunidades autónomas como es el caso de Castilla La Mancha, pionera en computación en la nube en nuestro país. Estos proyectos pueden suponer ahorros potenciales de entre el 25 y el 50 por ciento. u Virtualización e informática unificada. La consolidación de infraestructuras desde el data center al escritorio mediante la virtualización y la informática unificada permitiría un 20 por ciento de ahorro en recursos como el espacio, la refrigeración o la energía. Además, también se ahorraría el 15 por ciento en hardware y software, alcanzando a su vez una mejora del 35 por ciento en la eficiencia del servicio TIC. Más de la mitad del parque informático de la Administración General del Estado tiene más de cinco años de antigüedad, por lo que es un buen momento para aplicar esta aproximación. u Comunicaciones unificadas. La colaboración interna y externa mediante herramientas como la videoconferencia y la Telepresencia -que combinan voz, datos y vídeo- permiten disponer en tiempo real de los recursos necesarios para colaborar y trabajar más eficientemente. Mediante un sistema de colaboración por vídeo se podría reducir el gasto en desplazamiento y viajes en más de un 60 por ciento en la Administración, con un aumento considerable de la productividad. u Comunidades Inteligentes Conectadas. Creando Comunidades Inteligentes Conectadas que se apoyen en la red como plataforma es posible optimizar todo tipo de servicios como sanidad, educación, transporte, seguridad, energía, agua, etc. Así, además de acercarse más a los ciudadanos, las Administraciones pueden garantizar la sostenibilidad económica, social y medioambiental. Iniciativas pioneras En España ya hay diversas iniciativas pioneras que están dando sus frutos, tanto a nivel estatal como autonómico: u Castilla La Mancha, primera Comunidad Autónoma en poner en marcha una plataforma Cloud para prestar Servicios de Infraestructura (IaaS) a sus Consejerías mediante la solución Vblock de Cisco, EMC y VMware. Gracias a la nube, Castilla La Mancha proporciona múltiples servicios para todas sus consejerías de forma horizontal, obteniendo así un ahorro significativo en costes operativos y de capital, además de ofrecer nuevos servicios a los ciudadanos y agilizar su gestión informática al compartir recursos. Un ejemplo de este nuevo modelo es Papás 2.0, un servicio que fomenta la colaboración entre padres, profesores y alumnos y que facilitará el trabajo diario en las aulas digitales de la escuela del siglo XXI. Además y como consecuencia de la unificación de redes, almacenamiento y virtualización en una única infraestructura completamente escalable y modular, la plataforma Vblock sustituirá cerca de 130 servidores, reduciendo enormemente el espacio necesario en el data center, el consumo energético de las máquinas y la potencia de refrigeración. u El Ministerio de Justicia ha puesto en marcha un proyecto para la actualización e instalación de equipos de videoconferencia en más de 700 salas de vistas con las que cuenta en toda la geografía española. El proyecto, basado en la tecnología de Cisco, se habrá completado este año y facilitará una importante reducción de costes en desplazamientos. u Sanidad a distancia. En enero de 2010, Cisco, Telefónica y el hospital USP Instituto Universitario Dexeus hicieron la primera demostración de HealthPresence en España. Varios pacientes se sometieron a un chequeo médico mediante la telemedicina, desde el Hotel Arts de Barcelona y sin necesidad de encontrarse con el médico. De hecho, según los datos de Cisco el 85 por ciento de las consultas médicas no requieren interacción física entre paciente y doctor. En definitiva, en momentos de crisis debe impulsarse la inversión en tecnología como vehículo clave para ahorrar costes y optimizar procesos. Y la reducción del déficit público no debería suponer una barrera a este impulso, ya que existen modelos alternativos como la colaboración público-privada que tan bien ha funcionado en otros sectores y que pueden aplicarse ahora a las TIC.3 Creando Comunidades Inteligentes Conectadas que se apoyen en la red como plataforma es posible optimizar todo tipo de servicios como sanidad, educación, transporte, seguridad, energía, agua, etc.” “ BBaarrcceeloonnaa,, mmooddeeloo ddee ssmmaarrtt cciittyy El pasado diciembre, l’Ajuntament de Barcelona, Cisco, Schneider Electric-Telvent, Agbar, Telefónica y Abertis presentaron un proyecto conjunto para convertir Barcelona en un modelo global de referencia de las smart cities, ciudades inteligentes con las infraestructuras más modernas y eficientes para mejorar la vida diaria de sus ciudadanos. Algunos proyectos piloto previstos comprenden una red inteligente de autobuses, la monitorización automática de la energía de los edificios públicos o una solución integrada sobre los parkings que permita comprobar su estado en tiempo real. En definitiva, servicios para el bien público que mejorarán la calidad de vida de los ciudadanos y convertirán la ciudad en un lugar más sostenible económica, social y medioambientalmente. Es así como la mejora de la infraestructura urbana apoyándonos en la Red como plataforma ayuda a optimizar los recursos de las ciudades, desde la energía hasta el agua. Un proyecto de estas características puede reducir el gasto conjunto de telecomunicaciones y operaciones hasta un 30 por ciento respecto al modelo actual. Barcelona tiene potencial para convertirse en un modelo de referencia en ciudades inteligentes a escala mundial, con múltiples beneficios que no sólo afectan a la propia ciudad y a la mejor gestión de los recursos públicos; también es un importante impulso para fomentar la participación e innovación de las empresas privadas, generando crecimiento y reforzando un sector al alza como es el de las TIC.
30 oct 2015