Artículo BIT
Especial: Analógico / Digital
a sociedad y la tecnología actuales están adquiriendo un grado de complejidad tal que la ingen ier í a moderna debe enfrentarse a sistemas en los que llegan a coexistir múltiples niveles en interacción, cada uno próximo a diferentes espacios de realización técnica y social. La apertura de caminos para alcanzar su comprensión pasa por un estudio interdisciplinario cuya problemática establece una necesidad: desarroIJar el conjunto de herramientas, modelos y planteamientos que conduzcan a la evolución, y si es preciso reorientación, del pensamiento técnico, en general, y de la ingeniería de telecomunicaciones, en particular, teniendo en cuenta, en ambos casos, aspectos extraños o soslayados hasta el presente. El desbordamiento de unas disciplinas sobre otras está dando lugar a espacios comunes, a encabalgamientos, a zonas de sombra, donde la propagación de los resultados alcanzados por las prácticas teóricas, al menos por las domi nantes, se difumina, se desvanece, y donde la continuidad en el anáJisis desaparece. Lugar, por otra parte para el contacto de realidades procedentes de entornas diferentes. Real idades que posteriormente, en un segundo tiempo, retornan a sus paisajes de origen con nuevas significaciones, rompiéndose, de esta manera, las posibles estanqueidades del conocim iento. De entre los diferentes campos desde los cuales podemos aproximarnos a la representación formal: ANALOGICO/DIGITAL, que da titulo al presente texto, y todo lo que a ella se refiere, algunos nos sitúan en la frontera, desde luego defin ida sobre márgenes imprecisos, borrosos y no estáticos, de uno de los límites por arriba de la ingenierla para la transmisión de información y uno de los limites por abajo de la semiótica entendida, de acuerdo con Eco, como una teoría que se ocupa de cualquier cosa que pueda considerarse como signo. Signo entendido como cualquier cosa que pueda considerarse como sustituto significante de cualquier otra cosa. Cualquier otra cosa que no debe necesariamente existir ni debe susbsitir en el momento en que el signo la representa. Precisamente en uno de estos limites inferiores se encuentra la entrada a Ja transición entre signo y señal, y, con ello, a extensión de aquella hacia segmentos al borde de su espacio teórico. En este territorio de nad ie, o casi nadie, se hallan en un primer estrato, no obligatoriamente a nivel de superficie, los elementos de una cartograf(a que nos descubre el acceso a una perspectiva slgnica de sistema de telecomunicación dentro de la que lo ana lógico V lo digital pueden expl icarse. Me refiero, en concreto, a los términos: ruido, señal, significante, significado, slmbolo, bit, dlgito, muestra, trama, fuente, destino, enJace, canal, medio. En un segundo estrato encontramos algunas de las agrupaciones que como: comunicación, significación, analogla, sistema código, régimen semiótica, régimen binario, modulación, red, tasa de errores, transmisor, receptor, información, entrop la, conforman la topoJog la de apoyo en la arquitectura de un tercer estrato en el que diferentes teorlas, complementándose y/o contradiciéndose, acumulan una cierta sobreinformación para el entendimiento de las diversas prácticas impl icadas en los procesos comunicativos con soporte electrónico. Hablo de: Teorla Matemática de la Comunicación, Teorla de la Información, Teorla de la Codificación, Teorla de la Mención, Teorla de los Signos, Teorla de la Señal, etc. Estratos, agrupaciones, térm inos, teorlas, que son el esqueleto estructural, en SI m ismo y en las correlaciones establecidas, que permite abordar el análisis y el estud io de las apl icaciones tecnológicas remitidas por una ingenierla de y sobre la comunicación aSI como la situación, dentro de las mismas, de lo analógico y lo digital, de las transiciones del uno al otro y de las fugas, a través de ellos, de unas disciplinas hacia otras. Los elementos de un sistema deben comunicarse entre SI, deben desarrollar interrelaciones regulares coherentes. ¿De qué tipo son las señales que se intercambian entre ellos? ¿Cómo son transmitidas? ¿Qué papel desempeñan? Por el momento, y siguiendo a Watzlawick, Beavin y Jackson, podemos decir que toda comunicación presenta dos aspectos: el canten ido y la relación, tales que el segundo engloba al primero y por ello se constituye en metacomunicación. Esta hipótesis hace de un sistema algo aprehensible, algo que debe poder ser representado al estudiar las relaciones entre los componentes del mismo. Ahora bien no hay relación sin representación, expresión y señal. Cuando un elemento del sistema lleva a cabo una indicación está llevando a cabo una operación sobre la realidad de forma que podemos decir que efectivamente hay paso de información de aquél hacia ésta. El definir si se ha establecido o no un proceso comunicativo entre uno y otra depende, como dice Eco, de la capacidad significante de las señales veh iculadas en los procesos de producción informacional dentro del sistema. Sólamente existirá comunicación en caso de que exista un sistema de sign ificación conocido por todos los elementos del sistema. En cualquier caso, cada uno de ellos no puede construirse ni definirse en su autonomla o en su individualidad, el margen del contexto, al margen de la relación ecológica. La génesis de las formas de cambio perm iten concebir un sistema como una al-quitectura no de estructuras autónomas sino como conjunto de relaciones complejas entre los elementos constituye un proceso de sustitución del objeto por la señal, del referente por el signo. La sustitución define y dom ina, entonces, el conjunto de relaciones en la organización del sistema que queda especificado por las prácticas de sustitución presentes. No se trata, como man ifiesta G oux, de designar una cosa por otra sino de descubrir, o mantener, un invariante independientemente de todas las diferencias y todos los cambios. Establecer, en última instancia, un enlace, a nivel de significante, entre la señal y el objeto. Este enlace puede contener, entre otras cosas, una analogla y/o una digitalización. Por otra parte sabemos que la información rinde conmensurable todos aquellos productos originados por y dentro de los medios de comunicación e intercambio creados, a su vez, por los elementos del sistema. Como decía Weaver, la información es la medida de la reducción de la incertidumbre que se puede tener respecto al estado de una región de universo (que se constituye en emisor) por intermedio de un mensaje, con lo que la información es equivalente a entrop la o desorden, desorgan ización, falta de configuración en la organ ización del sistema. De aquI que podamos pensar que el terreno de abono para la barra de separación entre ANALOGICO y DIGITAL no está, al menos de manera primordial, en la Teorla Matemática de la Comunicación ni en la Teorla de la Información y si está, sin embargo, en la Ingenierla para la Transmisión de Información. Recordemos que un proceso de comunicación se alcanza con el paso de una señal (lo que significa necesariamente un signo) desde una fuente, a través de un transmisor, a lo largo de un medio, através de un receptor, hasta un destinatario, y que información, como hemos dicho anteriormente, no es sino un reflejo de las propiedades estad Isticas de una fuente. En cualquier caso todo proceso comunicativo partic;ioa de dos planos, uno de la expresión y el otro del canten ido, en los que, según Hjelmslev, encontramos dos estratos: forma y sustancia, Forma del contenido y sustancia del contenido. Forma de la expresión y sustancia de la expresión. Una representación ana lógica, lógicamente relacionada de manera más directa con lo que representa, no rompe la cadena que va desde la sustancia a la forma. Forma, estructura y valor permanecen. Sin embargo, una representación digital rompe esta cadena. Unicamente permanece el valor. El hecho de que podamos hablar de señales analógicas o digitales, independientemente del canal de transmisión que las soporta, o de transmisión analógica o digital, independientemente de la señal transmitida, lo único que nos manifiesta, al m ismo tiempo que todo lo que nos confirma, es la existencia de cierta referencia que remite, en el primer caso, a una cualificación más que a una cuantificación, y con ello más a una producción sígnica que a una valoración de cantidades, y, en el segundo caso, más a una economla de proceso quea una medidu de canal. Referencia que queda indicada en los grados de pertenencia respecto al modo de producción, analógico o digital, adoptado por las diferentes real idades implicadas en el proceso comunicativo. Así por ejemplo, el paso de la consideración como ana lógica o digital de una información, mensaje, uso, cambio, modulación, producto, fuente, interpretación, etc, debe estudiarse a partir de la definición de una unidad de discurso, consecuencia del nivel y del eje de lectura elegidos aSI como de la propia especificidad del discurso. El pensamiento simbólico está en el origen de toda comunicación digital. Sea entendido como el paso del continuo real al discontinuo formal. Sea entendido, de acuerdo con Deleuze y G uattari, como aquello que sustituye la analogla de proporciones por una analogía de proporcionalidades, la serialización de semejanzas por una estructuración de diferencias, la identificación de términos por una igualdad de relaciones, la metamorfosis de la imaginación por las metáforas en el concepto, al gran continuidad naturaleza-cultura por una grieta que distribuye las correspondencias entre ambas sin parecido alguno. Cuando algunas de las tribus indias de la costa noroeste de América proyectaban o construlan, plástica o gráficamente, una realidad de otro orden, una realidad, por ejemplo, artística, estaban proyectando o construyendo una propuesta digital. En el resumen que LéviStrauss hace de los estudios realizados sobre este arte americano dice: procede por (a)-estilización; (b)-esquematismo o simbolismo, expresado en la acentuación de los rasgos caracterlsticos o en la adición de atributos significativos (así, por ejemplo, el castor es señalado por el bastoncilló que sostiene entre las patas); (c)-representación del cuerpo mediante una imagen desdoblada; (d) dislocamiento de los detalles, que son aislados del conjunto en forma arbitraria; (e)-representación de un individuo visto de frente, mediante dos perfiles: (f)-simetrla muy elaborada, que pone en juego a veces asimetrías en el detalle; (g)-transformación ilógica de los detalles en nuevos elementos (por ejemplo, una pata se convierte en un pico, un rJ;lotivo de ojo se utiliza para marcar un articulación o a la inversa); (h)-representación más intelectual que intuitiva, predominando el esqueleto y los órganos internos sobre la representación del cuerpo. La estructura simbólica está también detrás del proceso de d igital ización que sufre el continuo analógico del sueño cuando accede a su representación en palabras. Freud hablaba de interpretación simbólica y método para la interpretación onlrica. La propuesta que él mismo desarrolla para superar ambos procedimientos parte del análisis del sueño como análisis comunicacional y linguistica que trabaje sobre la existencia de dos procesos, uno primario, continuo de imágenes, preconsciente, y el otro secundario, definición y digitalización en la intencionalidad del lenguaje, en la con scienciación del sueño, del primero. En otro orden de cosas, sabemos que, por ejemplo, a un sistema de transmisión digital por radioenlaces se llega por la mod u lación, en diferentes niveles discretos (frecuencia, fase o amplitud), de una portadora radio por una señal digital. El hecho de que uno de los factores más significativos en la valoración del mismo, y consecuentemente en la inteligibilidad posterior del mensaje, sea la tasa de errores, o más bien el tiempo de corte, medido por el porcentaje de tiempo que se excede un umbral de tasa de errores, y no la relación señallruido nos da una idea del grado de abstracción, y con ello del grado de simbolización, a que se llega en el camino que va desde la fuente hasta el medio de transmisión. La relación señal/ruido se hace decisoria en un contexto en el que a una realidad deseada se superpone una realidad indeseada de tal manera que puede ésta alterar, e incluso anular, la razón de ser de la primera. Hablamos de un contexto de analoglas. La tasa de errores remite, al contrario que la SIR, a una construcción digital. Medida discreta de un real discreto. Desde luego, el estudio de lo analógico, lo digital y la barra de separación entre ambos no puede realizarse ni en el intento por al"canzar la totalidad de interpretaciones ni en, la reducción a una definición colonizadora. Ni una ni otra existen. Al contrario, debe plantearse dentro de la multiplicidad como parcialidad de parcial idades. No se tratarla de perdernos en el espacio infinito sino de explorar segmentos o territorios concretos al mismo tiempo que la maJla encubridora de todos ellos. Mirar y ver.
30 oct 2015