Pasar al contenido principal

Resultados de búsqueda para ...

Artículo BIT
Especial Robótica
ROBOTICA I Habíais entre nosotros9 de ROBOTICA pasa por una doble consideración articulada a su vez I sobre un montón de consideraciones más9 que la propia dimensión y materialidad del asunto I impone En primer lugais el discurso robó tico í aquí y ahora9 es necesariamente pretextual en I tanto qué es pretexto para hablar de sí mismo y de su referenter los ROBOTS y en tanto que es I pretexto como paso previo a una compensación organizadas si se quiere científica e historian de la I ROBOTICAa En segundo lugart al no existir el discurso de la totalidad pero sí la posibilidad de la I totalidad como multiplicidad de parcialidades el i4extraordinario9 que presentamos se inscribe en una I de esas parcialidades y con ello en la apertura de una puerta conoretav interrogada e interrogante I sobre el amplio territorio de la ROBOTICAS En el articulo de Francisco Marín se sitúa la robótica dentro de los equipos de automatismost pasándose revista a sus elementos constitutivos y a las tendencias actuales También se comenta la organización mundial de los automatismos y la cómo not casi total dependencia española enI todas partes maquinas99 es una reflexión generalizados y altamente abstracta sobre el concep I ío máquinai aplicable según su autor E Jiménez Molinat tanto a seres vivos e instituciones como a lo I que se conoce como máquinaFernando Sáez Vacas realiza un estudio sobre la evolución históricaf física y mental de lo que ha I venido a llamarse robóticat proponiendo un diagrama darwiniano 7 J de los robots quet estamos I seguroSt producirá cierta polémica Definida medio en broma como lo que todavía no ha sido programado la denominada inteligencia I artificial es una de las ramas más activas y prometedoras de las ciencias de la computación Darío I Maravall comenta brevemente el tema y aporta una escogida bibliografía de ampliación I El problema de la comunicación hombremáquina a través de la voz está plenamente de umoda9t I en el mundo técnico occidental Juan Miguel Santost que lleva trabajando en él desde hace varios I años9 contribuye con un artículo mitad técnicof mitar divulgativor sobre este aspecto de la robótkav
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial Robótica: Automatismos: situación actual y perspectivas
La presentación en el BIT de un número especial dedicado a la ROBOTICA, es un intento meritorio de acercar los componentes socio-estructurales del actual momento a los lectores de esta publicación. Para no correr el riesgo de contemplar la Robótica como algo inconexo de unas técnicas con una ya larga trayectoria, y cuyo futuro se adivina más que se conoce, es preciso enmarcarla en su grupo natural: el de los equipos de automatismo. Sólamente así, considerando a la Robótica como la extrapolación del dominio sensorial, unido al desarrollo intensivo de la inteligencia procesal existente en casi todos los equipos previamente instalados en los procesos industriales, se contribuye a acerlarla al usuario potencial, al sector interesado, al público en general. Insertar la Robótica en un mundo de fantas(a, alejarla de su realidad y de sus problemas, es, además de un falseamiento, ir contra su desarrollo en profundidad. Para conocer mejor el ya hoy amplio mundo de los sistemas automatizados y los equipos que los forman, la OCOE creó un grupo de estudio que ha plasmado sus conclusiones en un documento, que el que redacta estas líneas se atreve a resum ir y presentar, con el riesgo de que, a fuer de breve, no cubra su objetivo. Antes de entrar en su exposición, merece la pena destacar algo que se evidencia a lo largo de su lectura, como esla cada vez mayor presencia de las técnicas electrónicas, en detrimento de las electromecánicas, neumáticas, etc., en el control y automatización de los procesos i nd ustr ial es. En esa nueva situación, los hombres que han de conducir el cambio tecnológico deben poseer unos conocimientos que les permita responder al reto planteado. Si los Ingenieros de Telecomunicación no son conscientes de que en este campo se abren nuevas perspectivas de trabajo y de que su concurso. puede ser útil, habremos perdido una oportunidad más (pues otras profesiones ya lo han atisbado y se han puesto en marcha) de evitar, entre otras cuestiones, que "las cosas" las manejen no aquellos que las conocen sino los que llegan primero. Esto, desde luego, no es sólo un reto para las personas, sino también para los colectivos profesionales, entre cuyas obligaciones está el permanente acondicionamiento de planes de estudio, seminarios de formación continuada, etc. El ritmo del cambio es vertiginoso, la inercia de las cosas, enorme. Solamente con gran agilidad y preparación se puede sobrevivir en esta vorágine de la revolución industrial que caracteriza nuestro tiempo. El sector industrial y de servicios que engloba las Telecomunicaciones, la Electrónica y la Informática, y que representa en su conjunto una de las actividades productivas de mayor crecimiento (alrededor del 10 por ciento anual en el per (odo de 1965/1975), se encuentra en la actual idad ante la expansión creciente de una de sus más recientes ramificaciones: la que se ocupa de la automatización de procesos industriales y de servicios. Este apartado, dentro del subsector de equipos electrónicos, no es nuevo en el "ranking" mundial, pues ya en 1975 representaba el 14,3 por ciento de las cifras de negocios de los EE.UU. y el 28,65 por ciento en las de la R.FA, por citar dos pa(ses de importancia industrial reconoci da. La reciente aparición de los nuevos, poderosos y baratos microprocesadores, unida a la utilización de técnicas nuevas en el uso de las cualidades de los semiconductores, como elementos de sensión, permite, tomando como punto de partida posiciones ya consolidadas, aventurar un desarrollo masivo de las inversiones (por lo tanto, de la utilización) en los equipos de automatismos. Este cambio de ritmo, tal como indica el Cuadro núm. 1, prevé colocar la demanda de bienes de equipo, para la industria y servicios, por delate de los productos de consumo, invirtiendo la actual correlación de posiciones. No obstante, sería muy limitado, desde cualquier punto de vista, considerar este cambio de posiciones desde la sola óptica del aumento del volumen de negocio. Ese crecimiento cuantitativo tiene, además, un factor de cualidad que hace necesario un mayor detenimiento en su anál isis. La importancia estratégica del mencionado crecimiento estriba en que el conocimiento de las técnicas de automatización y control de los procesos productivos, está en la base de las nuevas CUADRO NUM. 1: DEMANDA DE LA INDUSTRIA ELECTRONICA MUNDIAL EN EL PERIODO 1970-1985. FUENTE "ELECTRONIC" relaciones de dependencia e interdependencia que se están estableciendo en los actuales momentos, de grave crisis del sistema productivo. La posición de los distintos países, cuando la crisis se haya su perado en sus vertientes actuales, estará sin duda tremendamente condicionada po r los esfuerzos que los respectivos Estados, y sus poderes, hayan dirigido hacie. la adquisición, conocimiento, utilización y explotación de las técnicas, presentes V futuras, de automatización. Los anteriores asertos no se justifican en razón de "modernismos" técnicos que obliguen a estar, como se diría en otros campos, "a la moda", sino en la constatación de q.ue no se conocen otras vías para dar solución a los principales problemas planteados en el proceso productivo, más que las que ofrecen dichas técnicas y los equipos que las ejecutan. Como ejemplos breves de algunas de las ventajas que comporta el empleo de los equipos de auto matización, podemos citar: - Mejo ra de la productividad, en sus vertientes de disminución de mano de obra, aceleración de ritmos y descenso de tiempos de operación; ahorro de energ ía y de materias primas; mejora de la organización productiva y de la explotación de las capacidades de producción; flexibilidad del propio equipo, con posibilidad de adaptación simple a nuevos tipos de fabricación. (Cualquiera de las ideas anterioresres merecería un apretado estudio que las dimensiones de este artículo no permite, pero es de destacar que en ellos se resume la más completa tabla de prestaciones que un equipo puede ofrecer hoya cualquier problema planteado. Sin caer en falsas utopías, se puede decir que la utilización masiva de estas técnicas en los procesos productivos, supone una auténtica revolución). - Mejora en la calidad de los productos y mayores posibilidades de cumplimiento de las normas establecidas. En un mundo donde las fronteras se abren cada día de manera más ampl ia, factores como la calidad y la standarización son ineludibles para la conquista de nuevos mercados. No sirven hoy niveles de calidad ligados siempre a un delicado y minucioso proceso de fabricación, desde el momento en que existe la posibilidad de realizar (y se están realizando) dichas tareas con equipos insensibles al cansancio, cuya capacidad de repetir y operar con precisión es de una magnitud distinta. Perfeccionamiento en la ejecución de tareas cada vez más com pl icadas, que han superado ya las capacidades del hombre, individual y colectivamente, para resoverlas. Mejoras del nivel de las condiciones de vida y trabajo, al permitir, de un lado, evitar al hombre operaciones penosas o peligrosas, en lugares a veces insalubres, a las que le enfrentan los actuales procesos productivos, y al controlarse, de otro, el manten im iento de las cond iciones ambientales, de manera más correcta. En este último punto, y más especialmente en el primero, es donde aparecen las grandes interrogantes sobre los nuevos problemas que se plantean al hombre a la hora de sustituir su trabajo directo por el de equipos encargados por él de realizarlo. Desde el grave problema del desempleo inmediato que produce tal sustitución, hasta las nuevas formas de dureza y alienación que comporten las tareas asignadas al hombre-supervisor-del-trabajode-las-máquinas, son interrogantes no resueltas de manera feliz, a mi entender, pero que no pueden frenar un proceso que camina, sin duda, en la dirección de permitir al hombre ser más dueño cada día de su entorno, y aproximarse a un modelo de sociedad en la que el tiempo libre tenga un mayor peso. Sirvan, pues, las anteriores razones (simplemente enumeradas) para demostrar que el conocimiento y dominio de las técnicas de automatización son fundamentales de cara a la competitividad internacional y, por ende, para conseguir en el mercado mundial mejores posiciones. Como se ha visto hasta aquí, los equipos que nos ocupan son interesantes en el volumen de transacciones, crecientes en el volumen de negocio e influyentes en la futura y distinta división internacional del trabajo. Conocer mejor cuál es la naturaleza y los tipos de producto es el objetivo que acometemos seguidamente. Clasificándolos según la aplicación a que se dedican, los equipos de automatismas se agrupan en cinco familias: 1. - Equipos para procesos continuos.- Típicos en las aplicaciones de qu ímica, petróleo, petroqu ímica, producción de eleCtricidad, fabricación de vidrio, papel, etc., tienen como función esencial la de asegurar la máxima regularidad en el proceso, con independencia de las perturbaciones a irregularidades exteriores a ellos. 2.- Equipos para procesos semicontinuos.- Presentes en las industrias de transformación o de productos intermedios, tales como la industria farmacéutica, la agrícola y alimentaria, la construcción, etc. La función de estos equipos es asegurar una marcha optimizada de las respectivas operaciones elementales, así como en encadenamiento, también óptimo, de las mismas. 3.- Equipos de control de maquinaria y funcionamiento secuencial.- Su situación más frecuente se da en las máquinas-herramienta, de inyección en madera y plástico, laminadoras, máquinas transfer, máquinas de lavado y mantenimiento, maquinaria textil, máquinas de soldar, bobinar, robots para producción, etc. Dentro de este apartado, los robots, último y más perfeccionado escalón del mismo, han alcanzado cotas de utilización escasas aún en comparación con el resto, pero su incidencia es de dimensiones más revolucionarias que los anteriores, lo que justifica que haya dado lugar, por sí solo, a una de las nuevas "palabras mágicas", un nuevo concepto: LA ROBOTICA. 4.- Equipos de control de tráfico, gestión de productos y de servicios.Cercanos a las técnicas informáticas clásicas, pero que se colocan tras los mismos captadores especial izados que el resto de CUADRO NUM. 2: DISTRIBUCION PORCENTUAL DEL CONJUNTO DE AUTOMATISMOS EN FRANCIA EN EL AÑO 1976. SEGUN GRUPOS DE APLICACIONES. las familias antes citadas. Estos equipos son el complemento preciso y natural de aquellos procesos que hayan sido previamente automatizados y que necesiten una información de su desarrollo igualmente extensa y exacta. Se incluyen dentro de este apartado los equipos y métodos conocidos por CAO. (Concepción Asistida por Ordenador). 5.- Equipos de control de medio ambiente, seguridad, test.- Han cobrado importancia recientemente, debido a la mayor presión social para que no se deteriore el entorno habitable y a la necesidad de una mejoría ostensible en la calidad de los productos fabricados. La distribucióri o incidencia de cada uno de estos grupos dentro del campo de los equipos de automatismos está sometida a variaciones, por lo que es difícil disponer de datos válidos para todos los sectores industriales. A nivel orientativo, es destacable la mayor presencia de las dos primeras famil ias (equ ipos de procesos continuos y semicontinuos), pero también es importante la pujanza de los nuevos equipos que se agrupan en torno a los robots, y de los equipos de control citados en último lugar. Sirva como referencia el Cuadro núm. 2, que da la distribución porcentual en Francia, en el año 1976. De la simple clasificación anterior se puede deducir la difi.cultad de homogeneizar las distintas partes que constituyen un equipo de esta clase, si se quiere descender al detalle. Tal tarea es factible, sin embargo, si nos limitamos a la composición de tres grandes grupos, que se pueden resumir en: CAPTACION - ELABORACION y PROCESO - ACTUACION Encargados de la primera tarea, los Medidores presentes en cualquier equipo de automatismos tienen encomendado recoger los comportamientos del proceso productivo, medio físico, fenómeno en observación, y su traducción, a través de los equipos incorporados, a niveles capaces de ser le ídos y tratados para su conocimiento. Dentro del cap ítulo de los Sensores se incluyen, a veces, elementos de visualizaciófl - in situ - y siempre existen elementos de transmisión a distancia, en las dos vertientes conocidas: analógica o digital. Los Procesadores, rodeados de sus órganos de interface y periféricos, son el corazón del equipo y donde las concepciones clásicas del sistema informático se presentan más cercanas. Pero, a diferencia de la función puramente intermediaria de la informática, estos equipos toman parte activa y profunda en los procesos en que intervienen. Con la recepción de las med idas enviadas por los sensores, se procede a su tratamiento y a la elaboración de órdenes, que se encargará de ejecutar el tercer gran grupo: el de los Actuadores. Las actuales técnicas digitales de tratamiento facilitan el manejo de cualquiera de los procesos en curso, así como la calidad, repetitividad y standar ización de los materiales utilizados en la ejecución de esta tarea. Es aqu 1, en el corazón de los equipos, donde los microprocesadores han tenido una mayor difusión. Los materiales de interface y periféricos son habituales en este tipo de trabajos, teniendo a su cargo el cometido de establecer" las comunicaciones hombremáqu ina, que progresivamente aparecen como la parte más torpe de un sistema cada vez más capaz. Los Actuadores son las partes encargadas de ejecutar las órdenes emanadas de los procesadores, para que los elementos finales del proceso sean capaces de modificar los comportamientos del mismo. Ejemplos claros de aCtuación son las válvulas, los variado res de velocidad, junto con los elementos de apertura y cierre, de comportamiento fácilmente digitalizable. Las distintas partes de que se compone cualquier equipo de automatismos, según la clasificación antes dada, viene a ser, en términos porcentuales: 24 por ciento Medidores, 35 por ciento Procesadores, 30 por ciento Actuadores y un 11 por ciento elementos accesorios. A su vez, cualquiera de las tres partes citadas, se forman en base a tres grandes familias de componentes, que resumimos: 1.- Componentes ElectromecánicOS.- Son los situados, preferentemente, en contacto más directo con los procesos en control. cuyos ejemplos más conocidos son los relés, contactores, fines de carrera, etc. 2 . - C o m pon e n t e s N e u m áticos.- Circuitos y materiales hoy prácticamente en desuso, no mereciendo, por lo tanto, una mayor atención. 3.- Componentes Electrónicos.- El grupo de mayor pujanza y que progresivamente invade las áreas tiempo atrás reservadas a otros componentes. Si bien el peso de los componentes electrónicos utilizados en los equipos de automatismos (en el cómputo total del mercado de los semiconductores) no es muy grande -del o rden del 10 por ciento en F rancia, 20 por ciento en Gran Bretaña, 25 por ciento en la R.F.A.- su crecimiento en algunas parcelas concretas es espectacular. En EE.UU., los automatismos industriales representaban, en 1977, el 24 por ciento del mercado de los Microprocesadores, pasando al 27 por ciento en 1980, con cotas de crecimiento exponenciales. Es igualmente destacable el aumento poderoso del uso de los semiconductores de potencia (tyristores y triacs) en el transcurso de esta década. Su utilización en los dispositivos de control y regulación de potencia (convertidores, onduladores, etc.) les abre un campo de desarrollo atractivo. En lo que se refiere a componentes pasivos, el crecimiento de los equipos de automatismos lleva implícito una elevación de su tasa de utilización, que se puede cifrar en un 10 por ciento del volumen global producido para el conjunto de los equipos electrónicos. Los distintos grados de avance alcanzados en cada uno de los aspectos que hemos presentado anteriormente, son el punto de partida para resolver las incógnitas que en la actualidad pesan sobre el futuro de unos equipos que, a su vez, condicionan el futuro del sistema productivo. Es posible resumir en una línea la actual inclinación de los equipos que se presentan al mercado de los equipos de automatismos: "Integración, Jerarquización, Mejora de las capacidades de mantenimiento". Desarrollando cada uno de estos conceptos se comprenderá mejor el nivel dondE se coloca este importante sector industrial. La Integración de funciones, ayer dispersas, en circuitos cada vez más poderosos, es la primera cualidad que hoy pueden presentar estos equipos. Integración que se da al empezar a recoger en "hardware" inteligente funciones ayer ejecutadas por procesadores de propósito general, tras un "software" espedfico para cada caso. Asimismo, la aparición de controladores, que permiten al creador de equipos la apropiación de experiencias sin casi esfuerzo de diseño por su parte, ha favorecido el ritmo de aparicióll de equipos cada vez más potentes, reducidos y flexibles. La Jeraquización de tareas, propia de la existencia de órganos capaces de ejecutarlas, sin necesidad de tener mayor subordinación a centros más poderosos que el intercambio de informaciones. Aquí CUADRO NUM. 3.- NIVELES DE ACTUACION POR PAISES SEGUN JERAROUIAS DE LAS ETAPAS TECNICAS Jerarquia etapas técnicas Concepción de componentes y materiales de automatismos Fabricación de componentes básioos y materiales U,S,A, Paises CEE Europa del Norte Japón, R,F,A,. Francia Italia. Gran Bretaña. I aparece otra de las más notables cual idades del actual proceso técnico: la proliferación de vías de comunicación entre distintos procesadores y controladores, que permiten ahorrar tiempos en las tomas de decisiones, facil itan las labores de ensamblaje y mantenimiento y aseguran una I red tupida de inteligencias distribuidas, que capacitan de manera importante los actuales equ ipos. La Mejora en el Mantenimiento, consecuencia de las dos cualidades anteriores, es también una exigencia para equipos a los que se entregan responsabilidades ayer en manos del hombre. La capacidad de autodiagnóstico y, por consiguiente, de telediagnóstico, son ya posibles, y forman parte de cualquier equipo de reciente aparición. Hay que destacar que este aspecto entra de lleno en los cambios de inteligencia que se pueden esperar, en los próximos decenios, para los actuales equipos de robótica ind ustr ia l. Si descendemos al campo de los componentes que forman estos equipos, encontraremos, como primera cualidad, la aparición de los primeros circuitos microprocesadores utilizados en los procesos continuos, con capacidad de integración de entradas y salidas analógicas en un mismo circuito, que incorpora a su vez cálculo y técnicas numéricas muy amplias (INTEL 2920 AMO) El incipiente desarrollo conocido de estas técnicas en nuestro país, frenado por una escasa presentación comercial, imposibilita la creación de equipos, posibles hoy en base a la experiencia depositada en dichos circuitos. El crecimiento exponencial de las ca Ingenieria y arquitectura industrial. Análisis procesos. Instalación y cableado Mantenimiento Brasil Argentina India Europa del Sur Arabia Saudita. Libia Alrica Negra Argelia Egipto Oriente Medio GRUPO 4 GRUPO O GRUPO 1 GRUPO 2 GRUPO 3 pacidades de almacenamiento de memorias, estáticas. y dinámicas, así como las de burbujas, que ahora conocen un relanzamiento, tras el paréntesis de los últimos años, es sin duda otra de las características de diseño más destacables en el área de los componenteLa presencia de los 64 K bytes en RAM, 256 K bytes en CCO y 8 K bytes en EPROM, han permitido ampliar las capacidades de programación, stock de datos y manejo de informaciones de los equipos actuales. No es despreciable la reducción de costes que tanto ésta como la anterior partida (microprocesadores analógicos) pueden representar, a corto plazo, para los diseños a realizar en el futuro. Otro campo donde la aparición de productos nuevos en el mercado afecta seriamente a los actuales equipos, es el de los SAO (sistemas de adquisición de datos). La posibilidad demultiplexar 16 canales analógicos, con una conversión digital de profundidad 12 bits, directamente manejables por los procesadores más comunes del mercado, nos acerca a la resolución de la parte más delicada de los equipos de automatismos la captura de datos. Los sensores son, sin duda, el campo donde se adivinan mayores transformaciones en un plazo medio de tiempo. La uti I izaci ó n de cual idades de los sem iconductores en la medición de procesos físicos, y sus condiciones de estabilidad, repetitividad, precio, etc., van a convulsionar, en el futuro, algunos sectores de la medición, como está ocurriendo hoy en el terreno de la temperatura. La ya citada aparición de controladores con posibilidad de conversión analógica digital, temporizaciones y una poderosa álgebra bodeana incorporada, es la conjunción perfecta para que el mundo de la captación remota sea una realidad hoy. La comunicación a través de v(as digitalizadas, con la mejora que representa esta técnica en protección y costo, está llamada a ser la cúpula del actual edificio de los sensores del mercado. Tareas como la linealización de sensores, mediante algoritmos situados en los controladores a pie de medida, es una más de las que se plantean en este campo de la generalización de los sensores estáticos que, aunque en reducida dimensión hoy, nos abre para mañana las puertas de un mundo más cercano, más conocido. 1.- Concepción de componentes y materiales de automatismos. 2.- Fabricación de componentes básicos y materiales. 3.- Análisis de los procesos, concepción e implantación de las secuencias y las lógicas de actuación. 4.- Ingeniería y Arquitectura Industrial. 5.- Instalación y cableado. 6.- Ajuste y puesta en marcha, Manten i miento. La jerarqu(a que se aprecia en esta clasificación, se traslada de manera oastante directa a los países encargados de realizar Las comunicaciones entre distintas partes de un sistema automatizado, que ya ahora son posibles, se verán sometidas a profundos cambios con la generalización del uso de las fibras ópticas, que utilizadas ya en conexiones punto a pun- . I to, se podrán apl icar en bus en el transcurso de 1982. La reducción de gasto que las comunicaciones multipléxidas suponen en las partidas de cableado y conexión, abunda en la generalización de sistemas distribuidos. Existen dos áreas dGnde los progresos técnicos son igualmente destacables: la aparición de nuevos algoritmos de control, para la regulación de procesos distintos y superadores del tradicional PIO, que vienen de la mano de la incorporación de nuevas técnicas digitales, por un lado; por otro, las mejoras obtenidas en el campo de los actuadores, a través de las válvulas telecomandadas, el profundo avance en el terreno de los micromotores, etc., que completan este breve repaso a la situación de un mundo atractivo y envolvente. Las etpas que se dan en la realización de un equipo de automatismo son, de manera esquemática, las siguientes: cada una de las tareas, produciéndose, de hecho, una jerarquización en el reparto de las mismas, que clasifica, a su vez, a las naciones dentro de los 5 grupos sigu ientes: 1°) Países que no toman a su cargo más que el mantenimiento de las instalaciones automatizadas, dependiendo del exterior, de manera absoluta, para cualquier modificación, e incluso para la puesta en marcha. 2°) Los que, además del mantenimiento, tienen las competencias de la instalación y comienzan a participar en los procesos de adaptación y correcciones de funcionamiento. 30) Pa(ses en que la Ingenier ía y la Arquitectura se realizan en el interior, recogiendo también parte de las lógicas funcionales y anál isis de procesos. 4°) Es el formato por aquellos países en que los materiales de automatismos y los componentes básicos son fabricados, mayoritariamente, en su interior. 5°) Aquellos donde son real izados y controlados todos los escalones del proceso, desde su conecpción hasta su mantenimiento. Inducir de esta repartición de tareas una fácil solución al problema planteado en la ~ivisión Internacional del Trabajo, es sencillo para los centros donde se elaboran y se toman las decisiones. Los países que, a nivel de ejemplo, se incluyen en el Cuadro núm. 3, agrupados en cada nivel, permiten una mejor comprensión de las tendencias en el reparto del mundo industrializado. El enorme problema del paro inicial (aunque no es objeto de este artículo) que sin duda aparece como consecuencia de los procesos automatizadores, solamente parecen tener hoy efectos co mpensatorios en los países comprendidos en los grupos 4 y 5, quedando para el resto un porvenir que, sin querer ser pesimista, no parece resuelto de manera satisfactoria, si consideramos como fin último del progreso el bienestar de la Humanidad en su conjunto. Dónde clasificar a nuestro país, que ni siquera aparece en dicho Cuadro, es una de las preguntas que necesariamente ha de quedar sin respuesta en este artículo, Lo que si es segu ro es que no estamos en el grupo de cabeza, y que en una futura reactualizació n del reparto qu izá hayamos bajado en el hipotético escalafón, ante la progresión de países que sí tienen algo de lo que nosotros carecemos: una planificación de la industria electrónica, para conseguir objetivos que nos permitan independizarnos en el terreno tecnológico, en la medida de lo posible. Esa independencia pasa hoy, de manera cuasi absoluta, por la existencia de industrias de fabricación de circu itos integrados. Lo que, sin librarnos de la actual estructura de monopolio a favor de EE.UU. en el terreno de los "wafer", obleas de silicio, cuando menos es el camino tomado por todos aquellos que han hecho algún progreso en este campo. La dependenc ia de España es total en casi todos losdominios, desde los captores hasta los actuadores, pasando por los procesadores. Solamente el intento de consolidar lo hoy posible en el mercado europeo, el desarrollo de industrias nacionales que puedan competir con las multinacionales por ese 25 por ciento del mercado que existe en nuestro país, es la única posibilidad de ilusión en un futuro mejor. La otra cara de la m oneda ya la conocemos, desde que alguien, haciendo referencia a un tema muy de moda en nuestros días, definió lo que él consideraba dependencia tecnológica, en los siguientes térm inos: Dependencia tecnológica = Matrimonio sin divorcio.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial Robótica: en todas partes máquinas
Ce n"est pas une image juste, c"est juste une image JEAN-LUC GODARD / JEAN-PIERRE GORIN "Vent d"est" (1969) La realidad no es solamente, y por decirio de alguna manera, todo lo que hay, también es el conjunto de interrelaciones, eWatos, intersticios, espacios y huecos entre y fuera de los elementos que la definen. La máquina está en la realidad porque pertenece a la realidad. La máquina no es algo aparte, que está aqu í, frente a la restante real idad, que está all í. No es una caja negra estanca, al contrario, impregna a unos y otros. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la máquina es, en sus diferentes formas de presentarse, como objeto real y concreto, a conocer, y como objeto formal y abstracto, conocim iento, una estructu ra dominante en los modos de intercambio que por doquier encontramos. En todas partes máquinas, máquinas de máquinas, desde el teléfono hasta el estado, desde el rito hasta el automóvil, desde el autómata hasta el deseo. En última instancia objeto, para los demás, que se reconoce en las transformaciones y producciones por él desarrolladas. La distinción, hecha en algún lugar del párrafo anterior, entre dos tipos de discursos alrededor de la máquina, sujeto en uno y objeto para el otro, reclamando espacios diferentes, lo físico presente y el imaginario ausente, y segmentos separados, la práctica real y la práctica teórica, remite al concepto de máquina, y con él a su comprensión, que desde luego no pasa por la elaboración de una historia de las máquinas como entrega acumulativa de fechas, descripciones objetuales, países, influencias e interacciones, lista cronológica para la ilusión de un tiempo histórico homogéneo y continuo que caería en la falacia de la primera vez que, y si pasa, sin embargo, por el acercamiento al terreno de las nociones, las categorías y los conceptos como hechos de las series ideológicas, las configuraciones filosóficas y los continentes científicos. De aquí que no deb,:Jmos cerrar el espacio en que nos movemos a otros pensamientos que como el filosófico y el m ítico no son el cient ífico. En el estudio y la representación del movimiento se encuentran posiblemente los dos fenómenos que posibilitaron la aparición y desarrollo de las máquinas como objetos del mundo. Movimiento que estuvo detrás de esas realidades técnicas surgidas antes del siglo diecinueve, y de las que el reloj es paradigma, pero que también estuvo detrás de la llamada primera revolución industrial, y detrás de la toma de poder por la mecanización, haciendo de la energía y su conversión el pivote sobre el que giraron el objeto yel concepto. máquina. Con la llegada de Wiener y la revolución cibernética se rompe con la visión de la máquina como instrumento fabricado por el hombre para la realización de operaciones mecánicas y se procura designar un nuevo campo científico en el que converjan bajo una misma rúbrica lo que en un contexto humano llamamos, con incierta precisión, pensamiento y lo que en ingeniería llamamos, también con incierta precisión, control y comunicación. Hombres, máquinas y medio, formando una estructura jerárquica, sirvieron a la cibernética para intentar construir, en un primer escalón, una teoría capaz de abarcar todo el espectro del control y la comunicación en las máquinas y en los organismos vivos, y, en un segundo escalón, la teoría de la organización y el control de la comunicación dentro de un sistema. Paralelamente hemos visto surgir máquinas que se autocontrolan, hemos presenciado la transición de una ingeniería energética a una ingeniería del control, y hemos conocido nuevas relaciones entre hombre y máquina, que está originando cambios estructurales en el interior del modo de producción. La tecnología ya habla no en términos de máquinas sueltas sino en términos de sistemas. Economía del control y economía de la comunicación son las dos categorías principales sobre las que la cibernética se ha ido estableciendo. Y con la cibernética la auto matización. r Por otra parte, desde hace algún tiempo, estamos asistiendo a la sustitución, en la posición preferente dentro del conjunto de prácticas que articulan la puesta en escena de las aplicaciones tecnológicas, y concretamente de las composiciones maquínicas, de la energía por la información y con ello de la tecnología energética por la tecnología informacional. Institucionalizando un representante y su rol, la información se ha constituido en el punto de apoyo sobre el que basculan las múltiples y heterogéneas relaciones existentes en las máquinas, que se ven así reducidas a simples palancas. La información ha llegado a convertirse en el lugar común para el intercamb io entre máquinas. Solamente producción y reproducción de información, información generada e información transmitida y recibida, está conduciendo a la teoría de la información a ser el equivalente universal. al igual que ocurrió con la moneda oro en otros ámbitos y en otros territorios, para todo tipo de trueque dentro y fuera de las fronteras técnicas. El discurso dominante sobre las máquinas ha camuflado y evacuado la producción en sí y en lo social cerrando las puertas hacia el entendimiento de la multiplicidad, en las composiciones de máq u i nas, co mo estud io de las articulaciones, conexiones, flujos, circuitos y estratificaciones presentes en las mismas, manten iendo a la vez la confusa d iferencia existente desde la primera revolución industrial entre herramienta, instrumento, máquina y aparato. Entre la maquinación y lo maquinal, y no necesa riam ente sigu iend o la línea recta, la máquina encuentra su significación. A través de ellos su referente conceptual y objetual. Con ellos su valor y por tanto su presencia en la esfera del intercambio, entendido no exclusivamente como intercambio económico sino también como intercamb io de reacciones, transacciones en primer lugar, a la confusión y suplantación entre máquina y máquina artificial y, en segundo lugar, a la colonización que esta última ha ejercido sobr8 prácticamente la totalidad de los niveles de una formación social, de forma que hoy quizá pudiera llamarse también naturaleza a realidades mecanizadas o electrónicamente integradas al igual que hacemos con los animales o las plantas. Como sujeto de las relaciones de producción la máquina artificial transmite al producto parte del valor por éste alcanzado al final del proceso productivo. La máquina artificial funciona desgastándose y destruLa máquina artificial no tiene y retroacciones. Flujos y cortes. Contin u i dad y discontinuidad. Producción dentro de la producción. Intercambio imaginario y/o simbólico y/o real participando de la producción, la distribución y el consumo, y por ello mism,o del ciclo productivo, que nos permite concebir a las máquinas como entidades más allá de las cerradas paredes de la celda tecnológica para abrirnos las dimensiones de otros funcionamientos, de otros aparillajes, de otras conexiones y de otros acoplamientos no (de)pendientes de la simple transformación de una materia prima en producto mediante procesos causa efecto. Maquinando y maquinalmente la segadora arranca el fruto de la tierra mientras no muy lejos otra máquina agrícola avienta el grano. Maquinando y maquinalmente los Aparatos Ideológicos de Estado generan multiplicidad de energías y de informaciones para reproducirse en la realidad que los soporta. Maquinando y maquinalmente el automóvil deja de ser instrumento para el desplazamiento y se convierte en máquina de agresión. Maquinando y maquinalmente la polimáquina viviente utiliza la máquina ojo para el reconocimiento de formas. La diferencia entre unas máquinas y otras está en las piezas que las definen y en las prácticas de transformación y de producción allí implicadas. Trabajo de transformación, en nada ajeno o externo al todo social, y producción,en lo social. El lugar preferente que ha ocupado la familia de las máquinas artificiales sobre el resto de las familias maquínicas se debe, capacidad para reproducirse y repararse, siendo su misión, exclusiva y necesariamente destructiva para ella, la transferencia de valor. Una máquina no es sino una realidad que procesa y/o produce determinadas señales, Su estructura es la forma en que sus elementos están correlacionados y gobernados, es la red en la que intervienen señales, informaciones V mensajes, Y es la manifestación, al mismo tiempo que la producción, de las contradicciones existentes en su interior. En consecuencia es también la manifestación de las fugas, desplazamientos y (re)formaciones a que éstas dan lugar. La complejidad de la máqu ina rem i18 por tanto a ella misma como objeto global, a sus componentes y a las dialécticas all í presentes, no dependiendo del número de elementos sino de la riqueza y variedad de las relaciones entre ellos, Las diferentes propiedades y los diferentes grados de operación de las máquinas responden a diversos grados de su complejidad. El conocimiento de los seres máquinas como un conjunto de estructuras desarrollando entre sí relaciones complejas se fundamenta en la arquitectura elaborada sobre la producción y la reproducción dentro de aquéllos de señales con o sin capacidad significante así como en la manera en que los elementos del sistema maquínico generan y utilizan los medios de comunicación y cambio entre ellos y, finalmente, en la proyección desde y hacia el entorno. Junto a estas relaciones se integra un estrato -el valor- que capitaliza todas las producciones originadas en su implementación. La señal muestra así una forma natural, consecuencia de su carácter físico y que le proporciona determinado valor para ser usada, al mismo tiempo que muestra una forma valor que la relaciona dr. manera distinta a la de su existencia material. La primera de ellas introduce su capacidad no significante posibilitando el paso de información. La segunda introduce la capacidad significante y con ella la posibilidad de comunicación. La génesis de las formas de intercambio que permiten concebir las máquinas como producción de producciones constituye una lógica alambicada alrededor de procesos de sustitución del objeto por la señal, en un primer nivel, y por el signo, en un segundo nivel, de forma que la sustitución define y establece el conjunto de prácticas que intervienen en la máquina quedando por ello especificada también por sus modos de sustitución y en cierto sentido por sus modos de simbolizar pues la función simbólica construye un enlace determinado entre una señal y un objeto. Modos de sustituir, modos de simbolizar, modos de representar, son diferentes aspectos de un único modo, el modo de producción, y con él la complejidad V la multiplicidad de procesos de producción de signos, de señales, de informaciones, de comunicaciones, de controles, de energías, de consumos, de entradas, de salidas, etc" unos dominantes y otros dominados, articulándose según la familia, la clase o el territorio al que la máquina pertenezca. La forma en que se conectan o se desconectan, se organizan o se desorganizan y se componen o se descomponen todas y cada una de las dimensiones esbozadas en este y en anteriores párrafos bosqueja la cartografía necesaria para la compresión y situación de la máquina. Organización, control, señal, signo, información, ruido V comunicación son entonces algunos de los términos de una estructura que funciona como equivalente del sistema que modeliza y que en absoluto debe considerarse como un modelo informacional sino como un modelo de modelos que le contiene pero que también engloba, entre otros, un modelo energético al igual que las articulaciones entre ellos y los modos y maneras en que uno se reproduce en los otros. Hablamos de modelo informacional como de una abstracción que alumbra la noción de circuito con capacidad de generación, almacenamiento y procesamiento de informaciones por oposición a la noción de circuito transmisor de energ(as, y hablamos de información como la medida de la reducción de illcertidumbre que se puede tener respecto al estado de una región del universo, que se cOllstituye en emisor, por intermedio de un mensaje. Información como propiedad e información como cantidad, la primera estad ística y la segunda seleccionada y transmitida. Decimos comunicación por diferencia a prolongación y proyección como punto en el que una máquina puede llegar a funcionar como herramienta y una herramienta como máquina. Precisamente una no empieza donde la otra acaba, al contrario, la máquina llega a ser herramienta o la herramienta llega a ser máquina según existan o no existan determinados mecanismos predispuestos a la acción productora y transformadora mediante una comunicación y no una prolongacióll. Mecanismos de enlace aquí y allá conformall la topología que vertebra las máquinas. Mecanismo como conjunto organizado de piezas para producir y transmitir el movimiento de energía propiciando el intercambio termodinámico con el entorno, el movimiento de información y el establecimiento de comunicación. Ruido que debemos considerar como una señalo grupo de señales que, desvinculadas de su medio, al alcanzar un contexto extraño dejan de tener significado, e insignificantes interferir el proceso que en ese momento se esté llevando a cabo. Ahora bien tanto el movimiento I como el mecanismo no son parte exclu. siva de esa zona de lo real reservada a la presencia objetiva y al espacio para la percepción sensual sino que pueden ser parte de esa otra realidad que constituye lo imaginario y lo simbólico. El desarrollo científico y técnico nos ha enfrentado y nos enfrenta hoya una clase de máquinas que, perteneciendo a la gran familia de las máquinas artificiales, busca en cada particularidad sustituir al hombre en algunos de los mecallismos y procesos de los que éste se sirve para la aprehensión y ¿dominio? de la realidad que le es exógena. El análisis y la síntesis de estos artefactos quedar ía absorbido por una teoría general de las máquinas que sin duda alguna no debe considerarse como un intento por alcanzar la ciencia de la totalidad, concepto vago, nebuloso e impreciso, y sí como un conjunto de teorías específicas, una de las cuales puede ser la robótica, que desde la parcialidad nos conduzcall a la red entrecruzada de conocimientos que constituye la práctica teórica. Muñeco autómata, hombre máquina, robot, y algunas cosas más, son la ex presión, unas veces científica, otras veces ideológica, de un mismo referente, la cesura que existe entre la gran familia de las máquinas artificiales y la polimáquina viviente. Cesura inalcanzable por su pro.pia condición de corte pero que permite y ha permitido flanquear sus bordes. Los registros sobre los que se ha situado este orillamiento son principalmente dos, el anatómico metafísico, reclamando estructuras del comportamiento como reflejo consciente e inconsciente, y el técnico mecán ico, reclamalldo estructu ras del comportamiento como ser económico social, centrados ambos alrededor de la realidad corporal. Cue~po inteligente en el primer caso y cuerpo disponible en el segundo caso.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial Robótica: el crepúsculo de cierta clase de robots
(una perspectiva histórico-científica de la robótica) "Salomon saith: There is no new thing upon the earth. So that as Plato had an imagination, that all knowledge was but rememb rance; so Salomon giveth his sentence, that all novelty is but oblivion. (Francis Bacon: Essays LVIII)". Citado por Borges en El Inmortal. "En la actual idad hay un total de unos 60.000 robots en todo el mundo, instalados en fábricas, como hemos visto en la empresa Toyota. Su localización es la siguiente: 6.000 robots en Alemania Federal, 3.200 en los Estados Unidos, 600 en Suecia, 300 en Francia, 180 en Gran Bretaña, un centenar o menos en media docena de otros países. y 47.000 en el Japón". A quien lea esto, y lo puede leer cualquiera en la página 214 de la edición española del libro El Desafío Mundial, de Servan-Schreiber (1980), acaso se le ocurra preguntarse si existirá una estad ística similar acerca de los robots instalados en el mundo geopol ítico de la fantasía: los cómics, las narraciones de ficción cient ífica, las series TV y el cine, desde "Metrópolis" hasta "Odisea 2001 ". ¿O, tal vez, habría que retrotraerse a épocas anteriores? Si el mismo lector cayera en la curiosidad intelectual de investigar la significación precisa del término "robot", con toda certidumbre ello le conduciría a adentrarse en un laberinto semántica, algunos de cuyos caminos discurren a lo largo del túnel del tiempo. La moderada pero sutilmente lábil polisemia del término le serviría de cualquier cosa menos de sol ícito lazarillo Paseando azarosamente por los diccionarios de uso general y por la literatura narrativa, cualquiera podría comprobar que los vocablos "robot" y "autómata" se entrecruzan casi recursivamente, cuando no conviven en sospechosa confusión. El mundo de los robots parecería una historia de hoy, pero quizás forme parte de una historia increíblemente vieja, la historia de una secuencia de "infinitesimales procesos" (Borges), con los que la humanidad se ha ido dando artefactos animados de movim iento y cargados de simbolismo. madas, más o menos complicadas a tenor del estado cient ífico y técn ico de cada época, parece haber sido una de las necesidades elementales de las comunidades humanas desde tiempos inmemoriales. En las prácticas ceremoniales, el hombre primitivo utilizaba máscaras articuladas zoomorfas y estatuas animadas a través de las cuales brujos y sacerdotes revestían una nueva personalidad, en un juego de símbolos y signos. En Egipto, por ejemplo, pequeñas estatuas, algunas hoy dormidas en los museos, que reproducían los movimientos cotidianos, ofrecían morada a las almas de los muertos en su peregrinar. Pero fueron soberbios ingenieros griegos alejandrinos y de Bizancio, al tiempo matemáticos y médicos, quienes inventaron mecanismos accionados por el agua, el fuego, el aire y la tierra desde el siglo qu into antes de nuestra era. Entre ellos se ha conservado memoria -por sus escritos o por las traducciones que de los mismos han llevado a efecto sabios árabes mil años después- de Ctesibios, Filón, y Herón de Alejandría. Ciertamente, éstos combinaron, en forma inigualable, pistones, sifones, resortes, ruedas dentadas, vasos comunicantes, levas, para diseñar clepsidras, lavabos automáticos, juguetes, máquinas escénicas. Al menos en teoría, y según se desprende de los esquemas rescatados a la voracidad del tiempo, la idea de autómata llegó a alcanzar una gran perfección en la mente de Herón: 1. Los mecanismos actúan en virtud de su estructu ra interna; 2. La acción procede de una organización de las fuerzas motrices, natu rales co n el peso (materias pesadas, agua) y artificiales con el vapor de agua o el aire comprimido; 3. Los más perfeccionados son móviles, pudiendo desplazarse solo el conjunto. Occidente recogió de manos del inefable intermediario árabe la herencia de estos in gen ios, que se traslada y perfecciona hasta el Renacimiento, después de una trayectoria de jardines y relojes adornados con autómatas, de intentos de autómatas androides, a lo largo de los siglos XII, XIII, XIV y a lo ancho de España, Sicilia y Alemania. Italia y Francia recogen esa antorcha, que se ilumina ahora con el refinamiento renacentista en juegos de agua, instrumentos musicales automáticos, artefactos antropomorfos o zoomorfos y relojes animados, de fin ísima factura. Al decir de los cronistas, el ingeniero francés Salomón de Caus diseñó, a principios del siglo XVII, las primeras máquinas cuyo programa de funcionamiento estaba perforado en un tambor giratorio. Todo esto es muy interesante, pero más que todo lo es la significación humana y filosófica que el progresivo dominio de la tecnología mecánica y fluídica proyecta: una visión mecanicista del organismo del animal y del hombre es trazada, con gran fuerza por de Vinci, Rabelais, Vesalio (quien en su obra principal utiliza la palabra "fábrica" para referirse al cuerpo humano) y Descartes, ent re ot ros. Es el francés Vaucanson quien, a mediados de los mil setecientos, eleva la construcción de autómatas mecánicos a la catego ría de "cu m laude" e incluso proyecta hombres artificiales para demostraciones anatómicas. La misma tradición se extiende a los siglos XVI" y X IX, aunqu e a fi nales de éste cabe detectar el inicio de una rama, que pudiera denominarse de autómatas lógicos, culminada genialmente y en clave de tecnología electrómecánica por el ingeniero español Torres Quevedo (Jugador de Ajedrez (1912/1920), Telequino (1902)). De esta rama de los autómatas y de su entrelazamiento con otras líneas de desarrollo, como las calculadoras y las máquinas estad ísticas, nacerían los computadores. y también otra clase de autómatas y robots muy peculiares, en nada parecidos a los autómatas mecánicos. A partir de este hito, la morfología cederá el paso a la funcionalidad y los conceptos abstractos ocuparán la primera línea. (Véase cuadro con opiniones de Torres Quevedo (1852-1936) Si el cu rioso destino hiciera que el mismo lector desembocara, sin previo aviso, sobre determ inadas definiciones de "autómata", como el "autómata de estado finito" o el "autómata estocástico", probablemente le ocasionaría molestos problemas, no sólo por su dificultad de comprensión, sino por lo que implican de súbita disociación cultural. Porque ¿qué demonios tienen que ver estos últimos autómatas con los que vienen descritos en los diccionarios? Ese lector tendrá identificados a estas alturas al autómata con el robot y el robot con el autómata. Ya no le suena extraño imaginar los robots de la ficción cient(fica como descendientes de los viejos autómatas de la historia. Y, de repente, se tropieza con estos autómatas, que no tienen brazos ni piernas, que sólo son fórmulas y se dividen en clases abstractas: autómatas MT, ALL, AP, AF, por ejemplo, iArdua tarea la de encontrar alguna relación entre tales clases y otras más familiares de robots, tal vez los robots SPD, QT, DV, individualizados por Asimov y convertidos por el mismo hecho en amigos del lector: SPD-13 es Speedy, QT-l responde por Cutie, a DV-5 se le puede llamar Dave,donde: obra, los operarios robots se rebelan y matan a sus creadores. 1926 ve el lanzamiento de Amazing, la primera revista dedicada Llnica y exclusivamente a la ciencia-ficción. En 1927 se estrena la película "Metrópolis" de Fritz Lang, que escenifica la dominación del hombre por la~máquinas. 2, Engelberger, al que algunos toman por el pope occidental de la robótica industrial, considera al gran d ivu Igador científico Asimov como inventor de la palabra "robótica" (también, "robotología") por el año 1942. Los robots de Asimov son simpáticos y comprensivos y no atentan contra sus creadores, sujetos como están (los robots, no los creadores) -por construcción- a respetar tres leyes E 8S lIn conjunto finito, de entrada, cuyos elermmtos llamaremos S es un conjumo finito,cuyos elementos símbolos de salida. es una funciÓn O 8S un conjunto llamado , de estados. llamada funcién de Hansicóón G funció 9 es una función g: E Q , S, llamada Esta definición tOrrnal puede interpretarse con la descripción matemática de una máquina que, si en el instante recibe una entrada e f E V o,e encuentra en el estado q f Q, entonces da un,; salida 9 (e,q), V pasa 8 estado f (e, q) en el instante t + 1, Un autómata stocástico o probabil es una quintUpla donde: E, S, J son, le;, autómatas deterministas, 105 alfabetos de entrada salida el conjunto de estados, que supondremos finito: S es 18 función de s1ida (consideraremos sÓlo autómatas de tipo Moore), que se supone dr"erminista, P: de probabiiidades de transición: realiza el propósito en la conducta animal y humana y de cómo puede ser imitado por medios mecánicos y eléctricos, Es el inicio de una larga serie de máquinas y robots cibernéticos diversos, hasta nuestros días. En 1948, Wiener publica las bases científicas de la Cibernética, reinventando el nombre y algunas ideas. Por lo menos Platón V Aristóteles y, más recientemente, Ampere y Maxwell pueden ser considerados como ancestros de su concepto central. (Para Aristóteles, desde el punto de vista económico, el esclavo (de aquí viene el término "siervo" y el prefijo "servo") no es sino "un instrumento animado" de su amo), Punto 5. Durante las décadas de los cincuenta y sesenta se desarrolla fuertemente la teor ía matemática de los autómatas (los aqu í denominados autómatas lógicos), Cabe decir, aunque no de modo absoluto, que, en un plano conceptual, la teoría de autómatas forma parte de la Automática y ésta de la Cibernética, De otro lado, la misma teoría es componente básico de los cimientos de la Informática, imbricándose en éstos con las teor (as, em i nentemente abstractas, de lenguajes y de la computación. En la discreta medida en que nuestro seudodiagrama darwiniano sea resumidor de la marcha evolutiva del autómata/robot, apreciamos en él dos grandes líneas, Una, popular, cuyas raíces se hunden en el pasado, que da el "autómata vulgaris" y, luego, el "robot vulgaris", que son el mismo salvo el cambio de nombre y de significación. El calificativo "vulgaris" se aplica en su acepción de asequible-alhombre-de-Ia-calle, Otra línea, derivable en parte de la anterior, pero que refunde además otras ricas tradiciones técnicas y científicas tiene su culmen y charnela en la cibernética. Sus robots son producto del pensamiento y del trabajo de grupos muy especializados (cosa normal, ciertamente) y, ciertamente, su funcionamiento resulta incomprensible para la inmensa mayoría de los ciudadanos: alta tecnologmáxima abstracción, antropomorfismo nulo. (Ver diagrama). En resumen, los autómatas históricos (vulgares, ya saben, y reales por lo general, al menos en su apariencia) se transfiguran, casi directamente y por un golpe de suerte en la elección del vocablo, en robots populares (de ficción, por lo general) y en robots técnicos (véanse definiciones técnicas), estos últimos integrados por autómatas lógicos. La acepción co Supongamos que un amigo del lector ha investigado este tema. Con datos en la mano, le va a aclarar a él, y de paso a todos nosotros, sus dudas. Fue hacia 1920 -tal vez en 1917, según ciertas versiones- cuando el escritor checo Karel Capek escribió una obra teatral titulada Los Robots Universales de Rossum (R,U,R.), que se representó por vez primera en Praga en 1921. Se atribuye a un hermano de Karel la acuñación del término "robot". En la fundamentales (los robots de Asimov, no los demás robots). 3. Utilizando a veces el nuevo término de impacto, "robot", los científicos cibernetistas de la década de los 40 diseñan robots autorregulados, mediante sabia combinación de la tecnología giroscópica (entre otras tecnologías) y de las técnicas de S8rvos y computadores analógicos. Aiken, von Neuman y Wiener fundan por entonces la Sociedad Teleológica, dedicada al "estudio de cómo se En el esquema anterior, está implícito naturalmente el sigu iente esqu ema básico: sensores -;. computador -;. efecto res. A grandes rasgos, los sensores captan la información de estado y los actuadores cumplen el papel de efecto res, Es el proceso, esto es, la actividad sobre la que se ejerce el robot, quien particulariza a éste desde todos los puntos de vista. Así, el robot industrial asume tareas acordes con su nombre. Interviene en cadenas para funciones de carga y descarga, transferencias, montaje, ensamblaje, soladura, pintura, fundición, corte, Su mún de "autómata" no es de recibo en el mundo especializado y viceversa, Por desenmarañar este lío semántico, denotaremos aqu í "autómatas prerrobóticos" a los autómatas históricos, distinguiéndolos así de los autómatas abstractos, y "robots automáticos" a los robots hijos de la cibernética, diferentes éstos de los robots hijos de la ficción, que perduran en la imaginación de la gente común. (Ver Cuadro 6). Siguiendo una jerga (ciencia positiva, economía positiva.) establecida, aunque discutible, los robots automáticos serían materia de la robótica positiva, que resulta ser un subconjunto dentro de la Cibernética o de la Automática, según gustos. La robótica fantástica constituiría el ámbito de creación y degustación de robots generalmente imaginarios, alguna vez reales, pero en todo caso imaginativos. Suficientes indicios conducen a pensar que a corto plazo el robot técnico va a desplazar al robot fantástico, al popular robot, al robot vulgaris, de la mente de la gente común. Son señales que anuncian el crepúsculo de esta clase de robots. Dentro de poco, a lo mejor no hay más robots que los robots técnicos y la única Robótica será la que aqu í se ha denominad o Robótica Positiva. Dentro de la variedad de robots técnicos cabría practicar una pormenorizada categorización según sus funciones, estructura y grados de complejidad. Mas no siendo tal cosa, ni siquiera de lejos, el objetivo de este trabajo, solamente se consideran aqu í los robots industriales, los robots variopintos y los robots científicos. Cualquiera de ellos responde, pertrechado con algunos o con todos sus elementos, al esquema de sistema de control automático (Naslin, 1978), si bien en la práctica los niveles de automatización son extraordinariamente diversos. especificidad con respecto a las otras clases de robots nace, por encima de otros factores, de su estructura mecánica articulada, de los órganos actuadores de potencia y del órgano prensar o "mano", es decir, del manipulador en su conjunto (en su caso, telemanipulador). Nadie puede dudar que el mayor impacto práctico de la robótica le corresponde a la robótica industrial. Dicho impacto se mide, por ahora, en términos de aumentos impresionantes de la productividad, mejoras de la cal idad de los productos manufacturados, ahorros de material, eliminación de riesgos fl"sicos y también de conflictos laborales (o sea, eliminación -no física- de personal). Denomino robots variopintos a aquéllos, muchos más específicos, dispersos y menos nu merosos, que encuentran o encontrarán su aplicación en los campos de la medicina, de la aventura aerospacial, de la investigación oceanográfica o de la investigación nuclear. Por último, el robot científico es el robot donde se colocan avances últimos, especialmente en lo que toca a sensores y tratamiento de la información, con la vista puesta en conseguir mayor inteligencia, autonomía y control de entornas crecientemente complejos. La definición de "robot" por Arbib (cuadro 6) es una definición de robot científico y se encuentra explicitada en su libro, en el que el lector encontrará además una exposición simple y no simplista sobre el tema. Los invest igad ores en ro bóíica c ient ífica utilizan -cuando no son ellos mismos Generaeión 1: Un eontrol del brao Generación quienes los crean- los resultados de las investigaciones acerca de la inteligencia artificial (I.A.), y hasta tal punto hay confusión, que algunos investigadores piensan que la robótica es un apartado de GeneradÓ 2: Realirnentación sensorial de tipo tacto, presión Generación 2, 5: de coordinación brazo/vista con un conuol sensorialGeneración 3; Dotación de una cierta inteligencia artificial para , que I"s operador humano y resolver problemas, planteados por el entorno de losla inteligencia artificial mientras que otros opinan justamente lo contrario. A mi juicio, ambos extremos yerran, pues no existe relación de inclusión y sí existe, en defin itiva, una relación todo lo intensa que se pueda entre los subsistemas de elaboración de criterios y de modelos y de tratamiento de la información del esquema ya comentado y las técnicas de la I.A. Efectivamente, "la resolución de problemas, el reconocimiento de formas (patrones), el juego y la toma de decisiones, el procesamiento de lenguajes- naturales y la autoorganización pueden ser parte del cerebro de un robot". Sólo se necesita poner todas estas cosas juntas y conectarlas a efectores y sensores" E.B. Hunt, ARTIFICIAL INTELLIGENCE, Academic Press N.Y., 1975). Obviamente, el sector de robots científicos es la cantera donde cobran forma no pocas de las técnicas que emplearán los robots de sucesivas generaciones de los demás sectores. Asimismo, este sector persigue hacer realidad algunas de las peculiaridades de los robots fantásticos. Dentro de la perspectiva evolucionista aqu í pergeñada merece subrayarse con lápiz rojo la incorporación genética del tratamiento cibernética de la información en la estructura de los robots, Tal cosa representa un salto cualitativo, una revolución, la trasposición del umbral que separa dos seres de naturaleza diferente, el autómata prerrobótico y el robot automático, y abre una puerta, pivotante sobre goznes científicos, hacia sistemas futuros con capacidades de adaptación y de aprendizaje, Morin, que ha acuñado ,el térm ino "cereb ro mecan ismos" lo ve as í (E, Morin, LA METHODE, ler tomo, Seuil París, 1977 p. 237) "EII tanto que los motores se han desarrollado desarrollando potencia energética, los computadores se desarrollan desarrollando competencia organizativa. Los computadores tienen grandes aptitudes para organizar operaciones y acciones precisas, sutiles y complicadas, en condiciones y circunstancias cambiantes, para controlar y conducir, no sólo producciones materiales, sino también comportamientos", "De ahí que los computadores manden máquinas a partir de sus competencias informacionales, y la integración de UII computador en una máquina con motor constituye un autómata, ser-máquina automovido y, aparentemente, automan dado, gobernado, controlado". Se puede apreciar aqu í la revolución que separa el autómata vaucansoniano del cibernética, El antiguo autómata estaba animado por un aparato de relojería; el nuevo está animado por un aparato informacional; el primero estaba regulado de una vez para siempre; el segundo se regula por sus operaciones, en función de las circunstancias, Este nuevo ser ya tiene qu ien lo tutele, especialmente si tiene aplicación industrial. Asociaciones Congresos, Revistas, Libros, Proyectos, Empresas, se inclinan sobre él al impulso de muy diversos intereses. Estimulante situación para el técnico, inquietante para el profano, Mientras, se replantea la vieja e infinita cuestión sobre la máquina y el hombre, vivificada ahora por el calor de las inusitadas dotes de estas máquinas. razón pesimista y un cerebro impregnado aún de seculares antropomorfismos, En esto último están unidos -es mi creencia particular- Capek y Rabelais, La humanidad se ha ido dando símbolos antropomórficos para poblar sus ritos, utopías y leyendas pretéritas y futu ras: trasgos, e! fos, golems, gnomos, mandrágoras, homúnculos, I icántropos, pantagrueles, androides.., y entre ellos podríamos incluir los autómatas o robots, según las épocas, Los hay lúdicos y divertidos, los hay terribles y hasta terroríficos (Asimov definió sus robots como antimonstruos Frankenstein), pero todos (o la gran mayoría) pertenecen a la historia del antropomorfismo, El hombre, en su concepción del mundo, ha operado habitualmente con el antropomorfismo como con una estructura constitutiva de su pensam iento, Hoy, determinadas capas poderosas de la sociedad impulsan con mejor gusto un racionalismo a ultranza: infosfera, entorno inteligente, ocio creativo.., Desde luego, los robots cibernéticos (sobre todo los industriales), amorfos, infatgables, tecnológicos, un poco muermos pero cada vez más listos, se inscriben en la estela de lo racional, Y, poco a poco, van abriéndose camino en la cultura popular, desde los libros de Clarke hasta las canci ones de Miguel R íos, Empero, por lo que atañe a las gentes, a primera vista, diríase que es el espíritu atemperado de R,U,R, el que con mayor fuerza se ha instalado en la máquina abstracta. El espíritu burlón de Rabelais está en baja, Uno, la verdad, preferiría que fuera justamente al revés.Está demostrado que fue Capek (o su hermano) quien inventó el vocablo "robot". He podido leer, aunque no comprobar, que Rabelais compuso el término "autómata", No tendría nada de extraño, ya que Rabelais demostró, a lo largo de toda su obra, ser un palabrista, además de fraile, cirujano y poseedor de una extensa cultura grecolatina. Sus libros son fuente de reires, de alegría de vivir y de pensarn iento, ¿Coincidencia casual7, Dos escritores inventan las palabras con que se designa a los objetos en los que nos estamos enredando y los dos se ocupan de seres m íticos y no reales, lo que pasa es que Capek, habitante de un mundo en el que eclosionan la ciencia y el industrialismo, trabaja la ficción científica y lo hace con un co
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial Robótica: ¿inteligencia artificial?
En 1872 el escritor inglés Samuel Butler publica una novela, "Erehwon", (anagrama de nowhere, en ningún lugar) en la que traslada satíricamente las ideas de su compatriota Darwin a las máquinas, que van evolucionando de manera gradual hacia formas superiores. Si en el caso de los seres vivos la evolución es activa, bajo la influencia del medio, la de las máquinas acontece exclusivamente a través de la acción humana. Pero, ¿hasta qué punto es cierta la analogía de Butler? Es decir, ¿existen ya máquinas que piensan? o, al menos, ¿es posible constru i rlas? Estas preguntas no son fáciles de contestar, como lo demuestra la polémica (hoy muy abandonada por los especialistas, al considerarla altamente "ideologizada" o vacía de contenido) que enfrentó en la década de los 60 a los defensores y detractores de la denominada "inteligencia artificial" (lA). El Zeitgeist ya no es de preocupación por robots cuasi humanos o computadores capaces de emular al hombre, al menos entre el público serio; aunque el impacto de películas como "2001, una odisea del espacio" y similares muestra lo anclada que está en el subconsciente de las masas la imagen de una máquina hermana. Hoy, por fortuna, nadie se atreve a escribir con el autoconvencimiento y agresividad con que lo hacía en los sesenta el doctor Colby (un destacado profeso r de siqu iatr ía de la U C LA): "si el método ELlZA resulta positivo, proporcionará un instrumento terapéutico a los hospitales y centros siquiátricos con escasez de terapeutas. Pod rán ser reconocidos por un sistema de ordenador varios centenares de pacientes a la hora". Voiveremos a hablar de ELiZA. un programa de ordemidor diseñado para simular diálogo entre un siqu íatr de la escuela "rogeriana" y unen "neurÓtlca", quien como la Eliza del "Fygmalion" de G.B. ShavJ aprende a hablar cada vez mejor (Weizenbum "1976), Alan Turing, después de una carrera de fondo en mayo de 1950, época de la publicación de su trabajo sobre el "juego de la imitación". En los medios académicos y centros de investigación se comenzó a hablar con seriedad de máqu inas inte: igentes a partir del advenimiento y desarrollo del ordenador electrónico. Sería superfluo recordar cómo ha transformado nuestra vida el ordenador, y no vamos a hacerlo; pero conviene que comentemos su incidencia en lo que se conoce con el término "computabilidad", porque ilumina la polémica entre los partidarios y los enemigos de la lA. En 1936 un joven matemático inglés, Turing, publica en las actas de la Sociedad Matemática de Londres un trabajo fundamental. La tesis de Turing es que la solución de cualquier problema (un algoritmo) es ejecutable por un autómata (la máquina de Turing). Los modernos defensores de la lA dan un salto cualitativo y proponen que, en principio, todo conocimiento es reductible a un algoritmo y puede ser ejecutado por un ordenador. O dicho en otras palabras, si no existen máquinas inteligentes, máquinas que piensan, es porque no conocemos (nosotros, seres inteligentes) los mecanismos de la i ntel igen ci a. Weizembaum (un profesor de informática en el MIT que en los años 60 diseñó el programa ELIZA, uno de los primeros intentos, fallidos, de comprensión y uso automáticos del lenguaje natural, y hoy día enemigo acérrimo de la lA y sus cultivadores, a los que irónicamente llama "intelligentsia" artificial) utiliza la .metáfora del borracho para atacar el argumento de que es posible encontrar algoritmos ejecutables de tareas intel igentes. La metáfora se refiere al borracho que en plena noche, tirado por los suelos a los pies de una farola y a las preguntas de un policía acerca de su comportamiento, explica que está buscando su reloj, que lo ha perdido en una esquina oscura, a más de doscientos metros de la farola, pero que aqu í al menos hay luz. Weizenbaum se pregunta, si la "intelligentsia" artificial no está haciendo algo parecido, deslumbrada por ese potente agente ejecutor de algoritmos que es el ordenador. Aunque no es un argumento razonado en contra de la lA, lo cierto es que la metáfora ilustra las ideas sobre la lA de un grupo influyente de científicos (entre ellos Chomsky, también del MIT), enemigos declarados del denominado "paradigma computacional" de la mente (la mente, más o menos, como un ordenador). Antes de contuar escribiendo sobre máquinas inteligentes, quizás deberíamos llegar a una definición de "inteligencia" o de "comportamiento inteligente" (si es que tal cosa es posible, o útil). Aunque es difícil admitir que la inteligencia sea cuantificable, por mucho que los defensores del desafortunado cociente de inteligencia se empeñen, lo cierto es que se han hecho esfuerzos por definirla. Uno de los intentos más serios es el de Turing (1950) y su "juego de la imitación". En sus propias palabras: "Se juega con tres personas: un hombre (A), una mujer (B) y un interrogador (C) que puede ser de cualquier sexo. El interrogador permanece en una habitación, alejado de los otros dos, El objetivo del interrogador es determinar cuál de ellos es el hombre y quién la mujer. El interrogador puede hacer preguntas a A y B.Ahora nos preguntamos, ¿qué ocurrirá cuando participe en el juego una máquina en el lugar de A? ¿Se equivocará el interrogador con la misma frecuencia que cuando el juego es entre una mujer y un hombre? Estas preguntas reemplazan las que nos hacíamos al principio, ¿pueden pensar las máquinas? ". Existe una divertida anécdota de cómo ELIZA "pasó" el test de Turing. Daniel Bobrow, de la Bolt Beranek and Newman, Inc. (una empresa privada norteamericana consagrada a proyectos de investigación relacionados con la lA), es qu ien la cuenta. Un sábado por la mañana, muy temprano, llegó uno de los vicepresidentes de la compañía al centro de cálculo con el propósito de utilizar uno de los ordenadores para una demostración comercial. En el teletipo conectado al ordenador se encontró una nota que decía: "Teclee todos sus mensajes en este teletipo yacábelos con un punto". La nota era de un programador que acababa de implementar una versión LISP del programa DOCTOR (una variante del EL IZA). El vicepresidente, sin embar~o, creyó que este teleti po estaba conectado d irectam ente con el que ten ía Bobrow en su casa, por lo que comenzó a "enviar" mensajes a Bobrow (cuando en realidad estaba dialogand o con el programa ). La conversación que tuvo lugar es más o menos la siguiente (donde VP indica vicepresidente y TTP, teletipo, es decir, las contestaciones de DOCTO R). ¿Puedo utilizar el ordenador esta mañana? TTP: ¿Por qué me pregunta eso? VP: Pienso que podría hacer unas ventas adicionales de nuestro sistema. TTP: ¿Por qué no está seguro? VP: Mis clientes no han visto nunca una demostración del sistema. VP: TTP: ¿Significa esto mucho para Vd? VP: Por supuesto. TTP: Parece Vd. muy seguro. VP: Esto es absurdo. TTP: ¿Qué quiere Vd. decir con que esto es absurdo? VP: ¿Existe alguna razón por la que no puedo utilizar el ordenador ahora? TTP: Cuénteme más cosas de sus clientes. VP: Po r favor, telefonéem e al 491-1850 El vicepresidente debía estar tan enfurecido por lo que crela una broma pesada de Bobrow que se olvidó de poner un punto en la última frase. Por supuesto, el ordenador no contestó, con lo que el vicepresidente telefoneó hecho un basilisco a Bobrow, quien, medio dormido, se las vio y deseó para convencer lo de que esa conversación no la habla mantenido con él, sino con un programa. Sin embargo, ni DOCTOR ni ELlZA son programas capaces de comprender y utilizar el lenguaje natural (simplemente se trata de una hábil organización de preguntas/respuestas). El propio Weizenbaum es quien más se ha preocupado de aclarar que no son programas "inteligentes" . Podemos, pues, llegar a una conclusión interesante. En un campo en plena evolución, con muy pocos años de existencia, tal es la lA, lo mejor es adoptar una actitud pragmática y decirse a uno mismo que lo importante es plantearse problemas y tratar de resolverlos, dejando de lado discusiones bizantinas desprovistas, la mayoría de las veces, de sustrato real. La historia de las ciencias positivas está llena de posturas "filosóficas" apriorísticas refutadas por descubrimientos empíricos. Esto, creemos, no significa que deba rechazarse el análisis de las implicacionss de la actividad científica, incluida la lA, sobre la vida humana, individual y colectiva. Además, p rosigu iendo con los i ntentos de definir la inteligencia, parece existir un consenso sobre la fluidez y el cambio, a lo largo de la historia, de los límites de la inteligencia (o mejor dicho, de la idea que tenemos acerca de ella). En sus "Unpopular Essays" Bertrand Russell escribe: "Aristóteles, según parece, fue el primero en proclamar explícitamente que el hombre es un ser racional. Su razón para emitir este juicio... es que algunas personas eran capaces de sumar. Cuanto más fácil se ha vuelto la aritmética, menos se la respeta. La consecuencia es que a pesar de que muchos filósofos siguen diciendo que somos unos seres maravillosos, ya no nos alaban por nuestra habilidad aritmética". Douglas Hofstadter, medio en broma, sugiere que podría enunciarse el siguiente teorema: "lA es todo aquello que todavía no se ha programado", al comentar esa creencia tan extendida de no considerar como "pensamiento real" las funciones mentales que se han conseguido programar. Algo quizás imposible de cuantificar; cambiante a lo largo de la historia; definida corno lo que no existe todavía... nos. consideramos incapaces de contestar a la pregunta que encabeza este apartado, ¿qué es inteligencia? A pesar de que no parezca posible llegar a una definición universalmente aceptada de "co mportam iento inteligente", una caracterización de la lA que ha tenido cierto éxito es la de Marvin Minsky: "la ciencia de diseñar máquinas para hacer cosas que requerirían inteligencia de líacerlas el hombre". Si tenemos en cuenta el proceso ininterrumpido, a lo largo de la historia de la humanidad, de sustitución del trabajo humano por instrumentos artificiales, no parece la de Minsky una mala definición (en particular, si no se es demasiado riguroso sobre el significado de la palabra inteligencia). Una etapa importante de ese reemplazo es la aparición de máquinas antro pomórficas, los llamados robots. A pesar de la fantasía desatada por estos artefactos de apariencia humana, lo cierto es que la sustitución que han realizado es bien pobre (desde el punto de vista intelecutal) 1, Unicamente con los avances en las ciencias del computador, en particular de la lA, y gracias a la tecnología electrónica de integración, comienzan a entrar en funcionamiento robots "inteligentes". Una pregunta que surge de inmediato es: ¿hasta qué grado puede una máquina sustituir al hombre? La respuesta de los defensores de la es que hasta donde nuestro conocimiento de las hab il idad es humanas nos lo permita.Volvemos, pues, a la polémica del principio ¿es computable todo conocimiento? , ¿podemos reducir a un programa de ordenado r cual qu ier idea o pensamiento?. O esta otra cuestión, menos relacionada con el procesador de información concreto que es un computador digital, ¿es posible poner en palabras, verbal izar, cualquier conocimiento? Un tema con el que batalló duramente a lo largo de su agitada vida (interior) Wittgenstein -y tantos otros- y en el que, por supuesto, no vamos a entrar. Todas son cuestiones básicas y centrales de la lA; pero en vez de seguir hablando sobre ella, vamos a hablar de ella y de sus aportaciones concretas. El intento de sustitución del hombre por una máquina en tareas que requieren "inteligencia" por parte de aquél puede seguir dos caminos diferentes. Uno de ellos, que podríamos llamar simulación cognoscitiva, se preocupa de conseguir realizar la tarea exactamente igual que lo har ía el hombre. En real idad, más que llegar a una sustitución, su finalidad es la comprensión del com po rtam iento humano. La otra vía, que es la adoptada por la lA, no pretende reproducir los mecanismos humanos, sino implementar la tarea en cuestión con los medios adecuados. Para utilizar un símil muy conocido, si la lA se plantease construir una máquina voladora, le tendría sin cuidado el que sustitución del trabajo intelecual no sólo produce un pare de intelectUales. sino que puede acarrera otros efectos, Estemos pensando en un sistema militar basado en redes de ordenadores. en pre-diagnosis automá. tica y similares. Todo esto es tan comp!e.io que preferimos no acordarlo moviera o no sus alas como los pájaros (! o incluso que tuviera alas! ). La simulación cognoscitiva, estrechamente ligada a la neurocibernética, a la sicología ya las ciencias médicas, aunque ha inspirado modelos y sistemas de uso práctico (perceptrón, memorias asociativas, etc.) tiene ante sí un campo de estudio vastísimo y tremendamente delicado. Queremos decir que no es realista pensar en r8SU Itados espectacu lares a corto plazo. Veamos ahora con más detalle la otra vía. Uno de los primeros intentos de programar tareas que pueden considerarse "inteligentes" , allá por los años 50, fue el de la traducción automática. El lanzamiento del SPUTNIK I en octubre de 1957 despertó entre los norteamericanos un sentimiento de "indefensión lingu ística" frente a los científicos rusos. Se podrían contar anécdotas realmente divertidas sobre cómo quedaba una frase escrita en inglés tras ser traducida al ruso y después, de nuevo, al inglés; pero la verdad es que no resulta sencillo escoger una tarea más específicamente humana, más compleja y difícil de entender que el uso del lenguaje. A pesar de u nos com ienzos tan poco afortunados, la lA es una disciplina de las ciencias del com putador con real izaciones concretas notables, en la que trabajan los científicos e ingenieros más prestigiosos y respetados de la materia y en donde se vislumbran avances espectaculares de la computación digital. Nilsson, un destacado especialista de la lA, al realizar un estudio crítico de las contribuciones de la lA establece, por una parte, lo que denomina "metodolo El lector se habrá pel-catado del inSistente entreccnn lacio de los termino,; relcionados con la inteligencia, en un imento de recor, dar la del concepto. gías y técnicas básicas" de la lA y, por otra, sus "áreas de aplicación". En el cuadro I se muestra de manera gráfica esta clasificación que, a nuestro conocimiento, es la más completa y acertada en la literatura especializada. Nos llevaría demasiado espacio explicar en detalle cada uno de los apartados establecidos en el cuadro. Nos limitaremos a comentar los bloques que se recogen en él. Los bloques ovalados se refieren a las metodologías de base de la lA: "búsqueda heurística", "modelado y representación del conocimiento", "razonamiento y solución de problemas" y "sistemas y lenguajes". Las flechas de doble sentido indican las disciplinas relacionadas con cada metodología. Así, por ejemplo, la búsqueda heurística utiliza técnicas de la teoría de grafos, de la investigación operativa y de la teoría moderna de control. El doble sentido de las flechas simboliza el que estas disciplinas también se ven beneficiadas con las aportaciones de la lA. Los bloques cuadrados se íefieren a las áreas de aplicación directamente surgidas de la lA. De su simple enumeración se aprecia la riqueza de estas aplicaciones y la variedad de disciplinas han con2001 Odisea espacial I tribuido a su desarrollo y, también, que se han beneficiado de él (de nuevo, flechas de doble sentido). Para el lector interesado remitimos al apartado "lecturas adicionales". La lA ha llegado a ser, independientemente de la polémica sobre si éso es inteligencia o no, además de una tarea especulativa, en el buen sentido de la palabra, una rama aplicada de las ciencias de la computación. Es precisamente en esa doble naturaleza en donde se halla su fuerza; en la profundidad y complejidad de los temas con que se enfrenta (hacia los que se ven atraídas las mejores mentes) yen la imposición de problemas concretos que requieren soluciones también concretas. Quizás el mejor ejemplo de ésto sea la notable tesis doctoral de Terry Winograd, en donde un robot simulado es capaz de entender y generar sentencias en inglés acerca de un reducido universo de figuras geométricas. Un problema muy espec ífico, aparentemente simple, es abordado mediante complejas teorías y modelos del lenguaje, del conocimiento y de su relación mutua. No es de extrañar la inquietud que ha despertado entre los grandes fabricantes de ordenadores de USA el anuncio hecho por el gobierno japonés de un plan de más de 300 millones de dólares para el desarrollo de una "quinta generación" de ordenadores basada en algunos de los resultados de la lA. Aunque exagerada, la idea de un ordenador capaz de comunicarse en un "subconjunto" de, digamos, la lengua inglesa y de utilizar con cierta "inteligencia" una serie de conocimientos es la que subyace tras esa noticia La bibliografía sobre A es abrumadoramente amplia. En una publicación del año 78 sobre sistemas automáticos de toma de decisiones médicas, una de las aplicaciones de la lA, se citan 800 referencias. Nos limitamos, pues, a comentar algunas obras que por su interés o fácil acceso, o por citarse en el texto, merecen la pena de ser consultadas. . Artificial Intelligence and Natural Man. The H arvester Press, Hassocks. Un libro escrito, con sorprendente conocimiento del tema, por una filósofa profesional. Desmenuza los programas ELlZA, el neurótico de Colby, la "máquina ideológica", etc. De lectura difícil, contiene una bibliografía muy extensa. . Artificial IntelIigence. Tab Books Inc, Blue Ridge Summi!, Pa Escrito con una cierta tosquedad, tiene la ventaja de ser introductorio y divulgativo. Distribuido por McGrawHitl. . Gjjdel, Escher, Bach. Basic Books Inc, I]ew York (recientemente publicado también por Penguin Books). Un libro absolutamente recomendable. Habla, entre otras cosas, de la lA; contiene una bibliografía selecta y comentada. Prem io Pulitzer de 1980. . Introduction to Artificial Intelligence. Petrocelli Books, New York. Su autor tenía 24 años cuando publicó este libro, que es el resultado de su tesis de Master. La bibliografía es mastodóntica. . The Brains of Men and Machines. McGraw-Hill, New York. El autor, profesor de sicología fisiológica y sicofarmacología de Universidad de Illinois, es un defensor a ultranza del paradigma computacio.nal de la mente. . "Artificial I ntell igence Methods and Systerns for Medical Consultation". IEEE Trans. Pattern Analysis and Machine Intelligence, PAMI-2, No. 5, pp. 464-476. Una descripción "moderada" y actual de las aplicaciones en diagnosis médica de la lA. Posee una bibliografía relativamente corta (93 títulos) pero muy seleccionada. Composición con rOJo, amarillo y azul, de Piet Mondrian (1921), se han diseñado multitud de programas de ordenador pretendidamente creativos y quizás sea Mondrian una de las influencias más serias en estos artistas artificiales. . Human Information Processing. Academic Press, New York. La mejor exposición que conocemos, a nivel l. medio-avanzado, de la simulación cognoscitiva. Los apartados dedicados a las ilusiones ópticas es fascinante. Un libro inmejorablemente escrito y editado. "Artificial Intelligence", en Information Processing 74. North Holland, Amsterdam. Contiene y desarrolla el cuadro 1. Nilsson ha publicado extensamente sobre el tema, trabaja en el Centro de Inteligencia Artificial del SR 1, California, y real iza aqu" una exposición condensada, pero clara, de la lA hasta el año de su publicación. La bibliografía es muy completa y escogida. . The Thinking Computer. W.H. Freeman, San Francisco. Escrito con afán divulgativo pero a un nivel elevado, trata de las metodologías de base de la lA. El autor, que fue director del Centro de lA del SR 1, describe magistralmente el robot SHAKEY, construido en sus laboratorios. Los trabajos de Turing que se citan en el artículo son: . "On Computable Numbers with Application to the Entscheidungsproblem". Proc. London Math. Soco (2),42, pp. 230-265. La célebre tesis de Turing, una de las aportaciones fundamentales a las ciencias de la computación. I Machinery and Intelligence". Mind, 59, pp. 433-460. El juego de la imitación. Escrito con un delicioso sentido del humor es, sin embargo, una seria reflexión sobre la posibilidad de construir máquinas que piensan. Traducido en Perspectivas de la Revolución de los Computadores, Alianza Editorial, Madrid 1975, pp. 305-346. . Computer Power and Human Reason. W.H. Freeman, San Francisco. Existe una traducción con el horrible título de "La Frontera entre el Ordenador y la Mente", Ediciones Pirámide, Madrid 1978. Un libro provocativo, en el buen sentido de la palabra, escrito por un especialista "arrepentido" de la lA. Imprescindible para conocer las implicaciones sociales de las ciencias de la computación. . Understanding Natural Language. Acad em ic Press, New York. La influyente tesis doctoral de Winograd publicadA en forma de libro. "Beyo nd Programming Languages". Communications of the ACM, 22, (7), pp. 391-401. Aunque no caiga en sentido estricto dentro del campo de la lA, recoge ideas provenientes de ella con el objetivo de "analizar algunas de las limitaciones de los lenguajes de programación actuales y plantear posibles vías de investigaciones futuras". El autor defiende la tesis de que una de las más prometedoras aplicaciones prácticas de la lA va a estar en el diseño de lenguajes de programación cada vez más cercanos a los lenguajes naturales.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial Robótica: ¿el medio más natural de comunicación con las máquinas?
Es casi inevitable emplear la palabra "boom" para calificar lo que ha ocurrido en los últimos cinco años en el campo de la comunicación hablada con las máquinas. Un ajedrez, una calculadora que parecen hablar, un aparato de televisión que oye, son algunos ejemplos introducidos en la vida cotidiana. A primera vista se trata nada menos que de conceder la voz humana a las máquinas, y por tanto las expectativas, polémicas y controversias se han desatado. En este articulo intentaremos en primer lugar exponer con cierto rigor el estado actual de desarrollo del análisis y síntesis de voz, separando los aspectos sensacionalistas a la hora de sopesar los avances y dificultades que se presentan. Para entendemos mejor, comenzaremos por clasificar el terreno en que nos movemos. En primer lugar, existe una división tajante entre los dos sentidos de la comunicación hablada. Siempre ha sido más fácil hablar que escuchar, y aqui la diferencia es aún mayor. El problema del reconocimiento del habla sólo comparte con el de la síntesis un conjunto de técnicas de proceso básicas y la necesidad de un conocimiento más o menos preciso de los aspectos acústico-fonéticos de la señala de voz, pero son de naturaleza diferente. El reconocimiento se emparenta con el difícil "pattern recognition" general, y la primera impresión es que es varios órdenes de magnitud más complejo que la sintesis de voz. Asi pues, la primera clasificación es síntesis-reconocimiento. Centrándonos en la síntesis de voz, podemos Efectuar una nueva divisón entre sistemas con vocabulario limitado y sistemas con respuesta hablada sin restricciones. Desde el punto de vista del método de sintesis la clasificación se establece entre sistemas por codificación de la forma de onda y sistemas paramétricos -tipo vocoder-. Estas dos divisiones no se excluyen mutuamente, pu: diendo darse cualquiera de las cuatro combinaciones posibles. Antes de seguir adelante es necesario detenemos brevemente para discutir los métodos más empleados actual mente para la sintesis de voz. La forma más simple de almacenar la señal acústica correspondiente a la expresión física del habla es la codificación de la forma de onda temporal mediante cualquiera de los métodos ya clásicos y bien establecidos -PCM, LOGPCM, DPCM, ADPCM, DM- Estos procedimientos son tanto más complicados cuanto más bajen el caudal de información en la representación aprovechando propiedades conocidas de la señal de voz. Una variante de los codificadores de onda son los codificadores de transformada, en los que se pasa al dominio de la frecuencia antes de efectuar la codificación; este procedimiento permite gastar información preferentemente en las bandas de frecuencia de mayor energia, resultando una representación más eficiente del espectro. Todos estos métodos están sujetos a la ley del intercambio entre cantidad de información en la representación y complejidad para la codificación/decodificación de la señal. Los limites inferiores en el caudal de información son 30 KBPS para los primeros y 9,6 i<BPS para los segundos, manteniendo la calidad telefónica de la señal. Un inconveniente común a todos ellos es la rigidez de la representación, que los limita a aplicaciones de vocabulario limitado. Su campo natural de aplicación es el de transm isión d ig ital de la voz. Los sistemas más complejos descritos más arriba lindan con-los que hemos denominado paramétricos. En aquellos se reduce información a costa de introducir en la codificación/decodificación más y más detalles sobre la estructura de la señal. El salto no es muy am pl io cuando se propone un modelo de producción de voz, y en vez de cod ificar algo relacionado con la señal, se codifican los parámetros del modelo. Este modelo, propuesto en los años 50, consta esencialmente de un tubo acústico variable y una fuente de exitación -impulsos periódicos para los sonidos sonoros y ruido blanco para los sordos-. La señal del habla es claramente no estacionaria, pero en intervalos inferiores a 20 ms si puede considerarse como tal. Por tanto, este tipo de representación implica una serie de tubos acústicos y excitaciones, actualizados a un ritmo comprendido entre 5 y 20 ms. La realización práctica de estos modelos paramétricos puede dividirse en articulatorios y filtrado lineal. En los modelos articulatorios se calculan las caracteristicas del tubo acústico a partir del movimiento de íos órganos que intervienen en la fonación, representándose el tubo mediante su función de transferencia (filtro lineal). Este procedimiento consume muchas operaciones aritméticas, por lo que los métodos que hemos llamado de filtrado lineal están más en boga. En vez de pasar por la etapa del cálculo del tubo acústico, se deriva directamente del análisis de la señal un filtro lineal que represente sus propiedades espectral es. Este modelo espectral al conformar las caracteristicas de las fuentes de excitación produce la señala de voz. Los métodos más usados para la deconvolución de la señal (separación entre excitación y respuesta de un filtro lineal) son los de predicción lineal y homomórfico. Con estos sistemas pueden constru irse vocoders (Voice-Coders) con un caudal de información tan bajo como 600 BPS. Sin embargo, la gran ventaja de los métodos de sintesis paramétricos es que la descomposición de la señala es tan profunda que la flexibilidad resultante es máxima. Un cálculo adecuado de las trayectorias de los parámetros del modelo hará que éste "hable" con bastante naturalidad. Los sistemas de respuesta hablada de I vocabulario I im itado actualm ente comerciaizados son en su mayoria de predic- I ción lineal. La calidad de la voz es mala -tipo vocoder- pero tienen un determinado sector de aplicaciones. La capacidad de hablar un texto cualquiera equivale al conocimiento de un modelo de lectura en voz alta. Un sistema de este tipo no puede basarse en la pregrabación, cualquiera que sea el método empleado, de los mensajes de salida. La entrada debe ser un texto ortográfico arbitrario, mientras que la salida es la seña" acústica correspondiente a la lectura de ese texto. En medio lo que hay son bancos de datos y reglas de composición de los mensajes. Llegamos asi al techo de los sintetizadores de voz, denominados sintetizadores por regla, equiparables desde el pu nto de vista de entrada y sal ida a los lectores humanos. Dada la importancia de la sintesis por regla, describiremos brevemente sus caracteristicas más genrales. De entrada, y común a cualquier enfoque del problema, es necesario deshacer la falta de univocidad entre los caracteres escritos y los sonidos correspondientes efectuando una transcripción ortográfico-fonética. Este proceso puede llegar a ser muy complejo, como en el inglés. En el otro extremo de la cadena de un sistema de sintesis por regla se encuentra un modelo de aparato fonador, que suele ser casi siempre un sintetizador por formantes (filtro constituido por re El Instalador telefónico recibe las Instrucciones por VOl procedentes de un ordenador sonadores y antirresonadores de segundo orden), y a veces un modelo articulatorio. y uniendo ambos extremos, el cálculo de las trayectorias de los parámetras de control del sintetizador, funciones temporales muestreadas a un ritmo de unos 10 ms. Estas trayectorias resultan de la aplicación de un conjunto de reglas, agrupadas en dos niveles jerárquicos, a la cadena de simba los fonéticos. En el nivel inferior se resuelve la sintesis de los sonidos considerando un contexto muy estrecho (sonidos adyacentes), yen el superior se trabaja con frases completas, introduciendo el ritmo, la entonación y la intensidad que hacen comprensible el contenido del mensaje que se sintetiza. Las realizaciones de sintesis por regla de alta calidad, dada su complejidad, son escasas. Las más relevantes son en sueco, (G. Fant), y en inglés, Instituto Tecnológico de Massachusetts y Bell Systems. En español, en la E .T.S.I. Telecomunicación, Dpto. de Electrónica, se dispone de una primera simulación de un sintetizador por regla. La otra gran vertiente de la comunicación hablada con las máquinas es el reconocimiento de voz e identificación de locutores. La clasificación de los sistemas de reconocimiento se basan en. tres factores: longitud del vocabulario, palabras aisladas o habla continua, y dependencia o independencia del locutor. Combinando estos tres factores, el sistema más simple seria similar a un reconocedor de los diez d ígitos pronunciados aisladamente por un solo locutor. El tope estada en un reconocedor de un vocabulario del orden de unos miles de palabras pronunciadas de forma continua con arreglo a la síntesis de un idioma natural y por un locutor cualquiera con suficiente dominio de la fonética del idioma en cuestión. Los sistemas actuales necesitan un entrenamiento previo sobre las voces a reconocer, y entre los más complejos pueden citarse el DP-100 japonés, capaz de aceptar un vocabulario de unas cien palabras, y el desarrollado por IBM en Norteamérica, con un vocabulario de unas mil palabras, sintaxis restringida y un solo locutor. Las previsiones para un reconocedor de habla conectada no restringida y locutor cualquiera no son para este siglo, en el caso de que sea posible un sistema de esas características. Inspección y entrada de datos por Los modelos de producción de voz que se han establecido permiten una labor de ing8nieria fructifera, que puede replicar el mecanismo de la fonación con bastante aproximación. En cambio, no existen modelos de percepción del habla; se sabe que el odo interno actúa como un analizador ds espectros, y que las señales que recoge y transmite el nervio auditivo representan en el dominio frecuellcial a la voz. Pero el nervio auditivo termina en la corteza cerebral, y muy poco se conoce de su funcionamiento. Carentes de un odelo de comportaiento suministrado por la naturaleza, mal deben ir las cosas, y efectivamente, asi es. Las técnicas utilizadas en reconocimiento son "explanatorias": básicamente consisten en Ull análisis de Fourier localizado seguido de una comparación con una serie de referencias patrón. La expresión reconocida será la que presente la mayor probabilidad a posteriori. Detrás de este anál isis aCLlstico, los sistemas más sofisticados cuentan con un proceso lingu istico en el que se utilizan las restricciones impuestas por la sintaxis de la lellgua para ayudar en la elección del cand idato más p robab le. D e todas fo rm as, las técnicas de reconocimiento son rudimentarias, voraces en cuanto al consumo de operaciones aritméticas, e inconsistentes frente al aumento de la extensión del vocabulario a reconocer y del número de locutores que pueden "oir". La capacidad de proceso del canal auditivo es inimaginable para el estado actual de la tecnologia. Basta citar como ejem pl os el fu ncio nam iento co n niveles muy altos de ruido, simultáneamente más de una fuente, o atender de forma selectiva a una fuente determinada prescindiendo del resto de las fuentes de sonido. Resulta obvio que un sistema de este tipo no se sabe siquiera cómo o cuándo se podrá simular. Sin embargo, ij corto y medio plazo los esfuerzos de investigación se orientarán hacia técn icas efectivas de segmentación y análisis/reconocimiento de unidades inferiores a la palabra, y hacia procesos linguísticos que a partir de estas unidades efectúen una decisión teniendo en cuenta la estructura de la lengua. UNA HACIA EL fUTURO ¿Es posible, a comienzos de los años 80, plantear la pregunta: "cuándo el comportamiento verbal de una máquina se aproximará en más de un noventa por ciento al humano", y obtener una respuesta que no sea una mera especulación I emparentada con la ciencia ficción? Nuestra opinión es negativa, aunque haya que matizar teniendo en cuenta la dualidad sintesis/reconocimiento del problema. Ciñéndonos a la sintesis por regla, que engloba en gran medida todas las incógnitas y dificultades de la sintesis y que sin I duda debe ser la solución para dotar de I habla a una máquina, los primeros sistemas comerciales saldrán al mercado el próximo año. Una versión reducida del M ITalk 2- 79, sintetizador por regla desarrollado en la década de los 70 en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, ha I sido trasladada a un microcomputador por Te!esensory Inc. El autor de este I articulo ha o ido hablar inglés a este sistema, conectado a un Optacón (reconocedor de caracteres ortográficos), con exploración automática del texto escrito. La calidad de la voz es "buena", sobre todo si no existe otra alternativa como es el caso para los invidentes. Sin embargo, dista mucho de ser una solución aceptable en cuanto a las propiedades de naturalidad, ritmo, inflexión, etc., que posee la voz de un lector humano no especialmente diestro. es una de las cimas, tal vez la más alta, de la sintesis de voz. ¿Es posible que el desarrollo tecnológico haya saturado las prestaciones de los modelos subyacentes, por lo que seria necesaria más investigación básica para lograr mejoras cual itativas en los sistemas actuales? Esta es una pregunta inevitable atendiendo al esquema clásico del desarrollo cientifico-técnico. La opinión más generalizada es que falta investigación sobre modelos de producción de la señal de voz, y realización a nivel acústico de las funciones prosódicas de orden superior (ritmo y entonación, a traves de los que se expresa gran parte del contenido semántica del mensaje, y de los que depende la naturalidad de la sintesis). Por otra parte, la solución óptima para la sintesis no puede quedar al margen de los modelos de percepción de vozLa diferencia que separa de forma radical a un lector humano de un sintetizador por regla es que el primero puede oirse, y esta re alimentación auditiva juega un papel vital en el control de la fonación. Sin embargo, en el momento actual carece de sentido un planteamiento de este tipo para la sintesis de voz. En el campo del reconocimiento de voz, tal vez por su complejidad y limitado desarrollo alcanzado, parece estar más claro qué hacer. Por un lado deben mejo El ordenador recibirá los datos por medio de la VOl del que reaiila la inspección rarse las técnicas de segmentación yanálisis de la selal de voz en unidades fonéticas del tipo semisílaba (o similares, pero siempre a nivel inferior a la palabra), y por otro, profundizar en el modo ell que el cerebro integra estas subunidades para formar palabras y frases. Al apuntar estas ideas estamos rozando la especulación: la organización de la memoria auditiva (parece ser que es de tipo asociativo), el papel del aprend izaje del lenguaje, el tipo de unidades acústicas que se reconocen, etc., son algunos de los muchos problemas sin resolver. Una respuesta conservadora a la pregunta que encabeza este apartado puede ser la siguiente: a fines de este siglo funcionarán sintetizadores por regla capaces de producir voz de alta calidad y naturalidad j que podrán constituir sistemas de respuesta hablada general fácilmente aceptables por el gran público; en cuanto al reconocimiento, es probable que en el mismo plazo existan sistemas tan complejos como "una secretaria con micrófono", un reconocedor con un vocabulario del orden de dos o tres mil palabras habladas por un único locutor (con entrenamiento previo de la máquina a las características de la voz del usuario) y con una estructura sintÉlctica restringida. Comenzaremos las conclusiones con una pregunta impertinente, y casi inevitable: ¿cuáles son los intereses económicos que mueven este asunto? A primera vista la situación puede parecer confusa, y hasta cierto punto contradictoria con la ley de rentabilidad de las inversiones. Aqu i también es necesario ~eparar los diferentes ingredientes que forman este tirl glado. En primer lugar, el desarrollo espectacular de los circuitos integrados digitales ha incidido lateralmente sobre estG campo. Los principales fabricantes de CI digitales han diseñado (pensamos que en su mavoria son productos residuales) pequeños sistemas de sintesis de voz que pueden prestigiarles y de paso aprovechar comercialmente la novedad del tema (un ejemplo clarde este fenómeno es TI y su sintetizador LPC, con i una cifra de ventas de varias decenas de miles) Otro posible mercado, en el que casi todo es válido, es el de los computadores personales. Tenemos un ordenador en casa, Iy además habla y oyel Las aplicaciones más "serias" son el acceso med iante voz a bancos de datos, la sustitución del os sistemas analógicos de respuesta hablada, la ocupación del canal auditivo y de habla de los operarios que realizan labores mecánicas, etc. ~Iinguna de estas aplicaciones es actualmente rentable debido al alto coste de inversión e investigación que precisan. La investigación está reservada a empresas del tipo IBM o Bell, y a Dptos. Universitarios. Las aplicaciones a más largo plazo son las de programar sistemas informáticos mediante voz y recibir respuestas habladas. Aqu i sólo es posible el trabajo de las grandes empresas, que no dejan ningún cabo suelto. El Hal-9000 del siglo próximo será un IBM y hablará inglés ¿o tal vez japonés? Mi opinión personal es que las máquinas del futuro no serán "charlatanas". Es fácil observar que la locuacidad disminuye con el nivel cultural y es lógico pensar que una civilización que puede producir una máquina con capacidad verbal tendrá pocas necesidades de hablar, y como consecuencia, también SllS máquinas. Porque además, en el fondo la voz humana son vibraciones mecánicas, completamente inadecuadas para establecer un lazo de comunicación privado. Lo más probable es que la voz sea L1n canal más de acceso a los sistemas informáticos, que se usará con moderación. Mientras tanto, no perdamos las esperanzas de que si llegan a existir máquinas parlantes y oyentes tengan un conmutador de desconexión fácilmente accesible.No conocemos la existencia de obras de divulgación sobre los temas tratados en este articulo. Suponiendo que exista algún lector decidido a aplacar su curiosidad a cualquier precio, indicamos algunas fuentes en inglés y con un contenido exclusivamente técnico. 1. G. FMH, "Acoustic theory of sepeech production" Mouton. The Hague-Paris 1970. "Piedra" angular de los modelos de producción de voz y del anál isis acústico de la señal del habla. . 2. "Speech anaIysis, synthesis and perception" SpringerVerlag. flew York. 1976. Obra clásica, compendio del saber sobre análisis/sintesis de voz a fines de la década de los 60, escrita por una autoridad eminente (Director del Departamento de Investigación Acústica de Bell Systems). Dedicado al tema "Man-machine communication by voice" recoge el pasado, presente y futuro de la comunicación hablada con las máquinas desde una perspectiva de mediados de los 70. Participan los investigadores más prestigiados del área. 4.-"Digital processing of sepeech signals". Prentice-Hall. New York. 1978. Revisión de las técnicas más modernas de proceso digital aplicadas a la señal de voz. Sus autores son dos de los más importantes investigadores en análisis/sintesis de voz.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial Picasso: mitificación de Picasso
y fué Picasso, cabalista a su modo, aunque truculento, lenguaraz, robaperas, tramposo, platirrino, saltimbanqui y fondón. F. Sánchez Dragó Este párrafo de un chirle escritor que intenta escupir al genio se ha escrito en 1975, época en que ya no estaba tan de moda insultar a Picasso. Porque, digámoslo de una vez, durante más de treinta años hubo en España una sistemática campaña de insulto, desprestigio o silencio contra el artista español. Ya sabemos lo de que nadie es profeta en su tierra, que el triunfador provoca envidia. etc., pero el contraste entre lo que Picasso significa cn el mundo y lo que sobre él piensa o sabe el espail0lito medio, es abismal. Mientras los museos más importantes del mundo se disputan y exhiben como tesoros las obras de Picasso, desde el MOMA de Nueva York al He rmitage de Leningrado, desde Estócolmo a Sao Paulo. en Espaila, como dijo el poeta, despreciamos cuanto ignoramos. Aclaremos las cosas. Picasso nació en 1881 y en 1930 frisaba los cincuenta ailos y era ya un artista plástico consagrado. El cubismo, incluso, había quedado atrás. Pero surge, estalla, diría. la cruenta y desgarradora guerra civil. Picasso toma partido y. desgraciadamente para el legado histórico en España de su obra, aliado de los perdedores. La RepÚblica ESPECIAL Autorretrato (1,900) le ofrece al puesto de Director del Museo del Prado y le encarga el Guernica para la Exposición Internacional de París. Del lado vencedor sólo queda la frase de J ose Aritonio: "Cuando triunfe Falange iremos a París para traer a Picasso en un tren de oro". En la posguerra todo esto se silencia. ¿Por qué? Hay varias causas, todas concatenadas. Es simplista lo del profeta y su tierra. El hecho cierto es que Picasso, hombre sencillo, humano y bueno sólo tuvo dos rencores: Franco y Hitler. Contra el primero, en plena guerra civil, hizo unos grabados, Sueño y Mentira de Franco, y pintó el Guernica que quedó como símbolo del sufriI miento del pueblo. Para colmo, el cuadro tenía tales valores artísticos que quedó como la obra cumbre del siglo XX. El General no olvidaba fácilmente y perdonaba aún menos. Así que en los medios de comunicación, con la colaboración de algunos de sus badulaques turiferarios, organizó una larga y sistemática campaña contra el artista. El pueblo llano, que sólo podía contemplar un picasso de la época azul en el Museo de Arte Moderno de Madrid, fue intoxicado con calificativos que iban desde mamarracho a pintamonas. Mientras en el mundo, repito, la fama y el éxito de Picasso iba en aumento, en España el pintor oficial era el mediocre Soto mayor. Y cuando digo pueblo llano, estoy hablando del 99,9 por ciento de la población, porque incluyo a personas cultivadas. Un amigo mío, ingeniero y humanista, con una hermana y un cuñado de Bellas Artes, se quedó asombrado y "descubrió" a Picasso por un librito que traje de París de los períodos azul y rosa. Y eso en los años 50, siendo Picasso septuagenario. Lo he dicho alguna otra vez. Ni en Arte, ni en Cine, ni en Matemáticas, se pueden dar saltos en el vacío. Las claves de hoy se entienden en función de las de ayer y anteayer. En España la Pintura se había parado oficialmente en el Siglo XIX. El Museo del Prado, una de las mejores pinacotecas del mundo, era valorada más por los turistas que por los nativos. ¿Qué decir de un país (hay que leer sus gobernantes) que se salta a la torera nada menos que al Impresionismo? Ruego me indiquen dónde puedo contemplar en España un Manet, un Renoir, un Van Gogh, un Gauguin, y no digamos un Modigliani o un Matisse. El museo de Arte Contemporáneo, durante muchos años en un anexo de la Biblioteca Nacional, albergaba mediocridades, 1 as y 2as Medallas nacionales de las que ya nadie se acuerda, y estaba ayuno nada menos que de picassos y mirós. En estas condiciones no es extraño que el español medio, incluso culto, fuera poroso a la intoxicación oficial. A esto hay que añadir la natural pereza mental de los humanos que prefieren ser pasivos y contemplativos ante Las Hilanderas que activos e inquisitivos ante el Guernica. Picasso, longevo e incansable en la bÚsqueda de fórmulas nuevas no era el artista más adecuado para las condiciones objetivas y subjetivas de los españoles del Siglo XX. Ante el especta-, dor estático de Las Meninas, Picasso propone que el observador dé vueltas alrededor del objeto, que lo contemple desde distintos ángulos: ha nacido el cubismo. ¿J ustificación de las innovaciones de Picasso (y tantos otros)? Varias, pero una muy clara: la fotografía alcanza tal perfección que la pintura realista ya aporta muy poco más. Estoy convencido, Velázquez pintó y fué fiel a su época. Hoy hubiera pintado de otra forma, mas afín a los movimientos artísticos actuales. Otra desmitificación que hay que mitificar es la del supuesto snobismo de los seguidores de Picasso. Seamos serios. Un fenómeno artístico que dura todo un siglo, unos museos serios y profesionales que dedican salas especiales a Picasso, unas subastas internacionales en las que los picassos alcanzan cotizaciones jamás logradas por un artista vivo, decenas de retrospectivas del artista con millones de visitantes (como la reciente del MOMA de Nueva York), un pueblo como el francés que toma un legado de 20.000 Millones de pesetas como derechos de sucesión y le dedica el Palacio Salé para su exhibición permanente, una bibliografía de las mejores plumas de críticos, literatos y pensadores que supera el millar de títulos. Todo esto, ¿es snobismo de unos cuantos chalados? Los más moderados dicen: "Sí, pintaba y dibujaba bien pero abusando de su firma vendía mamarrachadas a millón". No es cierto. Nunca Picasso fué "avida dollar". Vendía por pura necesidad y se quedaba con obras buenas, como lo demuestra el mencionado legado de su herencia. Fue generoso con quien se acercaba a él con ánimo limpio, nunca se le vió en fiestas ni actos mundanos. Disfrutaba con lo popular, con sus hijos, sus amigos y sus perros. Trabajó incansable casi noventa años (sus primeras palabras fueron "piz, piz" pidiendo un lápiz para dibujar) y al final dejó cuadros, esculturas y cerámicas. No, Picaso no prostituyó su firma nunca y la regaló infinidad de veces. Otra cosa es que haya épocas y estilos que gusten más que otros. Eso es normal. Otro infundio que se suele oír es la falta de españolidad de Picasso. Todo lo contrario. Rechazó insistentes y repetidas presiones del Estado francés para que tomara la nacionalidad francesa. Nunca se le oyó renegar de lo español, y bien al contrario cualquier compatriota era bien recibido (y en muchos casos socorrido) en su casa. A pesar de la animadversión oficial del Régimen anterior, le bastó un gesto de Barcelona para apoyar y colaborar muy generosamente en la creación del Museo Picasso de esa ciudad, imprescindible desde su fundación para conocer su obra artística, sobre todo la de niñez y primera juventud. (por cierto, vaya mi aplauso para ese pueblo catalán que sería el que tendría méritos para poseer el Guernica, si no fuera porque el pintor declaró que debería ir al Museo del Prado. Porque, la verdad, ni Madrid, ni Málaga, ni Guernica se acordaron para nada de Picasso cuan4° pintaban bastos). Si no volvió a España desde 1934 es porque murió en 1973. N o m e quiero alargar más. Las cosas están cambiando. El Estado ha adquirido algunos óleos y una buena colección de grabados. El Guernica vino con todos los honores y ocupará, con sus bocetos preparatorios, el Casón del Buen Retiro. Empiezan a proliferar los libros y artículos sobre Picasso. España se salvó por los pelos -Museo de Barcelona, el Guernica- de tener un vacío vergonzoso en la obra del artista más genial del Siglo XX. Ahora es labor de todos los españoles el mitificarle como es debido. Contemplando sin prejuicios sus obras, leyendo lo que sobre él se ha escrito. Velázquez, Goya y Picasso deben ser nuestro orgullo de españoles, esto sí, hombres por los que merece la pena ser español.
30 oct 2015
Artículo BIT
Especial Picasso: Picasso (Las Meninas)
La pintura occidental, al menos hasta el renacimiento, se caracterizó, entre otras muchas cosas, por la exclusión que hizo, en la escena representada, y por tanto en el cuadro, del espectador y del pintor, y con ellos del proceso de lectura y del proceso de producción. Preocupada por la ilusión analógica del referente dentro del marco definió un sistema de representación en el que la realidad a pintar era vista teatralmente. La normalización y codificación pictórica de este sistema se llevó a efecto a lo largo del quattrocento y parte del cinquecento, sobre todo por los pintores italianos y holandeses, recordemos a Piero della Francesca, Fra Angélico, Jan y Hubert van Eyck, etc., estableciéndose las bases que heredaría la pintura europea de los siglos siguientes. En el renacimiento, al menos en una parte de sus obras más significativas, un nuevo mecanismo viene a sumarse a la estructura heredada, la inserción imaginaria del espectador dentro del cuadro, principalmente a través de la utilización de la mirada de los personajes protagonistas de la figuración. Con posterioridad, en LAS MENINAS (Velázquez, 1656), este acontecimiento adquirió dimensiones extremas. El espectador llega a sustituir a la pintura convirtiéndose él mismo en pintura, y no sólo e! espectador sino también el pintor. Desplazando la eSl:ena a pintar, Felipe IV y Da Mariana, fuera del cuadro, justo enfrente, y al mismo tiempo devolviéndola a su sitio, dentro del cuadro, pero como imagen en el espejo, Ve!ázquez deja paso al espectador: las meninas Da María Agustina Sarmiento y Da Isabel de Velasco, la Infanta Da Margarita, la enana Maribárbola, la guardamujer de las damas de la reina Da Marcela de Ulloa, Nicolás de Pertusato, un guardadamas y D. José Nieto Velázquez en la puerta de! fondo, al mismo tiempo que deja sitio para él y su lienzo. La lectura, y la escritura, que Picasso hace de esta obra palaciega a lo largo y a lo ancho de los cuarenta y cuatro óleos producidos entre e! 1 7 de agosto y el 30 de diciembre de 1957 en la Cos ta Azul- es a un mismo tiempo redundante y revolucionaria. Redundante en cuanto que reinscribe, en su conjunto o parcialmente, la organización de aquélla. Revolucionaria al participar del sistema cubista de representación, subvertiendo el efecto . de realidad creado con el trabajo sobre las sombras, reflejos, espacios, luces, miradas, trajes, etc. por el pintor sevillano y sub vertiendo el sistema de códigos propiciado desde el naturalismo y la ilusión realista. Revolucionaria, en un segundo nivel, al desplazar el camino de acceso del pintor al cuadro desde el terreno de las imitaciones y apariencias al terreno de las descomposiciones y el trazo, y ello tanto en la aprehensión de una realidad fuera del pintor, a pintar, como en [" la presentación del pintor en el cuadro, pintado. I Velázquez presente. Picasso ausente. Velázquez dentro, reconocible, con su herramienta de trabajo preparada, trabajando. Picasso fuera, reconocible, pero a través del material trabajado, en la ruptura del modo de representación. Felipe IV y Da Mariana a veces desaparecen, únicamente queda el espectador -las meninas y los otros-, a veces aparecen, únicamente queda el espectáculo -LAS MENINAS-, en algún momento D. Diego Velázquez de Silva, pero con ellos, siempre, en todos los casos, en la forma de hacerIos presentes, de pintarIos, está la autoría, o lo que es lo mismo el autor, Picasso. La acentuación de la metáfora, forma coloreada en lugar de figura naturalista, y la metonimia, forma coloreada al lado de forma coloreada, digitaliza un discurso referencialmente analógico. Recubrir la tela con superficies figuracionales. Subversión del sistema escriptural imperante en la pintura europea del diecinueve y principios del veinte mediante la sustitución de estructuras de análogos más o menos figurativos por digitales discrecionales potenciando de esta manera el hecho pictórico y el hecho de pintar. No confundir, en última instancia, la pintura y la vida. No confundir cuadro y escena. F.fiménez Moliua
30 oct 2015